40º Congreso del PSOE

Sánchez reivindica "la salud de hierro" de la socialdemocracia y la herencia de González y Zapatero ante un PSOE unido

Pedro Sánchez clausura el 40 Congreso Federal del partido que se ha celebrado en València.

Y al séptimo año, Sánchez lo consiguió. Aclamado por 9.500 personas, el secretario general del PSOE entró al pabellón de la Feria de Valencia para clausurar el 40º Congreso de los socialistas con un partido, por fin, rendido a su liderazgo. Le costó avanzar entre abrazos, saludos, selfies y felicitaciones. No tuvo prisas por llegar al escenario y durante el pasillo de acceso se paró allí donde le extendieron una mano, le lanzaron un beso o le mostraron cualquier gesto de cariño sin distinción de delegaciones o sensibilidades internas. De eso iba el Congreso, para eso fue diseñado y eso es lo logrado. El balance, coinciden todos en Ferraz, no puede ser otro que el de un gran éxito del propio Sánchez.

“Este es el Congreso de la fraternidad”, afirmó el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, al arranque del gran acto de clausura del 40º Congreso Federal del PSOE, del que él era anfitrión. “Hasta ahora, en los Congresos, unos salían felices y otros no. Este ha sido distinto, en este hemos ganado todos. Y lo has conseguido tú, Pedro”, dijo Puig antes de confirmar que la nueva Ejecutiva del partido, profundamente renovada y con sensibilidades de todo tipo, había logrado un abrumador respaldo de casi el 95% de los votos. 

Quedaba la intervención final del presidente del Gobierno y secretario general, aunque quizás en este caso era lo de menos porque el objetivo ya estaba logrado y se acababa de escenificar: siete años después de acceder por primera vez al más alto cargo orgánico del PSOE, Pedro Sánchez conseguía tener a todo el partido detrás. De hecho, fueron esos momentos previos de presentación de la nueva Ejecutiva y de aclamación a Sánchez, junto al homenaje rendido a Alfredo Pérez Rubalcaba, los instantes de mayor emoción y entusiasmo para los asistentes.

La bandera de la socialdemocracia

Durante todo el discurso de Sánchez solo hubo una ovación equiparable: el momento en el que el presidente confirmó su compromiso para abolir la prostitución. A partir de ahí, ensalzó el legado recibido por su partido y por el país de la gestión y los liderazgos de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, a los que referenció en multitud de ocasiones. Y puso en valor la hoja de ruta de la socialdemocracia como receta para el avance de las libertades, los derechos sociales y la modernización de España y Europa.

Sánchez empezó su intervención hablando de la pandemia y recordando el papel jugado por sus adversarios políticos durante su gestión. "En los peores momentos de la pandemia, otros intentaron encontrar un atajo para llegar al poder. Ahora estamos dejando atrás uno de los episodios más difíciles que hemos vivido las generaciones vivas. Pero no vamos a dejar atrás la memoria de todos aquellos que fallecieron en esta pandemia. Su recuerdo queda en nuestro recuerdo siempre", dijo. Sobre esa gestión del covid destacó que "tuvimos que tomar decisiones complejas cuando no había manual de instrucciones", y por eso quiso dar las gracias a todos sus ministros, "los de ahora y lo que estuvieron antes. Mi agradecimiento siempre para ellos". Tampoco se olvidó de la militancia: "En los momentos más oscuros, nunca estuve solo. Os tenía a vosotros. Gracias".

El presidente del Gobierno quiso compartir un balance optimista de la salida de la pandemia: "Avanzamos porque lideramos el porcentaje de vacunación completa, a pesar de los agoreros. Es un éxito colectivo que le debemos a los profesionales sanitarios y a los compatriotas. Orgullo de país y de España", aseguró. "Hemos sido capaces de gobernar con serenidad, aunque no nos lo han puesto fácil. Pero este es un Gobierno que cumple con su palabra", reivindicó Pedro Sánchez poniendo en relieve la aprobación del salario mínimo vital o de la ley de eutanasia. "Como sabemos de los problemas reales, somos un partido que sabe lo costoso que es mantener la más pequeña conquista social, y 142 años después estamos en el mismo sitio con el mismo nombre y la misma ideología", añadió.

Durante toda su intervención Sánchez repitió en innumerables ocasiones la palabra “socialdemocracia”, que utilizó para reivindicar su propia gestión, la de sus antecesores socialistas y también el rumbo tomado en el contexto de la Unión Europea. No hizo esta vez, sin embargo, mención alguna a “la izquierda”, que llegó a ser uno de sus lemas de antaño. "¿Sabéis cómo se llama el ejercicio que llevamos practicando durante toda la pandemia? Socialdemocracia, y la llevamos haciendo décadas. El Estado está cumpliendo su función y también la UE", destacó comparando la crisis actual del Covid con la financiera de 2008. "Esta vez la respuesta ha sido socialdemócrata", sostuvo. "Hay que mirar el mundo desde muy lejos para no ver las diferencias entre el neoliberalismo y la socialdemocracia", dijo.

El legado de González y Zapatero

También acudió a los nombres de Felipe González y Zapatero de manera recurrente: “No hicieron todo, pero hicieron mucho. Cada generación de socialistas ha ampliado derechos y libertades". Y adviritió que “los socialistas seguiremos aquí cuando otros se hayan cansado y hayan cambiado de siglas otras siete veces más".

Alertó Sánchez de los populismos de extrema derecha: "Quieren un poder sin democracia y es un problema que tenemos en España y en Europa", dijo añadiendo que la oposición de estas fuerzas no es "al Gobierno, es al sistema. Cuando otros se cansen de odiar, nosotros seguiremos avanzando en convivencia y en concordia en Cataluña y por la unidad de España", pronunció.

Puso fin Sánchez al 40º Congreso de los socialistas asegurando que “en estos seis años seguro que he cometido errores. Pero mirando alrededor creo que hemos conseguido avanzar en este proyecto que se llama socialdemocracia. El destino del PSOE está ligado al destino de España porque para nosotros el mejor patriotismo se expresa en la declaración de la renta y no en los insultos al Gobierno en la Fiesta Nacional. Compañeros, avanzamos. Gracias Valencia, gracias España, gracias PSOE”, concluyó.

Sánchez consuma la unidad del PSOE tras casi una década de tensiones internas

Sánchez consuma la unidad del PSOE tras casi una década de tensiones internas

Más sobre este tema
stats