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    <title><![CDATA[infoLibre - Alejandro Roselló Nadal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/autores/alejandro-rosello-nadal/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Alejandro Roselló Nadal]]></description>
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      <title><![CDATA[El papa se moja: el anticristo es la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/papa-moja-anticristo-ia_129_2205451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/08619da5-6139-452f-a8a0-bc3e4531f800_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa se moja: el Anticristo es la IA"></p><p>El papa León XIV está en España hasta el 12 de junio entre Madrid, Barcelona y Canarias. Nuestro pontífice “más hispano”, con nacionalidad peruana –país donde estuvo más de dos décadas– y de madre de ascendencia española, <strong>publicó el pasado 15 de mayo la nueva y polémica encíclica </strong><em><strong>Magnifica Humanitas</strong></em>, con el subtítulo “Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”. El documento de 130 páginas aborda la relación entre la tecnología y la fe, planteando que la humanidad se enfrenta en estos momentos a una elección crucial: <strong>construir una nueva “Babilonia tecnológica” o edificar una nueva civilización del Amor</strong>. A muchos ha sorprendido que este papa, cada vez más político, se moje tanto en este tema alertando sobre los riesgos de la IA y la deshumanización frente al avance descontrolado de la tecnología, la cual está siendo utilizada como instrumento de control, dominio y exclusión al quedar concentrado su poder en manos de unos pocos tecnócratas ególatras. El desarrollo tecnológico y el rápido avance de la IA son tomados en esta encíclica como una arquitectura de poder que requiere límites éticos urgentes. En la teoría, es sensato y necesario establecer esos límites. Pero, ¿qué está pasando en la práctica hoy en día? </p><p>No deja de ser como mínimo curioso que la propia encíclica del papa esté <strong>bajo sospecha de haber sido creada con IA</strong>. Herramientas de detección de texto estimaron que un 62% del primer capítulo del documento papal contiene estructuras generadas por computadora. El análisis lingüístico detectó sesgos predecibles de escritura artificial en el modelo Claude, de la empresa Anthropic, cuyo cofundador estuvo junto al Papa en la presentación pública del documento. Y es que este gigante tecnológico ya tuvo problemas con Trump por poner límites a la IA en el negocio de la guerra. La connivencia parece evidente. Y aunque, obviamente, el Vaticano no lo ha confirmado oficialmente, es altamente probable que los teólogos redactores de la encíclica <strong>utilizaran modelos avanzados de IA para estructurar al menos el borrador</strong> de un texto que, paradójicamente, advierte sobre los riesgos de perder la esencia e identidad humanas frente a las máquinas. Pero no voy a hablar ahora de la hipocresía de la Iglesia, ni de su mafia, ni de sus innumerables casos de pederastia. Sí decir, aunque sea de pasada, que este artículo de opinión está siendo escrito con inteligencia natural humana. Y no, el papa no va a estar en La Casita de Bad Bunny en Madrid pero sí hará su aparición con los migrantes de Canarias.</p><p>La cultura descarnada de la optimización económica catapultada por la lógica tecnocrática nos está llevando a una nueva religión digital que las unirá a todas en una sola: el transhumanismo tecnológico. Es curioso que <strong>el papa tome una cita del mago Gandalf</strong> de<em> El Señor de los Anillos</em> como forma de dar ánimos en estos tiempos de dolores de parto. Palantir, el nombre de la compañía norteamericana especializada en el análisis de datos (Big Data) que estará a cargo de la vigilancia mundial, es también el nombre de la piedra vidente que puede usarse para distorsionar la verdad y presentar visiones selectivas de la realidad en la obra de Tolkien. ¿Otra “casualidad”? </p><p>El progreso de los algoritmos, que “no son neutrales” y que están diseñados e impulsados por incentivos comerciales de eficiencia y beneficio, no sólo nos está llevando a la <strong>manipulación de la verdad, a la programación de la opinión pública</strong> y a la desinformación masiva, sino también a delegar nuestras decisiones, incluso cuando se trata de matar a seres humanos, a la lógica de una IA, lo que es calificado por el Papa como “inadmisible”. Este uso bélico y militar de la tecnología más puntera crea sistemas de armas autónomos, lo cual es peligroso para la especie humana, pero ante todo es una barbarie moral. Los drones de corto y largo alcance son ahora la nueva forma de guerra, barata y “eficaz”. Recientemente, una de las mayores oleadas combinadas de drones y misiles rusos contra Kiev <strong>causó 21 muertos civiles en una sola noche</strong>. Matar al enemigo, a un ser humano como nosotros, se convierte así en un mero dato estadístico que rentabilizar en el negocio de la guerra, un negocio más lucrativo que nunca ahora con el desarrollo tecnológico actual. </p><p>Y es que es fácil denunciarlo como lo hace el papa: “La IA simula empatía pero carece de espíritu”. ¿Y qué es el espíritu humano? <strong>La</strong> <strong>conciencia moral, el sufrimiento y el dolor humano</strong>, <strong>el amor y la experiencia de vida no pueden ser reducidas a meras variables</strong> estadísticas. ¿Dónde queda la dignidad humana? Bueno, ¿entonces qué nos hace humanos? ¿Y dónde queda la  responsabilidad de matar o hacer sufrir a alguien cuando dejamos esa decisión a una inteligencia artificial? Y es en este contexto de automatización digital  y de banalización del mal desde donde se desarrolla el concepto clave de la nueva encíclica papal: hay que “desarmar” a la IA. Terminator y la nueva encíclica del papa coinciden en su mensaje central…</p><p>Pero el negocio de la guerra es un gran negocio para estos gallifantes megalómanos.  Los monopolios tecnócratas no solo llevan a despidos masivos y a la precariedad laboral al priorizar la eficacia y la rentabilidad del mercado,  también lleva a los humanos a una nueva forma de “esclavitud digital” que toma muchas caras, también en la explotación física de la extracción de minerales en tierras raras necesarios para el progreso de la IA, en esa carrera continua de las grandes empresas tecnológicas por optimizar la IA. La <strong>petición de perdón pública</strong> por parte del Papa porque la Iglesia apoyó la esclavitud en el pasado se queda en una mera declaración anacrónica ante la nueva esclavitud algorítmica, en su sutileza sibilina. Netflix y Tik Tok, marihuana legal y renta básica universal. ¿Dónde hay que firmar? Pero el alma no se vende ni se puede comprar, si tú no quieres.</p><p>Entonces, ¿en qué sentido podemos afirmar que la IA encarna la llegada del anticristo en nuestros días? Más allá de cábalas y  profecías, y aunque el papa y sus “ayudantes” no lo digan, bajo esta perspectiva teológica, la IA es vista como el Mal encarnado, el anticristo del fin de los días, y <strong>no porque la tecnología sea mala, un software en sí es neutro, sino por el uso idolátrico que el ser humano le está dando</strong>. Nietzsche ya nos advertía en<em> El Crepúsculo de los ídolos</em> que “Dios ha muerto” y que lo hemos matado nosotros. Nuevos falsos profetas, nuevos falsos dioses, ídolos de barro se vuelven digitales y virales, y poco a poco vacían al ser humano de su libertad y su dignidad, atrapando su alma y anestesiando su espíritu.  La analogía no es baladí y la comparación de la llegada de la “Bestia” con el momento de singularidad de la mejor versión de la IA lleva de hecho ya tiempo pululando. </p><p>Y es que, en efecto, la IA encarnaría las características arquetípicas del anticristo en varios sentidos: para algunos la IA puede ser vista como una inteligencia “omnisciente”, simulando conciencia y empatía, presentándose como un “amigo” al que consultar o con el que compartir confidencias. Y a diferencia de los anteriores, este dios digital que es la IA sí que contesta a todas tus confesiones al instante. Como en la exégesis bíblica, <strong>la IA no se presenta como un monstruo horrible sino como algo fácil, cómodo y tentador</strong>. Tu móvil es una extensión. Satanás, Lucifer, Belcebú o como lo quiera llamar se presentará como un falso salvador que imita a Dios y engaña a la humanidad para crear un Nuevo Orden Mundial, algo necesario y deseable tras tantas guerras, caos e inestabilidad. En el libro del Apocalipsis se describe al anticristo como un poder que controla el comercio, la identidad y la vida social. Es la conocida como “marca de la bestia” sin la cual “no se podrá ni comprar ni vender”. <strong>La analogía es evidente con el dinero electrónico</strong> y la identidad digital, los sistemas de crédito social, la nanobiotecnología, el reconocimiento facial, la vigilancia masiva, la exclusión social y la marginación económica para todo aquel que se quede fuera de este nuevo orden digital o decida no someterse o colaborar.</p><p>Pero más allá de un microchip en la muñeca o de un tatuaje digital, el peligro está en el estado de sumisión y pereza mental, en el olvido de lo que somos y en la desconexión espiritual de la humanidad que <strong>promueve la nueva religión del transhumanismo tecnológico</strong>. El control totalitario gestionado por la IA será vendido como “paz y seguridad” por esas élites, que en sus luchas internas por el anillo de poder único, elegirán al <em>Primus Inter Pares</em>, La Bestia. ¿Elon Musk? ¿Donald Trump? Aún quedan personajes por entrar en escena… Mientras, <em>Apocalipsis now</em>, dicen cada vez más a los que no se quieren enterar. Pero tras los dolores del parto, la alegría de un nuevo nacimiento está por llegar, una nueva humanidad. <strong>Disolver el miedo, el desarrollo de la conciencia y el discernimiento</strong>, vivir desde dentro y no para afuera… el mejor antídoto, la mejor guía de resistencia, sigue siendo nuestra espiritualidad. La revolución será silenciosa, o no será.</p><p>_________________________</p><p><em><strong>Alejandro Roselló Nadal </strong></em><em>es profesor catedrático de Filosofía del IES Cotes Baixes (Alcoy, Alicante</em>).</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 04:01:12 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Papa,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/humanos-luna-lunaticos-tierra_129_2176416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/626a7fe3-c894-49f1-b99c-f74b49916634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="asdj"></p><p>Marx, Nietzsche y Freud son conocidos como los "filósofos de la sospecha" por ser considerados los <strong>pensadores más críticos y disidentes del siglo XIX y XX</strong>. ¿Dónde están esos filósofos críticos en nuestro siglo XXI? Cuatro humanos llegan más lejos que nunca en el espacio y vuelven a casa sanos y salvos. Mientras más de 360 millones de personas padecen hambre en ese mismo hogar, atemorizados por lunáticos y guerras, la NASA afirma que en unos dos años podrán empezar a construir estaciones permanentes en la Luna. ¿Y para qué? <strong>La Luna, como la guerra, es otro gran negocio, aquí disfrazado de “ciencia”.</strong> Nuestro satélite natural posee recursos estratégicos como agua congelada en los polos (para beber, producir oxígeno y combustible), Helio-3 para energía de fusión limpia (extremadamente escaso en la Tierra), y metales valiosos como hierro, aluminio, titanio y silicio, además de otros metales raros necesarios para la gran demanda tecnológica que va de forma exponencial en aumento. China lo sabe y lleva la delantera de momento. En el 2024 ya recogió muestras del polo sur lunar y tiene programada una misión tripulada para el 2030 para construir allí una Estación de Investigación. El anuncio sorpresa de la NASA de hace unos días de <strong>lanzar en dos años un vehículo de propulsión a Marte</strong>, usando a la Luna de trampolín, no es por prestigio científico ni por el bien de la humanidad, todo esto se trata de una competición encubierta por los recursos materiales energéticos presentes y futuros. La guerra en la Tierra, ese “bote salvavidas”, ya no es suficiente y ahora la batalla por la energía y el poder se libra también en el espacio exterior en la lucha por la soberanía de otros planetas. De momento, nada nuevo bajo el Sol, Salomón ¿Dónde está la sabiduría perenne en nuestro tiempo? ¿Dónde está la ciudadanía crítica, los pensadores disidentes?</p><p>Las dudas de la llegada del hombre a la Luna hace más de 50 años resultan razonables. Se dice que <strong>los humanos pisaron la superficie lunar hace ya 53 años</strong>. Neil Amstromg habló en directo con el presidente Nixon en 1969 con un teléfono verde viejuno. ¿Por qué EEUU no ha vuelto antes a la Luna? La NASA dijo que perdió la tecnología. ¿En serio? Se supone que entre 1969 y 1972 un total de 12 astronautas pisaron la Luna en 6 misiones diferentes dentro del programa Apolo. ¿Cómo pudieron con la tecnología de aquellos años<strong> alunizar tantas veces con éxito </strong>y con la del 2026 deben seguir haciendo ensayos para poder hacerlo? ¿No te resulta sospechoso, como mínimo curioso, este anacronismo tecnológico? En 50 años la tecnología ha evolucionado de forma bestial. Tu teléfono ha cambiado por completo, pero la tecnología espacial que nos muestran parece haberse congelado en el tiempo. El ordenador con el que se supone que llegaron a la Luna en 1969, el <em>Apollo Guidance Computer</em>, tenía una potencia similar a la de un microondas moderno, con una velocidad de ~2 MHz, 4 KB de RAM y 36 KB de memoria de solo lectura, una capacidad ínfima comparada con el móvil de tu bolsillo. Sólo hay que mirar con cuidado el material que se ha conservado de aquel entonces para que las dudas razonables vayan en aumento, las paredes del módulo lunar eran de aluminio y del grosor de una lata de Coca-Cola, por no hablar del motor de coche de Fórmula 1. La información que se puede rescatar de la hemeroteca conservada y los argumentos contra las objeciones aportadas lindan por momentos el cachondeo. En la película <em>Fly Me to the Moon</em> (2024) Scarlett Johansson interpreta a una experta en marketing contratada por la NASA para mejorar su imagen y producir un <strong>falso alunizaje del Apolo 11 en un plató de cine</strong> ante los éxitos de la URSS en su programa espacial: Sputnik y la perra Laika (1957), las primeras imágenes de la cara oculta de la Luna (1959) y Yuri Gagarin como el primer humano en viajar al espacio (1961). En plena Guerra Fría, los norteamericanos tenían que hacer algo al respecto. ¿Podría estar pasando algo similar con China ahora como primera potencia espacial? Los paralelismos, sin duda, dan qué pensar…</p><p>El llamado “primado negativo” es conocido en psicología como una especie de trampa mental donde la atención previa, selectiva y dirigida, inhibe posibles respuestas futuras ante un engaño extraordinario o evento traumático. En la ingeniería sociolingüística se asocia con la <strong>“programación predictiva", teoría del condicionamiento cultural</strong> donde los medios utilizan películas, series, noticias y entretenimiento para familiarizar al público con futuros cambios sociales indeseables, haciendo que parezcan naturales, necesarios y aceptables. Hollywood es experto en este arte: hacer de la distopía algo utópico y deseable. <strong>Netflix, marihuana y renta básica es la nueva versión 2.0 del pan y circo romano</strong> en nuestra era digital. Así que sospechar como herramienta filosófica, pensar por uno mismo de forma crítica y más allá del televisado discurso oficial, no es ser conspiranoico ni negacionista, no es promover el bulo y la desinformación, es afirmar el verdadero espíritu científico, y reivindicar el trabajo de la verdadera filosofía, tan necesaria en en estos tiempos de transhumanismo tecnológico y baja caladura moral. </p><p>Ni tierra plana, ni “actornautas”, ni domo holográfico, ni prisión kármica ni escuela virtual, ni granja humana, <strong>ni archivos de Epstein ni Estrecho de Ormuz ni guerra mundial ni uso del armagedon nuclear</strong>… el egregor colectivo y la simulación de la realidad controlada por la narrativa oficial hacia un Nuevo Orden Mundial, eso es de lo que hoy en día hay que sospechar. Si Nietzsche levantara la cabeza sacaría su martillo ante los nuevo ídolos: los valores de la “verdad” en el desarrollo humano con la biotecnología; la evasión del espíritu humano con la realidad virtual de la pantalla y su distracción masiva; su efecto anestesiante ante el dolor humano, propio y ajeno; la voluntad de poder débil del ciudadano mediocre y borrego, portales orgánicos desalmados y NPCs inconscientes de que su vida es ya poco más que un repetitivo videojuego.</p><p>Mientras <strong>humanos flotan por el espacio lunar con un bote de Nutella</strong>, lunáticos reyes payasos gobiernan este circo mundial haciendo de la guerra un meme y de la violencia banal un espectáculo visual. Y entre guerra y guerra nos quieren ilusionar con los nuevos cuatro jinetes de la Artemis II y la <strong>“histórica” misión de 10 días alrededor de la Luna</strong>. La sospecha crítica como arte filosófico tiene que defender aquí un escepticismo sano ante la “versión oficial” recibida a través de la información de instituciones gubernamentales y científicas, una información sesgada que está diseñada y filtrada para mantener a la mayoría de la humanidad en un estado letárgico de distracción perpetua e inconsciencia inercial, descalificando de <em>fake news</em> todo lo que se sale de la línea de su narrativa oficial. <strong>La carrera por el control del espacio exterior y los últimos anuncios pomposos de la NASA</strong> son parte de un mismo escenario que desvía la atención del ser humano de la exploración de su propio espacio interior. Lo que la ciencia oficial representa es sólo una pequeña fracción de la realidad, la parte material. Y nosotros desde luego que no somos sólo eso. ¿Dónde está pues todo el resto? </p><p>Llegados aquí, el peso de la simple pregunta filosófica puede resultar ahora más evidente: ¿por qué ir a la Luna o Marte mientras haya un sólo niño que se muera aquí de hambre? ¿Es que nunca has visto a un bebé? ¿Cambiarías su vida para que la meada de Trump llegue más lejos que nadie? Pues eso, nada nuevo bajo el sol, pan y circo tuneado al nuevo estilo de hoy. El gladiador forjado ha sido sustituido por futbolistas y astronautas en el espacio televisado, y el emperador sabio por un bufón payaso. Pero <strong>Trump está cada vez más aislado, demente y lunático</strong>, hasta sus más fieles correligionarios anhelan ya su destitución. Mientras, las amenazas y declaraciones absurdas del Calígula anaranjado se suceden sin orden ni concierto ni descanso: “no puedo permitir que las armas nucleares estén en manos de lunáticos”, “esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, “los medios de comunicación de noticias falsas están locos”, “hagamos un acuerdo o no, hemos ganado, te guste o no lo que digan las <em>Fake News</em>”, “<strong>el reseteo más poderoso del mundo” está por llegar</strong>. ¿Cuándo estallará una guerra civil en Norteamérica? ¿Y cuántos atentados terroristas habrán por culpa de ese lunático? Trump advierte a China que tendrá “grandes problemas” si envía armas a Irán. Estaba claro que no iba a haber “acuerdo de paz” en Islamabad. Mientras se “negociaba”, Netanyahu, otro demente lunático, deja más de 300 muertos en en Líbano en menos de 10 minutos de bombardeos.</p><p>En fin, para qué seguir, el esperpento de este circo mundial es patético y dantesco. Así que no mires tanto la pantalla de ahí afuera, no mires tanto ahí arriba, <strong>que tu atención selectiva primero vaya abajo y adentro</strong>. Desconocemos de momento la profundidad del engaño y la ilusión del espectáculo, pero yo sospecho con la razón de la filosofía del montaje y el escenario. Es mi trabajo. Reivindicar que la moral y la ética van antes que cualquier negocio o cualquier ciencia. ¿Para qué invertir tanto esfuerzo humano en llegar a otros planetas cuando apenas podemos habitar el nuestro? ¿No crees que haremos lo mismo, si alguna vez llegamos a vivir allí? Quizá lo hayamos hecho ya, y más de una vez, en un eterno retorno de lo idéntico. Quién sabe. ¿Tu hogar es donde naciste, a dónde quieres ir, o el lugar donde cesan todas tus ilusiones e intentos de fuga, evasión y escape? La conquista del espacio exterior, negocio y guerra. La conquista del espacio interior, paz y amor… <strong>Tú eliges, querido lector</strong>. ¿Un demente Nuevo Orden Mundial o una Nueva Humanidad en una Tierra Restaurada? Bajar el Cielo a la Tierra primero, elijo yo. </p><p>_________________</p><p><em><strong>Alejandro Roselló Nadal</strong></em><em>, catedrático de filosofía del IES Cotes Baixes (Alcoy).</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 05:50:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></author>
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      <title><![CDATA[Trump y la guerra del lenguaje por el control de la narrativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/trump-guerra-lenguaje-control-narrativa_129_2160485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a9d450e2-de4a-4b75-806f-818a2501f19b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump y la guerra del lenguaje por el control de la narrativa"></p><p>En otra bravuconada más del rey payaso de este circo, <strong>Donald Trump ataca Irán para liberarlo,</strong> una nueva guerra preventiva para evitar la guerra, en otro ejercicio de<strong> ingeniería sociolingüística</strong> para controlar la <strong>narrativa</strong>. En el fondo, <em>Furia épica</em>, esa nueva guerra en Irán y el Líbano que se extiende por el mundo entero sumando muertos, es por el <strong>control de la energía y el petróleo,</strong> es la vieja guerra por el poder y el dinero. Y ya está. Trump, payaso rey y títere a la vez, apretado por<strong> Netanyahu, </strong>el Golem semítico, pide ayuda a <strong>Putin</strong>, el muñeco de hielo, para que <strong>no suban los precios de los mercados </strong>con el estrecho de Ormuz bloqueado. ¿Cuánto puede durar esta guerra y hasta dónde puede llegar? <strong>Cualquier atentado puede pasar </strong>en cualquier parte del mundo en cualquier momento. Moros y cristianos, enfrentados de nuevo. Las Fiestas de Alcoy en su verdadero origen dantesco. El nuevo ayatolá iraní –dure lo que dure– lleva el asesinato de su padre en su mandato. Y <strong>el odio sigue aumentando.</strong> ¿Y los otros bandos? Si <strong>Rusia calla </strong>es por llevarse tajada en Ucrania, y si<strong> China es moderada</strong> es por quedarse con Taiwán. En fin, con Trump, con un niño de 7 años a los mandos del videojuego mundial matando a los malos -el próximo Cuba quizá-, se puede esperar cualquier cosa. <strong>El miedo, la inseguridad y la incertidumbre </strong>siguen siendo los medios más usados de lavado de cerebro y de <strong>manipulación de masas. </strong>Y el personaje títere que representa Trump propicia todo esto como agente del caos.</p><p>La aventura en Oriente Medio de Trump, esa misión especial por el amigo Israel, sus secretos y su dinero, afecta al<strong> precio de los carburantes</strong> y con ello a todo el resto. Eso llega a tu bolsillo. La reciente<strong> liberación histórica de reservas de 400 millones de barriles de petróleo </strong>para contener los precios es sólo un parche temporal. La inflación, el turismo, la muerte de niños e inocentes, el dolor físico y el sufrimiento espiritual son para Trump <strong>pequeños sacrificios </strong>necesarios para la seguridad y la paz mundial en este incipiente <strong>Nuevo Orden Mundial, </strong>al que también Europa se tiene que adaptar como ya reconoce la <strong>presidenta de la Comisión Europea.</strong> La guerra no se termina, nunca se acabó, pero ahora<strong> con Trump se expande</strong> y se normaliza como espectáculo pop televisivo: la Casa Blanca enviando <em>reels</em> de Bob Esponja soltando misiles a Irán. <strong>La guerra con Trump se ha vuelto un meme, </strong>algo que copia deforme la realidad, queriendo hacer de lo macabro algo gracioso. O dicho de otro modo: porno rosa para menores mentales. La guerra ya no se argumenta o justifica, con Trump se alardea y se presume de ella. No, señor Trump, no “hemos ganado”. Está alucinando. En el fondo <strong>nadie gana en una guerra… </strong>Ya veremos cuando empiecen a llegar soldados en cajas a Norteamérica…</p><p>¿Podría este Señor de la Guerra de inestable salud mental ser el próximo Nobel de la Paz? El que<strong> Trump quiera tanto el Nobel de la Paz </strong>no es sólo un ejemplo baladí de su narcisismo sociópata. El que lo haga <strong>a través de la guerra,</strong> y sobre todo que el resto del mundo lo aplauda y consienta, es un síntoma de la<strong> decadencia total de nuestra civilización </strong>y sus valores, y otro ejemplo más de la enfermedad terminal de nuestra vieja civilización occidental ante la gestación de una nueva ontología de la realidad. Pero detrás del escenario, tras el humo de distracción y las cortinas del decorado, está esa<strong> guerra más sutil entre las élites</strong> por el control de la narrativa de la agenda, está la lucha por el dominio del juego del lenguaje predominante en este naciente Nuevo Orden Mundial que surgirá tras el caos provocado por el personaje Trump.</p><p>Desde Sócrates hasta Wittgenstein, los mejores pensadores críticos nos han advertido del valor y el poder de las palabras. Pero ahora tenemos a un rey payaso octogenario que habla como un niño de 7 años.<strong> Trump reduce el lenguaje al mínimo y se adapta al ritmo de TikTok </strong>de mis alumnos y su generación digital con frases cortas y tontas (de zoquete que va de gracioso en clase por su falta de atención en casa),<strong> cambiando de tema cada 10 segundos </strong>cuando le haces preguntas directas y le encaras. Retórica básica y dual de buenos y malos, feos y guapos, moros y cristianos. Me gusta y no me gusta. Poco más. Alardear de no leer como hace Trump para acercarse a las clases trabajadoras es fruto de la ignorancia. Y es que aún sigue habiendo universidades y colegios públicos, como en el que trabajo yo como docente de secundaria. La ingeniería lingüística social es tan antigua como el mismo ser humano, es el<strong> arte de la persuasión y la manipulación </strong>a través de la magia y el juego de las palabras. Y son estos juegos del lenguaje de la narrativa oficial los que quieren definir nuestra forma de vida actual y la forma de ver nuestra realidad. Con Trump en el poder,<strong> el oxímoron en el lenguaje es institucional, </strong>dice una cosa y su contraria, y aquí no pasa nada. Y mientras las bombas caen, él baila…</p><p>Pero más allá del personaje que representa Trump, la idea de fondo aparece ya más obvia: si los juegos del lenguaje se empobrecen, las formas de vida también se estrechan y se pierden. Es otra forma de deshumanización por el olvido de lo que somos. Pero recuerda, querido lector, que aunque la ontología de nuestra realidad se encoja al tamaño de un eslogan,<strong> tu espíritu no cabe en un meme. </strong>En las aulas donde trabajo compito contra un scroll infinito por el tiempo de atención de mis alumnos.<strong> Los papeles de Epstein ya no forman parte de la narrativa actual, </strong>obviamente una guerra mundial requiere nuestra atención mucho más. La atención es selectiva pero también los milagros pasan todos los días: un simple cambio de percepción es posible a cada momento y eso puede cambiar una mente, y también un <strong>nuevo mundo naciente.</strong> Las bombas no caen sobre mapas, los muertos no son cifras, son seres humanos de carne y hueso tan inocentes e ignorantes como tú y como yo. ¿Cuánto cuesta esta guerra al mundo? ¿Y a nuestros bolsillos? ¿Es ésa la pregunta importante de verdad? Apelo a la <strong>conciencia de tu espíritu y a tu corazón en tu humanidad, </strong>querido lector que hasta aquí has llegado ya. Es hora de despertar.</p><p>____________________________</p><p><em><strong>Alejandro Roselló Nadal </strong></em><em>es profesor catedrático de filosofía del IES Cotes Baixes (Alcoy). </em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:00:40 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></author>
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