x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Coronavirus

Psicólogos y psiquiatras destacan fórmulas útiles para mantener la tranquilidad emocional en el aislamiento

  • Los expertos coinciden en la importancia de evitar el exceso de información, cuidar las relaciones sociales por vía telemática y establecer rutinas
  • La falta de experiencias previas y la incertidumbre hacen aflorar el miedo, "una reacción adaptativa y esperable que nos permite ponernos alerta"
  • "La tranquilidad emocional es una medida más de defensa y prevención", dice la guía del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid

Publicada el 15/03/2020 a las 06:00
Dos personas caminan por el centro de Madrid protegidos con mascarilla para evitar el contagio de coronavirus.

Dos personas caminan por el centro de Madrid protegidos con mascarilla para evitar el contagio de coronavirus.

E.P.

El coronavirus ha entrado de lleno en nuestras vidas. El Gobierno ha extremado las medidas y ha activado mecanismos drásticos para intentar frenar la expansión del contagio entre la ciudadanía. Este mismo sábado ha sido decretado el estado de alarma. La población asume, en este nuevo escenario, un mensaje de máxima alerta que afecta a sus hábitos y relaciones cotidianas. Pero también –o especialmente– a su salud mental.

Alba Pérez, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), recuerda en conversación con infoLibre que lo complejo del escenario actual es que "se están estableciendo medidas preventivas a las que no estamos acostumbrados", lo que inevitablemente "genera una mayor sensación de alarma". Cabe recordar, en ese sentido, que "estas medidas se establecen para hacer frente al riesgo de contagio, no por la gravedad del virus en sí". Y esa prevención, reseña, es fundamental para evitar el riesgo de colapso para el sistema, "tanto para el sanitario como en otros ámbitos".

En cuanto a la respuesta social, Pérez subraya que la reacción inicial y la emoción principal es el miedo. "Cómo se modula puede ir desde el miedo como respuesta emocional básica al pánico", explica. Sin embargo, insiste en que "el miedo es una reacción adaptativa, esperable, que nos permite ponernos alerta y organizarnos", de manera que "no necesariamente implica un riesgo patológico".

¿Cuándo puede el miedo no ser adaptativo?, plantea la psicóloga y ella misma responde: cuando bloquea. La sensación de miedo aparece, completa, en un contexto novedoso y desconocido. "En una situación nueva, las personas recurren a experiencias previas, pero en este caso no existen. Esto nos genera mayor incertidumbre y no sabemos cómo actuar", añade. Por ello, aconseja, la prioridad debe ser "seguir las indicaciones de los responsables".

Anna Romeu, presidenta del área de Psicología de Emergencias del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña, coincide en dos situaciones que afectan sobremanera al plano psicológico: la falta de experiencias previas y la incertidumbre. Ambas, sostiene, "despiertan el miedo" porque "lo desconocido" significa también que "no hay sensación de control, no sabemos qué hacer ni qué va a pasar". Por este motivo, el "miedo puede llevar a la ansiedad u otro tipo de reacciones".

Un mecanismo de respuesta que es a priori normal, es asumido de formas muy diversas. Hay quien "se protege del miedo ignorando y minimizando el riesgo", pero también hay quien lo expresa "intentando controlar al máximo" la situación, casi de forma obsesiva. Ambos extremos, opina Romeu, no son deseables. Y receta "calma, paciencia y responsabilidad". Aunque "sabemos que la enfermedad no es peligrosa, tenemos que proteger al grupo de personas más vulnerable y a nuestro sistema sanitario".

Vida normal en situaciones excepcionales

"Debido a la incertidumbre de esta situación, no debemos minusvalorar la atención y los cuidados en relación con la higiene y salud mental. La tranquilidad emocional es una medida más de defensa y prevención". Con estas palabras, el Colegio Oficial de Psicología de Madrid abre su guía de recomendaciones "para un afrontamiento psicológico eficaz ante el malestar generado por el brote de coronavirus".

María Carme Triadó, profesora de Psicología en la Universitat de Barcelona (UB) y experta en psicología del envejecimiento, explica que "ahora la gente está muy inquieta y esa inquietud genera cambios en la vida", que también "repercuten en el ámbito familiar y en los propios hogares". Lo más importante, subraya, es "escuchar a los profesionales" y desoír los rumores. Aunque coincide en que "no todo el mundo lo vive igual", la experta recomienda desligarse de las redes sociales y tomar las precauciones pertinentes.

El psiquiatra Joseba Achotegui, profesor en la misma universidad, propone tres pautas de actuación: rebajar la recepción informativa, hablar con otras personas y no tratar de controlarlo todo al detalle. "Hay que regular un poco el contacto con esta realidad", propone al otro lado del teléfono. "Estar bien informados es fundamental", pero es a su vez un ejercicio que se puede delimitar. El psiquiatra sugiere distribuir la información: prescribe tres dosis diarias como máximo. Suficiente para estar informados sin recibir mensajes de manera incesante.

La principal responsabilidad de la ciudadanía, asiente Romeu, consiste en "seguir las pautas de las autoridades y tener paciencia". Y sobre el caudal informativo, insiste en "vigilar la fuente de información y preguntarnos quién ha dicho tal cosa", especialmente respecto a todo aquello que llegue a través de vías distintas de las oficiales.

También Pérez menciona la palabra "contrastar", cuidar bien "todo lo que leemos" y sobre todo "quién lo dice". "Informarnos pero no sobreinformarnos", completa la psicóloga, quien sugiere además mantener la comunicación con los allegados. "Buscar su apoyo y comprensión, pero aprendiendo también a dejar de hablar del tema", matiza. Romau lo califica como "hacer vida normal", aunque en circunstancias excepcionales parezca una utopía. "Si podemos, trabajar desde casa. Si los niños no van a la escuela, seguir su ritmo escolar, marcar horarios. Salir a la calle a pasear sin juntarse con gente", enumera.

Para Achotegui, es fundamental hablar con otras personas. "Los seres humanos no estamos hechos para vivir aislados, todo se tiende a ver distorsionado", de manera que en estas circunstancias es importante "intentar hablar con alguien una o dos horas al día". Por otro lado, observa, "querer controlarlo todo es una manera de estresarse más", porque "no podemos hacerlo" y eso conlleva frustración. "Es importante seguir las indicaciones que ya conocemos", razona, "asumir que todos tenemos riesgos para afrontarlos con cierta serenidad y hacerlo bien".

La guía de los psicólogos madrileños se expresa en la misma línea: esquivar la sobreinformación, dice, para evitar la "sensación de riesgo y nerviosismo"; contrastar la información, especialmente en redes sociales y procurar mantener rutinas.

Aislamiento y grupos vulnerables

¿Pero qué ocurre con los supuestos más graves? Los grupos de riesgo, la población vulnerable y aquellos que deban asumir periodos de aislamiento estricto pueden tener que afrontar secuelas psicológicas importantes.

Es el caso de las personas mayores, especialmente aquellas que viven solas. "Las personas mayores que en su vida cotidiana se sienten o están solas, ahora lo percibirán así con mayor intensidad", reflexiona Triadó. Todo ello, unido a "la ansiedad que le puede producir a la persona mayor ser de riesgo". La única receta, argumenta, pasa por "ceñirse a la información oficial" y mantener rutinas.

Aquellas personas con una salud mental frágil o con patologías previas también se enfrentan a días difíciles. "Las personas con trastorno mental son muy sensibles ante realidades como esta" y especialmente ante "tensiones sociales". Para ellos tampoco es positiva "la histeria colectiva" que tiende a aflorar en estos casos.

Los psicólogos madrileños apuestan por que la población de riesgo se mantenga ocupada, "genere una rutina diaria y aproveche para hacer aquellas cosas que le gustan".

En los casos de cuarentena, el grado del impacto dependerá de factores de personalidad y de las circunstancias de cada uno, elementos que "pueden agravar o ayudar" al proceso. Así lo entiende Pérez, quien recomienda por encima de todo "seguir las indicaciones y establecer rutinas para combatir las horas" de confinamiento. Seguir socializando utilizando las herramientas de comunicación sin contacto directo, estima la psicóloga, es clave.

Porque el "aislamiento es físico, pero no tiene que ser emocional", agrega Romeu. Aquellas personas que tengan que someterse a aislamiento "deberían tomárselo con mucha calma, no asustarse, estar en contacto con sus médicos, seguir todas las pautas y después intentar distraerse todo lo posible". La experta habla de lectura, música o películas "para pasar el rato", pero también de "mantener el contacto con las personas de su entorno y las relaciones sociales a través de las plataformas telemáticas". Sobre todo, se detiene, "recordar que es una medida temporal, de prevención y que no durará. Eso es importante".

Más contenidos sobre este tema




7 Comentarios
  • jorgeplaza jorgeplaza 15/03/20 19:47

    No es mucho peor que un arresto en la mili, aunque me lo recuerde

    Los que tienen que estar pasándolo realmente mal, objetivamente mal (¡qué antiguo suena lo de "objetivamente"), son todos los que tengan que parar el negocio. Y todavía peor lo estarán pasando sus empleados, que irán al paro ya veremos para cuanto tiempo. Pero eso no se arregla con psicólogos, no caigamos en la estúpida trampa ultraliberal de que uno es lo que quiere ser y que si las cosas le van mal es porque uno es malo (vertiente religiosa) o porque es un vago y un inútil (vertiente avarienta).

    Por cierto, eso de creer que uno es lo que se le antoja ser en vez de lo que inevitablemente es (joven aunque sea viejo, rico aunque sea pobre, mujer aunque hombre, etc), ¿no es en el fondo lo que dicen los dementes de la teoría "queer"?

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • geuk geuk 15/03/20 17:21

    Soy autónomo, tengo un comercio que tengo que cerrar por lo menos 15 ó más días, mientras tengo que pagar en esos días, las dos pagas este mes de marzo,la seguridad social,las facturas con IVA y RECARGO de equivalencia de una mercancía que no puedo VENDER. Esto no me deja dormir cómo a Sánchez,pero con una gran diferencia.piensa alguien que necesito un psiquiatra ó me pueden dar alguna otra solución .me voy a Marbella t pregunto?

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 15/03/20 10:33

    ¿De verdad estamos tan desequilibrados que no sabemos convivir como hacían nuestros padrees y nuestos abuelso antes de que se huiera inventando la radio, el transistor, la televisión, los teléfonos móviles, las reedes sociales; hast la radio no portatil era un lujo al alcance de muy pocos? Entonces ni había psicólogos ni psiquiatras (salvo el laentable Vallejo Nájera y otros desequilibrados fascistas). Un poquito de sensatez es lo que se necesita, pero si no la tienes no esperes que te la de ni un psicólgo, ni un psiquiatra. Aunque es evidente que toda deficiencia natural permite el auxilio de una prótesis.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    1

    1

    • GRINGO GRINGO 15/03/20 10:40

      Con la de Semanas Santas que nos hemos tragado en blanco y negro.........

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Fernandos Fernandos 15/03/20 10:30

    Pero no estamos en una sociedad que ya no habla por culpa de las nuevas tecnologias? No creo que la mayoria de la gente entre en depresion por no salir de casa, entre el movil el portatil y la tele tiene bastante para capear el temporal, quizas les sobran los alarmismos de tanta tertulia televisiva y tanto opinante ignorante del ytema.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • GRINGO GRINGO 15/03/20 10:01

    En España tenemos más o menos 64.000 reclusos/as, quizás ellos/as nos pueden dar una serie de pautas para combatir "éste aislamiento"............, de verdad como complicamos las cosas !!!.

    Quién más quién menos tiene una casa más o menos confortable, puede hablar con vecinos a través del balcón, teléfono fijo o movil, enviar wathsapp, ver la TV, leer periódicos, incluso puede bajar a la calle para compras de alimentos, farmacia, etc,etc,etc,.........y más etcétera.

    Cada año los niños cogen del orden de 3 meses de vacaciones en verano, más las del resto del año, los más viejos hemos pasado más de 1 año haciendo la mili "confinados en putos cuarteles", en nuestras vidas, quién más quién menos habrá sufrido algún tipo de privación, pero es ahora, justo ahora cuando acuden en nuestra ayuda los psicólogos y psiquiatras a "darnos unas pautas para salir adelante".......

    Para combatir el stress, "el día que un niño se tenga que quedar sólo en casa", en vez de explicarle que ahora volvemos y que si necesita contactar estamos en tal o cual tfo, en los días/semanas anteriores le llevamos al "psicólogo o psiquiatra" para que vaya asumiendo la terrible situación que se avecina...

    No sé si me he conseguido expresar suficientemente...........

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    2

    1

    • Atea Atea 15/03/20 11:05

      Al mal tiempo, buena cara. Tienes razón y parece que ya no nos soportamos ni dentro de la propia familia y hay que buscar terapia para no terminar arrojándonos por la terraza o arrancándonos los pelos unos a otros.
      Aprovechemos este parón en nuestro acelerado ritmo diario, veamos buenas pelis, leamos buenos libros y juguemos a las cartas con nuestros hijas e hijos y retomemos esa actividad de pasar tiempo juntos. Es inevitable la inquietud ante lo impredecible pero paciencia que el mundo no se hunde aunque a veces lo parezca como bien decía Ramón Lobo. Si mantenemos el sentido común, igual nos viene hasta bien sentir por un tiempo un pelín de miedo y que tomemos conciencia de lo fácil que se pasa de tenerlo todo a no tener nada.

      Responder

      Denunciar comentario

      3

      4

Lo más...
 
Opinión