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Crisis del coronavirus

El covid-19 deja "fuera de juego" al discurso tradicional de la extrema derecha y le pasa factura en los sondeos

  • La extrema derecha retrocede en toda europa. Vox ha pasado en intención de voto del 17% que le vaticinaba a finales de febrero Invymark al 14,5% que le dio Sociométrica hace una semana, mientras que la Lega se ha dejado durante la crisis algo más de seis puntos
  • "Los discursos de la extrema derecha, que están muy basados en temas identitarios o culturales, quedan un poco opacados cuando tenemos una crisis de estas características, que apela a temas materiales muy sensibles", señala el politólogo Pablo Simón
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Publicada el 03/05/2020 a las 06:00
El líder de Vox, Santiago Abascal, durante el pleno celebrado el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados en Madrid.

El líder de Vox, Santiago Abascal, en el Congreso.

EFE

El coronavirus ha obligado a la extrema derecha española a ir readaptando sobre la marcha sus estrategias y su discurso a una realidad distópica. Sin posibilidad de utilizar la crisis territorial para agitar el tablero político o de recurrir a sus marcos de discusión preferidos –véase, por ejemplo, el falso debate sobre el adoctrinamiento en las aulas–, la formación liderada por Santiago Abascal comenzó cerrando filas alrededor del Gobierno para, posteriormente, tensar al máximo las costuras de la sociedad en un momento extremadamente delicado. Sin embargo, este planteamiento parece no estar dándole réditos políticos. Al menos, en el corto plazo. Las encuestas publicadas hasta la fecha les colocan en una fase descendente. “Esta pandemia les ha dejado en fuera de juego”, apuntan los expertos consultados por infoLibre, que señalan que la crisis sanitaria ha hecho saltar por los aires algunos de sus elementos discursivos tradicionales.

Los contextos en los que explota la incertidumbre o el miedo han sido tradicionalmente bien aprovechados por la extrema derecha. Pero en esta ocasión, los sondeos prevén bajadas. En España, Vox ha pasado en intención de voto del 17% que le vaticinaba a finales de febrero Invymark al 14,5% que le dio Sociométrica hace una semana. Un retroceso que también experimentan otras formaciones ultras en el Viejo Continente. Alternativa para Alemania (AfD) ha caído durante la crisis de un 14% a un 10,5%. El Partido de los Finlandeses ha disminuido sus apoyos del 22,4% al 20,2%. En Holanda, el PVV de Geert Wilders ha cedido 2,8 puntos en las encuestas desde finales de febrero, mientras que Foro para la Democracia, que hace justo un año irrumpió en el Senado apoyándose en el euroescepticismo y la defensa de los valores autóctonos, se ha dejado en las últimas nueve semanas tres puntos por el camino. En el caso de la italiana Liga Norte, ha pasado del 31,6% al comienzo de la crisis al 25,4%, si bien es cierto que en este país han repuntado unas décimas los Hermanos de Italia.

Los expertos, al ser preguntados por estos datos, comienzan poniendo sobre la mesa el fenómeno conocido como rally round the flag, una dinámica acuñada en la década de 1970 por el politólogo estadounidense John Mueller para explicar el respaldo popular alrededor del presidente en las épocas de crisis o guerras. “En un contexto de estas características, la ciudadanía puede tender a pensar que es necesario colocarse alrededor del Gobierno, dejando otros problemas en un segundo plano”, resume la politóloga Berta Barbet. Y esto puede poner a las formaciones de la oposición en una situación complicada. Lo explicaba a la perfección a finales de marzo el profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid Pablo Simón en un artículo publicado en El País: “Una tesis extendida apunta que el cambio de opinión sobre los gobernantes se produce porque los agentes que los fiscalizan cambian su comportamiento. […] La oposición, hoy fragmentada, tiene la obligación de fiscalizar la gestión del Gobierno, pero, al tiempo, no se puede permitir el oportunismo electoralista. El equilibrio es dificilísimo”.

Este efecto rally around the flag se está dando en buena parte de los países. Así, el 83% de los alemanes aprueban la gestión que está realizando de la crisis su canciller, Angela Merkel. Un respaldo social que también recibe Giuseppe Conte en Italia –su popularidad se elevó hasta el 71% en la mitad de la pandemia– o Mark Rutte en Países Bajos, quien recibe el beneplácito de casi siete de cada diez ciudadanos. En el caso de España, los últimos sondeos siguen colocando al PSOE de Pedro Sánchez en cabeza. Sin embargo, revelan que la sociedad no está convencida con la gestión del Ejecutivo. De hecho, el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reflejaba que un 47,8% mostraba poca o ninguna confianza en la forma en la que el Gobierno de coalición está haciendo frente a la pandemia –frente a un 46,5% que declaraba mucha o bastante– y que un 60% desconfiaba del propio presidente. El problema es que no hay ningún otro líder político que, según la última encuesta de Sigma Dos, coseche una mayor aceptación que Sánchez.

La crisis opaca los discursos ultras

Otro problema que se están encontrando estas formaciones ultras es que la crisis sanitaria no deja espacio para debates a los que puedan sacar mayor rédito político. Si hace cinco meses Vox machacaba constantemente con sus planteamientos tradicionales, ya fueran el pin parental o el falso problema de las denuncias falsas, a fin de imponer su marco, en este momento todo gira alrededor de un virus que ya ha segado la vida de casi 25.000 personas. “Los discursos de la extrema derecha, que están muy basados en temas identitarios o culturales, quedan un poco opacados cuando tenemos una crisis de estas características, que apela a temas materiales muy sensibles como es la propia vida humana”, apunta el politólogo Pablo Simón. Coincide el investigador del Real Instituto Elcano y profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid Ignacio Molina, que explica que ahora la gente ha dejado de mirar a las guerras culturales para centrarse en que el Estado, “donde la mayoría de estos partidos no están”, les “proteja”.

La compleja situación que vive medio mundo hace que salten por los aires algunos de los elementos clásicos de sus discursos. “Ahora la inmigración no es un problema. Están las fronteras cerradas y además estamos viendo cómo en el campo se necesita mucha mano de obra. Es muy difícil en este momento articular un discurso alrededor de esta cuestión”, sostiene Molina, que también hace referencia al “elemento nacionalista”: “La unión del país ya se está produciendo de forma natural por parte de la sociedad”. Pero estas dos cuestiones no son las únicas que ponen sobre la mesa. Miguel Ángel Simón, doctor en Ciencia Política y autor del libro La extrema derecha en Europa desde 1945 a nuestros días (Tecnos, 2007), se fija también en otra muy ligada a estas formaciones: la crítica a los expertos. “En la medida en que aquí buena parte del liderazgo descansa sobre las manos de los científicos, esa pata de su discurso ha quedado también muy tocada”, afirma el politólogo en conversación telefónica con infoLibre.

Soluciones concretas

Para Ernesto Pascual, profesor de Ciencia Política en la Universitat Oberta de Catalunya, la pandemia del coronavirus ha provocado “la caída del relato” y la vuelta a una “realidad” que requiere de planteamientos concretos. Es decir, nada de “recetas mágicas”. “Además del cierre de fronteras, ¿qué ha puesto un partido como Vox encima de la mesa para solucionar el problema? Más allá de su relato místico, no hay nada y los votantes lo están viendo”, afirma el politólogo. No les ayuda, en su opinión, situaciones como la vivida en el Congreso durante la primera sesión de control al Gobierno tras la declaración del estado de alarma, en la que la portavoz adjunta de los ultras en la Cámara Baja, Macarena Olona, aprovechó su intervención en uno de los momentos más complicados de la historia reciente de España para preguntar al Ejecutivo de coalición si iba a desistir de “intentar imponer en España el modelo chavista bolivariano”.

Con una crisis económica que se vaticina dura a la vuelta de la esquina, Simón cree que las “derechas tradicionales” pueden “recuperar un poco del apoyo que habían perdido en favor de estos partidos” a través de todos esos votantes “que hoy buscan alternativas de gestión solventes desde la perspectiva económica”. Ese transvase ya se reflejaba en el barómetro del mes de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Aquel estudio mostraba que un 10,4% de los electores de Vox en las últimas elecciones generales meterían la papeleta del PP ahora mismo en una urna si se volviera a convocar una jornada electoral, una cifra que en el mes de marzo se situaba en el 7,1%. “Si vas a querer castigar la gestión de un Gobierno, lo más fácil es que termines votando al principal partido de la oposición y, por tanto, esto termina reforzando a las familias clásicas tradicionales”, completa el profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid, quien, sin embargo, rechaza la idea de que esta reorientación vaya a poner fin al multipartidismo.

A pesar de que la pandemia pueda estar lastrándoles en el muy corto plazo, el politólogo Miguel Ángel Simón considera que puede terminar abonando el terreno para que al final salgan reforzados. “Primero, el coronavirus se está traduciendo en un reflejo de repliegue interior, algo que casa muy bien con su discurso. En segundo lugar, va ir muy bien con su discurso xenófobo, esa idea que utilizan de definir al migrante como 'parásito'. Luego, en la medida en que esto mute a crisis económica, creo que la idea del chovinismo del bienestar, que es suya, va a tener bastante fuerza”, asevera el politólogo, que también pone el foco en un posible incremento del antieuropeísmo de manera bidireccional. “El elemento crítico se puede acentuar en países como Italia y España por la frustración de que la Unión Europea no haya actuado como debía, pero también puede provocarse ese mismo efecto en otros Estados como Holanda bajo la idea del ‘qué hacemos manteniendo con nuestro dinero a los países del Sur”, concluye.

 

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17 Comentarios
  • SirDrake SirDrake 04/05/20 00:01

    El PP & VOX, la misma ideolología, los mismos perros con collares de color distinto, no olvidemos que estos últimos estaban en las filas del PP, o casi todos, pero no pillaban cacho y los sobres se repartían entre amiguetes más cercanos al poder por lo que decidieron montar un partido para pillar, y ya están pillando, que es lo peor.
    El grave error de no haber formado el gobierno de coalición a la primera les ha dado la oportunidad de crecer y ahora hay que sufrirlos, y mucho me temo que estos cavernícolas vienen para quedarse y para joder al prójimo, muy de la extrema derecha, y como bien dice el compañero Gringo, somos un país de muy poca memoria y se nos nubla la vista en cuanto vemos una urna, o eso parece, sino no sé de dónde sacan estos elementos tantos votos,será del odio que se esconde en el silencio, o de que muchos aún se creen los vencedores de una guerra fraticida en contra de la libertad y la democracia.
    Salud y república ....

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  • jhgb jhgb 03/05/20 19:03

    Que jodida es la realidad, es tan diversa, tiene tantos aspectos distintos que ser objetivo es complicado y  difícil, es mucho más fácil tenerlo todo claro, hasta se le perdona que no sea cierto.

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  • atilaXXI atilaXXI 03/05/20 14:13

    En vez de estar preocupados por el discurso de los partidos de extrema derecha, sin dejar de combatir y rebatir sus argumentos; deberiamos preocuparnos por las medidas que adopta el gobierno para defender los servicios públicos y el bienestar de la gente mas necesitada y golpeada por esta crisis. Si todos los que no cumulgamos con los postulados de los partidos de derechas empujamos en la misma dirección y dejamos de ponernos palos en las ruedas, la gente podrá comprobar que hay formas y fórmulas distintas de hacer política y de gestionas las crisis. De esta crisis, los posicionamientos sociales así como los partidos que los defienden y promueven podrán salir reforzados si mantenemos un posicionamiento de unidad que, en ningún caso, tienen que ser adhesiones sin crítica.

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  • Pelias Pelias 03/05/20 13:53

    Es normal que después de las barbaridades que viene diciendo la extrema derecha y la otra disfrazada, la intención de voto de esta gente haya disminuido. Pero no olvidemos que hay muchos ciudadanos de nuestro país de buena situación económica y social que pertenecen de pleno derecho al LUMPEN cultural y democrático, donde está enraizada con fuerza la derecha y extrema derecha de nuestro país. Una cierta concepción de la educación y la escuela -entre los centros privados y buena parte de los concertados- lucharon por reproducir una cultura elitista, zafia, insolidartia y caritativa de la que se alimentó toda la progenie de la derechona actual. Esas mismas escuelas siguen funcionando y reproduciendo los mismos esquemas y por tanto ese LUMPEN cultural zafio que tanto daño hace a cualquier sociedad democrática.
    Mientras no se denuncie y deje de apoyarse a esa escuela antidemocrática y anticultural, la derechona tendrá bien asentados sus reales.

    ¡Y no olvidemos que hasta hace un par de años derecha y extrema derecha estaban todos juntos y tan a gusto! ¿No creen que tanto el Casado como el Abascal estarían muy cómodos presidiendo uno u otro partido? ¿Hay muchas diferencias entre uno y otro?

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  • currante currante 03/05/20 13:08

    Si actuan de esta de esta manera para con seguir el poder de un pais . Que no aran si algun dia lo consiguen , !!!!!!! que espero no lo consigan nunca !!!!! pues su lugar tiene que ser donde ,nos sentamos cuando vamos al escusado y hacerle compañia a lo que nos sale por de tras """"con perdon""""

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  • Traca Traca 03/05/20 12:53

    casado, NUNCA NUNCA NUNCA llegarás a presidente del gobierno. Los Españoles de bien ni te queremos ni nos representas

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  • Fernandos Fernandos 03/05/20 12:32

    Pues a mi me gustaria encontrarme muchas menos noticias de lo que dicen los fascistas, entiendo que Infolibre, como periodico, está obligado, aunque sea dar visibilidad a estos fascistas.

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    • Dver Dver 04/05/20 21:43

      Estoy de acuerdo en lo primero. Desdén absoluto, ignorancia. Ya tienen a los suyos para hacer ruido. Pero no en lo segundo. "El medio es el mensaje" dijo McLuhan allá por la mitad del siglo pasado. Luego, si un medio abomina de las ideas fascistas no debe nunca darles cancha. "Ladran, luego cabalgamos", piensan ellos. Yo no les ladro.Ni siquiera sé por qué he leído esta noticia. Normalmente no lo hago, no me interesan.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 03/05/20 12:12

    El problema es la "desescalada". A medida que los problemas vayan perdiendo intensidad, van a calar los discursos del "virus chino" la "inoperancia del gobierno" y un llamamiento vacío a consumir productos españoles (sin explicar que muchos de ellos se fabrican fuera de nuestras fronteras), mas el discurso sobre el "abandono de los muertos y las víctimas" (uno de los primeros pasos de Vox ha sido crear asociaciones de víctimas del COVID 19, viendo los réditos que la AVT ha dado al PP fuera del País Vasco) y el aumento del desempleo lo que dará lugar, a que la crisis golpee, como siempre, a las capas más bajas de la sociedad que no suelen tener elementos para una crítica racional. En esos campos donde van a moverse. Como siempre los sentimientos, lo emocional sobre lo racional. Ojalá sepamos frenar el discurso porque de otro modo, nos vamos a meter en un túnel del que salir va a ser muy complicado.

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  • Antonio LCL Antonio LCL 03/05/20 11:36

    Análisis certero el de Álvaro, pese a que a todos los lectores no les tenga que satisfacer lo que aporta. Es meritoria la presentación de datos, acompañados de opiniones de expertos, de los que también se obtienen referentes para el aprendizaje y la acción. Seríamos un rebaño, y esto es lo que diferencia a quienes piensan de los que asienten con la cabeza sin poner en duda lo que les ofrece el analista e intelectual y proselitista, o el/la salvaje de una tendencia política obsoleta y perdida en la historia más oscura.

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  • Hammurabi Hammurabi 03/05/20 11:04

    https://www-elplural-com.cdn.ampproject.org/v/s/www.elplural.com/opinion/y-gobernara-pp_238953102_amp?amp_js_v=a3&_gsa=1&usqp=mq331AQFKAGwASA%3D#referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.com&_tf=De%20%251%24s&share=https%3A%2F%2Fwww.elplural.com%2Fopinion%2Fy-gobernara-pp_238953102

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