La situación en el PP

El PP convierte al PSOE andaluz en el foco de las críticas de sus argumentarios internos

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Cuando la socialista Susana Díaz convocó elecciones en Andalucía para el 22 de marzo, pilló al Partido Popular con el pie cambiado. Hace unos meses se lo habrían esperado, pero el partido presidido por Mariano Rajoy se había puesto ya a trabajar en las municipales y autonómicas de mayo con la esperanza de que, de convocarse comicios al Parlamento andaluz, estos coincidirían con los del 24 de mayo. Hecha ya la convocatoria, los conservadores trabajan a contrarreloj para mejorar los niveles de conocimiento de su candidato, Juanma Moreno. Juanma MorenoY para convencer a su electorado de que no se quede en casa porque podría repetirse el escenario de 2012. Con Javier Arenas como cabeza de lista, el PP obtuvo 50 escaños frente a los 47 de los socialistas. Más, sí. Pero insuficientes para llegar a la mayoría absoluta. Dentro de esta maquinaria, la dirección nacional de la formación remite a sus cargos públicos una batería de argumentos en los que incluye un apartado con munición electoral contra los socialistas. Son un complemento de los denominados "Argumentos Populares", los argumentarios que defienden la posición del partido sobre asuntos de actualidad.

Algunas de estas ideas, con matices, ha podido ser escuchadas estos días en el Congreso de los Diputados en boca del propio Rajoy. El presidente saba que se juega mucho en Andalucía, de ahí su total implicación en los actos de partido que se han celebrado en las últimas semanas. Se la juega porque estos comicios son la puerta de entrada a un año eminentemente electoral. En este sentido, los resultados servirán para elevar o bajar los ánimos de todos aquellos que en mayo van a integrar listas electorales bajo las siglas del PP. Y se la juega porque la candidatura de Juama Moreno es una apuesta personal suya. Fue su dedo el que le señaló hace un año como presidente de los conservadores andaluces cuando la opinión del partido no era unánime.

A continuación, se repasan los ejes de los argumentarios del PP sobre las elecciones andaluzas.

Econonomía y empleo

El lunes 9 de febrero habían pasado 14 días desde que Susana Díaz añadiese unos nuevos comicios a este 2015 en el que también habrá municipales, autonómicas, catalanas y generales. Ese mismo día, el argumentario del PP era dedicado íntegramente a este adelanto electoral. "Es el momento de devolver la ilusión a los andaluces. Solo el Partido Popular puede garantizar la estabilidad que necesita Andalucía", era el encabezamiento.

Según este documento, "el PP se dejará la piel para que Andalucía sea un referente de modernidad, de crecimiento y creación de empleo". En lo que parece un esbozo de programa electoral, el partido de Gobierno se compromete a "invertir hasta el último céntimo disponible para crear empleo". También anuncia que bajarán los impuestos "para que los andaluces dejen de ser los españoles que más pagan". Y que abrirán "los hospitales que los andaluces llevan años esperando".

En materia de educación, los conservadores sellan otro compromiso: "Pagaremos los más de 630 millones que la Junta debe a las universidades".

En un intento de marcar distancias entre las políticas de Rajoy en el Gobierno y las de Díaz en la Junta, el PP instó a sus cargos a defender que "Andalucía necesita sumarse a la senda reformista". Esa "senda reformista" que, según señala, "ha facilitado que España cree empleo y crezca por encima del 2%".

corrupción: el caso de los ere

El pasado 17 de febrero se conoció la imputación de dos referentes para el PSOE andaluz: el diputado Manuel Chaves y el senador José Antonio Griñán. Pese a que en un primer momento se dijo desde el partido que serían apartados de su escaño cuando fuesen llamados a declarar como imputados, este listón varió un poco ese día para matizar que esto ocurrirá en el momento en el que se les acuse de un delito concreto.

El PP, muy tocado por escándalos como Gürtel, el de la Púnica o el de los papeles de Bárcenas no dudó en aprovechar esta circunstancia para acusar a Díaz y a Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, de tener una doble vara de medir.

Un día después de conocerse que Chavez y Griñan iban a tener que presentarse ante el juez en el marco del caso de los ERE, el PP instaba a los suyos en un argumentario interno a utilizar el siguiente hashtag o etiqueta en la red social Twitter: #SusanaEREsResponsable.

"La imputación de Chaves y Griñán clarifica por qué Díaz llegó al cargo y ha adelantado las elecciones", consideraba. "El PSOE no puede seguir escondiéndose en la Junta: es más claro que nunca que el adelanto de las elecciones responde a una estrategia de defensa, al margen del bien de los andaluces", añadía.

"Ahijada de la corrupción"

El argumentario concluía señalando que "Díaz es ahijada de la corrupción". "Es presidenta sin pasar por las urna porque la designó Griñán para sucederle cuando tuvo que huir de Andalucía acosado por la corrupción".

Un día después, el 19 de febrero, los ataques continuaban: "Díaz no ha hecho nada para devolver a los andaluces lo que les han robado durante 10 años de descontrol socialista". Y prometía: "El PP pondrá a funcionar toda la maquinaria administrativa para recuperar los 885 millones que se han robado a los andaluces".

El 20 de febrero, el escándalo de los ERE seguía siendo el núcleo del mensaje que la dirección nacional del PP trasladó a los suyos sobre Andalucía. "Susana Díaz debe dar la cara", señalaba al tiempo que mantenía que la dirigente socialista debía dar "explicaciones en el Parlamento".

Estos días en el debate del estado de la nación, el de la corrupción ha sido uno de los focos de tensión entre conservadores y socialistas. Sánchez sacó a Luis Bárcenas a pasear en su discurso. "Su nombre y su historia estarán ligados para siempre al nombre y la historia de Bárcenas", llegó a decir a un presidente del Gobierno visiblemente enfadado. "¿Cómo me habla usted de corrupción cuando tiene diputados y senadores llamados por el Tribunal Supremo y no les ha pedido ninguna responsabilidad?¿Cómo me habla de corrupción?", fue la reacción de Rajoy.

Izquierda y desigualdad

El viernes 13 de febrero el mensaje principal iba sobre Grecia. En el número 1.474 de los Argumentos Populares, los conservadores instaban a sus cargos públicos a insistir en el mensaje de que el país heleno debía "cumplir sus compromisos con la UE". Pero, además, sentenciaba: "Las políticas de izquierda dispararon la desigualdad".

Tirando del mantra de la herencia recibida en el que tan cómodo se encuentra Rajoy, el documento deja por escrito que "el fracaso de las políticas de la izquierda se ceba con Andalucía".

"La comunidad autónoma con la tasa de pobreza más alta de España es Andalucía: un 38% de la población. Por el contrario, en las comunidades gobernadas por el Partido Popular no sólo es menor la pobreza sino que se ha reducido en los últimos años como son los casos de Castilla y León, Galicia, Madrid, Murcia...", sentencia.

En un sentido similar, Rajoy sacó pecho en el debate del estado de la nación del funcionamiento de las comunidades autónomas gobernadas por sus siglas.  "La Sanidad es competencia de las Comunidades Autónomas ¿sabían?", dijo a su auditorio. "Es decir, cada una gasta el dinero que estima oportuno y conveniente. Galicia destina al gasto sanitario el 40%; Murcia, el 40% y Andalucía, el 30%", añadió.

Inversiones del Estado

En una estrategia similar a la empleada con Cataluña, la de destacar el compromiso del Gobierno central con la comunidad autónoma, el martes de 17 de febrero, el PP destacaba que "el proyecto del Partido Popular tiene como prioridad los intereses de Andalucía". "Más de 21.000 millones para Andalucía", resumía.

También se ofrecía el desglose de la cantidad. "Mecanismos de financiación: 16.746 millones. Medidas de liquidez: 3.239 millones. Ahorro de intereses: 1.300 millones".

Díaz y el futuro del PSOE

En el punto más alto de su enfado con Sánchez en el debate del estado la nación, Rajoy acusó al socialista de estar condicionado políticamente por Pablo Iglesias, líder de Podemos, y por Susana Díaz. No son pocas las voces dentro y fuera del PSOE que consideran que la presidenta de la Junta de Andalucía podría estar preparando su salto a la política nacional. De ahí que en el PP la acusen de usar la Presidencia autonómica como trampolín para sus ambiciones personales.

"La prioridad de Susana Díaz es su partido, no los andaluces", reza en el argumentario interno de los conservadores del 19 de febrero.

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