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    <title><![CDATA[infoLibre - Nacido en los 50]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Nacido en los 50]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Israel, la sinrazón del más fuerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/israel-sinrazon-fuerte_129_1885665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a8296ebe-23d6-4632-be49-19e67843c73c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel: la sinrazón del más fuerte"></p><p><strong>“La razón del más fuerte es siempre la mejor / Lo demostraremos enseguida”</strong> : así comienza <em>Le Loup et l'Agneau</em> (<em>El lobo y el cordero</em>), una fábula de<strong> La Fontaine</strong> que muestra la impotencia de la razón y sus argumentos lógicos frente a la violencia de la fuerza, impulsada por la venganza. “Me lo han dicho: tengo que vengarme”, dice el lobo antes de devorar al cordero “sin más”.</p><p>En 2003, el filósofo <strong>Jacques Derrida</strong> colocó estos versos de La Fontaine al comienzo de<strong> </strong><a href="http://www.editions-galilee.fr/f/index.php?sp=liv&livre_id=2801" target="_blank"><em><strong>Voyous</strong></em></a><strong> (Canallas)</strong>, un libro que se proponía deconstruir la <strong>pasión ciega que se apoderó de los Estados Unidos de América tras los atentados del 11 de septiembre</strong>, percibidos como una amenaza vital. Una década después del final de la Unión Soviética, esta ceguera abrió un ciclo devastador en las relaciones internacionales posteriores a la Guerra Fría que no ha hecho más que empeorar, con el poder en manos de quienes se arrogan el derecho de suspender la ley.</p><p>“<em>Rogue States</em>” (Estados canallas): esos fueron los términos utilizados por Estados Unidos para descalificar a los Estados que tenía en el punto de mira, Irak en particular, en una huida hacia delante en la que la locura ideológica prevaleció sobre la razón política: Irak no tenía nada que ver con los atentados contra el <em>World Trade Center</em>.</p><p>“Los primeros y más violentos <em>"Rogue States</em>”, comentaba entonces Derrida, <strong>“son los que han ignorado y siguen violando el derecho internacional </strong>del que dicen ser los campeones, en cuyo nombre hablan, en cuyo nombre van a la guerra cada vez que lo dicten sus intereses”.</p><p>Israel es hoy el más emblemático de esos Estados canallas. Sus dirigentes ni siquiera intentan salvar la apariencia de una humanidad común en nombre de la cual se impondrían derechos fundamentales a las naciones, sean cuales fueren. El país lucha contra <strong>“animales humanos”</strong>, declaró su ministro de Defensa, Yoav Gallant, anunciando al día siguiente del 7 de octubre una guerra sin piedad ni reglas, no contra Hamás sino contra el enclave de Gaza, sus civiles, sus hogares, sus zonas para vivir.</p><p>Desafiando toda verdad factual y todo rigor histórico, la equiparación de la cuestión de Palestina con el terrorismo de Hamás sirve como<strong> fin que justifica todos los medios</strong>. A pesar del bloqueo mediático impuesto por el ejército israelí a su guerra, el mundo entero es testigo de ella, hasta el punto de que faltan palabras ante tantos crímenes asumidos, reivindicados y trivializados, de los que<em> </em><a href="//about:blank" target="_blank"><em>El libro negro de Gaza</em></a> ofrece un primer inventario. En efecto, Israel libra una guerra contra Palestina, no sólo contra la existencia de un Estado con ese nombre, sino <strong>contra la supervivencia de la idea misma de su existencia</strong>, una guerra para destruir al pueblo que la encarna y ocupar la tierra que le da base.</p><p>Si había alguna duda al respecto, lo confirma la intensificación de las operaciones militares en el norte de Gaza y en el sur de Líbano, e <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/211024/apres-le-massacre-d-aito-au-liban-n-attend-rien-de-l-onu-israel-agit-impunement" target="_blank">incluso más allá</a>, en las que los civiles son las primeras víctimas, aunque Israel podría haber decidido suspender su ofensiva, jactándose de haber decapitado a Hamás y a su aliado regional, Hezbolá.</p><p>Pero sus dirigentes han optado por <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/181024/apres-la-mort-de-yahya-sinouar-la-guerre-n-est-pas-finie-declare-netanyahou" target="_blank">una guerra sin fin</a> en la loca esperanza de aniquilar cualquier alteridad que pueda ir contra la identidad que reivindican para sí mismos, resumida sin ambages por el actual primer ministro tras la aprobación en 2018 de la ley sobre Israel como “Estado-nación del pueblo judío”: “Israel no es el Estado de todos sus conciudadanos.<strong> Es el Estado-nación solo de los judíos”.</strong></p><p>Esa fantasía colonial de Israel como “villa en la jungla” (Ehud Barak, 2008) que tendrá que “defenderse para siempre de las fieras” (Benjamin Netanyahu, 2016) es una perdición. <strong>La razón del más fuerte, que garantiza la victoria militar, </strong>resulta ser una locura política, que promete la derrota existencial: <strong>el “suicidio colectivo”,</strong> como resume Rony Brauman al comienzo de <em>El libro negro de Gaza</em>. Porque esta ideología, que erige a Israel en avanzadilla de Occidente, no sólo frente a los pueblos que lo rodean sino, esencialmente, frente a la diversidad del mundo, da la mano a<strong> lo mismo que produjo el genocidio del que fueron víctimas los judíos de Europa.</strong></p><p>Los orígenes no protegen de nada, y sólo el presente aporta pruebas. Racismo, supremacismo, <em>apartheid</em>, limpieza étnica, expulsión, exterminio, espacio vital, pureza de sangre, etc. Como ya ha documentado Sylvain Cypel en <a href="https://www.editionsladecouverte.fr/l_etat_d_israel_contre_les_juifs-9782348083723" target="_blank"><em>L'État d'Israël contre les Juifs</em></a><em> </em>(El Estado de Israel contra los judíos)<strong> la extrema derecha israelí, </strong>cuya participación en el gobierno garantiza la supervivencia política de Netanyahu, no le pone pegas a ninguna de las <strong>obsesiones asesinas que componen el glosario del fascismo</strong>. Es un giro siniestro y trágico de los acontecimientos en el que el Estado que deriva su legitimidad internacional de la conciencia de los crímenes contra la humanidad se convierte en el laboratorio contemporáneo del resurgimiento de las ideologías que le dieron origen. Entre ellas el antisemitismo, que prolifera inevitablemente tras todos los demás racismos, dado que es <a href="https://www.mediapart.fr/journal/france/190219/contre-l-antisemitisme-sans-confusions" target="_blank">su núcleo moderno</a>.</p><p>La catástrofe resultante va pues más allá del destino de los pueblos palestino e israelí. Ocurre a escala mundial: la impunidad de que goza el Estado de Israel, mientras desprecia los derechos humanos de toda una población y pisotea descaradamente el derecho internacional, es una <strong>invitación a la brutalidad general</strong>. En sus diversas formas y en todas las partes del mundo, tanto si ya están en el poder como si aspiran a él, las fuerzas autoritarias, identitarias, nacionalistas y xenófobas no ven ahí más que una incitación.</p><p>Lo que está en juego es nada menos que olvidar el esfuerzo que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial, cuando, sobre los escombros del fascismo y del nazismo, la comunidad internacional tomó conciencia de los enormes estragos causados por las jerarquías civilizatorias, por su odio a la igualdad y su sacralización de la identidad. Si no detenemos la criminal huida hacia delante de Benjamin Netanyahu,<strong> estaremos destruyendo la promesa democrática de la </strong><a href="https://www.un.org/fr/universal-declaration-human-rights/" target="_blank"><strong>Declaración Universal de los Derechos Humanos</strong></a>, apagando su luz emancipadora y sumiendo al mundo en la oscuridad.</p><p>Ya es muy tarde, pero mientras haya tiempo, hay que hacer todo lo posible para evitar este colapso. Habiendo convertido a Israel en un Estado canalla,<strong> sus actuales dirigentes deberían ser castigados </strong>por ese Occidente al que dicen pertenecer. En otras palabras, por la Unión Europea y los Estados Unidos. Es la única manera de obligarles: prohibirles diplomáticamente, boicotearles económicamente y dejar de dotarles militarmente. Pero mucho me temo que no será así, dado el delirio imperante en Bruselas, París, Berlín y Washington.</p><p><strong>El resentimiento del mundo contra nuestras naciones</strong>, bien plagado ya de negros nubarrones, <strong>no hará sino aumentar.</strong> Y tendremos que afrontarlo con la sórdida vergüenza de no haber sido capaces de impedirlo, a pesar de haber asistido con los ojos bien abiertos a este camino hacia el abismo.</p><p> </p><p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=20gfiWV-qzE" target="_blank">Faltan las palabras</a> ante la catástrofe actual, sobre todo porque son incapaces de evitarla. De ahí la brevedad y solemnidad de esta reflexión. Uniéndome a la movilización general de Mediapart (ver <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/061024/gaza-silence-coupable-resonance-coloniale" target="_blank">aquí</a> la última reflexión de nuestra presidenta, Carine Fouteau) esto es continuación de mis artículos anteriores sobre el conflicto israelo-palestino (que figuran en los anexos de este artículo) y del libro que acabo de publicar en ediciones <em>La Découverte</em>, <a href="https://blogs.mediapart.fr/edwy-plenel/blog/090924/europe-qu-tu-fait-de-ta-promesse" target="_blank"><em>Le Jardin et la jungle</em></a>.</p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Oct 2024 19:17:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Edwy Plenel]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Israel, la sinrazón del más fuerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Derechos humanos,Unión Europea,Estados Unidos,Palestina bajo las bombas]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El linchamiento del doctor Montes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/linchamiento-doctor-montes_1_1157673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El día que el doctor<strong> Luis Montes</strong> salía esposado y escoltado por la Guardia Civil, sin entender qué estaba pasando, se aprobaban los resortes que permitían la privatización encubierta de la Sanidad madrileña a través de eso que dan en llamar<em> colaboración público-privada</em>. No hubo el menor debate sobre el asunto ya que la Sanidad pública gozaba de un prestigio incuestionable y nadie, en su sano juicio, se atrevería a destruir un sistema que había costado<strong> muchos años y muchos millones construir</strong>, y que se había convertido, probablemente, en uno de los mejores del mundo.</p><p>La denuncia anónima que utilizó en su día el consejero de Sanidad <strong>Manuel Lamela</strong> para iniciar todo el proceso judicial por el que acusaban al doctor Montes y su equipo de cuatrocientos asesinatos ya era conocida. Circulaba por los departamentos de la Consejería hacía tiempo e incluso se envió a un equipo para que investigara si aquello<strong> tenía el menor sentido</strong>, y los técnicos que fueron al hospital, tras un largo y exhaustivo trabajo para que no quedaran dudas, concluyeron que la denuncia era absurda y felicitaron al equipo de urgencias del hospital por su trabajo.</p><p>Al llegar el señor Lamela a la Consejería de Sanidad madrileña de la mano de <strong>Esperanza Aguirre</strong>, gracias al soborno de dos diputados del PSOE (Tamayo y Sáez), la denuncia volvió a desempolvarse, y se utilizó como<strong> bomba de relojería </strong>para llevar el debate de la Sanidad a un derrotero estúpido, pero que servía a sus fines: trabajar en la sombra para lograr <strong>la privatización de la Sanidad a escondidas</strong>, mientras los medios de comunicación hablaban de campos de exterminio. La cabeza de turco fueron las Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés. Este hospital era uno de los de mayor prestigio de toda España. Destacaba por su calidad asistencial a pesar de que durante mucho tiempo abarcó un área mayor que la que le correspondía, atendía a más pacientes de los que debía.</p><p>La denuncia anónima en cuestión hacía referencia al <strong>asesinato de 400 pacientes</strong>. No de golpe, con gas letal, sino a lo largo de años. Es decir, que por el normal funcionamiento de un hospital esto exigiría la colaboración de los trabajadores de todas las plantas y especialidades: médicos, enfermeros, celadores…</p><p>Es decir, tamaña estupidez no habría tenido el menor recorrido sin la colaboración necesaria de la Justicia que, en lugar de desestimar <strong>esa absurda denuncia anónima</strong>, ahora que la rescataba de la basura el consejero Lamela, decidió darle pábulo, y comenzar el proceso de investigación, declarando el secreto del sumario durante muchos meses, de forma que los propios médicos encausados no sabían de qué se les acusaba, mientras la acusación particular, una asociación de afectados que sólo consiguió dos familiares de los supuestos 400 asesinados, y que se retiraron en el juicio cuando vieron de qué iba el juego, esa asociación, misteriosamente, tuvo acceso a muchas pruebas y documentos durante la fase de instrucción que le fueron negadas a la defensa. No se presentó, como digo, ningún miembro de familias afectadas, era lo que llaman los juristas “<strong>un delito sin víctimas”.</strong></p><p>El juez fue Rafael Rosel. El hecho de prolongar un proceso que creó alarma social y política mucho más de lo deseable, de forma incomprensible e innecesaria, supuso que ya no habría justicia para los encausados, tal y como me relató uno de ellos. <strong>El daño ya estaba hecho</strong>. Les hicieron vivir un calvario impresentable mientras en las radios y televisiones les acusaban de ser nazis exterminadores. Todo era ridículo y de una crueldad extrema.</p><p>En ningún momento estas autoridades pensaron que esa historia de los asesinatos tuviera el menor sentido. Eso dota sus acciones de<strong> una crueldad extrema</strong>, y denota la catadura moral de Esperanza Aguirre, Manuel Lamela y todos los que intervinieron en este linchamiento.</p><p>A tal punto era cierto que nadie creía en este montaje, que aunque Luis Montes fue apartado de su cargo, tanto él como el resto de sus compañeros siguieron ejerciendo la medicina en el mismo hospital. Para que <strong>siguieran matando</strong>, es de suponer.</p><p>La estupidez en la que se basaron para emprender las acciones legales fue que la cifra de muertes en Urgencias del Hospital Severo Ochoa superaba con creces la de cualquier otro. Esto se debía, y los políticos lo sabían muy bien, a que en esa planta de Urgencias también estaba la unidad de enfermos terminales, que por una cuestión técnica se había ubicado allí. Es decir, que en el resto del hospital apenas moría nadie, pero este dato se ocultaba capciosamente para dar<strong> algo de credibilidad a esa teoría </strong>de médicos asesinando sistemáticamente durante años.</p><p>Finalmente, el juez Rafael Rosel desestimó las acusaciones dos años y dos meses después, algo que podía haber hecho en menos tiempo, antes de que este juego macabro para ocultar el gran negocio de la privatización de la Sanidad del que, por cierto, el señor Lamela ha sido <strong>uno de los grandes beneficiarios</strong>, destruyera la vida y la reputación de los encausados. Aún dilató un poco más el proceso para que no coincidiera con las elecciones autonómicas y municipales, y terminó de echar una manita al Gobierno de la Comunidad de Madrid cuando declaró en la sentencia que esas muertes pudieron ser provocadas por la mala praxis de los médicos, aunque no se pudo probar. Para no pillarse los dedos, declaraba el señor juez una cosa y su contraria y así la caverna mediática, como en efecto ocurrió, tuvo también su titular, al tiempo que Aguirre y Lamela se iban de rositas. Bueno, el segundo, además, con un patrimonio espectacular gracias a los negocios que hacía mientras era Consejero. Ya saben eso que ahora se llama lobismo, y es legal, y antes, soborno, y era un robo, <strong>una vergüenza.</strong></p><p>Escribía el juez en la sentencia: "Varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles", aunque admitía que no hay pruebas de que se deba "excesivamente a los fármacos prescritos”. ¿?</p><p>¿Cómo podía afirmar que varios pacientes habían muerto tras mala práctica y a la vez que <strong>no había pruebas de tal cosa</strong>?</p><p>Recurrió el doctor Montes la sentencia para que eliminaran cualquier alusión que pudiera sembrar dudas sobre su quehacer médico. Finalmente, la Audiencia Provincial de Madrid<strong> falló en su favor </strong>y ordenó suprimir “toda referencia sobre mala práctica de los médicos denunciados”.</p><p>Como era de esperar, y para eso se había montado la conjura político-mediático-judicial, ya nada importaba. El Gobierno estaba de nuevo en manos de Esperanza Aguirre, la Consejería de Sanidad ya había comenzado su <strong>imparable política de destrucción de la Sanidad Pública</strong> en favor de los negocios sanitarios, y de sus compañeros de partido que desembarcaron en esas sociedades, y la notificación de la sentencia definitiva<strong> llegaba muy tarde.</strong></p><p>Las diferentes acciones difamatorias que en su día poblaban la red (especial aversión provocaba una entrevista que en su día hizo <strong>Jiménez Losantos</strong>  al consejero Lamela en la que ambos se despachaban a gusto con estos “asesinos”), se han borrado. <strong>Es difícil encontrar vestigios de aquella infame campaña</strong> en los medios de los difamadores. Como suele suceder, estos seres ignominiosos se encubren y protegen bajo el manto de la mentira y la cobardía. Cuando el caso se cerró, sin que ninguno de los responsables diera la cara, se inhibieron, llegando a afirmar el señor Lamela, artífice de toda la operación, que nada tenía que ver con el caso y que todo había sido <strong>un proceso judicial ajeno a su cometido.</strong></p><p>Delincuentes y cobardes.</p><p>Más tarde, la Audiencia Provincial de Madrid, a través de la jueza Celia Sainz de Robles, declaraba que los insultos y las acusaciones de <strong>Jiménez Losantos, Isabel San Sebastián o Cristina López Schlichting</strong>, entre otros, se encuadraban dentro del derecho de libertad de expresión que ampara la Constitución. Decían cosas del tipo: "No se trataba de aplicar morfina a enfermos terminales con horribles sufrimientos, sino que llegaba un señor con una insuficiencia respiratoria, con una apoplejía que tenía una esperanza de vida, a lo mejor de cinco años, y se lo “piolaban”.</p><p><strong>Pura basura.</strong></p><p>Ah, se me olvidaba, el fiscal del caso de los 400 asesinatos era <strong>Manuel Moix.</strong></p><p>Bueno, lo dejo aquí. Estos son los que dicen que hay que cumplir la ley.</p><p>Quiero mandar <strong>un abrazo a la familia </strong>de Luis Montes, a todos sus compañeros que tuvieron que sufrir esta ignominia en forma directa, y también a todos los ciudadanos de Leganés que tantas veces salieron a la calle para defender a sus médicos, así como a mis compañeros del rodaje del documental (enlace abajo) que hicimos en su día, mientras la instrucción se estiraba deliberadamente, y que me permitió conocerles.</p><p>Para mí fue el mayor exponente de<strong> hasta dónde están dispuestos a llegar con sus mentiras</strong>, pero la gente decente de este país tiene la obligación de restablecer el honor de los injustamente perseguidos.</p><p>En ello estaremos.</p><p>  </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Apr 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[El linchamiento del doctor Montes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Esperanza Aguirre,Muerte digna,Sanidad pública,Privatización de la sanidad,Manuel Lamela,Luis Montes,Manuel Moix]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Honestidad por decreto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/honestidad-decreto_1_1142549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Rajoy afirma que le gustaría pasar a la historia: “C<strong>omo un hombre honesto</strong>”. Y a mí como “Marilyn Monroe”.</p><p>Creo que<strong> ambos lo tenemos difícil</strong>. Yo un poco menos, en principio, pero claro, esto es sólo una opinión, y en esa sección me incluyen.</p><p>Bueno, en realidad añade algo más a su deseo: “Como un hombre honesto que supo<strong> sacar lo mejor de España </strong>y de los españoles".</p><p>La segunda parte… ya tal. Parafraseando al propio presidente, con respecto al añadido que complementa su deseo, ya tal, porque nadie le va a discutir que ha sacado lo mejor de ambos, <strong>es obvio,</strong> como analizaremos en este profundo ensayo.</p><p>Ahora bien, si Rajoy es capaz de sacar lo mejor de España y los españoles, yo voy a ser más modesto y me voy a limitar a sacar un pero: creo que lo segundo no nos lleva a lo primero. Alguien no es honesto porque saque algo bueno del otro, eso, en todo caso, le convierte en zahorí. Sería honesto si lo hiciera <strong>sin aprovecharse de ello</strong>, sin obtener un beneficio oculto, ajeno al deseo del supuesto beneficiario, y aquí entraríamos en materia de debate. Ya tal…, para nada. No demos por sabido lo que está confuso, turbio, me atrevería a decir.</p><p>Para empezar, habría que pensar un poco desde la mente neoliberal, que es como les gusta llamarse ahora, en esta era del metalenguaje y el eufemismo, a los herederos del nacionalcatolicismo. Hacen bien en colocarle el prefijo “neo” para redefinir el término, porque no creo que soportasen toda una vida de excesiva secreción gástrica que llevaría, sin duda, a la perforación de estómago, si tuvieran que sonreír asintiendo cada vez que alguien se dirigiera a ellos con el adjetivo “liberal”, que de toda vida de dios han odiado a muerte y utilizado como insulto. Para un español de verdad, “liberal” era <strong>una mezcla entre mariquita y afrancesado </strong>y, en cualquier caso, traidor a los valores que históricamente han portado los de este lado de los Pirineos. Los que nos defendieron en su día de las garras de Moscú e hicieron de nuestra patria la reserva espiritual de occidente.</p><p>Y no andan muy desencaminados. Tengamos en cuenta que “liberal” significa<strong> tolerante o indulgente</strong> referido a la persona, y favorecedor de las libertades individuales si lo aplicamos a las leyes. Así expresado, diríamos que estos señores son la antítesis de lo que afirman ser, para lo cual el neoliberalismo lleva un complemento añadido que lo sitúa en sus justos márgenes. Se definen como liberales en “economía”. Es decir, que a la hora de hacer negocios, y sólo a esa hora,<strong> reclaman a una libertad total</strong>. Como hemos visto, les gustaría que ni siquiera la policía, tampoco los jueces, estuvieran al tanto de sus asuntos. También se llaman anarquistas en la intimidad, pero para hacer lo que les cante de…, a la hora de disfrutar de su patrimonio.</p><p>En eso, exclusivamente, son liberales. Del mismo modo que el señorito calavera es capaz de incumplir los diez mandamientos de una tacada en una noche de juerga, incluso el tercero, santificarás las fiestas, si la cosa termina el domingo por la tarde y ya no se llega a la última misa, los neoliberales pueden saltar el código ético que aplican a los demás<strong> si el beneficio de la opresión que se traen entre manos </strong>lo justifica. Incluso, y aquí entra en juego su lado anarquista, venden la patria, esa entelequia que todo lo justifica, si el rédito es astronómico.</p><p>Así, volviendo al caso de Rajoy, que es el que nos trae aquí, cuando afirma sacar lo mejor de España y los españoles, ¿a qué se refiere?, ¿qué es lo mejor de España y los españoles para estos señores neoliberales del PP? Yo creo que han dado suficientes muestras de que lo que más les motiva, su fuente de inspiración, su luz y su guía, la razón, como afirman cuando creen que nadie les oye, por la que se dedican a esto de la política, <strong>no es otra cosa que la pasta</strong>. Entendiendo el dinero como fin supremo no hay que ser muy listo para entender que lo mejor que pueden sacar de España y los españoles es eso mismo, la pasta gansa. En ese sentido habría que decir: “Ya tal”. Lo han bordado. Han dejado las arcas públicas relucientes en sus fondos, a la vez que los bolsillos del personal.</p><p>Por eso decía que una cosa no llevaba a la otra. Sacar lo mejor del personal, lo único valioso a sus ojos, <strong>no convierte al señor Rajoy en un hombre honesto</strong>, más bien al contrario.</p><p>Pueden ser otras las virtudes que adornan al presidente del Gobierno, pero llega tarde y mayor para <strong>emprender la carrera hacia la honestidad</strong>. Veamos cómo define el diccionario el adjetivo “honesto”:<em> Que actúa rectamente, cumpliendo su deber y de acuerdo con la moral, especialmente en lo referente al respeto por la propiedad ajena, la transparencia en los negocios, etc.</em></p><p>Con respecto a la transparencia, no vamos a recordar cómo tratan en su sede los discos duros cuando se intenta esclarecer la verdad sobre hechos de gravedad, pero no sería mucho pedir que dé la cara y explique a los españoles, a los que saca lo mejor que tienen, qué está pasando aquí, en lugar de afirmar “<strong>parece que va a llover</strong>”, que es una de las genialidades que le ríen los suyos y que suelta cuando está inspirado, para manifestar su desprecio a los periodistas que, en su afán de llevarle al huerto, le ponen los micrófonos delante de las narices con el quimérico propósito de que aclare la situación de latrocinio generalizado a la que han llevado al país los miles de casos aislados que ampara bajo su sonrisa, que semeja la de aquel que está impregnado por la ingesta de antidepresivos.</p><p>Mira el señor presidente a su entorno cuando se ve rodeado por <strong>el bosque de micrófonos de los reporteros</strong>, como las vacas miran al tren.</p><p>En esos momentos, da la impresión de que no tiene actividad cerebral y que, ayudándose de técnicas de meditación trascendental, logra <strong>un bloqueo eléctrico en el encéfalo</strong>, de modo que ni una sola de las miles de millones de sinapsis que pueblan nuestro cerebro transmite estímulo alguno. Tiene episodios crepusculares puntuales, a voluntad.</p><p>Ahora que sabemos lo que sabemos y que, por ejemplo, en el caso del señor González, expresidente y caso aislado de la Comunidad de Madrid, <strong>se gastaron decenas de miles de euros</strong> de dinero público, por supuesto, eso ya tal, en mejorar la reputación del susodicho, así como evitar la aparición de hechos negativos en el buscador de internet de turno cuando se introducía su nombre, podemos afirmar que Rajoy no debería perder la esperanza, tal vez tenga lo de pasar a la posteridad como un hombre honesto más fácil de lo que se podría pensar.</p><p>La historia ya no está en las enciclopedias sino en la red. Una red que todos pueden editar, y que todos pueden reventar con datos que conviertan en un bosque impenetrable lo que antes era un espacio de recreo y consulta. Las fechorías colectivas también se pueden tapar<strong> bajo toneladas de casos aislados,</strong> de informaciones compradas que impiden llegar al fondo de la cuestión. Es lo que hicieron desde<em> El Mundo</em> con el 11M sacando día tras día durante dos años, prácticamente, una portada diaria de elucubraciones y conspiranoia al servicio de las tesis de Aznar y sus huestes que, como sabemos, intentaron utilizar los cuerpos de los muertos en el atentado <strong>para ganar las elecciones</strong>. El papelón de Acebes pasará a la historia de la ignominia universal o, tal vez, a la de la honestidad, no se sabe. Si alguien tuviera que escribir una tesis sobre el tema dentro de unos años, la “teoría de la conspiración” arrasaría. Algunos podían pensar que era una locura sinsentido toda aquella basura, pero se equivocan, estaban escribiendo la historia del atentado que ya, gracias a su intervención, entrará en los anales como uno de los grandes misterios sin resolver, como <strong>el paradero de Elvis y de Walt Disney.</strong></p><p>No se preocupe señor Rajoy, su deseo de pasar a la historia como “un hombre honesto” es sólo cuestión de presupuesto. Hable con los suyos, saben mucho de eso. Periodistas tampoco le faltan, pero yo que usted lo llevaría por la vía que mejor domina y me haría honesto “por decreto”. Así no tendría que<strong> debatir ni justificar semejante disparate.</strong></p><p>Por otro lado, su deseo es comprensible. Uno siempre aspira a ser<strong> el conjunto complementario</strong> de lo que en realidad es.</p><p>La historia ya no pone a cada uno en su sitio, son otros, son muchos, y disponen de aquello que les proporciona el poder, eso mismo que sacan los neoliberales de España y los españoles para entregárselo a quien corresponda y que haga su trabajo como dios manda. Con sentido común. <strong>Esa persona de la que usted me habla.</strong> Y tal.</p><p>Pida por esa boquita, y si quiere meter en el lote a alguno de sus colaboradores…, no sé…,<strong> Luis sé fuerte</strong>, o su colega Rato, pues no tiene más que decirlo, seguro que hay ofertas de segunda unidad al cincuenta por ciento.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Honestidad por decreto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción política,Ignacio González,Liberalismo político,Mariano Rajoy,Luis Bárcenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde vas con la calor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/vas-calor_1_1142301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hubo épica en el hemiciclo en la moción de censura.</p><p>Lo siento, pero soy de efecto retardado, no paso la página tan rápido.</p><p>La desproporción de fuerzas era tal que la gente honrada sólo podía estar de un lado. Es una pena que la ideología, como el sentimiento religioso, nuble la razón, pero <strong>la moción dio para una película de buenos y malos</strong>.</p><p>Nunca se habían oído esas cosas en el Congreso, y nunca se hubieran oído porque nunca había llegado hasta allí un recién nacido. Sólo desde la osadía de la juventud, que no pide permiso, se pudo producir un “cante de pollo” semejante al que escuchamos dirigido a un Gobierno. No hubo esos cubatas previos en la cafetería del Congreso en los que, como decía Celia Villalobos, sus señorías se acaban entendiendo. <strong>Se comieron la voz de la calle en todo su esplendor, sin el filtro del corporativismo</strong>.</p><p>Una de las cosas que más me llamó la atención la primera vez que fui a EEUU fue la imagen de muchas personas mayores. Eso que los españoles llamamos “pintas”. En cualquier parte encontrabas a un paisano de sesenta o setenta años, con una camiseta rockera y un tupé a lo Elvis. Te dejaba un poco estupefacto porque esas extravagancias, en España, están reservadas a la juventud.<strong> El español es reaccionario por naturaleza</strong>. Tiene un sentido del ridículo tan exacerbado que le convierte en el ser más convencional de los posibles, paradójicamente, el más ridículo. Hay muchas personas allí que se niegan a envejecer. Envejecer en el sentido oficial, quiero decir, ese que le hace a uno renegar de lo que ha sido. Aquí la edad lleva implícita un proceso involutivo inevitable. Es posible que se deba a que el individuo acaba renunciando a eso que, en realidad, nunca fue.</p><p>Nos pasamos la vida disfrazándonos de esquimales, de pingüinos o de indios, en lugar de convertirnos en esquimales, pingüinos o indios con lo cual no nos tendríamos que disfrazar. <strong>El español sienta la cabeza</strong>. Se convierte en algo diferente cada vez que cambia el primer dígito en el espacio reservado a la edad en los impresos oficiales. Esa diferente manera de comportarse en función de los años conlleva una regresión en la psique que acaba transformando al individuo. Uno es lo que hace, no lo olvidemos. Por eso, a mis 62 tacos, sigo subiéndome al escenario para hacer rock and roll, quiero seguir siendo el mejor que fui. Sé que a muchos les resultará patético, allá ellos en sus mesas camillas cascando nueces. A mí me funciona. Me mantiene vivo, y más joven que algunos a los que doblo en edad, pero no por tocar en un grupo, sino por hacer lo me da la gana. Cuando lo cuento, intentando explicar que otra realidad es posible, muchos lo interpretan como un acto de insoportable arrogancia. No tiene nada que ver con eso, me produce una inmensa tristeza ver como el personal renuncia a lo que verdaderamente es, a su esencia, a aquello que siempre le ha gustado, sea pintar, salir por ahí, tocar la guitarra o los cojones, escribir, lo que sea, a cambio de nada. Renuncia a cambio de nada. Triste. Luego no encuentra sentido a su vida, probablemente porque no lo tiene. Mata ese sentido para incorporarse a lo oficial, para abrazar lo que Buñuel llamaba<strong> “el discreto encanto de la burguesía”</strong>.</p><p><strong>Con esto de los partidos políticos pasa lo mismo</strong>. Se anquilosan, y en esa artrosis degenerativa característica de la edad, caen en la decadencia de la estrategia, el crecimiento, lo rentable, lo conveniente, lo práctico y lo correcto. Se quedan sin margen de maniobra. Se tienen que abstener ante lo evidente por no dar alas al rival, o evitar lo que llaman “una sangría de votos”. Es el ciudadano, y no el rival político, el que acaba pagando esta estrategia de supervivencia que les define, aunque su gesto sea alabado por entendidos en la cosa política que han seguido ese mismo camino de la decrepitud.</p><p>Como decía al principio, lo del otro día de la moción de censura, que todavía colea y asusta por el nuevo discurso de Pedro Sánchez en el congreso del PSOE, tenía una parte épica que disfrutaron los que se lo pueden permitir.</p><p>Da para un <em>western</em> clásico. <strong>Los buenos y los malos estaban bien definidos</strong>.</p><p><strong>Rajoy era el cobarde en esa farsa</strong>. El hijo del ranchero que contempla desde la ladera como sus matones fustigan a los de la aldea. Disfruta con el palillo entre los dientes, y media sonrisa, mientras sus pistoleros dan una paliza al chico de la peli, satisfacción que le permite ese régimen de injusticia donde el <em>sheriff</em> no se mete, todos dependen del rancho grande. <strong>Es el villano que produce la náusea en el espectador al tiempo que la ira de los buenos</strong>, con la venganza consecuente.</p><p><strong>En la ficción siempre pierde</strong> en la pelea larga que viene al final. Empiezan en el bar y acaban rodando por el campo. <strong>En la realidad se va de rositas</strong>, pero es que, amigos, ya sabemos que la realidad es una mierda, por eso nos evadimos de ella. ¡Qué rico está el vino! ¡Qué buena y fresquita la cerveza!</p><p>Compramos la ficción en un autoengaño que compensa un poco la balanza. Para eso estoy yo. No voy a cambiar el mundo, pero sirvo de consuelo y me consuelo sirviendo.</p><p>Claro que esa canalla también tiene su público.</p><p>El segundo día, como desapareció el que les echa el alpiste, el que quita y pone, decidieron ausentarse por turnos. La parte del hemiciclo correspondiente a los censurados estaba vacía. No les interesa lo que puedan decir los perdedores, ellos sólo van a aplaudir al líder supremo, al carismático Mariano. Llegó el jefe y con él sus huestes al completo para apuntalar la puesta en escena que había preparado su portavoz. Soltaron a la bestia. <strong>Esa mezcla de pijo chulesco y acosador de colegio de pago que ofende sólo con el tono de voz</strong>, olvida que obviar el desprecio que sienten por aquellos que no les votan y se quejan, con razón, del latrocinio generalizado que se ha organizado en ese partido, denigra también a la institución que representa.</p><p>Es la viva imagen del Gobierno. <strong>La cara real de ese Rajoy que se vende como un moderado, mientras ríe desde el escaño las gracias de la extrema derecha que encarna su portavoz,</strong> el que él ha puesto. No pueden ser más opuestas las imágenes que pretenden dar Rajoy y su portavoz que, en buena lógica, deberían representar el mismo rol. Claro que, <strong>en ese partido, todo es falso, todo es una gran mentira</strong>. ¿Cuál es el Rajoy real?: el que se queja de la subida del IVA de “los chuches” que haría llorar a los niños, el que se presenta en el debate de candidatos con una niña ficticia exigiendo u futuro para ella, o el que nombra a un matón para que nos recuerde que las leyes en democracia son papel mojado y que sigue vigente el régimen del que proceden. Es un portavoz que representa a su partido y que, cuando se entera de que las cunetas están llenas de españoles asesinados, para el coche para bajarse a mear.</p><p>Esa <strong>escenificación del prohombre que lleva un guardaespaldas sin escrúpulos detrás</strong>, que se encarga de que la sangre no salpique al jefe, para que al llegar a casa pueda dar la cena al nieto sin cambiarse de camisa, está bien para el cine negro, pero resulta repugnante cuando se trata de obviar la hipocresía que preside las acciones de aquellos que manejan nuestro futuro. Por eso decía que<strong> Rajoy es el cobarde de la película</strong>.</p><p>Hubo un momento en el debate que no se ha destacado demasiado, en el que el presidente del Gobierno se dirigió a Pablo Iglesias, con el disfraz de Heidi, para anunciarle que él nunca le haría un escrache. Debe entender, y creo que entiende el señor Rajoy, que los pobres no tienen medios de comunicación a su servicio. Ni banqueros, ni empresarios, ni donantes altruistas, ni abogados, ni fiscales, ni jueces, ni policías. No tienen nada. Sólo pueden manifestar su indignación haciéndose presentes, pacíficamente, por supuesto, arriesgan años de cárcel. <strong>El señor Rajoy, con esa promesa de ejercer el juego limpio, solo dice una verdad a medias</strong>. Es cierto que él, personalmente, no va estar presente en el escrache, pero eso no significa que el señor Iglesias pueda estar tranquilo, dormir al margen del juego sucio. <strong>El señor Rajoy no hace escraches, tiene quien se los haga</strong>, y de los chungos, de los que merecerían castigos ejemplares. Periodistas a los que compran, policías que, como en el fascismo, se encargan de putear desde las sombras. Asociaciones que se hacen llamar sindicatos, o represores desde el sentimiento religioso que extorsionan a ciudadanos con la colaboración de una justicia que, a veces, no es ciega. Allí tienen puestos vigías leales.</p><p><strong>Todo lo sucio, se lo hacen otros</strong>. En el colmo de la crueldad, en estos escraches de Estado, son las víctimas las que, además, pagan su propio suplicio. Cómo se tiene que reír con Rafael Hernando, al terminar la jornada, de esos perroflautas bolivarianos que todavía pretenden cambiar el mundo y pretenden competir desde la honradez.</p><p>En la moción de censura <strong>muchos disfrutamos con la épica del David perdedor</strong> que sólo pretendía, usando las formas que sus señorías exigen al decoro del espacio que les contempla, pero que no se aplican a sí mismos, hacer uso del espacio que le permite la ley y señalarles con el dedo para gritarles una gran verdad que ni siquiera negaron: “Ladrones”. Y se la comieron. Y se la tragaron delante de todos los españoles. También de los suyos. Ya lo creo que tragaron. Eso es todo, la cosa no da para más.</p><p>Su única respuesta fue sacar a ese perro de presa que lleva siempre de la correa para que dejara claro que las denuncias les resbalan. Tienen callo.</p><p>De las cenizas de la sede de Ferraz <strong>resurge un Pedro Sánchez efusivo que promete llevar al PSOE a un lugar que tenga que ver con sus siglas</strong>. Su única acción, por el momento, ha consistido en abstenerse de ratificar lo evidente, en un acto de vil estrategia que deja fuera a los ciudadanos. Toca ver si se dejará, como denunció en la televisión tras ser defenestrado, llevar por los que mandan, por la senda de la política correcta, o viene a intentar poner las cosas en su sitio. Falta hace.</p><p><strong>Ya ha conocido la sensación de tener a la opinión mediática en contra, a toda</strong>. Ha elegido quienes son los suyos dentro del partido, le queda por decidir quienes lo son fuera.</p><p>La causa merece la pena. No le van a faltar apoyos.</p><p>Está claro quiénes son los malos. Van a degüello.</p><p>Lo tiene a huevo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[¿Dónde vas con la calor?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mariano Rajoy,Mociones de censura,PP,PSOE,Rafael Hernando,Pedro Sánchez,Podemos,39º Congreso Federal del PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La venganza de los titiriteros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/venganza-titiriteros_1_1142022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>¡Ojalá Irene Montero, en su primera intervención, hubiera dicho <strong>una sola mentira</strong>!</p><p>Qué triste realidad aquella en la que uno desea un mundo donde el ponente en sede parlamentaria mienta. <strong>Sería un mundo mejor</strong>. La realidad expuesta, que se ciñe a lo que hay, es demoledora e indigna de un país que se llame a sí mismo democrático. De nada sirve volver a recordar que fuera de aquí los políticos dimiten por cuestiones nimias comparadas con lo que se expuso en dicha intervención.</p><p>Terminada su intervención, el señor Rajoy respondió que Montero no había explicado<strong> las razones por las que se ha llevado adelante la moción de censura</strong>. Un chorreo de dos horas de fechorías no le parecía suficiente al presidente del Gobierno, no se dio por aludido, creía que ese ruido de fondo que componían la concatenación de fechorías y la interminable ristra de cargos de su partido con problemas con la justicia, era la lluvia sobre los cristales, en una ensoñación fantástica de su infancia en Galicia. Supongo. Le llamaron chorizo de diferentes maneras más de cien veces, pero él seguía con esa mirada que parece que persigue el vuelo de una mosca. La verdad en que, entre eso, y que le ha dado por andar de forma compulsiva, cada vez se parece más a <strong>Forrest Gump</strong>. Permanece ajeno en el escaño, aunque luego dice que atiende, como lo está en las ruedas de prensa cuando solventa las preguntas complicadas con un: “<strong>Bueno eso ya… tal”.</strong></p><p>En su respuesta se puso a hablar de otra cosa. Eso sí, sin olvidar citar a Venezuela, o aquello de “<strong>ustedes lo ven todo muy negro</strong>”, “les gusta que las cosas vayan mal”. Parece que en su grupo siguen abundando en la pobreza necesaria. La pobreza, al parecer, como la corrupción, es inevitable. No va con ellos, pueden convivir insertos en ella, enterrados en ella, en realidad, a costa de ella.</p><p>Aceptada banda criminal mafiosa como gobierno legítimo de la nación española, lo demás es superfluo. <strong>Todo cabe. </strong>Pasó por alto por esta cuestión y se dedicó a otra cosa.</p><p>Mientras, escucho en la radio que el señor Rajoy sale a la palestra sin que se le espere, tras la intervención de la diputada de Podemos. De forma espontánea. Como si se hubiera picado. Sin embargo, apareció con un discurso escrito de muchos folios con los que pretendía responder a la intervención de la señora Montero, a su tono y a sus matices. <strong>Con un discurso escrito improvisa cualquiera</strong>. Más bien, parece que pretendía robar protagonismo a los ponentes, tiene medios a su servicio que le van a dar un diez diga lo que diga, como hicieron sus compañeros de bancada cuando todos en pie estuvieron minutos aplaudiendo antes de que comenzara a hablar. Los que nos subimos al escenario de vez en cuanto sabemos lo bien que se trabaja en esas circunstancias, con el pescado vendido.</p><p>También fueron pródigos en el aplauso de despedida cuando terminó su intervención.<strong> Ahí era más sentido. </strong>Tras las graves acusaciones que le dirigieron a él y a sus compañeros, a las que no respondió, ni se molestó en defenderse de ellas, se sintieron de nuevo juntos, integrados, protegidos en ese todo que todo lo borra, lo obvia y lo olvida. Están a salvo en la madriguera que a todos ampara. Sin fisuras, sin dudas, sin delaciones. Pasar por encima del hecho de que la Justicia les defina como organización criminal para delinquir, les reduce la pena, les diluye sus inquietudes, les atenúa el desasosiego. Todos, en ese seno materno que a todos ampara, se sintieron reconfortados y con la sensación de tener en sus manos un futuro prometedor. Cuando menos, un presente plácido, a pesar de la gravedad de la cuestión.</p><p>Llama la atención la sonrisa de idiocia con la que recibían las acusaciones.<strong> Fingen que no les afectan</strong>. Uno llegaría a creerse que son inmunes a lo que allí se dijo si no fuera por quién se lo dijo. A pesar del disimulo, tuvieron que aguantar un brutal chorreo de unos descamisados que nunca deberían haber entrado en el hemiciclo, si no hubiera sido por la dejación de funciones que hicieron los socialdemócratas ante la crisis y la aprobación de medidas que cambiaron las bases de convivencia de los españoles. No salieron entonces en defensa de la ciudadanía de manera drástica, radical, como la situación reclamaba, planteando medidas de choque que hubieran atenuado las intenciones del Gobierno. Dejaron al personal con el culo al aire en una actitud de impotencia que no se justificaba con la mayoría absoluta del PP. <strong>Aquella oposición se mostró incapaz,</strong> insuficiente, y dio paso a la irrupción de Podemos que, digan lo que digan, alcanzó una representación espectacular en poco tiempo. Artificial, según algunos, porque capitalizaron el descontento de la ciudadanía. Claro. Alguien tenía que llevar al hemiciclo la voz de los desamparados, que lo estaban.</p><p>Durante el debate, los señores del PP sonreían a sabiendas de que la impunidad, en mayor o menor medida, les ampara, que la justica se puede doblegar, y que el tiempo borrará las huellas que dejan esas monedas que se les escapan del saco. Siguiendo la enseñanzas de Rajoy, que actúa como un pequeño Buda, “hay que sentarse debajo de una encina a ver como anidan las abubillas. De regreso a la ciudad habrá escampado y <strong>el dinosaurio ya no estará allí</strong>”.</p><p>El señor Rajoy, en su discurso escrito, llevaba <strong>comentarios jocosos para ridiculizar las formas de la ponente</strong>, aunque el escrito parecía dirigido a Pablo Iglesias. No contestó a nada. Parecía que nadie había hablado antes que él.</p><p>A continuación salió Pablo Iglesias que reiteró parte del discurso de su predecesora para dar paso a una intervención política en la que desgranó sus propuestas. Hizo una declaración de principios.</p><p>Para sorpresa de los populares tuvo una intervención muy sosegada, mucho más que la de su telonera. <strong>Se presentaba con maneras de jefe de Estado</strong>. No quería caer en la trampa que les tendieron en el debate de la Comunidad donde los populares se pasaron veinte pueblos con las descalificaciones, utilizando un tono impropio de aquel que se presume inocente, ante las acusaciones, también graves, que se vertieron.</p><p>De nuevo, en sus contestaciones sucesivas, el señor Rajoy eludió la cuestión que allí se planteaba. En síntesis, le venían a decir que está deslegitimado para gobernar porque ha tocado fondo, el lodo les cubre por completo, y ya ni siquiera la palabra inaceptable se ajusta a la realidad, se queda corta.</p><p>Rajoy siguió vendiendo sus logros sin entrar al trapo. A lo otro, lo del latrocinio generalizado, no hizo alusión. Parece que dan por hecho que es su estado natural. <strong>No se molestó ni en negar esa realidad.</strong></p><p>No sé cómo calificarán los expertos en la materia este debate. No ha habido vencedores ni vencidos porque hablaban de realidades paralelas. Quedó caro, sin embargo, que hay una España indignada que les contó las verdades que se dicen en la calle y en los medios de comunicación todos los días, que entiende que no se puede gobernar en este estado de cosas, y otra España que sigue viendo la patria como algo de su propiedad y que, en cualquier caso, no les considera representantes legítimos para dirigirse a ellos, para pedir explicaciones. Les falta el consabido: “Usted no sabe con quién está hablando”. No se las van a dar. Siguen actuando como si estos de Podemos fueran unos adolescentes que se han colado en la piscina de su zona residencial. No terminan de creerse ni entender por qué están allí. <strong>Ese día comenzarían a tener problemas de conciencia.</strong></p><p>Sí, es posible que la moción no fuera oportuna, que la cortesía parlamentaria no se haya cumplido por no haber consultado al PSOE antes de anunciar la medida, si es que querían su apoyo, o hacerlo cuando estaban desintegrados, pero creo que ya ha pasado el tiempo suficiente<strong> para escuchar lo que se ha oído </strong>hoy en el Parlamento.</p><p>Dicho queda y anotado en el cuaderno de sesiones.</p><p>Por otra parte, se entiende que el PSOE estuviera molesto con la iniciativa. <strong>Se les han adelantado</strong>. En realidad, no se ha dicho una sola palabra de la que ellos renieguen salvo, claro está, la cosa del referéndum de Cataluña que les podría provocar una hemorragia de votos. Problema que no tienen los de Podemos que amplían con ello su espacio democrático, espacio, por cierto, que en su día defendía el mismísimo Felipe González cuando se hablaba, término que ha recordado hoy Rajoy y que no se emplea porque suena muy mal, de “autodeterminación”. Entonces, a aquel socialismo de pana, le daba votos, hoy se los quita y se elimina. Razón por la que Podemos les barre en Cataluña y el País Vasco.</p><p>Callados, se han quedado de testigos. Situación incómoda en la que no se permitían, ni siquiera, aplaudir lo evidente. <strong>Son las normas:</strong> nadie aplaude al otro. Los nacionalistas lo han hecho, sin embargo, en varias ocasiones. El PNV, no, lógicamente. Todavía está digiriendo el talón que les soltaron a cambio de aprobar los presupuestos y que les supone un bozal durante una temporada.</p><p>Son cosas que el PSOE debió decir y se las han robado. Ese y no otro era su terreno cuando eran los chulazos de la oposición. <strong>Ahora hay una competencia seria</strong>. Se tienen que poner las pilas. Como en los amores de verano, ha llegado un veraneante nuevo, con más morro, ha soltado eso que el enamorado en la sombra llevaba tiempo mascullando, y se ha levantado a la chica.</p><p>Han tenido la desvergüenza de actuar sin pedir permiso.</p><p>Los españoles, que no entienden de estrategias ni de cortesía parlamentaria, han visto a un solo grupo <strong>enfrentándose a los villanos </strong>a cara descubierta.</p><p>Oportuno o no, efectivo o no, ya era hora de que alguien les cantara la gallina de esta manera y les tuviera callados tantas horas escuchando una verdad grande.<strong> Como decía, ¡ojalá no lo fuera!</strong></p><p>Se han ido con un rapapolvo de los buenos.<strong> Se lo merecen.</strong></p><p>La verdad, hubiera sido más cómodo para el PSOE no haber llegado a este punto, pero ahora que las cartas están sobre la mesa se verán obligados, otra vez, a pasar por el bochorno de la abstención ante esta banda, que lo es, y que sigue practicando la<em> omertá</em> y aquello de <em>Gürtel somos todos</em>. <strong>Y lo son.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[La venganza de los titiriteros]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción política,Mariano Rajoy,Mociones de censura,Pablo Iglesias Turrión,PP,Podemos,Irene Montero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desfile de la victoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/desfile-victoria_1_1141753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Mucho se ha alabado <strong>la Transición como un modelo a seguir, para pasar de una tiranía a una democracia</strong>, porque no hubo un derramamiento de sangre masivo. Que las fuerzas armadas, la policía y la Guardia Civil no entraran a sangre y fuego en los estamentos que entonces se encargaban de conducir el proceso se celebró como un éxito que, a cambio, obligaba a mirar hacia otro lado dejando intactas las diferentes instituciones encargadas de administrar la dictadura para que continuaran haciendo lo propio cuando se proclamó la llegada de la democracia: <strong>Los que dictaban el crimen, pasaron a tutelar la libertad</strong>.</p><p>Nos perdonaron la vida, nos dejaron estar y, sólo por eso, por permitirnos seguir viviendo, <strong>debíamos permanecer eternamente agradecidos</strong>, según pregonan los que desde la gobernación actual afirman que “algunos quieren ganar una guerra que perdieron”. Apelan a la victoria de la Santa Cruzada como un derecho natural a continuar conservando aquellos privilegios que les convirtieron en dueños y señores de España y de las vidas de los que allí moraban.</p><p>Ahora llegan tiempos de osadía y los españoles ya no se conforman con “estar”. Olvidando el pretendido derecho que los vencedores tienen sobre sus vidas, también pretenden “ser”.</p><p>No comprenden los herederos de los derechos de esta farsa criminal que, como decía el gran Ovidi en una de sus canciones: “ya no nos alimentan las migas, ahora queremos el pan entero”.</p><p>Heredaron las instituciones intactas y, con ellas, su forma de hacer. <strong>No les resulta fácil desprenderse de aquellas prebendas</strong> que obtenían con la corrupción de las palabras y las cosas, desde la legitimidad que otorgaba el convertirse en centinela de la espiritualidad de Occidente.</p><p><strong>Llamaban justicia a aquello que no era más que una sumisión</strong>, desde la colaboración ciega, a los deseos de los corruptos gobernantes que, arropados por gorilas con cartucheras, imponían con la pólvora y la represión el deseo de tener bajo su dominio y capricho a todo un pueblo esclavizado, aterrorizado y humillado.</p><p>Años de opresión que ellos nunca han conocido. Niegan que tal tiempo existió y todavía evitan enseñarlo en las escuelas en la verdadera dimensión de la crueldad con la que se ejercía el poder. <strong>Discuten desde el revisionismo</strong>, a través de voceros propagandistas que usurpan el lugar de los historiadores, la propia existencia de un golpe de Estado que contó con el apoyo militar de la primera potencia mundial, y que terminó conquistando el poder tras vencer la resistencia de tres años de un pueblo heroico que<strong> se levantó contra las armas para defender la democracia y la libertad</strong>.</p><p>Heredar aquella justicia con todos sus hombres, aquel ejército bañado en sangre y aquella policía criminal tiene consecuencias que se evidencian en la desfachatez con la que actúan los actuales responsables del gobierno con su pretensión de la aniquilación del Estado de derecho,<strong> colocando en puestos clave a determinados agentes a su servicio</strong>, para impedir que la ley garantice la normal convivencia de los ciudadanos.</p><p><strong>Se sienten perseguidos y es cierto, lo están, por el Estado que dicen representar</strong>. Un Estado en el que no tienen encaje porque nunca creyeron en él. Siguen luchando contra su instauración corrompiendo los cimientos que lo sustentan al tiempo que la moral de los ciudadanos y la fe en que otro mundo, donde la justicia se imponga, sea posible.</p><p>Es en la prostitución de las instituciones donde obtienen más rédito político aunque se vean castigados por los votos. Las trampas, el juego sucio, la represión a través de <strong>ridículas leyes promulgadas contra la libertad</strong>, que sólo pretenden instaurar de nuevo el miedo en la población, les devolverán el poder perdido ocasionalmente en las urnas.</p><p>No son nuestros iguales, tal pretensión no es más que una convención para participar en el juego. Es en el desprestigio y la degradación de la justicia donde se perpetuarán en sus privilegios.</p><p>José Antonio Primo de Rivera definió esta estrategia a la perfección en el <strong>discurso fundacional de la Falange al referirse a las elecciones</strong> que se avecinaban: “…no saldrá de ahí vuestra España, ni está ahí nuestro marco. Esa es una atmósfera turbia, ya cansada, como de taberna al final de una noche crapulosa. No está ahí nuestro sitio. Yo creo, sí, que soy candidato; pero lo soy sin fe y sin respeto”.</p><p>Ni fe en el sistema ni respeto.</p><p>Mueven sobre la mesa a sus hombres como si fueran fichas de dominó y <strong>les hacen recuperar sus puestos de jueces o de fiscales</strong>, después de haber sido apartados de sus diferentes destinos por prevaricar y negarse a implantar el régimen de justicia para el que son nombrados.</p><p>Sus jefes los amparan y, cual trileros de barrio, los recolocan allá donde creen que cumplirán el mejor servicio a su causa corrupta y decadente que sólo busca la impunidad del delincuente poderoso.</p><p>También los que dirigen la policía se embarcan en esta causa colectiva de persecución del rival con maniobras de extorsión, elaboración de dossieres difamatorios y creación de procesos judiciales fabricados en las cloacas del Estado. Una vez descubiertas, estas acciones punibles se convierten en arma arrojadiza contra los que denuncian, estrategia habitual de regímenes totalitarios, y <strong>amenazan con decapitar a los mensajeros de la información</strong>.</p><p>El fin de toda esta farsa es tan obvio como legal: Desproveer de servicios públicos a los ciudadanos para derivar fondos a las arcas de empresas afines que les esperan con las puertas abiertas.</p><p>Cobran comisiones, amañan contratos, se reúnen cobrando importantes sumas con responsables de empresas que aspiran a concesiones.<strong> Tienen parejas que se convierten en “conseguidores” de adjudicaciones públicas</strong>. Todo es legal. Las leyes las hacen ellos. Las legitiman las votaciones por mayoría en el Congreso. Legitimidad que se diluye cuando ese mismo órgano reprueba a sus fiscales o ministros nombrados con el único propósito de inhibir el estado de derecho para poder seguir mangoneando.</p><p>Lejos de pedir perdón por el daño causado a los ciudadanos, por la pobreza generada, por la aniquilación de una generación a la que se ha privado de un proyecto de vida, a la que se hurtado el futuro, se presentan con arrogancia, desafiantes, en las comisiones en las que deberían dar explicaciones a los ciudadanos por sus execrables acciones.</p><p><strong>Ahora, se sienten acorralados, víctimas de una causa general</strong>. Tal vez no sería tan general la causa si no fuera generalizado el latrocinio y, sobre todo, si la cúpula del partido no se mostrara tan activa ante esas acciones corruptas amparando, encubriendo, defendiendo hasta el último minuto con todas la armas al alcance, con todas las triquiñuelas legales, con todas la promesas de intervenir en lo judicial hasta lo imposible a cambio de “ser fuerte” y resistir el castigo en silencio, con el único fin de continuar expoliando las arcas del Estado.</p><p>Por desgracia la causa es general, pero no corresponde a una acción inquisitorial sino a la <strong>constatación de que los “casos aislados” constituyen un todo</strong>, una maquinaria perfectamente engrasada para perpetuar un clientelismo delincuente.</p><p>Mientras, otros medios de comunicación, también comprados con nuestro dinero, destacarán sus logros y venderán a los crueles e insaciables artífices de la desgracia colectiva como represaliados por la intransigencia de los perdedores.</p><p>En el<strong> secuestro de la justicia</strong> basan la perpetuación de su especie.</p><p>Ganaron la guerra y no consienten que se les arrebate el botín.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[El desfile de la victoria]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ley Memoria Histórica,Víctimas del franquismo,Franquismo,Memoria histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La defenestración de Ferraz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/defenestracion-ferraz_1_1141067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>En Praga, en diferentes momentos de su historia, tres veces, en los siglos XV y XVII, aunque se sospecha de una cuarta ya en el siglo XX, grupos radicales tomaron la justicia por su mano y tras irrumpir en palacios o ayuntamientos, defenestraron a políticos con los que, al parecer, discrepaban. <strong>Es una forma de moción de censura bastante drástica</strong>, que ha pasado a la historia como las<em> Defenestraciones de Praga</em>. Me interesé por el caso cuando vi un cuadro en un museo donde se representaba la segunda de ellas y, en efecto, aquello era lo que parecía. En todos los casos en que se llevó a cabo esta solución para resolver crisis políticas, el resultado de la acción fue de<strong> muerte para los cesados en el cargo de forma drástica</strong>, con la colaboración imprescindible de la ley de la gravitación universal, que le da por atraer a los cuerpos, también los humanos, contra el suelo. Hubo una excepción y fue en la tercera defenestración, que por encontrarse un montón de estiércol en el foso del palacio cayeron los gobernadores de turno sobre él, suavemente, y aunque la circunstancia podría tener un sentido metafórico, no se cumplió el propósito de la oposición, que no era<strong> mandarlos a la mierda</strong>, sino al otro mundo. Estos gobernadores, que salieron ilesos del trance, recibieron del emperador, por lo visto, el título de <em>Caídos del cielo</em> y, como no, se aprovechó la circunstancia de que eran católicos, cuestión que estaba en la base de las pendencias que se traían unos y otros, para<strong> calificarlo de milagro.</strong></p><p>Algunos recordarán que en la calle Ferraz ocurrió algo parecido en el mes de octubre del año pasado y Pedro Sánchez, a la sazón secretario general del PSOE, salió cual hombre bala surcando los cielos de Madrid, cuando en el Comité Federal se celebró una votación, “<strong>a mano alzada</strong>”, sin que las razones para mandarlo a la estratosfera quedaran claras.</p><p>Aquel suceso tuvo el apoyo de todos los medios de la prensa escrita, así como radios y televisiones, que respiraron aliviados al ver cómo se abortaba en agraz la propuesta del defenestrado Sánchez de intentar formar un gobierno alternativo al de Rajoy, ante la parálisis política que vivía el país, donde dichos medios de comunicación, apoyados por altos representantes del PSOE, apostaban por la formación de <strong>un tripartito absurdo formado por PP, PSOE y Ciudadanos</strong>, con el nuevo argumento de que el partido más votado debería ser, lógicamente, el que gobernara, cosa que no se cumplía en ninguna de las comunidades autónomas o ayuntamientos en los que gobernaba dicho partido gracias al apoyo de Podemos. ¿<strong>Estamos tontos o qué</strong>?</p><p>Todas las fuerzas coherentes de España apostaban por hacer partícipe al PSOE de dicha extravagancia, por no decir traición a la voluntad popular, cuestión que ya carece de importancia para la laxa moral de gran parte de la clase política y de los tertulianos radiofónicos y televisivos que siguen la actividad política, y argumentan y pontifican con una pedagogía nefasta, situando a los partidos políticos en una competición, como si de la Liga de fútbol se tratara, e instalando en el inconsciente colectivo el “<strong>todo vale con tal de sacar tajada”,</strong> abandonando a su suerte a los ciudadanos que mantienen con su voto la existencia de dichas formaciones. “Apoyaré esta o aquella medida, siempre que beneficie a mi partido, independientemente de que sea buena o mala para los ciudadanos”, esa parece ser la estrategia. Se ha instalado la legitimidad de que los partidos trabajen en beneficio propio, ignorando la razón de su existencia, que no es otra que procurar desde las diferentes ideologías el bienestar del pueblo y no el lucro de la institución, ni de los que la forman.</p><p>Como le ocurre al agente de la CIA en la película de Alfred Hitchcock, <em>Topaz</em>, parece que Pedro Sánchez, en su defenestración, cayó sobre un toldo de una tienda situada en los bajos de la sede y no resultó herido de gravedad, salvo en lo anímico. Recuperado del trance, salió a la carretera a hacer campaña para procurar su reelección, y según hemos visto, los militantes le han otorgado, como en su día hicieran con los gobernadores checos, el título de <em>caído del cielo</em>. <strong>Mas su caso no ha sido calificado de milagro sino de putada.</strong></p><p>Que se vaya preparando porque ya están abriendo las ventanas en algunos de los centros de poder de este país que se arrogan la exclusiva de la razón, la cordura, y la gobernabilidad, aunque sea a costa de perpetuar en el poder a esa formación que algunos fiscales y jueces califican de banda organizada para delinquir, y que a mí, por más que se empeñen en apuntalarla para que la izquierda no llegue nunca a gobernar, me parece totalmente deslegitimada, <strong>una vergüenza histórica sin precedentes</strong>, y un atentado grave contra el Sistema y la Constitución, de la que se presentan como principales valedores.</p><p>Los estudios que se han hecho del daño causado a las arcas públicas por la corrupción, tirando por lo bajo, ya que afirman que desconocen lo que todavía no ha aflorado, así como el cómputo total de las cantidades ocultas en paraísos fiscales, lo sitúan en torno a<strong> 87.000 millones de euros.</strong> ¿Les parece poco a sus señorías constitucionalistas que vinieron a regenerar la democracia?</p><p><strong>El editorial de 'El País'</strong></p><p>A Pedro Sánchez le van a dar para el pelo, y no se van a esperar ni los cien días de cortesía, ni los diez minutos del cigarrillo de después. El artículo <a href="http://elpais.com/elpais/2017/05/21/opinion/1495402685_402133.html" target="_blank">editorial del diario El País</a> del lunes debería estudiarse en las universidades de Periodismo como el paradigma de la desvergüenza de<strong> un diario que se pretende serio </strong>frente a la supuesta caspa a la que nos tiene acostumbrados la derecha con sus libelos. Han conseguido que muchos exlectores, entre los que me encuentro, se arrepientan de haber contribuido con su aportación, durante muchos años, a la creación de semejante engendro. En fin, no hay mal que por bien no venga, eso hace mejores a las publicaciones digitales que todavía velan porque en este país no manden, obligatoriamente, los mismos que en el Ibex 35 y aledaños. Lo que llaman los de centro, como Felipe González<strong>, gobernabilidad.</strong></p><p>Escriben los analistas políticos sobre la crisis de la socialdemocracia en Europa desde diferentes puntos de vista. No hablan de la traición que han cometido contra los ciudadanos colocando su futuro en las garras de un capital cada vez más cruel e inmisericorde, al que dotan de todas las armas al promulgar leyes que anulan derechos fundamentales, garantizando la impunidad en la represión por si encuentran resistencia a sus propósitos devastadores, como en los viejos tiempos, cuando no había libertad para evitar el libertinaje.</p><p>Es el mismo capital, y sus representantes, el que desde las instituciones <strong>paga con nuestros impuestos a los turcos</strong>, a los que desprecian, para que se hagan cargo de los refugiados que vienen huyendo de las bombas, y los arrinconen en campos de concentración, que ahora llaman de refugiados, sin haber cometido delito alguno, a cambio de una importante suma de dinero que se irá, como no puede ser de otra manera, a los bolsillos de las élites corruptas de ese país, al que, al tiempo que le sueltan el pastón, califican de tiranía. Son cosas como éstas, al no plantear medidas de choque, enfrentándose al poder ante los abusos que se cometen contra los ciudadanos, las que provocan la crisis de una socialdemocracia que renunció hace tiempo a su esencia, incluyendo la defensa de los derechos humanos, mientras disfrazan<strong> sus apoyos con floridos discursos contestatarios</strong> en los que ya nadie cree.</p><p>Ayer se cantó<em> La Internacional </em>en la sede de Ferraz. No era la banda sonora que querían los poderosos, ni los que perdieron. A algunos, como a Albert Rivera o García Albiol, les parece que la victoria de Sánchez no es buena o, directamente,<strong> una desgracia</strong>, como afirma el segundo.</p><p>Olvida Rivera que fue con Pedro Sánchez con quien pactó un documento para procurar su investidura. Bueno, no lo olvida, hizo su trabajo, todo era una patraña para cumplir los deseos expresados por Josep Oliu, presidente del Banco de Sabadell, de crear con urgencia <strong>un Podemos de derechas</strong>. Cumplió con el encargo de evitar el cambio que reflejaban las urnas, que no favorecía al PP, aunque nos intentaran por todos los medios, y valga la redundancia, convencer de lo contrario. Con esta victoria de Sánchez, le toca volver a empezar y, como es lógico, a Rivera le da pereza. Tiene que inventar un nuevo ideario que case con su eterno run run de que ha venido a terminar con la corrupción, mientras la apuntala en el poder. Un coñazo. Se entiende que no le venga bien todo esto, cuando ya parecía que la misión había cumplido sus últimos objetivos. El PSOE<strong> había pactado su harakiri</strong> a cambio de que la cúpula permaneciera en sus puestos.</p><p>En otro orden de cosas, Susana Díaz, que repite una y otra vez que le gusta ganar, este domingo lo demostró. No pudo ocultar su gesto de cabreo. Debió ser<strong> especialmente humillante su derrota</strong> porque fue en beneficio de un “perdedor”, que es como ella se ha empeñado en calificar a Pedro Sánchez.</p><p>Demostró un mal gusto evitable al salir tras conocer el resultado, y su discurso fue el paradigma de lo que no hay que hacer cuando uno aspira a lo máximo en política. Sin darse cuenta, o sin poder evitarlo, volaba con su actitud los puentes que, en sus sueños de vencedora, la conducían directamente a la Moncloa. <strong>Se volvió a su feudo, donde se siente querida.</strong> ¿Hasta qué punto? Se ha destacado que recibió menos votos que avales, es decir, que fueron muchos los que la avalaron contra su voluntad. ¡Uyyyyyy!</p><p>Patxi López, por otra parte, fue todo un señor. <strong>Demostró clase.</strong></p><p>Ya se han colocado los francotiradores en las terrazas.</p><p>Que se prepare Pedro Sánchez para emprender esta nueva carrera de obstáculos en la que se ha comprometido para<strong> girar el partido a la izquierda </strong>porque, de entrada, ya le han metido en el saco de los demagogos populistas que hacen propuestas imposibles. Ya es, de nuevo, un enemigo a batir.</p><p>En unos meses será <strong>antisistema y bolivariano.</strong></p><p>Mientras, seguirán <strong>matando periodistas en México. </strong>Y mujeres por diversión en Ciudad Juárez. Abogados y activistas en Honduras. Desenterrando cadáveres de fosas comunes de hombres, mujeres, niños y niñas violadas en Guatemala y…</p><p>Pero esa es otra película. Son nuestros<em> extravagant friends</em>, que diría J. M. Aznar.<strong> No merecen la tinta de nuestros diarios</strong>, ni las lágrimas de nuestros representantes embarcados hasta la emoción en la lucha por la libertad de Venezuela. No pueden estar en todo. Van a lo que van.</p><p>A mí me ha gustado que gane, aunque sólo sea <strong>para joderles la siesta.</strong></p><p>Mariano Rajoy no le ha felicitado. <strong>Ni por un plasma. </strong>Dice que por no molestar. ¿A quién? No ha hecho gala de ese<em> fair play </em>del que presume. <strong>Es todo farsa.</strong></p><p>No se preocupe por eso, señor Rajoy, <strong>usted sólo molesta en el Gobierno.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[La defenestración de Ferraz]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mariano Rajoy,Pablo Iglesias Turrión,Patxi López,PP,PSOE,Ciudadanos,Albert Rivera,Susana Díaz,Pedro Sánchez,Podemos,El futuro de la izquierda,Primarias del PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un poco de mística no viene mal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/mistica-no-viene-mal_1_1140799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El <strong>arzobispo Cañizares</strong> se suma a los discursos de aquellos que hacen política desde afirmaciones que no se corresponden con la verdad. Ya no se habla de mentir en el lenguaje político, del mismo modo que ya no hay imputados. A este paso van a dejar el diccionario reducido a un folleto.</p><p>Tiene suerte de que su grey sea definida como rebaño, como ovejas a apacentar, por el mismo Cristo, aquel al que envió su padre para que arreglara los defectos de su obra, haciendo responsable de los mismos a los clientes que nada tuvieron que ver en el diseño, ni en la ejecución, y a los que ni siquiera se les dejó hacer una inspección ocular para firmar la recepción del “paraíso terrenal” en condiciones aceptables. Recordemos que el ser humano fue <strong>expulsado del mismo por acceder al árbol de la ciencia</strong>, del conocimiento. Le estaba prohibido, el creador le quería ignorante. Querer saber les costó una condena a Adán y Eva que pagamos todos, fue un pecado colectivo con el que cargamos, algunos, con mucha honra. Es el llamado<strong> “pecado original”</strong>, desde luego más original no puede ser.</p><p>Nacemos con una<strong> naturaleza pecadora</strong> que hay que enmendar: ¿Por qué al nacer no nos dan una garantía como a los electrodomésticos? Este defecto de origen también es ajeno, por lo visto, al fabricante, y lo pagamos el resto de nuestros días al tener que someternos a los únicos técnicos reconocidos por la casa matriz. Pero vamos, que queda claro que el conocimiento y el amor al saber no vienen de serie, sino todo lo contrario. Diversas hogueras han intentado a lo largo de la historia que científicos, tachados de herejes, que pretendían continuar con la rebeldía que ya estrenaron nuestros primeros padres allá en el paraíso, por <strong>encontrar soluciones a preguntas complejas</strong>, no metieran las narices donde nadie les llama, es decir, todo comienza y termina en el mismo punto, dios. Es la respuesta para todo: ¿Cómo estás? Como dios. ¿Qué va a pasar? Lo que dios quiera. ¿Quién ha puesto esas estrellas ahí? ¿Quién va a ser?, ¿Estás tonto o qué?</p><p>Todo ha sido él, el mismo que nos hizo a su imagen y semejanza.</p><p>No manifiesta la <strong>jerarquía eclesiástica</strong> una inteligencia especial al renegar del evolucionismo. Podría agarrarse en su defensa, para justificar lo dañino del ser humano, al hecho de que la naturaleza cogió un rumbo inesperado que deterioró la idea original con un resultado extravagante. Pero no. Con tal de no dar baza a nadie en este maravilloso panorama que contemplamos, intentan que cuele que todo esto lo hizo dios en seis días, utilizando el séptimo para descansar. ¿Se cansa dios? ¿Es posible que se cabree también? Con respecto a esto último, a los que hablan con él en exclusiva, no les cabe la menor duda y, de hecho, citan “la ira de dios”, cosa en la que no creo mucho porque <strong>castiga por igual a los buenos y a los malos</strong> y, desde luego, a los tiranos les rinde todos los honores de la mano de los que viven de predicar su palabra.</p><p>Como por el humo se sabe dónde está el fuego, yo tuve, como Newton, una revelación un día que me encontraba sentado a la sombra de un árbol. Un suceso inesperado me alejó de la fe. Vi pasar a una mariquita volando, y su errática trayectoria me llevó a conclusiones tajantes: ¿Qué sentido tiene esa mierda? ¿Acaso no eran suficientes los millones de especies que estudian los entomólogos para dar cabida a variaciones sin sentido? ¿Y los bichos palo? ¿Por qué animar a una brizna de paja dotándola de vida, para abandonarla a su suerte en un medio plagado de pájaros insaciables? ¿Y los niños que ejercen de monaguillos en la oscuridad de las sacristías? Son <strong>reflexiones teológicas de alto nivel </strong>que todo ser debería tener en algún momento de su existencia.</p><p>Afirman las escrituras, como decía, que dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Sin duda, y dado que, como hemos visto, el creador tiene sentimientos, he llegado a la conclusión de que el día que le dio por moldear la arcilla de la que salió Adán, estaba teniendo una crisis de autoestima. Hizo tonto al ser que heredaría su obra. <strong>Le dotó de encefalograma casi plano</strong>, detalle, como digo, de infravaloración, pues ¿a qué semejanza con dios remite semejante diseño? De esa tara, consecuencia de la circunstancia de que fuera a crear al hombre cuando tenía un mal día, vienen todas estas cosas que nos pasan.</p><p>Uno, en el fondo, acostumbrado a renunciar a sueños por culpa de la ignominia, la mentira, la crueldad y la desvergüenza absolutas en las que nos sumen nuestros próceres, acaba reconociendo que le gustaría que todo ese cuento en el que está basado el omnipotente negocio de la religión, fuera cierto. Pero cierto tal y como lo pinta la religión verdadera, o sea, <strong>la católica, la nuestra, la española</strong>, la que nos ha acompañado desde chicos y cuya jerarquía siempre ha estado y está al servicio de quien merecía la pena, los ganadores, el poder, el dinero: los más fachas. Me gustaría que hubiera un dios como ellos lo pintan: chungo, rencoroso, vengativo, que se puliera del tirón a tantos y tantos hijos de p… que en el mundo son, muchos de ellos, en su nombre. Un dios que juega a estas perversiones de dejar morir de hambre a los niños del tercer mundo, y nos condena si morimos en pecado al fuego eterno, a toda clase de torturas, por los siglos de los siglos, que nos quebrantará los huesos, nos hundirá en el lodo, nos azotará, y no se escucharán nuestras súplicas, nos arrojará a la niebla donde será el llanto y crujir de dientes, pero “nos ama”.</p><p>Ni siquiera se cumple lo de que la ira de dios pondría las cosas en su sitio. A mí me gustaría haberlo visto en sus buenos tiempos, cuando hacía milagros en público y sometía a los pecadores a las sofisticadas plagas que leemos en la <em>Biblia</em>. En una edición antigua, retocada para la posteridad, se describe cómo condenó a los filisteos a una epidemia de almorranas: Ése es mi dios.</p><p>Ahora los milagros se hacen en secreto, como los del papa Wojtyla, o Escrivá de Balaguer, y la Iglesia los reconoce sin dar testimonio público alguno, con lo útiles que serían estas demostraciones de superpoderes <strong>para captar agnósticos o dudosos.</strong> Pero ya digo que no, incluso la venganza en la que los malvados serán juzgados tendrá lugar, en todo caso, después de muertos: otra frustración por prescripción de los tiempos legales, como los casos de pederastia. De aquí se van de rositas.</p><p>Mientras, desde los púlpitos, nos advierten, como hacía este fin de semana el arzobispo Cañizares, sobre <strong>los peligros a los que se enfrenta la juventud,</strong> entristecido ante el panorama de esos jóvenes “sujetos a adicciones como drogas, alcohol o sexo”, que son “instrumentalizados por intereses inconfesables, rebajándoles a objetos”. Así es, y sabe de qué habla. Jóvenes, y menos jóvenes, usados como objetos sexuales, de los que el obispo de Tenerife decía: “Desean el abuso e incluso te provocan”. En su perversión, esos niños hacen pecar a los adultos que caen en la tentación de sus estrategias demoníacas.</p><p>También, aunque tarde, el arzobispo dedica un tiempo a la<strong> justicia social</strong> para "defender los derechos humanos inviolables y fundamentales" como el derecho "a la enseñanza y libertad de educación, claramente amenazados en nuestra tierra".</p><p>Aunque algo tarde, es bueno que la Iglesia desde la cúpula se una a reivindicaciones que también hacen otros curas marginados por sus propios compañeros por defender a los pobres. Sin duda, con ese peligro amenazado que el arzobispo ve en el derecho a la educación, irrenunciable donde los haya, y dado que pronunciaba esas palabras en Valencia, se referiría a esos miles de niños que por culpa de las inversiones que han hecho sus correligionarios políticos, que han despistado la pasta de las arcas públicas a bolsillos de colegas, se han visto obligados a recibir las clases en barracones de obra donde el agua cae a turbión cuando llueve, y el frío dificulta su atención ante la perplejidad de sus maestros, que asisten atónitos a este expolio de nuestros dineros, en detrimento de <strong>una enseñanza impartida en unas condiciones vergonzosas.</strong> Esta situación provisional se ha prolongado durante años mientras el presupuesto se derivaba hacia otros centros concertados. Tiene razón el arzobispo cuando se refiere a la imposibilidad de elegir. A miles de niños de esa Comunidad se les ha obligado a estudiar en esas condiciones sin posibilidad de elección. La libertad de elección, tal y como afirma el arzobispo Cañizares, está amenazada en esa tierra.</p><p>También es de alabar que apueste por<strong> la aconfesionalidad de ese derecho</strong>, aunque sea de forma inconsciente, y la no imposición de dogmas de ningún tipo cuando denuncia que los niños “son manejados por ideologías tan engañosas y llenas de mentira por legislaciones ideológicas en el campo de la enseñanza”. Aunque no se trate de un ejercicio de honestidad, está bien que proclame que no pueden imponer dogma alguno a un niño desde las instituciones públicas o subvencionadas con fondos públicos.</p><p>Me van a permitir que repita de nuevo su enunciado porque creo que es difícil sintetizar mejor en una sola frase lo que se hace con la <strong>enseñanza de la religión</strong> que ellos pretenden obligatoria: “son manejados por ideologías tan engañosas y llenas de mentira por legislaciones ideológicas en el campo de la enseñanza”.</p><p>Estoy con él. Aunque parece una soflama radical, estoy de acuerdo en que <strong>no debe derivarse dinero público hacia otros centros mientras la educación pública no tenga sus necesidades cubiertas</strong>. Lo de enseñar mentiras bajo ideologías engañosas llenas de mentira a través de la legislación, me parece meridianamente claro aunque también un poco radical.</p><p>¿Se ha hecho la Iglesia de Podemos? ¿Son bolivarianos?</p><p>Tal vez he leído el artículo del señor Cañizares sacando interpretaciones erróneas, pero así, en una lectura somera, no puedo negar que tiene más razón que un santo. Y puede que esté en el camino. Es sabido que, como Tamariz, este personal se saca milagros de la manga.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Un poco de mística no viene mal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Religión,Antonio Cañizares]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[¿Susto o muerte?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/susto-muerte_1_1140440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Definitivamente las costumbres americanas se han infiltrado en nuestra cultura de manera irreversible y todos los que nos encontramos bajo su órbita las celebramos con júbilo. Halloween ha venido para quedarse. En esta segunda vuelta de las <strong>elecciones francesas</strong> a los ciudadanos no les dieron a elegir entre dos opciones reales, por todo menú les preguntaron si querían la carne en su punto o muy hecha. <strong>La pregunta era: “susto o muerte”</strong>, pero podría haber sido: “entierro o incineración”. Hasta ese punto han llegado los franceses por su cobardía al no querer apostar por un cambio real, ni refrendar opciones con las que no les quedan excusas para acudir a las urnas a votar lo de siempre con dignidad.</p><p>Claro que, lo de no apostar por el cambio puede que no sea sólo cobardía, también esconde <strong>dosis de arrogancia.</strong> Es duro reconocer que uno ha estado toda la vida haciendo el imbécil al encumbrar opciones que les vendían como mal menor, amparándose en la amenaza de que la alternativa era peor, y que se acababan abrazando, creyendo suyas, al <strong>vivir en el pulso permanente del bipartidismo</strong>. Hay que tener la humildad de reconocer a tiempo el error y poner las cosas en su sitio aunque, claro, son muchos años dando la cara en los bares, en la oficina, en las reuniones familiares para acabar concluyendo que, en efecto, aquellos seres que les pedían el voto desde unas siglas que representaban una verdad, no eran otra cosa que unos lacayos al servicio del gran capital que les pagaba, y muy bien, por tener al ganado encerrado en los respectivos corrales. En eso se han convertido los partidos tradicionales, en <strong>hornos de incineración de votos</strong> para evitar que las cosas sucedan.</p><p>En Francia, los partidos así llamados, han acabado arrinconados, lejos de la más mínima opción de salir elegidos. No sentirán el menor atisbo de vergüenza o necesidad de pedir perdón por haber sido desenmascarados, sino que se convertirán en víctimas del <strong>triunfo del populismo demagógico.</strong> Incluso llegarán a recriminar a sus antiguos votantes la inmensa ingratitud de haberles dado la espalda después de haber dedicado tantos años a servir la causa del bien común y el bienestar, también común, no propio. Y es posible que algunos, incluso, lo crean de verdad. Aquellos que han estado desde sus posiciones de base dando la cara por esas siglas con las que se han criado, que han sostenido, defendido a muerte, siguiendo las instrucciones de la jerarquía de turno que un día mandaba una cosa y, al siguiente, la contraria. Un día aplaudían al líder para, sin solución de continuidad, celebrar su defenestración sin que medie un discurso didáctico que les aclare las razones. Como los adolescentes que llegan tarde, por lo menos deberían preparar un argumentario que ayudara a las bases a decir algo al llegar a casa.</p><p>Este lunes Europa se ha levantado en estado de gracia por el resultado de las elecciones francesas. La anunciada derrota del Frente Nacional Francés ha supuesto <strong>un alivio para los ciudadanos europeos</strong>. Se celebra como una gran victoria lo que para muchos que han votado a Macron debería ser un desastre.</p><p>Lo que le han hecho a los franceses se parece mucho a esa broma que practican los niños pequeños en el colegio cuando le dicen a un compañero que mire hacia un lado, señalando la dirección con un dedo, mientras con la otra mano le propinan una colleja en la nuca. La única diferencia es que el que recibe la colleja se siente un imbécil por <strong>caer en una trampa tan manida</strong>. Aquí no, los informativos destacaban eufóricos la victoria aplastante de la democracia cuando se ha puesto el cotarro en manos de los que les van o, mejor dicho, <strong>nos van a freír a collejas.</strong></p><p>Siempre pergeñan un mal mayor para imponer una gran mentira. Decía León Felipe que el miedo del hombre ha inventado todos los cuentos. El lobo, el terrorismo, el FN, son la misma cosa.</p><p>En realidad, los neoliberales odian a Le Pen y a su hija porque son unos chivatos.</p><p><strong>No dicen nada nuevo.</strong> Les pierden las formas y la obviedad de su discurso patriotero y de apropiación de la bandera y el himno nacional, algo a lo que nos tiene tan acostumbrados el PP aquí, en España. Por no hablar de la utilización del terrorismo y sus víctimas con fines electorales, lección también vieja y manida, no por ello menos efectiva, y que tan solo delata la falta de escrúpulos de los que utilizan la maniobra, cuestión que les importa un pimiento, dicho sea de paso. No es dignidad lo que buscan, sino poder.</p><p>Esta dinastía de los Le Pen no proclama nada que no se esté pergeñando en los diferentes despachos de Bruselas, o en los tratados internacionales en los que no se permite la entrada a los diputados. En lo esencial, eso de la cosa económica, en lo que de verdad importa, <strong>se pondrían de acuerdo antes de la puesta de sol.</strong></p><p>Estos de la ultraderecha dicen muchas cosas que los liberales también sienten y no les permiten proclamar las reglas del juego. Sólo nos enteramos de lo que de verdad piensan cuando algún micrófono abierto, en un descuido, nos transmite comentarios por los que más tarde se disculpan, así, como si nada. <strong>A los Le Pen les pierden las formas</strong>. ¿A qué viene eso de proclamarse xenófobo en público? ¿No es mejor vender a los refugiados a los turcos sin dejar de cumplir los compromisos adquiridos con la religión y los derechos humanos?</p><p>No, la señora Le Pen no tiene cabida en la foto por bocazas. La tuvo <strong>Berlusconi</strong> cuando todos sabían que era un mafioso de la vieja escuela, que había sido condenado por sobornar a jueces, y que era un corruptor de menores.</p><p>También se la hacen con Rajoy, a sabiendas de la corrupción que ensucia a su partido y al que desprecian porque no tiene cabida en su moral evangelista del norte. Pero ambos eran dóciles. Ellos no tienen problemas con sus socios mientras cumplan con sus compromisos de gasto militar y sus recortes en gasto social amparándose en la deuda. Como ya sabían los economistas de izquierdas, hoy vetados en todos los medios, <strong>la política es sólo economía</strong>, y esta jugada de sacar el dinero de donde debería estar para entregárselo a ese amo, ente superior incuestionable, más conocido como Troika, no plantea un esquema de desarrollo para un país, sino que implica un orden nuevo donde el bienestar de la ciudadanía deja de ser prioritario o, mejor dicho, queda abolido. Se gobierna para otra cosa.</p><p>Los <strong>americanos del sur</strong> nos lo advierten a gritos que quedan ahogados en mitad del océano que nos separa: “No consintáis que el FMI se imponga. ¡Resistid! A nosotros nos llevaron a una ruina que hemos arrastrado durante décadas. Se quedan con lo que producimos y cada vez les debemos más pasta”.</p><p>Ese y no otro es el problema de los Le Pen: no son dóciles. Dicen que lo de la UE no está claro y generan problemas a los que mandan. Aquí lo resolvieron con el partido de derechas único. Caben todos: los de Le Pen, los de Franco, los cacos, los santos varones que ven a dios y sus ángeles, los banqueros, los fondos de inversión y los advenedizos macarras que salen de las instituciones con bolsas de basura.</p><p>El tema de las <strong>soberanías nacionales</strong> que proclama el FN está pasado de moda. Ya no se lleva. Es “vintage” del chungo,<em> demodé</em>. Ahora se vota en los diferentes países como se vota en las comunidades de vecinos, para otras cosas. La cuestión de la política y la economía pertenece a otro ámbito lejos de los errores que comete la masa al elegir que, como los hamsters, tiene tendencia a precipitarse en el abismo. Las cosas de importancia, donde reside el dinero, son demasiado importantes para dejarlas en manos de las urnas. La masa es obstinada. Se resiste a entender que no hay nada fuera de ese muro negro y espeso que nos proponen. El ejemplo de lo que le hicieron a <strong>Grecia</strong> por querer quitarse el yugo de unas políticas opresoras que sólo causan pobreza y desgracia a su gente ha sido una de las maniobras mas evidentes de en qué culmina esta política de entreguismo a los que de verdad mandan. También, como en nuestros nuevos presupuestos, <strong>les obligaron a recortar en todo hasta lo asfixiante, y a incrementar el gasto militar</strong>. Una vergüenza. Casualidades del destino: era Alemania la destinataria de esos dineros del gasto en armas. Con esta mano te doy el crédito, y con esta lo recibo con intereses. Las amenazas y coacciones que se llevaron a cabo desde la UE contra el Gobierno griego fueron dignas de imperios tiranos en régimen de sumisión, no de socios. El silencio del resto de los países recordaba a cuando el profesor se ponía a repartir hostias en la clase y todos los niños miraban al pupitre sin levantar la cabeza. Nadie tenía nada que decir. La pobreza, el hambre, la miseria, los despidos colectivos, no son prioritarios. Debemos sacrificar a nuestros hijos en el ara de la diosa economía, que no es otra cosa que las cuentas de beneficios de esas gigantescas corporaciones para las que trabajan, donde terminan sus días, los políticos europeístas.</p><p>¿Alguien más del sur quiere seguir el ejemplo griego?¿Alguien quiere terminar como en Venezuela? No os preocupéis, de eso nos encargamos nosotros, los enemigos de la demagogia populista.</p><p>Ha ganado la opción correcta. <strong>La victoria de ahora es una gran derrota.</strong></p><p>A todo el mundo le obligaban estos días a decir que apoyaba a Macron, como hicieron en los tiempos previos a la guerra de Irak, en los que, antes de abrir la boca en cualquier medio de comunicación, te exigían cagarte en <strong>Sadam Husein</strong> o, automáticamente, te convertías en su cómplice. A Husein lo ahorcaron antes de que pudiera declarar en el juicio todo lo que había hecho antes por orden de los que se convirtieron en sus verdugos. Las vueltas que da la vida.</p><p>Me parece una broma de mal gusto que los neoliberales pretendan hacer renegar públicamente a gente de izquierdas de la señora Le Pen. Ella es de los suyos, y lo saben. Yo reniego de esa opción cada vez que escribo un artículo sobre el Gobierno de España. Es lo mismo. El que no quiera entenderlo, allá él.</p><p>Ahora toca definirse con el resultado que llena de orgullo y satisfacción a los, así llamados, demócratas europeos. Pues ahí va mi significación. Como defensor de la enseñanza pública, de la sanidad pública, y enemigo de la esclavitud a la que nos llevan con estos salarios de hambre que hacen que crezca la economía gracias a la explotación de los trabajadores, no me queda más remedio que decirle: “Señor Macron, enhorabuena por el resultado, y váyase a la mierda.”</p><p>Atentamente.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[¿Susto o muerte?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Elecciones,Marine Le Pen,Emmanuel Macron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién teme a una moción de censura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/teme-mocion-censura_1_1140223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Muchos de los lectores de esta sección habrán notado que<strong> no soy votante del Partido Popular.</strong></p><p>Tampoco me abstengo con respecto a mis opiniones al respecto y si de mí dependiera, no gobernarían. Los motivos que me llevan a hacer determinada declaración de principios<strong> llenarían cientos de páginas</strong>, pero por resumir: los ciudadanos vivían mejor antes de su desembarco en el poder. Nuestros hijos tenían un futuro. Dirán que este estado de cosas se da en todos los sitios, que la crisis es internacional. En efecto, <strong>esta peste es pandémica</strong>.</p><p>Trabajo en un programa de televisión en el que el martes emitimos la edición número 1.700, y en todos, sin excepción, se han relatado fechorías llevadas a cabo por políticos. Siempre comenzaron como presuntas, pero ni una sola vez ha resultado que quedaran en eso. Los políticos que estaban detrás de ellas tuvieron el mismo recorrido, pasaron de presuntos a convictos, en unos casos, y a culpables liberados por la prescripción en el tiempo, en otros. Los que salieron absueltos, casos excepcionales, lo fueron por decisiones judiciales garantistas en las que no se pudo demostrar la culpabilidad o, como le gusta decir a Rajoy: “<strong>Nadie podrá demostrar que no es inocente</strong>”, pero casi siempre se iban de rositas gracias a que no se admitieron en su día como pruebas correos electrónicos o pinchazos telefónicos que ya habían sido leídos o escuchados por los ciudadanos a través de su publicación en los medios de comunicación, en los que se mostraba a las claras que los presuntos chorizos no eran otra cosa que <strong>vulgares rateros sin escrúpulos. </strong>Todavía, cuando los jueces les archivaban la causa por razones ajenas a su condición de inocentes, tenían el cuajo de plantarse delante de los micrófonos para <strong>exigir la rehabilitación de su honor.</strong></p><p>Sus superiores jerárquicos en el partido tienen mucha responsabilidad en estos comportamientos delincuentes ya que, como hemos visto recientemente en el caso del expresidente de Murcia, suelen salir en tromba para defender la honorabilidad de aquel que a todas luces se ha comportado como un facineroso, con el absurdo argumento de que ya <strong>ha sido absuelto en otras ocasiones </strong>y que no van a caer en la trampa de condenarlo antes que la justicia.</p><p>Ahora sabemos que entran al saqueo sin recato ni disimulo porque los actores tienen perfectamente diseñado el proceso que van a seguir una vez que se descubra el pastel. Como muy bien relató Ernesto Ekaizer en su libro<em> Vendetta </em>de 1996, o sea, hace más de veinte años, sobre el caso de Mario Conde, los que montaron la trama para desvalijar Banesto no eran idiotas y sabían que, tarde o temprano, el caso iba a salir a la luz, pero ya tenían calculadas las consecuencias y establecido un colchón para que el botín obtenido con el golpe compensara con creces la condena y, sobre todo, que en ningún caso les embargaran lo sustraído. En aquel golpe, detrás de la organización, que dan en llamar “ingeniería financiera”, se encontraban abogados con familiares en la alta judicatura, así como personajes relevantes de la Fiscalía que se encargaban de que la cosa no llegara a mayores. <strong>¿Les suena?</strong></p><p>Esto del Fiscal General y el Fiscal Anticorrupción no es nuevo. Lo que estamos viviendo no es una pesadilla que empeora la opinión que ya de por sí muchos ciudadanos tienen de una parte de la clase política que por acción, omisión, <em>in vigilando</em> lo menos posible, o abstención, devuelve a una entelequia delictiva que destruye la vida de los ciudadanos con sus acciones al margen de la ley, pero, sobre todo, dentro de ella, el poder de seguir operando contra sus súbditos. Estamos ante la constatación de que<strong> son una red delictiva </strong>que está arruinando el país llevándonos a un nuevo orden esclavista y opresivo al que llaman “crisis”, que ha venido para quedarse, y en el que <strong>los ciudadanos son desposeídos </strong>progresivamente de sus derechos.</p><p>La aparición de antiguos mitos de la Transición que se encontraban detrás de los cambios políticos que viraron hacia la modernidad, así como de los medios de comunicación progresistas, amparando este contubernio político-empresarial-judicial entregado a la delincuencia, ayuda a entender cómo hemos llegado hasta aquí y por qué no se frenaron durante los últimos cuarenta años<strong> las ansias expansivas de esta derecha intransigente y corrupta </strong>heredera de aquel régimen dictatorial.</p><p>La oposición que pudo detener este tsunami no quiso hacerlo. Cada vez que retomaban el poder en las diferentes instituciones hablaban de renunciar a la <strong>“política del retrovisor</strong>” e iniciar una era de consenso y mano tendida: tapaban sus fechorías.</p><p>Comoquiera que ya se ha convencido a la masa de votantes de que los partidos políticos operan como los clubs de fútbol, con estrategias que benefician exclusivamente a sus propios intereses, en lugar de actuar como representantes de los ciudadanos que les eligen con sus votos, todo vale. Todo cabe. <strong>Todo se justifica y comprende.</strong></p><p>Así, se entiende que ningún partido dé un paso si ese movimiento va a perjudicar sus intereses domésticos, si tal acción les va a hacer perder <em>followers</em>, que se diría en estos tiempos. De este modo, no se discute ni debate la necesidad de llevar a cabo una moción de censura al Gobierno, sino sobre la conveniencia coyuntural de apoyarla en función de a quién beneficie. Es decir, los partidos ya no tienen el menor inconveniente en <strong>mostrarse como negocios para defender sus puestos de trabajo </strong>o su jerarquía. Se delatan ante la opinión pública como agencias de colocación sin el menor escrúpulo.</p><p>Estas cosas que se están publicando estos días, estos casos de corrupción sistémica en los que están involucrados los poderes del Estado, esos en los que se basa el sistema democrático, no surgen, necesariamente, cuando a uno le conviene o le viene bien, sino que explotan sin previo aviso pillando desprevenidos también a los ciudadanos, que se preguntan: “<strong>¿Por qué ahora?</strong>”. Recordemos que son delitos cometidos hace muchos años, que han estado hibernando en la presunción, y durante ese período los responsables han seguido manejando nuestros dineros mientras leíamos en la prensa noticias que convertían a los presuntos, sin dejar de serlo, en<strong> reyes del hampa.</strong></p><p>Se plantea una moción de censura y, claro está, los que han venido a apuntalar al antiguo régimen desde la nueva política, es decir <em>Ciudadanos</em>, se decantan por la lucha contra la corrupción como filosofía, sin destruir sus nidos, para que esa lucha se haga crónica y les dé una razón de ser, como los que dicen <strong>combatir el narcotráfico</strong> deteniendo al camello del barrio.</p><p>Uno se pregunta: “¿De qué sirve que toda esta corrupción que alcanza a los ministerios y la cúpula de la judicatura salga a la luz?”. Ya que al día siguiente los responsables directos de dichas acciones continúan en sus puestos, en lugar de haber abandonado el país aprovechando la noche, lo mínimo es que el resto de los partidos, del mismo o diferente signo político, es igual, que no tengan que ver con<strong> ese entramado mafioso</strong>, se unan para reprobar este estado de cosas. Pues no. Tampoco la vida me da esa satisfacción y resulta que es prioritario que esta iniciativa no dé votos a Podemos que es quien la ha sacado adelante. Dicen que no se ha pactado previamente y que no tiene visos de prosperar porque, por lo visto, no cuenta con los apoyos suficientes ya que hay gente en el Parlamento que está dispuesta a que esto siga el curso normal de nuestra democracia, es decir, apuntarse a las enseñanzas de Rajoy en el sentido de permitir que <strong>la mierda se acumule </strong>ya que la pestilencia hace que a nadie le dé por removerla, y con el tiempo se convertirá en abono que hará florecer nuevos próceres que nos gobernarán desde los principios mamados en esa basura.</p><p>El Parlamento debe ser el sitio donde se aborden estas cuestiones y se llame delincuente a aquel que está hundiendo las vidas de los ciudadanos con sus políticas favorecedoras de intereses ajenos, al derivar recursos que debieran utilizarse para construir un bienestar posible, a las cajas de las empresas en las que desembarcan cuando dejan las poltronas. No importa el resultado, es la acción democrática que la ley permite la que exige poner las cosas en su sitio. Si esto no es suficiente, ¿qué hace falta que ocurra para reprobar una acción de Gobierno cuando éste e<strong>stá plagado de colaboradores necesarios con el delito</strong>, encubridores y secuestradores de la acción de la justicia?</p><p>Dicen desde el PSOE los tres candidatos a Secretario General, en esto coinciden, que esto es una jugada en la sombra para favorecer a Rajoy y hundirles.</p><p>La cuestión no es a quién favorece y a quién perjudica. Siendo grave que el PSOE piense que esta acción puede perjudicarles, sus razones tendrán, deberían pensar en los ciudadanos que sufren todos los días, ya digo, son 1.700 programas relatando fechorías, este estado de cosas. <strong>Es insoportable.</strong> No tienen derecho a permitir con su abstención ni con su acción que continúe este latrocinio gubernamental.</p><p>Libérennos aunque sea de forma testimonial de esta plaga, de<strong> esta chusma.</strong></p><p>Sólo queremos que se suban al estrado y desde allí les digan que estos días terminarán y algún día pagarán por todo el daño que han hecho a los españoles con sus robos y sus leyes para favorecer el saqueo: Que<strong> somos conscientes </strong>de lo que hacen.</p><p>Nada más. No es mucho pedir después de lo que están haciendo sufrir a la gente honrada.</p><p>Ha llegado la hora de retratarse y por lo que veo algunos no lo tienen claro.<strong> Era todo boquilla</strong>. Prefieren esperar tiempos mejores.</p><p><strong>¿Para quién?</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[¿Quién teme a una moción de censura?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción política,Mariano Rajoy,Pablo Iglesias Turrión,PP,PSOE,moción de censura,Podemos,El Intermedio,Operación Lezo']]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hay alguien honrado ahí?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/hay-alguien-honrado_1_1139847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Ante los recientes acontecimientos judiciales que afectan al PP, la cúpula del partido ha reaccionado, como suele ocurrir, con un discurso uniforme donde no cabe la duda: <strong>se muestran contrarios a la corrupción</strong>.</p><p>A su vez, el portavoz en el Ayuntamiento de Madrid ha hablado, en lugar de la esperada <strong>Esperanza Aguirre, </strong>que seguía sin dar la cara a media mañana del lunes, a pesar de que afirma machaconamente que le gusta ser<strong> clara y directa</strong>. Esa mujer, autora de la frase:  “nadie debería estar más de ocho años en política”; o de esta otra dedicada a Manuela Carmena porque la mujer se emocionó: “En política hay venir llorado de casa”; y tal vez la más graciosa de todas, pronunciada segundos antes de que la voz se le quebrara cuando intentaba proclamar su honradez: “Durante toda mi vida he buscado la mejor utilización del dinero del contribuyente y el servicio público”.</p><p>Lo decía la misma semana en la que sabíamos que la Comunidad de Madrid ya había pagado el precio de la construcción del hospital Infanta Leonor de Vallecas y aún así vamos a seguir pagando durante veinte años más por algo que ya habríamos comprado si no fuera por <strong>esta especial colaboración público privada que nos arruina. </strong>El informe de las gestiones de este y otros hospitales de esa red que se abrió en la capital a la gestión privada con contratos de treinta años de los que se encuentra tan orgullosa, y que reivindica constantemente, es uno de los mejores ejemplos de despilfarro, irregulares administrativas, gestión mafiosa y latrocinio por la vía legal. Se les paga de nuevo por servicios ya contratados, también por otros que no se llegan realizar, a su vez, no se les cobra por los servicios que realizan otros hospitales y que deberían abonar, el canon se incrementa de manera subrepticia para incrementar los beneficios de las empresas adjudicatarias, alguno de cuyos responsables está procesado en la <em>trama Gürtel</em>, y detrás de las cuales se encontraban diferentes consejeros de Sanidad, como Fernández Lasquetty, Güemes o Lamela, responsables de esas adjudicaciones, cobrando de esta manera por los servicios prestados cuando estaban en la Comunidad. ¡Joder con los emprendedores!</p><p>Uno de ellos, el señor Lamela, todavía sigue en el consejo de una de ellas, <strong>Assignia,</strong> a la que él mismo asignó la concesión. Una vergüenza que ellos no sienten ni padecen, de la que se lucran, mientras el falso techo de una de las plantas del hospital Gregorio Marañón se venía abajo este fin de semana sobre una de las trabajadoras del centro, representando una metáfora inmejorable del desplome que están provocando en nuestros servicios para poder trincar.</p><p>Esta descapitalización que lleva a la ruina al sistema público de sanidad mientras se forran estas empresas ajenas, que pertenecen a amigos y colaboradores de la concejala Aguirre, está provocando un deterioro en la asistencia que se salda también, como afirman los informes realizados en Inglaterra sobre este modelo de gestión, con <strong>muertes que no se hubieran producido con el anterior sistema.</strong> Si se hubiera derivado esa cantidad ingente de millones de euros, en lugar de a esas empresas de capital ajenas a la cuestión sanitaria, a nuestros hospitales, tendríamos, sin duda alguna, el mejor sistema sanitario público del mundo, y pagamos para ello.</p><p>Esta cuestión me afecta especialmente por mi pasado relacionado con la sanidad y porque aún sigo teniendo muchos amigos que se dedican a ese noble oficio, pero quiero denunciar que son políticas criminales, no en el sentido jurídico del término, referido al quebranto de la ley, sino porque provocan muertes. Sí, este modelo de gestión hace que mueran personas con el único fin de que otros se forren y además tenemos que escuchar cómo de este latrocinio criminal <strong>hacen campaña política con orgullo.</strong> Repito la frase pronunciada antes de que se le saltaran las lágrimas: “Durante toda mi vida he buscado la mejor utilización del dinero del contribuyente y el servicio público”. Yo también lloraría si estuviera en su lugar y tuviera que decir eso a sabiendas de lo que he hecho con el dinero público.</p><p>Hago esta denuncia inevitable porque se me revuelve el estómago cada vez que oigo reivindicar, como hizo el otro día el señor Güemes en la Comisión sobre Sanidad, este modelo de gestión. Güemes, que <strong>también fue consejero de Sanidad con Aguirre</strong>, tras cumplir los dos años de incompatibilidad que marca la ley apareció como consejero de Unilab, la empresa privada que se encarga de los análisis de los madrileños con un alto coste para nuestros bolsillo que podría evitarse. ¿Lo pillan?. Este Güemes, protegido de Rato y de Aguirre, es el yerno de Carlos Fabra, el pope del PP en Castellón que ha pasado por la cárcel, desde la que me dedicó unas cariñosas palabras de amenaza en una entrevista de <em>Interviú</em>: “Nunca, nunca veo ningún programa de laSexta”.<em> </em>Durante un tiempo se le oía expresar su fijación por El Gran Wyoming, presentador del informativo satírico <em>El intermedio</em> en esa cadena<em>.</em><em> </em>“Decía que iba a recopilar información para hundirle, porque le había hecho mucho daño”, asegura una de sus personas de confianza en la prisión.</p><p>Yo debo ser un tipo raro, pero me siento más presionado por este señor de orden que por los salvajes bolivarianos de Podemos. Y, por lo menos, aporto esta denuncia con nombre y apellidos.</p><p>Como ven esto es<strong> la Gran Familia</strong>. Amigos, cuñados, yernos, sobrinos, estaciones de AVE absurdas, adjudicaciones millonarias a empresas en las que se termina de consejero a la salida… casos aislados que se llaman.</p><p>Hecha esta denuncia, decía, hoy el portavoz del Ayuntamiento de Madrid ha afirmado que esto de la corrupción es una vergüenza para la gente honrada del PP: ¿Quiénes son? ¿dónde están? ¿existen? ¿pueden manifestarse o hay que tirar de ouija?</p><p>Hasta ahora el PP no ha hecho otra cosa como institución por un lado, y todos y cada uno de sus representantes por otro, que <strong>encubrir, amparar y procurar la inmunidad de los delincuentes.</strong> Sólo cuando ya están siendo procesados se desmarcan y, en algunos casos, como el del propio Presidente del Gobierno, prometiendo interceder entrometiéndose en la acción judicial (“hacemos lo que podemos”), o, como en el caso de la <em>Gürtel</em>, destruyendo pruebas e intentando que se suspenda el juicio que ellos mismos, con un cinismo repugnante, exigían con urgencia para que se aclarara todo.</p><p>Es significativo lo que ha salido a luz estos últimos días referente a la colaboración de elementos de la judicatura, como la cúpula fiscal, alguna jueza de la Audiencia Nacional, o el juez de Murcia don Julián Pérez Templado, que lleva el caso del expresidente de esa comunidad, que come con allegados a la causa con total soltura. Como si un juez, por el simple hecho de tener un caso entre las manos que afecta a colegas de cañas, tuviera que renunciar a la amistad que es lo más bonito del mundo: La Gran Familia.</p><p><strong>¿Dónde están esos hombres y mujeres honrados del PP que luchan contra la corrupción?</strong> En el último Congreso se aprobó la gestión de la formación con el 95,65% de los votos de los asistentes. ¿Dónde están los críticos? Nadie está ahí por la regeneración. Son jueces y fiscales los que han definido a esta formación en diferentes comunidades como una trama organizada para delinquir, sin que tal situación provoque sonrojo en esos presumibles hombres honrados de la formación que no dan la cara y callan en la esperanza de que alguna vez les caiga un cargo, un sillón o lo que sea, porque todos otorgan con su silencio y voto la bendición a esta acción colectiva mafiosa de enriquecimiento a través del secuestro de los bienes públicos y las adjudicaciones.</p><p>El esfuerzo del fiscal jefe Anticorrupción, <strong>Manuel Moix,</strong> para evitar que se acuse a Ignacio González del delito de organización criminal no es vano. Tiene mucha importancia porque esto extendería la acusación a muchos otros responsables de que tales fechorías se llevaran a cabo, incluso podrían citarle a él mismo, que parece colaborar con la causa, según celebran los propios encausados. Aunque ahora se explique de la manera que le dé la gana, es público que <strong>ha hecho lo posible por evitar que estas cosas llegaran hasta la Justicia</strong>: ha llevado a cabo acciones contrarias a aquellas para las que está destinado. Sí, a todas luces es evidente que una parte de la Justicia está colaborando por acción, comprensión, celo u omisión con este entramado criminal al que no se quiere dar ese nombre. En el caso que nos ocupa, además del señor González, se encuentran implicados su hermano, su mujer, su suegro, otros miembros del partido, así como altos cargos del Canal de Isabel II. ¿Podría explicarnos el señor fiscal Anticorrupción cómo operaban si no estaban organizados? ¿Iba cada uno por su cuenta y coincidían, por ejemplo, en Colombia con bolsas de plástico llenas de toallas? ¿Trincaba cada uno por su lado y un día en un cumpleaños se dieron cuenta que eran almas afines? ¿Coincidieron una mañana robando todos a la vez de la misma caja y se hicieron amigos?</p><p>El Partido Popular, como tal, y también el Gobierno, han hecho todo lo posible por evitar que la Justicia hiciera su trabajo amparando la corrupción. El exdiputado <strong>Jorge Trías</strong>, del PP, afirmó que el juez Pedreira, mientras instruía el sumario de la <em>Gürtel,</em> le dijo: “Dile por favor, si puedes, a Mariano Rajoy que me deje en paz, que quiero llevar esta instrucción tranquilo”. Y también aconsejó a Rajoy, según sus palabras: “Yo creo que os estáis equivocando con la estrategia de enredar la causa judicial del<em> caso Gürtel</em> para que esto acabe en una nulidad de actuaciones”. Trías dixit. También afirmó que contribuyó a que Pedreira desimputara a la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, porque su implicación en el caso le parecía “una injusticia tremenda”. El exdiputado abundó en que Pedreira fue objeto de juego sucio por parte del PP y sabía de qué hablaba porque él mismo era el intermediario entre el juez y Rajoy. Se cabreó cuando el PP se negó a pagarle estos servicios mientras le daba un pastón a Trillo por coordinar la defensa de los imputados. Casos casos aislados que dirían en Génova, por eso cantó.</p><p>Así de claro. Y Rajoy sigue de presidente.</p><p>Todos los policías y funcionarios que han tenido relación con el<em> caso Gürtel</em> han sido apartados de sus cargos. También fiscales que han tenido que ver con casos de convictos que pertenecen a ese partido. <strong>Más de trescientos funcionarios han sido relevados del Ministerio de Hacienda.</strong> Habría que recordar cómo se apartó de forma fulminante de la judicatura a los jueces Garzón y Elpidio Silva. Como se vio más tarde, la prisión que decretó contra Blesa, que causó su expulsión de la carrera judicial, estaba más que justificada. Es el fiscal que impidió que los correos que Blesa enviaba a los trabajadores del banco se aportaran como prueba en la causa, el que ha ascendido a fiscal Anticorrupción con todos los honores, y hoy se encuentra en una situación complicada por sus dudosas acciones que favorecen a la causa delictiva.</p><p>Los jueces que llevan adelante los casos de corrupción que afectan al partido del Gobierno caen en desgracia mientras que aquellos más dóciles y que toman decisiones cuestionables o descaradas son los que ascienden en el escalafón. El fiscal general de Estado, señor De la Maza, ha llevado a cabo verdaderas purgas, como ha ocurrido en Murcia, y seguirá llevando, si nadie lo impide, <strong>por el método de “libre designación”,</strong> que le permite, como hemos escuchado en pinchazos telefónicos, nombrar como fiscal Anticorrupción a Manuel Moix, sin la menor experiencia en el tema y ante la sorpresa de sus compañeros, al que Ignacio González aplaudía para el puesto meses antes de su nombramiento, hoy confirmado en él, según sabían el mismo González y Zaplana, que era el que estaba al otro lado del teléfono. Por eso no le gusta a Manuel Moix lo de organización criminal, porque tal cosa puede extenderse hasta el infinito y salpicar al menos pensado. Es un puzle al que cada día se le aportan más piezas y, como con el manto de Penélope, alguien en la oscuridad se encarga de que desaparezcan por la noche las que encajan durante el día.</p><p>Hoy mismo ha dicho <strong>Soraya Sáenz de Santamaría</strong>, la sabelotodo que, como Montoro, habla siempre para tontos, que no debe usarse la corrupción para deteriorar al Sistema. No, señora vicepresidenta. Es la corrupción la que pudre al Sistema cuando se instala en las instituciones con el amparo y protección de sus responsables, porque convierte la forma de actuar del Sistema Democrático en equiparable al de las tiranías, como la que hemos padecido aquí durante cuarenta años, y a la que, también desde las instituciones por acción u omisión, se le rinden homenajes constantemente, mientas se evita la aplicación de la Ley de Memoria Histórica de la que el presidente Rajoy se jacta de haber hundido al dejar sin presupuesto. De casta les viene a los galgos. La Gran Familia, como digo.</p><p>¿Hay gente honrada en el Partido Popular? De poco vale. Saben que echarían por la borda su carrera si abrieran la boca.</p><p>Les recuerdo que votaron en contra de la protección de las personas que denuncien casos de corrupción. Los quieren para alimentar los leones de su circo.</p><p>El único servicio que podrían prestar a esta España que dicen querer es <strong>marcharse todos</strong>, en comandita, de la misma forma que han operado desde hace años para enriquecerse y labrarse un futuro en grandes corporaciones y bancos que hemos tenido que rescatar para que vuelvan a manos de los mismos.</p><p>El problema es que el negocio es tan bueno, y el riesgo tan pequeño, que trabajan por la impunidad corrompiendo también en la medida de lo posible la acción de la Justicia con sus nombramientos de elementos afines en el Supremo, Constitucional, CGPJ, Fiscalías...</p><p>¿Alguien ha pedido la regeneración dentro de ese partido?</p><p>¿Regeneración para qué? Acaban de nombrar como responsable de las <strong>Nuevas Generaciones</strong> a uno tan facha o más que los mayores. Debe ser cosa de la genética ya que hay mucha endogamia en La Gran Familia. En Italia la llaman Nostra.</p><p><strong>PD:</strong> Mientras escribo estas páginas, Aguirre presenta su dimisión. La rana que le salió rana a sí misma.</p><p>Otro caso aislado.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Apr 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[¿Hay alguien honrado ahí?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Esperanza Aguirre,Ignacio González,PP,Manuel Moix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Somos sus negros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/negros_1_1139498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Este domingo estuve en el cine viendo la película <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pgp6B3PTiT0" target="_blank"><strong>Yo no soy tu negro</strong></a><strong>,</strong>del director Raoul Peck, basada en textos del escritor <strong>James Baldwin</strong>, y tuve una revelación. Escuchando a este hombre sereno que no lo tuvo fácil al ser negro en los años cincuenta en los EEUU de América, con el agravante de ser homosexual, escritor y poco dócil, <strong>compartí su verdad</strong> como todos los que estábamos en la sala porque era diáfana. Su discurso no se basaba en el inevitable rencor al que conducen las permanentes<strong> injusticias, vejaciones y asesinatos</strong> a los que los muy cristianos blancos sometían a otras personas por el mero hecho de ser de otro color, sino que en aquella vorágine orgiástica de monstruosidad moral, Baldwin proclamaba una y otra vez que<strong> el problema lo tenían ellos</strong>, los verdugos. Intentaba convencer a aquellos seres despiadados de que una sociedad que se comporta de esa manera tiene un problema serio y, desde luego, <strong>no es una democracia</strong>. Esa ingenuidad innata que los americanos venden como una virtud, esencia del sueño americano, en realidad era <strong>una perversión que les permitía mirar para otro lado</strong>, no alcanzar nunca la madurez para permanecer ajenos a ese crimen colectivo que se cometía con los negros. A diferencia de los blancos, Baldwin fue consciente a los seis o siete años de que esos indios a los que mataban sus héroes eran él y su gente, los negros, que sus enemigos eran sus compatriotas, y este descubrimiento le dejó perplejo, atónito,<strong> le ahogó en un mar de incomprensión.</strong></p><p>Entonces, sin moverme de la butaca me dije:<strong> ¡Coño como aquí!</strong> Empecé a recordar situaciones parecidas en las que se han visto envueltos amigos y compañeros de profesión, y me di cuenta de que las dos Españas ya no son la de los rojos y los fachas, aunque también coincide. En las pancartas que portaban en los años sesenta los americanos de pro se podía leer: “<strong>La integración es comunismo</strong>”. En una delirante pirueta cromática convertían a los negros en rojos, y esto incrementaba su pulsión represiva porque a la categoría de seres inferiores fustigables se añadía la de “<strong>traidores a la patria</strong>” y, por tanto, exterminables.</p><p>Aquí pasa lo contrario, los próceres de la patria, actualmente en el Gobierno, a los que ellos llaman rojos, los ven negros, hez social, <strong>morralla explotable en régimen de esclavitud</strong> y ajena a las esencias patrias que nunca alcanzará la verdadera condición de española. Condición que, dicho sea de paso, según la<em> Marca España</em> se va definiendo, cada vez da más asco.</p><p>Como joven educado en el tardofranquismo con sensibilidad a la injusticia, nunca superé el trauma de la bandera como símbolo del nacionalcatolicismo, ni el término España y español como exclusivo de los vencedores. Franco lo tenía tan claro como estos de ahora cuando se refirió a Berlanga como “<strong>peor que un comunista: un mal español</strong>”.</p><p>Ser español no es una cuestión de partida de nacimiento ni de DNI, es algo más profundo, más complejo. Del mismo modo que un obispo terminó con la ola de apostasía, que llevaba a una legión de malos españoles a renegar de su fe de forma oficial, cerrando tal posibilidad con el argumento de que el sacramento del bautismo imprime carácter y, por tanto, se lleva en el ADN y es imposible anularlo,<strong> la españolidad tiene el mismo origen genético.</strong> Para ser español uno debe llevar en sus cromosomas las tres coordenadas que lo sitúan en el exclusivo espacio que la Historia le tiene reservado: <strong>blanco, católico y de derechas. </strong>Todo lo demás es chusma moruna, o peor aún, rojerío teñido con la sangre de los crímenes de aquel Moscú, en permanente mestizaje con las hordas bolivarianas que asesinan y secuestran por doquier.</p><p>La verdadera casta no es un espacio que definen unas prebendas de las que disfruta determinada élite político-económica que, amparándose en el sistema que llaman democrático, crea un espacio residencial a resguardo de las leyes que se aplican al resto de los ciudadanos, sino <strong>una cuestión de blancos y negros.</strong></p><p><strong>Blancos</strong>: ciudadanos que velan por el mantenimiento de las esencias patrias que nos convierten en la reserva espiritual de Occidente.</p><p><strong>Negros</strong>: algarada que conforma un contubernio <strong>ateo, homosexual, igualitario e integrador </strong>que pretende acabar con esta era de apogeo de los auténticos españoles, esos que nos han sacado del rincón de la Historia para integrarnos en la Europa de la supremacía blanca que encontrará en sus esencias católicas y liberales el camino a la incautación en exclusiva de la riqueza, que permitió, permite y permitirá a las clases privilegiadas vivir en la opulencia. Porque son superiores.</p><p>Confundidos están aquellos que sin cumplir las tres reglas básicas se creen ciudadanos de pleno derecho, pues la condición de español portador de valores eternos, en tanto genética, se produce en el mismo acto de la fecundación, siendo anterior al nacimiento, y difícilmente se alcanzará la condición de ciudadano español si no se es esto último. <strong>No ser español te convierte en negro, apátrida, hijo de una nación cualquiera.</strong></p><p>Son los blancos los que se emocionan al ver la bandera española a media asta por la muerte de Cristo. Como si les pillara por sorpresa. Muerte sentida y dolida dos mil años después de morir crucificado, porque en su paso por este mundo perdió su condición de inmortal así como la de judío, lo que le permitió ser adorado por los españoles, muy españoles, y mucho españoles antisemitas. No olvidemos que la conspiración que trajo todos los males a España era la “<strong>judeo-masónica</strong>”. Y Cristo fue el rey de los judíos. Para suavizar tamaña cuestión de tener como dios a un judío, en la España en la que crecí, nos contaban que los romanos le pusieron en la cruz lo de rey con sorna, a modo de burla, pero los libros afirman que era nieto de Herodes Antipas y candidato a tal corona.</p><p>Son los blancos los que acuden cada año al desfile a <strong>dar vivas al Ejército español</strong>,<strong> </strong>al que ven como un servicio de seguridad privado, donde se hacen guiños cómplices a los simpatizantes de los golpes de Estado.</p><p>Son las blancas las que <strong>calzan sus peinetas </strong>representando a las instituciones del Estado al frente de las procesiones, porque ese artilugio con forma de antena parabólica actúa como un rúter que las conecta con el Altísimo, y con ese ostentoso sacrificio <strong>limpian sus almas de todo pecado</strong> por lo que han robado de las arcas públicas durante el año, porque al estar destinadas a servicios para los negros son expropiables de cara a un mejor reparto entre semejantes.</p><p>Son los blancos los que no se dignan a contestar a los representantes de los negros cuando les piden explicaciones por las fechorías cometidas desde sus puestos de la Administración del Estado, pues<strong> su inmaculada pureza les convierte en sordos </strong>a las demandas de los inferiores.</p><p>Son los blancos los que reciben <strong>las alabanzas en las sentencias de los jueces</strong> que copan la alta judicatura por su comportamiento ejemplar durante las sesiones del juicio, a pesar de haber estafado a miles de negros desde el desprecio absoluto.</p><p>Son los blancos los que <strong>pierden la memoria</strong> cuando tienen que declarar en juicios y comisiones, pues les resulta imposible recordar detalle alguno de los momentos en los que sus retinas, acostumbradas a la claridad diáfana de lo español, se enfrentan al espacio tenebroso de la negritud proletaria, disidente e ingrata, que no entiende la generosidad de aquel que le concede la oportunidad de ser.</p><p>Son los blancos los que<strong> enterraron en las cunetas a miles de negros </strong>y quieren que permanezcan allí, en las fosas del olvido, porque no son dignos de compartir los cementerios, ni merecedores de la memoria que les corresponde al dar su vida luchando por la cultura, la libertad y la democracia.</p><p>Y son los negros los que deben <strong>convertir los derechos en deberes</strong> para señalar con el dedo a los blancos exigiéndoles el espacio que les es arrebatado desde la intolerancia, la crueldad y el desprecio.</p><p>No seremos libres <strong>hasta que no tomemos conciencia de nuestra negritud </strong>y nos rebelemos contra esa discriminación gritándoles, como Baldwin: “<strong>No somos vuestros negros</strong>”. Aunque nos vean como tales en su mitología clasista, hay que sacarles de la fantasía del privilegio al que llegó el conquistador esclavista, y tomar conciencia de que el enemigo de esta nación desgraciada, a la que los blancos sumen en la pobreza con sus políticas de reparto de lo público, ese enemigo del pueblo, no es exterior. Como le ocurrió a Baldwin, debemos despertar del sueño de la infancia y entender que<strong> nuestro enemigo son nuestros compatriotas</strong>: los españoles puros, blancos.</p><p>Sí, somos negros, pero el problema lo tienen ellos cuando hacen de la opresión una causa. <strong>Nos ven negros</strong>. Necesitan vernos así, porque eso justifica todo lo demás. Mienten.</p><p><strong>Ahora se quejan los blancos de Erdogán</strong>, al que califican de tirano y totalitario, mientras le legitiman en el poder dándole millones de nuestros euros todos los meses para que nos limpie la basura que representan esos que son mucho más negros que nosotros. Son negros de negros que se fingen blancos.</p><p>Contra los padres del rencor y de la ira, negros que en el mundo sois:<strong> ¡Uníos!</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Apr 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Somos sus negros]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Democracia,Los abusos de la banca,Memoria histórica,Racismo,Privilegios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra vez Frankenstein]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/vez-frankenstein_1_1138960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Se la vio muy suelta a la vicepresidenta en el Congreso de los Diputados al responder a una cuestión tan grave como es <strong>el pulso que han echado los elementos de la cúpula policial</strong> que formó el ministro Fernández Díaz, no sabemos si inspirado por esa gracia divina que a mí no me hace ninguna, encabezados por<strong> Eugenio Pino </strong>y el así llamado <strong>excomisario Villarejo</strong>, y que se dedican a intentar hundir a los rivales políticos del PP por encargo del Ministerio de Interior, con el dinero de todos, según rezan las pruebas y grabaciones que van apareciendo. De paso, una parte de esta camarilla ha acumulado una fortuna, de origen desconocido, que se encuentra a buen recaudo en <strong>un paraíso fiscal </strong>según manda la tradición.</p><p>La cuestión, decía,<strong> es muy grave</strong> porque como suele ocurrir cuando se trabaja al margen de la ley, empieza uno de socio colaborador de los presuntos delincuentes, que en este caso también son policías, y termina de rehén. Estos <em>agentes del orden</em> que nos ha puesto encima el anterior ministro del Interior para que organicen lo que se ha llamado una policía política, característica de los regímenes totalitarios, no tienen techo y claro, como antes se coge a un mentiroso que a un cojo, han acabado apareciendo en investigaciones paralelas que tenían que ver con diferentes fechorías.<strong> Cabreados porque el manto milagroso de la virgen</strong> parece que sólo cubre al señor Fernández Díaz –debe tener más puntos acumulados en la causa divina que sus colaboradores–, acabaron echando un pulso a la Justicia diciendo que si no se les apartaba de las causas investigadas en las que aparecen, y no precisamente por casualidad, comenzaban a soltar mierda de las autoridades, empezando por el rey emérito, y parece que están cumpliendo con la amenaza. El primer aviso que envían a través de <strong>Eduardo Inda</strong>, que según las grabaciones parece formar parte del equipo y comparte asiento en el Bernabéu con el jefe del operativo, al que vamos a llamar así porque son policías, si no estaríamos hablando de banda de extorsionadores, es referido a escándalos y amoríos de <strong>don Juan Carlos</strong>. La información no nos impresiona, pero nos cabrea porque también se sabía que el Estado de derecho <strong>se había gastado un pastón</strong> en callar a las señoritas que querían sacar partido de su amor a la corona, y ahora sale todo a la luz, por lo que hemos comprado un silencio inútil.</p><p>El aviso que mandan va de que si tienen estas conversaciones privadas, pueden tener otras en las que se relacione a la Jefatura del Estado con negocios, comisiones, o vaya usted a saber qué cosas porque según dicen, no sabemos si será un farol, el material del que disponen puede acabar con la institución. Tendría gracia que fuera la derecha más rancia, nostálgica de aquella “<strong>España del orden”</strong> la que trajera la tercera república.</p><p>El pulso se lo echan al Estado mismo, a<strong> los constitucionalistas prosistema defensores de los derechos humanos en Venezuela</strong>, por eso se esperaba una respuesta más contundente de la redicha vicepresidenta. Nadie debería pensar que detrás de su numerito de desprecio a la Cámara se esconda un acojone de cesión a un chantaje, pero con su actitud consigue dar pábulo a la teoría de que estos señores están por encima del orden constitucional que ella defiende. Además afirman que si ellos caen se llevan por delante a…, y aquí no especifican a quién, pero dada la catadura moral de nuestros próceres de nuestra derecha,<strong> la lista puede tender al infinito.</strong></p><p>Venimos de un tiempo donde era un escándalo eso de ser espiado, grabado y perseguido sin una orden judicial. Como parece, y así nos lo aclara el presidente de la primera potencia mundial que, en efecto, estamos todos bajo control absoluto y que nuestros teléfonos y correspondencia privada<strong> son violados sistemáticamente</strong>, pues nadie se escandaliza de nada. Pero yo sí. A mí me sigue cabreando y mucho que los que utilizan la coletilla de “<strong>que se imponga la ley</strong>”, o la otra también de mucha risa, “<strong>debemos ser respetuosos con la Justicia</strong>”, tanto cuando se condena a una tuitera por hacer chistes de un atentado cometido durante el fascismo, como para silenciar el clamor catalán en torno a la celebración del famoso referéndum que allí quiere hasta la derecha, esos que persiguen con la ley a los extraños y nunca a los propios, <strong>vivan y actúen al margen de ella.</strong></p><p>Esta es la cosa, los gobernantes<strong> no pueden estar en las antípodas de las leyes </strong>que nos imponen, por eso no entiendo la negativa de <strong>Soraya Saénz de Santamaría</strong> a dar una respuesta a las preguntas de <strong>Irene Montero</strong> en torno a hechos gravísimos que son del dominio público, llevados a cabo desde las instituciones que ella “vicepreside”, y que ponen en entredicho ese Estado de derecho al que tanto les gusta apelar para imponer su política. No lo entiendo, insisto, porque es una cuestión que preocupa y mucho a un sector importante de esta sociedad al que no debe despreciar con <strong>esa altanería que ya es una característica en ella</strong>, respondiendo estupideces sobre la edad que tenían cuando se grabaron las conversaciones del entonces rey que ahora salen a la luz. Deriva la cuestión, subestimando la inteligencia de los ciudadanos, a la fecha de la grabación, cuando el tema es el chantaje que se hace “ahora”, cuando ella es vicepresidenta, por parte de la camarilla de su ministro, nada menos que a la mismísima Justicia que vela por la unidad de España.<strong> No hemos oído decir nada a los fiscales sobre el tema</strong>, tampoco a los jueces. También podían haber hecho todos los diarios de España un editorial conjunto condenando <strong>estos métodos mafiosos</strong>, como el 23F, o como hace unas semanas, por segunda vez en la historia del periodismo nacional, para librarnos de la amenaza de Podemos que quería terminar con la libertad de expresión, no por la vía que usa la Audiencia Nacional, sino por la ilegal, a través de una conjura de miembros anónimos, amenazando a periodistas también anónimos, con métodos desconocidos, que llevan al colectivo de los periodistas de este país a vivir <strong>en permanente estado de acojono.</strong></p><p>No, no se trata de cuestiones obvias, o intrascendentes, que es como respondía el lenguaje verbal de la vicepresidenta que lucía una espléndida sonrisa condescendiente amplificada por el aplauso y las risas de sus afines, dando a entender que esa cámara está para cosas más importantes, sino que son hechos que tienen una trascendencia vital para el desarrollo de nuestro Sistema, ése que dicen defender y representar y que dinamitan día sí, día también, con su falta de respeto por las instituciones y los ciudadanos a los que representan. Lo que se está denunciando en el Congreso y en la calle es que se están utilizando métodos propios del fascismo ante la indiferencia de los que velan por esa ley capaz de condenar a humoristas y artistas, por cierto, siempre del mismo signo, por si alguien no se había dado cuenta de por dónde va el tema, en esta España en la que a <strong>Pilar Manjón </strong>cuando iba a declarar en la comisión que se celebró en el Congreso con motivo del atentado del 11M le gritaron: “<strong>Métete tus muertos por el culo</strong>”, en referencia a los que murieron en aquellos atentados, y que al parecer no eran dignos de ser considerados víctimas del terrorismo porque no servían a la <em>causa nacional</em>. No eran sus muertos.<strong> Se podía y se puede mancillar su memoria.</strong></p><p>La cosa no tiene ninguna gracia, no entiendo por qué se lo pasaban tan bien sus señorías con este tema del chantaje al Estado por parte de la cúpula de la policía. Por continuar con lo dicho en mi anterior artículo, quería corregir a don <strong>Carlos Lesmes</strong>, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial que es de la opinión de que la corrupción es inevitable y que también hay en los países de nuestro entorno. Pues no, en esos países llamados europeos, estas cosas no hacen ninguna gracia y este tipo de mafia policial montada desde el ministerio correspondiente provocaría la caída de un Gobierno. En aquellos países todavía no han convertido el hemiciclo en <strong>una pista de circo </strong>donde los payasos, a los que tiran las tartas y dan las bofetadas, somos nosotros.</p><p>Ya me pareció muy grave lo del<em> informe PISA </em>lleno de infundios contra la formación política Podemos hecho por esta gente. Los demás grupos políticos callaron porque, debe ser, que les favorecía este acoso a un rival. Fue una vergüenza la tibia respuesta que tuvo un hecho tan peligroso que denota la calidad democrática de un país. Ahora parece que la cosa se les está yendo de las manos. Me alegro. Como en el mito de Frankenstein, <strong>el monstruo puede acabar devorando a su creador </strong>si no les dan lo que piden.</p><p>¿Encarcelarán a estos extorsionadores? De momento la única contundencia que han mostrado las fuerzas del orden ha sido contra el medio que ha publicado este asunto, el diario <em>Público</em>, con amenazas telefónicas por parte de policías que llegaron a presentarse en la sede del periódico reclamando <strong>la entrega de las grabaciones</strong> que prueban este contubernio.</p><p>¡La que va a liar la <strong>Asociación de Prensa de Madrid</strong> cuando se entere de esto!</p><p>O no.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Apr 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Otra vez Frankenstein]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fernández Díaz,Corrupción política,Juan Carlos I,PP,Soraya Sáenz de Santamaría,11-M,23-F,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por si alguien tenía dudas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/si-alguien-tenia-dudas_1_1138548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Me quedé perplejo al escuchar las declaraciones del presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, <strong>Carlos Lesmes</strong>, cuando en el transcurso de una entrevista con Pepa Bueno en la cadena SER afirmó que la cuestión de la corrupción es endémica al sistema y que ocurre en todos los países de nuestro entorno, en democracias más consolidadas que la nuestra. No le falta razón al sostener que <strong>un mundo sin delincuencia es imposible</strong> y para eso, claro, están las instituciones que se encargan de castigar los quebrantos de la ley como son los estamentos que él mismo preside.</p><p>Por alguna razón que desconozco, este señor no está al tanto de lo que está ocurriendo en este país. Ni siquiera sabe que el partido que le propuso –en su día fue director general de Justicia en el Gobierno de José María Aznar, y él fue una apuesta de Ruiz-Gallardón que suscribió Rajoy– está metido en una trama de corrupción colectiva que <strong>opera como una banda y trabaja en comandita.</strong> Ese partido se ha configurado, tal y como han declarado en diferentes ocasiones desde el banquillo de los acusados algunos de sus colaboradores, así como varios fiscales a lo largo de las innumerables investigaciones de las que se ha hecho acreedor, como <strong>una organización pergeñada para delinquir.</strong></p><p>Nada atenúa ni consuela en este estado de cosas que haya otros países donde también existan señores que se dedican a  la política para forrarse, en unos casos de forma legal, al amparo de las leyes que ellos mismos promulgan, y en otros quebrantando la ley, robando, cobrando comisiones o terminando su carrera profesional<strong> presidiendo grandes empresas en cargos para los que no están en absoluto cualificados </strong>como reconocen cuando les sientan delante de un juez.</p><p>Si no fuera porque todos sabemos que <strong>la justicia es igual para todos </strong>y que en nuestro país está garantizada la <em>separación de poderes</em>, dicho sea con todo el respeto para aquellos que al leer estas afirmaciones sufran un ataque de risa o ganas de tirarse por el balcón, si no fuera por la fe que los ciudadanos profesamos en estos dos principios consustanciales al Sistema Democrático, cualquiera diría al escucharle que es un estómago agradecido o que forma parte de esa causa general que está hundiendo este país y minando la esencia del Sistema. Su manera de echar balones fuera<strong> sobrecoge, acongoja y deprime. </strong>Es como si en el <em>Titanic </em>anunciaran por megafonía que los pocos recursos de que dispone el pasaje para salvar la vida estuvieran <strong>averiados, pinchados, fuera de servicio.</strong></p><p>Desde luego hay que agradecerle que no se corte nada a la hora de dar la cara y, claro está, sería insólito que apareciera en la radio cuestionando decisiones de sus compañeros, así como criticando a los políticos que le han llevado hasta donde está, pero comprobar que este estado de cosas que a muchos nos conduce a la desesperación a él le parece de lo más normal tal vez explique<strong> por qué hemos llegado hasta aquí </strong>y qué va a ocurrir con toda esta basura que hoy se encuentra en los juzgados.</p><p>Ni siquiera fue capaz d<strong>e dar una respuesta balsámica a la desazón</strong> que crea en la ciudadanía que una sentencia afirme que tanto el señor Rato como el señor Blesa, responsables de aquella entidad de ahorro que tuvimos que rescatar para que se la queden otros, tuvieron durante el juicio <strong>una conducta “intachable y cabal” </strong>que les permite evitar el ingreso en prisión. Los magistrados de la Audiencia Nacional consideran que no existe riesgo de repetición del delito y ahí tienen toda la razón, pero no debemos achacar esa posibilidad al hecho de que forme parte de un propósito de la enmienda, nunca mostrado durante el proceso donde no se manifestó arrepentimiento por parte de ninguno de los dos, sino a la circunstancia de que, hundida la entidad, entre otras cosas gracias a sus gestiones, y despachados de la misma por los presuntos delitos de los que se les acusa,<strong> no pueden seguir haciendo lo que hacían</strong>. Ya no tienen la llave de la caja, es cierto, y por tanto les resulta más difícil meter la mano. Pero es por lo que ya hicieron por lo que han sido condenados. Su potencial delictivo queda flotando en el éter y sólo desde un criterio subjetivo de extraña interpretación puede deducirse que se han corregido a pesar de que, como digo, ellos declaran que lo hecho, bien hecho está.</p><p>No sé si es necesario recordar que el señor Blesa<strong> fue nombrado presidente de Caja Madrid </strong>porque en su día estudió las oposiciones a inspector de Hacienda con José María Aznar. Así funcionan las cosas en este cortijo del sur de Europa.</p><p>También Lesmes fue nombrado a dedo y luego ratificado por el voto de sus compañeros que, como él, <strong>accedieron a su puesto gracias a un dedo </strong>o a propuesta de los partidos, que es como se dice en lenguaje fino.</p><p>Se da la circunstancia de que aquel partido que tiene mayoría en las altas instancias de la judicatura, así como en el Consejo General del Poder Judicial, pues eso, no es que tenga influencia, es que, en fin, que somos humanos y, en tanto tales, no podemos sustraernos a lo que se deriva de tal condición y tendemos a entender <strong>para qué se nos pone donde se nos pone.</strong></p><p>Normal le parece el relevo de los fiscales que se encuentran investigando a altos cargos del PP y afirma así, por lo sencillo, que en España se persigue la corrupción con mayor eficacia que en otros países y la prueba está en todo lo que sale en la prensa. Claro, en otros sitios se mete la mierda debajo de las alfombras y por eso no sale a la luz lo que se choricea. O sea, aquí se persigue y por ahí no, se tiende a mirar para otro lado. Es posible, pero habría que aplicar, también en este caso, la presunción de inocencia y a lo mejor es que se roba menos, entre otras cosas, por lo contrario, porque tanto la Justicia como la sociedad son más intransigentes con la corrupción y los corruptos y, en cualquier caso, no tenemos constancia de que en esos países del extranjero la popularidad de los corruptos crezca en paralelo a sus perspectivas electorales una vez que se sabe que son unos sinvergüenzas de tomo y lomo, como demuestra el hecho de que se nieguen a declarar cuando se encuentran delante del juez: “Créalo o no, señor Lesmes, <strong>estos señores nos deben una explicación</strong>, y después de reclamar su derecho a un juicio justo con todas las garantías, tienen que aclarar a esa sociedad que les ha mantenido al frente de sus diferentes responsabilidades qué es lo que ha ocurrido aunque esto sea pernicioso para sus estrategias de defensa”. Nada tendrían que pergeñar si de verdad fueran inocentes, y no se me ocurre un mejor lugar para demostrar la inocencia que la sede judicial. Ese silencio convierte al presunto en “completamente presunto”. Claro que, si los compañeros del señor Lesmes dan por bueno que a alguien le toque la lotería una y otra vez como justificación de un patrimonio inexplicable, método que utilizan los traficantes de droga para blanquear el dinero, entonces es normal que muchas cosas no puedan explicarse o, como diría el señor Rajoy, presidente del partido ese que dicen que se organiza para delinquir y también presidente del Gobierno: <strong>“No se podrá demostrar que no es inocente</strong>”.</p><p>El señor Lesmes afirma en la entrevista que los jueces están dotados de los medios necesarios para cumplir con sus objetivos. Es curioso que los jueces crean lo contrario, y a pesar de que insiste en que se está avanzando en esta lucha contra el latrocinio desde las instituciones, la verdad es que la medida más efectiva que se ha tomado en este sentido ha sido <strong>acotar los tiempos de instrucción </strong>para que los grandes delitos no puedan ser juzgados.</p><p>Apela también este señor al consenso para la reforma de la Constitución, lo cual está muy bien, pero se ve que no conoce a sus compañeros de ideología: no están por consensuar absolutamente nada. Tal vez recuerde cómo bloquearon todas las renovaciones de las instituciones judiciales cuando se encontraban en la oposición, sabedores de la importancia que tiene<strong> copar con jueces afines a su causa </strong>el Tribunal Supremo, que él preside, el Consejo General del Poder Judicial, que también preside, así como el Tribunal Constitucional. <strong>Todo está en manos de los llamados conservadores.</strong></p><p>Es una pena, ya que estamos en ello, que tampoco estuviera al tanto de las declaraciones del sustituido Manuel López Bernal, responsable de la Fiscalía de Murcia, que tenía los días contados después de que citara a declarar al presidente de dicha comunidad, en las que denunciaba presiones y robos en el domicilio de un compañero con sustracción de pruebas, porque también es mala suerte que el único en España que no se entere de lo que está pasando sea, precisamente, el que tiene la potestad de dar amparo y evitar que tales fechorías que dañan la credibilidad en la Justicia ocurran. Propone que los fiscales denuncien tales cosas cuando de lo que se quejan es, precisamente, de que no sólo no se hace nada a nivel judicial, sino que la propia Policía<strong> tampoco investiga lo que ha ocurrido en el domicilio</strong> donde se sustrajeron por dos veces los ordenadores que contenían documentos claves en la investigación.</p><p>Sólo le faltó al presidente del CGPJ, que se encarga de evitar estas cosas, afirmar que eso lo lleva su marido, argumento que da un resultado óptimo no sólo entre los miembros de la Casa Real, sino también entre ministras del PP que tienen capacidad, por lo visto, para administrar los destinos del Estado, pero son unas ineptas a la hora de controlar la economía doméstica y la entrada de coches de lujo en sus garajes. Nada parece sorprenderles a estas señoras: <strong>dan mala fama a la mujer.</strong></p><p>Para concluir, debería aplicarse el señor Lesmes ese espíritu de consenso que reclama para la política a la hora de nombrar cargos, ya que se quejan, tanto desde el Tribunal Supremo que preside, y que en alguna ocasión le han echado para atrás un dedazo de los suyos, como en el CGPJ, donde ya se nombra a los colegas sin debate alguno. “<strong>Porque lo digo yo</strong>” se ha convertido en el nuevo método que impone este señor, según cuentan la prensa y miembros de dicho consejo, que no son partidarios de esta novedad. Al menos, y ya que se sabe qué va a votar cada uno, debería hacer el paripé, protocolo esencial en el intento de dar credibilidad a las instituciones, que es de lo que iba la entrevista.</p><p>Cuando terminó su intervención radiofónica seguro que fueron muchos los españoles que se dijeron: “<strong>Esto lo explica todo”</strong>.</p><p><strong>Atado y bien atado</strong>, a por el botín.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Por si alguien tenía dudas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Caso Gürtel,Corrupción política,Fiscales,Jueces,Mariano Rajoy,PP,Tribunal Supremo,Rodrigo Rato,Miguel Blesa,Consejo General del Poder Judicial,Carlos Lesmes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ese sol que también es de ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/sol_1_1138246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Ya asoma por el este el sol de la primavera que viene a cobrarse el impuesto de esa radiación que nos da la vida, y que los neoliberales recaudan a aquellos que pretenden escapar de este sistema de voracidad casi tan infinita como su crueldad. “<strong>Nada es gratis y tampoco la vida</strong>”, decía Pablo Guerrero. Se lo cobran a los ingenuos que intentan cierta autonomía en su provisión de energía, por cierto, respetuosa, no destructora del planeta que parasitamos. “<strong>Estáis atrapados en la red</strong>. Sois súbditos de las grandes corporaciones”, pregonan los servidores del gran capital al que eligen sus correligionarios una y otra vez para que nos pongan en nuestro sitio.</p><p>Crecido está el presidente de la nación, que representa a una minoría indómita e irreconciliable y restrictiva con la libertad y los derechos de los demás, tras ese letargo en el que vivieron unos años, aparentemente apartados del poder.</p><p>Primero en el ostracismo de la marginalidad cuando eran llamados “<strong>nostálgicos</strong>” para, más tarde, resurgir entre las cenizas de aquel centro que dinamitaron desde dentro, y formar sin la competencia de los reformistas el partido heredero de los entusiastas del imperio y la dictadura, de los supervivientes, de los hijos y nietos de los que acabaron con el régimen de libertades que impidió, una vez más, <strong>la posibilidad de que España entrara en la normalidad</strong>, en la modernidad, en la honradez, que acariciara aunque fuera por un instante la libertad. Esa breve República demonizada, criminalizada, que nos puso en el centro del mundo del arte, de la cultura, en la vanguardia de la emancipación de la mujer. Esa República a la que hoy se hace corresponsable del genocidio del Ejército golpista pretendiendo confundir los crímenes de los soldados de uno u otro bando, con las órdenes de exterminio, violación y saqueo dadas desde el mando por los generales de Franco.</p><p>Volviendo a esta tierra que nace hoy a la primavera, decía que el presidente y su Gobierno están crecidos porque<strong> no ven competencia</strong> ya que siempre encuentran quien apuntale sus proyectos, como hacen ahora estos cachorros de la nueva derecha que saldrán a su rescate cuando sea necesario a la voz de “<strong>conoce, conoce</strong>”, mientras pregonan soflamas a favor de la lucha contra la corrupción en los periodos de transición, para tranquilizar a aquellos votantes que exigen algún gesto que<strong> justifique su elección en las urnas.</strong></p><p>Esta derecha que se llama a sí misma nueva, tacha de corruptos a aquellos con los que se asocia, pensando que su presencia, no contaminada en lo personal, blanquea la fechorías de sus compañeros en esta aventura hacia la regresión. Dicen luchar contra la corrupción mientras la perpetúan en el poder. A veces, incluso votan contra sus propias propuestas, como en<strong> la retirada del impuesto por el uso del sol</strong>, que también parecen haberlo privatizado: todo es tramoya.</p><p>Eso de la lucha contra la corrupción se convierte en la única razón de existir de esta nueva formación liberal sin entender, y aquí es donde entra la ideología, que es desde la legalidad donde el partido del Gobierno hace más daño a su pueblo. En la destrucción de la sanidad y la educación públicas, en el rescate de las entidades financieras, que se han hundido mientras hacían multimillonarios a sus gestores con la colaboración y el silencio cómplice de los órganos de vigilancia que debían controlar este desmadre, y utilizando el dinero público del rescate para realizar inversiones que enriquecen, exclusivamente, a los miembros de la cúpula de esas instituciones, en lugar de ayudar a reflotar la maltrecha economía doméstica que se hunde en la miseria debido a los salarios de hambre que se están pagando, sin justificación alguna, en los planes llamados de productividad, que no dejan de ser de explotación en la impunidad. Gracias a este recorte en un gasto fundamental como es el de personal, el de los salarios, <strong>las empresas incrementan espectacularmente los beneficios</strong> y dan lustre a las cifras optimistas que adornan la recuperación de nuestra economía. Los beneficios empresariales se incrementan año tras año, mientras <strong>la pobreza crece entre los trabajadores</strong>, a los que se les niega la más mínima posibilidad de tener una vida que pueda ser calificada de tal. Y no es una crisis, sino el producto de una “<strong>reforma estructural profunda</strong>” que el Gobierno dice ahora que se niega a revertir a pesar de que prevé tiempos de bonanza y recuperación. Lo que se quitó en la “coyuntura” del hundimiento pasa, y pasará, a la cuenta de beneficios en el crecimiento.</p><p>Los que se apretaron el cinturón estarán también cómodos con la recuperación económica porque con la inanición dejará de oprimirles.</p><p>La lucha contra la corrupción no es un fin, es algo elemental y que no puede ser reivindicado como bandera porque en un sistema democrático dicha cuestión está resuelta, no existen categorías de ladrones. No tienen cabida los delincuentes de “casa”, y tampoco “los otros”. Claro que, en un país donde la democracia haya calado entre la ciudadanía, tampoco existe la opinión, que dicen que hay que respetar, que afirma que “<strong>todos roban</strong>” como argumento para volver a poner al frente de las instituciones al delincuente que, en algunos casos, sólo es presunto, aunque todos sepan que <strong>su patrimonio no concuerda con sus ingresos.</strong></p><p>En Murcia eligen a <strong>Pedro Antonio Sánchez</strong>, que está siendo investigado por corrupción, con más del 93% de los votos, descontando los nulos, el 96%. El resto en blanco, <strong>ni uno solo en contra.</strong></p><p>Mientras, en Madrid, se despedía la labor de <strong>Esperanza Aguirre</strong>, artífice de la destrucción de los servicios de sanidad y educación que los madrileños nos habíamos dado con nuestro dinero, y que convirtió a la capital del reino en uno de los <strong>centros de la corrupción generalizada </strong>donde se expoliaba desde las instituciones, al tiempo que sus colaboradores se enriquecían de manera legal, compatibilizando, como en el caso del señor Lamela, negocios inmobiliarios con sus consejerías de Sanidad o Transportes para retirarse, tras diferentes imputaciones, trabajando en el lucrativo mundo de la sanidad privada a la que tanto dio desde su cargo. <strong>Lo llaman puertas giratorias</strong>, son pagos por servicios.</p><p>Dice la expresidenta que pecó “in vigilando”. Hubiera bastado con que desecara la charca para que las ranas cambiaran de ecosistema, pero vivían todos muy felices bajo la tutela de la batracia madre, que siempre encontraba una contestación más o menos educada, más o menos chulesca, más o menos castiza, con la que defender a sus renacuajos, que croaban con fruición hasta que caían en desgracia y daban con sus ancas en la trena. <strong>La rana no se transformaba en príncipe </strong>sino en sapo hediondo.</p><p>La despiden como un ejemplo a seguir. ¡Y lo es! <strong>Su ejemplo aniquilará la otra Esperanza</strong>, la de los madrileños en un mundo mejor.</p><p>Así está el patio. Esa es la regeneración de un partido que no encontró nada que revisar en su último congreso, que fue un baño de felicitaciones y reconocimientos a pesar de los ochocientos “investigados”. No les gusta que les llamemos por su nombre, ni siquiera el de imputados, que es técnico. Recuerdan con sus imposiciones en el léxico a los eufemismos que se usan en las casas de los señoritos cuando reprenden a las empleadas de la casa por responder a una llamada diciendo que el señor está durmiendo. “<strong>El señor no duerme, descansa</strong>”, reconvienen a la chacha. Estos empleados del hogar a veces olvidan que sus amos no son humanos.</p><p>Pues no, no salió un joven, o viejo, para el caso tanto da, que dijera en ese congreso: “¿<strong>Qué está pasando aquí?</strong>”. “¿Es que no hay nadie honrado en nuestras filas que plante cara a este estado de cosas?”. “Aunque pierda”. No. Parece que no lo hay.<strong> Nadie quiere regenerar desde la decencia </strong>a costa de aminorar sus posibilidades de ascenso en ese paraíso liberal que garantiza el futuro de los políticos en activo durante generaciones. Esa es la característica distintiva de nuestra derecha. Por eso a los procesados y condenados se les queda esa cara de resentimiento. <strong>Parecen sentirse víctimas de un agravio comparativo</strong>, se deben decir a sí mismos: “No hacía nada que no estuvieran haciendo los demás”. A sus jefes sólo parece dolerles que aparezcan cuentas corrientes imprevistas. Por lo demás, los investigados disfrutan de la protección del partido –<strong>“Hacemos lo que podemos</strong>”– y de defensas colegiadas para que nadie realice declaraciones extravagantes que se salgan del guión y comprometan al colectivo.</p><p>Ahora se enfadan al tener un contratiempo en la votación de una reforma porque no comprenden las normas elementales de la democracia, según las cuales para gobernar por decreto, como a ellos les gusta, sin contar con nadie, yendo contra los demás, hace falta mayoría absoluta. Al carecer de ella, <strong>les repugna la posibilidad de que les lleven la contraria</strong> aunque sea de forma testimonial, por estrategia, como hace Ciudadanos, y exigen a sus rivales, a los que consideran y sienten como enemigos, que se sumen a sus despropósitos porque aquí, desde siempre, han mandado ellos, sus padres y sus abuelos.</p><p>Apelan a la responsabilidad para gobernar España y seguir, como siguen, con el expolio de lo público. Trabajando para las corporaciones a las que pertenecen sus predecesores y a las que pertenecerán ellos cuando terminen con esta misión histórica de portar la antorcha del privilegio que nunca debió salir de sus manos y hoy, en demasiadas ocasiones,<strong> se ven obligados a compartir con advenedizos </strong>de centro izquierda en las mesas de los consejos de administración.</p><p>Llega la estación de la vida y se sienten seguros en sus horizontes de progreso en lo personal, con la colaboración de unos y la abstención de otros, mientras los ciudadanos testigos de este aquelarre aniquilador, paganos de la fiesta, tienen que volver, como hace nuestra admirada <strong>Raquel Martos</strong>, a Antonio Machado para esperar, como el Olmo hendido por el rayo,<strong> otro milagro de la primavera.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Ese sol que también es de ellos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción política,Esperanza Aguirre,Mariano Rajoy,PP,Privatizaciones,Recortes sociales,Francisco Franco,Ciudadanos,Pedro Antonio Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En un país multicolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/pais-multicolor_1_1137923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La lista de la España que sufre no para de crecer. A<em> la Iglesia perseguida</em> víctima desde las catacumbas a nuestros días, hay que sumar a <strong>Hazte Oír</strong>, perseguida como los judíos por los nazis disfrazados de demócratas, y también a <strong>Esperanza Aguirre, </strong>que se declara “<strong>la principal víctima de la corrupción”.</strong></p><p>España está siendo despiadada con la mayor víctima de la corrupción, que no es la educación, tampoco la sanidad pública, apaleadas en cada nuevo presupuesto por los receptores y distribuidores de comisiones que luego se sitúan en los altos puestos de la administración de las empresas. Tampoco los ciudadanos que padecen los recortes derivados de estos chanchullos son los principales perjudicados. La principal víctima de este latrocinio orquestado en comandita,<em> hacemos lo que podemos.com,</em> es la que durante años tuvo el cetro de la derecha madrileña en sus manos:<strong> Caperucita Heidi Madrastra de Blancanieves Sacamantecas Antoñita la Fantástica Aguirre</strong>. Todos esos nombres, correspondientes a sus diferentes personalidades, adornan a esta mujer poliédrica. Aunque a lo mejor es sólo que tiene mucho morro y también personal que le ríe las gracias porque, desde luego, gracia hace la señora. <strong>Aunque sea puta gracia.</strong><em> puta gracia</em></p><p>Aquellos que ella había colocado a su derecha e izquierda para que la salvaguardaran de todo mal, e hicieran por España lo que ella no podía abarcar, aprovechaban que despertaba con la salida del sol para arremangarse y subirse a los andamios de la construcción de los hospitales que garantizaban la salud de sus conciudadanos para, desde las cloacas de las diferentes administraciones,<strong> cavar un túnel</strong> por el que saquear las arcas de la Comunidad madrileña sin que ella pudiera sospechar, ni remotamente, que tal cosa pudiera estar sucediendo. <strong>La mano dura que tenía para con los más necesitados </strong>se convertía en guante de seda con los chorizos que minaban su credibilidad y restaban valor espiritual a su piadosa obra social.</p><p>Atrás quedan los tiempos en los que junto a su consejero <strong>Lamela</strong>, que ahora trabaja en uno de los emporios beneficiarios de aquellas maniobras sanitarias, dieron por buena una denuncia anónima que acusaba a un equipo de médicos de haber <strong>asesinado a doscientas personas </strong>en el hospital de referencia de su Comunidad, el <strong>Severo Ochoa</strong>. No les cupo la duda, no les extrañó la figura de la denuncia anónima, tampoco al juez que mantuvo durante años el secreto de la investigación de tamaña superchería, que sólo tenía como misión demostrar la necesidad de que <strong>los nuevos hospitales estuvieran en manos privadas</strong>, para que los medios afines a la causa, que cobran un pastón de nuestros impuestos a través de la propaganda institucional, y también a tocateja con venta de acciones, se despacharan por esa boquita y anunciaran que aquello era<strong> un centro de exterminio como los de los nazis</strong>. Sí, así lo decían. De esa forma tan extravagante y excesiva se gestó lo que llamaban colaboración público-privada, que incluyó una no menos perversa colaboración político-judicial, y fructificó en la aparición de hospitales por doquier que se venden como propios cuando no lo son.</p><p>Salieron a la luz<strong> innumerables chanchullos</strong> que señalaban a sus principales colaboradores. Tuvo en sus manos Esperanza, “la víctima”, toda la información necesaria, no sólo para detectar el cachondeo delincuente que escandalizaba a la sociedad madrileña, sino también para haber puesto orden en aquel sindiós choricero en el que estaba sumergida, pero entró en una de esas ausencias puntuales en las que rechazaba las pruebas que le aportaban los llamados cuerpos de seguridad del Estado. Según ella, cuando llegaban aquellos informes en los que se denunciaba que <strong>se robaba a manos llenas</strong>, ella sometía al denunciado a un careo, y como éste negaba los hechos, pues ella se lo creía todo. Ella es mucho de aplicar la máxima jurídica de <em>in dubio pro reo</em>, aunque más bien es de la escuela de <em>Uno de los nuestros</em>. Ya saben. Ni siquiera se mosqueó cuando la prensa publicó que el señor Granados se estaba haciendo un casoplón y este negó tal cosa afirmando que su mujer era decoradora y que estaba asesorando a la auténtica propietaria del inmueble. El señor Granados y su esposa terminaron viviendo en aquella casa que “no era suya”. Cuando los periodistas llamaban al telefonillo preguntando por él, desde dentro respondían que<strong> allí no vivía</strong>. Como en las películas de risa.</p><p>Tampoco se enteró de que los terrenos donde se hizo la estación del AVE de Guadalajara, la estación más ruinosa de todas, eran de <strong>la tía de su marido</strong>. Fueron recalificados y allí se construyeron un montón de casas. Cuestión que niega siempre. Tampoco sabe nada de las cuantiosas subvenciones que le llueven desde la UE en forma de <strong>millones de euros</strong>, y que recibe su negocio familiar, negocio del que <strong>desaparece su firma</strong> cuando la cosa sale a la luz.</p><p>No sabe nada de aquella historia que la llevó a la Presidencia por primera vez, cuando <strong>desaparecieron a la hora de votar dos diputados del PSOE</strong>, Tamayo y Sáez, en una maniobra en la que estuvo involucrado el secretario general del PP madrileño, Ricardo Romero de Tejada, que terminó de consejero en <strong>Caja Madrid</strong> con el colega Blesa. Los echan, salen en la prensa cesados y luego les dan un cargazo. Porque sabemos que estos señores del PP son gente honrada a los que ampara la presunción de inocencia, pero cualquiera diría que actúan como <strong>una organización mafiosa </strong>pagando servicios que compran el silencio. Total que se hizo presidenta, en la segunda vuelta, por la cara, cuando había perdido las elecciones. Y sin sospechar nada de nada, sin enterarse de nada. ¿Para qué preguntar? Además cuando lo hace se limita a escuchar la versión de los suyos, que le decían, ingenua ella, que <strong>eran inocentes.</strong> Si es que estas cosas le pasan por buena.</p><p>Tampoco se enteró de las<strong> reiteradas denuncias de las actuaciones del señor Correa</strong>, en lo que más tarde se convertiría en e<em>l caso Gürtel</em>, por parte de un colaborador íntimo de este, <strong>José Luis Peñas</strong>, concejal de Majadahonda y militante del Partido Popular, que aburrido de que la señora no le recibiera denunció los hechos a la Policía. Mucho más tarde, doña Esperanza sacó a la luz la cuestión que según Rajoy no existía, él lo enmarcaba en un contubernio formado por jueces, policías y guardias civiles, para<strong> hundir la reputación intachable del Partido Popular</strong>. Despistada como siempre y sin miedo al ridículo, proclama de manera sorprendente durante una intervención en la Asamblea madrileña, causando la hilaridad del personal, que ella<strong> era la descubridora de la Gürtel</strong><em>Gürtel</em><em>,</em> cuando ya se habían escrito toneladas de folios sobre la cuestión. Es posible que se acercara a la SGAE para que quedara constancia de su descubrimiento y, desconocemos si, de paso, aprovechando el viaje,<strong> intentó patentar también la penicilina y la vacuna de la polio.</strong></p><p>Dentro de ese despiste que raya en la incapacidad absoluta y le impide aceptar responsabilidad política alguna, afirma constantemente, como si fuera una monomanía, que <strong>ha dimitido de sus cargos políticos </strong>por su responsabilidad<em> in vigilando</em>. Quienquiera que le enseñara el término se ha ganado el cielo, lo suelta cada vez que ve un micrófono. Mientras, sigue siendo líder de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid. Pero ella cree que ha dimitido de sus cargos políticos. A lo que se debe referir, cosa que a los que no somos de su partido nos importa un pimiento, es a que dejó su cargo de presidenta del PP madrileño tres meses antes de que prescribiera, cuando había anunciado que no se iba a presentar de nuevo.</p><p>A los ciudadanos lo que les preocupa es lo que atañe a lo público, lo que les afecta a ellos. Las decisiones que tome dentro del partido <strong>nos traen sin cuidado</strong>, como si se borra del Círculo de Lectores o del club de golf. Es más, es allí, en el PP, donde debería afianzarse porque sin duda estará entre iguales. Génova debe ser el único lugar del planeta donde la gente <strong>no ha oído hablar de corrupción </strong>ni de financiación ilegal.</p><p>En fin, todo puede esperarse de alguien que tira una moto de la policía al arrancar el coche y no para a mirar que ha pasado: ¡qué poderío!, que recorre la Gran Vía de Madrid perseguida por la policía con las luces a toda castaña, que llega a la puerta de su casa y maniobrando para entrar al garaje le da al coche de la policía que tiene detrás, y se mete en casa tan pancha, como si nada.</p><p>Ella es la que también pregona que <strong>nadie debería estar más de ocho años en la política.</strong></p><p>Eso, que como no se entera, pues un día podría verse en los juzgados sin saber <strong>por qué</strong>. Del mismo modo que no entiende la responsabilidad que asume alguien cuando nombra a una persona para que administre lo público y trinca para su bolsillo. Le defiende una y otra vez de acusaciones que luego se muestran ciertas para, más tarde, lavarse las manos cuando llueven los marrones. A ella le valía, por ejemplo, que <strong>Ignacio González</strong> presentara una escritura de propiedad de la famosa vivienda de Estepona firmada un par de días antes de presentarse ante el juez, cuando había amenazado con llevar ante los tribunales a aquel que osara afirmar que la casa era suya. <strong>Le vale todo</strong> y luego se queja.</p><p>¡Qué cabecita loca!</p><p>Lo dicho, <strong>una víctima de la corrupción.</strong></p><p>¿Y los demás? Los que pagamos la fiesta, <strong>¿qué somos?</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Mar 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[En un país multicolor]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Caso Gürtel,Corrupción política,Esperanza Aguirre,Ignacio González,Mariano Rajoy,PP,Francisco Correa,Tamayazo,Francisco Granados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Venezuela está aquí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/venezuela_1_1137557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La <strong>Asociación de la Prensa de Madrid</strong> emite <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/03/06/la_asociacion_prensa_madrid_denuncia_acoso_podemos_periodistas_62091_1012.html" target="_blank">un comunicado para dar la cara por periodistas acosados y sometidos</a> a presiones que les impiden llevar adelante su trabajo con el margen de libertad imprescindible para que la información que, recordemos, es un derecho, <strong>no un servicio</strong>, llegue a los ciudadanos sin correcciones, sin censura, sin las amenazas que les impiden ser y realizarse en su profesión y sin sentir <strong>la humillación de verse obligados a mentir</strong> a sabiendas a cambio de un salario.</p><p>Hasta aquí todo bien, pero en la redacción se aprecia <strong>una tendenciosidad que produce sonrojo o hilaridad</strong>, según la hora del día.</p><p>Esas presiones y amenazas “tienen como fin el de persuadirles de que<strong> les conviene escribir al dictado de Podemos,</strong> además de tratar de conducirlos hacia la autocensura”, dice el comunicado leyendo el pensamiento de los represores.</p><p>Sin duda, Podemos, si hacemos caso al comunicado del que no tenemos por qué dudar, pretendería tener <strong>medios de comunicación propios sin gastarse un duro</strong>, sólo amenazando y acojonando a periodistas que acabarían ejerciendo la función de propaganda de ese partido, sin que tal cosa fuera advertida por la dirección de los diferentes diarios intoxicados por estos quintacolumnistas, que estarían cobrando un salario del grupo correspondiente mientras trabajan en la clandestinidad a las órdenes del ejército podemita.</p><p>Así podríamos ver en <em>Abc </em>una portada con una foto de Pablo Iglesias y el titular: <em>Este es el hombre que conviene a España</em>. Tampoco los lectores y suscriptores de dicho diario, que conocen a la perfección mi patrimonio porque lo dan como noticia, se percatarían de nada, y <strong>acabarían votando a Podemos en contra de sus intenciones</strong>, de su ideología. La maniobra es sin duda inteligente.</p><p>“Sólo una prensa independiente y sin miedo puede cumplir su misión fundamental <strong>de control del poder</strong>. Solo unos medios firmes en la defensa de la libertad de expresión pueden frenar la tentación <strong>de los poderosos de eludir la rendición de cuentas a la que están obligados en una democracia como la nuestra” </strong>(la negrita es mía no de infoLibre).</p><p>Al parecer la APM quiere hacer la competencia a <em>Mongolia</em> y a <em>El Jueves </em>porque debe haber deducido que se encontraban muy solos en ese mercado y quedaba sitio para<strong> nuevas ofertas de risa.</strong></p><p>No conozco en detalle, porque no se especifica en el comunicado, en qué consisten <strong>los actos de acoso</strong> por parte de Podemos que han llevado a los periodistas denunciantes a ese “<strong>estado de miedo</strong>” en el que afirman ejercer su profesión, pero han perdido una gran ocasión de emitir un comunicado con atisbos de credibilidad, porque los redactores del texto se han venido arriba y cargan las tintas como si estuvieran trabajando al frente de<strong> un diario sensacionalista </strong>y no en representación de los periodistas de Madrid. Cómo se habrán sentido los cientos de periodistas que se han visto en la calle en los últimos años, en muchos casos por defender su independencia, al leer ese comunicado dedicado, por fin, a un partido político que ataca la independencia de los profesionales de la información. Cuánto se han echado de menos <strong>acciones contundentes </strong>por parte de esa asociación, citando nombres y apellidos, en <strong>defensa de periodistas</strong> que llevan años con un zapato pisándoles el pescuezo.</p><p>Es difícil deducir que cuando el comunicado de la asociación hace referencia al “<strong>control del poder</strong>” y a “la rendición de cuentas de los poderosos” se refiere también a la formación política Podemos. No sé en qué medios trabajan los periodistas denunciantes, pero los representantes de la asociación que han redactado el comunicado no deben leer otra prensa que la de Azerbaiyán y están un poco desconectados de la realidad social de aquí, si sus vivencias cotidianas les llevan a pensar que Podemos también representa al poder real, las esferas del poder, o a los poderosos. Habrá que advertirles que el apocalipsis zombi caníbal todavía no ha llegado a estas latitudes y que, de momento, sus compañeros siguen disfrutando, como hasta ahora, de esos <strong>infinitos espacios de independencia y libertad</strong> que las diferentes empresas que poseen los medios de comunicación crean para el normal ejercicio de la profesión, así como del paraíso de tranquilidad en el que trabajan los periodistas de las diferentes televisiones y radios públicas.</p><p>Los comunicados de los diversos comités de empresa de estas televisiones quejándose de la <strong>manipulación sistemática de las noticias</strong>, de la tergiversación de los contenidos por parte de la dirección, de las cribas e intento de traslado de profesionales que consideran poco afines a la causa, así como nombramientos de responsables de los diferentes informativos de profesionales que actúan en la práctica como comisarios políticos supervisando los contenidos a favor del político o partido que les nombra, son continuos. En su día se publicó una conversación del responsable de los informativos de Telemadrid reportando una noticia para recibir la aprobación de los círculos próximos a Esperanza Aguirre antes de su emisión. Presidenta que, como saben, puso al frente de su televisión a<strong> Manuel Soriano, </strong>que había sido su jefe de prensa, un hombre neutral, y digo “su televisión”, porque ni siquiera trabajaban para el partido, sino para ella en exclusiva.</p><p>Daban caña, no sólo a la oposición, sino también a los rivales políticos de su propia formación. Cuando comenzó su carrera hacia la secretaría general de su partido,<strong> Sánchez Dragó </strong>se postulaba en el informativo de la noche del lado de la lideresa y ponía a parir a Rajoy.</p><p>Salvemos Telemadrid fue una asociación de trabajadores de la cadena que se creó para<strong> protestar por las condiciones humillantes</strong> en las que tenían que hacer su trabajo, sí, bajo amenazas y presiones que, por cierto, se ejecutaron: todos fueron despedidos.</p><p>Yo también tuve el honor de encabezar un comunicado de la Asociación de Prensa de Madrid en el que deploraban la emisión de un vídeo en el que<strong> humillaba a una becaria en broma</strong>. La cuestión es que los que estrenaron el famoso vídeo fueron los de Intereconomía de una forma ilegal. Se había grabado en nuestro plató, por lo que era un contenido que nos pertenecía. Se lo hicieron llegar por correo electrónico para demostrar cómo trabajaban allí, con la orden de que si pedían la confirmación se les informara de que no era real. Lo emitieron como cosa cierta sin comprobar si era un<em> sketch </em>o un acoso laboral verdadero. Se lo enviaron desde nuestra redacción en respuesta a un comentario que hacía el entonces director de Intereconomía, que acusaba a mi compañera <strong>Beatriz Montañez</strong> de ejercer la prostitución.</p><p>Esa emisión que llevó a cabo Intereconomía sirvió para que la Asociación de la Prensa de Madrid emitiera un contundente comunicado contra nuestro programa en el que se decía, entre otras cosas, que tal acción suponía <strong>un desprestigio de la profesión periodística</strong>. Es evidente que aquel vídeo no tenía nada que ver con el periodismo, y que, como digo, fueron otros los que lo emitieron. Les dio lo mismo. “Revela una ignorancia de las reglas de este oficio”, decían a continuación. Continuaba el comunicado del entonces presidente González Urbaneja que “en las redacciones <strong>no hay mecanismos de alerta</strong>, porque alguien puede imaginar algún desatino, pero debe haber siempre quien lo pare”. Así es, así debe ser: no lo pararon. En cuanto lo recibieron suspendieron la programación e hicieron un programa especial con el vídeo. Ese era, precisamente, acertáramos o no, el sentido de la broma: denunciar que hay redacciones donde<strong> cualquier cosa es posible</strong>, y que esa cualquier cosa puede salir al aire sin control ni filtro. Lo chungo del tema es que el palo nos lo dieron a nosotros y también a mí, que no soy periodista. Daba la impresión de que tal escrito se había hecho para defender a unos colegas, pero no de profesión, sino de barra, porque no tenía el menor sentido.</p><p>Ese mismo año, la Asociación de la Prensa de Valencia nos dio un premio como <strong>el mejor programa de televisión.</strong> En la cena posterior, miembros de la dirección me manifestaron su vergüenza, como profesionales de la prensa, por el silencio de sus compañeros en torno a lo que en su día se llamó <em>La teoría de la conspiración </em>que, como recordarán, pretendía atribuir el atentado del 11M a ETA, para lo cual desde el diario <em>El Mundo</em> estuvieron dando portadas diarias durante años mintiendo a sabiendas, y fabricando noticias, con el objetivo de deslegitimar la victoria de Zapatero en las urnas, y que quedará, como ha quedado para la posteridad en las redes, su versión por encima de la oficial, por reiteración. La Asociación de Madrid, que yo sepa, no se manifestó al respecto ante esta acción tan lesiva para la profesión del periodismo. En un CIS de aquella época aparecía la profesión de periodista, mítica en otros tiempos, como <strong>la peor valorada</strong>, por debajo de los banqueros, que les precedían.</p><p>Por eso hay que celebrar esta campaña en contra de las presiones a los periodistas aunque sea comenzando con Podemos y aceptándoles como representantes de los poderosos.</p><p>Si quieren seguir en esa línea de defensa de la independencia de los periodistas tienen<strong> tajo de sobra</strong>. Sin ir más lejos, esa airada aproximación de Girauta a una periodista de laSexta tras una rueda de prensa, porque ésta le había hecho una pregunta en torno a una contestación del portavoz de la formación a una crítica de Víctor J. Sanz, que les había llamado populistas, recomendándole con un gráfico que se metiera la crítica por el culo. Claro que esto podría interpretarse, no como una salida de tono, sino como <strong>un método de reciclaje</strong>. O los desprecios sistemáticos de representantes del partido del Gobierno a los que los profesionales de la información parecen estar acostumbrados. Recordemos el gesto de Aznar metiéndole un bolígrafo a <strong>Marta Nebot </strong>por el escote. En un segundo encuentro la acarició como si fuera una perrilla. Claro que a él hay que consentirle todo porque es un cachondo. O la humillante imagen de los cámaras de las diferentes televisiones hincando el lomo para sacar un trocito de plasma y cubrir las declaraciones del presidente Rajoy que estaba en la sala de al lado.<strong> Nostalgia de Guillermo Tell.</strong></p><p>En fin, con la era Trump parece que todo se va a quedar chico, pero bienvenida sea esta medida profiláctica de la Asociación de Prensa de Madrid para evitar que Iglesias y su contubernio, ya que el comunicado hace referencia al “equipo directivo de Pablo Iglesias y a personas próximas a ese círculo”, conviertan este país de libertades en <strong>una infernal Venezuela</strong> que la prensa se empeña en promover como paradigma de la tiranía, mientras en países cercanos al bolivariano se asesinan periodistas, abogados, líderes sindicales, representantes de movimientos ecologistas y LGTB, sin que a nadie le importe su suerte.</p><p>Empecemos con los bolivarianos, pero no cejemos en el empeño y continuemos con el control a nuestros fachas, los nacionales, los de toda la vida, los pata negra, que se pasan siete pueblos con las reglas del juego elementales en toda democracia que se precie, no vaya a ser que alguno pueda pensar que la asociación de periodistas en cuestión es <strong>condescendiente con otros poderosos diferentes de los de Podemos,</strong> que son propietarios de las empresas donde trabajan sus compañeros periodistas y que, en muchas ocasiones, se ven en la calle por negarse a firmar que lo negro es blanco y lo sucio limpio.</p><p>Habría bastado con denunciar y condenar los hechos en el comunicado sin dejar translucir de forma expresa la ideología de los que redactan el texto al comentar, de paso, las intenciones que persiguen los del círculo próximo a Iglesias con estas acciones. De eso ya se encargarán los diferentes artículos editoriales,<strong> no les adelanten el trabajo.</strong></p><p>Una idea para el próximo: condenar la publicación de los diferentes dosieres falsos que se han <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/02/29/manos_limpias_podemos_45593_1012.html" target="_blank">elaborado con el dinero de todos</a> y encargados a la <strong>Policía Patriótica de Fernández Díaz</strong>, tanto aquí como en Venezuela, y en los que colaboran periodistas que los dan una y otra vez, a sabiendas de que son <strong>pura basura</strong>. Una pista para los periodistas de investigación: se engloban en el llamado <em>informe PISA</em>. Si de defender el prestigio de dicha profesión hablamos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Mar 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Venezuela está aquí]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Esperanza Aguirre,José María Aznar,Libertad prensa,Manipulación informativa,Mariano Rajoy,Pablo Iglesias Turrión,Periodismo,Periodistas,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que se imponga la ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/imponga-ley_1_1137212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>En los tiempos que corren muchas personas olvidan que no se es español por el mero hecho de haber nacido en España y <strong>portar un carnet de identidad.</strong> Eso sería muy sencillo. Ser español implica mucho más. Si como decía José Antonio Primo de Rivera el hombre es “<strong>portador de valores eternos</strong>” y el español, además, “una unidad de destino en lo universal”, sería mejor no indagar en esos valores que nos distinguen de los demás, ni qué parte de ese legado universal ha sido destinada a nuestro pueblo que le hace diferente al resto.</p><p>Tal vez seamos una base de <strong>reciclaje de lo chungo.</strong></p><p>Durante generaciones la derecha de este país cuyo nombre no pronuncio porque llevo de luto mucho tiempo, concretamente desde que he comprobado por reiteración la catadura de una masa votante que elige a ladrones a sabiendas, la derecha, decía, se siente orgullosa de que su patria sea diferente. La <strong>reserva moral de Occidente</strong>. Así la definían los que carecían de ella y explotaron en exclusiva el privilegio que otorgaba el poder de las armas para saquear las arcas del Estado. Este ha sido un país muy desgraciado, castigado por la rapiña y la crueldad de la clase dirigente, siempre asociada a una burguesía <strong>cateta, inculta y despiadada</strong>, que legitimada por la bendición dominical que otorga la jerarquía eclesiástica, se encuentra a <strong>sus anchas rebozándose en el barro.</strong></p><p>Ahora surge un movimiento independentista en Cataluña producto de la negación por parte de esa derecha cerril de una reforma del Estatuto de autonomía, de un encaje mejor en las estructuras del Estado, y gritan los inmovilistas reaccionarios que se imponga la ley.</p><p>No fue la negación de la derecha cerril sino una sentencia del Tribunal Constitucional la que tumbó dicha reforma, dirán los amigos de los matices y la precisión en el lenguaje, que no son tan minuciosos a la hora de analizar cómo se forma ese tribunal,<strong> cómo se imponen los nombramientos</strong>, cómo se sabotean los procedimientos de renovación, y cómo se hacen pactos en la oscuridad para colocar a elementos afines. Algunos dirán que no se puede dudar de la independencia de los magistrados. Están en su derecho, como yo en el mío al afirmar que es precisamente esa lucha contra la independencia de los miembros del tribunal la que hace <strong>tan complicada la renovación de sus miembros </strong>y enconada la lucha por imponer un nombre. ¿A qué vendrían esas peleas que en ocasiones han durado años si la elección de un magistrado u otro <strong>fuera intrascendente?</strong></p><p>De hecho, para los minuciosos, diré que se ha llegado a nombrar presidente del Tribunal Constitucional a un juez que era militante del Partido Popular, matiz que ocultó a los senadores que componen el filtro de acceso, para recordarles que a diferencia de otros partidos, en los estatutos del PP se hace de obligado cumplimiento<strong> seguir las directrices que marca la cúpula de dicho partido.</strong></p><p>El caso de la declaración de inconstitucionalidad de la reforma del Estatuto fue el paradigma de la importancia que tiene la composición del tribunal para los que ganan cuando obtienen la victoria en las urnas, y también cuando los votos no les llegan para gobernar. Recordemos que dicha reforma fue votada en el Parlament catalán con<strong> 120 votos a favor y solo 15 en contra</strong> (los del PP). El PP inició una serie de recursos ante el Constitucional para evitar que se tramitara en el Congreso de los Diputados esta reforma. Mariano Rajoy se echó al monte, cual perroflauta podemita, e inició en Cádiz una recogida de firmas para que<strong> la reforma se votara en referéndum</strong> en todo el Estado español. Ahí le tenéis, luchando por el referéndum de la cuestión catalana, pero del otro lado. Esa es la diferencia entre legalidad e ilegalidad.</p><p>A pesar de todo, el nuevo Estatut se aprobó por mayoría, con algunas correcciones, tanto en el Congreso como en el Senado. Se devolvió a Cataluña, donde fue sometido a referéndum y salió con un voto favorable del 73,9% (aunque la abstención fue del 50,58.<strong> El personal prefirió ir a la playa)</strong>.</p><p>El tema catalán estaba encauzado de cara a los que quieren que Cataluña se quede en España, pero había que sacar votos de los “españoles de verdad” a costa de esta región poco afecta a los principios de la Unidad Nacional, y que tan rácana es a <strong>la hora de compartir su voto con la derecha españolista </strong>de toda la vida. Se inició de nuevo una campaña para sacar rédito de esta defensa de la unidad de la patria en el resto del Estado a costa de los catalanes, dejando vendidos a los que desde allí apostaban por permanecer dentro.</p><p>Optaron por la vía de la supresión del Estatut a través del Tribunal Constitucional, pero antes había que garantizarse la mayoría de los votos de sus ponentes. Así, tras una guerra de recusaciones (¿acaso se sospechaba que algunos de los magistrados no eran independientes?), de la que salió despedido <strong>Pablo Pérez Tremps </strong>(un voto menos), la reforma quedó declarada en parte anticonstitucional tras seis ponencias de sentencia desestimadas. Parecía imposible dar contento de forma unánime a sus señorías.</p><p>Este suceso es el paradigma de cómo se puede abolir la que creen los ciudadanos que es la más alta institución en cualquier democracia, el Parlamento que sale de las urnas. El Tribunal Constitucional echó por tierra una norma meramente política aprobada por el Parlamento, el Senado, el Parlament catalán y un referéndum. Es difícil encontrar <strong>una expresión popular que cuente con mayor legitimidad democrática</strong>. Pues bien, sucedió.</p><p>Doce hombres justos se imponen a la voluntad de millones de votantes, la mayoría, si su responsabilidad se lo exige.</p><p>El Tribunal Constitucional se orquesta como <strong>una supraestructura</strong> que puede, y de hecho lo hace, imponerse sobre la voluntad de los ciudadanos libremente expresada en las diferentes elecciones.</p><p>¿Nos damos cuenta de la importancia que tiene <strong>quién compone este tribunal</strong>?</p><p>¿Entendemos la trascendencia que tiene que el PSOE haya vuelto a conceder la mayoría de la composición, hace apenas un par de meses, a<strong> los llamados conservadores</strong>?</p><p>¿Podría pensarse que los miembros del tribunal operan al servicio de aquellos que les nombran?</p><p>Bueno, pensar es libre, pero habría que matizar, de nuevo los matices, que no necesariamente. Eso sí, nadie explica, vuelvo a insistir, a qué viene esta pelea encarnizada por colocar a los suyos, si es intrascendente. Como somos tontos, nos abstenemos de sacar conclusiones, miramos para otro lado, y a vivir que son dos días en esta balsa democrática que nos proporciona la tutela del Estado de derecho.</p><p>Ahora pagamos las consecuencias de pisotear la voluntad del pueblo catalán al que desde la política de la derecha y los medios que maneja,<strong> incluidos los públicos</strong>, se humilla de forma sistemática.</p><p>Se exige que se imponga la ley.</p><p>¿Qué ley? ¿La que fabrica Fernández Díaz en su despacho en comandita con fiscales para <strong>perseguir desde los tribunales a los rivales políticos</strong>? ¿La que se pisotea en nuestras fronteras a diario en algunos casos con resultado de muerte? ¿La que amenaza y extorsiona a los servidores de la Justicia sin que la autoridad intervenga? ¿La que sanciona y traslada a los miembros de la judicatura que persiguen la corrupción? ¿La que indulta a los corruptos por decisiones del Consejo de Ministros pisoteando las sentencias de los tribunales? ¿La que nombra para los altos cargos de la judicatura, en algún caso saltándose hasta 1.300 puestos del escalafón, a colegas fiables? ¿La que destruye pruebas para evitar que se haga justicia? ¿La que compensa con cargos en las instituciones y embajadas a los que han sido apartados por corruptos? ¿La que se niega a entregar desde los diferentes ministerios y gobiernos autonómicos la documentación requerida por los jueces? ¿Esa misma ley que se pisotea a diario y hoy, dicen, <strong>se hace imprescindible su imposición para la convivencia</strong>?</p><p>No. Es tarde para que aquellos que intentan poner la ley a su servicio, con mayor o menor fortuna, den gritos a favor de la Justicia para reivindicar el Estado de derecho. En un país donde estas cosas funcionaran, nuestro actual presidente del Gobierno no habría podido ser elegido y su partido se habría disuelto por imperativo legal. Algo parecido a lo que le ha pasado a CiU.</p><p>En un proceso de retroalimentación, donde el poder judicial debería controlar al legislativo, se está dando, o ése es el intento descarado, lo contrario. Es un proceso de ida y vuelta. El poder legislativo intenta controlar al judicial para, una vez resuelto ese presunto inconveniente, encargar al poder judicial que, ahora sí, controle al legislativo.<strong> O sea, a los otros.</strong></p><p>Estamos sumidos en ese bache del que no salimos así pasen los años, donde la división de poderes se convierte en una lucha permanente por la sumisión de poderes.</p><p>El partido del Gobierno con ochocientos imputados –sí, los llamaré como me dé la gana, no me gusta “investigados”, investigados somos todos, también los decentes–, a pesar de esa masa delincuente, es un partido de orden, el que dice representar <strong>mejor que nadie la Constitución.</strong></p><p>Veremos cómo se desarrolla este embrollo en el que nos han metido, pero tiene mala pinta mientras los que eluden la ley a golpe de decreto, traslado, destitución, acotamiento de los periodos de instrucción o asfixia presupuestaria para el normal funcionamiento de las instituciones, se empeñen en esgrimirla como argumento irrefutable, como<strong> arma de uso exclusivo para derrocar a los adversarios.</strong></p><p>Así funcionan las tiranías, no las democracias, pero parece que hay un gen por ahí que algunos portan de generación en generación y del que<strong> no se deshacen </strong>porque, la verdad, no les va tan mal.</p><p><strong>La cabra tira al monte</strong>, el escorpión pica a la rana y los refugiados que huyen para no morir entre las bombas serán expuestos ante la opinión pública como potenciales terroristas por este nuevo orden que ya no se llama fascismo sino libre mercado neoliberal.</p><p><strong>Todo es parte de lo mismo.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Feb 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[Que se imponga la ley]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Congreso de los Diputados,Estatut Catalunya,Gobierno,PP,Tribunal Constitucional,Referéndum]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[También la justicia: lo tienen todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/justicia_1_1136867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Lo mejor en estos casos es tomarse las cosas a cachondeo, así que vamos con el primer chiste: <strong>“Todos los ciudadanos son iguales ante la ley”</strong>.</p><p>Yo también me he partido la caja, como en su día se la partió, durante una de las sesiones del juicio del <em>caso Nóos</em>, doña Dolores Ripoll, que representaba precisamente a la Agencia Tributaria, cuando afirmó que eso de “Hacienda somos todos” era <strong>un mero eslogan publicitario</strong> para crear conciencia. O sea que no se lo creen ni en la propia Agencia, pero debe ser tenido como dogma de fe por los ciudadanos que no se benefician de amnistías fiscales.</p><p>“Nosotros tampoco somos todos”, deben gritar muertos de risa en los despachos de Apple, Amazon, Google, Facebook y demás <strong>corporaciones exentas de tributar a la hacienda pública por la gracia de dios</strong>, que también está de cachondeo, y del señor <strong>Montoro</strong>, que ha decidido convertirse en teleñeco para evitar dar explicaciones a los ciudadanos y suelta lo primero que se le viene a la cabeza con tono de macarra superdotado que se desespera al ver el bajo nivel de sus interlocutores. Sí, en sus exposiciones siempre luce un rictus ofensivo que no expresa razón, sino arrogancia, superioridad manifiesta, debe tener complejo de lo contrario, mezclado con un tonillo de chulería pandillera. El subtexto de sus intervenciones viene a ser: “Voy a hacer lo que me salga de… porque puedo, porque quiero y porque me da la gana. Hombre, también espero –pensará– que los putos amos no olviden estos detalles”. De paso, manda a todo el mundo a estudiar porque le aburre hablar para tontos, deseando que seamos conscientes de lo que nos perdemos por no poder dirigirnos a personal de su nivel. Por eso se permitieron el lujo de enviar a la sala, desde su Agencia Tributaria, el insultante informe <strong>según el cual la Infanta era una ciudadana ejemplar.</strong></p><p>“¡Ojalá! –gritaron todos los ciudadanos a los que les gustaría alguna exención tributaria– pudiéramos seguir su ejemplo sin pasar por el talego”, pero olvidan esos ciudadanos que el informe también nace del espíritu cachondo que adorna al teleñeco. <strong>“Implacable con el indefenso, servil con el poderoso”</strong>, esa es la norma para sobrevivir y ascender en este mundo corrupto en el que habitamos y del que nos defendemos con sorna para no caer en lo psicosomático. “Las urgencias están saturadas, haga el favor de no tomarse las cosas en serio”, debería ser el nuevo eslogan del Ministerio de Sanidad para reducir el gasto. Claro que llegarían los responsables de Empleo y Seguridad Social sacando el tema de las pensiones de jubilación y exigiendo: “No, no, que se lo tomen, que se lo tomen, a ver si les da un ictus, que sobramos la mitad”.</p><p>Esta señora, que hablaba en nombre de la <strong>Agencia Tributaria</strong> en el juicio, seguro que tiene un futuro prometedor en nuestra administración, porque ir contra ella mientras se la representa, con el fin de llevar a cabo una acción política de parte, siempre se premia en nuestro Estado de Derecho con un ascenso. Si no, que se lo digan a don <strong>José Manuel Maza</strong>, ahora Fiscal General del Estado, que <strong>mostró en solitario un voto particular pidiendo la inhabilitación del juez Garzón</strong>, contra el criterio de los otros seis jueces de la sala, por intentar investigar los crímenes del franquismo. Como todo encaja cual puzle sideral, hoy nos enteramos de que fue él, precisamente, quien redactó el auto en el que se han basado para absolver a los políticos valencianos del PP que soltaban la pasta a las empresas de Urdangarin con sólo pedirla, por ser vos quien sois. También parece que va a dar orden de sustituir al fiscal jefe de Murcia, casualmente, ahora que llama a declarar al presidente de dicha Comunidad, también del PP, mientras asaltan por segunda vez el domicilio del fiscal anticorrupción murciano, con robo de pruebas de casos que afectan a dicho partido, sin que pase nada. Dan o no dan la risa las cosillas de esta mafia que nos han metido así, por lo sencillo, sin que el ministro del ramo, que <strong>no investiga a la cúpula policial dedicada a la difamación y la extorsión de rivales políticos</strong>, tampoco tome cartas en este asunto, ni proteja, ni dé la cara por los servidores de la justicia asaltados y coaccionados.</p><p>Cualquiera diría, de cachondeo insisto, porque recordemos que estamos en un Estado de Derecho, que este señor <strong>Fiscal General del Estado</strong> trabaja para el partido del gobierno que lo nombra, en vez de para la Justicia.</p><p>En fin, la cosa es que la sentencia de este fin de semana ha generado confusión. Por un lado los políticos verdaderos, demócratas y constitucionales, han salido en tromba afirmando que se demuestra que “todos somos iguales ante la Justicia”. Alguien debería avisarles de que <strong>han absuelto a la infanta</strong>, porque parece que no se han enterado. Digo esto, y les cuento una historia, aprovechando que soy mayor y he visto cosas que no creeríais.</p><p>Hace muchos años estuve en la cárcel de Yeserías. Era para mujeres. No me encontraba allí por haber cometido un delito, sino actuando con El Reverendo de telonero de Sabina en un concierto que dimos en el patio. Como sabía que era la prisión de mujeres más grande de España, me sorprendió la escasa afluencia de personal, apenas doscientas reclusas. La entrada no estaba abierta al público, lógicamente, lo cual reducía las posibilidades de asistencia, pero ya habíamos tocado en el patio de Carabanchel delante de unos tres mil presos, en una imagen que acojonaba. Hablando con la alcaidesa me comentó que estaban todas, menos las condenadas por delitos de terrorismo, que no participaban en los actos que se organizaban en la prisión. Al manifestarle mi sorpresa porque me parecían pocas me dijo que, en efecto, era la cárcel más grande. Las mujeres no cometían delitos en aquel tiempo, a finales de los ochenta. La población reclusa femenina era ínfima en comparación con la masculina. “Es más –me comentó–, la mayoría son delincuentes consortes”. Al adivinar mi incomprensión por ese tipo delictivo me aclaró la cuestión: “La mayoría están aquí por<strong> complicidad con las fechorías del marido</strong>, por encubridoras o, simplemente, porque se han comido el marrón de su pareja”. Se le olvidó un dato fundamental que pude comprobar al hablar con ellas: <strong>eran pobres</strong>.</p><p>El hecho de ignorar la causa por la que se las condenaba, de estar con el coche esperando para salir de naja colaborando en el negocio familiar, la mayoría de las veces contra su voluntad, o guardar la droga bajo las ropas, no las eximía de la condena que pagaban con la prisión.</p><p>Otras tienen más suerte, y <strong>alegando disminución de las facultades mentales</strong> se van de rositas. Sin duda la mala memoria de la infanta Cristina, que dijo 189 veces “no lo sé”, 58 “lo desconozco”, 7 “no me consta” y 59 “no lo recuerdo”, han causado sentimiento de pena ante un ser desvalido, en lugar de la indignación de la sala que, sin negar su derecho a la legítima defensa, también podría haber pedido alguna explicación de cara a este pueblo al que también llaman “soberano”, como a su hermano, y que mantiene con su trabajo la sacrosanta institución de la que vive su familia desde hace generaciones. ¡Qué ricos los potitos de perdices!</p><p>En fin, que la buena infanta <strong>se hizo pasar por tonta</strong> y todo el mundo en la sala se creyó a pies juntillas tal condición. Hay que ver la mala fama que tiene esa familia en cuanto a sus atributos intelectuales. Menos mal que esa deteriorada cabecita del “no me consta”, “no lo recuerdo”, no le afecta por igual en todos los ámbitos, porque hubiera dado lugar a una portada espectacular si en una de sus ausencias mentales, en lugar de abandonar la sala de la mano de su marido, se hubiera abrazado a un fotógrafo. O, ya de paso, al fiscal, que se portó como un caballero que, en otros tiempos, habría sido premiado con un título nobiliario.</p><p>En fin, como siempre pagan justos por pecadores, el museo de cera se está quedando sin figuras, aunque en la era del reciclaje los muñecos encuentran nuevo acomodo. Así, esto es lo único que no va de cachondeo de todo el artículo: Saddam Hussein está de revisor en un vagón en el Museo del Ferrocarril toda vez que perdió su condición de jefe de Estado. Triste decadencia, aunque mejor que la suerte que corrió en vida a manos de los que fueron sus aliados y que lo colgaron de una soga. No sería extraño encontrarnos las figuras de <strong>este matrimonio amnésico</strong> en una recreación de Mayo del 68, de un Belén, o del circo Price como trapecistas. De domadores de elefantes mejor no hablamos.</p><p>Claro que la más fidedigna reubicación debería ser la de don Iñaki y su socio Diego Torres disfrazados de cacos, portando sendas linternas, para abrir la caja fuerte de un despacho en plena noche mientras sus señoras esperan con el coche en marcha. Sólo escribiendo así la historia se explicaría la ausencia entre los condenados de los políticos valencianos que les dieron la pasta por la cara, que han salido absueltos, a los que no les valía alegar oligofrenia como atenuante, y que fueron <strong>colaboradores necesarios</strong> en la sustracción de la cifra en cuestión, como aquellas mujeres que, por lo mismo, daban de mamar a sus hijos entre rejas en Yeserías.</p><p>Que todos los ciudadanos son iguales ante la ley es tan cierto como que lo son ante Hacienda.</p><p>Son chistes, no eslóganes como dijo la abogacía del Estado durante el juicio. La diferencia entre uno y otro es que <strong>los primeros causan risa.</strong></p><p>Y en eso estamos, en el festival del humor permanente.</p><p>Más humor. En el congreso nacional del PP <strong>el ministro de Justicia se entrevista en privado con el presidente de Murcia</strong> el día antes de que la Fiscalía retirara su acusación. El ministro dice que fue <strong>un encuentro casual. </strong></p><p>¡Uyyyy!, por poco cuela. Las cámaras de televisión le pillan buscándole y llamándole por teléfono para tener un encuentro. Es un mentirosillo. Pero bueno, al fin y al cabo sólo es ministro de Justicia,<strong> tampoco le vamos a exigir que diga la verdad</strong>: le harían <em>bullying</em> sus compis en los Consejos de Ministros.</p><p>Dos días después, en una entrevista radiofónica, el investigado presidente se jactaba de tener información acerca de lo bien que iba su cuestión judicial y profetizaba la retirada de la acusación antes de que se hiciera pública. ¿Es o no es de risa?</p><p>Vamos a terminar con otra risa: “Ministro, es usted un fistro”.</p><p>Claro que, dios, siguiendo con la guasa, le ha hecho cargar con el apellido <strong>Catalá,</strong> en estos tiempos. No debe ser fácil para alguien nacido en Madrid y de esa ideología. Seguro que se ha pasado la vida excusándose.</p><p>De lo demás no tiene que dar explicaciones.</p><p>Si le dicen: “¡Dimisión!", él responde: “Misión”.</p><p>¡Qué ratos más buenos nos hacen pasar!</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Feb 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[También la justicia: lo tienen todo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Iñaki Urdangarin,Caso Nóos,Cristina de Borbón y Grecia,Rafael Catalá,Pedro Antonio Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El respeto por el votante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nacido-en-los-50/respeto-votante_1_1136519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El respeto por el votante es un argumento sagrado en las democracias modernas.</p><p>Es incluso respetable el hecho de que los electores pongan al frente de las administraciones a personas que son incapaces de cuadrar sus ingresos oficiales con los reales y lleven una vida de opulencia inexplicable. Andando el tiempo aparecen <strong>distorsiones en las cuentas públicas</strong> que merman la capacidad de las administraciones de cara a prestar el servicio para el que están destinadas porque los sobrecostes de las adjudicaciones de obras, siempre a empresas afines a la causa, arruinan a los ciudadanos.</p><p>Ahora dicen que no se puede bajar la <strong>factura de la luz</strong> porque los impuestos que generan estas subidas son imprescindibles para el normal funcionamiento del Sistema. Es que lo queremos todo.</p><p>Los responsables políticos de estos cargos electos que, en algunos de los casos, terminan siendo investigados, aunque el Gobierno, como sabemos, trata de impedirlo acotando el periodo de instrucción, ponen a su servicio su aparato de defensa, en su día encabezado por el señor<strong> Trillo</strong>, hasta que la cosa se complica y les hacen abandonar su puesto con entrega de carné incluida para demostrar que no existe relación entre el investigado y el partido desde el que ha trincado la pasta.</p><p>Se da la paradoja de que, durante mucho tiempo, en los mayores focos de corrupción la opción próxima al entramado delictivo era la que más crecía en las sucesivas elecciones. A riesgo de ser calificado de totalitario uno tenía que aplaudir el resultado de las elecciones y, de paso, respetar el deseo de los votantes aunque ese deseo fuese legitimar el latrocinio en la esperanza de poder participar en el <strong>reparto del botín.</strong> Circunstancia que se daba con mayor evidencia en las localidades costeras, donde las recalificaciones de terrenos y quebranto de la ley producían mayores beneficios a corto plazo.</p><p>El pago de estos desmanes, las comisiones y los disparatados sobrecostes de las obras públicas, provocados por esta forma de hacer política, no lo pagan los respetables ciudadanos que votan a presuntos delincuentes, sino <strong>también los que no les votan</strong>, pero el respeto al votante tiene un precio en democracia, nadie dijo que este sistema fuera barato. Y menos aún cuando está en manos de personas que no creen en él.</p><p>El respeto al votante en democracia es sagrado.</p><p>Sin embargo, esta máxima admite excepciones y este fin de semana con los congresos del <strong>Partido Popular y de Podemos</strong> se evidencia.</p><p>En el caso del partido que tiene <strong>más de ochocientos investigados,</strong> sólo en los principales casos de corrupción, todo funciona como un reloj perfecto, según nos cuentan nuestros ciudadanos informantes. La estabilidad de la que disfrutan es encomiable, el partido está fuerte y nadie duda que van a ser la opción más votada, que junto a esa falacia que han inventado según la cual el más votado es el que debe gobernar aunque no tenga mayoría, se las cuentan muy felices en una especie de asentamiento irreversible en las instituciones.</p><p>Ya ha ocurrido con el <strong>Tribunal Constitucional</strong>, donde gracias al apoyo del PSOE, el PP vuelve a tener la mayoría en ese órgano que fiscaliza las decisiones que salen del Parlamento, es decir, que está por encima de la voluntad popular. Esta composición no refleja la realidad social, ni siquiera la del voto. Al loro.</p><p>Creo que esa estabilidad en el congreso de este fin de semana viene dada por la <strong>estabilidad mediática</strong> de la que disfrutan en estos tiempos donde la línea editorial de los principales medios de comunicación es homogénea y favorable a su permanencia en el poder aunque incumplan la ley. Tal vez para eso los compraron las grandes corporaciones.</p><p>Por otro lado, el hecho de que no haya habido una sección de gente de derechas honrada que se haya plantado y exigido una renovación de la cúpula de ese partido corrompido hasta la médula implica que el acceso a las instituciones para trincar se establece como norma. No hay esperanza de un viraje hacia la honradez y el respeto a las leyes.</p><p>Uno es lo que se sabe de él. De estos <strong>dos congresos</strong> sabemos que uno es el de la gente de orden y el otro una jaula de grillos.</p><p>Esa unanimidad mediática apuesta por lo que llaman <strong>“La Gran Coalición”</strong>, un pacto de gobierno, o de simple colaboración, entre el PSOE y el PP para que gobierne este último y cuya consigna podría resumirse en aquella de los años de la guerra: “No pasarán”. ¿Quiénes? Los de Podemos.</p><p>Lo llaman “Gran Coalición”, pero también podría llamarse <strong>“Gran Estafa”</strong> si revisamos los discursos de esas formaciones antes y después de las elecciones.</p><p>La salida de toriles de los viejos popes del PSOE clamando por el derecho del PP a formar gobierno a pesar de que una inmensa mayoría votó para que eso no ocurriera, cambió el panorama político del momento. Para ello tuvieron que <strong>descabezar su propio partido y montar una gestora</strong> que debería tener funciones de administración coyunturales, pero que de hecho opera y opina como si tuviera sobre sus espaldas el mandato de sus bases. Resulta algo contradictorio, toda vez que siempre ha hecho gala de su democracia interna para diferenciarse de la otra fuerza de la coalición que elige a sus líderes a dedo.</p><p>En el congreso de Podemos han salido elegidas las propuestas de <strong>Pablo Iglesias</strong> que, por lo visto, no eran las que querían los integrantes de esa coalición, que antes de dicho congreso insistían en que eran neutrales porque aquella cuestión ni les iba ni les venía. Pues no era así y sorprende que las palabras más contundentes contra esos votantes del congreso de Podemos, que se han equivocado y por tanto no merecen respeto, han sido las del <strong>portavoz del la gestora del PSOE</strong>, que ya no mantiene su neutralidad y se expresa en términos descorazonadores para los que desean un cambio en este país y que dejemos de ser ese nicho donde las libertades se restringen, las diferencias se acentúan y la corrupción campa a sus anchas.</p><p>Para que nos vayamos preparando, Mario Jiménez, portavoz de la gestora llama, muy en la línea de Esperanza Aguirre, a lo que ha surgido de aquellas votaciones <strong>el triunfo del Pablismo-Leninismo. </strong><em>Pablismo-Leninismo</em>Y como consecuencia de esta radicalidad inaceptable que han decidido las bases, sin especificar a qué se refiere, “se han roto todos los puentes con el centro izquierda”. En otro momento, afirma, “se ha demostrado que con el Podemos de Pablo Iglesias era imposible llegar a ningún sitio”.</p><p>Ya saben, queridos amigos, son los radicales extremistas los que van a llevar al PSOE, si algo no lo remedia, a caer en los brazos del PP, esta vez de manera oficial.</p><p>Atrás quedan los ayuntamientos donde gobiernan juntos PSOE y Podemos con la aprobación de los ciudadanos votantes a los que se deben con el mayor de los respetos. Claro que, por encima de todo, deben estar los principios, y según todos los sondeos <strong>Podemos tiene más votantes que el PSOE</strong>, lo que supondría que ya no valdría eso que ocurrió en las últimas elecciones generales, donde cualquier posibilidad de gobierno debía ser en solitario, a pesar de que la diferencia de votos no era grande. Ahora tendría que ser el PSOE el que apoyara a Podemos y antes de eso está claro quién prefiere que gobierne. Una cosa es denunciar el robo, la injusticia, el gobierno por decreto, la toma de la cúpula del poder judicial y en consecuencia pedir un cambio en consonancia con el sistema democrático, y otra muy distinta es estar dispuesto a llevarlo adelante, a cumplir lo prometido.</p><p>No estaría de más que antes de condenar el radicalismo intransigente y <strong>“romper los puentes”</strong> con eso a lo que el centro izquierda llama <em>Pablismo-Leninismo</em>, especificaran qué puntos son los que no les gustan.</p><p>Si los puentes están rotos y lo principal, según se encargan de repetirnos, es la gobernabilidad, no queda otra opción que <strong>gobernar con el PP</strong>, ese partido al que una generación entera de socialistas, desde la cúpula, se encargó de condenar por corrupto, de derechas y aniquilador de la justicia social. Claro que a lo mejor lo decían en broma, aunque la Historia les haya dado la razón.</p><p>Habrá que ir acostumbrándose a la nueva teoría de los que ya se llaman de centro izquierda, según la cual esa derecha intransigente y mentirosa es la única clase política competente para gobernar el país.</p><p>Lo que resulta patético es la reiteración en afirmar, como estrategia de imposición de algo increíble, que Podemos sólo pretende que gobierne la derecha y que la situación actual es <strong>el producto de sus maniobras maquiavélicas.</strong> Hay que evitar el ridículo, el descaro ya lo tenemos asumido.</p><p>Mientras tanto los votantes de Podemos deben salir del error y entender que<strong> el respeto no es un derecho, hay que ganárselo</strong>, como en su día se lo ganaron los votantes de Bárcenas, Fabra, Cospedal, Rajoy, Aznar, Ana Botella, Granados, Trillo, Rato, Ignacio González, Fernández Díaz…</p><p>Lo tienen difícil mientras sigan votando a radicales proterroristas antisistema que marcan líneas rojas y vuelan puentes con su sola existencia.</p><p>El PP ya ha encontrado quién le haga de vocero. No se tendrá que molestar ni en eso.</p><p>Triste papel al que ha quedado relegado ese partido que en su día vendía la <strong>opción del cambio real</strong>. Debe ser que están bien como están.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Feb 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[El Gran Wyoming]]></author>
      <media:title><![CDATA[El respeto por el votante]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Congresos,Corrupción,PP,PSOE,Podemos,Gran coalición]]></media:keywords>
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