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    <title><![CDATA[infoLibre - Alfonso Casani]]></title>
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      <title><![CDATA[Gen Z, Marruecos se levanta en defensa de lo público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/gen-z-marruecos-levanta-defensa-publico_129_2076759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/11dfd97f-9185-442a-bb31-3c0a37816d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gen Z, Marruecos se levanta en defensa de lo público"></p><p>Desde hace más de diez días, Marruecos es el escenario de <a href="https://www.infolibre.es/internacional/protestas-juveniles-marruecos-dejan-tres-muertos-convocan-nuevas-sentadas_1_2073479.html" target="_blank" >una ola de protestas</a> que se ha extendido por pueblos y ciudades hasta alcanzar la diáspora. Las movilizaciones responden al llamamiento del <strong>colectivo Gen Z</strong>, un grupo de internautas anónimo organizado a través de la plataforma de comunicación Discord. El amplio seguimiento de las protestas –sobre todo entre los jóvenes–, la ausencia de estructuras formales y el medio de difusión elegido enfatizan <strong>el carácter aparentemente sorprendente</strong> de las movilizaciones.</p><p>Sin embargo, su convocatoria ha logrado encapsular el grito de un pueblo que clama por <strong>una mejora de los servicios públicos del país</strong>, al tiempo que muestra el hartazgo contra un modelo económico desigual, corrupto y orientado a la inversión en megaproyectos con escaso impacto en la población. La próxima celebración del <a href="https://www.infolibre.es/politica/mundial-2030-jugara-espana-portugal-marruecos-argentina-uruguay-paraguay_1_1606264.html" target="_blank" >mundial de fútbol en Marruecos</a> refleja bien este modelo. Frente a esto, la demanda de Gen Z es clara: educación y sanidad públicas, empleo y fin de la corrupción. Estas reivindicaciones tienen fácil eco entre amplios sectores de la población.</p><p>Una mirada más pausada sobre la situación socioeconómica del país atenúa la sensación de sorpresa. Los jóvenes constituyen <strong>un sector demográfico predominante en el país </strong>(en torno a un 22% de la población total se encuentra entre los 15 y 29 años) y especialmente lastrado por <strong>el desempleo</strong>. Un <a href="https://www.hcp.ma/Note-d-information-a-l-occasion-de-la-journee-internationale-de-la-jeunesse-du-12-aout-2022_a3563.html" target="_blank">31,8% de los jóvenes de entre 15 y 24</a> años se encuentran desempleados. De los que trabajan, se estima que un 73% lo hace sin contrato.</p><p>En el seno de esta debilidad estructural encontramos <strong>un proceso de liberalización económica</strong> impulsado desde los años 80 que, sumado a la ausencia de libertades políticas, hicieron de Marruecos un <a href="https://shs.hal.science/halshs-00553929v1" target="_blank">“laboratorio neoliberal”.</a> El resultado ha sido un país a dos velocidades, con importantes diferencias <strong>entre las zonas urbanas y rurales</strong>, carentes de infraestructuras y redes de transporte, pero también entre la población y las clases dominantes. La última cifra aportada por la agencia nacional de estadística marroquí HCP (Haut Commissariat au Plan) situaba el índice de Gini, empleado para medir la desigualdad, <a href="https://www.hcp.ma/Inegalite-sociale_r508.html" target="_blank">en 40,5% en 2022</a>, devolviendo a Marruecos a los niveles de hace veinte años. Por contra, el primer ministro, <strong>Aziz Ajanuch</strong>, era nombrado por <em>Forbes</em> el hombre más rico del país (por detrás del rey) en el año 2024.</p><p>A los problemas estructurales se une <strong>la frustració</strong>n por la falta de mejoras socioeconómicas en el país. Los avances políticos prometidos por <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/espiritu-primavera-arabe-no-extingue-decada-despues_1_1191425.html" target="_blank" >la Primavera Árabe</a> se estancaron hace una década, a medida que se deterioraba el contexto regional. La crisis generada por la pandemia del Covid-19 pareció desembocar en un proyecto de generalización de la sanidad pública, sin embargo, este <strong>sigue lastrado por las desigualdades regionales</strong>. Uno de los antecedentes directos de las protestas es, de hecho, <strong>la muerte de ocho mujeres embarazadas</strong> sometidas a cesáreas en un hospital de Agadir, evidenciando la falta de inversión en la región. De igual modo Ajanuch ganó las elecciones prometiendo <strong>la creación de un millón de empleos</strong>, una previsión muy lejos de la realidad actual. Ya en el verano de 2024, el primer ministro admitió su incapacidad para abordar el desempleo estructural del país: <a href="https://www.maroc-hebdo.com/article/akhannouch-avoue-impuissance-hausse-chomage-cest-lui" target="_blank">“No podemos solucionar el problema del empleo en los próximos tres años porque es una acumulación de los últimos quince”</a>.</p><p>La intensidad de las actuales protestas, que se han saldado ya con <strong>más de 400 detenidos y tres muertos</strong>, nos recuerda a las protestas protagonizadas por <strong>el movimiento del Hirak</strong> en el Rif, norte de Marruecos, en 2017, o a la propia Primavera Árabe. Con el primero comparte la denuncia de la desigualdad entre regiones. Con el segundo, la demanda general de justicia social y mejoras socioeconómicas.</p><p>Sin embargo, el caso más similar seguramente lo encontremos en<strong> la campaña de boicot al consumo</strong> lanzada en 2018. Ese año, una página anónima de Facebook<em> </em>llamó al boicot de la gasolinera <strong>Afriquia</strong>, el agua embotellada <strong>Sidi Ali</strong> y la empresa de productos lácteos <strong>Centrale Danone</strong>. Las tres firmas tenían en común la subida de precios, el monopolio de cuotas considerables de mercado y su vinculación con las élites político-económicas del país. Afriquia pertenece, de hecho, al primer ministro Ajanuch, en aquel momento ministro de Agricultura y Pesca. El seguimiento del boicot fue masivo. A pesar de la opacidad de su impacto, Central Danone comunicó pérdidas del <a href="https://www.jeuneafrique.com/648770/economie/boycott-au-maroc-danone-annonce-un-recul-de-ses-ventes-de-35-au-troisieme-trimestre/" target="_blank">35% en el tercer trimestre</a> del año. El carácter anónimo y el elevado seguimiento de la iniciativa reflejaban<strong> la generalización de un descontento</strong> que hoy en día sigue vigente.</p><p>Lo cierto es que las movilizaciones <strong>nunca han desaparecido desde 2011</strong>, concentrándose en los márgenes del país y dando lugar a lo que se ha denominado <a href="https://www.cidob.org/publicaciones/protestas-en-la-periferia-contestacion-y-desequilibrios-en-el-magrebhttps:/www.cidob.org/publicaciones/protestas-en-la-periferia-contestacion-y-desequilibrios-en-el-magreb" target="_blank">“protestas periféricas”.</a> Estas protestas denuncian las desigualdades económicas entre regiones, la sobreexplotación de recursos, la falta de acceso al agua como bien público y la desposesión de las tierras, entre otras medidas causadas por <strong>una sucesión de programas económicos neoliberales</strong>.</p><p>A pesar de ello, parece descartable que la situación actual conduzca a un cambio de régimen o de modelo económico. El dos de octubre, el colectivo Gen Z dirigió <strong>una carta al rey</strong> solicitando su intervención y la destitución del gobierno. Su propuesta nos remonta a una estrategia tradicional del poder en Marruecos, que blinda el papel del rey (auténtico poder ejecutivo del país) y <strong>reorienta los castigos hacia los partidos políticos</strong>. Como reza el dicho, <a href="https://www.jadaliyya.com/Details/34540" target="_blank">“el rey bueno, la clase política mala”</a>.</p><p>Este modelo, sin embargo, <strong>previene la posibilidad de realizar reformas profundas</strong> en el país, al proteger al núcleo central de distribución de recursos políticos y económicos: el propio rey. Como explicaba Ajanuch al tratar el paro, reformas cosméticas no pueden resolver <strong>problemas estructurales</strong>.</p><p>_______________________________</p><p><em><strong>Alfonso Casani </strong></em><em>es profesor de Ciencia Política de la UCM y colaborador de la Fundación Alternativas.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 04:00:51 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alfonso Casani]]></author>
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