Los abusos de la banca

Más de 4.000 accionistas de Bankia recurren a la Audiencia en un intento de recuperar su dinero

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El Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional recibe todas las semanas decenas de escritos en los que los accionistas de Bankia solicitan su personación en el caso Bankia, en lo que supone un intento a la desesperada de recuperar el dinero que invirtieron en la salida de Bolsa del 20 de julio de 2011. Hasta el momento, más de 4.000 accionistas han logrado ser incluidos en el procedimiento como perjudicados.

Solo los abogados de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) han presentado hasta el momento escritos de más de un millar de afectados: "Es un goteo constante, pues casi todos los días los accionistas se ponen en contacto con nosotros que agrupamos a decenas de personas en un mismo escrito. Sobrepasamos ya el millar largo de afectados, y eso que el juez Andreu rechaza incluir en el caso a todos accionistas que compraron los valores después del 20 de julio", lamenta Fernando Herrero, portavoz de la asociación de consumidores.

20 de julio de 2011

El magistrado sigue de esta forma el criterio de la Fiscalía AnticorrupciónFiscalía Anticorrupción, que considera que las personas que adquirieron las acciones después de la salida a Bolsa sí podían saber la crítica situación en la que se encontraba la entidad financiera. "La situación en que se encuentran estas personas no es asimilable a la de los que adquirieron las acciones el 20 de julio". Para el fiscal Alejandro Luzón una vez que la entidad ya estaba cotizando en el mercado bursátil "la información es igual para todos los inversores y el precio lo fija libremente el mercado".

Además, la adquisición de acciones en julio de 2011, recuerda el fiscal, vino precedida de una "amplia campaña publicitaria" y de una "intensa actividad de captación de clientes" y de "recomendación" de los valores en las distintas oficinas de las cajas integradas en BFA/Bankia, "algo que no sucede con posterioridad, en que las acciones ya no se adquieren en el mercado primario sino en el mercado secundario".

Querella de UPyD

Por su parte Andrés Herzog, el abogado que presentó en nombre de UPyD la querella que dio inicio al caso Bankia, considera que la decisión de impedir la personación de compradores de acciones tras el 20 de julio de 2011 "es absolutamente caprichosa y arbitraria y obedece a un intento de evitar que puedan recibir las peticiones de cientos de miles de perjudicados más".

Juan Ignacio Moreno Yagüe, el abogado de la asociación 15MpaRato, que representa a los accionistas de forma gratuita, ya ha conseguido personar a casi una cincuentena de accionistas, pero a ningún preferentista: "No entiendo el criterio del juez y de los fiscales, que no quieren aceptar a las personas que compraron las acciones despues de la salida a Bolsa. Y en el momento en el que se demuestre que la oferta pública fue falsa las acciones no tendrán ningún valor. Y entonces los accionistas que no están personados serán los principales afectados".

Preferentes

Tanto Moreno Yagüe como los integrantes de UPyD y Adicae no comparten el criterio del juez a la hora de rechazar que los preferentistas puedan formar parte como afectados en el caso: "Además, no entiendo por qué en un principio aceptaron a unas personas y ahora no", resalta el abogado de 15MpaRato. 

Para Adicae "no tiene justificación" que por una falsedad en las cuentas anuales se admita a los accionistas y no a los preferentistas, "especialmente si se tiene en cuenta que las preferentes se consideran en Europa como una especia de acciones preferentes", resalta Fernando Herrero.

3.000 millones

La mañana que las acciones de Bankia comenzaron a cotizar, Rodrigo Rato y José Luis Olivas, entonces presidente y vicepresidente de Bankia, brindaban con champán tras tocar la campana en el parqué de la Bolsa madrileña. Obtuvieron casi 3.000 millones de euros en un momento en el que la crisis ya se había asentado en la economía española. Fue un auténtico balón de oxígeno para la entidad, que de la noche a la mañana se convirtió en la cuarta entidad financiera por capitalización, y la décimo cuarta de todo el IBEX.

Pero pocos meses después, en noviembre del mismo año, el Banco de España intervenía el Banco de ValenciaBanco de Valencia, una entidad financiera cuyo principal accionista era Bankia. El agujero de la entidad valenciana, que presidía José Luis Olivas, superaba los mil millones de euros, un hecho que perjudicó al prestigio de Bankia.

Fuentes del consejo de administración de Bankia destacaron a infoLibre que el Banco de España remitió el 14 de diciembre de 2010 una carta a Bancaja en la que exigió a la entidad valenciana unos ajustes de 2.360 millones. Esas mismas fuentes aseguran que Rato y su equipo desconocían el auténtico deterioro de la entidad presidida por José Luis Olivas.

Precisamente, el magistrado Fernando Andreu investiga si durante la fusión de las siete cajas (las que tenían una posición dominante eran Caja Madrid y Bancaja) y la salida Bolsa; los directivos de la entidad financiera pudieron cometer algún tipo de delito, tal y como denunció UPyD.

Pérdidas en un año

Tan solo un año después de la salida a Bolsa, los inversores ya perdían un 83%. En marzo de 2013 el precio del valor se desplomó, hasta el punto de que el Fondo de Reestructuración Ordenado Bancario (FROB), un organismo dependiente del Banco de España, llegó a valorar cada acción en un céntimo.

Los que sí obtuvieron una rentabilidad con la operación fueron los bancos y aseguradoras, que ganaron 24,6 millones en comisiones gracias a la decisión de Rato.

Al margen de la posible actuación delictiva de Rato y su equipo, tanto el actual ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos como el actual presidente de Bankia, Juan Ignacio Gorigolzarri, calificaron la salida a Bolsa como "un error"un error.

3,75 euros por acción

Y lo consideran así porque las acciones salieron a la venta a un precio sensiblemente inferior al previsto inicialmente: 3,75 euros por acción, lo que entonces se vendió como un descuento del 60% sobre el valor contable de la entidad financiera.

Sin embargo, para Rato fue todo un "éxito", habida cuenta de la situación en la que se encontraba entonces la economía española. Tres años después, el Gobierno español había suministrado ya 22.424 millones de euros para evitar la bancarrota de Bankia.

Una consecuencia de las sentencias sobre preferentes en Bankia es que la participación accionarial del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en la entidad, a través de su matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA), se ha elevado hasta el 61,8%. Así, las acciones de la entidad nacionalizada pasan a ser titularidad de la matriz tras las sentencias firmes de los tribunales sobre instrumentos híbridos (participaciones preferentes y deuda subordinada).

En concreto BFA, participado al 100% por el FROB, mantiene un paquete de casi 7.124 millones de acciones en Bankia, según ha comunicado la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

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