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    <title><![CDATA[infoLibre - insectos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/insectos/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - insectos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Andalucía llega mejor preparada a la nueva temporada de virus del Nilo tras un 2024 fatídico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medioambiente/andalucia-llega-mejor-preparada-nueva-temporada-virus-nilo-2024-fatidico_1_2005189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/628b4b26-52e9-44ef-a844-91d4c847a9da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía llega mejor preparada a la nueva temporada de virus del Nilo tras un 2024 fatídico"></p><p>Andalucía no quiere repetir <a href="https://www.infolibre.es/medioambiente/verano-deja-record-infecciones-dengue-fiebre-nilo-acelerados-cambio-climatico_1_1874383.html" target="_blank">las escenas apocalípticas que se vivieron el verano pasado</a>. Los vecinos que rodeaban los arrozales del Guadalquivir tuvieron que atrincherarse en casa para protegerse de las nubes de mosquitos que surgieron de los humedales y que provocaron un pico sin precedentes de contagios de virus del Nilo. <strong>En total fallecieron 20 personas</strong>, según el Ministerio de Sanidad, la mayoría en la provincia de Sevilla, más del doble del anterior récord de 2020, cuando murieron ocho personas.</p><p>Los investigadores que trabajan en la zona creen que las diferentes administraciones se han tomado en serio este problema de salud pública, con programas conjuntos de vigilancia de insectos y de fumigaciones puntuales para evitar su proliferación. Por ahora, no se ha registrado ningún infectado, aunque el año pasado <strong>no empezaron a detectarse hasta el 24 de junio</strong>, salvo un caso aislado en marzo.</p><p>"Venimos de una primavera muy lluviosa y ahora llega la subida de las temperaturas; son <strong>los factores perfectos para la proliferación de mosquitos</strong>", adelanta Rubén Bueno, entomólogo y experto en control de plagas. "Pero es cierto que la Junta, la Diputación y los ayuntamientos están haciendo un trabajo muy detallado de vigilancia y control", añade.</p><p>Este profesor de Parasitología en la Universidad de Valencia lleva semanas trabajando en los humedales del Guadalquivir y explica que ya <strong>empieza a notar que las condiciones son las idóneas</strong> esta temporada: "Estamos notando que el ciclo de los mosquitos se acelera, pero ahora están en su fase larvaria y es el mejor momento para actuar".</p><p>En febrero, la Junta de Andalucía aprobó su plan contra el virus del Nilo, como hizo en 2024, pero esta vez<strong> por fin convence a los expertos</strong>. Jordi Figuerola, experto en humedales e investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, reconoce que este año parece que hay una mejor coordinación. "Creo que la situación se ha encarado mucho mejor. Ya se han aplicado los primeros antilarvarios en algunos arrozales, y hay programados más vuelos sobre la agricultura y aplicaciones terrestres<strong> </strong>alrededor de zonas urbanas. El año pasado, <strong>hasta que no hubo tres muertos, no se empezaron a plantear</strong> fumigaciones en municipios", subraya.</p><p>En la planificación de 2025 también se ha aclarado el reparto de tareas entre administraciones y algunos municipios no han dejado de trabajar en invierno para llegar más preparados a la primavera. La diputación de Sevilla <strong>ha elaborado por primera vez un programa de control periurbano</strong>, principalmente del <em>culex pipiens</em>, el mosquito común que en las noches de verano se cuela en las casas, y del <em>culex perexiguus</em>, el que habita en las grandes extensiones de humedad. Ambos son los principales portadores del virus del Nilo.</p><p>El año pasado, sin embargo,<strong> la Junta prorrogó el plan de actuaciones de 2023</strong>, que ya había tenido unos resultados dudosos (21 contagios y tres fallecidos). A esto se sumó que <strong>en 2024 los arrozales se inundaron</strong>, a diferencia del año anterior por la sequía, lo que generó un ecosistema mucho más propicio para el desarrollo de mosquitos.</p><p>Figuerola fue uno de los expertos que dio la voz de alarma en el mes de octubre, tras el desastre del verano pasado, y <a href="https://www.infolibre.es/medioambiente/expertos-csic-reclaman-andalucia-plan-prevenir-virus-nilo-existe-espana-no-hay-motivos-no-hacerlo_1_1881778.html" target="_blank">publicó un estudio en la revista </a><a href="https://www.infolibre.es/medioambiente/expertos-csic-reclaman-andalucia-plan-prevenir-virus-nilo-existe-espana-no-hay-motivos-no-hacerlo_1_1881778.html" target="_blank"><em>Nature</em></a> en el que comparaba las medidas antimosquitos en los arrozales de Europa: "Los coautores extranjeros [que participaron en su mismo estudio] <strong>no entienden que no se esté haciendo nada en el Guadalquivir</strong>", dijo entonces a <strong>infoLibre</strong>.</p><p>El problema es que en el control de estas plagas hay tres administraciones implicadas en Andalucía: la comunidad, las diputaciones de seis provincias y las decenas de ayuntamientos afectados. La <strong>Junta de Andalucía </strong>debe organizar un plan regional de control y coordinar la respuesta sanitaria. Las <strong>diputaciones</strong> se encargan de la vigilancia y las fumigaciones fuera de los municipios, y los<strong> ayuntamientos </strong>de las actuaciones urbanas. Los mosquitos proliferan principalmente en los humedales, pero también en piscinas, parques o alcantarillas, por lo que todos tienen que arrimar el hombro.</p><p>El año pasado<strong> se echaron la culpa entre sí</strong>, no hubo labores de prevención y la respuesta llegó muy tarde, provocando la mayor crisis sanitaria registrada con este insecto en España. De hecho,<strong> las medidas que se tomaron fueron las más agresivas</strong> posibles. </p><p>Mientras los mosquitos están su fase larvaria —entre mayo y mediados de junio— es posible aniquilarlos con biocidas específicos para mosquitos, principalmente el <em>bacillus thuringiensis,</em> que<strong> no afecta a la naturaleza</strong>. Pero si ya se desarrollan es necesario emplear adulticidas, <a href="https://www.infolibre.es/temas/pesticidas/" target="_blank"><strong>productos químicos muy perjudiciales</strong></a> para la salud y el medioambiente y son de uso restringido. El año pasado hubo que fumigar con estos adulticidas directamente sobre las calles de algunos municipios andaluces para atajar la crisis.</p><p>Jordi Figuerola, uno de los mayores referentes de la entomología española, también apunta a que este verano será complicado porque ha llovido mucho, y porque<strong> </strong>se han regado casi el doble de hectáreas de arrozal que en 2024 en el Guadalquivir, pasando de 20.000 a 36.000. Aunque <strong>entiende que hasta julio no aparecerán los primeros contagios</strong> porque todavía no han detectado ningún mosquito infectado, y normalmente se dan los primeros casos humanos cuatro semanas después de que el virus circule en los insectos.</p><p>Los arrozales de Sevilla no son el único punto de conflicto con los mosquitos, pero sí el que más problemas genera por el tamaño de los cultivos y la crisis política. Si <strong>la Junta es gobernada por el PP, la diputación de Sevilla es socialista</strong>, mientras que los ayuntamientos están divididos.</p><p>En el delta del Ebro llevan más de tres décadas actuando contra los mosquitos mediante <a href="https://www.infolibre.es/medioambiente/tarragon-huelva-ejemplos-combatir-mosquitos-ayudarian-sevilla-acabr-virus-nilo_1_1858366.html" target="_blank">una alianza muy efectiva entre la Generalitat, la diputación de Tarragona y siete ayuntamientos</a> afectados. Montse Masià es jefa del servicio de control de plagas del Copate, el servicio que une a las administraciones, y explica que ya tienen planeadas cuatro fumigaciones de los arrozales con larvicidas entre junio y julio.</p><p>"Como el perímetro es muy grande, solo actuamos en franjas de unos 500 metros de ancho junto a zonas habitadas. Es imposible acabar con todos los mosquitos, pero minimizas el riesgo", explica Masià. Con <strong>un presupuesto de apenas un millón de euros al año</strong>, controlan no solo las 20.000 hectáreas de arroz, sino todas las zonas inundables del delta del Ebro, un presupuesto ínfimo comparado con el coste sanitario de no actuar. </p><p>El aumento de los casos de virus del Nilo es un problema de todo el sur de Europa, y cada vez de lugares más fríos. Hasta 2019, los casos de contagios autóctonos en España se contaban con las dos manos, pero solo en 2024 se dispararon a 158. En la Unión Europea hubo más de 1.400 contagios el año pasado, con cientos de positivos en el centro de Europa <strong>e incluso en el norte de Alemania</strong>, debido a que el calentamiento global amplía el territorio que pueden poblar los mosquitos <em>culex</em>. Italia y Grecia fueron los países más afectados.</p><p>Un estudio publicado en marzo por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos encontró ejemplares <em><strong>culex</strong></em><strong> en la Sierra del Cuera (Asturias) y en alturas medias de los Picos de Europa</strong>. Ursula Höfle, investigadora de Recursos Cinegéticos del CSIC, lideró la investigación y explica que por ahora no han encontrado insectos portadores del virus del Nilo en esa zona, aunque sí saben que algunos mamíferos y aves lo portan.</p><p>"No hemos encontrado positivos, pero<strong> tampoco descartamos que el virus esté circulando </strong>porque hay que estudiar muchísimos ejemplares para encontrarlo, y aquí las capturas son complicadas", afirma la veterinaria. Hace tan solo tres semanas <strong>Reino Unido confirmó el primer caso </strong>de un mosquito portador de este virus, que cada vez llega a más lugares debido al cambio climático.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 18:53:27 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Daniel Lara]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Cambio climático,insectos,Salud,Andalucía,Extremadura,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Así consiguen los insectos sobrevivir al invierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/ciencia/insectos-sobrevivir-invierno_1_1940232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/041638eb-b500-424d-9aec-11f5bdbad160_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así consiguen los insectos sobrevivir al invierno"></p><p>Son la mayor fuerza viva entre los animales de este planeta: aunque se conoce en torno a un millón de especies de <strong>insectos</strong>, <a href="https://www.royensoc.co.uk/understanding-insects/facts-and-figures/" target="_blank">los científicos estiman</a> que la cifra real puede ser de 5 a 10 veces mayor, sumando el 90 % de todos los animales y la mitad de las especies de eucariotas descritas (seres con células nucleadas que incluyen plantas y hongos).</p><p>Cada persona tocamos a unos 1 400 millones de insectos; nos superan 70 veces en peso total. Hay quienes los odian o los temen, pero son esenciales en la <strong>ecología terrestre</strong>. Y aunque son omnipresentes, en invierno se diría que desaparecen de la faz de la Tierra, solo para resurgir cada primavera. ¿Qué hacen los insectos durante los meses fríos? ¿Cómo logran sobrevivir al invierno?</p><p>Antiguamente, la idea de la generación espontánea era un recurso muy útil para explicar este enigma; <strong>Aristóteles creía que los pulgones nacían de las gotas de rocío.</strong> Pero desde que sabemos que todo ser vivo procede de otro ser vivo, los científicos han tenido que buscar debajo de las piedras, literalmente, para comprender cómo se perpetúan a través de los meses fríos unos animales que, a diferencia de los endotermos como nosotros, no pueden producir su propio calor.</p><p>La ecología invernal de los insectos es un campo amplio y sorprendente por lo variado; no hay una sola estrategia. “Todavía estamos desenredando los matices de por qué unas podrían ser más ventajosas que otras”, cuenta a SINC <strong>Brent Sinclair</strong>, entomólogo de la Universidad de Cornell experto en biología del invierno de los insectos.</p><p>Casi todas las soluciones imaginables existen en el mundo de los insectos, desde evitar el frío hasta aguantarlo, pasando por la más sencilla de todas: morir; aunque, claro está, <strong>asegurando la descendencia </strong>para la próxima estación favorable. Este es el caso de las avispas, animales temidos que en realidad solo suelen molestar al terminar el verano. Hay una razón para esto: al final de la estación cálida, las larvas ya han crecido y han dejado de producir el líquido azucarado que servía de alimento a la colonia. Entonces las avispas deben buscar el sustento en otro lugar, y nuestras comidas al aire libre son festines muy tentadores.</p><p>Pero ni siquiera esto basta para evitar que todas acaben muriendo; de hambre, no de frío. A diferencia de las colmenas de abejas, <strong>los avisperos duran una única temporada.</strong> Y solo la reina sobrevive, hibernando en algún escondrijo, conservando dentro de su cuerpo el esperma procedente del apareamiento previo para fecundar sus huevos a la primavera siguiente, lanzar la siguiente generación de obreras y emprender la construcción del nuevo nido.</p><p>La estrategia de la avispa reina es una muy extendida en el mundo de los insectos:<strong> huir del frío</strong> buscando un refugio invernal, ya sea un hueco en un árbol o bajo una cama de hojas. Las abejas se apelotonan en la colmena, y las hormigas sellan los túneles del hormiguero. “<strong>Muchos simplemente se entierran</strong> en el suelo hasta donde no hace tanto frío”, señala Sinclair; “algunos, sobre todo las plagas invasivas, dependen de las construcciones humanas para sobrevivir”. Paradójicamente, incluso la nieve sirve de manta, al proteger a los insectos de la congelación.</p><p>Así, multitud de insectos sobreviven al invierno, aunque ocultos donde no podemos verlos. Lo hacen gracias a<strong> un mecanismo de hibernación</strong> llamado diapausa que ralentiza su metabolismo y detiene su desarrollo. “A través del invierno a menudo no se alimentan ni beben, así que deben conservar la energía y el agua”, dice Sinclair.</p><p>Pero la <strong>diapausa</strong> requiere una preparación previa, y esto se hace durante el otoño. Muchos insectos tienen en su cabeza tres pequeños ojos simples llamados ocelos que actúan como detectores de luz. Cuando los días se acortan, el reloj interno del cerebro pone en marcha el programa invernal, una respuesta que se refuerza cuando bajan las temperaturas.</p><p>Además de la búsqueda de refugio, otra forma de evitar el frío para algunos insectos es<strong> la migración.</strong> “Hay especies que viajan largas distancias, especialmente libélulas y mariposas”, comenta Sinclair. Es bien conocido el caso de las mariposas monarca (<em>Danaus plexippus</em>), que vuelan a miles desde Estados Unidos y Canadá hasta México, pero estos movimientos son más masivos de lo que imaginamos: <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aah4379" target="_blank">un estudio</a> cuantificó la migración invernal de insectos sobre el sur de Reino Unido en unos 3,5 billones, sumando una masa de 3 200 toneladas.</p><p>Existen ciertas especies que ni emigran ni buscan refugio. Simplemente, se limitan a soportar las temperaturas bajo cero. Según Sinclair, “tienen <strong>mecanismos fisiológicos y bioquímicos</strong> para sobrevivir al frío”. Estos mecanismos incluyen la producción de compuestos crioprotectores, anticongelantes naturales como el glicerol, y ciertas proteínas de estrés llamadas de choque térmico. Algunos insectos, prosigue el entomólogo, “literalmente se congelan sólidos”; esa bioquímica especializada de su organismo evita que el hielo destruya su organismo. Incluso las especies que se esconden del frío suelen producir crioprotectores.</p><p>Podría parecer que el aumento de las temperaturas por el cambio climático favorecerá la supervivencia de los insectos, al ahorrarles todas estas laboriosas artimañas de supervivencia. Pero los expertos advierten de que puede ocurrir justo lo contrario. Menos nieve significa un peor aislamiento del suelo. Además, y según el entomólogo <strong>David Denlinger</strong>, de la Universidad Estatal de Ohio, “a veces no es la entrada en diapausa lo que de por sí induce la producción de crioprotectores, sino las bajas temperaturas”.</p><p>En el taladro del maíz, una polilla cuyas orugas son una plaga de estos cultivos, <strong>las larvas entran en diapausa</strong> cuando los días se acortan, pero “solo cuando se exponen a las bajas temperaturas se hacen tolerantes al frío”, dice Denlinger. Sinclair apunta que esto mismo ocurre con otras especies estudiadas, como el escarabajo de la patata o un tipo de mosca de las agallas.</p><p>Por lo tanto, si los insectos no reciben suficiente estímulo del frío para desarrollar esa tolerancia,<strong> pueden morir durante el invierno.</strong> Y si el programa invernal no funciona correctamente, los insectos agotan sus reservas de energía y agua demasiado pronto y sucumben de hambre o deshidratación.</p><p>“Los episodios cálidos<strong> pueden engañar al insecto</strong> y hacer que termine la diapausa demasiado pronto”, señala Sinclair, que cuenta que esto puede romper la sincronía del ciclo: los insectos despiertan cuando aún no han brotado las plantas de las que se alimentan. Y si los insectos mueren, las aves que crían en primavera no encontrarán larvas para sus polluelos. “Es complicado”, concluye Sinclair; “habrá ganadores y perdedores”.</p><p><em>Este </em><a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-consiguen-los-insectos-sobrevivir-al-invierno" target="_blank"><em>artículo</em></a><em> fue publicado originalmente en la Agencia SINC, la agencia de noticias </em><em><strong>científicas de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología</strong></em><em>.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 12:21:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javier Yanes (Agencia SINC)]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,insectos,Olas frío,Agencia SINC]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[La velutina ya no está sola: primera detección en Europa de una avispa asiática gigante en Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/primera-deteccion-europa-avispa-asiatica-gigante-asturias_1_1905179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4418b11f-d762-4680-82ee-8d3e5c5ddf67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La velutina ya no está sola: primera detección en Europa de una avispa asiática gigante en Asturias"></p><p><a href="https://praza.gal/temas/avespa-velutina" target="_blank"><strong>La avispa velutina</strong></a><a href="https://praza.gal/temas/avespa-velutina" target="_blank"> está presente en Galicia</a> y buena parte del tercio norte de la península desde hace más de una década. Las primeras alertas sobre la presencia de esta especie invasora se remontan a 2011. Poco después llegaron quejas del sector <a href="https://praza.gal/movementos-sociais/apicultores-e-concellos-censuran-a-inaccion-da-xunta-coa-praga-da-avespa-asiatica" target="_blank">apícola</a> y de los <a href="https://praza.gal/movementos-sociais/mais-de-40-concellos-unense-para-pedirlle-a-xunta-solucions-a-praga-da-avespa-asiatica" target="_blank">ayuntamientos</a>, a las que siguieron una multiplicación de las solicitudes de ayuda para retirar los nidos. <a href="https://praza.gal/movementos-sociais/a-praga-da-velutina-vai-nun-bolido-e-as-institucions-van-detras-nun-carro-de-vacas" target="_blank">"La plaga de velutina va en coche y las instituciones van detrás en un carro de vacas"</a>, ilustró la Asociación <strong>Apícola</strong> de Galicia en 2017, dos años antes de que la Xunta presentara <a href="https://praza.gal/acontece/a-xunta-presenta-un-plan-para-coordinar-a-loita-contra-a-velutina-nove-anos-despois-do-inicio-da-praga" target="_blank">un plan para coordinar la lucha contra la velutina</a>.</p><p>Así, entre alertas por su impacto económico y también algún episodio trágico como la muerte de una persona alérgica por una picadura, se ha normalizado la presencia en nuestro país de una especie que puede estar a punto de tener un <em>competidor. </em>Un equipo científico de la <strong>Universidad de Oviedo </strong><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ece3.70502" target="_blank">acaba de publicar en el número de noviembre de la revista científica </a><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ece3.70502" target="_blank"><em>Ecology and Evolution</em></a><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ece3.70502" target="_blank"> un estudio</a> que documenta la primera presencia en Europa de la <em><strong>Vespa soror</strong></em><strong> ,</strong> conocida en el ámbito científico como la "<strong>avispa gigante del sur</strong>". El hallazgo se produjo en el municipio asturiano de Siero, a apenas un centenar de kilómetros en línea recta desde Galicia.</p><p>Este descubrimiento tiene su origen, precisamente, en la lucha contra la velutina. En concreto, en un programa "para evaluar la biodiversidad de insectos afectados" por la misma. Ese programa incluyó la instalación de trampas para velutinas en las que también cayeron cuatro ejemplares de la Vespa soror en <strong>marzo de 2022</strong> y <strong>octubre de 2023. </strong>Fueron conservados in situ y depositados en una instalación científica de la Universidad de Oviedo. El estudio, que contó con fondos del Gobierno de Asturias y el Ministerio de Ciencia, permitió un análisis detallado de la genética de estos animales para confirmar que se trata de la primera aparición europea de la especie.</p><p>La <em>Vespa soror</em>, que el equipo científico que la encontró propone llamar<em> </em><em><strong>avispón soror</strong></em> para evitar que una abreviación "popular" de la expresión<em> avispa gigante del sur </em>pueda dar lugar a "términos indeseables como <em>avispa asiática </em>o incluso <em>avispa asesina</em>" es la característica  procedente del noreste <strong>de la India</strong> y de otros países asiáticos como <strong>Myanmar, Tailandia, Laos</strong>, <strong>Vietnam</strong> o el sur de <strong>China, </strong>explica el artículo científico. La hipótesis que manejan sobre su aparición es que "lo más probable es que haya llegado durante la hibernación, como <strong>polizón</strong> procedente de alguno de los países de donde es originaria, como ya ha ocurrido con otras especies", como la propia velutina.</p><p>En este sentido, destacan que "las <strong>condiciones climáticas</strong> de sus zonas natales no son diferentes a las observadas en Asturias durante los meses de primavera de 2022". "Este clima, templado y cada vez menos frío a causa del cambio climático, puede favorecer y alterar el periodo de nidificación" de la Vespa soror. Además, el descubrimiento de dos nuevos ejemplares en octubre de 2023 indica que algunos de ellos pudieron sobrevivir al invierno para "crear una nueva colonia".</p><p>Los <strong>riesgos</strong> de su extensión, advierten, son similares a los de la velutina. Se trata de un "<strong>depredador agresivo</strong>" que "se alimenta de invertebrados de diversos tamaños", desde mariposas hasta libélulas o saltamontes. Pero también vertebrados como los lagartos. Y, al igual que la velutina, ataca a las abejas y sus colmenas, "provocando pérdidas considerables en la industria apícola" allí donde se instala.</p><p>Además, advierten, las picaduras de la Vespa soror pueden provocar " <strong>complicaciones médicas"</strong> ya que su picadura es "muy dolorosa y produce efectos duraderos". "Probablemente –añaden– tiene un <strong>veneno</strong> potente "debido a sus similitudes genéticas con otras especies más estudiadas. Es particularmente susceptible a las picaduras "durante los meses de septiembre a diciembre", justo antes "de la aparición de los machos y de los huevos de reina, cuando las colonias se vuelven grandes y muy defensivas". Sus nidos, a diferencia de las velutinas, suelen estar bajo tierra, a veces a pocos centímetros de la superficie.</p><p>Con toda esta información sobre la mesa, el equipo de la Universidad de Oviedo que documentó la presencia de esta avispa asiática gigante advierte de que su aparición en zonas donde la <strong>velutina</strong> tiene una presencia "amplia" puede tener "un efecto <strong>acumulativo</strong>". E implicará más "daños ambientales, económicos e incluso a la salud pública". Dado que actualmente la presencia de la Vespa soror "es <strong>escasa</strong>", se encuentra "en un <strong>punto crítico</strong> para su erradicación y gestión adecuada mediante la implementación de un plan de respuesta rápida en la localización de sus nidos".</p><p>En el caso asturiano, avanzan, "se incrementarán fuertemente las actividades <strong>de vigilancia</strong>", especialmente en la zona donde se documentó la primera aplicación. "Estarán dirigidos a verificar la presencia y potencial propagación de la especie en la región, así como a evaluar posibles daños e implicaciones de la llegada" en los "sectores apícola, ecológico e incluso sanitario".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 20:03:34 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Lombao]]></author>
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