<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Los diablos azules número 90]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/los-diablos-azules-numero-90/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Los diablos azules número 90]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[Cementerio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/cementerio_1_1203130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/26039660-a1f8-49a1-bebd-34f9f63342f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cementerio"></p><p>  </p><p>   <strong>Cementerio</strong></p><p>Le compró un ramo de flores distinto por cada día del año.</p><p>Jamás tuvo agallas para entregarle ninguno.</p><p>Construiría después</p><p>su propio cementerio:</p><p>365 muertos.</p><p>  Del libro inédito <em>Intramuros</em></p><p><em>*Jaime Cedillo es periodista y poeta. </em><strong>Jaime Cedillo</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[032d570e-7025-4bc0-9ab9-f892efc95873]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jaime Cedillo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/26039660-a1f8-49a1-bebd-34f9f63342f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="371051" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/26039660-a1f8-49a1-bebd-34f9f63342f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="371051" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cementerio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/26039660-a1f8-49a1-bebd-34f9f63342f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura española,Poesía,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra picaresca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/picaresca_1_1149044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d25362bc-3cfd-4db7-b74d-c78f00cabd12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otra picaresca"></p><p><em>Los clubes de lectura forman un tejido muy importante en la vida cultural. Les dejamos esta sala para que comenten sus lecturas y nos ayuden a componer nuestra biblioteca. Si formas parte de un club de lectura, puedes escribirnos a losdiablosazules@infolibre.es para contarnos vuestra historia y hacernos llegar vuestras recomendaciones.</em><strong>losdiablosazules@infolibre.es</strong></p><p>___________________________________​</p><p>En el club de lectura de la biblioteca municipal Juan Ramón Jiménez, de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), hemos querido comenzar la temporada homenajeando a escritores catalanes de ayer y de hoy. Por este motivo, y también por ser un autor poco conocido, al menos para nosotros, elegimos a <strong>Carlos Zanón</strong> (Barcelona, 1966), cuya trayectoria como novelista es corta pero que ha demostrado ser un maestro en el género negro con buenas críticas y varios premios que lo confirman. Tuvimos además la oportunidad de conocer al escritor, lo cual dio un plus a la lectura y descubrimos un Zanón inteligente y franco, de jugosas reflexiones, sencillo y rebosante de humor.  Aunque afirmó que las etiquetas no le incomodaban, prefirió definir esta obra como novela picaresca o delictiva.</p><p>  </p><p><em>No llames a casa</em> (RBA, 2012; <a href="http://www.rbalibros.com/no-llames-a-casa-(bolsillo)_carlos-zanon_libro-OBOL328-es.html" target="_blank">reedición en bolsillo</a> en 2017) su tercera novela, ha sido nuestra lectura. En ella conviven dos historias paralelas que el lector sabe que van a confluir en una sola, pero en tanto llega ese momento se disfruta de la narración y de las convulsas vidas de sus personajes. De un lado los protagonistas son tres modestos delincuentes, dos hombres y una mujer, que habitan en los bajos fondos de una Barcelona actual y que malviven de la extorsión a parejas furtivas con relaciones extramatrimoniales. La otra historia la protagonizan Max y Merche, dos amantes que al comienzo están casados con sus respectivas parejas,  pero que a pesar de una circunstancia a priori favorable, atraviesan una crisis sentimental tras la separación de Max.</p><p>Otros personajes, sustanciales y necesarios pueblan también el universo de la novela, donde el suspense no dejará de crecer hasta el final con un desenlace sorprendente que deja un pellizco en el estómago del lector.</p><p>Carlos Zanón es bastante polifacético en cuanto a la dimensión  literaria de sus creaciones. Poeta, novelista, guionista, articulista , crítico literario y de forma esporádica también compositor y letrista musical.  Confiesa que sus grandes  maestros de la intriga y el suspense han sido <strong>Alfred Hitchcock </strong>y<strong> Patricia Highsmith</strong>, tal vez por eso sus libros sean tan cinematográficos. Define al escritor como una mezcla de intuición e inconsciencia. Afirma que los libros son siempre autobiográficos y que la ficción sirve para "disfrazar" y  hacerlos más interesantes al lector . "Escribes para saber quien eres", nos dijo.</p><p><em>No llames a casa</em> se nos muestra alejada de los viejos clichés de la novela negra tradicional. En ella no se relata la investigación de un crimen y tampoco aparecen policías ni detectives. Con estructura de <em>thriller </em>al autor le interesa más exponer y profundizar en las circunstancias, ambientes o formas de vida de los personajes que los empujan a cometer un delito. No importa el crimen, la novela se va construyendo a través de los personajes, de la violencia que generan y sufren, violencia como único lenguaje para conseguir lo que quieren, violencia a veces inevitable, emocional… Sin embargo no hay juicios ni castigos. Cada cual tendrá que vivir con las consecuencias de sus actuaciones. "El destino es el carácter", según palabras del propio Zanón.</p><p>La tertulia del club fue cuanto menos interesante por la variedad de opiniones acerca de la novela. Desde la admiración a la indiferencia pasando por la lectura disciplinada y la absoluta adicción. En lo que casi todos coincidimos fue en la poderosa carga psicológica de los personajes y en la profundidad de sus reflexiones. Sin anclajes ni referentes emocionales casi todos entran en una dinámica perversa de la cual no saben salir iniciando un particular descenso a los infiernos. Amor, sexo, infidelidad, drogas, miseria, extorsión, dinero para alcanzar cualquier fin… componen el abanico temático de esta excitante novela que no dejará a nadie indiferente.</p><p><em>*Chary Arbolí es bibliotecaria. </em><strong>Chary Arbolí</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[a8840bcc-7b49-491e-a01e-788a70433c8d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Chary Arbolí]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/d25362bc-3cfd-4db7-b74d-c78f00cabd12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="256155" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/d25362bc-3cfd-4db7-b74d-c78f00cabd12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="256155" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Otra picaresca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/d25362bc-3cfd-4db7-b74d-c78f00cabd12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bibliotecas,Libros,Literatura,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros desde Zacatecas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/libros-zacatecas_1_1149040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/bf41249b-e4ed-479a-9cf0-ae89e37d0437_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros desde Zacatecas"></p><p><strong>Ester Cárdenas</strong>, de la librería André-A, en Zacatecas (una de las referencias para la creación literaria mexicana), recomiendan algunos de los títulos favoritos de los últimos meses... y de alguno más lejano.</p><p>_________________________</p><p>  <strong>PatriaPaco Ignacio Taibo IIPlanetaMéxico2017</strong><em>Patria</em></p><p>  </p><p>Escritor forjado en el yunque de la investigación, es un historiador recreando la biografía mexicana en los hechos y sus actores. El esta trilogía nos narra la historia de México desde 1854  hasta 1967 a través de acontecimientos revolucionarios, vida cotidiana y personajes significativos como <strong>El cura Hidalgo</strong> y sus amigos, <strong>Pancho Villa</strong>, <strong>Yaquis</strong>, <strong>Benito Juárez</strong>, etcétera. Desmenuza los grandes acontecimientos en un relato lleno de aventuras y emociones.</p><p>  <strong>Utilidad del deseoJuan VilloroAnagramaBarcelona2017</strong><em>Utilidad del deseo</em></p><p>  </p><p>En este libro <strong>Juan Villoro</strong> prosigue la aventura iniciada en los ensayos <em>Efectos personales</em> y <em>De eso se trata</em>, también en Anagrama. En esta nueva escala, Villoro se ocupa, entre otros temas, de la inagotable isla de <strong>Daniel Defoe</strong>, la celeridad y la culpa en <strong>Nikolái Gógol</strong>, el arte de condenar de<strong> Karl Kraus</strong>, la empatía de la pluma con el bisturí, la fábula de la conciencia de <strong>Peter Handke</strong>, las insólitas semejanzas entre los incomparables <strong>Ramón López Velarde</strong> y <strong>James Joyce</strong>, los enigmas de la traducción, la tensión entre verdad y mentira en Gabriel García Márquez y las cartas privadas de<strong> Julio Cortázar</strong>, <strong>Juan Carlos Onetti</strong> y <strong>Manuel Puig</strong>; lo hace con un rigor y una hondura siempre aliados a una gozosa fluidez. <strong>Rodrigo Fresán</strong> ha señalado que las raíces de un escritor no están en el suelo sino en las paredes...</p><p>  <strong>El hombre que amaba los perrosLeonardo PaduraTusquetsBarcelona2009</strong><em>El hombre que amaba los perros</em></p><p>  </p><p>En 2004, a la muerte de su mujer, Iván vuelve los ojos hacia un episodio de su vida, ocurrido en 1977, cuando conoció a un enigmático hombre que paseaba por la playa en compañía de dos hermosos galgos rusos. Tras varios encuentros, el hombre comenzó a hacerlo depositario de unas singulares confidencias que van centrándose en la figura del asesino de <strong>Trotski</strong>, el catalán <strong>Ramón Mercader</strong>, de quien sabe detalles muy íntimos. Gracias a esas confidencias, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de Trotski y Ramón Mercader, y de cómo se convierten en víctima y verdugo.</p><p>  <strong>El cuento  de la criadaMargaret AtwoodSalamandraBarcelona2017</strong><em>El cuento  de la criada</em></p><p>  </p><p>Amparándose en la coartada del terrorismo islámico, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por <strong>Margaret Atwood</strong> a principios de los ochenta, en la que la afamada autora canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo de hoy.</p><p><em>*Puedes encontrar la Librería André-A en el Callejón Gómez Farías, 113, Centro Zacatecas, Zacatecas. </em><strong>Librería André-A</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[863c13a8-d0d0-45b8-8714-5f383c74bdda]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ester Cárdenas (Librería André-A)]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/bf41249b-e4ed-479a-9cf0-ae89e37d0437_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="177003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/bf41249b-e4ed-479a-9cf0-ae89e37d0437_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="177003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Libros desde Zacatecas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/bf41249b-e4ed-479a-9cf0-ae89e37d0437_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Librerías,Libros,Literatura,Literatura latinoamericana,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Repostería irresponsable (un cuento navideño)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/reposteria-irresponsable-cuento-navideno_1_1149036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f8506dd0-5492-4fc2-bae1-1a721d009ca5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Repostería irresponsable (un cuento navideño)"></p><p><em>El escritor Felipe Benítez Reyes acaba de publicar el libro de relatos </em><strong>Felipe Benítez Reyes</strong><a href="http://interrogante-editorial.blogspot.com.es/" target="_blank">Por regiones fingidas</a><em> (tirada limitada de 175 ejemplares firmados por el autor, Interrogante editorial, 2017). Recogemos el relato “Repostería irresponsable (un cuento navideño)” en cuatro entregas de las que ahora publicamos la segunda.</em></p><p>________________________</p><p>Mediada su cincuentena, la señorita Coleridge se aficionó a la repostería y contagió su afición al vecindario, lo que tuvo como consecuencia el que en las fiestas señaladas, e incluso en días anodinos, circulasen por todo Hasting Fields pasteles y tartas, compotas y almíbares, pues se creó entre las señoras una especie de competición tácita en aquel particular.</p><p>El día de Acción de Gracias de 1934 resultó un trasvase continuo de dulces entre los vecinos de aquel pueblo apacible, aunque es una jornada que se recuerda por un detalle bastante más siniestro.</p><p>Había nevado durante la noche. Las bombillas y los adornos de las ramas más bajas del abeto de la plaza Truman Sherman –un prohombre comarcal, fabricante de maquinaria agrícola— desaparecieron a las pocas horas de ser colocados con más esmero que tino por el personal del ayuntamiento, y el comisario Prize, tras calibrar la altura máxima a la que había sido desvalijado el abeto, llegó a la conclusión científica de que el hurto era obra de unos niños. “O de unos enanos”, bromeó el tuerto Brody, que, a pesar de no tener demasiados motivos para hallarse cómodo en este mundo, siempre encontraba ocasión para ensayar chistes. El cielo estaba de un azul tirante y gélido.</p><p>Las señoras iban de aquí para allá, andando cuidadosamente sobre el piso nevado, todas ellas con bandejas, potes y moldes, entusiasmadas con aquel intercambio masivo de dulzura.</p><p>La señora Stevenson llevó un pastel de pacana y canela a la señorita Chester, que a su vez llevó una compota de arándanos a la señora Eliot, que a su vez llevó una tarta de dátiles de Siria al viudo Pemberton Murry. Como no hace falta decir, la señorita Coleridge, pionera del fenómeno, no dudó en hacer alarde de su arte, de modo que llevó un pastel de manzana a la señora Primrose, que padecía de tripas débiles; uno de ciruela a la señora Bartleby, que penaba a causa del estreñimiento; una mermelada de albaricoque y coco a las solteras Brigdeson y un bizcocho de pasas al párroco Heep, que había enviudado dos veces y se había desengañado de los amores terrenales.</p><p>Pero el diablo no duerme.</p><p>Unos tres años atrás llegó a Hasting Fields una dama sureña de piel tostada y labios abocinados, de unos sesenta años de edad, sobre la que no tardó en recaer el fardo de la murmuración. Circulaban leyendas turbias en torno a ella, propagadas a capricho, sobre todo por el señor Campbell, que la apodó la Caníbal, aunque lo cierto es que nadie dudaba a la hora de atribuir los frutos de su imaginación libre a aquella mulata esquiva y pomposa que alquiló la vieja mansión de los O'Reilly, en la colina lindante con el bosque de Capletton, y que se paseaba de mes en mes por el pueblo —siempre en compañía de una anciana sirvienta negra— en una calesa anacrónica y reluciente guiada por un negro de pelo cano y tirada por un potro alazán, aunque la dama jamás ponía un pie en el asfalto.</p><p>A todo el mundo le extrañó, pues, que la intrusa sureña, que se hacía llamar Madame Beaucoup, bajase aquel día festivo al pueblo, descendiera de su calesa y, seguida por su sirvienta achacosa, se dirigiese a la casa del señor Campbell, el jefe de Correos, para obsequiarle una tarta de tres chocolates, típica al parecer de Nueva Orleans.</p><p>El gesto resultaba raro de por sí incluso en aquel ambiente compulsivo de intercambios melosos, pero había que tener en cuenta un detalle que lo hacía más chocante aún, a saber: el señor Campbell, aparte de entusiasta del KKK y detractor de la decimotercera enmienda, era socio de cuota de una agrupación racista con sede oficial en Georgia y se encargaba de repartir los folletos informativos de tal agrupación por la localidad, a pesar de que en más de cien millas a la redonda de Hasting Fields resultara difícil ver a negro alguno, aparte, claro está, de los dos que trajo consigo la forastera, pues ella sólo añadía un 50% de su sangre al recuento de vecinos de color.</p><p>Tras la visita de la mulata, el señor Campbell tardó unos minutos en reaccionar, al ser aquella la menos imaginable de todo el catálogo de sorpresas que la realidad podía reservarle. Al cabo de esos minutos, y a falta de mejor interpretación, decidió tomarse el gesto de Madame Beaucoup, en fin, como una afrenta intolerable, pues era el jefe de Correos persona de humor agrio, lo que le escamoteaba el aprecio de los vecinos de Hasting Fields, que se limitaban a tratarle con una cortesía distante y recelosa.</p><p>Sin pensárselo dos veces, el señor Campbell agarró la tarta de tres chocolates y la colocó en el suelo del porche para que se la comieran los perros vagabundos, las ardillas, las urracas o cualquier menesteroso, pues antes preferiría el señor Campbell morir de fiebres africanas que probar aquello, a pesar de tener él debilidad por el sabor del chocolate, como bien sabía el pastelero O'Flauberty, a quien el jefe de Correos encargaba cada semana un surtido de piezas bañadas en aquel manjar, en especial magdalenas y buñuelos.</p><p>Se dio el caso de que el primero que pasó ante el porche de la casa del señor Campbell no fue perro, ardilla ni urraca, sino el ya mencionado tuerto Brody, que, al ver la tarta sin dueño, dudó de su suerte, que había sido siempre mala, pues no daba crédito a aquel milagro: que la providencia se acordase de él para algo ventajoso. Pero si bien era Brody un ser necesitado, no se contaba entre sus defectos el de la afición al hurto, de modo que llamó a la puerta del señor Campbell. “Llévatela si quieres”, le dijo el jefe de Correos con destemplanza, y Brody no cabía en Brody de satisfacción, hasta el punto de que llegó a pensar que aquello podía ser el principio de un cambio de rumbo en su destino.</p><p>En principio, Brody tuvo la tentación de comerse la tarta, pero lo pensó mejor y decidió vendérsela al pastelero O'Flauberty. Por poco que le diera, tendría para pagarse unos tragos en la taberna de Jefferson Jr., lo que sin duda le reportaría más diversión que el dar cuenta a solas de la tarta providencial. Así que a la pastelería se encaminó el tuerto Brody.</p><p>O'Flauberty le comentó que el negocio andaba muy mal por culpa de la señorita Coleridge, que había inoculado a todas las señoras del pueblo el veneno dulce de la repostería. “No vendo ni una galleta”, le confesó. De todas formas, el pastelero O'Flauberty, que era generoso, le dio un dólar a Brody por la tarta y le añadió de propina un bizcocho de castañas que estaba a punto de revenirse.</p><p>El pastelero apreció las cualidades supremas de la tarta de tres chocolates preparada por Madame Beaucoup, pero sabía que no lograría venderla, pues era cierto que el mercado de pasteles había sido sustituido por el libre trasiego de pasteles, hasta el extremo de que medio pueblo debía de andar empachado a esas alturas. De modo que decidió meter la tarta de tres chocolates en la batidora para hacer una masa y rellenar con ella varias docenas de canastillas, que habrían de coronarse con una guinda al licor de menta blanca y que vendería a diez centavos la pieza, en el caso de que lograra vender alguna.</p><p>El día transcurrió con la normalidad propia de un día anómalo. A la caída de la tarde, aún andaban por la calle algunas señoras que llevaban tartas o bizcochos recién horneados a sus vecinas.</p><p>Cuando llegó la hora del cierre, el pastelero O'Flauberty, que no había tenido que abrir la caja registradora en toda la jornada, envolvió en papel parafinado la bandeja de las canastillas rellenas de masa de chocolate y le dijo a Wallace, su hijo pequeño, que se la llevase al señor Campbell como obsequio, pues el momento histórico que se vivía en Hasting Fields aconsejaba mimar a los buenos clientes.</p><p>El señor Campbell, que era soltero por falta de convicción en la estabilidad de los sentimientos y por tendencia a la avaricia, recibió con satisfacción el regalo del pastelero O'Flauberty. Tras la cena, sentado delante de la chimenea, dio cuenta de no menos de una docena de aquellas canastillas, acompañadas de un vaso de leche templada y de una copa de un orujo casero de arce que comercializaba de tapadillo el ferretero Spoon.</p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[c7956b3c-f9d8-4f64-81c7-43927d8effd6]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Felipe Benítez Reyes]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f8506dd0-5492-4fc2-bae1-1a721d009ca5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="94841" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f8506dd0-5492-4fc2-bae1-1a721d009ca5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="94841" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Repostería irresponsable (un cuento navideño)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f8506dd0-5492-4fc2-bae1-1a721d009ca5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Narrativa,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hielo y Fuego medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/hielo-fuego-medieval_1_1149026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/948939fe-b3c2-47ae-a098-6a558f388db6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hielo y Fuego medieval"></p><p><strong>Winter is coming. El mundo medieval en Juego de TronosCarolyne LarringtonTraducción de Aurora BallesterosDesperta Ferro2017</strong><em>Winter is coming. El mundo medieval en Juego de Tronos</em></p><p>  </p><p><em>Canción de Hielo y Fuego</em>, de <strong>George R. R. Martin</strong>, convertida en <em>Juego de Trono</em>s por manos de la HBO y los <em>showrunners</em> <strong>David Benioff</strong> y<strong> D.B. Weiss</strong> se ha convertido en uno de los grandes fenómenos narrativos y de entretenimiento de los últimos años. Las sagas de héroes tienen mucha y buena acogida desde hace siglos, sean más o menos realistas, sean menos o más ficticias. Martin, el creador loco de la saga, aunque parece un tipo en las antípodas de <strong>J. R. R. Tolkien</strong>, bebe de fuentes parecidas. El libro<em> Winter is coming. El mundo medieval en Juego de Tronos</em>, de <strong>Carolyne Larrington</strong> y editado por Desperta Ferro viene a rebuscar las inspiraciones históricas y culturales de <em>Canción de Hielo y Fuego</em> para entroncar con las tradiciones, los cantares y leyendas, los usos de la guerra, la organización social, la adaptación climática, el carácter que la historia nos ha transmitido de cada una de las culturas que en la Europa medieval (sobre todo) fueron y de la visión que de Oriente tuvieron aquellos habitantes europeos.</p><p>El libro se organiza en un viaje que comienza en el Norte de Poniente recorre el resto de continente y atraviesa el Mar Angosto camino de Essos, hasta el Mar Dothraki y más allá. Para los que no conozcan la serie, ni la serie de libros, este artículo puede convertirse en un exótico galimatías. Ruego me disculpen. La formación medievalista de la autora alumbra cada paso. Las referencias son claras y diáfanas. En esa inevitable comparación con Tolkien, el otro gran hacedor de mundos de la literatura anglosajona, Martin adolece de la tan intensa invención de universos del sudafricano, pero como buen divulgador, enriquece su ficción con elementos tomados de toda cultura, bien batidos y mejor presentados, con todas las virtudes del contador de historias, inspirado y preparado para mantener la tensión.</p><p>El libro está bien documentado, con abundante bibliografía, índice analítico y dos tipos de ilustraciones: las históricas (reproducciones de grabados, pinturas, esculturas, joyas…) y en otro grupo reconocible las ilustraciones aportadas por la propia editorial y extraídas de su revista de cabecera, en un tono de cómic antiguo, que evocan escenas medievales europeas y la cartografía y dibujos de los personajes de <em>Canción de Hielo y Fuego </em>que se inspiran en los personajes televisivos. Está claro que el libro no es un producto oficial. Ni falta que le hace.</p><p>Las leyendas que sustentan a los Caminantes blancos, los guerreros eunucos que recuerdan a los Inmaculados, las hermandades guerreras, las religiones precristianas y los viejos dioses, el cristianismo y la fe de los siete, el camino hacia Extremo oriente como el camino hacia las Montañas Rojas, Pentos como Venecia, el Muro de Adriano y el Muro de Brandon el Constructor, los cuervos de Odín, la psoriagris y la lepra, la guerra de las dos rosas, Lannister/Lancaster, Stark/York, etcétera, etcétera. La autora encuentra paralelismos en el mínimo detalle, por un lado acotando las venas inspiradoras de Martin, por otro lado glosando la habilidad, el vasto conocimiento y el esfuerzo y tesón del autor.</p><p><em>Juego de Tronos</em>, que enfrentará su última temporada –televisiva— previsiblemente el año que viene, es también un mundo en expansión, como lo es la franquicia de <em>Star Wars</em> (fuera del paritorio en el mundo literario) y lo siguen siendo <em>El Señor de los Anillos</em> y la saga de Harry Potter. Todas estas sagas pisan con mayor o menor fortuna todos los mundos conocidos del capital y el consumo. Grandes productos del entretenimiento de entre milenios, se han adherido al acervo común, se han incrustado en las referencias culturales, se hacen inseparables del recuerdo, la pasión, la emoción y el descubrimiento de la antiquísima pasión humana de imaginar mundos, imaginar historias. Pero no sufran (suframos) los adictos, porque aunque llegue una última temporada le falta la extensión en videojuegos, los <em>spin off,</em> productos basados en el Mundo Conocido en épocas alternativas, secuelas y precuelas y, sobre todo, los últimos libros de George R. R. Martin, que ni los dioses antiguos y nuevos saben por dónde saldrán. Claro está que el invierno se le ha echado encima.</p><p><em>*Alfonso Salazar es escritor.</em><strong>Alfonso Salazar</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[5e59f77f-684a-462a-a3b1-b5db2ce60602]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alfonso Salazar]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/948939fe-b3c2-47ae-a098-6a558f388db6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123953" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/948939fe-b3c2-47ae-a098-6a558f388db6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123953" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hielo y Fuego medieval]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/948939fe-b3c2-47ae-a098-6a558f388db6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Narrativa,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En menos de 500 palabras: 'Gloria', de Martínez Mesanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/500-palabras-gloria-martinez-mesanza_1_1149023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1e81a03d-52e0-4563-aa97-8edeabbc8062_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En menos de 500 palabras: 'Gloria', de Martínez Mesanza"></p><p><strong>GloriaJulio Martínez MesanzaRialpMadrid2016</strong><em>Gloria</em></p><p>  </p><p>Con apenas cuatro títulos de poesía publicados, uno por década –aunque  el primero, <em>Europa</em> (1983) ha conocido sucesivas ediciones ampliadas–, <strong>Julio Martínez Mesanza</strong> (Madrid, 1955) se ha convertido en una de las voces verdaderamente inconfundibles del panorama poético actual. Aquel primer libro, en efecto, navegaba contra corriente y ponía en valor un universo poético que muchos consideraban ya ajeno a la sensibilidad contemporánea: el mundo de la heroicidad, de lo épico histórico y legendario, gobernado por un sistema de valores que aunaba la moral guerrera y los referentes cristianos. Era su manera peculiar y quizá irónica de arrojar luz sobre la despojada condición del hombre de hoy; y de reivindicar para la poesía el derecho a construir su propio sistema de referencias, no necesariamente vinculado a la realidad contemporánea, aunque sí destinado a contrastarla y someterla a examen.</p><p><em>Gloria</em>, publicado en 2016 y ganador del <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/10/10/julio_martinez_mesanza_premio_nacional_poesia_70524_1026.html" target="_blank">Premio Nacional de Poesía de 2017</a>, conserva vestigios de ese universo simbólico: en poemas como “Jan Sobieski”, en efecto, el poeta se pone en la piel de los soldados polacos que lucharon contra los turcos en Viena, aun asumiendo, al adoptar ese punto de vista, que “a la muchedumbre no le import[a] / que Europa valga poco y crea en nada / o se hiele eclipsada por la luna”. Pero lo que verdaderamente caracteriza el tono del nuevo poemario no son estos referentes épicos, sino la interiorización de los mismos en una especie de mito personal, aunque de raíz cristiana, por el que el poeta opone a “el no del que no puedo decir nada” y a “los días de desinterés intenso” su renovada fe en “los símbolos cansados”.</p><p>Llama la atención esta fugaz alusión a la cotidianidad del yo poético en contrapunto al resonante prestigio de los hechos heroicos que proporcionan esa simbología. Abundan en este libro las trasposiciones metafóricas de esa peculiar tierra baldía del desánimo y la negatividad:  desde “la landa indiferente y sola” del poema casi homónimo hasta “los infinitos descampados”, “el valle del tiempo” o el “páramo sombrío” que encontramos en otros. Y el mito personal al que aludíamos no es otro que el que apela a una misteriosa presencia femenina –que puede ser la Virgen María, pero también el Eterno Femenino de la tradición poética occidental e incluso la Amada por excelencia– para que le sirva de inspiración y guía.</p><p>Lo que el poeta parece decirnos –más allá de la lectura unilateral de su libro que propone la nota editorial en la solapa– es que la poesía cumple esa función salvífica: poner en evidencia nuestra pertenencia a un mundo simbólico que opera a distintos niveles y aporta sentido y “luz para ver tanto desorden”. El resto lo hace la fuerza de convicción que emana de la exigente factura de estos poemas entre discursivos y salmódicos, impecablemente escritos y por ello doblemente efectivos, por más que apelen a un lector que quizá no sea fácil de encontrar. Pero eso es lo de menos.</p><p>*José Manuel Benítez Ariza es escritor. Sus últimos libros, Nosotros los de entonces (La Isla de Siltolá, 2015) y Efémera (Takara, 2016).</p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[23dd86c6-390e-44ab-8639-8d9313776808]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[José Manuel Benítez Ariza]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1e81a03d-52e0-4563-aa97-8edeabbc8062_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="32971" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1e81a03d-52e0-4563-aa97-8edeabbc8062_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32971" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En menos de 500 palabras: 'Gloria', de Martínez Mesanza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1e81a03d-52e0-4563-aa97-8edeabbc8062_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura española,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una autobiografía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/autobiografia_1_1149016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a5b4c962-9797-473b-a651-ede4669b7d52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una autobiografía"></p><p><strong>Exceso de buen tiempoJosé Antonio Mesa Toré</strong><em>Exceso de buen tiempo</em></p><p><strong>MadridVisor2017</strong></p><p>  </p><p>Al final de <a href="http://www.visor-libros.com/tienda/novedades/exceso-de-buen-tiempo.html" target="_blank">Exceso de buen tiempo</a>, un haiku dice: “Libros ajenos./ En ellos se perdió/ tu poesía”. En esa dedicación a la obra de los demás y no a la propia tal vez resida la clave de la tardanza de este nuevo libro de <strong>José Antonio Mesa Toré</strong> (Málaga, 1963), que ganó en 2016 el premio Ciudad de Melilla y ha sido publicado por la editorial Visor. Después de algunos cuadernos de aprendizaje (habría que destacar <em>Jóvenes en el daguerrotipo</em>, publicado por Ángel Caffarena en 1987), Mesa Toré ganó el premio Rey Juan Carlos I con <em>El amigo imaginario</em> (1991), un libro muy representativo de la poesía de los noventa por su sabia mezcla de perfección formal, ironía y leve desencanto: ahí demostraba ya su autor una indiscutible madurez, consolidada con <em>La primavera nórdica </em>(1999), un título inspirado en <strong>Luis Cernuda</strong> (“La primavera nórdica, como el amor, es falsa”) y publicado por Pre-textos. El título del libro más reciente tiene su origen en una postal de <strong>Emilio Prados</strong> al pintor <strong>Manuel Ángeles Ortiz </strong>a propósito de la revista <em>Litoral</em>: “La revista no ha salido por exceso de buen tiempo”. Esa indolencia mediterránea aparece en varios momentos del libro, pero no olvidemos tampoco el “Exceso de trabajo”: así se llama el haiku mencionado al inicio.</p><p><em>Exceso de buen tiempo</em> es una hermosa autobiografía, por decirlo al modo de <strong>Giuseppe Ungaretti</strong>. En cierto modo podría ser también una “novela en verso”, recordando a otro autor italiano del siglo XX, en este caso <strong>Attilio Bertolucci</strong>. Pero esa autobiografía es, ante todo, una <em>construcción</em> que va definiéndose tanto en la estructura compleja del libro como en las relaciones intertextuales. Hay muchísimas referencias –casi siempre, versos citados, o incorporados al desarrollo del poema— a la obra de <strong>Catulo</strong>, <strong>Góngora</strong>, <strong>García Lorca</strong>, <strong>Alberti</strong>, <strong>Cernuda</strong>, <strong>Altolaguirre</strong>, <strong>Prados</strong>, <strong>Éluard</strong>, <strong>Blas de Otero</strong>,<strong> Pablo García Baena</strong>, <strong>María Victoria Atencia</strong>, <strong>Jaime Gil de Biedma</strong>, <strong>José Agustín Goytisolo</strong>, <strong>Francisco Brines</strong> y, en un espacio más próximo, se observa la complicidad con el poeta sueco <strong>Lasse Söderberg</strong> y con <strong>Aurora Luque</strong>.</p><p>Los tres grandes apartados del libro –hay luego muchas subdivisiones— tienen una clara coherencia temática. Se centran en el paso del tiempo (“Primavera tardía”), en la relación de pareja, la adopción y los vínculos familiares (“Libro de familia”) y, finalmente, en las relaciones con la tradición literaria, en absoluto ajena a la trayectoria vital del autor (“Con la edad de plata”). José Antonio Mesa Toré utiliza en este libro un amplio repertorio de recursos estilísticos y de fórmulas expresivas: junto a poemas narrativos de cierta extensión encontramos numerosos haikus e incluso algún texto explicativo en prosa. Se ve desde el inicio: después de un haiku (“Ah, nuestra vida:/ ese día de sol/ en el que llueve.”), los poemas reflexivos de la sección “Sin norte” se preguntan sobre la situación vital del protagonista y la posibilidad de “ser otro” (un tema muy borgiano que aparece en “La música que bailan”) o por el nexo entre pasado y futuro a través de la memoria.</p><p>En el apartado central, “Libro de familia”, se nos presenta la música como lenguaje poético por excelencia, en una clara alusión al romanticismo alemán, para introducirse después en las luces y sombras del amor (“Díptico del ángel y su demonio”), en los celos (en el poema “Horas de vuelo”: “Desconfía/ de la lumbre que guardan los poemas/ y se empeña en volar a mi pasado/ como si fueran suyos los fantasmas/ que respiran en mí…”), en los detalles de la vida doméstica (“El perro”). El paso del tiempo sobre el amor, la cara oscura del desgaste o la degradación se condensan en la figura del vampiro (“Negras cavilaciones en la luna de miel”) o se tratan con procedimientos afines al barroco, a base de contrastes –fuego/hielo…— (“Elogio de la erosión”).</p><p>Los dos viajes para adoptar a una hija ocupan la sección “Madre Rusia” (el país de destino justifica las citas de <strong>Afanasiev </strong>o <strong>Klebnikov</strong>). Los poemas nos trasladan a una naturaleza hostil, a unos jardines descuidados (“Aunque no haya belleza en el jardín/ pues nadie lo cuida / y el soplo helado de la estepa tarda…”), a unas habitaciones oscuras que marcan el contexto y los ambientes sórdidos de la adopción (“Esperando la anunciación del ángel”). El extenso poema final se presenta como continuación explícita del lorquiano “Grito hacia Roma” de <em>Poeta en Nueva York</em> (“Grito hacia la tercera Roma”). Los últimos poemas del apartado “Libro de familia”, “Al sur de algún país”, contemplan la adaptación de la hija a los paisajes familiares de la Axarquía malagueña, de la Alpujarra o del Algarve portugués (en el magnífico poema “Lugar sagrado”).</p><p>El título del tercer y último apartado, “Con la edad de plata”, establece una calculada ambigüedad entre la madurez del protagonista y un periodo bien conocido de la cultura española del siglo XX. El título del libro se ajusta muy bien a poemas como “Arena en los ojos” o “Cerveza caliente”; el sentido elegíaco es bien visible en otros que se refieren a personas cercanas que ya no están (“Llanto por Emilio” y “Una limosna”, dedicado al poeta José A. Padilla). José Antonio Mesa Toré dirige actualmente el Centro de la Generación del 27 en Málaga y ha trabajado en dicha institución desde 1999; no es de extrañar que en la sección final del libro se inserten homenajes a <strong>Juan Rejano</strong>, <strong>José Moreno Villa</strong> o Luis Cernuda y, en relación con este último, a Francisco Brines. Vemos ahora una nueva fórmula expresiva, el monólogo dramático, y una veta de denuncia social que ataca la injusticia y la indiferencia (“Pieles blancas al sol de Italia”, “Desahuciado árbol de Navidad”). Y si, al inicio, el autor se preguntaba si había perdido su vida, en el último texto del libro habla de la posibilidad de fijarla en los poemas a través de una distanciada emoción: “Mas para qué engañarnos: siempre es vano el empeño/ de quien con la palabra ansía devolver la vida al día/ que es ya solo memoria, sueño, estatua” (“Alfiler y mariposa”).</p><p><em>*Antonio Jiménez Millán es poeta y profesor de literatura. Su último libro, la antología </em><strong>Antonio Jiménez Millán</strong><a href="https://www.editorialrenacimiento.com/antologias/1742-ciudades.html" target="_blank">Ciudades</a><em>(Renacimiento, 2016).</em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[7753b61a-5bad-4545-85c0-77da17d00f7b]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Jiménez Millán]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a5b4c962-9797-473b-a651-ede4669b7d52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6080" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a5b4c962-9797-473b-a651-ede4669b7d52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6080" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una autobiografía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a5b4c962-9797-473b-a651-ede4669b7d52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura española,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde la oscuridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/oscuridad_1_1149018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/66029600-cf96-4613-af1a-78aca4c3fb99_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde la oscuridad"></p><p>Puede que eso me esté sucediendo últimamente, desde que descubrí, hace poco más de cuatro años, que mi padre (un hombre honesto, inteligente y bueno) estuvo nueve años de su vida en campos de trabajo y de concentración en España. "¿Pero hubo de eso en este país?", pensarán quienes no saben o no quieren saber. Pues sí, hubo de eso, y mucho, demasiado. Como resultado del hallazgo, escribí el poemario <em>Desde todos los nombres (abecedario del olvido)</em> (Cuadernos del laberinto, 2014), en el que la memoria de las víctimas (de una guerra incivil) cobraron vida y buscaron hablar desde mi boca. Agradezco el magnífico prólogo de <strong>Raquel Lanseros</strong>. Tras el hallazgo me di cuenta que comenzaba a saber quién era, no solo mi padre, sino yo misma.</p><p>  </p><p>Tal vez eso es lo que sintiese <strong>Patrick Modiano</strong> cuando, hace casi 40 años, escribió <em>Rue des Boutiques Obscures</em>, indagando en la vida de su padre y en su propia vida, intentando recordar quién era.</p><p>Olvidar el pasado es terrible: no saber quién eres, qué has hecho, cómo has llegado al lugar en que te encuentras. Y no me refiero al alzhéimer, sino a la amnesia: conocer solo lo que estás viviendo a partir de ese momento. Tuve un accidente de tráfico que me produjo, durante un par de años, pequeños episodios de amnesia puntual. No recordaba haber hecho la cama, haber escrito un poema, haber dicho algo y lo repetía una y otra vez. Fue algo sin importancia, pero puedo ponerme en la piel del protagonista de esta novela, comprendo que quiera investigar, saber quién es.</p><p>¿Estamos condenados a escribir una y otra vez acerca de nuestros recuerdos? Desde la oscuridad y la duda, desde las certezas, las ilusiones y los hechos, sé que no sé, pero sigo intentando saber. Quiero pensar que no, que son las experiencias vitales, la educación y las amistades lo que condiciona y marca la manera en la que estamos en el mundo, incluso la selección de lecturas y las respuestas que damos ante los sucesos de la vida cotidiana.</p><p>El azar, la búsqueda, la necesidad de seguir indagando en los mismos recuerdos, me llevan una y otra vez a descubrir joyas literarias que no encontré en su momento, o que leí cuando mi vida necesitaba otro tipo de lecturas. Pero ahora ha caído en mis manos una estupenda traducción de la novela de Patrick Modiano, <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/calle-de-las-tiendas-oscuras/9788433975065/PN_725" target="_blank">Calle de las Tiendas Oscuras</a><em>, </em>y he tenido que leerla. Tal vez por esa obstinada necesidad de seguir recordando con la que convivimos quienes, sin embargo, seguimos proyectando el futuro. Tal vez tiene que ver con que “recordar a quienes desaparecieron en la oscuridad y recordarlos a plena luz es un deber de amor”, como afirmaba <strong>Miguel Hernández</strong>.</p><p>La novela es lo que parece y no es lo que parece. Guy Roland, el protagonista de la misma, es un personaje despojado de nombre, pasado y memoria. Exagente del barón Constantin von Hutte, cuando se jubila sale a la calle para buscar su historia, su identidad. Quiere reconstruir el puzle de su vida. Tiene algunas piezas perdidas en lugares completamente distintos: París, Bora Bora… Es curioso sentir lo que piensa cuando cree que es un personaje, luego otro y otro. Hace y deshace unas vivencias que no sabe si son suyas o no.</p><p>Patrick Modiano obtuvo <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2014/10/09/patrick_modiano_nobel_literatura_2014_22456_1026.html" target="_blank">el Premio Nobel de Literatura</a> en 2014, según la Academia Sueca “por el arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más inasibles y descubierto el mundo de la ocupación”. <em>Calle de las Tiendas Oscuras</em> (1978) es considerada unas de las mejores novelas, junto a<em> </em><em>La ronda nocturna</em> (1969), <em>Villa Triste</em> (1975), <em>Los mundos de Catalina </em>(1988) y <em>Dora Bruder</em> (1997).</p><p><em>Calle de las Tiendas Oscuras, </em>¿merece la pena leerla? Diría que sí, aunque hay momento en que la estrategia narrativa pueda hacerse larga, tediosa y repetitiva, pero así son las búsquedas, así es la vida de quienes pierden la memoria de sí mismos. Porque, tal vez, como afirmaba <strong>René Char</strong>, vivir sea "obstinarse en consumar un recuerdo".</p><p><em>*Nieves Álvarez Martín es poeta, escritora y artista plástica.</em><a href="http://www.nievesalvarezmartin.com" target="_blank">Nieves Álvarez Martín</a></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[55a6c7a6-5a8a-4d55-9db6-32bb5be73545]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 18:17:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Nieves Álvarez]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/66029600-cf96-4613-af1a-78aca4c3fb99_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="43607" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/66029600-cf96-4613-af1a-78aca4c3fb99_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43607" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desde la oscuridad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/66029600-cf96-4613-af1a-78aca4c3fb99_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura europea,Premios Nobel,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De damas, guerreros y magos, de unicornios y dragones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/damas-guerreros-magos-unicornios-dragones_1_1149013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5dd48c8f-1b70-4dd4-91d1-19195f21055e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De damas, guerreros y magos, de unicornios y dragones"></p><p><strong>La duquesa ciervoAndrés IbáñezGalaxia GutenbergBarcelona2017</strong><em>La duquesa ciervo</em></p><p>  </p><p>Si toda la pintura del XVI hubiera sido semejante a la de <strong>El Bosco</strong>, o a la de <strong>Brueghel El Viejo</strong>, hoy no causarían tanta impresión. De manera semejante, en una literatura como la española, en la que se abusa de las modas del día y tantos narradores parecen bailar al mismo son, bien sea el de la <em>memoria histórica</em>, la <em>autoficción</em> o la ahora denominada <em>novela híbrida</em>, tan novedosa como pudiera serlo el descubrimiento de la sopa de ajos, dar con un autor que tenga un mundo singular, capaz de plasmarlo en una literatura ambiciosa, como hace <strong>Andrés Ibáñez</strong>, produce alivio. Aunque singular no quiera decir del todo insólito, pues su nueva novela debe entenderse como un nuevo eslabón de la cadena en la que se engarzan algunas de las historias que nos contaron <strong>Tolkien </strong>o <strong>Ursula K. Le Guin</strong> y, ya entre nosotros, <strong>Ana María Matute</strong> o <strong>Gustavo Martín Garzo</strong>, por señalar unas pocas referencias.</p><p><a href="http://www.galaxiagutenberg.com/libros/la-duquesa-ciervo/" target="_blank">La duquesa ciervo</a> nos llega tras su gran novela anterior, <em>Brilla, mar del Edén</em>, con la que obtuvo el Premio de la Crítica. Podría decirse que se trata de una historia de amor incrustada en una novela de aventuras, en un relato en el que lo maravilloso desempeña un papel crucial. No en vano, al autor le gusta utilizar con libertad géneros y estilos, barajar tradiciones y estéticas diversas. Pero la historia que nos cuenta, que transcurre en un pasado remoto, también podría leerse como un relato de iniciación y de renuncia, como una búsqueda, o <em>qu</em><em>ê</em><em>te</em>, en la que la joven Aliso, la duquesa ciervo, quien con solo 17 años se ha convertido ya en “una mujer diferente”, tan ilustrada e independiente como entonces se podía llegar a ser, emprende una lucha contra el destino. Y si da título a la novela es porque muchos de los avatares del relato giran a su alrededor, además de encarnar ella –por excelencia— la belleza y el amor, y en suma, la luz, como diría su autor.</p><p>La trama se ramifica en una historia general (la guerra contra los volsungos) y en otra más privada y concreta, centrándose esta última en dos jóvenes personajes: Hjalmar, el narrador testigo que dice haber escrito el libro de su puño y letra, segundón del Rey del Viento que llega a la gran ciudad para ser escudero y acabará convirtiéndose en aprendiz de Saamsar de Olden, conocido como <em>el Tatuado</em>, un archimago; y la hermosa Aliso Broceliande, duquesa de Pasquis y sobrina preferida del rey Urbán, adiestrada también en los secretos de la magia, pero destinada a casarse con el poderoso rey de los skilfingos, habitantes de un territorio remoto. Así, a la trama política y militar, quizá menos consistente, se añaden las cuitas privadas, pues Aliso prefiere quedarse en la corte de Arnheim, seguir soltera y no ser reina, ni madre, sino libre y dedicada al estudio. Pero cuando muestre sus aspiraciones, el archimago le espetará que aunque nadie pueda huir de su destino, sí es posible llegar a cambiarlo.</p><p>El libro se compone de tres partes, enmarcadas por un mapa del territorio en el que transcurre la acción, que debería ser algo más detallado y completo, un poema (el autor confiesa haber concluido una novela en verso, todavía inédita, titulada <em>El rostro verdadero</em>) y unos significativos “Agradecimientos”, en donde reconoce la influencia de <em>La puerta de los pájaros</em>, de Martín Garzo, y de <em>Loba</em>, novela juvenil de la mexicana <strong>Verónica Murguía</strong>. La acción transcurre en una Edad Media imaginada, sin que por ello falten referencias reales, en donde levanta un mundo, con su geografía, sus seres sorprendentes y ciudades como la populosa y bella Irundast. Así, la vida cotidiana convive con la imaginación y los sueños, las artes mágicas y las leyendas como la del Draknir, o la del Tambor de Levven, las metamorfosis de los personajes y los sueños que los trasladan a otras dimensiones del Orbe, desempeñando todo ello un papel importante en el relato. Estos materiales y motivos se presentan bajo la omnipresencia de la magia, que se define como “la capacidad de ver, la capacidad de asombrarse y la capacidad de hacer, y todos los que hacen algo, sea un poema o sea un zapato, participan de alguna forma de magia, alta o baja”.</p><p>La trama, en esencia, está formada por la aventura que emprende un grupo de personajes, compuesto por el Tatuado, la bella Aliso, Grandinat, el hijo del rey Urbán, el enano Elleroth, la niña Lidelai y el enamorado y valiente Hjalmar. Todos ellos correrán numerosas peripecias, mientras se topan con duendes y hadas, niñas campesinas desamparadas, seres del Mundo de las Sombras como la columna azul, bisontes blancos, gigantes, enanos y brujas como Gauyané, habitante del pantano. En un momento dado, se afirma incluso que “el unicornio es el sueño del dragón”, ambos animales mitológicos que intervienen en la trama, el segundo como enemigo de la libertad y de la imaginación (pp. 234 y 235). Lo que se cuenta, en suma, es un viaje hacia el norte, y una historia de amor, en donde los protagonistas se tropiezan con diversas pruebas y peligros que deben superar para llevar a cabo su empresa. Y, sin embargo, la excusa para semejante desplazamiento, en que han de sacrificarse por el éxito de una encomienda superior, consiste en entregar a Aliso a su prometido, disfrazando en cierta forma la verdadera misión que supone encontrar el Drandir rojo, escondido en territorio volsungo, pues su posesión confiere poderes sobrehumanos que deben ser utilizados para hacer el bien, no el mal (p. 177).</p><p>El contrapunto final del amor es el horror de la guerra, la victoria de los ejércitos de la Liga del Norte, con la ayuda del dragón, la derrota de los volsungos y la caída de su capital, Tartamunda, junto a la del Corazón de la Selva, reino de los míticos guerreros oso. En suma, de una guerra representada como algo sucio y horrendo. Pero la obra atesora otros atractivos, ya sea buenas dosis de humor (como lo que Gauyané le espeta a Aliso al verla disfrazada de hombre), ya las escenas de un elegante erotismo, centradas en la minuciosa descripción de la belleza de Aliso, a quien el archimago comenta: “Tienes la maldición de la belleza”. Pero en esta historia, lo bello no solo se halla en lo simétrico, sino también en lo horrible y oscuro. Claro que los sentidos parecen estar siempre a pleno rendimiento, y no solo la vista y el oído, sino también el olfato, como puede observarse en alguna escena (p. 103). Tampoco escasean las enseñanzas, como cuando Saamsar nos recuerda que el verdadero oro no es el que atesoran los dragones, sino “la disposición de ayudar a los demás aunque vaya en contra de nuestro propio interés”. Otro aspecto relevante de la trama, que no parece haber llamado la atención de los críticos, es la importancia que se le concede al mundo femenino, su instrucción y libertad, su variada y compleja sexualidad, su condicionado destino. En resumidas cuentas, la duquesa ciervo es una novela atractiva que interesa, entretiene y emociona.</p><p><em>*Fernando Valls es crítico literario y profesor de Literatura.</em><strong>Fernando Valls</strong></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"><em> </em></a><em> </em><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[4a1e3c68-6a8d-43b5-b294-13c2089c15ea]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 18:17:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Valls]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/5dd48c8f-1b70-4dd4-91d1-19195f21055e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/5dd48c8f-1b70-4dd4-91d1-19195f21055e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De damas, guerreros y magos, de unicornios y dragones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/5dd48c8f-1b70-4dd4-91d1-19195f21055e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura española,Narrativa,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mujer moderna y sus derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/mujer-moderna-derechos_1_1148734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Carmen de Burgos</strong> jugó un papel imprescindible en la historia y la cultura de la España contemporánea. Nacida en diciembre de 1867, en Almería, formó parte del movimiento regeneracionista que quiso modernizar el paisaje espeso y caciquil de la Restauración. Desde la enseñanza, la literatura, el periodismo y el activismo político, combatió las mentiras del pensamiento tradicionalista con una experimentada conciencia de la injusticia y la desigualdad. Y supo dar un paso necesario en su propia significación. Si figuras como <strong>Julián Besteiro</strong> o <strong>Fernando de los Ríos</strong> transcendieron los límites regeneradores de la Institución Libre de Enseñanza con una mirada socialista, Carmen de Burgos participó de este ensanchamiento vital e intelectual a través del feminismo.</p><p>  </p><p>Borrar el nombre de Carmen de Burgos fue una tarea obsesiva de la censura franquista. Mujer libre, republicana y anticlerical, ella representaba bien el sueño y la realidad lograda que quisieron silenciar los militares golpistas de 1936. La defensa totalitaria de los privilegios económicos de las élites se sostuvo sobre una ideología de vida cotidiana basada en la imposición del catolicismo represivo y en una idea tradicional de la familia: el dulce hogar, el sometimiento de la mujer al imperio del marido. Carmen de Burgos no sólo había roto con el papel del ángel del hogar extendido en la literatura de la Restauración (hija obediente, esposa sacrificada y madre dulce), sino que además había protagonizado las primeras campañas en favor del divorcio o del derecho de la mujer al voto. Había superado las fronteras entre lo privado y lo público que sometían la condición femenina en la vida familiar, la educación y el trabajo. Su literatura insistió con ejemplos en que las injusticias padecidas por toda la  sociedad cobraban singular peso en la vida de las mujeres.</p><p>Obligada a rehacer su vida después de un matrimonio fracasado, Carmen de Burgos se abrió poco a poco camino en el periodismo y consiguió en 1898 el título de maestra superior en la Escuela Normal de Granada. En 1900 publicó su primer libro, <em>Ensayos literarios</em>, y se trasladó a Madrid, ciudad en la que pronto fue un referente literario y social. El esfuerzo de Carmen de Burgos estuvo marcado por la experiencia de su propia vida, la conciencia de la realidad en la que se movía y el deseo de transformación social. Su columna en el <em>Diario Universal</em>, iniciada en 1903 bajo el seudónimo de Colombine, se titulaba “Lecturas para la mujer” y apareció como una convencional tarea de curiosidades y consejos femeninos. Pero, en una estrategia consciente que caracterizó parte de su trabajo, fue introduciendo debates e ideas feministas que rompieron los límites de lo esperado.</p><p>Corresponsal de guerra en Marruecos, viajera por Europa y América, asimiló y difundió en sus trabajos lo más importante del pensamiento feminista de la época. La reivindicación de la mujer definió también una creación literaria que ella misma definió como el fruto de su “naturalismo romántico”.  Los conflicto sentimentales y la descripción de la realidad sirvieron para señalar el modo en el que las mujeres sufrían de manera especial las costumbres establecidas. Alcanzó una gran repercusión literaria con sus colaboraciones en <em>El Cuento Semanal </em>y <em>Los contemporáneos</em> y con novelas como <em>Los anticuarios </em>(1919), <em>El artículo 438 </em>(1921), <em>La malcasada </em>(1923) y <em>Puñal de claveles </em>(1931). Esta labor literaria se consolidó además con el prestigio que le dieron sus ensayos biográficos sobre <em>Giacomo Leopardi </em>(1911) o <em>Fígaro </em>(1919).</p><p>Pero la labor decisiva para la cultura española de Carmen de Burgos se situó en la extensión del pensamiento feminista como causa social y democrática. Su evolucionado itinerario puede seguirse con claridad desde 1904, año en el que tradujo el libro de <strong>Moebius </strong>titulado <em>La inferioridad mental de la mujer</em>. Capítulos fundamentales son los ensayos <em>La mujer en España </em>(1906), <em>Misión social de la mujer </em>(1911) y <em>La mujer moderna y sus derechos </em>(1927). De la dderechos domésticos de una mujer que merecía dignificar su existencia, pasó a la defensa completa de la igualdad pública. En esta evolución se condensaron buena parte de las transformaciones sociales que que hicieron posible la proclamación de la Segunda República en 1931. La vida le concedió la fortuna de ver realizados buena parte de sus sueños. Murió a los 65 años en el Madrid republicano de 1932.</p><p>En <em>La mujer moderna y sus derechos</em>, Carmen de Burgos intentó desmantelar la imagen lírica de la mujer. La sublimación de lo femenino, la figura del ángel sentimental, había dibujado un procedimiento ideológico de alabanzas envenenadas para someter a la mujer en el ámbito de lo privado. Romper este marco resultaba fundamental si se quería reivindicar una dimensión pública basada en la independencia económica, laboral y política. El protagonismo femenino demostrado a causa de la guerra del 14, cuando muchas mujeres sustituyeron en el trabajo social a los hombres destinados en las trincheras, necesitaba plasmarse en una nueva forma de vida más justa. Y esto afectaba tanto a la clase obrera como a la burguesía en un necesario pacto emancipador.</p><p>Carmen de Burgos hizo historia, recopiló opiniones a favor y en contra de la mujer, recordó ejemplos y analizó la sinrazón de las costumbres que perpetuaban la desigualdad. Su conciencia experimentada analizó las leyes y, sobre todo, denunció el abismo real que provocaban las aplicaciones de esas leyes según las costumbres sociales. De nada servía que una constitución se fundase en la igualdad si el código penal ordenaba después la ley de manera discriminatoria. Con el deseo de intervenir en la realidad, de hacer posible la dignificación cotidiana de las personas, Carmen de Burgos intentó buscar un espacio de diálogo con la sociedad. Su anticlericalismo, por ejemplo, le llevó a recopilar todas las barbaridades contra las mujeres firmadas por los padres de la Iglesia. Dijo <strong>San Juan Crisóstomo</strong>: “La mujer es fuente de mal”. Dijo <strong>San Juan de Damas</strong>. “La mujer es mala borrica”. Dijo <strong>San Jerónimo Crisóstomo</strong>: “Camino de iniquidad, dardo, escorpión”. Pero, al mismo tiempo, la ensayista intentó abrir una puerta para las conciencias religiosas que quisieran pensar en la igualdad y recordó que no había razones que justificasen la discriminación en la palabra y el comportamiento de Cristo. La lucidez para analizar las distancias entre el deseo y las posibilidades de la realidad, una virtud que de manera muy negativa suele faltar en algunas voluntades intelectuales, estuvo presente en la inteligencia de su feminismo, tan fechado como eficaz.</p><p>El diálogo entre el saber, la realidad social y las posibilidades de transformación definió el trabajo de Carmen de Burgos, una mujer que participó en el movimiento regeneracionista español y rompió límites a través de su conciencia con un notable protagonismo en la época. Es bueno recordarlo al celebrar el 150 aniversario de su nacimiento. Aunque estudios importantes han hecho justicia al iluminar su figura, todavía hoy pesa sobre ella la condena de silencio que le impuso el franquismo.</p><p><em>*Luis García Montero es poeta y profesor de literatura. Su último libro es </em><strong>Luis García Montero</strong><a href="http://www.visor-libros.com/tienda/a-puerta-cerrada.html" target="_blank">A puerta cerrada</a><em> (Visor, 2017). </em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[eb47e124-1f10-43bb-9fcc-56c5414e9502]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 18:15:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
      <media:title><![CDATA[La mujer moderna y sus derechos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Literatura española,Feminismo,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palabra de mujer: en recuerdo de Carmen de Burgos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/palabra-mujer-recuerdo-carmen-burgos_1_1148721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a32f49f4-04d1-4e1f-ad36-82d81656a63b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palabra de mujer: en recuerdo de Carmen de Burgos"></p><p>El 10 de diciembre de 1867 nació en Almería una mujer que estaría destinada a abrir los visillos y a mirar a lo lejos. Mujer, como tantas de su época, abocada al matrimonio y a la sumisión, no tuvo la suerte, al menos, de que esta circunstancia, como atenuante, fuese amable. Cansada de sufrir una relación conyugal dolorosa, tuvo la valentía de abandonar su casa, su ciudad y viajar a Madrid a intentar hacer aquello en lo que creía: convertirse en escritora. Con 33 años, una hija y un título de maestra que sacó estudiando a escondidas, <strong>Carmen de Burgos</strong> emprendió el viaje que la llevaría a un destino hasta entonces demasiado lejano: ella misma. No le fue fácil librarse de las turbias etiquetas, pero lo consiguió. Se convirtió en una reconocida periodista, narradora y ensayista; en valiosa activista por los derechos de las mujeres; en abanderada de la lucha contra la incultura y en Colombine. En la tertulia que celebraba en su casa, se reunían aquellos escritores nombrados como la generación del 98 y algunas jóvenes promesas del 27. No tuvo ella, sin embargo, esta nombradía, a pesar de compartir con muchos de ellos, por ejemplo, la crítica regeneracionista sobre los problemas de España. Se enfrentó a la moral de la época con sus encendidas polémicas en torno al voto femenino, a la reivindicación de la ley de divorcio, contra la pena de muerte, etc. Escribió más de un centenar de novelas cortas, que fueron prohibidas durante el franquismo; biografías, ensayos, libros de viajes e innumerables crónicas de su labor como corresponsal para <em>El Heraldo. </em></p><p>Ella abrió los visillos, decía, y tal vez lo hizo para que las demás, nosotras mismas, abriésemos la ventana. Justo sería hacerlo. Por este motivo, y por el 150 aniversario de su nacimiento, hoy un grupo de poetas celebramos su existencia y le brindamos nuestra palabra como gratitud y aplauso. Vaya en memoria de Carmen de Burgos y a todos sus nombres estas palabras de mujer.</p><p>Mi agradecimiento a todas ellas, muy especialmente a <strong>Carilda Oliver</strong>, la gran dama de la poesía cubana que recientemente cumplió 95 años y ha querido participar en este pequeño homenaje con uno de sus poemas más emblemáticos; a su esposo, <strong>Raidel Hernández</strong>, por su ayuda y su amabilidad; y a <strong>Aurora Luque</strong>, que también estuvo presente.</p><p>  Rosario Pérez Cabaña</p><p><strong>Discurso de Eva</strong></p><p>Carilda Oliver</p><p>Hoy te saludo brutalmente:</p><p>con un golpe de tos</p><p>o una patada.</p><p>¿Dónde te metes,</p><p>adónde huyes con tu caja loca</p><p>de corazones,</p><p>con el reguero de pólvora que tienes?</p><p>¿Dónde vives:</p><p>en la fosa en que caen todos los sueños</p><p>o en esa telaraña donde cuelgan</p><p>los huérfanos de padre?</p><p>Te extraño</p><p>¿sabes?</p><p>como a mí misma</p><p>o a los milagros que no pasan.</p><p>Te extraño</p><p>¿sabes?</p><p>Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,</p><p>de qué cosa imprudente.</p><p>¿Cuándo vas a venir?</p><p>Tengo una prisa por jugar a nada,</p><p>por decirte: “mi vida”</p><p>y que los truenos nos humillen</p><p>y las naranjas palidezcan en tu mano.</p><p>Tengo unas ganas de mirarte al fondo</p><p>y hallar velos</p><p>y humo,</p><p>que, al fin, perece en llama.</p><p>De verdad que te quiero,</p><p>pero inocentemente,</p><p>como la bruja clara donde pienso.</p><p>De verdad que no te quiero,</p><p>pero inocentemente,</p><p>como el ángel embaucado que soy.</p><p>Te quiero,</p><p>no te quiero.</p><p>Sortearemos estas palabras</p><p>y una que triunfe será la mentirosa.</p><p>Amor…</p><p>(¿qué digo? estoy equivocada,</p><p>aquí quise poner que ya te odio).</p><p>¿Por qué no vienes?</p><p>¿Cómo es posible</p><p>que me dejes pasar sin compromiso</p><p>con el fuego?</p><p>¿Cómo es posible que seas austral</p><p>y paranoico</p><p>y renuncies a mí?</p><p>Estarás leyendo los periódicos</p><p>o cruzando</p><p>por la muerte</p><p>y la vida.</p><p>Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,</p><p>inerte,</p><p>desgraciado,</p><p>entreteniéndote en una aspiración del luto.</p><p>Y yo que te deshielo,</p><p>que te insulto,</p><p>que te traigo un jacinto desplomado;</p><p>yo que te apruebo la melancolía;</p><p>yo que te convoco</p><p>a las sales del cielo,</p><p>yo que te zurzo:</p><p>¿qué?</p><p>¿Cuándo vas a matarme a salivazos,</p><p>héroe?</p><p>¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?</p><p>¿Cuándo?</p><p>¿Cuándo vas a llamarme pajarito</p><p>y puta?</p><p>¿Cuándo vas a maldecirme?</p><p>¿Cuándo?</p><p>Mira que pasa el tiempo,</p><p>el tiempo,</p><p>el tiempo,</p><p>y ya no se me aparecen ni los duendes,</p><p>y ya no entiendo los paraguas,</p><p>y cada vez soy más sincera,</p><p>augusta…</p><p>Si te demoras,</p><p>si se te hace un nudo y no me encuentras,</p><p>vas a quedarte ciego;</p><p>si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,</p><p>voy a llamarme nunca.</p><p>Sé que me guardas un regalo de tigre,</p><p>pero es un gran oficio presentarte los astros.</p><p>Ayer soñé que mientras nos besábamos</p><p>había sonado un tiro</p><p>y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.</p><p>Este es un amor</p><p>de nadie;</p><p>lo encontramos perdido,</p><p>náufrago,</p><p>en la calle.</p><p>Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.</p><p>Por eso, cuando nos mordemos,</p><p>de noche,</p><p>tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.</p><p>Pero no importa,</p><p>bésame,</p><p>otra vez y otra vez</p><p>para encontrarme.</p><p>Ajústate a mi cintura,</p><p>vuelve;</p><p>sé mi animal,</p><p>muéveme.</p><p>Destilaré la vida que me sobra,</p><p>los niños condenados.</p><p>Dormiremos como homicidas que se salvan</p><p>atados por una flor incomparable.</p><p>Y a la mañana siguiente cuando cante el gallo</p><p>seremos la naturaleza</p><p>y me pareceré a tus hijos en la cama.</p><p>Vuelve, vuelve.</p><p>Atraviésame a rayos.</p><p>Hazme otra vez una llave turca.</p><p>Pondremos el tocadiscos para siempre.</p><p>Ven con tu nuca de infiel,</p><p>con tu pedrada.</p><p>Júrame que no estoy muerta.</p><p>Te prometo, amor mío, la manzana.</p><p>(1965, publicado en <em>Desaparece el polvo,</em> 1985)</p><p><em>*Carilda Oliver es una poeta fundamental de las letras hispánicas. Entre sus obras destacan </em><strong>Carilda Oliver</strong>Al sur de mi garganta<em> (1949), y su poesía está recogida antologías como </em>Discurso de Eva: antología poética<em> (Hiperión, 1996). </em> </p><p><strong>Carta a una mujer que escribe</strong></p><p>Rosario Pérez Cabaña</p><p>Solo tú podrás entenderme,</p><p>tú que habitaste la casa vacía</p><p>y sentiste su ruido</p><p>crujir en los pulmones</p><p>como la granada se abre</p><p>y hace ruido.</p><p>Algo habrá que hacer,</p><p>algo que llene de tormentas</p><p>los cuadros del salón</p><p>y haga estallar el pecho</p><p>de rutas y de letras.</p><p>No es tarde en esta hora,</p><p>nunca lo ha sido, mira</p><p>el último horizonte,</p><p>allí tu carne espera</p><p>la tinta ebria, el pecho abierto en dos</p><p>como tus piernas.</p><p>Hazlo como piensas, mujer,</p><p>no te detengas,</p><p>hazlo en la mancha y escribe sin medida,</p><p>olvidada del verso.</p><p>Entrégate y rómpete cuando haga falta,</p><p>pero entrégate a los límites, hasta a ti misma.</p><p>Rastréate, huele tu deseo, cómetelo,</p><p>destila el gusto de los frutos ajenos.</p><p>Y bien alimentada, busca en los caminos,</p><p>y en los poetas jóvenes</p><p>y en los ancianos,</p><p>en los ojos malignos que te cercan,</p><p>en los muslos, en los agonizantes diccionarios.</p><p>Busca porque no hay más.</p><p>No hay nada más:</p><p>colgar el pecho al aire</p><p>y esperar que silbe. Tal vez sea eso.</p><p><em>*Rosario Pérez Cabaña es poeta y profesora universitaria. Próximamente aparecerá su poemario </em><strong>Rosario Pérez Cabaña</strong>Inventario. Fabulaciones, ficciones y otras verdades<em>.</em></p><p>  <strong>Hay una fila de mujeres detrás de mí...</strong></p><p>Ana Pérez Cañamares</p><p>-I-</p><p>Hay una fila de mujeres detrás de mí</p><p>y miro la nuca de la mujer que me sucede.</p><p>No estamos haciendo la cola del pan.</p><p>No vamos a coger un tren hacia alguna parte.</p><p>No estamos calladas, aunque no hablemos.</p><p>No olvidamos, aunque miremos al frente.</p><p>No somos un desfile ni una procesión.</p><p>No asentimos, no negamos, no lloramos.</p><p>No ahora, cuando tenemos una edad</p><p>para ser nuestras madres por fin.</p><p>Ahora estamos celebrando que hay</p><p>una mujer delante y otra detrás. </p><p>-II-</p><p>Las poetas no somos <em>malditas</em> somos desgraciadas</p><p>fallidas, putas</p><p>depresivas, castas anoréxicas</p><p>suicidas, locas alcohólicas</p><p>tan fácilmente ignoradas.</p><p>Nosotras no somos <em>malditas</em></p><p>que suena heroico, romántico</p><p>designa un rebelde, un elegido.</p><p>Nosotras no somos <em>malditas</em></p><p>ni tampoco podemos ser benditas.</p><p>Nosotras somos la excepción de la excepción</p><p>y todas las categorías pasan de largo</p><p>o se nos quedan cortas. </p><p><em>(Poema inédito)</em></p><p><em>*Ana Pérez Cañamares es escritora. Este año aparecerá el libro de poemas</em><strong>Ana Pérez Cañamares </strong> El espejo discreto<em>, con el que ganó el premio Vicente Núñez-Diputación de Córdoba 2016.</em></p><p>  <strong>Episodio de somniloquia con Carmen de Burgos</strong></p><p>Itziar Mínguez Arnáiz</p><p>Carmen de Burgos se me aparece en sueños</p><p>todas las noches</p><p>y hablamos</p><p>unas veces se presenta como Colombine</p><p>otras como Gabriel Luna</p><p>o Perico el de los Palotes</p><p>nunca con su verdadero nombre</p><p>siempre me pregunta lo mismo</p><p>¿esto es lo que yo os he enseñado?</p><p>yo le digo que no</p><p>y le pido disculpas</p><p>por la reforma del aborto</p><p>por la elevada abstención en las elecciones</p><p>por permitir que las mujeres asesinadas</p><p>pierdan su nombre escondido tras una cifra</p><p>por manipular la información</p><p>por narrar las guerras</p><p>como si fueran episodios</p><p>de un serial</p><p>y un largo etcétera</p><p>le digo que hago todo lo que puedo</p><p>pues haz más</p><p>porque todo lo que puedes</p><p>no es suficiente</p><p>contesta</p><p>le digo también</p><p>que a veces</p><p>dejo constancia</p><p>y grito</p><p>y me rebelo</p><p>en mi muro de facebook</p><p>¿y eso qué es?</p><p>pregunta</p><p>eso es donde gritamos</p><p>la gente ahora</p><p>¿gritáis en un muro?</p><p>¿me estás hablando en serio?</p><p>sí</p><p>ya sé que suena raro</p><p>pero tú también lo harías</p><p>aunque tú probablemente</p><p>serías más de twitter</p><p>añado</p><p>dices que no entiendes nada</p><p>que ya te lo explicaré</p><p>con más calma</p><p>ahora tienes que irte</p><p>te vas</p><p>y yo despierto</p><p>sé que eres real</p><p>pero cómo podría hablar de esto</p><p>sin que me llamaran chiflada</p><p>o peor aún</p><p>feminazi</p><p>esta mañana he recibido</p><p>una solicitud de amistad</p><p>de una tal Colombine</p><p>luego</p><p>me has mandado un privado</p><p>al messenger</p><p>para decirme que eres tú</p><p>y te he aceptado</p><p>la que has armado en la red</p><p>amiga</p><p>has salido hasta en las noticias</p><p>y en twitter</p><p>eres trending topic</p><p>no esperaba menos de ti</p><p>tranquila</p><p>ya estoy aquí</p><p>me dices</p><p>y la vamos</p><p>a liar</p><p><em>*Itziar Mínguez Arnáiz es poeta, narradora y guionista de televisión. Su último libro es </em><strong>Itziar Mínguez Arnáiz</strong><a href="https://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2017/11/17/qwerty_itziar_minguez_arnaiz_72012_1821.html" target="_blank">Qwerty</a><em>(La isla de Siltolá, 2017). </em></p><p>  <strong>Una mujer grita</strong></p><p>Sara Castelar Lorca</p><p>Una mujer grita, hay azúcar en sus dedos,</p><p>una mujer grita, señala la salida del bosque,</p><p>a veces no miente,</p><p>a veces tampoco llora sobre la cáscara del sueño</p><p>y su voz cruza el mundo sobre un caballo</p><p>de barro.</p><p>El corazón ha perdido su brújula y el invierno</p><p>ha nombrado la lluvia por su nombre</p><p>secreto, Teillier canta a esa niña infinita</p><p>la canción del olvido.</p><p>Una mujer grita, hay en su pecho una hoja de sauce,</p><p>un reloj que descuenta la melancolía</p><p>del abrazo, la retiene en los bordes,</p><p>en el dos, en la conjetura exacta del destino.</p><p>Una mujer grita y se duelen las lenguas olvidadas,</p><p>es tan fácil dudar de sus palabras rotas</p><p>es tan fácil hurgar en sus pedazos</p><p>trazar la dimensión de su locura,</p><p><em>hay que vivir en el paisaje interior de nuestras almas.</em></p><p>Cada línea roja devora la esperanza y una mujer grita,</p><p>se enrosca entre sus huesos,</p><p>su corazón es una ciudad incendiada,</p><p>las ruinas de un mundo que alguna vez lloró</p><p>con ella, conmigo, contigo</p><p>adentro. </p><p><em>(Poema inédito)</em></p><p><em>*Sara Castelar Lorca es poeta y editora. Su último libro es </em><strong>Sara Castelar Lorca</strong>El corazón y los helechos<em> (2015). </em></p><p>  <strong>Con su disfraz de Colombine</strong></p><p>Olalla Castro Hernández</p><p><em>Carmen, con su sombrerito triste.</em></p><p>Ramón Gómez de la Serna</p><p>Cuando baja del tren lleva consigo</p><p>su historia amarga a modo de equipaje.</p><p>Las horas que yació con un extraño</p><p>al que le unían tan sólo dos anillos</p><p>y un cadáver morado, diminuto:</p><p>el hijo muerto cuyo llanto persiste.</p><p>La sombra de los chismes de provincias</p><p>se atasca en el riel mientras avanza.</p><p>Llega a Madrid</p><p>con los pies anudados a un luto interminable</p><p>y allí la carne se hace greguería.</p><p>Dicen que murió rodeada de bocas frescas,</p><p>cantando a la República. Cantando.</p><p>Con su disfraz de Colombine, astuta,</p><p>recorrió pasadizos estriados.</p><p>Las huellas de sus pies tan pequeños</p><p>socavaron la piedra a fuerza de blancura.</p><p>Con la libertad en las teclas y en la boca,</p><p>aunque fuese a las foscas, de soslayo;</p><p>vistiendo en sus textos pantalones,</p><p>respirando mujer bajo una voz muy grave.</p><p>  (De <em>La vida en los ramajes, </em>2013)</p><p><em>*Olalla Castro Hernández es escritora. Su último libro, el ensayo </em><strong>Olalla Castro Hernández</strong>Entre-lugares de la Modernidad: filosofía, literatura y Terceros Espacios<em> (Siglo XXI, 2017). </em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a><a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6935a50b-339c-475b-8ddb-f88c7927c068]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 18:13:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Rosario Pérez Cabaña | Carilda Oliver Labra | Ana Pérez Cañamares | Itziar Mínguez Arnáiz | Sara Castelar Lorca | Olalla Castro Hernández]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a32f49f4-04d1-4e1f-ad36-82d81656a63b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="169044" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a32f49f4-04d1-4e1f-ad36-82d81656a63b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="169044" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Palabra de mujer: en recuerdo de Carmen de Burgos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a32f49f4-04d1-4e1f-ad36-82d81656a63b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Literatura española,Periodismo,Feminismo,Los diablos azules número 90]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
