Ábalos dice que encargó los contratos de la pandemia al subsecretario y duda de que haya "trama"

El exministro de Transportes José Luis Ábalos a su llegada para comparecer durante la Comisión de Investigación sobre los contratos públicos realizados durante la pandemia del covid-19, en el Senado, a 6 de mayo de 2024, en Madrid.

El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha asegurado este lunes que encargó todo el asunto de las contrataciones para la compra de material sanitario en pandemia al subsecretario del Ministerio, Jesús Manuel Gómez García, ha puesto en duda que exista una trama Koldo y se ha preguntado "dónde no" se cobran comisiones. Ha admitido también que conocía a uno de los implicados en la investigación por el cobro de comisiones, Víctor de Aldama, porque era asesor de Air Europa. Así lo ha explicado durante su comparecencia ante la comisión del Senado que investiga el supuesto caso de cobro de mordidas por la adjudicación de contratos públicos en pandemia por el que fue detenido en febrero Koldo García Izaguirre, quien fue asesor suyo en el Ministerio de Transportes, según informa Europa Press.

Sobre el papel de Koldo, ha indicado que era uno de los cinco asesores que nombró como ministro, y que solía acompañarle en sus "desplazamientos", pero que no era de los que estaba en el "día a día".

El ahora diputado del Grupo Mixto del Congreso ha asegurado que no tiene "claro" que haya "habido ninguna trama" y, a la pregunta de si informaba a Koldo de sus gestiones, ha respondido que él despachó todo lo que tenía que ver con los contratos con el subsecretario por ser quien "más confianza" le "merecía" puesto que había sido interventor de Hacienda.

"Aunque es verdad que se flexibilizaron absolutamente los procedimientos de contratación, eso no quiere decir que se pueda hacer al margen de la ley ni con las cláusulas debidas, y por lo tanto yo recurrí al subsecretario", ha detallado, recordando que le había nombrado sin conocerle previamente porque le imponía "mucho respeto" en materia de contratación. Tras recalcar que "absolutamente toda la gestión la llevó él", ha destacado que siempre ha estado "contento con su gestión". "Todo se lo encargué a él y fue él también el que decidió derivar las contrataciones en torno a las empresas que tenían presupuesto en su momento", ha señalado el exministro, citando los contratos con Puertos del Estado y Adif.

"Le diré que de todas las demás compras yo no he tenido ningún conocimiento, es más, ahora he mirado el informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas para venir a esta comisión y he visto que Aena, Renfe y Correos, compraron también material sanitario. Todo ello de alguna forma dependía del Ministerio y no lo compraron a esta empresa, cada uno compró donde quiso", ha indicado en referencia a Soluciones de Gestión, la empresa de la trama.

Respecto a Víctor de Aldama, admite que le conocía, sobre todo porque era asesor de Air Europa, y sabía que este supuesto cabecilla de la trama se llevaba muy bien con Koldo García, algo que, según ha dicho, no le gustaba especialmente y prefería que no se vieran en el Ministerio.

Ábalos tacha de "bulo" el tráfico de maletas

Ábalos también ha explicado que acudió al aeropuerto de Barajas en 2020 con el objetivo de que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, no entrara en España por las sanciones que pesaban sobre ella, calificando esta acción como "misión diplomática de éxito", de la que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, estaba informado. A su vez, ha insistido en denunciar los "bulos" sobre las supuestas 40 maletas que salieron del avión.

En la comisión de investigación, el senador de Vox Ángel Pelayo Gordillo ha sacado a colación la escala en el aeropuerto de Madrid de la vicepresidenta de Venezuela, preguntando a Ábalos por su objetivo acudiendo a Barajas en este caso Delcy. De esta manera, Ábalos ha explicado que su asesor por aquel entonces Koldo García le llevó hasta el aeropuerto con un coche del PSOE y no le llevó con un vehículo oficial del Ministerio "porque no estaba en la puerta y había que llamar al servicio de seguridad": "No tenía tiempo".

Según ha narrado, Ábalos acudió al aeropuerto de Barjas con el propósito de asegurarse de "cuál era su propósito" y con el objetivo de que no entrara en España por las sanciones que pesaban sobre la vicepresidenta venezolana. Ábalos ha continuado explicando que "hubiera sido más conveniente" que hubiera acudido la por aquel entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, por tratarse de un asunto diplomático, pero no se encontraba en España en ese momento, según ha dicho.

Él acudió a Barajas porque conocía al ministro de Turismo de Venezuela, que sí que podía acceder a España para participar en la Feria Ineternacional del Turismo (FITUR), pero cuando se supo que en ese vuelo estaba Delcy Rodríguez se encendieron las alarmas en el Ministerio de Exteriores y por eso acudió para mediar.

En este contexto, ha contestado que "por supuesto" que informó a Pedro Sánchez de esta acción, calificándola a renglón seguido de "misión diplomática de éxito" ya que, según ha dicho, España y Venezuela mantienen relaciones diplomáticas. Asimismo, Ábalos ha reconocido que ese día estaba en el parking de Barajas Víctor de Aldama.

Con todo, Ábalos ha negado la existencia de maletas durante esta acción, asegurando que los que viajaban en este vuelo llevaban un equipaje personal que, en el caso de Delcy Rodríguez y quién lo acompañaba, "igual que entró, salió". "Todos hemos podido ver el tamaño del avión. Ahora coja usted el avión, como si fuera una maquetita, e introduzca 40 maletas. Miren a ver si cabe. Luego además, en un alarde más de imaginación, las vamos a llenar. ¿De qué las llenamos? De oro, cocaína, dólares. Metámosle peso. Y ahora cuando usted le ha metido, haga el reparto. Vamos a poner un reparto. Todo eso en las 40 maletas. Intente despegar, intente despegar y cruce todo el charco", ha sostenido Ábalos.

Por último, el que fuera ministro de Transportes ha defendido que toda esta "misión" fue "supervisada por los policías" y el avión estaba rodeado de patrullas. "Lo que se está poniendo en cuestión es la actuación de quienes tienen que velar porque no entre nada, que son las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Les quiero advertir que éstas fueron objeto de denuncia, este tema se ha judicializado, es absurdo", ha denunciado.

Recurrirá su suspensión de militancia en el PSOE y asegura que ya sólo confía "en la justicia"

También ha confirmado su intención de recurrir ante el PSOE su suspensión de militancia del partido de la que, a su juicio, no existe ningún precedente similar, y ha admitido que ya sólo confía "en la Justicia". Ábalos fue suspendido de militancia a finales del pasado mes de febrero, tras el estallido del caso sobre la presunta trama de cobro de mordidas por la compra de material sanitario en plena pandemia en la que está investigado su exasesor Koldo García Izaguirre.

Dos meses después, Ábalos, que ahora está en el Grupo Mixto del Congreso, ha reconocido que aún no ha recurrido la decisión del partido, pero que mantiene su intención de hacerlo porque "no está nada de acuerdo". "Lo recurriré porque no conozco precedentes. Yo he sido secretario de Organización de mi partido y esto no lo hice con nadie. Entiendo las situaciones, las urgencias, las posibilidades, pero a mí a estas alturas solamente me queda defender pocas cosas, pero muy importantes: la democracia, la justicia y los Derechos Humanos", ha expuesto.

Según ha recalcado, con "todo" lo que ha "vivido" ya sólo puede "confiar en la justicia" y no por las "virtudes que pueda tener", sino por "necesidad", ha puntualizado. "Porque ya no tengo en quién confiar", ha enfatizado, subrayando que va a defender "todo lo que significa el Estado de Derecho y el principio de legalidad".

A su juicio, estos dos principios han estado "totalmente ausentes" en este proceso. "De hecho, estamos aquí en un proceso que todavía no ha empezado", ha deslizado, denunciando que la comisión de investigación del Senado es "un juicio paralelo donde se da por hecho que hay acusados a los que no se les respeta el principio de presunción de inocencia y donde el principio acusatorio se extiende como a uno le da la gana".

Critica que Cerdán justifique incumplir el código ético del PSOE con él

En esta misma línea, Ábalos ha criticado que el responsable de Organización, Santos Cerdán, trate de justificar de haber ido más allá del código ético: "Saltarse las normas no es ningún mérito", ha resumido. Según ha explicado, las normas del PSOE dicen que se pide el acta cuando, estando imputado, se entra en la fase final de acusación y ya ha hay señalado juicio oral. Pero ha recordado que él no está ni investigado, por lo que la dirección del PSOE ha incurrido en una "anticipación de fases que vulneran los derechos personales".

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Y, a su juicio, los proyectos políticos deben basarse en los derechos de las personas, ya que lo contrario llevaría a proyectos autoritarios. "No hay proyectos que valgan la pena, que socaven los derechos de las personas", ha advertido. Ábalos entiende que, conforme a los estatutos, el debería haber mantenido el cargo y así lo aplicó él con otros compañeros cuando era el secretario de Organización, pero la dirección federal le suspendió de militancia y Santos Cerdán le reclamó que entregara el acta de diputado.

El actual número tres del PSOE admitió la semana pasada en la comisión de investigación del Senado que decidieron ir "más allá" del código ético del partido y exigir el acta a Abalos por ejemplaridad. "La ejemplaridad no consiste en saltarse las normas, sino en hacerlas cumplir", ha replicado el exministro. "Lo explicó muy bien, dijo que se había saltado el código ético del partido; es decir, se habían saltado las normas del partido --ha añadido--. Yo tengo que decir que a mí no me parece ningún mérito decir eso".

Ábalos ha comentado que, en esos días, le llamaron varios ex cargos públicos del PSOE y del PP que habían pasado por circunstancias similares y todos le aconsejaron no dimitir porque, si lo hacía, se convertiría en "un cadáver civil", no sólo político, que ya lo asume. Tras insistir en que no va reconocer ninguna culpa, pues considera que no tiene ninguna, ha admitido que esa decisión del PSOE se basa en "indicios de culpabilidad" y ha dañado su reputación, aunque considera que en la calle le tratan mejor que en su propio partido.

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