<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Chernóbil]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/chernobil/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Chernóbil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[Zelenski denuncia que un dron ruso cargado con explosivos ha impactado en la central de Chernóbil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/zelenski-denuncia-dron-ruso-cargado-explosivos-impactado-central-chernobil_1_1945042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2a786b7e-8d3f-4280-86b0-05cc2ad22ee0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zelenski denuncia que un dron ruso cargado con explosivos ha impactado en la central de Chernóbil"></p><p>El presidente ucraniano,<strong> Volodímir Zelenski</strong>, denunció este viernes, a pocas horas de la reunión prevista con el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, que un dron ruso cargado con explosivos ha impactado en una estructura que <strong>previene de los escapes de radiación </strong>en la central nuclear de Chernóbil, en el norte de Ucrania, y que, aunque los daños son significativos, por ahora los niveles de radiación no han subido, según recoge EFE.</p><p>Desde el <strong>Kremlin</strong>, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov,<strong> negó que el Ejército ruso haya atacado Chernóbil</strong>. "Los militares rusos no hacen eso. Por eso, cualquier afirmación de que eso fue así no se corresponde con la realidad", dijo en su rueda de prensa telefónica diaria. </p><p>“Esta estructura de protección fue construida por Ucrania junto con otros países de Europa y del mundo, junto con EEUU, junto con todos los que están comprometidos por la <strong>seguridad real de la humanidad.</strong> El único país del mundo que ataca estas infraestructuras, que ocupa centrales nucleares y hace la guerra sin tener en cuenta en lo más mínimo las consecuencias es Rusia”, señaló Zelenski en su cuenta de la red social X.</p><p>El presidente ucraniano explicó que la estructura en cuestión resultó dañada por el ataque ruso pues el impacto<strong> provocó un incendio</strong> que ya ha sido extinguido. “En este momento, <strong>los niveles de radiación no han aumentado</strong> y están siendo evaluados constantemente. Según las evaluaciones preliminares, el daño en la estructura de protección es significativo”, agregó el presidente ucraniano.</p><p>El <strong>Organismo Internacional de Energía Atómica </strong>(OIEA) ha confirmado el impacto del dron en la estructura, y ha señalado que no se ha detectado de momento un aumento de la radiación. "En este momento, <strong>no hay indicios de que se haya producido una brecha en la contención interior del NSC</strong>. Los niveles de radiación dentro y fuera siguen siendo normales y estables. No se ha informado de víctimas. El OIEA sigue supervisando la situación", informó el OIEA en la red social X.</p><p>La estructura protege, según ha explicado Zelenski, el cuarto <strong>reactor de la central de Chernóbil</strong>, que quedó destruido en la explosión que provocó la catástrofe nuclear de 1986, la más grave de la historia de la humanidad.</p><p>Zelenski ha declarado que Rusia es “<strong>una amenaza terrorista para el mundo entero</strong>” y ha denunciado que el Ejército ruso “lleva a cabo este tipo de ataques contra la infraestructura y las ciudades de Ucrania” cada noche. “Esto significa que, definitivamente, Putin no se prepara para negociar, se prepara para <strong>seguir engañando al mundo</strong>”, añadió el presidente ucraniano, que pidió más presión internacional sobre Rusia.</p><p>La Fuerza Aérea ucraniana había informado antes de que Zelenski diera a conocer este incidente del derribo de <strong>73 drones iraníes Shahed </strong>y de otros modelos sobre varias regiones de Ucrania. Rusia ataca cada noche territorio ucraniano con decenas de drones kamikaze adquiridos de Irán. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[ae9dacbe-9149-49ce-bc16-a9c8d4dfff01]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 08:49:48 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/2a786b7e-8d3f-4280-86b0-05cc2ad22ee0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99680" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/2a786b7e-8d3f-4280-86b0-05cc2ad22ee0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99680" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Zelenski denuncia que un dron ruso cargado con explosivos ha impactado en la central de Chernóbil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/2a786b7e-8d3f-4280-86b0-05cc2ad22ee0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Chernóbil,Rusia,Volodimir Zelenski,Vladimir Putin,Guerra en el este de Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ucrania teme un ataque ruso inminente en la central nuclear de Zaporiyia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/ucrania-teme-ataque-ruso-inminente-central-nuclear-zaporiyia_1_1302310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f4a872bf-6e96-4260-b1a8-ae6972212991_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ucrania teme un ataque ruso inminente en la central nuclear de Zaporiyia"></p><p>Los servicios de Inteligencia ucranianos han advertido de que <strong>las fuerzas rusas estarían orquestando algún tipo de "provocación" en la central nuclear de Zaporiyia</strong>, ya que han ordenado a los empleados no esenciales que no acudan este viernes a sus puestos de trabajo, según informa Europa Press.</p><p>La cúpula de la Inteligencia de Ucrania ha afirmado que, por sorpresa, <strong>las fuerzas rusas han dado un día libre a la mayoría de los trabajadores </strong>y que los enviados del operador ruso Rosatom también han abandonado "de urgencia" la zona, según la agencia UNIAN.</p><p>Las sospechas también se suceden desde la otra parte, ya que el Comité de Investigación de Rusia ha acusado al "régimen" ucraniano de preparar<strong> "una gran provocación" en la central de Zaporiyia, la mayor de Europa.</strong></p><p>"Planea desarrollar un esquema criminal disparando artillería en la planta durante la visita del sectetario general de la ONU", <strong>António Guterres</strong>, ha asegurado el Comité, que teme una "emergencia" en las próximas horas, según la agencia de noticias TASS.</p><p><strong>Autoridades ucranianas y rusas se han acusado en las últimas semanas de poner en peligro la seguridad de toda la región </strong>por sus respectivas acciones cerca de Zaporiyia. Guterres ha insistido este mismo jueves, durante una visita a Leópolis, que un ataque sobre la central sería "suicida".</p><p>El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) quiere enviar una misión para evitar cualquier tipo de riesgo, al igual que ya hizo en su día con la central nuclear de Chernóbil, escenario también de combates en los primeros compases del actual conflicto bélico.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[2b5f3054-ad8b-4550-a0b3-8ed69069e57e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Aug 2022 17:58:35 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f4a872bf-6e96-4260-b1a8-ae6972212991_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1015906" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f4a872bf-6e96-4260-b1a8-ae6972212991_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1015906" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ucrania teme un ataque ruso inminente en la central nuclear de Zaporiyia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f4a872bf-6e96-4260-b1a8-ae6972212991_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Ucrania,Energía nuclear,Chernóbil,Guerra en el este de Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para la libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/libertad_1_1208707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6c77ad79-8745-43b1-ac81-35dee6d34adc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para la libertad"></p><p>  </p><p>  <span id="dts"></span>  </p><p>  </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[dc2d766f-d419-41ec-825f-ce4cc91a10da]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6c77ad79-8745-43b1-ac81-35dee6d34adc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="222413" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6c77ad79-8745-43b1-ac81-35dee6d34adc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="222413" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para la libertad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6c77ad79-8745-43b1-ac81-35dee6d34adc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chernóbil,TintaLibre,Marta Sanz,Eduardo Galeano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel San Sebastián: “'Chernobyl' debería ser de obligado visionado en todas las escuelas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/continuara/isabel-san-sebastian-chernobyl-deberia-obligado-visionado-escuelas_1_1189210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f9861b58-e327-4f85-90bb-9b79c894443b_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Isabel San Sebastián: “'Chernobyl' debería ser de obligado visionado en todas las escuelas”"></p><p>La periodista, ensayista y novelista <strong>Isabel San Sebastián</strong> recomienda vivamente la miniserie <em>Chernobyl</em>. Se trata de una historia cerrada de cinco episodios, que puede verse en HBO, sobre el catastrófico accidente de la central nuclear en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1986. La serie fue un enorme éxito y<strong> ganó 10 de los 19 Emmy</strong> a los que estaba nominada, incluidas las principales categorías.</p><p><em>“Chernobyl </em>es un pedazo de serie –comienza San Sebastián–. Yo la vi al poco de que apareciera, de hecho me suscribí a HBO con el único fin de hacerlo porque me llamaba mucho la atención el título. Y es que yo conocí el mundo soviético, ya en declive. Cubrí precisamente, para <em>Abc</em>, <strong>la caída del comunismo</strong> en Rumanía, en Hungría, en Checoslovaquia, en las repúblicas bálticas, en la propia Unión Soviética, en Bulgaria, y tuve ocasión de conocer ese mundo oscuro, aterrador, que la serie refleja de manera magistral. La ambientación, el gris, la oscuridad, esa sensación de opresión que tan bien refleja <strong>la serie Chernobyl </strong><em>Chernobyl</em>es exactamente el mundo que yo conocí cuando visité esos países. En ese sentido la verdad es que no me defraudó en absoluto”.</p><p>La serie está creada y <strong>escrita en solitario por Craig Mazin</strong>. El guionista tiene una buena carrera en la industria audiovisual americana, pero ha dado un giro total con esta producción. Sus trabajos más conocidos hasta ahora pertenecían al género de la gamberrada, con títulos como <strong>Scary movie 3 y 4 o las secuelas de Resacón en las Vegas</strong><em>Scary movie 3 </em><em>4</em><em>Resacón en las Vegas</em>. Ha declarado que se preguntó qué había pasado en Chernóbil y, al ver que no tenía ni idea del porqué de la explosión, empezó a indagar. En el camino encontró a sus personajes, las víctimas del atroz suceso, en parte gracias al libro de la <strong>Premio Nobel bielorrusa Svetlana Alexiévich</strong>, <em>Voces de Chernóbil.</em></p><p>Para San Sebastián, entre los logros conseguidos, la recreación y la puesta en escena del mundo soviético de aquellos años son modélicas: “<em>Chernobyl</em> refleja tan bien no solo el ambiente, no solo esa grisura que caracterizaba el panorama soviético y el vestuario y las casas espantosas, las viviendas levantadas para mayor<strong> gloria del socialismo real,</strong> refleja tan bien ese clima que parece un documental. Incluso la parte más de ficción, la parte rodada en Lituania si no estoy mal informada, la explosión, la evacuación en autobuses, todo me pareció más como estar viendo <strong>un documental que una serie de ficción</strong>, y sobre todo, me pareció estar viendo la Unión Soviética que había conocido. Un paisaje muy parecido podía verse en Bulgaria, por ejemplo,<strong> o en Polonia</strong>, no en el centro de Varsovia, pero sí en sus alrededores. Ese entorno comunista realmente deshumanizado, que se refleja y que yo misma vi, es una de las grandes aportaciones que la serie ha hecho, pero no es la única. Hay muchas más”.</p><p><strong>“Todos los participantes en la serie bordan su papel”</strong></p><p>Se refiere la periodista, por ejemplo, <strong>al elenco encabezado por Jared Harris</strong>: “Me parece un gran acierto de Mazin haber rodado <em>Chernobyl</em> con actores no muy conocidos. Únicamente al protagonista lo hemos visto más, en otras series, en mi caso en <em>The crown</em>. Es un actor magnífico, y borda el papel del científico abocado por el destino a afrontar una realidad terrorífica y a inmolarse en la asunción de esa realidad y en la búsqueda de una solución, o por lo menos de un<strong> paliativo al horror</strong> que se ha desatado en su entorno. Sin ser el culpable pero teniendo la responsabilidad de minimizar los daños. Junto a él, bordan el papel todos <strong>los participantes en la serie</strong>. Creo que es muy importante que sean actores poco conocidos, que no los podamos identificar con otros papeles, que los podamos ubicar en ese entorno tan concreto, de ese momento y esa situación aterradora que fue la explosión, el intento de ocultación que se hizo de ese terrible accidente y todo lo que aconteció en ese momento crucial para Europa y para el mundo. Son <strong>actores auténticos, personajes auténticos</strong> o por lo menos lo parecen, que es para lo que está el cine”.</p><p>La serie es corta incluso para las series de historia cerrada. El autor <strong>fusionó dos episodios de los seis previstos</strong>, y eso le proporciona una densidad que otros títulos no tienen: “Desde mi punto de vista, a la serie <em>Chernobyl </em>no le sobra ni le falta nada –señala San Sebastián–. Es cierto que es corta. En mi caso la vi en una sesión, del tirón, porque estaba completamente enganchada y no la podía dejar. Por esa sensación de realidad que transmite, esa combinación perfecta entre la ficción, la historia de los personajes y la realidad de un suceso aterrador, el<strong> clima de terrible opresión política</strong>. ¡Qué bien está reflejado ese miedo, ese silencio, ese terror reverencial a contravenir las consignas del poder! En definitiva, lo que es el totalitarismo, que es exactamente lo que se refleja en <em>Chernobyl</em>, las consecuencias de haber utilizado criterios políticos y medios totalitarios para gestionar una formidable herramienta nuclear que podía ser una forma de obtener energía o una bomba. Eso es en lo que se convirtió, de alguna forma desactivada, o minimizada gracias al <strong>sacrificio terrorífico</strong> que tuvieron que hacer bomberos, científicos, militares, todas las personas que participaron en la extinción de ese fuego. Por cierto, todavía no está extinguido. Unas plataformas de cemento han sepultado la central, pero ese núcleo sigue ardiendo y seguirá ardiendo durante muchos años”.</p><p><strong>El creador de la serie alerta sobre el coste de las mentiras, que pueden ocurrir en cualquier momento</strong></p><p>Mazin escribió en Twitter que la lección de su obra es que “la mentira, la arrogancia y la supresión de las críticas son peligrosas”. E incluso <a href="https://www.latimes.com/entertainment-arts/story/2019-08-15/craig-mazin-on-chernobyl-and-the-cost-of-lies" target="_blank">ha explicado</a> en <em>Los Angeles Times</em> que vio paralelismos entre las mentiras de la campaña electoral americana de 2016 y las mentiras soviéticas. Opina que el pueblo americano corre más peligro con las mentiras del poder porque<strong> los ciudadanos de la URSS l</strong>as daban por descontadas. Para San Sebastián, está muy clara la intención extraíble: “Recomiendo vivamente su visionado a cualquiera que pueda añorar o defender cualquier tipo de proyecto totalitario. <em>Chernobyl</em> es una crítica certera, verdaderamente magistral al totalitarismo. En este caso al<strong> totalitarismo comunista</strong> que rigió durante mucho tiempo en la Unión Soviética y que provocó matanzas indescriptibles y desastres como precisamente este. Chernóbil sólo podría ocurrir en un país totalitario, no tiene parangón con nada que haya ocurrido o pueda ocurrir en un entorno democrático porque lo que se critica en <em>Chernobyl</em> es el miedo reverencial que provoca el comunismo, el totalitarismo, el silencio, las consecuencias de liquidar la libertad de expresión, la libertad de información, de <strong>someter al pueblo</strong>, a los ciudadanos a un régimen de terror y de opresión en el cual lo único que cuenta es lo que manda el poder y no hay forma de oponerse a ese poder y no hay forma de cuestionarlo, ni siquiera desde la ciencia, que es el caso en <em>Chernobyl</em>. El totalitarismo llevó al estallido de la central nuclear, a silenciar lo que había ocurrido y perder un tiempo precioso que podía haber servido para paliar las desastrosas consecuencias de ese accidente nuclear. Es una crítica muy fundamentada, tan implacable como certera”.</p><p><strong>La polémica con Díaz Ayuso</strong></p><p>San Sebastián disfruta especialmente de la<strong> ficción histórica</strong>: “Me parece que las series de televisión son una gran herramienta y que lo que hay que pedir a un guionista o productor o director de una serie es lo mismo que hay que pedir a un periodista, que sea honesto. Evidentemente, va a reflejar su mirada y no la de ninguna otra persona, en ese sentido la objetividad no existe, pero si existe la honestidad. <strong>Informarse bien</strong>, documentarse bien, buscar la verdad e intentar reflejarla de la mejor manera posible, cada uno con su lenguaje, su herramienta y su mejor saber. Me parece que, en este sentido, <em>Chernobyl</em> lo ha clavado. Es una serie que<strong> debería ser de obligado visionado </strong>en todas las escuelas. Es muy ilustrativa y es un resumen perfecto de lo que fue el comunismo, de lo que es el comunismo, de lo que es el totalitarismo y de las consecuencias desastrosas que puede llegar a acarrear”.</p><p>Como apostilla, la serie ha sido objeto de una pequeña polémica reciente que<strong> involucra a Isabel Díaz Ayuso, a Más Madrid y al propio Craig Mazin.</strong> El portavoz del grupo parlamentario de la Asamblea madrileña Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyá, recriminó a la presidenta de la comunidad autónoma que la Puerta del Sol era “el Chernóbil de Europa” a lo que la presidenta respondió que “Chernóbil no sucedió en la Comunidad de Madrid, sucedió gobernada por ustedes”. Alguien remitió esta reflexión al guionista por Twitter y este <a href="https://twitter.com/clmazin/status/1311707946007425024?s=20" target="_blank">respondió</a> que ella no "había entendido la serie". La historia siempre será interpretable, y a menudo sesgadamente.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[37d8240e-9f0a-4e1a-bafd-21b7e76f27c5]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Oct 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Piedad Sancristóval]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f9861b58-e327-4f85-90bb-9b79c894443b_16-9-aspect-ratio_default_0.png" length="882896" type="image/png"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f9861b58-e327-4f85-90bb-9b79c894443b_16-9-aspect-ratio_default_0.png" type="image/png" fileSize="882896" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Isabel San Sebastián: “'Chernobyl' debería ser de obligado visionado en todas las escuelas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f9861b58-e327-4f85-90bb-9b79c894443b_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chernóbil,De series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kate Brown: "El calentamiento global será mucho más difícil de parar que el virus"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/kate-brown-calentamiento-global-sera-dificil-parar-virus_1_1183660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/98ff9208-a159-4289-bc07-2bf269b5cc96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kate Brown: "El calentamiento global será mucho más difícil de parar que el virus""></p><p>Mientras medio mundo se enfrentaba<strong> </strong>a un microorganismo invisible, un incendio en la zona de exclusión alrededor de Chernóbil le recordó al planeta las deudas pendientes con la salud pública. En el escenario apocalíptico tras el accidente nuclear de 1986 también se planteó la disyuntiva entre la seguridad de los ciudadanos y el mantenimiento de la economía. Ganó esta última premisa y el orgullo nacional. Sin claves para saber cómo comportarse ante una realidad sobrevenida que trastoca por completo la cotidianidad, Kate Brown (EEUU, 1965), profesora de Ciencia, Tecnología y Sociedad en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), propone en el ensayo <a href="https://capitanswing.com/libros/manual-de-supervivencia/" target="_blank">Manual de supervivencia. Chernóbil. Una guía para el futuro</a> (Capitán Swing) algunas ideas. Dice que las sociedades son lentas para reaccionar a las catástrofes que claramente podían verse venir.</p><p><strong>¿Qué puede enseñar Chernóbil a los ciudadanos afectados por la crisis del coronavirus?</strong></p><p>Las imágenes que llegaban de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2020/02/03/china_construye_dos_semanas_nuevo_hospital_wuhan_para_tratar_los_afectados_por_coronavirus_103535_1022.html" target="_blank">Wuhan</a> en febrero, de personas poniéndose trajes de protección para salir de sus casas, se parecen a las fotografías del accidente de Chernóbil. Los sanitarios que tratan el covid-19 parecen astronautas, pero no para viajar hacia el espacio sino a las clínicas de sus localidades. Pronto, todos nos veremos así. En ambos casos, la gente se despertó un día y descubrió que el mundo a su alrededor ya no era seguro, que pequeños microorganismos que no podemos ver, tocar, sentir u oler nos pueden hacer daño. De la noche a la mañana, la gente empezó a sentirse alienada de su alrededor. Estos eventos apelan a nuestra nueva y paradójica realidad: las tecnologías que han hecho habitable la tierra para muchos de nosotros también la han convertido en menos habitable para la vida humana. Tras Chernóbil y Fukushima, soldados, agricultores y empleados de las centrales trabajaron para limpiar el desastre. Ahora, cuando encargamos comida o llamamos a los hospitales de nuestra localidad, somos más conscientes y estamos más agradecidos a la gente que hace el trabajo que nos mantiene saludables. Espero que aprendamos las lecciones básicas de la justicia medioambiental, que el desastre sitúa a los pobres y a la clase trabajadora en la primera línea y los deja ahí. Esos trabajos deben ser valorados con un buen salario y todas las ventajas, merecen nuestro respeto y cuidado.</p><p><strong>¿Cómo reaccionaron psicológicamente las personas al desastre de Chernóbil? ¿Estamos respondiendo igual?</strong></p><p>Sí, lo estamos haciendo. Creo que hay ruptura psicológica similar, la sensación de que el entorno no es seguro nunca más o incluso reconocible, de que no hay un sitio al que huir y sentirte seguro. Esta es también una ocasión para pensar en las corrientes en las que nos movemos. El filósofo Emanuele Coccia considera que no solo hemos hecho inhabitable la tierra, sino la atmósfera, que él describe como el mar de la vida. Como nadadores en este mar, no podemos estar biológicamente aislados. En el aire que nos rodea chapotean los virus, pero también las bacterias, dañinas o beneficiosas, pesticidas de los campos, microbios resistentes a los bactericidas de los lotes de alimentación de los animales, polvo contaminado por partículas radioactivas. El aislamiento es la clave para frenar la pandemia y la necesidad del aislamiento supone también un reconocimiento de nuestra profunda integración con lo que nos rodea. </p><p><strong>Desde un punto de vista médico, ¿qué desconocemos aún de las consecuencias del accidente de Chernóbil? </strong><a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/2016/04/28/30_anos_chernobil_una_lectura_obligada_49032_1023.html" target="_blank">accidente de Chernóbil</a></p><p>Esto es lo que sabemos a partir de los archivos: los documentos desclasificados de la Unión Soviética muestran que a principios del verano después del accidente [que se produjo el 26 de abril de 1986] cientos de personas enfermaron (¡40.000 fueron hospitalizadas solo ese verano por haberse visto expuestas a<a href="https://www.infolibre.es/noticias/verano_libre/2016/08/12/voces_chernobil_53499_1621.html" target="_blank"> Chernóbil</a>!). La gente que vivía en zonas afectadas o comió alimentos contaminados sufrió un incremento en la frecuencia de enfermedades cardiacas, digestivas, autoinmunes o endocrinas. Las mujeres tuvieron dificultades para llevar a término sus embarazos, se produjeron más abortos espontáneos y aumentó el número de bebés que morían poco después de nacer, a menudo a causa de malformaciones congénitas. Tanto hombres como mujeres eran menos fértiles. Los niños desarrollaron lo que ahora se llama síndrome del niño enfermo. En zonas fuertemente afectadas, entre el 80% y el 90% de los niños padecía una enfermedad crónica o varias. Cuando revisé los documentos del Ministerio de Agricultura, observé que buena parte de la producción agrícola estaba contaminada por la radioactividad. La gente ingería con su comida isótopos radioactivos. Una vez dentro de los cuerpos, la radioactividad ataca los tejidos, destruye células y provoca que la gente se sienta mal y fallen sus órganos. Los investigadores y funcionarios de la salud pública soviética recogieron estos cambios durante los cinco años posteriores al accidente. Después, la Unión Soviética colapsó. Las agencias de la ONU, lideradas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), asumieron la gestión en la evaluación del desastre. Revisaron los estudios de los japoneses supervivientes a las bombas atómicas y dijeron que, comparativamente, las dosis de Chernóbil eran bajas, así que no había efectos perceptibles en la salud. Sobre las tasas crecientes de enfermedades aseguraron que se debían a la ansiedad, las dietas pobres o el abuso de alcohol. Así que, como consecuencia, no se llevó a cabo ningún estudio a gran escala sobre los efectos del accidente en la salud. Muchos científicos pidieron esa investigación. El hecho de que unos pocos administradores internacionales clave trabajaran para bloquear la financiación para ese estudio es el principal impedimento de nuestro conocimiento médico sobre las consecuencias del desastre.</p><p><strong>¿Es difícil demostrar que ciertas enfermedades que afectaron y siguen afectando a la población cercana a Chernóbil están provocadas por la radiación?</strong></p><p>Sí, los recientes estudios demuestran un alarmante incremento en los casos de malformaciones congénitas (se multiplicaron por seis), la esperanza de vida disminuyó en 15 años y sigue aumentando el número de cánceres. Estos estudios muestran también un elevado nivel de cesio radioactivo en el cuerpo de las personas. Sin embargo, las investigaciones están todas elaboradas a pequeña escala y por eso tienen poca importancia estadística. </p><p><strong>El epidemiólogo Alexander Klementiev le comenta que no confía en los datos médicos de Chernóbil porque estaban imbricados por el sistema político. ¿Tiene la misma sensación sobre la actual crisis provocada por el covid-19?</strong></p><p>Es muy difícil conseguir estadísticas médicas precisas en tiempo real. Muchos hechos se pierden o mucha gente es ignorada o pasada por alto. Estamos descubriendo que en Estados Unidos muchas más personas han muerto a causa del virus de las que figuran en los recuentos oficiales de marzo y abril. La perspectiva histórica nos da una imagen más amplia, pero casi nunca será totalmente precisa. Los investigadores todavía no están seguros del número de personas que murió a causa de la llamada gripe española de 1918. </p><p><strong>¿Qué pueden hacer los científicos cuando un sistema o un político rechaza o niega sus teorías?</strong></p><p>Es una pregunta difícil con la que lidiamos en Estados Unidos actualmente. Funcionarios clave en la Administración Trump niegan que el cambio climático sea un problema. La ciencia es clara en este asunto, pero da igual que los científicos lleguen con más pruebas. Los investigadores en este país han tenido que ser más políticos y francos en sus advertencias sobre la crisis ecológica. Mi esperanza es que Trump siga el camino de los líderes soviéticos que perdieron toda su credibilidad y tuvieron que dejar el cargo. </p><p><strong>¿La pandemia ha reabierto el debate sobre la necesidad de un sistema de salud público en Estados Unidos?</strong></p><p>Estamos viendo cómo un sistema en el que la sanidad está unida al trabajo de las personas pone en peligro a la mayoría cuando la economía se quiebra, con el consiguiente <a href="https://www.lavanguardia.com/economia/20200528/481435393845/estados-unidos-empleo-paro-desempleo-coronavirus.html" target="_blank">desempleo masivo </a>(ahora se sitúa en un 14%, el porcentaje más alto desde la Gran Depresión de la década de 1930). También estamos comprobando que la gente con empleos precarios sin cobertura sanitaria ni baja por enfermedad propaga el virus porque no tiene otra opción más que la de acudir a su puesto de trabajo. La industria cárnica estadounidense está construida en torno a este sistema de trabajo precario en el que la gente es tratada como los animales a los que sacrifican.</p><p><strong>¿Chernóbil es todavía una amenaza?</strong></p><p>Cada verano de los últimos cinco años, y a causa del clima más seco y cálido en Ucrania, los incendios forestales han arrasado los territorios de Chernóbil. Esta primavera los incendios han llegado antes y han sido peores. El fuego volatiliza isótopos radioactivos almacenados en la hojarasca y la madera que se convierten en humo y cenizas. El humo se extiende de manera amplia hasta llegar a zonas cultivadas de otros lugares. No podemos marcharnos de zonas que hemos contaminado y decir: “Mira, la naturaleza está prosperando, se repara a sí misma”. Los ecosistemas dañados requieren cuidado y reparación por parte de los seres humanos o las toxinas se extenderán. Ahora mismo, Polonia, Bielorrusia y Ucrania están planeando dragar una gran ruta para barcos desde el Báltico al Mar Negro. El canal va a travesar la zona de Chernóbil, a tan solo unos pocos kilómetros de la planta nuclear. El dragado agitará las toxinas radioactivas enterradas, provocando que fluyan hacia el Mar Negro y más allá. El canal también destruirá las marismas de Prípiat, uno de los territorios más diversos ambientalmente de Europa. Con el coronavirus estamos viendo como la invasión de los seres humanos de espacios salvajes liberan patógenos que pueden infectarnos. Por muchas razones, este canal supone una idea terrible. </p><p><strong>¿Cómo afectó a la víctimas de Chernóbil el colapso de la Unión Soviética?  </strong></p><p>En 1990 los líderes de Bielorrusia y Ucrania pidieron a la ONU 374 millones de dólares para trasladar a más de 200.000 personas de las áreas contaminadas y empezar un estudio sanitario a largo plazo sobre las consecuencias médicas de la catástrofe. En agosto de 1991 la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2019/06/06/chernobil_simbolo_una_urss_moribunda_95695_1023.html" target="_blank">Unión Soviética colapsa</a> y, un mes más tarde, la petición a la ONU para recaudar dinero para reasentamientos quedó frustrada, en buena medida porque el estudio médico liderado por el OIEA señalaba que los supervivientes a Chernóbil no padecían problemas médicos provocados por la radioactividad de la planta. A medida que la Unión Soviética se desmoronaba, las ayudas para alimentos no contaminados o los fondos para monitorización médica se secaron. La gente tuvo que arreglárselas por su cuenta. </p><p><strong>Dice en el libro que las poblaciones más pobres comen la basura tóxica del mundo industrializado. ¿Quién se está alimentando con basura radioactiva de Chernóbil? </strong></p><p>La gente demasiado pobre para abandonar las zonas contaminadas de Chernóbil consume la mayoría de basura radioactiva, pero los efectos colaterales fueron globales y así también ha sido la diseminación de los productos contaminados. De manera breve, todos consumimos desechos radioactivos, bien sean de Chernóbil o de la época de ensayos nucleares (cuando se liberaron más billones de curios que en Chernóbil) y también de la época de accidentes como el de Palomares en 1966. En mi libro señalo que el inicio del capítulo nuclear en la historia de la humanidad también se corresponde con el inquietante aumento en el hemisferio norte de cánceres, problemas de fertilidad, trastornos autoinmunes o enfermedades congénitas. Hay una correlación. Creo que deberíamos tener más interés sobre si existe causalidad entre estos dos tendencias.  </p><p><strong>¿Qué errores de los cometidos en Chernóbil se repitieron posteriormente en Fukushima?</strong><a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/03/120308_fukushima_chernobyl_diferencias_mz" target="_blank">Fukushima</a></p><p>Cuando el tsunami colisionó con la planta nuclear de Fukushima-Daiichi en 2011, los empresarios japoneses y los líderes políticos respondieron de una manera siniestramente similar a los líderes soviéticos. Restaron importancia a la magnitud del desastre y tardaron meses en admitir que los tres reactores habían fusionado. Enviaron a bomberos desprotegidos a un terreno con alta radioactividad y, de manera intencionada, retuvieron información sobre los niveles de radioactividad y directivas sanitarias. No dieron yodo a los niños e incluso elevaron el baremo admisible de exposición radioactiva en los colegios de uno a 20 mSv al año, que es el límite para trabajadores adultos en plantas nucleares. Durante los meses siguientes, los funcionarios de salud pública fueron reacios a monitorizar la comida y desoían las preocupaciones de los padres por la salud de sus hijos. Decían, como otros muchos críticos con las investigaciones soviéticas, que el incremento registrado de bultos en la tiroides en pediatría y los cánceres eran un efecto de las revisiones (es decir, si buscas tumores, los encontrarás). Japón depende mucho de la energía nuclear. Como en la Unión Soviética, los líderes nipones priorizaron el orgullo nacional y la economía sobre la salud y la seguridad de la población. Esto indica que a la hora de modificar nuestro sistema energético debido al cambio climático, tenemos que escoger tecnologías que sean lo más seguras posible.</p><p><strong>Se acerca a la catástrofe de Chernóbil desde un punto de vista medioambiental, ¿considera que la crisis del covid-19 puede ser asimismo analizada desde esta perspectiva?</strong></p><p>La pandemia es una tragedia global, pero no es la primera vez que tenemos una nueva enfermedad infecciosa. En los últimos 70 años, han aparecido cientos de nuevas enfermedades infecciosas. Dos tercios de ellas proceden, al igual que el covid-19, de animales. La mitad de esas afecciones zoonóticas provienen de granjas de animales atestadas y la otra mitad de animales salvajes cuyos territorios han sido ocupados por asentamientos humanos. El mejor indicador sobre donde van a brotar nuevas enfermedades es la densidad de población. La mal llamada gripe española de 1918 probablemente surgió en granjas de Kansas en las que la gente, los animales y los pájaros convivían en zonas muy próximas. Hay un estudio que apunta que entre 1940 y 2004 las enfermedades infecciosas se materializaban con mayor frecuencia en zonas de alta densidad, como el noreste de Estados Unidos, Europa occidental, Japón y el sureste de Australia. En las décadas recientes, a la vez que la mayoría de trabajo manufacturero se trasladó a Asia, la gente y los animales empezaron a vivir de manera más cercana. Para responder de todo a lo que ha pasado, necesitamos reflexionar sobre las redes ecológicas a lo largo de todo el mundo que nos atan unos a otros. </p><p><strong>¿La naturaleza es capaz de enmendar las catástrofes provocadas por los humanos?</strong></p><p>La naturaleza tiene una habilidad increíble para regenerarse después del daño. Incluso aunque los seres humanos conviertan este planeta en un lugar inhóspito, otros organismos sobrevivirán (por ejemplo, las bacterias se reproducen y mutan cada 20 minutos a la par que se van adaptando al entorno). Más que dominar o conquistar la naturaleza (estas son las metáforas que se han usado durante mucho tiempo), deberíamos aprender a usar las plantas, los microbios e incluso los virus como aliados en nuestro bienestar. Después de todo, el 6% del ADN humano es de origen vírico.</p><p><strong>¿Qué cree que nos ha enseñado ya la pandemia del covid-19?</strong></p><p>Nos ha enseñado que podemos hacer cambios rápidos y dramáticos en nuestra economía y sociedad cuando hay una amenaza global. Hemos estado paralizados antes de otra gran crisis global, el cambio climático. El planeta en un ciclo desbocado de calentamiento será (y ya lo es) mucho más difícil de parar que el virus. Hemos aprendido de la pandemia que tenemos que asumir acciones drásticas antes de que el daño se multiplique exponencialmente.</p><p><em>* Esta entrevista está publicada en el número de junio de </em>tintaLibre<em>, a la venta en quioscos. Puedes acceder a todos los contenidos de la revista haciendo clic aquí o suscribirte aquí.</em><a href="https://www.infolibre.es/index.php/mod.usuarios/mem.detallesuscripcion" target="_blank">aquí</a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[97c1d0ad-416d-494c-b5e3-91e4d932fd66]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Saila Marcos]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/98ff9208-a159-4289-bc07-2bf269b5cc96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57680" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/98ff9208-a159-4289-bc07-2bf269b5cc96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57680" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Kate Brown: "El calentamiento global será mucho más difícil de parar que el virus"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/98ff9208-a159-4289-bc07-2bf269b5cc96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Accidentes nucleares,Cambio climático,Chernóbil,Energía nuclear,TintaLibre,Crisis del coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las setas de Baviera muestran trazas de contaminación radioactiva 33 años después del accidente de Chernóbil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/setas-baviera-muestran-trazas-contaminacion-radioactiva-33-anos-despues-accidente-chernobil_1_1175575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/8cba8468-4e45-4f7c-abcd-6486e5efdc75_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las setas de Baviera muestran trazas de contaminación radioactiva 33 años después del accidente de Chernóbil"></p><p>Ciertas variedades de setas salvajes de <strong>Baviera</strong> siguen mostrando trazas de cesio-137 radioactivo más de tres décadas después del accidente en la central nuclear ucraniana de<strong> Chernóbil</strong>, según la Oficina Federal para la Protección frente a la Radiación (BfS), informa Europa Press.</p><p>La agencia ha divulgado en su último informe las <strong>variedades específicas de setas </strong>en las que se han detectado dichas trazas. "En casos extremos, una <strong>única ingesta</strong> contiene más cesio-137 del que se consume de otros productos agrícolas en todo un año", ha explicado la presidenta de la BfS, <strong>Inge Paulini</strong>.</p><p>Esta responsable ha instado a los recolectores a <strong>abstenerse </strong>de consumir las setas recogidas en las zonas más afectadas, si bien la BfS ha aclarado que <strong>los productos adquiridos en tienda son completamente seguros </strong>al cumplir con el límite máximo de 600 becquerelios por kilógramo.</p><p>Varias áreas de Baviera sufrieron las consecuencias del desastre de Chernóbil en 1986, el accidente atómico más grave de la historia en todo el mundo junto al de<strong> Fukushima</strong> (Japón). Los expertos estiman que el cesio-137 tiene una vida media de <strong>tres décadas</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[45e4dd77-00a5-4fc4-af32-1025980d83f8]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Oct 2019 15:56:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/8cba8468-4e45-4f7c-abcd-6486e5efdc75_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73134" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/8cba8468-4e45-4f7c-abcd-6486e5efdc75_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73134" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las setas de Baviera muestran trazas de contaminación radioactiva 33 años después del accidente de Chernóbil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/8cba8468-4e45-4f7c-abcd-6486e5efdc75_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Centrales nucleares,Chernóbil,Contaminación,Seguridad alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chernóbil, símbolo de una URSS moribunda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/muros-sin-fronteras/chernobil-simbolo-urss-moribunda_1_1171271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><em><strong>(Advertencia: este texto contiene SPOILERS para aquellos que siguen pensando que la Unión Soviética fue un faro revolucionario y un ejemplo de eficacia).</strong></em></p><p>La miniserie de HBO, escrita y producida por Craig Mazin y dirigida por Johan Renck, sobre el accidente nuclear de <strong>Chernóbil</strong> (Ucrania) –que ha terminado esta semana con la emisión del quinto capítulo– es demoledora. Su fuerza radica en su<strong> verosimilitud</strong> y en las personas que protagonizan la trama. Se halla en las antípodas narrativas del recién finalizado<a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/juego_tronos.html" target="_blank"> Juego de Tronos</a>. No se trata de una fantasía medieval con dragones que escupen fuego sino de <strong>una pesadilla contemporánea sobre el mundo peligroso en el que vivimos</strong>, un mundo dirigido en muchos casos por <a href="https://www.elconfidencial.com/television/series-tv/2019-05-29/chernobyl-serie-hbo-curiosidades-datos-central-nuclear-rodaje_2040198/" target="_blank">lunáticos e incompetentes</a>.</p><p>Al mismo tiempo es una profunda disección de la URSS postbreznieviana, un imperio en blanco y negro basado en creerse su propaganda. <strong>Un sistema que había reemplazado las clases sociales burguesas por una casta de burócratas obedientes, inútiles y temerosos. </strong>Hay una frase de <a href="https://www.themoscowtimes.com/2019/06/04/putins-media-struggle-to-deal-with-hbos-chernobyl-a65866" target="_blank">John Le Carré</a> que define aquel sistema: "El comunismo no abolió la propiedad privada, abolió la realidad".</p><p>El mayor accidente nuclear de la historia, ocurrido en la madrugada del <strong>26 de abril de 1986,</strong> <strong>se debió a una cadena de errores humanos y técnicos.</strong> Fue la consecuencia de ese clima de pensamiento acrítico. Años antes del accidente, un científico soviético había advertido a las autoridades de que los reactores RBMK de fabricación soviética tenían fallos de diseño. El Comité Central del Partido Comunista de la URSS (PCUS) castigó al científico que había osado dudar de la excelencia de la tecnología soviética.</p><p>Uno de los héroes de Chernóbil, y de la miniserie, es Valeri Legásov (interpretado por Jared Harris), uno de los<strong> principales científicos nucleares rusos</strong> de aquellos años. Parte de lo que cuenta la serie se conoce a través de sus memorias, grabadas y difundidas en cintas de casete que fueron distribuidas <a href="https://www.elconfidencial.com/television/series-tv/2019-06-03/chernobyl-accidente-hbo-personajes-muertos_2049430/" target="_blank">clandestinamente</a>.</p><p>El segundo problema estructural de Chernóbil fue la<strong> techumbre de grafito</strong>, que no aguantó la explosión y liberó gran cantidad de radioactividad. "Ha estallado el núcleo",  afirma uno de los ingenieros de la <a href="http://https://www.publico.es/culturas/hbo-debes-engancharte-chernobyl-serie-moda.html" target="_blank">central</a>. "Eso es imposible", responde Anatoly Dyatlov, el jefe que decidió que los restos de grafito visible en el exterior era hormigón. Era la respuesta que se esperaba el poder omnipresente y silencioso que todo lo ve.</p><p>Cinco años después de aquella tragedia, la URSS saltó por los aires.<strong> Mijaíl Gorbachov</strong> admitió en 2006 que había un vínculo entre ambos acontecimientos. Poco antes de la súbita defunción de la URSS, la<strong> caída del muro de Berlín</strong> había provocado la caída de los regímenes comunistas de Europa del Este. El colofón fue el fusilamiento de los intocables Ceaucescu, el 25 de diciembre de 1989.</p><p>Sin el muro, surgió la realidad desnuda de <strong>propaganda</strong>: dictaduras cimentadas en la represión, el miedo  y la obediencia, factores que potencian y premian el ascenso de la mediocridad. Pasó también en el franquismo. Todo por el pueblo pero sin el pueblo.</p><p>El periodista español Enrique Serbeto fue corresponsal de <em>ABC</em> en Moscú en los años de la <em>perestroika</em> y la <em>glasnost</em>. Cuenta a menudo esta anécdota: un profesor universitario de Historia explicó a sus alumnos que los tiempos estaban cambiando, que ahora podían expresar sus ideas en el examen. Todos hicieron lo que pudieron menos uno que repitió la doctrina oficial del PCUS. El profesor le interpeló: "¿Acaso no tiene usted ideas propias?".<strong> El joven contestó: "Sí señor, pero no estoy de acuerdo con ellas".</strong></p><p>Tanto si han visto o no la miniserie, una recomendación urgente:<strong> lean Voces de Chernóbil, de Sletvana Alexiévich</strong><em>Voces de Chernóbil</em>, premio nobel de Literatura y destacada <a href="https://www.revistavanityfair.es/cultura/articulos/chernobyl-serie-svetlana-alexievich-escritora-nobel/38538" target="_blank">periodista bielorrusa</a>. Su texto ha sido una de las fuentes de los creadores de la serie.</p><p>La ciudad de <strong>Prípiat</strong>, construida para los trabajadores de la central y sus familias, contaba con todos los avances urbanísticos y de confort de la época soviética. Se la conocía como "La ciudad del futuro". Antes del accidente vivían en ella más de 40.000 personas. Hoy es una espacio fantasmal, una No Go Zone. Muchos de sus habitantes sufrieron cánceres y otras enfermedades porque <strong>las autoridades decidieron no evacuar</strong>. El objetivo nunca fue la salud de las personas, sino <a href="https://www.publico.es/culturas/hbo-debes-engancharte-chernobyl-serie-moda.html" target="_blank">impedir que se supiera la verdad</a>.</p><p>Si desean consultar sobre la situación en la industria nuclear en el mundo, <a href="http://www.world-nuclear.org/information-library/current-and-future-generation/nuclear-power-in-the-world-today.aspx" target="_blank">este enlace</a><strong> tiene todos los datos y gráficos necesarios.</strong></p><p>El mismo sistema que había prohibido la realidad, alumbró <strong>historias de heroísmo</strong>: los trabajadores de la central, los bomberos, los buzos  y, sobre todo, los 400 mineros que evitaron una tragedia mayor (la fusión completa del núcleo) que hubiera causado millones de muertos. Miles de soldados, la mayoría reclutas, fueron enviados a una muerte segura a cambio de un extra de 800 rublos. Se calcula que <strong>más de 600.000 personas trabajaron dentro de una zona contaminada por la radiación</strong>. No sabemos qué fue de ellos porque el Estado no hizo seguimiento de su salud. La ropa de los bomberos que actuaron en los primeros instantes sigue tirada en el suelo del sótano del hospital. Aún es muy radioactiva.</p><p>Chernóbil nos fascina porque nos aproxima a un abismo colectivo, a la aniquilación como especie, y porque existen cerca de 460 centrales <a href="https://www.statista.com/statistics/268154/number-of-planned-nuclear-reactors-in-various-countries/" target="_blank">nucleares en el mundo</a>. Tras el accidente, la industria tomó medidas y dijo que una repetición era imposible. Pero ocurrió en <strong>Fukushima en 2011</strong>.</p><p>La miniserie –se trata de una dramatización, no de un documental–, es fiel a los hechos históricos.<strong> Su único personaje de ficción es el de la científica interpretada por Emily Watson</strong>. Dicen los creadores que en ella quieren rendir un homenaje a los científicos que trabajaron junto a Legásov. Algunos fueron detenidos y encarcelados por dudar de la <a href="https://www.lavanguardia.com/series/20190603/462658569171/serie-chernobyl-hbo-historia-desastre-nuclear-miniserie.html" target="_blank">versión oficial</a>.</p><p>Los datos de audiencia demuestran el impacto de la miniserie en todo el mundo. Estamos ante una de las mejor valoradas de la <a href="https://www.economist.com/graphic-detail/2019/06/04/chernobyl-is-the-highest-rated-tv-series-ever?fsrc=gp_en?fsrc=scn/tw/te/bl/ed/chernobylisontracktobecomethehighestratedtvserieseverdailychart" target="_blank">historia</a>. <strong>Es necesaria una miniserie sobre la represión de Tiananmén</strong>, ocurrida el 4 de junio de 1989. El <a href="https://www.nytimes.com/2019/05/30/world/asia/tiananmen-square-protest-photos.html" target="_blank">The New York Times</a> acaba de publicar fotografías tomadas por los propios estudiantes. Fue otra mentira colosal, otra realidad prohibida.</p><p><strong>Antes de Chernóbil se produjo el accidente de la central nuclear de Three Mile Island, en EEUU.</strong> Fue en la madrugada del 28 de marzo de 1979. Son hechos que nos devuelven a una pregunta esencial: ¿son seguras las <a href="https://www.heritage.org/environment/report/three-mile-island-and-chernobyl-what-went-wrong-and-why-todays-reactors-are-safe" target="_blank">centrales nucleares</a>? ¿Existe una alternativa viable a corto plazo? La industria nuclear es como la del petróleo y del tacaco, un lobby que se encarga de vender la excelencia de su producto.</p><p>En la zona de exclusión de Chernóbil –2.600 kilómetros cuadrados– fueron evacuadas 300.000 personas. La decisión tardó en llegar para no reconocer la dimensión del problema. Europa estaba al tanto porque la radiación llegó a Suecia. La cifra oficial de muertos se mantiene invariable desde 1987: 31. <strong>Se calcula que los muertos reales pueden llegar a los 93.000.</strong></p><p>La ecología, que incluye la preocupación por una <strong>energía limpia y segura,</strong> además del cambio climático, es la gran bandera política de nuestro tiempo, sometido a varias revoluciones tecnológicas. Y el <strong>feminismo</strong>, como batalla en favor de la igualdad y el respeto democrático. Fuera de esto, solo quedan los eslóganes de unos y las mentiras de otros, la cháchara de los que no tienen nada que decir.</p><p><strong>El repunte de Los Verdes en Europa es una buena noticia.</strong> Son las sociedades las que deben tomar conciencia de su poder como grupo y forzar cambios que eviten el desastre. En democracia no se prohíbe la realidad, pero por alguna extraña razón sucede que los más mediocres encuentran atajos para alcanzar la cumbre sin merecerlo. Un idiota con poder es más peligroso que una central nuclear soviética de los años ochenta. Piensen en <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/donald_trump.html" target="_blank">Donald Trump</a> y acertarán.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[4c401b41-ace3-419a-a95e-fd7e307bf141]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ramón Lobo]]></author>
      <media:title><![CDATA[Chernóbil, símbolo de una URSS moribunda]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Centrales nucleares,Chernóbil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30 años de Chernóbil y una lectura obligada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/30-anos-chernobil-lectura-obligada_1_1125604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Chernóbil. <a href="http://www.reuters.com/article/us-chernobyl-anniversary-idUSKCN0XN008" target="_blank">30 años del 26 de abril de 1986</a>. El peor accidente nuclear de la historia, no superado por Fukushima, que empata en gravedad: grado siete, según <a href="http://www-ns.iaea.org/tech-areas/emergency/ines.asp" target="_blank">The International Nuclear and Radiological Event Scale</a>. Si quieren saber más de lo que allí sucedió aquella noche y las siguientes, si quieren saber de las consecuencias para cientos de miles de personas en Ucrania y la vecina Bielorrusia, dejen de leer estas líneas, compre el libro de Svetlana Aleksiévich, <a href="http://sinoleodesespero.blogspot.com.es/2015/01/dejadles-gritar-las-voces-de-chernobil.html" target="_blank"><em>Voces de Chernóbil</em></a> (DeBolsillo) y léanlo. La dirección del viento salvó a Kiev y condenó a amplias zonas de Bielorrusia.</p><p>Allí está todo: el dolor, el miedo, la soledad, el coraje. Solo por este texto merece el Nobel de Literatura que ganó en 2015. Es un libro de voces; la periodista escucha, toma nota, crea el ambiente adecuado para que las personas sientan confianza y hablen. <strong>Escuchar no es esperar el titular, tener prisa por regresar a casa</strong>, escuchar es esperar el tiempo que sea necesario a que broten las palabras que explican las pérdidas, los duelos, la ausencia. La periodista escribe desde el único punto de vista posible: <a href="http://www.newyorker.com/magazine/2015/10/26/the-memory-keeper" target="_blank">el de las víctimas</a>.</p><p>Es difícil añadir nada a lo escrito por Aleksiévich, quizá se puedan colgar algunos vídeos, sugerir links que ayuden a recabar datos, opiniones, análisis, pero la emoción necesaria para construir un contexto está en <em>Voces de Chernóbil</em>. El que abre este texto es un docudrama de la BBC titulado <em>Surviving Disaster</em> que recrea lo ocurrido. El siguiente es una entrevista con la premio nobel en la que habla de su obra.</p><p>La autora sostiene que después de la Segunda Guerra Mundial y después de Hiroshima estábamos alertados de lo que era capaz la mano criminal del hombre, pero <strong>no estábamos preparados para un enemigo invisible como la radiación</strong>. El accidente de Chernóbil liberó 100 veces más radiación que las bombas de Hiroshima y Nagasaki.</p><p><strong>  Imágenes de las condiciones de los primeros trabajadores en la zona de radiación  </strong></p><p><strong>  Las consecuencias en la ciudad de Pripyat, hoy una ciudad fantasma  </strong></p><p>  </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[9433e3fb-8259-4cc6-bcf8-9a3d3e483f3d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Apr 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ramón Lobo]]></author>
      <media:title><![CDATA[30 años de Chernóbil y una lectura obligada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Accidentes nucleares,Bielorrusia,Chernóbil,Energía nuclear,Literatura,Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ONG piden el cierre de las centrales nucleares españolas para “evitar más víctimas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/ong-piden-cierre-centrales-nucleares-espanolas-evitar-victimas_1_1125499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a301b5c1-e2bd-4c8b-bb9c-9b8c25fbcacb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ONG piden el cierre de las centrales nucleares españolas para “evitar más víctimas”"></p><p>Las organizaciones ecologistas volvieron a pedir el cierre de las centrales nucleares españolas con motivo del 30 aniversario del accidente en la planta ucraniana de Chernóbil <strong>para evitar "más víctimas" </strong>como las "incontables" que se produjeron en este accidente nuclear.</p><p>Así, el portavoz de energía nuclear de <a href="http://www.ecologistasenaccion.es/" target="_blank">Ecologistas en Acción</a>, Francisco Castejón, explicó que el accidente en Chernóbil, el 26 de abril de 1986, puso de manifiesto el riesgo de la energía nuclear porque mostró unos efectos que la gente no esperaba e incluso, recuerda que cuando se supo que <strong>la nube radiactiva había viajado kilómetros</strong>, "en el Consejo de Seguridad Nuclear no terminaban de creerlo".</p><p>Así, advirtió de que <strong>los efectos de la tragedia</strong> "aún son imperecederos, igual que el área de exclusión, que se mantendrá "para siempre".</p><p>Además, lamentó que todavía es "imposible" contar con una estadística de víctimas real pues va <strong>desde 26.000 a 200.000 víctimas</strong>. Por ello, Castejón cree que "estaría bien hacer una investigación independiente sobre las víctimas", informa Europa Press.</p><p>Por otro lado, subrayó el <strong>elevado coste de la energía nuclear</strong> y de las medidas para paliar los accidentes, como por ejemplo el sarcófago de Chernóbil, que debía haber estado listo en 2010 y que desde 2003 tiene desprendimientos, pero además de haberse terminado con un retraso de cuatro años, el coste final fue de más de un 50% por encima de lo esperado, de 1.500 euros a 2.400 millones.</p><p>Castejón defendió la postura de Ecologistas en Acción de ir cerrando las centrales nucleares según vayan cumpliendo 40 años, especialmente en España, donde es "fácil por la sobre potencia instalada".</p><p>En su opinión, <strong>también Francia</strong> "debería empezar ya a caminar en ese sentido" y cumplir las promesas del Gobierno que anunció una reducción paulatina de la aportación nuclear al mix energético pero "tampoco lo ha hecho". Castejón reconoce que en Francia y en otros países la transición "no es tan fácil" como en España pero se deben ir dando pasos.</p><p>Por su parte, la responsable de la campaña antinuclear de <a href="http://www.greenpeace.org/espana/es/" target="_blank">Greenpeace</a>, <strong>Raquel Montón</strong>, se centró en denunciar el abandono de las víctimas del accidente y de las personas que viven allí y advierte de que "a día de hoy las cosas están casi peor que entonces".</p><p>Montón agregó que <strong>el problema "no se ha solucionado </strong>y está lejos de encontrarse una solución definitiva", ya que de momento no hay un plan de desmantelamiento para el reactor. Así, precisó que el sarcófago construido para taparlo y detener la salida de radiactividad al exterior está pensado para los próximos 100 años y ha añadido que a partir de 2017 el mantenimiento de la situación dependerá exclusivamente de Ucrania.</p><p>"La contaminación continúa allí, hay cantidad de incendios que reavivan y recontaminan la zona", denunció.</p><p>Montón recordó que Grenpeace publicó en 2006 un informe elaborado por más de 70 científicos que cifraba las víctimas en 200.000 y añadía que en <strong>los siguientes 30 años </strong>se sumarían otras 93.000.</p><p>"Eso es lo más cercano", lamentó, al tiempo que advirtió de que <strong>se seguirán produciendo víctimas</strong> pero muchas de ellas, no se atribuirán al accidente de Chernóbil, porque hay una "falta de información flagrante".</p><p>En concreto, se refirió además de a los muertos y víctimas directas a la alta incidencia de cáncer, a la <strong>menor natalidad y mayor mortalidad</strong>, la elevada cifra de problemas cardiovasculares o a los niños que nacen con sus sistemas inmunes muy debilitados.</p><p>Tres décadas después de la catástrofe, la víctima del accidente <strong>Svitlana Shmagailo</strong> pidió junto a la ONG a las empresas eléctricas de España, donde se encuentra de visita, que miren a los ojos de las víctimas y menos a sus cuentas de resultados porque no quiere que los niños españoles "sufran tanto" como los de Chernóbil.</p><p>Shmagailo, una maestra de 42 años que vive en una<strong> aldea cercana al reactor accidentado</strong>, está dando a conocer la situación de las víctimas y pide el cierre de las centrales nucleares.</p><p>La mujer contará este miércoles en el Congreso de los Diputados como la contaminación está "en cada cosa que comen o beben", en la madera que usan para la construcción o para calentarse. Greenpeace recuerda que en la actualidad,<strong> más de cinco millones de personas</strong> viven en áreas consideradas oficialmente contaminadas, y un millón vive en asentamientos donde se exceden las dosis de 1 mSv por año.</p><p>Por ello, las ONG insisten en que tres décadas después <strong>el reactor aún sigue siendo un peligro</strong> y que la solución real es "improbable".</p><p><strong>Antinucleares también piden el cierre</strong></p><p>El <a href="https://www.facebook.com/Movimiento-Ib%C3%A9rico-Antinuclear-1622320634695126/" target="_blank">Movimiento Ibérico Antinuclear</a> (MIA) presentó  un informe en el que solicita el<strong> cierre "escalonado, ordenado y urgente"</strong> de las centrales nucleares en España antes de 2024, para que "no se repita un nuevo Chernóbil".</p><p>De esta forma, pide que las centrales cierren según vayan expirando sus permisos vigentes de explotación de 30 años. Así, <strong>Trillo I (Guadalajara) </strong>sería la última central en cerrar en 2024.</p><p>El documento expresa que <strong>el riesgo nuclear resulta "inaceptable</strong> desde el punto de vista ético y democrático" y que "la obtención de beneficios por unos pocos somete a una gran cantidad de personas y al medio ambiente a un riesgo inaceptable".</p><p>En este sentido, el portavoz del Movimiento Ibérico Antinuclear, <strong>Francisco Castejón</strong>, afirmó que con el plan de cierre que plantean deja "tiempo para reorganizar la red eléctrica; tiempo para llegar a un consenso sobre la gestión de residuos radioactivos, un asunto clave; y tiempo para que los inversores recuperen la inversión".</p><p>Asimismo, señaló que estas plantas "<strong>nunca" deberían haberse puesto en funcionamiento</strong>, dados los problemas como la falta de seguridad, la generación de residuos de muy baja, baja, media y alta actividad; la contaminación radiactiva que supone la minería de uranio y la fabricación del combustible nuclear, ya que se han de remover rocas y emitir residuos radiactivos en ingentes cantidades; las emisiones radiactivas en el funcionamiento cotidiano de las centrales.</p><p>21.585 millones de euros en subvenciones</p><p>Castejón también denunció que, desde principios de los años ochenta, España ha subvencionado con 21.585 millones de euros a esta industria con<strong> una tecnología "obsoleta, peligrosa y cara"</strong>. Por esto, considera "imprescindible" una auditoría de las subvenciones.</p><p>Por otro lado, explicó que el caso de Garoña como "un pulso político" y que un proceso de desmantelamiento "limpio" duraría ente 10 y 15 años, mientras que uno "sucio" costaría hasta 25 años.</p><p>Otros de los problemas que subraya el informe son: la escasez del uranio, que supone un límite para la extensión nuclear, y de los graves impactos ambientales asociados a la minería; o el uso de la tecnología nuclear para fines militares.</p><p>Igualmente, el movimiento también subraya que el cierre de las centrales nucleares contribuiría a la cultura de la paz, ya que se reduciría el <strong>volumen de material radiactivo de uso militar</strong> disponible; así como a la reducción del inventario de radiactividad ambiental.</p><p>Finalmente, en el texto se insiten en que con el cierre se liberaría la amenaza de un accidente. "Las consecuencias mínimas son graves, y pueden evolucionar rápidamente hacia <strong>una catástrofe irreversible</strong>", apunta.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[5af5f032-cb77-4624-b669-f6c00cc5f463]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Apr 2016 14:56:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a301b5c1-e2bd-4c8b-bb9c-9b8c25fbcacb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57223" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a301b5c1-e2bd-4c8b-bb9c-9b8c25fbcacb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57223" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[ONG piden el cierre de las centrales nucleares españolas para “evitar más víctimas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a301b5c1-e2bd-4c8b-bb9c-9b8c25fbcacb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Centrales nucleares,Chernóbil,Contaminación,Francia,Residuos nucleares,España,Greenpeace,Ecologistas en Acción]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
