Gasoducto 'BarMar': ¿Será España el nuevo centro energético europeo?

Leonie Friedrich

Durante meses, la discusión sobre el gasoducto Midcat ha estado dominada por el desacuerdo de los países involucrados en la iniciativa. Mientras que España, Portugal y Alemania eran firmes partidarios del proyecto, Francia se oponía claramente a su construcción. Pero en las últimas semanas los hechos se han precipitado: la resistencia de Francia fue demasiado fuerte y la construcción del Midcat ha sido finalmente suspendida. A cambio, los gobiernos implicados han presentado un nuevo plan, llamado BarMar, que no atravesará los Pirineos.

Como consecuencia de la guerra en Ucrania, Europa quiere reducir su dependencia del gas ruso. En relación con esto, y debido a la crisis energética actual, se había reavivado el debate sobre la continuación de la construcción del gasoducto MidCat. Ya en 2013, España y Francia empezaron con su construcción en Cataluña, pero se detuvo en 2019 debido a los elevados costes y a su impacto medioambiental. Puesto que España aparece como un centro estratégico para diversificar las fuentes de suministro de la UE, la idea del proyecto era unir la Península Ibérica con Francia por los Pirineos, para que España pudiera transportar sus excedentes de gas natural hacia Europa central. 

En una reunión gubernamental bilateral a principios de este mes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el canciller alemán, Olaf Scholz, reiteraron su gran interés por la cooperación europea en el sector energético. Ambos estaban convencidos de que se necesitaban más redes europeas de energía y presionaron a Francia en esta dirección. No obstante, Macron no se impresionó por esa alianza y cuestionó la viabilidad del gasoducto, por lo que Francia fue criticada por su egoísmo. 

El punto de bloqueo de las negociaciones era que los intereses de los países implicados variaban bastante. Mientras que Francia dudó sobre los beneficios del proyecto, España se centró en aspectos económicos, y Alemania quiso asegurar el suministro de energía. Así pues, surge la pregunta de por qué los países se enfocaron en aspectos tan distintos. Desde la perspectiva de Francia, el MidCat era demasiado caro y su realización iba a tardar demasiado tiempo. Según Macron, el plan no pudo realizarse por razones económicas y medioambientales. Subrayó que ya existen dos gasoductos que conectan España y Francia, pero que sólo se utilizan la mitad del tiempo. Además, expresó su preocupación por los efectos negativos para el medio ambiente.

Aparte de esto, Francia estaba convencida de que el MidCat no iba a solucionar el problema de la distribución de gas, dentro de un debate ya distorsionado y, en vista de los objetivos europeos de energía limpia, no consideró el proyecto estrictamente necesario. España y Alemania argumentaron en contra. El MidCat habría permitido a España exportar 7.200 millones de metros cúbicos de gas al año a Europa Central, que habría correspondido a una duplicación de las exportaciones actuales de gas. Además, habría facilitado la diversificación de las fuentes de suministro y habría tenido la ventaja de poder transportar gas natural y, a largo plazo, también hidrógeno verde. Esto, a su vez, habría beneficiado a Alemania, especialmente afectada por la guerra de Ucrania y que necesita urgentemente alternativas al gas ruso para independizarse.

Mientras que Francia dudó sobre los beneficios del proyecto, España se centró en aspectos económicos, y Alemania quiso asegurar el suministro de energía

De repente, todos estos planes se han abandonado. España, Portugal y Francia ​​parecen haber llegado a un acuerdo y han propuesto una alternativa. ¿En qué se diferencian los proyectos? BarMar es un corredor verde por el Mediterráneo de Barcelona hasta Marsella que vincula a estos tres países con la red energética de la UE. El tubo tiene por objetivo principal el transporte de hidrógeno, pero también de gas natural durante un periodo transitorio. La solución marítima tiene la ventaja de que no viola ninguna zona de conservación de la naturaleza. Sin embargo, el 'MidCat' ya estaba muy avanzado. Según fuentes españolas, la construcción del BarMar tardaría aproximadamente entre cuatro y cinco años; no obstante, la información varía enormemente. Además, hay pocos datos disponibles sobre los aspectos técnicos, lo que no permite hacer una previsión muy concreta.

¿Han pasado por alto a Alemania? Lo que llama la atención es que el trío ha presentado su plan justo antes de la cumbre de la UE sobre la política energética. ¿Es todo casualidad o más bien una actuación estratégica? Durante mucho tiempo Francia estaba siendo criticada por su resistencia y egoísmo; pero de repente hay un acuerdo a tres que deja aislada a Alemania. Sólo se puede adivinar que el asunto afectará a la ya tensa relación entre Alemania y Francia. Según Macron, Alemania no sólo se perjudicaría a sí misma, sino a toda la UE. El punto más conflictivo son los elevados precios de la gasolina, que la mayoría de los Estados miembros quiere limitar. Teniendo en cuenta que el año que viene habrá elecciones en España y existe la posibilidad de que gobierne el Partido Popular, cabe recordar que Feijóo ha sido muy crítico con estos proyectos y ha pedido al Gobierno que dé más explicaciones. Esta reticencia por parte de la oposición podría significar incluso la reversión del proyecto si llega a la Moncloa.

Otros Estados, como Alemania, están en contra porque temen un empeoramiento de la situación actual. La Comisión de la UE está intentando mediar, pero aún no ha encontrado un compromiso concreto. En cualquier caso, el conducto submarino parece prometedor para la UE, sobre todo en términos de seguridad, y se presenta en un momento que se antoja más necesario que nunca. De ahí que haya sido muy bien acogido por la UE, sobre todo porque se trata de un proyecto de interés común. Además, Von der Leyen ya expresó su apoyo a cualquier plan que esté en la línea del programa REPowerEU.

Está prevista otra reunión en Alicante el nueve de diciembre, a la que también está invitada Von der Leyen, para especificar el procedimiento exacto y establecer la financiación. Queda por ver hasta qué punto los países implicados están satisfechos con un proyecto que podría colocar a España como nuevo centro energético de Europa. Como mayor consumidor de gas de Europa, es muy importante para Alemania la rapidez con que se pueda poner en marcha la nueva infraestructura, para poder beneficiarse de los suministros adicionales de gas e hidrógeno. Habrá que ver si los Estados miembros pueden llegar a un acuerdo real para limitar el precio del gas.

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Leonie Friedrich es analista de la Fundación Alternativas.

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