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Violencia machista

La petición de perdón de El Prenda, ¿primer paso para la reparación de la víctima o estratagema judicial?

  • Uno de los cinco autores de la violación grupal de los Sanfermines de 2016, José Ángel Prenda, ha reconocido el delito a través de una carta y ha pedido el perdón de la víctima: "Trabajaré incansablemente por reparar ese daño"
  • Juristas y activistas creen que la iniciativa responde más a una estrategia para conseguir beneficios penitenciarios que a un arrepentimiento sincero
  • Las expertas celebran, sin embargo, el peso simbólico de la misiva a la hora de enmendar el discurso negacionista que da crédito a los agresores
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Publicada el 08/10/2021 a las 06:00
Concentración en Madrid contra la libertad provisional de La Manada.

Concentración en Madrid contra la libertad provisional de La Manada.

EFE.

A José Ángel Prenda le basta la cara de un folio para expresar su "total arrepentimiento". En mayúsculas, el reo escribe de su puño y letra una petición personal: el perdón de la víctima. Prenda es uno de los cinco hombres que violaron a una joven la noche de los Sanfermines de 2016. El mismo que después de agredirla y humillarla la abandonó en un portal; el mismo que unas horas más tarde se jactaba de la agresión con su grupo de amigos. También fue el mismo que negó el delito y lo tachó de "mentira". Un lustro después, el condenado a quince años de prisión no sólo reconoce los hechos, sino que pide perdón a través de una carta, como adelantó este jueves El Periódico. El preso solicita que sus palabras consten en el expediente penitenciario, pero también promete trabajar "incansablemente para reparar el daño". La pregunta es obligada: ¿se trata de un paso para la reparación de la víctima o de una estratagema judicial?

La fiscal especializada en violencia de género Susana Gisbert responde: una cosa no excluye a la otra. "Puede estar arrepentido de corazón y puede ser que quiera beneficios. Pueden ser las dos cosas a la vez", dice al otro lado del teléfono. La fiscal deja claro que el hecho de responder a una lógica puramente estratégica no redundará, tampoco, en beneficios extraordinarios para el preso. "No significa que vaya a salir en tercer grado ni a obtener beneficios que otro preso no puede conseguir". Sí puede ser, contextualiza la experta, un punto a su favor para lograr esos beneficios reglados a los que los condenados pueden acceder una vez cumplida la cuarta parte de su condena.

Teresa Hermida, abogada de la víctima, sí considera en declaraciones a El País que el perdón es "ficticio" y que se trata de una "maniobra para conseguir beneficios penitenciarios". Pero aporta una clave: la víctima ha considerado, tras conocer el testimonio de su agresor, que "por fin ha reconocido el delito". Lo hace, en efecto, después de años habiéndolo negado tajantemente. El mismo preso escribía otra carta hace ahora cinco años, meses después de haber violado a la joven, en la que no sólo negaba la agresión, sino que tachaba a la víctima de mentirosa. "Son cinco familias destrozadas por una mentira que estoy seguro que en su día diría para salir del paso", afirmaba en la misiva e instaba a que la víctima terminase "con todo esto contando la verdad".

A esta primera carta ha hecho referencia la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, en redes sociales: el agresor ha pasado de negar rotundamente los hechos, a reconocer la violación. Un salto más que cualitativo. En él ha reparado también la ministra de Igualdad, Irene Montero. "Que uno de los violadores de La Manada reconozca la violación y pida perdón es el primer paso para la reparación de la víctima. La reparación social también es importante: tira por tierra los cuestionamientos y acusaciones de denuncia falsa. Hoy suena más fuerte el #YoSíTeCreo", publicó la titular de la cartera en su cuenta de Twitter.

Gisbert confirma que no es habitual encontrar una petición explícita de perdón por parte de los agresores machistas, especialmente en el terreno de la violencia sexual. Sí ocurre en el caso del maltrato en pareja, en parte porque forma parte del ciclo de la violencia –tensión, explosión de la violencia y luna de miel–, pero fuera de la pareja es una anomalía.

La magistrada Lucía Avilés se muestra escéptica. Coincide con la fiscal en la valoración estrictamente jurídica –el arrepentimiento puede ser valorado positivamente, igual que el buen comportamiento o el arraigo familiar–, pero difiere en el plano simbólico. "Está todo muy estudiado, muy meditado, no da puntada sin hilo y a estas alturas no parece una reparación real", reflexiona. José Ángel Prenda ya intentó pedir hasta en dos ocasiones permisos de salida, ambos denegados por Prisiones.

Si bien el discurso feminista siempre ha hablado del poder de la reparación, la jueza no cree suficiente el mero arrepentimiento expresado en un papel "sin ningún otro hecho que lo corrobore". Los hechos por los que el reo fue condenado, recuerda, son "muy graves" y requieren de un "arrepentimiento proporcional". La pregunta es evidente: ¿cómo se mide el arrepentimiento? Lucía Avilés y la activista Teresa Sáez dan la respuesta: escuchando a la víctima. No tenerla en cuenta para culminar el proceso de reparación, consideran, no sólo sería un error mayúsculo, sino que además arrancaría un nuevo estadío de violencia: la institucional.

Sáez es fundadora de la organización feminista navarra Lunes Lilas. A su entender, el texto del agresor no cumple con los requisitos mínimos que deben dar sentido a una verdadera justicia reparadora. Es fundamental, estima la activista, valorar la intención de quien se dice arrepentido. Y en este caso es "dudosa" y responde más a "una maniobra" premeditada que a un ruego genuino. Han pasado cinco largos años, el condenado no ha tratado de ponerse en contacto con la víctima a través de sus abogados y de forma privada, sino que ha visto "la oportunidad porque se acerca la posibilidad de salir", opina Sáez.

¿La carta puede funcionar como elemento aleccionador, como sostiene Irene Montero? Avilés cree que otorgarle ese poder supone concederle un protagonismo que no debería tener. "Lo que tira por tierra los discursos negacionistas son las sentencias condenatorias, no una carta", afirma. Gisbert y Sáez, por el contrario, sí creen que puede tener un peso simbólico significativo: el escrito, al fin y al cabo, "ha puesto en evidencia" a todo aquel que "aplaudió y apoyó" la violación, sostiene la activista. Incluido el juez que la tildó de "jolgorio" y los medios que le dieron crédito. Para Gisbert el mensaje es claro: el daño está hecho, recuerda, pero el reconocimiento del delito y el perdón sirven para enmendar "todo el discurso negacionista" que da pábulo a los agresores. Pone en valor, asienten las entrevistadas, todo lo que el movimiento feminista viene clamando en las calles desde que la primera manifestación en apoyo a la víctima demostró que cientos de miles de personas sí la creían.

 

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10 Comentarios
  • Medina Medina 09/10/21 11:37

    Me resulta doloroso leer los cometarios aquí publicados. Ya, hace años -cuando se aprobó la "Prisión Permanente Revisable"(Cadena Perpetua, para entendernos). Escribí esto en Infolibre:
    "Hace unos días me hallaba en un bar de la costa onubense. En el diario El País, a doble página, se podía leer un extenso artículo sobre la denominada “prisión permanente revisable”. Días después, en La Sexta se emitió un espacio sobre este candente tema, con opiniones de expertos juristas.
    Me acerqué al camarero -lo conozco desde hace un año-, un joven de veintipocos años, amable y alegre. Le pregunté su opinión al respecto. Su respuesta fue contundente y muy en la línea de lo que piensan o haría una preocupante gran parte de ciudadanos. No sólo estaba de acuerdo con la cadena perpetua (“prisión permanente revisable” es un eufemismo que pretende dulcificar/ocultar lo evidente) sino que además se explayó enumerando lo que “yo les haría a los violadores y esos canallas”. No transcribo detalles -pónganse en lo peor- de qué les haría este ciudadano con derecho a voto, a tener hijos y educarlos, a los que considera merecedores de su peculiar sentido de la Justicia." (Hasta aquí un extracto de mi carta)
    Pues... hay muchos más -lectores de Infolibre, por lo que se ve- que también ejercen de: fiscal, juez y verdugo ("cortarle los... esos a los violadores). Hay más, pero no quiero saturarles: https://www.infolibre.es/noticias/club_infolibre/librepensadores/2018/02/19/el_prision_permanente_chantaje_emocional_75390_1043.html
    Es lamentable leer comentarios que parecen salidos de los tiempos de la Dictadura Franquista, donde se aleccionaba y "educaba" a los ciudadanos con el "Palo largo y mano dura". "El Código de Hamurabi" lo estudié en el bachillerato de los años 70 y... no tengo palabras para comentar lo que aquí leo y lo que le harían a los violadores. Supongo a que a los asesinos habría que freírlos en la silla eléctrica, cortarles un brazo a los ladrones... Miedo me da pensar que, de seguir con "informativos" amarillistas y demagogos donde se hace noticia/espectáculo de los delitos... esta ciudadanía tan europea y sensata acabe pidiendo la restauración de la pena de muerte.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 08/10/21 14:29

    Cuando, antes de ser condenado, Prenda decía que no había habido violación, estaba arrimando el ascua a su sardina. Cuando ahora, ya condenado, dice que sí hubo violación (no tiene otro remedio porque no se puede pedir perdón por algo que no se ha hecho) vuelve a declarar lo que más le conviene. Es verdad que se contradice lo que ahora declara con lo declaró antes, pero eso no significa ni que ahora mienta ni que mintiera antes: no sabemos cuando mintió. Ni siquiera los jueces lo saben unánimemente, porque los primeros que lo juzgaron no apreciaron los mismos hechos que los que dictaron la sentencia definitiva. No es lo de ahora una admisión de culpa como quieren hacernos creer algunos periódicos, sino un reconocimiento de que es lo que más le conviene decir en su situación.

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    • peruntros peruntros 09/10/21 02:50

      La verdad es que no puedo entender los 3 negativos al comentario de Jorge Plaza. A veces (muchas) las izquierdas no pueden ser más sectareas.

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  • deabajo deabajo 08/10/21 14:24

    Creo que debería ser puesto en libertad con dos condiciones: que permita que le extirpen los güevos y que dedique el resto de años hasta su entera libertad al bienestar de su víctima.

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    • Alardrey Alardrey 08/10/21 16:25

      Estoy de acuerdo. Y sin anestesia.

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  • Jordii Jordii 08/10/21 13:53

    Este prenda, ha sido aconsejado por el abogado, para decir lo que dice, y obtener beneficios penitenciarios.
    Pero sigue teniendo la cabeza, en la punta del pene.
    Simplemente es mas listo que los otros violadores del grupo.

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  • NUORGOMA NUORGOMA 08/10/21 10:24

    Lo que hace ahora el prenda éste es intentar acortar su pena de cárcel, otra cosa hubiese sido que lo manifestase en el juicio, pero la estrategia de la defensa no admitía eso, osea que a cumplir la pena y punto.

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  • Larry2 Larry2 08/10/21 10:07

    Tengo clarísimo que este señor hace estos escritos para conseguir beneficios penitenciarios. Ha negado siempre que fué lo que fué. No se si ha tenido un confesor en la cárcel, pero esta gente merece cumplir condena, el arrepentimiento es una pamema montada para estar más libre. Lo curioso es que de lo que paso en el otro lugar-Pozoblanco_- no se haya dicho nada, estos señores -La Manada-fueron de lo peor que he conocido en los sanfermines. Que cumpla condena, tendrá tiempo para pensar y meditar con lo que hizo, agur.

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  • pepelu. pepelu. 08/10/21 06:43

    Sinceramente, no creo que haya una persona con un mínimo de decencia que crea que se trata de un gesto de contrición y esté convencido de pedir perdón, cuando ya en frio, iba presumiendo de lo macho que es.
    Si ahora reconoce su delito y pide perdón, no es por otra cosa que acatar las instrucciones de su abogado, como estrategia para conseguir unos beneficios penitenciarios.
    Cuando entregó su escrito autoinculpatorio, ya dejó bien claro que quería una copia de la constancia de su escrito, que le permitiera solicitar los beneficios perseguidos, pero lo de arrepentirse…. que le quiten lo bailado.

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  • peruntros peruntros 08/10/21 00:59

    Este gordo asqueroso, al igual que los futbolistas y entes despreciables Sergi Enrich y Antonio Luna (qué buen trato dan a estos dos delincuentes los medios, ¿verdad?), no pueden arrepentirse de delito alguno, puesto que el problema radica, precisamente, ahí: para ellos las mujeres son unas cosas que están ahí para follárselas. Por eso no dudan en dar difusión masiva a sus hazañas, pues nadie en su sano juicio airea los delitos que va cometiendo. Esta sana patología tiene nombre, y este es misoginia. Ello los convierte en seres incompatibles con la vida en sociedad, y desmerecen toda compasión.
    El contenido de la carta (aquí lo tienen: shorturl.at/ruwI2 ), por cierto, es de chiste, y naturalmente dictada por un jurista sin escrúpulos. Aunque fuera para disimular, este callo seboso ya podría haberse arrepentido del resto de mujeres a las que ha vejado.

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