Un 34% de los vascos está en contra de la independencia frente a un 23% que está de acuerdo con ella, mientras que un 29% se mostraría favorable o no según las circunstancias, tal como destaca el último Sociómetro elaborado por el Gobierno Vasco.
El sondeo, confeccionado en base a 2.142 entrevistas realizadas entre el 29 de abril y el 10 de mayo,
también recoge una valoración de los líderes políticos y partidos de Euskadi. El lehendakari, Iñigo Urkullu, sigue siendo el líder mejor valorado y el
PNV es, de nuevo, la formación que mayor simpatía genera (5,2 puntos, en una escala de 0 a 10), seguido de Elkarrekin Podemos (4,2), EH Bildu y el PSE-EE (4,1 en ambos casos). Por detrás, se encuentra
Ciudadanos (1,7), y el PP (1,6) se mantiene en última posición.
Entre los líderes políticos, solo aprueban
Iñigo Urkullu (5,9) y el presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar (5,2). Por detrás, se encuentran el secretario general de Elkarrekin Podemos, Lander Martínez (4,5), el coordinador general de EH Bildu,
Arnaldo Otegi (4,4), la máxima dirigente del PSE-EE, Idoia Mendia (4,3) y, en último lugar, el presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso (2,0).
Sobre la voluntad de independencia en el País Vasco
El titular es compartido en todos los medios en general pero me parece falto de finura analítica.
Fue el mismo titular repetido en cadenas de ETB (Televisión Vasca).
Yo reaccioné en Facebook a la emisión en un programa como sigue:
“He presenciado en el programa “En Jake” de ETB la presentación de resultados de resultados de Sociómetro Vasco respecto a la actitud sobre la “independencia”:
34% en contra ( es decir, a favor de la “dependencia”)
23% a favor (¿fuera como fuese?)
29% a favor o en contra según circunstancias.
14% no sabe, no contesta.
(Las frases entre paréntesis son de mi cosecha así como el comentario que sigue)
Me parece que la única respuesta inteligente puede ser la del 29%
No tengo en realidad el texto de las preguntas efectuadas en el trabajo de campo, pero ¿se ha incluido en él la definición de lo que es “independencia” y en qué consistiría su puesta en práctica?
Si no se ha hecho así, y apostaría que no, ¿cómo se pueden aceptar y dar por buenos los resultados de haber preguntado sobre algo que no se sabe lo que es o pudiera ser?
Y no se me diga “todo el mundo sabe lo que es eso” porque reto a que se pregunte y se vea que no existe (seguramente porque no interesa) ningún tipo de consenso.
Yo suelo ser coherente con cumplir yo mismo lo que reprocho a otros que no cumplen y suelo definir antes de hablar o de preguntar”
La pregunta final para haber sido finos: ¿para qué parte se hubiera decantado ese inusual dubitativo de 29% si se le hubieran definido las “circunstancias”?
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