Orgullo LGTBI

Mónica Silvana: "Se ha acusado injustamente al partido que ha logrado los principales avances LGTBI"

Mónica Silvana, secretaria de Movimientos Sociales y Diversidad del PSOE.

Mónica Silvana (Buenos Aires, 1977) responde al teléfono desde Bruselas. Su actividad política se reparte entre el Parlamento Europeo y la Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista. Desde su asiento en la cámara europea, la europarlamentaria mantiene hoy una decidida batalla contra la extrema derecha, más fuerte que nunca en gobiernos como el húngaro o el polaco, pero igual de feroz en las instituciones españolas. 

Desde el partido en el que milita, dirige el área de Movimientos Sociales y Diversidad. Su mirada ha estado puesta durante los últimos meses en la Ley LGTBI que llegó este martes al Consejo de Ministros, una norma de la que presume y que considera un paso de gigante. Silvana reivindica el papel de su formación en la defensa de los derechos del colectivo y recupera, en cada una de sus palabras, el legado de Pedro Zerolo.

PREGUNTA: Este martes se aprobó en el Consejo de Ministros la Ley LGTBI. Uno de los debates que ha girado en torno a la ley tiene que ver con la autodeterminación de género. Aunque el texto no la recoge de manera textual, ¿permite de facto la libre determinación del género?

RESPUESTA: Yo creo que hace falta pedagogía para explicar a qué nos referimos con la autodeterminación, entendida esta como un derecho a la propia identidad sexual o la expresión de género, conforme al principio constitucional del libre desarrollo de la personalidad. Nosotros siempre hemos defendido que esta autodeterminación tenía que estar con plenas garantías jurídicas para terminar con la exclusión y con las dificultades administrativas, no sólo de los mayores, hombres y mujeres trans, sino también de los menores y de los migrantes. La despatologización nunca estuvo en duda y el debate, quizá interesado por algunos, fue el de la libre determinación con lo que nosotros entendíamos como garantías jurídicas. Es el acuerdo al que hemos llegado, se pudo llegar a una fórmula que aporta garantías jurídicas y que a la vez permite el derecho a la propia identidad sexual y expresión de género.

P: La negociación de la ley ha estado marcada por las diferencias entre los socios de Gobierno. ¿Ha habido debate también dentro del propio partido?

"Nunca estuvo en cuestión la despatologización ni avanzar hacia una autodeterminación con garantías"

R: Este anteproyecto estuvo condicionado por muchos factores y fundamentalmente estuvo muy vigilado. Todas las conversaciones, todas las reuniones y todo el trabajo que en otro tipo de leyes se hacen sin conocerse por la opinión pública, en esta estuvieron muy mediatizados. Además, se ha intentado culpabilizar al Partido Socialista o poner posicionamientos que nunca estuvieron. En el seno del partido por supuesto que hay debate y lo hubo por otros temas anteriores para avanzar en los derechos del colectivo LGTBI. Lo hubo en el matrimonio igualitario, lo hubo en cuanto a los vientres de alquiler y por supuesto lo hubo en este tema, pero nunca estuvo en cuestión la despatologización ni avanzar hacia una autodeterminación con garantías. Desde el Partido Socialista le hemos respondido a Podemos, como a los propios colectivos, que era mucho más factible aprobar una sola ley. Ese interés que hubo por mediatizar esta ley no nos conducía a nada. Lo que sí nos conducía era hacer un trabajo riguroso junto a los colectivos para intentar llegar a tiempo, y el tiempo que se puso el Gobierno era llegar al Orgullo. Al final salieron las cosas aplicándose el criterio del PSOE. Sabíamos que dos leyes iban a ser muy complicadas y que en una sola ley podía caber tanto lo relativo al cambio registral como ese paquete de medidas para las personas trans y el resto de personas del colectivo. Lo que finalmente vimos fueron unas acusaciones injustas hacia el partido que ha permitido los principales logros LGTBI en este país.

P: ¿Por parte de quién vinieron estas acusaciones?

R: Yo creo que todo lo relativo a los derechos de las personas, más cuando hablamos de los derechos de mujeres, vienen muy cargados de toxicidad por parte de algunos posicionamientos, especialmente esta derecha tan complicada que tenemos en España. Creo que se ha intentado arrebatar al PSOE el liderazgo que siempre hemos tenido por ser los canalizadores del movimiento asociativo. Tenemos la responsabilidad, pero también el orgullo, de ser los valedores del legado de Pedro Zerolo y todo lo que él representó. Las acusaciones vinieron de muchas partes: del mundo académico, algunos partidos políticos, algunos colectivos… Pero lo importante es que desde el PSOE nunca hemos perdido la comunicación con los colectivos a través de reuniones, algunas muy tensas en las que hemos tenido que ceder todos, también en los posicionamientos extremos que pretendía nuestro socio de Gobierno. Los borradores que se filtraron estaban cargados de posicionamientos extremos. Lo que dijimos fue: hay que llegar a un acuerdo y a una ley con las suficientes garantías para que no fuera tumbada por el Tribunal Constitucional, porque estamos convencidos de que el día que salga esa ley en el BOE va a ser recurrida.

P: Algunas voces creen que la redacción final de la ley choca, en lo relativo a los menores, con la sentencia del Tribunal Constitucional de 2019 que permite el cambio de sexo registral para los menores con "suficiente madurez" y en "situación estable de transexualidad". ¿Qué opina?

R: Justamente el trabajo del Ministerio de Justicia fue exquisito y a veces se malinterpretó. Había que hacer un trabajo muy riguroso porque esta ley es una ley con las garantías del PSOE. Mi partido tiene una trayectoria en hacer leyes que han pasado el filtro del Tribunal Constitucional y que no han podido vencer. El criterio elegido por Justicia se basó en esta sentencia del Tribunal Constitucional de 2019, donde habla de la madurez y de la estabilidad de los menores. Si hacemos derecho comparado con el resto de legislaciones de estados miembro, en todas se aportan garantías. Para llevarlo al ordenamiento jurídico español había que llevarlo al marco de esta sentencia. Las garantías que se han puesto para la protección de los menores y a la vez remover los obstáculos, están basadas en el criterio de esa sentencia.

P: ¿Es la ley española pionera o se asemeja a la de otros países?

R: En España tuvimos liderazgo con la ley del matrimonio igualitario, fuimos el tercer país en aprobarlo, y desde entonces han venido continuos avances. Pero es verdad que otros países como Portugal, Dinamarca, Bélgica o Noruega llevaron a cabo este cambio registral anteriormente. España se suma a esta red de países donde se intentan remover estos obstáculos y lo hace dentro del marco del ordenamiento jurídico español, que es distinto al de otros países. Nos hemos centrado en comprar la fórmula jurídica adecuada para que sea justamente una ley garantista, donde por ejemplo la reversibilidad deba hacerse vía judicial y esto no pueda cambiarse libremente según se levante uno cada día, sino que se mantenga la estabilidad.

P: Sobre la reversibilidad, además de seguir la vía judicial, ¿una persona puede iniciar el proceso y revertirlo más de una vez?

R: Lo que se ha priorizado es la agilidad a la hora del primer cambio registral, donde solamente tienen que pasar tres meses entre una comparecencia y la segunda, por lo que en menos de cuatro meses una persona que decide afrontar el cambio registral lo puede hacer. Y en cuanto a la reversibilidad, sí tiene que ser por la vía judicial, mediante este expediente de jurisdicción voluntaria. No fija ningún máximo de reversibilidad, pero sí la vía judicial, que es una garantía importante para el resto de personas que no son trans y que tenemos que convivir en esta sociedad diversa.

P: ¿Cuál cree que debe ser el encaje de las personas de género no binario?

R: El tema de las personas no binarias no es un tema aún maduro en la sociedad. No se le puede exigir al PSOE que lo tenga maduro cuando el debate todavía está en la sociedad. Esto nunca estuvo en ninguno de nuestros documentos, no estuvo en el 39º Congreso, y por lo tanto no teníamos ningún mandato, ni ninguno de los textos que han salido del Partido Socialista incluían este concepto. Eso no quiere decir que no vayan a estar, dependerá de los acuerdos y los avances de la sociedad. A veces les exigimos a los partidos que tengan posiciones que aún no están maduras en la sociedad.

P: De cara al debate y tramitación parlamentaria de la futura ley, ¿el PSOE prevé proponer algún cambio en el articulado?

R: Intentaremos que sea lo más parecido. Aún le queda un largo recorrido que va a ser difícil, no sólo necesitaremos ponernos de acuerdo los partidos de Gobierno sino también en el Congreso, con una cámara muy radicalizada por los planteamientos de Vox secundados por el PP. Procuraremos que quede lo más parecido al planteado por el Gobierno, pero estamos hablando de un anteproyecto que ni siquiera es proyecto y que puede sufrir modificaciones. Desde el PSOE intentaremos que sean las mínimas, porque este texto ya está consensuado con los colectivos. Será un paso de gigante que en esta legislatura, en el Gobierno liderado por Pedro Sánchez, logremos aprobar dos leyes que son cruciales para nuestro país: una es la ley de igualdad de trato y otra es la ley LGTBI. España estará de nuevo a la cabeza de los países que más han avanzado en la protección de la diversidad. Son dos leyes muy importantes que nadie nos impuso, ya venían trabajándose desde hace muchos años. El famoso borrador que filtró Podemos en su momento y que causó tanto conflicto, contenía cuestiones que ya estaban siendo tratadas en la ley de igualdad de trato, por lo que estas leyes no las impuso nadie, ya estaban en las resoluciones congresuales. Lo que hemos hecho fue darle un encaje en nuestro ordenamiento jurídico y darle estas garantías, porque entendemos que el movimiento feminista y el LGTBI deben ir de la mano. Así lo dijo hasta la saciedad Pedro Zerolo y hemos continuado su legado.

P: ¿Qué pensó cuando 70 organizaciones pidieron el veto del PSOE en el Orgullo?70 organizaciones pidieron el veto del PSOE

R: Tenemos 142 años de historia. Soy escrupulosamente respetuosa con las opiniones de los colectivos, pero sabemos también la variedad que hay en el mundo asociativo. Los colectivos más representativos, como son la FELGTB, Chrysallis y Triángulo, no estaban en ese posicionamiento porque son conocedores y son valedores del trabajo que se estaba haciendo para lograr esta fórmula, que fue posible también gracias al arduo trabajo de Vicepresidencia. Era injustificada esta acusación que recibimos algunas personas del Partido Socialista y que no representa el sentir mayoritario de las grandes organizaciones que llevan años construyendo ciudadanía a través de la diversidad. Habrá algunas minoritarias, pero no representan a la mayoría de personas LGTBI.

P: Un sector del feminismo critica que el PSOE diga hoy lo contrario de lo que dijo en 2020, a través de su argumentario sobre las teorías queer. ¿Ha cambiado el partido de opinión?teorías queer

R: No hemos dicho nada diferente. En estos cuatro años desde julio de 2017 y el 39º Congreso, no hemos dicho nada diferente a lo que hemos acordado. El famoso argumentario, que algunos han malinterpretado, yo le daría la mínima importancia, porque no va en contra de lo que habíamos aprobado en el 39º Congreso: una ley LGTBI, la modificación de la Ley 3/ 2007 y una ley de igualdad de trato como paraguas de todas las discriminaciones. El único cambio, como una cuestión puramente estratégica, es que en vez de hablar de dos leyes hablamos de una sola para ponerla en marcha cuanto antes. Hemos logrado fusionar los contenidos de las propuestas.

P: Esta parte del feminismo habla de un borrado de las mujeres, rechaza la invisibilización del sexo biológico y recuerda que las mujeres sufren violencia por el mero hecho de haber nacido mujeres. ¿Discrepa?

"A mí no me borra nadie. Yo me siento mujer, soy feminista, pero a la vez soy activista y defensora de todas las letras del colectivo LGTBI"

R: A mí no me borra nadie. Yo me siento mujer, soy feminista, pero a la vez soy activista y defensora de todas las letras del colectivo LGTBI. Hemos llegado hasta aquí con unos avances que parecían impensables hace 15 o 20 años y con un trabajo coordinado. Es lo que voy a seguir defendiendo. A mí no me borra nadie, al contrario. Con la aprobación del anteproyecto el martes quedó demostrado que es el PSOE quien puede construir mayorías desde las minorías de los distintos colectivos. Las mujeres no somos ningún colectivo, estamos dentro de todos los colectivos, aunque algunos dentro de la izquierda no lo entienden así.

P: En su exposición de motivos, el anteproyecto se refiere a "las personas transexuales, en adelante trans". ¿Es partidaria de usar el término trans? ¿Por qué no se incluye el término transgénero?

R: En los diferentes países se usan distintas acepciones. Cuando tienes un concepto más holístico de la discriminación, acuñas el término persona. Se ha logrado consenso con los colectivos de llamar personas trans porque engloba a los niños, a los hombres y mujeres y genera un lenguaje mucho más fácil. Yo respeto los acuerdos, este texto fue acordado con los colectivos y en este acuerdo también hubo cesiones por parte de todos.

P: Activistas, expertos y organizaciones advierten de una ofensiva de la extrema derecha contra los derechos del colectivo. ILGA Europe recuerda que Hungría y Polonia no son anomalías. ¿Percibe un riesgo real?advierten

Voces trans celebran la llegada de su ley: "Ya no vamos a estar bajo la tutela de nadie"

Voces trans celebran la llegada de su ley: "Ya no vamos a estar bajo la tutela de nadie"

R: Por supuesto. La amenaza de la extrema derecha está y lo más dramático es que mientras en Europa se intenta crear un cordón sanitario, en España estamos viendo lo contrario, estamos viendo cómo el PP les concede espacio. La propia Comisión y el Consejo salieron de forma muy dura a invitar a Hungría a que derogue ese proyecto de ley, el mismo que estamos viendo en Murcia. El pin parental es lo que propone el Gobierno húngaro: prohibir la educación en diversidad. Mientras en Europa se les cierra la puerta, en España se está conviviendo con ellos. En la UE estamos muy implicados en que se aplique el artículo 7 y que se bloqueen los fondos europeos mientras no se retire esta política de persecución. Afortunadamente, contra esta decisión, desde el ámbito local vemos cómo hay un grupo de ciudades por la diversidad que se están uniendo para combatir al Gobierno húngaro y hacer de sus ciudades espacios donde la diversidad sea un aporte.

P: Abascal dijo esta semana en el Congreso que Hungría defiende a los homosexuales porque en sus calles no hay migrantes fundamentalistas que les ataquen.

R: Se retrata a sí mismo. Nada tiene que ver con los valores fundamentales. En el último Consejo Europeo hubo una gran mayoría que invitó a retirarse al Gobierno húngaro. La Europa que queremos construir es inclusiva y no puede verse empañada por uno o dos gobiernos que intenten ir para atrás en todos los avances que hemos tenido. La respuesta del Consejo y de la Comisión han sido claras, también la respuesta del Parlamento, resolución tras resolución. No hay duda que el posicionamiento de la UE es contra los discursos de odio de Orban. Por suerte no están teniendo cabida en otros países, pero sí tememos que en España, dada la connivencia del PP, puedan tener eco y ya lo estamos viendo con el pin parental.

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