<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Inma Carretero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/autores/inma-carretero/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Inma Carretero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[Las pistolas de Koldo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/pistolas-koldo_129_1737502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las pistolas de Koldo"></p><p>Buceaba un compañero en el sumario del <em>caso Koldo</em> mientras el resto intentábamos explicar las enmiendas del <strong>desbloqueo de la Ley de Amnistía</strong>. “Escuchad esto: la UCO encontró nueve armas de fuego en casa de<strong> Koldo García</strong>: 5 rifles, 3 escopetas y una pistola”. Andaba perplejo de párrafo a párrafo, ajeno al comunicado del acuerdo de PSOE, Junts y ERC y a los logotipos de los tres partidos estampados en un documento <strong>por primera vez desde que van de la mano a manotazos.</strong></p><p>La Guardia Civil halló en el domicilio del hombre de confianza de José Luis Ábalos tres billetes de 500 euros, dos de 200, 54 de 100 euros, 314 de 50€ y 50 billetes de 20€. En total,<strong> 24.000 euros en efectivo </strong>además de una hoja de libreta donde anotaba todo lo que iba amasando. </p><p><strong>No le viene nada mal al Gobierno que andemos buscándole las vueltas a la letra pequeña de la Ley de Amnistía</strong> y especulando sobre los plazos para el regreso de Carles Puigdemont si con eso consigue arrebatar espacio mediático al sumario, que sigue causando un gran impacto en su electorado y en el propio PSOE. Las revelaciones de las pesquisas se producen en un momento muy difícil, cuando <strong>los socialistas han perdido casi todo su poder institucional en los territorios </strong>y están pendientes de una profunda renovación interna. </p><p><strong>Hay muchos en el PSOE que siguen en ‘shock’ tras la salida de Ábalos del grupo socialista</strong> porque no tienen que remontarse demasiado lejos para tener una medida de las cosas: el ahora diputado del Grupo Mixto fue precursor del <em>espíritu de Xirivella</em> que empujó a Sánchez a la reconquista de Ferraz. Juntos ganaron, fue su hombre de confianza y, convertido en secretario de Organización, campaba a sus anchas en el partido. Se despachó a gusto cuando <strong>Susana Díaz</strong> perdió la Junta. <strong>“El PSOE de Andalucía tiene que regenerarse”,</strong> proclamó al día siguiente de estas elecciones. Ahora, cuando sus entonces fieles no se atreven a poner la mano en el fuego por él, hay quien recuerda con rabia la cuchillada de esas palabras. </p><p>Las pistolas de Koldo hieren a los socialistas porque este personaje y esta trama afectan al entorno de <strong>José Luis Ábalos</strong>. Ni más ni menos. Quien en este tiempo haya tratado al exministro, inevitablemente ha tratado a <strong>su asesor imputado por corrupción</strong> porque fue su sombra perpetua y se mantuvo con él hasta el final. Y ese contexto es muy importante para entender el ánimo y los discursos de estos días. </p><p>Es cierto que la Comisión de Venecia regaló argumentos a los negociadores de la amnistía para alcanzar el acuerdo, pero <strong>Sánchez no tenía otra opción que pactar la ley. </strong>Sin amnistía no hay Presupuestos y sin Presupuestos no hay proyecto político. Por supuesto que el Gobierno tiene capacidad administrativa para prorrogar las cuentas, pero eso no garantiza la estabilidad política. Por mucho que reivindiquen todo lo que ha hecho desde las elecciones, la endiablada ecuación que hizo presidente a Sánchez sólo será creíble cuando alumbre unos Presupuestos; <strong>una hoja de ruta compartida por todos esos intereses políticos y territoriales dispares</strong> que apoyaron la investidura. </p><p>Ésa será la fortaleza de Sánchez, que ha braceado en medio del oleaje, los rayos y truenos y ahora se aferra al pacto de la amnistía para proclamar a los cuatro vientos que <strong>“habrá Gobierno para rato”</strong>. Necesita generar confianza para aliviar la zozobra que provoca en sus filas que Koldo tenga un barco que se llama <em>Albatros</em> y que se pague con dinero negro los mariscos y el piso de Benidorm. Y necesita con urgencia la estabilidad del Gobierno para neutralizar el riesgo de que al resto de los pasajeros de la travesía les dé por saltar por la borda. Que los socios parlamentarios tienen sus propias dinámicas y no están para pagar facturas que no son suyas. <strong>Y las pistolas asustan. </strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[9b40fc06-02eb-4f2c-a71e-76a06dd46f3f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Mar 2024 18:34:41 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las pistolas de Koldo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Caso Koldo,Amnistía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muiñeira de Feijóo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/muineira-feijoo_129_1724403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muiñeira de Feijóo"></p><p>A Alberto Núñez Feijóo se le iban los pies en Génova el día de la <em>embaronización</em> de Alfonso Rueda. No era para menos. La pérdida de Galicia habría servido para constatar que los conjurados contra Pablo Casado hicieron un viaje a ninguna parte sacando a Feijóo de la Praza do Obradoiro. <strong>El 18F les permite digerir el plan frustrado de la mudanza a Madrid</strong>: Feijóo no es presidente del Gobierno como estaba previsto, pero al menos no se ha dejado la Xunta por el camino.   </p><p>La muiñeira de Feijóo es la máxima expresión de alivio de un dirigente que desde que asumió el liderazgo del PP <strong>ha ido adaptando su discurso y sus formas a una derecha política y mediática muy distinta a la de su territorio</strong>. El martes, cuando la mano de Feijóo buscaba la de Rueda entre aplausos y casi se arranca a bailar, esbozaron una sonrisa muchos que no le han reconocido en sus maneras madrileñas, en la decisión de no desbloquear el CGPJ y de apropiarse del discurso de la ultraderecha para pelear por los votos del campo.  </p><p>El 18F no borra de un plumazo a Vox ni le permite hacer a su antojo, pero la mayoría absoluta en Galicia sí que sirve a Núñez Feijóo para librarse de la presión interna por un tiempo. Calla la boca de las ex que iban diciendo por los mentideros que estaba amortizado y <strong>deja en la carpeta de no enviados los argumentarios que tenían escritos en la Moncloa sobre su debilidad en el partido</strong>. Feijóo casi bailó la muiñeira porque esta campaña gallega había puesto en alerta a muchos, que alucinaron al saber que habían servido en bandeja a un grupo de periodistas el doble discurso sobre Cataluña de "altas fuentes del PP". Finalmente, esa comida con “los 16 de Lugo” ha quedado aparcada como un desliz, pero en caso de derrota habría alimentado los malestares internos que ya se vienen cociendo desde las generales.  </p><p>Feijóo ha salvado el trance mientras a Pedro Sánchez sigue sin salirle la amnistía, no avanza con los Presupuestos y, para colmo, ahora tiene<strong> planeando sobre su cabeza a Koldo García, la sombra de su ex lugarteniente</strong>. José Luis Ábalos es ahora un político de las tertulias que fuma casi en solitario en el patio del Congreso, pero fue secretario de Organización de Sánchez y ministro de uno de los departamentos que adjudica más contratos públicos. El líder del PP no suelta ese hueso y lo va a saborear porque Koldo García fue una figura incómoda para muchos, pero nadie lo quitó del medio. Sus andanzas afloran en el peor momento para Sánchez. Con la legislatura por consolidar y Feijóo revitaminado con el caldo gallego del 18F. </p><p>La política histérica de los últimos años nos ha enseñado que las certezas de hoy se disuelven al día siguiente y que el cadáver del 28M resucitó el 23J. Los análisis racionales dibujan un relato pero <strong>las circunstancias moldean una realidad que termina siendo impredecible</strong>. A Moreno Bonilla le tenían preparada la sucesión la noche antes de gobernar con el peor resultado de su historia y ahora es un baroncísimo del PP. A Núñez Feijóo lo llevaron a Madrid para derrocar al <em>sanchismo</em> y ahora celebra con bailes populares que conserva la mayoría en Galicia, con dos escaños menos. A Isabel Díaz Ayuso le gusta la fruta y lo recuerda todos los días, no vaya a ser que alguien se olvide de ella. Por el momento, parece que no está en sus planes darse un atracón; por lo que pueda pasar.  </p><p>La historia de este PP y de esta legislatura, corta o larga, está por escribir. Ha hecho bien el líder popular en pasear su dicha por las sedes de Galicia y Madrid, que <strong>no sabe uno cuántas oportunidades habrá para celebrar</strong>. Tendría que haber bailado la muiñeira, que nos dejó a todos a medias.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[fabbd604-b99b-46e0-9e6e-811bf10fe76c]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Feb 2024 19:13:25 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La muiñeira de Feijóo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas,Alberto Núñez Feijóo,Alfonso Rueda,PP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Zorra y la amnistía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/zorra-amnistia_129_1712059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Zorra y la amnistía"></p><p>Han tenido que meter los tractores en las grandes avenidas <strong>para que en las tertulias se hable del medio rural</strong>. Como las agendas las dictan gente que viaja en metro y come tomates que no saben a nada, hace tiempo que no tenían hueco para los malestares del campo. Pero estaban ahí. De hecho, <strong>se han agravado porque se han ido cociendo a fuego lento fuera de los focos</strong>. Como dice la canción de todas las polémicas, sólo era cuestión de tiempo. </p><p>El "voy a salir a la calle a gritar lo que siento" que recorre el campo español ha cogido al Gobierno y al PP con las brújulas políticas orientadas en otra dirección. <strong>Alberto Núñez Feijóo no hizo ningún caso a ese CIS que situó la amnistía como el problema número 37</strong> y se ha dado de bruces con un contratiempo: Vox se está apropiando, en su cara y en sus gobiernos, del descontento rural. Lo hace a través de sus satélites y desde las consejerías de Agricultura que el PP le entregó en cinco comunidades autónomas, y por eso Feijóo anda jugándose el tipo en el intento de subirse al tractor para arrebatarle la bandera del “dogmatismo ambiental”. <strong>¿Quo vadis, PP? Habrá que verlo. ¿Prevalecerá el espíritu de Doñana del acuerdo de Moreno Bonilla y Teresa Ribera</strong> o terminará Feijóo por despeñar a su partido por la pendiente del antieuropeísmo con tal de que Vox no le coma el terreno? </p><p>Por el momento, se ha apuntado a la demagogia. <strong>Acusa a Pedro Sánchez de haber ido a Bruselas “a defender a los independentistas”</strong> cuando el empeño de europeizar la amnistía ha sido suyo. Se da la circunstancia además de que los comisarios de Seguridad Alimentaria y de Agricultura son del PP europeo y de los Conservadores (donde se integra Vox) y que, por paradójico que resulte, <strong>muchas de las quejas del sector tienen que ver con la PAC negociada bajo sus mandatos</strong> y con unas exigencias verdes poco realistas y competitivas. </p><p>Como las elecciones están cerca, la rectificación esta semana de <strong>Ursula Von der Leyen</strong> se ha entendido como un gesto de empatía pero da vértigo pensar que esto sea el <strong>anticipo del bloqueo del Pacto Verde europeo</strong>, tal y como promueve la ultraderecha que se impone en buena parte del continente. La adaptación del cómo y el cuándo a los territorios ha de guiar las políticas ambientales y sus impactos han de ser sometidos a constante evaluación, pero los agricultores son los primeros interesados en frenar la crisis climática. Avisaba Greenpeace: “Cuando los políticos y los grandes grupos de presión agrícolas culpan a la legislación ambiental europea de los problemas del sector, no sólo están engañando a los agricultores sino que <strong>están poniendo en peligro su supervivencia</strong>”. </p><p>Los discursos desregulatorios contaminan los campos mientras el Gobierno se equivoca vendiendo una gestión sin alma, con muchas cifras millonarias de la PAC y muchas autorizaciones de proyectos en el medio rural <strong>ajenos a las expectativas de sus habitantes</strong>. En el terreno agrícola del plano sobre el que se ha diseñado el enésimo macroparque solar hay una viña que es la vida de familias que se sienten arrasadas. Cuando se dirigen a las administraciones, <strong>les abruman con normativas sobre renovables e intereses generales que no perciben que tengan que ver con los suyos</strong>. La frustración se convierte en cabreo si oyen en la radio que son un sector muy subvencionado porque lo que quieren, ni más ni menos, es trabajar y dejar a sus hijos un proyecto de vida en el lugar donde nacieron. </p><p>No hay recetas mágicas ni soluciones sencillas aunque éstas sean las que más fácilmente calen en la opinión pública. Ahí está el problema. Las amenazas son muchas pero sería letal para la Unión Europea <strong>un apoyo masivo en las urnas a quienes quieren destruirla</strong>. De esto van las próximas elecciones al Parlamento Europeo y este febrero de movilizaciones del campo nos va a permitir poner muchas cartas boca arriba. Escuchar qué es hoy Europa para sus hombres y mujeres y entender quiénes defienden realmente sus intereses. Habría sido mucho mejor ahorrarnos las protestas, pero <strong>no sé si habrían podido desplazar a la </strong><em><strong>Zorra</strong></em><strong> y la amnistía tocando a la puerta de nuestros informativos con buenos modales</strong>. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[7d90c9ba-6b57-41e3-858e-ada5a3dbb452]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 19:09:21 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Zorra y la amnistía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Amnistía,Agricultura,Protestas sociales,Medioambiente,Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Page de extrarradio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/page-extrarradio_129_1699238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Page de extrarradio"></p><p>Los periodistas que estuvieron en esa cena todavía recuerdan el estupor que les causó <strong>Emiliano García-Page despachándose a gusto por primera vez contra Pedro Sánchez.</strong> Fue en Bruselas, en enero de 2015, a los pocos meses de su primera elección como secretario general del PSOE; antes de todo. Antes de que Podemos casi sorpasara al PSOE, antes del 1 de octubre socialista y de la abstención para dejar gobernar a <strong>Mariano Rajoy</strong>; antes de la moción de censura, del mayo negro de 2023 y de la salvación de julio pasado. Antes de que el nuevo secretario general se presentara por primera vez a las elecciones, <strong>García-Page ya se situaba en el extrarradio de Ferraz, incómodo con el fondo y las formas del nuevo líder socialista.</strong></p><p><strong>García-Page apoyó a Sánchez en su primera nominación frente a Eduardo Madina</strong> y, tres años después, lo combatió con todas sus fuerzas al lado de <strong>Susana Díaz</strong> en un congreso (el número 39 del PSOE) en el que se impuso un modelo de partido que dejó fuera de juego a poderes territoriales y empoderó al líder como nunca antes había ocurrido. Eso es lo que apoyaron los militantes en 2017, soliviantados por la abstención en favor del PP que habían bendecido la mayoría de los mandos socialistas. <strong>Desde entonces, el PSOE es otro</strong>; pero García-Page se ha mantenido casi en los mismos parámetros en los que estaba. </p><p>Ha sido el verso suelto porque tiene poder institucional y le avalan sus buenos resultados electorales, que se sustentan sobre unos cimientos muy distintos a los de otras federaciones. <strong>El relato de “todos los votos son buenos para frenar  a la derecha” no le vale a García-Page </strong>en Castilla-La Mancha porque allí su electorado es fronterizo con el del PP y, quizá por eso, él utiliza sus discrepancias con Ferraz como parte de su campaña para seguir ganando. Entre sus compañeros está bastante asumido que García-Page <strong>necesita mayoría absoluta para gobernar </strong>y que para llegar a la mayoría absoluta tiene que conseguir que el antisanchismo ni siquiera le roce. Eso lo entienden los socialistas de todas las latitudes, incluso la cúpula de Ferraz, pero les parece inadmisible que él termine siendo el más antisanchista y se jacte de ello entre chanzas y <a href="https://www.infolibre.es/politica/dirigentes-territoriales-trasladan-ferraz-indignacion-compadreo-page-derecha_1_1697954.html" target="_blank">compadreo con los presidentes del PP</a>. En el corrillo de Fitur estaba el mandatario popular que abrió la puerta de par en par a la ultraderecha en la Comunitat Valenciana y colocó a un torero de vicepresidente.  </p><p><strong>García-Page campa a sus anchas en Castilla-La Mancha</strong> pero se ha quedado colgado de un PSOE que no existe y al que ya sólo apelan parte de la vieja guardia y la derecha. Le podrá gustar más o menos, pero la cultura de partido implantada por Sánchez está hecha a la medida de Sánchez y no de cuotas o equilibrios de poderes. A los presidentes autónomicos les sirve de poco tener mayoría absoluta para ser influyentes en el corazón del partido. Sirva como ejemplo el caso de <strong>María Jesús Montero,</strong> que no es número dos del PSOE porque ese puesto se reserve a la federación andaluza sino porque Sánchez la ha elegido a ella. Es más, la escasa trayectoria orgánica que hasta entonces había tenido la vicesecretaria general explica muy bien cómo las lógicas de Sánchez al pilotar el PSOE tienen poco que ver con el mundo de ayer, de aparatos y baronías. <strong>En este PSOE el líder siempre tiene el comodín de la militancia. </strong></p><p><strong>No es nueva la incomodidad de García-Page y se ha encargado con denuedo de que se sepa</strong>. La diferencia es que ahora se ha quedado solo en esa posición, especialmente después de que las urnas hayan desalojado a los dirigentes territoriales con quienes compartió modelo de PSOE y Sánchez haya sumado un millón de votos en su última resurección. <strong>García-Page puede cavar su trinchera</strong>, pero posiblemente sólo consiga arrastrar a ella a quienes quieren borrar del mapa al partido en el que milita. </p><p> </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8d6f0610-1f0d-44b1-bf00-3edefc5e4fee]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 19:26:39 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Page de extrarradio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez, del dicho al hecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/sanchez-dicho-hecho_129_1687055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez, del dicho al hecho"></p><p><strong>Fue como en un thriller.</strong> El rehén arrodillado en el suelo. Tiene la cara ensangrentada y le cuesta respirar. El labio reventado. La camisa rota. Se acorta el plano y toda la atención se concentra en su gesto desquiciado y en la pistola que le amenaza en la sien. La suerte está echada. Se precipita el final inevitable de la trama. <strong>El dedo aprieta el gatillo y lo que estalla es el silencio: el cargador estaba vacío. </strong></p><p>La secuencia continuó el miércoles con<strong> Pedro Sánchez</strong> personándose en la escena del crimen vestido de limpio y sonriente. Apareció cual Invictus en el Senado que era el Congreso en realidad, después de un acuerdo que nadie ha visto por escrito y unos argumentos políticos de sus socios que sólo son electorales. Apareció el presidente andando sobre las aguas para que las cámaras dejaran de mostrar <strong>las magulladuras de su infantería y la dilatación de las pupilas socialistas de puro estrés parlamentario</strong>. </p><p><strong>A Sánchez le han debido de regalar un libro de refranes porque últimamente siempre tiene uno a mano. </strong>Para la ocasión acudió al socorrido “bien está lo que bien acaba”, continuador del “hacer de la necesidad virtud” con el que empaquetó la amnistía y el “a río revuelto ganancia de pescadores” que salpimentó sus intervenciones en la sesión de investidura. A alguien en el PSOE se le vendría a la cabeza replicarle con uno que hace referencia a la innombrable parte del cuerpo que se te ve “cuanto más te agachas” (para todo hay dichos en castellano). Quizá no, que <strong>no están los socialistas para meterse en batallas de gallos con su líder</strong>. Eso es cosa de raperos.</p><p>Sí que fueron improvisando el guión. La resolución fue confusa porque ésa era la única manera de escribir un final aparentemente feliz. <strong>No se podían permitir una derrota a la primera ni engordar el fantasma de la legislatura fallida </strong>después de haber negociado en el precipicio con Carles Puigdemont. “No disfrutes con el mal ajeno, que no es cristiano”, le recomendaba una periodista entre bromas a un ufano representante del PP en los minutos previos al recuento, cuando Sánchez seguía agazapado en la Moncloa sin desplazarse al Senado (que era el Congreso) porque no las tenía todas consigo. <strong>“¿Esto va a ser siempre así?</strong> Es como montarte en el <em>Ratón Vacilón</em> un jueves de Feria a las tres de la mañana”. No hay que vivir en Sevilla para entender el fino análisis de otro compañero. </p><p>Toda esta agitación era predecible leyendo la aritmética parlamentaria del 23-J, pero Sánchez y los suyos salieron esa noche de Ferraz convencidos de que formarían gobierno. Por diversas razones. Porque <strong>Junts jamás tendría una oportunidad como ésta</strong>, porque la amenaza de Vox les permitiría justificar la operación y porque el PSOE, despojado de casi todo su poder, no podía permitirse no gobernar. Durante todos estos meses durísimos de presión política y social, ha operado en el partido una lógica de supervivencia que está muy arraigada en sus militantes, en la cultura de gobierno que llevan en el ADN. <strong>Saben que si Feijóo hoy fuera presidente, el PSOE estaría ardiendo en una profunda crisis</strong>, sin liderazgo ni aliento en las encuestas. Eso explica que los pactos con los independentistas y las reuniones en Ginebra hayan sido un “mal menor”, el trago que había que pasar para mantener en pie al PSOE y poder hacer la prometida política útil tras los sinsabores de la investidura. </p><p><strong>¿Que por qué hay un acuerdo con Junts sin que haya acuerdo? </strong>¿Que por qué el PSOE deja que los de Puigdemont cuenten lo que quieran y luego van desmontándolo? Porque estaban en juego más que tres decretos. Sánchez no podía perder las primeras votaciones sobre pensiones o la gratuidad del transporte porque se le caía de golpe el relato de la estabilidad, de los cuatro años más de avances y progreso y de la fortaleza de una mayoría construida a través del diálogo entre distintos. Porque <strong>del dicho al hecho va un trecho</strong>, que es el que tiene aún que recorrer en esta legislatura en la que está todo por ver. <strong>(Continuará). </strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1d5ea33d-19bd-455a-a9b9-4a5e0a669afd]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2024 18:47:34 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sánchez, del dicho al hecho]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir en las hipérboles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/vivir-hiperboles_129_1667621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir en las hipérboles"></p><p><strong>No hay matices en los brochazos gordos de la política ni rima en la prosa de la actualidad de cada día. </strong>Esta semana, el PSOE ha dado un salto cualitativo importante al acordar por primera vez la entrega a Bildu de un gobierno local, el de Pamplona. Hasta ahora, los abertzales habían prestado sus votos a los socialistas para las investiduras de Pedro Sánchez y María Chivite pero nunca habían recibido apoyos de vuelta. Es un paso significativo, así se desprende del interés del propio PSOE en subrayar que no había habido pacto tras el 28-M; pero fue tan exagerada la ofensiva del PP en aquella campaña que los socialistas ya han pagado por adelantado su factura. Si muchos ciudadanos están convencidísimos de que Arnaldo Otegi entra y sale de la Moncloa como Pedro por su casa,<strong> ¿qué coste añadido puede tener que el PSOE apoye a un alcalde? </strong></p><p>Cerramos una semana que bien le puede servir al PP para evaluar <strong>hasta qué punto rentabiliza su decisión de vivir en las hipérboles.</strong> Su discurso contra la amnistía a los encausados del <em>procés</em> llegó el martes al hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo sin lustre, ni pena ni gloria. Se subió Feijóo a la tribuna (esta vez le favorecía el formato) pero a partir de ahí todo fue más de lo mismo: argumentos que rebotan en los oídos de quienes tienen la radio de fondo o están viendo la tele. <strong>A la Ley de Amnistía le quedan muchos capítulos</strong>, pero el PP ya ha hecho spoiler de toda la trama de su estrategia de oposición. Poco más le queda por decir. </p><p>También al PSOE le pueden servir estos primeros pasos de la legislatura para medir<strong> hasta dónde quiere llevar su máxima de no volver a poner la otra mejilla.</strong> Todavía respiran por la herida del 28-M. Fallaron en esa estrategia. No funcionó el plan de Pedro Sánchez sacando cada día bolitas del bombo de las promesas electorales sin que nadie combatiera los ataques a los candidatos por tierra, mar y aire. “Ya no nos vuelve a pasar”, repiten desde entonces. Para Óscar Puente es casi una misión callarle la boca a la oposición y suelta sin complejos que él no tiene <strong>“ningún problema, ninguno, en pactar con una fuerza democrática y progresista como Bildu”</strong>. Sin transición. El PSOE se dedicó en la campaña de mayo a ignorar esos acuerdos y esa repentina exhibición, con tanta normalidad y simpleza, ha desconcertado a más de uno.<strong> </strong></p><p>¿Queda algún espacio para la pedagogía? En el griterío y la bronca de cada día, cada vez tienen menos cabida los razonamientos y triunfan las frases cortas, los puñetazos dialécticos y las arengas a la tropa. <strong>No deberían sobrar los argumentos cuando se trata de no herir a las víctimas del terrorismo y honrar su memoria</strong>. ¿Por qué no explicar que el futuro alcalde de Pamplona se señaló contra la banda cuando ETA mataba? No estaría de más tirar de hemeroteca para serenar el debate y recordar que <strong>Joseba Asirón firmó un manifiesto contra ETA</strong> tras el asesinato de Tomás Caballero en 1998. “Nosotros, euskaldunes navarros en el umbral del siglo XXI, ante el criminal atentado cometido en Pamplona, queremos manifestar <strong>nuestra más firme y total condena</strong>”. Eso decía el texto suscrito por Asirón cuando todavía quedaban 13 años para que la organización terrorista anunciara el cese definitivo de la violencia. </p><p>Saltan chispas y casi todo está incendiado sin que, hasta ahora, nada haya hecho mella en Bildu. Más bien todo lo contrario: en mayo pasado, mejoró en más de cuatro puntos su resultado electoral y <strong>le pisa los talones al PNV</strong>. El relato desquiciado fuera de Euskadi contrasta con la progresiva normalización de Bildu en la sociedad vasca (29,21% de los votos en las municipales), <strong>realidades paralelas que terminan dando argumentos </strong>a quienes basan su oferta electoral en rechazar a una España que no les entiende.</p><p>Puede decirse, esta semana lo hemos vuelto a ver, que <strong>la pendiente de excesos y desmesura por la que se deja arrastrar el PP en su competición con Vox provoca efectos contrarios a las causas que dicen defender</strong>: hace imposible la serenidad del debate democrático y contribuye bastante poco a consolidar la unidad política y social de España.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[ac9f64c4-fa00-4922-9fa9-da6e603e0763]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Dec 2023 18:03:09 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vivir en las hipérboles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La amnistía que todo lo tapa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/amnistia-tapa_129_1657160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La amnistía que todo lo tapa"></p><p>Nos adentramos en la semana del aniversario redondo. <strong>45 años ya de la Constitución española</strong>, en medio de una gran tensión política por la tramitación de la ley de amnistía y la brecha constitucional que, según sus detractores, se abre con su aprobación. <strong>Vienen días de golpes en el pecho y proclamas tras semanas de manifiestos y desgarros emocionales</strong> que nunca se han producido (ni tampoco se esperan) a cuenta de las muchas amenazas que emborronan la letra de la ley fundamental. </p><p>Hay más de <strong>un millón de andaluces esperando cita con el especialista (841.731) o para pasar por quirófano (203.375)</strong> mientras las autoridades autonómicas salen en los informativos nacionales clamando por los derechos arrebatados a los andaluces a cuenta de la amnistía. Pasan por alto que parten ya de condiciones de flagrante desigualdad: <strong>Andalucía es la comunidad con más personas en la cola para que las vea el traumatólogo o el internista</strong>. La protección de la salud es un derecho de todos los españoles, está previsto en el artículo 43 de la Constitución, pero <strong>a Moreno Bonilla le sale más rentable promover ceremonias de elogios a la bandera de Andalucía</strong> (se han vuelto rabiosamente autonomistas) y acudir a manifestaciones en defensa de España, que vuelve a romperse en los argumentarios más inflamados. </p><p>Supongo que en el PSOE eran conscientes de ello pero, llegados a este punto, ya no queda ninguna duda de que <strong>la amnistía ha sido el gran balón de oxígeno que Pedro Sánchez ha concedido a Alberto Núñez Feijóo</strong>. Es la gran razón que le permite aguantar con una oposición de hierro y también la perfecta excusa para que los presidentes autonómicos del PP hagan de la confrontación con el Gobierno su principal herramienta política. Se ha puesto la cosa de tal modo que los problemas de la sanidad andaluza, la zozobra de los ciudadanos que esperan para curarse, <strong>pasan a un segundo plano si la que está amenazada es la unidad de España</strong>. Esa alerta es el mantra instalado en un panorama informativo muy centralizado, en el que los debates nacionales arrasan la agenda mediática en cada rincón de España y los canales autonómicos cada vez están más controlados. Lo de Galicia es un clamor. El comité intercentros de la empresa que gestiona los medios a cargo de la Xunta lleva mucho tiempo alertando del <strong>“gravísimo delirio partidista” de la radio y televisión públicas</strong>. Por recordar: el artículo 20 de la Constitución consagra el respeto al “pluralismo de la sociedad” en los medios dependientes del Estado. </p><p>La estrategia no es nueva. Es la que le sirvió al PP para hacerse con el poder en la campaña del 28-M, cuando el debate propiamente territorial pesó poco y se abrieron paso nuevas mayorías gracias a la <strong>agitación del antisanchismo, los pactos con Bildu, las acusaciones de “pucherazo” y la "suelta de terroristas” de Aznar</strong>. Después de esas elecciones hubo cambio en la Generalitat valenciana. Allí, la consejera de Justicia se dedica ahora a criminalizar a los inmigrantes. Elisa Núñez, de Vox, ha enviado esta semana una carta al ministro del Interior señalando al <strong>“multiculturalismo forzado” como causa de las violaciones grupales</strong>; como si en la memoria negra de España no hubiera quedado grabado a fuego que los agresores de<em> La Manada</em> eran sevillanos. Pide la consejera del popular Carlos Mazón que se ponga fin a “la inseguridad que destruye nuestra convivencia en paz”. Dice el artículo 13 de la Constitución que “los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas” que garantiza la Carta Magna, y añade el artículo 16 que se garantiza la “libertad ideológica, religiosa y de culto de todos los individuos”. </p><p>Parece que la amnistía es como una buena capa que todo lo tapa ante la opinión pública. Ésta debería ser la legislatura del acceso a la vivienda como prioridad. Los padres constitucionales ya incluyeron ese derecho en el artículo 47. El derecho a una vivienda “digna y adecuada”. Mandataron a los poderes públicos a “<strong>promover las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacerlo efectivo</strong>, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”. Es clarísimo el espíritu constitucional, pero la primera ley específica se ha aprobado más de cuatro décadas después y ahora requiere para su aplicación de una cooperación entre administraciones que suena a utopía en este momento. <strong>Sí que hay disposición a aplicar la norma en Cataluña, pero Gobierno y Generalitat no se han puesto de acuerdo</strong> hasta la fecha sobre los municipios donde procede la declaración de zonas tensionadas. Eso sí, han abierto nuevos frentes de negociación, verificador mediante. </p><p>La Constitución que se tiran a la cara desde las trincheras de este 2023 <strong>reconoce derechos que siguen sin ser efectivos 45 años</strong> después y que, con la ultraderecha instalada en los despachos oficiales, están más amenazados que nunca. El conflicto territorial es el que más veces nos ha hecho fijarnos en su articulado y vuelve a eclipsar este aniversario. Y es cierto que la concesión de la amnistía a los encausados por el <em>procés</em> es una decisión de enorme calado que justifica que haya un gran debate público y también que <strong>el PSOE se equivoca si cree que solo el miedo a Vox es suficiente para justificarla</strong> mientras se reúne con Junts en el extranjero sin luz ni taquígrafos. Todo eso es innegable, pero al PP le van a faltar banderas para tapar los problemas que son de su responsabilidad y de su indiscutible competencia. Que la amnistía no da para tanto. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1bca157c-1d9d-4c6a-b756-ad0ba7230926]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Dec 2023 11:57:06 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La amnistía que todo lo tapa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Amnistía,Andalucía,España,Alberto Núñez Feijóo,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Gobierno con casco y chaleco fluorescente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/gobierno-casco-chaleco-fluorescente_129_1644839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Gobierno con casco y chaleco fluorescente"></p><p><strong>Ya son dos semanas de asedio nocturno a la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz</strong>. Quienes hacemos crónica política no aparecemos por allí y a los reporteros que cubren los disturbios sólo les dejan acceder con casco y chaleco fluorecente. Se trata de garantizar la seguridad de los informadores y del derecho de los ciudadanos a estar informados, una imagen que ilustra de forma muy gráfica <strong>las circunstancias en las que van a tener que gobernar los ministros que vienen. </strong></p><p><strong>El “todos contra Sánchez” no es una novedad</strong> en la trayectoria del presidente, que se ha manejado con cierta habilidad política cuando ha sido víctima de los excesos del contrario. Pasó cuando todos los poderes del PSOE se afanaron en echarlo de la Secretaría General del partido en 2016 y ha vuelto a ocurrir esta primavera porque a las derechas se les fue la mano con el plan de demonización. No le falta experiencia en hacer de la necesidad virtud, eso es cierto, pero <strong>el monstruo al que se enfrenta este Gobierno tiene varias cabezas. </strong></p><p>Se lo va a encontrar en los escaños de los socios que tratarán de exprimirlo en el Congreso y también en el Senado, con el PP retorciendo las reglas del juego en su beneficio. <strong>En el poder judicial y en los cuerpos más conservadores de la Administración General del Estado donde la Ley de Amnistía ha sembrado la discordia</strong>. En la mesa de negociación con los agentes sociales y económicos, que Antonio Garamendi también ha tirado su bengala estos días. El Ibex es tozudo en su evolución favorable pero, en este contexto, el jefe de los empresarios no se puede permitir matices. La extrema crispación lo electriza todo. ¿Habría tenido el mismo rictus Felipe VI en la toma de posesión de Sánchez si no temiera ser “<em>felpudo sexto</em>”?</p><p>Veremos si esta deriva tiene límite. <strong>Por ahora nadie pone líneas rojas</strong>. El PP condena la violencia pero aviva el fuego. El insulto se ha normalizado. Para Alberto Núñez Feijóo no tuvo coste alguno permitir que la masa coreara en la Puerta del Sol que Pedro Sánchez es un “hijo de puta”, que es lo mismo que la presidenta de la Comunidad de Madrid le llamó entre dientes en la tribuna de invitados del Congreso. ¡De esa pillada hasta han hecho una campaña en favor de Díaz Ayuso! Llamar “hijo de puta” al presidente del Gobierno no tiene penalización alguna, más bien todo lo contrario. <strong>Llamar “hijo de puta” al presidente del Gobierno forma parte del ritual exorcizador que se practica de noche en la calle Ferraz.</strong> Le llaman “hijo de puta” con la cara tapada los cafres y las señoras rubísimas y finísimas que salen en las televisiones que los violentos salvan de la lluvia de huevos de pintura. </p><p>Hay quien puede pensar que los fantasmas del pasado, el himno de Falange y las banderas nazis, pueden venirle bien al PSOE para justificar el dilema de la investidura de Sánchez: alzar “un muro ante los ataques recurrentes a los valores de la España democrática” o darles un “salvoconducto”. “¿Veis cómo la amnistía era necesaria?”, se dirán unos socialistas a otros en las acorraladas casas del pueblo. El peligro a partir de ahora es que el Gobierno se quede atrapado en el relato porque, por muy irresponsable que sea la oposición, su deber será apagar las llamas y devolver los monstruos a las alcantarillas. <strong>Que incluyan una manguera en la equipación de los nuevos ministros </strong>porque la estrategia de polarización puede ser rentable en lo político pero es un disolvente en lo social. Que la convivencia se abra paso en la calle empedrada de esta legislatura. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[d69e1097-686b-4881-a9ca-741f9f64850d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Nov 2023 19:47:21 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un Gobierno con casco y chaleco fluorescente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Manifestaciones,Amnistía,Extrema derecha,Derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ADN de Puigdemont]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/adn-puigdemont_129_1632755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ADN de Puigdemont"></p><p>Sabíamos que iba a ser así. Sabíamos que <strong>Carles Puigdemont</strong> <strong>tenía la bala de plata de la investidura </strong>y que antes de cerrar el acuerdo iba a hacerle sudar. No por perjudicar a Pedro Sánchez, que Junts no gana nada con ello, sino para hacer valer ante los suyos los esfuerzos de su negociación y justificar la “traición” de hacerse fotos con los socialistas. Estaba escrito que iba a pasar, aunque en la recta final de la negociación haya dirigentes que han confundido deseo y realidad. El deseo del PSOE, por las prisas justificadas de Sánchez para poder explicarse cuanto antes, y la realidad de que Carles Puigdemont quiere destacarse como <strong>el hacedor de grandes conquistas para el independentismo. </strong></p><p>Sabía el PSOE de la complejidad de la negociación con partidos que compiten por el mismo espacio, pero esta semana <strong>ha fallado estrepitosamente en la gestión de la rivalidad entre Junts y ERC.</strong> Una cosa es que Pedro Sánchez telefonee a Oriol Junqueras para darle un trato preferente y otra muy distinta que el líder de ERC anuncie la buena nueva de la amnistía para todos delante de un atril amarillo diseñado para la ocasión. Desde el principio, los negociadores socialistas han sido conscientes de que<strong> una de las grandes amenazas del pacto era la pugna entre Junts y ERC</strong> y este jueves han comprobado que ni siquiera Sánchez consigue la cuadratura del círculo con Puigdemont en la sala, pese a su experiencia en lo imposible. </p><p><strong>La legislatura pasada le ha servido al PSOE para cogerle las vueltas a ERC,</strong> un partido inestable en su relación en estos años, muy sensible a la coyuntura política catalana, pero con una estructura en la toma de decisiones que Sánchez y los suyos ya conocen. Lo de Junts es otra cosa. En la foto de la cumbre en Bruselas con Puigdemont estaban sentados dirigentes de procedencia y perfiles muy dispares con los que el PSOE empieza de cero, con continuas  ráfagas de desconfianza sacudiendo las salas de los hoteles belgas donde se producen las conversaciones. </p><p>Lo que ha hecho Puigdemont esta semana está en su ADN. Sabíamos que iba a ser así. Que cuando toda España supiera que le van a perdonar los delitos, <strong>el ex president fugado querría que le hicieran la pelota un poco más</strong>, afianzar la imagen de que la estabilidad de la legislatura española depende de él. De que Pedro Sánchez está en sus manos. Yolanda Díaz le hizo carantoñas en septiembre, pero el capricho que se ha concedido esta semana ha sido sentar al secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, en una sala presidida por una urna del referéndum del 1-O.</p><p>Tenemos el precedente de 2017, cuando estaba dispuesto a hacer una cosa y la presión le llevó a hacer la contraria y, en lugar de convocar elecciones, pulsó el botón de la declaración unilateral de independencia de Cataluña. Aquello fue por un tuit y ahora se ha colado en la escena un atril, pero el contexto es totalmente diferente: entonces el independentismo estaba en una huida hacia adelante y ahora están recogiendo los restos del naufragio y firmando las condiciones de su rendición. Puigdemont es impredecible, eso lo sabíamos, pero <strong>se estaría suicidando si impide que todos los que participaron en el 1-O se libren de sus causas pendientes a través de la amnistía. </strong>Sólo los más irredentos le recomiendan que se despeñe por el precipicio de las elecciones y <strong>Carles Puigdemont, sobre todo, es un superviviente. Eso también lo sabemos. </strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[b25e95d3-bfaf-485b-986c-5a2c3adf52fb]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Nov 2023 18:34:33 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El ADN de Puigdemont]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Amnistía,Independentismo,Carles Puigdemont]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los catalanes votarán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/catalanes-votaran_129_1620626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los catalanes votarán"></p><p>Se ponen muy a la tremenda en el PSOE cuando acusan al PP de intentar “boicotear” la investidura de Pedro Sánchez utilizando con malas artes el Senado. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Elevando el tono de su indignación, el PSOE legitima la decisión de sus presidentes autonómicos y del propio Gobierno de no ir al Senado mientras cuaja la negociación de la investidura. Que sí, que la sesión estaba montada por el PP para hacer una encerrona a Sánchez sobre la amnistía, pero <strong>menos razón de ser tenía la moción de censura de Ramón Tamames</strong> (que fue una encerrona contra el PP) y ahí estuvo el presidente del Gobierno dándolo todo. Por respeto institucional, decía. </p><p>Se pone en evidencia Isabel Díaz Ayuso cuando asiste a la Cámara territorial para advertir de que <strong>no quedarán españoles</strong> tras la última embestida de Sánchez. A la presidenta le gusta mucho la “temática Frankestein” (Elías Bendodo dixit), pero no sé si ha podido ver la adaptación de la novela de Almudena Grandes que se representa estos días en el Teatro María Guerrero de Madrid. Hay un soberbio monólogo del actor Pablo Derqui que, 70 años después, viene al pelo para contestar el discurso de la lideresa, un nacionalismo más madrileño que español, que tensiona a las periferias con historias, personalidades y acentos propios y absolutamente ajenos al separatismo.</p><p>Se pone en ridículo el <em>president </em>de la Generalitat, que busca protagonismo en la cámara de los horrores independentistas del 155 pero niega el saludo a sus autoridades, para no quedar de botifler. Como si el protocolo estuviera reñido con la coherencia o como si no hubiera aprendido ya Pere Aragonès que sorber y soplar es imposible. <em>Beure i bufar no pot ser</em>. Con Carles Puigdemont en el centro de la negociación de la amnistía, el president promete que Catalunya votará en referéndum. No retrocede en los pasos dados contra la unilateralidad pero tampoco deja de mirar por el rabillo del ojo a sus rivales de Junts, con quienes se juega los cuartos en las catalanas.  </p><p>Esas elecciones a la Generalitat serán las que pongan a cada uno en su sitio y nos <strong>permitirán leer con perspectiva</strong> los garabatos de la actualidad política de hoy, en la que casi todo está emborronado. Núñez Feijóo usa la cuestión catalana como ariete contra el PSOE pero tiene un auténtico polvorín en el PP catalán y Pedro Sánchez teje un acuerdo con los independentistas con el fin último de desactivarlos. Su estrategia habrá funcionado si Salvador Illa (estos días en la trastienda) capitaliza todo esto en las urnas. Si eso ocurre, si el independentismo es desalojado de la Generalitat, Sánchez habrá resuelto la crisis territorial jugándose el tipo en un fuego cruzado de palabras gruesas. La indignidad, la felonía y la traición que retumbaron de forma solemne en el bellísimo antiguo salón de plenos del Senado. </p><p>Los catalanes votarán, sí, aunque es incierta la fecha de esos comicios definitivos. A día de hoy es una incógnita si podrán presentarse los líderes del <em>procés</em>, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras. No sabemos si una hipotética amnistía llegaría a tiempo para la convocatoria y si, en el caso de estar habilitados, querrían ponerse a pecho descubierto ante las urnas. Se especula mucho con la estabilidad del Gobierno si Sánchez logra la investidura y la clave puede estar en el resultado de esas catalanas que condicionan todas las estrategias negociadoras de hoy y que <strong>definirán el pulso y el desarrollo de la legislatura española</strong>. Serán las urnas catalanas las que den la medida de la trascendencia de lo que ahora se cuece a fuego lento. Mientras, nos entretienen los juegos florales de unos y otros. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8afc3b8d-b800-467c-94aa-6ff2ea8e9670]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Oct 2023 17:21:50 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los catalanes votarán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Junts per Catalunya,Carles Puigdemont,ERC,Oriol Junqueras,PSC,Salvador Illa,Pedro Sánchez,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La declaración de Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/declaracion-granada_129_1608613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La declaración de Granada"></p><p><strong>Pedro Sánchez no da a conocer su propuesta de amnistía</strong> porque no tiene encajadas las piezas del puzle del acuerdo, pero tiene ya colocado el relato sin haber tenido que pronunciar la palabra hasta este viernes. En Granada tuvo que ser, la ciudad donde Alfredo Pérez Rubalcaba lanzó hace 10 años el documento con el que el PSOE daba una respuesta federal a las tensiones territoriales. Una década después, con un referéndum ilegal y un 155 de por medio, la declaración de Granada que estábamos esperando es la que terminó realizando al lado de las autoridades europeas. Dijo "amnistía" sin que temblaran los cimientos de los monumentos nazaríes y añadió su interpretación del concepto. La que hace ahora, en sus actuales circunstancias, en medio de<strong> una Presidencia europea que iba a servirle de trampolín electoral </strong>y que finalmente se celebra con su investidura pendiente del apoyo de los independentistas.</p><p><strong>Pedro Sánchez no cabía de ancho en la Alhambra</strong> porque hubo días de julio en los que seguramente llegó a pensar que había montado todo este tinglado para <strong>Alberto Núñez Feijóo</strong>. Cara al sol, por la claridad de la mañana del jueves, se confesó feliz de recibir a los mandatarios en Granada. El Sánchez de los selfies en el Patio de los Arrayanes admite que <strong>las negociaciones van a ser complejas</strong> sin que se agríe el gesto y pide amablemente “<strong>generosidad</strong>” a todos, ya puestos, también a los ciudadanos, que asisten al espectáculo post electoral cada uno en su trinchera, pero todos con escasísimas explicaciones sobre qué es lo que realmente se cuece. Con muchas apelaciones a la calma y la confianza, pero sin información.</p><p>Tras dos meses de especulaciones de toda índole, <strong>Yolanda Díaz </strong>presentará esta semana una <strong>primera propuesta</strong> de la que se desmarca el <strong>PSOE</strong> y de la que se han conocido términos que discuten incluso quienes conjugan en la misma frase amnistía y <em>procés</em>. No deja de ser el primer documento que se pone sobre la mesa, que irá abriendo camino a un debate sobre el perímetro de la amnistía al que el PSOE solo ha aportado argumentos políticos. <strong>Hay socialistas que opinan que Sumar les complica las cosas</strong> porque abre melones innecesarios, pero hasta ahora Yolanda Díaz ha servido a Sánchez de pararrayos y parece que volverá a hacerlo con este dictamen que, en realidad, asume casi todos los planteamientos de la iniciativa independentista que el <strong>Congreso</strong> rechazó en 2021. Habrá que ver el texto definitivo, si finalmente hay acuerdo, pero los papeles de Díaz irán nutriendo de argumentos esta segunda parte del relato de la negociación mientras Sánchez gana tiempo con reuniones y fotos, algunas de gran rentabilidad política. Anfitrión de los mandatarios de <strong>la Europa en guerra </strong>en los palacios que inspiraron a Washington Irving, Víctor Hugo o Chateubriand, el candidato a la investidura no ha tenido que decir demasiado estos días para debilitar el manido mantra de que España se rompe. Habla por sí sola<strong> la imagen de normalidad institucional y liderazgo</strong> frente a un Feijóo que todavía tiene cara de susto, que se hace daño cada vez que intenta explicarse y termina aplastado por el peso de sus palabras. Mientras denuncia la “indignidad” e “inseguridad" a la que Sánchez somete a España, <strong>Úrsula Von der Leyen</strong> se pasea con el jefe del Ejecutivo por esos patios de leyenda. Esta vez, hasta se trajo al marido, para mayor familiaridad.</p><p>Nadie duda de que la <strong>gestión exitosa de la Presidencia</strong> <strong>española</strong> quita oxígeno a los discursos hiperventilados, pero a Sánchez le van quedando pocos recursos en la agenda para seguir respirando abriendo poco la boca. Ya no es el tiempo de <strong>Feijóo</strong>, ya ha pasado la Cumbre de Granada y esta semana pasará la<strong> Fiesta Nacional </strong>y la ronda de contactos. La tregua que pide para una investidura “real” no debería ser a costa de la incertidumbre de los españoles entre globos sonda, amenazas apocalípticas, bulos o mensajes cifrados, sobre todo, porque la hemeroteca escupe evidentes contradicciones con sus últimas palabras. Tan esperadas. Por cierto, que los jefes de Estado y de Gobierno adoptaron esta semana un texto sobre el rumbo político de la Unión Europea para los próximos años. Otra <em><strong>Declaración de Granada</strong></em><strong>.</strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[99ee84ff-8513-412d-bd50-7d2bb571649d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Oct 2023 17:18:51 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La declaración de Granada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Alberto Núñez Feijóo,Granada,Amnistía,Yolanda Díaz,Consejo Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las viejas glorias fortalecen a Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/viejas-glorias-fortalecen-sanchez_129_1596849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las viejas glorias fortalecen a Sánchez"></p><p>No puedo olvidar el morbo del primer mitin al que me mandaron, en Alcalá de Guadaíra, en Sevilla, a principios de los 2000.<strong> Felipe González y Alfonso Guerra </strong>iban a coincidir después de mucho tiempo en la tierra de Carmen Hermosín, una de las de retratadas en blanco y negro en la foto de la tortilla. Esas referencias ya sonaban lejanas en esas fechas para una periodista recién aterrizada, sorprendida aquel domingo por la emoción en los ojos vidriosos de los mayores de lugar. Los dedos como raíces abrazadas a la bandera de Andalucía y el corazón al abrigo del verbo suelto y vibrante de Felipe, aquel que les había dado lo que nunca tuvieron. No hacía falta hacer preguntas para entender. Guerra no habló aquel día, pero lo buscaban. “Está allí sentado, ¿no lo ves?”, se decían con regocijo. El auditorio se cayó cuando González se dirigió a él con unas cuantas palabras de compromiso que nos sirvieron de aliño en las crónicas del periódico del día siguiente. Hace más de 20 años, eso ya eran textos para nostálgicos. </p><p>Me acordé de esa frialdad entre ambos hace un año, también en Sevilla, en <strong>el homenaje que organizó el PSOE por el 40 aniversario de la primera victoria socialista de 1982</strong>. Guerra se ausentó porque inicialmente Ferraz no lo había invitado. González no se ahorró la puya: “Trato de buscar y lamento no conseguirlo, a este personaje singular que levantaba mi mano en la ventana del Palace”. Aquello fue una celebración para mayor gloria del expresidente pero él <strong>no tuvo ni una palabra de reconocimiento para el presidente que acababa de salir de la pandemia y hacía frente a una brutal crisis de inflación </strong>por los efectos de la guerra. Pedro Sánchez, que en 2021 convirtió el 40º Congreso del PSOE en una fiesta de reconciliación, con todos los ex secretarios generales juntos y pasillo de honor a Felipe González. Es cierto que Sánchez no es un líder que haga partícipe de sus decisiones a casi nadie, huye de las tutelas tras su primera experiencia como líder del PSOE pero, desde que llegó a la Moncloa, <strong>ha intentado hacer gestos a los “padres fundadores” </strong>(Adriana Lastra <em>dixit</em>) que jamás han sido correspondidos. Por cierto, que González y Guerra ya habían roto cuando Lastra todavía estaba en EGB.  </p><p>Quizá Pedro Sánchez no vio venir que pasaría a la historia por <strong>cerrar la brecha más profunda del PSOE tras la Transición, la ruptura entre ambos</strong>. Hoy vuelven a ejercer como tándem antisanchista para estupor de la gran mayoría del partido que, a la espera de conocer los términos de la investidura, quiere gobierno. El conjunto de la organización es muy consciente de que se juegan el futuro y que, tras haber perdido comunidades y ayuntamientos, <strong>la continuidad en el Ejecutivo central es casi un todo o nada para el PSOE</strong>, orgulloso de la gestión de la pasada legislatura contra todo pronóstico.  </p><p>Quienes ahora están en las sedes socialistas no siguen a González y Guerra porque en muchos casos no les entienden. La abuela de algunos de ellos tenía un retrato de Felipe en el álbum de fotos pero el partido ha evolucionado como lo ha hecho la sociedad. “A los dirigentes de los años 30 no les habría parecido bien Suresnes y si el proceso constitucional hubiese sido perfecto hoy no tendríamos estos problemas. Felipe y Guerra dejaron mucho por hacer”, reflexiona un militante andaluz. Hay muchos socialistas inquietos por el precio de la investidura, preocupados por cómo salgan las siglas de la negociación con Carles Puigdemont, pero que se sienten totalmente ajenos al llamamiento de las viejas glorias, que no remaron en la campaña a vida o muerte del 23J.<strong> Como Rodríguez Zapatero se echó las elecciones a la espalda, los silencios fueron aún más clamorosos. </strong></p><p>Al extrañamiento de los jóvenes se suma la pesadumbre de parte de la generación que batió los huevos y echó la sal a esa tortilla de la foto icónica (aunque, todo sea dicho, nunca hubo tortilla). Los dirigentes que hicieron posibles las mayorías absolutas del PSOE y la transformación de este país tras la dictadura asisten a la ofensiva con tristeza, malestar o perplejidad. Coinciden en el diagnóstico: <strong>la vieja guardia crítica no asume su pérdida de influencia en el partido</strong>. Todos ellos estuvieron en el mismo barco apoyando a Susana Díaz frente a Pedro Sánchez en 2017 y hubo quienes se sumaron el pasado mes de julio a manifiestos en defensa de las siglas socialistas. Ahora, más o menos cómodos con las negociaciones de Sánchez, lamentan que sus principales referentes, sus viejos amigos, <strong>se presten al juego de la misma derecha que les acusó de haber matado a Manolete. </strong></p><p>Ya pasó el tiempo en el que González y Guerra, juntos o por separado, funcionaban como un talismán. Esta sociedad es muy distinta, el electorado del PSOE es otro y la relación con las bases ya no es la misma. Es más, gran parte de la victoria de Sánchez en las primarias de 2017 se debe al despliegue de los veteranos del PSOE en su contra. Los excesos para sacarlo de Ferraz le auparon entonces al liderazgo del partido y los excesos de la derecha movilizaron el voto progresista a su favor el pasado 23 de julio. <strong>Cuanto más feroces son los ataques, más lo fortalecen y más cohesionan al partido. </strong>Quienes están ahora en el día a día del PSOE tienen muy claro que hace un par de meses sumó casi un millón de votos más en medio de un fuego apocalíptico. ¿A quién se van a encomendar? No hay memoria del pasado que pueda con las circunstancias del presente. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[c9a8a5b0-1e1f-4e80-a269-e1f00e6bd3ef]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2023 17:41:51 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las viejas glorias fortalecen a Sánchez]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Alfonso Guerra,Felipe González,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sapo y la luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/sapo-luna_129_1586402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sapo y la luna"></p><p>Sólo hay que tener un poco de memoria para recordar todas las<strong> declaraciones de la cúpula del Gobierno y del PSOE señalando la inconstitucionalidad de la amnistía </strong>que reclaman los independentistas. Eso de que “Carles Puigdemont tiene que venir a España para ser juzgado por el <em>procés</em>” lo han repetido hasta en la última campaña, así que hay un sapo suelto, que salta de despacho en despacho en Ferraz, que se terminarán tragando si hay acuerdo con Junts. Otra cosa es cuál sea el acuerdo, en qué términos se plantee un eventual alivio de las penas y qué garantías constitucionales ofrezca el resultado de una negociación, de nuevo, al filo de lo imposible. Por el momento, el PSOE se agarra a que Puigdemont no ha pedido la luna.</p><p>Sánchez vuelve a hacer de la necesidad virtud. Es la aritmética parlamentaria la que le empuja a acercarse a Puigdemont y le sitúa ante la realidad tantas veces negada: <strong>la normalización política de Cataluña difícilmente será posible mientras haya dirigentes en el extranjero alimentando un falso relato del exilio</strong>. Y es cierto que la palabra “coherencia” queda un poco grande cuando se aplica a la posición socialista sobre los dirigentes del <em>procés</em> fugados, pero la política de distensión en Cataluña hasta ahora ha dado buenos resultados y el PSC se encuentra en una posición de fuerza. Eso sí, lo de Puigdemont, como casi todo en la carrera de Sánchez, es el más difícil todavía.   </p><p>Superó en las urnas la durísima ofensiva de la derecha contra los acuerdos con los independentistas, así que esa corriente de voto útil le da ahora alas para avanzar en sus negociaciones. Decía la portavoz del Gobierno esta semana que los españoles ya no se creen el “que viene el lobo” del cuento y hay quien presume de que el PSOE se ha quitado los complejos pero de lo que no puede librarse (y eso también lo saben) es del corsé de la Constitución y del peligro de perder la credibilidad a fuerza de bandazos mal justificados. Ni la Carta Magna es barra libre ni tampoco el 23-J fue un cheque en blanco. De hecho, <strong>la movilización progresista buscaba fundamentalmente frenar el riesgo de retroceso con una alianza de PP y Vox</strong> y, en muchos casos, la papeleta socialista fue el mal menor. </p><p>Sánchez negocia en el desfiladero con la suerte de que Alberto Núñez Feijóo se ha atado al cuello la soga de sus contradicciones sobre Cataluña. Mientras pedalea sin avanzar ni un centímetro en su investidura, cualquier tímido gesto de empatía con el nacionalismo provoca la incomprensión y las iras del PP, demostrando tozudamente que <strong>la alternativa conservadora solo añade cumbustible electoral al independendismo</strong>. Y frente a la debilidad del gallego, juega a favor del socialista que solo le tosen quienes no temen el coste de ser utilizados por la derecha, Felipe González y Alfonso Guerra con especial virulencia, alejados ambos del pulso diario de las bases socialistas. Así que el crédito que niega el PP a Núñez Feijóo, se lo concede el PSOE sobradamente a Sánchez, que reúne a la Ejecutiva para decirles que toda va bien sin dar detalles ni que se los pidan. Nadie cuestiona desde hace mucho tiempo la línea oficial. “Para consultar a la Ejecutiva, sólo tiene que mirarse al espejo”, ironiza un socialista. </p><p>Con todo, al presidente en funciones le queda un camino empinado para volver a ser investido. A Puigdemont no le va a salir de una lámpara maravillosa el mago Sánchez para concederle todos sus deseos ni esto está hecho, por mucho que Yolanda Díaz se haya arrogado el papel de hada madrina de la investidura tras su viaje a Bruselas. <strong>El PSOE confía en que el sapo que sueña con la luna, como en la fábula infantil, vaya instalándose definitivamente en el posibilismo,</strong> pero queda un itinerario lleno de imprevistos, con un interlocutor que en el pasado resistió poco las presiones. Su huida hacia adelante en maletero comenzó con un tuit de Gabriel Rufián cuando estaba a punto de convocar elecciones. “155 monedas de plata”. Y declaró la independencia; o lo que eso fuera. </p><p>No está escrito el final de esta historia, pero llegado el momento estaría bien tratar a los ciudadanos como adultos, <strong>sin arcadias utópicas desde el independentismo ni relatos forzados desde el PSOE</strong>. Sin cuentos y rindiendo cuentas sobre hasta dónde, cómo y por qué. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[24e66290-aa44-4c1d-8987-5563e1f77391]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Sep 2023 17:15:38 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El sapo y la luna]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Independentismo,PP,Vox,Investidura parlamentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez y la unidad de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/sanchez-unidad-espana_129_1561598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez y la unidad de España"></p><p>Las urnas dejaron mensajes para todos el 23J y uno de ellos es que, después de cuatro años contribuyendo a la gobernabilidad de España, los partidos nacionalistas e independentistas han perdido potencia electoral y parte de sus votantes ven en las siglas socialistas un punto de encuentro y refugio.<strong> Hay una España nacionalista que se ha acercado al PSOE para alejar el conflicto territorial </strong>y el reto que tiene ahora Pedro Sánchez es convencer a la otra España periférica de que esa influencia no supone una amenaza para los intereses de Andalucía, Extremadura o las castillas, territorios donde prende con facilidad el sentimiento de agravio. Del equilibrio de las partes dependerá el futuro del conjunto, tanto el rumbo político de España como la consolidación electoral de este PSOE que roza el 32%. </p><p>El mapa electoral del domingo pasado es muy elocuente. La política del ibuprofeno de Sánchez en Cataluña ha anestesiado las expectativas de los partidos del procés, que pasan del 42,6% de los votos de 2019 al 27,1%. El PSC ha obtenido más apoyos que ERC, Junts, CUP y PDeCat juntos en las generales y ya venía de haber ganado las municipales y autonómicas. En Euskadi, algún candidato se ha sorprendido por lo mucho que ha pronunciado la palabra España durante la campaña. Resulta que <strong>el PSE ya no tiene que decir “este país” para quedar por encima de los nacionalistas</strong>. Ha sido la fuerza más votada porque muchos electores han creído que es el mejor camino para no resucitar fantasmas que llevan mucho tiempo fuera de foco en la política vasca. </p><p>Así que puede parecer una conclusión provocadora, pero el 23J lo ha confirmado: Frankenstein le sienta bien a la unidad de España. Quienes están pidiendo <strong>una alianza de PSOE y PP para evitar que España “dependa de quienes quieren destruirla” </strong>lo hacen ignorando la realidad de estos años y plantean un cordón sanitario al independentismo que supondría un revulsivo para ese espacio político. Eso sí que es una amenaza para la unidad de España, echar carbón a una maquinaria que ahora anda baja de combustible y con el navegador despistado. Tenemos ejemplos a diario del contraste entre lo que pasaba y lo que pasa en Cataluña. Hace unas semanas, la familia real estuvo de visita en Girona entre risas y fotos, una normalidad que nada tiene que ver con aquel Consejo de Ministros que Sánchez se empeñó en celebrar en Barcelona al principio de su mandato. Tuvieron que perimetrar el centro de la ciudad y la Policía terminó cargando contra los manifestantes. </p><p>La unidad de España no puede pasar por excluir de entrada a quienes tienen la aspiración política de abandonarla. Tiene que construirse desde la integración, a través de un proyecto que refuerce la cohesión territorial y que sea juzgado así por una mayoría de los ciudadanos de toda España. Y esto último es muy importante porque<strong> la gran movilización progresista del 23J no oculta que hay una parte del electorado del PSOE</strong> incómodo con la política de alianzas de la pasada legislatura. El desesperado “busco votos hasta debajo de las piedras” de Sánchez en esta campaña ha llegado cuando muchos votantes estaban ya convencidos de que había vendido su alma al diablo. Y el demonio que merodea ahora es Carles Puigdemont, fugado de la justicia e impredecible en sus comportamientos políticos y personales. </p><p>Tiene Sánchez que hilar muy fino y explicar muy bien lo que hace para intentar colocar los cimientos de la nueva legislatura. La consolidación de una España plural y vertebrada territorialmente pasa por que el PSOE sepa conjugar con acierto los intereses, las necesidades y los miedos de las partes. Si algo volvimos a comprobar el 23-J es que para ganar las elecciones e<strong>l PSOE necesita muchas reservas en sus graneros de siempre</strong>: Cataluña y Andalucía. El primero está a pleno rendimiento pero el segundo sólo ha salvado los muebles.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[bad2ef2b-de88-4321-9407-cc2e5ac61ddf]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jul 2023 16:36:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sánchez y la unidad de España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[23J | Elecciones generales,Pedro Sánchez,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que iremos a ver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/iremos-ver_129_1550517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que iremos a ver"></p><p>En muchos pueblos de Andalucía, en las noches de verano, el mundo se arregla al fresco. Sacan la silla a la calle y charlan de lo divino y de lo humano hasta la madrugada mientras se ventilan las casas antes de ir a dormir. Los aires acondicionados y los bares han hecho que la costumbre vaya decayendo, aunque en muchos sitios se mantiene como una tradición de socialización por vecindad. De las viudas que viven solas con las familias que regresan al pueblo de veraneo y los jóvenes de recogida, que se enganchan por último a la conversación. Al fresco hemos visto pasar los veranos, la gente y la vida. Hay una expresión de la que me apropié en esas noches de tertulia en la acera. <strong>Cuando el sueño va venciendo y la cháchara languidece, suele haber alguien que sentencia entre bostezos: "Lo que iremos a ver"</strong>. Y cada uno rumia sus incertidumbres y se hace cargo de que hay que ir disolviéndose. </p><p>Al fresco me recuerdo con las orejas abiertas aquel verano de 1993 que el PSOE volvió a ganar las elecciones contra pronóstico. Recuerdo una tórrida conversación con dos protagonistas femeninas: una mujer forastera (que hablaba fino) y otra también forastera (pero no tanto, que no hablaba con eses). Discutían porque <strong>para una era una vergüenza que siguiera Felipe después de "lo del hermano del Guerra" </strong>y la otra decía que <strong>Felipe no tenía nada que ver con eso que yo no sabía qué era exactamente</strong>. Politizarse en los 90 es lo que tiene, que es ahí cuando empieza la memoria y esa imagen me viene como un resorte cada vez que oigo al ex vicepresidente hablar del daño a las siglas que hacen los actuales dirigentes del PSOE. </p><p>Las conversaciones en el fresco me confirmaron el verano de 2011 que Zapatero no podía salir a la calle. Ya había anunciado unas elecciones en las que él no era el candidato. Se está tomando la revancha ahora, aclamado por muchos que le dieron 186 escaños a Mariano Rajoy y representando a quienes le hicieron el 15M al grito de "no nos representan". Aquel era un país con cinco millones de parados y <strong>un Gobierno socialista que se consumía tras anunciar brotes verdes que nadie llegó a ver</strong>. A finales de aquel agosto, PSOE y PP pactaron con nocturnidad una reforma exprés de la Constitución que congeló el ánimo de los socialistas. <strong>Seguro que hubo algún escándalo local que agitó las noches de verano.</strong> No lo recuerdo. Tampoco a la coplera que a buen seguro amenizó aquellas fiestas de agosto, pero tengo vivos algunos "lo que iremos a ver" envueltos en la zozobra que provocaban los hombres de negro y la amenaza de un rescate de nuestra economía. </p><p><strong>Hemos visto tantas cosas en los últimos años que quizá tengamos atrofiada la capacidad de sorpresa</strong>. Han ocurrido cosas que jamás podríamos haber fabulado. Dos veranos seguidos con miedo a juntarnos en el fresco porque el virus estaba en el aire que compartimos. Y luego <strong>llegó la guerra y el verano de los niños ucranianos en las calles de nuestros pueblos</strong>. </p><p>El año pasado por estas fechas <strong>Núñez Feijóo nos invitó a disfrutar del último verano: “Viene mal el otoño”</strong>. “En el otoño vamos a tener problemas económicos evidentes", auguró, invocando fantasmas que muchos temían. Era fácil pensar que habría otoño caliente. “La inflación se lleva por delante a un Gobierno”, reconocía un ministro por lo bajini en junio de hace un año. Era razonable pensar que por ahí llegaría el desgaste. Pero no. <strong>España no se ha hundido, todo lo contrario</strong>. Las cifras macro funcionan. Ha habido pacto salarial, subida de las pensiones, se ha disparado la contratación indefinida y ha subido el SMI. En paralelo a las grandes reformas estructurales exigidas por la Unión Europea se ha tejido una red de protección de los ciudadanos que no había existido antes. </p><p>No vivimos en una arcadia feliz, pero España no está en ese futuro que le habían escrito. Este Gobierno se presenta a las elecciones <strong>sin ningún caso de corrupción en su expediente y con datos récord de empleo,</strong> pero a buen seguro que en las reuniones al fresco se hablará estos días de otras muchas cosas que la oposición ha sabido agitar con habilidad. Hay gente convencida de la <strong>urgencia de “echar a Sánchez” porque desde el primer día se ha construido el relato de la ilegitimidad del Gobierno</strong>. Y hay quienes creen que estas elecciones van de gobernar con Vox o con Bildu porque nadie se ha preocupado de explicar el papel constructivo que la izquierda abertzale ha jugado en esta legislatura. </p><p>“Lo que iremos a ver”, suspirará la señora cuando el chico que llegó anoche de Roses le cuente que ha votado por correo pero no se fía. No está la cosa para fiarse. Ella irá a votar, qué mejor cosa que hacer el domingo, <strong>pero la vecina de enfrente dice que pasa ya de los políticos</strong>. Con ella que no cuenten. </p><p>Se repetirán estas conversaciones en toda España, pero son especialmente relevantes en Andalucía porque allí está la batalla de estas elecciones. Allí engordaron sus mayorías González y Zapatero sacando grandes ventajas al PP y allí salvó Pedro Sánchez en 2015 el <em>sorpasso </em>de Podemos, que sí le superó en el resto de España. La fortaleza del PSC en Cataluña difícilmente puede compensar la relevancia de Andalucía, que decide sobre 61 escaños. El PP ya se ha impuesto en autonómicas y municipales y <strong>el domingo sabremos si consolida su hegemonía en el que fuera feudo del socialismo en España</strong>. Qué importante lo que se hable esta semana en el fresco para ir viendo lo que iremos a ver.  </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[cb1083a9-0e0a-44e5-96a4-a0c867bb4d21]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jul 2023 18:09:06 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que iremos a ver]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[23J | Elecciones generales,PP,PSOE,Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Guardiola, sin palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/maria-guardiola-palabra_129_1539090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Guardiola, sin palabra"></p><p>Habrá quien piense que cuando María Guardiola tome posesión como presidenta de la Junta de Extremadura por la gracia de Vox llegará a la meta, pero realmente ahí empieza todo para ella y va a emprender su camino totalmente desnuda en lo político; por mucho que siga usando los pendientes de bandera. <strong>María Guardiola se ha quedado sin palabra</strong>, como ella misma ha reconocido con ese afán tan suyo de construir frases para la historia. Y sin palabra, ya lo ha sentenciado Núñez Feijóo, no hay política. <strong>Sería cruel pensar que esas declaraciones no fueron un desliz y que lo decía por ella</strong>.  </p><p>En menos de dos semanas, Guardiola ha pasado de ser la estrella pepera que se rifaban las teles a un activo tóxico para su partido. Y es comprensible, desde la óptica del PP. <strong>Han tenido que oír de su boca la catarata de razones por las que Vox es un sapo intragable </strong>para muchos que lo están masticando en silencio y sin respirar. Poniendo por delante sus principios y sus líneas rojas estaba colocando ese espejo frente a sus compañeros, el valenciano Mazón que torea con un vicepresidente de ultraderecha, y su líder, Alberto Núñez Feijóo, que se ha cuidado muchísimo de rechazar un gobierno de coalición con Vox. ¿Que aspira a gobernar en solitario? Pues claro, faltaría más. ¿Que ha cerrado la puerta a hacerlo con Santiago Abascal? Jamás.  </p><p>Al gallegueo del líder le ha sentado fatal la vehemencia extremeña. Su eco retumba en Madrid y retumbará cada vez que uno del PP se arrime a Vox en toda España pero es que además ha regalado al PSOE un espacio impagable para hacer oposición. Perder la Junta el 28M era algo inimaginable para los socialistas extremeños, <strong>pero ni en sus mejores sueños de este junio de pesadillas aparecía la opción de que Guardiola agotara su capital en tiempo récord</strong>. El panorama no invitaba a ello. Una presidenta joven y sin aristas frente a un PSOE enfrascado en la batalla de suceder a un líder sin delfín. Les subía un sudor frío sólo de pensar que Extremadura siguiera el patrón andaluz, un PSOE languideciendo en la oposición mientras el PP ocupaba su espacio. Sólo con recitarle a la presidenta y a su consejero ultra la retahíla de promesas huecas ya tienen hecha la mitad de trabajo. </p><p>No creo que mintiera cuando dijo que no quería a Vox en el Gobierno, pero <strong>Guardiola no midió y ahora todo lo que diga sonará a mentira</strong>. El perjuicio que la dirigente extremeña ha hecho a su credibilidad con la gestión de sus resultados sólo es comparable a la exhibición de su debilidad dentro del PP. <strong>Las matemáticas de Estado con sangre entran</strong>. Lo ha aprendido bien y nos ha quedado claro a todos los demás.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[da2d170f-1a5b-45be-be1f-c7eca90abeae]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jul 2023 18:30:32 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[María Guardiola, sin palabra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vox,PP,Política,Elecciones,23J | Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo se deroga a sí mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/feijoo-deroga-si_129_1526821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feijóo se deroga a sí mismo"></p><p>Sabíamos que el objetivo de <a href="https://www.infolibre.es/temas/alberto-nunez-feijoo/" target="_blank" >Núñez Feijóo</a> era derogar el <em>sanchismo</em>, pero lo que no sospechábamos es que sería <strong>a costa de derogarse a sí mismo,</strong> a ese líder del <a href="https://www.infolibre.es/temas/pp/" target="_blank" >PP</a> que proclamaba que era preferible "perder un gobierno que ganarlo desde el populismo", que resucitó a Esteban González Pons para que dijera con la boca llena que "<a href="https://www.infolibre.es/temas/vox/" target="_blank" >Vox </a>es extrema derecha" y que poco después fichó a <a href="https://www.infolibre.es/temas/borja-semper/" target="_blank" >Borja Sémper</a> como cara amable de un PP que, llegada la hora de la verdad, está a lo que está: a ganar el 28-M hablando de ETA y denunciando pucherazos y a amarrar poder institucional a cualquier precio, aunque sea a costa de desmontar todo su relato y confundirse con la ultraderecha. </p><p>Decía el PP en la campaña del 28-M que tenía que gobernar la lista más votada, pero en cuanto se han cerrado las urnas se ha olvidado de tal principio. Hay una cincuentena de ayuntamientos en los que han desalojado a los socialistas de la mano de la ultraderecha <strong>con un donde-dije-digo</strong> que es especialmente clamoroso en Castilla-La Mancha: el PP ha rechazado allí la oferta explícita de <a href="https://www.infolibre.es/temas/emiliano-garcia-page/" target="_blank" >García Page</a> de poner un cordón sanitario a Vox, dejando que gobierne la lista más votada en seis municipios de la comunidad. </p><p>Decían los populares que <a href="https://www.infolibre.es/temas/pedro-sanchez/" target="_blank" >Pedro Sánchez</a> ha gobernado con socios situados a su izquierda por ambición, por aferrarse al poder, <strong>ignorando la realidad tozuda </strong>de que su alternativa eran terceras elecciones. No se sonrojan hoy cuando acuden a esa lógica de que no se pueden repetir los comicios para justificar su pacto con Vox en la Comunidad Valenciana. Se han rendido a la evidencia a la primera de cambio, sin forcejeos, mostrando la cabeza del candidato maltratador como el trofeo de una negociación que no ha sido tal. </p><p>Porque decía el PP el lunes que nadie que haya sido condenado por violencia machista puede estar en el ejercicio de la política, y lo decía Borja Sémper con tal contundencia que era imposible pensar que al día siguiente iban a sellar un acuerdo con un partido negacionista y, mucho menos, que el jueves estamparían su firma en un documento en el que es <strong>imposible ocultar la mancha pringosa de la ideología de Vox</strong>: el texto sostiene que "perseguirán erradicar la violencia intrafamiliar, en especial, las que sufren mujeres y niños, garantizando la igualdad entre todas las víctimas". Y si al día siguiente el portavoz de Vox se engolfa proclamando al viento que la violencia de género no existe, Génova manda a los suyos a tuitear consignas que no aguantan en el papel del pacto valenciano. "Ni un paso atrás, cueste lo que cueste", escribió Sémper en las redes sociales. </p><p>Por cierto, que aquel Feijóo que arrugaba la nariz con lo que hizo <a href="https://www.infolibre.es/temas/pablo-casado/" target="_blank" >Pablo Casado</a> en Castilla y León nos contó también que no iba a hacer política a golpe de tuits. "<strong>No vamos a ser el PP que quieren otros partidos</strong>", sentenció en el congreso de su proclamación en Sevilla. Por decir, se ha dicho casi todo, como si valiese de algo la palabra dada.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[d5ee9a79-2518-4503-87f3-aaa9e4d67010]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jun 2023 17:50:11 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Feijóo se deroga a sí mismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,PP,Vox,Alberto Núñez Feijóo,Pablo Casado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Votar con miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/votar-miedo_129_1514291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Votar con miedo"></p><p>La estrategia funcionó en abril de 2019. La izquierda reaccionó. Ocurrió tras la irrupción de la ultraderecha en Andalucía y la foto de Colón. <strong>Pedro Sánchez</strong> convocó y ganó, aunque <strong>no sirvió para nada porque se repitieron las elecciones</strong>. Vox casi duplicó su representación así que la coalición imposible durante meses se hizo carne con las urnas en caliente. Rapidito y sin rechistar, <strong>Pedro Sánchez</strong> y <strong>Pablo Iglesias</strong> firmaron el acuerdo, que a saber cuál habría sido el correctivo de las urnas a la tercera. Queda la foto del abrazo de los antagonistas de la izquierda, condenados a entenderse. <strong>Agarrados el uno del otro</strong>, para no caerse. </p><p>Eso ya es historia, pero el PSOE ha vuelto a activar la estrategia de entonces como plan de supervivencia tras el desastre del domingo. Creen que tienen la oportunidad de rentabilizar la zozobra a que la alianza de PP y Vox se haga con el poder en toda España, así que vamos a unas generales planteadas para que gane el miedo que más movilice: el de la <strong>derecha convocada para rematar al “sanchismo”</strong> o el de la izquierda ante la amenaza de la “derecha extrema y la extrema derecha”. Votar sin miedo ya no es una opción. </p><p><em>Miedo</em> es el título de un libro de la periodista Patricia Simón, que concluye que los temores se han convertido en el “andamiaje de la estructura de los gobiernos”. Cuenta que los seres humanos estamos diseñados para “aceptar las mentiras y las incoherencias que se adaptan a nuestra ideología, a nuestro código de valores y nuestras creencias culturales”. Es el “sesgo de confirmación” que existe en sociedades “polarizadas, crispadas y atrincheradas ideológicamente”. He vuelto a esas páginas estos días ante la crudeza de las palabras que me escribió un socialista en shock en la madrugada del domingo. Hablábamos de que las políticas del PSOE gozan de reconocimiento en todos los estudios demoscópicos a pesar del descalabro electoral: “Si un amigo te hace un favor, le das las gracias y quedas en que ya lo invitarás. <strong>Te hace una putada y le rayas el coche</strong>. El odio moviliza pero el BOE, no”. </p><p>Habrá que ver si el golpe de realidad del 28M tiene el efecto movilizador que buscan los candidatos de la izquierda para el 23J, sobre todo después de la frivolidad e irresponsabilidad que supuso aquella repetición electoral en 2019, cuando <strong>no calcularon que engordaban a Vox</strong>. Hay quien piensa que puede pasar como en Andalucía hace un año, cuando el PP capitalizó su posición de caballo ganador y muchos votantes quisieron darle el empujoncito que necesitaba para sumar la mayoría absoluta y prescindir de la ultraderecha. Hacer un pronóstico es una temeridad, pero sí que nos queda una certeza del domingo: el modelo de ciudad, los proyectos y <strong>la capacidad de gestión no sirven para nada</strong> cuando hay una poderosa corriente de voto a la contra, que arrastra a los ciudadanos como una ola. </p><p>Visto lo visto, lo más rentable electoralmente es no provocar al contrario. No mover un dedo para cumplir tus promesas (modelo Moreno Bonilla en Andalucía, cuando no tenía mayoría) en lugar de remangarte para sacar adelante en minoría presupuestos y leyes (modelo Sánchez en las Cortes, donde ha conseguido estabilidad durante cuatro años con 120 escaños). Más allá de cuestiones personales, la etiqueta del “sanchismo” está muy vinculada a las alianzas del PSOE con Unidas Podemos, los independentistas y Bildu para<strong> sacar adelante la legislatura</strong>, es decir, para gobernar en medio de las adversidades con una endiablada aritmética parlamentaria. </p><p>Quizá la estrategia electoral ventajosa habría sido lograr la investidura, irse a vivir a la Moncloa y encogerse de hombros después; evitar el desgaste de buscar los apoyos debajo de la piedras para gestionar la pandemia y las consecuencias de la guerra. La coalición se ha empeñado en dañar su credibilidad en más de una ocasión, pero el marco de <em>Frankenstein</em> ha ayudado a la derecha a mantener en tensión al electorado conservador desde el mismo día del abrazo Sánchez e Iglesias. Da igual que Bruselas haya bendecido sus estrategias o que la reforma laboral haya salido con el acuerdo de la patronal porque, como escribe Patricia Simón en <em>Miedo</em>, vivimos en sociedades en las que existen “multitud de etiquetas bajo las que crear supuestos enemigos”. Quizá si el PSOE se hubiera hecho el muerto tendría más opciones de seguir vivo. Nunca sabremos qué habría sido de los ciudadanos en ese caso, aunque el 23J descubriremos <strong>quién le saca más partido a todos sus miedos.</strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[f8721562-9bb4-4f79-993c-73ff4597b824]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jun 2023 17:35:25 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Votar con miedo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,PSOE,Vox,PP,23J | Elecciones generales,28M | Elecciones autonómicas y municipales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un florero en el balcón de Génova]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/florero-balcon-genova_129_1501811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un florero en el balcón de Génova"></p><p>Lo confieso. <strong>Isabel Díaz Ayuso me tiene cogida la medida</strong> y me convierto en su agente electoral sin quererlo. Cuando oí lo de la planta en todos los balcones madrileños me eché al monte de las redes sociales a comentar, por ridícula, la propuesta para la mejora ambiental de Madrid. Fuimos tantos los que picamos el anzuelo, desde la broma a la indignación, que entre todos hicimos el ruido suficiente para que llegara a oídos de quienes se burlan de esas milongas de las ciudades sostenibles y el cambio climático. La expectativa de una maceta en el balcón no suma votos, pero <strong>lo de cabrear a “los progres” siempre puntúa en el electorado en el que pesca la presidenta madrileña</strong>. Díaz Ayuso necesita a los votantes de Vox para lograr la mayoría absoluta y hará lo que tenga que hacer, un placaje al ministro Bolaños o proclamar que “ETA está viva”. </p><p>A la presidenta se le ve cómoda en el papel que tiene encomendado, nada que ver con la posición de Núñez Feijóo, que llegó con un modelo de liderazgo que <strong>tiene dificultades de aplicar en el complejo tablero de la política nacional</strong>. El Feijóo de Galicia es el que, con sentido institucional, se levanta en el Congreso para no hacer un feo al presidente de la República de Colombia, ignorando que ese aplauso a Gustavo Petro era un castigo a Vox de la izquierda socialcomunista-bilduetarra-independendista. Eso lo tiene que saber el Feijóo de Génova. El Feijóo presidente de la Xunta se podía permitir pasar por alto el pasado guerrillero de Petro, pero eso le genera un problema al Feijóo líder de la oposición, por incomprensión entre los suyos. </p><p>Pasó algo muy parecido cuando Bildu anunció que los exterroristas condenados por delitos de sangre no tomarán posesión en caso de ser elegidos. Porque Núñez Feijóo y su equipo reaccionaron en un primer momento con satisfacción por haber ganado la partida, pero tuvieron que corregir la trayectoria inmediatamente al ver que ni Díaz Ayuso ni Vox iban a soltar el hueso de Bildu. A la tribuna del Senado llegó el líder popular ceñudo y grave, con una pesada mochila de hipérboles y acusaciones, para no quedarse atrás. Desplegó una variada pirotecnia verbal pero <strong>evitó pisar el charco de la ilegalización de Bildu</strong>, quizá para no enterrar definitivamente el perfil del Núñez Feijóo que quería ser. Pero tampoco ese plan le aguantó. Ha terminado la semana enfangado en contradicciones, arrastrado por la presidenta madrileña.</p><p>Llegó a Madrid con la idea de coger votos de todos lados, ofreciéndose como solución a un país sumergido en el caos por culpa de un Gobierno a la deriva. Pero España no está en ésas. <strong>La economía no se ha hundido</strong>, en la calle solo protestan funcionarios judiciales que cobran mucho más que la mayoría de los ciudadanos y en el PSOE no se respira un ambiente de derrota. Un descalabro del poder socialista el 28M le serviría para cambiar esa sensación, pero esto no es 2011 ni de lejos. No hay hombres de negro ni un Gobierno que no pueda salir a la calle. A Feijóo ya no le vale la estrategia del elegido para salvar a España y en Génova andan adaptándose al nuevo escenario haciendo complicados equilibrios.</p><p>Lo hemos visto también esta semana. Tras la escalada a cuenta de Bildu, el candidato hizo al día siguiente un reconocimiento expreso a lo que representó Felipe González, consciente de que su intervención en el Senado podía interpretarse como un ataque al conjunto del socialismo, donde aspira a arañar votos. Que una cosa es jugar al antisanchismo y otra ofender a los socialistas con un tema tan sensible como el terrorismo. No puede pasarse de frenada pero tampoco quedarse corto. Cuando se cubre la pierna izquierda, la manta le deja al descubierto la derecha. El refranero español es muy gráfico sobre lo que le pasa a uno cuanto más se agacha y ahí está Díaz Ayuso para decirle cómo tiene que taparse; <strong>ella, que no sabe lo que es pasar frío.</strong> </p><p>Realmente, en el pellejo de Núñez Feijóo sólo puede ponerse Pedro Sánchez, que probó las hieles de la oposición. La dificultad de llevar la iniciativa mientras vigilas a un competidor exterior más radical que tú e intentas fortalecer tu liderazgo interno. Estar en la oposición es duro y, especialmente, si estás acostumbrado a ser gobierno, como le ocurre al ex presidente Feijóo. Díaz Ayuso tiene un objetivo bien definido y tira de soltura castiza para conducirnos a todos hasta el punto del debate que le conviene. Una maceta para cada casa. Núñez Feijóo se pasa el día arrancando la maleza, las ramas y los troncos que se interponen en el desfile triunfal que iba a ser su desembarco en Madrid. Y, de paso, <strong>para no parecer un florero en el balcón de la victoria en la calle Génova</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[d014fa4c-4af1-47e9-8d95-1fd72a91b99d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2023 17:26:12 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56042" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56042" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un florero en el balcón de Génova]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[28M | Elecciones autonómicas y municipales,Elecciones,Elecciones municipales,Elecciones autonómicas,Alberto Núñez Feijóo,Isabel Díaz Ayuso,Campañas electorales,PP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un relato de África hecho en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/relato-africa-hecho-africa_129_1490545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un relato de África hecho en África"></p><p>Entre el Teatro Alameda de Tarifa y el Cine Alcázar de Tánger está la frontera de dos continentes, que suele ser noticia por lo que les separa, por los muertos sin nombre y los narcos sin ley. Se habla poco del ferry que<strong> cruza los 14 kilómetros del Estrecho</strong> y de todos los habitantes de las dos orillas que se empeñan en afianzar relaciones y tender puentes. En mezclarse, como hacen en ese punto el Atlántico y el Mediterráneo. </p><p>Desde hace 20 años, se cuenta entre esa gente a los impulsores del Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT), un <strong>evento transfronterizo</strong> de presupuesto pequeño y mirada amplia, que es posible gracias a un equipo resistente, entusiasta y comprometido. Posiblemente ellos no han leído la reciente Declaración Conjunta de España y Marruecos pero encarnan el <strong>punto 52 de ese solemne documento</strong>, que habla de desarrollar una "red humana" para favorecer el entendimiento de ambas sociedades. De todos modos, la virtualidad de este festival va mucho más allá: permite lanzar un relato de África hecho en África y por África. </p><p>Ese es su gran valor desde hace dos décadas. Contribuye a superar una de las asignaturas pendientes en la relación entre continentes: salir del perímetro de los estereotipos y cambiar la narrativa paternalista que se arrastra desde el colonialismo. A lo largo de estos años se han proyectado más de 1.300 películas que difícilmente<strong> llegan a las salas europeas</strong> y que han contado África desde la perspectiva de África. Las relación de un padre y un hijo en Kigali en <em>Father’s Day</em>, los derechos de la mujer y de las personas LGBTQI del documental <em>Coconut Head Generation</em> o <em>Sous les figues</em>, donde la directora tunecina Erige Sehiri habla de las nuevas generaciones de su país a través de unos jóvenes que recogen higos en una huerta. De Angola, una historia urbana, <em>Nossa Senhora da Loja do Chines. </em>Distintos géneros, distintas lenguas y distintas realidades y culturas de<strong> un continente tan inmenso como diverso</strong>.  </p><p>Todos estos títulos se han proyectado en esta vigésima edición, que ha premiado una producción cien por cien africana, sin compañías europeas, el método al que han recurrido muy frecuentemente para hacer películas. <em>Father´s Day </em>es cien por cien ruandesa y el jurado internacional la ha elegido, entre otras razones, para dar un espaldarazo a su emancipación financiera. Queda muchísima tarea para robustecer las industrias africanas del cine, en un contexto en muchos casos de inestabilidad. Thierno Souleymane, director de Guinea Conakry, ha narrado estos días que<strong> durante 20 años se quemaron y enterraron bobinas de películas</strong> a pesar de que <strong>su país fue pionero</strong>. Para recuperar y reivindicar la memoria, el FCAT cuenta con una sugerente sección retrospectiva: <em>Es al final de la vieja cuerda que se teje la nueva</em>. </p><p>También nosotros, como espectadores, acudimos ahora a estas creaciones con una mirada distinta a la de hace 20 años, cuando proyectaron la primera cinta en Tarifa. Por aquel entonces, la gran mayoría de los españoles no convivían en sus ciudades con africanos, la inmigración negra era algo ajeno para muchos y no existían los actuales niveles de inmunización ante la tragedia de los naufragios en nuestras costas. Miramos distinto los ciudadanos y miran distinto los gobiernos europeos ante <strong>un horizonte apabullante</strong>: en los próximos 30 años, África pasará de 1.200 millones de personas a más de 2.400 millones mientras Europa caerá por debajo de los 600 millones. Debería ser una obligación ética la dignificación de las condiciones de vida de sus habitantes pero, sobre todo, lo conciben como una cuestión estratégica para frenar el radicalismo,<strong> el conflicto político y la migración irregular</strong>. </p><p>Hay multitud de planes, memorandos y convenios<strong> enfocados en esa dirección</strong> y luego están proyectos como el FCAT, una ventana por la que asomarnos a una África plural y muy desconocida para la gran mayoría de nosotros; versiones muy diferentes a las que nos llegan de las empresas que invierten allí, los cooperantes o los propios africanos que residen en nuestro país. Es tan edificante la iniciativa, tan inspiradora, que me soprende que la semana pasada no hubiera una fila repleta de autoridades de todas las administraciones en la gala de inauguración, en el Alcázar, el mítico cine de la época del protectorado, restaurado después de <strong>un cerrojazo de más de 40 años</strong>. Ojalá le queden muchos siendo la pantalla en la que se proyecta el futuro de un cine africano descolonizado, lúcido y vigoroso. Larga vida al FCAT, que lleva 20 años haciéndolo posible. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[4acfe5ff-4a93-49db-9951-b531435ef7e1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 May 2023 17:46:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56042" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56042" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un relato de África hecho en África]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0a1080b5-4e36-4745-8766-9f8881333b03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
