X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Iglesia católica

El denunciante del padre Román narra años de "abusos" y afirma que "tenía pánico de dormir" a su lado

  • El joven se refirió a episodios de "masturbaciones", "penetraciones" e "intentos de felaciones" cuando tenía entre 14 y 17 años
  • Contó los abusos que había sufrido al Papa Francisco en agosto de 2014 y al no ver "reacción" a su denuncia ante la Iglesia, decidió llevar los hechos ante la Justicia

infoLibre Publicada 08/03/2017 a las 18:37 Actualizada 08/03/2017 a las 19:25    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 2

El padre Román, a su llegada a la sede de la Audiencia Provincial de Granada, donde hoy se celebra el juicio del conocido como 'caso Romanones'.

El padre Román, a su llegada a la sede de la Audiencia Provincial de Granada, donde hoy se celebra el juicio del conocido como 'caso Romanones'.

EFE
El joven que ha denunciado al padre Román M.V.C. por supuestamente abusar sexualmente de él cuando era menor de edad ha declarado que este sacerdote "era todo" para él, "su guía y único referente", casi "como un padre" que le "manipuló y anuló por completo", lo que le impidió alejarse de él y del grupo que conformaba durante el periodo en el que se produjeron los presuntos abusos, desde 2004 a 2007, cuando sentía "auténtico pánico de dormir" con él.

El denunciante ha relatado ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia de Granada que juzga al padre Román, que se enfrenta a una petición fiscal de nueve años de cárcel, los distintos abusos y "violaciones" a las que supuestamente fue sometido por parte de este sacerdote en la casa parroquial del templo de San Juan María Vianney del barrio granadino del Zaidín y en el inmueble que el grupo de Los Romanones tenía en los Pinillos, donde participaron, según afirma, otros tres curas más. Aunque todos los miembros del grupo eran "conocedores de lo que allí sucedía".

Afirma que en este inmueble llegaron a participar otros tres curas más del grupo, que, según su testimonio, también mantenían relaciones sexuales entre ellos, si bien afirma que todos los miembros de este colectivo eran "conocedores de lo que allí sucedía".

Lo ha hecho en el transcurso de una extensa declaración en calidad de testigo que se ha prolongado durante cinco horas y en la que se ha derrumbado en varias ocasiones, llegando a tener que salir una vez de la Sala, momento en el que ha insultado a algunos de los sacerdotes que estuvieron inicialmente imputados en la causa, de la que fueron excluidos tras declararse prescritos los delitos que se le atribuían.

El joven se ha referido a episodios de "masturbaciones", "penetraciones" e "intentos de felaciones" cuando tenía entre 14 y 17 años, un periodo en el que se ha definido como "vulnerado y pisoteado" y en el que mantenía una relación de "dependencia sentimental" respecto del padre Román, al que veía como "el todopoderoso", su guía y "único referente moral y espiritual".

"Era como si perteneciera a una secta cerrada y virulenta, que él lideraba, asumiendo todos sus abusos", ha relatado para explicar el porqué de seguir durante años en el llamado grupo de Los Romanones durante esta época de su adolescencia, cuando, afirma que la "única moral que conoció" fue "la del abuso sexual".

"Él –por el Padre Román– era capaz de hablar de amor fraternal en la Homilía y por la tarde estar violando a niños", ha clamado, afirmando que decidió acudir a la Justicia porque tras escribir al Papa y poner el asunto en conocimiento de la Diócesis de Granada no se sintió "ni apoyado, ni acompañado ni respetado" por el arzobispo de Granada, que también declarará como testigo en esta vista.

El papel de la Iglesia

El joven ha relatado cómo se sucedieron los primeros momentos en los que decidió dar el paso de contar los supuestos abusos que había sufrido. Lo hizo primero enviando una carta al Papa Francisco en agosto de 2014 en la que le explicó su "calvario", lo que motivó una llamada del Pontífice en la que le pedía "perdón" por estas "heridas que son de la Iglesia" y le dijo que se pusiera en contacto con el Arzobispo de Granada.

En aquel momento, el arzobispo se puso a su disposición, ha dicho, y le informó de la puesta en marcha del procedimiento eclesiástico para esclarecer el asunto, llegando a hacerse cargo la diócesis de algunas facturas por la asistencia psicológica que recibió.

No obstante, el joven afirma que pasado el tiempo no vio "reacción" a su denuncia ante la Iglesia, por lo que decidió llevar los hechos ante la Justicia, lamentando que el arzobispo no hiciera caso a su petición de que no iniciara el interrogatorio a los sacerdotes que él había señalado hasta que interpusiera su demanda por miedo a que destruyera información.

El joven ha narrado los "daños psicológicos y físicos" derivados de estos episodios, llegando a tener en la actualidad "aversión a los sacerdotes", con los que le "cuesta mantener una relación". "No puedo ir a misa porque me parte en dos (...) no puedo escuchar a un cura ahí subido hablar de amor fraternal porque me suena al amor fraterno que llevó a que abusaran de mí", ha llegado a decir.

El juicio continúa este jueves con la declaración de nuevos testigos propuestos por las partes.


Hazte socio de infolibre



2 Comentarios
  • Bacante Bacante 09/03/17 11:44

    No quiero,  no puedo,  no tengo fuerzas para imaginar el calvario de un chico adolescente que sufre abusos de tamaña violencia ... ¡por parte de su orientador espiritual y moral!  La España franquista de uniformes y curas (cuando venía a España,  siempre me sorprendía la invasión de sotanas,  hábitos,  sorches y oficiales en las aceras) nos dejó este legado ominoso y sombrío de violencia soterrada,  de hipocresía e inmoralidad por parte de la clase dominante.      Sólo podemos pedir Justicia a estas alturas. JUSTICIA que merezca tal nombre. Y los mejores deseos para el valiente denunciante. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • José González José González 08/03/17 21:27

    El hedor que desprende este desgraciado país se está volviendo insufrible.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre