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    <title><![CDATA[infoLibre - Rola Sirhan]]></title>
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    <description><![CDATA[infoLibre - Rola Sirhan]]></description>
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      <title><![CDATA[El Occidente eternamente atrasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/occidente-eternamente-atrasado_129_2065332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c6861350-9de8-46ed-9798-496cb26dd401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Occidente eternamente atrasado"></p><p>La <strong>declaración de la hambruna</strong> en la Franja de Gaza por la ONU, y luego por el Consejo de Seguridad, no carece de valor, ni mucho menos; al contrario, podemos <strong>calificarla de extremadamente importante y valiosa. </strong>Pero lo es en relación con la <em>presunta</em> conciencia de Occidente, que intenta así quitarse de encima parte de la responsabilidad de lo que ocurre en Gaza. Porque carece de valor para quienes la sufren, todas esas madres, por ejemplo, que cargan con los despojos hambrientos de sus hijos. <strong>Para la gente de Gaza nada ha cambiado </strong>después de tal declaración. Siguen igual que antes, si no peor.</p><p>El asunto no se limita a todo el <strong>ruido mediático</strong> que acompaña la celebración de este tipo de declaraciones; está íntimamente ligado con el envés de cualquier declaración de este tipo que denuncia el crimen y lo reconoce, una <strong>denuncia que siempre llega tarde</strong> —si es que llega alguna vez–. Se vincula también con esa esperanza moral que anida en lo profundo de las víctimas y que nunca desaparece, esperanzadas, al menos, de que su sangre derramada y los cuerpos despedazados allá, ante las pantallas de televisión de todo el planeta, sean capaces de remover una<strong> conciencia humana universal moribunda.</strong></p><p>Para quienes sufren las matanzas en Gaza desde hace casi dos años, el asunto representa el <em>retraso </em>de occidente, no en el sentido de “demora” —es decir, que algo ocurra fuera de su momento—, sino en el de <em>atraso</em>: el <strong>atraso moral de los países del llamado “Norte” global.</strong></p><p>Comprender las características de este atraso no es difícil para las y los que hemos nacido en el Sur del mundo; nuestro destino, historia y modernidad abortada se han forjado en el crisol del "egoísmo sagrado" del Estado colonial europeo, que sigue existiendo hoy bajo otras formas.<strong> Un occidente que ve sus intereses como si fuesen los de toda la humanidad, </strong>y considera que su discurso moral conforma el pasado, el presente y el futuro del mundo en su conjunto.</p><p>Régis Debray vino a decirlo de un modo revelador: mientras la polaridad entre Este y Oeste puede pertenecer al pasado, lo esencial es que <strong>occidente sigue siendo unipolar, </strong>pues no acepta discusiones, ni quiere que nadie cuestione su liderazgo, ni su monopolio de los valores universales, ni sus sensibilidades humanas, ni su forma de gestionar los conflictos.</p><p>Hoy, cuando estas características se hacen cada vez más evidentes, el retraso/atraso no es una condición temporal o coyuntural. Es un atraso crónico, una escisión burocrática dentro del Estado, la supresión de cualquier atisbo de sensibilidad moral hacia el otro. En este contexto,<strong> las declaraciones, </strong>por muy críticas e incisivas que puedan parecer, <strong>se reducen a una decisión consciente de no asumir responsabilidades, </strong>de tratar las tragedias, las guerras, las agresiones —y hoy el genocidio— como asuntos susceptibles de ser manejados con un ruido mediático que vacía cualquier decisión “humanitaria” de su significado. Así, se celebra la decisión mientras se olvida el crimen en sí.</p><p>De esta forma, las instituciones internacionales, los análisis mediáticos y los debates públicos se dirimen sobre <strong>escenarios de moralidad dramatizada, </strong>asumiendo roles de crítica y elogio que eximen de la asunción de responsabilidades. Mientras, el Estado, refuerza su papel pasivo, que no es otra cosa que complicidad con el criminal, bajo el palio del ruido mediático y los debates encendidos.</p><p>En este mismo rol escénico encaja el destino teatral del próximo anuncio sobre <a href="https://www.infolibre.es/internacional/resolucion-onu-palestino-traza-camino-irreversible-paz_1_2062098.html" target="_blank" >el reconocimiento del Estado Palestino en la Asamblea General de la ONU.</a> Un anuncio que llega en un contexto escandaloso por sí mismo, justificado —como dijo el presidente francés Emmanuel Macron— no por el reconocimiento de los crímenes de "Israel" y, por tanto, el “deber” de sancionarla, sino para proteger a Israel de sí misma. No será pues presentado como la afirmación de un derecho histórico, ni como una<strong> condena por haber provocado una tragedia palestina</strong> que dura ya más de 77 años. No será un acto de justicia hacia los palestinos, a pesar de toda la retórica mediática que lo acompañe. Será más bien una herramienta de <strong>marketing político</strong> en el gran teatro de la política internacional, con el objetivo de calmar a la opinión pública mundial, cada vez más solidaria con los derechos del pueblo palestino frente al salvajismo del proyecto sionista. Se trata de <strong>proteger la imagen de los Estados occidentales</strong> frente a las consecuencias de su apoyo incondicional a Israel, basándose en una omisión total del concepto de <em>justicia</em> y los valores éticos que dice defender.</p><p>En lugar de reconocer a la víctima crearán una herramienta para <strong>corregir el comportamiento del verdugo</strong> y proporcionarle una válvula de escape moral y política.</p><p>Y, en consecuencia, cada anuncio en favor de los palestinos se convertirá en un anuncio al servicio de los Estados del Norte global. Se celebrará frente a las cámaras, se aplaudirá, aliviará conciencias, pero no se traducirá en un enfrentamiento real con el verdugo. <strong>El intento de borrar al pueblo palestino continuará. </strong>El crimen prevalecerá. Y occidente seguirá, siempre, atrasado en su supuesta excelencia ética.</p><p>_______________________________________</p><p><em><strong>Rola Sirhan</strong></em><em> es una escritora palestina residente en Beirut, directora de la revista 'al Hadath'.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 04:01:48 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Rola Sirhan]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Gaza,Bombas sobre Gaza,La invasión de Gaza,Palestina,ONU,Resoluciones ONU,Comisión Europea,Europa,Unión Europea]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[El mérito palestino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/merito-palestino_129_2091144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Siguen los <a href="https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/solidaridad-palestina-revitaliza-democracia_129_2083379.html"  >palestinos</a> intentando probar su mérito, que no es otro que el de <strong>demostrar su valía para gobernarse a sí mismos</strong>, para tener su propio Estado, y para que se les reconozca como un pueblo. Es una cuestión en la que no han cesado de debatirse desde que los primeros sionistas comenzaron a infiltrarse en Palestina, demostrando su propia “valía” en controlar la tierra y dominarla, utilizando estrategias coloniales para acreditar su competencia, mientras llevan a cabo un proceso constante de vaciamiento y neutralización de todo aquello que pudiera probar que el palestino es competente y digno de administrar sus propios asuntos.</p><p>Se trata, en esencia, de una <strong>cuestión ligada a la herencia colonial en su conjunto</strong>, pues siempre ha recaído sobre los pueblos originarios la obligación de esforzarse, con ahínco, para demostrar su capacidad y su aptitud para asimilar las estructuras, herramientas, e incluso los criterios y valores del colonizador. Todo esto se dio, fundamentalmente, a través de la imposición de los valores de la “superioridad” y de la “diferencia” entre los pueblos, lo que permitía al colonizador, en virtud de esa supuesta superioridad, otorgarse así mismo un presunto derecho incuestionable de gobernar.</p><p>En general, este ha sido el <strong>modelo colonial, que continúa aplicándose en la actualidad</strong>, pero que busca al mismo tiempo reinventarse y probarse. Mientras se impone un nuevo modelo de gobierno en Gaza, es difícil comprender su verdadera naturaleza, pese a todas las declaraciones, esquemas y explicaciones que lo acompañan, incluso si pretendemos entenderlo. Entre la administración militar establecida para operar desde el asentamiento Israeli de Kiryat Gat, la administración civil que se proyecta operar desde Al-Arish en Egipto, el gobierno tecnocrático palestino en la Franja de Gaza, además de los <strong>intentos de la Autoridad Palestina en </strong><a href="https://www.infolibre.es/politica/trump-dice-israel-perdera-apoyo-si-anexiona-cisjordania-no-pasara_1_2085638.html"  >Cisjordania</a> de encontrar su propio hueco dentro de este modelo, y los esfuerzos de los servicios de inteligencia para establecer y esclarecer una amalgama de competencias, responsabilidades y medidas de supervisión entre todos estos brazos de poder, no existe una estructura política clara. Parece más bien una telaraña de brazos superpuestos e interconectados, donde el <strong>modelo de gobierno resulta, claramente, indefinible</strong>. Se trata de un modelo completamente nuevo, que no se asemeja ni al mandato, ni al protectorado, ni a la tutela, ni al colonialismo directo, sino una mezcla de todos ellos. Quizá Gaza se haya convertido en un laboratorio donde se experimenta con esta forma híbrida de colonialismo, que combina diversos métodos de dominación.</p><p>Si este modelo confuso y nebuloso refleja alguna verdad, es la verdad del palestino en general, y de los palestinos de Gaza en particular, que ha obligado a la mentalidad colonial a estrellarse contra el muro y sacudirse hasta concebir semejante propuesta. Este laboratorio geopolítico en Gaza, con sus formas inéditas de control, <strong>no es una prueba del ingenio colonial, sino más bien una evidencia clara y contundente del fracaso en dominar al palestino</strong>. Es una manifestación, ante todo, del fracaso en manejar la tenacidad del palestino en su resistencia, cuya firmeza ha empujado constantemente a la mentalidad colonial hasta el borde de la crisis.</p><p>Este modelo, confuso y vacilante, refleja la impotencia frente a un pueblo que se niega a ser derrotado o a ser gobernado con facilidad. Ninguna forma de control o dominación ha logrado someterlo, pues siempre intenta liberarse de ellas. Y si en algún momento las acepta, no tarda en minarlas y desmantelarlas tanto para sí mismo como para los demás. Hoy, <strong>los palestinos siguen intentando asimilar lo sucedido durante dos años</strong> <strong>enteros de un genocidio sistemático</strong>, en un esfuerzo por superarlo. Permitir la aplicación de tal modelo extraño de administraciones y responsabilidades en Gaza no es más que una oportunidad para tomar aliento: si se le pregunta hoy al palestino de Gaza si aceptaría que el diablo lo gobernara, después del infierno que ha vivido, aceptaría, pero sería una aceptación táctica, ante todo, hasta que pueda reunir de nuevo los fragmentos de su espíritu luchador.</p><p>Esa es, en definitiva, la fuente primordial y última del mérito palestino: la determinación de <strong>neutralizar cualquier forma o modelo de dominación impuesto sobre él</strong>, reflejando el más alto grado de conciencia del significado de la lucha y de su horizonte temporal de largo alcance. Cualquier aceptación de un modelo de gestión, de tregua, de arreglo administrativo o de eficacia burocrática, solo puede entenderse dentro del marco de un proceso histórico prolongado basado en una voluntad absoluta de emancipación, que hará de este “laboratorio” una simple estación pasajera en la historia de un pueblo que sigue encontrando su verdadero mérito en su resistencia y en su derecho incuestionable a la libertad.</p><p>---------</p><p><em><strong>Rola Sirhan</strong></em><em> es una escritora palestina residente en Beirut, directora del medio digital 'al Hadath'</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Nov 2025 05:00:29 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Rola Sirhan]]></author>
      <media:title><![CDATA[El mérito palestino]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Bombas sobre Gaza,La invasión de Gaza,Palestina,Autoridad Palestina,Territorios palestinos]]></media:keywords>
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