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Las Glosas Emilianenses: tras las polémicas huellas del primer texto en castellano

  • Gran parte de la comunidad de lingüistas e historiadores ven en las glosas uno de los primeros textos escritos en una lengua romance embrionaria del castellano
  • Además, en el interior del códice también aparecen citas en euskera, lo que podría hacer verosímil que la misma persona escribiera notas en vasco y otras en esa lengua romance próxima al actual castellano

Publicada el 06/04/2021 a las 06:00

Las Glosas Emilianenses: tras las polémicas huellas del primer texto en castellano

Gran parte de la comunidad de lingüistas e historiadores ven en las glosas uno de los primeros textos escritos en una lengua romance embrionaria del castellano. Además, en el interior del códice también aparecen algunos vestigios del euskera

“Las Glosas Emilianenses son, sin duda, uno de los más venerables textos de la literatura española”, reza la introducción de un trabajo –de título Glosas Emilianenses, que publicó el Ministerio de Educación y Ciencia en 1977. “Venerable por antiguo”, continúa, “ya que constituye el primer texto escrito de la lengua castellana de que nos ha quedado noticia”. Hacia finales del siglo X d. C. o principios del XI, alguien apuntó en los márgenes y entre las líneas de un texto unas anotaciones que un gran número de expertos, entre ellos el profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Eugenio Bustos, consideran una lengua romance distinta al latín que se lee en el resto del manuscrito, lo que convertiría a esas anotaciones en uno de los primeros vestigios escritos del actual castellano.

Sin embargo, no toda la comunidad de estudiosos de la lengua otorga a las Glosas Emilianenses, que se compusieron en el Monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja), la misma importancia. “Algunos”, explica Bustos, “sí que consideramos que se trata, efectivamente, de una lengua romance distinta al latín que se puede leer en el resto del códice. Otros, en cambio, creen que simplemente son anotaciones en la misma lengua que el resto del libro”. Por eso, para esa otra corriente de expertos, las Glosas carecerían de una importancia real, toda vez que en ellas no se produce ese salto idiomático que sí perciben los primeros.

Pero, ¿qué son, exactamente esas Glosas Emilianenses? Es el nombre que se le ha puesto a una serie de apuntes –más de mil–, que alguien, probablemente un monje, anotó en un texto religioso o litúrgico fechado en el siglo IX d. C. Por su parte, las anotaciones datan, o bien del siglo X d.C., o bien del XI. También en eso existen dudas. De esas mil glosas, unas cien están escritas en lo que muchos consideran un dialecto primigenio del castellano. “Hay varios tipos de glosas incluídas en el códice”, especifica el profesor: “Por ejemplo, encontramos anotaciones gramaticales”. No obstante, las más interesantes de todas son las traducciones o aclaraciones del texto latino y, especialmente, una muy concreta que es una amplificación de ese texto. “Para mí”, señala Bustos, “es muy osado decir que es un primer texto en castellano, pero de lo que no tengo ninguna duda es de que es una lengua romance distinta a la del texto en latín, con lo que las Glosas Emilianenses son de una importancia capital para la historia de nuestra lengua”.

Otra de las polémicas que rodean a esos pequeños textos tiene que ver con su función, con la finalidad con que estaban escritos. Existen, hoy por hoy, tres líneas de pensamiento en este sentido. “Por un lado”, apunta el profesor, “podrían ser aclaraciones para una persona, por ejemplo, un estudiante, que no dominaba el latín y necesitaba tener notas para entender o expresar lo que dice el texto”. Esta es una versión que sustenta el hecho de que algunas de las glosas son de análisis gramatical. “Otra de las posibilidades”, continúa, “es que se trate de apuntes para hacer más accesible la catequesis a un público rural inculto y falto de las herramientas necesarias para entender el texto sin esas pequeñas chuletas”. Por último, algunos dicen que las anotaciones sirven, simplemente, para facilitar la lectura de los sermones a una persona extranjera y que, por lo tanto, no se trataría de una aproximación a la lengua romance que por aquel entonces se hablara en la calle.

Dos glosas en vasco

Si hasta cien de las glosas se consideran “muestras primerizas de la lengua castellana” –así lo dice la Real Academia de la Historia–, dos serían muestras primerizas del euskera. Sí, también el vasco deja su rastro en las Glosas Emilianenses. “Ya por aquel entonces, se podía dar un claro bilingüismo que hace verosímil que la misma persona escribiera algunas notas en euskera y otras en esa lengua romance próxima al actual castellano”. En cuanto a otra de las polémicas que rodea al manuscrito, que tiene que ver con su anterioridad o no a los Cartularios de Valpuesta, un texto en latín encontrado en Burgos en el que pueden leerse algunas palabras en un castellano primitivo, el profesor Bustos apunta que “es muy difícil saber cuáles son anteriores cuando las dataciones que se manejan son tan amplias”. De todas formas, la gran diferencia entre ambos hallazgos es que, mientras que en los Cartularios pueden leerse palabras sueltas en ese castellano primitivo, en las Glosas Emilianenses se llegan a leer algunas frases con estructura gramatical romance.

El escritor Dámaso Alonso se refirió a las Glosas Emilianenses como “el primer vagido de la lengua española”. Hoy, tal y como apunta la profesora Elisa Ruíz en el texto sobre las glosas de la Real Academia de la Historia, “quedan todavía muchos interrogantes por dilucidar”. Quizás las investigaciones futuras puedan disiparlos.

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3 Comentarios
  • jumar jumar 13/04/21 08:35

    Mientras se quieren buscar vestigios de un dialecto, ¿Cuántos siglos llevaban asentadas otras lenguas madre en el país?

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  • Manuel García Zamarreño Manuel García Zamarreño 11/04/21 20:01

    Compruebo que se sigue ignorando la opinión de especialistas como Rafael Lapesa, Menéndez Pidal, Emilio Alarcos o Heinz Jürgen Wolf, además de otros estudios recientes, que sostienen que estas glosas contienen una lengua romance, que no es el castellano, sino un incipiente navarro aragonés, además de las anotaciones en euskera. Parece lógico habida cuenta del ámbito territorial en el que se desarrollan. ¿Por qué la pereza intelectual impide ofrecer otras opiniones bien fundamentadas sobre las Glosas emilianenses y se sigue recurriendo a la desafortunada metáfora del "primer vagido" damasiano?

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  • Angel10 Angel10 06/04/21 13:13

    Tema para eruditos, pero tema en el que espero que sigan trabajando para conocer mas de nuestro idioma y de como se fraguó, porqué de forma similar se fraguó el pensamiento.

    Como anécdota curiosa de la discapacidad de los políticos de la transición decir, que si en las Glosas Emilianenses de San Millán de la Cogolla (Rioja) se encuentran los vestigios del idioma castellano, quizás no deberíamos hablar de castellano sino de riojano o quizás es que esa Comunidad Autónoma nunca debió existir.

    Si no ando equivocado, entiendo poco de todo y menos del santoral, también el patrón religioso de Castilla es San Millán, un ermitaño cuyos restos se conservan en el monasterio de San Millán de Yuso en la Rioja.

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