Abusos de la banca

Las grandes constructoras refinanciaron sus créditos con Caja Madrid sin aportar garantías

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa

El equipo de dirección de Caja Madrid que presidió hasta enero de 2010 Miguel Blesa permitió que la gran mayoría de las grandes constructoras que tenían importantes deudas con la caja de ahorros madrileña refinanciaran sus créditos sin aportar garantías adicionales efectivas, según consta en un informe elaborado por el Banco de España.

El documento, que tiene fecha de 3 de diciembre de 2010, se dirigía al nuevo presidente, Rodrigo Rato, con la intención de que modificara la política de la caja en relación a los créditos a promotores: "En algunos casos constituyen segunda, tercera o cuarta hipoteca de un bien ya hipotecado por la caja. Y en otros, pero no en todos, retasan el suelo o la promoción que garantiza el préstamo registrando un aumento en el valor de tasación por el cambio de calificación del suelo o avance de la promoción", concreta el informe del Banco de España.

"Posponer la morosidad"

Para el organismo encabezado por el entonces gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, lo que venía haciendo la cúpula de Caja Madrid no era otra cosa que "posponer la morosidad", dado el perfil de algunos deudores. "La entidad, ante la incapacidad de pago de los promotores, está siguiendo una política de refinanciación masiva, en espera de que el sector inmobiliario pueda recuperarse, por lo que la fase de incumplimiento está muy infravalorada", argumentaba preocupado el Banco de España.

Pero Caja Madrid, bajo la presidenta de Rato, tampoco estaba haciendo nada, según el Banco de España, pues en las dos últimas presentaciones de resultados la entidad seguía sin incorporar los datos reales de la morosidad de los constructores: "Resulta preocupante la tendencia de mejoría del riesgo (donde además se jactan comparándose con el sector), y que es opuesta a la realidad y nuestras previsiones".

Tanto Rodrigo Rato como Miguel Blesa están imputados. El primero en la Audiencia Nacional y el segundo por el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, Elpidio José Silva, que admitió una querella presentada por el sindicato Manos Limpias. El magistrado también ha llamado a declarar como imputados a quienes fueran miembros del Comité Financiero de Caja Madrid. En la causa se investiga un crédito de 26,5 millones de euros concedido a Gerardo Díaz Ferrán cuando era consejero de la entidad en noviembre de 2009.

Carlos Vela, también imputado

Pero en el caso de Blesa también permanece imputado el que fuera el responsable de Riesgos de la entidad financiera Carlos Vela, que abandonó su empleo de Caja Madrid para incorporarse a la empresa Martinsa, una de las entidades que recibieron créditos de la entidad financiera. Tras el concurso de acreedores de Martinsa, Vela se reincorporó a la caja, de cuyo cargo dimitió poco después.

Asimismo, la Fiscalía Anticorrupción ha abierto una investigación a instancia de una denuncia presentada por UPyD ante este departamento contra Caja Madriddenuncia presentada por UPyD, su consejo de administración y su comité de dirección por estafa, apropiación indebida, falsificación de cuentas anuales en conexión con delitos societarios y administración desleal.

Martinsa, 1.005 millones "dudosos"

Según el informe, los créditos de cobro "dudoso", por un total de 2.711 millones, estaban dominados por Martinsa (1.005 millones), Reyal-Urbis (269), Hábitat (167), Aifos Arquitectura (58) y Lubasa Desarrollos (51)Reyal-Urbis (269. Mientras que los considerados por debajo de los estándares estaban encabezados por el Grupo Prasa (406 millones), Metrovacesa (353), Grupo Sando (347 millones) e Inmobiliaria Lualca (247 millones).

Pese a este elevado riesgo de los créditos a los constructores, el Banco de España se lamenta en el documento de diciembre de 2010 de que no fue hasta junio del mismo año, y por iniciativa de la entidad presidida por Fernández Ordóñez, cuando Caja Madrid declaró por primera vez el nivel de riesgo de las inversiones en promotores, que cifraba en 10.300 millones. Una cantidad que según el Banco de España "no es real, porque con los créditos dudosos serían de 18.300 millones".

De hecho, tras llevar a cabo una revisión individualizada de distintas muestras de grupos económicos mayoristas con un riesgo de 9.827 millones de euros, el Banco de España llegó a estimar una reclasificación a riesgo dudoso de 1.297 millones y por debajo de los estándares de 1.425 millones, por lo que existía un déficit de cobertura de 577 millones.

Deficiente seguimiento

El informe pone de manifiesto también la existencia de deficiencias en el control del seguimiento del riesgo de promoción. De las 43 empresas refinanciadas, el 50% no fueron controladas. "El control era inexistente a diciembre de 2008. Pero la entidad ha comenzado recientemente a controlar estas operaciones, si bien el procedimiento es muy manual".

El Banco de España es también muy crítico con otro de los mecanismos utilizados por Blesa y su equipo para ayudar a las promotoras a evitar la quiebra, Que consistía en la compra de suelo o viviendas. "Caja Madrid no dispone de políticas previamente aprobadas en lo que respecta a adquisiciones de activos a promotores, realizándose las actuaciones ad hocad hoc. Estas adquisiciones están alcanzando cifras muy importantes, desbordando las previsiones, constituyendo una política de huida hacia adelante". De los 1.688 millones de euros en activos adquiridos a promotores, 1.070 eran de suelo, que en casos permanecía sin reclasificar.

En 2008 Caja Madrid gastó 612 millones en este tipo de adquisiciones. Entre otras compró 14 unidades inmobiliarias por 171 millones a Reyal-Urbis e inmuebles al Grupo Prasa por 292 millones.

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