ENTREVISTA AL MINISTRO DE AGRICULTURA

Luis Planas: "En Madrid no se ha hecho gestión sino política de megáfono, ¿cómo están la sanidad o las residencias?"

Luis Planas (Valencia, 1952) es inspector de Trabajo de profesión, pero diplomático de vocación. A través de una absoluta moderación formal emergen sin esfuerzo sus postulados sin que deba confundirse en ellos amabilidad con falta de firmeza. ¿Discrepancias en el Gobierno? “Visiones complementarias”. Así va sorteando los enfrentamientos que, aunque no lo reconozca, ha tenido con Trabajo por las condiciones en el campo, con Transición Ecológica por la caza del lobo o con Consumo por el semáforo de alimentos Nutriscore.

Tras haber pasado media vida en puestos internacionales, especialmente en Bruselas, el ministro de Agricultura Pesca y Alimentación siempre está en las quinielas para Exteriores mientras va haciendo camino al andar en un departamento con enormes retos de futuro.

Justo antes de la pandemia, los agricultores protestaron por los aranceles y los precios, llevando al Gobierno a fijar un control por decreto. Después llegó el covid y parece que, a diferencia de otros sectores, al primario no le fue mal 2020. ¿Cómo sale el campo, la pesca y la alimentación del covid?

Fortalecido. Más allá de las de las cifras económicas y de las estadísticas, que son importantes porque proporcionan rentas, ha habido una gran reivindicación del sector agroalimentario como un servicio esencial para el conjunto de la sociedad. Excepto dos días, con Filomena, no ha habido ningún supermercado o tienda de alimentación que hayan estado desprovistos de productos. Es un gran éxito que no es fruto de la improvisación sino de mucho trabajo, esfuerzo y profesionalidad.

“¿Qué requisitos necesita el agricultor? Tres indispensables: inteligencia, capital y trabajo”, dice el libro Catecismo de Agricultura, un librito que usted conoce y recomienda. ¿Qué incentivos tiene un joven hoy, con la atención puesta en otros sectores, con el continuo éxodo rural, para dedicarse a la agricultura más allá de la tradición o la vocación?

La imagen del campo y la ganadería de Los Santos Inocentes de Delibes, ya pasó

Ese libro, publicado a finales de siglo XIX aquí en España, tiene cosas muy sabias. Hay que tener en cuenta qué es lo que hace atractivo en este momento al sector agroalimentario, que es como cualquier otro. La imagen del campo y la ganadería de Los Santos Inocentes de Delibes, ya pasó.

El que podía, escapaba del campo.

Tiene razón y tras la crisis de 2008 hemos visto un nuevo éxodo. Ese fenómeno demográfico continúa dándose pero también hay una contratendencia, probablemente no muy significativa cuantitativamente pero ya una tendencia social. ¿Qué hace hoy atractivo al campo? Es una actividad con la que sin duda se pueden obtener rendimientos y vivir dignamente, con la posibilidad de un beneficio empresarial.

También está la digitalización y la innovación, por ejemplo, en la agricultura de precisión, con drones que siguen los sensores en materia de hidrometría, de necesidades de productos fitosanitarios o de fertilizantes. O en el regadío ultramoderno que disminuye el consumo de agua. O en la ganadería, con explotaciones que pueden estar casi enteramente robotizadas. Esa modernidad atrae sobre todo a los jóvenes.

Por último, el medio rural es nuestro origen. Para los que vivimos en ciudades, antes o después alguno de nuestros antepasados vino del pueblo. Hay quien habla de que en España se puede invertir el vaciado de muchas zonas. Yo creo que el efecto será limitado pero debemos tener una nueva mirada. Ahora lo estamos viendo con el trabajo a distancia. ¿Por qué vivir en una ciudad o en un pequeño apartamento?

Hay mucho debate con la nueva Política Agraria Común (PAC) y con el período transitorio previo. Con un nuevo reparto, unos ganarán y otros perderán. ¿Quiénes serán los perdedores de la nueva PAC?

Todo momento de cambio genera incertidumbres y este es un momento de cambio. Tenemos incertidumbres sobre cómo responder al cambio climático, preservar el medio ambiente, el agua, el suelo, el aire, la diversidad o el paisaje. También sobre la demografía o la igualdad de hombres y mujeres en el sector primario. ¿Puede la PAC ser la del pasado? Yo creo que no y eso mismo está diciendo la Unión Europea. En España tenemos que ponernos de acuerdo en aplicar la PAC para aquel que la necesita. Y, evidentemente, unos necesitan más apoyo que otros.

¿Es un debate de grandes terratenientes contra pequeños agricultores?

Las grandes explotaciones son las que menos necesitan la PAC

Es una forma un poco reductiva de verlo. Hemos preparado un análisis tras hablar con las comunidades autónomas u organizaciones agrarias. En la web del ministerio hay colgadas más de 2.500 páginas de estudios sobre cada sector y subsector, ahí está la radiografía. Las conclusiones son bastante claras. Los primeros beneficiados por la PAC deben ser la agricultura profesional y familiar. Como es lógico, hay una relación entre la dimensión, la productividad y el beneficio empresarial. Por tanto, no digo que no tengan el derecho, pero quienes menos la necesitan son las grandes explotaciones. Después, en España tenemos una agricultura muy curiosa, la del que tiene un campito o una pequeña explotación que trabaja directamente o alguien en su nombre. Esa modalidad es buena desde el punto de vista de la producción agraria o ganadera, pero también desde el ambiental y de la conservación del territorio. Si no queremos la desertificación de muchas zonas de España, tenemos que mantener la actividad y, por tanto, tiene que haber un pago o apoyo.

Antes había un reglamento europeo que había que aplicar en España y ahora se nos dice que hagamos un plan estratégico, algo que está muy bien, para a partir de ahí hacer el diseño. Quiero hacer una reforma gradual, pero con un cronograma claro, que incluya el ritmo, cuándo se inicia y cuándo se acaba. Lo que más preocupa es la convergencia: cuántas regiones tenemos de pago en España. La Comisión Europea dice que la convergencia debe ser significativa y abandonar las referencias históricas.

Como sabe, el Levante español vive de un regadío muy intensivo que necesita un agua que puede llegar a escasear por el por el efecto del cambio climático. ¿Baraja su departamento una transición hidrológica como la que se está ejecutando en el sector del carbón o del automóvil?

La gran ventaja que tenemos en la utilización del agua es que cada día somos más eficientes. España, junto a Israel, es desde el punto de vista tecnológico la referencia mundial en utilización del agua en la agricultura. Siempre hablamos de modernización pero en esto es modernización sobre la modernización. Desde el comienzo de este siglo se ha reducido la utilización del agua en el sector primario en aproximadamente un 16%.

Usted discrepa con la vicepresidenta Teresa Ribera sobre la gestión del conflicto del lobo. ¿Cree que se debería asegurar que se puede seguir cazando al lobo al norte del Duero?

Mi visión de la transición ecológica no es desde el despotismo ilustrado. Aquí no hay nadie que tenga razón y los demás deban seguir

No discrepamos, tenemos visiones complementarias. Ella analiza la biodiversidad y mi preocupación son los ganaderos respecto a los grandes carnívoros con los que siempre han convivido. En muchas ocasiones son una amenaza, no sólo de destrucción física –que es triste pero puede indemnizarse– sino como una presión psicológica ambiental para rebaños que se dispersan o sufren los efectos del ataque. No compro su tesis del conflicto, pero mi visión de la transición no es desde el despotismo ilustrado. Aquí no hay nadie que tenga razón y los demás deban seguir. Es importante hacer pedagogía e insistir en la necesidad del acuerdo.

Ha dicho que Nutriscore, un semáforo de alimentos, no está hecho para la dieta mediterránea ya que el aceite de oliva queda peor clasificado que la coca-cola. ¿Habría que descartar el sistema como referencia?

Es fundamental que el consumidor, el ciudadano, sepa por el etiquetado el origen del producto. Es curioso: cada vez nos fiamos más de lo que se ha producido más cerca de donde vivimos. También queremos saber qué hay dentro del alimento. En estos dos años y medio que llevo como ministro hemos aprobado dos decretos sobre el contenido, sobre la leche de productos lácteos o sobre la miel. Después está el asunto nutricional, sobre el que hay una demanda social con la que estoy de acuerdo. La Comisión Europea hará su propuesta el año que viene y debatiremos sobre ella. Nutriscore es una propuesta surgida en Francia y después extendida a Bélgica, Alemania, Luxemburgo y Suiza. No refleja lo que es la inmensa riqueza y variedad de la dieta mediterránea. Y hay que decirlo claro.

Nutriscore no refleja lo que es la inmensa riqueza y variedad de la dieta mediterránea. Y hay que decirlo claro

¿Otra batalla norte-sur en Europa?

Así es. Geopolítica de la alimentación. Además de querer alimentarnos de una forma sana y nutritiva, tenemos que defender lo que producimos. Haremos pesar la visión mediterránea y de ello he hablado ya con la antigua y el nuevo ministro italiano.

En mayo del año pasado, Yolanda Díaz anunció inspecciones a las explotaciones del campo y las patronales estallaron contra ella. A final de año, esas inspecciones concluyeron que en siete de cada diez visitas se habían detectado fraudes.

El sector primario en España cumple las leyes como todos los demás. La ministra de Trabajo y yo no pensamos de forma distinta y le está hablando al ministro de Agricultura, que es inspector de Trabajo y Seguridad Social, la persona que menos fomentaría algo así.

¿Hay esclavitud o malos tratos en el campo español?

La explotación en el campo no es significativa, el 99,9% de los empresarios agrarios cumplen la legislación social y laboral

El 99,9% de los empresarios agrarios cumplen la legislación social y laboral. Sí hay gente en situación administrativa irregular en nuestro país que suele atraer el foco de atención de algunos por desgracia por casos de explotación. Sin duda los ha habido y los periódicos lo reflejan. Aunque no sean cuantitativamente significativos.

¿No lo son?

Así lo creo y las estadísticas lo demuestran, pero esos casos son absolutamente injustos. Estamos en la España del siglo XXI, una de las doce primeras economías del mundo en renta per cápita. No nos podemos permitir que en nuestro país ocurran situaciones como esta. Necesitamos una sensibilidad social desde el punto de vista de la humanidad y hasta por el egoísmo comercial. Hay que pensar que transmitimos la imagen de un país que en algún caso explota a personas. Es algo que me duele cada vez que veo un reportaje o una noticia sobre ello. Hay que evitarlo porque no refleja la imagen del conjunto del sector y se puede trabajar con la voluntad de todos. Por ejemplo, con la de los ayuntamientos en materia de alojamiento digno.

Muchas empresas están al límite y esperan ayudas directas y fondos europeos que se están haciendo de rogar. ¿Teme un largo invierno del covid, que la crisis económica sea profunda a pesar de la reacción europea?

Digámoslo claro: de la noche a la mañana no todo va a volver a ser como era. Necesitaremos un período de transición y recuperación paulatina

Nos gustaría que la vacunación fuera inmediata para lograr unos umbrales este año que dejen atrás la pandemia, pero no lo va a ser tanto. Digámoslo claro: de la noche a la mañana no todo va a volver a ser como era. Necesitaremos un período de transición y recuperación paulatina. Se dan dos fenómenos: la resistencia y resiliencia y la necesidad. Hay que reinventar ciertas actividades. Lo vemos con los canales de venta, la digitalización, el trabajo a distancia… los fondos europeos son una gran oportunidad, llegarán en un período corto de tiempo y por ello tendrán un efecto más positivo.

La oposición denuncia que se concederán a dedo.

No hay que distraerse por el ruido, pero la política también forma parte de la cultura empresarial y económica de un país. Me preocupa el factor político. En España veo mucha crispación y enfrentamiento de extremos. Es absolutamente fundamental que construyamos consensos y puentes. Es la clave de la política europea. Utilizar bien los fondos no significa sólo tomar las decisiones correctas sobre dónde asignarlos sino tener un consenso básico en el que cada uno pueda expresar un punto de vista.

¿Volverá la austeridad?

Me quedo con el mensaje de Kristalina Georgieva, la directora general del Fondo Monetario Internacional: “Gasten ustedes todo lo que haga falta y guárdense las facturas”. O con alguien tan poco sospechoso como Mario Draghi, el antiguo presidente del Banco Central Europeo, que está en esa política como primer ministro de Italia. Sin duda alguna nos vamos a recuperar. Y la deuda pública, evidentemente, no va a subir exponencialmente. Tenemos una gran sanidad pública, pero cuando uno tiene una persona enferma en la familia, no escatima ningún medio económico.

¿Qué le ha parecido la marcha de Pablo Iglesias del Gobierno para presentarse a las elecciones en Madrid?

Las elecciones en Madrid son una gran oportunidad para la moderación progresista, para la vía entre los extremos, que no es intermedia sino de futuro y progreso

El gobierno es perfectamente estable y las dos fuerzas que lo conformamos tenemos la voluntad de continuar caminando juntos. Es una opción personal, evidentemente. Entiendo que Podemos en Madrid estaba en una situación difícil y ha pretendido prestarle apoyo. Estas elecciones son una gran oportunidad para la moderación progresista, para la vía entre los extremos, que no es intermedia sino de futuro y progreso.

¿Uno de los extremos es Pablo Iglesias?

Son las visiones que quieren confrontar el mundo en un ying y yang, en un blanco y negro. El mundo no es blanco y negro, hay muchos matices cromáticos. Entiendo que en campaña electoral se apele un poco a la polarización. Como en el fútbol, se aplaude a unos y a otros, pero es un momento de mirar un poco más allá a quién puede dar estabilidad. Es un tema de gestión. En Madrid no se ha hecho gestión en los últimos dos años sino pura y simple política de la que a mí no me gusta: de anuncio, de megáfono, de pancarta pero que no sirve realmente a los ciudadanos ni responde a sus problemas. ¿Cuál es el funcionamiento de la sanidad, de las residencias o de las competencias que uno tiene?

¿Cree que Juan Espadas, el acalde de Sevilla, es el líder que el PSOE necesita en Andalucía?

Escudero utiliza datos tergiversados de los contagios en domicilios para seguir justificando la apertura de la hostelería

Escudero utiliza datos tergiversados de los contagios en domicilios para seguir justificando la apertura de la hostelería

Tendrán que decidirlo en su momento los militantes en unas primarias. El PSOE en Andalucía tiene que reflexionar sobre quién es la mejor persona, hombre o mujer, para ganar las elecciones. En ellas tendremos una gran oportunidad. La elección sobre el quién siempre es difícil porque es sobre personas.

¿Hace falta un cambio en el liderazgo como ya piden abiertamente muchos socialistas, y que Juan Espadas podría representarlo?

Que hace falta un cambio yo lo dije hace mucho tiempo. Yo pretendí ese cambio en su momento, no salió y aquí estamos. Los partidos políticos que no avanzan en función de la evolución de la sociedad y dan respuesta a sus problemas, se quedan fuera de onda. El gran éxito del PSOE ha sido siempre estar próximo a la gente y relejar las necesidades y respuestas a los problemas. Cuando lo hemos hecho, hemos ganado elecciones. Cuando no lo hemos hecho, nos hemos ido a la oposición. Y claro, el ciudadano no se equivoca nunca. Cuando te vota, acierta. Cuando no te vota, también acierta.

Más sobre este tema
stats