Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es



Detrás de la tramoya

Lecciones de maquiavelismo que aprendimos de Pedro J.

Publicada 31/01/2014 a las 06:00 Actualizada 30/01/2014 a las 21:02    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 6

La información impacta cuando se cuenta por capítulos. El País nunca supo hacerlo con la maestría de Pedro J. El director de El Mundo sabía cómo administrar la información para que mantuviera la tensión durante largo tiempo y no se evaporara en un solo día. En el caso Bárcenas, apunte a apunte. En el caso GAL, detalle a detalle dentro del sumario. Tras el 11-M, durante años, suposición a suposición. Sobre la facturación de UGT Andalucía, curso a curso, boli a boli, maletín a maletín. Pedro J. no deja que una buena historia resulte demasiado corta.

Es fácil vender como “investigación” lo que es pura compraventa de informaciones o recepción de venganzas. El listado es inmenso y el relato complejísimo, pero recordemos el papel de Juan Alberto Perote revelando información reservada, a Mario Conde comprándola, luego al juez Garzón tomándose la revancha contra el presidente que no le quiso hacer ministro sino solo secretario de Estado… Fueran de ese calibre o de menor importancia (revelaciones de empleados despedidos, por ejemplo, en el caso de UGT), El Mundo ha sabido siempre ser el instrumento de los vengadores. No hay mejor lugar en España para romper la agenda de un Gobierno que las páginas del periódico El Mundo. Ese es mérito de Pedro J.

Si insistes, al menos queda la duda. De acuerdo, lo de la conspiración del 11-M quedó en poca cosa y si hoy ves las portadas de El Mundo de los días posteriores al atentado, te partes de la risa. Pero aún en 2011, siete años tras el atentado, El Mundo preguntaba en encuesta de Sigma Dos: “¿Cree usted que se sabe toda la verdad sobre el atentado del 11-M?” y claro, el 70 por ciento decía que no. Por supuesto: “¿toda la verdad?” ¿Qué es “toda la verdad”? Es como cuando también en El Mundo, en aquellos mismos años pestilentes de entre 1993 y 1996, se preguntaba “¿Cree usted que Felipe González debe dimitir?” Si preguntas en cualquier sitio si alguien debe dimitir, tienes ya un cierto porcentaje de respuesta positiva, porque mucha gente cree que si el encuetador lo pregunta por algo debe ser.

Mejor una buena historia que mil estadísticas. Ya sea un señor de un bar que se resiste a prohibir fumar, una madre catalana que pide que sus hijos sean escolarizados en castellano, un maletín falso de Salvador Bachiller… Una historia asienta mejor una verdad, o una supuesta verdad, que las estadísticas más incontrovertibles. Se puso en boca de Stalin (en realidad no lo dijo así, sino de forma mucho más larga y alambicada), la frase: “Un millón de hombres muertos son una estadística; un hombre muerto es una tragedia”. Pedro J. Ramírez lo sabe bien.

Si te atacan, victimizarte puede ser una buena opción. Aún hoy sigue pareciendo sorprendente que Pedro J. lograra salir airoso del asunto del vídeo aquel, considerando que mientras los otros medios silenciaban el caso (en una especie de conjura corporativa que algún día alguien quizá pueda explicar), era el mismísimo periodista quien más contaba sobre el “montaje contra el director de El Mundo”. ¡En su propio periódico! Eso es arte.

Mejor una buena imagen. También en esto Pedro J. Ramírez es un maestro. Capaz de llevar a la primera página completa de su diario el proyecto de decoración del nuevo despacho de la ministra de vivienda Trujillo (filtrado por algún funcionario harto de la jefa, sin duda), como paradigma de despilfarro.

Inteligente estrategia de “moderación”. Primero en el periódico, y luego en la radio y en la tele. Mientras el director de El País no bajaba al ruedo de las tertulias, Pedro J. no tenia ningún problema en compartirlas. Uno de los hombres más poderosos del panorama mediático en la misma mesa con redactores de diario. De manera que unos medios se complementaban con otros, no solo técnicamente sino también ideológicamente, al pasearse por tertulias generalmente más radicales que su propio periódico. Una estrategia que ha trasplantado a las redes sociales como Twitter.

De vez en cuando una de arena. No hay nada mejor para incrementar tu credibilidad que conceder de manera esporádica algo a tu adversario. Frente al maniqueísmo de otros medios, tanto de la derecha como de la izquierda, Pedro J. ha sido capaz, al menos con algunos personajes, de mantener una cierta reserva, admitiendo muy de vez en cuando sus argumentos.

Elegancia, siempre elegancia. A pesar de haber sido sujeto de querellas y demandas, y de sonadas polémicas y enfrentamientos, de ser uno de los personajes más controvertidos de la historia de la democracia, no se recueda a un Pedro J. con los pies fuera del tiesto. Calmado, siempre calmado. Por ejemplo, hace pocos días en la trifulca radiofónica con el presidente de la Comunidad de Madrid.

Pero el mayor peligro de este tipo de personajes suele ser la soberbia. Y al final, una derecha que controla los terminales del Gobierno, y una empresa con problemas económicos de primera dimensión, coinciden en una suerte de tormenta perfecta que se ha llevado por delante a alguien incluso tan astuto como Pedro J. Ramírez. Felipe no pudo, Aznar ni Zapatero tampoco. Ha tenido que ser Rajoy (¡qué cosas!), gracias a esa conjunción milenaria tan conservadora como es el poder y el dinero de la derecha.


6 Comentarios
  • 6 talía 01/02/14 10:00

    Ël ha jugado con la profesión y el puesto de alguna persona muy honesta en su trabajo, ha echado mucha mierda a la democracia, perdón por la expresión, y se ha encontrado con esa vara de medir que él ha usado en su profesión. Vaya con dios Sr. Pedro J. no creo que necesite su nómina para salir adelante como les habrá ocurrido a más de uno en los despidos anteriores de la empresa, También pienso que  podría  aprovechar para meditar en esos métodos poco democráticos,  si es que los ha habido, que han desembocado en su sustitución. Y una cosa más la defensa de Jiméndez Losantos hacia su persona y profesionalidad da que pensar 

    Responder

    Denunciar comentario

  • 5 Maria garcia 31/01/14 18:18

    Quizá sea otra jugada maestra, un apunte contable..La palabra del aún director vale mucho, estilo norteamericano.. Pedro J. irradia Libertad por donde va...

    Responder

    Denunciar comentario

  • 4 baldos 31/01/14 09:40

    En este caso, ha podido más, la intriga Gürteriana, los sobres y demás papeles, que Pedro J, descanse ahora tranquilo, mientras maquina otra conspiración.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 3 Stefan 31/01/14 09:38

    piedro dijo..
    En este caso sería mejor recurrir a otro proverbio, porque la culpa no es de los niños.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 2 piedro 31/01/14 06:22

    Quien con niños se acuesta, meado se levanta. Se lo merece

    Responder

    Denunciar comentario

  • 1 MartinCalvo 31/01/14 03:02

    Felipe sí que pudo. Logró que lo destituyeran como director de Diario 16. Pero le sirvió de poco.  Por cierto que el paralelismo con la situación actual es muy notable.

    Responder

    Denunciar comentario

Lo más...
 
Opinión
  • Muros sin Fronteras Ramón Lobo Ramón Lobo

    Las urnas y el casino

    Lo que le ha pasado a Matteo Renzi en Italia con su referendo fallido le va a suceder a Manuel Valls en las presidenciales de Francia.
  • Tiempos Modernos Miguel Sánchez-Romero Miguel Sánchez-Romero

    La ETA andaluza

    Los anhelos de los andaluces poco tienen que ver con la soberanía. Se parecen más bien a los del resto de españoles: trabajo y una wifi de calidad.
  • Nacido en los 50 El Gran Wyoming El Gran Wyoming

    Que no hable ni Dios

    Este estúpido circo que se ha montado en torno a Fernando Trueba no es otra cosa que la victoria moral de la extrema derecha en estos tiempos que corren.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre