La situación en el PP

Feijóo opta por mantenerse en primera línea política y el PP respira aliviado

Feijóo opta por mantenerse en primera línea política y el PP respira aliviado

Mariano Rajoy y la dirección nacional del Partido Popular no las tuvieron siempre consigo. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, había lanzado varios mensajes en los últimos meses que hacían pensar que no estaba dispuesto a someterse por tercera vez al examen de las urnas. Con un PP enormemente desgastado a nivel nacional, sin capacidad de maniobra para formar Gobierno y muy golpeado por la corrupción, el riesgo de perder la Xunta de Galicia no es remoto. Un riesgo al que iba asociado otro: el desgaste que ello provocaría a un dirigente retratado como el eterno aspirante a liderar el partido a nivel nacional. Este sábado, el jefe de los conservadores gallegos deshojó la margarita y desveló que sí. Que lo volverá a intentar. "Lo hago por Galicia. Somos los únicos que podemos dar un proyecto a Galicia", dijo aparentemente emocionado.

Esta decisión de Núñez Feijóo tiene una doble lectura. Una, inmediata: Rajoy respira aliviado porque no tiene que meterse en el "lío" –así califica el presidente del Gobierno en funciones todas las situaciones complicadas– de buscar candidato para Galicia cuando todavía no sabe ni siquiera si habrá elecciones generales el 26 de junio.

La otra lectura es más a medio o largo plazo. Feijóo había planteado lo que hoy iba a ocurrir como un 'o sigo en la política o me marcho para siempre'. Se hablaba incluso de que tenía varias ofertas en la empresa privada esperando a que desvelara sus planes de futuro. Si Feijóo gana de nuevo las elecciones en Galicia, previstas para octubre, y vuelve a hacerse con la Xunta se convertirá en uno de los barones autonómicos del PP mejor posicionados para hacerse con el liderazgo del partido a nivel nacional. "Eso será en el futuro. Y en política es muy difícil predecir acontecimientos porque casi nunca se acierta. Lo importante es que tenemos al mejor candidato. Al mejor. Y que Feijóo ha demostrado, una vez más, que todas sus decisiones van enfocadas a lo que en ese momento es lo mejor para el partido", reflexiona un destacado miembro de la dirección nacional en conversación con infoLibre.

Presiones del partido

Si bien en la última semana todos los mensajes que llegaban de la cúpula del PP apuntaban a que Feijóo no iba a abandonar el barco, Génova no siempre estuvo tranquila con el periodo de reflexión abierto por el dirigente gallego. Hasta el punto de que en el último mes han sido insistentes los mensajes de la dirección nacional del PP apuntando a que "lo mejor para el PP y para Galicia" era que siguiese como candidato.

El PP considera que la situación de toda la oposición gallega –PSOE, Podemos, las Mareas y BNG– les favorece de cara a una campaña electoral y que Feijóo sigue contando con la confianza de la mayoría de los ciudadanos. Las elecciones tendrían que celebrarse en otoño, lo que daría tiempo a sus rivales para ahormar candidaturas, de ahí que se haya especulado con un posible adelanto electoral para hacer coincidir esta cita con las generales en el supuesto de que estas se celebrasen en junio. El misterio se desvelará en breve. Pero, a día de hoy, desde el PP de Galicia aseguran que no hay planes de alterar el calendario.

Calendarios solapados

Quienes están convencidos en el PP de que Feijóo quiere dar el salto a la política nacional consideran que "los tiempos" se le han complicado y se ha visto obligado a apostar de nuevo por Galicia. Señalan que los calendarios nacional y autonómico se han solapado y ha tenido que tomar esta decisión sin saber todavía si va a haber elecciones generales y convencido de que, si las hay, Rajoy lo va a intentar porque nadie con peso va a atreverse a cuestionarle.

En su discurso, Feijóo tuvo palabras para quienes le ven pensando en un futuro fuera de Galicia. "Si alguien pensaba que tenía la cabeza en otro sitio, yo le contesto que no sólo la tengo en Galicia, sino el corazón también".

Los próximos retos

Con el panorama en Galicia resuelto, Rajoy tiene ahora otros dos asuntos abiertos. El primero de ellos le afecta personalmente y se puede desarrollar en varios escenarios. Si el 2 de mayo no hay formado un Gobierno, habrá elecciones en junio. Él quiere ser de nuevo el candidato, pero en su partido hay sectores empeñados en no ponérselo fácil. La tesis más extendida es que si realmente quiere no habrá obstáculo insalvable. El problema estallará si no consigue mejorar los resultados del 20-D teniendo en cuenta que el XVIII Congreso Nacional del PP será ya inaplazable.

Este asunto tiene otra vertiente: ¿se mantendrá de líder de la oposición si Pedro Sánchez logra formar Gobierno? En su equipo no tienen dudas. Pero la opinión en el partido no es unánime.

La segunda de las cuestiones se centra en Euskadi, donde Rajoy tiene que decidir también quién será el cabeza de lista para las elecciones del próximo mes de octubre. ¿Se lo encomendará a Alfonso Alonso, líder del PP vasco? "Todo depende de si el PP sigue gobernando", responde un destacado dirigente vasco.

Como Feijóo, Alonso es fijo en las quinielas para suceder a su jefe de filas. Quienes apuestan por perfiles de este tipo apuntan a que antes de que el partido acabe siendo liderado por la generación de Pablo Casado o Andrea Levy debe pasar por "una etapa intermedia".

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