Compartían más que un patrocinio. Emilio Botín y Fernando Alonso eran clientes del mismo banco suizo: el HSBC. Nada ilegal si no se oculta a Hacienda. En el caso del banquero ya se sabe que no fue así y que tuvo que regularizar esta situación. Pagó 261 millones de euros en 2011 y evitó así ser acusado de fraude fiscal. Pero la fortuna de los Botín estaba oculta en un entramado de empresas y testaferros, según informa el diario El Confidencial. Un 10% de los clientes españoles del HSBC utilizaba esta misma estrategia para evadir impuestos. En el caso del piloto, publica este diario, sus abogados niegan cualquier problema con el fisco. Alonso vivió en Suiza pero luego trasladó su residencia a España. Son solo dos de los 2.700 españoles con una cuenta en Suiza y con fortunas que sumaban 1.800 millones en 2007. Pero en el HSBC tenían cuenta otras 100.000 personas más. Entre ellas cantantes como David Bowie o Tina Turner, monarcas como el de Marruecos o Jordania y personas del mundo de la moda como Valentino o Elle McPherson. No todo son clientes famosos: también figuran de titular personas relacionadas con el narcotráfico, tráfico de armas y terrorismo. Ellos también forman parte de la ya famosa lista Falciani.

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