La XII Legislatura

El PP se comprometió en su programa a reducir la duración de las campañas electorales

El PP se comprometió en su programa a reducir la duración de las campañas electorales

"Adecuaremos, además, los procesos electorales a las nuevas realidades sociales. Modificaremos cuestiones complementarias destinadas a una adaptación de la norma a la nueva realidad social. En este sentido, reduciremos la duración de la campaña y, con ello, los gastos electorales". Es uno de los compromisos que puede leerse en el programa electoral con el que el Partido Popular concurrió a las elecciones generales del 20D, vigente también para las del pasado junio. La reducción de la campaña electoral –15 días– con el argumento económico como principal motivación. Esta promesa a los ciudadanos cobra estos días una especial relevancia si se tiene en cuenta que si en los próximos dos meses ningún candidato logra ser elegido presidente del Gobierno los comicios se celebrarían el 25 de diciembre, día de Navidad.

¿Estaría dispuesto el PP, en línea con su programa electoral, a hacer algún movimiento para que, reduciendo la campaña, los españoles votasen una semana antes? Los conservadores van a poder retratarse al respecto en las próximas semanas. A priori, las fuentes consultadas por infoLibre, sostienen que, si hay un amplio consenso, no tendrían mucho problema a la hora de colaborar para dar luz verde a que las elecciones no coincidan con el día de Navidad. Son conscientes del trastorno que ello supondría para los electores, señalan.

"Cuando toque" se abordará

En todo caso, en el PP y en el Gobierno consideran que el debate se abordará "cuando toque". La elección de la fecha del debate de investidura y, por tanto la de las elecciones generales, fue utilizada por los conservadores como una especie de medida de presión a Pedro Sánchez para que el PSOE se abstuviese en la votación a Rajoy. El mensaje era el siguiente: si alguien tiene la culpa de que los españoles voten el 25D, ese es Sánchez. Pero en el PP lo niegan. Recuerdan, en este sentido, que Rajoy quiso acordar con el jefe de los socialistas la fecha del pleno que se está celebrando esta semana precisamente por el tema electoral. Y que el socialista se negó a mantener una conversación. Ambos líderes políticos sólo se vieron una vez que estaba fijado el debate.

Este miércoles, en el segundo día del pleno de investidura, Rajoy se sacudió las críticas de Pedro Sánchez. "Señoría, me reprocha la fecha de este debate. Este debate comenzó ayer, 30 de agosto, y continúa hoy 31 de agosto. En el supuesto de que no haya acuerdo en esta Cámara, las elecciones deberían celebrarse el día de Navidad. Si yo hubiera planteado que el debate, en lugar de celebrarse el 30, se celebrara la semana siguiente, usted me lo reprocharía igualmente porque entonces las elecciones serían el 1 de enero. Si lo hubiera planteado para una semana después sería igual porque serían el 8 de enero y me diría: ¿cómo vamos a tener la campaña electoral en Navidad? Y si fuera una semana después me diría: ¿vamos a tener el debate en plena campaña de las elecciones vascas y gallegas? Tampoco estaría de acuerdo".

Combinar la crítica con el apoyo

Si el PSOE cumple con sus planes adelantados hace una semana, este mes de septiembre llevará al Congreso de los Diputados una proposición de ley para reducir a la mitad la duración de las campañas electorales, una idea que, en principio, cuadra perfectamente con la promesa electoral que el PP trasladó a sus electores hace casi un año. Esto no va a ser óbice, admiten las fuentes consultadas por este diario, para que desde la dirección del partido de Rajoy se critique este movimiento de los socialistas. De hecho, los conservadores tienen la crítica en bandeja: ¿por qué Sánchez se enreda en cambiar la ley para que no haya elecciones en Navidad en lugar de buscar una alternativa que evite que los españoles tengan que ir a las urnas por tercera vez en un año? Será una pata más de su estrategia para acorralar al jefe de los socialistas.

En principio, el PSOE optaría por lo que consideran la reforma más sencilla: cambiar el artículo 51 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral (LOREG) para que la campaña dure 7 días. Es decir, que la fecha pasase del 25 al 18 de diciembre. La vía sería la de una proposición de ley y, si el Gobierno no lo bloquea, podría estar lista antes de que el 31 de octubre quedasen disueltas las Cortes. 

El citado artículo reza como sigue: "1. La campaña electoral comienza el día trigésimo octavo posterior a la convocatoria. 2. Dura quince días. 3. Termina, en todo caso, a las cero horas del día inmediatamente anterior a la votación".

Informes jurídicos en Moncloa

En el PP y en el Gobierno hay también mucho miedo a aparecer como los culpables de unas elecciones en Navidad. En este sentido, señalan que los servicios jurídicos de Moncloa llevan un tiempo estudiando las vías legales para acortar los plazos para la convocatoria de elecciones generales cuando ninguna fuerza se mueve y queda constatado el bloqueo.

En Presidencia del Gobierno coinciden con el PSOE en el el trámite más sencillo es el de modificar la LOREG en lo relacionado con la duración de la campaña electoral. Asumen que teniendo en cuenta que el "cabreo" de los ciudadanos, esta sería la vía que mayor consenso social podría encontrar si se plantea desde el punto de vista económico, el ahorro. Cuando el PSOE admitió estar barajando esta iniciativa, Podemos y Ciudadanos confirmaron oficialmente que apoyarían esa reforma. Con ellos, ya se superarían los 176 escaños en los que está instalada la mayoría absoluta. Al tratarse de la reforma de una ley orgánica es necesaria esa mayoría absoluta.

El concurso del PP es necesario por las competencias que sí tiene en su mano un Gobierno en funciones. El Ejecutivo dispone de un mes para pronunciarse sobre los proyecto de ley. Si deja pasar ese plazo sería muy difícil que la reforma estuviese lista antes de la disolución de las Cámaras en el supuesto de que ningún candidato logre ser investido. El PP también podría boicotear la aprobación del texto legal agotando los plazos de tramitación en el Senado, donde el partido de Rajoy mantiene la mayoría absoluta.

Otras vías

En Moncloa y en el PP también se ha hablado de otras vías que evitarían hacer coincidir con el día 25 las elecciones. La LOREG establece que las elecciones se celebran 54 días después de la convocatoria del decreto de elecciones en el Boletín Oficial del Estado. "Los decretos de convocatoria señalan la fecha de las elecciones que habrán de celebrarse el día quincuagésimo cuarto posterior a la convocatoria", reza la citada ley. Pero la Constitución, en su artículo 68 establece una horquilla, es decir da mayor flexibilidad: "Las elecciones tendrán lugar entre los treinta días y sesenta días desde la terminación del mandato".

De adoptarse la parte más baja de esta franja, también sería posible adelantar la fecha de las elecciones. Pero esto implicaría, por otro lado, reducir los plazos para otros procesos como la presentación de listas, coaliciones, recursos... Una reforma en este sentido requeriría, señalan, mayor reposo. El mismo reposo, precisan, que requeriría acordar que el plazo para la disolución de las Cortes si no hay candidato electo empiece a contar antes de que se produzca un primer debate de investidura. Con una reforma en este sentido, el llamado "reloj de la democracia" podría  empezar a contar cuando el rey abre la ronda de contactos con los partidos. O cuando se constituyen las Cortes.

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