Muy fan de...

Muy fan de... Artur Mas

♪“Y aunque fui yo quien decidió que ya no Mas. Y no me cansé de jurarte que no habrá segunda parte, me cuesta tanto olvidarte....”♪ Así me hallo, Artur, intentando expulsarte de mi pensamiento para poder centrarme en asuntos propios y decisivos para mi vida, hacer el cambio de armario, por ejemplo. ¡Pero cómo sustraerme al hechizo, eres el epicentro del monotema informativo de este nuestro, y todavía vuestro, país! Muy fan.

La última, la más reciente, esa declaración de inicio de independencia pactada por Junts pel sí y la CUP, que inscribisteis en el Parlament al día siguiente de su constitución, jornada de apertura que será recordada por el grito de Carme Forcadell: “¡Visca la República catalana!”, haciendo el vacío –la presidenta del parlamento de todos– a los catalanes, allí representados, que quieren otra cosa.

El texto, un paso de gigante encabezado por ti –as usual–, ha provocado un desfile de visitas en Moncloa que aquello parece el cumple de Mariano. Hasta Pablo Iglesias acudió el viernes con regalo y todo, y eso que no es de la pandilla...

El polémico documento que ha agitado, más aún, las aguas turbulentas de las que no salimos desde hace tiempo –empezamos a sentir complejo de garbanzos en remojo–, no cuenta con la aprobación de algunos de tus consejeros, atendiendo a lo que lo publicaba La Vanguardia el viernes.

Aseguraba el diario catalán que durante el Consejo de Gobierno del pasado martes, habían saltado chispas en torno a la tabla redonda que presides: “¿Pero esto qué es”? habría exclamado el consejero de economía, Andreu Mas-Colell, al ver el texto recién registrado. Era aquella la versión política del mítico: “¡Pero qué pasa, pero qué invento es esto!” de la superlativa Sara Montiel.

En tu nueva semana fantástica, supimos además de una reunión secreta con la CUP. Bueno, secreta, secreta a voces, como suele ocurrir cuando varios políticos os escondéis en una gatera a ronronear y alguno deja el rabito fuera para que nos enteremos...

Una semana antes, reconociste haberte reunido con otro antisistema, Jordi Pujol. Molt be, un buen relaciones públicas, tiene que saber rodearse de personas de todo signo del zodiaco y condición. “Yo me manejo bien con todo el mundo” cantaba tu paisano Joan Manuel Serrat, y añadía sorprendido: “No sé a que viene portera que vaya usted por ahí, contando esas groserías de mí”...

El encuentro con tu padre político, que no suegro, se produjo poco antes de que tuviera lugar el registro de la sedes de tu partido, Convergencia Democrática de Catalunya. La operación en busca de huellas del tres per cent –caza mayor en tu opinión–, llevó a la detención de una decena de personas, entre ellas, Andreu Viloca, tesorero de CDC –cocinero más de trituradora que de Thermomix– y Josep Antoni Rosell, exdirector general de Infraestructuras de la Generalitat, cuya caja fuerte nos tuvo en jaque unas horas mientras el cerrajero trataba de abrirla. Desde la búsqueda de los huesos de Cervantes, no vivíamos con tanta emoción la espera de unos restos, bueno, de una suma en este caso: 80.000 euros.

Todo ello tiene lugar entre la resaca de las elecciones autonómicas, la vacunación contra la gripe, la demonización del chuletón y el inicio de la campaña de las generales. Si superamos esta sucesión continua de acontecimientos, acabaremos siendo ciudadanos con superpoderes, con más flexibilidad que Helen Parr, la superelástica madre de Los Increíbles.

Y en lo alto del podio, tú, Artur. Tú, protagonista absoluto, envuelto en la bandera catalana y con el botellón del cava sin descorchar, porque la CUP te niega la investidura una y otra vez. Tú, en medio de la presunta división de tu partido, a algunos se le ponen los pelos como escarpias cuando presencian tu coqueteo con una fuerza que poco o nada tiene que ver con ellos, y tiemblan al percibirte capaz de quitar la espita de la olla a presión sin contar hasta diez. Tú, frente al gobierno central que se emplea a fondo en sumar fuerzas para detener el huracán. La que has liat pollet.

Ahora mil preguntas centrifugan en nuestras cabezas: ¿Habrá nuevas elecciones? ¿Investirán a otro candidato? ¿Qué pasará, qué misterio habrá, puede ser tu gran noche, o acabará contigo ese intento de apropiarte de un proyecto que nunca fue el tuyo?

Pase lo que pase, seguro que estarías satisfecho si el sueño independentista saliera adelante, aunque tú te perdieras por el camino. Porque únicamente te mueve el deseo de conseguir una vida mejor para tus conciudadanos, ¿verdad?, aunque llevemos tiempo sin hablar de tu gestión al frente del Gobierno... el día a día está eclipsado por el procés. procés

Muy fan de... Correa

Ya sabes que hay quien desconfía de tu compromiso real con la causa, quien te define como el surfero que se subió a la ola para brillar en el océano cuando tenía el agua al cuello, como queriendo decir que no te mueve tanto el Junst pel sí como el Junts pel mí...

Desconecto un momento de tu omnipresencia para hacer el cambio de armario. Sí, al otro lado de tu frontera, las gentes también tenemos asuntos propios y decisivos para nuestras vidas.

                                             Continuará...

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