Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es



Verso Libre

Sin esperanza, con convencimiento

Publicada 23/03/2014 a las 06:00 Actualizada 23/03/2014 a las 16:29    
EL AUTOR
Leo La impotencia democrática. Sobre la crisis política de España (Catarata, 2014), un ensayo de Ignacio Sánchez-Cuenca, compañero en las páginas de opinión de infoLibre. El argumento central del libro, sostenido con datos fiables y razones claras, señala que el proceso de unión en Europa ha significado en realidad el laboratorio para conseguir un compuesto político y social: la consolidación de una democracia liberal en la que se mantengan los derechos civiles, pero de la que quede excluido el autogobierno, es decir, la soberanía de los ciudadanos a la hora de decidir su futuro.

Se trata de algo más que de una sospecha. En una realidad globalizada, cuando la economía especulativa adquiere un poder rotundo ante la economía productiva, el diseño del Banco Central Europeo y del euro ha facilitado una sociedad en la que el Estado pierde un poder de decisión que se desplaza a las corporaciones financieras. Esta impotencia democrática para decidir soluciones ante una vida cada vez más precaria es la causa del descrédito actual de la política por encima de la corrupción, el funcionamiento opaco de los partidos o las contradicciones en la articulación territorial. El descrédito es un problema más europeo que español.

El ensayo del profesor Sánchez-Cuenca es inteligente y, con buenos motivos, pesimista. Confieso que lo he leído con admiración, pero confieso también que a lo largo de sus páginas he tenido que hacer muchos pactos entre mis ideas y sus razones. El peso de una crisis económica general le sirve a Ignacio Sánchez-Cuenca para despreciar el papel jugado en el descrédito de la política española por algunos asuntos propios: por ejemplo, una Transición insuficiente, una ley electoral ideada para consolidar el bipartidismo y una corrupción demasiado escandalosa. También insiste en suavizar la responsabilidad de los políticos para cargar contra el comportamiento de la banca. Si digo que he tenido que pactar con frecuencia con los argumentos de su ensayo, no es porque respete a la banca, sino porque estoy convencido de que la Transición, la ley electoral, la corrupción y el bipartidismo, junto al incendio económico, desde luego, tienen una importancia significativa en el descrédito generalizado de la política.

Opino con precaución, porque soy escritor, y por si faltaba algo ¡poeta! Sánchez-Cuenca ha mostrado en este libro y en otros artículos su desconfianza en la opinión de los escritores que se atreven a hablar de todo. Pero en mi atrevimiento y en mis deseos de pacto saco fuerzas de la propia lucidez de La impotencia democrática, libro que tiene por costumbre pactar consigo mismo en muchas ocasiones. La tecnocracia es para su autor una tendencia tan peligrosa como el populismo a la hora de definir la política de una sociedad. Si no debemos dejar en manos de los tecnócratas responsabilidades tan altas como el gobierno de un Estado, tampoco hay por qué dejarles los artículos de opinión de un periódico.

Al hablar de la corrupción, Ignacio Sánchez-Cuenca duda de la eficacia de las simples medidas políticas, necesarias por otra parte. Está muy estudiado que la educación de un país en 1870 o incluso fenómenos propios de la baja Edad Media tienen que ver con el impudor actual. Si esto es así, yo no me veo obligado a restarle importancia al peso de una Transición que nos queda más a mano. La impotencia democrática señala de manera muy lúcida que la anomalía española no se encuentra en una crisis general que destruye riqueza, sino en el reparto injusto de sacrificios que ha abierto de manera vertiginosa la desigualdad entre las élites y la población. Quizá las razones de esa anomalía se deban a una Transición que se fraguó para salvaguardar la prepotencia de las élites económicas del franquismo.

Pensar en las peculiaridades de España no es sólo un asunto provinciano. Los estudios sobre el regeneracionismo español y la generación del 98 que he tenido que explicar durante muchos cursos como catedrático de Historia de la Literatura llegaron hace años a la conclusión de que era tan inconsistente asumir explicaciones nacionalistas y aisladas sobre el alma de España como olvidar que la crisis general sufrida por la cultura europea al final del siglo XIX se vivió aquí de acuerdo con la realidad nacional de la Restauración borbónica. Me parece que hay también una manera española de vivir la crisis europea actual, y en esa manera no carece de importancia el bipartidismo basado en una ley electoral manipuladora que se pactó por las élites como valor preconstitucional y que ha infectado la labor de espacios tan decisivos como el poder judicial, el periodismo o los privilegios de la banca.

Que el PSOE, como indica de manera oportuna La impotencia democrática, haya recibido regalos tan generosos de los bancos, explica su comportamiento a la hora de negarse a cambiar una ley hipotecaria cruel que ha levantado a la población española contra bancos y políticos. Los banqueros utilizan las leyes que aprueban los políticos. Esta situación española particular nos puede ayudar a sacar conclusiones generales sobre el comportamiento de la socialdemocracia en la configuración de esa Europa en la que los ciudadanos ya no son dueños de su futuro político.

En el famoso Pacto de San Sebastián que posibilitó la Segunda República se acordó sobre todo la necesidad de unir la justicia social con las formas de Estado. Creo de verdad en la utilidad de ese tipo de pactos, y no en los que firman las élites para asegurarse la ayuda mutua en el mantenimiento de sus privilegios. Un pacto entre el socialismo y las formas de Estado puede ayudarnos a imaginar alternativas. Quizá así consigamos deshacer el entuerto y recuperar la fortaleza democrática, aunque para ello tengamos que cuestionarnos una moneda y una Unión Europea ideadas para robarle el autogobierno a los ciudadanos en nombre del capitalismo. No es asunto ya de militantes antisistemas, sino de demócratas cansados de reyes, especuladores y políticos privatizados por la banca.

Como Ignacio Sánchez-Cuenca, yo tampoco soy optimista.


10 Comentarios
  • 10 IRENE 26/03/14 13:02

    Luis siempre tan inquieto, me encantan sus artículos forman parte de las preocupaciones y los deseos de casi todos nosotros, y están siempre llenos de sensibilidad, pero no es esto todo lo que quería decir, yo personalmente estoy saturada de tanto economista, escritor, sociólogo, politólogo, etc, etc todos señalan donde están los fallos del sistema pero muy pocos plantean soluciones, la ciudadanía necesitamos recuperar el optimismo y dejar un buen legado a la gente joven que como en otros tiempos lo necesitan.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 9 nessie 23/03/14 17:29

    Sigo: es lo mismo que para el sistema educativo los resultados de la LOGSE han variado entre distintas regiones, independientemente de lo que pudiera tener mejorable dicha ley. O, volviendo al tema: las personas y los ciudadanos son importantísimos. Una ciudadanía responsable y atenta a sus intereses de modo solidario es muy dificil de controlar pese a haber un mal sistema, que además se irá cambiando. Un buen sistema degenerará si lo hacen los ciudadanos, como ya señalaban los filósofos de la antiguedad, que lo más igualitario tendía a volver al despotismo. En España el sistema degeneró, pero la cuidadanía tuvo siempre una importante falta de sentido cívico y de pensamiento crítico. A ver si esta crisis la hace cambiar, si los ciudadanos no tragan y son capaces de aguantar un poco, los mercados no lo tienen tan fácil. Es difícil, sin duda, pero no imposible.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 8 nessie 23/03/14 17:25

    Dos puntos: en primer lugar, un escritor que escriba de política tiene la misma legitimidad que cualquier otro ciudadano. Un especialista universitario en política, sociología u otro tema de relevancia para conocer los fenómenos que se dan en la política tiene probablemente (buen ejemplo de que no siempre es así lo han dado los economistas) más conocimiento sobre hechos, pero sobre lo que debe ser también queda o debe quedar a la altura de cualquier otro ciudadano. Luego cada persona, mostrando opiniones valiosas, puede hacerse a su vez valioso. Y en segundo, es cierto que las cosas a nivel local se toman de diferente modo, no solo a nivel estatal sino que cambian también según el pueblo o barrio, o aún menos, pero la toma del poder por los dichosos mercados relegando la democracia es de lejos lo más relevante actualmente. Y un sistema mediocre con una ciudadanía seria puede funcionar bien, la ley D'Hont es importante... si nosotros no nos aclaramos. Sigo en otro comentario

    Responder

    Denunciar comentario

  • 7 andrenio 23/03/14 14:56

    Thatcher ya había avisado de este problema antes de dejar el poder, cuando advirtió a su sucesor, John Major, de que en el euro no cabían países tan distintos como Alemania y los más pobres de Europa, "cuyas ineficientes economías serían devastadas" en la Unión Monetaria. Aznar era un zote que nos metio en el desastre del euro, no como su homologa inglesa.   El euro no es mas que el nuevo marco aleman y Europa el nuevo sacro imperio germanico, el lV Reich http://www.libertaddigital.com/economia/thatcher-predijo-la-crisis-del-euro-en-2001-1276409361/ Ahora la economia de Gran Bretaña va viento en popa. Subidón en Reino Unido: La economía británica parece haber entrado en un círculo virtuoso: cae el paro, crece el consumo y la inflación está bajo control. El Banco de Inglaterra apunta a una subida de los tipos de interés en 2015. http://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/Subidon-Reino-Unido_6_228237206.html Anguita: "O nos arriesgamos a salir del euro o nos morimos de inanic

    Responder

    Denunciar comentario

  • 6 andrenio 23/03/14 14:56

    España ya no controla su moneda ni su politica economica. Si España conservara la peseta como Gran Bretaña conserva la libra otro gallo nos cantaria. Los que nos vendieron y metiron en el euro no solo no tienen la vergüenza de callarse y pedir perdon sino que aun lo andan defendiendo. Euro= RUINA.  Que fracaso de UE, ¡quien pudo pensar que se podia meter en el mismo saco, con la misma moneda y sin fronteras paises tan dispares en riqueza y tradicion democratica como los que hoy integran la Ue, y no digamos nada de los paises del Este!.  No soy fan de la Thatcher pero creo que respecto al euro estuvo acertada  Thatcher creia que las economías europeas eran demasiado diferentes para coexistir bajo una misma divisa: "Con la moneda única habría un tipo de interés único, que no tendría en cuenta los intereses de Gran Bretaña sino los de un conjunto de países, lo que sin duda supone una receta para crear ciclos de auge y depresión".

    Responder

    Denunciar comentario

  • 5 Goyo Escalante 23/03/14 13:03

    Creo que ambas reflexiones, la del escritor y la del poeta nos situan en el epicentro de la problemática actual, que como decia ayer en otro comentario, viene de la histotia de nuestro país y del área en el que estamos, Europa, Mundo Globalizado. Los Estados, y anteiormente" los reyes por la gracia de Dios" han gobernado con un préstamo de dinero que se lo paroporcionaba, quien lo tenía, con unas condidiones de réditos y devoluciones marcadas. Así hemos llegado a hasta la transición (hablamos del lo Pacto de San Sebastían, que proporcionó la venida de la II Republica, para bajar el liston de la Revolución armada a la revolución por medio de las instituciones (no todos los socialistas pensaban igual). Hoy es lo mismo el Capital que presta y ha prestado, tiene sus reglas,el que las quiere las toma y el que no las deja. En esto se ha convertido Europa, cuando hablamos de la Europa de los mercaderes; "en defensora de los prestamistas".

    Responder

    Denunciar comentario

  • 4 Maria garcia 23/03/14 09:16

    Yo soy optimista para el futuro lejano, el conocimiento de la evolución nos da alas para ello. No tanto así para mi vida particular, una pequeña republica inmersa entre reinos..https://www.youtube.com/watch?v=zV5KFP2nWGw

    Responder

    Denunciar comentario

  • 3 icaria 23/03/14 09:06

    Conclusión .Queda claro que el capitalismo neo -liberal , ha sabido jugar sus pragmáticas cartas; marcadas de antemano y consiguiendo su propósito que esta a la vista de todos. Eliminar el progreso en tonos los asuntos en el que puedan meter la mano. Ya no hablo de la Sanidad, Educación, Dependencia, etc..El ejemplo mas simple lo tenemos lo tenemos en el agua. Llevan años tratando de convencernos de que vamos a tener mejor servicio, mas sano y mas barato, si lo administra la empresa privada. No conozco ningún pueblo o ciudad, donde sea cierto. ¿Para cuando la luz del Sol?.¿El Oxigeno que respiramos ; con una empresa privada que nos purifique el aire no solo en las ciudades, mas o menos contaminadas, también en la montaña, a la orilla del mar,en ........?. Los partidos políticos se han endeudado; con la banca, tienen problemas fiscales...etc. Y el Gran Hermano Capitalista, les tiene amordazados. ¿Se acabaron  las ideas progresistas? . Me siento perdido. Y avergonzado de los políticos .

    Responder

    Denunciar comentario

  • 2 Artero 23/03/14 03:19

    Dado que hay un límite de caracteres para opinar, vuelvo a lo que decía anteriormente.No solo se puede mantener una opinión Y/o posición desde el hecho de ser escritor o periodista, o como el caso de lo que yo no no veo consecuente; el ser poeta, para mantener una opinión o posición, si no que que todo ello es puro "añadido",ya que cualquier persona con juicio crítico,puede estar de acuerdo o conforme o no, independientemente de que sea una u otra cosa, o varias incluso nada, de lo señalado.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 1 Artero 23/03/14 03:05

    Estoy de acuerdo en el análisis que se hace en este artículo,pero me parece algo confuso todo lo siguiente; Opino con precaución, porque soy escritor, y por si faltaba algo ¡poeta! Sánchez-Cuenca ha mostrado en este libro y en otros artículos su desconfianza en la opinión de los escritores que se atreven a hablar de todo. Pero en mi atrevimiento y en mis deseos de pacto saco fuerzas de la propia lucidez de La impotencia democrática, libro que tiene por costumbre pactar consigo mismo en muchas ocasiones. La tecnocracía es para su autor una tendencia tan peligrosa como el populismo a la hora de definir la política de una sociedad. Si no debemos dejar en manos de los tecnócratas responsabilidades tan altas como el gobierno de un Estado, tampoco hay por qué dejarles los artículos de opinión de un periódico. Amén de llo,en mi opinión ( como seudo poeta ) no es positivo el ser además poeta, sino se es poeta y además..En todo caso, se puede decir; se es escritor y poeta o viceversa,sin mas.

    Responder

    Denunciar comentario

Lo más...
 
Opinión
  • Jesús Maraña Jesús Maraña

    Manos sucias y ánimo de lucro

    Que una "organización criminal" como la formada por dirigentes de Ausbanc y Manos Limpias haya podido funcionar durante décadas sólo se explica por la colaboración de grandes bancos y por las lagunas de órganos de control, fiscalías y medios de comunicación.
  • Ramón Lobo Ramón Lobo

    Más grave una teta que un rifle

    La América profunda, la real, la que elige presidentes, ve a Manhattan como el centro de la depravación y el pecado. No por ser la sede de Wall Street, sino por el sexo.
  • América Valenzuela América Valenzuela

    La geoingeniería, en punto muerto

    En el año 2012 Europa estuvo a punto de llevar a cabo un experimento para enfriar la tierra mediante nubes artificiales. La controversia que despertó consiguió que lo cancelaran.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre