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    <title><![CDATA[infoLibre - Diana Morant]]></title>
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      <title><![CDATA[Un paradigma en femenino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/paradigma-femenino_129_1711733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1ae7a196-cf6b-4905-8143-aa1476630382_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un paradigma en femenino"></p><p>¿Cuándo sabemos que un país ha transformado su modelo productivo? ¿Qué señales tenemos para orientarnos y saber si seguimos la senda correcta? </p><p>Los datos de la última Encuesta de Población Activa, correspondientes a 2023, nos dicen que las actividades relacionadas con la ciencia, la innovación y las tecnologías de la información (TIC) dispararon el empleo. Hablamos de <strong>165.300 puestos de trabajo en sectores de alto valor</strong> añadido de los 783.000 nuevos empleos que se crearon. </p><p>A lo largo del último año, España triplicó el empleo respecto al año anterior. Es un primer dato histórico al que debemos sumar un segundo: uno de cada cinco de esos nuevos puestos de trabajo pertenece a perfiles relacionados con la ciencia, la innovación y las TIC. Hablamos, por lo tanto, de <strong>mejores trabajos, más estables y seguros</strong>, y con mayor alcance e implicación en la prosperidad de la ciudadanía.</p><p>Nuestro país ha logrado superar una pandemia y ha hecho frente a la amenaza de recesión global en buena medida gracias a que el Gobierno ha apostado decididamente por cuidar el talento, el conocimiento y la innovación. Y lo ha hecho con la <strong>mayor inversión </strong>que se ha realizado en la historia de nuestro país para llevar a cabo una doble transición, verde y digital, y la reindustrialización de España.</p><p>En muy poco tiempo, nuestro país ha revertido la precariedad sistémica en la que nos dejaron los recortes en I+D+I de la pasada década. Aquellas políticas provocaron la <strong>“fuga de cerebros”</strong>, la merma de competitividad de nuestras empresas y que nuestro país no pudiera seguir con certezas en la carrera tecnológica internacional.</p><p>Hoy somos el segundo país de Europa que más recursos procedentes de los <strong>fondos de recuperación</strong> ha destinado a la ciencia y la innovación. Y tenemos también el orgullo de que cuatro de cada diez nuevos empleos en Europa provengan de nuestro país.</p><p>No obstante, España sigue teniendo una deuda pendiente hoy, <strong>Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia</strong>, donde reivindicamos el papel protagonista que tiene la mujer en la investigación, la ciencia y la innovación de nuestro país en la actualidad.</p><p>Y subrayo su protagonismo por otro dato objetivo que nos revela la citada EPA: el <strong>64% de los 165.300 nuevos puestos de trabajo científicos </strong>y técnicos los ocuparon mujeres. Son más de 105.000 mujeres que transforman España en un país de talento y transición digital, moderno y ecológico, competitivo e igualitario.</p><p>Si tenemos estos datos que señalan la buena senda, ¿por qué seguimos evidenciando en 2024 una <strong>brecha de género tan clara en las profesiones del ámbito STEM</strong> (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés), así como en las vocaciones científicas de nuestras niñas y jóvenes? ¿Por qué sólo una de cada cuatro mujeres lidera en I+D+I en ámbitos universitarios? ¿Y por qué, por poner un ejemplo más entre los muchos posibles, en las <em>startups </em>lideradas por mujeres, la financiación privada sigue siendo mucho menor que en aquellas dirigidas por hombres, aunque sean tan solventes y exitosas? </p><p>Es nuestra responsabilidad compartida como mujeres y como hombres <strong>frenar esta inercia</strong>. La plena integración de la mujer, su reconocimiento, es un beneficio que redunda en toda la sociedad.</p><p>Y permítanme que les cuente una experiencia personal. Cuando estudié Ingeniería de Telecomunicación, las mujeres éramos minoría en clase. Durante todos los años de estudio de la carrera <strong>eché de menos referentes femeninos.</strong> Y no es que no los hubiera, lo que faltaba era nombrarlas:</p><p>Sara Correyero, ingeniera aeronáutica; Nuria Oliver, ingeniera de telecomunicación especialista en IA; Mariña González, ingeniera biomédica; Begoña Vila, astrofísica; Sara García Alonso, ingeniera biomolecular y astronauta…. Ellas saben que <strong>en España son muchas más</strong>, tantas que no caben en un periódico, y están transformando nuestra realidad.</p><p>La historia de las mujeres científicas, como la de todo aquel que apuesta su vida por el progreso y el bienestar de la mayoría, es una historia de coraje. El que tuvo<strong> Marie Curie</strong>, dos veces ganadora del Premio Nobel y herida por la radiación que ella misma había descubierto, una radiación que serviría para curar a tantas personas. En un poema de la norteamericana Adrienne Rich se dice de Curie: “<em>Murió famosa negando que sus heridas provenían de la misma fuente que su poder</em>”.</p><p>Pero ¿y todas esas veces en que las heridas y las dificultades de una mujer científica se deben sólo al hecho de ser mujer? Dificultades para conciliar, como en el caso de Evelina Leivada, doctora en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y contratada gracias a una de las ayudas del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Evelina tuvo un hijo prematuro que le obligó a reducir su jornada laboral, unos supuestos que <strong>la Ley de Ciencia no incluía para compatibilizar con su ayuda</strong>. Gracias a su coraje modificamos la norma para que contemplara casos como el suyo y protegiera a las mujeres y los hombres que investigan en España.</p><p>Pero no es suficiente.<strong> Queda mucho camino por recorrer </strong>y el Gobierno de España va a seguir su apuesta firme por la igualdad y la innovación, y por seguir despertando en ellas las vocaciones STEM. Estamos cambiando el modelo productivo d.el país y de la ciencia hacia un paradigma en femenino.</p><p>Estratégicamente colocado a continuación de su poema para Marie Curie, para <strong>dar voz a todas las mujeres que quiebran los límites </strong>de la inercia y la dificultad, Adrianne Rich le dedica otros versos a Elvira Shatayeva, la gran escaladora. Y hoy sus palabras también son las nuestras: “<em>No viviremos para conformarnos con menos. Hemos soñado con esto toda nuestra vida</em>".</p><p>_________________</p><p><em><strong>Diana Morant </strong></em><em>es ministra de Ciencia, Innovación y Universidades.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 19:08:38 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Diana Morant]]></author>
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