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La amenaza está (también) aquí

  • La libertad periodística no sólo debe defenderse en zonas de conflicto o bajo regímenes dictatoriales, sino también frente a los poderes políticos y económicos que intentan controlar a los medios en nuestro país
  • Conviene no desperdiciar una sola excusa para alertar sobre el delicadísimo estado de la libertad de prensa

Publicada el 03/05/2015 a las 06:00
La principal utilidad de las conmemoraciones es la de recordar lo que olvidamos todos los demás días del año. La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en 1993 que cada 3 de mayo se celebraría el Día Mundial de la Libertad de Prensa, lo cual sirve desde entonces para fomentar en torno a esta fecha iniciativas que denuncian en numerosos países la censura o cierre de publicaciones; las presiones y acosos a periodistas y editores, pero, sobre todo, los asesinatos y encarcelamientos de profesionales de la información, ya sea escrita, gráfica o audiovisual.

Que exista también, por ejemplo, un Día Mundial de la Felicidad no ayuda mucho a prestigiar lo que significa el 3 de mayo. (Ya sabemos que la ONU hace esfuerzos ímprobos por desprestigiarse a sí misma). Sin embargo, conviene no desperdiciar una sola excusa para alertar sobre el delicadísimo estado de la libertad de prensa.

Colocamos el foco con absoluta veneración en quienes se juegan la vida (y a veces la pierden) por informar desde puntos de conflicto. No se trata sólo de rendir homenaje a la vocación y valentía de periodistas y fotógrafos que perecen para que no caigan en el olvido las guerras y los atropellos de los derechos humanos en cualquier lugar del planeta. Comparar esos méritos con cualquier otra forma de ejercer el oficio no tiene sentido. Menos todavía cuando ahora lo hacen en la mayoría de los casos al desnudo, sin el paraguas de un gran medio que les ofrezca recursos, seguridad, garantías mínimas y un buen salario. La figura del corresponsal de guerra se ha reconvertido en la del free-lance cuya remuneración no está garantizada, o cuya cuantía es proporcional al riesgo de perder la vida o de sufrir un secuestro.

Así que no se trata de hacer ningún tipo de comparación, pero sí de advertir de los otros riesgos que corre la libertad de prensa en países y regímenes políticos en los que este derecho fundamental se da por descontado. Hay otro tipo de amenazas que no son las balas, los francotiradores, los grupos terroristas o las bandas de narcotraficantes. Pero que actúan como termitas para socavar y limitar el derecho a la información de los ciudadanos, imprescindible en una democracia que pueda definirse como tal. Y cuyo ejercicio depende de que existan otros dos derechos fundamentales: la libertad de expresión y la de prensa.

Hay una amenaza que es global, producto de una realidad digital en constante transformación y cuyo entendimiento aún se nos escapa. Se calcula que de los 2.500 millones de internautas actuales pasaremos a 5.000 millones en 2020 y a casi 7.000 millones en 2025, según las previsiones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y el pronóstico de los responsables de Microsoft y Google. Lo cual significa que la práctica totalidad de la población mundial tendrá acceso a Internet a la vuelta de diez años.

Parece una obscenidad que los reyes de las nuevas tecnologías tengan tan clara su expansión cuando al mismo tiempo se ensancha la brecha de desigualdad y se dispara la pobreza. Se confía más en la multiplicación de los smartphones que en la mejor distribución del pan o de los peces.

Lo cierto es que la imparable extensión de Internet hace que nunca en la historia la ciudadanía haya tenido mayor acceso a la información. Y en ese descomunal avance está precisamente incluida la amenaza. Todos estamos convencidos de manejar un volumen inabarcable de información. Nos creemos bien informados porque somos bombardeados constantemente con datos acerca de lo que supuestamente nos interesa. La saturación nos produce el engaño de poseer un mayor conocimiento.

Se ha descrito Internet como la información sin fronteras, aunque ya van surgiendo estudios (como el que recoge el sociólogo Frederic Martel en Smart, Taurus, 2014) que muestran que la mayor parte de los intercambios de información en las redes no son globales, sino locales, territoriales o sectoriales. Aunque efectivamente lo digital no contempla fronteras físicas, hay otras que sin serlo funcionan como tales: las lenguas, las regiones, las culturas, los intereses por comunidades o sectores profesionales… Como ha ocurrido con otras revoluciones, a medida que utilizamos y conocemos más las posibilidades digitales se van destruyendo mitos al tiempo que se descubren riesgos.

Y entre los riesgos hay que contemplar el hecho de que nunca ha sido tampoco más fácil conocer y controlar lo que “interesa” a la ciudadanía. Por si la información que nosotros mismos hacemos pública fuera insuficiente, el caso Snowden desveló las prácticas de espionaje masivo por parte de los servicios de inteligencia norteamericanos. Y como la realidad digital lo fagocita todo, meses después de la alarma social que provocó la filtración de un joven sonsultor de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), el ruido fue debilitándose y los pactos entre gobernantes espiados a su vez (“hoy por ti, mañana por mi”) redujeron los efectos a la huida a Rusia del “delator” y a las presiones sobre los periodistas que cumplieron su obligación y consiguieron publicar los datos.

El negocio como prioridad

Podríamos hacernos la ilusión de que las posibilidades de acceso a la información que ofrece la realidad digital son un blindaje formidable para la libertad de prensa y para el derecho a la información. No hay la menor garantía de que el caso Snowden haya interrumpido el espionaje de las comunicaciones de miles o millones de ciudadanos, como tampoco el caso Wikileaks ha supuesto la defenestración de militares, jueces, políticos o diplomáticos sobre los que se conocieron prácticas ilegales o inmorales o ambas cosas a la vez. Y tampoco caben muchas dudas de que los métodos de los servicios de inteligencia y de otros poderes públicos y privados son cada día más sofisticados con el fin de controlar, vigilar y condicionar el acceso a la información y su uso.

La otra gran amenaza, menos sutil y de consecuencias palpables es la que no mata a los periodistas pero los conduce al paro y al silencio. Esa amenaza ha existido siempre, pero ha adquirido proporciones desconocidas a raíz de la crisis económica y de los múltiples errores cometidos por empresas y por los propios profesionales ante la aparición de Internet.

En su enciplopédico repaso a la corrupción en España El fango (Debate-2015), Baltasar Garzón encabeza un capítulo dedicado a los medios de comunicación con una célebre frase de Kapuscinski: “Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”. Cuando las empresas periodísticas se reconvirtieron en grandes grupos de comunicación, su prioridad dejó de ser el periodismo, puesto que era mucho mayor y más rápido el negocio que ofrecía la industria del entretenimiento, la banalidad, el ruido o el fútbol. En el libre mercado del capitalismo, la única justificación para que las televisiones privadas estén limitadas y su gestión dependa de una licencia gubernamental y temporal es la consideración de servicio público que tiene toda empresa informativa. Se supone que es un modo de garantizar la pluralidad, la libertad de prensa y el derecho a la información de los ciudadanos.

Hace mucho tiempo que esa protección de la libertad de prensa se quedó en mera suposición. Las más importantes cabeceras, endeudadas hasta el cuello por la crisis económica, publicitaria y de negocio tras la revolución digital, están en manos de los acreedores financieros. Un periódico, sea cual sea su soporte material, no puede ser independiente cuando debe responder antes a los intereses de bancos y grandes empresas que a los de sus lectores. Si algunos grandes grupos audiovisuales mantienen aún cabeceras de prensa es porque les sirven como herramienta de presión o intercambio de favores políticos para la buena marcha del negocio del entretenimiento. Sus pérdidas se compensan en las cuentas de resultados y no afectan a los bonus de sus altos ejecutivos, muchos de ellos ya de perfil netamente bancario.

Cuando hablamos de libertad de prensa o celebramos su Día Mundial, y cuando recordamos a los compañeros asesinados mientras ejercían el periodismo, no debemos olvidar que hay otro “frente”, aunque no suenen las balas, y está aquí mismo. Cada día del año. Por la creciente influencia de los poderes económicos, por las dificultades para sostener la independencia de los medios en la realidad digital, pero también por los renovados empeños del poder político en atropellar el derecho ciudadano a la información. Desde la propia ONU se ha solicitado al Gobierno de Rajoy que retire la nueva Ley de Seguridad Ciudadana o la reforma del Código Penal porque “amenazan con violar derechos y libertades fundamentales de los individuos” como el de manifestación, expresión e información.

La excusa, la justificación, es la misma que se dio a escala global para el caso Snowden: la seguridad de los ciudadanos. A esa trampa respondió Benjamin Franklin hace un par de siglos: “quienes renuncian a la libertad esencial para obtener seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad”. Y la libertad de prensa, como la de expresión, es esencial para la democracia. (Otra cosa es que los periodistas seamos capaces de purgar los errores cometidos para, a partir de ahí, convencer de todo esto a la ciudadanía).
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18 Comentarios
  • strongulado strongulado 08/05/15 14:16

    casualmente ahí (frente a los poderes políticos) es donde menos se pelea la libertad de prensa en este  país. La pelea no se puede librar desde los medios porque lo controlan sus dueños que, o bien son partidos políticos (Tele Madrid, TVE, etc.) o intereses privados alineados con partidos políticos. La pelean solo la pueden dar los periodistas, para lo cual se les debe dotar de una ley que los proteja cuando se enfrenten a los intereses de sus amos.  

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  • Lunilla Lunilla 08/05/15 12:29

    ¡¡ Cierto es !! la amenaza està tambien aquì. Le agradezco a nustro Director Editorial su aarticulo que me brinda la oportunuidad de expresar mi opiniòn , ciertamente que por ganas no quedaba, hasta encontrar la ocasiòn. Si a alguien he molestado le pido disculpas- que lo vuelva a aleer por si caambia de opiniòn- de cualquier modo y manera esstoy a su disposiciòn. Molete.

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  • Lunilla Lunilla 08/05/15 12:21

    ....viene del anterior.....[..]  Credo con ek que cada vez con un mismo Slogan desde los mmedios, conseguian mas adeptos sin dar a conocer tan siquiera la sintaxis del Credo Ùnico, y en  consecuencia cada dia mas poder del Pensamiento acritico con el que se desenvolvian. Asi la manipulacion de las mentes, bajo una poliitica de universalismo inevitanble, dicen, es hoy en dia tarea facil. Tanto que nos han domesticado de tal forma y manera que nos hemos solvidado de  someter la reflexiòn  de todo aquello que nos dicen , o bien de todo aquello que hacian  y aùn peor lo que pensaban hacer en nuestro nombre "gente, pueblo, ciudadanos,  calle o masa" como teniana  a bien denominarnos cariñosamente.  llegando ala extremo de creernos racional aquello que es/ era, irracional. Molete

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  • Jaime Richart Jaime Richart 04/05/15 21:49

    Que la "opinión" es de los periodistas que gozan no de prestigio sino de protección de los dueños de las cadenas de televisión (por más que se empeñen en decir algunos que a ellos nadie les presiona) queda probado con la presencia permanente, inevitable y agotadora de un tal Inda en todas las veladas nocturnas y casi todas las matinales. Y este presunto periodista, que es el perejil de todas las salsas con el otro de "la razón" que sabe de todo y toma a todos los presentes por tontos es el que ha hecho escándalo de la irrelevante peripecia de Monedero. Todo lo que significa que la "opinión" que predomina y cuenta con la potencia de la audiovisualización tiene claves ultracapitalistas. Hasta que los votantes de este país se den cuenta de que el dinero no se come, esta sociedad española seguirá en manos de los conquistadores, de los caciques, de la inquisición, de los pícaros, de los oportunistas y de los necios. El espíritu de "Podemos" no podrá con todo esto, y menos en poco tiempo.

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  • CapitanRed CapitanRed 04/05/15 11:41

    buenas. Sí, la pérdida de lectores y de audiencia está asumida en sus planes (de la casta), lo que es una prueba más de que su deseo no es informar, solo manippular. No os dejeís, D.Jesús.

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    • Lunilla Lunilla 08/05/15 12:10

      El Sr. Jaime Richart, y su nuevo Panegìrico de Podemos como acostumbra; Nada tengo que añadir en tal concepto, pero para que le sirva de consuelo expondre una legìtima opiniòn al respecto, eso sì, retortrayendo el reciente pasado al presente:  La propia exaltaciòn  manifestada por los seguidores de Podemos se manifestò profusameente a traves de los medios de comunicaciòn, que asi nos lo vendieron;  Mas que como un partido politico "Una cofradia de extructura secular" La defensa acèrrima manifestado por lo seguidores de Podemos, era - y es propia- de una  estructura seecular vde pensamiento ùnico- ùnico9 hacia  el interior, y critico hacia el exterior- digamos hacia los que  no pensaabamos igual-; Esta aprespectiva se epuede analizar entendienco la figura vretòrica de un "Oximoron" UNICO Vs CRITICO para conocer las mentiras que enos vendian por verdades-mentiras y falacias concebdas en torno a una filosofia El Pensamiento ûnico- con la misma letania y un mismo Credo.  sigue.........

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  • gusalo gusalo 04/05/15 11:09

    Como siempre muy claro, señor Maraña, aunque no dé nombres de países. No hace falta. Uno de esos países donde la libertad de información se da por sentada es el nuestro. Tampoco hace falta salir al extranjero para ver que los grandes medios que encauzan la información forman parte de tres o cuatro grupos cuya financiación no depende precisamente del público. Muy oportuno y en contexto el subrayado de algunos de los recursos que los medios del poder usan para manipular, para que ese poder no necesite prohibir –aunque nunca renuncie a ello– la información: la banalidad, el ruido, el espectáculo y –paradógicamente– la saturación. En el primer comentario se cita un claro ejemplo muy conocido.

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  • viaje_itaca viaje_itaca 04/05/15 09:53

    La verdad no dejó realmente de ser importante cuando se descubrió que la información era un negocio, sino cuando se descubrieron de verdad las posibilidades que tiene para manipular en favor del poder. Lo de las filtraciones se encargaron los poderes terrenales de hacer castigos ejemplares con Assange, Manning o Snowden para procurar que no se repitan demasiado. Hay que tener bien claro que el estado, la única forma de asociación que puede llegar a ver a los seres humanos como libres y humanos está siendo atacado salvajemente para que no lo haga por todos los demás poderes importantes terrenales, desde las multinacionales y el capitalismo financiero apoyado por la dictadura de Whasingtong hasta los terroristas islamistas pasando por Rusia, China, las mafias...

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  • Lunilla Lunilla 03/05/15 20:43

    Sr. Maraña D. Jesus:   recuerdo un formidable articulo suyo, muy en linea con el poresente: "Las Pelotas, el Corazon y  el Cerebro" -Formidable el articulo y el contexto en que se producia hace unos 18 meses- Molete.

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  • Lunilla Lunilla 03/05/15 20:37

    Parafraseaando un parrafo del articulado: "Nos creemos bien informados porque somos bombardeados constatemente con datos acerca de lo que supuestamente nos interesa, la saturaciòn nos produce el engaño de poseer un mejor conocimiento". Elo mensaje ess el onbeto central de cualquier tiopo de comuniucacion, hoy dia la variedad de mensaajes y  estilos comunicativos es ciertamente infinito y hace que los individuos podamos mantener contacto  con otras personas de muyu distintas maneras, en est sentido no se trata solamente del lenguaje, el idioma lo que se esta transmitiendo, sino tambien los simbolos, las señas,  gestos, tambien se traaansmite, pues podemos  aagregar que hasta la actualidad, la simbologia y hasta los mensajes corporales han sido siemepre utilizados por el ser humano para  comuniucar, gestos como abrazos,  besos, gestos faciales, etc, sirven como mensajes explicitos sobre lo que piensa  o siente una persona que quiere comunicar algo. Molete.

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  • Jorge Cruz Jorge Cruz 03/05/15 19:50

    Me río yo de nuestra "prensa libre". Los medios mayoritarios están en manos de la oligarquía económica y se encargan de contarnos las cosas que les interesa, cuando les interesa y del modo que les interesa. Todo para condicionar nuestro criterio y, por supuesto, nuestro voto. Usted, Sr. Maraña, se sienta muchos sábados frente a varios capataces mediáticos de la oligarquía y ha asistido a linchamientos por nada y a silencios por escándalos mayúsculos (claro, de sus amos). A veces no sé cómo aguanta usted las arcadas. Durante el mes previo a las elecciones andaluzas, no había día sin que los medios nos bombardearan con asuntos (manipulaciones) sobre Venezuela. Qué curioso que el día después de las andaluzas desapareciera Venezuela de nuestra actualidad como si nada, ¿verdad?. El ascenso de Ciudadanos es otra muestra de que el español medio traga "información" sin sentido crítico alguno. Medios como este son charcos en el desierto que se agradecen, pero aún son insuficientes.

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