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    <title><![CDATA[infoLibre - Industria discográfica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/industria-discografica/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Industria discográfica]]></description>
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      <title><![CDATA[Nadadora se tira a la piscina 12 años después: "Antes estábamos encasillados, ahora no hay etiquetas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/nadadora-tira-piscina-12-anos-despues-estabamos-encasillados-ahora-no-hay-etiquetas_128_2097406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/506e6eb8-be5b-4a39-9ec5-22ec0b1de5f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadadora se tira a la piscina 12 años después: "Antes estábamos encasillados, ahora no hay etiquetas""></p><p>Nadadora marcó la escena del indie-pop español cuando ésta se abría paso, allá en los 2000. Su separación en 2013, tras diez años de trayectoria, conmocionó a un público que cada vez era más numeroso. Tras un largo parón, han vuelto con más fuerza y, dicen, "más equilibradas con el universo". <strong>Su nuevo disco, </strong><em><strong>Mañana y siempre,</strong></em><em> </em>promete un sonido que recuerda al viejo Nadadora,<em> </em>pero con esa madurez que da el paso de los años. </p><p>En el LP, Sara Atán (voz y guitarra), Gonzalo Abalo (voz y guitarra), Edu Romero (bajo), Montxo Couselo (teclado) y Daniel Abalo (batería) cuentan con colaboraciones como la del también gallego<strong> Xoel López</strong><em>. </em>"Lo más importante para nosotros es la honestidad". Un regreso orquestado bajo la batuta de Ernie Records, la discográfica que les acompañará de nuevo y que lleva a otros artistas como Alba Reche, Shego o Grande Amore. "Hemos intentado hacerlo sin seguir patrones ni modas", aseguran.</p><p>Sara y Gonzalo se han acercado a la redacción de <strong>infoLibre</strong> para contar cómo están viviendo esta vuelta al circuito, los cambios que observan en la industria musical y cómo va a ser la gira que preparan con mucho cariño para 2026.</p><p><strong>Para comenzar, un pregunta casi por protocolo, porque ya lo han contado más veces: ¿cómo fue el reencuentro de la banda?</strong></p><p><strong>SARA</strong>: Bueno, en realidad decidimos volver a tocar y empezamos a montar canciones Gonzalo y yo hace casi dos años. Y cuando ya teníamos material que nos apetecía grabar, involucramos a todos y nos pusimos a trabajar... hace más de un año.</p><p><strong>G.: </strong>Sí, un reencuentro que fue muy natural. Nos lo fue pidiendo la vida, ella sola nos llevó hasta aquí, ¿no?</p><p><strong>S</strong>.: Todos podíamos y queríamos. Así que fue premeditado, porque estuvimos trabajando antes y nos apetecía mucho grabarlo y tener un nuevo registro sonoro a día de hoy. Hace ya muchos años... Queríamos reflejar lo que somos ahora.</p><p><strong>Después de esta vuelta, ¿cómo se describirían? </strong></p><p><strong>S</strong>.: La portada del disco representa con el <em>Kintsugi</em> esos quiebros que provocan una rotura. [El <em>Kintsugi </em>es una técnica japonesa de reparación de objetos de cerámica que utiliza una laca mezclada con polvo de oro para unir los fragmentos rotos; una técnica que no busca ocultar las fracturas, sino resaltarlas].</p><p><strong>G</strong>.: Y esa rotura se muestra, no se oculta.</p><p><strong>S</strong>.: No es que la celebre, pero la acepta de alguna forma. Han pasado muchos años desde que no estamos toda la banda y a cada uno le ha pasado de todo en la vida. Es un poco esa muestra de que somos distintos porque nos han pasado muchas cosas. Cosas buenas, cosas malas. Y tenemos heridas que han cicatrizado y otras que todavía no. Esto también es una especie de sanación individual y que ayuda a catalizar un poco todo.</p><p><strong>G</strong>.: Lo que nosotros somos hoy va cambiando y va evolucionando, así que se tiene que reflejar en la música. La música tiene que ser un reflejo muy honesto de lo que somos en este momento.</p><p><strong>¿Y qué son en este momento?</strong></p><p><strong>G</strong>.: Mejores personas, o más equilibradas con el universo...</p><p><strong>S</strong>.: Bueno, no sé si mejores personas...</p><p><strong>G</strong>.: Más equilibradas con el universo, borra lo otro [risas].</p><p><strong>S</strong>.: Mejores, no. Lo que pasa es que el momento vital es muy distinto. Nuestras vidas han cambiado mucho y hemos tenido que aprender a ser muy resilientes, a ser fuertes, a tener más responsabilidades. Y eso te lleva a priorizar de otra forma. Ha cambiado mucho la forma de grabar también. No solo hemos cambiado nosotros, es que ha cambiado mucho la escena. Y con las redes y tal... las etiquetas... que gracias a Dios ya no existen...</p><p><strong>G</strong>.: Si me preguntas si la escena está más equilibrada con el universo, yo creo que no.</p><p><strong>S</strong>.: Nosotros lo que intentamos es un ejercicio de equilibrio en el universo. Yo creo que es un intento de aceptación de lo que eres e intentar que suene lo más honesto posible. </p><p><strong>Después de 12 años, habrá más cosas que habrán encontrado cambiadas. ¿Qué sienten que es distinto en la industria?</strong></p><p><strong>S</strong>.: Todo. Desde la producción, preproducción, grabación [...]. El tema de las redes también ha cambiado.</p><p><strong>G</strong>.: La forma de consumir la música ha cambiado mucho. Cuando nosotros hacíamos el último disco, Spotify acababa de lanzarse en España. Es decir, las plataformas de <em>streaming</em> no eran el consumo mayoritario de música ni de lejos. Había mucha piratería en aquella época, y el principal reproductor era el CD. Joder, parece que estamos hablando de los años 60.</p><p><strong>S</strong>.: Es que no hace tanto, claro. Antes todos estábamos mucho más encasillados, y ahora lo rico es precisamente lo contrario, que no haya tantas etiquetas. Que todo pueda suceder y que tengas todo ese acceso. También está la parte de los algoritmos y cómo funcionan... No sé cuán aleatorio realmente es, no conoces los sesgos... Antes eran de otro tipo. Era la prensa musical o lo que te decían los críticos de tu disco.</p><p><strong>¿Sienten que ahora hay una gran parte del esfuerzo que tienen que poner en visibilidad más que en la música? ¿Lo llevan como una carga?</strong></p><p><strong>G</strong>.: Sí. Yo lo llevo como una carga, sin duda. De hecho, es algo que no me gusta y con lo que no me siento cómodo.</p><p><strong>S</strong>.: Porque no estamos acostumbrados. A nosotros lo de crear contenido por crear contenido también nos abruma. Llega un momento en que satura porque además tiene que ser contenido de valor.</p><p><strong>¿Qué les inspira para crear música? </strong></p><p><strong>G</strong>.: Yo creo que la inspiración fundamental son las cosas que te van ocurriendo en la vida. Aquellas que tienen un impacto emocional lo suficientemente grande para que tú las quieras canalizar en un instrumento, que es una canción, y que llegue a todo el mundo. De hecho, la música de Nadadora es reconocible porque tiene esa interpretación poética que nos gusta dar a la vida, esa cierta "otoñalidad" y una sensación pausada y más tranquila, pero con impacto.</p><p><strong>S</strong>.: Yo creo que lo que más te inspira es cómo te hace sentir al hacerlo. Cómo te sientes físicamente cuando eres capaz de expresarte. Antes decía que, afortunadamente, todo el mundo habla con mucha más libertad de las emociones [...]. Yo creo que lo que más te inspira es que, de repente, abres una puerta y sale una parte de ti, y es una sanación, también, o una búsqueda de identidad. Y luego, esto también te saca de muchos sitios. </p><p><strong>¿Y qué grupos musicales les inspiran o cuáles tienen como referencia?</strong></p><p><strong>G</strong>.: Yo te voy a decir tres que tengo en la cabeza siempre que toco, siempre, siempre. Uno son los <em>Cocteau Twins</em>, que siempre están en mis dedos. Y los otros son <em>The Cure</em> y <em>Trembling Blue Stars</em>. </p><p><strong>S</strong>.: Sí que tengo un disco fetiche, es como un bálsamo. Cuando tengo un mal día hay dos cosas que me funcionan, este disco y <em>Doctor en Alaska</em>. Es el de "Prefab Sprout" de <em>Steve McQueen</em>. Durante estos dos años ha sido más difícil conocer música porque el tiempo que tenemos lo dedicamos a <em>Nadadora</em>, y eso tiene su parte buena y su parte mala. Te documentas poco, pero es bueno porque no te dejas influir demasiado. Al no estar tan apegado a referentes externos, te obliga a ir sacando lo tuyo con una cierta atemporalidad. Sin seguir patrones ni modas.</p><p><strong>¿Cómo ven el panorama de los grupos gallegos?</strong></p><p><strong>S</strong>.: Yo creo que ha crecido y está en un buen momento.</p><p><strong>G</strong>.: Sí. Y de hecho, nuestro sello (Ernie Records) creo que tiene mucho que ver en eso. Xoel López, por cierto, <strong>colabora en una de las canciones del disco</strong>. Toca la guitarra y canta en la última canción. Estamos muy contentos. Creo que el panorama es muy rico, mucho más que nunca. La presencia de grupos, no solo gallegos, sino <strong>que también cantan en gallego</strong>, es muy relevante. Hay mucha más presencia de la que yo diría que hubo nunca fuera del <em>folk</em>. Y Ernie Records tiene mucho que ver con esto.</p><p><strong>S</strong>.: Sí, y la profesionalización que ha habido. Es gente que vive de la música. Fuera de lo que es el <em>folk</em>, quiero decir. Yo he escuchado <em>folk </em>en mi vida por todos lados, por eso me gusta mucho cómo se ha rescatado y se ha hecho <strong>esa nueva fusión de tradición con pop</strong> o con otros registros, que ahora está tan de moda. También es el idioma... es todo. Y luego también hay ciertos artistas, también de nuestro sello, que desprenden ese sentimiento de orgullo con la identidad propia. Que tú lo ves y dices: "Es gallego". </p><p><strong>G</strong>.: Y hay muchos artistas que se consagraron en estos años. Xoel es un ejemplo, cuando tocábamos con él aún estaba en el grupo <em>Deluxe. </em>Otro ejemplo también es <em>Iván Ferreiro</em>. Y todo suma. <strong>Estos grandes referentes</strong> que han seguido creciendo se suman a un montón de nuevos referentes que están creando una estructura.</p><p><strong>¿Y ustedes volverán a cantar en gallego?</strong></p><p><strong>G</strong>.: Sí. </p><p><strong>S</strong>.: Sí. Aparte yo creo que es súper agradecido.</p><p><strong>G</strong>.: No lo hemos hecho en el último, pero nos toca ya hacer algo. Tiene que ser natural, y cuando tenga que surgir, surgirá.</p><p><strong>¿Cuál es su relación con las expectativas? ¿Tienen alguna para esta nueva etapa de </strong><em><strong>Nadadora</strong></em><strong>?</strong></p><p><strong>G</strong>.: Recibir este aprecio de la gente que lo escucha y cómo se convierte en un pequeño tesoro para ellos es la recompensa para mí. Y creo que para mí la expectativa es eso, es <strong>que se convierta en un pequeño tesoro</strong> para todo aquel que lo quiera abrazar.</p><p><strong>S</strong>.: Claro, a ver, es complicado cuantificar la expectativa. También depende como te levantes ese día. Creo que las expectativas son que la gente se emocione, que se pongan la canción y <strong>le haga sentirse casa</strong>. </p><p><strong>¿Habrá gira?</strong></p><p><strong>G</strong>.: Sí, sí la habrá. No va a ser una gira muy extensa, van a ser poquitas fechas, muy cuidadas, con mucho mimo. Queremos que sean pequeños tesoros y así está planteada. A lo largo del 2026 habrá una gira no muy grande.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 05:01:44 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alba Meseguer Alacid]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Indie,Pop,Redes sociales,Industria discográfica,discos,Salud mental,Entrevistas musicales]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[¿Es Rosalía una 'femcel'? Representaciones feministas en la era del mal querer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/rosalia-femcel-representaciones-feministas-mal_129_2093635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/e1ff97e2-29a9-43d4-a908-7774b29608d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es Rosalía una femcel? Representaciones feministas en la era del mal querer"></p><p>Desde el día en que la madrileña Plaza del Callao, atiborrada (esto siempre) de perplejos turistas y de un <em>fandom</em> enloquecido que acudió, sin dudarlo, a la llamada improvisada –y sancionada– de un directo en redes sociales para descubrir la portada de <em>Lux</em>, el nuevo trabajo de Rosalía, no dejo de darle vueltas a una misma idea: <strong>¿es Rosalía una </strong><em><strong>femcel</strong></em><strong>? </strong></p><p>La portada es simple: un fondo liso de apagado azul <em>celeste</em>, tan solo interrumpido por una Rosalía que, de perfil y mirando con aura resignada hacia otro lugar que no es el objetivo de la cámara que le apunta, se viste con una toca de monja novicia y lo que parece evocar una camisa de fuerza.<strong> Blanco puro, azul y tres letras: </strong><em><strong>Lux</strong></em><strong>, o lo que es lo mismo, la palabra ‘luz’ en latín.</strong></p><p>Esta estética, que cabalga ágilmente entre lo provocador y lo espiritual, rememora imágenes de tiempos pasados, de mujeres <em>presas</em> de su fe, devotas, sin deseo –en la acepción más amplia de la palabra–, resignadas, que miran hacia otro lado aunque sepan que algo sí que las mira a ellas. <strong>Me pregunté si tal vez no fuera casual que, en un mundo donde la extrema derecha vuelve a repicar con fuerza sus campanas, esa puesta en escena no fuera simple azar.</strong></p><p>En un rápido vistazo por Instagram pronto renacen reverberaciones de representaciones de antaño: <strong>conceptos como </strong><em><strong>tradwife</strong></em><strong>, ‘mujer estoica' o ‘mujer de valor’ comienzan a plagar mi </strong><em><strong>feed</strong></em><strong>. </strong>Se mezclan con vídeos de mujeres relativamente jóvenes y grupos de chavalas que me invitan, incluso a golpe de bombo-caja y barras, a acercarme a <em>Dios</em>, a cultivar el <em>saber</em> y el autoconocimiento a través de la espiritualidad. Además de cuestionar a quién le regalo mis <em>cookies</em>, la reflexión consiguiente conecta con la imagen impertérrita de una Rosalía devota ya de cuna: <strong>la vuelta a la reclusión de las mujeres a una esfera privada. </strong> </p><p>Decía Jürguen Habermas en uno de sus ensayos que se debía <strong>recuperar el sentido crítico de una opinión pública </strong>mercantilizada y servil con lo que nunca debió serlo: el poder. La contraponía un concepto de <strong>‘esfera privada’ </strong>relacionado con el ámbito del hogar, los cuidados y la economía familiar: <em>lo que no era público</em>, el sitio <strong>donde los individuos desarrollan su identidad y subjetividad </strong>antes de participar en la esfera pública.</p><p>Curioso.</p><p>Ahora, la <em>opinión pública</em> la copa una amalgama de <strong>ideas conservadoras </strong>que alcanzan cumbre en grandes líderes mundiales: Donald Trump, Giorgia Meloni o Javier Milei a la cabeza de importantes países, cada uno de ellos con su traducción homóloga en cada rincón, por lo menos, del mundo occidental (u occidentalizado) que decide mostrar la lupa de mi perfil de Instagram.</p><p>Todos apuntan a lo mismo: en un mundo prácticamente agotado en recursos, la competencia es feroz, y debemos ser los primeros en blindarnos ante las <em>amenazas</em>. La lógica es simple: <strong>no es </strong><em><strong>qué</strong></em><strong> lo amenaza, sino </strong><em><strong>quién</strong></em>, en la guerra del penúltimo contra el último. </p><p><strong>El enemigo es el otro, ya no el de arriba</strong>: migrantes, mujeres, <em>progres</em>, personas <em>woke</em> y todo aquel que conteste a la <em>estética</em> de hombre cis, blanco, heterosexual y funcional que ejerce ejemplarizante poder. <strong>La jerarquización se vuelve norma</strong>, porque en la cúspide de la pirámide no caben muchos, cuanto menos muchas. </p><p>Tal es el clima, que operan lógicas <em>locas</em> reflejadas en última instancia en estos hiperliderazgos ampliamente narcisistas que no dudan en criminalizar al diferente. Algo que se normaliza y reproduce hacia abajo, empezando asimismo a operar en la relación social básica desde un sentido individualista, ajeno a la empatía, donde <strong>ni el vínculo primario </strong>se ofrece como lugar seguro. </p><p>No se salva tampoco esa esfera privada, <strong>el amor, donde la manipulación, el </strong><em><strong>ghosteo</strong></em><strong>, la mentira y el miedo patológico al abandono comienzan a campar a sus anchas</strong> en las relaciones de pareja, siendo la estrategia virtud y la ingenuidad debilidad. Impera un mantra: someter a <em>una</em> bajo el control de <em>otro</em> por el miedo a que sea más o mejor que <em>él</em>. A que escale pisos en la pirámide y lo abandone. Un maltrato sostenido, además, por una buena dosis de compadreo patriarcal colectivizado entre caballeros. Es posible que hoy Michel Foucault lo llamara ejercicio transversal del poder. Esto es algo que no solo ha vivido Rosalía, también la gran mayoría de mujeres. </p><p>A propósito, autoras como Alana S. Portero comienzan a articular la crítica a la violencia estructural del deseo masculino, idea que se atribuyen las <em><strong>FEMCEL</strong></em><strong> –mujeres que viven la exclusión del deseo romántico y sexual–, </strong>ya sea por no ajustarse al ideal heteropatriarcal de <em>belleza femenina</em> o por elegir conscientemente no acatar las normas de género. Surge como contraposición a los <em><strong>INCEL</strong></em><strong>, hombres cis condenados a un celibato involuntario del que culpan a las mujeres</strong> por sus excesos en los estándares estéticos del gusto.</p><p>La serie <em>Adolescence</em> lo plasma escrupulosamente bien, además de ubicarlo: <strong>las redes sociales </strong>como caldo de cultivo. El otro –la otra– concebido como enemigo a batir en un tablero donde todo se vale, y donde se canaliza y organiza, sin filtros –aupados además por los delirios algorítmicos de algún que otro magnate fanático–, el descontento. </p><p>Así, ser <em>femcel</em> se ha convertido en una suerte de movimiento (miren los <em>vlogs</em> de Esty Quesada, conocida como Soy Una Pringada, si no me creen), pero también en una opción: nace de <strong>mujeres cansadas de relacionarse con hombres que no respetan su autonomía</strong>, de la frustración de los corsés que el amor romántico, heterosexual y monógamo les impone. De esto ya hablaba Brigitte Vasallo, que dice que lo que define la monogamia no es la exclusividad, sino la importancia de la pareja frente a los amantes u otros amores. La jerarquía, en definitiva.</p><p>La pregunta es pertinente:<strong> ¿puede operar el ideal conservador como algo performativo o transformador? </strong>¿Tendrá que ver el auge de la extrema derecha en ello? Es tentativo pensarlo, claro, y atrevido. De alguna manera, la ‘esfera privada’ siempre ofreció cobijo a las mujeres, ya sea por hecho o por ley, lejos de la mirada masculina. </p><p>Algunas de estas cuestiones las plasman muy bien múltiples producciones audiovisuales: series como <em>Los Bridgerton</em> y sus sesiones femeninas de té donde se escondían vicios, infidelidades, abortos y relaciones lésbicas, o entre las bambalinas de los bailes-escaparate donde las plumas de las mujeres escriben y se expresan libremente en cómplice secreto; también las mujeres Shelby (los personajes femeninos principales de la serie <em>Peaky Blinders</em>) y la organización colectiva de sus reivindicaciones dentro de la casa de apuestas amañadas con olor machuno a tabaco y whisky, o los encuentros en el salón de la televisión de las madres desposeídas, abandonadas inquilinas de la Pensión Paradise<em>, </em>en<em> Superstar</em>, la estupenda ficción biográfica que narra las desventuras de Tamara y su “No Cambié”.</p><p>¿Por qué no lo puede ofrecer, entonces, el claustro religioso? Se resume prácticamente en lo mismo: una vida tradicional, alejada del deseo y la voluntad del hombre humano por austera y por célibe, por el <em>antiamor</em>. <strong>¿Permite este aislamiento del mundo terrenal masculino la exploración de la espiritualidad? </strong>¿El cultivo de la inteligencia? ¿Es una forma de lograr una <em>habitación propia</em>?</p><p>¿Es posible, desde ahí, ver la <em>Lux</em>? </p><p>Esta cuestión ofrece algo que no es fácil encontrar en un mundo hipercompetitivo y ultramasculinizado: <em>seguridad</em> para ser y crecer lejos de las estructuras dominantes. Y lo hace con el simple gesto de adoptar una estética <em>no deseable </em>pero<em> </em>que encaja casi a la perfección en sus patrones morales<em>. </em>Y como cosa privada, no molesta, no hace ruido, es<strong> invisible y ajeno a lo público</strong>. O eso parece. </p><p>Quizá Rosalía, mostrándose loca y santa, vapuleada por una suma inconfesa de <em>mal querer</em> heterosexual tan solo sostenido por <em>motomamis </em>de diversa índole y procedencia, haya encontrado así una opción de <em>ser</em> más allá de lo que quieran <em>otros</em> que sea. </p><p>Hágase, entonces, la luz. Salve Rosalía.</p><p><strong>________________________________</strong></p><p><em><strong>Alba González</strong></em><em> es socióloga especializada en comunicación.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2025 05:01:17 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alba González]]></author>
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      <title><![CDATA[Rosalía o una nueva mística de la feminidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/rosalia-nueva-mistica-feminidad_129_2087719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/93d5efea-e646-4fa3-85df-f90a89753f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosalía o una nueva mística de la feminidad"></p><p>En su nuevo trabajo, Rosalía aparece como <strong>un cuerpo entre el éxtasis y la penitencia</strong>. El gesto, la luz y el ritmo componen una escena que parece sacada de una pintura barroca, donde el amor se confunde con la fe y la entrega con la herida. Hay algo en <em>Berghain </em>que ya no pertenece al terreno del pop, o más bien convierte al pop en una especie de liturgia, si es que esta no es su constante aspiración. Hay algo en <em>Lux </em>que define lo pop, una oración donde <strong>lo femenino vuelve a ser altar, sacrificio y ofrenda</strong>, navegando con comodidad en la contradicción de serlo todo a la vez. </p><p>La artista ha convertido su obra en un símbolo de algo más grande que ella. Vuelve la Rosalía de<em> El mal querer,</em> que esta vez ama hasta desangrarse, que se ofrece como cuerpo místico y animal herido, que pide perdón y al mismo tiempo exige ser adorada. Es un gesto que remite a <strong>siglos de iconografía católica</strong>, desde la representación de Santa Teresa de Bernini, las vírgenes del dolor, las mártires del cine de Pasolini o tu abuela planchando en la cocina. El de Lux es el imaginario del <em>amor romántico</em>, ese viejo guion donde el deseo femenino se escribe como sufrimiento, redención y entrega total. Rosalía se convierte <strong>en Santa Teresa</strong>, con <em>el corazón atravesado por el dardo de un ángel,</em> abrasada por el gran amor de Dios, una mártir contemporánea para tiempos sin dioses. Y sin duda, va a ser adorada. </p><p>Y como sucede sobre cualquier adoración, conviene hacer exégesis. Y es que no puede pasar inadvertido el encaje perfecto de la imaginería religiosa con <strong>la estética </strong><em><strong>trad wife</strong></em> que en el videoclip de la nueva canción de la cantante aparece reflejada en el vestido blanco, en la cocina de fondo y en la candidez forzada de una mujer devota y rota que se ocupa de las tareas del hogar mientras llora a un amado. Es la misma simbología que hoy inunda TikTok o Instagram: jóvenes que celebran el retorno al hogar, la obediencia como virtud y el amor al otro como misión espiritual. El neoliberalismo ha sabido vestir de libertad el mandato más antiguo: la idea de que <strong>una mujer plena es aquella que ama, cuida y renuncia</strong>. Rosalía juega —o se debate— con ese imaginario. No sabemos si lo reproduce o lo subvierte, o si en esa ambigüedad radica su potencia.</p><p>Lo que está claro es que su gesto no es inocente. <em>Lux </em>es una apuesta clara por la idea de que el amor romántico es una religión de la cual Rosalía, como todas las mujeres, <strong>es una mártir</strong>. A la luz de este credo, la pregunta por la intención de la obra de Rosalía se convierte en una pregunta colectiva  que arrastra a una generación de mujeres atravesadas por las contradicciones placenteras del patriarcado <strong>disfrazado de feminidad reapropiada</strong>. ¿Es Rosalía la santa que ironiza sobre el sacrificio femenino o la devota que lo reencanta con luz y oro? ¿Funciona esta puesta en escena como una crítica o como repetición del mito de la feminidad? La frontera es difusa, y ahí habita la tensión más contemporánea de la feminidad: la posibilidad de <strong>reapropiarse de los símbolos</strong> que nos oprimieron o el riesgo de reactivarlos bajo una nueva forma de fascinación.</p><p>En tiempos en que las <em>trad wives</em> convierten la sumisión en estética y las derechas coronan a mujeres para demostrar que el patriarcado ya no existe, la figura de Rosalía funciona como un espejo. No es Meloni ni Ayuso; <strong>no predica la obediencia, pero tampoco la niega del todo</strong>. Su giro espiritual parece preguntar: ¿qué significa ser libre si el lenguaje del amor para las mujeres sigue siendo el de la herida? Es inevitable leer <em>Lux</em> como una continuación de sus álbumes anteriores, pero también como una alegoría del proceso que muchas mujeres vivimos: del sometimiento de <em>El mal querer</em> al empoderamiento despechado de <em>Motomami</em>, hasta esta conciencia ambivalente que ya no busca vencer sino comprender,<strong> una nueva identidad hecha con jirones y pensamientos intrusivos</strong> de todo lo anterior. Pasamos de rogar ser nombradas y declararnos en guerra con la idea de ser el bizcochito de nadie a afirmar que en todo ese dolor, en todo ese <em>ser unas intensas</em>, reside también una forma de estar en el mundo verdaderamente poderosa. Ahora Rosalía sabe quién es, asume (y asumimos con ella) ser tan irresistibles y vulnerables como un terrón de azúcar que se funde con el calor.  Rosalía con<em> Lux </em>se hace mayor y enseña orgullosa <strong>las contradicciones políticas y estéticas de su carrera</strong>, que son también, en definitiva, las del feminismo: ¿Existe la posibilidad de que esa nueva mística de la feminidad se convierta en un nuevo sentido o identidad  para las mujeres que se repiensan por primera vez viviendo de forma consciente en un mundo que ha nombrado ya la violencia que las mujeres sufrimos? ¿Cómo son las mujeres después de ser heridas? ¿Cómo es la identidad de una mujer vulnerable pero poderosa?</p><p>Quizá la respuesta esté en aceptar que <strong>no hay retorno a la ingenuidad</strong>. Las mujeres contemporáneas —como las que canta Rosalía— habitan un territorio posterior a la herida: saben que el amor hiere, que la libertad cansa, que el cuerpo recuerda. Pero también saben que la herida no es sólo un daño, sino un lenguaje, un modo de estar en el mundo. Lo femenino, tras el desvelamiento del patriarcado, ya no puede sostenerse en la sumisión ni en la pureza; debe sostenerse en la conciencia, que no es otra cosa que una suerte de trascendencia de lo que somos, <strong>una nueva mística de la feminidad</strong>. Es en este sentido que Rosalía aparece como un animal herido que canta a su propio cautiverio, que tras intentar que el corazón sea arreglado por un hombre, concluye que la única reparación posible reside en esa soledad de las mujeres con ellas mismas, que <strong>encuentran en su herida una identidad nueva</strong>, tal y como Despentes habla de la violación o Gilligan del cuidado que duele. Hay fuerza en esa vulnerabilidad, una belleza que reivindica la emoción en un mundo cínico, hay muchísimo poder en ese mundo con hombres que hieren. Pero también hay un peligro: que <strong>el dolor femenino vuelva a ser el espectáculo central del deseo</strong>. Que la herida se transforme en marca, en símbolo rentable, en estética de la nostalgia. El cristianismo, el romanticismo y el capitalismo siempre han sabido hacer negocio con el sufrimiento de las mujeres.</p><p>Y, sin embargo, algo brilla en esa oscuridad. Porque lo que Rosalía muestra es la imposibilidad de resolver el conflicto entre amor y libertad, entre deseo y dominio. La suya es <strong>una alegoría del malestar contemporáneo</strong>: mujeres que ya no creen en el amor como destino, pero que siguen buscando su luz. Mujeres que saben que la devoción es peligrosa, pero que aún necesitan creer. Mujeres que entienden que el poder las usa como símbolo, y aun así se atreven vulnerables y poderosas a representarse, a cantar, a arder.</p><p>Quizá <em>Lux </em>no sea una rendición ni una victoria, sino <strong>un espejo roto de nuestra época</strong>: la puesta en escena de un mito que se resiste a morir. En ella, la feminidad no es ni sagrada ni profana: es crítica, ambigua, doliente. Y en esa ambigüedad se juega algo más grande que una estética: la posibilidad de reapropiarse de lo que nos hizo daño. Rosalía, con su gesto entre el rezo y la rebelión, encarna esa pregunta: ¿puede una mujer hacer suyo el lenguaje de dios y del amor sin volver a arrodillarse? Y esa justamente podría ser la promesa de la nueva mística de la feminidad. No volver a lo sagrado, sino reinventar el sentido del presente, desde la conciencia de haber sido heridas, pero <strong>sin ser únicamente esa herida</strong>. Mística sin dios, creer en algo pero sin obediencia. ¿Feminismo?</p><p>___________________________</p><p><em><strong>Ángela Rodríguez 'Pam' </strong></em><em>es ex secretaria de Estado de Igualdad.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Oct 2025 20:16:58 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángela Rodríguez Pam]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Rosalía o una nueva mística de la feminidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Música,Vídeos musicales,discos,Industria discográfica,Mujeres,Feminismo,Iglesia católica,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nena Daconte: "Me di cuenta de que había salido del túnel cuando volví a bailar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/nena-daconte-di-cuenta-habia-salido-tunel-empece-bailar_128_2052254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d94c57f7-76be-4501-adc3-80fec0cbb9d8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nena Daconte: "Me di cuenta de que había salido del túnel cuando volví a bailar""></p><p>Nena Daconte ya no se presenta públicamente como Mai Meneses, <strong>ahora es María</strong>. Ya no es la joven que intentaba ser perfecta, ni la que se bloqueaba por miedo a fallar. La artista se ha convertido en una mujer que, tras <strong>superar inseguridades paralizantes </strong>como el bloqueo escénico o las opiniones ajenas, logra escapar de un “túnel de 15 años” para continuar desnudándose a través de canciones.  </p><p>Hablar con María conlleva asomarse a una <strong>sensibilidad desbordante</strong>, aunque ya madurada, capaz de identificar sus errores y proponer nuevas rutas para mejorar. Los miedos son los mismos, pero ya viejos conocidos. En su último álbum, <a href="https://nenadaconte.com/escafandra/"  ><em>La escafandra</em></a><a href="https://nenadaconte.com/escafandra/"  >,</a> la cantante pone sobre la mesa el dilema entre <strong>protegerse o entregarse al amor</strong>.</p><p><strong>En la presentación de tu último disco, </strong><em><strong>La escafandra</strong></em><strong>, explicas que el título está inspirado en </strong><em><strong>La campana de cristal</strong></em><strong> de </strong><a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/cronica-epistolar-caida_1_1670634.html"  ><strong>Sylvia Plath</strong></a><strong>. ¿Qué querías transmitir con esa metáfora?</strong></p><p>Pensaba un poco en la idea de que, conforme nos vamos haciendo mayores y aprendemos a manejarnos por la vida, tendemos a protegernos de los demás para que no nos hagan daño. Por un lado, está bien, porque significa poner límites. Pero también es verdad que nos ponemos una coraza que no nos permite disfrutar de la vida. Entonces, en este disco, pienso en lo bonito que sería encontrar a alguien que te rompiera esa escafandra.</p><p><strong>Como autora, ¿te identificas con Sylvia Plath de alguna manera? </strong></p><p>Creo que un poco sí, en la parte más sensible. A mí me gusta poetizar la vida y tengo una visión de ella, quizá, un poco alejada de la realidad. </p><p><strong>Tus canciones desprenden muchísima intensidad. ¿Eres así emocionalmente?</strong></p><p>Sí, yo he sido una dramas total. Soy muy intensa, y a mí el amor me desborda siempre. Pero bueno, por suerte tengo la música y la composición como una forma de terapia, de canalizar todo ese conflicto que a veces siento. Y luego, lo lanzo y se convierte en la canción de otra persona. </p><p><strong>Volvamos a </strong><em><strong>La escafandra</strong></em><strong>. En el disco planteas el miedo a la vulnerabilidad ¿es algo que hayas sentido en tu vida personal?</strong></p><p>Sí, muchísimo, me cuesta confiar plenamente. A veces voy saliendo de la escafandra y otras vuelvo a meterme. Es un proceso constante. A veces no te das cuenta de los <em>traumitas</em> que tienes y que van modificando tu capacidad de entregarte con ilusión a las cosas nuevas. 	</p><p><strong>¿Y crees que se puede amar plenamente dentro de esa coraza? </strong></p><p>No. Yo creo que para amar plenamente tienes que atreverte a ser vulnerable, entregar al otro un poder y confiar en él. </p><p><strong>¿Qué miedo esconde tu escafandra? </strong></p><p>Que te engañen, no en el sentido de ponerte los cuernos y tal, que también… Es difícil ser real con otra persona, ¿sabes? Me da miedo que se ponga sus  propias máscaras.</p><p><strong>Y, sobre esa resistencia a exhibirse, ¿sientes que componer sobre tus experiencias personales te hace más fuerte o más vulnerable?</strong></p><p>Más fuerte. Es verdad que es contradictorio: me da mucho miedo ser vulnerable para una persona que me está diciendo que me quiere y, sin embargo, puedo abrirme a un montón de personas que no conozco. Con ellas, en el fondo, no me importa tanto. </p><p><strong>En 2022 publicas la autobiografía </strong><em><strong>Tenía tanto que darte</strong></em><strong>, donde expones tu trayectoria profesional y personal desde que diste el salto a la fama. ¿Hay algo que te asustara compartir? </strong></p><p>La separación con mi compañero de grupo. Siempre he intentado ser justa y comprender todas las partes, pero cada uno cuenta la historia desde sus propias gafas. Lo que yo viví es lo que está en el libro.</p><p><strong>En él, hablas de una crisis personal que dura 15 años, ¿cómo te das cuenta de que sales de ella? </strong></p><p>Me di cuenta de que había salido del túnel cuando volví a bailar. Yo estuve bloqueada físicamente durante muchos años, y de pronto, hice <em>click</em>. Volví a ser esa chica despreocupada, sin presión por la fama y por el qué dirán. Bailando y liberándome físicamente es como me desbloqueé, el disfraz se me cayó de golpe y me comencé a curar. Y por eso, ahora bailo y dejo que mi cuerpo se mueva como le dé la real gana. Es una conquista personal de mi libertad.</p><p><strong>¿Cómo explicarías ese bloqueo físico? </strong></p><p>Como si tuvieras un palo metido por el culo (ríe), como si tu cuerpo no te perteneciera. 	</p><p><strong>¿Qué frenos tuviste a la hora de contar tus vivencias en el libro? </strong></p><p>Bueno, en realidad hay muchos secretos que no he contado todavía. O sea, yo creo que el libro es la punta del iceberg. Cuento que me evadí usando sustancias, alcohol y drogas… Pero no explico por qué me estaba evadiendo. Fue un libro en el que me expuse hasta cierto punto. </p><p><strong>Hablas también sobre tu perfeccionismo ¿Crees que eso te ha afectado aún más, por ser mujer en la industria musical? 	</strong>		</p><p>Bueno, se nos exige ser jóvenes, guapas y talentosas; además de que nuestros shows tienen que ser mucho más espectaculares que los de los chicos. Eso es un hecho y es real. Entonces, partiendo de eso, nosotras tenemos que luchar mucho más. Un ejemplo es la edad: no se juzga a Leiva por la edad que tiene o por su físico. Pero otra mujer artista, de su misma edad, probablemente sea criticada por engordar más o menos, o por envejecer peor. </p><p><strong>¿Alguna experiencia personal al respecto? </strong></p><p>Pues, siempre que hay chicos alrededor, les preguntan a ellos lo que sea antes que a mí. Aunque sea mi historia. Y también la gente suele atribuir los méritos ingeniosos al productor u otro hombre. Sigue habiendo el prejuicio de que siempre es un chico el que está detrás de algo grande, siempre. </p><p><strong>¿Crees que alguna vez la industria musical ha intentado aprovecharse de ti?</strong></p><p>Sí, claro. Al final <a href="https://www.infolibre.es/cultura/mujeres-cobran-20-hombres-industria-musical_1_1375046.html"  >la música es una industria</a>: en vez de vender coches, vende discos, canciones y ocio. Si pueden sacar dinero de ti por el camino más rápido, sin preocuparse por tu sensibilidad o por si tienes algo más profundo que aportar, lo harán.</p><p><strong>¿Has sabido decir que no?</strong></p><p>A veces sí, a veces no. A veces me he tragado cosas de frente. Con la experiencia vas aprendiendo, pero muchas veces piensas: “si no paso por aquí, no llegaré allí”. Y hay sacrificios que tienes que hacer.</p><p><em><strong>La escafandra</strong></em><strong> propone la historia de una relación, con planteamiento, nudo y desenlace. ¿Qué mensaje se obtiene de este relato? 	</strong></p><p>Yo estaba contando una historia que inicia en la fase de idealización, cuando te enamoras de una persona, pero sin ser recíproco. Ahí una intenta ver señales donde no las hay. A mitad del disco, cuando aparece la canción <em>Sueño</em>, que es la que canto con Iván Ferreiro, ya sí eres consciente de que no es el amor que tú andabas buscando. Ahí termina la autoestima. Pero de pronto, te levantas con la canción de <em>Discúlpeme señor,</em> que es un tema de empoderamiento. Hay que intentar acabar arriba, que no te destruya lo que hay fuera. </p><p><strong>Ahora el empoderamiento tiene su propio lugar en tus canciones de amor. Sin embargo, cuando comenzaste a publicar música, con temas como</strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=L8bsrPj29Pg"  ><strong> Idiota</strong></a><strong>, tratabas este sentimiento desde la dependencia y el dolor. ¿Es una transformación que has experimentado personalmente?</strong></p><p>No es que yo haya cambiado mucho, ¿sabes? Belén Rueda decía en una entrevista que, conforme te haces mayor, no es que ya no te pasen cosas ni te dejen de afectar. Simplemente tardas menos tiempo en reponerte y aprendes a ponerles nombre. </p><p><strong>¿En qué estás trabajando ahora?</strong></p><p>Pues mira, estoy preparando el disco de los 20 años de carrera, que saldrá el año que viene. A partir de octubre empezaremos a lanzar cosillas, va a ser un disco muy guay. Los arreglos están basados especialmente en el directo, porque son canciones que sigo cantando delante de la gente. Entonces quiero trasladar ese concierto, plasmarlo en el disco y que quede ahí. </p><p><strong>Por último, ¿qué diferencia principalmente a Mai Meneses de María? </strong></p><p>Pues que Mai no bailaba. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 04:01:27 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[María Castaño]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Nena Daconte: "Me di cuenta de que había salido del túnel cuando volví a bailar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,España,Grupos música,Entrevista,Pop,Salud mental,Feminismo,Industria discográfica]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Jaume Sisa, cuando de noche podía salir el sol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/jaume-sisa-noche-podia-salir-sol_1_1950793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/365dda2a-0892-454c-a10b-6c3a2133c58f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaume Sisa, cuando de noche podía salir el sol"></p><p>Corría el año 1975. Muchos de los que vivíamos en Madrid, o en otras partes de España, admirábamos la cultura cosmopolita de Barcelona, la libertad respirada en calles de una ciudad cercana a Francia, donde los aires democráticos llegaban por los Pirineos y donde no sufrían con tanta fuerza la represión centralista de la capital bajo la dictadura. Al menos eso pensábamos. Cómo nos gustaba ir, pasear por las Ramblas y ver a sus personajes mezclados, <strong>Ocaña, la Moños, Ovidi Montllor</strong>, al que vi más de una vez comer en el Amaya; además estaba el mar, la Barceloneta… Cruzábamos la frontera hasta Perpiñán, a ver el cine que no encontrábamos aquí, o a comprar libros prohibidos. <strong>Franco </strong>llevaba muriéndose mucho tiempo y, mientras esperábamos, aprendimos catalán, idioma prohibido, a través de las canciones que nos llegaban: <em>L’ estaca</em> de <strong>Llach</strong>, <em>Paraules de amor, </em> de <strong>Serrat</strong>, las canciones<strong> </strong>de<strong> Guillermina Mota</strong>… y también otra que iluminaba la noche, de un tal <strong>Jaume Sisa,</strong> una canción fácil de entender, complicada de cantar sin que se te olvidara uno de los múltiples personajes que en ella aparecía, un himno al buen rollo, galáctico, infantil y adulto, que revivía los personajes de nuestra infancia, pero también nos conminaba a abrir las puertas, a decirnos que nuestra casa era de todos, y que si nos lo proponíamos, cualquier noche podía salir el sol. </p><p>En 1975 los yanquis perdían en Vietnam y nosotros nos desembarazábamos de un dictador que moría en la cama. La canción no hablaba de ello, pero sí hablaba de soñar, de abrir y no de cerrar, de unir la infancia y la madurez, de ser planetarios o galácticos, de darnos cuenta de cómo era nuestro mundo, en el que todos éramos bienvenidos. Aquella canción se llamaba así, <em>Quasevol nit pot sortir el sol</em>. Bueno, solo era una canción y la realidad nos la desmintió, pero nos indujo a soñar, como tantas otras, solo que ésta aparecía como una canción para el mundo global, de acogida a todos, vinieran de donde vinieran, porque por allí pasaban personajes populares reales de Barcelona, como <strong>la Moños,</strong> junto a los personajes de los TBO que leíamos y los de los comics americanos, <strong>Peter Pan, Moby Dick, Pulgarcito, Tarzán, </strong>la mona<strong> Chita, </strong>la familia<strong> Ulises, Carpanta, Superman</strong> e, incluso, la emperatriz <strong>Sissi</strong>. Aquel disco de <strong>Jaume Sisa</strong> le abrió las puertas al reconocimiento musical.</p><p>Solo por<em> Quasevol nit pot sortir el sol</em>, <strong>Sisa </strong>merece pasar a la historia. Porque muchas historias la han recorrido: como canción infantil, como himno, como banda sonora del Salón del Cómic en Barcelona... Este año, en el que se cumple el 50 aniversario de la muerte de Franco, el 50 aniversario de la famosa huelga de actores, el 50 aniversario de la derrota yanqui en Vietnam (y vendrán otras derrotas, pese a Trump), también se cumple el 50 aniversario de esta canción, de este disco.</p><p>Su autor, como buen culo inquieto y experimental, combinó las canciones y las giras musicales con el teatro, de la mano de <em>Dagoll Dagom</em> (<em>Antaviana, La nit de san Joan</em>...) Así siguió hasta que un buen día aterrizó en Madrid un cantante de boleros llamado <strong>Ricardo Solfa</strong> y, mientras, <strong>Jaume Sisa</strong> se fue a un asilo durante una temporada, aunque de vez en cuando reaparecía en Madrid vestido con un pijama. Pero Ricardo Solfa, gran amigo del anterior, existió, porque tenía un DNI con su nombre. Y eso es razón suficiente para saber que no era un heterónimo, sino otra persona. Nadie puede contradecir a la policía.</p><p>Luego <strong>Sisa</strong> reapareció de nuevo en su ciudad natal (¿he dicho que nació en el Poble Sec, igual que<strong> Serrat</strong>?), vinieron otras canciones, algunas de similar caladura del <em>Quasevol nit,</em> como el himno a los <em>boletaires</em> o un último y magnífico disco, de despedida, de un momento diferente de Sisa con canciones hondas, profundas, aunque sin saber por qué, sin la trascendencia comercial de aquella. El éxito, el reconocimiento, el dar con la tecla, solo se sabe a posteriori. Entonces es fácil analizarlo, pero apriori es muy difícil buscarlo. Aunque quizá sea porque Sisa no ha cambiado, pero nosotros sí y nos cuesta encontrar la belleza y la profundidad entre tanta cultura superficial.</p><p>Mientras, el mundo aquí sigue, a vueltas contra los inmigrantes, en vez de invitarles a pasar, en vez de decirles que mi casa es la vuestra; y se olvida que todos somos habitantes del mismo mundo, pertenecemos todos a él, al cosmos, a las galaxias, al universo… Así que permítanme que exprese mi admiración por un cantante que supo hablarnos de todo ello hace 50 años y que, aprovechando su estancia de unos días en Madrid, quiso charlar sobre todo ello.</p><p>Hablamos del disco, que salió en el mes de febrero de 1975,<em> Quasevol nit pot sortir el sol</em>, que incluía también canciones como el <em>Setè cel, Cançó de la Font del Gat, El fill del Mestre</em>, y otras. Pero fue la canción que se salía de los cánones establecidos, que duraba más de lo debido, la que se convirtió en un himno, la que tuvo más impacto emocional en la sociedad, y no solo la catalana. Así que se me ocurrió preguntarle varias cuestiones, a sabiendas de su carácter provocador e iconoclasta, que es su manera de ocultar su sensibilidad, la que encontramos en sus canciones, pero que en público procura no mostrarla. </p><p>Así que le pregunté si era consciente de que esa canción iba a suponer un antes y un después en su carrera. Y <strong>Sisa </strong>respondió:</p><p>“No tenía ni la menor idea de lo que hacía. Yo era un hombre inconsciente, inocente, que aspiraba a que alguien me hiciera caso, simplemente, y el resultado fue el que fue, para sorpresa mía”.</p><p><strong>Contigo se inició la canción galáctica, ya fuera rock o canción de autor. ¿Cómo definirías tú lo galáctico? ¿Te sigue moviendo esa faceta? Háblame de tu fascinación por el universo y los descubrimientos de astrofísica.</strong></p><p>Lo galáctico, o sea, el punto de vista galáctico es una metáfora astronómica, pero no tiene que ver directamente con los astros y el universo. En dos palabras, abarca la totalidad de la galaxia desde todos los puntos de vista, incluyendo todas las opiniones, comprensiones, ideas, pensamientos y sentimientos que se pueden abarcar. No aspiro a la totalidad cósmica porque me parece demasiado. Una galaxia es la representación astronómica de una serie de objetos dentro de los cuales estamos nosotros. Eso me sirvió para empezar a establecer esa conexión. Estoy intentando desarrollar este concepto a lo largo de mi vida y espero que algún día lo conseguiré.</p><p>(Mientras tanto, se reúne con astrofísicos, intenta entender de qué va el universo en expansión, los agujeros negros, los horizontes de sucesos o el efecto Dopler. Hemos tenido más de una charla relacionada con ello)</p><p>Cuando le pregunté si creía que había aportado a la canción de autor un aspecto onírico o mágico, esto fue lo que me contestó:</p><p>“Yo soy más bien antimaterialista, soy más partidario de los sueños y las nubes que de la tierra, quizá de ahí se desprende ese aroma por volar, que es lo que me ha hecho como soy. Naturalmente eso se percibe en mi obra. Me interesan los sueños y lo volátil más que lo terráqueo”.</p><p><strong>¿Cómo marcó la infancia tus canciones? </strong></p><p>Naturalmente mi infancia marcó mis canciones, mi adolescencia, como en cualquier biografía. No sabría definirlo más allá de que desde los 5 años tenía ya una vista precaria, lo que me indujo a ser un niño un poco diferente. A otro niño y a mí nos llamaban gafotas, éramos los únicos que no podíamos meternos de portero de fútbol, teníamos que ser delanteros. Eso me marcó.</p><p><strong>Has tenido muchos compañeros de viaje: Ricardo Solfa, cantante de boleros, Armando Llamado, Ventura Mestre… ¿Cuál de ellos te ha caído mejor? ¿Los echas de menos?</strong></p><p>Los echo de menos como sombras del pasado. El que me cae mejor es Ventura Mestre que ha debido de fallecer, era muy mayor, un terrateniente de Tarragona, un <em>bon vivant</em>, un hombre feliz, alegre, partidario de la vitalidad, de la fiesta y de pasar en esta vida lo mejor que se pueda sufriendo lo menos posible. Este hombre escribió algunos textos sobre mí. Por eso me cae tan simpático.</p><p><strong>En el mundo artístico has hecho un poco de todo: cantante de orquesta, compositor, teatro, programas de TVE, podcast de radio, has escrito y publicado, te han dado premios ¿Te queda algo pendiente? </strong></p><p>Conocer a la virgen María de cerca, incluso en la intimidad, no con un ánimo procaz, sino por curiosidad, como el cuento de Pessoa donde el diablo tiene un diálogo con la virgen y es muy instructivo.</p><p><strong>¿A quién te falta por dar la bienvenida a tu casa? ¿A quién o qué no invitarías?</strong></p><p>Yo a mi casa invitaría a todo el mundo a condición de que no viniera nadie.</p><p>(Tuvo que salir, al fin, su otra parte, la provocadora, sobre todo después de hablar de su infancia, no vaya a ser…).</p><p>El día 28 de febrero se publica de nuevo el disco que catapultó la carrera musical de <strong>Sisa</strong>. Lo hace una discográfica independiente catalana, <strong>Satélite K</strong>, y se puede conseguir a través de su web. No se lo pierdan, es una tirada limitada.</p><p>Y por si hay alguna gente, que la habrá, sobre todo entre las generaciones más jóvenes a las de aquella época, que no la conozca, aquí hay un enlace para escuchar la canción. Y hagan como yo cuando la canto: añadan los personajes que quieran. Yo suelo añadir <em>A Jaume Sisa en patinet.</em></p><p><em><strong>* Carmen Peire</strong></em><em> es escritora. Su último libro es 'Mapas de asfalto</em>' <em>(Menoscuarto).</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2025 20:00:10 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Carmen Peire]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Jaume Sisa, cuando de noche podía salir el sol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,discos,Industria discográfica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres cobran un 20% menos que los hombres en la industria musical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/mujeres-cobran-20-hombres-industria-musical_1_1375046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/02852d7c-14fb-4f24-b465-36abd10f0508_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres cobran un 20% menos que los hombres en la industria musical"></p><p>La <strong>brecha salarial de género </strong>en la industria musical supera el 20%, lo que supone que<strong> los hombres cobran alrededor de 8.000 euros más que las mujeres</strong>, que se encuentran diversos obstáculos en el sector, según el II Estudio de género en el sector elaborado por la Asociación MIM en colaboración con YouGov.</p><p>Además de un menor salario, las trabajadoras de la industria se encuentran otras barreras como la falta de contactos o escasa información de los procesos de selección, lo que redunda en la <strong>discriminación, precariedad y sobrecualificación</strong> que ya se señalaban como problemas fundamentales en el anterior informe, según informa Europa Press. </p><p>Asimismo, un 81% de las mujeres de la industria afirma que ha tenido que renunciar a aspectos de su vida anterior por trabajar en el sector, haciendo concesiones a nivel personal y social en el ámbito del ocio y de las relaciones sentimentales. Esta cifra se sitúa por encima tanto de la de sus compañeros hombres como de la del total de la población española.</p><p>Todos estos obstáculos "minan las posibilidades de las trabajadoras de tener continuidad laboral dentro de la industria y de ocupar determinados cargos", advierte también el estudio, que avisa de que <strong>solo un 14% de mujeres del sector asegura no haber tenido ninguna barrera de contratación</strong>.</p><p>Según el informe, solo un 30% de las empresas de la industria de la música han adoptado medidas para frenar esta desigualdad y la mayoría de mujeres las define como insuficientes, mientras otras denuncian que sus empresas "ni siquiera han contemplado la opción de poner en práctica estas acciones".</p><p>Por el contrario, los hombres del sector califican las medidas tomadas como adecuadas y consideran que se están cumpliendo de forma cualitativa y no solo para cubrir los cupos de paridad.</p><p>Sobre la repercusión de la pandemia en la situación laboral de la industria, el estudio señala que aunque se han intentado paliar los efectos con una<strong> mayor flexibilidad </strong>que en otros ámbitos, esto no ha sido suficiente para frenar la gran cantidad de despidos.</p><p>Así, <strong>el 44% de las trabajadoras se ha planteado cambiar o han cambiado de trabajo</strong> durante el periodo de pandemia, <strong>frente al 28% de los hombres.</strong></p><p>Además, un 81% de mujeres de la industria indica que, en términos de salud mental, los efectos han sido negativos, cifra cuatro puntos por encima de la de los hombres (77%) y muy superior a la del resto de la población española (69%).</p><p>En este contexto, el estudio ha abordado la conciliación del trabajo con la vida familiar, con la implantación del teletrabajo o la reducción de jornada, que sí han sido valoradas de forma positiva por el 69% de los trabajadores y trabajadoras del sector.</p><p>Por otro lado, la media de edad de las mujeres que se dedican a la industria de la música es inferior a la de los hombres, al tiempo que están, en términos generales, <strong>más formadas que sus homólogos masculinos</strong>, tanto en formación específica reglada como en conocimiento de lenguas extranjeras.</p><p>Tal y como advierte el estudio, esto no se traduce en trabajos más estables, ni mayores ingresos sino que, por el contrario, <strong>las mujeres tienen mayores dificultades a la hora de mantener un trabajo a largo plazo en el sector</strong> en comparación con los hombres.</p><p>Igualmente, refleja que las formas de autoempleo tienen un peso particularmente importante en la industria, y que el techo de cristal sigue siendo uno de los principales problemas a los que se enfrentan las trabajadoras en su carrera, ya que hay ciertos roles y posiciones que son desempeñadas en su mayoría por hombres, siendo pocas las mujeres que llegan a puestos directivos o de mando, según el informe.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Nov 2022 16:29:14 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres cobran un 20% menos que los hombres en la industria musical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Industria discográfica,Discriminación,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aumentan un 12% las ventas de música en 2022, pero se ralentiza el crecimiento del 'streaming']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/aumentan-12-ventas-musica-2022-ralentiza-crecimiento-streaming-promusicae_1_1316125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/81a9a0fa-9d6e-437f-9750-c8cff0c3d7ac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aumentan un 12% las ventas de música en 2022, pero se ralentiza el crecimiento del 'streaming'"></p><p>Los españoles<strong> dedicaron 191,5 millones de euros al consumo de música</strong>, tanto en formatos digitales como en la compra de soportes físicos, aunque se aprecia una ralentización del consumo en <em>streaming</em>. Estos ingresos suponen para la industria musical española un 12,4% de aumento con respecto al mismo periodo en 2021 –170,5 millones de euros–.</p><p>Este crecimiento viene determinado por el <strong>buen comportamiento del mercado digital,</strong> que<strong> crece casi un 15%</strong> liderado por el <em>streaming</em>, y que supone ya el 87% del total del mercado –dos puntos más de cuota frente al mercado físico respecto del año pasado (85,2%)–, según los datos de la asociación de Productores de Música de España.</p><p>Frente al <strong>aumento de las ventas en soporte digital</strong>, se ha registrado un<strong> ligero descenso de las físicas</strong> (-0,6%) que no han crecido, pese al gran comportamiento del <strong>vinilo</strong>, que <strong>crece un 25% </strong>y que ya suponen más de la mitad del total del mercado físico.</p><p>El <strong>mercado digital alcanza este semestre un valor total de 166,5 millones de euros</strong>, lo que implica una subida de un 14,6% respecto al año anterior –145,3 millones–. Y, dentro de consumo digital destaca el de <em>streaming</em>, que sube un 15,2% y se sitúa de nuevo a la cabeza de las preferencias de los compradores a la hora de escoger cómo consumir su música favorita.</p><p>De hecho, <strong>81,2% de ingresos generados por los soportes digitales provienen del </strong><em><strong>streaming </strong></em>de audio, en sus modalidades de suscripciones premium y financiadas por publicidad –135,2 millones–, y un 17,1% del consumo de vídeo en <em>streaming </em>–28,5 millones– , participación que sigue siendo baja a tenor del impacto de la modalidad de acceso a la música en <em>streaming</em>. El <strong>1,7% restante lo completan las descargas permanentes de canciones, álbumes y vídeos y los productos para móviles</strong> (tonos de llamada y escucha).</p><p>Pero, pese a estos resultados positivos<strong>, el ritmo de crecimiento del mercado digital se ha ralentizado </strong>de forma significativa respecto de los dos años anteriores –en 2020 el incremento fue de un 19% y en 2021 de un 20%– y, en especial, si se compara con las tasas previas a la pandemia, ya que en 2019 la subida fue superior al 30%.</p><p>Respecto a vinilos y cedés, después del "rebote" experimentado en el primer semestre de 2021 tras el desplome de 2020, derivado del cierre de tiendas y el confinamiento, <strong>en este primer semestre se observa que las ventas físicas se estancan y, de hecho, caen ligeramente (-0,6%).</strong></p><p>Así, la venta de soportes físicos pasó de 25,2 millones en la primera mitad de 2021 a 25 millones de euros en esta del 2022, lo cual quiere decir que <strong>continúan por debajo de los niveles pre pandemia, que fueron de 32,7 millones de euros</strong> en el primer semestre de 2019, situándose por debajo de estos en un 23,5%. El sector dejó de ingresar 14 millones en 2020, y dos años después sólo ha conseguido recuperar la mitad.</p><p>Todo ello a pesar de un nuevo <strong>crecimiento espectacular de las ventas de vinilos</strong>, que en su continuado auge en las preferencias de los compradores suben un 25,6% y representan ya unos ingresos de 13,6 millones de euros. Así, un <strong>54% de los discos físicos que se venden en las tiendas son ya vinilos</strong>, quedando por primera vez desde 1991 por encima del CD (44%), cuyas ventas caen un 20,8% hasta los 11,1 millones de euros.</p><p>Para Antonio Guisasola, presidente de Promusicae,<strong> "es evidentemente una buena noticia poder seguir ofreciendo cifras de crecimiento de dos dígitos"</strong>, pero ha admitido que "resulta preocupante empezar a ver señales de estancamiento en la recuperación de un sector que aún no se ha sobrepuesto a la crisis que empezó en 2001".</p><p>Asimismo, Guisasola ha reconocido que la <strong>incertidumbre económica general "no invita a ser optimistas".</strong> "Nos va a costar más devolver el mercado español a la posición que por historia, riqueza y diversidad le corresponde", ha indicado el presidente de Promusicae, quien ha destacado también como<strong> reto "la fuerte competencia de la música en español que no se </strong><a href="https://www.infolibre.es/politica/70-mujeres-industria-musical-espana-cobran-sueldo-medio-hombres-estudio_1_1194050.html" target="_blank" ><strong>produce en España.</strong></a></p><p>"Aunque se celebra el éxito internacional de una música que también es nuestra, ahora más que nunca se hace necesario contar con <strong>incentivos a la producción local </strong>que nos permitan situar a nuestros artistas en ese contexto fuertemente internacionalizado y global", ha explicado Guisasola.</p><p>Respecto del soporte físico, ha reconocido que es "especialmente preocupante la evolución este mercado que, en una situación de estancamiento de las ventas, se enfrenta a una escalada de precios de las materias primas y de los costes de distribución que se va a cebar en este nicho de mercado".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 11:55:24 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Aumentan un 12% las ventas de música en 2022, pero se ralentiza el crecimiento del 'streaming']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Cultura,Industria discográfica,Industria cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniela Bosé: “El silencio es muy necesario para equilibrar la mente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/daniela-bose-silencio-necesario-equilibrar-mente_1_1295615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/558c8766-ae3e-4b86-a2f4-3161fa8a26cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Daniela Bosé: “El silencio es muy necesario para equilibrar la mente”"></p><p>Hombres G, Pablo Alborán, Beatriz Luengo, Izal, Mecano o Rozalén. Todos artistas de éxito y todos unidos por el nombre de Daniela Bosé. Ella ha sido una de las más importantes ejecutivas musicales de España en las últimas décadas, y en su haber están las firmas de algunos de los artistas más conocidos en nuestro país. <strong>Bosé fue la directora más joven de una discográfica en España y una de las pocas mujeres en conseguir llegar a un alto puesto en la industria</strong>. </p><p>Precisamente, todavía a pocos años de su salida del circuito musical privado, seguía sintiéndose muy sola en un mundo de hombres. Por eso dirigió la creación de <em>Mujeres en la música</em>, una película documental donde se narran 14 historias de mujeres que han conseguido romper ese techo de cristal. Además de su labor en el sector privado, también se adentró en el servicio público asesorando a la Ministra de Cultura Ángeles González-Sinde durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero. </p><p>Sobrina de Lucía Bosé, actualmente dirige uno de los recintos culturales más importantes de España, <strong>el Palacio de Vistalegre en Madrid</strong>, con capacidad para casi 15.000 espectadores. Este lugar ha acogido en los últimos años innumerables conciertos y ha hecho vibrar y disfrutar en ellos a miles de personas, creando momentos inolvidables tanto para los asistentes como para el mundo de la música. Hoy es ella la que intentará darnos una ventana de optimismo en el mundo tan pesimista en el que vivimos.</p><p>“Para mí, <strong>el verano es un momento especialmente familiar,</strong> ya que se juntan en nuestra casa  los sobrinos, que viven en distintos países del mundo y les organizo actividades de todo tipo y según las edades”, comenta a <strong>infoLibre</strong>. En ellos se refugia para ver la vida un poco más positiva. Sobre todo disfruta yendo al cine con ellos, donde nos cuenta que ya es costumbre reservar una fila entera de la sala para todos. Con sus sobrinos también se divierte cocinando y fomentando sus dotes culinarias: “este año ha habido un día de competición de pizzas y otro de pastas. Y al final nos divertimos todos porque, además de comer muy bien, incluimos votaciones secretas para elegir las mejores”.</p><p>Todo ello, admite, lo hace fijándose en sus padres: “Hicieron lo mismo con nosotros y nuestros primos, <strong>haciendo que fueran unos veranos inolvidables</strong> y marcaron la amistad entre nosotros que aún perdura”.</p><p>Además de con sus sobrinos, Bosé también tiene tiempo en verano para estar con sus amigos y amigas y ver la tele, algo que por trabajo no suele poder hacer a lo largo del año. Pero sobre todo, encuentra mucha paz y serenidad en sus vacaciones en Estados Unidos, “en el campo-playa" en un entorno en el que se mueven "andando o en bicicleta”, y donde puede ver “animales como <strong>ciervos, pavos salvajes, hasta ballenas y focas</strong>”. Considera el verano muy importante porque en un mundo tan ruidoso como el suyo -música en el coche, en la oficina, en los conciertos- y el de todos en realidad, "<strong>el silencio es muy necesario para equilibrar la mente</strong>”.</p><p>Bosé cree que es imposible abstraerse de determinadas situaciones negativas, en particular cuando se dilatan en el tiempo, pero opina que de esos “<strong>problemas hay que ocuparse, no solo preocuparse</strong>, y como dice un dicho italiano, <em>fare buon viso a cattiva sorte </em>(hay que poner buena cara a la mala fortuna)”. Por ese motivo “lamentarse no sirve de nada, mejor afrontar las situaciones”, añade. </p><p>También ve positivo mirar con perspectiva nuestros problemas y pone el ejemplo de “cuando te crees que llevas en tus hombros los problemas del mundo y a un amigo le detectan algo malo y sale de esa enfermedad". "Ahí es cuando aprecias más las cosas y das gracias. Y yo he tenido esa suerte, no perder a alguien al que quiero”, revela. Otro consejo que nos da es “saber que los problemas de uno siempre parecen los más importantes, pero con mirar alrededor <strong>hay veces que hasta das gracias por tener los tuyos,</strong> que tampoco son tan graves”.</p><p>Por último, la directora del Palacio de Vistalegre admite <strong>no estar constantemente informada, aunque suele leer los titulares</strong> para enterarse de las noticias, una costumbre que comenzó en la pandemia y continúa porque “al final eres incapaz de aguantar todas esas noticias y te vuelves insensible”. Lo que sí hace es escuchar por las mañanas el <em>Informativo matinal para ahorrar tiempo</em> de <a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/angel-martin-salud-mental-libros_128_1214141.html" target="_blank" >Ángel Martín</a>, el cual, confiesa, <strong>siempre le saca una sonrisa</strong>, además de enterarse de la actualidad en poco tiempo. Para Bosé, es clave encontrar, cada uno el suyo, ese "punto intermedio entre la información y la sobreinformación”.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8bd07622-c388-4d86-b16f-0d0167e95687]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Aug 2022 19:03:05 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Daniela Bosé: “El silencio es muy necesario para equilibrar la mente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Industria discográfica,Un rayo de sol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música grabada en España deja de ingresar 50 millones de euros en 2020 por la pandemia y el 'streaming' se estanca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/musica-grabada-espana-deja-ingresar-50-millones-euros-pandemia-streaming-estanca_1_1195416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1ec4c78f-14f1-4ae2-9598-8577c24142e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La música grabada en España deja de ingresar 50 millones de euros en 2020 por la pandemia y el 'streaming' se estanca"></p><p>La<strong> industria de la música grabada </strong>ha cerrado el ejercicio de 2020 con unos<strong> ingresos totales de 354 millones de euros</strong> en España, una cifra que supone una mejoría del 4,4% respecto a los 339 millones del año anterior, pero que debido a la pandemia de coronavirus ha dejado de ingresar en torno a 50 millones de euros, según informa Europa Press. </p><p>Así lo ha anunciado <strong>Promusicae</strong>, la entidad que agrupa a más del 95% del mercado discográfico español, contabilizando las ventas de música en formato digital y físico (en valor de precio de venta al público), las sincronizaciones (utilización de música en publicidad o creaciones audiovisuales) y los ingresos derivados de la gestión de derechos de propiedad intelectual de artistas y productores.</p><p>"El sector de la música grabada logra con estos resultados <strong>superar un año repleto de dificultades</strong> que comenzaron desde el mismo inicio de la pandemia, con las tiendas cerradas en todo el país, la venta de soportes físicos prácticamente paralizada y con una acusada caída del consumo de streaming durante los meses iniciales del confinamiento", han explicado desde la asociación.</p><p>Desde 2014, la industria se recuperaba de una profunda crisis acumulando año tras año notables incrementos que culminaron en 2019 con una subida de ingresos del 22,5% con respecto al ejercicio previo. No obstante, la proyección para este 2020 pronosticaba un porcentaje de crecimiento similar que <strong>finalmente se ha visto truncado por la pandemia</strong>.</p><p>Las pérdidas directas ocasionadas al sector por el confinamiento y las posteriores restricciones al comercio, el turismo y hostelería, han supuesto 32 millones de euros entre el <strong>desplome de las ventas físicas </strong>y el descenso de ingresos por derechos de propiedad intelectual.</p><p>Como consecuencia de los menores ingresos por streaming en los primeros meses de la pandemia, las pérdidas totales estimadas del sector de la música grabada llegarían a los 50 millones de euros. Por tanto, en ausencia de la crisis provocada por el covid-19, los<strong> </strong>ingresos del sector <strong>habrían superado los 400 millones de euros</strong>.</p><p>"Afortunadamente, la tendencia pudo revertirse con el paso de los meses gracias, en parte, al alto nivel de digitalización del mercado, fruto del esfuerzo de adaptación a los gustos de los usuarios realizado a lo largo de los últimos años, junto a un incesante<strong> lanzamiento semanal de novedades musicales </strong>que llegaron con normalidad a las plataformas de streaming y animaron el consumo", ha matizado.</p><p>Promusicae ha lamentado que, "contra todo pronóstico", el consumo de música en streaming, una tecnología que <strong>no se vio afectada</strong> por las limitaciones impuestas por la crisis del covid y que seguía disponible, cayó durante las semanas de confinamiento más duro.</p><p><strong>Caída de premium en streaming</strong><em>premium </em><em>streaming</em></p><p>"Lo hizo especialmente entre los suscriptores premium, mientras que la modalidad financiada por publicidad<strong> se vio lastrada por la caída de los ingresos publicitarios</strong>", ha afirmado. Este hecho frenó las previsiones optimistas de crecimiento a principio de año, después de haber encadenado varios ejercicios de incremento del consumo.</p><p>Con el asentamiento de la <em>nueva normalidadel streaming se ha recuperado, aunque a un ritmo menor al previsto, subiendo finalmente un 24,4% (frente al 32% del año anterior) y generando 250,8 millones de euros, una cifra que supone por sí sola el 96,8% del total del mercado digital.Las suscripciones de pago (157,4 millones) han vuelto a crecer, en concreto un 13,5%, pero menos que en 2019, cuando la subida fue del 35%. El audio financiado por publicidad ha evitado la caída y anotó 55,8 millones, en gran medida por el aumento del uso de música en redes sociales (Tik Tok, Instagram, Facebook o Snapchat), y las visualizaciones de vídeos (37,5 millones) completaron los ingresos en este apartado.Un 82,4% del total de las ventas de la música grabada en España es ya digital, alcanzando los 259 millones si se le suma las descargas de canciones, álbumes y vídeos (5,2 millones) y los productos para móviles, tonos de llamada y espera (2,9 millones), apartados que mantienen su tendencia decreciente de los últimos años. Como dato relevante, las plataformas digitales cuentan ya con 3,7 millones de suscriptores de pago en España.Unas cifras "modestas""La música grabada ha logrado sobreponerse a un año complicado para la economía, con un camino cargado de obstáculos que ha supuesto un nuevo desafío para la industria. Llegar con la lección aprendida, después de los años de crisis sufridos y de reinvención, nos ha dado cierta ventaja", ha reconocido el presidente de Promusicae, Antonio Guisasola."Para los artistas y para los que nos dedicamos a dar curso a su torrente creativo es la mejor recompensa, como lo es para la cultura y la economía española. A pesar de todo, siguen siendo unas modestas cifras para la venta de música, pero no olvidemos que representan una fuente de ingresos primordial, que permiten continuar la actividad en una situación completamente distinta a todo lo que hayamos vivido antes", ha señalado.Por otra parte, el mercado mundial de música grabada creció en el último año un 7,4%, según se desprende del Global Music Report 2021 presentado en Londres por IFPI. Las cifras globales de ingresos ascienden a 21.600 millones de dólares, destacando el crecimiento del streaming que ya contabiliza 443 millones de usuarios de suscripciones de pago en todo el mundo.</em><strong>el streaming se ha recuperado</strong></p><p><strong>el aumento del uso de música en redes sociales</strong></p><p><strong>su tendencia decreciente</strong></p><p><strong>Unas cifras "modestas"</strong></p><p><strong> ha supuesto un nuevo desafío para la industria</strong></p><p><strong>unas modestas cifras para la venta de música</strong></p><p><strong>21.600 millones de dólares</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Mar 2021 16:23:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La música grabada en España deja de ingresar 50 millones de euros en 2020 por la pandemia y el 'streaming' se estanca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria discográfica,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Llapart nos propone escuchar 'Un soplo en el corazón`, el único disco de Family]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/maria-llapart-propone-escuchar-soplo-corazon-unico-disco-family_1_1186865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d5423e02-b3b6-4a14-98af-1ae410fa8092_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Llapart nos propone escuchar 'Un soplo en el corazón`, el único disco de Family"></p><p>“Vivo con un melómano y un día me hizo un regalo. Abrió el tocadiscos y puso un vinilo. <em>Un soplo en el corazón</em>, de Family”, explica María Llapart sobre el único disco de la banda. Publicado en 1993 por la discográfica<a href="https://elefantrecordsclassics.bandcamp.com/album/un-soplo-en-el-corazo-n" target="_blank"> Elefant Records</a>, es la recomendación de la periodista de laSexta dentro de la sección <a href="https://www.infolibre.es/tags/secciones/la_cultura_hara_libre.html" target="_blank">La cultura te hará libre</a>, en la que politólogos, historiadores, políticos y periodistas invitan a sumergirse en distintas obras culturales este extraño verano.</p><p>Llapart ha sido, durante los meses estivales, la cara visible de <em>Al Rojo Vivo</em>, en sustitución de Antonio García Ferreras durante las vacaciones. Además de su participación en el programa, la periodista escribe la sección <a href="https://www.lasexta.com/el-muro/maria-llapart/" target="_blank">El patio</a> dentro de <em>El Muro</em> de laSexta, cadena en la que trabaja desde 2007.</p><p>“<strong>Empezaron a sonar los acordes que más felices me hacen</strong>. Tan sencillos, tan sutiles, tan ochenteros, tan ausentes de recursos efectistas. Y las letras que me transportan a lo bello, a lo importante, hacen vibrante lo cotidiano”, remarca Llapart acerca de la música del dúo formado por Iñaki Gametxogoikoetxea y Javier Aramburu. “Regálense una hora. Pongan el disco y escuchen lo que dice”, agrega. Como la canción <em>Viaje a los sueños polares</em>, de la que cita versos que los autores donostiarras escribieron para esta pieza: “Cuando pese demasiado la rutina. El trabajo y la vida en la ciudad. Nos iremos en un viaje infinito con esa tonta sensación de libertad.”</p><p>Gametxogoikoetxea y Aramburu formaron pareja musical durante cinco años, en los que sólo vio la luz <em>Un soplo en el corazón</em>. “Family solo hizo un disco,<strong> huyeron de los flashes</strong> y de los sitios de moda. Se retiraron posiblemente a una vida tan sencilla y hermosa como sus canciones”, destaca María Llapart sobre el grupo musical de Donostia, que en 2003 reeditó el disco por su décimo aniversario.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8224a0b2-2e66-4a17-a756-b1312e93a486]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[María Llapart nos propone escuchar 'Un soplo en el corazón`, el único disco de Family]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria discográfica,Periodismo,La cultura te hará libre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los éxitos de Prince que Prince nunca cantó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/exitos-prince-prince-canto_1_1171480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d9990792-3864-4e18-b3e1-0f366e315acc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los éxitos de Prince que Prince nunca cantó"></p><p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=v0KpfrJE4zw" target="_blank">"Little red Corvette"</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rblt2EtFfC4" target="_blank">"1999"</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=S6Y1gohk5-A" target="_blank">"Purple rain"</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?time_continue=6&v=CkrT9u7ms1c" target="_blank">"Kiss"</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bfHsF6FKgb4" target="_blank">"Sexy MF"</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_jCuroTbqBI" target="_blank">"U got the look"</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=aXJhDltzYVQ" target="_blank">"Let's go crazy"</a>... La cantidad de <em>hits </em>que Prince fue capaz de componer y tocar desde sus comienzos a mediados de los años setenta hasta su muerte a los 57 años, en 2016, en su estudio de Paisley Park, resulta abrumadora. Pero a esos éxitos que él mismo popularizó habría que sumar una nutrida lista de <strong>temas que decidió regalar a otros artistas </strong><em>regalar </em>y cuya autoría llegó incluso a mantener en secreto. Entre ellos estaría<strong> "Nothing compares 2 you"</strong>, el tema cedido a The Family, un grupo formado por el propio Prince, y regrabado luego por Sinéad O'Connor, que quedaría ya para siempre unida a la canción. Pero también "Manic monday", popularizado por The Bangles, "Sex shooter", interpretado por Apollonia 6 —otra banda impulsada por el artista—, "The glamorous life", de Sheila E., o "Jungle Love", de The Time —de nuevo, reunidos por Prince—. </p><p>El disco póstumo <em>Originals </em>recoge estos y otros temas, hasta 15, 14 de ellos inéditos, y lo hace en su versión original:<strong> la grabada por Prince</strong> a menudo con la única voluntad de mostrar el tema a quienes serían sus intérpretes. El proyecto forma parte del trabajo arqueológico con su archivo, conocido como <em>The Vault</em>, una especie de caja fuerte en la que el prolífico músico comenzó a guardar sus grabaciones inéditas y maquetas desde principios de los ochenta, antes incluso de la película<em> Purple rain</em>, que le lanzaría definitivamente al estrellato en 1984. En 2017, Warner Music lanzó una remasterización del disco del mismo nombre, que incluía canciones inéditas y rarezas de esa misma época. En 2018, la compañía publicaba la versión grabada por Prince de "Nothing compares 2 you", descubierta en una cinta de 1984. La buena recepción de los fans empujó a los responsables del archivo, los tenedores de los derechos y la discográfica a seguir buscando estas grabaciones perdidas. </p><p>"Pensamos que sería bonito para los fans poder escuchar más de lo que hizo para otros artistas y que no formaba parte de los álbumes de Prince en sí", explica por teléfono a este periódico Michael Howe, antiguo ejecutivo discográfico y colaborador de Prince, hoy archivista responsable de The Vault. El trabajo de rastreo ha durado, estima, "cuatro o cinco meses", está disponible desde el 7 de junio de forma exclusiva <a href="https://tidal.com/browse/album/110361100" target="_blank">en la plataforma Tidal</a>, y a partir el 21 de junio estará disponible también en formato físico y otras compañías de <em>streaming</em>. El hecho de que estos dos proyectos hayan sido los primeros en abordarse tras la muerte del artista tiene que ver, primero, con una investigación "cronológica" del fondo audiovisual: Prince empieza a conformarlo a principios de los ochenta, y esta es también una de sus etapas más prolíficas. "Esta <strong>aproximación cronológica</strong> es la más sensata, pero también pasa que las cintas que son más antiguas son potencialmente las más dañadas, así que hay que trabajar con ellas antes", explica, comparando su trabajo con el de un conservador de una pinacoteca. Pero hay también, confiesa, ciertos <strong>intereses comerciales</strong> que provocan que se "cambie el foco" para "cumplir los planes". </p><p>Eso es lo que ha pasado en este disco, que reúne canciones grabadas entre 1982 ("Gigolos get lonely too", para The Time) y 1991 ("Love... thy will be done", para Martika), aunque la mayoría pertenecen al <strong>periodo 1983-1985</strong>. Quizás<strong> "Nothing compares 2 u"</strong> sea el tema más conocido de la lista, y es también el que más se ha transformado entre su versión original y la más popular, la grabada por O'Connor en 1990. Prince cedió la canción a The Family, una de las primeras bandas que firmaron con su discográfica, <strong>Paisley Park Records</strong>, <a href="https://www.billboard.com/articles/news/7341793/prince-paisley-park-records-retrospective" target="_blank">el otro gran proyecto del artista</a>, un espacio en el que vio la posibilidad de combinar su visión de negocio con su imparable producción musical, que excedía su propia carrera. Pero aquel grupo, que Prince había impulsado tras la separación de The Time, también auspiciado por él, tuvo una vida fugaz: su álbum de debut pasó sin pena ni gloria, incluida la después célebre canción, y el grupo se disolvió tras los primeros directos. </p><p>La historia de <strong>"Manic monday" </strong>es muy distinta. A diferencia de la mayoría de los artistas para los que compuso Prince, The Bangles no estaba asociada de ninguna manera a Paisley Park, y la canción fue lo más parecido a un regalo por parte del músico de Minnesota. Este escuchó el primer álbum de la banda, se presentó por sorpresa en uno de sus conciertos y poco después les hizo llegar el tema, que firmó como Christopher. La versión de The Bangles resulta casi un calco de la maqueta que se puede escuchar en <em>Originals</em>, quizás algo más luminosa, y el invento funcionó: como <em>single </em>de <em>Different light,</em> llevaría al álbum a alcanzar el <strong>triple disco de platino</strong> en 1986. De la misma forma, <strong>"The glamorous life"</strong> llegó a ser el número 1 de las listas dance bajo la voz de Sheila E —también protegida de Prince— en 1984, y la versión final reproduce casi al detalle la primera maqueta del compositor. </p><p>Michael Howe está especialmente orgulloso de la recuperación de otro tema compuesto para Sheila E, <strong>"Noon rendezvous",</strong> también perteneciente al disco<em> The glamorous life. </em>"No estaba seguro de que existiera una grabación", cuenta, "aunque esperaba que fuera así porque hubo un par de ocasiones en las que Prince la interpretó en directo, así que tenía esperanzas. Y afortunadamente la encontramos". A veces, el hallazgo depende de la casualidad: el archivista cuenta que muchas de las cintas "<strong>no están etiquetadas correctamente</strong> o no lo están en absoluto", lo que, combinado con el frenesí creativo del músico, hacía que en una misma grabación se encontraran temas muy diversos: "Esto era muy sorprendente al principio, hace como año y medio, y ahora no tanto, porque de alguna manera nos hemos acostumbrado".</p><p>Aunque las grabaciones de <em>Originals </em>son todas inéditas, eso no significa que las versiones sean completamente desconocidas. Algunas, como la de "The glamorous life", han ido transmitiéndose durante décadas, como una especie de contrabando, entre los más entregados <strong>coleccionistas </strong>del legado de Prince. "La mayor parte de lo que corre por ahí tiene <strong>una calidad de audio malísima</strong>", objeta Howe, "como de una casete que hubiera corrido de mano en mano hace años y años y años, así que creo que incluso para quienes ya las conocen va a ser impresionante escucharlas directamente de la fuente, tal y como fue pensada". El archivista explica que para crear <em>Originals</em>, cuando las propias grabaciones halladas en The Vault solo existían en casete y no reunían la calidad suficiente —"lo que no era poco frecuente, teniendo en cuenta que estaban pensadas para mandárselas a otros artistas y solo tenían fines demostrativos"—, el equipo <strong>tiró de los masters de las versiones finales</strong><em>masters </em>. Como eran a menudo calcos de la maqueta, pudieron combinar estos con la voz de Prince para generar una nueva pieza de mayor calidad sonora. </p><p>De su aprendizaje durante el proceso de investigación, Michael Howe destaca dos aspectos. El primero, "escuchar la voz de Prince en canciones que <strong>definieron la carrera de otros artistas</strong>", y comprender "cuánto del ADN de él hay en ellas". El segundo tiene que ver con <strong>la capacidad vocal</strong> del músico: "Son grabaciones que servían como guía, que se grabaron de manera casual, de una vez, y su voz en ellas es increíblemente buena. Exudaba creatividad, y escuchar estas tomas es una lección de humildad". Algunas de estas canciones, cuenta, fueron compuestas y grabadas en horas, lo que encaja con el relato que hacen los colaboradores de Prince de su método de trabajo por aquel entonces: jornadas interminables <strong>a un ritmo que solo él podía seguir</strong>, con poco sueño y mucho café. La cantante Jill Jones, que fue pareja y colaboradora del artista y grabó su tema <strong>"Baby, you're a trip"</strong>, incluido en <em>Originals</em>, <a href="https://www.nytimes.com/2019/05/29/arts/music/prince-originals-demo-album.html" target="_blank">ha llegado a contar</a> que grabó las segundas voces del tema 1999 en pijama, después de que el músico la llamara a las tres de la mañana. </p><p>Con este segundo disco de archivo en la calle, el equipo sigue buceando en The Vault. ¿Qué más guarda la caja fuerte, hacia dónde enfocan su trabajo? "Es difícil ser específico porque he firmado <strong>contratos de confidencialidad</strong> que limitan lo que puedo decir, lo siento mucho", zanja Howe. Los tesoros del legado de Prince seguirán siendo un misterio. </p><p><strong>Lista completa de canciones en Originals</strong></p><p>1. "Sex Shooter" (grabada en 1983), para Apollonia 6, <em>Apollonia 6 </em>(publicado en 1984)</p><p>2. "Jungle Love" (1983), para The Time, <em>Ice cream castle</em> (1984)</p><p>3. "Manic Monday" (1984), para The Bangles,<em> Different light </em>(1985)</p><p>4. "Noon Rendezvous" (1984), para Sheila E,  <em>The glamorous life </em>(1984)</p><p>5. "Make-up" (1981), para Vanity 6,  <em>Vanity 6</em> (1982)</p><p>6. "100 MPH" (1984), para Mazarati, <em>Mazarati  </em>(1986)</p><p>7. "You're my love" (1982), para Kenny Rogers, <em>They don't make them like they used to</em> (1986)</p><p>8. "Holly rock" (1985), para Sheila E., <em>Krush groove</em> (OST) (1985)</p><p>9. "Baby, you’re a trip" (1982), para Jill Jones, <em>Jill Jones</em> (1987)</p><p>10. "The glamorous life" (1983), para Sheila E., <em>The glamorous life</em> (1984)</p><p>11. "Gigolos get lonely too" (1982), para The Time,  <em>What time is it?</em> (1982)</p><p>12. "Love… thy will be done" (1991), para Martika, <em>Martika’s kitchen</em> (1991)</p><p>13. "Dear Michaelangelo" (1985), para Sheila E., <em>Romance 1600</em> (1985)</p><p>14. "Wouldn’t you love to love me?" (1987), para Taja Sevelle, <em>Taja Sevelle</em> (1987)</p><p>15. "Nothing compares 2 u" (1984), para The Family, <em>The Family</em> (1985)</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Los éxitos de Prince que Prince nunca cantó]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grupos música,Industria discográfica,Música,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un juez desestima la demanda que la primera discográfica de Bebe le había impuesto a la cantante, liberándola de todos sus compromisos con la misma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/juez-desestima-demanda-primera-discografica-bebe-le-habia-impuesto-cantante-liberandola-compromisos_1_1171330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5a2a6e5d-552d-41c2-bc47-ccb04867600e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un juez desestima la demanda que la primera discográfica de Bebe le había impuesto a la cantante, liberándola de todos sus compromisos con la misma"></p><p>El Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid ha desestimado la demanda de la primera discográfica de <a href="http://www.bebeoficial.com/" target="_blank">Bebe</a>, <strong>Trovador Ediciones</strong>, y ha liberado a la cantante de los compromisos contractuales que había adquirido en el año <strong>2003</strong> al entender que resultan <strong>abusivos</strong> para la intérprete, según informa Europa Press.</p><p>Trovador Ediciones demandó a Bebe al entender que todavía debía entregar la totalidad del encargo pactado en un contrato de 2003, cuando la cantante todavía no había publicado su primer álbum <em><strong>Pafuera telarañas</strong></em> (2004), reclamando, además, que se le prohibiese concluir el contrato con otra editora. Bebe publicó con Trovador Ediciones los álbunes: <em>Pafuera telarañas</em>, <strong>Y</strong> (2009) y <em><strong>Un pokito de rocanrol</strong></em> (2012), mientras que, ya en el 2016, <em><strong>Cambio de piel</strong></em> vio la luz con <a href="https://warnermusic.es/" target="_blank">Warner Music</a>. La primera editora de la cantante reclamaba que, en el contrato firmado en 2003, existía el compromiso de grabar cinco álbumes -de los cuales ya había tres publicados- en un plazo de diez años y, además, "presentar y entregar en exclusiva al editor todas las obras de su autoría compuestas durante ese plazo".</p><p>En la sentencia, adelantada por El País y a la que ha tenido acceso Europa Press, el juez entiende que el contrato del año 2003 es "nulo de pleno derecho en cuanto <strong>contrario al orden público constitucional</strong>", ya que entiende que se genera una vinculación por contrato "excesivamente amplia tanto en tiempo como objeto". En el texto, se resalta que, tras la firma del contrato y la publicación del primer álbum, la vinculación creativa entre ambas partes se prolonga desde hace 16 años, lo que solo puede ser calificable de <strong>excesiva</strong>. "Partiendo de tal postulado, no puede resultar admisible que por la vía del precontrato de edición la autora/creadora quede vinculada indefinidamente o por un tiempo excesivo a la cesión obligatoria de los derechos de explotación de las obras creadas, se incorporen o no a producciones musicales de larga duración", ha indicado la sentencia.</p><p>En este sentido, el juez alerta de que si la demandada, en su libertad creativa y diseño de su carrera artística, publicita un álbum de estudio cada cuatro años aproximadamente, resulta que, "abarcando el encargo de 2003 los próximos cinco álbumes, la vinculación precontractual de edición exclusiva entre las partes se extiende por un plazo esperado de veinte años". "Si a ello sumamos que la efectiva edición tiene una duración de doce años (en un contrato firmado por 2003) y de veinte años (en un contrato de 2009), puede concluirse que serán cuarenta los años de actividad creativa de la demandada la que se encuentra vinculada pre y contractualmente con la demandante, lo que parece vulnerar la legislación".</p><p>A todo ello añade que la doctrina establece que el encargo de obra a una joven autora "carente de popularidad y fama y huérfana de éxito comercial", al tiempo de formalizar el precontrato "puede ir acompañado de todas las claúsulas", pero enmarcadas "dentro de los límites legales".</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2019 16:16:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Un juez desestima la demanda que la primera discográfica de Bebe le había impuesto a la cantante, liberándola de todos sus compromisos con la misma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria discográfica,Derechos de autor,Cantantes,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Lory Meyer's a Lori Meyers]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/lory-meyer-s-lori-meyers_1_1160485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1bd484b7-3795-473b-a301-9bea01412f48_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="De Lory Meyer's a Lori Meyers"></p><p><strong>Lory  Meyer's</strong>. Cuando bautizaron el grupo, <strong>Antonio López</strong>, <em>Noni</em>, tenía 17 años; <strong>Julián Méndez</strong>, 13; y <strong>Alfredo Núñez</strong> y <strong>Luis Liceras</strong>, 16. Como <strong>Alejandro Méndez</strong>, que se sumaría un par de años más tarde. Habían escuchado con fascinación el punk de los norteamericanos, y tomaron prestado, para el nombre de la banda, el título de una de sus canciones. Solo que, en lugar del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=g4BAF6R5Jlc" target="_blank">"Lori Meyers" de NOFX</a>, el que figuraba en sus maquetas y primeros conciertos era ligeramente distinto: Lory Meyer's. Con apóstrofo. Allá por 2004 alguien entraría en razón: su primer disco, <em>Viaje de estudios</em>, estaría firmado ya con i latina. Lo que nadie (o casi nadie) podía imaginar en aquel fin de milenio es que esos adolescentes en la edad del pavo iban a tener su propio epígrafe en <a href="https://elpais.com/elpais/2015/05/07/album/1431018962_598838.html" target="_blank">la historia del indie español</a>. Y que lo harían con aquel primer grupo, que celebra ahora sus 20 años con un doble CD recopilatorio. </p><p>"Esto no es una compilación de grandes éxitos para ganar pasta", advierte Alejandro, al final de una jornada de promoción en Madrid. Ya no está Julián, que dejó el grupo tras grabar los dos primeros discos, ni Luis, que también se quedó por el camino. Noni, vocalista, guitarrista y <em>líder carismático</em> del grupo, se pasea por la sala del hotel con un cigarro en una mano y una cerveza en la otra. Se hacen bromas sobre si Alfredo tiene o no la nevera de casa suficientemente surtida de botellines, sobre si Noni puede o no componer sin ellos. Son 20 años de novios, como quien dice. Y retoman: el primer disco de este<em> 20 años, 21 canciones</em><a href="http://www.lorimeyers.net/site/discography/lang/es_ES" target="_blank">20 años, 21 canciones</a> no es ni una selección de la banda ni una selección de la discográfica, Universal. Son <strong>21 amigos, colaboradores y periodistas </strong>—desde César Luquero al productor de <em>Cuando el destino nos alcance</em>, Sebastian Kyrs— quienes eligen las pistas. En el segundo CD, otros 20 temas entre maquetas, algún inédito y tres versiones. "Este disco es un regalo para nosotros", insiste Alfredo, "<strong>no es un greatest hits</strong><em> greatest hits</em>". </p><p>No le falta razón. Figura, por ejemplo, "Y no estás", una de las canciones incluidas en <strong>su demo Las 5 ventanas</strong><em>Las 5 ventanas</em>, grabada allá por el 2000. La elige Agustín Fuentes, director del festival Contempopránea, en Alburquerque (Badajoz) que fue uno de los epicentros del pop español mucho antes de la explosión de los festivales y de que los grupos acabaran fichando por multinacionales. Los Lori Meyers (pero aún con el apóstrofo) todavía tardarían cuatro años en subirse a aquel escenario, pero ya apuntaban maneras. No está en la selección, sin embargo, uno de los mayores éxitos del grupo, <strong>"Luciérnagas y mariposas"</strong>, que se ha coreado al menos una vez (y probablemente más de una) en los festivales poperos del país, desde el Sonorama al FIB. Sí suenan "¿A-ha han vuelto?", elegida por Ramón Redondo, director de M80, o <strong>"Emborracharme"</strong>, seleccionada por el cómico Dani Rovira. Con el disco, algo más preciado aún para los músicos que sus propias canciones: textos en los que unos y otros glosan el porqué de su elección. </p><p>Unos y otros recuerdan, con más o menos intimidad, los viejos tiempos en que descubrieron a Lori Meyers. Unos y otros alaban el <strong>"carácter experimental"</strong> —señala el periodista musical Arturo Paniagua— de su trabajo. Porque aquí hay de todo. Del pop sesentero con estribillos medidos a los sonidos progresivos de su último disco, <em>En la espiral</em>. "¿Qué hemos tocado muchos palos? Sí, nos gusta mucho la música y como artistas <strong>no queremos hacer siempre la misma canción</strong>", interviene Noni, llegando desde la ventana que da a la Gran Vía. "Siempre lo digo: somos muy fans de Teenage Fanclub, pero no me parecen el ejemplo de evolución. Prefiero a Radiohead, que no se han parado, que han seguido inventando y no se han parado en <em>OK Computer"</em>. ¿Es una defensa? Quizás: algunos seguidores no entendieron que su grupo no les diera un nuevo <em>single </em>al ritmo del cual saltar en los festivales. "Si entráramos en un estudio pensando lo que vais a decir los periodistas", continúa, "lo que van a decir los fans antiguos, lo que van a decir los fans nuevos… Nadie grabaría un disco".</p><p>Parece que el recopilatorio, esa forma de echar la vista atrás, llega en un momento apropiado. <em>En la espiral</em> <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/02/21/lori_meyers_hay_salas_tiramos_casi_festivales_61450_1026.html" target="_blank">les llevó de nuevo al estudio</a>, a trabajar a partir de ensayos y sin maqueta previa, trasteando con el sonido y saliéndose de las canciones de tres minutos que gobiernan la industria del pop. "Necesitábamos volver a tocar los pedales de las guitarras, explorar nuestros materiales, experimentar y perder el tiempo", recuerda Alfredo. "Como mirar a un espejo retrovisor para continuar hacia adelante". Han aprendido, dicen, de aquello. Algo se desbloqueó. Si ese trabajo les llevó cuatro años, ahora cuentan ya con "siete u ocho canciones" para el siguiente disco, solo año y medio después de lanzar el anterior. "Aunque luego sabemos que los plazos se alargan", advierte Alejandro, sabiendo que la producción del último, que querían hacer ellos mismos, se les atascó.</p><p>Para que no vuelva a suceder, han decidido que en 2019 <a href="https://www.infolibre.es/noticias/verano_libre/2017/08/31/alejandro_mendez_contra_las_canciones_del_verano_68232_1621.html" target="_blank">desaparecerán del mapa</a>. Para despedirse, el 29 de diciembre, exactamente dos décadas después de que se conformara el grupo, celebran un concierto en el Wizink Center de Madrid —antiguo Palacio de Deportes—, que tiene un aforo máximo de entre 15.500 y 17.400 espectadores. Tienen el listón alto: Vetusta Morla, también por su 20 cumpleaños, <a href="http://www.lavanguardia.com/vida/20180624/45375289374/vetusta-morla-en-madrid-el-historico-punto-de-inflexion-de-la-musica-independiente-espanola.html" target="_blank">reunió a finales de junio</a> a 38.000 personas en un solo concierto en la ciudad de Madrid. Alejandro disipa la tensión: "Bueno, que estamos aquí vendiéndolo, ¡a ver si luego nos quedamos cuatro...!". Y le sigue Noni: "Si ya hemos hecho dos Rivieras [por la sala madrileña], tres Rivieras, ¿qué vamos a hacer cuatro Rivieras, cinco Rivieras? Lo hacemos todo junto, nos lo curraremos más e intentaremos que sea algo más especial". Aprovecharán para sacar a relucir, no solo las canciones de su recopilatorio, sino aquellas cuyo formato no admiten bien festivales o conciertos cortos. Y luego, a despedirse por un tiempo. Remata el vocalista, volviendo a la ventana: "¿Qué es mejor que piense el amigo, que eres un pesado o que te eche de menos?".</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jul 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[De Lory Meyer's a Lori Meyers]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grupos música,Industria discográfica,Pop,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Las muchas voces de Nacho Vegas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/voces-nacho-vegas_1_1159539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5c88d527-e07b-4870-853e-f20ef3837fc5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las muchas voces de Nacho Vegas"></p><p><strong>Nacho Vegas </strong>(Gijón, 1974) da titulares. "<a href="https://www.elperiodico.com/es/gente/20180614/la-monarquia-no-merece-ningun-respeto-dice-nacho-vegas-6876931" target="_blank">La monarquía</a> no merece ningún respeto". "<a href="https://www.20minutos.es/noticia/3366520/0/nacho-vegas-espero-fascista-no-escuche-discos/" target="_blank">Espero que un fascista</a> no escuche mis discos". "<a href="http://www.europapress.es/cultura/musica-00129/noticia-nacho-vegas-no-me-fio-nada-psoe-pedro-sanchez-no-sabes-si-muy-tonto-muy-listo-20180607141608.html" target="_blank">No me fío nada del PSOE</a>, con Pedro Sánchez no sabes si es muy tonto o muy listo". "<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/entrevista-nacho-vegas-podemos_0_779723141.html" target="_blank">Podemos ha adoptado una estructura vertical</a> que personalmente aborrezco". Algo que sorprenderá mucho a quienes le tengan por un <strong>cantautor oscuro</strong>, marcado por la adicción, autor de canciones desgarradoras como "Ocho y medio", poblada de pájaros que mueren y de goteras que nadie arreglará. Y que no sorprenderá en absoluto a quienes le tengan por un<strong> podemita provocador</strong><em>podemita </em>, integrante de la lista anticapitalista en las primarias de Vistalegre II, autor de himnos políticos como "Polvorado": "¿Dónde está nuestro pan, patrón? / ¿Dónde quedó todo ese dinero?". Es el músico de sus discos más políticos, <em>Resituación </em>(2014) y <em>Canciones populistas </em>(EP de 2015). Pero, ¿cuál de los dos Nacho Vegas se encuentra en <em>Violética </em>(Marxophone), su nuevo disco? Pues ambos y alguno más, o eso defiende. </p><p>"Buscaba que <a href="http://marxophone.es/tienda/nacho-vegas-violetic/#.WyO821X-jIU" target="_blank">el disco</a> se convirtiera en <strong>una especie de obra coral </strong>en la que una persona puede decir algo y en la siguiente canción, lo contrario", explica, con voz pausada y superando la timidez, en una librería de Madrid. El disco doble, con sus 18 pistas, tiene folk y tiene rock, tiene letras narrativas  y confesiones de amor, versiones y temas nuevos, himnos reivindicativos con garra y canciones derrotadas. Tiene un coro, el <strong>Coru Antifascista Al Altu La Lleva</strong> —que ya conocen quienes le hayan visto en concierto en los últimos años—, con sus 16 voces. Hay tres músicas que le acompañan en cuatro temas, María Rodés, Cristina Martínez y Christina Rosenvinge. Y tiene también <strong>un tema original de Violeta Parra</strong>, "Maldigo del alto cielo"; una letra compuesta por los maquis asturianos <strong>Manuel y Aurelio Caxigal</strong>, "El corazón helado"; versos de <strong>Lucía Alba Martínez</strong> en "Un ejemplo de discreción" y una versión de <strong>una canción popular</strong>,<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Uah4IG-rrUA" target="_blank"> "Aida"</a>. "Quería buscar distintas perspectivas", insiste, "porque al final hacer canciones es mirar a la vida desde <strong>diferentes puntos de vista</strong>".</p><p>Con el punto de vista lleva peleándose Vegas algunos años. Después de cuatro años, puede decir que <em>Resituación </em>hizo honor a su nombre. "Era un título muy preciso porque implicaba aprender a <strong>mirar el mundo desde otro sitio</strong>", dice. No se refiere solo a su obvio compromiso político —que en su día le valió una crítica demoledora en la revista <em>Rockdelux</em>, por ejemplo—, sino a la apuesta por la disolución del yo poético construido por el músico hasta entonces. "Me apeteció, y creo que lo he ido manteniendo, trabajar un yo que, a pesar de que hablara desde la intimidad, fuera una intimidad compartida, que fuera <strong>un yo que apelara al nosotros</strong>", apunta. Y menciona la segunda canción del disco, "Ser árbol", que habla de una metamorfosis: el narrador se transforma en árbol, junto a sus compañeros, para dar "sombra a los de abajo": "Nuestro bosque es un ejército implacable/ Nada es invisible, nada es intocable/ Al fin somos árbol". </p><p>Pero no ha desaparecido del todo <strong>la voz confesional </strong>de Nacho Vegas, la que está <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/05/30/nacho_vegas_felicidad_potente_desactivador_politico_65690_1026.html" target="_blank">presente en sus poemarios</a> y la que reclaman los seguidores que le piden, una y otra vez, que cante "Ocho y medio", pese a las reticencias del músico. "Hay veces que necesitas volver a ella. Pero la gente que critica lo que estoy haciendo ahora me dice: ‘Vuelve a escribir ‘Al norte del norte’. Lo que pasa es que la escribí hace 18 años. Desde entonces <strong>ha cambiado mi vida</strong>, ha cambiado el mundo a mi alrededor y obviamente cambian las canciones". En <em>Violética </em>están "Las palabras mágicas", en la que desarrolla y ajusta un poema de su libro <em>Reanudación de las hostilidades</em>. O "La voz tomada", una mirada a sus días de adicción a la heroína y a la amenaza de que regresen. </p><p>Del otro lado, para explorar esa voz que hable de todos ha rebuscado en a la música tradicional y el folk. No es que sea algo nuevo: en <em>Canciones populistas</em>, por ejemplo, ya grabó una versión de <strong>Phil Ochs</strong>, icono del folk estadounidense, transformando "Love me, I'm a liberal" en "Ámenme, soy un liberal", con referencias a Zapatero y Aznar incluidas. Y mucho antes, en 2008, versionaba el cancionero asturiano con el guitarrista Xel Pereda en <a href="http://www.publico.es/culturas/musica/nacho-vegas-moces-y-panderus.html" target="_blank">el proyecto Lucas 15</a>. De hecho, este nuevo trabajo iba a ser, originalmente, un <strong>disco de versiones</strong>, pero se acabaron imponiendo las originales. Quedó Violeta Parra —también presente en el título— y "Aida", que recupera una canción sobre <strong>la militante comunista Aida Lafuente</strong>, que murió combatiendo en la revolución asturiana del 34. En la cumbia, nacida en la calle y habitualmente con pocos medios, encuentra una suerte de nueva versión del punk. Y en la transmisión del cancionero popular, que pasa de uno a otro sin que nadie se lo atribuya, ve un cuestionamiento de la autoría y el "culto a la personalidad" del rock. </p><p>En los maestros del folk ha encontrado la manera de moverse en esa tensión entre lo íntimo y lo público. En Violeta Parra —"Con el centenario me entró el <em>afoguin </em>de escucharla"—, por ejemplo. "Se impuso una misión, que era la de rescatar canciones que de otra manera se hubieran perdido y devolvérselas al pueblo", relata. "Siendo una mujer que tenía un compromiso político fuerte con el partido comunista, sabía conjugar bien lo íntimo y lo social, había <strong>canciones de amor </strong>que acaban siendo <strong>canciones de denuncia política</strong>, o en un mismo disco y sin que chirriara había canciones de denuncia social y canciones de un desgarro vital muy pasional". En <em>Violética </em>está "Crímenes cantados", que relata las muertes de Samba Martine y Mohamed Bouderbala, fallecidos en Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE). Y está "Un ejemplo de discreción", que termina con un "Ya se acaba la canción/ Y no dije que te quiero". </p><p>No oculta tampoco que se siente más identificado con esta manera de abordar lo político. "<em>Resituación </em>era un disco muy marcado por el momento... y yo que siempre defendí que para escribir una canción sobre algo que te provoque, tienes que dejar que pase el tiempo, verlo con cierta perspectiva", concede. "En ese momento se estaban produciendo cambios que parecían reales, aunque ahora sepamos que el horizonte no estaba tan cerca como pensábamos, y había cosas que me empujaban a escribir sobre un tema muy inmediato. En este disco, <strong>la mirada es más reposada </strong>y tal vez sea de <strong>un cierto desencanto</strong>. Quizás sea lo normal, desencantarte para volver a ilusionarte". Así que, por ahora, muchos de los temas de aquel disco y de<em> Canciones populistas</em> se quedarán en un cajón: "Estuvimos ensayando el fin de semana pasado el repertorio de los conciertos de presentación, y estuvimos tocando canciones de discos antiguos. Pero me di cuenta de que apenas había incluido canciones de <em>Resituación</em>. Y supongo que es porque<strong> ahora mismo no me apetecía cantarlas</strong>". Matiza: el otro día, en un concierto por el aniversario de la PAH de Asturias sí tocó su canción. Algo de ilusión queda. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Jun 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las muchas voces de Nacho Vegas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria discográfica,Cantantes,Cultura]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[El 'ole 'indie' de Soleá Morente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/ole-indie-solea-morente_1_1156483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/deb928dd-32a3-4165-b288-4f1051a26006_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 'ole 'indie' de Soleá Morente"></p><p>Cuando <strong>Soleá Morente</strong> (Madrid, 1985), hija mediana de Enrique Morente, debutó en solitario en 2015, aquel <em><strong>Tendrá que haber un camino</strong></em> no resultó ser lo que muchos esperaban. Sus hermanos, Estrella y Kiki, son cantaores. Así, sin duda, y desde el cante clásico. La música de Soleá, desde su trabajo con Los Evangelistas (unión de parte de Los Planetas y Lagartija Nick), iba por otros derroteros. Por muchos, de hecho: se atrevía a mezclar unas sevillanas con duras guitarras eléctricas, versiones de Leonard Cohen tocadas por la mano del padre y un electropop con guitarra flamenca. <a href="https://open.spotify.com/album/6HjTgcJIUZgyyVJYwn1SQ7" target="_blank"><em>Ole lorelei</em></a>(Sony), el <strong>segundo disco</strong> de la cantante, parecía destinado a elegir un sendero de los muchos que proponía hace tres años. No ha sido así.</p><p>"Este disco es bastante diferente, estéticamente", admite Soleá Morente en las oficinas de la discográfica, en Madrid. Su incursión en el pop de los sesenta y setenta que presenta este nuevo trabajo no viene siquiera de un elaborado planteamiento teórico, sino de una amistad. En <em>Tendrá que haber un camino</em>, la música se rodeó de Los Planetas, de Antonio Arias (Lagartija Nick), de Pájaro Jack, de La Bienquerida o de su hermana Estrella, pero hubo alguien que se le escapó: <strong>Alonso Díaz</strong>, o Alonso a secas, de <strong>Napoleón Solo</strong>, otra de las bandas del <em>underground </em>granadino en el que Soleá se ha hecho ya un hueco. Este llegó con el single <a href="https://www.youtube.com/watch?v=hMIIjKxRP1Q" target="_blank">"Ya no solo te veo a ti"</a>, un tema de aires <em>funk </em>que la discográfica compara con los temas más conocidos de Jeanette. "Me sentí muy atraída por el sonido", dice, simplemente, "me dejo llevar por mis intuiciones y acabo en sitios que no esperaba".</p><p>El atrevimiento le lleva al disco revisitado de "Baila conmigo" —Soleá menciona a Las Grecas sin un punto de ironía— o a los aires <em>rythm&blues </em>de "Por qué será". A mezclar <strong>sintetizadores y flamenco</strong>. Como en "La misa que voy yo", a la que identifica bajo el palo de "<strong>soleá con Auto-tune</strong><em>Auto-tune</em>", ese procesador de audio que ha pasado de ser utilizado para enmascarar errores a convertirse en la <a href="https://elpais.com/cultura/2018/02/02/babelia/1517593406_662880.html" target="_blank">marca estilística de una generación musical</a>. Es uno de los tres "microcantes", bautizados así por su brevedad, que figuran en el disco, junto con "Grandes locuras" (alegrías) y "Por tu querer como un niño" (fandango). Las tres preceden a canciones pop de la misma temática. Porque ella, si descarta la etiqueta de cantaora, sí se considera flamenca. Tan flamenca como <em>indie</em>.</p><p>No tiene miedo, dice, a lo que puedan objetar los guardianes de la tradición. "La tradición es muy importante. Ir a la raíz, al origen. En mi casa lo he visto: el cante es sagrado. Pero eso no quiere decir que no se pueda actualizar o llevarlo a otros públicos. Hay que ir al compás de los tiempos", lanza. A su padre ya le costó algún disgusto: <em>Omega </em>es hoy referente, pero en su día no fue bien recibido en todos los sectores. "Mi padre era un hombre que no tenía miedo ni prejuicios a olfatear otros tipos de música", apunta, "todo lo contrario: era <strong>partidario de la investigación, de la innovación</strong>, de emprender caminos hacia lugares en los que antes no había estado". En ese "no quedarse quieto", en ese "hablar con otra gente", Soleá descubrió, junto a Los Evangelistas, a grupos como Cocteau Twins o Stereolab, amigos del pop rock y de los sintetizadores y parte ya de su imaginario creativo. </p><p>De los Cocteau Twins es la canción "Lorelei" que da título al disco. "Yo lo veo también como un 'ole'. Como <strong>el 'ole' del indie</strong><em>indie</em>", dice Morente. Resultó que Lorelei también era un personaje de la mitología germánica, una sirena burlada que, como venganza, se dedica a seducir a incautos que morían ahogados en las aguas del Rin. La historia venía de perlas: "Este disco es <strong>un canto a la decepción, al desengaño</strong>, también como metáfora, porque a través de lo amoroso se le canta a otras cosas. Es un canto a la Lorelei gitana". Ahí entra <a href="http://www.notodo.com/musica/musica_tradicional/3191_lorena_lvarez_la_cinta.html" target="_blank">Lorena Álvarez</a>, artista asturiana interesada en la música popular (jotas, romances), además de feminista. Feminista es Soleá Morente y feminista, reivindica, es también su disco. "Una tórtola canta/ en un almendro/ y en su cante decía/ no tengo dueño", se arranca en unas alegrías que convierte en una reivindicación de independencia y un rechazo del amor tóxico. </p><p>Parte de su eclecticismo, explica, tiene que ver con la escena granadina. Ahora la promoción del disco le obliga a poner un pie en Madrid, su ciudad natal y la de su madre, la bailaora Aurora Carbonell, pero su hábitat natural es Granada. Una Granada que dibuja como un<strong> espacio de música y de colaboración</strong>: "Yo salgo a tomarme una cerveza y me encuentro con Napoleón Solo, con Pájaro, con Jota, con Antonio Arias… Nos contamos qué estamos haciendo, si tenemos una letra, decimos 'oye, pues échame una mano'...". Así, dice, acaba liada en más proyectos de los que puede llevar hacia adelante, pero así encuentra también un sustrato creativo siempre fértil. "Entiendo la vida en equipo. Creo que <strong>juntos podemos conseguir más cosas que aislados </strong>o solos, y más en los tiempos que corren", dice Soleá, y no habla solo de música. "Estamos en un momento en que es difícil que te escuchen. Y si te juntas y haces ruido, quizás te escuchen más".</p><p>Ese relato de colaboraciones surgidas a la orilla de una tapa granadina recuerdan a los ya <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/10/27/20_anos_omega_disco_que_abrio_las_puertas_del_flamenco_56757_1026.html" target="_blank">míticos orígenes de Omega</a>, uno de los grandes legados de Morente padre. La estrategia de los Lagartija Nick para camelar al maestro fue buscarle por los bares. Podría no haber funcionado. Pero una noche el cantaor se plantó al otro lado de la barra y acabaron, más tarde, ensayando entre cables los que serían los primeros compases de uno de los hitos de la historia musical española. "Había y hay mucho movimiento", dice Soleá. "En el Bora Bora, en el Ruido Rosa… Era fácil encontrarse a Enrique Morente tomándose una copa. Y ahora, con<strong> los traperos</strong><em>traperos</em>, que es otra escena que ha nacido y que considero que es sublime...". ¿El <em>trap</em>? ¿Llevará un paso más allá el Auto-tune y acabará grabando con su admirado Yung Beef, uno de los referentes del género? "Me encantaría". Y reitera: "No tengo prejuicios". </p><p>¿Significa eso que hay que esperar a Soleá Morente más cerca de la música urbana, más lejos terrenos que labró su padre? No necesariamente. Con él preparaba, antes de su muerte, que iba a ser su debut. Entre los temas en los que trabajaban, una versión de <strong>"Palabras para Julia"</strong>, el poema de José Agustín Goytisolo que musicalizó <strong>Paco Ibáñez</strong>, que ya canta en los directos. El trabajo con los versos del catalán le ha servido de cimientos para su propio tanteo, con poemas de José Ángel Valente, Josefina de la Torre o Cernuda, en compañía del <a href="https://pajarojack.bandcamp.com/" target="_blank">grupo granadino Pájaro Jack</a>. Es fruto, dice, de sus estudios de Filología pero también del respeto a la palabra que aprendió en casa. "Tengo ahí una ilusión con la obra de Paco, en la que estoy muy, muy metida. Probablemente <strong>por ahí vaya mi próximo trabajo</strong>", apunta. Y en seguida se encoge de hombros: "Aunque nunca se sabe". </p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Mar 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[SFDK: "Se ha ido a por Valtonyc y Pablo Hasel por ser comunistas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/sfdk-ido-valtonyc-pablo-hasel-comunistas_1_1156216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/757e220b-1689-4dc0-af77-6c4f9e299a76_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="SFDK: "Se ha ido a por Valtonyc y Pablo Hasel por ser comunistas""></p><p>El hip hop español tiene ya viejos raperos. Entre los pioneros que empezaron a rimar en los noventa, junto con Nach o Kase O, dos nombres:<strong> Zatu y Acción Sánchez</strong>. Saturnino Rey y Óscar Sánchez, los componentes de SFDK, peinan canas y asisten a reuniones de la AMPA. Aunque <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2007/03/16/cultura/1174048353.html" target="_blank">la ola del rap sevillano</a> de la que fueron referente haya roto hace tiempo, y aunque se escuche hablar más de trap que de hip hop, ellos lanzan su octavo trabajo de estudio y <a href="http://sfdkoficial.com/entradas" target="_blank">una nueva gira</a>. Los músicos advierten a sus seguidores, además, que <em>Redención</em> (Boa Música/SFDK Records) podría ser su último disco. </p><p>"El último disco como tal, no lo último de SFDK", aclara Sánchez, el DJ del dúo, más callado que su MC (letrista e intérprete), como mandan los cánones. A partir de ahora barajan lanzar solo <em>singles</em>, temas sueltos que las redes permiten difundir sin todo el aparato de una discográfica. ¿Crisis creativa? Más bien hartazgo. "Antes de nuestro disco anterior [<em>Sin miedo a vivir</em>, 2014] estuvimos unos años parados como SFDK", retoma Zatu, "aunque estuviéramos en otros grupos y proyectos. Necesitábamos <strong>parar el bucle</strong>: saco un disco, vamos a verte a tu ciudad, a las mismas salas con la misma gente, solo que <strong>cada año más viejo</strong>. Había que parar".</p><p>Es la historia que narran en "Años muertos", el tema que abre el disco y que ha tomado cuerpo desde una simple introducción a sus casi cuatro minutos. "<strong>Herido y golpeado por la crisis</strong>", dice Zatu recordando una época de sequía musical y problemas económicos. No es la única en la que el dúo echa la vista a atrás: "Los funkcionarios", el segundo tema, contiene para Acción Sánchez la "filosofía del disco". Un sampleo de funk, un ritmo bien marcado y unas letras de veteranos: "Esta claro que <strong>no soy quien era</strong>, porque si lo fuera estaría atrasao (...). Mi música no es fruta de muerte pronta y <strong>no trata a la mujer de tonta, atontao</strong><em>atontao</em>".  </p><p>En este verso, un disparo a las "modas pasajeras", se lee una recriminación al trap, género que se presenta como sucesor del hip hop clásico. Sánchez toma la palabra: "El trap no significa que el rap se acabe. Es <strong>su forma de vender la moto</strong>. Tú tienes que defender tu negocio. Pero hay muchos estilos de músicas y pueden existir todos tranquilamente". <em>Redención</em>, de hecho, es uno de los más variados de su carrera, ya lejos del <em>hardcore</em> ortodoxo con el que se hicieron un hueco en el género. En él se mezclan <strong>el reggae fiestero con el rhythm and blues</strong><em>reggae</em><em>rhythm and blues</em>, el <strong>rock con el flamenco</strong>. Pero Zatu es ligeramente menos conciliador: "El rap al final es lo que queda, y esta tendencia... pues ya se verá. ? Todos los que hacen trap, hace seis años estaban haciendo rap de los noventa". </p><p>¿Y el papel de la mujer? ¿No es el hip hop machista? "Eso no va solo para el trap, que pasa en todos los géneros", apunta el DJ. En otro de los temas, se escucha: "Que no te pongan de puta ni de princesa, mujer, <strong>sinónimo de fortaleza</strong>". En otro, titulado "Twitter": "Doblemente violada, una fue el agresor y otra fue el que lo ampara". A diferencia de algunos grupos de la escena, SFDK ha tratado de alejarse del machismo que impera en el género al igual que sucede en otros. Zatu se encoge de hombros: "A la mujer parece que solo le vendes romanticismo o algo sexual. Pero es que es una persona como otra, una persona válida. Esto de tratarlas de princesitas, o de pareja de… <strong>¡Son personas, tío!</strong> No tiene más historia". Los dedos de Acción Sánchez tamborilean sobre la mesa de la discográfica: "No es tan difícil, ¿no?". Y espera la siguiente pregunta. </p><p>Es precisamente en "<a href="https://www.youtube.com/watch?v=fySgTBhZ3AE" target="_blank">Twitter</a>" donde se entregan a un hip hop de denuncia no tan frecuente en su discografía. Aunque aquí recuerde que se negó a hacer el servicio militar y allí diga "yo siempre vi más malo que al ladrón, al <em>sheriff</em>", el dúo sevillano se ha orientado hacia letras optimistas con más humor que pancarta. Acción Sánchez se defiende tirando de historia: "El rap empezó como <strong>una manera de divertirse, de hacer fiesta</strong>, de evadirse de la calle y de vacilarse sin violencia". Cuando Grandmaster Flash & The Furious Five lanzan el tema "The message", en los ochenta, el género se da cuenta de que también puede servir para denunciar la desigualdad y la violencia del sistema. "El rap no se creó originalmente para eso, pero es una herramienta. Como el rock, como el punk, pero como tiene más letra...", dice. En resumen: ellos no creen traicionar la esencia del rap por no ejercer la canción protesta. </p><p>Y sin embargo en este tema riman: "<em>Gürtel</em>, cortinas de humo <em>pa</em> que engorren. ¿Me dan las formas <em>pa</em> que me amolde? Yo prefiero estar en la calle recogiendo cobre. Guardia Civil y policía no son gente noble". O: "Qué rico es el error del vecino, que pagues tus impuestos <strong>pa que el rey cace un rino</strong><em>pa</em><em>rino</em>. Tu pensión es carne de casino, el derecho es invisible como el fútbol femenino. Perros cobran, ratas corren, dame ese disco duro que lo borre". O incluso: "Solo es terrorismo cuando explotan cosas, esa mami tiene miedo cuando el banco acosa. Tienes en la puerta una patrulla hermosa porque el juez tiene en el pecho una fosa". Tras las penas de prisión para <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/03/03/pablo_hasel_valtonyc_cassandra_79030_1012.html" target="_blank">los raperos Valtonyc y Pablo Hasel</a>, ¿tienen miedo de lanzar según qué versos? Zatu no duda: "<strong>Han hecho esto para que tengamos miedo nosotros</strong>". </p><p>SFDK, ambos, se detienen y hacen la salvedad de rigor: "No estamos de acuerdo con cómo dicen las cosas, ni nosotros las decimos igual". Aclarado esto, el MC se lanza: "Es un abuso lo que ha pasado con él. Es muy desproporcionado". Acción Sánchez, parco en palabras, apunta: "A Pablo Hasel, bueno, pero Valtonyc... En el gremio no se les conocía. No tenían casi difusión. Se ha ido a por ellos por ser comunistas". Zatu se lleva las manos al gorro, le interrumpe: "Y además con lo que está pasando. Con nazis pegando por ahí, gritando 'maricones' a los chiquillos... ¡El chaval [Valtonyc] solo está diciendo cosas, no está haciendo nada!". Se dan la razón el uno al otro, el letrista asegura que casi nada ha cambiado en 40 años, su compañero asiente. Y Zatu cita un verso de Redención: "Para esto, '<em>mejón</em> me quedo en mi casa". </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Mar 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[SFDK: "Se ha ido a por Valtonyc y Pablo Hasel por ser comunistas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grupos música,Industria discográfica,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coque Malla: "He estado demasiado agarrado al rock and roll"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/coque-malla-he-agarrado-rock-and-roll_1_1150730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Coque Malla</strong> (Madrid, 1969) no aparenta sus ya 48 años. Y no es la primera vez que se dice. Su fama de Peter Pan quizás venga más de los ojos que le miran, que ven aún en él al eterno adolescente de Los Ronaldos, que de los suyos, apenas marcados por la edad. Mientras que algunos tararean todavía "Adiós papá" o "Por las noches", con 33 años de carrera a sus espaldas a él le ha dado tiempo de reinventarse varias veces. Ahora vive una explosión creativa que dura ya casi diez años y que corona con <a href="https://www.coquemalla.es/web/" target="_blank"><em>Irrepetible</em></a><em> </em>(Warner), un <strong>disco en directo</strong> en el que recoge canciones de esta última etapa... y alguna más. </p><p>Pero detrás del disco no hay ninguna nostalgia. O eso asegura el músico: "Fue una decisión más festiva que reflexiva. Es poner en un disco lo que soy, porque el 80% de lo que soy como músico se explica en el escenario, que <strong>es mi hogar</strong>". Comparte la celebración con invitados (y amigos) como <strong>Jorge Drexler, Iván Ferreiro</strong> o <strong>Santi Balmes</strong> (de Love of Lesbian) que se subieron con él al escenario del Nuevo Teatro Alcalá, en Madrid, el 6 de junio de 2017. Y es también, en parte, una manera de desquitarse: su último trabajo, <em>El último hombre en la tierra</em> (2016), no pudo presentarse en directo como él habría querido, con las cuerdas y vientos de sus audaces arreglos originales. Todo esto queda felizmente registrado en <strong>un DVD que acompaña al trabajo</strong>, como si fuera un recuerdo de boda o de un día de vacaciones. </p><p>Así lo ve Malla. "El sitio donde estoy ahora mismo es muy interesante, y no se va a volver a repetir, de ahí entre muchas otras cosas lo de <em>Irrepetible</em>", cuenta a este periódico en una nueva jornada de promoción. Es como cuando estás en un viaje y dices <strong>'Qué momentazo'</strong>, y sacas la cámara y lo grabas porque no quieres que eso se te olvide. Tiene algo de eso". Habla de "energía". La que se da en los conciertos con el público, entre los músicos de la banda. Pero también de la que le llevó a plantearse un cambio de registro en su último disco. Nada de guitarra, teclado, bajo y batería. Decidió tirar de su hermano, <strong>Miguel Malla</strong>, músico de jazz, para vestir sus canciones de <strong>arreglos sinfónicos</strong>. "Eso te obliga a caminar por unos lugares armónicos, melódicos y tímbricos difíciles y nuevos", explica. Y hay orgullo en su voz. </p><p>¿De dónde viene este 'momentazo'? El músico se retrotrae a "10, 15 años atrás". Sí, por ahí ha habido también un desamor, un cambio de vida, algo que muchos llamarían "crisis de los 40". Pero también una especie de revelación musical: "Empiezo a escuchar muchísima más música". Así de sencillo. Apela a una "obligación" laboral semejante a la que tienen los cocineros, cuyo trabajo les exige estar dispuestos a probarlo todo. Para "entender mejor lo que pasa en el paladar", Malla empezó a hacerlo también: ópera, blues de los años veinte, folk, bandas sonoras, un pop que nunca antes había frecuentado... "<strong>He estado demasiado agarrado al rock and roll clásico</strong>", dice, como excusándose, y en seguida: "Que está muy bien y hay gente que se queda toda la vida ahí y hace de eso una carrera, pero yo me solté y empecé a <strong>navegar por otros sitios</strong>. El resultado empieza a dar sus frutos".</p><p><em><strong>Mujeres </strong></em>(2013) fue quizás un punto de inflexión. En él, revisaba algunas de sus (numerosas) canciones de amor a dúo con artistas como Leonor Watling, Ángela Molina, Jeanette o Rebeca Jiménez. "Ahí sí había un concepto más sesudo, había más tela que cortar: quería hablar del conflicto entre hombre y mujer, las dinámicas de las canciones de amor… La figura de la mujer era una obsesión para mí y quería tratarlo".</p><p>Luego vino lo que él llama el "cuádruple salto mortal con tirabuzón", ese último disco en el que cambió el paso y en el que materializó esos "otros sonidos, otras emociones" que llevaba mascando casi una década. Hasta allí le había conducido un rebuscar de música en las tiendas de discos, en los servicios de <em>streaming</em>, en Internet. Como si estuviera hambriento. Y, entre todas las voces nuevas que encontró, destaca tres, su Olimpo particular: <strong>Richard Hawley</strong>, <strong>Rufus Wainwright</strong> y "especialmente Divine Comedy con <strong>Neil Hannon</strong>". Los llama "genios" y durante este tiempo ha estudiado minuciosamente su manera de fusionar música sinfónica y pop rock. Este último participa en Irrepetible. Cantan juntos "My beautiful monster" (escrita para <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4Rwyo_Rl8O8" target="_blank">Bite</a>, película de terror de Alberto Sciamma) y "Absent friends" (solo en el DVD). Coque Malla sonríe junto a su ídolo. "Para mí fue casi como cantar con Bowie". </p><p>Se le ve diferente sobre escena, esas tres décadas de carrera pesan. Y él lo sabe. ¿Qué le distancia de su yo de hace 20 años? "Hay una diferencia fundamental. Hace 20 años, mi objetivo era conseguir un espectáculo maravilloso sacrificando cualquier cosa, incluso las canciones", explica. Si tenía que trepar o arrojar una guitarra para levantar al público, aunque fuera en detrimento de la música, no dudaba en hacerlo. "Ahora <strong>mi objetivo principal es la música</strong>, la canción. Que emocione, porque ese es el verdadero espectáculo. Y claro, consigues otros efectos. Tienes a la gente paralizada. No saltando, volviéndose loca y sudando como antes. La tienes quieta, muy quieta". ¿Echa de menos ese pico de adrenalina, el ruido, el público enloquecido? Sonríe: "La gente se iba de mis conciertos hace 20 años habiéndoselo pasado pipa, pero a los dos días a lo mejor se les olvidaba. <strong>Ahora se va conmovida</strong>".</p><p>Y no solo en los directos. Cuenta que ahora, ahora que visita otros paisajes musicales, a la hora de <strong>componer </strong>sus manos se mueven de otra forma por el teclado, por el mástil de la guitarra. "Es difícil de explicar", dice, esforzándose "y yo soy poco técnico, además, no sabría decirlo de una forma académica. Pero el caso es que<strong> las manos van por otro camino</strong>. Van buscando —porque al final es lo que hacen, buscar— otro tipo de emoción". Armonías más complejas, estructuras menos rígidas, que "la canción avance, avance, avance" más allá del estrofa-estribillo. </p><p>¿Y ahora, después del salto mortal? "Lo primero, no perder la cabeza y darte cuenta de que lo importante no es tal o cual arreglo, sino hacer buenas canciones, que yo creo que no tienen por qué acabarse nunca". Componer, dice, no es inventar, sino sintonizar con algo. <em>Clac</em>. "Y luego sí voy a intentar ir más allá en la idea de <strong>deconstruir las estructuras clásicas del pop</strong>, o al menos intentarlo. Con mucha prudencia, porque no soy ningún genio, no soy Bowie, no soy Thom Yorke. Pero quiero intentarlo al menos". Y, al sonreír, unas arrugas finísimas le enmarcan los ojos. Como si tuviera exactamente la edad que tiene. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
      <media:title><![CDATA[Coque Malla: "He estado demasiado agarrado al rock and roll"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Industria discográfica,Cultura,Conciertos,El rincón de los lectores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del flamenco al trap, la música española de 2017]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/flamenco-trap-musica-espanola_1_1148880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f7ad1cc6-8e02-401d-9260-031702b4b6fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del flamenco al trap, la música española de 2017"></p><p>¿Cuáles podrían ser los signos de que la escena musical de un país goza de buena salud? Que aumente el número de <strong>conciertos y de asistentes</strong>, por ejemplo. Que las ventas de <strong>música grabada</strong> aumenten. Que haya puertas abiertas para la sangre nueva y atención para los veteranos. Los dos primeros deseos no están claros: aunque hoy en día la música en directo recauda un 20% más que en 2008, si eliminamos los grandes festivales <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/09/20/cultura_datos_2017_69697_1026.html" target="_blank">el panorama es otro</a>. En 2017 hubo 2.000 conciertos menos que en 2016. Y el crecimiento de las escuchas en <em>streaming </em>(que ya copan el 87% del mercado digital) no palia la caída del mercado, que ha perdido 4 de cada 10 euros desde 2008. Habrá que fijarse, entonces, en lo tercero. </p><p>Y ahí hay algún motivo de esperanza. La asociación PAM, que reúne a los periodistas musicales, ha hecho públicos este lunes los<strong> once discos nominados</strong> al <a href="http://premioruido.com" target="_blank">Premio Ruido</a>, que señala el mejor disco español del año. Estos galardones fundados en el 2015 se basan únicamente en el criterio del centenar de asociados y, al no tener en cuenta factores comerciales, a priori, son un buen termómetro de la escena musical más innovadora. En esta tercera edición, que se fallará en enero de 2018, <strong>hay hueco para recién llegados</strong> y para figuras más que conocidas. Nos detenemos aquí en algunos de los candidatos, que han firmado de lo mejor del sector en este año que se acaba. </p><p><strong>45 cerebros y un corazón — Maria Arnal i Marcel Bagés</strong><em>45 cerebros y un corazón</em></p><p>Hace cuatro años, una de las voces de 2017 nunca había cantado en público. Maria Arnal (Badalona, 1987) y Marcel Bagés (Flix, Tarragona, 1980) <a href="https://indiespot.es/2017/07/04/maria-arnal-i-marcel-bages-no-queremos-tratar-las-canciones-forma-tradicionalista/" target="_blank">no se conocían hace cuatro años</a>. Y ahora, tras dos sencillos grabados en 2015 y 2016, la cantante y el guitarrista han firmado <em>45 cerebros y un corazón</em> (Fina Estampa), que no solo los ha puesto en el mapa más allá de su círculo catalán y se ha dibujado como uno de los trabajos del año, sino que viene a renovar la concepción de la música tradicional española. <strong>Vienen del jazz, pero también de la jota</strong>. Su "Ball del vetlatori" tiene un algo de fandango mientras "A la vida" recupera el tema del cantautor valenciano Ovidi Montllor y "La gent" toma prestado el poema de Joan Brossa que comienza: "La gent no s'adona del poder que té" ("La gente no se da cuenta del poder que tiene"). El título del disco y la canción homónima vienen de una noticia publicada en agosto de 2016: <a href="http://www.lavanguardia.com/vida/20160826/404215595370/hallan-en-burgos-45-cerebros-y-un-corazon-en-una-fosa-de-la-guerra-civil.html" target="_blank">"Hallan en Burgos 45 cerebros y un corazón en una fosa de la Guerra Civil"</a>.</p><p><em>Los Ángeles</em> — Rosalía</p><p>Mucho de memoria tiene también <em>Los Ángeles </em>(Universal), el debut de la cantaora Rosalía (Barcelona, 1993). "Para hacer mi propuesta", decía en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/03/20/rosalia_cante_jondo_visto_desde_siglo_xxi_62721_1026.html" target="_blank">una entrevista</a> con este periódico, "yo necesito saber lo que se ha hecho. Y no solamente en los últimos cien años, sino incluso antes. Conocer la fuente, los primeros pasos del flamenco. También porque es lo que me ha enseñado mi maestro: reivindicar estos cantes, estas letras, estos referentes". Después de formarse junto a Chiqui de la Línea y de trabajar junto a Rocío Márquez (ver más abajo) o Chicuelo, este primer trabajo <strong>junto al guitarrista Raül Refree</strong> mezcla coplas por la Niña de los Peines o Pepe Marchena —todas en torno a la muerte— con<strong> el pop, la electrónica o el punk</strong>. Y, además, funciona comercialmente: la música ha estado nominada a los Grammy Latino como mejor nueva artista y su <em>single </em>"Catalina" alcanza más de un millón de escuchas en la plataforma Spotify. </p><p><em>Firmamento </em>— Rocío Márquez</p><p>Cuando la cantaora Rocío Márquez (Huelva, 1985) ganó el Festival de Cante de Las Minas en 2008, lugar sagrado del flamenco más purista, pocos se imaginaban que poco después iba a estar <strong>forzando los límites del género</strong> que ha mamado desde pequeña. El Niño (2014), producido por Refree, era un homenaje a su adorado Pepe Marchena. Firmamento (Universal) transita los caminos que el maestro señalaba. Compromiso social, feminismo, ecología, palos más que fluidos y la osadía y el trabajo de la música. Como decía en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/05/02/entrevista_rocio_marquez_firmamento_64475_1026.html" target="_blank">una entrevista</a> con infoLibre: "Para mí, lo interesante es conocer qué es lo que los ortodoxos consideran la base. Y luego hacer lo que te dé la gana".</p><p><em>Para quienes aún viven</em> — Exquirla</p><p>Más flamenco o nada en absoluto. Exquirla nace de la unión del grupo de <strong>rock instrumental Toundra</strong> y del cantaor renegado del flamenco Francisco Contreras, más conocido como <strong>Niño de Elche</strong>. Para quienes aún viven (Superball Music), el trabajo que nace de esa unión, mezcla la densidad sonora de los primeros, la voz profunda del segundo y <strong>los versos de Enrique Falcón</strong>, referente poético de Contreras y tan marxista como místico. El contenido político de las letras del escritor fueron la primera piedra del proyecto. Y en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/02/14/exquirla_para_quienes_aun_viven_61119_1026.html" target="_blank">la entrevista con este medio</a> decían: "Suelen decirnos que el nuestro es un mensaje radical. Pero esto no es radical, radical es otra cosa. Te llaman antisistema, pero son ellos los que acaban con el sistema sanitario".</p><p><em>Zona temporalmente autónoma</em> — Los Planetas</p><p>El 2017 ha sido también un año de regresos. De Lagartija Nick, de Josele Santiago, líder de Los Enemigos, de Maga... y, entre todos ellos, de Los Planetas, protagonistas de la ola <em>indie </em>de los noventa y padres del pop-rock alternativo español. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/03/21/los_planetas_siguen_orbitando_menos_mal_62804_1026.html" target="_blank">La vuelta del grupo</a> tras siete años sin nuevo disco de estudio, provocaba tanta ilusión como miedo entre sus seguidores. Pero ha salido bien. No solo por el <strong>aplauso de la crítica</strong> —ahí está la nominación—, sino porque han conseguido <strong>renovarse tras más de dos décadas de carrera</strong> con, por ejemplo, "Islamabad", tema construido sobre una canción del ídolo trap Yung Beef. La ha acogida por parte de los fans no ha podido ser mejor: "Espíritu olímpico" suma 2,2 millones de escuchas en Spotify e "Islamabad" llega a 1,4 millones. Ahí arriba sigue imbatible, con 6,7 millones de reproducciones, "Un buen día" parte de <em>Unidad de desplazamiento</em> (2000). Cualquier tiempo pasado...</p><p>Y además...</p><p>Hay dos artistas en la lista de los Ruido capaces de colarse tanto en los 40 Principales como en unos premios de la crítica: <strong>Vetusta Morla</strong>, con <a href="https://open.spotify.com/album/5rGpmYiAJvX54ELjvzt02N" target="_blank">Mismo sitio, distinto lugar</a> (Pequeño salto mortal), y <strong>C. Tangana</strong> con <a href="https://open.spotify.com/album/19lX6EAXyt4uROdcsgnoiX" target="_blank"><em>Ídolo</em></a><em> </em>(Sony). Los primeros se alejan ligeramente del pop que les ha regalado grandes festivales y números uno de ventas para entregarse a un preciosismo más arriesgado. El segundo suma trap y pop, en formato exclusivamente digital, materializando una campaña de promoción impresionante con lona publicitaria en la madrileña Gran Vía. Junto a ellos, el asturiano <strong>Pablo und Destruktion</strong>, <em>underground </em>entre el <em>underground</em>, con <a href="https://open.spotify.com/album/1veYDC2mOI4YlrPIh7W9P5" target="_blank"><em>Predación</em></a>(Sonido Muchacho), capaz de unir referencias bíblicas, versos amorosos y crítica social contra un país "de puticlubs, farlopa y jubilados". A <strong>Cala Vento</strong> (Aleix Turon y Joan Delgado) les basta una guitarra, una batería y dos discos para encandilar a Los Planetas, al festival South by Southwest de Austin y a Los conciertos de Radio 3. Su <a href="https://calavento.bandcamp.com/" target="_blank">Fruto panorama</a> (Bcore Disc) compite también en los premios. </p><p>Lista completa de finalistas a los Premios Ruido: </p><p><em>Sentido del espectáculo</em>, de Biznaga</p><p><em>Fruto panorama</em>, de Cala Vento</p><p><em>Ídolo</em>, de C.Tangana</p><p><em>Para quienes aún viven</em>, de Exquirla</p><p><em>45 cerebros y un corazón</em>, de Maria Arnal y Marcel Bagés</p><p><em>Predación</em>, de Pablo und Destruktion</p><p><em>Zona temporalmente autónoma</em>, de Los Planetas</p><p><em>Firmamento</em>, de Rocío Márquez</p><p><em>Los Ángeles</em>, de Rosalía</p><p><em>Magnolia</em>, de Rufus T. Firefly</p><p><em>Mismo sitio, distinto lugar</em>, de Vetusta Morla</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Del flamenco al trap, la música española de 2017]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grupos música,Industria discográfica,Música,Cantantes,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raúl Rodríguez se enchufa a la raíz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/raul-rodriguez-enchufa-raiz_1_1147883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/255dd600-2701-46af-847b-e08ffc9456ed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raúl Rodríguez se enchufa a la raíz"></p><p>Para volver a casa, el músico <strong>Raúl Rodríguez</strong> (Sevilla, 1974) tuvo que viajar a Haití. Le llevó hasta allí <strong>Jackson Browne</strong>, icono del folk estadounidense con el que ya había construido un espectáculo de intercambio entre los sonidos norteamericanos y los hispánicos. Aquella primera noche el también antropólogo escuchó tocar "Voodoo child", de Jimi Hendrix, la primera canción que trasteó con la guitarra eléctrica a los 14 años, <strong>en la misma tierra del vudú</strong>, por el hijo de uno de sus líderes musicales y espirituales. De algún lugar de la memoria regresaron las grabaciones de Veneno, la voz de Maribel Quiñones, <em>Martirio</em>, su madre. "Es lo más parecido que he visto yo a ese ambiente que viví de pequeño, y me resultó alucinante", cuenta. Algo hizo clic. </p><p>De aquello salió <a href="http://www.raul-rodriguez.net/" target="_blank">La raíz eléctrica</a> (Fol Música), el disco de "afroflamenco eléctrico" —a falta de un nombre más corto— que acaba de publicar y que presenta <a href="https://www.ticketea.com/entradas-concierto-raul-rodriguez-cafe-berlin-madrid/" target="_blank">el 23 de noviembre en Madrid</a>. Es, en realidad, la segunda parte de un proyecto interminable, <em>AntropoMúsica creativa de los cantes de ida y vuelta, que inició con Razón de son (2014), su primer disco en solitario. La propuesta: unir sus dos profesiones para estudiar y divulgar los caminos de la música raíz española, siempre a través de una música nueva que alargue la tradición. Aquí se asoma a los ritmos africanos que encontraron refugio en Haití, pero el viaje viene de lejos: en su lista de colaboraciones están figuras de Manuel Molina a Chavela Vargas, de Compay Segundo a Mayte Martín. En su guitarra flamenca, en su tres, y en el híbrido de los dos que inventó, han sonado fados, tangos, son cubano. Ahora ha tocado dejar descansar el acústico para enchufar la guitarra y el tres eléctrico. "Los instrumentos acústicos, si me apuras, llegan al corazón de la gente, porque hay muchos puntos de la memoria que están asociados a ellos, pero en la electricidad hay una libertad incontrolable", cuenta a infoLibre. Una libertad que él ya conocía, que había visto de crío en esos locos que en los años setenta y ochenta se atrevieron a electrificar el flamenco, desde Pata Negra y Veneno a La leyenda del tiempo de Camarón, o los mucho menos populares Smash o el rockero Silvio. Aquello, dice, se cortó. "Lo que pasó es que no triunfó económicamente. Si hubiera sido un éxito, los flamencos hubieran aprendido a tocar el bajo, la batería, los teclados, las guitarras eléctricas y hubiéramos tenido una música del alcance de reggae en Jamaica o de Estados Unidos cuando se electrifica el blues", asegura. Y no solo murió la posibilidad de una música nueva a la que Camarón quiso darle "un altavoz legitimador dentro del flamenco", sino también "aquel mensaje de libertad, que era también un proyecto de país": "Se quedó a medio camino y se perdió una vertiente más comercial ligada a la rumba latina. Perdimos la oportunidad de haber hecho una música más valiente". Por eso no duda en decir que el suyo es un disco político, aunque la reivindicación sea más que sutil. En este trabajo, el músico ve la continuación de una tradición que no fue lo suficientemente explorada y que él mismo tuvo que descubrir del otro lado del mundo. "El resultado es un disco enérgico poblado por una extraña familiaridad. Hay bulería, hay sonidos de Bamako y Puerto Príncipe, hay zambras y redondillas, hay funk y blues en estos 12 temas que no tienen prisa por acabarse y que no se rinden a la dictadura del estribillo. La raíz eléctrica se cierra con la canción del mismo nombre, que el músico describe como "voudoulería" en una referencia clara a la blueslería que inventóPata Negra. La historia del tema es casi mágica: el último día de grabación, Rodríguez medio improvisó un tema para el que ni siquiera tenía letra y que se le ocurrió montar a distancia con Theodore Lòlò Beaubrun, referente de la música haitiana y mito en la defensa de la cultura de la isla, y su hijo Paul Beaubrun, aquel tocador por Jimi Hendrix. "Quería hablar de la esclavitud, del fin de la esclavitud y de la esclavitud moderna, y ver la música como una tierra de libertad", recuerda. Y cuando recibió las pistas de los Beaubrun, deslumbramiento: aquel cajón y los coros de Puerto Príncipe encajaban como si hubieran tocado en el mismo estudio. La clave: el compás de 12, "esa venganza dulce de los ritmos esclavos que hoy nos liberan a todos". Allí donde hubo afrodescendientes comprados y vendidos, cuenta Rodríguez, ha quedado el ritmo de 12 pulsos que se ve en la música del ritual vudú, en el blues, en la bulería y en tantas otras músicas raíz. El origen —y aquí habla el antropólogo capaz de improvisar una charla en tres minutos igual que hace su madre con la copla— está en la zarabanda. "Es el primer ritmo llegado con los esclavos africanos simultáneamente a la península ibérica y América, que se hace tan popular que llega a ser el pop del XVI. Tanto es así que se prohibió. El nombre se perdió, pero el ritmo se mantuvo". Y eso le tiene estudiando para su próximo trabajo, sobre la influencia de la música africana en el flamenco. "En el siglo XVI,en el Arzobispado de Sevilla la población negra era superior al 20%, y en lugares como Sanlúcar de Barrameda llegó a alcanzar el 50%", cuenta, recordando el origen afro del zapateado o del fandango. Raúl Rodríguez une sin miedo su conocimiento escrupuloso de la tradición y la voluntad de crear algo nuevo. "La música raíz tiene una conciencia de conservación que entiendo", señala, "pero parece que cada género se alimenta de sí mismo y pierde la capacidad de dialogar con los demás". Eso se suma a una cultura que "premia el tributo, el disco de homenaje, el cover" y teme a la canción nueva. Pero él lo tiene claro. Ni el flamenco ni ninguna música tradicional "es pura y está terminada". En el origen mismo de todas ellas, defiende, hubo mestizaje. Así que volverlas a mezclar no es talar la raíz, sino "retroceder hasta el futuro". Ahí está, dice, el tapiz imbricado y horizontal, el "rizoma" del que hablaba el filósofo Gilles Deleuze y del que él forma parte: "Esto lo hago para saber que mis padres no estaban locos, que yo no lo estoy. Igual lo que hacían ellos no era fusión, sino casi un precepto ético, la continuación de una tradición. Yo soy una pieza que busca su sitio".  </em><strong>de los cantes de ida y vuelta</strong><em>Razón de son </em><strong>de Manuel Molina a Chavela Vargas, de Compay Segundo a Mayte Martín</strong></p><p><em>La leyenda del tiempo</em><strong>del alcance de reggae en Jamaica</strong><em>reggae </em><em>blues</em></p><p><strong>la oportunidad de haber hecho una música más valiente</strong></p><p><em>funk </em><em>blues </em><a href="https://open.spotify.com/album/7uFc69Lr2UoyXmIvNqp3aX" target="_blank">La raíz eléctrica</a><em>voudoulería</em><em>blueslería </em><strong>Theodore Lòlò Beaubrun</strong><em>Lòlò </em><strong>Paul Beaubrun</strong></p><p><strong>el compás de 12</strong><em>blues</em><strong>el primer ritmo llegado con los esclavos africanos</strong><strong>la población negra era superior al 20%</strong></p><p><strong>pierde la capacidad de dialogar con los demás</strong><strong>premia el tributo</strong><em>cover</em><strong>"retroceder hasta el futuro"</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <title><![CDATA[Lagartija Nick busca sus raíces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/lagartija-nick-busca-raices_1_1147386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c4a24c7a-1d01-4abb-b87a-df0bf925df65_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lagartija Nick busca sus raíces"></p><p>Han tenido que pasar 20 años desde la publicación del <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/10/27/20_anos_omega_disco_que_abrio_las_puertas_del_flamenco_56757_1026.html" target="_blank">rompedor y luminoso Omega</a>, junto al fallecido Enrique Morente, para que <strong>Lagartija Nick</strong> vuelva. Y por Lagartija Nick queremos decir su formación original: <strong>Antonio Arias, Juan Codorniú, M.A.R. Pareja y Eric Jiménez</strong>, a quienes se suma JJ Machuca a los teclados. No es de extrañar que la unión —Jiménez, Pareja y Codorniú dejaron el grupo antes de que llegara el 2000, y luego se han producido las idas y venidas habituales del medio— les haya hecho regresar a los orígenes: no publicaban juntos desde aquel disco revolucionario, aunque ya se reencontraron en 2013 por la reedición de su primer disco, <em>Hipnosis</em>. No dudan en admitir que, consecuentemente, el <a href="https://umusices.lnk.to/MDCEm" target="_blank">Crimen, sabotaje y creación</a> (Universal/Virgin) es la continuación lógica de <em>Omega</em>. </p><p>"Volvemos a recuperar esas experiencias flamencas o de carácter andaluz", explica Antonio Arias, líder de la banda y único miembro perenne, "esas ideas lorquianas que nos venían de Jesús". Habla de <strong>Jesús Arias</strong>, su hermano, periodista y músico miembro de los vanguardistas TNT, precursor de la escena musical granadina en los ochenta —que viene a significar la escena pop española— y uno de los ideólogos de <em>Omega</em>. <a href="http://www.granadahoy.com/ocio/Fallece-Jesus-Arias-musical-granadina_0_977002665.html" target="_blank">Falleció en 2015</a> y a él le dedican el disco. "Aquí", dice el otro Arias, "vuelve a iluminarse Lagartija Nick a la sombra de los grandes maestros". También está ahí el rastro de Lorca, que les acompaña desde hace dos décadas, y el de el <strong>cantaor Víctor Charico</strong><em>Charico</em>, y el del sindicalista <strong>José María Carrillo</strong>, miembro del grupo de sevillanas reivindicativas Gente del Pueblo. </p><p>No han tenido miedo los músicos en bucear de nuevo en la tradición. La tensión, dicen, entre esta y la modernidad no está agotada, y mencionan a proyectos como Exquirla, con quienes acaban de compartir escenario. "Como Enrique [Morente]: cuanto más contemporáneo te creas que soy, <strong>más me estoy agarrando a la tradición</strong>", reclama Antonio Arias. Y en sus raíces, su folk, está de manera inevitable el flamenco, "que no necesita de ninguna música, pero al que necesitan todas las músicas". Una raíz que, explica, les permite alejarse de la tradición anglosajona y probar "puntos de emoción distintos, sobre todo en lo trágico o lo violento de las seguiriyas". Codorniú, a su lado, señala otra tensión: la que se produce <strong>entre lo mainstream y lo marginal</strong><em>mainstream </em>. "Para hacer un proyecto rompedor te hacen falta ganas, inspiración, medios para hacerlo y riesgo. Con eso puedes transitar los márgenes, teniendo el pie en cierta repercusión mediática".</p><p>El flamenco, "notario y medicina juntos" (Arias parafrasea a un amigo), les ha llevado hasta un cante reivindicativo popular. Fue a través de <strong>Víctor Blaya Quero Charico</strong><em>Charico</em>, cantaor amigo de la banda que murió en 2008 "tras una terrible depresión". El homenaje que querían brindarle les llevó a sus tíos abuelos, los Quero, <strong>guerrilleros antifranquistas</strong> que hicieron del Albaicín su maquis. Tras fugarse de la cárcel en 1940, iniciaron una serie de secuestros y acciones contra el ejército que llegó hasta los oídos del mismísimo Franco. Antonio, José, Pedro y Francisco se juraron no morir en un pelotón de fusilamiento. Lo cumplieron. A ellos dedican <a href="https://www.youtube.com/watch?v=I78HDDo5JAA" target="_blank">"La leyenda de los hermanos Quero"</a>, acompañada en el libreto por un texto de Jesús. </p><p>A Charico lo recuerda Juan Pinilla, cantaor que colabora en ese mismo romance, que le califica de "niño-metáfora de todo lo que de tragedia arrastra aún<strong> la brutal represión en la Granada de posguerra</strong>". Por ahí sigue Antonio Arias. Cuando se acercaron a la familia con el fin de pedirles permiso para el homenaje, su madre solo les puso una condición: que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8EhXFq2JkHc" target="_blank">hablaran con Bernardo Quero</a>, hermano menor también represaliado. "Entonces la canción se convierte en <strong>una suerte de justicia histórica</strong>, y al mismo tiempo que aprendes lo que pasó te das cuenta de que la libertad de expresión de esa gente es totalmente desinhibida, y que no es la ira la que domina el relato", recuerda Arias. Fue Bernardo quien les presentó a José María Carrillo y Gente del Pueblo. </p><p>El primer disco de este grupo de Morón de la Frontera, que ya cantaba desde los años sesenta, se publicó en 1977 con el título de <em>Sevillanas democráticas</em>. Eso lo explica casi todo. Antonio Arias ha encontrado, por si acaso, una feliz fórmula para describirles: "Un grupo <strong>que ocupaba las sevillanas como quien ocupa un cortijo</strong>". A quien no haya frecuentado las ferias andaluzas, quizás esto le diga poco. Quien las conozca sabrá que este cante popular es también el reino del señorito, contento de lucir traje, caballo y cartera en unos espacios muy segmentados. Entre sus letras está <a href="https://www.youtube.com/watch?v=jWAh98xk1A4" target="_blank">"No comprarás este cante"</a>: "Aquel hombre que cantaba/ pa dar de comer a sus hijos/ arrastra una pena vieja/ nacida del sacrificio./ Desde niño lo guiaron/ a acostumbrarse en la vida/ a venderle al señorito/ tos los cantes que pedía". </p><p>No es de extrañar que Gente del Pueblo se vinculara al Sindicato Andaluz de Trabajadores desde su nacimiento. Y aquí Arias saca a relucir <a href="https://www.youtube.com/watch?v=uj-3mpjDC8M" target="_blank">un verso de Víctor Jara</a>: "Canto que ha sido valiente siempre será canción nueva". "La propaganda contra ellos nos hace pensar que eso es aburrido y pasado. '¿Todavía me estás hablando del reparto de la tierra, de la Autonomía…?'. Claro, es que <strong>no habéis cumplido nada</strong>, ninguna de las promesas que hicisteis en el 76", denuncia. Y en este tema no hay quien pare al vocalista: "En el caso de Andalucía es muy visible: que <strong>no se cuestione la tradición</strong>, que la Duquesa de Alba sea <a href="http://www.europapress.es/sociedad/noticia-duquesa-alba-agradece-titulo-hija-predilecta-andalucia-diciendo-unico-me-importa-20060221150332.html" target="_blank">condecorada por la Junta</a>… Esa Andalucia de caballo, chaquetín y fino. ¿Qué eso no existe? Pon Canal Sur".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Nov 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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