Caso Nóos

La empresa de Urdangarin y la infanta cobraba alquiler de dos pisos que no eran suyos

Iñaki Urdangarin, Cristina de Borbón y Juan Carlos I

La empresa Aizoon SL, cuya titularidad se reparten al 50% Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón, cobró entre enero de 2006 y diciembre de 2008 el alquiler de dos pisos de Palma que no le pertenecían. En teoría, los dos inmuebles, situados en el centro de la ciudad, eran y son propiedad de Nóos Consultoría SL, una de las sociedades satélite del entramado y de la que, oficialmente, Urdangarin se marchó en 2006 tras venderle su parte a su socio, Diego Torres.

La técnica empleada para que Aizoon cobrase el alquiler de lo que no le pertenecía resulta similar a la utilizada por Urdangarin y su esposa cuando, como personas físicas, alquilaron a su propia empresa el palacete de Pedralbes donde reside el matrimonio con sus hijos. Aquí, el arrendador fue Nóos Consultoría. Aizoon se convirtió en su inquilino y, a renglón seguido, subarrendó los pisos. La plusvalía fue pequeña –150 euros al mes en un caso y 179, en otro– pero, con independencia de su cuantía, el artículo 8.2 de la Ley de Arrendamientos Urbanos dice lo siguiente: "El precio del subarriendo no podrá exceder, en ningún caso, del que corresponda al arrendamiento".

El arrendamiento de los dos pisos reportó a Aizoon SL en torno a 12.000 euros por año, aunque el contrato se rompió abruptamente: un documento adjunto a uno de los correos electrónicos intervenidos constata que, el 5 de noviembre de 2008,  la empresa de los duques de Palma se aprestaba a demandar por impago a los dos inquilinos.

Nóos Consultoría se los alquiló en fecha indeterminada –este diario no ha tenido acceso al contrato, si es que existe– y la mercantil de los duques de Palma los subarrendó a partir de enero de 2006. Lo hizo con una ganancia neta de 320 euros al mes, cifra exigua a tenor de las que ya han hecho célebre al yerno del rey. Su pretendida ONG, Instituto Nóos, y su heredera, Fundación DCIS, lograron seis millones de euros públicos a dedo. En Valencia y Baleares, primero. En Madrid, después.

La maniobra del subarriendo permitió así que, en la práctica, fuese Urdangarin quien rentabilizase la inversión inmobiliaria efectuada en 2003 por Nóos Consultoría, cuando el marido de la infanta todavía poseía el 50% de la sociedad. Si Diego Torres accedió a que fuesen Urdangarin y su mujer quienes obtuviesen esas plusvalías por altruismo o porque ambos habían alcanzado algún acuerdo de reparto no conocido hasta la fecha, eso es todavía una incógnita.

Aunque infoLibre no ha logrado averiguar si en el sumario obra el contrato de alquiler de Nóos Consultoría con Aizoon, los libros de contabilidad constatan que las facturas contra los dos inquilinos de Marqués de Fuensanta comenzaron a ser emitidas desde la empresa de Urdangarin y la hija del rey en enero de 2006. En febrero de 2009 figura el último cobro reclamado por uno de los dos pisos.

Los inquilinos eran Silvia R. P. y Alejandro C. V, identificados con nombre, apellidos y DNI en los listados de facturas. Durante el tramo final del trienio en que las facturas les llegaron desde el palacete de Pedralbes ahora embargado –Aizoon lo reflejaba como su domicilio social aunque, en realidad, sólo era la casa de los duques–, se produjo un hecho peculiar: fue la empresa de los Urdangarin-Borbón y no el propietario registral –Nóos Consultoría– la que otorgó poder a un bufete de Palma para que demandase "por impago" a los dos arrendatarios. El poder figura como documento adjunto en uno de los correos electrónicos que almacenaban los ordenadores del entramado Nóos.

No fue la única operación

Aizoon SL sí que tenía a su nombre dos pisos en Palma. Pero no en el centro sino en la calle de Pedrera, que conducen al paseo marítimo. Este diario no ha podido verificar si la amenaza de demandar a los dos inquilinos de Marqués de Fuensanta es o no la misma que otro email posterior, este de 26 de noviembre de 2009, envió a Urdangarin el que entonces era su contable, Marco Antonio Tejeiro: “Nos pregunta la abogada si, una vez desahuciada la inquilina, le ponemos demanda para cobrar las rentas que debe. Está localizada y se le puede embargar parte del sueldo. En principio dice que lo intentemos, pero eso nos generará pagar unos honorarios a la abogada y al procurador. “Yo lo intentaría, son unos 9.000 euros. ¿Qué hacemos? Un saludo, Marco”. Eso es lo que Tejeiro, uno de los cuñados de Diego Torres, escribió. La contestación del yerno del rey fue tan corta como tajante: "OK".

Pero la de los pisos 4º A y 4º B del edificio de Marqués de Fuensanta no fue la única operación de subarriendo que acometió el entramado Nóos. El cruce de facturas, técnica de ingeniería contable que usaban todas las sociedades del grupo para fingir más gastos de los reales y pagar menos por impuesto de beneficios, encuentra otro ejemplo en lo que sucedió con el tercer apartamento que Nóos Consultoría poseía en esa dirección.

El 2 de abril de 2004, Urdangarin y Diego Torres ya habían firmado un contrato de arrendamiento del tercer piso de Marqués de Fuensanta. El exjugador de balonmano actuó como arrendador en nombre de Nóos Consultoría y Torres asumió el papel de inquilino en representación de otra de las empresas del grupo, Virtual Strategies SL. El primero se lo alquiló al segundo por 400 euros al mes. ¿Y qué hizo Virtual Strategies? Exactamente lo mismo que Aizoon: subarrendarlo a un tercero, Javier G., y obtener una plusvalía de 2.200 euros al año.

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