<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Revolución de los Claveles]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/revolucion-de-los-claveles/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Revolución de los Claveles]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[El voto exterior convierte a la ultraderecha en líder de la oposición en Portugal por delante de los socialistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/voto-exterior-convierte-ultraderecha-lider-oposicion-portugal-delante-socialistas_1_2004187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c234a417-0c3c-42a1-b072-94fe62160f94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El voto exterior convierte a la ultraderecha en líder de la oposición en Portugal por delante de los socialistas"></p><p>El partido de <a href="https://www.infolibre.es/internacional/chega-socio-vox-portugal-aspira-domingo-clave-futuro-gobierno-portugal_1_1737230.html" target="_blank" >ultraderecha portugués Chega</a> se proclamó este miércoles segunda fuerza política en el país y líder de la oposición, después de obtener la mayoría de los votos de los portugueses residentes en el extranjero y sumar <strong>dos escaños más a los 58 logrados </strong>en territorio nacional en las legislativas del pasado 18 de mayo, según recoge EFE.</p><p>De esta manera se produce el <em>sorpaso </em>de Chega al Partido Socialista (PS), que se queda con 58 diputados de los 230 del Parlamento portugués, ambos por detrás de la <strong>coalición de centroderecha Alianza Democrática (AD)</strong>, del primer ministro en funciones Luís Montenegro, que suma un total de 91 asientos.</p><p>Se trata de la primera vez desde la<a href="https://www.infolibre.es/politica/fallece-celeste-caeiro-mujer-claveles-dio-nombre-revolucion-portugal_1_1899676.html" target="_blank" > Revolución de los Claves en abril de 1974</a>, que supuso la caída de la dictadura en Portugal y el inicio de la democracia, que un partido de ultraderecha es la segunda fuerza política en el hemiciclo. </p><p>Chega fue el vencedor en el voto en el exterior, con el <strong>26,15% de los sufragios y dos escaños</strong>, seguido de AD, con el 16,02% y dos diputados. El PS no sumó ningún asiento en el extranjero.</p><p>Durante el martes y miércoles se ha producido el <strong>conteo de los sufragios provenientes del extranjero</strong> y de los que dependía la adjudicación de cuatro escaños, fundamentales para romper el empate en diputado que existía entre Chega y el PS tras los comicios.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[48d6ca76-0613-4977-8c4c-9a75fe43b9a6]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2025 07:35:38 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/c234a417-0c3c-42a1-b072-94fe62160f94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="122632" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/c234a417-0c3c-42a1-b072-94fe62160f94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="122632" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El voto exterior convierte a la ultraderecha en líder de la oposición en Portugal por delante de los socialistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/c234a417-0c3c-42a1-b072-94fe62160f94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Elecciones,Revolución de los Claveles,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 25 de abril no hizo demócratas a los militares de la UMD]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/25-abril-no-hizo-democratas-militares-umd_129_1983252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 25 de abril no hizo demócratas a los militares de la UMD"></p><p><strong>Vuelve a ser referencia el 25 de abril</strong>, el día que <strong>hace 51 años una revolución romántica, la de los claveles, llevó el color y la libertad a Portugal </strong>después de 40 años de dictadura en blanco y negro. Y con esa referencia, vendrá también la de la Unión Militar Democrática (UMD), la organización militar española, necesariamente clandestina, que pretendía que la democracia llegara a España también, sin que la oposición de los franquistas nostálgicos pudiera impedirlo. </p><p>El coronel Vasco Lourenço, uno de los líderes principales de la revolución portuguesa, definió a la UMD como hija del <em>Movemento das Forças Armadas</em> (MFA), la organización militar que se rebeló con éxito contra la dictadura en el país vecino. Hay verdad en ello, qué duda cabe. Pero hay que aclarar que <strong>los Capitanes de Abril, como eran conocidos los militares que tomaron el poder, no hicieron demócratas a los capitanes españoles</strong>, que estaban dispersos en diferentes grupos territoriales no conectados entre sí.<strong> Ya lo eran</strong>. Lo que sí hizo la Revolución de los Claveles fue despertar entre los oficiales que se reunían en los cuarteles de Barcelona en pequeños grupos, dirigidos por Julio Busquets, la necesidad de tomar contacto con otros y organizarse como grupo de militares demócratas para apoyar la transición política que acabara con la dictadura franquista. Y así lo hicieron con la fundación de la UMD el 1 de septiembre de 1974.</p><p>Como se ha explicado en tantas ocasiones, había notables diferencias entre ambas organizaciones ibéricas que, desde el principio y para siempre, mantuvieron fraternales relaciones. En la UMD siempre contamos con el apoyo incondicional de nuestros compañeros lusos. <strong>La UMD no tenía vocación ni posibilidad golpista</strong>, tan solo tenía la intención de hacer lo que hizo:<strong> interponerse para que los militares ultras no impidieran la transición pacífica a la democracia</strong>, una vez sucedida la muerte del dictador. Y lo cierto fue que aportaron, muchos pagando un alto precio por ello, su grano de arena o de roca para que así fuera.</p><p>A la hora del recuerdo, transcurrido medio siglo de la Revolución –y como tantas veces se ha repetido–, <strong>siempre nos quedará Portugal.</strong></p><p> </p><p><em><strong>* Fernando Reinlein </strong></em><em>es antiguo miembro de la UMD y periodista. Presidente del Foro Milicia y Democracia.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[3f45ba4c-a070-4a1a-8a2b-081171245db8]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2025 18:00:11 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Reinlein]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="157599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="157599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 25 de abril no hizo demócratas a los militares de la UMD]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Contreiras, amigo y compañero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/carlos-contreiras-amigo-companero_129_1918782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6740ccf7-a035-4f30-88c5-614eda28f922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Contreiras, amigo y compañero"></p><p>Nos ha dejado <strong>Carlos Almada Contreiras</strong>, un héroe de la Revolución de los Claveles, un capitán de aquel 25 de Abril de 1974 que llevó la libertad a los portugueses. Sirvan estas líneas de recuerdo, apresuradas por la tristeza y con el corazón encogido por la emoción. Ya vendrán otros con más conocimiento para narrar su historia, que se confunde con el propio proceso democrático portugués. Estas palabras no quieren aportar más que <strong>el sentimiento dolorido por la pérdida de un amigo.</strong>  Carlos falleció este jueves de un ataque al corazón, inesperadamente, con la lucidez y la agenda de proyectos que siempre le ha caracterizado.</p><p>Había nacido en 1941 en un pequeño pueblo (Aljustrel) de la región del Alentejo del país vecino.  Marino militar de vocación y en calidad de tal fue uno de los principales dirigentes en la Revolución del 25 de abril. Y fue él precisamente el que dispuso que la canción <em><strong>Grândola Vila Morena</strong></em>, tan evocadora de su tierra natal, como señal para que se iniciase el movimiento de tropas. Tuve la ocasión y el honor de conocerle en Lisboa al poco de salir yo de la prisión militar en el verano de 1976, cumplida la condena por haber participado en la Unión Militar Democrática (UMD ), la organización con la que, inspirados en la gesta del MFA, soñábamos contribuir al regreso de la democracia a España. Allí nació una gran amistad que ha perdurado desde entonces hasta nuestros días.       </p><p>A lo largo de estos años, <strong>Carlos siempre ha estado con nosotros</strong>, pieza fundamental en las relaciones de fraternidad entre la Asociación 25 de Abril y el Foro Milicia y Democracia, organizaciones testigo de aquellos tiempos de lucha por las libertades democráticas y el fomento de los valores constitucionales en nuestras fuerzas armadas. En uno de tantos viajes de nosotros a Lisboa y de ellos a Madrid, se formalizó un Protocolo de Cooperación, firmado por los históricos líderes Vasco Lourenço (A25A) y Luis Otero (FMD), que sigue muy vivo.                     </p><p>La última vez que nos vimos ha sido recientemente, el pasado 11 de octubre en el Ateneo de Madrid, con motivo del acto de homenaje a la UMD, organizado por la Secretaría de Estado de la Memoria Democrática, en el intervenimos ambos en representación de nuestros compañeros. Después, en la comida de confraternización que celebramos con todos los participantes, compartimos viejos recuerdos, como cuando en el 35 aniversario de la <em>Revolução dos Cravos</em> nos guió por todos los lugares neurálgicos, como el puesto de mando del <em>Cuartel da Pontinha</em>, de aquel histórico día, y <strong>nos explicó mil y una anécdotas </strong>de su larga experiencia, y destacó la valerosa actuación del capitán Salgueiro Maia en el éxito de la operación de control de la capital.</p><p>En estos momentos en que le ha sorprendido la muerte, Carlos, con el entusiasmo que ponía en todas sus actividades, <strong>preparaba actos de conmemoración histórica</strong> de la participación de los militares en la vuelta a la democracia en nuestros países, para los que había recabado la colaboración del FMD.</p><p>Nos deja un hombre miembro de una generación a la que Portugal le debe en buena medida su libertad y el haberse sacudido el yugo de una dictadura tan longeva como cruel e inútil. Y<strong> España también le debe mucho</strong> por su apoyo a la UMD, militares demócratas que apostamos decididamente por la libertad, siguiendo el ejemplo de nuestros compañeros portugueses. Adiós Carlos. Adiós, amigo y compañero. Gracias por haberme permitido tenerte como amigo.</p><p>____________________</p><p><em><strong>Fernando Reinlein </strong></em><em>es militar, miembro del Foro Milicia y Democracia, y periodista</em>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[f370b9ad-0edd-4a33-9be9-7e26a1b645a8]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 19:19:15 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Reinlein]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6740ccf7-a035-4f30-88c5-614eda28f922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109343" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6740ccf7-a035-4f30-88c5-614eda28f922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109343" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carlos Contreiras, amigo y compañero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6740ccf7-a035-4f30-88c5-614eda28f922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Memoria histórica,Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fallece Celeste Caeiro, la mujer que con sus claveles dio nombre a la revolución en Portugal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/fallece-celeste-caeiro-mujer-claveles-dio-nombre-revolucion-portugal_1_1899676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fallece Celeste Caeiro, la mujer que con sus claveles dio nombre a la revolución en Portugal"></p><p><strong>Celeste Caeiro</strong>, la mujer que con sus claveles dio nombre a la revolución en Portugal, falleció este viernes a los 91 años, confirmó su nieta Carol en sus redes sociales. Irónicamente, la muerte de Caeiro se produce cuando<strong> este año se ha cumplido</strong>, el <strong>25 de abril, el 50 aniversario de la Revolución de los Claveles</strong>, que puso fin a la dictadura.</p><p>De madre española, esta mujer trabajaba en el ropero de un restaurante en el centro de Lisboa, el "Sifire", cuando se produjo el levantamiento. Como ella misma explicó en una entrevista con EFE en 2014, los dueños del restaurante querían hacer una fiesta aquel 25 de abril de 1974 para celebrar el primer aniversario del establecimiento y habían comprado flores.Ese día cuando llegó al trabajo, se encontró con la puerta cerrada y el gerente les dijo a ella y al resto de empleados que no iban a abrir porque se estaba produciendo una revolución y que se llevaran las flores para que no se echasen a perder.</p><p>Contra el consejo de sus jefes, Caeiro decidió no irse directamente a casa y enterarse de qué ocurría, no sin antes tomar bajo el brazo varios claveles rojos y blancos. Se fue en metro hasta la<strong> plaza del Rossio de Lisboa</strong>, justo al inicio del Largo do Carmo, donde los tanques de los sublevados aguardaban nuevas órdenes en una tensa espera desde la madrugada.</p><p>"Miré para ellos y le dije a un soldado: ¿Qué es esto, qué están haciendo aquí? 'Vamos para el Cuartel del Carmo, donde está <strong>Marcello Caetano</strong>, el presidente (heredero del régimen de Salazar)", le respondieron. Eran cerca de las nueve de la mañana y el soldado, que ya llevaba unas horas de guardia, pidió a la mujer un cigarrillo. Como ella no fumaba, pero se sentía mal por no poder ayudar al militar, <strong>le ofreció uno de los claveles que llevaba consigo</strong>. "Cogí un clavel, el primero fue rojo, y él lo aceptó. Como soy así tan pequeñita y él estaba encima del tanque, tuvo que estirar el brazo, agarró el clavel y lo colocó en su fusil", contó ella misma. Inmediatamente, el resto de soldados imitaron a su compañero y pidieron a la mujer uno de esos claveles, rojos y blancos, que llevaba bajo el brazo, hasta repartirlos todos.</p><p>Ella, militante del Partido Comunista, no se esperaba que con ese simple gesto iba a pasar a los libros de Historia. Y es que horas más tarde de ese episodio, varias floristas se afanaban en que a nadie le faltase un clavel, contribuyendo a convertirlos en un icono de libertad. Su acto dio nombre a una revolución que se recuerda por la ausencia de derramamiento de sangre.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[a6a5bfb8-1dbd-449f-b7b3-a1bae6048aee]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Nov 2024 19:50:01 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="157599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="157599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fallece Celeste Caeiro, la mujer que con sus claveles dio nombre a la revolución en Portugal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/07f2416e-33e4-4481-bc63-5bc5c5b7d650_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Política,Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En memoria de Alejandro Lastres, coronel de la UMD que plantó cara al franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/obituario-coronel-umd-alejandro-lastres_129_1844864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6e3dd475-69cb-4a4f-b79d-15145e9f8fe9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1013526.jpg" width="1111" height="625" alt="En memoria de Alejandro Lastres, coronel de la UMD que plantó cara al franquismo"></p><p>Estaba corrigiendo pruebas de mi próximo libro sobre el cincuentenario de la UMD cuando mi ahijada Lola Altozano me comunica desde Madrid que se <strong>ha muerto nuestro compañero</strong> y amigo entrañable el coronel de la UMD Alejandro Lastres.</p><p>Alejandro se hizo cargo de la defensa de Tony García Márquez cuando los defensores militares comenzaron a tener sospechas de la actitud de José Luis Cortina. No sabían bien si en las reuniones se comportaba como <strong>un defensor o como un espía</strong>.</p><p>Alejandro, compañero de promoción de mi defensor Pepe Altozano, era como él un militar cuya fibra moral y profesional era <strong>de altísima calidad. </strong></p><p>No sólo defendió a García Márquez con toda su experiencia jurídica sino que hizo frente con su habitual osadía a las triquiñuelas del jefe de prisiones y a los desatinos del nuevo juez militar. Cuando nos destinaron a los castillos militares <strong>recurrió ante la autoridad judicial</strong> al no permitirle visitar a su defendido, lo que nos obligaría a todos los procesados a nombrar defensores civiles que, sin argumento jurídico alguno, terminarían denegándonos.</p><p>Recuerdo que nos vimos por última vez el año pasado, durante mi estancia en Madrid con motivo de mi intervención en el acto convocado por la Embajada Portuguesa en La Casa de las Américas con el título de “El 25 de Abril en España”, preludio de los actos convocados para celebrar el cincuentenario de la <strong>Revolución de los Claveles.</strong></p><p>Estuvimos charlando animadamente a la salida y tuve la impresión de que se encontraba con una salud excelente y con <strong>su habitual sentido del humor. </strong></p><p>Parece que el optimismo y la alegría de vivir, a nuestra edad, son engañosos, sólo nos queda, como le quedaba a Alejandro, el sentido del humor, que <strong>nunca nos abandonará.</strong></p><p>La memoria me lleva a aquellos años de prisión en los que todos los defensores, especialmente Lastres y Pepe Altozano, se jugaron sus carreras por defendernos ante una jerarquía que consideraba nuestra defensa como <strong>una traición al franquismo. </strong>En pie, como debe estar un capitán, soportó todas las críticas estoicamente. Todos los defendidos le estamos enormemente agradecidos. Deja en nosotros, y supongo que en su familia y amigos, un hueco muy difícil de soportar.</p><p>Descansa en paz, compañero.</p><p>‘<em><strong>Xosé Fortes</strong></em><em> es coronel de Infantería retirado. Fue capitán de la Unión Militar Democrática (UMD).’ </em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[14456eeb-aa81-4c17-96d7-5fd9736e7c6a]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jul 2024 18:39:57 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Xosé Fortes]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6e3dd475-69cb-4a4f-b79d-15145e9f8fe9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1013526.jpg" length="72662" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6e3dd475-69cb-4a4f-b79d-15145e9f8fe9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1013526.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72662" width="1111" height="625"/>
      <media:title><![CDATA[En memoria de Alejandro Lastres, coronel de la UMD que plantó cara al franquismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6e3dd475-69cb-4a4f-b79d-15145e9f8fe9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1013526.jpg" width="1111" height="625"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Revolución de los Claveles,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día levantado y principal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/dia-levantado-principal_1_1771907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0e7be103-686d-498f-831d-21f48ca2bfb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día levantado y principal"></p><p><strong>Por aquel entonces los teléfonos en las casas modestas solían estar colocados en los pasillos, </strong>de modo que José Saramago debió saltar de la cama, tal vez con malos presentimientos, cuando atendió aquella llamada en la madrugada del 25 de abril de 1974. Fue así, sin glamour u otras militancias, como el escritor portugués supo que algo pasaba en su país y ese algo podía ser, por fin, positivo. La amiga que le avisó aprovechó la llamada para repetir la consigna que se transmitía desde la radio: que las personas se quedaran en sus casas, que un nuevo proceso estaba en marcha, que estuvieran atentas a la información que se iría proporcionando. <strong>José Saramago,</strong> como los demás portugueses, hizo caso omiso de la recomendación y salió a ver lo que pasaba en la calle; por eso fue espectador de movimientos militares insólitos, trasiego de camiones y tanques, luces encendidas en las casas, aviones en vuelos rasantes y agrupamientos cada vez menos discretos de personas con transistores y la extraña seguridad de que la hora había llegado y, esta vez, no como en marzo, era de verdad. <strong>Lo fue. </strong></p><p>Unos días antes de esa noche principal, José Saramago recibió un aviso –se puede suponer que, si los partidos ilegales estaban infiltrados de confidentes, la policía política también tenía chivatos– y el aviso era claro: <strong>su nombre estaba en la lista de personas que iban a ser detenidas en la operación que estaba en marcha</strong>, que había hecho caer a varios de sus amigos; o sea, se tenía que hacer invisible de forma inmediata. Entonces, junto a su compañera, la escritora Isabel de Nóbrega, tomó un avión en Lisboa con destino a Madrid, en lo que debía parecer un sereno viaje de recreo. Sin amigos en la capital española, sin muchos medios económicos y sin contactos políticos, José Saramago y su pareja aprovecharon los días para visitar museos, recorrer la Plaza Mayor, perderse en el Madrid de los Austrias y, por supuesto, entrar en librerías, el mayor consuelo de quienes tienen curiosidad. Regresaron pronto a casa porque hasta los exilios se complican cuando se deben mirar los precios de pensiones y restaurantes. Por eso el 25 de Abril le sorprendió durmiendo en Lisboa, recién llegado, aunque dispuesto para sumarse y estar –casi– en varios lugares a la vez: las buenas piernas le ayudaron en los recorridos por la Baixa, el Chiado, el Largo do Carmo, el Terreiro do Paço, calles y plazas caminadas una y otra vez para sentir junto a otras personas y confirmar que el proceso, como le había dicho su amiga, estaba en marcha. <strong>Escribiría años más tarde una crónica sobre el 25 de Abril titulada Lección de voluntad: </strong></p><p>“Tal vez nuestras almas, una por una, no sean así tan grandes, quizá no merecemos el verso del Poeta, sin embargo, si conservamos en nuestro interior la dimensión de la esperanza con que salimos a la calle el día 25 de Abril, no es que lo difícil se vuelva fácil, eso no, pero miraremos lo fácil y lo difícil como nociones relativas cuyo significado real quedará por definir si las confrontamos con la voluntad. Es la voluntad la que nos salva, si falta nos perderemos. La lección del 25 de Abril es, precisamente, una lección de voluntad. Eso tan poco. Eso que es tanto”. </p><p><strong>Voluntad. Los tanques salieron a la calle, los ciudadanos también. </strong>A la orden de disparar, un militar se negó “porque había gente enfrente”. Luego, tras las conversaciones necesarias, los tanques volvieron sus cañones hacia el río en clara señal de rendición. El gobierno de la dictadura que Marcelo Caetano perpetuaba, había perdido; la revolución, que todavía no era de claveles, se imponía y la gente lo celebraba como si fuera un casamiento. José Saramago seguía deambulando y viendo en las calles la realización de sueños hasta entonces contenidos, reprimidos por policías políticas y por normas obsoletas que nunca fueron respetuosas. José Saramago no vio a Celeste Caeiro repartiendo claveles, pero también a él le llegaron y cuando el 1º de Mayo los escritores y las escritoras salieron a la calle con una pancarta que era un saludo a la libertad recuperada, sí llevaban los claveles rojos convertidos, en tan pocos días, en el símbolo del tiempo que se empezaba a construir en los trabajos, los barrios, las universidades, el Estado. </p><p><strong>Hace 50 años José Saramago había publicado una novela, dos libros de poemas y recopilado algunas crónicas</strong>. No era periodista, pero había trabajado en distintos medios, coordinando las páginas de cultura o de opinión. Nunca hizo una entrevista, pero comentaba los libros que aparecían en un país donde no se podía escribir con libertad porque la censura era feroz. Por fin escribir claramente, tituló un artículo meses después de Abril. La Revolución le sorprendió con dos trabajos a medias –Manual de pintura y caligrafía y El año de 1993– y en los dos casos sintió que las historias se reorganizaban de acuerdo con la esperanza de la nueva sociedad. Tras el 25 de Abril asumió la dirección adjunta del Diário de Notícias y se ocupó de la parte editorial. No tuvo dudas de en qué orilla estaba y con quiénes. Sus Apuntes políticos son rotundos: <strong>la Revolución, ya con mayúsculas, debe servir para acabar con situaciones seculares de injusticia</strong>, la vivienda es un derecho, la participación política otro, también los convenios laborales, las vacaciones y, por supuesto, los trabajadores de la tierra no son esclavos. Escribió Levantado del suelo para decir que “del suelo podemos esperar alimento y aceptar sepultura, nunca resignación”. Ese libro termina con esperanza, pese a que José Saramago no era demasiado partidario de ese concepto: </p><p>“Posa Juan Maltiempo su brazo de invisible humo en el hombro de Faustina, que no oye nada, ni siente, pero empieza a cantar, vacilante, un son de baile antiguo, es su parte en el coro, se acuerda del tiempo en que bailaba con su marido Juan, fallecido hace tres años, que en gloria esté, y éste es el errado voto de Faustina, que no puede saberlo. Y mirando desde más lejos, desde la altura del milano, podemos ver a Augusto Pintéu, el que murió con las mulas en una noche de temporal, y tras él, casi agarrándolo, su mujer Cipriana, y también el guardia José Calmedo, venido de otras tierras y vestido de paisano, y otros de quienes no sabemos los nombres, pero conocemos las vidas. Van todos, los vivos y los muertos.<strong> Y delante, dando los saltos y las carreras de su condición, va el perro Constante, cómo iba a faltar en este día levantado y principal.</strong>” </p><p>José Saramago no nació para ser escritor, las circunstancias de su vida no fueron propicias para que fuera a la universidad y ese dolor le acompañó siempre. Él sabía que la Revolución de Abril, como la llamaba, nunca decía “de los claveles”, posibilitó oportunidades para las familias, fueran rurales o urbanas. Empezó un nuevo tiempo, sin censura, con la cotidianidad dura, difícil, pero ya sin el Gran Hermano político vigilando. Entonces escribió un poema que acaba con dos versos que son un manifiesto: <strong>“Que quien se calla cuanto me callé/ No se podrá morir sin decir todo.”</strong> Todo: escribió Memorial del convento o Historia del cerco de Lisboa porque la historia se puede contar de otra manera, se acercó a Camoens en una obra de teatro y nos acercó a Fernando Pessoa en El año de la muerte de Ricardo Reis, describió un mundo de ciegos, tal vez el nuestro, de personas que viendo, no vemos, escribió un Ensayo sobre la lucidez porque los seres humanos no son mercancía ni material descartable, cuestionó ideas fabricadas y dogmatizadas que no sirven para la felicidad de los seres humanos, creó personajes femeninos admirables y hombres que tratan de entender que si no comparten con las mujeres están solos, se enfrentó al Dios de la Biblia en Caín y en el Evangelio según Jesucristo el hijo nacido de mujer se revela contra el dios de los ejércitos y pide a los seres humanos que lo perdonen porque “Dios no sabe lo que hace”, de ahí tanta infelicidad, tanto sacrificio y tanto odio. Cuando la muerte le llegó, José Saramago escribía sobre la fabricación de armas. Decía que si hay fábricas de armas, habrá también, inexorablemente y a su lado, fábricas de conflictos, y decía sentir tambores de guerra por todos lados, no la alegría del Abril portugués que hizo pensar que esto, el mundo, la vida, podría ser de otra manera. La alegría de Abril no le reconfortó en los últimos tiempos, pero <strong>la democracia conquistada le permitió ser el escritor y el ser humano que fue, libre y atento, disponible. </strong></p><p>Años antes de la Revolución había escrito una crónica donde un hombre encuentra, en una fuente de la Plaza de Rossio de Lisboa, una botella con un papel dentro. Pese a las policías que vigilaban todos los pasos de los ciudadanos, las lecturas que hacían, las músicas que oían, las relaciones establecidas o por establecer, el hombre consigue hacerse con la botella y tras mucho trabajo puede leer la palabra que el papel traía escrita: “Socorro”, solo eso, “Socorro”. Los militares se levantaron contra el gobierno, los ciudadanos construyeron el 25 de Abril de hace 50 años para que todo pudiera contarse de otra manera. “Esos días de exaltación,” decía, “nadie nos los podrá quitar”.<strong> Y es cierto, pese a las circunstancias.</strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[b453f06e-79bf-4272-9081-b19e11d2155f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Apr 2024 22:02:09 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pilar del Río]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0e7be103-686d-498f-831d-21f48ca2bfb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4755498" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0e7be103-686d-498f-831d-21f48ca2bfb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4755498" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día levantado y principal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0e7be103-686d-498f-831d-21f48ca2bfb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[TintaLibre,José Saramago,Literatura,Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pilar del Río: “Fuera de España, el Gobierno se ve como valiente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/como-lo-ve/pilar-rio-fuera-espana-gobierno-ve-valiente_1_1772006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/870d4db4-aa20-4532-9d41-f01999a05a8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pilar del Río: “Fuera de España, el Gobierno se ve como valiente”"></p><p><strong>Pilar del Rio</strong> (Castril, Granada, 1950) es la presidenta de la Sociedad de Amigos de <strong>infoLibre</strong>. Periodista, traductora y viuda del premio Nobel José Saramago, vive actualmente en Lisboa y preside la Fundación dedicada a la memoria del escritor portugués. Desde allí, trabaja por el entendimiento de las culturas iberoamericanas. Recientemente, 22 actores dieron un recital de Lorca en portugués, algo que para Del Río supuso una enorme emoción. “Mi vida está justificada por esto”, afirma. Recuerda también que se le cayeron las lágrimas al escuchar a un poeta leer en guaraní en la sede de Lisboa de la Fundación. Además de estos actos fraternos, la organización persigue un gran proyecto, “que junto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos esté la Declaración Universal de Deberes Humanos”. Uno de ellos sería “dar nuestra opinión”. Ella lo practica en esta entrevista.</p><p>“Es un poco complicado para los portugueses celebrar el 50 aniversario de la Revolución de Abril en un momento en el que la extrema derecha ha emergido de una forma rotunda. Tanto que ha querido el destino que en esta efeméride haya 50 diputados de extrema derecha, es decir, neofascistas. No creo que sus votantes sean de esta forma pero, desde luego, así se expresan los dirigentes de ese partido similar a Vox que es Chega. Por todo ello, <strong>este 25 de abril se vive desde la perplejidad </strong>y sabiendo que hay que sacar mucho ánimo. Si nos dejáramos abatir por el infortunio de esta coincidencia, no lo celebraríamos. </p><p>Visto con perspectiva, no era normal que esto pasara. Había un gobierno del Partido Socialista con mayoría absoluta y estaba ya preparada la celebración del 25 de Abril. Se han introducido una serie de factores difícilmente comprensibles, entre ellos estrategias extrañas entre el mundo judicial y ciertos sectores políticos que han hecho que se adelanten las elecciones y que el aniversario quede aguado. Pero va a ser muy militante”.</p><p>“La gobernación en Portugal ha pasado del Partido Socialista al Partido Socialdemócrata, una derecha con sectores liberales, otros más socialdemócratas, y otros muy conservadores. Luis Montenegro pertenece a un sector más socialdemócrata, pero tiene que conjugar con los más conservadores. Montenegro ha dicho, utilizando muchas veces una expresión española, “no es no”, que <strong>hay una frontera que no se puede pasar, la de gobernar con la ultraderecha. </strong>Esto es, quienes practican la política del odio, son xenófobos, racistas y quieren echar atrás las conquistas democráticas. Él lo tiene muy claro, pero el problema es que no todo el mundo en su partido lo tiene tan claro. Gobernar va a ser muy complicado por muchas presiones de la derecha mediática y económica. No tienen mayoría para aprobar los presupuestos y necesitarán del Partido Socialista (que quiere hacer oposición) o de la ultraderecha para conseguir pasarlos. A ver si consiguen resolverlo por el bien común”.</p><p>“Como vivo fuera de España, veo las elecciones en las distintas comunidades autónomas con una enorme alegría. A lo mejor en España los ciudadanos de otras comunidades están un poco aburridos, pero a mí <strong>me parece magnífico que cada territorio, desde su personalidad y desde su cultura, se exprese</strong>. Y como nunca me parece que haya demasiadas elecciones porque viví mucho tiempo sin que hubiera ninguna elección, estoy contenta. Cada proceso electoral es la posibilidad que tengo de manifestarme y de hablar, de decir. Y a mí me gusta decir”. </p><p>“Pocas cosas me hacen tan feliz como la situación y la negociación con Cataluña. La España una grande y libre no me la creí nunca, entre otras cosas porque me habían hablado de los reinos de España y siempre pensé que España era múltiple. La tensión política y electoral me parece una señal de democracia y de salud. <strong>Vamos llegando al federalismo soñado</strong>. Me gusta que haya catalanes que quieran independencia y quien quiera seguir en armonía con otras comunidades, pero defendiendo las culturas. Claro que es complicado para el gobierno, les da muchos dolores de cabeza y cansa a los ciudadanos, pero es positivo porque se avanza y nos permite estar vivos. Me dio mucha pena que no se aprovechara la ocasión este año, cuando propuse que el ministerio de Cultura se llamara ministerio de las Culturas. Nadie me hizo caso, claro, pero por lo menos lo dije y me gusta”.</p><p>“¿Dónde está Europa? La verdad es que un poquito perdida en el ámbito internacional. Europa, ¿de dónde partió? De Grecia y Roma. El derecho, la filosofía. ¿Dónde está? No sé. Desde luego no donde está China, no donde está Rusia, no donde está Estados Unidos. Me parece que en estas elecciones europeas los ciudadanos debiéramos de levantar la cabeza y decir: “¡Sí!, tenemos Europa”. Hay que tener representantes en Europa, y que no sigan las líneas macroeconómicas del poder, sino que también nos representen a los ciudadanos. <strong>Creo que es una obligación moral, un deber cívico participar en las elecciones europeas</strong>, votar como locos y tener un buen Parlamento Europeo que le pare los pies a las fuerzas del mal que imponen determinados códigos que se aprueban en el Parlamento Europeo y que luego las naciones tienen que asumir. Las elecciones europeas son mucho más importantes de lo que algunos interesadamente nos quieren hacer creer”.</p><p>“El ataque de Hamas me pareció monstruoso. La respuesta de Israel, monstruosa, inaceptable. Me faltan palabras para calificarla. La incapacidad del mundo de frenar la agresión, ese holocausto de unos ejércitos pertrechados por países occidentales contra civiles en fuga es terrible. No sé si las voces morales que hay en el mundo, que son muy pocas, lamentablemente, como el secretario general de la ONU o el papa, han hecho todo lo posible. Qué bueno sería que el papa, con su edad y sus achaques, o António Guterres, se fueran a vivir a Gaza y a ver qué pasaba. <strong>Se está preparando la guerra, no la paz</strong>, y los afectados no son estadísticas, tienen nombre y apellidos. Vidas cortadas que se representan en ese niño huyendo de un bombardeo en el sur diciendo que ya se quería ir para su casa. Su casa que ya no existe porque está en el norte. Ese niño queriendo irse para su casa es lo más lúcido que he oído en estos tiempos de descalabro moral y físico”.</p><p>“En Latinoamérica, Estados Unidos y por supuesto en Portugal, su imagen es la de un gobierno valiente que, por usar el símil taurino, sabe coger el toro por los cuernos. En sectores de la cultura o políticos progresistas con los que me relaciono, se dice que el Gobierno llegó como si le hubiera caído una maldición: pandemia, la crisis anterior, la guerra, la otra guerra, el volcán en La Palma... Y, sin embargo, <strong>gestiona socialmente con una fuerza de la que los medios de comunicación no hablan tanto y que fuera se ve como muy positiva</strong>. Los avances sociales han sido muy interesantes. Hay demasiada frivolidad y consignismo repetido una y otra vez para evitar que se siga la línea de avances sociales. A los grandes de las empresas y la economía no les interesan tanto los derechos sociales. Lanzan sus consignas y la gente las repite y vota alegremente sin darse cuenta de que a lo mejor tienen algo en el plato por una ley que les ha protegido”.</p><p>“El momento cultural de España a lo mejor no es tan llamativo como en los 80, en los que se hablaba de España, de la Movida y de la erupción de una serie de creadores que, habiendo o no nacido aquí, escribían en la lengua española. Fue una apoteosis. Este momento, tal vez no lo sea tanto, pero hay una base de gente que está ahí, como termitas, moviendo la madera. </p><p><strong>La cultura está bien, me preocupa más la universidad</strong>. No tiene la fuerza iniciática de entender el mundo. La universidad nace para entender los grandes asuntos y corrientes, para sostener la sociedad, no desde la fe, no desde la catedral, sino desde la ciencia y el conocimiento. En estos momentos, la universidad no está presente en España, tampoco en otros países. El Mayo del 68 era un ejemplo de la universidad. Esa gente que sale a la calle, que dice que bajo las piedras está el mar. Ahora ni estudiantes ni profesores están abriendo un camino de reflexión. O no de la forma mayoritaria que me gustaría”.</p><p>“Los problemas de la prensa, de la comunicación en España, son compartidos. Vivimos un momento de cambio: hemos pasado del papel, del sistema decimonónico al siglo XXI y estamos ahí, tratando de mantener la cabeza levantada. Hay ejemplos magníficos en España, estamos en uno de ellos, de reflexión y pensamiento. Y hay otros medios interesantes, pero, en líneas generales, el poder y las fuerzas del mal actúan mucho desde la televisión, configurando ciudadanos resignados, indiferentes o llenos de miedo. <strong>Existe mucha discusión y muy poca reflexión</strong>. Se puede decir: “Cumplimos porque tenemos una tertulia donde están todos” y que en la tertulia solamente se oiga ruido. Esa sociedad no es la que queremos desde los medios de comunicación más serios. Queremos ciudadanos convencidos de su fuerza, de su papel, de su capacidad, que no se queden con consignas y vayan por la vida sin preocuparse de los demás. Los medios nacimos para ser un contrapoder”.</p><p>“Afortunadamente hay algunos medios en España, en Portugal, también en Francia e Italia que introducen reflexiones, crítica, aportan y no ofrecen ruido. Pero la línea general es modelar a la gente desde medios de masas, televisiones y plataformas. En España, a veces una noticia falsa aparece en un pseudomedio de comunicación y es reproducida por nosotros. Sea para contestar o no, acaba llegando a la gente, y algo queda. Eso, por ejemplo, no pasa en Portugal. <strong>Hay un respeto por las vidas privadas</strong>. En Portugal, noticias relacionadas con la familia de un primer ministro, como se han publicado en España, sabiendo por ejemplo desde muy primera hora que el nombre de Begoña Gómez correspondía a otra persona con otras funciones, en Portugal, el país que más conozco, no se daría. Aquí se siguió dando vueltas y se sigue dejando caer en las tertulias. Esa falta de respeto tan grande con los espectadores y con los lectores no se comete tanto en otros países”. </p><p>“Tenemos que celebrarlo porque nos ha dado muchas satisfacciones <strong>infoLibre</strong> en el sentido de haber destapado asuntos que, existiendo, otros medios no contaban. Ha habido una sistematización e insistencia en algunas faltas de respeto por los seres humanos que <strong>infoLibre</strong> ha denunciado y sigue denunciando todos los días. Por ejemplo, el tratamiento a los ancianos de las residencias que no fueron atendidos durante la pandemia. <strong>infoLibre ha puesto en evidencia fallos del sistema</strong>, no para escandalizar o matar sino para que la sociedad sea mejor. Tal vez no sea el periódico que primero nos dé la noticia, pero si queremos una reflexión seria, sosegada, que nos aporte noticias, que nos una a otras reflexiones y a otros pensamientos de otros países europeos venimos a <strong>infoLibre</strong>. Porque sabemos que hay una cierta capacidad de reflexión y un respeto por los lectores que quizás no lo veamos en otras partes. Somos razón y aquí tenemos una oportunidad para reflexionar”. </p><p>“Confío muchísimo en los seres humanos. He visto momentos de una enorme belleza porque seres humanos se han juntado y han conseguido cambiar el curso de las cosas. Si queremos, tenemos una fuerza increíble y podemos mucho. Decía José Saramago que cada ciudadano es una superpotencia. Todos los ciudadanos juntos no tendríamos que aceptar vivir en un planeta de desigualdades económicas, sociales, educativas y de formación. Entonces, <strong>no somos conscientes de la potencia que tenemos</strong>. Saramago, en la manifestación que se hizo en Madrid contra la guerra de Irak, dijo: “Hay dos superpotencias, Estados Unidos, que hace la guerra de Irak y que convoca a España y a Gran Bretaña como mozos de compañía y otra somos cada uno de nosotros y cada uno tenemos una fuerza extraordinaria, solo que no nos lo creemos”. Nos quedamos mejor viendo los mensajes que nos adocenan en vez de lo que nos levanta la cabeza y nos hace salir y nos hace distintos”. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[faf082f5-a09d-43c3-bf62-40b9a093f3f6]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 18:17:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Contreras]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/870d4db4-aa20-4532-9d41-f01999a05a8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1703384" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/870d4db4-aa20-4532-9d41-f01999a05a8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1703384" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pilar del Río: “Fuera de España, el Gobierno se ve como valiente”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/870d4db4-aa20-4532-9d41-f01999a05a8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[José Saramago,Portugal,Extrema derecha,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resistencia femenina al fascismo: “Los militares hicieron el golpe, nosotras lo transformamos en revolución”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/resistencia-femenina-fascismo-militares-hicieron-golpe-transformamos-revolucion_1_1771535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/85d39149-48e3-45df-8a96-3636ab0acda0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La resistencia femenina al fascismo: “Los militares hicieron el golpe, nosotras lo transformamos en revolución”"></p><p>A día de hoy Aurora Rodrigues sigue recordando el sonido del cierre de su celda en la cárcel. “El ruido del hierro contra el hierro, de las puertas abriendo y cerrando, las llaves dando vueltas… <strong>es algo que se queda para toda la vida</strong>”. Aurora, exmagistrada y vicepresidenta de la Asociación Portuguesa de Mujeres Juristas, tenía 21 años cuando la policía política (PIDE) la detuvo el 3 de mayo de 1973.  “Estaba en una manifestación contra las detenciones de estudiantes que habían ocurrido el 1 de mayo. <strong>La policía cargó, nosotros huimos y a mí me cogieron</strong> junto a 22 personas más”. </p><p>La llevaron a la cárcel del Fuerte de Caxias, en Lisboa, y allí vivió un infierno de tres meses, que incluyó veinte días de aislamiento, dieciséis de <strong>tortura del sueño, humillaciones y palizas</strong>. “Resistí como pude. Cantaba, me evadía, pero jamás hablé. Porque hablar era denunciar a mis compañeros”, dice con determinación. “Era una cuestión de dignidad, ¿sabes? No podía hablar porque eso era dejarles ganar, era rebajarme”.</p><p>Aurora es una mujer bajita y delgada, pero en la mirada se le adivina la <strong>misma fuerza desafiante que emana de su foto de detención</strong>. Nacida en un pueblo del Alentejo, en 1952, Aurora ha crecido con una conciencia social agudizada. “Me di cuenta desde muy temprano de que había gente con mucho y gente con muy poco. Mi familia era pobre pero teníamos siempre que comer y mis vecinas, a veces, no. Así que <strong>la desigualdad social fue algo que me marcó desde muy temprano</strong>”. Su familia, era “opositora al régimen, pese a que no decían ni hacían nada en público”. Pero la educaron en la libertad y contra el colonialismo y la guerra que se libraba entonces en África. </p><p>Estudió hasta los 14 años porque un grupo de opositores a la dictadura en su pueblo creó una cooperativa de enseñanza. Su familia no tenía dinero para más pero, tras hacer el examen nacional, lo aprueba con la mejor nota y es entonces cuando un mecenas se ofrece a pagarle los estudios. “Me dan el premio a la mejor alumna y quien lo organizaba me dijo que, si quería estudiar, me lo financiaba”. Es así como consigue completar los estudios y entrar en la carrera de Derecho en la Universidad de Lisboa. </p><p>Allí encuentra a gente que piensa como ella, “<strong>contra el fascismo, la guerra, y a favor de la justicia social</strong>” y empieza a integrarse en el movimiento asociativo estudiantil. El 12 de octubre de 1972, el asesinato del estudiante José Ribeiro dos Santos a manos de un agente de la PIDE da el vuelco definitivo a la vida de Aurora. “Había un <strong>mitin contra el imperialismo y la guerra</strong>. En determinado momento aparecen dos agentes de la PIDE. Los estudiantes intentamos impedir que entraran al anfiteatro, se instaló la confusión y uno de los agentes disparó”.  </p><p>Ribeiro dos Santos entra en el Hospital de Santa María con una herida de bala en la espalda pero no resiste, muere esa misma noche. “Yo lo había visto todo, <strong>estaba a su lado cuando ocurrió y ahí todo cambió para mí</strong>”. La carrera, a la que tanto le había costado llegar, perdió importancia. “No podía seguir estudiando sin más. Era algo imperativo, una indignación que me nacía de dentro, tenía que hacer <strong>todo lo que pudiese para poner fin al fascismo</strong>, no me iba a callar más”, dice aún con rabia. Aurora ingresa en la Federación de Estudiantes Marxistas-Leninistas y en el Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (MRPP) y pasa a integrarse en la imprenta clandestina del partido. </p><p>Empieza su actividad política, <strong>escribe y distribuye comunicados contra el régimen</strong>, hace pintadas en las paredes contra la dictadura, participa en manifestaciones. Por sus actividades termina siendo fichada por la policía y recibe un primer aviso. “La Policía de Seguridad Pública (PSP) me detiene durante una tarde y me avisa que, o paraba, o <strong>la siguiente ya no me llevarían sólo para charlar</strong>”. No paró, “evidentemente”. </p><p>Hasta ese 3 de mayo. De camino al Fuerte de Caxias, en el furgón de la policía, Aurora sabe que esta vez “será diferente”. La primera humillación empieza nada más llegar. “Me desnudaron en la secretaría, delante de todo el mundo”. De allí la conducen a la zona norte de la cárcel hasta el día 16, en el que “<strong>me llevan a ver la celda de tortura</strong>”. “Se presentó el inspector de mi proceso, Américo da Silva Carvalho, y me dijo: ‘Aquí tienes dos vías, la de la colaboración o la del sacrificio, pero <strong>por esa puerta no sales sin hablar</strong>. Nos vemos en una semana’”. Y se la llevaron de vuelta, esperando que el miedo hiciese su trabajo .</p><p>El día 23, tras 20 días de aislamiento, fueron a buscarla. “La sala tenía una mesa, una silla para que el <em>pide </em>[agente de la policía política] <em> </em>se sentara y una banqueta para mí”. <strong>Empezaron una ronda de escupitajos</strong>: “Me pusieron contra la pared e iban entrando <em>pides</em> que me hacían preguntas. Como yo no contestaba, me escupían encima”. </p><p>Luego vino la tortura del sueño. “Fueron 16 días y 16 noches, 450 horas sin dormir. Gritaban, daban golpes en la mesa, me empujaban, me sacudían y <strong>no dejaban que me durmiese</strong>”. Para mantener algo de cordura, Aurora cantaba. Con la miga del <em>pan oscuro</em> que le daban para comer “hacía pétalos de flores” y “en las pequeñas cosas iba encontrando <strong>algo de evasión y control</strong>”. “Pensaba siempre que solo habían prendido mi cuerpo, nada más”, recuerda.</p><p>Un día le avisaron de que venía “la brigada de los indios”. Al poco aparecieron dos hombres. Uno de ellos traía <strong>una declaración que Aurora debía firmar en el plazo de una hora</strong>. Se fueron. Cuando volvieron, Aurora no la había firmado así que, sin mediar palabra, empezó la paliza. </p><p>“Yo estaba en mitad de la celda con las manos en los bolsillos y él empezó a pegarme. Lo que a día de hoy me causa todavía más horror es que no pronunció una sola palabra. <strong>Se limitó a pegarme, y a pegarme, y a pegarme</strong> como una máquina, sin decir una sola palabra. En la celda yo solo escuchaba el sonido de los golpes y sentía como me sacudía de un lado al otro. Me pegó con las manos, con las rodillas, con un <em>nunchaco </em>[un arma marcial formada por dos palos cortos unidos por una cuerda]  <strong>.</strong>.. y yo solo pensaba ‘esto se va a acabar, aguanta, que esto se va a acabar’”. </p><p>Se acabó cuando dos hombres entraron y se llevaron al agresor. Aurora se fue al baño, se sentó en el váter y <strong>se dio cuenta de que tenía una hemorragia</strong>. Ya no se pudo levantar. “Me llevaron en volandas a ver al médico y <strong>perdí el conocimiento</strong>”. Cuando se recuperó, volvieron a torturarla. Así hasta completar los tres meses máximos de prisión preventiva. </p><p>Salió de la cárcel el 28 de julio. Nunca tuvo derecho a un abogado, no fue a juicio ni siquiera fue acusada de manera formal. “Volví a mi vida normal, como si nada hubiese pasado. Volví a mi militancia, a mis actividades clandestinas”. El fantasma de la tortura esperó 30 años para asombrarla en forma de “estrés postraumático”. “<strong>Empecé a tener pesadillas, dejé de dormir</strong>”. Pidió ayuda y estuvo en tratamiento hasta superarlo. Escribió un libro (<em>Gente comum, uma historia na PIDE</em>, Parsifal, 2022). Empezó a contar su historia. Por catarsis. Porque se prometió que nadie la silenciaria.</p><p>Doce años separan a Aurora Rodrigues de Isabel do Carmo, pero un evento las une: <strong>el asesinato de Ribeiro dos Santos.</strong> Si ese fue el acontecimiento que llevó a Aurora a la acción política, fue también el detonante de la segunda detención de Isabel. En ese momento, Isabel era dirigente del Colegio de Médicos en Portugal. Allí escribe un comunicado sobre el asesinato del joven, que era hijo de un médico. <strong>La PIDE se entera y Isabel es detenida</strong>. “Era la segunda vez que me detenían. La primera fue en 1970. Pasé entre 8 y 10 días entre rejas. Me pusieron en aislamiento pero enseguida me soltaron”, cuenta. </p><p>Isabel nació en Barreiro, una ciudad cerca de Lisboa, en 1940. Allí, tierra de clase obrera, “<strong>todos estaban en contra de la dictadura</strong>”. “Yo no hice nada de excepcional, solo seguí el ambiente del medio de donde venía, una ciudad en la que había represión, las personas eran detenidas y existía una narrativa muy clara en contra del régimen”.</p><p>Su primera batalla política ocurrió a los 10 años, cuando se enfrentó al cura de su colegio por no estar bautizada. “Era la única de mi clase que no estaba bautizada y <strong>el cura me decía, de muy malas formas, que yo era comunista.</strong> Yo no me callaba y las clases empezaron a ser un campo de batalla”.</p><p>Con 17 años llega a la facultad e ingresa en la asociación de estudiantes donde empieza a politizarse. <strong>En 1958 se hace militante del Partido Comunista</strong> (PCP). “Integré una célula, que luego pasé a coordinar, hasta que llegué a la dirección del Partido”. En ese momento, la principal actividad es la difusión de comunicados y boletines contra el régimen y el reclutamiento de más militantes. </p><p>Isabel permanece en el PCP durante más de 10 años pero en 1970 rompe con la organización. “Desde 1961, con el inicio de la Guerra Colonial, cada vez más gente dentro del partido hablaba de la necesidad de la lucha armada. Esa cuestión se fue agudizando y yo creía en ella. Además, empecé a leer sobre el estalinismo y a <strong>no estar a gusto con algunas cosas que defendía el partido</strong>”, reconoce.</p><p>En octubre de 1969, durante unas prácticas de su especialidad, endocrinología, en Francia, conoce a Carlos Antunes, funcionario del PCP y que luego sería su pareja, en un mitin político al que asiste en nombre del partido. <strong>Los dos tienen visiones parecidas de cómo debería ser la lucha contra el régimen</strong> y a inicios del año siguiente abandonan el partido para formar las Brigadas Revolucionarias. Y dan inicio a la lucha armada. </p><p>“La primera acción fue la <strong>colocación de una bomba en una base militar de la OTAN</strong> en Fonte da Telha [cerca de Setúbal]. El objetivo de estas acciones era llamar la atención nacional e internacional para las cuestiones políticas y coloniales portuguesas. Decidimos que no mataríamos nunca a nadie. Es un acto irreversible y no justificable bajo ningún prisma”. Entre 1971 y 1973 hicieron ocho atentados con bomba en instalaciones militares y armamentísticas. </p><p>“Yo <strong>transporté explosivos dentro del coche, organicé atentados, elegí lugares, pero nunca me atreví a hacer lo que contaba</strong>, que era accionar el detonador”, cuenta. “Me daba miedo. Transportar explosivos te podría llevar a la cárcel, pero accionar el detonador te podría matar. Y yo, lo confieso, tenía miedo”. </p><p>El mismo miedo que sintió durante los dos años en los que vivió en la clandestinidad. “Me informaron de que algunos detenidos habían dado mi nombre y <strong>no tuve elección, si quería escapar de la cárcel</strong>”. Desapareció. Vivió de casa en casa. Cambió de nombre: fue Elisa, después, Iva. Los primeros meses los pasó con su hija en brazos. “Era muy, muy difícil. Tener a un bebé de pocos meses en esa situación era muy complicado. Tanto, que al fin de unos meses la dejé con mi hermana. Fue muy duro, <strong>sufrí mucho con esa separación</strong>”, recuerda. </p><p>Lejos de la heroicidad que muchos quieren dar al periodo de clandestinidad, Isabel lo recuerda como un tiempo aburrido, de parón y miedo. “Siempre estás esperando a que te entre la policía por la puerta y <strong>no puedes hacer casi nada</strong>”. El suyo, fue también un tiempo de amor. “Me encontraba con Carlos Antunes a escondidas. Con mucho cuidado, para que no nos descubrieran, pero tuvimos nuestros encuentros románticos”, dice con picardía. </p><p>La revolución del 25 de abril la pilló en Oporto. “Mi camarada, que se encargaba de la conexión entre los militantes clandestinos, me avisó. Corrí a la imprenta e <strong>hice un comunicado diciendo que la lucha armada había acabado</strong>”. Después, cogió el coche y se fue a Lisboa, a recoger a su hija. Con dos años, la niña no la reconoció, hecho que Isabel recuerda con tristeza. “Me pesa hasta día de hoy. Recuerdo su cara, mirándome extrañada, y tuve la certeza de que no sabía quién era. Después de eso no volví a soltarla”. </p><p>Si Isabel do Carmo hizo el recorrido de norte a sur para ser partícipe de la Revolución, Aurora Rodrigues hizo el camino contrario. Esa noche estaba en Seixal, al sur de Lisboa, “encerrada en un sótano, en la imprenta del partido, imprimiendo comunicados”. “<strong>Escuché todo por la radio sin saber lo que estaba pasando</strong>: <em>Grândola Vila Morena</em> [la canción que sirvió de seña al movimiento] y luego el comunicado de las Fuerzas Armadas”, recuerda. </p><p>En él, los militares pedían que la población se quedara en casa. “Sí, claro, 48 años de dictadura y ahora me iba a quedar en casa”, dice riendo. Cogió el primer autobús que salía a las 6.00 horas de la mañana y luego el barco para <strong>cruzar el río hacia Lisboa</strong>. “Llegué al Terreiro do Paço y la multitud era inmensa. Gente que venía de todas partes. No tenía que preguntar nada, solo seguirla. Terminé en el Largo do Carmo, casi justo cuando el Gobierno se estaba rindiendo”.</p><p>De esa fiesta las dos recuerdan los rostros de las mujeres con las que se cruzaron. “Ese día tuvieron la oportunidad de salir, de gritar, pero siempre fueron pilares de la resistencia. Más tarde, en el período del PREC [Proceso Revolucionario En Curso] <strong>tuvieron un papel fundamental, ocupando casas vacías, fábricas que volvían a poner en marcha</strong>, reivindicando su lugar”, recuerda Isabel. </p><p>“A día de hoy, si miramos las fotos, los militares son los protagonistas, claro, pero ellas están muy presentes. La gente sale a la calle. Y esos cuerpos, que reivindican su espacio son mujeres, en su mayoría”, dice Alice Samara, investigadora del Instituto de Historia Contemporánea de la Universidad Nova de Lisboa. “<strong>Durante la dictadura ellas estuvieron en todas las barricadas, fueron plurales y heterogéneas</strong>. Estuvieron en las cárceles políticas, en la clandestinidad, en los movimientos de estudiantes y en los grupos de liberación de las colonias, en todas partes”, explica. </p><p>Y aunque la historia no siempre les ha dado el lugar que se merecían, y muchos intentaron dejarlas en un segundo plano, lo reivindicaron entonces, lo reivindican ahora. “Lo que estaba previsto que ocurriese ese día era un golpe militar. Se transforma en Revolución porque la gente sale a la calle. Y las mujeres, que tantas veces fuimos silenciadas, pero que resistíamos en la retaguardia, salimos también… y <strong>salimos en fiesta, pero también en lucha</strong>. Los militares hicieron el golpe, pero nosotras lo transformamos en revolución”, recuerda Aurora Rodrigues: “Ahora que habíamos salido, ya nadie nos volvería a meter en casa”.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[41c47900-7eb4-4da4-8818-ceab634a9361]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 18:05:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Joana Rei]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/85d39149-48e3-45df-8a96-3636ab0acda0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="173019" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/85d39149-48e3-45df-8a96-3636ab0acda0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="173019" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La resistencia femenina al fascismo: “Los militares hicieron el golpe, nosotras lo transformamos en revolución”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/85d39149-48e3-45df-8a96-3636ab0acda0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Revolución de los Claveles,Portugal,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vasco Lourenço, el último 'capitán de abril': “No creo que haya un millón de portugueses fascistas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/vasco-lourenco-ultimo-capitan-25-abril-no-creo-haya-millon-portugueses-fascistas_1_1771498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7842e6b0-22bb-40ee-bbff-ea6794c9100a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vasco Lourenço, el último 'capitán de abril': “No creo que haya un millón de portugueses fascistas”"></p><p>Salgueiro Maia, <strong>Otelo Saraiva de Carvalho</strong>, Vasco Lourenço. Tres nombres, tres <em>capitanes de abril </em>principales responsables de la Revolución los Claveles. Salgueiro Maia, el que lideró la columna militar que cercó al Gobierno en el Largo do Carmo y le obligó a rendirse. Otelo Saraiva de Carvalho, el que planificó la operación. Vasco Lourenço, <strong>uno de los ideólogos del golpe</strong>, obligado a verlo desde la distancia. Después de cincuenta años, el teniente coronel Vasco Lourenço, el último de los capitanes que sobrevive, nos recibe en la Asociación 25 de Abril, en Lisboa, para hablar del proceso que terminó con la dictadura en Portugal.</p><p>Recuerda esa noche de noviembre de 1973 en la que una confidencia con Otelo, empezó a forjar la Revolución. El viejo Datsun blanco acababa de pinchar una rueda. Los dos capitanes salen para cambiarla. Es de madrugada, vienen de una reunión de militares que empieza a dar forma a la conspiración y Lourenço se desahoga, enfadado: “<strong>Esto solo lo salva un golpe de Estado</strong>. Hay que hacer un golpe militar, entregar el gobierno a una junta militar y luego hacer elecciones y el que gane, que gobierne”. Otelo titubea un instante y luego confiesa: “¿Tú también piensas así? Porque es lo que yo creo también”. Faltaban cinco meses para que llegara ese día.</p><p><strong>¿Cuándo comenzó el movimiento conspirativo que luego dio origen al 25 de abril?</strong> </p><p>Para mí, el pistoletazo de salida comienza en un Congreso de Combatientes, en junio de 1973, donde se debatió una solución a la guerra colonial, ya fuera política o militar. Los organizadores descubren que hay un grupo de militares que había forjado un movimiento en Guinea para defender una solución política y que la presentarían en este congreso e intentaron impedirlo. En ese momento, un grupo de militares recogimos firmas de alrededor de 420 militares que se oponían a las decisiones del Congreso. Fue una especie de rebelión pública contra la que el régimen no tomó represalias y que nos hizo pensar que teníamos más fuerza de la que pensábamos. </p><p>En ese momento también salieron dos decretos gubernamentales que perjudicaban la carrera militar. La mayoría de la gente sólo se queja cuando le duele la tripa o cuando le meten la mano en el bolsillo y en aquella época<strong> </strong>había mucha gente quejándose. Y eso lo aprovechamos para iniciar las reuniones. </p><p><strong>¿Y de qué se hablaba en estas reuniones? </strong></p><p>Tuvimos la lucidez de no discutir política directamente y nos centramos en el prestigio que tenían los militares entre la población portuguesa, porque a la población claramente no le gustaban los militares. Incluso nos acusaban de que la guerra continuaba porque éramos nosotros quienes lo queríamos. Creamos esta bandera que sirvió como movilización y al mismo tiempo como camuflaje para las actividades que íbamos a desarrollar. </p><p>La ecuación era sencilla. La población nos miraba como el soporte del régimen represivo que imponía la guerra y la dictadura y para recuperar nuestro prestigio teníamos que abandonar esa imagen. Y eso solo se podría hacer con un golpe de Estado: derrocar la dictadura, solucionar el problema de la guerra colonial de manera política, crear condiciones para la democracia y la libertad en Portugal… y así llegamos al 25 de abril. </p><p><strong>¿Cuándo se dijo en voz alta, por primera vez, la expresión “golpe de Estado”? </strong></p><p>Hay una reunión donde yo digo abiertamente que tenemos que dar un golpe militar y hacer elecciones. Y un comandante del Estado Mayor, que por ser un grupo privilegiado levantaba fuertes sospechas, me preguntó: “¿Pero dónde tenéis a generales para formar la junta de salvación, una junta militar?” Y no me quedé callado, le dije: “Puede que no tengas generales, brigadistas, coroneles, quizá no tengas comandantes, pero tendrás capitanes”. Y me miró y me dijo: “¿Pero te sientes capaz de pertenecer a una junta militar?” Y yo le respondí: ¿Pero cuál es el problema? ¿Estoy aquí, defendiendo un golpe militar, y luego me da miedo unirme a la junta militar? Claro que no". </p><p>En ese momento se hizo silencio, y cuando me fui a casa, en el coche, solo pensaba que tenía que tener cuidado, porque hacer declaraciones así, con gente que no conocía… a ver si me iban a arrestar. Luego, el 24 de noviembre de 1973, en Estoril, aparece un teniente coronel diciendo exactamente lo mismo. Y recuerdo el entusiasmo de los 40 individuos que estaban en la reunión porque lo decía un teniente coronel y eso tenía un gran peso.</p><p><strong>¿Qué importancia tuvo la Guerra Colonial en el desarrollo del 25 de Abril? </strong></p><p>Fue fundamental. Por un lado, ayudó a abrirnos los ojos a la ceguera del gobierno, a la situación de dictadura aquí y a la legitimidad de la lucha de nuestro enemigo. Ellos eran los que tenían razón, los que luchaban por su independencia, por su autonomía, no éramos nosotros. Nosotros estábamos en el lado equivocado. Y por tanto, fue fundamental para darnos una cierta conciencia política. </p><p>Por otro lado, también es fundamental en la experiencia que nos brinda. La guerra se basaba esencialmente en el capitán, era el núcleo fundamental de la guerra. Y esta experiencia que ganamos en la guerra nos dio una capacidad de liderazgo, de organización y de intervención, que se demostró después, en la forma en que se organizó y cómo se desarrolló el 25 de Abril. </p><p><strong>Usted estuvo en Guinea y, cuando regresa, vuelve decidido a abandonar el ejército... </strong></p><p>Traía sentimientos, en cierta medida, contradictorios. Por un lado, me sentía realizado, porque, puesto a prueba, en situaciones muy complicadas, de combate directo, había podido afrontarlas, había podido vencer el miedo, que era algo que me cuestionaba antes de ir. </p><p>Por otro lado, venía con mucha rabia, porque me había dado cuenta de que un régimen me estaba utilizando para imponer una guerra injusta, una guerra que no tenía sentido y, al mismo tiempo, para mantener un régimen dictatorial aquí en Portugal. Me daba rabia, porque me sentía un instrumento de ese régimen. </p><p>Y, luego, estaba absolutamente decidido a dos cosas. Primero, a no volver a la guerra y dejar el ejército aunque tuviese que desertar. Y además, en caso de tener la oportunidad, estaba decidido a aprovechar mi condición de militar para ayudar a poner fin al régimen. </p><p><strong>¿Cuáles fueron los momentos clave de la conspiración? </strong></p><p>Hubo tres reuniones importantes: la del 9 de septiembre de 1973, que fue la reunión constitutiva del Movimiento, la del 1 de diciembre, que es la de estructuración del Movimiento, su definición y consolidación, y la del 5 de marzo de 1974, en Cascais. Es la reunión decisiva, donde se aprueba un documento, <em>El Movimiento, las Fuerzas Armadas y la Nación</em>, que define las líneas de lo que será el Programa del MFA. </p><p>Se decide dar un golpe militar y se elige a dos generales para liderar el proceso, con la condición de que acepten el programa político que desarrollaríamos, pudiendo ayudar a darle forma, pero sin cambiar sus líneas esenciales. Estos generales son Costa Gomes y Spínola, quienes eran jefe y vicejefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. </p><p><strong>En marzo intentaron un primer golpe de Estado, que fracasó, y usted fue enviado a las Azores.</strong> </p><p>Esta vez hubo una filtración de información y el régimen se enteró de la reunión del 5 de marzo. Yo ya llevaba un tiempo detectado y me enviaron a las Azores como represalia. Dieron en la diana, porque yo estaba a cargo de las operaciones, pero nuestra organización ya estaba tan avanzada que fue posible que Otelo me reemplazara y todo siguiera adelante. </p><p>Hubo un intento de golpe de Estado el 16 de marzo, que fracasó, pensaron que no teníamos capacidad para hacer nada más y bajaron la guardia. </p><p><strong>¿Le da rabia no haber estado presente el 25 de abril? </strong></p><p>Me costó mucho, pero suelo decir que con Otelo a los mandos todo salió bien y conmigo no sabemos qué hubiese ocurrido. [ríe]</p><p><strong>¿Usted sabía que iba a ser ese día, que iba a ser el 25 de abril? </strong></p><p>Nuestras comunicaciones no fueron fáciles. Hice un código y se lo pasé a Otelo por un capitán de la Fuerza Aérea que vino de visita a las Azores. Cuándo supiese la fecha del golpe, Otelo debería mandar un telegrama a una dirección, que era la suegra de Melo-Antunes [capitán del ejército] con ese código. Y el día 20, cerca del mediodía, llegó el telegrama: “Tía Aurora se dirige a USA, 250300. Un abrazo. Primo António”. El código era 250300: el día 25 a las tres de la madrugada. </p><p><strong>¿Y cómo fue esa madrugada? </strong></p><p>Coincidió que ese día yo era el oficial de servicio. Pensé que si estuviera en el lugar de Otelo, una de mis primeras acciones sería ocupar una emisora ​​de radio, para transmitir información a la población y, en caso de emergencia, dar instrucciones a los militares si fallaran las comunicaciones. </p><p>Y entonces empecé a hacer <em>zapping</em> en la radio. Eran las cuatro y veintidós, veintitrés minutos, cuando caí en una emisora ​​portuguesa donde se leía un comunicado del que escuché solo la mitad: “Se pide a la población que no salga de sus casas, se pide a los médicos y enfermeras que acudan a los hospitales”. Y entonces empezó una marcha militar. Yo, ansioso, solo, en la oficina, caminaba de un lado a otro diciendo: “¿Es nuestro o es de ellos?” De repente, la marcha cesó y escuché: “Aquí, puesto de mando del Movimiento de las Fuerzas Armadas”... A partir de entonces tuve la absoluta seguridad de que habíamos ganado. Empecé a saltar y a gritar: "Ganamos, ganamos, ganamos". </p><p><strong>Fue el golpe militar el que empezó todo, pero rápidamente contagió a toda la población... </strong></p><p>Nuestra convicción era que íbamos a hacer lo que la población quería que hiciéramos, derrocar la dictadura, y, por ese lado, no me sorprendió mucho. Además, tengamos en cuenta lo que ocurre en todos los casos de intervención militar, donde si la población intenta participar, normalmente es reprimida. Aquí no hubo el más mínimo acto de represión. Porque queríamos que la población se sumara y se sumó de una manera mucho más intensa de lo que esperábamos y nos dio un impulso extraordinariamente fuerte. </p><p><strong>¿Cuándo llega usted a Lisboa? </strong></p><p>Llegué la noche del 29 de abril, a las dos de la mañana ya estaba aquí. </p><p><strong>¿Y qué ambiente había en aquellos días? </strong></p><p>Mira, una de las cosas que todavía recuerdo es salir a la calle vestido de capitán y que todos me saludaran. El ambiente era totalmente diferente. Antes, casi nos daba vergüenza salir con el uniforme porque la población mostraba más hostilidad que receptividad. Ese día todos me saludaban. </p><p>Después, el colofón fue el 1 de mayo, con esa manifestación enorme, espontánea... En un momento me subí al coche, uniformado, y fui a ver la manifestación. Cuando la multitud descubrió que había un capitán allí, casi me llevan el coche a hombros. Me llenaron el coche de claveles. En ese momento sentí que sólo por ese día ya había valido la pena. Fue algo absolutamente extraordinario. </p><p><strong>¿Le entristece celebrar los 50 años del 25 de abril con 50 diputados de extrema derecha en el Parlamento? </strong></p><p>Siento cierta tristeza, pero le doy una importancia relativa, porque pienso esencialmente en los seis millones que no les votaron. Pienso en el hecho de que la democracia se mantiene y, como tengo en la vida esta forma de ser, no me dan miedo. Mientras la democracia funcione, tenemos que poder mirarlos a la cara, desenmascararlos y luchar, aplicar soluciones que respeten los deseos de la población, porque si los gobiernos no cumplen, se abren las puertas a demagogos y oportunistas para engañar a la población. </p><p>No creo que haya un millón de portugueses fascistas, que defiendan el odio. Quiero creer que la mayoría de estos votantes se han creído las promesas de aquellos que ya han demostrado, por su forma de ser y por su pasado, que, de llegar al poder, harán exactamente lo contrario de lo que dicen. Son individuos que dicen claramente que están en contra del 25 de Abril y estar en contra del 25 de Abril es estar en contra de la democracia, en contra de la libertad y en contra de la paz y, por lo tanto, se están asumiendo como fascistas y eso es lamentable. </p><p><strong>Durante estos 50 años, ¿cree que se cumplieron los mandatos del 25 de Abril? </strong></p><p>Tenemos libertad, tenemos paz a pesar de que hay quienes quieren llevarnos a la guerra, tenemos una democracia, pesa a todos sus defectos. Es cierto que ya tuvimos mejor justicia social que la que tenemos hoy, la brecha entre los más pobres y los más ricos se está ampliando en vez de acortarse y esto también es un mandato de Abril. Diría que muchos mandatos de Abril se cumplieron pero que quedan otros muchos por cumplir.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[a777659d-c734-4a58-8c9a-c40fe7b5021b]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 18:04:05 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Joana Rei]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/7842e6b0-22bb-40ee-bbff-ea6794c9100a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="533169" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/7842e6b0-22bb-40ee-bbff-ea6794c9100a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="533169" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vasco Lourenço, el último 'capitán de abril': “No creo que haya un millón de portugueses fascistas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/7842e6b0-22bb-40ee-bbff-ea6794c9100a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[50 diputados de extrema derecha se sientan en el Parlamento de Portugal 50 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/50-diputados-extrema-derecha-entran-parlamento-portugal-50-anos-despues-dictadura_1_1771860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ff43d463-48b3-4a90-8926-7d1605c8b41d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="50 diputados de extrema derecha se sientan en el Parlamento de Portugal 50 años después"></p><p>A finales de 2018, cuando España veía entrar en el Congreso de los Diputados a doce diputados de Vox, <strong>Portugal parecía ser inmune a la extrema derecha.</strong> Mientras Europa sucumbía a los movimientos ultraderechistas, Portugal permanecía firme, junto a Irlanda, Luxemburgo y Malta, en su resistencia a que la extrema derecha tuviera asiento en el Parlamento.</p><p>Pero la excepción duró poco y en las elecciones legislativas de 2019, <strong>André Ventura</strong>, líder del partido ultraderechista Chega, conseguía un escaño. Tres años después, en 2022, en unos comicios anticipados después de que los socios del ex primer ministro <strong>António Costa </strong>dejaran caer al Gobierno al no aprobar los presupuestos generales del Estado, Chega aumentó el número de diputados a doce. Y este año, cuando se cumplen <strong>50 años de la Revolución de los Claveles</strong> que el 25 de abril de 1974 acabó con la dictadura en Portugal, el país celebra la efeméride con <strong>50 escaños de la extrema derecha sentados en la Asamblea de la República.  </strong></p><p>Los sondeos le daban cerca de un 16%, lo cual ya representaba un aumento muy significativo, pero <strong>la realidad fue aún más abrumadora: 18% y 50 escaños</strong>. “El hecho de que fueran unas elecciones anticipadas por la dimisión del primer ministro por un presunto caso de corrupción ayudó a esta subida”, explicó a <strong>infoLibre</strong> el politólogo del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa António Costa Pinto. “Chega, partido de la derecha radical que hace de la lucha contra la corrupción su bandera, tuvo aquí la coyuntura ideal”, destacó.</p><p>Celebrar los 50 años de la revolución de los claveles con la extrema derecha sentada en el Parlamento es, para los que vivieron la Revolución, una triste coincidencia. <strong>“Estoy preocupada y me da miedo.</strong> Son otras formas de la misma ideología política, me he quedado completamente aterrorizada con los resultados”, dice <strong>Isabel do Carmo</strong>, opositora al Estado Novo, como se designó al régimen totalitario impuesto por Antonio de Oliveira Salazar en 1933 y seguido después por Marcelo Caetano. </p><p><strong>“Siento cierta tristeza, pero le doy una importancia relativa”,</strong> añade<strong> Vasco Lourenço,</strong> uno de los capitanes que idearon el golpe militar del 25 de abril. “Pienso esencialmente en los seis millones que no les votaron. Pienso en el hecho de que la democracia se mantiene y <strong>no me dan miedo”,</strong> reitera. Lourenço es el último de los <em>capitanes de abril</em>, como son  conocidos los militares que libraron el golpe militar que dio inicio a la Revolución de los Claveles. Su labor quedó reconocida en la Constitución portuguesa, publicada en 1976. </p><p>“El 25 de abril de 1974, el <strong>Movimiento de las Fuerzas Armadas</strong>, coronando la larga resistencia del pueblo portugués, e interpretando sus sentimientos profundos, derribó el régimen fascista. Liberar Portugal de la dictadura, de la opresión y del colonialismo representó una transformación revolucionaria y el inicio de un giro histórico de la sociedad portuguesa. <strong>La Revolución restituyó a los portugueses sus derechos y sus libertades fundamentales”</strong>, se lee en el preámbulo de la Carta Magna. </p><p>La Constitución portuguesa tiene otra particularidad, en su articulo 46, en el que <strong>se prohíben “las organizaciones de ideología fascista”. </strong>La declaración de principios de Chega, que rechaza “el racismo, la xenofobia y todas las formas de totalitarismo”, no tiene tintes de inconstitucionalidad. Pero las declaraciones de su líder a lo largo de los años son más polémicas. Hizo portadas de periódicos posicionándose en contra de la comunidad gitana, a la que acusa de “vivir de los subsidios del Estado”, y denunció que “Portugal es demasiado tolerante con las minorías”. <strong>En la última campaña, Ventura dijo que crearía el delito de residencia ilegal para poner freno a la inmigración.</strong></p><p>“Está claro que, entre sus votantes, hay gente llena de odio, fascistas, en si mismos, pero<strong> la mayoría les ha votado como señal de protesta, </strong>porque hay cosas que no funcionan en el país, los servicios públicos, la administración… y eso provoca enfado”, cree Isabel do Carmo.  Vasco Lourenço sigue la misma línea de pensamiento: <strong>“No creo que haya un millón de portugueses fascistas,</strong> que defiendan el odio. Quiero creer que la mayoría de estos votantes se han creído las promesas de aquellos que ya han demostrado, por su forma de ser y por su pasado, que, de llegar al poder, harán exactamente lo contrario de lo que dicen”. </p><p>Como ciudadanos, los dos señalan a los partidos políticos como responsables por esta ola ultraderechista que ha llegado con fuerza al país. “Soy muy crítico con los partidos políticos porque en una democracia representativa como la nuestra, los representantes no pueden separarse de quienes representan, deben mantener esa conexión y tratar de dar forma a los deseos de quienes les votaron”, insiste Lourenço.<strong> “Si los gobiernos no cumplen, se abren las puertas a demagogos y oportunistas para engañar a la población”. </strong></p><p>Un sondeo publicado por el periódico <em>Expresso</em> este sábado señala que<strong> 65% de los portugueses considera el 25 de abril el día más importante de la historia del país. </strong>Según el mismo sondeo, el 57% de los encuestados dice estar muy satisfechos o razonablemente satisfechos con la democracia. Pero el grado de satisfacción cambia si la pregunta se centra en los políticos. Un estudio publicado en Pordata, en marzo de este año, señalaba que<strong> 62% de los ciudadanos expresaban falta de confianza en el Parlamento</strong>. Además, ocho de cada diez decían no confiar en los partidos.</p><p><strong>“No me sorprenden los 50 escaños de Chega. Lo que me sorprende es que sean solo 50”, </strong>dice Jorge M. Fernandes, politólogo e investigador del CSIC. “Tras los últimos 20 años, en los que hemos tenido a un primer ministro en la cárcel, una crisis económica muy fuerte, la intervención de la Troika, y una caída brutal en las expectativas económicas y sociales de mucha gente…<strong> Ventura solo potenció un conjunto de fisuras que ya existían en la sociedad portuguesa.”. </strong></p><p>Para el investigador, <strong>“Ventura ha conseguido capitalizar el descontento de la población”</strong> y un voto de protesta que ha viene de todos los partidos. “Hacerse con 50 escaños sólo es posible si Chega <em>roba</em> votantes en todas partes. No hay un trasvase único. Además, si sumamos los votos, un 60% del país votó a la derecha y sabemos que la derecha en Portugal no tiene ese peso, nunca lo ha tenido”, explica.</p><p>En la última campaña, <strong>André Ventura</strong> fue apadrinado por Santiago Abascal. El líder de Vox viajó al país vecino para participar en un mitin y defender que la victoria de Chega sería “<strong>el triunfo de los patriotas europeos”.</strong> Aunque tengan puntos en los que se tocan, Fernandes detecta sobre todo diferencias. </p><p><strong>“Chega y Vox son criaturas completamente distintas”,</strong> analiza. “ En Vox hay una herencia directa, en los votantes y en las elites, de nostálgicos del franquismo. Y eso no ocurre en Chega, Ventura no tira del Estado Novo como bandera política. Además, el partido de Santiago Abascal está ideológicamente mucho más estructurado… <strong>Ventura tiene media docena de ideas y no tiene un programa estructurado”.</strong></p><p>En cinco años, Chega pasó de uno a 50 escaños. Aún no consiguió su mayor ambición, la de entrar en el Gobierno, porque <strong>Luis Montenegro, </strong>líder del PSD y el ganador de las últimas elecciones, mantuvo su promesa de no pactar con la extrema derecha, a la que tachó de “irresponsable”. <strong>Pero aunque no estén en el Ejecutivo, el PSD tendrá que negociar con ellos la aprobación de medidas y presupuestos. </strong></p><p>Con acceso a una financiación pública importante, garantizada por los votos conseguidos, su supervivencia depende de la forma de gestionar que elija André Ventura. <strong>“Por ahora aún es un partido muy dependiente del líder.</strong> Su desarrollo va a depender de si es capaz de crear una estructura intermedia, con personas que empiecen a destacar, e implementarse a nivel territorial.<strong> Si lo consigue, puede institucionalizar el partido sin mucho problema”, </strong>señala Fernandes.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[c3ed0d7d-5a56-475c-9b0c-ec737f282095]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 18:03:45 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Joana Rei]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/ff43d463-48b3-4a90-8926-7d1605c8b41d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2159962" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/ff43d463-48b3-4a90-8926-7d1605c8b41d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2159962" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[50 diputados de extrema derecha se sientan en el Parlamento de Portugal 50 años después]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/ff43d463-48b3-4a90-8926-7d1605c8b41d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,ultraderecha,Derecha,Extrema derecha,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los militares demócratas ante el 25 de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/militares-democratas-25-abril_1_1771924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1c1bf3fc-d968-46c8-b36f-332b85b82e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ghj"></p><p>“<em>Ao José Fortes, amigo, companheiro de lutas antigas pela dignidade, pela liberdade dos nosos povos, esta historia de um día que marcou profundamente a historia do Portugal Moderno a par de uma renovaçâo espectacular, quase simultánea do Estado Español, com un abraço grande portugués do Otelo</em>”. </p><p>Esta dedicatoria de <strong>Otelo Saraiva de Carvalho</strong> en su libro <em>Alvorada em abril </em>deja entrever, además de la tradicional sintonía galaico-portuguesa, que el 25 de Abril y la revolución portuguesa tuvieron una enorme influencia en la Transición española. Influyeron en la juventud universitaria que enseguida se enamoró de la ética y la estética de aquel extraño golpe de Estado, cuya señal de radio había sido una canción emblemática: <em>Grândola, vila morena</em>, del inolvidable Zeca Afonso, y cuyos únicos tonos rojos fueron los claveles primaverales. Influyeron en las Fuerzas Armadas (como solemos decir la Unión Militar Democrática fue ahijada del Movimento das Forças Armadas);<strong> y finalmente en toda la sociedad, que comenzó a ver con más claridad lo anacrónico de la dictadura franquista. </strong></p><p>El espíritu del 25 de Abril nació en unas guerras coloniales anacrónicas y sin salida militar. <strong>Las necesidades bélicas obligaron al gobierno portugués a promulgar unos decretos de habilitación de milicianos</strong>, similares a los alféreces provisionales en nuestra guerra civil, que fueron muy contestados por los oficiales del “cuadro permanente”. Se sintieron, con razón, postergados, y en pocos meses, el Movimiento de los Capitanes, de raíces profesionales, fue transformando en sucesivas asambleas sus reivindicaciones militares en exigencias políticas, las tres <em>d</em> famosas: <strong>democracia, descolonización y desarrollo</strong>. </p><p>En una de sus últimas asambleas, los capitanes encargarían a Otelo organizar y comandar el golpe militar que acabó con la dictadura. Y lo hicieron tanto él como los mandos de unidades que convergieron sobre Lisboa, entre los que habría que destacar el decisivo y valeroso papel desempeñado por el capitán Salgueiro Maia, a la perfección. <strong>Fue un golpe incruento: los únicos muertos lo fueron por disparos de la PIDE, la temible policía política salazarista. </strong></p><p>A los oficiales demócratas españoles el 25 de Abril nos deslumbró. Asistir casi en directo a la caída de la dictadura y contemplar la eclosión popular que arropó el golpe de los capitanes era como un sueño. Cuando abrieron las cárceles y comenzaron a ocupar las celdas vacías varios miembros de la PIDE, apenas podíamos dar crédito a lo que estaba ocurriendo. Pese a todo, <strong>en España las cosas ocurrieron de manera diferente, ya que fue la sociedad española la auténtica protagonista de la Transición</strong>. Aunque aquí no teníamos guerra colonial (aún no se le había ocurrido la Marcha Verde a Hasan II), a medida que avanzaban los años setenta la sociedad española experimentó un acusado cambio cultural y político. De un aparente apoliticismo en los años sesenta, en los que había aumentado significativamente su nivel de vida, pasó a cuestionarse seriamente la dictadura y la falta de libertades. Fue como si se alzaran los telones de la dictadura y se hicieran más visibles los ideales que iluminaban el horizonte político. <strong>Ideales que podían resumirse en dos palabras: Libertad y Europa. </strong></p><p>Poco a poco el abismo que se estaba abriendo entre la sociedad española de los años setenta y la dictadura, cuyo principal sostén eran unas fuerzas armadas enrocadas en el franquismo, fue lo que nos hizo comprender de forma palmaria a un amplio grupo de oficiales desperdigados por la geografía española el obstáculo que representaba nuestro propio ejército para la conquista de las libertades. <strong>Tres tendencias comenzaron a dibujarse en el seno de las fuerzas armadas españolas a partir del 25 de Abril. </strong></p><p>Un grupo azul, reducido pero muy fanatizado, en el que destacaban los miembros de la División Azul, muchos de los cuales ocupaban cargos del Movimiento, que mantenía estrechos contactos con lo que comenzaba a llamarse el búnker, defensores a ultranza del régimen del 18 de Julio. Una aplastante mayoría, que hacía gala de apoliticismo, pero no regateaba admiración por las gestas del general que había derrotado al comunismo, Franco, y al que profesaban una “adhesión inquebrantable”. Y un tercer grupo, que <strong>nunca pasó de una pequeña pero influyente minoría</strong>, desencantado del franquismo o abiertamente antifranquista, de ideología democrática o socialdemócrata, preocupado por la transición pacífica hacia un régimen de libertades y justicia social y, al mismo tiempo, por la integración en Europa. </p><p>El germen de este grupo estaba formado por titulados universitarios, diplomados de Estado Mayor y algunos miembros procedentes de una asociación militar: Forja. El 25 de Abril no nos hizo demócratas. Ya lo éramos. <strong>Lo que hizo fue animarnos a pasar de un inoperante antifranquismo de ámbito local a organizarnos a nivel nacional.</strong> Así nació la UMD. No para dar un golpe militar, que aquí, con aquellos militares de la guerra, y con nuestra tradición, era impensable e indeseable, sino para extender la ideología democrática en las fuerzas armadas y ver la manera de neutralizar el franquismo imperante, es decir, en palabras mías (Asamblea de Madrid), “mojar la pólvora de aquel Ejército azul”. </p><p>Nuestra organización, vertebrada por la defensa de los derechos humanos, la ideología democrática y la incorporación a Europa, que era nuestro ámbito cultural y nuestra soñada utopía, tenía como objetivo romper el monolitismo franquista de aquellas fuerzas armadas. <strong>Era obviamente una organización clandestina, </strong>al margen de la disciplina militar, cuya finalidad era evitar que las fuerzas armadas representaran un obstáculo insalvable en la larga marcha hacia la democracia que había iniciado con pie firme la sociedad española.</p><p><strong>Contra lo que ha venido sosteniendo el franquismo residual, tanto militar como civil, la marcha hacia la democracia fue obra de la sociedad española. </strong>En ella, protagonismos aparte, que también los hubo, residió la energía profunda del cambio, no en ninguna conspiración judeo-masónica-comunista. Fue la sociedad la que puso los manifestantes, los heridos, los presos, los torturados y los muertos, y esa voluntad indomable de dejar atrás la dictadura para alcanzar un sistema democrático de convivencia e integrarnos en Europa. La historia de la UMD es bien sencilla. Un año de clandestinidad. Otro año de prisión. Y un Consejo de Guerra que nos condenó a los procesados a varios años de prisión y a la expulsión del Ejército. </p><p>Diez años después nos incluyeron en la amnistía del 77, de la que habíamos sido injustamente excluidos. Eso permitió nuestro reingreso en el Ejército, aunque sólo formalmente. <strong>No hubo ni destinos ni cursos profesionales, por lo que pedimos el pase a la reserva. </strong>Menos mal que el Congreso, años después, sin ningún voto en contra, aprobaría la siguiente resolución de la que nos sentimos muy orgullosos después de tantos años de damnatio memoriae: </p><p>“El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a iniciar las actuaciones necesarias para rendir homenaje a los militares que colaboraron decididamente en el proceso de evolución hacia un régimen democrático en España, con especial reconocimiento a aquellos que en defensa de esos ideales arriesgaron su carrera y promoción profesional e incluso su libertad personal como miembros de la Unión Militar Democrática (UMD)”. </p><p>En base a esta declaración la ministra <strong>Carme Chacón</strong>, a pesar de la oposición del generalato (yo soy testigo por los numerosos correos que recibí), nos concedió la Medalla del Mérito Militar, cuya entrega fue una fiesta inolvidable en el Ministerio de Defensa. Años después la nombramos, con todo merecimiento, aunque por desgracia póstumamente, Capitana de la Democracia. </p><p>Como uno ya va teniendo sus años, recurro mucho al cine para pasar las noches de invierno. Cuando vuelvo a ver <em>Las cuatro plumas </em>(versión de Korda-1939), una de mis películas favoritas, en la que ocupan un lugar destacado las alusiones a la batalla de Balaklava, no puedo evitar una adaptación de las palabras del general Burroughs que vengo haciéndome desde el proceso a la Unión Militar Democrática.</p><p>–A la derecha, el ejército franquista. Cañones, cañones, cañones. A la izquierda, la Unión Militar Democrática, la delgada línea roja. Nos dimos cuenta de la situación enseguida. <strong>Teníamos que mojar la pólvora de aquel ejército azul para que triunfara la democracia.</strong></p><p><strong>_____________</strong></p><p><em>Xosé Fortes, capitán de la UMD, es coronel retirado.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[7db7b1a5-d423-4e63-85a1-6c24e89ebeff]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 18:03:32 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Xosé Fortes]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1c1bf3fc-d968-46c8-b36f-332b85b82e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6140791" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1c1bf3fc-d968-46c8-b36f-332b85b82e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6140791" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los militares demócratas ante el 25 de abril]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1c1bf3fc-d968-46c8-b36f-332b85b82e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[TintaLibre,Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Militares del 25 de Abril portugués condenan a los "neofascistas" del chat  de 'La XIX']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/militares-25-abril-portugues-condenan-neofascistas-chat-xix_1_1190966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/78a73a9b-34d0-4d2a-be00-8f83cdd42155_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Militares del 25 de Abril portugués condenan a los "neofascistas" del chat  de 'La XIX'"></p><p><strong>La asociación 25 de Abril</strong> (A25A) ha rechazado este viernes a través de un manifiesto los mensajes emitidos por el chat <em>La XIX del Aire,</em> integrado por militares retirados, en los que se planteaba "<a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/12/02/el_chat_xix_del_aire_los_mensajes_los_altos_mandos_del_ejercito_retirados_que_suenan_con_fusilamientos_golpes_estado_113934_1012.html" target="_blank">fusilar a 26 millones de españoles</a>". En el texto, la asociación que simboliza a los militares que derrocaron en la<strong> Revolución de los Claveles</strong> la dictadura de Marcelo Caetano condena "enérgicamente las acciones de algunos militares españoles neofascistas añorando la dictadura franquista". Además, llama a los militares españoles a que no se dejen llevar por las ideas reaccionarias que se emitieron en el chat. "La asamblea general de la asociación –señalan–llama a todo el personal militar democrático de nuestro país vecino y amigo para que no se deje llevar por la canción de los viejos nostálgicos del pasado".</p><p>En el documento, la A25A también hace referencia a las imperfecciones que puede ofrecer el sistema democrático. "¡Todos sabemos que la democracia es un sistema difícil e imperfecto! Los portugueses también sienten en su piel que la existencia de una democracia no resuelve todos los problemas de la sociedad. Sin embargo, la democracia sigue siendo <strong>el menos malo de todos los sistemas</strong>", concluyen.</p><p>Desde la asociación animan a las Fuerzas Armadas españolas a cumplir con el legado de la democracia: "Y en democracia, las <strong>Fuerzas Armadas</strong>, y por tanto los militares, tienen el deber de obediencia al poder político debidamente legitimado".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[9aab9475-bffe-4636-bf89-6d93019bb859]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Dec 2020 19:41:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/78a73a9b-34d0-4d2a-be00-8f83cdd42155_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="93491" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/78a73a9b-34d0-4d2a-be00-8f83cdd42155_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="93491" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Militares del 25 de Abril portugués condenan a los "neofascistas" del chat  de 'La XIX']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/78a73a9b-34d0-4d2a-be00-8f83cdd42155_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Franquismo,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abril de conmemoraciones: España, Italia, Portugal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/abril-conmemoraciones-espana-italia-portugal_1_1182479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/cfdf09cd-ee6f-474c-91a1-aa730465ac40_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abril de conmemoraciones: España, Italia, Portugal"></p><p>En abril de 1931 se proclamó la República en España. En abril de 1939 llegó la paz de Franco. En abril,<strong> Italia recuerda la liberación del fascismo en 1945</strong>. Y abril es también el mes de <strong>la revolución de los claveles en Portugal</strong>, de la caída de una larga dictadura que había comenzado con un golpe militar en 1926.</p><p>Recordemos brevemente los hechos, <strong>esos cuatro abriles de 1931, 1939, 1945 y 1974</strong>. Y su significado.</p><p><strong>La II República</strong> española llegó con celebraciones populares en la calle y un ambiente festivo donde <strong>se combinaban esperanzas revolucionarias con deseos de reforma</strong>. La multitud se echó a la calle cantando el<em> Himno de Riego</em> y <em>La Marsellesa</em>. Y la escena se repitió en todas las grandes y pequeñas ciudades, como puede comprobarse en la prensa, en las fotografías de la época, en los numerosos testimonios de contemporáneos que quisieron dejar constancia de aquel gran cambio que parecía tener algo de magia, llegando de forma pacífica, sin sangre.</p><p>A la República<strong> la recibieron unos con fiesta y otros de luto</strong>. Con luto, rezos y pesimismo reaccionaron la mayoría de los católicos, clérigos y obispos. Y era lógico que así lo hicieran. Como lógico era también que mostraran su desconcierto y estupor terratenientes y muchos industriales y financieros.</p><p>Ocho años después, <strong>el 1 de abril de 1939, la guerra civil terminó con el triunfo de los militares golpistas</strong> que la habían iniciado en julio de 1936. Las imágenes que podemos ver en fotos y documentales tampoco engañan. La gente se echó a la calle a celebrar la victoria con el saludo romano fascista, institucionalizado como saludo oficial en la España de Franco.</p><p>Ninguna faceta de la vida política y social quedó al margen de la construcción simbólica de la dictadura. El calendario de fiestas, instaurado oficialmente por una orden de Ramón Serrano Suñer de 9 de marzo de 1940, aunque algunas de ellas habían comenzado a celebrarse desde el comienzo de la guerra civil en el territorio ocupado por los militares rebeldes, resumía la voluntad y universo conmemorativos de los vencedores. Se restauraron, en primer lugar, las <strong>fiestas religiosas suprimidas por la República</strong>, desde la Epifanía a la Navidad. Junto a las religiosas, se subrayaban las de carácter tradicional de la <em>verdadera España</em> –el Dos de Mayo y el 12 de octubre-. Pero las que definían ese nuevo universo simbólico de la dictadura eran las creadas para celebrar los nuevos valores e ideas puestos en marcha con el golpe de Estado y la guerra: el 1 de abril, <em>Día de la Victoria</em>; el 18 de julio, <em>Día del Alzamiento</em>; el 1 de octubre, <em>Día del Caudillo</em>; y el 20 de noviembre, para recordar el fusilamiento del líder falangista José Antonio Primo de Rivera. <strong>El 14 de abril quedó enterrado para siempre</strong>.</p><p>En abril de 1945 Mussolini era un <strong>dictador títere, envejecido, torturado por su úlcera de estómago</strong>, al servicio de los nazis, que iba perdiendo poco a poco el control sobre el territorio italiano que supuestamente dominaba. La <em>República de Saló</em> ya no tenía el apoyo de los industriales, de la Iglesia, ni de la monarquía. Tampoco tenía ejército, ni países que la reconocieran y sus dirigentes eran, en su mayoría, con algunas excepciones como Roberto Farinacci, <strong>fascistas de segunda fila, pro-alemanes y antisemitas</strong> como Giovanni Preziosi, burócratas, oportunistas y amigos de Mussolini, que soñaban todavía con la “segunda revolución”, con el radicalismo social que el fascismo había tenido que abandonar en su conquista y consolidación del poder.</p><p>En marzo y abril de 1945, mientras los nazis llevaban a cabo negociaciones secretas con los aliados para la rendición, Mussolini buscaba infructuosamente establecer contactos con los británicos a través de la Iglesia católica. <strong>El 27 de abril de 1945 se unió a un convoy de soldados nazis</strong> que escapaban del avance aliado. Cuando los camiones fueron detenidos por un grupo de partisanos, descubrieron a Mussolini envuelto en una manta y disfrazado con uniforme alemán. <strong>El 28 fue ejecutado junto con su última amante, Clara Petacci</strong>, y al día siguiente sus cadáveres y los de otros célebres fascistas, como Roberto Farinacci o Achille Starace, fueron <strong>colgados cabeza abajo en la piazzale Loreto de Milán</strong><em>piazzale</em>, en el mismo sitio donde el 10 de agosto de 1944 se había fusilado, por orden de los alemanes, a quince partisanos, cuyos cuerpos habían quedado también expuestos públicamente en la plaza.</p><p>El balance de tanta guerra y tiranía en Italia, pese a que Mussolini siempre parece ocupar un lugar menor al lado de otros criminales de su época como Hitler o Stalin, fue brutal y <strong>al menos un millón de italianos murieron</strong> por los campos de batalla de Libia, Etiopía, España, Albania y después en su propio suelo durante la Segunda Guerra Mundial. Y el máximo responsable de tanta sangre derramada fue <strong>Benito Amilcare Andrea Mussolini</strong> y sus ambiciones imperiales y totalitarias.</p><p>El 25 de abril de 1974 más de <strong>un centenar de capitanes del ejército portugués</strong>, integrantes del Movimiento de las Fuerzas Armadas, <strong>echaron abajo a la dictadura más antigua que había entonces en Europa</strong> y acabaron con un Imperio de casi seis siglos.</p><p>Salazar, Franco y sus dictaduras tuvieron vidas paralelas: crearon partidos únicos, instituciones sociales y otros cuerpos políticos inspirados en el fascismo; <strong>disfrutaron del apoyo y del poder legitimador de la Iglesia católica</strong>; y tras el final de la Segunda Guerra Mundial tuvieron que adaptar sus sistemas de represión y terror, sin renunciar a ellos, al contexto de democratización en Europa Occidental. Si la gran diferencia portuguesa fue el mantenimiento del imperio colonial, desde donde le llegó el golpe final a la dictadura, la peculiaridad española estuvo en el origen, porque <strong>Franco comenzó el asalto al poder con un golpe de Estado que no triunfó</strong> y lo consolidó tras la victoria en una guerra civil en el momento en el que toda Europa estaba bajo el orden nazi.</p><p>Las memorias de todos esos acontecimientos están ahora cruzadas en los tres países. Aunque hoy, todos confinados, mucha gente cante <em>Bella ciao</em>, hace tiempo que en Italia se rompió el mítico relato fundacional, tras 1944, de una nación de antifascistas y <strong>se abrió un nuevo espacio para versiones rivales sobre el pasado</strong>. Y como en España, se ha establecido un juego de equivalencia moral, <strong>“la equiparación totalitaria”</strong>, que evita el debate sobre las atrocidades cometidas por el fascismo italiano, un “mal menor” respecto al nacionalsocialismo y al comunismo. En Portugal, se canta <em>Grandola, Vila Morena</em>, pero las celebraciones muestran desde hace ya años la <strong>disparidad entre lo soñado y lo realizado</strong>, la frustración de muchas expectativas abiertas en 1974.</p><p>Lo advertía <strong>Tzvetan Todorov</strong> hace más de dos décadas: hay una <strong>distinción “entre la recuperación del pasado y su subsiguiente </strong><em>recuperación</em><strong>utilización"</strong>. En esa utilización, la historia ya no cae solo bajo el exclusivo ámbito del historiador profesional. Pero <strong>es significativo lo poco que en España se estudia la historia de Italia y la ignorancia casi total sobre la de Portugal</strong>. Resulta que, además del confinamiento y otras desgracias, abril es un mes de celebraciones en los tres países. Una buena ocasión para saber más de ellas.</p><p><em>* Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[41543c2e-4644-4405-96a1-aafc8fba41a3]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Julián Casanova]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/cfdf09cd-ee6f-474c-91a1-aa730465ac40_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="28848" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/cfdf09cd-ee6f-474c-91a1-aa730465ac40_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28848" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abril de conmemoraciones: España, Italia, Portugal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/cfdf09cd-ee6f-474c-91a1-aa730465ac40_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra civil,Historia,República,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Aún creo en el poder del pueblo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/creo-pueblo_1_1157703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Basta con decir Otelo. Sin nombres ni apellidos. Todos sabemos quién es. El hombre que montó toda la operación de los capitanes de abril y comandó, desde su puesto, el alto mando de Pontinha, en la periferia de Lisboa, la Revolución de 1974. No salió a la calle a celebrar la fiesta. Tampoco estaba en las fotografías de los soldados encima de los tanques, con los claveles metidos en las armas, símbolos supremos de una revolución ejemplar donde no se derramó sangre. El 26 de abril salió solo de la sala donde había pasado las últimas 36 horas y cerró la puerta. Él que era, en aquel preciso momento, <strong>el gran héroe de la Revolución</strong>.</p><p>En los meses siguientes, durante los tiempos turbulentos del PREC (Proceso Revolucionario en Curso) fue un comandante detestado y amado a la vez que lideró el COPCON (Comando Operacional del Portugal Continental), el brazo político creado por el MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) y se unió a la parte más radical de la Revolución, la que desencadenó la reforma agraria, la ocupación de casas y las controvertidas órdenes de detención en blanco. En 1976, fue candidato a la presidencia de la República, pero ganó las elecciones el general Ramalho Eanes. Saraiva quedó en segundo lugar y creó el partido Força da Unidade Popular (FUP).</p><p>En 1984, bajo acusación de liderar las FP-25 de Abril, una organización de lucha armada responsable de la muerte de 17 personas, fue acusado de haber pactado ataques terroristas llevados a cabo en nombre de la organización y posteriormente fue juzgado y condenado a 18 años de prisión. Siempre negó su implicación con las <a href="https://elpais.com/diario/1985/12/15/internacional/503449212_850215.html" target="_blank">FP-25 de Abril</a>, “fue una trampa urdida por los comunistas para alejarme”, dice. Cumplió cinco años de prisión. De los tiempos de la cárcel no guarda malos recuerdos.</p><p>Con 81 años, Otelo Saraiva de Carvalho sigue siendo un romántico que cree en una democracia participativa y popular. Nos recibe en su casa, donde vive con su mujer desde 1973, año en que volvió de Guinea y de la guerra colonial. En esta misma sala en la que conversamos fue donde, casi sin muebles, con militares sentados en el suelo, fumando sin descanso, se planeó el golpe militar que derrocó en 17 horas una dictadura de 48 años.</p><p><strong>PREGUNTA: En 2011, el año en que se conmemoró el 37º año de la Revolución de abril escribió un libro donde describía, hora a hora, todo lo que había vivido aquel día. Lo tituló ‘El día inicial’, exactamente el mismo título que Sophia de Mello Breyner le dio al poema que escribió en homenaje a la Revolución.</strong></p><p>RESPUESTA: ¡Y en algún momento me sabía todo el poema de memoria!</p><p><strong>¿Podría recitarnos algo</strong>?</p><p>[Se levanta. Busca en una estantería y coge un libro. El libro se llama El nombre de las cosas. Prepara la voz y lee] “Esta es la madrugada que yo esperaba / el día entero y limpio / donde emergimos de la noche y del silencio / y libres habitamos la sustancia del tiempo”.</p><p><strong>¿Se sintió el protagonista de aquellas palabras la primera vez que las escuchó?</strong></p><p>Sophia es una poeta extremadamente sensible y siempre que escucho ese poema intento buscar la misma esencia de lo que ella habría sentido cuando supo que estaba en marcha una revolución. La forma en que describe ese sentimiento -“y libres habitamos la sustancia del tiempo”- yo también la sentí cuando estaba en el puesto de mando de Pontinha, comandando aquel ejército de 5.000 hombres que llegaban desde el norte y el sur, de todo el país para hacer la Revolución. Aquel día, inicial, limpio, era el día que marcaba una nueva era y nosotros estábamos haciendo historia. Estábamos construyendo “la sustancia del tiempo”.</p><p><strong>¿Tuvo esa percepción entonces?</strong></p><p>No. En aquel momento no percibí que estaba sucediendo un momento épico. Sólo al final del día 25, cuando el mayor Almeida Bruno, hoy un general jubilado, entró en el puesto de mando de Pontinha donde yo estaba liderando las operaciones para decirme: “Otelo, tú ya has hecho Historia”, tuve una idea clara de esa dimensión y me impresionó mucho. Para mí, lo que estaba sucediendo era una operación militar donde yo había asumido una responsabilidad enorme. Lo que sentía era el peso de la responsabilidad y durante todo el día tuve miedo de que fallase.</p><p><strong>¿Podría describir ese miedo a fallar?</strong></p><p>Es difícil. Es un sentimiento muy controvertido porque el miedo siempre existe. Pero, al mismo tiempo, tenía la fuerte convicción de que conseguiríamos la victoria. Tal vez sea esa convicción la que hace que no se falle. Dos días antes, el día 23 de abril, salí de casa y me despedí de mi mujer. La avisé de que volvería el día 26 y fue en aquel momento cuando le expliqué lo que iba a hacer.</p><p><strong>¿Su mujer no lo sabía?</strong></p><p>Ella ya había notado que yo estaba tramando algo porque me reunía con los militares aquí en casa. Pero no tenía ni la menor idea de las dimensiones de la operación militar que llevaríamos a cabo, ni de mi papel en esa operación donde se planeaba derrocar al Gobierno. Cuando se lo conté, me preguntó: “Entonces, ¿mañana ya no vamos a la ópera?” Yo tenía entradas para la noche del 24, era un miércoles, e íbamos a ver a una gran soprano lírica, Joan Sutherland, que actuaba por primera vez en Lisboa.</p><p><strong>¿De qué ópera se trataba?</strong></p><p>La Traviata.</p><p><strong>¿Cómo reaccionó cuando se lo contó?</strong></p><p>Sólo preguntó: “¿Cuándo te veo?” y le respondí: “Si todo va bien, prometo estar en casa para comer el día 26”. “¿Y si fuese mal?” No lo dudé: “Si fuese mal, puede ser que ésta sea la última vez que nos veamos”.</p><p>Si fuese mal lo meterían en la cárcel... El destino estaba asegurado, iría a la prisión de Tarrafal, en la isla de Cabo Verde, la más dura de todas las prisiones del régimen. Sería un viaje sin retorno. Después de decirle todo esto, nos abrazamos, me despedí de mis hijos y salí de casa. Cuando llegué al coche me di cuenta de que no llevaba ninguna pistola conmigo. Volví a casa, abrí la puerta, fui al dormitorio y ella estaba encima de nuestra cama, de rodillas y sollozando. Se había hecho la fuerte hasta que yo salí y después se desmoronó… Verla así me costó tanto, tanto.</p><p><strong>¿Cómo se prepara una revolución?</strong></p><p>Un tiempo antes, el día 11 de marzo, se había producido una tentativa de golpe de Estado que había fallado porque no había un plan de operaciones. El plan había estado muy mal preparado por el regimiento de infantería de Caldas da Rainha y, a las cuatro de la mañana, una columna con 14 vehículos de aquel regimiento cogió la carretera en dirección a Lisboa para derrocar al Gobierno, convencidos de que otras unidades se unirían a ellos. No salió ninguna más. Yo era escéptico y muy reticente a dejarme llevar por aquella operación, pero sabía por dónde entrarían en Lisboa y fui de paisano para ver como transcurriría todo. Me aposté en una gasolinera por donde la columna entraría en Lisboa para observar las maniobras. En cuanto llegué noté que se había producido una fuga de información. Los esperaba un tremendo aparato militar y gubernamental: GNR (Guarda Nacional Republicana), PSP (Policía de Seguridad Pública), fuerzas de la Legión, la PIDE (Policía Internacional y de Defensa del Estado), fuerzas de la Caballería… todo esperando a una única columna de 14 tanques militares que venía de Caldas da Rainha. Y fue en aquel momento en que pensé: “Si tuviese a nuestras fuerzas comandadas por capitanes que ya forman parte del movimiento MFA (Movimiento de Fuerzas Armadas) y a determinada hora consiguiésemos capturar puntos importantes como el aeropuerto, la televisión, la radio… conseguiríamos hacer la Revolución. Había mucha gente de nuestro lado, de norte a sur, en diferentes unidades militares, por tanto, sólo teníamos que preparar un plan de operaciones en serio. Aprendí esto del golpe fallido.</p><p>  </p><p> Tras el triunfo del levantamiento, soldados y capitanes lo celebraron con toda la multitud en las calles de Lisboa. Sobre estas líneas, una imagen del 25 de abril de 1974. / EFE</p><p><strong>¿En qué momento se decide a avanzar en el plan?</strong></p><p>Días después, el 24 de marzo, conseguí reunir aquí en casa a 21 capitanes y mayores y se lo propuse sin tapujos: “Vamos a hacer una operación militar para derrocar el Gobierno. Me ocupo yo de todo”.</p><p><strong>Dicho así, parece una locura.</strong></p><p>¡Claro que lo fue! ¡Fue una locura! Tanto que Vítor Alves, otro de los capitanes de abril, decía siempre: “Si no fuese por la locura de Otelo no habríamos llevado a cabo el 25 de abril”. Yo ya sabía que tenía que ser así porque teníamos muy poco tiempo. Teníamos hasta la última semana de abril.</p><p><strong>¿Y por qué?</strong></p><p>Debido al Primero de Mayo. La PIDE (policía política del régimen de Salazar) iba a cargar contra las manifestaciones. Después del golpe de Caldas ya habían comenzado a mandar a la cárcel a gente del Partido Comunista y a estudiantes contra el régimen. A causa de lo sucedido, el 16 de marzo también habían detenido a camaradas nuestros, los interrogatorios habían comenzado y teníamos mucho miedo a que hablasen del movimiento de militares. Y, de hecho, el día 15 de abril conseguí tener toda la orden de operaciones manuscrita.</p><p><strong>¿Fue totalmente elaborada por usted?</strong></p><p>Fue un trabajo muy solitario hecho aquí, en casa. Al final escribí 24 hojas tamaño folio con los itinerarios de las columnas y los horarios de las operaciones: “La columna de Viseu sale de Viseu a las tres de la mañana y viene por esta carretera…”, todo bien detallado. El día 23 de abril a las tres de la tarde organicé un encuentro con mis camaradas oficiales –coroneles, capitanes y mayores- en el Parque Eduardo VII y les di las siguientes indicaciones: “Llegaré y me sentaré en el banco más cercano a la calle de Sidónio Pais, llevaré una carpeta. Ustedes estarán de paseo por el parque. Cada uno traerá un periódico para que les pueda identificar y después se sentarán conmigo. Abriré la carpeta y les daré una hoja con las últimas instrucciones, se marcharán y llevarán las indicaciones a los cuarteles de todo el país”. Y así lo hicieron. A las 14 horas del día 24 de abril recibí la última llamada donde me confirmaron que se entregó la hoja al último contacto y que estaba todo preparado.</p><p><strong>La Revolución arranca con una señal, una canción que emitía Radio Renascença por la noche y que era la señal para que los militares supiesen que podían avanzar. Esa imagen de los militares saliendo del cuartel al santo y seña de una canción es uno de los símbolos más poderosos del 25 de abril y es una imagen muy bonita. ¿Quién fue el encargado?</strong></p><p>Yo tenía muchas ganas de que fuese una canción de Zeca Afonso. Pensé en Traz um amigo também o en Venham mais cinco. Ambas tienen un poder de convocatoria increíble, pero algunos camaradas, a quienes yo daba órdenes, me avisaron de que no podía ser porque ambas estaban censuradas. Entonces decidimos que la primera señal de aviso para comunicar que se podía avanzar fuera una canción escrita por José Niza y cantada por Paulo de Carvalho, un gran éxito de ese año. A las 11 de la noche, João Paulo Dinis, que había sido cabo primero mío en Guinea y era radicalista, lanzó la señal: “Y ahora, queda con vosotros Paulo de Carvalho con Despois do Adeus”. Solamente después, casi a las dos de la madrugada, se emitiría finalmente la canción de Zeca Afonso, Grândola Vila Morena, que fue cuando supimos que la Radio Nacional había sido tomada y que la Revolución estaba en marcha.</p><p><strong>Para entonces usted ya estaba en su puesto de mando en Pontinha. ¿Qué siente al escuchar la canción?</strong></p><p>Un temblor increíble por todo el cuerpo. Como un escalofrío. Era la garantía de que todo el plan se llevaría a cabo. Casi podía saborear la victoria. Nada fallaría.</p><p><strong>¿Cuándo supo que la Revolución había triunfado?</strong></p><p>Cuando entramos en el puesto de mando de Pontinha, el día 24, a las 8 de la noche, habíamos forrado todas las ventanas con mantas negras para que no se viese que había luz dentro. En la madrugada del día 25, casi a las 6 de la mañana, me acerqué a una de las ventanas y levanté una manta. Acababa de amanecer y vi en el cielo un avión de pasajeros, un Boeing enorme, descendiendo sobre el aeropuerto. Pensé: “Si el aeropuerto ha sido tomado y no se permite el tráfico civil ¿Cómo puede aterrizar el avión?”. En aquel preciso momento el avión hizo un movimiento vertical e inició nuevamente el vuelo de subida. No podía aterrizar. Era la prueba de que todos los objetivos se habían cumplido. La radio y todos los órganos de comunicación gubernamentales habían sido tomados, los cuarteles generales militares de Lisboa y Oporto, también. Habíamos tomado la Emisora Nacional para que el Gobierno no pudiese emitir comunicados a la población y el aeropuerto era nuestro. La Revolución estaba ganada.</p><p><strong>Al final del día Marcelo Caetano, el último presidente del Consejo del Estado Novo, fue encarcelado y deportado. ¿Era necesario este paso para tener la seguridad de que la Revolución se había materializado?</strong></p><p>Marcelo Caetano no tenía ninguna opción. A las cinco de la madrugada se había interceptado una llamada de Silvio Pais, el director de la PIDE, a la casa de Marcelo diciendo: “¡La Revolución está en la calle, tiene que salir ya, señor presidente, pueden ir a buscarle!”. Con esa llamada supimos que el presidente acudiría al cuartel general de la GNR, en el Largo do Carmo. Poco después le comuniqué al capitán Salgueiro Maia, que estaba en Terreiro do Paço, que subiese con los tanques ligeros para allí y cercara todas las entradas. Cuando él va con los tanques y los soldados, el pueblo llenó el Largo do Carmo. Marcelo Caetano estaba acorralado.</p><p><strong>Entró en su puesto de mando a las 21:40 del día 24. El día 25, los militares que estaban con usted se marchan, no resisten a bajar a la calle para participar de la alegría del pueblo. Usted está completamente solo la mañana del día 26, cuando guarda las granadas y las pistolas, apaga la luz, cierra la puerta y se va a su casa... Esta descripción, la de un hombre solitario aquel día, siempre me impresionó. ¿Por qué no ir a la calle a participar de la celebración, donde el pueblo aplaudía a los militares en su momento de máxima gloria?</strong></p><p>Hacía dos noches que no dormía. Estaba bajo mucho estrés y ansiedad. Me derrumbé. Además, le había prometido a mi mujer que el día 26 estaría en casa para comer y así lo hice.</p><p><strong>¿Qué siente cuando ve las imágenes de la celebración en la calle y no está allí? No está en las fotografías como Salgueiro Maia y los demás capitanes de abril, en esos inolvidables documentos de los soldados encima de los tanques con el pueblo y los claveles en las escopetas…</strong></p><p>[Hace una pausa, baja el tono de voz] Aún me emociono mucho. Ahí está todo. La emoción de mis camaradas y esa mirada de alegría de los soldados al ser vitoreados por el pueblo. Aquel orgullo por haber participado y por la Revolución que fue. Una revolución sin sangre…En 17 horas derrocamos una dictadura de 48 años. ¡Caramba! Me gustaría muchísimo haber estado en la calle, haber participado en la fiesta. El día 25 tuve todas esas emociones a través de las historias que me contaron.</p><p><strong>Si Marcelo Caetano hubiese resuelto la cuestión de la guerra colonial ¿Habría tenido lugar el 25 de abril?</strong></p><p>Creo que no. Si hubiese encontrado una solución política para la guerra colonial, puede ser que el 25 de abril nunca hubiese sucedido. La disciplina militar se rige mucho por la obediencia a la jerarquía, pero allí hubo un pensamiento político que afortunadamente alteró la conducta de los militares.</p><p><strong>Usted fue al instituto en Lourenço Marques, hoy Maputo, Mozambique, dónde su padre era funcionario de Correos. Regresó a África más tarde ya como militar del régimen de Salazar. Después del inicio de la guerra colonial, en 1961, fue a Angola y más tarde a Guinea. ¿Cuándo advirtió que está combatiendo del lado equivocado?</strong></p><p>Para mí fue muy difícil, supuso una pena muy grande ir a la guerra colonial a luchar contra los movimientos de liberación. Viví muchos años en Mozambique y me unía mucha amistad con su gente.</p><p><strong>Pero fue la carrera militar la que escogió Otelo...</strong></p><p>Cuando escogí la carrera militar la guerra aún no había estallado. Hay una diferencia muy grande entre las fuerzas armadas que existen para conquistar posiciones y aquellas que sirven para garantizar la soberanía nacional y la defensa contra agresiones extranjeras.</p><p><strong>¿Ya estaba usted de acuerdo con los movimientos de liberación?</strong></p><p>Sí, lo estaba.</p><p><strong>Pero luchaba contra ellos…</strong></p><p>Cumplía órdenes. Pero puedo garantizar que durante los ocho años de guerra colonial nunca disparé a nadie del otro lado y eso que sufrí varias emboscadas…</p><p><strong>¿Cómo se puede estar en una guerra sin disparar?</strong></p><p>Es verdad. Llevaba cargadores, armas, pero nunca disparé.</p><p><strong>Era el comandante de un pelotón.</strong></p><p>Tenía 30 hombres, participé en muchas operaciones, pero nunca disparé.</p><p><strong>¿Cómo se defendía y defendía a sus hombres?</strong></p><p>Los soldados estaban muy mal preparados y en cuanto había una emboscada la gente tenía miedo. Muchas veces apretaban el gatillo y los disparos eran al aire.</p><p><strong>Se hicieron cosas muy violentas en la guerra. Como en todas las guerras, se practicaron muchas atrocidades…</strong></p><p>Muchas, es verdad. Solamente ordené destruir cabañas clandestinas. Nunca permití que se realizasen atrocidades, todo eso me horrorizaba.</p><p><strong>¿Qué le llevó a escoger la carrera militar?</strong></p><p>La influencia de mi abuelo materno, que era un apasionado de la institución militar y me convenció para que entrase en la Academia del Ejército. Mi sueño, sin embargo, era ser actor. Lo que yo quería era ir al Actor’s Studio de Nueva York. Pero no tenía ninguna opción. No había posibilidades económicas para que pudiese ir. A pesar de que yo no tenía ninguna vocación por la carrera militar, mi abuelo insistía tanto que finalmente acabé entrando en la academia del Ejército con 19 años.</p><p><strong>¿Qué idea era esa de ser actor?</strong></p><p>Mi abuelo paterno fue un gran actor y empresario teatral. Nunca lo conocí. Murió en Angola. Su figura me fascinaba y siempre me gustó mucho hacer teatro.</p><p><strong>¿Qué le gustaba representar?</strong></p><p>De todo. Comedia, drama…En el instituto, en las fiestas de fin de curso, organizaba representaciones y ponía a todo el mundo a actuar. Pero la única vez que hice teatro fue cuando estuve en la Academia Militar. ¡Una pieza que montamos en Tívoli, sólo con una figura femenina y en presencia del Ministro de Defensa!</p><p><strong>Usted no tenía la menor idea de que iba a ser un gran protagonista de la Historia. En el prólogo del libro El día inicial, Eduardo Lourenço escribe: “Ese día fue el día más glorioso para Otelo y no habrá otro mayor”. Cuando se lo cuenta a sus nietos, ¿qué papel se otorga?</strong><em>El día inicial</em></p><p>[Se ríe] Ellos ya lo saben… ¡Es una asignatura escolar! Cuando eran pequeños llegaban a casa y me decían: “¡Hoy en el colegio estuvimos hablando mucho de ti!”.</p><p><strong>¿Le decían que era un héroe?</strong></p><p>Todos fuimos héroes.</p><p><strong>Tenía 37 años… En los años setenta no había mayor ‘sex symbol’ que un héroe revolucionario. ¿Está de acuerdo?</strong></p><p>Nunca tuve ese sentimiento.</p><p><strong>Pero pertenece a esa galería. ¿Nunca le cegó ese brillo, no sintió ese vértigo?</strong></p><p>Soy feliz cuando me vienen a saludar por la calle. Pero nunca tuve esa vanidad.</p><p><strong>¿No?</strong></p><p>No.</p><p><strong>Durante los años del PREC también sucedieron cosas terribles.</strong></p><p>Es cierto.</p><p><strong>¿Le cegó el poder en ese momento? ¿O no?</strong></p><p>Yo no diría que me cegó. Cuando el general Spínola, en aquel momento presidente de la República me llamó a Belém para informarme de que me quería ascender a general de cuatro estrellas para ser el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, lo rechacé, le dije que no me sentía preparado. Después acabé aceptando el mando de la región militar de Lisboa, fui brigadier y acabé siendo comandante de la COPCON. Cuando sucedió eso por imposición del general Spínola, avisé a mis camaradas de que sería un comandante revolucionario.</p><p><strong>¿Tenía usted formación política?</strong></p><p>Ninguna.</p><p><strong>En aquel contexto, ¿qué era ser comandante revolucionario?</strong></p><p>Todo aquello que afrontaba como actos revolucionarios, con la legitimidad que me daba el 25 de abril, iba a emplearlo. Por eso, cuando aparecieron los trabajadores rurales del Alentejo y quisieron informarse sobre la reforma agraria les animé a coger los fusiles y ocupar las tierras y para que se hiciese, di instrucciones a la Guardia Republicana de que no interviniese.</p><p><strong>¿Y las ocupaciones de las casas?</strong></p><p>También.</p><p><strong>¿Y los arrestos sin orden de captura ni cargos?</strong></p><p>Eso fue perfectamente investigado y siempre que me hablan de ese tema ¡digo lo mismo y lo volveré a decir! Las órdenes de captura firmadas en blanco fueron provocadas porque, como era comandante de la región militar de Lisboa y comandante de la COPCON, tenía que ir a las unidades a hablar y raramente tenía un momento libre para pensar o para estar sentado en la silla haciendo partes. ¿El resultado? No tenía tiempo ni para coordinar ni para llevar a cabo acciones. Lo único que hacía era reunirme con los militares a las nueve de la mañana y después sólo paraba para acostarme sobre las cuatro de la madrugada. No dormía más de cinco horas por noche. Pasaba la vida haciendo esto. En el momento en que comenzó a haber fugas a Brasil y la gente se llevaba dinero del país, ¿cómo podía abandonar lo que estaba haciendo para ir al aeropuerto a arrestar a unos tipos? Por eso hice órdenes de captura en blanco, firmadas por mí y guardadas en mi caja fuerte. Se llevaban unas 10 al día, para que los GNR pudiesen actuar. ¡Claro que era una situación anómala! Había mucho desorden…</p><p><strong>Y muchos abusos cometidos en nombre de la Revolución. Echando la vista atrás, ¿qué balance hace?</strong></p><p>Claro que también reflexiono. Si yo hubiese tenido formación política puede que hubiese sido el Fidel Castro de Europa. Sencillamente, no la tenía. Era un oficial de carrera con ocho guerras encima. Es natural que haya hecho tonterías y cometido excesos. Pero hoy veo que los excesos que cometí fueron realizados dentro de un espíritu de legalidad revolucionaria.</p><p><strong>Fue acusado muchas veces de ingenuo. ¿Se ve como un romántico?</strong></p><p>Quise crear un vínculo con el pueblo y es esa comunión lo que hoy aún siento cuando me saludan por la calle. [Se pega en el pecho con fuerza]. Aún hay un gran sentimiento en este corazón.</p><p><strong>¿Continúa en desacuerdo con la democracia que se practica hoy en día?</strong></p><p>Estoy en desacuerdo.</p><p><strong>¿No se identifica en absoluto?</strong></p><p>No. No me veo en la democracia representativa por partidos políticos. Aún creo en el poder del pueblo y una democracia directa, donde son los ciudadanos que votan los que tienen que escoger, también entre los ciudadanos más preparados, que deben participar activamente en la vida política.</p><p><strong>Cuando se expresa así, habla con el ideario de un revolucionario romántico. ¿Para usted, quienes son hoy los grandes héroes revolucionarios?</strong></p><p>Siento una gran admiración por un hombre, José Alberto Mujica, que fue presidente de Uruguay entre 2010 y 2015. Era un político agricultor y un gran tipo. Mientras que fue presidente no salió de su modesta casa, se dedicó totalmente a la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y obreros y, cuando llegó el final de su mandato, no se aferró al poder.</p><p><strong>Aún no hemos hablado de las FP-25.</strong></p><p>Fueron utilizadas por el PCP (Partido Comunista Portugués) para aniquilar cualquier presencia mía y de la FUP en los procesos electorales. Nunca formé parte de la fundación de las FP-25. Nunca estuve de acuerdo con las acciones terroristas. Las FP-25 se fundaron con gente de las brigadas revolucionarias y el PCP hizo todo lo posible para que la gente que pertenecía a la FUP, de la cual yo formaba parte, fuese mezclada en las acusaciones de las operaciones terroristas. Hubo gente que estuvo muy cerca, pero yo siempre les avisé de que no se involucrasen con las FP-25.</p><p><strong>Fue acusado y después absuelto. Pasó cinco años en prisión preventiva…</strong></p><p>Pero nunca fui absuelto como yo quería. Lo que aún prevalece en la opinión pública es la medida que tomó Mario Soares, cuando era presidente de la República, que propuso en la Asamblea de la República una amnistía para las FP-25.</p><p><strong>¿Aún carga con ese peso?</strong></p><p>Sí, aún cargo.</p><p><strong>¿Y los años de prisión preventiva?</strong></p><p>Fueron unos años excelentes.</p><p><strong>¿Habla en serio?</strong></p><p>Sí, totalmente. Estuve muy tranquilo, no tenía ninguna responsabilidad, estaba perfectamente como quería. Fue un tiempo en que lo pasé muy bien. Tenía condiciones privilegiadas, siempre estuve en prisiones militares, después del almuerzo tomaba café con el comandante de la prisión. Recibí cartas de todo el mundo y muchos apoyos internacionales. Llegué a recibir una carta de François Mitterrand, en aquel momento presidente de Francia, y tuve visitas de gente que venía a visitarme de Grecia, de Alemania, de Suiza, con quien creé lazos de amistad. Después, cuando salí de prisión, visité a toda esa gente para agradecerles la confianza y el apoyo recibidos.</p><p><strong>¿Cómo es ahora su día a día?</strong></p><p>Entre las tareas domésticas, que son muchas, y las actividades extra, me mantengo todo el tiempo del día ocupado. Hace más de 10 años que intento escribir un libro sobre el PREC (Proceso Revolucionario en Curso) y aún no he conseguido escribir una línea. No he tenido tiempo.</p><p><em>*Esta entrevista está publicada en el número de abril de </em>tintaLibre<em>, a la venta en quioscos. Puedes consultar todos los contenidos de la revista haciendo clic aquí.</em><a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a></p><p> </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[dc297b81-3b94-4ffa-833f-53c823b71077]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Apr 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ana Soromenho | Lisboa]]></author>
      <media:title><![CDATA["Aún creo en el poder del pueblo"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Portugal,TintaLibre,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Revoluciones de abril, en tintaLibre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/revoluciones-abril-tintalibre_1_1156958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c22941c4-4276-41d3-a19d-23cf768af401_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Revoluciones de abril, en tintaLibre"></p><p>Hay dos momentos en este número de tintaLibre abril que resultan muy ilustrativos. El primero es cuando <strong>Otelo Saraiva de Carvalho</strong>, el artífice de la Revolución de los Claveles, le dice a su mujer que se olvide de <em>La Traviata</em> que va a cantar Joan Sutherland en Lisboa porque se ausentará un par de días para tumbar la dictadura de Salazar. El segundo, cuando la respetada periodista de izquierdas <strong>Ulrike Meinhof</strong> salta por la ventana del Instituto de Investigaciones Sociales de Berlín detrás del encarcelado terrorista Andreas Baader, al que estaba entrevistando, para unirse a la banda más sanguinaria (y chapucera) de la historia alemana después del nazismo.</p><p>Saraiva de Carvalho recuerda esta anécdota en una extensa entrevista concedida en su casa de Lisboa a la periodista Ana Soromenho. Mientras que la historia del auge y la caída de la Baader Meinhof, su lucha de egos y la mitomanía de sus integrantes, la recupera desde Berlín Carmen Rosa Fernández. El exmilitar portugués sigue en forma, <strong>confiando en el poder del pueblo</strong>, a los 81 años. Ulrike Meinhof, por su parte, apareció ahorcada con una toalla en la prisión de Stammheim, el 9 de mayo de 1976, un suceso que todavía genera muchas dudas en la investigación posterior y nunca cerrada del todo. Al resto de la banda no le fue mucho mejor.</p><p>Antes de que el capitalismo se asentara plácidamente en un escenario de los mercados globales y grandes corporaciones dominantes, antes de que el mundo conociera la doble moral de Wall Street y el neoliberalismo fuera la moneda acuñada en Davos, los años setenta plantaron cara de múltiples maneras a una batalla quizás perdida de antemano (como dice Zizek, resulta más fácil imaginar el final de la Historia que el del capitalismo). Ahí estaba el escritor, pensador y cineasta <strong>Pier Paolo Pasolini</strong>, en Italia, anticipando los males de la sociedad de consumo y del pensamiento único, lanzando un grito primitivo y cristiano; ahí, en otro momento de la década, apuntó en 24 folios Otelo Saraiva de Carvalho los planes para derrocar una dictadura de 48 años (al año siguiente, Franco murió en la cama); ahí fue también que los chicos de la Baader Meinhof decidieron tirarse al monte para poner en jaque a los cerdos (<em>Die Schweine</em>) que levantaron Auschwitz y seguían dominando, con otras máscaras, el cotarro alemán. Al autor de <em>Edipo Rey</em> o <em>Saló o los 120 días de Sodoma</em>, le dedica Mario García de Castro un perfil en las páginas de tintaLibre abril.</p><p>Abril, el mes más cruel, según la conocida poesía de Eliot, el mes de los claveles en Portugal y de la <strong>República española</strong>, nos trae también otros frentes de la protesta que no se extinguen. <strong>Santiago Sierra</strong>, uno de los artistas más internacionales de España (subrayemos esto ante los que quieren unirle al carro del oportunismo), aunque no se reconoce como artista, nos habla, también en exclusiva, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/02/21/retiran_arcomadrid_obra_santiago_sierra_presos_politicos_75572_1012.html" target="_blank">tras la chapuza del última feria ARCO</a>, otra más en la última deriva censora de un peligroso mundo en el que el auge de las redes sociales y el celo de los grupos dominantes ha convertido a cada individuo, apunten eso, “en un corrector del régimen”.</p><p>De pasados abriles nos llegan también ecos poderosos de voces como la del periodista <strong>Corpus Barga</strong> (acabó en Lima contento de ser un republicano español e impartiendo clases de periodismo), <strong>Buenaventura Durruti </strong>(hacía la comida para su hija pequeña mientras su mujer trabajaba) o <strong>Luis Buñuel</strong> que se acercó durante sus últimos años -él, “ateo por la gracia de Dios”- a las corrientes progresistas de la iglesia católica en México DF dónde, al parecer, siguen sus cenizas en un capilla de la Universidad.</p><p>Bienvenidos a las revoluciones de abril.</p><p>tintaLibre está a la venta a partir del viernes 6 de abril en quioscos y librerías de toda España.</p><p>También está disponible a través de su App para su descarga en teléfonos y tabletas de Apple y Android.</p><p>Si eres socio de infoLibre, ya puedes leer tintaLibre de abril y todos los números anteriores haciendo clic <a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[9c711b12-da55-4c08-a93d-94d665f23a25]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Apr 2018 09:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/c22941c4-4276-41d3-a19d-23cf768af401_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="173317" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/c22941c4-4276-41d3-a19d-23cf768af401_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="173317" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Revoluciones de abril, en tintaLibre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/c22941c4-4276-41d3-a19d-23cf768af401_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alemania,ARCO,Dictadura,Grupos terroristas,Segunda República española,Portugal,TintaLibre,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Revoluciones de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/revoluciones-abril_1_1158020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/903a4cde-916e-445a-bfea-60c289d9d2c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Revoluciones de abril"></p><p><span id="dts"></span> <span id="txt"></span> </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[0775522e-c77f-41b9-9e3f-5995667984d3]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Apr 2018 08:52:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/903a4cde-916e-445a-bfea-60c289d9d2c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="199304" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/903a4cde-916e-445a-bfea-60c289d9d2c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="199304" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Revoluciones de abril]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/903a4cde-916e-445a-bfea-60c289d9d2c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Terrorismo,Portugal,TintaLibre,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Capitanes de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/humor/tuitometro/capitanes-abril_1_1100448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Un grupúsculo de jóvenes militares se rebelaron, en la madrugada del 25 de abril de 1974, contra el Gobierno dictatorial de Salazar. La canción de Zeca Afonso, Grândola, vila morena, era la señal para levantarse en armas. </p><p>Así lo rememora aquella jornada la cuenta de Twitter @25Abril1974:   </p><p>Y así han conmemorado los tuiteros tan histórica <a href="http://www.infolibre.es/noticias/mundo/2014/04/25/que_queda_revolucion_los_claveles_16204_1022.html" target="_blank">fecha</a>:   </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[14c9ae5a-cedf-4245-bc64-fb2cfa3225e9]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Apr 2014 17:12:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Mariola Moreno]]></author>
      <media:title><![CDATA[Capitanes de abril]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Portugal,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los capitanes del 25 de Abril plantan al Parlamento luso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/capitanes-25-abril-plantan-parlamento-luso_1_1100449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La conmemoración en Portugal este 25 de abril del 40 aniversario de la <strong>Revolución de los Claveles</strong> mostró el clima de división que vive el país. Mientras el presidente de la República, el conservador Aníbal Cavaco Silva, pidió en el acto oficial celebrado en el Parlamento, al que no asistieron los militares del 25 de Abril, más responsabilidad a los partidos a la hora de sacra el país adelante, los protagonistas del golpe de Estado de 1974 censuraron en un acto paralelo celebrado en el Largo do Carmo el empobrecimiento del país<strong> tras el rescate y las políticas de austeridad dictadas por la troika</strong>.</p><p>Y es que la grave situación económica que atraviesa el país centro las intervenciones de ambos actos. "Es difícil entender que en una democracia consolidada, agentes políticos responsables no logren consensos sobre cuestiones esenciales para nuestro futuro", dijo Cavaco Silva. Aunque "la democracia no corre peligro", Cavaco Silva insistió en que 40 años después  es el momento de que "<strong>l</strong><strong>os partidos asuman su responsabilidad en la construcción del futuro de Portugal</strong>".</p><p>El portavoz del PSD, partido de centro derecha en el poder, Luís Montenegro, defendió que los recortes aplicados se deben "a los<strong> desequilibrios presupuestarios</strong> y la asfixia financiera" de gobiernos anteriores. El líder de la oposición, el socialista António José Seguro, estableció mientras paralelismos entre la situación que se da hoy en el país y la situación previa al 25 de abril de 1974.</p><p>Mientras, en la calle, el presidente de la Asociación 25 de Abril y uno de los impulsores de la Revolución, el coronel<strong> Vasco Lourenço</strong>, pronunció un discurso en el que censuró la actitud del Ejecutivo de Passo Coelho. "O la política cambia urgentemente y se invierte el camino de la sumisión, la austeridad y el empobrecimiento del país, o este Gobierno tiene que ser apeado del poder", defendió. La concentración reunió a miles de personas y tuvo lugar en el Largo do Carmo, en Lisboa, frente al cuartel militar donde los soldados insurgentes lograron la rendición del líder del régimen, Marcello Caetano, sin derramamiento de sangre.</p><p>La Asociación 25 de Abril<strong> declinó la invitación de la presidenta del Parlamento</strong>, Assunçao Esteves, para acudir a los actos oficiales después de la negativa de ésta a permitir su intervención frente a los diputados. El líder socialista <strong>Mário Soares</strong>, antiguo primer ministro y jefe de Estado, prefirió acompañar a los militares en vez de acudir al hemiciclo.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[f85ac1af-00b0-44a1-b12d-35d320a4525f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Apr 2014 16:58:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infolibre]]></author>
      <media:title><![CDATA[Los capitanes del 25 de Abril plantan al Parlamento luso]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lisboa,Recortes sociales,Troika,Portugal,Rescate,Revolución de los Claveles]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
