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    <title><![CDATA[infoLibre - Los diablos azules número 72]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/los-diablos-azules-numero-72/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Los diablos azules número 72]]></description>
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      <title><![CDATA[Los que vendrán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/vendran_1_1142994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/90446955-144d-41c0-9b50-de2d3350ac33_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los que vendrán"></p><p><strong>Cáscara de nuezIan McEwanTraducción de Jaime ZulaikaAnagramaBarcelona2017</strong><em>Cáscara de nuez</em></p><p>  </p><p>Existen tantas verdades como personas y más todavía si declaramos que conocemos un acontecimiento, una historia, una trama, un secreto.  Lo que yo cuento lo hago aferrada a mi verdad y lo que tú cuentas sobre el mismo suceso tiene inevitablemente otra perspectiva.  La verdad se parece, pero sólo a medias.</p><p>Es una verdad incuestionable pensar que un bebé que va a nacer en París o Madrid o Viena o San Francisco va a tener una vida más confortable, sana, higiénica, libre y abierta al conocimiento que otro que verá la luz en Mogadiscio, Kabul o una favela de Río de Janeiro. A pesar de esta afirmación tan rotunda todos sabemos que efectivamente es cuestionable porque hay bebés naciendo en la vieja Europa occidental, en este suelo tan nuestro que desterró la Inquisición, que acogió el progreso, que escuchó la música de <strong>Mozart</strong>, que brilló con los colores de <strong>Rubens</strong>, que estremeció con una metamorfosis contada por <strong>Kafka</strong>, hay bebés como digo naciendo en una tierra civilizada que les da la espalda.</p><p>En la última novela de <strong>Ian McEwan</strong>, <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/cascara-de-nuez/9788433979759/PN_943" target="_blank"><em>Cáscara de nuez</em></a>(Anagrama), nuestro bebé está en el último tramo del embarazo, todavía dentro del vientre materno y sabe que va a nacer en Londres y que eso al menos no lo convierte en un refugiado.  Por ejemplo.  Pero sabe un montón de cosas más. Sabe que su madre se llama Trudy, que su padre se llama John y que no viven juntos.  De hecho Trudy mantiene una relación sentimental con su cuñado, el hermano de John, un anodino londinense llamado Claude, que se dedica a ganar dinero mientras que su padre biológico es poeta, nada menos. Además de este oficio, John dirige una ruinosa editorial de poesía y conserva en la casa que ahora comparten su esposa y su hermano, una mansión destartalada, desmadejada y asquerosamente sucia, una hermosa y gran biblioteca.</p><p>Mientras John no se resiste a abandonar el profundo amor que siente por su esposa y la visita en la casa que un día fue de él y de su familia para leerle versos propios o ajenos, Trudy y Claude preparan concienzudamente el crimen perfecto que consiste en matar a John y quedarse con el dinero que les proporcionará la venta del caserón desvencijado. John Cairncross es un tipo que te cae bien desde el principio.  No es porque sepamos que es una víctima sorda y ciega, diana de un inminente asesinato.  No es por lástima de una posible vida truncada por uxoricidio o fratricidio.  Es porque de algún modo se admira a las personas que no son ambiciosas, que desean el triunfo de los demás como le ocurre a él con jóvenes poetas a los que ayuda y apadrina, que se muestran comprensivas con los vaivenes emocionales de los demás, que viven por todos los costados del arte o de un oficio honrado.  Nos cae bien porque contemplamos a una persona que es “en el buen sentido de la palabra, bueno”. Nos gusta y nos ponemos de su parte. Que muera ahora o más tarde no impregna de victimismo a este personaje.  Es su tristeza por el fin del amor y es su pasión por la poesía lo que nos atrae y hace que queramos alertarlo, alejarlo, no tanto del crimen como de la suciedad, de la perversidad, de la vileza.</p><p>Claude y Trudy hablan, preparan, confabulan y urden la muerte del hermano-esposo. Sus conversaciones son escuchadas por el hijo aún no nacido al que le encanta que su madre tome varias copas de un buen borgoña o un buen Sancerre “decantado a través de una placenta sana”. También escucha dentro de su cáscara de nuez lo que su madre oye cuando se pega al oído conferencias y <em>podcast </em>“abandonándose a las maravillas de Internet”.  Escucha, aprende y reflexiona sobre los rusos en Ucrania, el islam, la lucha armada, la crisis existencial de Europa o las desigualdades de riqueza en este mundo al que va a llegar en pocas semanas. Un mundo incomprensible la mayoría de las veces, guiado por la codicia y la deshumanización. Aunque esta es sólo mi verdad y es cuestionable.  Lo que no permite discusión es que una novela como esta, que tanto me ha gustado, merece en la última página un buen vino de mi tierra.</p><p><em>*Sonia Asensio es profesora de Literatura. </em><strong>Sonia Asensio</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"><em> </em></a><em> </em><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 09:57:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Sonia Asensio]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Narrativa,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[La vida antes de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/vida-vida_1_1203108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c981b2b0-62cc-4d55-afe2-f6413c590e77_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida antes de la vida"></p><p>  </p><p><strong>La vida antes de la vida</strong></p><p>Los ríos perpetraban la corteza de los árboles</p><p>la voz de la selva</p><p>permanecía campante</p><p>¡Fuerte como el jaguar</p><p>valiente como la anaconda!</p><p>Antes de nacer</p><p>fui un diminuto botón de luz</p><p>Tomé forma de cordillera</p><p>exploté en tonos turquesa</p><p>y de la sangre</p><p>almacenada en mi sexo</p><p>brotó</p><p>una estampida de colibríes</p><p>El Fuego</p><p>era un hilo costurado al sol</p><p>El verde</p><p>no domaba la llama</p><p>La mujer que custodiaba la tormenta</p><p>dejó caer los rayos</p><p>y se convirtió en pájaro</p><p><em>*Paola Valverde Alier es poeta y gestora cultural. Su último libro, </em><strong>Paola Valverde Alier</strong><a href="http://www.amargordediciones.com/producto/las-direcciones-estelares-paola-valverde/" target="_blank">Las direcciones estelares</a><em> (Amargord, 2017).*</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Paola Valverde Alier]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Literatura latinoamericana,Poesía,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Hypatia en el centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/hypatia-centro-madrid_1_1142988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><em>Los clubes de lectura forman un tejido muy importante en la vida cultural. Les dejamos esta sala para que comenten sus lecturas y nos ayuden a componer nuestra biblioteca. Si formas parte de un club de lectura, puedes escribirnos a losdiablosazules@infolibre.es para contarnos vuestra historia y hacernos llegar vuestras recomendaciones.</em><strong>losdiablosazules@infolibre.es </strong></p><p>___________________________________</p><p>El club de lectura Hypatia de la Agrupación Socialista del distrito Centro nació hace dos años de las cenizas del taller de escritura que esta acogía en sus locales desde tiempo atrás, a cuyos miembros una seria enfermedad de su líder les privó del disfrute de su afición, a pesar de la exitosa trayectoria realizada.</p><p>La mayoría de ellos buscó refugio en talleres análogos adscritos a diversas bibliotecas públicas, pero otros —doce militantes de Centro, a los que más tarde se fueron añadiendo cuatro más de otras agrupaciones— decidimos aprovechar la semilla sembrada, y, privados de un guía dotado de los conocimientos técnicos precisos y de la conveniente vocación didáctica como estábamos, haciendo de la necesidad virtud, cambiamos la afición a la escritura por la de la lectura, y creamos un club de lectura al que bautizamos con el nombre de Hypatia, en honor de la famosa filósofa alejandrina y de todas las pensadoras, artistas y literatas cuya actividad intelectual o creadora ha sido ignorada, silenciada o atribuida a un varón a lo largo de la Historia, sola y exclusivamente por ser fruto del pensamiento o la creatividad de una mujer.</p><p>A la dirección de la Agrupación le pareció interesante nuestro proyecto, y decidió asumirlo. Hace dos años ya, como queda dicho, y desde entonces venimos reuniéndonos cada quince días (excepto en el periodo estival y en las Navidades, claro), para comentar la obra que hayamos elegido: <em>Volavérunt</em>,<em> El cuento de la criada, Los aires difíciles, El Gatopardo</em>, <em>El lado frío de la almohada, Bomarzo, Memorias de Adriano, Miau, Tirano Banderas</em>… Todas ellas provistas de peripecias argumentales muy atrayentes, pero, sobre todo, dotadas de un contenido ideológico y de una estructura formal propicias para el debate.</p><p>Quincena tras quincena nos hemos acercado a escritores y escritoras como <strong>Múgica Laínez, Marguerite Yourcenar, Antonio Larreta, Almudena Grandes, Margaret Atwood, Belén Gopegui, Giuseppe Tomasi de Lampedusa, Benito Pérez Galdós</strong> o <strong>Ramón del Valle-Inclán</strong>. Todos ellos nos han aportado su propia manera de ver el mundo y su exclusiva forma de comunicárnosla. En esos dos años hemos conseguido avanzar desde la simple apreciación de la peripecia argumental y, como es lógico al tratarse de un grupo de socialistas, del análisis ideológico, a la degustación de los elementos estilísticos de cada texto. Para la consecución de este logro ha sido fundamental la lectura consecutiva del <em>Miau </em>galdosiano y el <em>Tirano Banderas</em> de Don Ramón María.</p><p>Al terminar, ante la llegada del verano, esta segunda etapa, todos los miembros del club estamos de acuerdo en considerar muy enriquecedora, útil, y  gratificante la experiencia de aumentar nuestros conocimientos del mundo, del ser humano y de la política mientras disfrutamos leyendo las aventuras, desventuras y peripecias diversas de imaginarios personajes de ficción.</p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Joaquín Vida]]></author>
      <media:title><![CDATA[Hypatia en el centro de Madrid]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Allende los Pirineos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/allende-pirineos_1_1142985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/719c8b12-f363-4bef-9e04-09050817cbaa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Allende los Pirineos"></p><p><strong>Concha Quirós</strong>, de la librería Cervantes de Oviedo, recomienda algunos de sus títulos favoritos de los últimos meses.</p><p>_________________________</p><p>  <strong>MilenaMargarete Buber-NeumannTraducción de María Ángeles Grau</strong><em>Milena</em></p><p><strong>TusquetsBarcelona2017</strong></p><p>Un auténtico homenaje  a una mujer que compartió vida y experiencias con la autora. Una historia de pérdidas, amistad y supervivencia en la Alemania nazi. <strong>Margarete Buber-Neumann</strong> conoció a <strong>Milena Jesenská</strong> en el campo de concentración de Ravensbrück, en 1940. En ese escenario, las dos mujeres vivieron una historia de amistad, valentía y dignidad de la que surgió este libro, escrito a instancias de la propia Milena.</p><p>En él, la autora desgrana la infancia de Milena en Praga, su agitada adolescencia, sus dos matrimonios, su intensa actividad política, su relación amorosa con <strong>Franz Kafka</strong>, su carrera como periodista y traductora, su vida clandestina como comunista bajo el terror nazi y, finalmente, su prisión y muerte en el campo de concentración. Antes de morir, Milena le había dicho a Margarete que le ayudara a que su historia no desapareciera, y ella cumplió su promesa. <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-milena/250961" target="_blank">Escribió su historia</a> y la tituló con el nombre de quien centra todo el relato.</p><p><strong>JoyitaPatrick ModianoTraducción de María Teresa Gallego Urrutia</strong><em>Joyita</em></p><p><strong>AnagramaBarcelona2017</strong></p><p>El escritor francés <strong>Patrick Modiano</strong>, galardonado con el Premio Nobel 2014, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y el Premio Goncourt , vuelve a emocionarnos <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/joyita/9788433979889/PN_956" target="_blank">con una historia</a> en la que están presentes muchos de los elementos que componen sus demonio literarios. La búsqueda incesante, por parte de la protagonista, Thérèse, sirve al autor para contarnos una historia de sentimientos, que dejan al margen las descripciones, aunque vuelve a envolvernos en su querida ciudad París, en este caso en los años cincuenta, una ciudad deshumanizada y gris, nada romántica, que condiciona la vida de sus personajes.</p><p>Nostalgia, melancolía, emociones, silencios y mucha poesía, sencilla y urbana, para conocer la vida de una joven que cree reconocer a su madre, a esa que la abandonó cuando era niña, esa que ya creía muerta, y que se le aparece ahora, en un vagón de metro. Un encuentro casual que reabre heridas, recuerdos de una infancia difícil y desgraciada, en un París frío y hostil. Un tiempo en que Thérèse pasó a ser <em>Joyita </em>por voluntad de su madre, que quiso convertirla en una Shirley Temple. Amargura, desapego afectivo, vidas anónimas y cotidianas, Modiano utiliza a su heroína para hablarnos de la tristeza de la falta de cariño en la infancia, de la soledad y de unos personajes que viven con un gran vacío.</p><p><strong>Los hermanos AshkenaziIsrael Yehoshua SingerTraducción de Rhoda Henelde y Jacob AbecasísAcantiladoBarcelona2017</strong><em>Los hermanos Ashkenazi</em></p><p>​​​​​​​El novelista judío polaco nos ofrece <a href="http://www.acantilado.es/catalogo/los-hermanos-ashkenazi/" target="_blank">una historia</a> épica escrita en <em>yiddish </em>(lengua que combina términos provenientes de diversos dialectos alemanes junto con algunos de origen eslavo y hebreo) y que se publicó por primera vez en 1935. La novela nos lleva hasta la Primera Guerra Mundial y hasta la independencia de Polonia a través de la historia de la familia Ashkenazi durante tres generaciones, una familia judía de clase alta, entre finales del siglo XIX y el fin de la Primera Guerra Mundial.</p><p>Los gemelos Ashkenazi, Simja y Yánkev (por cierto, un apellido escogido por el autor no por casualidad, ya que es el nombre con el que se denominan a los judíos procedentes de Europa) son totalmente opuestos. Uno, inteligente y calculador, está dispuesto a alcanzar la prosperidad a cualquier precio; otro, apuesto y encantador aunque no tan astuto, es compasivo y tolerante. La llegada de la industrialización, el capitalismo y la lucha de clases a la ciudad terminará enfrentándolos, y las fuerzas del amor y la historia los separarán irremisiblemente. Yehoshua aprovecha para hacer un repaso histórico que nos ayuda a entender mejor las razones y conflictos de este pueblo peregrino, la historia de los judíos en Europa, la historia de la revolución rusa, la historia de la revolución industrial, la historia del sindicalismo, la historia del capitalismo.</p><p><strong>En busca de New BabylonDominique Scali​​​​​​​Traducción de Luisa LucuixHoja de Lata</strong><em>En busca de New Babylon</em></p><p><strong>Gijón2017</strong></p><p>Una auténtica sorpresa literaria que nos trae la editorial asturiana Hoja de Lata y que ha cosechado ya un sinfín de premios. Debut de una joven canadiense que se declara apasionada del género <em>western</em>, en el que tienen cabida pistoleros, rifles y violencia pero no hay duelos ni territorios de leyenda, pero sí un buen número de ciudades y pueblos reales desolados, intercambiables entre sí, la mayoría construidos a raíz de la fiebre del oro y abandonados por culpa de ella. Todos excepto uno, el arquetipo perfecto de la ciudad sin ley… que es inviable.</p><p>Una galería de personajes peculiares transitan por las páginas de <a href="http://www.hojadelata.net/tienda/en-busca-de-new-babylon/" target="_blank">En busca de New Babylon</a>. Almas en pena en una suerte de penitencia permanente. Un kamikaze adicto a la sangre, una joven obsesionada por casarse, un aventurero y criminal que sueña con fundar New Babylon, la ciudad imposible para los desterrados, o un más que dudoso reverendo. Un cuarteto cuyos destinos se cruzan, en busca de crear su propio mito, mientras luchan contra su propia historia, su pasado y su futuro.</p><p><strong>Scali</strong>, que vino a Foro Abierto, nuestro espacio literario en la Librería Cervantes, confesó que escribió un <em>western </em>porque está fascinada por el género y considera que hay paralelismos entre aquella época y la actual. Y aseguró que sus personajes son muy efímeros, tienen un vacío y son muy obsesivos y eso les hace perder su libertad. “Podrían ser personajes de hoy que buscan la fama en el Oeste como escenario”, aseguró.</p><p><strong>*</strong>Puedes encontrar la <strong>librería Cervantes</strong> en la calle Dr. Casal, 9 de Oviedo o en su <a href="https://www.cervantes.com/" target="_blank">página web</a>. </p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Concha Quirós (Librería Cervantes)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Allende los Pirineos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Librerías,Libros,Literatura,Literatura europea,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Luces y sombras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/luces-sombras_1_1142983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/8466c46d-8b13-47c7-b5ee-f43cf7aaf30a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luces y sombras"></p><p><strong>Fantasmagoría. Magia, terror, mito y cienciaRamón MayrataLa FelgueraMadrid2017</strong><em>Fantasmagoría. Magia, terror, mito y ciencia</em></p><p>  </p><p><strong>Ramón Mayrata</strong> ha dedicado gran parte de su vida a investigar la íntima relación que magia y ciencia tienen y que deriva en los diversos caminos que la historia ha dejado marcados. Uno de estos itinerarios es el que hizo derivar, de aquella magia con vocación sagrada, el ilusionismo escénico. Hemos disfrutado en más de una ocasión del amplio conocimiento de Mayrata, cuya formación antropológica le habilita para mantener una apertura en la profundización del saber que le hace no desdeñar ningún camino que quede por desbrozar. Trata con respeto la más equivocada de las conclusiones a las que pudieron llegar nuestros antepasados con el fin de conocer las motivaciones, antes que quedarse en el mediocre desmontaje de la superchería y punto, al que un extremismo científico estancado en su paradigma se suele apuntar. Este equilibrio solo sucede cuando el investigador se impregna de cierto relativismo imprescindible y de una hondura de conocimiento que ve más allá del efecto para buscar la causa.</p><p>El camino de la magia y la ciencia se unieron para siempre con la caída del Antiguo Régimen. La magia abandonó el mundo sacro para entrar en el escénico. Muchos avances científicos se habían logrado gracias al afán recreativo, ya desde la Grecia clásica, y la Edad Media y el Renacimiento no fueron menos. Los magos hacían uso de ciencias, que se encontraban en pañales, para avanzar en la creación de la sensación de lo posible. Fenómenos lumínicos, aplicaciones como la linterna mágica o la cámara oscura, que siguen siendo fundamentos científicos y artísticos en la actualidad, fueron dominio de los magos y los prestidigitadores.</p><p>De los muchos ámbitos donde los magos y otros precursores hollaron —pudo ser el paso del tarot a la baraja—, Mayrata se centra en el fenómeno de la fantasmagoría, el retorno de los muertos, la visión de lo imposible, el dominio de lo aterrador y lo espectral. Conocer el camino de la fantasmagoría es conocer mucho de la deriva del pensamiento, de la lucha entre la razón y el mito. El control de las masas se fundamenta en el control del sueño de las masas. Sucedía desde antiguo: “No estoy divulgando un secreto, sino mostrando la elaboración de una máscara, un procedimiento con el que se pueden crear efectivas representaciones, y que arroja luz sobre las supuestas apariciones milagrosas de los templos o el cortejo fantasmagórico de los dioses en los misterios de iniciación”.</p><p>Desde la Revolución francesa, el momento fundamental en que luces y sombras se separaron —la fantasmagoría escénica y la trampa sagrada trascendente— el mundo alumbró un nuevo concepto de magia: la ilusión sobre el escenario. Y la literatura abrió las puertas a la novela gótica, a la aparición del fantasma, del condenado y los muertos retornados a la vida. Hasta entonces los seres mágicos apenas eran visibles, los puentes entre un mundo y el más allá no estaban forjados. A partir de entonces, veremos lo que no existe, los fantasmas vendrán y volverán de un mundo a otro con asiduidad y familiaridad. Apunta Mayrata que el motivo puede residir en el desalojo del más allá, abandonado por el descreimiento, que obliga a una reabsorción de la pesadilla, el delirio y la alucinación por el mundo tecnológico y artístico del <em>más acá</em>.</p><p>La erudición de <a href="http://www.lafelguera.net/web/FANTASMAGORIA-Magia-terror-mito-y.html" target="_blank">Fantasmagoría</a> superará con creces las exigencias de décadas futuras y será referencia inevitable: <a href="http://www.lafelguera.net/web/" target="_blank">La Felguera</a> siempre tiene buen ojo. El libro agrupa gran parte del conocimiento mágico y lo enaltece, alumbra importante bibliografía, organiza el pensamiento hasta la fecha rescatando textos, hechos y un atrevido poderío en la cita oportuna de autores varios y de insólita venida al caso, enrolando en una misma tripulación a tipos de diferente estirpe como <strong>Platón, Giordano Bruno, Philidor</strong>, a <strong>Cagliostro</strong> y señora, <strong>Schröpfer</strong>, <strong>Buchinger</strong><strong>, Cellini, Comus, Marat, Robespierre, Méliès, Rubén Darío, Hugo, Robertson, Goya</strong>… Pero también la obra de <strong>Shakespeare</strong> y de <strong>Cervantes</strong>, donde la ilusión siempre ha estado presente. El <em>Quijote</em>, como en casi todo, se hace fundamental entre gigantes que parecen molinos, viajes galácticos en caballos de madera y cabezas parlantes.</p><p>Detrás de cada fenómeno mágico, de cada elemento que forja la ilusión, hay un deseo humano que cumplir. La magia muestra sobre el escenario que es posible la desaparición y la aparición, la adivinación del futuro, volar o flotar, recomponer lo roto, deshacerse de las ataduras, desafiar las leyes físicas. La magia es el gran consuelo. Esa ha sido la canción eterna del ser humano: podemos cambiar las cosas y el orden del mundo. Aunque parezca imposible. Esa canción explotó durante el cambio que supuso el Siglo de las Luces: los conflictos sociales reventaron para siempre y abrieron la herida sepultada bajo el Antiguo Régimen. París fue el escenario, revueltas, sangre y guillotina, donde la fantasmagoría se proyectó en las tinieblas.</p><p><em>*Alfonso Salazar es escritor. </em><strong>Alfonso Salazar</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alfonso Salazar]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Luces y sombras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayo,Libros,Literatura,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una cigarra en armas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/cigarra-armas_1_1142981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/460a5afc-b08e-4877-a720-50910f45e88b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una cigarra en armas"></p><p><strong>El faro de DakarÁngel PetismeRenacimientoSevilla2017</strong><em>El faro de Dakar</em></p><p>  </p><p>Mientras aquí soñamos con viajes a Marte, en África se sueña con llegar a Europa. El que haya poetas que practiquen el viaje inverso no es común en nuestro panorama literario, más dado a dejarse arrastrar por la corriente y las modas que a encarar desde su escritura las zonas ciegas de nuestra condición humana, los paisajes del terror, la guerra, la hambruna, las enfermedades y la muerte. A todo esto, se antepone la figura insoslayable de <strong>Ángel Petisme</strong>, convertido en nuestro poeta reportero más generoso y entregado a las causas que parecen perdidas de antemano: Irak, Palestina, Sahara, Ciudad Juárez, Centroáfrica… Petisme aparece siempre en los peores escenarios, cargado con su guitarra, su blog de notas y su bolígrafo como armamento de paz y de conciencia vigilante.</p><p>A nada parece tenerle miedo nuestro <strong>Francisco de Aldana</strong> particular y redivivo, poeta como aquél, guerrero de paz este Petisme siempre empeñado en colocarse en el centro de todas las dianas que, fuera de plano, siguen constituyendo los intereses del capitalismo y el colonialismo que, lejos de haber desaparecido de África, muestra en estos tiempos su rostro más cruel, el del expolio de sus recursos, la sangría humana de sus guerras de baja intensidad promocionadas y alentadas desde Occidente y la tragedia del fenómeno migratorio. Un continente fallido al que Ángel se ha acercado, como siempre hace en sus libros de viajes, cargado con la misma dosis de ternura que de crítica descarnada, con las mismas ganas de aprender las leyendas que nadie escribió como de transmitirnos, hecho alarido en sus versos, que la condición humana no se interrumpe en el estrecho de Gibraltar, ni la cultura, ni la poesía, ni los afectos, a pesar de la situación de crisis humanitaria que vive el continente negro.</p><p>"No hay libros que cuenten nuestra Historia"<em>,</em> dice Ángel en un verso de su <a href="http://www.editorialrenacimiento.com/calle-del-aire/1788-el-faro-de-dakar.html" target="_blank"><em>Faro de Dákar</em></a><strong>,</strong> su última entrega, poemario recién publicado por la Editorial Renacimiento, y acaso su libro más limpio, más arriesgado, más emotivo y también más contradictorio; tampoco es su intención contar la historia de África con sus versos, pero si mostrarnos desde ahí la cara y la cruz de la condición humana del poeta y, sobre todo, la cara y la cruz de unas sociedades tejidas con los mimbres de la modernidad y la tradición, el fundamentalismo y el espectáculo, el <em>business as usual</em> y las leyes de hospitalidad, la televisión vía satélite y la falta de agua, el móvil y el tantan, el clan y la mafia, la empatía y la violencia, aspectos todos ellos difíciles de articular desde el racionalismo ilustrado y la mirada autosatisfecha del turista <em>voyeur</em>. Este es uno de los grandes logros del libro, pues Petisme escapa a ambas categorías mostrando una realidad poliédrica que habitualmente se nos da escamoteada y simplificada al entendimiento occidental, y sobre todo, Ángel Petisme lo hace enfangándose, manchándose, de polvo, de mierda, de empatía, de amor, de vida, en suma; y esto le confiere al libro la grandeza de quien habla con el corazón en la mano ante una realidad que sabe, conscientemente, se le muestra fragmentaria y en fuga.</p><p>Porque <strong>El faro de Dakar</strong> trasmina verdad, la del poeta que no se sitúa por encima de quienes escribe ni de lo que describe sino que asume su condición con la misma rotundidad que el resto de los seres que nadan en el proceloso mar del capitalismo depredador y genocida. Así, más allá de descubrir la esencia pura de la humanidad, el libro de Ángel lo que hace es situarnos ante la desnuda evidencia de hasta qué punto somos seres contradictorios, capaces de lo mejor y de lo peor, tensados entre valores ancestrales y actitudes postmodernas, entre costumbres desfondadas y modelajes capitalistas imposibles, entre el futuro y la falta de esperanza, y el poeta, al incluirse entre ellos, consigue que el libro en su conjunto gane en autenticidad, en rotundidad humana, en mensaje de  crudeza y horror, pero también de resistencia, de espiritualidad y redención.</p><p><em>*Antonio Orihuela es  poeta y ensayista. Su último libro, </em><strong>Antonio Orihuela</strong><a href="http://www.udllibros.com/libro-diario_del_cuidado_de_los_enjambre-Y580020006" target="_blank">Diario del cuidado de los enjambres</a><em> (Enclave Libros, 2016).</em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Orihuela]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Una cigarra en armas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura española,Poesía,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Ídolos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/idolos_1_1142980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4ddfd0ad-c066-4b33-beda-de3b4a08a1dc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ídolos"></p><p><em>La sección de microrrelatos inéditos Liebre por gato está coordinada por Gemma Pellicer y Fernando Valls. En esta nueva entrega recoge un texto de la escritora novel Irene Reyes Noguerol.</em><strong>Gemma Pellicer</strong><strong>Fernando Valls</strong><strong>Irene Reyes Noguerol</strong></p><p>___________________________________</p><p>  <strong>Ídolos</strong></p><p>Nunca sabíamos por qué los elegían.</p><p>Un año, quizás por la fuerza; otro, por una virtud inmaculada; el resto, tal vez por la posición de ciertos lunares en que los dioses habían grabado su designio. Ya en el vientre materno. Con los ojos cerrados y apretando los puños como todas las crías humanas. Pero con tres diminutas marcas –una, dos, tres— que habrían de diferenciarlos de los demás. De nosotros. De los mortales.</p><p>Tras el examen, los recién nacidos eran sumergidos en baños de leche y flores, perfumados con los mejores aromas del imperio, engalanados con las telas más ricas, confeccionadas solo para sus delicadas pieles.</p><p>Desde muy pequeños, los afortunados paseaban inconscientes las cadenas de oro que los distinguían del resto, de los <em>otros</em>.</p><p>Ya en la adolescencia, <em>ellos</em> miraban con nostalgia a sus compañeros. Los designados no sabían manejar el hacha, no habían jugado nunca con armas de madera, no se les había permitido usar siquiera un escudo. También<em> ellas</em> veían, melancólicas, cómo su deseo de aprender a tocar música, a jugar en la plaza grande, a bordar, igual que las <em>otras, </em>se había ido alejando, diluyendo como agua entre los dedos.</p><p>Era la suya una vida de observación y espera ingenua. De contemplación y quietud. Y de paños de oro deslizándose por los suelos de palacio, tan silenciosos como las pisadas de sus esclavos. Ninguno de los dos sexos podía tomar amante, esposo o familia. Ninguno de los dos podía perder la pureza de los dioses. Pequeños seres perfectos. Tan tiernos, tan duros. Los dioses los deseaban. Y los tendrían.</p><p>Por fin, a los veinte años, los señalados recorrían las calles a la vista de todos. El imperio se arrodillaba a su paso, besando la tierra que pisaban sus ídolos, adorando su fuerza, su virtud o esos tres lunares –uno, dos, tres— con que los dioses habían querido distinguirlos. Hermosos y distintos.</p><p>En el silencio majestuoso, reclinados ante ese arrastre dorado y quedo de las ropas de gala, los <em>otros</em> reclamaban su venganza. La justicia del destino.</p><p>En la subida inocente a la pirámide, los ídolos sonreían, satisfechos de hacer, al fin, algo por sí mismos; felices en su perfección divina, ignorando el reflejo del sol de mediodía sobre el puñal que los esperaba allá, en la cima.</p><p><em>*Irene Reyes Noguerol nació en Sevilla en 1997. Es una lectora empedernida, aprendiz de escritora, con varios premios en su haber, y estudiante de 2º de Filología Hispánica. Autora de un blog literario titulado Aura, así como del libro </em><strong>Irene Reyes Noguerol</strong><a href="http://irenernoguerol.blogspot.com.es/" target="_blank">Aura</a><a href="https://www.edicionesenhuida.es/producto/cdcp/" target="_blank">Caleidoscopios</a><em> (Ediciones en Huida, 2016).</em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Irene Reyes Noguerol]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ídolos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Literatura española,Narrativa,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hermanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/hermanas_1_1142974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/369b0977-b666-4ec9-9ca5-7dde7344c11b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hermanas"></p><p><em>(Comienza Beatriz Rodríguez.)</em><strong>Beatriz Rodríguez</strong></p><p>La hermana Matilde se arrodilla ante el altar. Su hermana Esperanza la observa detrás de los barrotes de Santo Domingo, en Soria. Viene de ver la tumba de la mujer del poeta. Viene de leer los poemas del río y los álamos. Ante los barrotes ella también se arrodilla. Matilde Silva, que era pequeña y regordeta, algo mística, algo bruja, solía refugiarse para leer durante horas en el frío mármol de las iglesias. Ahora es vieja y huesuda y todos sus conocimientos se han reducido a una sonrisa hueca.</p><p>Bajo las sombras de Santo Domingo se congelan los recuerdos de una vida que ya no existe. Detrás de los barrotes, hermanas, mayores y jóvenes, gordas y flacas, feas y muy pocas guapas se esconden del mundo. Lo crean todo, lo creen todo. Inventan, sueñan, lamentan. Rodillas cansadas de adorar ficciones, caderas cansadas de esconder deseos. Mujeres derrotadas que crean hogares sin ventanas. Barrotes en el tiempo. Venid conmigo, recuerdos de las sombras, y arrodillaos.</p><p>Piensa entonces su hermana Esperanza en el rosario que le robaron al padre Ignacio una tarde de agosto que las dos entraron en la Iglesia del Carmen. El calor de la siesta disuadía cualquier intento de juego en la calle y era más peligroso quebrantar el sueño de padre que ser descubiertas jugando a la rayuela en la casa de dios.</p><p>¿Cuántas decepciones puede soportar la necesidad de amor? Le pregunta la beata Matilde a su hermana recién divorciada, pero Esperanza solo quiere hablar del rosario. Colgaba de uno de los reposabrazos que tenía la gran silla de cuero que había en la sacristía. Un trono inestable, la pata izquierda trasera era más corta que las demás, sobre el que se sentaba el padre Ignacio a esperar a su monaguillo.</p><p>No siempre era el mismo, cada año los cambiaba para no enamorarse de ellos, le diría Esperanza a su hermana, y esta, santiguada y mirada perdida hacia los cielos, porque en los pucheros nunca había encontrado a dios, le contestaría es que el padre Ignacio estaba enfermo.</p><p>Pero la rayuela en la iglesia era imposible, ya las habían castigado varias veces por pintar con tiza el suelo de la iglesia, hecho con grandes cuadrados de mármol blancos y negros, como el ajedrez del abuelo, así que saltaban como si fueran figuritas de ese mismo ajedrez: el peón hacia adelante, el caballo en diagonal, la torre corre que te corre por el pasillo central, directo hasta el altar, el rey la espera en la esquina de la izquierda, donde Nuestra Señora de las Angustias congela su llanto eterno. Jaque mate, dice la torre, y Matilde corre hacia su hermana Esperanza y la tira al suelo, y el silencioso juego se convierte en risas hasta que calla, calla te digo, y las dos escuchan un leve jadeo.</p><p>¿Gimen los ángeles cuando están enfadados?, piensa Esperanza y mira a su hermana mayor. Las dos tumbadas todavía en el suelo, con las faldas levantadas, enseñándole las bragas a dios.</p><p>En la iglesia de Santo Domingo, cuarenta años más tarde, la pregunta vuelve a retumbar en los oídos de la Hermana Matilde: ¿Gimen los ángeles cuándo están enfadados?, dice en voz alta su hermana menor mientras saca el rosario del bolso. La mano temblorosa atraviesa los barrotes prohibidos y las cuentas quedan suspendidas sobre la muñeca, columpiándose al ritmo de su memoria, como se columpiaban aquel día en el trono del padre Ignacio.</p><p>Suenan las campanas en Soria llamando a las hermanas al rezo, es un sonido alegre. Hoy no ha muerto nadie, piensa Matilde, solo tendremos que rogar por nuestro silencio.</p><p><em>(Continuará Alfons Cervera.)</em><strong>Alfons Cervera</strong></p><p><em>*Beatriz Rodríguez es escritora. Su último libro, </em><strong>Beatriz Rodríguez</strong><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-cuando-eramos-angeles/206166" target="_blank">Cuando éramos ángeles</a><em> (Seix Barral, 2016). </em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Beatriz Rodríguez]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Narrativa,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El Nobel de Dylan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/nobel-dylan_1_1142964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/e6027d91-ab6d-48f7-a1c5-d21a47bc4013_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Nobel de Dylan"></p><p>Aquí va un ejemplo: “No es azul el cielo si no hay con quién mirarlo, está escrito en rojo el tiempo del incendio y el milagro” (extraído de una canción del cantautor <strong>Lewin</strong>). Y aquí va otro: “Entra la raya del amanecer y ahora las sábanas sucias son espuma blanca de un mar enloquecido, pero el frío me obliga a hacerme un nudo imposible contigo” (de una canción de <strong>Patricio Barandiarán</strong>).</p><p>Fragmentos de canciones que, así leídos, podrían formar parte de un poema o una novela. No estoy diciendo que tengan una gran calidad literaria (en mi opinión sí la tienen), simplemente quiero expresar que, para mí, esto es literatura. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/10/13/premio_nobel_literatura_2016_56120_1026.html" target="_blank">El Nobel de </a><a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/10/13/premio_nobel_literatura_2016_56120_1026.html" target="_blank"><strong>Dylan</strong></a><strong> </strong>ha generado una polémica que a mi parecer es bastante absurda. ¿Dónde se encuentran las fronteras del arte literario? ¿Puede la letra de una canción compararse a un poema? Mi respuesta es rotundamente sí. Aunque la letra de una canción no esté escrita para leerse, sino para escucharse. Cuando se compone una canción, el autor no está pensando en que esas frases vayan a ser leídas (de hecho lo teme); eso sería, permítanme la expresión, sacarlas de contexto. Porque una canción es letra y música. Pero hay letra. Nombres, verbos, adjetivos. Escritura al fin y al cabo. Algunos podrán argumentar que hay grandes canciones con letras muy pobres. Tienen razón. Por eso no les conceden el Nobel y nadie alaba sus letras. Pero hay muchos escritores de canciones donde el peso de la letra supera al musical y es reconocido por el público. “Es un gran letrista” o “es un poeta”, suele decirse. Un autor de obras de teatrales no escribe para ser leído, sino para que esa historia sea escuchada por el público a través de la boca de los actores. Y nadie duda de que una obra teatral pertenezca al género literario. Las letras de canciones (incluso las buenas) soportan mal la ausencia de música, como ya dije antes, pero eso no les resta mérito cuando tienen calidad suficiente.</p><p>Porque no olvidemos que hay novelistas enormemente mediocres y nadie duda de que sus libros sean literatura, y al mismo tiempo existen periodistas dedicados al género llamado “periodismo narrativo”, como <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/10/08/premio_nobel_literatura_2015_38949_1026.html" target="_blank">la reciente Premio Nobel </a><a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/10/08/premio_nobel_literatura_2015_38949_1026.html" target="_blank"><strong>Svetlana Alexievich</strong></a><strong>,</strong> de una calidad extraordinaria, que consigue desdibujar los límites entre escritora o periodista para crear una obra descomunal y crear incluso su propio sello personal. No hay fronteras siempre que aparezcan las palabras. En mi opinión, la calidad trasciende al género. Muchos de los cantantes reconocidos en el mundo por la belleza de sus textos habrían sido poetas o novelistas de no haber existido nunca la música (muchos, de hecho, lo complementan —con mayor o menor acierto—). La canción, hasta ahora, no se consideraba ni tan siquiera como un subgénero menor dentro del arte literario. Simplemente eran “esos cantantes con sus canciones”.</p><p>Por eso este premio simboliza mucho. Es un reconocimiento no solo a Dylan, sino a muchos otros grandes escritores de canciones menospreciados por la <em>alta </em>cultura. A partir de ahora, guste o no guste, esto ha dejado de ser así. Para siempre. Ya era hora de que se abrieran las ventanas y entrase el aire de la calle en los palacios.</p><p>Y a partir de ahora, si alguien me pregunta qué es literatura, simplemente tendré que contestar: “La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento”.</p><p><em>*Luis Ramiro es poeta y músico. Su último libro, </em><strong>Luis Ramiro</strong><a href="http://www.megustaleer.com/libro/poemas-para-infancias-mal-curadas/ES0153624" target="_blank">Poemas para infancias mal curadas</a><em> (Aguilar, 2017). </em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis Ramiro]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El Nobel de Dylan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Música,Premios Nobel,Los diablos azules número 72]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“En este mundo donde se habla tanto, la poesía solo puede tener como fin el silencio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/mundo-habla-poesia-silencio_1_1142962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/57614e2b-130e-436f-9052-727d5a5e93df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“En este mundo donde se habla tanto, la poesía solo puede tener como fin el silencio”"></p><p><strong>Ana Blandiana</strong> es un seudónimo de<strong> Otilia Valeria Coman</strong> (1942, Timișoara, Rumania), pero no es un capricho literario. Su padre, sacerdote ortodoxo, encarcelado por "conspirar" contra el régimen comunista. A ella misma se le prohibió publicar bajo el mandado de <strong>Gheorghiu-Dej</strong> y su obra fue censurada y perseguida con <strong>Ceaucescu</strong>. La palabra supuso para la escritora un refugio y un espacio de libertad bajo la asfixiante vigilancia del Gobierno. <strong>Xavier Vidal</strong>, librero de la barcelonesa <a href="http://www.nollegiu.cat/" target="_blank">Nollegiu</a>, la entrevista con motivo de la traducción al catalán y al castellano de varias de sus obras. </p><p><strong>Pregunta. Me impactó enormemente la manera cómo usted entró en el mundo de la lectura.</strong></p><p><strong>Respuesta</strong>. Sí, porque fue antes de saber leer. Me encantaba jugar con el sonido de las palabras y sin saber las letras hacía pareados.</p><p><strong>P. Y la historia de la habitación cerrada en su casa es de realismo mágico.</strong></p><p><strong>R</strong>. Pasé la adolescencia viviendo en un piso enorme pero mi familia sólo ocupaba dos habitaciones. El resto era un misterio y estaban cerradas con llave. Un día conseguí abrir una de esas habitaciones y encontré centenares de libros apilados en el suelo, sin ningún orden. Encontré el volumen séptimo de la historia de Rumanía y empecé a leerlo, ese fue mi primer libro de adolescencia. Era impresionante porque en ese libro y en todos los libros de esas habitaciones que estaban prohibidos por el régimen se explicaba la vida y no las tonterías estalinistas que nos contaban en la escuela.</p><p><strong>P. Cuenta en algún artículo que su vida ha sido una gran batalla entre la lectura y la escritura.</strong></p><p><strong>R</strong>. La lectura es la competidora más acérrima de la escritura. No se pueden hacer las dos cosas a la vez y sin embargo, sin una no puede existir la otra. Y eres mucho más feliz leyendo que escribiendo. Siempre lo he vivido como una competición existiendo esta relación íntima entre las dos.</p><p><strong>P. Hoy mucha gente se lanza a escribir sin haber leído.</strong></p><p><strong>R</strong>. Pasé algunos años contestando cartas de jóvenes escritores rumanos en un periódico de mi país. Me preguntaban y demandaban consejos. Siempre les decía lo mismo. Si quieres escribir, lee. Es lo que yo hice: imité a los poetas hasta llegar a ser yo misma.</p><p><strong>P. En España la editorial Pretextos acaba de publicar Octubre, noviembre, diciembre, un libro de poemas que publicó usted en el año 72. Pretextos está publicando toda su obra poética. Periférica ha publicado una novela y relatos, y ahora en catalán empiezan a publicar su poesía y sus ensayos gracias al trabajo de la traductora Corina Oproae.</strong><a href="http://www.pre-textos.com/escaparate/product_info.php?products_id=1767" target="_blank">Octubre, noviembre, diciembre</a></p><p><strong>R</strong>. En el caso del español estoy acostumbrada. Que me traduzcan al catalán es importante. Pero lo más importante es tener buenos traductores. Y yo he tenido mucha suerte. He encontrado traductores con una sensibilidad poética similar a la mía. El autor y el traductor son como un matrimonio.</p><p><strong>P. En La por de la literatura (El miedo de la literatura), publicado conjuntamente por dos editoriales catalanas (Cafè Central y Adia Edicions), se recogen varios artículos y una conferencia donde explica su relación con la lectura, la escritura y la poesía. Se detecta mucha defensa de la libertad de estilo. </strong><a href="http://www.adiaedicions.com/coedicions/ferida-oberta/2-la-por-de-la-literatura/" target="_blank">La por de la literatura</a><em>El miedo de la literatura</em></p><p><strong>R</strong>. Es que no me gustan las tendencias. Intento ser yo y ser yo es integrar mis lecturas en la escritura. Creo que existen dos cuestiones esenciales al respecto.</p><p><strong>P. ¿Cuáles?</strong></p><p><strong>R</strong>. Primero debemos tener claro que no existe progreso. En la poesía se trata de una noción que no funciona.</p><p><strong>P. Siempre se progresa en todo lo que uno hace.</strong></p><p><strong>R</strong>. Sí, claro, pero el progreso no pasa por ser más original. Esta es la segunda cuestión que más me interesa. La originalidad no puede ser un objetivo. Un poeta que pretende ser original no hará nunca buena poesía. Básicamente porque todo se reduce a una imitación de los maestros que a su vez, tampoco fueron originales. Y mucho menos, repetitivos. Al final, todos los poetas se parecen, solo les diferencia la mediocridad.</p><p><strong>P. ¿Eso no es progresar? ¿No ser repetitivo no indica cambios?</strong></p><p><strong>R</strong>. Cambios sí, pero no progreso. En mi poesía voy incorporando temas pero el criterio principal sobre la función de mis textos no varía.</p><p><strong>P. ¿Y cuál es ese criterio?</strong></p><p><strong>R</strong>. Como explico en la conferencia publicada ahora en catalán, en este mundo donde se habla tanto, se grita tanto y se dice tanto, la poesía solo puede tener como fin el restablecimiento del silencio.</p><p><strong>P. ¿En qué sentido?</strong></p><p><strong>R</strong>. Básicamente quiero decir que la poesía no dice sino que sugiere. Y cuanto más quieres sugerir menos debes decir. Se trata de un esfuerzo titánico: usar cuantas menos palabras mejor. Demasiadas palabras son sospechosas.</p><p><strong>P. Antes decía que todo funciona por imitación. Cuénteme en quién se fija, a quién imita.</strong></p><p><strong>R</strong>. <strong>Orfeo, Lucian Blaga, Rilke</strong> y sobretodo <strong>Emily Dickinson</strong>. Me siento muy cercana a ella. Es la gran economista de las palabras, optimiza cada una de ellas para sugerirlo todo. Le dijeron en su momento que eso no era poesía. Hoy es indiscutiblemente una de las grandes. Ella no ha cambiado, lo ha hecho la sensibilidad humana. A eso me refería cuando hablaba de progreso y originalidad. El criterio es lo que importa. Ella lo tenía claro.</p><p><strong>P. Usted habla en la conferencia y en algún artículo de la literatura como evasión. “La evasión es la finalidad de la lectura.” Pero usted escribiendo no se ha evadido mucho. Ha sido una ciudadana rumana muy activa contra Ceacescu en su momento y posteriormente en la construcción de una sociedad democrática.</strong></p><p><strong>R</strong>. Es que evadirse no significa escaparse. Rostov de <em>Guerra y paz </em>y Madame Bovary son dos personajes que se evaden de la realidad y de las condiciones de su época. Pero son dos protagonistas que van buscando vida. Podríamos decir que son más reales ellos que las vidas reales. Tengo un gran respeto por los autores que respetan la vida. En cambio, la <em>nouveau roman</em> no me genera ningún interés. Eran autores que ensayaban formas literarias, sí, pero no había ni una pizca de vida en las tramas ni en sus personajes.</p><p><strong>P. ¿Y en poesía sucede lo mismo?</strong></p><p><strong>R</strong>. Mire, yo escribí <a href="http://www.pre-textos.com/escaparate/product_info.php?products_id=1534" target="_blank"><em>Mi patria A4</em></a>[Pre-Textos] a la sombra de un cerezo. Eso es vida y de ese escenario solo podía salir un poemario lleno de vida. Pero yo me hago míos los poemas que leo o escribo cuando me los aprendo, los digo. Es entonces cuando llegan a ser míos de verdad. Tanto si los he escrito yo como si no los he escrito. Pero aprenderlos significa darles sentido cada vez que los releo o los recito.</p><p><strong>P. ¿Y sólo le pasa con Rilke, Orfeo, Blaga y Dickinson? </strong></p><p><strong>R</strong>. No, claro que no. Pero sí que me sucede con alguna poesía contemporánea de un hermetismo imposible de traspasar. Y no puede haber poesía si no se entiende.</p><p><strong>P. ¿No tuvo la tentación de meterse en política activa, con un cargo en el gobierno?</strong></p><p><strong>R</strong>. Mi padre leía versos de un gran autor rumano. Ese autor acabó siendo ministro y dejó de escribir. Mi padre bromeaba después de recitar el verso: “Dios le ha castigado por meterse en política”. Escuchaba los versos de ese poeta al que él admiraba y terminaba diciendo: “Qué lástima que sea ministro”.</p><p><strong>P. O sea que la política no va a interferir en su escritura.</strong></p><p><strong>R</strong>. Para nada. Yo tengo una voz que me dicta lo que escribo. No sé hasta cuándo la voy a escuchar. Mientras hable, yo escribiré. Y leeré. Mucho.</p><p><em>*Xavier Vidal es librero en Nollegiu. </em><strong>Xavier Vidal</strong><a href="http://www.nollegiu.cat/" target="_blank">Nollegiu</a></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Xavier Vidal]]></author>
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      <media:title><![CDATA[“En este mundo donde se habla tanto, la poesía solo puede tener como fin el silencio”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Las cajas negras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/cajas-negras_1_1142956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2af0fd83-4ce9-4340-92e8-2f86e4d22599_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cajas negras"></p><p><strong>Stefan Zweig</strong> escribió <em>Carta de una desconocida</em>, un relato de amor imposible llevado al cine primero por <strong>Max Ophüls</strong> y más tarde por <strong>Xu Jinglei </strong>–en una adaptación de hipnótica fotografía y que me atrevo a recomendar–. Por su parte, <strong>Gustavo Adolfo Bécquer</strong> es autor de una serie de “Cartas literarias a una mujer” también desconocida y ficticia, y que como canta <strong>Andrés Calamaro</strong>: “Es todas o ninguna, o puede ser alguna para mí”. Precisamente, en una de esas cartas publicadas por <em>El contemporáneo</em>, entre 1860 y 1861, se esconde la siguiente cita: “Puedo asegurarte que cuando siento no escribo”. Más que una afirmación, es una reafirmación. La espina dorsal de una poética que huye del arrebato emocional y toma conciencia de la distancia entre lo verídico y aquello que se vuelve verdad en el poema. En cierta medida es el camino inverso al de la fotografía, que transforma realidades en ficción.</p><p>La anécdota o el punto de partida de un poema pueden ser inventados. Ya se sabe: “El poeta es un fingidor” (<strong>Fernando Pessoa</strong>). Sin embargo, ningún escritor escapa de su sombra. Basta con asomarse a cualquier <em>poesía completa</em> para darse cuenta de que las obsesiones y la propia personalidad de su autor sobrevuelan el conjunto. Incluso cuando la búsqueda expresiva le empuja a través de varios géneros y estilos literarios, como pueda ser el caso de <strong>Federico García Lorca</strong>. Hay fantasmas que nos habitan por siempre. Y algunos parecen llevar consigo una profecía. Pienso, por ejemplo, en el portugués <strong>Mário de Sá-Carneiro</strong>, de quien conservamos un poema de juventud titulado “A un suicida” que termina con los siguientes versos: “Tú todavía alcanzaste algo: la muerte, / mientras que otros tantos como yo no alcanzan nada…”.</p><p>  </p><p>Sá-Carneiro nace el 19 de mayo de 1890. Y dos años después muere su madre. Me pregunto si este suceso no es el origen de la sensación de pérdida y de la insatisfacción vital que atraviesan su obra como una flecha de carbón, manchando cuanto toca. En 1990, en el centenario de su nacimiento, la editorial Hiperión publicó <a href="http://www.hiperion.com/index.php/libreria/poesia-hiperion/obra-poetica-detail" target="_blank">su Obra poética</a>, traducida y prologada por <strong>Alberto Virella</strong>. Un acercamiento al trabajo del escritor lisboeta que se amplió hace unos meses con el volumen <em>Poesía completa</em>, llevado en esta ocasión a imprenta por la editorial Renacimiento. A su cuidado, <strong>Manuel V. Rodríguez</strong>. Es la primera vez que se recoge en español el <em>corpus</em> completo de Sá-Carneiro, que incluye, además de sus libros y de los poemas de juventud a los que antes hacía referencia, un apéndice con cinco textos en prosa entre los que destaca una entrevista, fechada el 5 de octubre de 1914, donde cuenta sus impresiones sobre el comienzo de la Primera Guerra: “Algo desolador. En el centro de París todas las tiendas cerraban sus puertas. A las 8 cerraban los cafés. El movimiento de las calles parecía artificial. Desolación total, ruptura de toda gentileza, que es aquello que más define a París… Todo esto hizo que yo no pudiese aguantar más en París. Yo amé siempre esa gran ciudad, débilmente, con loca ternura (…) Por eso no pude soportar ese ambiente y decidí partir”.</p><p>No obstante, Sá-Carneiro regresaría a la capital francesa al año siguiente. Y allí, en una habitación del Hôtel Nice, en un Montmartre que –como certifican las fotografías de <strong>Eugène Atget</strong>– ya no existe, se quitó la vida con cinco frascos de estricnina y vestido de esmoquin. Fue el 26 de abril de 1916. “Morir yo deseaba ardientemente / para no padecer más (…) ¡Por fin, voy a ser feliz!”, leemos en el poema “Recuerdos de un moribundo”. Para Manuel V. Rodríguez, “Mário de Sá-Carneiro representa la influencia de las vanguardias europeas en la literatura lusófona”. De ahí sus caligramas, los poemas de corte futurista o el movimiento sensacionista que nace de su amistad con Fernando Pessoa –a quien, por cierto, envió varias cartas anunciándole un suicidio que al final, sí, terminaría llegando. De hecho, la última de esas cartas la recibió ya junto a la noticia de su fallecimiento.</p><p>La persecución vanguardista de la novedad no deja de ser una forma de escapismo con el que huir del <em>spleen</em> vital, de las insatisfacciones, de los desengaños, de la sensación de carencia de Sá-Carneiro. De ahí también la presencia constante del sueño, con poemas como “Distante melodía”, digno del exotismo modernista de <strong>Julián del Casal</strong>, <strong>Herrera y Reissig</strong> o <strong>Rubén Darío</strong>: “Alfombras de otra Persia y de Oriente, / cortinas de China y marfil, / áureos templos de ritos de satén”… Sin olvidar los jades, “otras Turquías” o el Opio. En definitiva, formas varias con las que ensayaba la evasión definitiva: su muerte, el suicido. Porque el autor de <em>Dispersão</em>, igual que le sucedía a <strong>John Keats</strong>, muchas veces estuvo enamorado de la apacible y serena Muerte.</p><p>  </p><p>La muerte proporciona la única perspectiva de la que podemos fiarnos. Toda poesía completa es, por tanto, una especie de caja negra donde al final queda registrado nuestro viaje. Completo. Con sus turbulencias y escalas. Con su avanzar. Aunque a veces parezca que no nos movemos. Y esto es así incluso en un poeta escapista con tendencia al disfraz. Quien, como ya se ha dicho, nada se tomó más en serio que su propia muerte. Y no puedo evitar traer aquí, por contraste, a <strong>Eduardo García</strong>, de quien la Fundación José Manuel Lara ha publicado <a href="http://fundacionjmlara.es/libros/la-lluvia-en-el-desierto-poesia-completa-1995-2016-eduardo-garcia/" target="_blank">La lluvia en el desierto</a>: lamentablemente, también su poesía completa.</p><p>Eduardo García nació en São Paulo, en 1965. De lo que se deduce que habría sido un poeta en portugués de no haberse venido ya de niño con sus padres a Córdoba, ciudad donde falleció el pasado 2016. Muerte temprana. Pero esta vez involuntaria, combatida. Y terminó ganando la enfermedad oscura. “Cuando la muerte asoma / palidecen de miedo las palabras (…) Todo lo roba el tiempo. / Pero nos deja su eco, prendido en las palabras”.</p><p>Ese eco es <em>La lluvia en el desierto</em>, que lleva un epílogo de <strong>Vicente Luis Mora</strong> y un emotivo prólogo de <strong>Andrés Neuman</strong>. Y recoge, en palabras de su autor: “Cinco libros de poesía escritos a lo largo de quince años de pasión por la palabra. Cinco etapas de mi vida que me saludan a lo lejos. Cinco espejos empañados donde apenas alcanzo a reconocer un rostro que se oculta en la penumbra. He soñado la vida hasta la extenuación, tan sólo para más adentro alcanzar su secreto. Escribir siempre ha sido para mí salir en persecución del misterio que alienta el respirar”. La palabra clave es “misterio”. Porque <a href="https://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2017/06/02/lluvia_mediodia_65840_1821.html" target="_blank">los versos de Eduardo García</a> bucean en la realidad, se adentran en su “bosque de cuchillos”, con el objetivo de traernos de vuelta algo que le explique y nos explique. Poesía siempre inteligente y honda.</p><p>Capítulo aparte merecen las once composiciones agrupadas bajo el epígrafe: <em>Bailando con la muerte</em>. Son poemas escritos después de conocer su enfermedad. “En los últimos meses hay notas discordantes, / chirría el corazón, una burbuja / de carne se rebela, los tejidos / desbordan territorios, algo turbio / se va infiltrando en mí. // Me agota caminar a contratiempo, con naturalidad cercar el precipicio. / Me voy aclimatando / al silencio absoluto, el no, la nada”. Son versos donde la reflexión, la escritura consciente y sabia y el humor –sí, el humor– van más allá del testimonio para convertirse en alta literatura. Una forma de entender la muerte. Coincido con Neuman cuando dice: “Hubiera preferido no pensar que sus últimos poemas son quizá, con desesperante armonía, sus mejores poemas”.</p><p>Mário de Sá-Carneiro y Eduardo García fueron exploradores. El primero, escribe: “Me aflige un deseo de huir (…) Porque yo respondo. La vida, la naturaleza, / ¿Qué son para el artista? Nada. / Lo que debemos hacer es saltar en la bruma, / correr en el azul en busca de la belleza”. Una belleza que encontró a través de la indagación estilística, de las asociaciones nuevas, de la propia literatura. Eduardo García, en cambio, definió su estética desde muy pronto. Un trabajo de prospección. Ahondar y ahondar y ahondar en la palabra, “hasta cavar en ella / un nuevo firmamento”.</p><p>  </p><p><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p><p><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Josep M. Rodríguez]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las cajas negras]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un poco de rap es mucho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/rap_1_1142954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/622dd386-4d01-46d3-965e-ac31ed838be1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un poco de rap es mucho"></p><p><strong>Ilustres raperos. El rap explicado a los blancosDavid Foster Wallace y Mark CostelloTraducción de Javier CalvoMalpaso edicionesBarcelona2017</strong><em>Ilustres raperos. El rap explicado a los blancos</em></p><p>  </p><p>Muchos de los que ahora rondamos los 50 años recordamos perfectamente la música machacona de “<a href="https://www.youtube.com/watch?v=mcCK99wHrk0" target="_blank">Rapper's Delight</a>”, un tema de los <strong>Sugarhill Gang </strong>que se popularizó a finales de los años ochenta bajo el título poco afortunado de “El gozo del rollista”, donde el fenómeno rap procedente de los músicos negros de Boston se incrustó en la cultura joven de nuestro país. Y, con él, la puerta de entrada a estos nuevos aires proclamando, no solo una nueva actitud ante el panorama musical, sino un acto de asimilación de la protesta ante la discriminación que la raza negra estaba sufriendo en América.</p><p>Desde aquella muestra de The Sugarhill Gang, hasta las últimas manifestaciones musicales de <strong>Public Enemy</strong>, se han venido trazando líneas que ponen al rap en el centro de un análisis nuclear dentro de la evolución musical, que estudian el fenómeno como un territorio extensísimo donde descansa, incluso, la poesía en sus últimas manifestaciones, que anima a estudiantes de universidades prestigiosas en el ámbito de la literatura a crear tesis en torno a él, de igual manera que se dedican estudios a <strong>Poe</strong> o a <strong>Dylan Thomas</strong>.</p><p>El rap, que vino para quedarse, es el protagonista indiscutido de las acaloradas conversaciones entre la ortodoxia y la iconoclastia, entre los viejos roqueros creadores de sus éxitos y los que utilizan la copia como base de su rapeo. Todo esto es lo que anima a<strong> David Foster Wallace</strong>, acompañado por su amigo<strong> Mark Costello</strong>, a ponerse a trabajar en un ensayo que tituló <em>Signifying Rappers</em> y que ahora publica Malpaso bajo el título<a href="http://malpasoed.com/es/libro/ilustres-raperos/" target="_blank"> Ilustres raperos. El rap explicado a los blancos</a> este mismo año.</p><p>En él podemos encontrar a dos amigos blancos tremendamente ocupados en dotar, a las manifestaciones musicales de los ochenta y noventa que recibían el nombre de rap, de una base teórica que dé sentido, no solo a la estructura musical que aborda, sino también al complejo entramado social del que nace. Un entramado que tiene la exclusión y la discriminación como elementos fundamentales, la rabia contenida de la sociedad negra americana y el terreno de la educación reglada en los guetos de las grandes ciudades como caldo de cultivo.</p><p>Es así que el rap, según lo entiende Foster Wallace, explora los espacios de la protesta y saca a la calle, con bases rítmicas muy precisas, a buena parte de los chicos y chicas que amamantan su ira en los barrios marginales. Este es el origen magnífico de la descendencia que luego ha llegado hasta nosotros con mayor o menor fortuna.</p><p>Los pequeños estudios de grabación que trabajaban día y noche produciendo maquetas de jóvenes raperos que nacían en los primeros años del fenómeno, las bases de las canciones, sampleadas hasta el extremo (copias de temas conocidos), rozando la ilegalidad, si no incurriendo en ella, la temática que caminaba con precisión entre la droga, la negritud y el insulto ante la sociedad que les rodeaba, hacen que hablemos del rap como manifestación social de primer orden, lejos ya de una anécdota marginal de unos cuantos chicos con muy poca actitud para la música. El “rap serio” puso de manifiesto las posibilidades expresivas (alejados los tópicos en torno a su peligrosidad) de las pandillas que indagaban en esta forma de expresión para hacerse hueco en la sociedad en la que malvivían.</p><p>En las posibles definiciones que el libro aborda, llama la atención la lista de características que el autor utiliza para definir el rap: Ausencia de toda melodía que tenga una progresión dentro del tema musical, un simplificado compás 4/4 que hace muy fácil el baile, letras que se recitan o se gritan, rimadas en asonante o consonante, media docena de temas: desde el nacionalismo negro, pasando por las drogas (con bases críticas ante el mercado) hasta la calle como recipiente de la marginalidad, una estética generalizada que el autor califica, quizá no sin razón, como un posmodernismo comparado al del arte, la narrativa o la poesía y la ausencia de instrumentos y de una sola nota original (el sampleado como filosofía de creación).</p><p>Y en ese emparentar el rap con la poesía, que Foster Wallace se encarga en dejarnos claro, un capítulo dedicado a darnos a entender la capacidad del rapero a la hora de conectar las posibilidades métricas que ofrece la letra de las canciones con la base musical. Una capacidad plagada de dinamismo y creatividad, donde el encabalgamiento, los contra-acentos y las variaciones métricas dotan a los temas de verdadera creatividad lingüística. Porque es en este ámbito en el que podemos hablar de una mayor asimilación, si no respecto a la temática que ya abordaban los raperos negros en la que la marginalidad era su elemento indispensable, sí en un nuevo recurso que brota de las nuevas interpretaciones del rap y que tiene la literatura, su huracán de creatividad, como cajón donde posarse. Tan es así que, para entender los nuevos resortes de la poesía reciente, estemos obligados a empezar a entender el aire que se respira en torno al rap, asimilando también, y de manera necesaria, sus coordenadas dentro de la generación de lectores.</p><p>Y para abrazar aún más el fenómeno rap, un análisis exhaustivo de las influencias recibidas desde el folk o el jazz, así como atribuciones directas de rapeo en los temas de <strong>Bob Dylan</strong>, o la utilización de las bases de <strong>Led Zeppelin</strong> como fondo necesario de algún éxito de <strong>Schoolly D</strong>.</p><p>En este <em>Ilustres raperos </em>encontramos un sinfín de líneas trazadas que van del jazz a Public Enemy, de los Panteras Negras a las calles de Boston, de la métrica más ortodoxa a las capacidades rítmicas de los raperos negros, del espíritu emocionado de dos seguidores blancos a una nueva era para definir el rap, para abordar qué se ha perdido por el camino, qué ha heredado el mundo de la música de este fenómeno creativo. Una buena lectura, sin lugar a dudas.</p><p><em>*Javier LorenzoCandel es escritor. Su último libro, </em><strong>Javier Lorenzo</strong><strong>Candel </strong><a href="http://valparaisoediciones.es/tienda/poesia-digital-/68--manual-para-resistentes-digital-.html" target="_blank">Manual para resistentes</a><em> (Valparaíso, 2014).</em></p><p>  </p><p><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javier Lorenzo Candel]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Un poco de rap es mucho]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Viudas de los vivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/viudas-vivos_1_1142953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2da47452-cd9f-454b-b664-9d75514c90aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viudas de los vivos"></p><p><strong>Tierra sin hombresInma Chacón,PlanetaBarcelona2016</strong><em>Tierra sin hombres</em></p><p><em>PlanetaBarcelona2016</em></p><p>  </p><p><strong>Rosalía de Catro</strong> ya habló a la sazón de las <em>viudas de vivos</em> en la <strong>Galicia</strong> de finales del siglo XIX y principios del XX.</p><p>Cobas es una aldea gallega cercana a Ferrol,  situada en un pequeño valle rodeado por montañas majestuosas. Les invito a trasladarse a este lugar de la mano de <strong>Inma Chacón</strong> con una novela cautivadora, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-tierra-sin-hombres/216113" target="_blank">Tierra sin hombres</a>, a través de una prosa que a veces recuerda el ritmo no sé si del océano Atlántico o de la más sublime poesía. Un entorno que me llevó a dudar del origen extremeño de Inma Chacón porque sólo un habitante de estas tierras puede hablar así del mar, de la lluvia y del paisaje en el alma de cada personaje.</p><p><em>Tierra sin hombres</em> es una novela que habla de muchas cosas. Es una historia de amor, es una novela que guarda un secreto, es un cuadro de costumbres donde el paisaje, el clima, la lluvia, las meigas, las supersticiones, las maldiciones y juramentos no son solamente el marco para dejarse llevar por la narración sino que forman parte de la esencia misma del homenaje literario que la autora dedica a las viudas de vivos, estas mujeres valientes.</p><p>Llevados por el deseo de medrar, muchos hombres del Norte (de Galicia en estas páginas) decidieron “hacer las Américas”. Destinos como Cuba, Chile o Argentina les ofrecían la posibilidad de regresar como indianos ricos, aunque la mayoría de ellos sólo volvieron con ilusiones rotas, mentiras, algún licor exótico o abalorios extraños. Este hecho no les impedía partir de nuevo a tierras americanas dejando a sus mujeres e hijos otra vez solos y en una situación compleja. Muchos de estos hombres no regresaron jamás y sus esposas quedaron en una situación legal complicada pues no eran viudas pero tampoco podían compartir su vida con nadie más.  Es una novela donde la espera agarra con fuerza al lector, ese sentimiento que endurece y abruma.</p><p>  </p><p>Rosalía, la <em>leitera</em>, con 30 litros de leche en la cabeza recorre todos los días el camino de ida y vuelta de la aldea al Ferrol para vender la leche, para sacar adelante a sus hijas y la poca tierra que su marido le dejó al emigrar a Argentina. Una mujer valiente con un nombre dedicado, sin duda, a Rosalía de Castro que quiere lo mejor para sus dos hijas, Elisa y Sabela, tomando decisiones que determinarán el curso de sus vidas. Rosalía va a casar bien a la hija mayor, Elisa, y a la menor, Sabela; la reserva para hacerse cargo de ella cuando sea mayor y para dejarle las tierras, los animales y la casa. Sin mala intención esta sentencia provoca que la vida de las tres mujeres tome caminos que las irán alejando y que encerrarán secretos y juramentos que las mantendrán enfrentadas a través del silencio.</p><p>Al lado de estas mujeres tan valientes viven, cerca o lejos, personajes masculinos que son, sin ninguna duda, hombres buenos. Inma Chacón trata con una bondad que estremece al tío Manuel,el hermano que su esposo trajo de Argentina para siempre a Cobas, a Elías, a Martín. Hombres que se esfuerzan siempre y que siempre son redimidos por la autora.</p><p>Porque esta novela es también una agitada historia de amor. A veces un amor difícil: “El amor puede sembrar la duda donde creemos que sólo hay certeza”. Otras veces, un amor que emociona con esos susurros en gallego que sacuden al lector: “Miña vida, miña xoia”.  Frases que duelen y que anegan el alma cautiva: “Me volví loco sin ti”.  “Te quiero más de lo que puedo soportar”.</p><p>En <em>Tierra sin hombres</em>, Inma Chacón nos regala una historia contada a través de emociones y sentimientos. Este amor que intenta abrirse paso entre las envidias, las murmuraciones de las mujeres en los lavaderos, el nombre de Dios, los celos, los secretos, la espera. Y todo ello contado con la belleza de los salmos, con la luz y el sol de la esperanza, con la lluvia y la bruma del dolor.</p><p>  </p><p><em>*Sonia Asensio es profesora de Literatura Española.</em><strong>Sonia Asensio</strong></p><p>  </p><p><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Sonia Asensio]]></author>
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