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Crisis del coronavirus

La pandemia alimenta el falso debate sobre la utilidad del Estado Autonómico

  • Expertos constitucionalistas consultados por infoLibre creen que no hay motivos para cuestionar el modelo español de descentralización aunque reconocen la existencia de problemas de coordinación
  • “Si el político decide mal, da igual que el Estado sea unitario, federal o autonómico, porque va a funcionar mal”, asegura el profesor valenciano Fernando Flores
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Fernando Varela
Publicada el 08/11/2020 a las 06:00
Loa presidentes de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una rueda de prensa conjunta sobre la covid.19.

Loa presidentes de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una rueda de prensa conjunta sobre la covid.19.

Efe

“No tiene sentido enfrentar la pandemia de 17 maneras distintas”. Poner en cuestión el Estado de las Autonomías aprovechando la crisis del covid-19 se ha convertido en una constante. Especialmente después de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya decidido dar un paso más en la cogobernanza de la pandemia y haya impulsado, con un amplísimo respaldo del Congreso, una declaración del Estado de alarma que refuerza la capacidad de actuación de las comunidades y deja a sus presidentes sin apenas excusas para trasladar a la administración central la responsabilidad de las decisiones.

No es un debate nuevo. La pandemia provocada por el SARS-CoV-2 no sólo se está llevando por delante miles de vidas y la economía española sino que suma casi ocho meses sometiendo a una enorme prueba de estrés al Estado Autonómico. La gestión de las medidas sanitarias para hacer frente a la enfermedad, además de tensionar la estructura de los hospitales y de los sistemas de atención primaria, que claramente no estaban preparados para una emergencia de estas dimensiones, ha sacado a la luz zonas de sombra en la organización del sistema español de salud, especialmente en materia de coordinación de recursos y manejo de información.

Un escenario perfecto para que los partidos libren una batalla competencial que nada tiene que ver con el covid-19 y que separa, de un lado, a quienes sostienen que el Estado Autonómico ha sido capaz de dar una respuesta eficaz y coordinada a una crisis gigantesca —es el caso, sobre todo, del PSOE— y los que, por el contrario, afirman que parte de los problemas de gestión de la pandemia en España han tenido más que ver con la estructura descentralizada del Estado que con las dimensiones del problema estrictamente sanitario —ahí están, sobre todo, los partidos de la derecha, PP, Vox y Ciudadanos—.

Supuestas desigualdades

La utilización de elementos del debate público para cuestionar el Estado Autonómico viene de lejos. La derecha, a veces también algunos sectores de la izquierda, han tratado en los últimos años de poner en cuestión el modelo español de descentralización con distintos argumentos, siempre en nombre de la existencia de supuestas desigualdades entre territorios y entre ciudadanos, ya sea en materia sanitaria o educativa, o de agravios comparativos, o en relación con los salarios de las fuerzas de seguridad, por poner los ejemplos más habituales en los medios de comunicación.

PP, Vox y Ciudadanos alimentan sus discursos, en todo o en parte, de mensajes que denuncian supuestos excesos por parte del Estado Autonómico y defienden —en distintos grados— la recentralización de España. En las elecciones de 2019 los tres partidos abrazaron una amplia agenda recentralizadora para devolver al Gobierno central competencias de las Comunidades Autónomas. El PP, bajo el liderazgo de Pablo Casado, fue el último de los tres en incorporar estas ideas, que hasta entonces eran —en su versión más extrema— patrimonio de Vox y que siempre formaron parte del tronco fundacional de Ciudadanos.

Son estos tres partidos los que están aprovechando la pandemia para denunciar que la toma de decisiones diferentes para atajar la pandemia en Comunidades Autónomas que son distintas, tanto por sus propias condiciones geográficas y meteorológicas como demográficas, ha llevado al “caos” la lucha contra el virus. Sostienen, como han hecho estos días portavoces de los tres grupos en relación con la decisión del Gobierno de reforzar la autoridad de los presidentes autonómicos para luchar contra la pandemia a través del estado de alarma, que es un error que existan "17 estrategias diferentes" contra el covid-19.

Existe en la actualidad un consenso entre todas las partes, especialmente en la comunidad científica, en que desde que estalló el problema todas las administraciones —la central y las autonómicas— han cometido errores. De ahí que voces muy autorizadas de la ciencia en España lleven meses promoviendo una auditoría independiente pensando no en encontrar culpables sino en implementar soluciones que contribuyan a luchar con eficacia contra el virus. Contra este y contra cualquier otro que pueda venir en el futuro.

Así lo hicieron saber a través de la prestigiosa revista The Lancet en un artículo en el que incluyeron, entre las explicaciones del gran impacto del virus en España, “una reacción tardía de las autoridades centrales y regionales, lentitud en los procesos de adopción de decisiones, escasa coordinación entre las autoridades centrales y regionales y escasa dependencia del asesoramiento científico”.

Problemas, por cierto, que los científicos españoles creen que “se vieron exacerbados por los efectos de un decenio de austeridad que había agotado al personal sanitario y reducido la capacidad de la salud pública y del sistema de salud”.

De ahí que, entre las preocupaciones que la comunidad científica española expresa a la hora de llevar a cabo la auditoría, destaque “el liderazgo y la gobernanza” de las crisis epidemiológicas.

El mal uso de la autonomía

Los constitucionalistas llaman la atención sobre el poco sentido que tiene cuestionar el Estado Autonómico porque en un momento dado alguien haga mal uso de él. El profesor Fernando Flores, de la Universitat de València, pone un ejemplo muy gráfico que a menudo utiliza en sus clases. Un martillo es una herramienta útil, razona, pero en manos de una persona violenta puede convertirse en un arma asesina. ¿Quiere eso decir, explica en conversación con infoLibre, que deben prohibirse los martillos?

Xavier Arbós, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona, tampoco cree que tenga sentido cuestionar el sistema autonómico basándose en la crisis del covid-19. Al margen de que la gestión de tal o cual gobierno esté siendo bueno o mala. Sería tanto como decir, explica, “que hay que cambiar la Constitución porque los partidos no se ponen de acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial. Tenemos una estructura que es descentralizada y que la Constitución establece porque reconoce el derecho a la autonomía”, recuerda.

Flores coincide con él. “El sistema autonómico es un sistema previsto en la Constitución” y regulado por estatutos de autonomía que implican vías extraordinarias de tramitación y aprobación que les otorgan un especial peso en la arquitectura jurídica del Estado. “Evidentemente hay cosas que funcionan mejor o peor”. Existen “disfunciones”, pero las habría también “si hubiera un Estado unitario no descentralizado”. Su existencia “no significa tener que darle la vuelta al sistema”.

Es verdad, admite Arbós, que “hay personas que cuando ven gestiones distintas se creen que esto necesariamente es un caos”. Y también es cierto que no todas las decisiones que se toman son acertadas. Pero eso no significa que no tenga sentido. “Por tomar una cosa simple: que en un lugar el toque de queda sea a las 11 o las 10. A mí me parece que está bien que pueda determinarse de modo distinto, porque los hábitos de las comunidades y la vida social son distintos. Por lo tanto me parece que es mejor que haya un margen para que la adaptación de las medidas de la lucha contra la pandemia, sobre todo teniendo en cuenta que gran parte de los contagios se derivan de los hábitos de los ciudadanos”. Una de las consecuencias que tiene la descentralización política que España eligió con la Constitución de 1978 “es que sobre una misma base no se toman siempre las mismas decisiones”. Y eso hay que asumirlo.

Las comunidades “deben ser responsables de lo que hacen”. Y los electores también, exigiendo a las autoridades competentes “que desarrollen las políticas que prefieren”. “A veces cuesta aceptar la diversidad y que, inevitablemente, allí donde hay un mínimo de autogobierno, aunque sea a escala local, pueda haber diferencias. Pueda haber incluso una competición”, como ocurre cuando un territorio decide bajar impuestos a costa de recortar en los servicios públicos. “Es inevitable”, apunta. Y representa una diferencia que, en su opinión, “no justifica el replanteamiento total de la estructura constitucional de España, que establece la autonomía como un derecho justo después de mencionar el carácter indisoluble de la nación española. Esto está en el núcleo de la Constitución”, subraya.

Si hay autonomía, “va a haber diversidad de normativas”. La clave “está en que esa diversidad no afecte a los derechos fundamentales y esenciales. Y en que en cada lugar la gestión sea lo más aceptable posible y lo más controlada posible. Y yo creo que es mejor controlar la gestión cuanto más directa es que cuando está a centenares de kilómetros” en virtud de un estado centralizado.

El catedrático catalán recuerda que las comunidades autónomas llevan mucho tiempo gestionando la sanidad, lo que les da “un conocimiento acumulado y pegado al terreno que no se puede pretender sustituir de la noche a la mañana por una gestión centralizada”. “El hecho de que las cosas se decidan todas desde Madrid a mí me parece que no va a mejorar la calidad de la respuesta que afecte a León, a Castellón o a Tarragona”.

¿Caos o diversidad?

A juicio de Arbós, “a veces se ve caos donde sólo hay diversidad”. Sin que eso signifique, subraya, que “todo se haga bien. Hemos visto comunidades autónomas que lo han hecho bien en unas condiciones muy difíciles y otras, sobre todo al principio, donde no se ha hecho bien, aunque creo que ahora se ha mejorado”, recuerda en referencia a Cataluña, donde vive. “Suponer mayor eficiencia y mayor calidad cuanto más centralización es un error”.

Lo que a veces falla, recuerda, son “los mecanismos de coordinación”, que “pueden ser más o menos eficientes”. Y ahí la referencia a Alemania es inevitable. Allí la coordinación “es una práctica constante y todo el mundo considera que, a pesar de las diferencias de gestión que puedan existir, hay una práctica común” a la hora de “ponerse de acuerdo”. El problema es cuando en el camino “se cruzan intereses partidistas”: entonces “no hay manera de ponerse de acuerdo”. “Cuando funciona el partidismo”, insiste, en cuestiones como la renovación de las altas instituciones del Estado “no hay forma de ponerse de acuerdo”.

En relación con la pandemia, “el problema no está en el diseño institucional, que es bueno, porque permite la reacción rápida indispensable, la reacción inmediata y localmente focalizada a través de las competencias ordinarias de las Comunidades Autónomas”. Los mecanismos de coordinación “pueden ser suficientes si los partidos se dejan en la antesala del lugar de la reunión las estrategias de lucha a muerte” por sus propios intereses.

La situación, concede Arbós, es “muy difícil y muy compleja de coordinar. Pero yo creo que la centralización no solucionaría los problemas, agravaría aún más la tensión política porque es una preferencia que no encaja con el actual modelo constitucional”.

Flores insiste en que “si el político decide mal, da igual que el Estado sea unitario, federal o autonómico. Da igual que tengas el mejor derecho del mundo o la mejor organización normativa. Porque va a funcional mal”.

La cuestión, explica, es “si el Estado Autonómico sirve. Y nos ha servido. Si llevamos 40 años sin matarnos, es entre otras cosas porque hay un Estado Autonómico”, por muy “imperfecto” que sea.

Porque lo es, añade. “La coordinación en determinados temas deja mucho que desear”. En el ámbito de la justicia, por ejemplo, se producen disfunciones por problemas en la interconexión de los sistemas de información digital.

Es algo que no sucede en Alemania, recuerda Flores, quizá porque en un Estado federal estén mejor perfilados la coordinación y los elementos comunes. Aquí el debate se mezcla con la política, al dirigir las críticas en la dirección equivocada. “Para acabar con las disfunciones no hay que acabar con las autonomías. Es más un tema de coordinación que de competencias”.

El problema, según la profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Zaragoza Eva Sáenz, no es tanto el sistema autonómico como el uso que de él han hecho nuestros políticos. En su opinión, todo “habría funcionado mucho mejor” reformando la legislación sanitaria en marzo y dado capacidad de acción a las Comunidades Autónomas.

El peso de la polarización

En un seminario en línea organizado por la Fundación Alternativas el pasado jueves, Sáenz defendió que España podía haber hecho lo mismo que Alemania: modificar la legislación, prever la situación y coordinar con criterios iguales para todos las obligadas restricciones de derechos. El éxito alemán, sin embargo, no tiene que ver con el diseño de su estructura política, según Sáenz, sino con la “actitud de consenso” de los actores políticos del país.

“Por muchos órganos que establezcamos, la coordinación dependerá del sistema de partidos y de la mayor o menor polarización existente. Con la polarización actual en España, de nada servirá la creación de una Agencia Estatal de la Salud Pública o las reformas en el funcionamiento de la Conferencia de Presidentes y en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. El Derecho no todo lo puede”, remarcó la profesora de la Universidad de Zaragoza en un reciente artículo en Agenda Pública.

Los estudios corroboran la opinión de los constitucionalistas sobre las bondades de la descentralización. Uno muy reciente, publicado en 2019 por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) intentó calcular Los costes de la no autonomía, y no deja lugar a dudas.

El IVIE es un centro dedicado al desarrollo y fomento de la investigación económica y a su proyección en el ámbito nacional e internacional creado en 1990 por la Generalitat Valenciana que cuenta con el apoyo de empresas y fundaciones privadas y que desarrolla sus investigaciones en estrecha colaboración con las universidades valencianas.

El documento, dirigido por los profesores de la Facultad de Economía de la Universitat de València Francisco Pérez y Ernest Reig, concluye que aunque “la recentralización no ofrece ventajas”, “la descentralización realizada es manifiestamente mejorable”. Sobre todo por dos vías: una distribución de los recursos entre las comunidades más ajustada a sus necesidades para garantizar la solidaridad interterritorial y “una mayor lealtad institucional entre los distintos niveles de gobiernos para lograr una mejor gobernanza multinivel”.

Esta última parece ser, no sólo para el IVIE sino también a ojos de los expertos en derecho constitucional consultados por infoLibre, el principal problema del modelo autonómico español en estos momentos.

El informe del instituto valenciano trata de dar respuesta a un hecho cada vez más evidente en el debate público —“por primera vez desde la transición política, hace ya más de cuarenta años, se cuestiona el Estado de las Autonomías, uno de los pilares fundamentales del actual régimen político”— exponiendo “el elevado coste que una situación de no autonomía —es decir, una alternativa recentralizadora— supondría para el país”.

Los investigadores del IVIE concluyen que “la evidencia empírica no respalda la tesis de que la descentralización implica mayores costes legislativos y ejecutivos, ni las comunidades autónomas gastan en las funciones que tienen encomendadas porcentajes de PIB mayores que otros países con similar nivel de renta”. Por tanto, "de la recentralización no habría por qué esperar ahorros de costes significativos”.

El informe reconoce que “la descentralización ha sido más importante por el lado de los gastos que por el de los ingresos”, pero recuerda que “no se debe a que las comunidades no quieran asumir responsabilidades fiscales sino “a las dificultades que existen para ampliar la autonomía fiscal de las comunidades dentro del marco normativo europeo”.

El IVIE llama además la atención sobre un enfoque que a menudo rehúyen quienes tratan de cuestionar ese Estado Autonómico en términos exclusivamente de coste-beneficio. “La autonomía es, ante todo,” una opción política que responde a la voluntad de la Constitución Española de 1978 de reconocer la existencia de diferencias culturales y de sentimientos identitarios y que, como consecuencia de ello, existen preferencias distintas sobre cómo organizar y prestar los servicios públicos en las diferentes nacionalidades y regiones”. “No se debe ignorar que una parte mayoritaria de los ciudadanos otorga valor a que se les reconozca el derecho a organizar de manera diferente los asuntos y servicios públicos en su demarcación territorial”.

 

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19 Comentarios
  • MIglesias MIglesias 09/11/20 22:32

    Hay una falacia de petición de principio en ese titular, no se puede intentar demostrar algo que se admite en el enunciado como premisa verdadera.
    La realidad es que nuestro estado autonómico, tal como lo han organizado, es un caos cuando se necesita unidad, ya lo estamos viendo, y además provoca desigualdad, así que no hay falso debate, hay debate a secas.

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  • Cea Cea 09/11/20 11:45

    Caos o libertad legislativa ésa es la cuestión¡ Si miramos detenidamente qué dicen los que tienen una ventana para opinar veremos que según de qué pie cojeen ,así opinan.Para la derecha es un caos lo que solo es competencias de las Comunidades y para la izda. la competencia de las Comunidades debe ser ejercida porque eso dice la Ley y los Estatutos;pero hay un problema y es que no hemos sido educados para señalar quién tiene la responsabilidad de tal cosa o de tal otra y los políticos se afana y ufanan en descargar las culpas sobre el otro cuando como en este caso está algo tan importante por medio,copmo la salud o cuando hay que poner impuestos que preferimos señalae al Estado.Después están los políticos que no solo no asumen responsabiliaddes sino que juegan a hacer de francotiradores contra el Gobiertno Central ,v.gr Ayuso en Madrid o los Nacionalistas cuando les conviene.A la postre la educación debería empezar por los políticos para que ellos asumieran responsabilidades cuando les conrresponden en el nivel que sean y después a los ciudadanos.Y es urgente porque si no muchos ciudadanos gritaremos Educación y Sanidad para el Gobierno Central. Lo que nos debería conducir a un Estado Federal como solución.Ah¡ y a tener a políticos responsables,después ......ya si eso los ciudadanos

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  • Grever Grever 09/11/20 07:46

    Me pregunto hasta qué punto los medios, en general, no han asumido la realidad autonómica. Radios, televisiones y diarios informan-opinan básicamente de lo que se hace o dice en Madrid (excepción del procéss y "sucesos") Madrid-gobierno o Madriz-Comunidad.

    Acabo de oír en una emisora de radio que si una persona tuviera que atravesar España necesitaría un folleto de lo que puede hacer o no en cada territorio, ¿es esto una crítica velada al Estado Autonómico? No lo se pero lo parece. Imagínense entonces a un camionero de larga distancia que lleve naranjas desde Marruecos hasta Polonia, incluso sin pandemia.

    Por último, sospecho que el afán recentralizador de las derechas tiene bastante que ver con unificar los impuestos, a la baja por supuesto, las privatizaciones de servicios públicos, al alza sin duda.

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  • Coronel Dax Coronel Dax 08/11/20 21:17

    (2 de 2)
    Aquí hay una derecha que nunca admitió el estado autonómico y sus medios llevan malmetiendo desde siempre con ello. Aparte de que existe un problema de nacionalismos en algunos territorios. La mayoría de los que abominan del estado autonómico pienso que creen que los problemas nacionalistas desaparecerían (o se atenuarían mucho) si se suprimen las autonomías. Me parece que están en un error. Les recuerdo que ETA nació en 1958, con un régimen centralista y totalitario. Y que ese régimen mimó económicamente a catalanes y vascos, para evitar su descontento. Muchos opinan que los nacionalistas periféricos “no tienen derecho a sentir como sienten”. Pero veo yo que esto se traslade a otras circunstancias. Nunca han abominado del recientemente fallecido Sean Connery por ser un “mal británico”, ni piensan que los kurdos que viven en el Este de Turquía sean unos “malos turcos” por sentirse kurdos y no turcos.

    Si bien lo piensan un sistema unitario, donde las decisiones estén centralizadas y no compartidas es, de alguna manera, menos democrático que uno donde las decisiones permeen e involucren a toda la sociedad. Ahí le doy la razón, en parte, a Luzin en su comentario. El nivel de descentralización no debería suponer un nuevo centralismo de la capital de la Comunidad Autónoma sobre el resto de su territorio. De igual forma que las instituciones del Estado deberían estar lo más repartidas posible y no centralizadas todas en Madrid. Si se fijan, la mayoría de las instituciones de la UE están repartidas en diversas ciudades: Bruselas, Luxemburgo, Estrasburgo. Pero también Frankfurt (Banco Central Europeo), Lyon (Euronews), Alicante (Oficina de Patentes), etc.

    Un saludo

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  • Coronel Dax Coronel Dax 08/11/20 21:16

    Estupendo artículo que suscribo al 100%. Es que el autonomismo o, su forma más canónica, el federalismo, solución a la que , en mi opinión, deberíamos encaminarnos, implica aceptar soluciones diferentes en los distintos territorios. Esto está claro en los estados federales, lo tienen asumido y aceptado. Pero aquí hay un discurso que abomina de esas diferencias. Fíjense, y no estoy proponiendo que tenga que ser así, que, en los EE.UU., las diferencias han llegado al extremo de que los criterios para el recuento de los votos varían de un estado a otro y, lo que no sé si se lo han planteado: cometer un crimen en un estado puede suponer la cadena perpetua, pero unos kilómetros más allá, en el de al lado, significar la inyección letal. Hasta ese extremo se llega en el concepto del federalismo en los EE.UU. Como las que podemos encontrar en Suiza (con diferentes idiomas en cada uno de sus territorios). O en Alemania.

    Aceptamos perfectamente que las normas de tráfico no sean las mismas en Francia que en España, pero no aceptamos que la tarjeta sanitaria tenga un diseño diferente en Cataluña que en Madrid.

    Que las soluciones a la pandemia no sean homogéneas no debería ser motivo de escándalo. No hay una solución reglada, las respuestas se van improvisando con el método de prueba y error y eso no es malo, siempre que exista (y existe) un órgano coordinador, donde se intercambien las experiencias, se armonicen las soluciones, pues en muchos casos las acciones o inacciones de una autonomía afectan a las comunidades autónomas vecinas. Si hay lealtad y armonía, 17 cabezas pensando dan más y mejores soluciones, amén de que cada autonomía puede llegar mejor al último rincón de su territorio que una administración centralizada.

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  • Her Viboro Her Viboro 08/11/20 15:29

    En general no me gusta la gestión Comunitaria de los idiomas. Las lenguas se inventaron para que la gente se entienda y ahora se usan para separar, distinguir, hacer corralitos de gente diferente porque conoce otro idioma... y que conste que en mi casa siempre se habló gallego

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    • Dver Dver 16/11/20 19:33

      Y para dar privillegios (puntos) en las oposiciones a la administración pública. Y que conste lo mismo. Nací bajo un naranjo, como suelo decir, mi lengua materna es el valenciano, que lo uso casi siempre, y pertenezco a una zona valenciano parlante. pero no quiero discriminación alguna ni ventajas por ello. Tengo, tenemos en mi pueblo, y en otros de la comarca, la cortesía de dirigirnos en castellano a aquellos que simplemente se encuentran más cómodos hablando en ese idioma, que también es oficial en todas las CCAA.

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    • coldovika coldovika 08/11/20 16:02

      el problema es cuando se imponen. De todoas formas el castellano es un idoma muert0. No aporta nada a la globalización, solo a ciudadanos pobres. nada a la cultura, nada a la cienciencia... Le pasara como a los idiomas ibericos ante el latin. mirad a los anuncios de tv ,o a los programas de tv y radio , cargados de palabras que yo, un tio de 60 años diplomado en magisterio , no entiendo. En cuanto a que las autonomias ha fallado ante el coronavirus te recuerdo que los unicos que parece que han acertado son los comunistas maoistas. Los qieres?

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      • MIglesias MIglesias 09/11/20 23:17

        No sé si yo también seré literal, pero por más vueltas que le doy solo veo una forma de entender su comentario. Si el castellano no produce cultura, dígame que es lo que hacen nuestros escritores contemporáneos o nuestros cineastas,¿chorizos?
        Los idiomas son organismos vivos que están en continua transformación, evolucionan al ritmo que evoluciona la sociedad, creando nuevas palabras para nombrar nuevos conceptos y se contagian, enriqueciéndose con el vocabulario de las culturas con las que tratan, así se formó el castellano a partir del latín, recogiendo aportaciones del árabe, el francés, el inglés, el italiano, el euskera, el griego y hasta de lenguas nativas americanas.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 08/11/20 18:30

        Si el español es un idioma muerto, ¿qué son el catalán o el vascuence, amigo? ¿Reliquias arqueológicas?

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        • coldovika coldovika 08/11/20 20:22

          no entiendes. Eres literal

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          • jorgeplaza jorgeplaza 08/11/20 21:58

            Es usted un maestro muy raro que no pone ni una sola tilde. Ni en su sitio ni fuera de su sitio: ni una. Es el primer maestro que me encuentro que hace eso. Pensé que su frase sobre el español podría ser irónica, pero el texto era tan deslavazado que llegué a la conclusión de que no.

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  • E+P E+P 08/11/20 12:27

    Lo que se ha demostrado es que el sistema autonómico en España, ante la crisis sanitaria, no ha funcionado. Quizás sea el momento de hacer una reflexión, ¿qué ventajas tiene tener 17 Parlamentos autonómicos, 17 Presidentes y Vicepresidentes, 17 Defensores del Pueblo, 17 Delegados del Gobierno y tantos Subdelegados del Gobierno como Provincias? Cuánto nos cuesta y que beneficios tiene.
    No quiero que esta opinión o reflexión se vea ni como de derechas ni como de izquierdas ni de centro, mas bien del sentido común. Soy aragonesa y amo mi tierra con estado autonómico y sin él.

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    • Dver Dver 16/11/20 19:46

      Lo que hay que entender es que los deseos no siempre se pueden traducir en leyes. Juán Marsé, ante una pregunta capciosa en la que en cataluña se marginaba a los escritores catalanes que escribían en castellano, respondió magistralmente. Se le preguntó sobre su adscripción más o menos política a un soberanismo (¡a un tipo que no salió nunca de su barrio del Guinardó, cuando hubiera podido irse a la polinesia!). Su repuesta fue de libro. 2Yo soy lugareño", dijo. ¡Pues claro que en general todos nos sentimos cómodos en terreno conocido y lo llevamos dentro! Quién quiera saberlo solo tiene que emigrar por un tiempo, aunque sea a paises hermanos como los sudamericanos. Pero yo, como persona de izquierdas, y sí quiero definirme, anhelo un mundo mejor, mas justo, dónde en cualquier lugar me amparen las mismas leyes, los mismos derechos. Si ya tenemos eso, ¡por qué destruirlo! Lo tenemos por lo que sea, al igual que lo tienen otros países. La historia ha ido conformando estados de derecho, y yo lo que quiero es que se extiendan, no que mengüen. Y después que cada uno baile su sardana, su muñeira, su jota o aquello que le de alegría, pero eso no son derechos que sirven para dividir en lugar de unir.

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    • Jaquín Jaquín 08/11/20 17:22

      El sentido común es el menos común de los sentidos. Tampoco vd. tiene la dicha de poseerlo, aunque crea lo contrario.

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    • coldovika coldovika 08/11/20 16:13

      No es de derechas ni de izquierdas. que sentido tiene que Madrid abandone a Castilla la Mancha de la que se nutre o que santander le corte el paso al oceano a castilla leon. Evidentemente les estamos dando de comer a las burguesias locales. Pero A VOSOTROS OS ACOJONABAN LOS VASCOS Y CATALANES SEUDO INDEPENDIENTES. Ahora, creado los monstruos, hay que darles de comer

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  • Grobledam Grobledam 08/11/20 12:13

    Artículo farragoso a más no poder y de muy difícil lectura. Eso si, las conclusiones las expone clara, sucinta y reiteradamente, sin mayor ni mejor argumentación.
    El debate sobre la eficacia y la viabilidad del Estado de las Autonomías es de calado en España, tiene muchas vertientes. En los partidarios de su continuidad, profundización, mejora o desmantelamiento se encuentran partidos, loobies, intereses y gentes de muy diversa índole, incluso contrarios ideológicamente hablando y afines en su posicionamiento frente al tema.
    Lo que es insoslayable es que el debate tiene futuro y algo habrá que hacer antes de que se llegue "a las manos".

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  • Nidáguila Nidáguila 08/11/20 10:29

    "La pandemia alimenta el falso debate sobre la utilidad del Estado Autonómico". ¿Por qué falso? A parte de sacarnos el dinero a manos llenas ,las CC.AA., ¿están demostrando que sirven para algo?, ¿alguna se destaca del resto en sus medidas económicas o, en sus planteamientos sanitarios? No. ¿Alguna se diferencia del resto en que ,dentro de sus posibilidades, defienden con el dinero de su pueblo, puestos de trabajo en aquellos frentes en los que están en peligro, esos trabajos? No. Pero sí tenemos que aguantar desplantes, chulería y estupidez-léase por orden, Madrid, Cataluña y Vascos- porque a los autodenominados padres de la Constitución les dio la gana, continuando el legado franquista que aún tenemos ,y del que vosotros tampoco estáis exentos, aunque comprendo que tenéis que comer. ¡A ver si nos entendemos! Nadie dice que se quiten los reinos de taifas, que se deberían sacar, pero que se planteen de otra forma. Nada de parlamentos, nada de defensores del pueblo, en resumidas cuentas , nada que defienda la tesis de Soros, que os son muy conocidas, de demostrar que el federalismo es bueno. Porque en el fondo esto es lo que se está haciendo, procurando que el genocida lleve razón, y le sea más fácil romper primero España y después Europa, para destrozar nuestras costumbres, tradiciones y de paso hacer una nueva limpieza étnica. Tampoco le importa, porque él lo provoca, las muertes en el mar de mujeres y niños ahogados, porque al fin y al cabo hay que reducir la población mundial.
    ¿Cuántos derechos, y cuantas libertades, nos van a quitar los criados del genocida con esta segunda fase de la pandemia? Prometieron sacar la Ley Mordaza, ¿se sacó? Léase el inútil de Sánchez y "el comunista". Son patéticos, Uno subnormal, y un supuesto "comunista". Es evidente que el refranero español es riquísimo y hay que aprovecharlo hasta que nos lo quiten también, que dice que hay mucho burro con título de doctor. ¡Pero a lo que íbamos! ¿De qué nos valen las CC.AA.? ¿Y por qué "falso debate"?, ¿no te gusta, o no te interesa?

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  • luzin luzin 08/11/20 10:07

    Los principales actores políticos que cuestionan el sistema autonómico son VOX, ERC, PNV, Bildu, Podemos, CiU o derivados, BNG, ... todos ellos tienen un proyecto político bien diferente ... no sólo la derecha ...

    Por mi parte considero que el actual sistema, el autonómico no es nada descentralizado, lo definiría como recentralizado, la diferencia es que el centro es de una circunferencia más pequeñita, incluso la capacidad de control del poder y la gestión de los recursos porparte de los ciudadanos es mucho menor dentro de esos circulitos más pequeños, auténticos reinos de redes clientelares y enchufados ... sin contrapoderes ni medios de comunicación con un mínimo de independencia sobre el control político y las subvenciones ...

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