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Coronavirus

No habrá un día después del Covid: la salida será gradual, sin aglomeraciones y evitando con 'apps' nuevos brotes

  • No habrá un día después en el que todo vuelva a estar abierto y recuperemos nuestra libertad de golpe: el fin de la cuarentena será progresivo
  • Las claves, cuando el pico pase, son estimar cuánta inmunidad de grupo hemos adquirido e implantar un sistema de detección rápida de nuevos casos por si hay que volver a quedarse en casa
  • Las aplicaciones desarrolladas en China, Corea del Sur o Singapur son muy útiles. La que está preparando el Gobierno no se le parece demasiado

Publicada el 03/04/2020 a las 06:00
Un hombre instala unas linternas de papel en el templo de Chogye, en Seúl (Corea del Sur).

Un hombre instala unas linternas de papel en el templo de Chogye, en Seúl (Corea del Sur).

Efe

Tras unas semanas centrados únicamente en la fase de mitigación de la pandemia de coronavirus, una vez se han tomado prácticamente todas las medidas posibles en cuanto a la restricción de la movilidad de los ciudadanos, expertos y responsables públicos empiezan a plantearse cómo organizar la salida del confinamiento. Muchos ciudadanos tienen en mente un día X en el que todo vuelve súbitamente a la normalidad, con todos los bares, restaurantes, teatros y discotecas abiertos, pero ese escenario no es realista: a la vista de la opinión de los epidemiólogos, que temen rebrotes fuertes, y a la vista de los pasos que están dando los países más avanzados que España en la tarea de aplanar la curva. Todos los métodos para salir del confinamiento que se están poniendo sobre la mesa son progresivos: ya sea en cuanto a tipos de establecimientos que se abren (dejando los que propician aglomeraciones para el final), en cuanto a zonas más o menos afectadas o en cuanto a grupos de riesgo: los que tienen menos posibilidades de sufrir síntomas graves podrían ver antes restablecida su libertad.

El Gobierno aún no ha anunciado cómo será la salida del confinamiento. Aún se ve relativamente lejos, toda vez que los datos de nuevos contagios, ingresados en la UCI y fallecidos se ralentiza muy lentamente. Pero si seguimos el mismo paso que Italia, en el país alpino ya se empieza a entrever –aunque de manera muy tenue– la luz al final del túnel, por lo que en nuestro país no tardará en surgir ampliamente el debate de cómo y cuándo podremos salir de casa. En la opinión de los expertos consultados, en primer lugar es clave realizar cuantos más test serológicos (que miden la generación de anticuerpos contra una amenaza en el cuerpo) mejor. "Necesitamos saber el estado de la población, la presencia de anticuerpos en general", asegura el catedrático de Microbiología de la Universidad de Málaga (UMA) Eduardo Martínez.

Se necesita, explica, para estimar hasta dónde ha llegado la "inmunidad de grupo": es decir, la debilitación de la epidemia fruto de que una buena parte de los españoles ya ha desarrollado defensas y no puede transmitir el virus. Paradójicamente, afirma Martínez, cuantas más personas hayan estado expuestas (y hayan superado la enfermedad) mejor. Un número alto implicaría que estamos, como sociedad, más preparados para el futuro; también demostraría que el coronavirus es menos letal de lo que parece, puesto que más enfermos de lo inicialmente estimado superan el Covid-19 con pocos o nulos síntomas. Sin embargo, advierte en dos sentidos: en primer lugar, y a pesar de que la demanda de test irá disminuyendo progresivamente, se necesitan muchos para que la foto final se ajuste a la realidad. "Hay que hacérselos a un grupo de población muy importante, no a todos los españoles, pero que la muestra sea lo más representativa posible", apunta. En Italia ya están manos a la obra, y este jueves el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias, Fernando Simón, confirmó que los test de anticuerpos ya han sido validados y es el momento de iniciar su uso, especialmente para esos estudios de población que nos aportarán más información sobre cómo se ha movido el nuevo coronavirus durante estos meses. 

En otro sentido, explica el catedrático, aún no sabemos por cuánto tiempo el cuerpo humano mantiene la inmunidad ante el coronavirus. Los estudios científicos al respecto aún no han avanzado lo suficiente. Podría ser de solo unas semanas, de meses o de años: evidentemente, cuanto más dure, mejor. En un estadio muy posterior, cuando se desarrolle y generalice la vacuna, los epidemiólogos tendrán que trabajar en distintas variantes adaptándose a las diversas mutaciones del SARS-Cov 2. Una inmunidad más prolongada les daría más margen, además de ofrecernos un margen amplio a la hora de controlar futuros rebrotes. "Espero que se parezca más a su hermano, el SARS-Cov 1 (causante del síndrome respiratorio agudo grave), que genera una inmunidad de un año", y que se parezca muy poco al MERS, cuya inmunidad dura una semana.

Ildefonso Hernández Aguado, médico portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), coincide: "Es importante saber cómo será la próxima ola que venga. Tenemos que estar muy preparados para eso. Por ejemplo, si los niños han pasado la infección sin síntomas, es bueno que lo sepamos". El experto puntualiza que el personal sanitario debe ser el primero que se someta al test serológico: "Hay que hacerles muchas pruebas para saber cuántos se han infectado, cuántos no, para saber cuáles son las posibilidades de trabajar y en qué situación".

"Es ya el momento de que las administraciones hagan su plan de salida e ir escalonando las medidas. Cada administración debe hacer su plan, incluidas las locales". Hernández confirma que es necesario ir pensando y preparando este escenario, aunque veamos aún lejos un alivio de la emergencia sanitaria. A la hora de escalonar, se barajan tres criterios: por grupos de riesgo, por tipo de establecimientos y, apunta Martínez, por zonas. No son, confirman los expertos, excluyentes: con un buen sistema de detección temprana y aislamiento de nuevos casos, se puede y se debe seleccionar cuidadosamente quién está habilitado para abandonar el confinamiento y qué empresas pueden retomar primero su actividad. "Primero deberán abrir las fábricas y los centros de trabajo, y el siguiente paso serían restaurantes y establecimientos similares, pero con la mitad del aforo y manteniendo la distancia entre las mesas", propone.

La detección temprana, insiste el portavoz del Sespas, es absolutamente clave para la fase postconfinamiento. El sistema sanitario debe estar preparado para "tener una capacidad diagnóstica suficiente para volver al estado de contención o de mitigación si es necesario", es decir, en caso de que los contagios vuelvan a dispararse o a aumentar peligrosamente. "Debemos poder testar rápidamente a cualquier sospechoso para aislar cualquier brote". Y volver de nuevo al confinamiento, aunque nos pese volver a perder la libertad recuperada. Por eso es tan importante la detección temprana, teniendo en cuenta que el nuevo coronavirus puede propagarse durante días desde el cuerpo de una persona sin síntomas. Y para esa labor, probablemente, ayude la tecnología.

El especialista en Salud Pública del Institut Català de la Salut Jacobo Mendiaraz ha compartido en Twitter cómo sería, a su juicio, la salida progresiva del confinamiento ideal: asegura que, para empezar a abrir la mano, es necesario no solo bajar el número de casos y de muertes, también la congestión de las Unidades de Cuidados Intensivos y de los hospitales en general. Hace falta, considera, "haber pasado al menos 14 días con descenso de casos (manteniendo o subiendo nivel de testeo), descenso de casos no ligados a casos conocidos, descenso de muertes y descenso de infecciones en sanitarios", así como tener la capacidad para tratar en UCIs al doble de los casos registrados en ese momento. Igual con los test. Cuando se cumplan esos requisitos, considera, podrán abrir negocios que no alberguen a más de 10 personas en su interior, y manteniendo a grupos de riesgo (y sus cuidadores) aún en casa. Posteriormente podrán abrir los lugares qu  congregan a más gente: bares, restaurantes con el aforo a su total capacidad o salas de ocio nocturno. Pero siempre con un ojo avizor por si se produce un nuevo rebrote.

En Italia, donde aún no se ha abierto la mano significativamente, ya se permite dar un paseo con los niños, para evitar los efectos del confinamiento prolongado en un sector especialmente vulnerable al encierro. El Ejecutivo de Conte, explica El Mundo, planea una apertura progresiva, donde lo primero en abrir será de lo último que cerró: determinadas fábricas y empresas del sector secundario, siempre que se tomen las pertinentes medidas de seguridad. El Gobierno piensa en mayo para permitir la apertura de bares y restaurantes, siempre manteniendo una adecuada distancia entre mesas para evitar el contagio. El ocio nocturno y las grandes aglomeraciones podrían tener que esperar más… si no se produce ningún rebrote.

En Wuhan (China), epicentro de la pandemia, se levantará el próximo 8 de abril el confinamiento obligado de todos los habitantes de la ciudad. Ya pueden acudir a restaurantes, teatros o cines, guardando la distancia de seguridad. Podrán abandonar la urbe… siempre que en sus móviles muestren un código QR de color verde, que certifica que no están contagiados ni han estado cerca de ningún contagiado. ¿Y cómo puede certificar una aplicación móvil esa información? Con el tratamiento masivo de datos personales relativos a la salud y a la movilidad, cuya implantación en España cuenta con barreras.

El uso de 'apps'

China y Corea del Sur, dos países fuertemente impactados por el coronavirus, se apoyan en la tecnología para controlar la difusión del SARS-Cov2. Utilizaron apps tanto en la fase de contención como de mitigación, y siguen utilizándolas a la hora de abandonar el confinamiento. España ya no tiene tiempo de implantarlas en ambas fases, pero sí está a tiempo de utilizar un sistema similar a la hora de abandonar el confinamiento. Sería útil para el proceso que describía uno de los expertos consultados: "Debemos poder testar rápidamente a cualquier sospechoso para aislar cualquier brote". Detectar todos los potenciales casos de un país habitado por 46 millones de personas, por muchos test que se fabriquen o se importen, no es fácil: por eso entran en juego los smartphones, al alcance de la mano de una gran mayoría de ciudadanos.

Las aplicaciones que usan en Corea del Sur o en China preguntan diariamente al usuario cómo se encuentra: si la persona reporta síntomas, aunque sean leves, pasa a contar para el sistema como "contagiado" y se le impone el confinamiento durante 15 días mínimo o hasta que los efectos de la posible infección desaparezcan. Obtiene un QR rojo y queda aislado. Además, se rastrea dónde ha estado: usando no solo su ubicación determinada por el GPS, también sus reservas de hoteles, viajes o butacas de cine. Las personas que hayan estado cerca del contagiado obtienen un QR naranja, por el cual se le restringen determinados servicios: no está demostrado que sufra el Covid-19, pero podría albergar el virus. Solo un código QR verde permite plena libertad de movimientos.

La aplicación móvil contra el coronavirus planteada hasta el momento por Sanidad y con la colaboración de las comunidades autónomas dista mucho del sistema implantado por algunos países asiáticos. Geolocaliza al usuario, sí, pero solo para ubicarlo en una CCAA concreta y ofrecerle información detallada sobre a qué servicio de salud acudir si es necesario. En paralelo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) gestionará un proyecto para rastrear con algo más de precisión a los portadores de un teléfono inteligente, pero solo para obtener datos detallados de la movilidad de los ciudadanos durante la cuarentena. Fuentes del Gobierno citadas por El País aseguran que, por ahora, no se tiene previsto importar el modelo de una aplicación con más información y con más poderes.

Independientemente de las pretensiones del Ejecutivo, un grupo de desarrolladores ya ha terminado el diseño de una aplicación similar a las usadas en China, Corea del Sur o Singapur. Denominada Open coronavirus y con código abierto para que el Gobierno pueda introducir los ajustes necesarios para adaptarla a la legislación en materia de protección de los datos personales –según ellos mismos explican–, el programa permite no solo solicitar una prueba de diagnóstico y controlar los movimientos ciudadanos, también incluye software "de control de datos donde las autoridades de control epidemiológico y de salud podrán consultar y detectar los movimientos del SARS-CoV-2. Desde el software, podrán ver los puntos focales de infección, el cumplimiento de la cuarentena obligatoria para aquellos infectados o potencialmente infectados". Las autoridades contarían con una aplicación paralela para restringir o permitir el acceso a determinadas zonas o eventos en base a la lectura del código QR obtenido. La puesta en marcha de esta aplicación permitiría, además, recluir solo a determinadas zonas donde el contagio esté subiendo peligrosamente o donde la infección aún se mantenga generalizada. Y abrir la puerta del confinamiento solo en los lugares libres de coronavirus.


Este tipo de apps "nos proporcionaría mucha información para gestionar las medidas de distanciamiento social: si sabemos dónde está el virus, podemos centrarnos en esas zonas solamente. No es complicado: es la base de cómo los países del este asiático han sido capaces de controlar este brote sin drásticas medidas de distanciamiento social que se están convirtiendo en imprescindibles en otros países", explica el ingeniero español Tomás Pueyo en el artículo El martillo y la danza, que explica cómo solo una estrategia de supresión, y no solo de mitigación, logrará evitar muertes y un repunte periódico del virus.

Sin embargo, hay límites, dificultades y barreras para implantar un sistema así en España. os modelos surcoreano y chino podrían entrar en conflicto con la legislación española en cuanto a la privacidad si no se prevén mecanismos "de información, seguridad, transparencia y gobierno abierto", explica en The Conversation Javier Valls, profesor de Derecho Penal de la Universidad de Granada especializado en regulación ética y jurídica de la inteligencia artificial y robótica. El artículo 9.2 del Reglamento de Protección de Datos permite la utilización de información sanitaria y personal especialmente protegida "cuando el sujeto cede la información mediante su consentimiento y cuando los sistemas de prevención médica o tratamiento sanitario lo determinen". Valls pone una condición: es vital "garantizar que los datos se van a utilizar única y exclusivamente para este objetivo médico. Que solo se van a guardar durante el tiempo necesario para la controlar la pandemia. Y también que los datos que van a manejar la administración y las empresas no se emplearán para otros fines ni se venderán a terceros".

También es necesario tener en cuenta que, para que el modelo funcione a la perfección, la inmensa mayoría de ciudadanos deberían tener instalada la aplicación. Y en España, aunque en determinados círculos sociales no se perciba, hay personas sin smartphone o con una versión del sistema operativo (Android o iOS, generalmente) que puede ser incompatible con aplicaciones avanzadas, que necesitan de determinados requisitos en el software de la máquina. Y, por otro lado, numerosos expertos alertan de que la instalación de una aplicación de manera masiva, así como la obligación de reportar diariamente nuestro estado de salud, requiere una disciplina y una conciencia cívica que puede que no hayamos alcanzado en España. Aunque es una teoría que no se podrá comprobar al 100% sin, al menos, intentarlo.

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18 Comentarios
  • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 15:52

    Cuando se tiene en cuenta el meollo del asunto (que no es otro que evitar el contagio de los mayores de 65 años,`porque son ellos prácticamente los únicos que se mueren de esta enfermedad), se deduce que se podrían derogar inmediatamente algunas prohibiciones. Ejemplos obvios:

    1) Sacar a la calle a los niños acompañados de adultos de menos de 60 años. Cualquier niño y cualquier adulto que cumpla la condición de edad.

    2) Permitir que los niños jueguen al aire libre en áreas comunes de una urbanización o una finca.

    3) Por supuesto, las que ha sido un sinsentido prohibir desde el primer momento: salir a pasear o montar en bici o correr en solitario a cualquier edad o en compañía de cualquier persona con la que se comparta vivienda o ir en solitario o con cualquier compañero de vivienda en tu propio coche.

    En cambio, habría que facilitarles a los mayores el suministro a domicilio de comida y medicinas. Ahora están obligados a salir para conseguirlas y, por experiencia propia lo digo, es casi imposible durante esas actividades evitar contactos bastante estrechos, aunque no sean muy duraderos, con desconocidos: otros compradores, reponedores, etc. Es imposible que me contagie si me doy un par de vueltas andando yo solo al Parque Norte, que está cerca de mi casa, pero no me parece muy difícil contagiarme durante la hora o así que necesito para hacer la compra una vez por semana en La Vaguada, también cerca de mi domicilio. El Gobierno debería haber pensado en este pequeño detalle en vez de hacerlo depender de la buena voluntad de vecinos o conocidos.

    Tampoco está nada claro que, si han cumplido ya los 65, se deba permitir la libre actividad de políticos y otros privilegiados que se saltan a la torera sus propias prohibiciones . Aunque probablemente no se perdiera mucho con su desaparición, haría mal efecto que se contagiaran y muriesen.

    La oposición, si pensara en vez de ladrar y malmeter, debería meditar con mucho cuidado si apoya otros quince días más de reclusión preventiva sin fianza y, si lo hace, bajo qué condiciones. Es un disparate mantenernos parados y encerrados (y arruinarnos) a todos cuando está en riesgo solo un tercio y se sabe quiénes son.

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    • Ayla* Ayla* 03/04/20 20:49

      Pide a tu ayuntamiento que te lleve compra y medicinas a casa, eso es lo que hacen donde yo vivo.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 21:45

        Je. En mi Ayuntamiento, que es el de Madrid, no dan abasto para incinerar, conque me van a traer el suministro. Además, salir a contagiarse en el súper es de las pocas cosas que no ha prohibido el Gobierno.

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  • 74camilo 74camilo 03/04/20 12:20

    "los socialista-comunista-bolivariano nos quieren controlar con sus aplicaciones para tenernos cómo en un Gulag!!". Quién empezará primero? PP, VOX, TORRA? Hagan sus apuestas.... Eso sí, si los datos se emplean para llenarnos de publicidad basura "customizada" entonces aquí no pasa nada., "es el mercado amigo"..

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  • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 09:35

    En esta página de Eldiario.es (https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-evolucion-coronavirus-expansion-Espana-1-abril_0_1005099739.html) se puede ver que el 95% de todas las muertes causadas por la epidemia en España se han producido en personas mayores de 60 años. (Hay que poner el cursor sobre cada barra y leer la leyenda que aparece: >80, 59,7% de las muertes; >70 y 60 y

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    • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 09:47

      Continúo:

      (Hay que poner el cursor sobre cada barra y leer la leyenda que aparece: >80, 59,7% de las muertes; >70 y 60 y

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      • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 10:45

        Si me deja este aparato, quiero decir que lo que hay que hacer es evitar hasta donde sea posible los contagios a los mayores de 65 años. Si ninguno de ellos se contagiara (nos contagiáramos), se ahorraría el 95% de las muertes. Si solo fuera posible evitar la mitad de los contagios en esa franja de edad, de todas formas se ahorraría casi la mitad de las muertes. Es ahí donde hay que centrar los esfuerzos. El resto, a volver a la actividad lo antes que se pueda, que esto es un suicidio colectivo.

        Ya sé que se va a cabrear la peña, pero conviene ver este vídeo del Ministro de Defensa israelí. Tengan en cuenta los datos de mortalidad (el 95% se concentra en los mayores de 65 años) y atiendan a lo que DICE y no a lo que ES. (https://www.youtube.com/watch?v=jNIla13joqg)

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        • Atea Atea 03/04/20 11:25

          A ver si te aclaras. Llevas dando la matraca todo el confinamiento con la tarea de los paseítos mientras todo el mundo te decía quédate en casa y ahora sales con esto. Parece que por fin lo has entendido aunque haya hecho falta que te lo digan desde Isarael.

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          • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 12:05

            Sigues sin enterarte: es congénito lo tuyo. Me sigo oponiendo exactamente igual que siempre a una generalización del arresto domiciliario indiscriminado, porque paraliza el país y es como matar moscas a cañonazos, además de ensoberbecer a los gobernantes y crear peligrosos antecedentes autoritarios. Solo se mueren de esta enfermedad los viejos, sobre todo por encima de los 70 años. Es ahí, en ese limitado grupo de edad (un 25% del total que, además, no es población activa) donde hay que evitar los contagios a toda costa. El resto de la población, al revés, lo que tiene que hacer es contagiarse a tutiplén e inmunizarse lo antes posible, que no les va a pasar nada, para conseguir inmunidad colectiva cuanto antes: eso ayudará a mitigar el inevitable segundo brote. Será muy difícil establecer la separación entre viejos y el resto, pero igual de eficaz y mucho menos costoso para el país que confinarnos a todos en casa sin más distinciones. Como primera medida, es evidente que se tiene que acabar que los abuelos vayan a buscar a los nietos al colegio y que, en general, hagan de niñeras. Habrá también que vigilar los geriátricos muy estrechamente y, sobre todo, muy frecuentemente, para separar y aislar inmediatamente cualquier contagio. Lo más difícil serán los viejos que vivan con familiares más jóvenes. En conseguir un aislamiento eficaz entre jóvenes y viejos es donde tiene que centrar sus esfuerzos el Gobierno y no en prolongar a lo loco el confinamiento generalizado, que no va a ahorrar muertes pero producirá aún más ruina.

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            • Atea Atea 03/04/20 12:48

              O sea, que tú dónde debes quedarte?
              A ver repite: en-ca-si-ta.

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              • jorgeplaza jorgeplaza 03/04/20 14:05

                Como no hay manera de encargar por internet y que te traigan el pedido del híper, inteligente, ¿quién me trae la comida o las medicinas, si se puede saber? Ahí no entran las sabias previsiones del Gobierno, mira tú. Si saliera a pasear solo (o con mi mujer, que estamos juntos todo el día), ¿a quién podría contagiar o quién podría contagiarme? Y si fuera solo en mi coche, ¿a quién podría contagiar o quién podría contagiarme? Otra cosa es que me convenga no ver en persona a mis hijos durante una temporada, pero ellos y todos los de su edad deberían dejar de teletrabajar y exponerse cuánto antes al virus para crear inmunidad de grupo cuanto antes: justo lo contrario de lo que está haciendo y pretende seguir haciendo el Gobierno. Se trata de evitar que nos contagiemos los viejos, no de crear un Gulag general para satisfacción de los inquisidores asquerosos de tu cuerda. Estoy harto de guardias de la porra vocacionales, censores y represores en general: deberíais moriros todos, no sé si de coronavirus o de almorranas malignas, pero moriros de todas formas y dejarnos vivir en paz a los seres humanos.

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                • Atea Atea 03/04/20 14:25

                  Perdona, qué has dicho?
                  Sinceramente jorgeplaza creo que se te ha ido la pinza más de lo habitual.

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  • Donconfitero Donconfitero 03/04/20 08:09

    Una aplicación para controlar tus movimientos, GENIAL Si depende de que voluntariamente te instales la app y que todos los días des tus datos sin mentir (sabiendo que pueden mandarte directo a la cuarentena otra vez), no le veo fallos. Yo, de entrada NI DE PALO ME INSTALO ALGO ASÍ.

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  • Adaja Adaja 03/04/20 05:58

    Como bien se dice en el artículo, en esa salida progresiva de la cuarentena, es muy probable que, una vez nos sometamos a los imprescindibles test, se controlen y administren nuestros movimientos mediante aplicaciones (ya llevan años espiando nuestras vidas). Una de ellas, denominada «Open Coronavirus», ya está preparada en código abierto para ser activada, aunque aún está pendiente del visto bueno del Gobierno:

    https://github.com/open-coronavirus/open-coronavirus/blob/master/README.es.md

    Veremos a ver qué dice la oposición al respecto y qué tipo de «ayuda» presta a la causa…

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  • gualdo gualdo 03/04/20 01:14

    Efectivamente, hay que intentarlo; yo ayer defendía la implantación de un código de luces en la solapa, o bien sin ir tan lejos un bono que indique, a modo del que usamos en el bus, si estamos habilitados para salir de casa y si nos hemos hecho el test -financiado por el estado- hace menos de X días. Los chinos han preferido preguntar todas las mañanas a la gente, pero eso es aún insuficiente, porque es sabido que hay un montón de portadores que se encuentran estupendamente y van por ahí difundiendo el bicho. La clave de la dificultad de atajar esta epidemia es que muestra su presencia  con retardo, tras haber tenido tiempo de propagarse alrededor. Como el propio artículo dice, “ el nuevo coronavirus puede propagarse durante días desde el cuerpo de una persona sin síntomas“. Esa es la clave, y esa es la dificultad que hay que atajar, porque serán más de 1 millón las personas (quizá el 3% de la población, personas de riesgo) que van a jugarse la vida cada vez que vayan al mercado o al estadio. Si aparece un brote, tú no lo sabes hasta que ha afectado a miles y miles alrededor del núcleo original, y para entonces ya se ha producido la catástrofe; eso ya lo conocemos. Qué pasó con los partidos de fútbol aquel finde y el día de la mujer y el congreso de vox? Todo el mundo estaba bien y muy contento, si acaso alguna tosecilla, y luego vino el apocalipsis. Hay que ir más allá. El código de las lucecitas en la solapa que contaba ayer me parece lo más acertado, para que los demás estamos prevenidos. Uno con lucecita roja porque es portador no puede salir de casa; si sale, todo el mundo lo sabe y le rehuye y la policía le mete un multón. 

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    • Atea Atea 03/04/20 01:30

      Una lucecita en la solapa?? Si aquí con el rojo la peña se pilla unos tremendos rebotes, imagina fuera con bombilla vírica, la/lo linchan. Yo propongo que nos inyecten a todos un líquido y que las y los contagiados emanen luz fosforita, así ahorramos en electricidad y ponemos color al mundo que se está quedando gris.
      Se admiten propuestas.

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      • gualdo gualdo 03/04/20 09:51

        Pues ponme una manita verde, atea: no creerás quizá en la palabra del señor, pero sí en la de gualdo de los mares.

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  • Raul Raul 03/04/20 00:46

    A la cual se añade que seguirán produciendose contagios, ingresos en UCI y muertes hasta que se distribuya mundialmente una vacuna efectiva (lo cual tardará todavia entre 12 y 18 meses). Más de un año SIN NORMALIDAD en el trabajo, empresas, colegios, etc. etc. No habrá ni normalidad ni verano con millones de turistas ni nada de lo que consideramos "normalidad".

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