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Envidia literaria

Isabel Burdiel escribe para llegar a públicos amplios influenciada por Tony Judt

  • La historiadora explica que el libro Postguerra hace un análisis "extraordinario" del mundo que quedó después de la II Guerra Mundial
  • A lo largo del mes de agosto, autoras y autores confiesan a infoLibre sus referentes y sus envidias sanas a partir de los libros que querrían haber escrito

Publicada el 24/08/2019 a las 06:00
La historiadora Isabel Burdiel.

La historiadora Isabel Burdiel.

EFE
Aunque uno de los libros favoritos de la historiadora Isabel Burdiel (Badajoz, 1958) es El señor de los anillos, de J. R. R. Tolkien, que dejó la “huella de un mundo” en su imaginación, la escritora revela que el libro que verdaderamente le gustaría haber escrito es el del también historiador Tony Judt (Londres, 1948) Postguerra, así como su secuela, Algo va mal. Una confesión que Burdiel hace para esta sección de la revista Verano libre.
  La historiadora, catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad Valenciana e investigadora principal del proyecto La Monarquía liberal en España: Culturas, discursos y prácticas políticas, 1833-1885, defiende esta elección porque le parece un análisis “extraordinario” del mundo que quedó después de la Segunda Guerra Mundial. “Lo más envidiable me parece su capacidad de análisis para tener una tesis clara y sostenida y una información sólida y muy amplia”, añade.

Postguerra, publicado en 2006 —el mismo año en el que Burdiel fue a varar en él, movida por la recomendación de un “colega británico”— es un vasto libro de 1.216 páginas que realiza un profundo análisis de la evolución del continente europeo desde 1945 hasta llegar a nuestro días. Su casilla de salida está en el final de la Segunda Guerra Mundial y el auge del imperio soviético y “llega hasta la Guerra de Irak y la elección de Benedicto XVI”, según se señala en la sinopsis de la obra.

Además, según Burdiel, Judt “consigue unir y entrelazar la historia de la Europa del Este y la Europa Occidental”. “Cosa que se dice que siempre hay que hacer, pero no se hace”, señala la escritora, que ganó el Premio Nacional de Historia por su su obra Isabel II. Una biografía. 1830-1904 en 2011 y se convirtió así en la segunda mujer en conseguir este galardón.

Otra de las razones por las que Burdiel escoge este libro —galardonado con el Premio Council on Foreign Relations Arthur Ross y finalista del premio Pulitzer— es, según la autora, por el sentido del humor del que Judt hace gala, lo que le acerca a un público más amplio. “Ha influido en mi forma de dar las clases y, en mi propia escritura, ha incrementado una tendencia que ya tenía hace tiempo: hacia la escritura clara, sobria y que pretende llegar a alguien más que a tu colega erudito”, apunta la historiadora.

En este sentido, reseña que los historiadores tienen —incluyéndose a sí misma— la obligación de escribir bien. “De escribir bien y de escribir para grupos amplios. Si algo me resulta cada vez más insoportable es la jerga académica que normalmente lo que oculta es la vaciedad de ideas”, señala.

Años después de publicar este libro, Tony Judt, profesor en varias universidades y director del Remarque Institute antes de su fallecimiento en 2010, sacó a la luz la obra Algo va mal en 2010, una secuela de Postguerra. Según la historiadora extremeña, la obra reflexiona sobre “los males de nuestra sociedad” y nos incita a pensar sobre el mundo en que vivimos. Burdiel afirma que en Algo va mal Judt habla sobre cómo se consiguió un pacto social y político de salida durante la Guerra Fría: “Ese pacto se rompe después de la Guerra Fría, en torno al año 2000, y digamos que el estado del bienestar comienza a desmantelarse y nos encontramos con una nueva fase de neocapitalismo, realmente muy peligrosa”, afirma. Tony Judt, continúa Burdiel, “hace una defensa de una socialdemocracia activa, radical, fuerte, consciente de sí misma, de sus retos y una crítica a posturas neoliberales, pero también a posturas neopopulistas”.

La autora, que se ha servido del título de Postguerra como apoyo para organizar sus clases de la asignatura Mundo actual, concluye, no sin antes recomendar a otro historiador —el norteamericano Kent Haruf y su La trilogía de Holt— que aún no ha visto ninguna crítica que realmente apunte y dé en la diana en el núcleo de la tesis de Tony Judt.
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