X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
el máster de Cifuentes

La fiscal del 'caso Máster' mantiene la petición de tres años de cárcel para Cifuentes: "Era la única beneficiaria de ese acta"

  • La expresidenta aseguró ante el tribunal que cursó el máster sin ir a clase, sin realizar exámenes y sin defender el TFM ante una comisión evaluadora
  • La representante del Ministerio Fiscal concluye que hay "ciertas irregularidades demasiado notorias" que sustentan la solicitud de cárcel

Publicada el 05/02/2021 a las 12:03 Actualizada el 05/02/2021 a las 15:30
Cristina Cifuentes, a su llegada

Cristina Cifuentes, a su llegada a la Audiencia Provincial.

EUROPA PRESS

La fiscal Pilar Santos Echevarría ha manifestado en el juicio contra la expresidenta regional Cristina Cifuentes que la exdirigente popular era "la única, la primera y la última beneficiaria" del acta falsificada de su Trabajo de Fin de Máster (TFM) del curso que realizó en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC) con la finalidad de "salvar su reputación y su carrera política", mientras que la defensa de la exlíder madrileña ha apuntado directamente a la universidad para salvar su prestigio.

El juicio ha quedado visto para sentencia sin que las tres acusadas hayan hecho uso de su derecho a la última palabra. En la última sesión, las partes han expuesto sus conclusiones finales.

Con voz contundente, la fiscal ha afirmado que la expresidenta "no se manchó las manos por su cargo" y ha detallado cada una de las irregularidades que enervan su presunción de inocencia para sustentar su solicitud de tres años de cárcel y tres meses de cárcel.

En su declaración, Cifuentes relató ante el tribunal que cursó el máster sin ir a clase, sin realizar exámenes y entregando el 2 de julio de 2012 el TFM sin exponerlo ante el tribunal, algo que también hicieron varios testigos que han comparecido en la vista oral.

El abogado José Antonio Choclán ha reclamado la absolución para su clienta esgrimiendo que ya ha sufrido "una pena natural" esperando que el tribunal repare este sufrimiento y "calvario" al menos de una manera parcial.

Además, ha tachado de "puramente selectiva" y "arbitraria" la acusación de la fiscal al no ser "objetiva por ir en contra de los propios actos de la Fiscalía en la instrucción y de los tribunales de Justicia".

"Cifuentes no es garante de la legalidad administrativa", ha subrayado el letrado en relación a las anomalías que hubo en este máster del curso 201172012, recalcando que de la instrucción se desprendió que hubo "irregularidades en todos los alumnos investigados", un hecho que ha quedado patente en la vista oral y que en la instrucción se archivó.

Por ello, ha incidido en que es "justo reconocer que la fiscal debió comportarse del mismo modo ante la evidencia de similares irregularidades administrativas en los expedientes analizados".

Además, ha insistido en que no hay prueba de que hubiera "una inducción en cadena" del acta falsificada y ha recordado que "el vicerrector" de Planificación de la URJC "sugirió que sería bueno que apareciera un acta", lo que sí tiene la naturaleza de "inducción" según ha recalcado Choclán.

"La presión es más atribuible a las incidencias internas y exigencias del rector y vicerrector y no a la posibilidad de una influencia exterior. Todo se cocinó en el interior de la universidad que hoy ejerce como una acusación particular. No beneficia a Cifuentes sino viene a lavar la cara a la universidad porque es quien tiene la voluntad y quien pone en circulación documentos para salvar la cara a la propia universidad", ha aseverado.

"Salvar su reputación"

En su exposición, la fiscal ha relatado que Enrique Álvarez Conde "le dio a Cifuentes todas las facilidades necesarias" para conseguir el título pese a no ir a clase y entregándole a él mismo trabajos en papel sin perjuicio del titular de la asignatura".

"Nunca hubo comunicación con los profesores ni nunca la señora Cifuentes se interesó por las notas. Nada de lo manifestado por ella ha sido acreditado pero lo cierto es que sus calificaciones, menos la del catedrático Pablo chico y la del TFM, fueron introducidas en el sistema", ha señalado.

Tras ello, ha indicado que hay "ciertas irregularidades demasiado notorias". En primer lugar, ha citado que el dato manifestado por Cifuentes en relación a la entrega el 2 de julio de 2012 de su trabajo a dos mujeres y un hombre en un despacho sería "algo incompatible" dado que la asignatura de Pablo Chico no estaba aprobada y no se puede realizan una defensa del TFM sin todas las asignaturas aprobadas.

Otra de las irregularidades se refiere a la modificación de dos de las asignaturas –la de Pablo Chico y la del TFM– por parte de la funcionaria Amalia Calonge y compañera de la hermana de Cifuentes en la universidad, quien no estaba autorizada para estos cambios.

"Siempre aparecen los mismos protagonistas", ha incidido la fiscal, quien ha subrayado que ha quedado "clarísimo" que Calonge no tenía competencia para ejecutar estas modificaciones conforme a la testifical del responsable del servicio. Además, ha hecho alusión a la declaración del profesor y catedrático Pablo Chico, quien afirmó que nunca le comentó a Calonge que modificara la nota del TFM.

La tercera de las anomalías detectadas sería el pago del TFM cuatro meses después de defenderlo cuando en ese caso hay que hacer "una petición expresa" por parte del alumno y no consta.

"El 21 de marzo de 2018, Cifuentes tuvo un día duro y difícil porque ella mismo lo dijo en el vídeo colgado en sus redes sociales. Y le encomendó a su gabinete recabar toda la documentación posible", ha señalado.

Así, ha mencionado la testifical del rector de la URJC, Javier Ramos, quien relató las llamadas "reiteradas" que recibió ese 21 de marzo del entonces consejero de Educación Rafael Van Grieken para solicitarle el acta de defensa del TFM dado que estaba "en entredicho" la reputación de las universidades públicas madrileñas.

"Pero que yo sepa no hubo ningún comunicado respaldando a la universidad", ha subrayado Santos Echevarría indicando que la insistencia se produce a partir de la rueda de prensa ofrecida por el rector y Álvarez Conde, junto a varios de los profesores del máster.

Consecuencias "nefastas" 

"Cifuentes sabía que las consecuencias podían ser nefastas. Ella no llamó. Había que cuidar las formas pero estaba al tanto de todos los acontecimientos. Era la única, la primera y la última que se benefició del acta, era ella y su carrera política. El interés y la presión se hacían en su nombre para que la universidad diera la cara y asegurara fehacientemente que había completado el máster", ha aseverado.

Por ello, ha recalcado que está acreditado que fue la inductora del acta "a la vista de que se quería salvar su reputación", por lo que el acta debía "responder a las exigencias" del entorno de la expresidenta regional.

En cuanto a la acusada Cecilia Rosado ha apuntado que reconoció el delito como autora material para hacer "frente a la crisis mediática" tras saltar el caso, recibiendo "numerosas llamadas" de Álvarez Conde y la exasesora de Educación y funcionaria de la URJC María Teresa Feito.

"Actuó bajo presiones a sabiendas de que no se había defendido", ha señalado la fiscal y ha apuntado que del juicio se desprenden que Álvarez Conde "daba todas las facilidades para que se cursara el máster y hacer crecer el numero de alumnos", ha dicho.

A Feito la sitúa "en el epicentro" de lo ocurrido al quedar constatadas las retiradas llamadas a Cecilia Rosado y al rector Javier Ramos por su relación con el entorno de Cifuentes y su evidente conexión con la universidad al ser funcionaria.

"Feito estuvo en el epicentro de todo lo que ocurrió. Tenía un pie en uno y en otro sitio. Reconoció llamadas con la jefa del Gabinete de Cifuentes y con la secretaria de Cifuentes. Todos daban por hecho que estaba allí para resolver lo que pasaba", ha recordado.

Sín vínculos con Cifuentes

La defensa de Feito ha recalcado que su patrocinada no ordenó ni presionó para confeccionar el acta y ha aseverado que no era persona de confianza de Cifuentes.

Por su parte, el abogado de Cecilia Rosado ha recordado que Feito presionó a su clienta para que realizará el acta, el trabajo de Cifuentes y que le diera bibliografía sobre el tema a abordar.

Más contenidos sobre este tema




18 Comentarios
  • Locomotoro Locomotoro 06/02/21 22:47

    No más de dos años le caen. Como mucho.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • JJJ JJJ 06/02/21 09:51

    La España negra está ahí, aquella de "aquí mando yo", "esto es mío", "yo, primero"...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • va de bo va de bo 06/02/21 09:46

    Todavía me acuerdo del vídeo que salía sonriendo "no dimitiré, no"

    Cínica y embuestera

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Tonimar Tonimar 05/02/21 21:14

    Contra el vicio de pedir esta la virtud de no dar, ya veremos la sentencia y los recursos si los hubiera, no creo que condenen a los culpables, solo a los mandados y a poca ropa. De momento ya hay un muerto.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • jorgeplaza jorgeplaza 05/02/21 19:51

    No acabo de entender que de la falsificación de un acta académica pueda ser responsable nadie ajeno a la Universidad. En ese acta figuran unas firmas que son exclusivamente de personal de la Universidad. Salvo que se demostrara que firmaron mientras les apuntaban a la cabeza con armas de grueso calibre, no entiendo que de unas firmas falsas puedan ser responsables más que los firmantes. La única posibilidad distinta que se me ocurre es que nadie firmara, que las firmas se falsificaran a mano, con un corta-pega electrónico o como fuera, pero otra vez resulta que eso solo pudo hacerse en la propia universidad.

    Cifuentes puede haber presionado desde su cargo, de eso no hay duda, y es casi seguro que lo habrá hecho: no sé qué responsabilidad se le podría imputar por ello, pero desde luego no la haber falsificado unos documentos que solo personal de la UJCI pudo falsificar. Cifuentes no podía echar al catedrático que dirigía el chiringuito, ni al rector, ni siquiera a las empleadas implicadas, así que su capacidad de coacción era muy relativa, salvo que los "coaccionados" tuvieran mucho interés en colaborar por las buenas, que seguramente es lo que pasó. Un catedrático de universidad es bastante parecido a Dios en una situación así y Cifuentes no habría conseguido nada por las malas si el cátedro no hubiera querido.

    O yo no entiendo qué quiere decir en castellano ser responsable de un acto o Cifuentes no puede serlo de lo que se le imputa.

    No tengo el menor interés personal en defender a esa señora y menos aún afinidad por su partido, pero es que me parece que esto no tiene pies ni cabeza. Ante la lógica no caben simpatías ni antipatías, creo yo.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 5 Respuestas

    8

    1

    • Edmundo Edmundo 05/02/21 20:57

      En mi opinión me parece que está siendo usted muy laxo e indulgente en su análisis.
      O bien que no entienda bien cómo funcionan este tipo de redes clientelares, de amiguismo y favores mutuos y turbios que caen en el delito flagrante y la corrupción.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      4

    • allola allola 05/02/21 20:00

      Simplemente, la perra Cifuentes sabía que el documento era falso y lo utilizó a sabiendas, eso está penado en el código penal.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 3 Respuestas

      0

      5

      • jorgeplaza jorgeplaza 05/02/21 20:39

        ¿Lo utilizó para qué? ¿Qué lucro, qué beneficio material obtuvo? En cambio la falsificación existe, de eso no hay duda, como tampoco de que Cifuentes no fue su autora. Todo esto está muy traído por los pelos.

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 2 Respuestas

        6

        1

        • mig47 mig47 06/02/21 10:47

          A ver si va a resultar a estas alturas de la pelicula, que la sra, sinfuentes no mintio publicamente sobre su titulitis, en publico y en sede parlamentaris de la comunidad de madrid. A ver si a los funcionarios/as que elboraron elfalso acta, les ilumino el espiritu santo para decirles lo que tenian que hacer , la sinfuentes no se enteraba de nada. Haber si la repetida sra, no exhibio el acta con las calificaciones, y las firmas de los miembros de un tribunal academico,sin cono cer que ella no habia realizado los trabajos preceptivos y , por tanto, el titulo era palmariamente falso. A ver si la sra. sinfuentes desconocia que no habia acudido a clase ni habia hecho el trabajo, que no defendio. EN DEFINITIVA si nomerece la condena por utilizar un documento publico falsificado, sera obligada su inhabiltacion por incompetente y prepotente.

          Responder

          Denunciar comentario

          0

          1

        • Solche Solche 05/02/21 21:22

          Hacer la falsificación o beneficiarse de un documento falso, ambas cosas son delito.
          Lo que pretendía conseguir usando este documento falso está claro en el vídeo que grabó para salvar su carrera política.

          Responder

          Denunciar comentario

          0

          5

  • allola allola 05/02/21 19:31

    He seguido con gran interés gran parte del juicio contra Cifuentes.
    Desde el principio he observado que en las re preguntas el Juez impedía de forma clara y tajante a la acusación particular, e incluso a la Fiscal.
    Desgraciadamente creo que la única condenada duramente será la única profesora que ha reconocido la falsificación y que no ha mentido durante el juicio.
    No creo que la Cifu sea condenada como merece, porque eso abriría la puerta a que un Juez (honrado) investigara a Pablo Casado y eso en España es casi imposible.
    Sigo creyendo que "justicia" y "española" cson términos contradictorios.
    Ojalá me equivoque.
    Cecilia Rosado es una pobre mujer que cedió para delinquir, por miedo a perder su puesto de trabajo y el muerto también será acusado de todo, este último seguramente con razón, pues era un mafioso pepero de forma evidente y ya está muerto, como Blera, Rita Barberá, Lapuerta y otros...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    6

  • Solche Solche 05/02/21 18:18

    Elementos sin discusión:
    - Cifuentes usó, para salvar su imagen y posición, un acta que sabía que era falso (dijo que el tribunal lo constituyeron dos mujeres y un hombre y en el acta falsa aparecen tres mujeres).
    - Estuvo de acuerdo en que la tratarán con favoritismos para conseguir un título.
    - No ha tenido la calidad humana de admitirlo.
    Desde el punto de vista ético es repugnante, y desde el penal, un delito.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    8

  • AngoLito AngoLito 05/02/21 16:51

    ¡Madre mía del verbo eterno!
    Tres años de prisión por... ¿por perder un título? (Y encima con el comodín de la mudanza bajo el brazo)

    Yo me he asustado un poco...la verdad... Y, por si acaso, he logrado recuperar todas mis calificaciones, los trabajos de manualidades trimestrales que hice en parvulitos y hasta una especie de cenicero de arcilla con mi manita estampada. No vaya a ser que un día me vea en una situaciön parecida...

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 3 Respuestas

    7

    2

    • jorgeplaza jorgeplaza 05/02/21 20:36

      No es exactamente por perder un título, pero estoy con usted en que la acusación contra Cifuentes es poco sostenible. El delito, si lo hay, lo cometió la Universidad.

      Este es un caso típico español en que se confunden la catadura moral del personaje, las responsabilidades políticas y el delito. Se puede ser bastante bicho pero inocente de una causa penal: creo yo que no es difícil darse cuenta. Cifuentes, aparte de robaperas (digo robacremas) se puso muy chula sin medir las consecuencias en un asunto bastante vergonzoso para ella porque era evidente que el máster se lo habían regalado: pero si ha habido algún delito (falsificación del acta de marras) lo ha cometido la universidad, no Cifuentes.

      Bien dimitida está doña Cristina (aunque ojito, porque hemos salido perdiendo con la actual inquilina de la Casa de Correos) pero yo no veo que la acusación se sostenga. Supongo que la absolverán o, todo lo más, le echarán un comedido rapapolvos. La cuestión es si el muerto figurado se lo van a cargar a la empleada que ha confesado, se lo cargarán al muerto real o a quién culpará el tribunal: porque falsificación hubo.

      Responder

      Denunciar comentario

      6

      2

    • allola allola 05/02/21 19:32

      Creo que defiendes lo indefendible. Tu sabrás.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      4

    • Solche Solche 05/02/21 18:19

      Nada tiene que ver este asunto con perder el título.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      8

  • 74camilo 74camilo 05/02/21 15:26

    Estos son los de "la cultura del esfuerzo", el "no pasar de curso si no se tiene el nivel" ..... Ya los conocemos. Son los "ni-nis" PIJOS.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10

  • ferjasan68 ferjasan68 05/02/21 13:34

    Sin ir a clase, sin hacer exámenes y sin presentar el TFM, mañana me saco 3 o 4 Masters sin problemas.
    ¿Cómo se puede tener tan poca vergüenza?. En este caso como ya hay un muerto, este se llevará la culpa. ¿El señor Rector sigue ahí todavía?.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    12

Lo más...
 
Opinión