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Elecciones europeas

El PSOE propone un candidato común para todos los socialistas europeos

  • El cabeza de cartel de consenso sería el aspirante a la Presidencia de la Comisión y del Consejo
  • Ferraz pretende asimismo reforzar el Gobierno económico del euro y preservar el modelo social de la Unión
  • Las propuestas se someterán a debate en la 'miniconferencia' de este sábado
  • "El modelo económico en Europa no ha permitido el juego ideológico", lamentan fuentes de la cúpula

Publicada el 15/02/2013 a las 16:57 Actualizada el 15/02/2013 a las 22:59
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Ramón Jáuregui, responsable del Área Política de la Conferencia Política del PSOE, junto a María González Veracruz y Juan Moscoso, este viernes en la sede socialista de Ferraz.

María González Veracruz, Ramón Jáuregui y Juan Moscoso, este viernes en Ferraz.

PSOE
El PSOE comienza su proceso de reconstrucción interna en Europa. Europa, la edificación de una Europa federal, será el objeto de reflexión del primero de los cinco diálogos con la ciudadanía, con la militancia, con simpatizantes, asociaciones y expertos que se desplegarán hasta junio, y cuyo trabajo desembocará en la Conferencia Política de octubre. El primero, Ganarse Europa, se celebrará mañana sábado en la Casa de América de Madrid con la presencia de los líderes socialistas de Francia, Portugal y España –Harlem Désir, José Seguro y Alfredo Pérez Rubalcaba–, Javier Solana o Joaquín Almunia. 

La reunión, que ocupará toda la jornada, parte del borrador Hacia una Europa federal, el documento de partida que sintetiza las propuestas de la dirección federal del PSOE. El texto parte de la constatación del "déficit democrático" de la UE, de la necesidad perentoria de reconstruirla para impulsar una nueva Unión y frenar la desconfianza hacia Bruselas. "El euroescepticismo se debe a que no hemos sido capaces de generar ilusión en relación con el proyecto europeo. Quizá la bandera que debemos usar es el temor a vivir separados que representa la no Europa. Sin Europa, así de claro, no hay futuro, nos empobrecemos. O Europa se pone las pilas ya o al final seremos lo que predica David Cameron [el primer ministro británico], un mercado común y una unión intergubernamental", alertaban este viernes, con total crudeza, fuentes socialistas. 

Para despertar a la UE de su parálisis, el PSOE propone cambios sustanciales en la arquitectura europea y la revisión de los Tratados de Lisboa. En primer lugar, la fusión de las figuras del presidente del Consejo Europeo –hoy, el belga Herman Van Rompuy– y el presidente de la Comisión Europea –desde 2004, el portugués José Manuel Durão Barroso– y la elección del mismo por parte del Parlamento Europeo, "sin preacuerdos por parte de los jefes de Estado y de Gobierno". Ello llevaría aparejada, para el PSOE, otra reforma clave: que cada uno de los grupos políticos europeos concierten un candidato común para la Presidencia de la Unión. 

Tal cambio, explicaban este viernes dirigentes socialistas, se podría hacer en dos fases. Para las próximas elecciones europeas, las de junio de 2014, cada familia política podría designar a un candidato, aunque este debería presentarse por su país, ya que en el actual sistema electoral las listas a la Eurocámara son nacionales. Para más adelante, los socialistas defienden el establecimiento de una doble lista: una, la integrada por los aspirantes nacionales de cada partido, y otra, formada por 50 representantes europeos de cada familia política, supranacional y única para toda la Unión, y cuyo número uno sería, precisamente, el candidato de cada grupo a la Presidencia de la Unión. Es decir, que los ciudadanos tendrían en su mesa dos papeletas. A efectos prácticos, los españoles, por ejemplo, verían en las vallas y cartelería electoral la foto del cabeza de cartel del PSOE y la del número uno socialista europeo.

La vuelta al "combate ideológico"

Ferraz sostiene que el Partido Socialista Europeo (PES, en sus siglas en inglés) "lo va a hacer", va a designar a un candidato común para todos los socialdemócratas europeos y un programa compartido. Y es que todavía duele la herida que en el partido dejó la decisión del PSOE y del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en 2009, de apoyar a Barroso, un conservador, para un segundo mandato al frente de la Comisión Europea, simplemente porque "había intereses nacionales en juego". "Eso no puede volver a ocurrir. Este es el inicio de un combate democrático ideológico. Los socialdemócratas hemos aceptado, erróneamente, que por avanzar en Europa no hemos discutido el modelo. El modelo económico en Europa no ha permitido el juego ideológico".

Sin embargo, esta propuesta dista de ser pacífica en el seno del socialismo europeo y del mismo PSOE. "Hay quien cree que no podemos privar a los Estados de postular a su presidente del Consejo Europeo. Y quien cree que las figuras del presidente del Consejo y de la Comisión han de estar separadas. Pero la existencia de dos cabezas de la UE nos hace pasar por ridículos internacionales y ha diluido el papel de la Comisión", asumían fuentes oficiales de la sede federal. 

El PSOE plantea asimismo reducir el número de comisarios, para que no haya uno por país –hoy hay 27– y dinamizar su funcionamiento, y que todos sean elegidos por el Parlamento Europeo, no por el Consejo. La Eurocámara gozaría también, según el bosquejo de Ferraz, del poder de iniciativa legislativa. Se apuesta por la articulación de una moción de censura constructiva al presidente de la Comisión y del Consejo y por el reforzamiento de los parlamentos nacionales en el proceso de construcción europea. 

Los socialistas entienden que es "urgente avanzar en la profundización de la política exterior y de seguridad común". ¿Cómo? Unificando la representación exterior en los principales foros internacionales, eliminando las embajadas de los Estados miembros allí donde la UE tenga fuerza suficiente... y también caminando hacia unas Fuerzas Armadas Europeas, una "utopía posible".

En lo relativo al Gobierno económico del euro, el PSOE propone avanzar hacia la prometida unión bancaria, unión fiscal y unión política, combinar políticas de crecimiento y austeridad, retraso "de hasta cinco años" del objetivo del 3% del déficit público y un "aumento gradual del Presupuesto comunitario, hasta alcanzar el 3% del PIB de la UE al final de 2026". Las Perspectivas Financieras 2014-2020, que se pactaron en el Consejo Europeo de la pasada semana, no llegan ni al 1% del PIB de la Unión. El resto de propuestas ya han sido adelantadas meses atrás por Rubalcaba: creación de un Tesoro Europeo, puesta en marcha de los eurobonos, revisión de los estatutos del BCE para que no sea únicamente guardián de la inflación sino impulsor del crecimiento, lucha contra el fraude y los paraísos fiscales... En el combate al paro, reclama la puesta en marcha de un plan de empleo juvenil para Europa por valor de 10.000 millones de euros a través de reasignaciones de fondos. 

El PSOE subraya como punto primordial el mantenimiento del modelo social europeo mediante el llamado pacto social, que comprende un mínimo social (social floor) en cuanto a gasto social dedicado en los presupuestos públicos, salario mínimo para todos los países de la UE, pensiones mínimas garantizadas, renta mínima de inserción, armonización de las reglas del mercado laboral... 

"Lanzar la precampaña europea"

Ferraz asume que el consenso, incluso dentro de la familia socialdemócrata europea, no es sencillo, porque en muchos casos priman los intereses nacionales, la división del norte rico y el sur pobre. Por ello también recuerda que es básico que el PES mute, que pase de un "agregador de partidos" a una fuerza comunitaria, con una ejecutiva potente y unas directrices comunes. "Tenemos que ver hasta qué punto somos capaces de conjugar la eterna ecuación de ideología y nación. Tenemos un dilema y eso forma parte de los debates de la izquierda", resolvían fuentes de la cúpula. Este sábado se podrán ver las coincidencias y las discrepancias, aunque no habrá oportunidad de escuchar la opinión de los poderosos socialdemócratas alemanes. 

Las propuestas del borrador se discutirán mañana sábado junto a las que lleguen de los intervinientes en la miniconferencia de la Casa de América y las que salgan de las redes sociales. El PSOE remarca lo "novedoso" del procedimiento de debate, una especie de "gran conversación" que, no obstante, tiene claras limitaciones. Una de ellas es el aforo, 400 personas. Y la otra es el formato: unas 150 personas han sido elegidas por Ferraz, el resto procede de las federaciones del PSOE, a las que se ha pedido que envíen a Madrid expertos y representantes de colectivos sociales. Se pretende buscar un espacio más grande, para dar cabida a más militantes y no militantes, en las siguientes cuatro charlas: sobre crecimiento (9 de marzo), fiscalidad (13 de abril), democracia (18 de mayo) y bienestar (15 de junio). 

La jornada de mañana servirá asimismo al PSOE para "lanzar la precampaña europea" y para calentar motores de cara a la Conferencia Política de octubre. La dirección de Rubalcaba insiste en que, de todos modos, ahora no se cierra ningún debate. Todos se dejan vivos hasta junio y, más aún, hasta el mismo otoño, con el objetivo de lograr la "mayor participación" posible para reanimar el alicaído proyecto socialista. 

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