<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Vladimir Illich Lenin]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/vladimir-illich-lenin/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Vladimir Illich Lenin]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[El paseante solitario visita la tumba de Lenin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/paseante-solitario-visita-tumba-lenin_129_2129157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b27582d8-87f2-4a77-8f80-a272da32c0eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El paseante solitario visita la tumba de Lenín"></p><p>Salí de la reunión cansado y decidí dar un paseo por el parque. Absorto por lo allí escuchado, me interné por una senda desconocida. Un viento huracanado envolvió mi cuerpo y desperté del ensueño. Una voz desconocida me llamaba por mi nombre. Levanté la vista y vi <strong>una figura incandescente</strong> bajo un frondoso castaño de indias. No era la Virgen ni San Pancracio. Así que me atreví a preguntar ¿Qué quiere de mí, alma en pena? La luminosa figura se giró y me lanzó una mirada de fuego. “Sígueme, te mostraré el camino”. Desconcertado, seguí a paso ligero la estela de estrellitas hasta un macizo repleto de glicinias y campanillas. Sobre aquella belleza natural se abría una puerta al aire y al fuego por la que, sin saber cómo, penetre. “<strong>¿Has renegado de mí?</strong> ¿Verdad?”. “No, yo sigo siendo co…” “Pues sígueme. Pero abrígate, pronto llegaremos a la Plaza Roja.”</p><p>Entonces recordé, palabra por palabra, la conversación mantenida con mi responsable que ahora os ofrezco:</p><p>― ¿Sabes? Lenin es un genio en la conquista del <strong>poder político</strong>. Esos que tanto hablan de democracia son los primeros en no respetarla. Y nosotros no vamos a ser tan tontos que..</p><p>― Ya, pero habrá que apoyar las buenas decisiones en razones y si hace falta, pues…</p><p>― ¡Pues, pues, pues qué! No puedes ser tan <strong>tibio</strong>.</p><p>― Hombre, yo…</p><p>― Nada, Lenin lo tenía claro. O estás con la revolución o haces el juego al imperialismo. Y eso también se ve en nuestro país; por una lado los lamebotas, por otro nosotros. ¡A la burguesía ni agua! La democracia no es un virtuoso contrato social. Es la correlación de fuerzas entre el proletariado, o sea <strong>nosotros</strong>, y la burguesía, o sea <strong>ellos</strong>.</p><p>― ¿No cabe un pacto honesto y sincero?</p><p>― Jamás, siempre engañan, por eso debemos hacernos con el poder mediante el arte de persuadir.</p><p>― ¿Y con el engaño también?</p><p>― Iluso, claro que sí. Pero nosotros engañamos por el bien de la sociedad futura. Además, debemos aparecer ante las masas como honestos y sinceros.</p><p>― ¿Se trata entonces de hacer malabarismos y mentir a sabiendas?</p><p>― Tómalo como quieras.</p><p>― Pero la verdad es necesaria... ¿O no?.</p><p>― La verdad era verde y se la comió un burro. Y ahora<strong> la construye la IA</strong> a medida.</p><p>― No lo creo. Siempre habrá gente honesta que denuncie la mentira. Además, ¿tú podrías vivir sin confiar en alguien?</p><p>― Sólo en los nuestros.</p><p>― ¿Y quiénes son los nuestros? ¿Esos a los que, a pesar de mentir, hemos de creer?</p><p>― Y amarlos hasta que nos valgan para algo.</p><p>― Eso es seducir, no amar. ¿Crees que es mejor ser cofrade que ciudadano?</p><p>― Los nuestros siempre serán los nuestros.</p><p>― Pues a mí me gusta tener vecinos, y no por eso estoy a partir un piñón con ellos. ¿A ti no te gusta pasear, ver a gente afable sin tener por ello compromiso alguno? ¿No te gusta ser un simple ciudadano?</p><p>― Si crees que así escapas a la lucha de clases estás nadando en la ficción. Ya no visten traje demócrata y matan por las calles a los migrantes y a los desarrapados.</p><p>―¿Hay algún cobijo para la vida en paz sin pleitesía ni comunión de los santos?</p><p>― No, sólo rojo o negro.</p><p>― Pues vaya plan. Y dime, tú cuando crees ser causa soberana de tus actos y poseedor de la verdad suprema ¿no te colocas fuera de esa lucha de clases y alimentas vanas esperanzas desde tu ordenador?</p><p>― Eres un ingenuo.</p><p>― Puede, pero hay un detalle que nos diferencia. Tú perteneces a una cofradía con rótulos en la Historia y yo soy un huérfano identitario.</p><p>― Nos ha tocado comenzar una época de cofrades de un signo u otro, y Huérfano o no, si quieres hacer cambios tienes que organizarte políticamente.</p><p>― Vale, pues seré de la cofradía de los sin nombre, de los paseantes solitarios reunidos. Será la que anuncie otra promesa menos lucrativa y menos heróica.</p><p>― En eso estamos.</p><p>― Entonces por qué señalar lo que nos separa, ¿cuestión electoral?</p><p>― ¡Bach! Harás el juego a los de siempre.</p><p>― No, esté donde esté, votaré y defenderé los valores que nos unen, no aquello que nos divide y nos hace odiar.</p><p>― ¿Conciliación cristiana?</p><p>― No, estrategia ético-política.</p><p>La figura incandescente refulgió con estruendo sobre el castaño y lanzó una llamarada. Acto seguido añadió con voz de ultratumba: “Siento interrumpir tus pensamientos, pero quiero enseñarte algo. Mira este cuerpo incorrupto. Es como la historia misma, <strong>dialéctica pura</strong>: por una parte, materia desechable para quienes la desean destruir. Por otra, referencia viva para quienes se mueven con la historia. Mis ideas equivocadas elevaron a mi país al rango de potencia mundial, sacaron de la esclavitud y del hambre a millones de personas y promovieron en otros pueblos la misma rebelión libertadora. Con estas mismas ideas, algunos de mis descendientes aplastaron a sus pueblos y crearon los Gulags, otros intentan ahora unirlas a regímenes más democráticos, pero todos vosotros debéis, <strong>a Marx y a mí</strong>, la potencia que tiene la idea de libertad y que, sin él y sin mí, no la tendría”. </p><p>Desperté del ensueño. ¿Peligro rojo, soviético? No. La bolsa subía, las redes ponían verde a Sánchez y el castaño no mostraba signos ígneos. Más allá, al otro lado de la pantalla, el polen caía, los precariados seguían como abejas en su labor y yo sentía el picor de la primavera. En ese momento pensé que <strong>la libertad </strong>es otra cosa que arbitrariedad interesada, ocupación de tierras raras, persecución de ilegales, insumisión fiscal, chanchullos judiciales con con áticos caros por medio y bocadillos de calamares. Y que los nuestros son todos los demás. ¿Habrá llegado <strong>la hora de beber</strong> o de reunir fuerzas y hacer frente al pesimismo?</p><p>_____________________________</p><p><em><strong>Sergio Hinojosa</strong></em> <em>es licenciado en Filosofía por la Universidad de Granada y profesor de instituto.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[7a064740-4678-4389-b004-287fc90517e1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 05:01:12 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Sergio Hinojosa]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/b27582d8-87f2-4a77-8f80-a272da32c0eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="760190" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/b27582d8-87f2-4a77-8f80-a272da32c0eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="760190" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El paseante solitario visita la tumba de Lenin]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/b27582d8-87f2-4a77-8f80-a272da32c0eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Democracia,Comunismo,Derecha,Vladimir Illich Lenin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vasili Grossman sobre Lenin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/vasili-grossman-lenin_129_1700020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>En el centenario de la muerte de Lenin podemos recordar  a Vasili Grossman, escritor soviético fallecido hace sesenta años; o más bien es interesante recordar lo que el escritor dijo de Lenin y la Revolución rusa en su obra <em>Todo fluye</em>. Grossman fue corresponsal de guerra en la batalla de Stalingrado y el <strong>primer periodista del mundo en anunciar la existencia de los campos de concentración nazi</strong> al entrar con el ejército soviético en los campos de Majdanek y Treblinka. Sobre lo vivido en este último escribió el <em>Infierno de Treblinka</em>. Después de la segunda guerra mundial, el escritor sufrió  un período de ostracismo por parte de las autoridades soviéticas que requisaron el manuscrito de su principal novela, <em>Vida y Destino</em>.  </p><p>En <em>Todo fluye</em>, Grossman narra la vuelta a casa, tras treinta años de prisiones y campos de trabajo, de Iván Grigorievich, antiguo estudiante, y las reacciones que su vuelta provoca en sus delatores y familiares así como las del recién liberado ante la nueva realidad postestalinista. Iván anotaba también en un cuaderno escolar sus pensamientos sobre Lenin y Stalin. “Todas <strong>las victorias del Partido y del Estado estaban ligadas al nombre de Lenin,</strong> pero también Vladimir Ilich cargaba a sus espaldas con todas las crueldades cometidas en el país”. Permitan que transcriba algunos de esos pensamientos .</p><p>“Los memorialistas afirman que siendo ya guía de la Revolución, fundador del Partido y jefe del gobierno soviético, continuaba siendo sencillo. No fumaba ni bebía, y en su vida injurió a nadie con palabras indecentes o blasfemias. Su tiempo libre era limpio, tenía placeres de estudiante : la música, el teatro, un libro, un paseo. Su vestimenta era siempre democrática, casi pobre”. Así comienza el relato de Iván sobre el Lenin hombre. <strong>La Revolución de Octubre seleccionó los rasgos de carácter de Vladimir Ilich que le eran útiles;</strong> los otros los rechazó, escribió Iván en su cuaderno de deportado.</p><p>Delicado, dulce y amable en sus relaciones personales, Lenin también se distinguía por la falta de piedad, la dureza y la brutalidad para con sus adversarios políticos. Nunca admitió que éstos pudiesen tener razón, ni siquiera parcialmente o que él se había equivocado, resalta el autor de <em>Vida y Destino</em>. “Todas sus capacidades, su voluntad, su pasión estaban subordinadas a un único objetivo: hacerse con el poder… pero no buscó conquistar el poder para sí mismo. Ahí termina la simplicidad y comienza la complejidad”. <strong>Ni el Lenin divinizado ni el creado por sus enemigos son aceptables para Grossman,</strong> quien prefiere el Lenin más cercano a la realidad, un Lenin que no es fácil de comprender.</p><p>Los profetas del siglo XIX predijeron que en el futuro Rusia se pondría a <strong>la cabeza del desarrollo espiritual de los pueblos, no sólo de Europa sino del mundo. </strong>Hay que recordar a Gogol en <em>Las Almas Muertas</em>: "El pájaro troika es el alma rusa universal y panhumanista... Cuando ocupemos nuestro puesto natural entre los pueblos destinados a influir sobre la humanidad no sólo con tiranía sino también con las ideas... ¿No es así como tú, Rusia, corres ágil e inalcanzable como una troika? A tu paso los caminos humean, los puentes retumban”.</p><p>Sin embargo, la historia rusa tenía otras realidades, indica Grossman recordando a Chaadayev: “El hecho colosal de la esclavización gradual de nuestro campesinado no representa más que la consecuencia rigurosamente lógica de nuestra historia”. "El aplastamiento implacable de la personalidad, la subordinación servil de la persona al soberano y al Estado acompaña de forma obsesiva la historia milenaria de Rusia. <strong>Sí, y esos rasgos también los vieron y los reconocieron los profetas rusos"</strong>, recuerda Grossman.</p><p>Parecía que en el siglo XIX, por fin, se había acercado ese tiempo anunciado por los profetas de Rusia, el tiempo en que tan receptiva y dispuesta a absorber las influencias espirituales de otras naciones, se disponía a influir sobre el mundo. Durante cien años, <strong>Rusia se impregnó de una idea de libertad importada del extranjero, </strong>el pensamiento de filósofos y pensadores de la libertad occidental. Y así fue como, fecundada por las ideas de la dignidad y la libertad del hombre se hizo la Revolución rusa.</p><p>Ante la joven Rusia liberada de las cadenas del zarismo desfilaron, como si se tratara de pretendientes, decenas, tal vez centenares de doctrinas revolucionarias, creencias, líderes del Partido, profecías, programas…Con qué pasión con qué avidez, con qué súplica los jefes del progreso ruso miraban la cara de la joven, relata un Grossman exaltado. <strong>La gran esclava detuvo su mirada, indagadora, dubitativa, sobre Lenin</strong>. Él fue el elegido.</p><p>Lenin, piensa Grossman, tenía <strong>la sensación de que su inquebrantable poder dictatorial </strong>era el garante de la conservación de todo en lo que él creía, de todo lo que había aportado a su país. “Era feliz de tener aquel poder, que identificaba con la justicia de su propia fe; pero de repente vio con horror que la firmeza que utilizaba con la sumisa y dulce Rusia era el signo de su propia impotencia. Y cuanto más riguroso se hacía su avance, cuanto más pesada se hacía su mano, cuanto más se sometía Rusia a la violencia revolucionaria y científica, <strong>menor era su energía para luchar contra la fuerza</strong> verdaderamente satánica de los antiguos tiempos de servidumbre”.</p><p>Bajo una mirada superficial, a muchos <strong>les daba la impresión de un creciente progreso,</strong> de que se estaba produciendo un acercamiento a Occidente, pero mientras que el crecimiento de Occidente estaba fecundado por el crecimiento de la libertad, el crecimiento de Rusia estaba fecundado por el crecimiento de la esclavitud. Toda la historia de Rusia obligó a Lenin a conservar la maldición de Rusia, el vínculo entre desarrollo y esclavitud. Los únicos verdaderos revolucionarios son los que atentaron contra los fundamentos de la vieja Rusia, contra su alma esclava, piensa Vasili Grossman.</p><p>La intolerancia de Lenin, su perseverancia, su implacabilidad hacia todos aquellos que pensaban diferente a él, su desprecio por la libertad, el fanatismo de su fe, la crueldad para con sus enemigos, todo aquello que le dio la victoria, había nacido y se había forjado en los abismos milenarios de la esclavitud rusa, de la no libertad rusa. Por eso, <strong>el triunfo de Lenin sirvió a la no libertad.</strong> La victoria de Lenin acabó siendo su derrota. Pero la tragedia de Lenin no fue sólo una tragedia rusa, fue una tragedia mundial .</p><p>El poder conquistado por Lenin <strong>no se escapó de las manos del Partido a la muerte de este. </strong>Sus camaradas, sus compañeros de lucha y sus discípulos continuaron su obra. La dictadura del Partido que Lenin había instaurado perduró después de su muerte, al igual que perduraron los ejércitos, la Cheká, las organizaciones para la eliminación del analfabetismo, y las universidades obreras. Pero no fue ni a Troski, ni a Bujarin, Rikov, o Zinoviev a quienes el destino asignó la tarea de expresar la verdadera naturaleza, la esencia secreta de Lenin. <strong>Stalin parecía construir a su propia imagen y semejanza el Estado fundado por Lenin</strong>, pero era la imagen de Stalin la que estaba hecha a semejanza del Estado y precisamente por eso se convirtió en el amo.</p><p>El autor de <em>Todo Fluye</em> caracteriza así el sistema estalinista: “un sistema en el que la ley es sólo un instrumento de la arbitrariedad, y la arbitrariedad es la ley; un sistema que hunde sus raíces milenarias en la servidumbre, que transformó a los <em>mujiks</em> en esclavos…Un sistema que<strong> transformó en esclavos a aquellos que reinaban sobre los </strong><em><strong>mujiks</strong></em><strong>; </strong>un sistema estatal que limita por un lado con el Asia pérfida, vengativa, hipócrita y cruel y por otro con la Europa ilustrada, democrática, mercantil y sobornable”.</p><p>En opinión de Grossman, <strong>después de la muerte de Stalin, su obra no murió, </strong>de la misma manera que no había muerto en su momento la obra de Lenin. El Estado sin libertad, dice, ha entrado en su tercera fase (Vasili Grossman escribe <em>Todo Fluye</em> a finales de los 50 y principios de los 60 del siglo pasado). “Lenin lo fundó, Stalin lo construyó y ahora en la tercera fase se ha puesto en marcha, como dicen los constructores. Cierto que quedan muchas cosas por acabar, pero no es necesario recurrir continuamente a los métodos destructivos del anterior jefe de obra, el viejo dueño”.</p><p>Esta nueva realidad hace preguntarse a Grossman sobre el futuro de la Unión Soviética: “ ¿Qué ocurrirá más adelante? ¿Los cimientos son verdaderamente inquebrantables? ¿Tiene razón Hegel? ¿De veras todo lo que es real es racional? ¿Es real lo inhumano? ¿Es racional? Y se responde: “ Por enormes que sean los rascacielos y potentes los cañones, por ilimitado que sea el poder del Estado e imponentes los imperios, <strong>todo eso no es más que humo y niebla que desaparecerá.</strong> Lo que permanece, se desarrolla y vive es sólo una verdadera fuerza que consiste en una sola cosa: la libertad. Vivir significa ser un hombre libre. No todo lo real es racional. Todo lo que es inhumano es absurdo e inútil”.</p><p>El optimismo de Ivan Gregorievich sobre el avance hacia la libertad se ve dolorosamente puesto en duda por otro compañero de celda, Aleksei Samóilovich, quien cada vez que Iván vuelve de un interrogatorio con su fe en la desaparición de lo inhumano intacta, le argumenta: “¿Para qué defender la libertad? Ha pasado el tiempo en el que <strong>la gente veía en ella la ley y la razón del progreso;</strong> pero ahora todo está claro: no hay progreso histórico, la historia es un proceso molecular, el hombre es siempre idéntico, no hay nada que hacer, no hay desarrollo. Pero existe una ley sencilla: la ley de la conservación de la violencia, sencilla como la ley de la conservación de la energía. La violencia es eterna; por mucho que se haga por destruirla no desaparece, no disminuye, sólo se transforma”.</p><p>Aleksei Smóilovich insiste: "Usted está equivocado, no lo ha entendido, no lo ha visto con claridad. La historia de los hombres no está en la carrera de la troika sino en el caos, en el eterno paso de una violencia a otra". Iván tiene que reconocer que no es la troika de Gogol, sino la otra la que firma las sentencias de pena capital, pero acostado en su litera, medio muerto, exclama: “Siento que en mí sólo queda viva mi fe: la historia de los hombres es la historia de la libertad, de la más pequeña a la más grande, la historia de toda la vida, desde la ameba al género humano, es la historia de la libertad, es el paso de una libertad menor a una libertad mayor; que la vida en sí misma es libertad. Esa me da fuerzas, palpo la preciosa, espléndida, luminosa idea escondida entre mis andrajos carcelarios. <strong>Todo lo que es inhumano es absurdo e inútil”.</strong> </p><p>____________________</p><p><em><strong>Julián Lobete </strong></em><em>es socio de </em><em><strong>infoLibre.</strong></em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[0f2ca281-6aa6-4d5c-bf7b-26fdd6b55a9f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jan 2024 20:49:56 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Julián Lobete]]></author>
      <media:title><![CDATA[Vasili Grossman sobre Lenin]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vladimir Illich Lenin,Iósif Stalin,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rusia conmemora en silencio el centenario de la muerte de Lenin, reducido ahora a nostalgia comunista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/rusia-conmemora-silencio-centenario-muerte-lenin-reducido-ahora-nostalgia-comunista_1_1693601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f88910f1-2652-409d-bef7-bec739e77270_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rusia conmemora en silencio el centenario de la muerte de Lenin, reducido ahora a nostalgia comunista"></p><p>Rusia conmemora este domingo el <strong>centenario de la muerte de Vladimir Lenin</strong> en línea con los recordatorios de los últimos años al líder comunista: en silencio y desde el distanciamiento marcado por el actual dirigente del país, <strong>Vladimir Putin</strong>, quien señalara en su día la doctrina de la "revolución global" defendida por el líder bolchevique como "la bomba atómica" que acabaría destruyendo "el edificio ruso", según ha informado Europa Press.</p><p><strong>Vladimir Lenin </strong>murió el 21 de enero de 1924 a la edad de <strong>53 años en su residencia de Gorki en la región de Moscú</strong>, sin instrucciones escritas sobre el método y el lugar de su entierro. A los pocos días de su fallecimiento, y vista la voluntad popular, los dirigentes soviéticos comenzaron los planes para embalsamar el cadáver de Lenin a largo plazo. El mausoleo es, desde 1990, patrimonio mundial de la UNESCO y <strong>lo visitan aproximadamente 450.000 personas cada año</strong>, según estimó en 2017 el comandante del Kremlin, Sergey Khlebnikov.</p><p>No obstante, a pesar de esta relevancia popular, en la arena de la historia Putin ha reducido a Lenin a un mero ejercicio de debate sobre el lugar de reposo definitivo de sus restos mortales. En 2019, el presidente ruso se pronunció sin mucho interés sobre el tema. <strong>"Me parece que debería quedarse donde está</strong>, más que nada porque todavía hay bastante gente que vincula sus vidas y sus destinos a ciertos eventos del pasado", manifestó antes de pasar página al tema. "Mejor no darle muchas vueltas. ¿Para qué? <strong>Lo que tenemos que hacer es mirar hacia el futuro y desarrollarnos</strong>", añadió en comentarios recogidos por la agencia TASS.</p><p>De momento no hay previstos más eventos conmemorativos que el recordatorio organizado por el Partido Comunista de Rusia para este domingo en el mausoleo de Lenin a las 11.30 (hora local), donde diputados y líderes del partido depositarán coronas de flores ante la momia del líder bolchevique. <strong>Será una celebración que contará con el beneplácito implícito de Putin</strong>, quien ha decidido no enfadar a los nostálgicos y a los simpatizantes de un partido que a día de hoy es la segunda fuerza en la Duma de Rusia, si bien a una enorme distancia de la Rusia Unida de Putin.</p><p>En 2016, el periodista <strong>Mijail Zigar</strong> explicó a <em>The Guardian </em>esta postura ambivalente. "<strong>Realmente no existe una postura oficial del Kremlin</strong> a este respecto dado que no pueden identificarse con Lenin porque era un revolucionario, como tampoco existe una narrativa oficial sobre lo que ocurrió en 1917. Es demasiado difícil, y es demasiado complejo, pero entienden que es importante de cara a la formación de la conciencia nacional rusa, tal y como la entendemos hoy".</p><p>Así las cosas, "<strong>Putin quiere evitar cualquier decisión que acabe desatando unas fuerzas que no pueda controlar</strong>", explicó en 2017, durante el centenario de la Revolución de Octubre, a la emisora internacional estadounidense Radio Free Europe la experta <strong>Anna Arutunian</strong>, autora del libro <em>La Mística de Putin</em>. "En momentos tan emocionales como estos una mala decisión podría repercutir en<strong> un incremento del respaldo al Partido Comunista</strong>", añadió.</p><p>No obstante, Putin rara vez ha desaprovechado la oportunidad de manifestar su radical oposición al concepto de estructura nacional abanderado por Lenin, quien apostó por la concesión del mismo rango jurídico a todas las repúblicas soviéticas. "Tenía muchas ideas sobre la autonomía de las regiones y es verdad que <strong>gobernar de acuerdo a tus ideas es correcto</strong>, pero siempre cuando esa idea arroje los resultados adecuados, y <strong>esa idea es la que acabó desembocando en la caída de la Unión Soviética</strong>", hizo saber el presidente en 2016.</p><p>"<strong>Las fronteras se definieron de manera absolutamente arbitraria y no siempre justificada</strong>", argumentó, antes de poner específicamente el caso de Ucrania como ejemplo. "La región del Donbás fue transferida a Ucrania bajo el pretexto de incrementar allí el porcentaje de proletariado para reforzar el apoyo social: eso fue un auténtico sinsentido", añadió. Con todo, Putin también declaró en ese momento que no albergaba ningún tipo de rechazo al dispuesto Partido Comunista de la Unión Soviética. "<strong>Mi carné anda por alguna parte.</strong> No es que fuera un comunista por ideología, pero tampoco lo fui por obligación", remachó.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[68fdcdf3-56b2-4e6b-91d3-a7ef6ae1452e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jan 2024 15:57:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f88910f1-2652-409d-bef7-bec739e77270_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="289690" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f88910f1-2652-409d-bef7-bec739e77270_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="289690" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rusia conmemora en silencio el centenario de la muerte de Lenin, reducido ahora a nostalgia comunista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f88910f1-2652-409d-bef7-bec739e77270_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vladimir Illich Lenin,Comunismo,Rusia,Vladimir Putin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Lenin a Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/lenin-trump_1_1135971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b6ee03ee-9683-410c-99e7-7d6582a722e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Lenin a Trump"></p><p>Parece una ironía que <a href="http://www.infolibre.es/tags/personajes/donald_trump.html" target="_blank">Donald Trump</a> llegue a la presidencia de EE UU el año en el que se cumple un siglo de la Revolución rusa. Es como si la llegada a la Casa Blanca de un ultranacionalista con pulsiones autoritarias cerrara un ciclo y abriera otro hacia un mundo aún desconocido. Parece un retroceso en el tiempo a comienzos del siglo XXI, una época llena de cegueras. <strong>La Historia no se repite, lo que se repite es la torpeza supina de los que no leen Historia</strong>. Ese es el peligro: la estupidez.</p><p>Las efemérides son excusas que deberían permitirnos reflexionar y corregir errores de interpretación del pasado, aportar ideas frescas. Pero, por lo general, sólo sirven para que los periodistas llenemos páginas y consumamos minutos en las televisiones y radios y para que cientos de expertos opinen sacando de su contexto hechos inexplicables sin ese contexto. A veces tenemos suerte y se publican un par de buenos libros que sugieren nuevos puntos de vista.</p><p>Este año <strong>se cumplen 100 años de la Revolución soviética</strong>, un acontecimiento esencial en el devenir político e ideológico del siglo XX. ¿Fue un éxito o un fracaso? ¿Vivimos una crisis similar a las que generaron las dos Guerras Mundiales? ¿Son Trump, el <a href="http://www.infolibre.es/suplementos/brexit/brexit.html" target="_blank">Brexit</a> y <a href="http://www.infolibre.es/tags/personajes/marine_pen.html" target="_blank">Marine Le Pen</a> muestras de una degradación que podría conducir a una nueva guerra? ¿Tiene discurso la izquierda poscomunista tras la caída del muro de Berlín y el hundimiento de la URSS?</p><p>El historiador y catedrático <a href="http://www.juliancasanova.es/" target="_blank">Julián Casanova</a>, autor del libro <em>Europa contra Europa (1914-1945)</em>, afirma que<strong> todo arranca en la Gran Guerra</strong>, un conflicto que pone en marcha un ciclo de cambios profundos en la forma de hacer política y de conducir las relaciones internacionales. “Hay que ver <strong>la Revolución rusa como parte de un ciclo de revoluciones sucesivas que parten de 1914</strong>, incluida la Segunda Guerra Mundial. (…) 1914 fue una sacudida tan grande que parece impensable que pueda pasar de nuevo. Ahora tenemos rasgos más estables, sociedades más democráticas y líderes más responsables. La política se comportó de una manera irresponsable antes de 1914. Nadie lo vio venir. El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en las calles de Sarajevo les sorprendió en sus yates”.</p><p><strong>“Los tiempos que vivimos hoy tienen mucho que ver con aquellos años”</strong>, asegura <a href="http://agarzon.net/" target="_blank">Alberto Garzón</a>, coordinador federal de Izquierda Unida y diputado de Unidos Podemos. “Es el mismo sistema capitalista. Tenemos una crisis del capitalismo que ha sumido en la pobreza y en la indignación a mucha gente. Es un sistema basado en la ganancia que ha dejado desprotegida a muchas personas. Hay un patrón común: crear antagonismos. La batalla política puede ser canalizada por la derecha o por la izquierda. En eso nos parecemos a los años treinta. <strong>En la URSS se canalizó por la izquierda</strong> y en Alemania, donde había un partido socialdemócrata muy fuerte, con más de dos millones de afiliados, se canalizó por la derecha, con Hitler”.</p><p>De la Revolución rusa quedan numerosas imágenes en la memoria colectiva. Algunas pertenecen a la época, fotos de Lenin y Trotsky, los héroes iniciales; otras nacen de películas monumentales como <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film580772.html" target="_blank">Rojos</a>, de Warren Beatty; y <em><strong>Doctor Zhivago</strong></em>, de David Lean, basada en la novela de Boris Pasternak. <strong>Fueron tiempos épicos preñados de grandes utopías y emociones</strong>, no sólo en Rusia, también en México. Todo parecía posible. El horror de la Gran Guerra parecía un antídoto contra todas las guerras. Después llegaría la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto, Camboya, Ruanda…</p><p><strong>Primer asalto al capitalismo</strong></p><p>“Es difícil decir si la revolución bolchevique fue un éxito o un fracaso”, asegura el sociólogo y filósofo <a href="https://twitter.com/crendueles?lang=es" target="_blank">César Rendueles</a>. “Era una sociedad muy diferente a la nuestra, casi feudal. La comparación es muy complicada. Tenemos que repensar ese periodo con más serenidad, mirar el extracto social real. <strong>Puede haber aspectos que no hemos entendido bien y que merecerían repensarse.</strong> Uno de ellos es creer que fue un fracaso y que no se puede repetir, que fue un socialismo ensayado una vez y para siempre. No sabemos cómo podría funcionar en una sociedad diferente, no sabemos cómo sería la experiencia en otro país más avanzado”.</p><p>“Más que el conflicto bélico en sí”, apunta Rendueles, “la guerra de 1914 es la gran crisis con la que culmina el XIX, un siglo largo que empieza en la Revolución francesa y termina con la Gran Guerra. Fue una crisis civilizatoria que afectó a la política, la economía y las artes, y cuya eclosión marca el siglo XX, un siglo corto que se desarrolla entre 1914 y 1989, con la caída del muro. <strong>La Revolución rusa es el primer intento por resolver los conflictos generados por el capitalismo</strong>, pero los revolucionarios se enfrentaron a limitaciones insuperables, como la guerra civil”.</p><p>Uno de los errores comunes es utilizar estereotipos para leer la realidad. Uno de ellos sería glorificar o condenar algo que sucedió hace 100 años. También lo sería explicar el mundo actual, poblado de grupos xenófobos -Trump, Marine Le Pen, Brexit y lo que venga en Alemania-, con ópticas del pasado.</p><p>Hay dos tipos de pesimistas: los que creen que la crisis de 2008 y <strong>el resurgimiento de los populismos tienen que ver con la crisis de los años treinta </strong>y los que apuntan a que se parece más a la de los años diez del siglo pasado. Ambas acabaron mal, en dos guerras mundiales, millones de muertos y una gran destrucción, sobre todo en Europa.</p><p>“Antes de la Primera Guerra Mundial se vivió un periodo de paz, una <em>belle époque</em>, una larga prosperidad. Ese podría ser un punto de conexión con la década de los noventa o en 2000, que fueron años optimistas en los que se daban por superados los grandes conflictos. España vivía ese optimismo con su entrada en la Comunidad Económica Europea. Las analogías no se repiten”, dice Casanova. “La revolución bolchevique no hubiera ocurrido sin la Primera Guerra Mundial o habría sucedido de otra manera debido a la incompetencia del zar, su lejanía con la sociedad. Ya no era un imperio fiable. Había perdido Crimea en la guerra con Japón. Los bolcheviques se aprovechan del vacío de poder”. “Hay una corriente revisionista que sostiene que todo empezó en 1917 y que los fascismos fueron una consecuencia de la Revolución rusa. Pero eso tiene una intencionalidad ideológica. <strong>Sin la Primera Guerra Mundial no se puede explicar nada de lo que pasó después</strong>”, asegura Casanova.</p><p>De Lenin a Stalin</p><p>George Orwell publicó dos de sus libros clave en 1938 y 1945, <em>Homenaje a Cataluña</em> y <em>Rebelión en la granja</em>. Ambos tienen en común su crítica al estalinismo. Entre las muchas corrientes revisionistas las hay que tratan de salvar a Lenin de lo que vino después, de las purgas y los gulags, de los millones de represaliados.</p><p>Para el escritor <a href="https://jorgemreverte.net/" target="_blank">Jorge Martínez Reverte</a>, autor entre otros muchos libros de<em> El arte de matar: cómo se hizo la Guerra Civil española</em>, el estalinismo no fue una traición al sueño de Lenin. “No había tal sueño en el leninismo. <strong>Stalin era un continuador natural de Lenin</strong>”. Para Reverte, visto con perspectiva histórica, la Revolución soviética “fue un éxito: Lenin y Trotsky pretendían tomar el poder con un partido que quería ser único en una dictadura, y lo consiguieron”.</p><p>“Con el estalinismo hubo una deformación clara del espíritu y de las ideas de Lenin, Marx y Engels. Pero hay que comprender el periodo histórico. La industrialización forzada de la URSS provocó contracciones”, dice Alberto Garzón. “<strong>El balance de la Revolución rusa es positivo, aunque las cosas no son blanco o negro</strong>, ni el leninismo es un catecismo ni una verdad revelada”, dice. “Es un acontecimiento histórico que ha marcado el siglo XX: impulsó las conquistas sociales y el Estado del bienestar. Fue una referencia para los movimientos obreros. Creó un polo opuesto que generaba miedo en Occidente”.</p><p>“La Revolución rusa procedía de la socialdemocracia, es decir, de un socialismo democrático. Las formas de la URSS no fueron consistentes con esa tradición, que es heredera política de la Ilustración. <strong>Ya hubo críticas de Rosa Luxemburgo a las formas que estaba tomando la URSS</strong>, aún en tiempo de Lenin. Todo esto es más fácil verlo ahora, desde nuestra realidad actual, que en el momento, en medio de guerras civiles y una guerra mundial”, añade el coordinador federal de IU.</p><p>“Stalin tiene una responsabilidad moral evidente al convertirse en dictador, pero tendemos a personalizar cuestiones que son más sistémicas. La condiciones del cambio de régimen hacían difícil que fructificara una democracia. No se daban las condiciones institucionales. Esto es algo poco pensado en la tradición marxista”, apunta Rendueles.</p><p>“Con la caída del muro y la descomposición del régimen soviético termina el XX, que fue un siglo corto, y que finaliza en falso”, dice Rendueles. “<strong>No nos hemos atrevido a extraer lecciones sobre las alternativas al capitalismo</strong>. Sucedió con el franquismo; se terminó y ya no hay nada que pensar sobre él. Hay que pensar hasta dónde puede llegar el Estado en una economía compleja. Las experiencias son muy variadas. Es necesario huir de las caricaturas”.</p><p>Hubo una pérdida de inocencia en la izquierda europea tras el aplastamiento de la Primavera de Praga en el verano de 1968, como sucedió antes en Hungría, en la represión de su levantamiento en 1956. Surgen los eurocomunismos. Cuando cae el muro de Berlín queda expuesto un mundo gris que se alejaba del paraíso soñado; eran dictaduras como la franquista en las que el sistema premiaba la obediencia. Otra obra fundamental para entender la cara oscura de algunos regímenes comunistas es Una tumba para Boris Davidovich de Danilo Kis. La caída del muro y la exposición de una realidad largamente esquivada, como en la película Good bye Lenin, dejó desorientadas a las izquierdas comunistas que perdieron de repente parte de su discurso. ¿Cuáles eran sus raíces? ¿Las banderas y los himnos?</p><p>“Se producen dos fenómenos; la caída del bloque soviético y la desaparición de los partidos comunistas de masas en Europa occidental, dos hechos que están unidos. Hablo de Italia, Francia y Portugal. <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/01/24/que_paso_con_pce_60110_1026.html" target="_blank">En España, el PCE llegó a tener 24 diputados</a>. La mayoría de esos partidos ya había roto con la URSS”, dice Casanova. “<strong>Antes de la Segunda Guerra Mundial, la socialdemocracia proponía vías bastante radicales</strong>, transformadoras de sus sociedades, como en España. Eran partidos de masas”.</p><p>“Uno de los cambios es que las derechas se vuelven más democráticas después de 1945. Antes de la guerra eran muy antidemocráticas. La derecha asume principios democráticos y sociales. La creación del Estado social moderno. La conversión roba terreno a la socialdemocracia, que se queda definitivamente sin espacio tras la revolución conservadora de los años ochenta. La socialdemocracia queda tocada”, añade Casanova.</p><p>“Tras la caída del muro y el hundimiento de la URSS , la izquierda ha vivido un momento de repliegue”, reconoce Garzón. “Pero ese repliegue ha terminado; ahora hay un periodo de alza. La caída del socialismo real acabó con la política de bloques. Hay quienes como <strong>Francis Fukuyama </strong>vieron el final de las ideologías. Se equivocan, las ideologías no pueden ser sistemas cerrados. Existe una tradición política del marxismo que es válida porque nos inspira para entender nuestra realidad. Con el hundimiento de la URSS desapareció el sistema de contrapesos. Por eso están en peligro las conquistas sociales. Es una vuelta al siglo XIX en las prácticas políticas . Está en riesgo el sistema del bienestar”.</p><p>Del comunismo al frente nacional</p><p>Hoy tenemos una socialdemocracia en crisis y un capitalismo rampante, que parece moverse sin el miedo al otro lado del Telón de Acero. <strong>Los obreros franceses que, en el pasado votaban al Partido Comunista francés, ahora lo hacen al Frente Nacional</strong> de Marine Le Pen. La derecha xenófoba se ha lavado la cara para resultar respetable. Ofrece un discurso diferente a los de la socialdemocracia y a la derecha tradicional, que manejan las mismas recetas de ajuste escudándose en entes supranacionales como la UE o los mercados, una entelequia que ha sustituido a las soberanías nacionales. Lo que ofrecen esas extremas derechas es una narrativa, la posibilidad de volar el castillo y empezar de nuevo. España es el único país en que la indignación no se ha canalizado hacia la derecha. <strong>El surgimiento de Podemos es una excepción en el continente. </strong>Rendueles llega a decir que España representa el laboratorio de que es posible una respuesta no xenófoba e insolidaria.</p><p>“El peor enemigo del capitalismo es el propio capitalismo. No hay que temer tanto sus fracasos como sus éxitos”, dice el sociólogo. “Es un peligro para sí mismo, que se piensa ilimitado. (…) La caída del muro es la culminación de algo que estaba en marcha: la descomposición de las bases sociales de la izquierda y la gran victoria del neoliberalismo. Tenemos una crisis parecida a la de los años veinte: sociedades en descomposición, con reacciones autoritarias y proteccionistas. Esperemos que no acabe en una Tercera Guerra Mundial. En los tiempos de crisis, las élites tratan de mantener su privilegios”.</p><p>Jorge Martínez Reverte apunta: “Lo que ha dejado al capitalismo sin límites es la debilidad del discurso de la socialdemocracia, no la caída del muro. Pero pensemos en todo caso que ese discurso se ha asumido ya en gran manera por la sociedad: desde los derechos de las mujeres a la protección al trabajo, las pensiones”. ¿Cuáles serían las lecciones de la Revolución rusa?, pregunto: “Sólo una, que <strong>la democracia hay que defenderla en primer lugar</strong>, antes que cualquier otra reivindicación”.</p><p>“No se puede decir que la sociedad civil esté domesticada. La gente no es víctima, sino que participa en su tragedia. Eso explica a Trump y al PP”, dice Casanova. “Una sociedad educada, crítica y culta, culpa al poder. En la sociedad analfabeta no existía esa capacidad crítica. Lo que ha fallado es la educación. El dinero, la publicidad, el consumismo han hecho milagros. Europa está abierta en canal”.</p><p>“Ya no es una extrema derecha antidemocrática. No está contra la democracia, sino que participa en las elecciones y aspira a gobernar y aprobar leyes”, dice Julián Casanova. “Ahora no es contra la democracia, sino contra el otro. La clave es la raza, la pureza [el <em>British first</em> o el <em>America first</em>]. La xenofobia es muy diferente a la que había en Francia en los años treinta contra los judíos. Hubo limpiezas étnicas en los años cuarenta en Hungría y en Polonia. Quedaron como países blancos, y en el caso de Polonia, católicos. Jean Marie Le Pen es el hilo conductor con aquella derecha, la de Vichy. Su hija no, Marine es moderna. En España no hay este tipo de ultra derecha porque la ultraderecha española sigue siendo nostálgica. España tuvo una historia común a Europa antes de 1945. De ese año hasta 1975 vivimos una historia distanciada que se nota en nuestras escuelas, en la calidad de la política y en la sociedad civil”.</p><p>Las efemérides, los intentos de repensar un pasado, aprender de él, de los errores y de los silencios es una forma de inteligencia colectiva. Lo decía Eric Hobsbawm del trabajo del historiador: “<strong>Recordamos lo que otros quieren olvidar</strong>”.</p><p><em>*Este artículo está publicado en el número de febrero de la revista </em>tintaLibre<em>, a la venta en quioscos desde el viernes día 3. Puedes consultar el número completo haciendo clic aquí.</em><a href="http://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a></p><p> </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[fc4d8e7f-2747-45ad-ae2b-5c8ced23da97]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ramón Lobo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/b6ee03ee-9683-410c-99e7-7d6582a722e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="30687" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/b6ee03ee-9683-410c-99e7-7d6582a722e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="30687" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Lenin a Trump]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/b6ee03ee-9683-410c-99e7-7d6582a722e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PCE,Rusia,TintaLibre,Comunismo,Vladimir Illich Lenin,Iósif Stalin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El comunismo, un siglo después, en 'tintaLibre']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/comunismo-siglo-despues-tintalibre_1_1135899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5f9f7f3f-088f-45ef-bfbb-1c7b8fa895c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El comunismo, un siglo después, en 'tintaLibre'"></p><p>¿Quiénes se reclaman hoy comunistas? ¿Cuáles fueron los fracasos y los logros del comunismo durante décadas? ¿Qué ha pasado desde que cayó el <strong>muro de Berlín</strong> en 1989? En su reportaje <strong>De Lenin a Trump</strong>, el periodista <strong>Ramón Lobo </strong>recorre a través de testimonios y opiniones el arco histórico de una centuria mientras el profesor <strong>Enrique Moradiellos</strong> reflexiona en <strong>Un siglo de comunismo: idea, doctrina y práctica</strong> sobre los orígenes y los antecedentes de esta ideología. En una clave más opinativa los escritores <strong>Isaac Rosa</strong> (<strong>De cómo el capitalismo nos vuelve comunistas</strong>) y <strong>Miguel Roig</strong> (<strong>La cabeza, el corazón y la pierna</strong>) muestran sus enfoques sobre este aniversario. Por último, <strong>Miguel Ángel </strong><strong>Villena</strong>, editor de <strong>tintaLibre</strong>, repasa las novedades editoriales sobre la efeméride en <strong>Libros para después de una revolución</strong>. El diseño de la portada de la revista mensual de <strong>infoLibre</strong> es obra del ilustrador <strong>Toño Benavides</strong> y el artículo de la Página Abierta está firmado por el novelista <strong>Daniel Ruiz García</strong>, premio <strong>Tusquets</strong> con <strong>La gran ola</strong>.</p><p>En política nacional, el periodista <strong>Luis R. Aizpeolea</strong>, en un artículo titulado <strong>La justa memoria literaria de los años de plomo</strong>, aborda el éxito de la novela <strong>Patria</strong>, de <strong>Fernando Aramburu</strong>, sobre los años más terribles del terrorismo etarra. <strong>Del País Vasco a Cataluña</strong>, <strong>tintaLibre</strong> publica un perfil del presidente de la Generalitat, <strong>Carles Puigdemont</strong>, firmado por <strong>Sergi Picazo</strong>. Con un enfoque social y ciudadano, <strong>Ruth Zauner </strong>escribe el reportaje <strong>Barcelona de postal </strong>donde aborda los problemas de masificación turística y de conflictos con los vecinos de la capital catalana. En el otro lado de la balanza, en la España rural y despoblada, <strong>Mercedes Pacheco</strong> narra en <strong>Teruel, una historia de lucha contra el olvido</strong> los esfuerzos de esta pequeña ciudad aragonesa para salir del abandono. Por su parte, <strong>Javier Valenzuela</strong> relata los atentados a la libertad de expresión en los últimos tiempos en su crónica <strong>La risa vuelve a ser delito</strong>.</p><p>Los reportajes internacionales, con especial atención a <strong>América Latina</strong>, siempre ocupan un lugar preferente en las historias de nuestra revista mensual. Así, <strong>Alberto G. Palomo</strong> escribe un reportaje sobre el terreno, siete años después del terremoto, en el país más pobre de América titulado <strong>Haití, un país en ruinas</strong>; mientras <strong>José Manuel Rambla</strong> describe uno de los lados más siniestros de <strong>Brasil</strong> en su crónica <strong>Motines, drogas y racismo en las prisiones</strong>. Desde <strong>Oriente Próximo</strong>, <strong>Isabel Pérez</strong> nos cuenta el día a día en uno de los lugares más infernales del mundo en <strong>Gaza, una cárcel de pobreza</strong>. Con una perspectiva ecologista y global, <strong>José Antequera</strong> escribe sobre ecologismo en su artículo <strong>Extinción de especies, el final de la cuenta atrás.</strong></p><p>Cuatro historias ocupan la vertiente cultural de <strong>tintaLibre</strong> y arrancan con la prepublicación de un capítulo de <strong>El espectador económico</strong>, una obra que publicará la editorial <strong>Libros.com</strong>. <strong>Cómo vender Coca-Cola a través de las películas</strong> es el revelador título del capítulo que publicamos. Por su parte, la escritora mexicana <strong>Cristina Pacheco</strong> firma el relato <strong>Agendas</strong>, correspondiente al suplemento literario de <strong>infoLibre</strong> <strong>Los diablos azules</strong>. Una crónica de memoria histórica sobre <strong>La rebelión de las Sinsombrero</strong>, con la escritora <strong>Luisa Carnés </strong>como centro, a cargo de <strong>Rocío Niebla</strong>; y una aproximación a la fotógrafa <strong>Cristina García Rodero</strong>, firmada por <strong>Saila Marcos y Sandra Balsells</strong>, cierran el bloque cultural de <strong>tintaLibre</strong>. En la contraportada <strong>Karmentxu Marín </strong>entrevista a la escritora de <em>bestsellers</em><strong> Luz Gabás</strong> y <strong>Joaquín Sabina</strong> adelanta en <strong>Lágrimas de mármol</strong> la letra de uno de los temas de su nuevo disco, <strong>Lo niego todo</strong>.</p><p>La revista está <strong>a la venta a partir del 3 de febrero en quioscos y librerías</strong> de toda España. También estará disponible para su <strong>descarga en teléfonos y tabletas de Apple y Android</strong>. Si eres socio de <strong>infoLibre</strong> ya puedes leer <strong>tintaLibre</strong> de febrero y todos los números anteriores de la revista en la sección especial <a href="http://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a>.</p><p> </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[151fce2b-e9bb-43a2-863e-4591d7cee9af]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Feb 2017 09:21:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/5f9f7f3f-088f-45ef-bfbb-1c7b8fa895c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="383552" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/5f9f7f3f-088f-45ef-bfbb-1c7b8fa895c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="383552" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El comunismo, un siglo después, en 'tintaLibre']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/5f9f7f3f-088f-45ef-bfbb-1c7b8fa895c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Haití,País Vasco,Rusia,TintaLibre,Alberto Garzón,Comunismo,Vladimir Illich Lenin,Iósif Stalin,El futuro de la izquierda,Carles Puigdemont]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arte en declive del discurso político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/arte-declive-discurso-politico_1_1123432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Lo advertía<strong> Brian MacArthur</strong> en su introducción a una selección de los grandes discursos del siglo XX, que fueron muchos: “<strong>La oratoria es siempre un arte en declive</strong>. Porque cada generación juzga a los oradores de su época desfavorablemente frente a los gigantes del pasado”.</p><p>Lo sentimos los españoles cuando comparamos a los políticos actuales con los parlamentarios de la Restauración o con <strong>Manuel Azaña</strong>, pero les ocurre lo mismo a los británicos, por citar el país con más tradición democrática, cuando comparan a<strong> Blair </strong>o <strong>Cameron </strong>con <strong>Lloyd George</strong> o <strong>Winston Churchill.</strong></p><p>Dicho esto, los grandes oradores de la historia contemporánea siempre mostraron <strong>un poder especial para llegar al corazón</strong>, sostener grandes ideales o liderar a naciones, clases o pueblos. Detrás de los grandes acontecimientos, había un gran discurso y eso sirve para valorar a personajes tan dispares como Hitler, Lenin, Martin Luther King o Nelson Mandela. Y no sería difícil trazar <strong>una historia del siglo XX a través de los discursos.</strong></p><p>Ocurre, sin embargo, que el estilo del discurso político ha cambiado y <strong>los medios audiovisuales magnifican el poder de la imagen</strong> más que el de la palabra. Para los oradores decimonónicos y de comienzos del siglo XX, cuando ni siquiera existía la radio, un discurso era una oportunidad única de dirigirse al público y, por lo tanto, se preparaban para la ocasión, pulían frases, buscaban la retórica verbal,<strong> convertían la oratoria en un oficio.</strong></p><p>Pocos líderes políticos en la actualidad consiguen el poder gracias a la calidad de sus discursos y tampoco la gente, en general, les pide que transmitan sueños o esperanzas. En realidad, los rivales no escuchan, van ya con la lección sabida, independientemente del discurso. Eso pasó ayer con el largo –y leído– discurso de Pedro Sánchez y con <strong>la reacción del resto de los líderes políticos</strong>: cada uno quiere escuchar lo suyo y nada de lo que diga el otro le va a cambiar de opinión. Es también la forma de discutir, más que de debatir, que se ha instalado en la mayoría de las tertulias en radio y televisión. El Parlamento no es diferente.</p><p>El que <strong>la imagen se coma a la palabra</strong> no quiere decir que los discursos no sirvan o la oratoria esté muerta. Quienes quieran hablar con elocuencia, con precisión, practicar el arte de la dialéctica, pueden buscar esos grandes discursos de la historia, leerlos, inspirarse en ellos. Y hacer pensar a la audiencia, lo cual obligaría, por cierto, en los tiempos actuales, a no tuitear tanta trivialidad. </p><p>Leer, pensar, articular palabras, presentar argumentos con emoción…. <strong>Quizás es mucho pedir.</strong></p><p>______________</p><p><em><strong>Julián Casanova</strong></em><em> es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[9ae75a4a-8154-4ddc-bc38-1b9e4dc96dc3]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Mar 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Julián Casanova (Historiador)]]></author>
      <media:title><![CDATA[El arte en declive del discurso político]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Congreso de los Diputados,Nelson Mandela,Partidos políticos,Políticos,David Cameron,Martin Luther King,Cortes Generales,Tony Blair,Vladimir Illich Lenin,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujica, la reforma fiscal y el 20-D]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/mujica-reforma-fiscal-20-d_1_1120077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Pepe Mujica</strong> es un progresista muy uruguayo y muy universal que sabe más por viejo que por diablo, un tipo curado de espantos que no ha renunciado, sin embargo, a la valentía posible. En la noche del pasado domingo, vi en laSexta <a href="http://www.atresplayer.com/television/programas/salvados/temporada-11/capitulo-8-pepe-mujica-camino-vuelta_2015112700432.html" target="_blank">la entrevista que le hizo Jordi Évole</a>. El expresidente de Uruguay dijo muchas cosas sabrosas, pero ahora quiero retener ésta: “Que el capitalista haga plata, pero yo le tengo que cobrar impuestos para repartir”.  ¡Bravo!</p><p>Ahora que en España estamos en campaña electoral, déjenme recomendarles que <strong>no crean a los candidatos que digan ser de izquierdas </strong>y no propongan una reforma fiscal que haga pagar más a las grandes fortunas, empresas y entidades financieras. Ésta es, más que nunca, la principal línea de demarcación entre los políticos que trabajan para el Ibex 35 y los que quieren intentar mejorar la situación de la mayoría de la gente. En España, como en todo el mundo, los últimos lustros, los que arrancan con el triunfo de la ideología neoliberal representada por la pareja Reagan-Thatcher, han conocido un obsceno proceso de reducción de impuestos para la minoría adinerada –la que cuenta sus ingresos anuales en millones de dólares o euros– y de soporte creciente de la carga fiscal por los asalariados, los autónomos y las pequeñas empresas. Dos de sus resultados ha sido, lógicamente,<strong> el aumento de las desigualdades de renta </strong>y la existencia de menos fondos para la protección social.</p><p>Desconfíen también de esos políticos supuestamente de izquierdas si, aun asegurando que proponen esta reforma fiscal, no declaran ser plenamente conscientes de que se enfrentarán a resistencias titánicas. Antes incluso de que hayan creado una comisión de expertos para estudiar sus líneas maestras, serán amenazados con represalias terribles: <strong>fuga de capitales</strong>, desinversión nacional y extranjera, <strong>cierres patronales </strong>y lo que todo ello conllevaría de pérdidas de puestos de trabajo. Esas amenazas tendrán mucho eco en los grandes medios de comunicación, no en vano sus dueños son de los que tendrían que pagar más. Lo más probable es que la mayoría de la población se asuste.</p><p>La esencia del capitalismo es la codicia,<strong> el deseo de hacerse cada vez más rico.</strong> Esto puede ser positivo cuando se traduce en propuestas de bienes y servicios novedosos que mejoran la vida de la gente y crean empleos. Si esos empleos están bien retribuidos, mejor que mejor: generarían mayor consumo y, en consecuencia, puestos de trabajo adicionales. Pero la codicia puede ser desastrosa si, como hemos visto en esta crisis, se transforma en especulación financiera e inmobiliaria, en mero jugar con humo. La regulación es, pues, imprescindible para prevenir los triles. Pero tanto en uno como en otro caso, el pago de impuestos por el sistema progresivo –cuanto más ganas, más porcentaje pagas– es el único instrumento para que los gobernantes elegidos democráticamente<strong> puedan intentar corregir desigualdades</strong> y garantizar a todos los ciudadanos unos niveles mínimos de vida decente.</p><p>Es el “reparto” al que aludía Mujica. Antaño se le llamaba socialdemocracia y era denigrado como reformismo social-traidor por la izquierda revolucionaria, la que seguía el camino de Lenin. Pero ocurrió que la socialdemocracia oficial se fue adhiriendo al neoliberalismo con los Tony Blair y compañía. <strong>C</strong><strong>reyó que podía seguir ganando elecciones con dos elemento</strong>s: 1.- Progresismo en cuestiones que no afectan al bolsillo de los ricos –los derechos civiles, por ejemplo– y 2.- Mayor gasto social que la derecha dentro del marco neoliberal. Este cometa pudo volar<strong> mientras el viento del crecimiento fue fuerte</strong>, pero se estrelló patéticamente cuando llegó la crisis y se desinflaron los ingresos fiscales. </p><p>Ocurrió también otra cosa: la Unión Soviética se desmoronó, revelando que no sólo no ofrecía libertades a la gente –lo que siempre le había sido reprochado por la socialdemocracia oficial–, sino que, además, era un desastre económico.  Una de las consecuencias de este desmoronamiento fue que buena parte de la izquierda revolucionaria comenzó a evolucionar hacia las posiciones tradicionalmente defendidas por, digamos, el sueco<strong> Olof Palme</strong>. Y así llegamos a la curiosa situación de que, a pocas semanas del 20-D, <strong>Podemos e Izquierda Unida hacen propuestas más genuinamente socialdemócratas que el PSOE.</strong></p><p>El capitalismo neoliberal le lleva una inmensa ventaja a los que hoy enarbolan las banderas socialdemócratas de toda la vida. Obviamente, una situación mucho más poderosa en lo político, lo ideológico, lo mediático y lo económico. Pero tampoco es desdeñable que de veras actúa a escala global y con una unidad berroqueña en la defensa de sus intereses corporativos. Un ejemplo reciente: la triste experiencia del pulso del gobierno griego de Syriza con la Unión Europea de los banqueros. </p><p>“<strong>La desgracia de la izquierda es la desunión</strong>”, le dijo también Mujica a Jordi Évole en la noche del pasado domingo. Exacto, querido Pepe: el espíritu del <a href="http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2015/02/10/frente_popular_judea_28164_1023.html" target="_blank">Frente Popular de Judea</a>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[22732c1e-5897-4ab6-be22-39264ba3e58e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Dec 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javier Valenzuela]]></author>
      <media:title><![CDATA[Mujica, la reforma fiscal y el 20-D]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[IU,PSOE,Izquierda,Uruguay,Tony Blair,Vladimir Illich Lenin,Podemos,El futuro de la izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos, socialdemócrata?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/socialdemocrata_1_1113945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Ya hace muchos meses que Pablo Iglesias hizo una confesión de su adhesión a la socialdemocracia, por ejemplo en el programa Salvados de La Sexta.</p><p>Y hace nada que García Page ha dicho lo mismo de Podemos.</p><p>Es normal, porque en las reivindicaciones de Podemos (y en las anteriores de los indignados) no hay cosas que choquen con un programa socialdemócrata.</p><p>El invento del frente popular, el marxismo-leninismo y los soviets es una malintencionada añagaza dirigida a ciudadanos de extrema derecha o a otros ignorantes asustadizos con cuyo apoyo se cuenta. Quienes repiten esos “avisos” tampoco deben saber mucho de historia. Algo les habrán contado sobre el frente popular, y desde luego lo que ignoran es el contenido del marxismo-leninismo, que también mezclan a veces con populismo. Desfile de modelos de cabeza-turmix.</p><p><strong>Pregunta y sorpresa.</strong> La pregunta es qué dificultad debería existir para que puedan converger Podemos y PSOE a través de acuerdos fáciles.</p><p>La sorpresa viene cuando se supone precipitadamente que la socialdemocracia es el campo por donde el PSOE circula espontáneamente, donde juega en casa. ¿No era siempre así? ¿A qué vienen estos de Podemos? ¿No es el “Estado de Bienestar” el modelo básico de la socialdemocracia y del PSOE?</p><p>Claro que sí, pero no sin algún problema. Porque ¿cómo se casa con la promoción de ese Estado de Bienestar el…</p><p><strong>*</strong> …ponerse casi automáticamente a las órdenes de la dictadura financiera internacional-globalizante, mediante una modificación constitucional acordada con nocturnidad?</p><p><strong>*</strong> …apuntarse al escudo antimisiles tras una llamada de Obama, a la que se responde “sí, gwana”?</p><p><strong>*</strong> …exportar armas a países que no garantizan los derechos humanos?</p><p><strong>*</strong> …mirar para otro lado cuando los exlíderes se van a ocupar sillones de consejeros “independientes” de las empresas más poderosas para hacerles gestiones imprecisas (“pero a ti quién no se te pone al teléfono”) sin considerar qué víctimas producen tales empresas en España o fuera? (no enumero)</p><p>Y aún parece que se plantea el votar positivamente el proyecto de acuerdo de libre comercio de Europa con los Estados Unidos, lo cual generará conflictos que zanjarán empresas interesadas, puestas por encima de instancias judiciales europeas. Crearía además excepciones en legislación europea (p. ej. Laboral), Y debería aceptar que productos estadounidenses se den por equivalentes a los similares europeos, sometidos a las más exigentes normas de protección de la seguridad y de los consumidores. Parece que el Grupo Socialista del Parlamento Europeo se prepara para aprobar este fatal tratado. El PSOE guardará la línea, se supone.</p><p>Son unos ejemplos de cómo nuestro querido PSOE tiene algunas chinas en sus zapatos socialdemócratas, solo con mirar varias importantes decisiones que ha ido adoptando.</p><p><strong>Pero son muchos años</strong> los que arrastra la institución de este partido. Debemos ser comprensivos con la rigidez de su aparato, con la cultura funcionarial de sus empleados, que buscan satisfacer a sus jefes internos, a quienes apenas se recuerda el latir cotidiano de la calle. Son muchos años pasando pruebas, pensando que cuatro años dependen de un día. Largas búsquedas de notas altas en marketing electoral, más fáciles de dominar que la pelea diaria allá donde la gente está.</p><p>Creo en serio que debemos ser comprensivos y entender que a primera vista un partido emergente y crítico le pareciera al PSOE sospechoso de populismo. No es fácil entender que un extraño venga a enseñarte tu propia lengua.</p><p>Por suerte ahora los que llamamos socialistas van captando que hay algo de justo en el largo declive de su viejo partido. Tampoco deben olvidar que el tener ahora más acceso a algunos poderes se debe a la catástrofe del PP más que a sus méritos. Porque entretanto el mismo PSOE ha continuado cayendo desde su mismo bajo suelo anterior. Un efecto al que desde dentro tendrán que buscar la causa sin desviar la mirada para proclamar éxitos que no lo son.</p><p><strong>Bienestar.</strong> ¿Y qué es el cacareado Estado de Bienestar? Es aquello en lo que se coincidió sorprendentemente entre SPD y CDU de Alemania, poco después del fin de la Guerra Mundial. Los socialdemócratas concretaron laboriosamente su identidad política tras una década de preparación de su programa de Bad Godesberg (1959). Y esa sociedad no quedaba tan lejos de una “Economía social de Mercado”, sobre la que Helmut Kohl decía un día en el Consejo Económico de la CDU (1996):</p><p>“La economía social de mercado es el orden de la sociedad de la libertad y de la convivencia humana: ambas son inseparables. Su sólida vinculación fue el fundamento de la rápida reconstrucción de Alemania después de la guerra. […] No nos dejaremos engañar por falsos profetas que de cuando en cuando dicen y en publicaciones famosas predican la doctrina de que la palabra “social” ya no viene a cuento. Yo rechazo decididamente esas pretensiones”.</p><p><strong>Fallo del punto social.</strong> Eso es lo que aquí ha sucedido, en plena expansión de las fuerzas del dinero ciegamente cazado y apropiado para la mayor desigualdad, tras la nacionalización de las pérdidas de los bancos y la privatización de la deuda pública, muchos que sufren las consecuencias han salido a la calle indignados. Cierto que cierta gente llevaba años despolitizada, sin saber mucho lo que es informarse y participar políticamente de verdad. Pero al cabo de tales experiencias públicas, algunos han reflexionado y desde la universidad han convocado a la acción política, a formar un partido. Pedían socialdemocracia sin contar con el PSOE, el supuesto profesional del asunto.</p><p>Puestos a comprender, no debe extrañar que, de entrada desde Podemos, los articuladores de la indignación hayan expresado pretensiones algo primarias y faltas de realismo y cálculo práctico. Aquello de o soy presidente o no sé qué haré si me toca estar mezclado con la casta. Y cosas así.</p><p>Nadie es el único. Cualquiera que busca de verdad la libertad, la justicia y la solidaridad humana tiene que aprender a entenderse y cooperar. Eso es difícil si uno lucha solo por imponerse a otro parecido. Pero existe la solidaridad. Y poder compartido es más poder.</p><p><strong>Para terminar. </strong>Quiero solo añadir que las reivindicaciones supuestamente izquierdistas coinciden elementalmente con las de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Enumero una serie de elementos (y utilizo términos literales de la Declaración):</p><p>Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales; toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones equitativas y satisfactorias, a una remuneración que permita la existencia digna de la familia; un trabajo igual exige una retribución igual, trátese de un varón o una mujer; todos tienen derecho al descanso y a un tiempo libre, y a vacaciones pagadas, y a un nivel de vida adecuado que asegure salud y bienestar, alimentación, vestido, vivienda, asistencia médica, cuidados a la maternidad y a la infancia; todos tienen derecho a la educación obligatoria al menos en grado elemental, y al acceso a estudios superiores igual para todos, en función de los méritos de cada uno; toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural de la comunidad; y toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social internacional en el que los derechos humanos se hagan plenamente efectivos</p><p>Si todo eso sucede y se reconoce ¿no estamos en "Estado de Bienestar"?</p><p>Y entonces ¿el mundo entero se habría hecho radicalmente de izquierdas?</p><p>No. Será que la sociedad ha alcanzado la normalidad de la convivencia humana. Lo que pasa es que el imperio globalizador de las finanzas como valor único real, lo que llamamos dictadura neoliberal (que de liberal no tiene ya mucho) está desplazando la situación económica y política hasta tal derechismo inhumano, que lo que de por sí sería un centro políticamente equilibrado pasa por peligroso izquierdismo. Los más “pringados” en el “sistema” lo aborrecen y lo tachan de marxista-leninista, con todos esos engaños interesados que mencionaba al principio.</p><p>Pues sí, dejemos tranquilos a los soviets. Podemos es socialdemócrata. El PSOE ojalá más.</p><p>Podemos hacer país, si queremos. Que si no queremos, no podremos.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[fd4c4e75-f3af-481f-a9a4-cc3b0f61765a]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis Acebal Monfort]]></author>
      <media:title><![CDATA[¿Podemos, socialdemócrata?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Socialdemocracia,Crisis del bipartidismo,Vladimir Illich Lenin,Podemos,Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Masiva protesta en Kiev para exigir la marcha del presidente ucraniano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/masiva-protesta-kiev-exigir-marcha-presidente-ucraniano_1_1096013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/642386cc-54f2-4169-aa17-c9072306da01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Masiva protesta en Kiev para exigir la marcha del presidente ucraniano"></p><p>Los líderes de la oposición ucraniana instaron a los <strong>cientos de miles de manifestantes proeuropeos</strong> que se congregaron este domingo, 8 de diciembre, en Kiev a que mantengan la presión sobre el presidente, <strong>Víktor Yanukóvich</strong>, para conseguir la dimisión del Gobierno y que no haya un acercamiento a Rusia.</p><p>Los manifestantes, concentrados en la plaza de la Independencia, rechazaron la decisión del Gobierno de <strong>no firmar el Acuerdo de Asociación negociado con la UE </strong>para, en su lugar, dar un giro <strong>prorruso </strong>a la política exterior y comercial de Ucrania. La oposición acusa al presidente –que se reunió con su homólogo ruso, Vladímir Putin, el viernes pasado– de intentar introducir a Ucrania en una unión aduanera encabezada por Rusia.</p><p>La manifestación de este domingo marca un <strong>punto álgido en este conflicto que comenzó hace varias semanas</strong>. Vitali Klitschko, boxeador convertido líder político opositor, afirmó que este "es un momento decisivo". "Todos los ucranianos se han reunido aquí porque no quieren vivir en un país dominado por la corrupción y donde no hay justicia", clamó. Por su parte, <strong>la líder opositora y ex primera ministra Yulia Timoshenko, que se encuentra en prisión</strong>, hizo una advertencia a través de un mensaje leído por su hija Yevgenia: "Estamos en el filo de la navaja, a punto de sumergirnos en una dictadura cruel o de volver a la comunidad europea". A su juicio, "hay bastantes más posibilidades de acabar en una dictadura medieval".</p><p><strong>No "bajo el yugo de Moscú"</strong></p><p>El líder nacionalista de extrema derecha Oleh Tiahnibok preguntó a la multitud si desea estar "<strong>bajo el yugo de Moscú</strong>", a lo que esta ha gritado "¡No!". A la pregunta de si querían "volver a Europa", los manifestantes gritaron "¡Sí!". Klitschko les aseguró que conseguirán su objetivo, aunque insistió en la necesidad de usar medios pacíficos. El fin de semana pasado, la Policía antidisturbios golpeó a manifestantes y periodistas. "No queremos que nos callen con la porra de un policía", dijo el político.</p><p>En este contexto, <strong>pidió que se castigue a los agentes que reprimieron a los manifestantes</strong>, que los presos políticos sean liberados, que el Gobierno del primer ministro Mikola Azarov dimita y que se adelanten las elecciones presidenciales y legislativas.</p><p>A las personas acampadas en la plaza de la Independencia se unieron <strong>grandes grupos de ciudadanos procedentes de zonas del centro y el oeste del país</strong> en las que se habla ucraniano, donde la oposición tiene un fuerte respaldo.</p><p>El exministro del Interior Yuri Lutsenko, aliado de Timoshenko, exhortó a la población de las zonas orientales de habla rusa –donde se encuentra la base del apoyo electoral de Yanukóvich– a que se sumen a las protestas. "<strong>Somos el mismo pueblo que vosotros, sólo que a vosotros os robaron antes</strong>", afirmó.</p><p><strong>"Lenin está muerto"</strong></p><p>Hacia las 18 horas (17.00 hora peninsular española), fue derribado el monumento al revolucionario soviético Vladimir Lenin ubicado en el bulevar Shevchenko de Kiev por un grupo de manifestantes. La estatua fue primero <strong>envuelta con un cable de acero que provocó la decapitación de la misma al grito de "¡Yanukóvich es el siguiente!"</strong>, <a href="http://www.kyivpost.com/content/ukraine/euromaidan-rallies-in-ukraine-live-updates-332341.html" target="_blank">según informa el diario Kyiv Post en su edición digital</a>. Los atacantes también corearon el himno nacional ucraniano. Posteriormente utilizaron un mazo para terminar de hacer pedazos la estatua.</p><p>Un manifestante golpea la estatua de Lenin derribada en Kiev durante las protestas proeuropeas contra el presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, hoy domingo 8 de diciembre | EFE</p><p>La agencia de noticias estatal, UNN, informó además de que un grupo de miembros de la <strong>Unión Panucraniana Svoboda</strong> (Libertad), de extrema derecha, aparecieron en la plaza de la Independencia, epicentro de las protestas contra Yanukovich, <a href="http://www.unn.com.ua/en/news/1281673-svobodivtsi-prinesli-na-maydan-nezalezhnosti-shmatok-pamyatnika-leninu" target="_blank">con un trozo de la estatua de Lenin. "Lenin está muerto"</a>, proclamó uno de los portadores del pedazo de la estatua, Andrew Illyenko.</p><p>Svoboda es junto a la Unión Panucraniana Batkivschina (Patria) de la ex primera ministra Yulia Timoshenko y la Alianza Democrática Ucraniana para la Reforma (UDAR) del boxeador Vitali Klitschko <strong>el partido que encabeza las manifestaciones contra el Gobierno de Yanukóvich</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[d84dcfae-ce0f-4453-920d-a2a1ac1780ce]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Dec 2013 14:17:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/642386cc-54f2-4169-aa17-c9072306da01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297498" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/642386cc-54f2-4169-aa17-c9072306da01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297498" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Masiva protesta en Kiev para exigir la marcha del presidente ucraniano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/642386cc-54f2-4169-aa17-c9072306da01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dimisiones,Europa,Kiev,Manifestaciones,Moscú,Protestas sociales,Rusia,Unión Europea,Elecciones,Ucrania,Víktor Yanukóvich,Yulia Timoshenko,Vladimir Illich Lenin]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
