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'Blues' del Misisipi y de otros estados mentales

  • Supongo que para escuchar blues uno debe tener ya una edad, un porche, un suelo de tablas donde apoyar los pies desnudos, un horizonte más o menos complaciente
  • En este verano, la redacción de infoLibre recopila listas para darle al play y olvidar por unos minutos todo lo que ocurre fuera

Publicada el 30/08/2020 a las 06:00
Un guitarrista toca en su porche en Pioneertown, California, Estados Unidos.

Un guitarrista toca en su porche en Pioneertown, California, Estados Unidos.

Lauren MacNeish (Unsplash)

Supongo que para escuchar blues uno debe tener ya una edad, la vista un poco nublada y cierta tendencia a confundir los recuerdos del pasado con un río demasiado turbio. Si a esto se le añade la posibilidad de un porche provisto de mosquitero, un suelo de tablas donde apoyar los pies desnudos, un horizonte más o menos complaciente y un plato donde depositar algunos microsurcos que no suenen demasiado a huevos fritos, uno puede sentirse preparado para escuchar las siguientes canciones.

Hablo de canciones porque antiguamente, en tiempos de los profetas, se hablaba de canciones.

1. Rock me baby (de Outta season), de Ike & Tina Turner

A mí, qué quieren que les diga, si hay un tema para entonarme, nada como el clásico Rock me baby versionado mil veces pero nunca con la mezcla salvaje que consiguen Ike y Tina Turner. Claro, eran tiempos antes del MeToo y los tigres eran más hermosos, no piensen mal, Tina sabía defenderse.

2. Ramblin' Rose (de Chuck Berry in Memphis), Chuck Berry

Una segunda pista de lo anterior nos lleva al enorme Chuck Berry, dios apolíneo de esta especialidad, incluso más que dentro del rock&roll. Podemos pinchar un tema de cuando tocó en Memphis en 1967, palabras mayores, año de grandes cosechas en la encrucijada de toda la música negra. Ramblin Rose es para mecerse en la brisa cálida del viento sur. E incluso invitar a bailar a tu propia sombra.

3. How long has that train been gone (de The Bach of rock), de Professor Longhair 

Si de Memphis tomamos la carretera de Nueva Orleans nos encontramos con un hombre sentado al piano. No, no es ni Dr. John ni Fats Domino, sino el inconfundible Professor Longhair. Un poco de cajun para subirse a este tren.

4. Roosevelt and Ira Lee (…Continued), de Tony Joe White

También de los pantanos, que además de cocodrilos crían una música fangosa y espiritual, era también el gran Tony Joe White, nunca bien reconocido, famoso entre los músicos por su famosa ensalada (Polk Salad Annie), su amor por el bourbon y por esa voz tan grave como el clavo de un ataúd en un entierro de primera. Roosevelt and Ira Lee, es sin duda, uno de sus mejores discursos.

5. Dust my broom (de Shake your money maker. The best of Fire Sessions), de Elmore James 

Tras Tony Joe nos sentará bien un poco de slide guitar, y nadie mejor que un ciudadano de Misisipi llamado Elmore James para sacudirnos un poco la modorra. Dust my broom, un clásico de la distancia, sigue sonando como una cariátide griega plantada en medio de un campo de algodón. No me canso de escucharla.

6. Walkin’ blues (de Rollin’ & Tumblin’), de R.L. Burnside

Siempre en Misisipi (Faulkner también era de allí, aunque era otro tipo de bluesman) hay un tipo bastante huraño y de pocas palabras que no fue muy reconocido, pero que cuando afila la guitarra el porche parece estremecerse. Es R. L. Burnside, uno de esos bluesman al que las tendencias garajeras del rock actual (Jon Spencer) le han venido de perlas. El pobre falleció en 2005 y no ha vivido para festejar su reconocimiento póstumo. Su versión del Walkin blues es increíble.

7. Hound dog (de Ball n’ chain), de Big Mama Thornton

Echo de menos una voz femenina en la sesión. Dejo el porche y voy a la estantería a revolver entre los discos más viejunos y me encuentro con una diosa rolliza cuya voz se oía en todos los estados del Sur. ¡Señora y señores, con todos ustedes Big Mama Thornton, 1926, Alabama, con Hound dog de Leiber y Stoller! Digamos, sin entrar en un Black Lives Matter, que Big Mama tuvo cierto éxito pero Elvis le robó la cartera. Escuchen su voz exuberante y agárrense a las patas de la mesa o métanse debajo de sus faldas.

8. Statesboro Blues (de At Fillmore East), de The Allman Brothers Band

Alto, alto. Busco, queridos oyentes, una debilidad mía sureña de los tiempos mozos, una canción que siempre debes escuchar mejor en la radio del coche por una carretera comarcal que fumando en el porche. Son los Allman Brothers, de los hermanos Duane y Gregg Allman, Estado de Georgia, y tocan Statesboro blues en el Fillmore East de San Francisco, corre el año 1971. ¡Despierte el alma dormida!

9. Wild about you baby (de Release the Hound), de Hound Dog Taylor 

Theodore Roosevelt Taylor, Hound Dog Taylor, de Natchez, Misisipi (es curioso que mis bluesman favoritos sean casi todos de ese Estado), es otro perro salvaje del blues que adoramos, y un perro de mucha cuenta. Su guitarra slide suena tan destartalada como el coche de los Blues Brothers a la carrera. Escuchen por favor su Wild about you baby y díganme si no es el momento de coger la escoba y marcarse unos pases.

10. Rollin n' Tumblin (de World boogie is coming), de North Mississippi Allstars 

Volvamos al presente. Los viejos maestros son tan incomparables que hay pocas menciones en la actualidad que les lleguen a la suela de los zapatos en este profundo Sur en el que nos hallamos. Pero hay excepciones. Con su sonido rugoso, North Mississippi All Stars (sólo son dos, no teman, los hermanos Dickinson) pueden presumir de ello. Revisiones de clásicos como Rollin' & Tumblin' son de obligado cumplimiento a la hora del whisky sour.

11. Mojo hand (de Mojo Hand Anthology), de Lightnin' Hopkins 

Más sabroso, más tejano, más rítmico, el señor Lightning Hopkins sabe añadirle unos cuantos jalapeños a la cena y unos relámpagos al atardecer. Su discografía es tan enmarañada como la de Grateful Dead, sus directos se cuentan por centenares, pero cuando coge la guitarra, entona su voz y canta Mojo hand es para darse por bendecidos. Su blues es de verdad, detrás hay mucho trabajo en las faenas agrícolas y muchas horas en el coro de la iglesia.

12. Goodbye Jimmy Reed (de Rough and rowdy Ways), de Bob Dylan

Limpiamos la aguja de tanto polvo, aunque el disco que vamos a poner ahora no tiene ni una mota. Es de este verano y pertenece al último profeta que ha recorrido y predicado los caminos del blues mil veces por las carreteras más áridas del Señor. Es Rough and rowdy ways, último LP (como se decía antiguamente, y este tiene un gran retrato de JFK y se le puede llamar sin rebuznos en las redes sociales) de Bob Dylan, y tiene el gran detalle de dedicarle a Jimmy Reed, escuela de Alabama, malogrado e inconmensurable bluesman, un tema de postín, Goodbye Jimmy Reed.

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1 Comentarios
  • irreligionproletaria irreligionproletaria 30/08/20 19:58

    Gracias por tu selección de Blues del Misisipi, precisamente en...estos 'otros estados mentales' Ramón Reboiras.

    Ayer, finalice mi día escuchando al Proffesor Longhair: How Long Has That Train Been Gone (la versión de Diana Ross, es muy buena, también)

    Big Mama Thornton, en Hound dog... por aquello de que 'E.Presley le robó la cartera' me atrajo... los muchos años y ese que te adelanta en el último segundo, en la meta, ya... tan reiterado en tantas vidas...

    Esta tarde, escuchó a Dylan y su "Goodbye Jimmy Reed" y, te doy las gracias.



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