Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Plaza Pública

Sobre testosterona parlamentaria y Poncio Pilatos

Lidia Guinart
Publicada el 26/09/2021 a las 06:00

Sesión del pleno del Congreso de los Diputados, martes por la tarde. La diputada portavoz de Igualdad el Grupo Parlamentario Socialista, Laura Berja, presenta la proposición de ley para que se penalice el acoso y el hostigamiento que sufren las mujeres cuando acuden a abortar. Defiende el libre ejercicio de un derecho aprobado por mayoría en las Cortes en 2010. No se debate sobre el aborto, porque el aborto ya es ley. Se debate, y se termina aprobando por mayoría, que no queden en la impunidad acciones violentas y coercitivas frente a las clínicas a las que acuden las mujeres que deciden, por diferentes motivos, interrumpir su embarazo en los plazos legalmente estipulados. Vox insulta a la diputada llamándola reiteradamente “bruja”. El insulto como argumento. El Partido Popular vota en contra de la iniciativa del PSOE. Los acontecimientos que en sede parlamentaria se suceden a renglón seguido del insulto a la diputada, incluido el desacato del grupo de ultraderecha a la presidencia de la Cámara Baja, son gravísimos y ofrecen un deplorable ejemplo al conjunto de la ciudadanía que se comporta, en general, de manera ejemplar.


Pocos días antes, el Parlamento Europeo había debatido la consideración de la violencia de género como eurodelito, como un crimen europeo. Hasta la fecha, ni en todos los países miembros tiene la violencia contra las mujeres la misma consideración ni se cuenta con leyes homogéneas que aborden este problema que afecta a los derechos humanos de las mujeres. El Partido Popular se abstuvo en la votación.


Casi a la vez, los populares presentan en el Congreso de los Diputados una enmienda a la totalidad del Proyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la libertad sexual, una ley que obedece a un mandato del Pacto de Estado que suscribió el PP. Lejos de optar por enmendarla en su articulado, la rechazan de plano. Todos estos acontecimientos se suceden sin solución de continuidad y revelan una falta de voluntad del principal partido de la oposición en el combate contra la violencia machista, muy alejado de compromisos adquiridos, al menos formalmente, no hace demasiado tiempo.


La ultraderecha toma el insulto, la descalificación y la mentira como argumento, por costumbre, por hábito y por idiosincrasia y el Partido Popular se lava las manos como Poncio Pilatos cuando se debaten cuestiones que afectan a los derechos y a la seguridad de las mujeres. Es más, cuando se pone sobre la mesa el libre ejercicio de un derecho reconocido por la legislación vigente. No está ni se le encuentra cuando se intenta un frente común europeo contra la violencia de género, que continúa cobrándose vidas. En España, al menos sabemos cuántas. En España al menos, y no es poco, tenemos desde hace cerca de dos décadas una Ley Integral y desde hace cuatro años un Pacto de Estado político, social e institucional contra la violencia de género. En otros países de esta Europa de la que formamos parte, ni siquiera han llegado a ese estadio, ni tan solo le han puesto nombre, no han identificado como tal el terrorismo machista que se ejerce contra las mujeres por el hecho de serlo. Una directiva europea obligaría a unos mínimos en el ámbito penal, acabaría con la disparidad en la recogida de datos y facilitaría una respuesta política al unísono.


Estos días, con ese ruido de fondo, estamos reflexionando en el Congreso y en el Senado sobre los cuatro años del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que se aprobó el 28 de septiembre de 2017. Su vigencia era, de entrada, para cinco años, pero nació con vocación de continuidad y renovación. La reedición de ese pacto político es imprescindible y los hechos y comportamientos relatados son solo una prueba más de esa urgencia. Blindar la acción conjunta, y el compromiso social e institucional a partir de un pacto político resulta más que necesario para continuar y mejorar en el abordaje de la violencia machista en todas sus manifestaciones. El título de las jornadas organizadas por el grupo socialista con motivo del cuarto aniversario del Pacto lo dice todo: “Mantener nuestro compromiso. Renovar el Pacto de Estado contra la Violencia de Género”.


Y combatir la violencia es también no tolerar esas formas cargadas de testosterona que aún vemos y padecemos en nuestro trabajo las parlamentarias que, como Laura Berja, subimos a la tribuna para defender aquello en lo que políticamente creemos y que no es otra cosa que la libertad de las mujeres para vivir y para ejercer sus derechos libremente. Ahí, más allá de diferencias ideológicas, tenemos que alinearnos todos los y las que estamos del lado de la democracia.

________________

Lídia Guinart Moreno es portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Seguimiento y Evaluación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género del Congreso. Secretaria de Políticas Feministas de la Federación del Barcelonès Nord del PSC.

 

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.
Más contenidos sobre este tema




6 Comentarios
  • diego lopez diego lopez 26/09/21 12:07

    ¿Ahora se entera el PSOE de quién es la derecha reaccionaria española?, ¿ahora caen en la cuenta de cómo descalifican, insultan y desligitiman cuando ellos no gobiernan? (bueno, cuando gobiernan igual comportamiento).
    Así desde la transición modélica. Amenazas, insultos, descalificaciones, desligitimación del adversario, abuso o incumplimiento de la ley, ("la ley se acata, pero no se cumple").
    Llevan así siglos y ahora cae el PSOE de la burra, incluso llegaron a una guerra civil brutal para hacer una "limpia" y que "en los próximos treinta años aquí no se mueva nadie", frases de un libro censurado por Franco en 1937, escrito por José Mª Iribarren ex secretario de Mola y permitido por este general.
    Salud y República

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • Fernandos Fernandos 26/09/21 11:19

    Estoy de acuerdo con Lidia Guinart

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • MASEGOSO MASEGOSO 26/09/21 10:34

    Este comentario va dirigido a las dos comentaristas que hoy han leído este artículo.

    Ambas están impuestas en los procesos históricos que este país ha sufrido a lo largo de la historia.
    ¿Tanto les extraña esa dialéctica y actitud de la ultraderecha más el incondicional apoyo de la derecha?

    Ambas formaciones políticas, ha sido paridas por no decir defecadas,   por la mente de Aznar López con los consabidos "consejos" de la santa madre iglesia católica heredados desde la instauración de la inquisición por sus católicas majestades.

    Si ambas entraréis en la páginas del Congreso de los Diputados podríais comprobar que desde tiempo casi inmemorial la oligarquía siempre se ha pronunciado de similar manera, despreciando y pateando (por no decir coceando) a quienes se nos ha considerado siempre inferiores.

    Los tiempos para estas gentecillas no han cambiado nunca. Lo lamentable es que nunca cambiarán y así seguiremos siendo el país que somos.

    Sólo las élites: militares, terratenientes, empresarios, miembros de esa secta religiosa incalificable por sus numerosos delitos, y sus serviles, tienen derecho para hacer de España lo que quieran.

    Que tengan Uds. un buen día.





    Responder

    Denunciar comentario

    0

    7

  • yokin yokin 26/09/21 10:23

    Totalmente de acuerdo con Canija, no sólo no se debe permitir el insulto en el Parlamento, sino que si alguien es expulsado por hacerlo, haya un protocolos o norma para que si se niega a salir, lo saquen a la fuerza, (tal vez lo haya) pero si lo hay, esta vez no se utilizó, y al final el "juez machote" se disculpó o lo que fuera, de aquella manera, no podemos permitir que el parlamento se convierta como ocurre en muchos medios, en amplificador de insultos, mentiras e ideas antidemocráticas por parte de estos fascistas que ya está contaminando a la derecha "civilizada" y que si no los paramos contaminaran a la sociedad, no dejemos que la historia se repita. Buen día a tod@s.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    6

  • Canija Canija 26/09/21 07:53

    No entiendo como a Pablo Casado la presidenta del congreso le permitió esa cantidad de insultos que plasma Ayla* . En boca de los congresistas la presidenta no puede ni debe consentir ningún insulto. Eso no es Libertad de expresión sino simple y llanamente falta : de clase, de educación, de saber estar y de altura política y a lo único que conduce es a una crispación cada vez mayor en la política y en la sociedad en general 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    8

  • Ayla* Ayla* 25/09/21 23:03

    ""traidor", "felón", "incapaz", "incompetente", mediocre", "mentiroso compulsivo", "ilegítimo" u "okupa".

    Pablo Casado en el Congreso de los diputados.

    Éste es el nivel, no sólo de la ultraextremaderecha.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    11

 
Opinión