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Igualdad

La CNMV fracasa en su intento de llevar la paridad al Ibex: sólo 15 firmas cumplen con el objetivo del 30% de consejeras

  • Únicamente cuatro empresas alcanzan la barrera del 40%, de las que una, Red Eléctrica, cuenta con un consejo de administración paritario
  • La presidenta de la Fundación Mujeres achaca buena parte de esta falta de igualdad en los órganos de gobierno de las cotizadas a unas políticas públicas “poco exigentes”

Publicada el 08/08/2020 a las 06:00
Sede central de Red Eléctrica Española, en Alcobendas (Madrid).

Sede central de Red Eléctrica Española, en Alcobendas (Madrid).

Los gigantes económicos españoles siguen sin acercarse a la paridad absoluta en sus altas esferas de dirección. De hecho, la mayoría de ellos ni siquiera consiguen seguir el paso de mejora que se les va marcando desde los organismos supervisores. Hace un lustro, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había fijado para las cotizadas el objetivo de que en 2020 tuvieran en sus consejos de administración al menos un 30% de representación femenina. Sin embargo, la entidad presidida por Sebastián Albella ha fracasado. Según los datos recopilados por infoLibre a partir de la información facilitada por las firmas del Ibex, a fecha 31 de julio sólo una quincena cumplían con la proporción pedida por el supervisor bursátil. De ellas, sólo tres alcanzaban cotas del 40% y únicamente una firma contaba con un consejo de administración totalmente paritario. “Sigue habiendo una resistencia evidente por parte del tejido empresarial para la aplicación de la paridad”, señala Marisa Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, que sostiene que buena parte de este fracaso es fruto de la aplicación de unas políticas públicas “poco exigentes”.

La primera vez que se metió mano a esta cuestión fue en 2007. La recién aprobada Ley de Igualdad estableció en su artículo 75 que todas aquellas sociedades obligadas a presentar cuentas de pérdidas y ganancias no abreviadas “procurarán incluir en su consejo de administración” un números de mujeres “que permita alcanzar una presencia equilibrada”. De esta manera, se fijó para 2015 el objetivo del 40% de presencia femenina en dichos órganos. Por supuesto, la meta no se cumplió. Fue entonces, hace ya un lustro, cuando la CNMV puso sobre la mesa el Código de buen gobierno de las sociedades cotizadas, un documento que en su recomendación número 14 establecía lo siguiente: “Que la política de selección de consejeros promueva el objetivo de que en el año 2020 el número de consejeras represente, al menos, el 30% del total de miembros”. En definitiva, el organismo presidido entonces por Elvira Rodríguez daba a las cotizadas cinco años más de margen para alcanzar un objetivo menos ambicioso.

Las grandes compañías, no obstante, siguen sin cumplir. A día de hoy, una veintena de empresas no llegan a esa proporción. De ellas, hay media docena a las que les queda poco. Es el caso de Telefónica, Ence, Endesa, Cellnex, Colonial, Acciona o Aena, con un porcentaje de representación de mujeres superior al 25%. Una proporción de un cuarto tienen, por su parte, Enagás, Siemens Gamesa, Naturgy y MásMóvil. Acerinox, Amadeus, Bankia, CIE Automotive y Banco Sabadell, se mueven entre el 20% y el 23%. Y a la cola en representación, dos gigantes que operan en el sector de las infraestructuras y la construcción. ACS, la firma que preside Florentino Pérez, cuenta con un consejo de administración de 16 miembros, de los cuales sólo tres –un 18,7%– son mujeres: Catalina Miñarro, Carmen Fernández y María Soledad Pérez. Ferrovial, por su parte, sólo cuenta con dos consejeras, lo que equivale al 16,7% de los integrantes del máximo órgano. Son María del Pino y Hanne Sørensen.

Solo una paritaria

Sólo una quincena de firmas del Ibex se ajustan, por tanto, a las exigencias del organismo público. Aprueba por los pelos la farmacéutica Grifols, cuyo consejo de administración lo conforman 9 hombres y 4 mujeres –el 30,8%–. En otras ocho compañías, uno de cada tres miembros del órgano es mujer: Almirall, ArcelorMittal, BBVA, IAG, Indra, Mapfre, Merlin Propierties y Repsol. Y en dos gigantes económicos más, se rebasa la barrera del 35%. El primero de ellos es Bankinter. La entidad financiera presidida por Pedro Guerrero cuenta en la actualidad con 11 asientos en el consejo de administración, de los que cuatro están ocupados por María Dolores Dancausa –consejera delegada–, María Teresa Pulido, Teresa Martín-Retortillo y María Luisa Jordá. El mismo número de mujeres ocupan las más altas esferas de poder en el gigante textil Inditex. La compañía presidida por Pablo Isla cuenta con Patricia Kingsmill, Anne Lange, Pilar López y Flora Pérez, esta última en representación de Pontegadea Inversiones SL. En ambas firmas, la representación se sitúa, por tanto, en el 36,3%.

Sólo cuatro cotizadas alcanzan a día de hoy el 40%. Se ajustan a esta cifra Banco Santander y Caixabank. Ambas entidades cuentan con seis mujeres de entre la quincena de miembros que componen sus consejos de administración. Ligeramente por encima de ese dato está Iberdrola. La principal compañía energética, presidida por Ignacio Sánchez Galán, tiene 14 cómodos asientos. Ocho corresponden a hombres. Seis, a mujeres. La proporción es del 42,9%. Sin embargo, la medalla de oro está en manos de la competencia. Red Eléctrica es la única firma que cuenta con un consejo paritario. Presidiendo las reuniones se encuentra Beatriz Corredor. Y junto a ella, Mercedes Real, María Teresa Costa, Carmen Gómez de Barreda, María José García y Socorro Fernández. Completan el órgano de gobierno seis hombres, uno de ellos, Roberto García, con el cargo de consejero delegado.

Ante la falta de visos de que todas las cotizadas cumplan con el objetivo de igualdad marcado hace un lustro, la Comisión Nacional del Mercado de Valores aprovechó los primeros meses del año para establecer una nueva meta de aquí a los dos próximos años: para el 2022, los consejos de administración tendrán que tener una representación de mujeres del 40%. “Inicialmente fijamos una propuesta inicial sin plazo de tiempo. Al final, vamos a ser sensibles a las recomendaciones recibidas y vamos a dar un plazo”, explicaba Albella a comienzos de junio durante un evento organizado por medios de comunicación, consultoras e instituciones de enseñanza. A pesar de que se dé a las firmas más margen de tiempo, el organismo supervisor deja claro que con anterioridad a esa nueva fecha máxima la representación no puede ser inferior al 30%.

Políticas públicas “poco exigentes”

María Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, reconoce que en los últimos años se han producido avances en este sentido. Sólo hay que recordar, por ejemplo, que en 2007 apenas había un 5% en los máximos órganos de gobierno. “Hasta hace un par de años, todavía quedaban empresas que no contaban con ninguna”, apunta. Sin embargo, cree que a día de hoy sigue existiendo una “resistencia evidente” por parte del tejido empresarial en la “aplicación de la paridad”. Y no sólo, explica, en los consejos de administración. También en puestos de alta dirección, donde la situación es todavía más sangrante. En 2018, últimos datos recopilados por el sindicato CCOO, las empresas del Ibex 35 contaban con equipos de alta dirección compuestos por 440 personas, de las que solo 71 son mujeres, lo que equivalía entonces al 16,1%. “Hay muchas mujeres muy formadas que quieren mejorar laboralmente. Sin embargo, todavía se sigue esgrimiendo que no quieren asumir estas responsabilidades, que faltan ganas…”, resalta Soleto.

La presidenta de la Fundación Mujeres achaca buena parte de esta falta de igualdad en los órganos de gobierno de las cotizadas a unas políticas públicas “poco exigentes”, que no recogen “consecuencias” para todas aquellas firmas incumplidoras. “Al final, se ha demostrado que el único sistema eficiente en el corto plazo ha sido el de la penalización. Es decir, que a las que no cumplan se les suspenda la cotización”, dice la experta. Varios países han decidido en los últimos años tomar este camino. Noruega fue pionero, estableciendo hace quince años por ley una cuota obligatoria del 40%. Si las empresas no cumplen, disolución. Le siguió Islandia en 2013. Y en los últimos años se han sumado también otros cuatro Estados de nuestro entorno. En Italia, se fijó en 2015 una cuota del 33%. Un año después, Alemania la implantó, pero rebajándola al 30%. En 2017, Francia impuso una del 40%. Y Bélgica, hace ya un par de años, la situó también en el 33%.

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2 Comentarios
  • mcguiver mcguiver 10/08/20 10:06

    Que se lleven a Carmen Calvo a algùn consejo de administración, es un bicho que les vendría muy bien a los mafiosos del IBEX, es el ejemplo de mujer sumisa y mala, una arpia en un consejo de administración, que guay.

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  • jagoba jagoba 08/08/20 11:40

    Y la ministra de Igualdad es populista. Tiene cullons!!

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