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Envidia literaria

Sara Mesa encuentra en 'Los hermosos años del castigo' una atmósfera que recuerda a su novela 'Cuatro por cuatro'

  • La autora madrileña halla en esta obra de Fleur Jaeggy, escritora suiza en lengua italiana, "lo complejo de los sentimientos de una adolescente"
  • A lo largo del mes de agosto, autoras y autores confiesan a infoLibre sus referentes y sus envidias sanas a partir de los libros que querrían haber escrito

Ana Segura | Estela Bango
Publicada el 19/08/2019 a las 06:00
La escritora Sara Mesa.

La escritora Sara Mesa.

Sonia Fraga (Anagrama)
Sara Mesa (Madrid, 1976) se muestra dubitativa a la hora de responder qué libro de otro autor le hubiera gustado escribir, cuando le pregunta infoLibre para la sección de sana envidia literaria de la revista Verano Libre. "Montones, y a la vez ninguno, porque esos libros pertenecen a sus autores, y a lo que una aspira es a escribir su propio gran libro", dice la autora madrileña que reside en Sevilla desde su infancia. Pero, si la ponemos en el aprieto de escoger uno, se queda con Los hermosos años del castigo (Tusquets, 1991) de la escritora suiza en lengua italiana Fleur Jaeggy.

"Lo leí hace unos cinco años por recomendación de la escritora Marta Sanz, que creyó ver en él similitudes con mi novela Cuatro por cuatro", comparación que toma como un "elogio".

Sara Mesa, autora de Mala letra (Anagrama, 2016) que subraya este como "su libro más personal", reconoce admirar por encima de otras cosas la atmósfera que consigue Fleur Jaeggy, "la turbiedad, la intensidad, el misterio...", destaca cómo en una narración breve y condensada se aprecia "lo complejo de los sentimientos de una adolescente".

Los hermosos años del castigo rememora desde la madurez de la narradora, su infancia y adolescencia en un internado femenino en Suiza. Sí podemos encontrar ciertos símiles con Cuatro por cuatro (Anagrama, 2012); ambas novelas transcurren en un internado, y sobre todo ambas tienen una atmósfera inquietante y enigmática. Por este motivo, al descubrirla tarde, más que una influencia, siente a la autora como "una hermana (mayor) literaria".


 
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