<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Socialismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/socialismo/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Socialismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[El exministro portugués António José Seguro jura como nuevo presidente del país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/exministro-portugues-antonio-jose-seguro-jura-nuevo-presidente-pais_1_2158400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0d21ff9b-7dda-4175-8282-86c3d8456f4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El exministro portugués António José Seguro jura como nuevo presidente del país"></p><p>El exministro socialista <strong>António José Seguro</strong> juró este lunes el cargo como nuevo presidente de Portugal sobre la Constitución del país y ante la unicameral Asamblea de la República, por lo que toma el relevo del conservador <strong>Marcelo Rebelo de Sousa,</strong> tras diez años en el poder, según recoge EFE.</p><p>"Juro por mi honor que desempeñaré fielmente las funciones en las que soy investido y <strong>defender, cumplir y hacer cumplir la Constitución</strong> de la República portuguesa", dijo Seguro en un acto en el Parlamento, al que asiste el rey<a href="https://www.infolibre.es/temas/felipe-vi/" target="_blank" > Felipe VI </a>de España. </p><p>Acto seguido sonó el himno nacional, tocado por la banda de la<strong> Guardia Nacional Republicana, </strong>y se disparó una salva de 21 disparos de artillería en el exterior. Después, Seguro firmó el auto de investidura y cambió de asiento en el Parlamento con su predecesor, Marcelo Rebelo de Sousa, con quien se dio un abrazo.</p><p>A la ceremonia asiste el rey Felipe VI de España, así como los presidentes de Angola, João Lorenço; Cabo Verde, José Maria Neves; Mozambique, Daniel Chapo; Santo Tome y Príncipe, Carlos Vila Nova; y de Timor Oriental, José Ramos-Horta.</p><p>Antes del inicio de esta ceremonia, Rebelo de Sousa, que llegó a pie a la sede del Parlamento, dijo a los periodistas que Seguro "va a ser un <strong>presidente grande,</strong> grande, y debe contar con el apoyo de todos los portugueses".</p><p>Seguro fue secretario general del Partido Socialista entre 2011 y 2014 y ganó la <a href="https://www.infolibre.es/internacional/seguro-delante-ventura-64-02-votos-75-escrutado-portugal_1_2142160.html" target="_blank" >segunda vuelta de las elecciones </a>presidenciales con el 66,83% de los votos (más de 3,5 millones de sufragios) frente al líder de ultraderecha <strong>André Ventura, </strong>con el 33,17% de los sufragios (más de 1,7 millones).</p><p>Tras la ceremonia en el Parlamento, está previsto que Seguro se dirija al <strong>Monasterio de los Jerónimos</strong> para colocar una corona de flores junto a la tumba del poeta portugués <strong>Luiz Vaz de Camões,</strong> símbolo de la identidad nacional y la lengua lusa. Posteriormente, irá al Palacio de Belém para abrir sus jardines al público y después tendrá un encuentro con jóvenes en una universidad de Lisboa. Está programado que cierre el día con una ceremonia para condecorar a <strong>Rebelo de Sousa </strong>en el Palácio da Ajuda Ajuda.</p><p>Dentro de los festejos de su investidura, Seguro se trasladará el martes fuera de Lisboa, ya que tiene actos previstos en la aldea de Mourísia, en el distrito de Coimbra, que estuvo cercada por el fuego en 2025, y en Guimarães, que es la Capital Verde Europea en 2026, en el distrito de Braga. El programa culminará ese día con un concierto en Oporto, donde el ya investido presidente será recibido en el Ayuntamiento.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[732b752f-b4d9-43d5-9df6-e696776ec27f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 10:52:55 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0d21ff9b-7dda-4175-8282-86c3d8456f4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7747068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0d21ff9b-7dda-4175-8282-86c3d8456f4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7747068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El exministro portugués António José Seguro jura como nuevo presidente del país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0d21ff9b-7dda-4175-8282-86c3d8456f4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Socialismo,Elecciones,Lisboa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué quiere decir, exactamente, que la democracia es un vacío?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/quiere-decir-exactamente-democracia-vacio_1_2147996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c6dca3a2-03d9-4417-a590-31e32b893f47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué quiere decir, exactamente, que la democracia es un vacío?"></p><p>La <strong>democracia</strong> hoy en día se encuentra <strong>en una encrucijada</strong>: por un lado, es frágil y vulnerable frente a las reacciones fascistas y, por el otro, aún no ha llegado a su plena realización material en el socialismo. La democracia necesita quien la defienda, y la mejor defensa es siempre un buen ataque. Por esta razón las llamadas “teorías de la democracia radical” aciertan al apuntar que la mejor forma de mantenerla es avanzar hacia su profundización. Sin embargo, no se puede defender algo que no se sabe muy bien qué es. Y aquí es donde tiene que entrar la <em>filosofía política</em> a suministrar una nueva imagen para poder defenderla mejor. </p><p>Como antaño los tres amigos de juventud, Hegel, Schelling y Hölderlin –que eran reprendidos por celebrar el aniversario de la Revolución Francesa cuando compartían habitación en el Stift de Tubinga– escribieron en un manuscrito, luego descubierto como <em>El más antiguo programa del idealismo alemán</em>: “necesitamos una nueva mitología, pero de la razón”. Ahora bien, ¿cuál podría ser esta nueva <em>mitología racional</em>, que contribuyera a la defensa radicalizadora de la democracia? <strong>¿Qué es, en realidad, la </strong><em><strong>democracia</strong></em><strong>? </strong>¿Qué pensamiento debería desarrollar un ciudadano o ciudadana que quisiera seguir profundizando en su condición de <em>demócrata</em>? </p><p>En el presente artículo me gustaría entretener una tesis, en el fondo, muy clara y simple al respecto: <strong>la democracia es un </strong><em><strong>vacío</strong></em>. No obstante, este juicio, así <em>dado</em>, no es susceptible de producir ningún efecto en el lector, ni mucho menos creo que dé pie a un efecto político o democratizador. La razón es que ya Freud anunció a propósito del psicoanálisis que una interpretación <em>silvestre</em> –es decir, fuera del largo, pesado y minucioso trabajo de desentrañar los hilos de determinaciones (o <em>working-through</em>)– no significa nada. Así pues, primero de todo, tendremos que hacer brevemente este mismo trabajo de recolección de los diferentes hilos históricos, filosóficos y políticos que dotan de significado a la tesis de que la democracia es, en realidad, un <em>vacío</em>.</p><p>Heródoto cuenta en su <em>Historia</em> que Ciro, rey de los persas, despreciaba a los atenienses porque “ningún miedo tengo de esos hombres que tienen por costumbre dejar en el centro de sus ciudades un espacio vacío al que acuden todos los días para intentar engañarse unos a otros bajo juramento”. Este <em>lugar vacío</em> se refiere, obviamente, al ágora, el lugar donde confluían tanto la asamblea como el mercado dentro de las polis griegas. (Esta traducción de Cátedra es problemática, pero ahora no podemos adentrarnos en ello, y <em>se non è vero, è ben trovato</em>). Para los republicanos Fernández Liria y Alegre Zahonero, este <em>lugar vacío</em> es el acontecimiento fundante de la democracia pues –contrariamente a lo que el Rey de reyes, Ciro, deseaba– significa que no puede ser ocupado ni por un “trono” ni por un “templo”. </p><p>Sin embargo, con el derrumbe de la <em>eticidad</em> griega, emergerá un <strong>Imperio (romano)</strong> que será demasiado “grande y terrible” para gobernar los distintos átomos individuales que revoloteaban a lo largo y ancho de su territorio, chocando los unos con los otros, y <strong>este </strong><em><strong>vacío</strong></em><strong> adquirirá la forma del Derecho</strong>. Ahora bien, el Derecho se basa en la igualdad de los mercaderes, que todo lo ponen en una balanza. Y por esto, célebremente, Jesús vaciará el templo de mercaderes, “para llenarlo de Dios”. </p><p>Sin embargo, la sorpresa de los apóstoles cuando descubran la “tumba vacía” lanzará a toda la cristiandad hacia las Cruzadas, en búsqueda del Santo Grial o la Tierra Prometida, para recuperar la <em>plenitud</em> ahora perdida. Se suele poner el énfasis del <strong>cristianismo</strong> en la resurrección, cuando su especificidad reside en que es la <strong>única religión del mundo donde Dios se encarna y muere</strong>, anticipando ya así el ateísmo moderno: “¿Padre, por qué me has abandonado?” –gritará Cristo en la Cruz–. A lo largo de la Edad Media, entonces, veremos cómo este <em>vacío</em> –que para los griegos estaba puesto ahí fuera, en la naturaleza o en el ágora– ahora se interioriza, como en la “altísima pobreza” de los franciscanos: “pero antes los humildes de este mundo eligió Dios, para confundir a los sabios; y a los débiles, para confundir a los fuertes; y las cosas que no son para convertir en nada todo lo que es” (1 <em>Cor</em> 1:27-8). Sobre todo, a partir de las <em>Epístolas</em> de San Pablo, que propiciarán toda la mística medieval cristiana, veremos cómo este <em>vacío</em> se volverá cada vez más individual, hasta llegar a la figura unipersonal del monarca, y la imagen del “trono vacío” se esparcirá por los ábsides bizantinos de toda Europa, con el “cojín preparado” para la vuelta del Mesías en la “Segunda Venida”. Ya esta imagen radical (llamada <em>etimasia</em>) prefigurará, más o menos implícitamente, la idea de que ningún Rey es <em>de verdad</em>, que el único amo absoluto es la muerte, que el auténtico gobernante está siempre por-venir, y que cualquier persona que lo ocupa temporalmente acomete una especie de <em>injusticia</em>.</p><p>Pero de la “corona vacía” de Shakespeare pasaremos a la vanidad de la Corte que la rodeaba. Las “palabras vacías” del parloteo, cháchara y habladuría de los aduladores del Rey allanarán el camino para la entronización del <em><strong>vacío</strong></em><strong> como </strong><em><strong>être suprème</strong></em><strong> durante la Revolución Francesa</strong>. ¿Qué quiere decir, literalmente, que “la democracia es un vacío”? De la forma más gráfica posible, significa que la democracia moderna surgirá del <em>vacío </em>que dejará a su paso la decapitación del Rey durante la Revolución Francesa. Después de la guillotina, los ciudadanos se mirarán por primera vez los unos a los otros y, angustiados, se preguntarán: ¿dónde encontrar ahora el <em>fundamento</em> de la sociedad? ¿Dónde está el <em>cuerpo</em> de la nación? En ningún lugar: solo quedamos nosotros.</p><p>Frente al rojipardismo hoy imperante, esta fue la razón por la que Marx eligió a la clase obrera como continuadora del proceso de vaciamiento republicano: no porque tuviera una <em>identidad</em> bien definida sino, justamente, porque “no tenía nada que perder excepto sus cadenas”, porque era la única clase que buscaba su propia autodestrucción (como clase). En un bello pasaje, por ejemplo, el joven Marx exclamaba que faltaba en Alemania una clase con “la consecuencia, la agudeza, el coraje, la desconsideración que podrían estamparle el carácter de representante negativo de la sociedad. (… Falta igualmente) aquella audacia revolucionaria que le lanza al adversario la consigna desafiante: yo no soy nada y debería serlo todo”. En este sentido, no es sorprendente que lo más intolerable para los pensadores de la definición del <em>proletariado</em> de Marx fuera, justamente, su <em>vacío</em>. “No puede haber ningún orden social que contenga un vacío así” –arremetería Schmitt–. Mi idea ha sido darle la vuelta a esta reflexión: si pensadores protototalitarios, como Schmitt o Heidegger, detestaron tanto el <em>vacío</em>… es que debe de haber algo <em>progresista</em> ahí.</p><p>Pero todo esto no es una mera elucubración histórica, sino que llega hasta nuestros días, y pretende explicar por qué el pensamiento político posfundacional ha desembocado en <strong>situar el concepto de </strong><em><strong>vacío</strong></em><strong> en el centro</strong> de sus “teorías de la democracia radical”. Para Lefort, por ejemplo, la democracia misma se define como el “lugar vacío del poder”. Para Laclau, el populismo (tan conocido en nuestro país) implica la “producción discursiva de un vacío”. Para Badiou, el <em>vacío</em> no contado por una <em>situación</em> es lo que hace posible un <em>acontecimiento</em> (como el 15M). Por último, para Rancière, la policía, en oposición a lo político, representa “una distribución de lo sensible donde el principio es la ausencia de cualquier vacío o suplemento”. En realidad, lo que pretendo es combinar dos libros jamás escritos: <em>Universalidad vacía</em>, de Laclau (que murió antes de poderlo escribir), y las últimas páginas que Althusser redactó en el manicomio, donde hablaba de levantar una “corriente subterránea del materialismo aleatorio”, que iría desde Epicuro hasta Marx, pasando por Eckhart y Maquiavelo.</p><p>Así, en este breve repaso histórico, <strong>la historia se nos aparece como un progresivo proceso de vaciamiento</strong>, pasando por distintos lugares: la “plaza vacía” (agora), el “templo vacío”, la “tumba vacía”, el “trono vacío” (<em>etimasia</em>), la “Corte vacía”, hasta llegar al “vacío de la democracia radical”. Así, el <em>pueblo</em> se nos aparece como una especie de alfarero que va moldeando constantemente la forma y los límites de ese <em>cuenco vacío</em> que representa el poder. En la clásica clasificación que hizo Aristóteles de los distintos “regímenes políticos”, en su <em>Política</em> ya distinguió entre “monarquía”, “aristocracia” y “república”, atendiendo al número de individuos que gobernaba en cada caso: si uno, pocos o muchos. Pero este no puede ser el criterio para discriminar entre los distintos “regímenes políticos” (que se distinguen justamente de un <em>gobierno</em> por su permanencia en el tiempo) por una razón bien sencilla: los seres humanos son finitos y mueren. Los <em>cuencos vacíos</em> de las instituciones, por el contrario, perviven: el trono, el consejo, el parlamento o la plaza. No hay que fijarse tanto en el contenido como en el continente. No hace falta una aritmética, sino una alfarería del <em>vacío</em> de poder. </p><p>Como es imposible que un ordenamiento político no excluya <em>algo</em>, la política se convierte, entonces, en la <strong>disputa por la forma y los límites de este mismo </strong><em><strong>cuenco vacío</strong></em>. Cuánta diferencia, diversidad, pluralidad y movimiento sea capaz de aguantar y tolerar un determinado <em>cuenco</em> dependerá de su forma y límites: si es muy pequeño y estrecho, y solo lo puede ocupar <em>una</em> persona –monarquía o tiranía–; por el contrario, si es muy grande y ancho, lo pueden ocupar <em>algunas</em> –aristocracia, oligarquía o parlamentarismo– o <em>muchas </em>–democracia–. Esta última, por tanto, representa su punto más radical: en el cual el lugar del poder tiene que quedar lo más vacío posible para que no sea de nadie, y por lo tanto puede ser de cualquiera o de todos. </p><p>La diferencia entre <em>cualquiera</em> y <em>todos</em> es de crucial importancia aquí por cuanto nos conduce a la distinción entre “democracia representativa” y “socialismo”. Según una idea terriblemente muy extendida –de nefastas consecuencias para la política– la democracia liberal burguesa no tendría más que <em>derechos formales</em>, que luego el socialismo tendría que venir a llenar con <em>derechos materiales</em>. De esta manera, habría una discontinuidad, un quiebre o una ruptura entre “democracia” y “socialismo”, y además estaría marcada por una dicotomía tan deconstruida y superada como <em>forma/materia</em>. Por el contrario, la gracia de cómo estamos considerando a los <em>regímenes políticos </em>aquí es que<strong> el </strong><em><strong>socialismo</strong></em><strong> no es más que una subespecie de la </strong><em><strong>democracia</strong></em>, su corolario necesario, su culminación final. El <em>socialismo</em> no es más que la radicalización de la democracia. En ambos casos el lugar del poder no lo llena nadie (es decir, está vacío), pero esto quiere decir que lo puede ocupar <em>cualquiera </em>(democracia representativa) o <em>todos</em> (socialismo). </p><p><strong>La democracia liberal burguesa es </strong><em><strong>formal</strong></em>, sí, pero el problema no es que esté <em>vacía</em>, sino que justamente no lo está lo suficiente, <strong>está demasiado </strong><em><strong>llena</strong></em>, pues aun le queda un último reducto de <em>contenido</em> que determina los límites de este <em>cuenco</em>, a saber: la <em>forma-mercancía</em>. Hoy en día, cualquiera puede entrar en una discoteca (sin importar la raza, el género o la sexualidad), eso sí, a condición de que tenga el dinero necesario para pagar el precio. Esto hace que el relativo <em>vacío</em> de la democracia liberal burguesa acabe, en la práctica, lleno de mercancías, dinero, capital y clases sociales. En este sentido, el socialismo no debería verse a sí mismo como un intento de <em>llenar</em> materialmente el <em>cuenco</em> relativamente vacío de la democracia liberal burguesa –lo cual nos comprometería siempre con determinadas formas de estalinismo, rojipardismo o fascismo de izquierdas–, sino como el último y mejor intento de agrandar y ensanchar los límites de este <em>cuenco vacío</em>.</p><p>¿Qué quiero decir con todo esto, hacia dónde quiero llegar? <strong>La izquierda suele siempre gritar soflamas</strong> por grandes plataformas para la “unidad de la izquierda”, pero no piensa nunca en la esencia de ese paraguas. ¿Qué es lo que une a socialistas, feministas, ecologistas, etc.? En realidad, nada. Pero esta <em>nada</em> tiene que ser puesta en su positividad: lo que hay que pensar es el <em>vacío</em> de la plataforma. Ahora bien, el <em>vacío</em> no es cualquier cosa: de él se deriva no solo una determinada ontología, sino también una ética (la <em>humildad</em>), una epistemología (el <em>no-saber</em>) y una política (el <em>populismo</em>). Para no acabar en la <em>aniquilación</em>, como decía Landauer, alguien siempre tiene que vaciarse, en un juego de suma cero: o bien puede vaciarse Uno, para dejar espacio al Otro; o bien debe vaciarse el Otro, para dejar espacio a lo Mismo. Una gran parte de la izquierda siguió este último camino, situando el <em>vacío</em> del lado del Otro, en las cabezas de <em>la gente</em>, creyendo que esta era <em>tonta</em> y un receptáculo esperando a ser llenado con su <em>ciencia</em>. Pero hay otro camino posible, y es vaciarse a uno mismo para reservar un espacio al Otro. Si <em>El Capital</em> de Marx tiene el mismo estatuto dentro de la izquierda que la <em>Torah</em> tuvo dentro del judaísmo, hay que repetir el gesto paulino de vaciar los 10 mandamientos, justamente, para llevarlos a su cumplimiento.</p><p>En este sentido, <strong>Pablo Bustinduy</strong>, quien hizo su tesis sobre la relación entre el espacio y el universalismo político, y hoy es ministro de Derechos Sociales, decía que en el 15M aprendió que <strong>la política no tiene solo la capacidad de ocupar espacios, sino también de crearlos</strong>. Es curioso que el Podemos original dedicara notables esfuerzos teóricos a hacer pedagogía sobre los principales conceptos de la teoría de la hegemonía de Gramsci y Laclau y todos ellos se entendieron bastante bien y tuvieron un relativo éxito, menos uno: el <em>significante vacío</em>, que no dejó de verse nunca como un mero receptáculo, producto del marketing, donde cada uno podía proyectar lo que quisiese. </p><p>Por esto aún hoy se siguen escribiendo artículos (sobre todo a propósito de la extrema derecha) argumentando que “en política no hay espacios vacíos: o los ocupas tú, o te los ocupan”. Pero quizás aquí es donde puede servir de ayuda un filósofo, pues en este punto se ve perfectamente claro que el llamado <em>sentido común</em> no es más que metafísica congelada. Pues este refrán popular que se repite hasta la saciedad no es más que la trasposición a la política del principio metafísico de Aristóteles, que aseguraba que “la naturaleza aborrece el vacío”, y que se mantuvo incuestionado en Occidente durante más de dos milenios, hasta que en el siglo XVII Torricelli demostró la existencia del vacío al meter un tubo en una cubeta de mercurio. ¡Eureka! Con este artículo, por tanto, no solo quiero proponer que <em>hay</em> vacíos, sino que <strong>un lema tan vacío como</strong><em><strong> Democracia Real YA</strong></em><strong>, por ejemplo, puede ser más eficaz y potente políticamente en determinados momentos que un </strong><em><strong>programa</strong></em><strong> lleno de políticas públicas</strong>. Pues, como decía Guillén, “lo más profundo es el aire”, y lo ligero es más poderoso que lo pesado, y lo flexible, más que lo rígido.</p><p>Pero a la izquierda le cuesta aceptar que el capitalismo no nos esté ganando porque proponga un nuevo <em>contenido</em> moral sino porque representa una forma justamente más <em>vacía</em> que las organizaciones feudales y tribales anteriores. De hecho, el capital da muy pocas directrices sobre cómo tendría que vivir su vida cada uno: “¡Qué nada no sea una mercancía!” es su único imperativo categórico. Es la responsabilidad histórica del socialismo democrático, por tanto, quitar este último reducto de <em>contenido </em>para <strong>generar una sociedad aún más </strong><em><strong>vacía</strong></em><strong> y, por tanto, </strong><em><strong>libre</strong></em>. </p><p>Por otra parte, el <em>vacío</em> también nos puede dar el criterio que nos ayude a discriminar por qué la monarquía inglesa aguantará mucho más que la española. Cualquiera que haya visto la serie <em>The Crown</em> sabrá que de lo que más adolece la reina Isabel II es de no poder dar su opinión política, de no poder expresar su singularidad, etc. Sin embargo, nunca lo hace: pues es perfectamente consciente de que en su <em>vacío</em> reside su poder. Sin embargo, la monarquía española es más impaciente: apenas tres años después del principio de su reinado, Felipe VI no pudo evitar ya tomar partido el 3-O, después del referéndum catalán. Esto hizo que se le viera de parte, <em>demasiado lleno</em> de una mitad del país que pretendía representar. </p><p>Para uno <strong>ser realmente demócrata</strong>, entonces, debería encontrarse siempre dividido: por una parte, uno debería tener su ideología concreta (liberal, progresista, o lo que sea); pero, por otra parte, habría que reservar un espacio vacío para el Otro. Como los republicanos españoles durante la Guerra Civil, que murieron no porque quisieran ellos <em>ocupar</em> el trono del poder, sino para que no lo usurpara ningún tirano, y pudiera ser así de todos o cualquiera, permaneciendo <em>vacío</em>. </p><p><em>*Adrià Porta Caballé es doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[67fac1cc-ab85-4a2f-8484-497a92c39d11]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 05:00:34 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Adrià Porta]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/c6dca3a2-03d9-4417-a590-31e32b893f47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3374832" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/c6dca3a2-03d9-4417-a590-31e32b893f47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3374832" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué quiere decir, exactamente, que la democracia es un vacío?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/c6dca3a2-03d9-4417-a590-31e32b893f47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[TintaLibre,Filosofía,Democracia,Democracia Real Ya,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo realmente importante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/realmente-importante_129_2146460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo realmente importante"></p><p>Cuando observamos que <strong>avanzan las posiciones reaccionarias</strong>, no solo electoralmente, sino sobre todo en términos culturales —lo cual significa que las razones que definen el sentido común se asemejan, en parte, a las razones que abanderan los reaccionarios—, se presentan dos opciones para afrontarlo.</p><p>La primera es la más fácil y es reconfortante: la culpa es de quien no te apoya y no te sigue, porque son incapaces de ver la realidad tal y como es, es decir, tal y como yo la veo. Lo último que debe hacerse ante el avance del otro es replegarse y cerrarse en uno mismo. Esto te lleva a pensar que la <strong>gente es imbécil, que tú eres muy listo y que se vota mal. </strong>Ahí es donde florece el resentimiento y eso te incapacita para hacer política. Esto tiene otro problema añadido: es complicado pensar que tu proyecto sea el de la emancipación humana si se considera que la gente es borrega. ¿<strong>Cómo puede emanciparse una humanidad de borregos? </strong>Alguno responderá que se logra elevando su conciencia, lo que, en realidad, significa “haciéndome caso”, porque yo tengo acceso a un conocimiento que el resto carece y no vivo sometido, como los demás, a la servidumbre de las pasiones. </p><p>La segunda opción es más complicada, pero es la única que tiene sentido: comprender —que no significa compartir— por qué ocurre lo que ocurre para actuar en consecuencia; cuál es la racionalidad que opera para que, por ejemplo, un trabajador vote a un proyecto oligárquico, y hacerlo sin caer en insultos, caricaturas y respuestas autocomplacientes; y, al revés, <strong>comprender por qué quien te votaba ahora se queda en casa</strong>, haciéndolo desde su mirada, con sus motivos y no con los tuyos.</p><p>No debemos obsesionarnos con las fórmulas electorales ni con las coaliciones de partidos: eso le importa mucho a muy poca gente. La forma en la que se concurre no determina el resultado electoral. Esto no es ni un alegato en contra ni a favor; es simplemente la constatación de un hecho. Por eso, tenemos que centrarnos en lo más importante y en lo que sí determina el resultado, a saber, en cómo volver a conseguir que nuestras razones, las del<strong> proyecto de la igualdad y la libertad</strong>, se conviertan de nuevo en las razones del cambio político y social para una gran mayoría; en cómo interpelar a la sociedad con una hipótesis renovada capaz de resonar en el sentir del pueblo español. Eso pasa, en parte, por determinar quién logra describir o enmarcar qué sucede, a qué se debe y cómo se soluciona: convertir tus valores y tu proyecto en el sentido común y las aspiraciones de una mayoría que, por definición, incluye a gente muy diferente. Y, al revés, que tus valores y tu proyecto se empapen de sentido común para evitar quedarse imbuidos en una burbuja enajenada. Eso es lo que toca disputar políticamente.</p><p>La defensa de la democracia requiere de una <strong>mayoría transversal y popular </strong>que, sin tener que estar de acuerdo en todo, <strong>coincida en lo fundamental</strong>. Para devolverle la juventud y vitalidad a la democracia, es necesario ir más allá de la defensa de lo ya existente y volver a conquistar el deseo y la épica por la emancipación. La izquierda tiene que volver a tomar el pulso de la sociedad y ser una izquierda habitable: sin sectarismos, sin etiquetar, sin esencialismos, ofreciendo más soluciones y exigiendo menos requisitos.</p><p>Lo que te hace más fuerte no es frenarles a ellos ni colocarles en la centralidad, sino que tú crezcas. Y tú creces porque tienes un <strong>proyecto que integra, plantea horizontes y consigue eclipsar al suyo</strong>. Lo importante es que lo tuyo sea mejor: no pretender ser bueno porque el otro sea malo; al revés, que el otro sea el malo porque yo soy el bueno. Eso es una izquierda eficaz que se afirma a sí misma. España es una<strong> sociedad plural y diversa, y eso hay que conjugarlo con la igualdad </strong>para que todo el mundo pueda reivindicar su identidad y expresar su forma de ser sin tener que pedir permiso a nadie. Un proyecto que sea capaz de hablar e interpelar a gente muy diversa es, por definición, un proyecto que le habla a una gran mayoría. Una izquierda habitable para la inmensa mayoría es también una izquierda que va más allá de sus propios límites, que trasciende a la propia izquierda. Esto, que puede parecer lógico, luego, en la práctica, no siempre es fácil. Por eso, es fundamental saber integrar lo diferente y saber vivir con las contradicciones: ser habitable para una auténtica diversidad que solo excluya a quienes les sobra la diversidad.</p><p>Hagamos nuestro y aspiremos a lo que decía el lema de una de las <strong>primeras organizaciones obreras, </strong>el de la Sociedad de Correspondencia de Londres en 1792:</p><p><strong>“Que el número de nuestros miembros sea ilimitado”.</strong></p><p>La derecha troyana necesita envenenar con la idea de derrumbe, decadencia y hundimiento porque <strong>necesita que se extiendan el miedo, el caos, la desorientación y el fanatismo </strong>para que pueda crecer su monstruo. Ese caldo de cultivo acaba reclamando que alguien fuerte venga e imponga su orden, su moral y su dictadura.</p><p>Detectan malestares legítimos, pero, en lugar de ir a las causas que los producen, se dedican a buscar chivos expiatorios para conseguir su objetivo:<strong> enfrentar a pobres contra pobres y, así, proteger los intereses de los poderosos. </strong>El fascismo solo surge debilitando a los pueblos y acabando con la libertad: lo que ofrece es la posibilidad de disfrutar del sufrimiento de otros, como cuando la gente le tiraba de todo a quien conducían a la horca.</p><p>Nosotros tenemos que encarnar otro estado de ánimo: el suyo es el miedo a caerte y a que se derrumbe tu mundo; el <strong>nuestro tiene que ser el deseo de mejorar y construir un mundo mejor. </strong>El suyo se centra en donde no te quieres ver; el nuestro, en dónde te quieres ver. El suyo es el resentimiento; el nuestro, la vitalidad. El suyo es la desconfianza; el nuestro, la alegría compartida. El suyo es el sentimiento de dolor; el nuestro, el sentimiento de placer. </p><p>El suyo es la envidia; el nuestro, la emulación. Su instinto busca aislarnos y asustarnos; el nuestro busca la alianza, la simpatía y afrontar juntos los retos que padecemos y soñamos en común. Soñar, sí, pero no porque seamos ingenuos, sino precisamente porque somos pragmáticos y realistas. <strong>Soñamos, pero con la condición de creer en nuestros sueños y realizarlos. </strong>Antes que cualquier programa, antes que las fórmulas electorales, antes que otra cosa va esto: recuperar el instinto de la esperanza, el amor propio y la autoestima.</p><p>_______________</p><p><em><strong>Jorge Moruno</strong></em><em> es sociólogo por la UCM, diputado de Más Madrid y portavoz de Vivienda.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[135d03d3-83f8-4cbf-ad3b-fa706c605df8]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 05:01:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jorge Moruno]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo realmente importante]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Política,Izquierda,Socialismo,Lucha clases,Derecha,PP,Vox,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El socialista Seguro gana las presidenciales en Portugal con más del 85 % escrutado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/seguro-delante-ventura-64-02-votos-75-escrutado-portugal_1_2142160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/00b7453d-1727-40cf-8733-6735d9d86b95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El socialista Seguro gana las presidenciales en Portugal con más del 85 % escrutado"></p><p>El exministro socialista<strong> António José Seguro aventaja con el 64,65%</strong> de los votos a su rival, el ultraderechista André Ventura, con el 35,35%, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal con el 85,35% de los sufragios escrutado, según el computo oficial.</p><p>Los sondeos realizados a pie de urna, difundidos por los medios, auguran una victoria de Seguro, con entre el 67 y el 71% de los sufragios. De llegar a este segundo porcentaje, el candidato de izquierda <strong>batiría el récord logrado</strong> en 1991 por Mário Soares cuando fue reelegido presidente en 1991 con el 70,35%.</p><p>Más de <strong>once millones de portugueses</strong> estaban llamado a las urnas este domingo en la segunda ronda de las elecciones presidenciales para elegir al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa tras diez años en el poder.</p><p>Los primeros centros de votación terminaron su actividad a las 19.00 hora local (misma hora GMT) en Portugal continental y Madeira, y sesenta minutos más tarde lo hicieron en Azores, tras abrir a las 08.00 hora local. Hasta las 16.00 hora local, la participación en esta segunda vuelta era del 45,50%, casi igual que en la primera ronda de estos comicios a la misma hora, que fue del <strong>45,51%</strong>.</p><p>El<strong> mal tiempo </strong>ha dado este domingo un respiro, aunque por la tarde la lluvia volvió a caer en varias partes del país, tras dos semanas de temporales.</p><p>El jueves, <strong>Ventura </strong>solicitó un retraso de los comicios por los temporales, pero la ley no contempla un aplazamiento a nivel nacional en este tipo de casos, sino que permite que cada ayuntamiento lo solicite individualmente y bajo circunstancias excepcionales.</p><p>La votación transcurrió este domingo <strong>"con normalidad y sin apenas incidentes"</strong>, pese a que hubo que cambiar la localización de algunas mesas de voto en las zonas más afectadas por los temporales, dijo a EFE el portavoz de la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), André Wemans.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[5a604733-48a2-469a-9a75-0fe3c19cc29d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 20:22:37 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/00b7453d-1727-40cf-8733-6735d9d86b95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4521182" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/00b7453d-1727-40cf-8733-6735d9d86b95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4521182" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El socialista Seguro gana las presidenciales en Portugal con más del 85 % escrutado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/00b7453d-1727-40cf-8733-6735d9d86b95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Elecciones,ultraderecha,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro es la democracia socialista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/futuro-democracia-socialista_129_2092683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro es la democracia socialista"></p><p>En un momento de una reciente entrevista realizada a Trump en la cadena CBS, cuando la entrevistadora describe a <a href="https://www.infolibre.es/internacional/socialista-democrata-musulman-zohran-mamdanise-alcaldia-nueva-york_1_2092620.html"  >Zohran Mamdani</a> como “socialista democrático”, el presidente de los EEUU la interrumpe para corregirla y decir: “<strong>Comunista, no socialista, es algo mucho peor que socialista</strong>”. En esa respuesta subyace una corriente de fondo que se está forjando en los EEUU, así como un creciente temor entre las élites norteamericanas en torno al aumento de la simpatía popular hacia el socialismo. En un país como los EEUU, donde existió la persecución macartista en los años 50 del pasado siglo, pero que también protagonizó uno de los ciclos de huelgas más profundos en los años 30, <strong>acusar a alguien de socialista ya no es suficiente para defenestrarlo</strong>, y necesitan asociarlo a un monstruo todavía más horrible: el comunismo. </p><p>Ese temor de las élites al creciente apoyo del socialismo entre la ciudadanía americana, especialmente entre la juventud, lo muestra el <em>think tank</em> ultraliberal Cato Institute. En 2018, tras una encuesta donde se mostraba que <strong>el 51% de la juventud americana tenía una visión positiva del socialismo</strong>, titulaba: “A la gente joven le gusta el socialismo, ¿pero saben lo que es?”. En una reciente encuesta de 2025 elaborada por ellos mismos, el comentario ya cambia: “A los jóvenes estadounidenses les gusta demasiado el socialismo; ese es un problema que los libertarios deben solucionar”. Lo que ha cambiado entre 2018 y 2025 es el porcentaje de apoyo al socialismo: el 62% de los estadounidenses de entre 18 y 29 años dice que tiene una "opinión favorable" del socialismo, y el 34% dice lo mismo del comunismo. Una cifra que <strong>desciende al 43% entre los americanos de todas las edades</strong> cuando se trata de socialismo, y al 14% cuando si se trata de comunismo. En cualquier caso, de los 52 millones de jóvenes americanos, unos 32 millones ven con buenos ojos el socialismo.</p><p>El socialismo actúa aquí como un significante vacío que no tiene la necesidad de ofrecer una definición minuciosa, ni tiene que remitirse a una experiencia histórica. Al contrario, <strong>su potencia radica en la capacidad que adquiere de interpelar y vehicular malestares</strong>, aspiraciones y cosmovisiones muy diferentes, que coinciden, antes que nada, en encontrar en el socialismo una palanca para dar sentido a su rechazo del capitalismo o, al menos, a su rechazo a la desigualdad y la concentración de poder y capital. Su fuerza política, al igual que cualquier otra categoría del signo que sea, se encuentra en su capacidad de erotizar a la sociedad, así como en ser capaz de convertirse en una causa en la que creer, en un porqué por el que luchar.</p><p>Queda por ver si esto es finalmente así, si tanto el contexto social como la inteligencia política consiguen construirlo como un horizonte. Por lo pronto, quien lo viene atisbando es el propio Elon Musk, al afirmar que <strong>Mamdani representa el futuro del Partido Demócrata</strong>. Esto, al margen de si Mamdani representa el verdadero o falso socialismo, lo que realmente importa es la tendencia que puede abrir y marcar, siempre que la virtud y la fortuna se alineen. </p><p>Lo de Mamdani no es solo una buena campaña o comunicación: es una buena organización e implantación de base, con más de 90.000 voluntarios; es un buen análisis político y traducción discursiva; es una transversalidad bien entendida, que apela a una mayoría trabajadora incluyendo a las minorías; y, por supuesto, es un gran candidato. <strong>En Nueva York no se ha votado solo a un alcalde: se vota la posibilidad de un giro político</strong> que se enfrente al <em>trumpismo</em> desde una renovada posición de clase. Eso es lo que temen tanto el <em>establishment</em> republicano como el demócrata: que el socialismo democrático acabe calando. La igualdad como base de la prosperidad, la libertad y la pluralidad. La desigualdad significa falta de libertad para una mayoría trabajadora y un exceso de libertad para una minoría acaparadora. Unos no se pueden permitir casi nada, mientras que a otros se les permite casi todo. La desigualdad es siempre desigualdad de acceso a la riqueza, al poder y a la libertad.</p><p>Todo esto puede sonar chocante en un mundo global que ha girado a la derecha, en un país gobernado por alguien como Trump, y en un país como España, donde la corriente cultural e ideológica parece haberse escorado a la derecha, especialmente entre una parte de la juventud. Lejos de ser ingenuos ni de creer que existe una luz al final del túnel, sabemos que la batalla se da dentro del túnel y que lo que salga de ahí será resultado de nuestra capacidad de conectar de nuevo —sin prejuicios, sectarismo ni moralismo— con una amplia diversidad de trabajadores. <strong>El </strong><em><strong>trumpismo</strong></em><strong> tiene un problema: empieza a sufrir un desgaste</strong>, especialmente entre la juventud, y se enfrenta a una creciente simpatía por el socialismo democrático, también especialmente entre los jóvenes. Trump prefería tener enfrente al neoliberalismo progresista, fascinado por Silicon Valley y Hollywood, en lugar de a un movimiento popular que también interpela a una parte de sus votantes. El péndulo puede estar empezando a girar de nuevo en los EE. UU. y, en unos años, esa ola podría acabar llegando a nuestras costas: la ola del socialismo democrático. Si llega ¿sabremos surfearla?</p><p>__________________</p><p><em><strong>Jorge Moruno </strong></em><em>es sociólogo por la UCM, diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid y portavoz de Vivienda.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[e38be898-e423-4a67-b544-f74131d2ace1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 21:06:23 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jorge Moruno]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El futuro es la democracia socialista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Socialismo,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Lambán, el barón socialista de voz crítica y mirada municipalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/javier-lamban-voz-critica-psoe-mirada-municipalista_1_2047598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f7c754da-ab3d-4dde-aea3-0fc1e8d7d8cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Lambán, el barón socialista de voz crítica y mirada municipalista"></p><p>Javier Lambán, <a href="https://www.infolibre.es/politica/muere-expresidente-aragon-javier-lamban-67-anos_1_2047567.html"  >que ha fallecido este viernes</a> en su localidad natal, Ejea de los Caballeros (Zaragoza), era una voz propia y crítica dentro del PSOE, al que quiso teñir con su acento aragonés y su mirada municipalista, y que defendió hasta el final de su vida sus ideales, sin importarte que estos divergieran de la línea oficial de su partido.</p><p>Nació en Ejea de los Caballeros (Zaragoza) el 19 de agosto de 1957. Fue alcalde de su pueblo, presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza y presidente del Gobierno de Aragón, que consiguió gracias a un pacto cuatripartito inédito, formado por PSOE, Chunta Aragonesista, Partido Aragonés y Podemos, basado en el pragmatismo que marcó toda su carrera política.</p><p>Si hay que <a href="https://www.infolibre.es/politica/garcia-page-lamban-no-dan-avales-sanchez-reelegido-secretario-general_1_1875096.html"  >pensar en una voz propia</a> dentro del PSOE, Javier Lambán es un claro ejemplo. Se forjó un estilo político independiente, narrado siempre desde el territorio y con el peso de la experiencia local. Para Lambán, la política no empezaba en despachos lejanos, sino en plazas, ayuntamientos y comarcas, y por eso nunca dejó de vincularse con lo local. Para él, los municipios no eran la periferia, sino la raíz del poder.</p><p>En 2024, Lambán publicó sus memorias, tituladas <em>Una emoción política</em>, un libro <strong>en el que recorre su vida desde la infancia en Ejea de los Caballeros hasta su etapa al frente del Gobierno de Aragón</strong>, en el que profundiza en los hitos que marcaron su vocación pública y sus convicciones socialdemócratas. En este libro habla sin tapujos de su lucha contra el cáncer y la esclerosis múltiple y se retrató como un hombre que entendía la política como "la mayor herramienta para mejorar la vida de la gente".</p><p>Frente a sus enfermedades, decía que trataba de degustar más y mejor la vida, aprovechando cada momento. Nunca dejó de trabajar, incluso con quimioterapia, y llegó a asistir a actos públicos con el balón de quimio en el bolsillo. <strong>Tenía pasión por el fútbol -era un reconocido madridista- y aseguraba que los primeros chispazos de interés político los tuvo bien joven</strong>.</p><p>Licenciado en Historia por la Universidad de Zaragoza, se doctoró en 2014 con un trabajo titulado <em>La reforma agraria en Aragón, 1931-1936</em>.</p><p>Profundamente constitucionalista, socialdemócrata y defensor de la Transición, no perdió la oportunidad, en muchos de sus discursos públicos, de mostrar su admiración, entre otros, por el expresidente de la República Manuel Azaña o por el recientemente fallecido <a href="https://www.infolibre.es/internacional/muere-jose-mujica-politico-hizo-humildad-bandera_1_1995050.html"  >expresidente de Uruguay Pepe Mujica,</a> a quien recibió, en septiembre de 2015, en La Puebla de Albortón (Zaragoza).</p><p>Allí ambos inauguraron la Plaza de la Integración, donde había nacido un antepasado de Mujica, en un acto cargado de emoción y referencias históricas, donde Lambán elogió la "talla moral" y la "sobriedad".</p><p>Firme frente al independentismo,<strong> reivindicó, siempre que tuvo ocasión, la unidad de España con la mirada propia y característica de Aragón</strong>, y el papel de los servicios públicos, sin renunciar nunca a expresar sus discrepancias con la dirección federal del PSOE.</p><p>De hecho, sus <strong>encontronazos con el presidente del Gobierno y secretario general de su partido, Pedro Sánchez, eran públicos y más o menos constantes</strong>, a cuenta de la financiación autonómica, de la ley de amnistía o de la elaboración de las listas electorales para los comicios municipales o europeos.</p><p>Tenía un humor punzante y 'somarda', que en Aragón define a alguien con un carácter sarcástico, socarrón o irónico, que se acrecentaba en las distancias cortas y emergía cuando menos se esperaba, según repetían quienes han compartido con él pasillos y tribunas.</p><p>La precisión irónica era una seña de identidad de sus discursos, así como las citas de ilustres aragoneses. En su intervención en el debate sobre el estado de la comunidad de 2021, más de cuarenta nombres de aragoneses ilustres se asomaron a la tribuna de oradores de las Cortes.</p><p>Un elenco del que Lambán hacía gala siempre que podía, para reivindicar el Aragón más culto, dinámico y adelantado a su tiempo. <strong>La tierra y las gentes de Aragón eran personajes principales en sus discursos</strong>. Lambán, en definitiva, consideraba la cultura y la memoria como armas políticas.</p><p>En enero de 2025 anunció su retirada política y entregó su acta de senador, después de más de 40 años dedicados al servicio público. Su último acto fue el pasado 10 de julio, cuando descubrió su retrato oficial, elaborado por la artista y religiosa madrileña Isabel Guerra, en un acto acompañado por el actual jefe del Gobierno de Aragón, el popular, Jorge Azcón. Fue una especie de despedida política, donde confesó que el PSOE le dolía "en lo más profundo del alma", mientras que Aragón le "alegraba el corazón". Allí también, como un legado, defendió el avance de los servicios públicos durante sus dos legislaturas como presidente y el posicionamiento que Aragón alcanzó en el mapa político y económico de España. EFE</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[cf7b2526-566b-4ff4-bcdc-77e53561ca84]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 14:45:58 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f7c754da-ab3d-4dde-aea3-0fc1e8d7d8cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1035217" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f7c754da-ab3d-4dde-aea3-0fc1e8d7d8cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1035217" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Javier Lambán, el barón socialista de voz crítica y mirada municipalista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f7c754da-ab3d-4dde-aea3-0fc1e8d7d8cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Javier Lambán,Aragón,PSOE,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El padre que no se deja matar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/padre-no-deja-matar_129_2022293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>En una entrevista memorable, Jordi Évole preguntó a Felipe González si había sido un buen padre.<strong> La respuesta, seca y escueta</strong> —“no”—, fue acompañada de una mirada que oscilaba entre la soberbia herida y una súplica muda: “no sigas por ahí”. Évole no siguió. Pero el peso simbólico de esa escena, aparentemente íntima, resuena hoy con fuerza política y existencial.</p><p><strong>Felipe González sigue siendo una figura referencial del socialismo español</strong> y del imaginario colectivo de una ciudadanía que, con razón, valora en buena medida su legado político. Se le respeta más por sus aciertos que se le condena por sus errores, que los hubo y no menores. Fue, en efecto, una suerte de padre fundacional: del socialismo democrático, de una nueva institucionalidad y de una generación entera que creció bajo su sombra.</p><p>Pero lo que se ha vuelto evidente es que Felipe González <strong>no ha sabido ser —ni sabe ser— un buen padre</strong>.</p><p>La función del padre no es perpetuar su poder, sino retirarse a tiempo, abrir paso, autorizar al hijo. <strong>El padre sabio no es aquel que impone su medida</strong>, sino quien acepta que su tiempo ha pasado y que su palabra debe dar lugar a otras, quizás inciertas, pero propias de otra época. González, sin embargo, insiste en medir a sus sucesores con el metro de su propia historia, como si el presente debiera justificarse ante él. Niega reconocimiento a los hijos —no solo a Sánchez, también a Zapatero—, como si solo pudiera haber un socialismo legítimo: el suyo.</p><p><strong>Pero la transmisión no es fidelidad al contenido</strong>, sino aceptación de su transformación. Nadie espera de un hijo que repita al padre. Lo propio de una herencia viva es que se altere, que se reelabore, incluso que se contradiga. La negativa de González a aceptar esta dinámica de alteridad convierte su gesto en algo patético: no por ridículo, sino por trágicamente anacrónico.</p><p>En el fondo, su lectura del presente se asienta en la desconfianza: ante el intento de Sánchez de abrir un nuevo lazo con Cataluña —a través de la amnistía—, <strong>responde con acusaciones de oportunismo y degradación moral</strong>. No parece contar que los hechos, al menos por ahora, no han desmentido a Sánchez. Porque lo que realmente se niega es el derecho del hijo a no ser un muñeco del ventrílocuo.</p><p>Así, la figura de González se retrae sobre sí misma, atrapada en un narcisismo melancólico, que transforma la autoridad en rencor y la experiencia en amargura.<strong> La alteridad del nuevo tiempo, en lugar de convocar a la transmisión, suscita en él desautorización</strong>.</p><p><strong>Y en esa imposibilidad de ceder</strong>, de morir simbólicamente para dar lugar a lo nuevo, se cifra su tragedia: Felipe González sigue sin ser un buen padre.</p><p>______________________________</p><p><em><strong>José Luis Gallego Llorente</strong></em><em> es socio de </em><em><strong>infoLibre </strong></em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[e337444f-13ee-40e3-bdf0-7a837a10ef98]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jun 2025 04:00:40 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[José Luis Gallego Llorente]]></author>
      <media:title><![CDATA[El padre que no se deja matar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Felipe González,José Luis Rodríguez Zapatero,PSOE,Política,Socialismo,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Hacia un socialismo ecológico']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libros/socialismo-ecologico-thomas-piketty_1_1970478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c150c1f8-e42d-4ae9-9757-a8082e9db859_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="'Hacia un socialismo ecológico'"></p><p>En su nuevo libro, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-hacia-un-socialismo-ecologico/414815" target="_blank"><em>Hacia un socialismo ecológico</em></a>,<strong> </strong>el experto en Ciencias Sociales, <strong>Thomas Piketty, </strong>recopila sus crónicas escritas entre 2020 y 2024, en las que aborda la necesidad de transicionar hacia un modelo económico que integre justicia social y sostenibilidad ambiental. A través de un análisis profundo de las políticas contemporáneas, el autor <strong>critica las fallas del capitalismo actual</strong> y propone un cambio, desde una perspectiva socialista, hacia un sistema que priorice la equidad y el respeto por el medioambiente. </p><p>El libro estará disponible en librerías a partir de este miércoles, <strong>2 de abril</strong>, y será publicado con la editorial Deusto.</p><p>A continuación, <strong>infoLibre </strong>publica el capítulo <em>Redistribuir la riqueza para salvar el planeta</em>: </p><p>Digámoslo de entrada: es imposible combatir seriamente el calentamiento global sin una redistribución profunda de la riqueza, tanto en el interior de cada país como a escala internacional. Quienes afirman lo contrario están mintiendo al mundo. Y los que afirman que la redistribución es ciertamente deseable, simpática, etcétera, pero desgraciadamente técnica o políticamente imposible, mienten igualmente. Harían mejor en defender aquello en lo que creen (si es que aún creen en algo) en lugar de perderse en posturas conservadoras.</p><p>La victoria de Lula sobre el sector de los agronegocios permite albergar cierta esperanza, si bien no debe servir para ocultar el hecho de que muchos votantes siguen mostrándose escépticos ante la izquierda social‐ecológica y prefieren girarse hacia la derecha nacionalista y antinmigración, tanto en el Sur como en el Norte, como han demostrado las elecciones en Suecia e Italia.</p><p>Por una sencilla razón: sin una transformación fundamental del sistema económico y de la distribución de la riqueza, la agenda social‐ecológica corre el riesgo de volverse en contra de las clases medias y trabajadoras. </p><p>La buena noticia (por así decirlo) es que la riqueza está tan concentrada en lo alto de la distribución que es posible mejorar las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población al mismo tiempo que se lucha contra el cambio climático, siempre que nos demos los medios para una redistribución ambiciosa. En otras palabras, todo el mundo tendrá naturalmente que modificar profundamente su estilo de vida, pero lo cierto es que es posible compensar a las clases trabajadoras y medias por esos cambios, tanto financieramente como facilitándoles el acceso a bienes y servicios que consuman menos energía y sean más compatibles con la supervivencia del planeta (educación, sanidad, vivienda, transporte, etcétera). Para ello es necesario reducir drásticamente la riqueza y los ingresos de los más ricos, es la única manera de construir mayorías políticas para salvar el planeta. </p><p>Los hechos y las cifras son tozudos. Las fortunas multimillonarias del mundo han continuado su ascenso estratosférico desde la crisis de 2008 y durante la COVID‐19, alcanzando niveles sin precedentes . Como muestra el Informe sobre la Desigualdad en el Mundo 2022, el 0,1 % más rico de la población mundial posee ahora unos 80 billones de euros en activos financieros e inmobiliarios, que equivalen a más del 19 % del total mundial de activos (lo que, a su vez, equivale al PIB mundial de un año) . El 10 % más rico posee el 77 % del total, frente a sólo el 2 % que posee el 50 % más pobre.  En Europa, que a las éliteseconómicas les gusta presentar como un paraíso de igualdad, el 10 % más rico posee el 61 % de la riqueza total, frente al 4 % del 50 % más pobre. </p><p>En Francia, entre 2010 y 2022, sólo las 500 mayores fortunas han pasado de 200 .000 millones de euros a casi un billón; es decir, del 10 % del PIB a casi el 50 % del PIB (el doble de lo que tiene el 50 % más desfavorecido) . Según los datos disponibles, la recaudación total del impuesto sobre la renta pagado por esas 500 fortunas francesas durante el período referido representó el equivalente a menos del 5 % de estos 800 .000 millones de euros. Esto es, por cierto, coherente con las declaraciones fiscales de los multimillonarios estadounidenses reveladas el año pasado por ProPublica, que muestran un tipo impositivo medio del mismo orden. Si se instituyera un impuesto excepcional del 50 % sobre el incremento de estas fortunas, lo cual no sería excesivo en un momento en que los pequeños ahorros, fruto del esfuerzo, pagan un impuesto inflacionista del 10 % anual, el gobierno francés podría recaudar 400 .000 millones de euros . Pueden considerarse otras fórmulas, pero lo cierto es que las cantidades son asombrosas: quienes afirman que no hay nada sustancial que ganar en este ámbito simplemente no saben contar . Para que conste, el gobierno acaba de vetar esta misma semana la decisión de laAsamblea Nacional de aumentar las inversiones en renovación térmica de edificios (12 .000 millones de euros) y en redes ferroviarias (3.000 millones de euros), explicando que no podemos permitirnos semejantes excesos. Lo anterior lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿sabe el gobierno contar o antepone los intereses de una pequeña clase a los del planeta y a los ciudadanos, que tanto necesitan casas renovadas y trenes que lleguen a tiempo?</p><p>Además de este impuesto excepcional sobre las 500 mayores fortunas del país, es evidente que es necesario revisar todo el sistema fiscal. Durante el siglo xx, el impuesto progresivo sobre la renta fue un gran éxito . Los tipos impositivos del 80‐90 % aplicados a las rentas más altas bajo la presidencia de Roosevelt y durante medio siglo (81 % de media de 1930 a 1980) coincidieron con el período de máxima prosperidad, innovación y crecimiento en Estados Unidos . Hay una razón sencilla para ello: la prosperidad depende ante todo de la educación (Estados Unidos estaba muy por delante del mundo en aquella época), y no necesita en absoluto una desigualdad estratosférica. En el siglo xxi, el mismo principio debería ampliarse a un impuesto progresivo sobre la riqueza, con tipos marginales del 80‐90 % para los multimillonarios, asegurándose de someter a tributación al 10 % de los patrimonios más elevados . Es necesario, sobre todo, que una parte sustancial de la recaudación fiscal sobre las grandes fortunas se distribuya directamente a los países más pobres, en función de su población y de su exposición al cambio climático. Los países del Sur no pueden seguir esperando cada año a que el Norte se digne a cumplir sus compromisos. Es hora de pensar en el próximo mundo, o, de lo contrario, este mundo se convertirá en una pesadilla .</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[ea6b2d4c-e345-48ea-8669-5721a71503ef]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Apr 2025 06:24:42 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Thomas Piketty]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/c150c1f8-e42d-4ae9-9757-a8082e9db859_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3573956" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/c150c1f8-e42d-4ae9-9757-a8082e9db859_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3573956" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Hacia un socialismo ecológico']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/c150c1f8-e42d-4ae9-9757-a8082e9db859_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Socialdemocracia,Socialismo,Derechos sociales,Igualdad,Cambio climático,Prepublicación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hermano de Juan Guerra y el otro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/hermano-juan-guerra_129_1905182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hubo un tiempo en que los mítines eran muy del agrado del público. Tan sólo pasaban lista, y repartían banderitas y bocadillos para llenar autobuses, nostálgicos de la dictadura como Fraga y Blas Piñar, esperanzados durante unos años en la resurrección del caudillo. Al resto de los mítines, festivos y reivindicativos, no había que llevar gente en contra de su voluntad para garantizar el lleno de grandes recintos:<strong> la militancia no fallaba y el pueblo acudía a escuchar discursos frescos y actuaciones musicales de la más rabiosa actualidad.</strong></p><p>En los primeros años de la transición, algo que se decía socialista competía con algo que, a pesar de sus raíces franquistas, se decía de centro demócratico. La derecha con complejos era algo minoritario que erizaba los vellos a gente de pueblos y aldeas, también a quienes, habitando en las capitales, fueron testigos de cómo<strong> las fuerzas de seguridad y la justicia se acostaron un día fascistas y, por magia o milagro, amanecieron democráticas al siguiente.</strong> Suárez y González levantaban pasiones, ambos tan resultones y de florida labia.</p><p>Siguiendo el patrón policial, González y Guerra se repartieron los papeles: Felipe hizo de poli bueno y Alfonso de poli malo. El público quería que ganara, 40 años después, la policía de un Estado democrático y de derecho recién estrenado. <strong>Alfonso era un encantador de serpientes capaz de ahuyentar a los dóberman del franquismo y de levantar al pueblo descamisado</strong> de sus asientos para aplaudir hasta desollarse las manos gritando a voz en grito lo que había callado durante los años marcados por el terror de la dictadura de Franco.</p><p>El tándem populista tardó poco en conseguir una aplastante mayoría absoluta en las urnas, a mayor gloria del marco alemán y del dólar americano que habían puesto en ellos toda su fe y sus esperanzas. <strong>Fue el principio del fin, que se precipitó al quitarse la máscara el “socialismo” en el referéndum de la OTAN.</strong> Con la perspectiva de cuarenta años, hoy se constata que la frase <em>“el que se mueva no sale en la foto”,</em> pronunciada por Guerra, no provenía del presumible legado estalinista, sino de la más reciente herencia del franquismo.</p><p><strong>El respaldo democrático de 10.127.392 de votos y 202 escaños fue interpretado por Guerra como un cheque en blanco </strong>para hacer y deshacer en la Corte al modo de un virrey absolutista mientras González lucía en la tele sienes maquilladas de blanco canoso para aparentar desgaste y sacrificio. El virreinato socialista implementó políticas liberales que supusieron la implantación del contrato basura, la precariedad, la legalización de las ETT, los recortes al desempleo, el primer medicamentazo, la reconversión industrial, el ascenso de la <em>beautiful people</em> como clase social beneficiaria de estas políticas, la rebelión de los descamisados reprimidos con extrema dureza por la policía y dos huelgas generales.</p><p>En un clima de euforia e impunidad, a partir del<em> caso Flick</em>, <strong>el vicepresidente Guerra fue testigo privilegiado de la corrupción en su partido</strong> en el escándalo Filesa. Su despótica soberbia lo llevó a recuperar el nepotismo para la democracia que desembocó en el sonado <em>caso Juan Guerra</em> por el que se vio forzado a dimitir. A la corrupción económica se añadió la corrupción ética, moral e inhumana, además de pecuniaria, de los casos Roldán y GAL.</p><p>Dicen que el tiempo pone a las personas en su sitio. <strong>El hermano de Juan Guerra parece haber encontrado el suyo en plena decadencia vital, ideológica e intelectual.</strong> El otrora paladín de los descamisados presta su decrépita figura a 13 TV, <em>El Hormiguero</em> y tertulias montadas para azotar a los descamisados. Ideológicamente, el otrora icono izquierdista del socialismo liberal, se ha atrincherado en el frente donde rabiosos aúllan los dóberman del franquismo renacido. A estos Guerra y González no los reconoce ni la madre que los parió.</p><p>________________</p><p><em><strong>Verónica Barcina Téllez </strong></em><em>es socia de </em><em><strong>infoLibre</strong></em><em>.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[0642bcab-ba30-4ebf-8fd7-71091f68d9a4]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 20:01:18 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Verónica Barcina Téllez]]></author>
      <media:title><![CDATA[El hermano de Juan Guerra y el otro]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Felipe González,Socialismo,PSOE,Militancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anne Hidalgo renuncia a presentarse en 2026 a un tercer mandato a la Alcaldía de París]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/anne-hidalgo-renuncia-presentarse-2026-tercer-mandato-alcaldia-paris_1_1905165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/dd7f101f-599b-4a74-b22a-3530a34d0079_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anne Hidalgo renuncia a presentarse en 2026 a un tercer mandato a la Alcaldía de París"></p><p>La alcaldesa de París, la socialista<strong> Anne Hidalgo</strong>, no se presentará a las próximas elecciones municipales en 2026, aunque seguirá en su cargo hasta el último día de su mandato, y después tiene intención de seguir en la política activa "ayudando a la emergencia de una fuerza socialdemócrata y ecologista", según informa EFE.</p><p>En una entrevista publicada este martes por el diario <em>Le Monde</em>, Hidalgo explica que su decisión de renunciar a un tercer mandato al frente del Ayuntamiento de París<strong> la había tomado hace tiempo </strong>y que siempre ha mantenido la idea de que dos "eran suficientes para llevar a cabo cambios profundos".</p><p><a href="https://www.infolibre.es/mediapart/dice-anne-hidalgo-no-convencernos-francia-necesita-presidenta-socialista_1_1209146.html" target="_blank">La política franco-española</a>, que tiene 65 años y es alcaldesa desde abril de 2014, apoyará como futuro primer edil al senador y presidente del grupo socialista en el Ayuntamiento,<strong> Rémi Féraud</strong>, en lugar del que fue su adjunto Emmanuel Grégoire, del que se ha distanciado notablemente en los últimos tiempos, aunque puntualiza que serán los militantes del partido los que elegirán al candidato. </p><p>Hidalgo subraya que ejercerá de alcaldesa "hasta el último día" y que los 15 meses que le quedan tiene intención <strong>concluir lo que tiene pendiente</strong> "sin frenar en la lucha contra el cambio climático".</p><p>Afirma que ha habido "una clara mejora" durante su mandato en la seguridad, aunque admite que <strong>quedan lugares "extremadamente difíciles"</strong>, en particular en el distrito XIX en una zona donde acuden muchos consumidores de crack y los que les venden la droga. Justifica el volumen de deuda municipal, que aumenta de forma constante y será de <strong>unos 9.300 millones de euros</strong> a finales de 2025. A su parecer se mantiene en "límites razonables" y, sobre todo, insiste en que "lo que no sería sostenible sería no invertir en la transición ecológica y en la vivienda".</p><p>Sobre su futuro político después de las municipales de 2026, la política socialista afirma que <strong>espera seguir trabajando con su partido</strong> y también con Raphaël Glucksmann, el candidato independiente que encabezó la candidatura respaldada por los socialistas en los comicios europeos de junio, y que a su juicio podría "tomar el liderazgo" de la fuerza "socialdemócrata y ecologista" para la que piensa trabajar.</p><p>En cualquier caso, asegura que no volverá a ser candidata a las presidenciales francesas después de que en 2022<strong> obtuvo un resultado humillante del 1,7% </strong>al frente de los socialistas.</p><p>Hidalgo marca claramente sus distancias con <strong>La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon</strong>, que es ahora el primer grupo de la izquierda por su representación parlamentaria en Francia: "no estamos en absoluto en el mismo registro de valores" como lo muestra su propuesta para anular la ley sobre la apología del terrorismo".</p><p>Preguntada sobre si los socialistas deben votar una moción de censura contra el Gobierno del primer ministro conservador, Michel Barnier, la alcaldesa socialista responde que <strong>no está en esa línea</strong>, que a pesar de los desacuerdos con él, comprende los problemas de los municipios, que ha hecho "muchas propuestas interesantes" ante los alcaldes. Por eso, su posición es que "hay que negociar y obtener avances importantes (con Barnier) en los servicios públicos y la transición ecológica.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6c28cf92-1d7f-4157-a4fd-2b7aea7eec15]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 09:23:40 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/dd7f101f-599b-4a74-b22a-3530a34d0079_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1861743" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/dd7f101f-599b-4a74-b22a-3530a34d0079_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1861743" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Anne Hidalgo renuncia a presentarse en 2026 a un tercer mandato a la Alcaldía de París]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/dd7f101f-599b-4a74-b22a-3530a34d0079_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[París,Francia,Alcaldes,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En defensa del marxismo clásico: una respuesta a Isidoro Moreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/defensa-marxismo-clasico-respuesta-isidoro-moreno_129_1894255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9f782ffb-2ce2-4947-89a5-3c7bc56d642e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En defensa del marxismo clásico: una respuesta a Isidoro Moreno"></p><p>Con el máximo respeto que puedo profesar y con la humildad de quien se reconoce menos puesto en Antropología, me dirijo al catedrático <strong>Isidoro Moreno</strong> respondiendo a su artículo<em><strong> </strong></em><a href="https://www.eldiadecordoba.es/opinion/tribuna/proposito-caso-errejon_0_2002669770.html" target="_blank"><em><strong>A propósito del caso Errejón</strong></em></a><em><strong>. </strong></em></p><p>Este artículo plantea una cuestión interesante, como explicarse que un político de izquierda que predica el feminismo tenga unos<strong> comportamientos privados antifeministas</strong> (en mi blog <a href="//	https://criticonomia.blogspot.com/2024/10/el-caso-errejon-y-la-maldicion-de-la.html" target="_blank">Criticonomía</a> pueden ver mi planteamiento). Mi desacuerdo con el artículo es la vinculación que establece<strong> Isidoro Moreno</strong>, IM en adelante, con la presencia del marxismo clásico en la izquierda, que sirve a IM para descargar su crítica con este marxismo. En particular, le reprocha considerar a las diferencias y desigualdades de clase, frente a otras diferencias como las de sexo o raza, como elemento vertebrador de las sociedades actuales, factor determinante de sus cambios y de la evolución de las sociedades. </p><p>Cuando IM niega que la historia de la humanidad sea la historia de la lucha de clases, me pregunto si le parece más cierto que la historia de la humanidad sea la historia de la lucha de sexos, o de la lucha de razas, o de la lucha de cualquier otro aspecto de las personas. Claro que siempre se puede decir que la historia de la humanidad es la historia de la <strong>lucha de todos los elementos identitarios </strong>que hacen a las personas y, por ese camino, terminemos en la tautología.</p><p>Sí me parece sugerente aprovechar la intervención de IM para plantearnos por qué el marxismo otorga un lugar central a las<strong> clases sociales</strong>, frente a otros aspectos como el sexo, la raza, la altura, el peso, la lengua, etc. de las personas, para explicar el movimiento de las sociedades a lo largo del tiempo, o sea la historia de las sociedades.</p><p>Antes que nada y para despejar dudas, el marxismo “clásico”, entendiendo por tal la obra de <strong>Karl Marx y Frederic Engels</strong>, tiene un planteamiento que aborda el conjunto de la sociedad, incluidas las desigualdades de sexo, raza y todas las que conocieran estos autores, solo que las vinculan de diversas maneras a las <strong>desigualdades de clase. </strong></p><p>Dentro de la variedad de formas sociales presentes en una sociedad, el marxismo clásico destaca el papel de las clases sociales. Por supuesto, cuando existen. En las sociedades sin clases, léase en las <strong>comunidades primitivas,</strong> si no hay clases es claro que el marxismo “clásico” –mal que les pese a sus críticos– no explica dichas formaciones sociales, sus relaciones internas y su evolución por la lucha de clases.</p><p>Una última observación respecto de la crítica de Moreno al marxismo clásico antes de exponer lo que éste dice. El que las diferencias de sexos existan antes que las diferencias de clase social, como afirma IM y no se lo discutimos, no es argumento para afirmar que son más explicativas de la dinámica de las sociedades actuales (capitalistas). Pero, es más, en mi opinión y sin ser un experto en el conocimiento de las sociedades, el que las diferencias de sexos existan desde el origen de la humanidad no quita para que éstas adquieran <strong>contenidos diversos, </strong>y con ello tengan más o menos relevancia, según el modo de producción en el que se inserten. No creo que haga falta explicar esto, pero bástenos un ejemplo que lo ilustra: <strong>la subordinación de la mujer al hombre</strong> no es igual, ni tiene la misma función, en una sociedad esclavista que en una sociedad capitalista</p><p>Pero, yendo a lo que considero importante, qué dice el marxismo clásico al respecto de<strong> las sociedades y su movimiento.</strong></p><p>En mi opinión está expresado en el prólogo a la <em>Contribución de la Crítica de la Economía Política</em>. A veces por archinombrado no reparamos en él, pero recomiendo la lectura de estas cuatro páginas a cualquier persona que quiera acercarse sin prejuicios a lo que dice el marxismo “clásico”. La síntesis, aunque Marx se detiene, es: “No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino, por el contrario, es <strong>su existencia social</strong> lo que determina su conciencia.”</p><p>Es la existencia social, particularmente el <strong>modo de producción</strong> de la vida material (fuerzas productivas del trabajo y relaciones de producción), lo que determina el proceso social, político e intelectual de la vida en general, dirá Marx.</p><p>Y qué tienen que ver las clases sociales y su lucha con todo lo anterior. Nuestro autor insiste en este prólogo: las formas jurídicas y políticas no se pueden comprender por sí mismas ni como expresiones del desarrollo general del espíritu humano; hay que buscar su explicación en las <strong>condiciones materiales de vida</strong>, o lo que Hégel denomina la sociedad civil. Marx profundiza: hemos de ver la anatomía de la sociedad civil, que descansa en la economía política. Esta ciencia plantea cómo se produce la riqueza y quién y por qué se la apropia. Esto es, el reparto del <strong>producto social </strong>entre las clases sociales, cuando existen. Y si nos retrotrajésemos a las sociedades sin clases descubriríamos la presencia del trabajo social como factor determinante. Pues las clases sociales no son más que la posición que tienen los individuos ante este trabajo social, su ejecución y el reparto de sus resultados. Aquí aprovecho para sugerir la lectura de un opúsculo de Engels, <em>El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre</em>.</p><p>Lamentablemente, mal que les pese, las personas que desprecian el marxismo por reduccionista, determinista, axiomático, etc., los investigadores y el propio razonamiento de la cuestión no conceden tanta importancia a otro tipo de diferencias, sean éstas anatómicas, cognitivas, sexuales, raciales o de cualquiera otra índole, que hay miles. A las cuales <strong>no quito importancia</strong>, pero están subordinadas a las que se plantean en el ámbito del trabajo social y, por extensión, a las clases sociales, cuando están presentes dichas clases, obviamente.</p><p>Es más, opino que es tarea del marxismo, y de cualquiera que pretenda explicarse la realidad social, el <strong>investigar todas las formas sociales presentes; </strong>pero también opino que el carácter marxista de tal investigación es vincularlas a la relación social general de las sociedades modernas, el capital.</p><p>________________</p><p><em><strong>Pedro Andrés González Ruiz</strong></em><em> es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Sevilla.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1f66b909-99f8-4bb3-8594-0fcdc4b9c265]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 20:28:26 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pedro Andrés González Ruiz]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/9f782ffb-2ce2-4947-89a5-3c7bc56d642e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="920107" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/9f782ffb-2ce2-4947-89a5-3c7bc56d642e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="920107" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En defensa del marxismo clásico: una respuesta a Isidoro Moreno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/9f782ffb-2ce2-4947-89a5-3c7bc56d642e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Íñigo Errejón,Machismo,Lucha clases,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La coalición de Gobierno en Alemania se rompe por las diferencias en política económica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/coalicion-gobierno-alemania-rompe-diferencias-irreconciliables-politica-economica_1_1894130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/bcdfcd15-272b-4ca2-b41f-877ae487800a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La coalición de Gobierno en Alemania se rompe por las diferencias en política económica"></p><p>Las divergencias en materia económica y financiera han roto finalmente este miércoles <strong>la coalición de Gobierno alemana de socialdemócratas, verdes y liberales </strong>tras tres años de disputas, abocando al país a unas más que probables elecciones anticipadas en marzo en tiempos de creciente incertidumbre a nivel doméstico e internacional, según informa EFE.</p><p>El canciller alemán, el socialdemócrata <strong>Olaf Scholz</strong>, anunció la destitución del ministro de Finanzas y líder del Partido Liberal (FDP), <strong>Christian Lindner</strong>, después de que fracasara una sesión maratoniana de reuniones convocadas con el objetivo de evitar in extremis la ruptura.</p><p>Con la economía alemana a punto de cerrar su <strong>segundo año en recesión y un agujero de 12.000 millones de euros en los presupuestos de 2025</strong>, que el Parlamento deberá abordar la semana que viene, la confrontación entre dos visiones diametralmente opuestas, que el Ejecutivo arrastraba desde sus inicios, se volvió finalmente ineludible.</p><p>Scholz y sus socios verdes abogan por dejar fuera de vigor, invocando una emergencia, el mecanismo constitucional que <strong>limita el endeudamiento al 0,35% del PIB</strong> para poder financiar así inversiones en la economía y un apoyo adicional a Ucrania cuando se espera que disminuya la ayuda estadounidense.</p><p>Para los <strong>liberales</strong>, que, según los sondeos podrían quedarse fuera del Parlamento en las próximas elecciones, esto era una línea roja y prefirieron la ruptura antes que un compromiso que -a su juicio- les hubiera hecho perder todavía más votos. Por ello<strong>, lanzaron la semana pasada un órdago</strong> con un documento estratégico inasumible para sus socios, en el que pedían alivio fiscal para las empresas y recortes del gasto social, además de la relajación de los objetivos climáticos.</p><p>En un discurso que anticipaba ya tonos de campaña e inusualmente elocuente, Scholz anunció que ante<strong> la "irresponsabilidad" de Lindner </strong>y la necesidad de lograr "claridad" <strong>se someterá a una cuestión de confianza</strong> en la primera sesión parlamentaria del nuevo año, el 15 de enero.</p><p>Lindner por su parte acusó a Scholz de<strong> haber forzado una "ruptura calculada" </strong>y de no haber aceptar siquiera sus propuestas como base de unas conversaciones para llegar a un compromiso.</p><p><strong>Socialdemócratas y verdes carecen de mayoría</strong>, por lo que, según anticipó el vicecanciller y ministro de Economía, el verde Robert Habeck, es más que probable que se convoquen elecciones anticipadas, a más tardar a finales de marzo.</p><p>Entre sus <strong>logros</strong>, Scholz destacó los "grandes progresos" en protección del clima, la bajada de la inflación hasta el 2 %, la estabilización de los precios de la energía o la reducción de la migración irregular en un 50 % con respecto a 2023.</p><p>En tiempos de incertidumbre global, con guerras en Ucrania y Oriente Próximo y con unos EEUU y China que "no duermen", <strong>Alemania no puede elegir entre invertir en Ucrania y en el Ejército o en la economía y el bienestar</strong>, argumentó el canciller. "A los ciudadanos no les haré elegir entre inversión en defensa o buenos puestos de trabajo y una buena economía. Ese 'o lo uno o lo otro' es veneno", afirmó Scholz, que aseguró que Alemania es un país fuerte que puede permitirse endeudarse más.</p><p>El socialdemócrata además <strong>tendió la mano al líder de la oposición, el democristiano Christian Merz</strong>, al que ofreció cooperar con un Gobierno en minoría formado por socialdemócratas y verdes para sacar adelante sus planes para la economía y la defensa, aunque es improbable que su rival acepte la oferta.</p><p>Scholz urgió a evitar el ejemplo de EEUU, un país "profundamente dividido" y crispado, e hizo una alegato por el compromiso político,<strong> anticipando la posibilidad de una 'gran coalición' con la Unión Democristiana (CDU)</strong>, que lidera las encuestas de intención de votos. "Tendremos que vérnoslas con resultados que requerirán cooperación y compromiso", advirtió, en un momento en el que las difíciles conversaciones de coalición en tres regiones del este alemán anticipan lo que puede ocurrir en un parlamento fragmentado con una ultraderecha fuerte, con la que ningún partido está por el momento dispuesto a cooperar.</p><p>La popularidad del tripartito, que asumió el poder en vísperas de la invasión rusa de Ucrania y tuvo que lidiar con una inflación disparada y un incierto suministro energético, <strong>ha caído hasta solo el 14%</strong> según una encuesta reciente de INSA, en medio de disputas aireadas en público y críticas al liderazgo del canciller.</p><p>Entretanto,<strong> la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha subido de forma casi ininterrumpida hasta el 18% </strong>en intención de voto según un sondeo publicado este martes, solo por detrás del 32 % de la CDU y por delante de los socialdemócratas, con un 15,5 %, mientras que los Verdes bajarían al 10,5 %.</p><p>En un escenario así, la reedición de una coalición de democristianos y socialdemócratas como la que se dio en la anterior legislatura bajo<strong> la canciller Angela Merkel</strong>, con Scholz como ministro de Finanzas, podría ser la única opción. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[9c32cbe9-4f5f-4454-918e-a9e23d506296]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Nov 2024 08:00:34 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/bcdfcd15-272b-4ca2-b41f-877ae487800a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="688807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/bcdfcd15-272b-4ca2-b41f-877ae487800a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="688807" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La coalición de Gobierno en Alemania se rompe por las diferencias en política económica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/bcdfcd15-272b-4ca2-b41f-877ae487800a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Olaf Scholz,Alternativa para Alemania (AfD),CDU,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Posmodernidad y distopía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/posmodernidad-distopia_129_1882556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>“<em>Contra la subjetividad de los hombres se levanta la objetividad del mundo hecho por el hombre</em>” (<strong>Hannah</strong> <strong>Arendt</strong>).</p><p>Vivíamos confiados, a resguardo de incertidumbres, protegidos bajo el paraguas de la modernidad. Un conjunto de paradigmas socioculturales, políticos y económicos edificados desde el Renacimiento sobre la racionalidad. Y que, con sus luces y sombras, han canalizado en este dilatado proceso histórico el progreso humano, y la consolidación del mejor sistema político disponible hasta la fecha… <strong>el sistema democrático</strong>.</p><p>Pero un <strong>creciente malestar social</strong> surgido en los años setenta del siglo pasado nos ha abocado a un período de perplejidad que ha puesto en solfa el modelo disfrutado hasta ahora. Cuestionados como están siendo el discurso, los medios y los logros de la modernidad en su intento de armonizar el complejo y subjetivo caleidoscopio de realidades individuales.</p><p>Desalojados como estamos siendo de la zona de confort proporcionada por el viejo modelo racional de la modernidad, vivaqueamos ahora en la duda, azorados por la inseguridad, instalados desde hace tiempo como estamos en una crisis incesante y sin salida viable a corto plazo. Tiempos convulsos en los que buscan acomodo <strong>ideologías seudodemocráticas que socavan la cohesión social</strong> cimentada hasta hoy sobre un proyecto de valores compartidos.</p><p>Sufrimos las consecuencias de la no sé si… ¿mutación, transición o fracaso? de la modernidad surgida en el siglo XV. Un período histórico que dio alas al progreso humano fundado sobre la evidencia del conocimiento racional, ilustrado y científico. Un modelo antropocéntrico, <strong>competidor del teocentrismo del poder religioso y la irracionalidad de sus tradiciones</strong>, creencias y mitos.</p><p>Pero, incapaz en su evolución de adaptar un canon moral, que en cada contexto iluminara el proyecto y justificara éticamente sus medios y sus fines últimos. ¿Hemos avanzado?... sí, pero la discordancia entre el discurso actual y el viejo discurso de la modernidad <strong>está siendo sustituida por el metarrelato posmoderno acerca del pasado y del futuro</strong>.</p><p>Discurso inquietante con su carga de desencanto, desasosiego e incertidumbre. Sobrenadamos en aguas revueltas, intentando mantenernos a flote mientras el sólido entramado previo de valores que nos cohesionaban se licúa. Un modelo que<strong> Zygmunt Bauman</strong> acertadamente calificó como “sociedad líquida”. Un proceso de licuación de la modernidad, que se diluye en la corriente posmoderna.  </p><p>Un conflicto entre prioridades sociales consensuadas no sin dificultades; y hoy deslegitimadas: <strong>la cohesión de lo comunitario frente al individualismo disgregador</strong>; el razonable bienestar hedonista frente al consumismo desaforado y alienante; el relativismo multicultural y moral que hace ¿inviable? una ética universal de mínimos; la colonización global del poder político por el económico; las paradojas del desarrollo tecnológico que <strong>amplifica desigualdades crecientes y divergentes</strong>; discursos impostados paralelos que contaminan la verdad asediada por “seudoverdades”; el recurso a clichés identitarios excluyentes de la otredad del diferente.</p><p>Añadan al listado de incertidumbres, que sigue abierto y sin cerrarse, las que consideren. El panorama es, no sé… si preocupante o… desolador. Pero la renuncia a la reflexión empática en la interpretación de la realidad compartida frente a la propia <strong>nos conduce a una peligrosa desafección</strong> respecto al modelo en crisis ¿irreversible? de la modernidad, sus paradigmas y sus instituciones.</p><p>Una inquietante coyuntura histórica, en la que<strong> el poder político no puede, no quiere o… no sabe gobernar</strong>, y los ciudadanos exigimos ser gobernados de forma diferente. Una circunstancia que conlleva, de no reeditarse un pacto social global renovado, el riesgo de ahondar la devaluación y deslegitimación del modelo democrático del que hemos disfrutado hasta ahora.</p><p>Crece la percepción ciudadana de la divergencia <strong>entre las falsas expectativas creadas desde el poder hegemónico del sistema</strong> y nuestra realidad cotidiana. Experimentamos un sentimiento de abandono por parte de nuestros representantes, legitimados –no lo olvidemos– por nosotros en las urnas con nuestro voto libre.</p><p>Asistimos al desguace del siempre mejorable pero imprescindible contrato social de la modernidad que tantos beneficios nos reportó. Pero desacreditado hoy <strong>por su incapacidad para proteger institucionalmente con credibilidad y límites éticos infranqueables</strong>, desequilibrios sociales que debieran ser intolerables.</p><p>Un contrato social deslegitimado por metarrelatos emancipatorios individuales, con los que la posmodernidad trata de justificar la quiebra del modelo común compartido y empático de cohesión social. Desacreditado como está siendo <strong>por la segregación de realidades alternativas excluyentes</strong> diseñadas a la medida y en beneficio exclusivo de minorías o élites.</p><p>Pero la responsabilidad del ¿fracaso? de la modernidad atañe no solo a nuestros representantes políticos por su incompetencia, dejadez, cuando no servidumbres respecto a poderes ajenos a la democracia. También a nosotros, los ciudadanos, nos atañe. Responsables como somos en muchas ocasiones,<strong> con nuestro silencio y actitud conformista cómplice o no</strong>, pero éticamente injustificables.</p><p>¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo un modelo alumbrado desde la racionalidad que ha contribuido en un largo proceso histórico no exento de dificultades al desarrollo y progreso social, superando un pasado de alienante de oscuridad <strong>plagado de vicisitudes y tragedias</strong>, se resquebraja?</p><p>¿Cómo un modelo que secularizó el poder irracional de la religión, <strong>decapitó literalmente el poder absoluto del viejo régimen dando paso al Estado moderno de derecho</strong> con su garantista separación de poderes; y que, mal que bien, domeñó razonablemente al hegemónico poder económico, está desde su aparente solidez inicial a punto de licuarse?</p><p>La respuesta podemos encontrarla, quizás, <strong>en el fracaso de los modelos socioeconómicos surgidos durante el siglo pasado</strong>, y que acabó con el frágil equilibrio de un mundo hasta entonces bipolar. Que provocó el colapso del modelo aberrante del “socialismo real” y dio paso después, en un movimiento pendular, a la versión ideológica, otra aberración, del “capitalismo neoliberal”.</p><p>Un modelo socioeconómico <strong>deshumanizante e insolidario</strong>. Responsable de la globalización económica, variante universal del expolio económico, y en sincronía con la difusión de un ideario moral retrógrado, donde reverdece el componente irracional e intolerante religioso… del “teo neoconservadurismo”. Facilitada su expansión planetaria gracias a las redes sociales virtuales surgidas al amparo del desarrollo tecnológico.</p><p>¿El resultado del fracaso del viejo paradigma racional e ilustrado de la modernidad, frente a la aberración neoliberal?: la aparición de un modelo alternativo de “distopía blanda”, la posmodernidad.<strong> Un modelo social disgregador, que prioriza el individualismo exacerbado</strong> con su exigencia de “libertad negativa” autónoma a costa de la precaria y falaz “libertad positiva de la gran masa de desposeídos.</p><p>Una crisis de la modernidad, avalista hasta no hace tanto de nuestro solidario y equitativo proyecto común; y del entramado social protector y solidario que lo garantizaba. Y nos expulsa a un modelo social distópico <strong>que erosiona la solidez previa del conjunto</strong>, poniendo en cuarentena, la estabilidad y continuidad de nuestro futuro humano personal y colectivo.</p><p>Hay que reivindicar la cooperativa “acción social recíproca” que el sociólogo alemán Simmel consideraba la clave de bóveda <strong>que asegura la solidez y equilibrio del sistema social</strong>. El aglutinante básico imprescindible de la cohesión que nos protege de la alienación. La solución no puede consistir en arrojarnos ahora, individualmente y con nuestras singulares exigencias, en brazos de la posmodernidad.</p><p>Un modelo esta última de “distopía hedonista blanda y elitista”. Difícil de encajar éticamente en la realidad injusta, agobiante y precaria de tantos seres humanos despojados de humana dignidad. Un modelo quizás viable y exigible en fases más avanzadas de la evolución social que hoy no vislumbramos. Como afirma Adela Cortina en una de sus reflexiones sobre la <strong>aporofobia</strong>: “el pobre no puede aspirar a ser feliz”. No hay atisbos de hedonismo en la miseria.</p><p>Liberados del compromiso social,<strong> que alimentó nuestro progreso humano colectivo</strong>, estamos cayendo en la trampa de la “libertad negativa”, ya que al liberarnos de obligaciones sociales que creíamos limitadoras de nuestra libertad hemos renunciado, quizás sin saberlo y de forma inconsciente, a la ayuda externa. Al indispensable “capital social” acumulado y compartido que nos protegía y nos permitió autoafirmarnos como individuos dentro del grupo.</p><p>Modular las demandas del modelo disgregador distópico blando posmoderno; <strong>priorizando, frente a lo individual el utilitarismo social</strong>, variante positiva y comunitaria del progreso colectivo, debiera ser una voluntad o exigencia universal. Una “miniutopía” al alcance hoy de nuestra mano, si humanamente, claro… nos pusiéramos manos a la obra.</p><p>Todos podemos ser beneficiarios o víctimas de la interpretación subjetiva de la realidad de nuestro contexto histórico. Lo que debiera obligarnos éticamente, en un <strong>ejercicio continuo de empatía, a denunciar la objetiva y precaria realidad de tantos seres humanos</strong>. No podemos renunciar a la razón autocrítica; tampoco a contrastar como sugirió Hannah Arendt: “nuestra humana subjetividad, con la objetividad tangible del mundo hecho por los hombres”. Sobre todo, cuando estos recurren a la peor versión, la... inhumana, de su humana condición.</p><p>______________________</p><p><em><strong>Amador Ramos Martos</strong></em><em> es socio de </em><em><strong>infoLibre.</strong></em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[4d9c8b8d-3487-4ad0-823a-5c5f55f0ab78]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2024 17:31:43 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Amador Ramos Martos]]></author>
      <media:title><![CDATA[Posmodernidad y distopía]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Religión,Capitalismo,Socialismo,Liberalismo político,Redes sociales,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Italia y Albania reviven las tragedias de Vlora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/italia-albania-reviven-tragedias-vlora_129_1875061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Los migrantes que lleguen a Italia por mar<strong> serán trasladados forzosamente a Albania mientras se tramita su petición de derecho de asilo</strong> <strong>o de</strong> <strong>expulsión</strong>. Serán alojados en centros cerrados, primero en la ciudad portuaria de Shengjin y posteriormente en una base militar de la ciudad de Gjader. <strong>Todo ello mediante un acuerdo firmado por los gobiernos de Italia y Albania</strong>. </p><p>El régimen de estos centros es cerrado, es decir los migrantes no podrán salir de ellos mientras se tramita su respectivo procedimiento de asilo, lo que equivale a someterlos a<strong> un régimen carcelario sin sentencia u orden judicial</strong>, contraviniendo, entre otras normas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos.</p><p><strong>La administración interna </strong>de los centros <strong>corresponde a las autoridades italianas</strong>, mientras que <strong>la</strong> <strong>seguridad</strong> <strong>exterior</strong>, es decir impedir que los emigrantes se fuguen, <strong>corresponde</strong> <strong>a</strong> <strong>Albania</strong>. Hay que recordar que el método acordado por las autoridades italianas tuvo un precedente en la primera década del siglo XXI cuando Australia trasladó a migrantes a islas de Papúa Nueva Guinea a 4000 kilómetros de distancia.    </p><p>Lo que ahora sucede en Albania revive los recuerdos de las<strong> tragedias migratorias de los albaneses a Italia</strong> en los años noventa del siglo XX y más particularmente en los años 1991 y 1997. </p><p>En 1990, el particular régimen autoritario de <strong>Enver</strong> <strong>Hoxha</strong> colapsó como lo habían hecho los <strong>regímenes comunistas de Europa Oriental. Los albaneses se quedaron sin recursos para vivir en un nuevo sistema en el que no habían crecido</strong> y la presión por salir del país se hizo insostenible; la presión se hizo evidente en el episodio del barco Vlora en 1991. Lo cuenta <strong>Lea</strong> <strong>Ypi</strong>, albanesa, en su libro <em>Libre</em>, con subtítulo “El desafío de crecer en el fin de la historia”, que se comentará más adelante. </p><p>“El 8 de agosto de 1991 decenas de miles de personas se arremolinaron en el puerto de Durres. El Vlora acababa de llegar de un viaje a Cuba con un cargamento de azúcar. Fue tomado por las masas mientras estaba amarrado en el muelle esperando a que reparasen el motor principal. La muchedumbre subió a bordo y obligó al capitán a zarpar rumbo a Italia. Temiendo por su vida, el capitán decidió arrancar el barco con un motor suplementario, pero sin radar; con una capacidad de sólo tres mil personas, el Vlora zarpó aquel día con caso veinte mil. Pasó una eternidad hasta que el barco llegó al puerto de Brindisi, el mismo donde miles de personas habían desembarcado sin problemas en marzo. Desde tierra le negaron permiso al capitán para entrar en el puerto y le ordenaron que pusiera rumbo al próximo, Bari, a unos ciento diez kilómetros de distancia.  Tardaron otras siete horas en llegar hasta allí….<strong>En cubierta había un mar de gente: miles de hombres, mujeres y niños, abrasados por el sol, maltrechos por la espera en un espacio reducido</strong>, empujándose unos a otros , gimiendo, intentando desesperadamente abandonar el barco…Cuando por fin les dieron permiso para desembarcar les obligaron a todos a subir a unos autobuses y los llevaron a un estadio, donde les encerraron y les pusieron vigilancia policial. <strong>Si intentaban escapar, los detenían y les daban una paliza</strong>. Les lanzaban comida empaquetada y botellas de agua desde helicópteros. Los hombres, mujeres y niños se peleaban por hacerse con las provisiones. </p><p>Tras casi dos semanas en el estadio metieron a la multitud en autobuses. Les dijeron que los llevarían a Roma para resolver el papeleo. Pronto se dieron cuenta de que los autobuses se dirigían al puerto y los embarcaron en ferris de regreso a Albania; a los que protestaban les golpeaban”. </p><p>El <strong>Fondo</strong> <strong>Monetario</strong> <strong>Internacional</strong> había calificado a Albania en los años noventa del siglo pasado de modelo de transición hacia una economía de mercado. La transición significó una terapia de choque y la aplicación de “reformas estructurales”, es decir, <strong>cierre de fábricas y empresas, despidos y desempleo masivo</strong>. </p><p>En los años previos a 1997, varias compañías financieras ofrecieron productos que en realidad constituían una <strong>estafa</strong> <strong>piramidal</strong>; sin embargo, muchos albaneses invirtieron sus ahorros e incluso vendieron sus viviendas para dedicarlos a los productos financieros milagro; <strong>la burbuja estalló y comenzó el caos</strong>. Se produjeron disturbios en todo el país, que comenzaron en la ciudad de Vlora, se asaltaron cuarteles y se robaron muchas armas. <strong>Los enfrentamientos armados ocasionaron más de dos mil muertos</strong>; nadie, ni el gobierno ni la oposición, fue capaz de canalizar aquella revuelta. El caos produjo otra oleada emigratoria. La marina italiana blindó sus costas. El 28 de marzo de 1997, una fragata italiana interceptó, es decir, embistió una embarcación con emigrantes que habían salido del puerto de Vlora, <strong>causando la muerte</strong> <strong>de</strong> <strong>80</strong> <strong>personas</strong>. </p><p>Con el consentimiento del gobierno albanés, se formó una coalición internacional llamada Operación Alba. Siete mil soldados, en su mayoría italianos, <strong>se instalaron en Albania para “garantizar” el orden </strong>y también para impedir todos los intentos de emigración. </p><p>Lea Ypi era una joven de 17 años en 1997 y nos cuenta así sus reflexiones de entonces: “Era como retroceder a 1990. Era el mismo caos, la misma sensación de incertidumbre, <strong>el mismo hundimiento del Estado</strong>, el mismo desastre económico, pero con una diferencia. En 1990, no teníamos nada más que esperanza. En 1997, también la perdimos.<strong> El futuro era muy negro</strong>. Y, sin embargo, yo tenía que actuar como si aún existiera un futuro y tenía que tomar decisiones que me implicasen en él” </p><p>Lea Ypi es hoy profesora de Teoría Política en la London School of Economics, donde también imparte un curso sobre marxismo. El libro que ha escrito<strong> narra sus vivencias de niña en la época de Enver Hoxha</strong>, los sucesos de 1990 y 1997, hasta su salida de Albania donde no ha vuelto. </p><p>En 1990, ante el derrumbe del sistema comunista, la niña de once años reflexionaba: “Yo siempre había pensado que no había nada mejor que el comunismo. Todas las mañanas me despertaba pensando hacer algo para que llegara rápidamente; pero en 1990 todos los que habían participado en las marchas que celebraban el socialismo y el avance del comunismo <strong>se echaron a la calle para exigir su fin</strong>. Los representantes del pueblo manifestaron que las únicas cosas que habían conocido bajo el socialismo <strong>no eran la libertad y la democracia sino la tiranía y la coacción</strong>…Mis padres declararon que nunca habían apoyado al Partido, simplemente se habían aprendido sus consignas y las repetían como todo el mundo. Pero había una diferencia entre nosotros. Yo sí creía en eso y no conocía otra cosa; y de pronto me quedaba sin nada, excepto por unos fragmentos del pasado, pequeños y misteriosos, como unas pocas notas de una ópera perdida en el tiempo”. </p><p>La familia de Lea Ypi nunca vio con buenos ojos que ella estudiara Filosofía y además diera clases de marxismo, lo vieron incluso como una traición (su familia fue represaliada por el régimen comunista y sus padres vivieron bajo Enver Hoxha sin poder cumplir sus aspiraciones). </p><p>Esa acusación de traición produjo en ella la necesidad de explicar su postura y por ello escribió <em>Libre</em>. “Al principio iba a ser un libro filosófico sobre las ideas de libertad en la tradición liberal y marxista, pero cuando comencé a escribir, igual que cuando comencé a leer <em>El Capital</em>, <strong>las</strong> <strong>ideas</strong> <strong>se convirtieron en personas</strong>, en las personas que me hicieron ver quién soy; se amaban y se peleaban, tenían diferentes conceptos de sí mismo y de sus obligaciones para con los demás. Eran, como escribe Marx, el producto de relaciones sociales de las que no eran responsables, pero a pesar de ello intentaron superarlas. Creyeron que lo habían logrado. No obstante, cuando sus sueños se hicieron realidad, se convirtieron para mí en desencanto. </p><p>Para mi familia, <strong>el socialismo era sinónimo de negación</strong>, la negación de lo que querían ser, de su derecho a cometer errores y aprender de ellos, de explorar el mundo a su manera. </p><p>Para mí, <strong>el liberalismo era sinónimo de promesas incumplidas</strong>, de destrucción de la solidaridad, del derecho a heredar privilegios, de hacer la vista goda ante la injusticia. </p><p>Mi mundo está tan lejos de la libertad como de aquél del que mis padres intentaron escapar. Ambos distan mucho de ese ideal, pero sus fracasos adoptaron formas muy diferentes, y si no hacemos un esfuerzo por entenderlos, continuaremos divididos para siempre. <strong>He escrito mi historia</strong> <strong>para explicar, para reconciliar y para continuar la lucha”</strong>.</p><p><em>Libre</em>, un libro de necesaria lectura.</p><p>_______________________</p><p><em><strong>Julián Lobete Pastor </strong></em><em>es socio de</em> <em><strong>infoLibre</strong></em>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[0b814c0c-ebc8-4413-8032-86f27c894ad1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2024 19:29:19 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Julián Lobete Pastor]]></author>
      <media:title><![CDATA[Italia y Albania reviven las tragedias de Vlora]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Italia,mediterráneo,Inmigrantes,Derechos humanos,Comunismo,Liberalismo político,Socialismo,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Illa y el humanismo cristiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/illa-humanismo-cristiano_129_1864601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Durante la toma de posesión como President de la Generalitat de Catalunya,<strong> </strong>Salvador Illa tuvo la “necesidad” (pese a la brevedad de su discurso) de señalar los dos pivotes en los que se reforzará su acción de gobierno: <strong>la socialdemocracia y el humanismo cristiano</strong>. Al escucharlo, una sensación rara recorrió todo mi cuerpo y la pregunta ¿a qué viene esto? fue inevitable. </p><p>Es obvio que la presencia de <strong>socialistas de creencias cristianas</strong> en el PSOE y en el PSC es y ha sido una realidad, pero por su virtud y buen hacer en la actividad pública (especialmente de aquellos que llegaban a cargos de responsabilidad) no se les ocurría mezclar sus firmes convicciones religiosas con su actividad pública. Y los que lo han hecho como Paco Vázquez, José Bono… no son precisamente ejemplos de socialdemócratas.</p><p>Hay, sin embargo, dos ejemplos de políticos que me vienen a la cabeza cuyas acciones políticas en la toma de decisiones en relación con sus creencias privadas han tenido diferentes consecuencias: el de Ángela Merkel, de derechas y de firmes convicciones religiosas, pero jamás puestas en valor en sus 16 años de gobierno (y 21 como líder de su partido), le permitieron dar un ejemplo al mundo, diferenciando<strong> entre las legítimas creencias personales y la responsabilidad pública </strong>de un dirigente democrático. Ella, contraria al matrimonio de personas del mismo sexo, metió en el armario de su casa sus principios particulares y ejerció de Canciller de la República, permitiendo el debate en el “Bundestag”, a petición de los socialdemócratas. Permitiendo el voto en conciencia de los suyos y luego acatando sus resoluciones, convertidas en Ley. Alemania se convertía así en el país número 24 en el mundo que aprobaba el matrimonio gay. </p><p>Frente a ello, me ha sido inevitable el recuerdo del ex presidente de Ecuador Rafael Correa (de izquierdas), quien en sus 10 años de mandato se negó a proponer una de las leyes más necesarias y urgentes para acabar con la infame persecución que sufren las mujeres ecuatorianas por la justicia y parte de la sociedad, señalando que él es de <strong>convicciones religiosas firmes.</strong></p><p>Por supuesto que, en mi condición de hombre de izquierdas, valoro más el proceder de Ángela Merkel que el de Rafael Correa. La primera consiguió que en su país el colectivo LGTBI tuviera los mismo derechos que las personas heterosexuales; mientras, en Ecuador las mujeres siguen sufriendo la persecución judicial y política por soportar embarazos no deseados. Un presidente de izquierdas puso por delante sus convicciones religiosas, <strong>el humanismo cristiano.</strong></p><p>En España, la Constitución española señala en su artículo 16.3:<strong> “Ninguna confesión religiosa tendrá carácter estatal…” </strong>No obstante, resulta escandaloso el peso y la presencia del poder de la iglesia católica en todos los niveles administrativos. Ningún gobierno, en los cuarenta y seis años de democracia, ha hecho efectivo el artículo 16 de la Constitución que le obliga a revisar el Concordato firmado con el Vaticano. Concordato elaborado previo a la aprobación de la Constitución de manera secreta por ambas partes, para que quedara “atado y bien atado”.</p><p>El pueblo catalán necesita un cambio. Por ello se expresó en las urnas de la manera que lo hizo, dando por cerrado el capítulo del <em>procés</em>. Necesitaba abrir las ventanas para que entrara aire que ayudara a resolver o paliar sus problemas cotidianos (vivienda, sanidad, servicios sociales… !turismo!) Percibió en el PSC y en Salvador Illa el aire que necesitaban. Si la respuesta va a ser el “humanismo cristiano”…, pronto<strong> la frustración, acompañada de desconcierto</strong>, volverá a estar presente en las calles.</p><p><em><strong>Marcelo Noboa Fiallo</strong></em> es socio de<em><strong> infoLibre.</strong></em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[29fb6798-fe2e-4da1-bac6-162638e8464e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Aug 2024 18:12:22 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Marcelo Noboa Fiallo]]></author>
      <media:title><![CDATA[Illa y el humanismo cristiano]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Salvador Illa,Religión,Socialdemocracia,Socialismo,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bloch, Brecht y la Biblia, camino hacia la utopía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/bloch-brecht-biblia-camino-utopia_129_1846243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/e050ee7f-1efe-477f-9db2-2abe73946a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bloch, Brecht y la Biblia, camino hacia la utopía"></p><p>Corría el mes de noviembre de 1989. Por entonces yo estaba dando los últimos retoques a mi tesis doctoral sobre el filósofo de la esperanza <strong>Ernst Bloch</strong>, mientras los medios de comunicación daban la noticia de la <strong>caída del muro de Berlín</strong>. Enseguida me vino a la mente la experiencia por la que tuvo que pasar veintiocho años antes cuando se construyó el muro. Sucedió durante el verano de 1961. Desde 1949 Bloch vivía en la <strong>República Democrática Alemana</strong>. Al principio contó con un reconocimiento generalizado entre las autoridades del país. Los estudiantes le escuchaban y leían embelesados, porque <strong>rompía los rígidos esquemas del marxismo ortodoxo </strong>y aportaba frescura, calidez y, sobre todo, horizonte utópico, en una ideología revolucionaria que se había acartonado. Pero cayó en desgracia. Cuanto más crecía su prestigio entre los estudiantes del Este europeo y en los sectores de izquierda de Europa occidental, más crecía el cerco al que le sometía el aparato del <strong>Partido Comunista en la República Democrática Alemana</strong>.</p><p>La noticia de la construcción del muro de Berlín le sorprendió en la<strong> República Federal de Alemania</strong>. Su respuesta a tamaña manifestación de irracionalidad no se hizo esperar. Escribió al presidente de la Academia de las Ciencias de Leipzig, de la que era miembro, comunicándole su <strong>decisión de no volver a la República Democrática Alemana</strong>.</p><p>En noviembre de ese mismo año pronunció en la Universidad de Tubinga una conferencia con el título <em>¿Puede frustrarse la esperanza?</em> La pregunta no podía ser más pertinente, habida cuenta de que su tenaz e insobornable ideal de <strong>socialismo y libertad</strong> había fracasado. Mas para sorpresa de quienes le escuchaban, su respuesta no fue la del pesimista desencantado de todo, tampoco la del optimista ingenuo. Efectivamente, respondió, también la esperanza fundada puede quedar defraudada; y ello para honor suyo; de lo contrario no sería esperanza, sino confianza ciega. <strong>La esperanza contiene en sí misma lo precario de la frustración</strong>, pero esta no tiene por qué ser la vencedora. La esperanza puede recuperarse, reponerse de sus fracasos; ahí radica su grandeza.     </p><p><strong>La biografía de Bloch se corresponde con su filosofía de la esperanza</strong>. La esperanza constituye, para nuestro filósofo, <strong>el impulso de la utopía concreta y la determinación fundamental de la realidad</strong>. "Espera, esperanza, intención hacia una posibilidad que todavía no ha llegado a ser —asevera Bloch al comienzo de <em>El principio esperanza</em>—: no se trata sólo de un rasgo fundamental de la conciencia humana, sino […] de una determinación fundamental de la realidad objetiva en su totalidad". </p><p><strong>La esperanza es un principio presente en el proceso del mundo</strong> y en la historia humana desde siempre, aunque oculto y no desplegado en toda su riqueza y densidad: <strong>es un principio capaz de mover el mundo</strong>. Pero necesita de un guardagujas que lo guíe hacia su liberación. Y <strong>ese guardagujas no puede ser otro que el ser humano, animal utópico y ser-en-esperanza</strong>. </p><p>Corresponde a Bloch el mérito de haber formulado el <em><strong>principio-esperanza</strong></em>, cuyo origen se encuentra en la <strong>religión hebrea</strong>, como reconoce el propio filósofo de la esperanza, de origen judío, quien se inspira en la <strong>Biblia</strong>, a la que considera “cuna de la esperanza” y punto de partida de la existencia humana entendida como historia. </p><p>El acontecimiento fundante de la<strong> esperanza hebrea</strong> e incluso del nacimiento del pueblo es el <em>Éxodo</em>, muy presente en la <strong>ulterior historia de Israel </strong>y movilizador de energías utópicas en momentos de depresión colectiva, que demuestra que <strong>todo fatalismo puede ser vencido</strong>, la liberación es posible y, en definitiva, <strong>la experiencia religiosa no tiene por qué ser alienante</strong>, sino que puede desplegar lo mejor del ser humano al servicio de la liberación. Más aún, en la religión de la esperanza se esconde un rico potencial simbólico del que suelen apropiarse los señores de la religión y de la política, y del que tienen que apropiarse los marginados tornándolo potencial emancipador. </p><p><strong>El Dios de Israel apuesta por la causa de los oprimidos, que es la causa universal de la justicia</strong>. El <strong>profetismo</strong> es otro de los núcleos de la esperanza bíblica. Los profetas de Israel no se tienden en brazos del destino, sino que oponen a ese destino la libertad humana capaz de mutar el curso negativo de la historia y de anunciar un futuro nuevo a través de múltiples imágenes. Todo esto lo descubrí leyendo a <strong>Ernst Bloch</strong>, filósofo marxista ateo, que en su obra <em><strong>El ateísmo en el cristianismo</strong></em> define el cristianismo como “l<strong>a religión del éxodo y del Reino</strong>”. </p><p>En la oscuridad del presente, con un clima utópico bajo mínimos, el avance de las distopías en la realidad y en medio de una realidad frívola y depresiva como la que estamos viviendo, vuelvo constantemente a la lectura de <em>El principio esperanza</em>, de Ernst Bloch (Trotta, 2004-2007) y de la Biblia, mis dos libros de cabecera. A Bloch para insuflar esperanza en la razón, introducir optimismo militante en la acción sociopolítica y elevar el vuelo de la cultura hacia el horizonte de la utopía. “<strong>La razón -afirma- no puede florecer sin esperanza ni la esperanza puede hablar sin la razón</strong>; ambas en unidad marxista. Ninguna otra ciencia tiene futuro, ni ningún otro futuro tiene ciencia”. La vuelta a la Biblia no tiene intención arqueológica y menos aún confesional, sino utópica y emancipadora. </p><p>En una entrevista de 1928 a la pregunta por el libro que más había influido en su vida, el dramaturgo alemán <strong>Bertolt Brecht</strong> respondía sin dudarlo que era -“y se van a reír”, apostillaba- la Biblia, con la que estaba familiarizado desde su infancia y juventud ya que su padre era católico y su madre protestante. <strong>Mi libro preferido es también la Biblia</strong> porque en él se encuentra una de las más bellas colecciones de utopías que activan y dinamizan el potencial de la esperanza e impulsan sueños de Otro Mundo Posible. </p><p>__________________________</p><p><em><strong>Juan José Tamayo</strong></em><em> es teólogo de la liberación y autor de la trilogía Religión, razón y esperanza. El pensamiento de Ernst Bloch (Tirant, 2015, 2ª ed.), Invitación a la utopía. Ensayo histórico para tiempos de crisis (Trotta, Madrid, 2016, 1ª reimpresión) y ¿Ha muerto la utopía? ¿Triunfan las distopías? (Biblioteca Nueva, 2020, 4ª ed.)</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[950b4b25-cd0b-4cca-b254-c0bc73bd0620]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jul 2024 16:57:46 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Juan José Tamayo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/e050ee7f-1efe-477f-9db2-2abe73946a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62486" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/e050ee7f-1efe-477f-9db2-2abe73946a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62486" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bloch, Brecht y la Biblia, camino hacia la utopía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/e050ee7f-1efe-477f-9db2-2abe73946a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Berlín,Comunismo,Socialismo,Religión,Judíos,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP marca distancias con Milei y defiende un modelo económico centrado en "no dejar a nadie atrás"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/raiz-rechazo-milei-justicia-social-pp-explica-defienden-modelo-crecimiento-economico-prosperidad-no-nadie_1_1825572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a489bcc4-2b7e-4ff2-9f36-d9857d83b5e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PP marca distancias con Milei y defiende un modelo económico centrado en "no dejar a nadie atrás""></p><p>El <strong>portavoz del PP, Borja Sémper, ha asegurado</strong> este lunes, después de que el presidente de Argentina, Javier Milei, haya calificado la justicia social como un "monstruo horrible",<strong> que el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo defiende "un modelo de crecimiento económico, de prosperidad y de no dejar a nadie atrás"</strong>, informa Europa Press.</p><p>Así se ha pronunciado Sémper al ser preguntado si comparte las <strong>declaraciones de Milei,</strong> quien, tras verse con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso,<strong> cargó contra el socialismo, subrayando que los socialistas creen en "un monstruo horrible" llamado "justicia social".</strong></p><p>En una rueda de prensa en la sede del PP, tras la reunión del comité de dirección que ha presidido Alberto Núñez Feijóo, el portavoz ha señalado que él puede hablar del<strong> modelo que defiende el Partido Popular.</strong> "Y es un<strong> modelo de crecimiento económico, de prosperidad y de no dejar a nadie atrás</strong>", ha dicho, para añadir que con la solidaridad de todos pueden "responder también a los graves problemas sociales que existen".</p><p>Además, Sémper ha subrayado que<strong> el PP cree en una "política razonable, sensata, que trata al adversario como adversario, no como enemigo"</strong>, asegurando que España "necesita estabilidad, moderación, tranquilidad" y "políticos razonables" que "no insultan a los jueces" ni "a los periodistas".</p><p>Al ser preguntado entonces si cree que Milei cumple con esos requisitos de moderación y políticos razonables y si, por tanto, el PP nacional defiende la medalla que recibió de la Comunidad de Madrid, <strong>Sémper ha recalcado que "quien no cumple con estos requisitos es el actual presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.</strong></p><p>Por eso, ha recalcado que el <strong>jefe del Ejecutivo no está para "dar lecciones a los líderes extranjeros"</strong> y ha agregado que "menos mal" que no le ha dado por criticar al canciller alemán, Olaf Scholz, por recibir a Milei.</p><p>Por otra parte, al ser preguntado por la presencia de <strong>Ana Millán, la número tres del PP de Madrid</strong>, en un acto con Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida, pese a estar imputada por varios delitos, <strong>Sémper ha expresado su "respeto más escrupuloso y absoluto a todos los procedimientos judiciales".</strong></p><p>"Segundo, de lo que se está hablando, por lo que he tenido oportunidad de conocer, <strong>es un caso de imputación administrativa, por algún delito de corte administrativo</strong>", ha agregado Sémper, para añadir que tanto el PP de Madrid como Ana Millán han dado "respuestas".</p><p>Además, el portavoz del PP ha confesado que le sorprendía esta pregunta dado que hace una semana vieron a la mujer de Pedro Sánchez, <strong>Begoña Gómez</strong>, que está <strong>"imputada", "en el acto de conmemoración del décimo aniversario de su majestad el Rey".</strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[75fb9c57-fdbb-409a-b1c7-f64da28e962a]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jun 2024 16:53:11 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a489bcc4-2b7e-4ff2-9f36-d9857d83b5e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2137271" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a489bcc4-2b7e-4ff2-9f36-d9857d83b5e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2137271" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El PP marca distancias con Milei y defiende un modelo económico centrado en "no dejar a nadie atrás"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a489bcc4-2b7e-4ff2-9f36-d9857d83b5e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Borja Sémper,PP,Justicia,Socialismo,Madrid,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez alerta en Roma a los socialistas europeos sobre la extrema derecha: "El progreso está en riesgo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/sanchez-socialistas-europeos-extrema-derecha-progreso-logrado-riesgo_1_1731354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/68712f22-cbab-4dfb-bab3-4d387a3b2220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez alerta en Roma a los socialistas europeos sobre la extrema derecha: "El progreso está en riesgo""></p><p>El presidente del Gobierno, <strong>Pedro Sánchez,</strong> ha arengado a los líderes socialistas europeos a <strong>derrotar la "amenaza" de la extrema derecha </strong>en sus respectivos países para que la historia avance "en la dirección correcta", según ha informado Europa Press. </p><p>Una extrema derecha, ha dicho Sánchez, que en muchos territorios están <strong>apoyada por una "derecha convencional que imita sus argumentos y técnicas populistas".</strong></p><p>"Todo el progreso que hemos logrado está en riesgo", ha advertido el secretario general del PSOE durante su intervención en el acto inaugural del <strong>Congreso del Partido de los Socialistas Europeos en Roma,</strong> al que han asistido, entre otros, el canciller de Alemania, Olaf Scholz; la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen; y el primer ministro de Portugal, António Costa.</p><p>Con la vista puesta en las elecciones europeas de junio, Pedro Sánchez ha avisado, en referencia a la extrema derecha, que<strong> "los monstruos del pasado están nuevamente en las puertas" de las instituciones</strong> y, a su juicio, utilizarán el odio, la falsedad y el autoritarismo y sus "nuevas armas digiales" para alcanzar sus cometidos.</p><p>Además, ha avisado que estas formaciones<strong> "tienen aliados poderosos" dentro y fuera de Europa</strong>. Pero aún así, Sánchez cree que las fuerzas socialistas conseguirán "derrotar" a estas formaciones, por lo que ha animado a los socialistas europeos a construir "una Europa mejor" que cuente con una tecnología sólida y respetuosa a los intereses, que respete la igualdad entre hombres y mujeres, que defienda la educación, salud y vivienda de calidad y donde prime la democracia y la dignidad humana.<strong> "El tiempo nos proveerá lo correcto. Siempre lo hace", ha aseverado.</strong></p><p>También ha dedicado Sánchez unas palabras al comisario de Empleo y Derechos Sociales y candidato oficial del Partido de los Socialistas Europeos en las elecciones europeas del próximo junio, <strong>Nicolas Schmit.</strong></p><p><strong>"Eres mucho más que el candidato de los socialistas europeos,</strong> eres el candidato de los europeos que mantuvieron sus trabajos durante la pandemia, de los que beneficiaron de la Directiva sobre salarios mínimos y de las iniciativas 'Minimum Income and Care'", ha enfatizado Pedro Sánchez. </p><p>Sánchez se ha reunido en Roma este sábado con el canciller alemán, <strong>Olaf Scholz</strong>, para conversar sobre la guerra en Ucrania y <strong>"encontrar nuevas formas para seguir apoyando" a sus aliados "frente a la agresión rusa"</strong>, según ha informado Sánchez en sus redes sociales.</p><p>"Acabo de reunirme en Roma con el canciller alemán Olaf Scholz para conversar sobre la guerra en Ucrania y encontrar nuevas formas para seguir apoyando a nuestros aliados frente a la agresión rusa. El conflicto entra en una fase delicada. <strong>Debemos mostrar nuestro compromiso y determinación. La seguridad y libertad de los europeos están en juego",</strong> ha escrito Sánchez en la red social X junto a una fotografía con Scholz.</p><p>Sánchez, en otro mensaje en esta red social, también ha publicado una fotografía con Frederiksen y ha indicado que <strong>"el próximo Consejo Europeo tendrá que tomar decisiones para reforzar la economía, la defensa y la política exterior de la UE".</strong></p><p><strong>"Trabajaremos juntos para que lo haga potenciando la unidad y la justicia social que Europa tanto necesita",</strong> según la destacado Sánchez en el mismo mensaje.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[889a39db-90b0-4e86-828a-0ab5435e73b9]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Mar 2024 12:59:59 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/68712f22-cbab-4dfb-bab3-4d387a3b2220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1586498" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/68712f22-cbab-4dfb-bab3-4d387a3b2220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1586498" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sánchez alerta en Roma a los socialistas europeos sobre la extrema derecha: "El progreso está en riesgo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/68712f22-cbab-4dfb-bab3-4d387a3b2220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Socialdemocracia,Socialismo,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Petro a Milei después de que este le llamara "comunista asesino": "No tiene ni idea de qué es el comunismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/petro-responde-milei-despues-le-llamara-comunista-asesino_1_1699398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a5cbfb1b-4309-469a-b30b-a91f88bc834c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Petro a Milei después de que este le llamara "comunista asesino": "No tiene ni idea de qué es el comunismo""></p><p>El presidente de Colombia, <strong>Gustavo Petro</strong>, ha respondido a su homólogo argentino, <strong>Javier Milei</strong>, que "<strong>no tiene ni idea de qué es el comunismo</strong>" después de que el mandatario argentino asegurara que Petro es un "comunista asesino que está hundiendo a Colombia".</p><p>"No se trata, porque nos atacan de comunistas, de socialistas, de que el Estado sea el dueño del medio de producción. Claro,<strong> los que nos atacan no tienen ni idea de qué es comunismo y qué es socialismo"</strong>, ha afirmado Petro en un programa televisado, según ha recogido Europa Press. </p><p>Para Petro, el "socialismo es el modo de producir a través del cual el Estado es dueño de los medios de producción". "Eso no es lo que buscamos nosotros, <strong>nosotros creemos y queremos que los medios de producción estén en manos del pueblo</strong>, no del Estado", ha argumentado.</p><p>Las palabras de Milei han provocado <strong>una nueva crisis diplomática</strong>, con la llamada a consultas del embajador colombiano en Buenos Aires, Camilo Romero.</p><p>"Las palabras del Presidente Milei desconocen y <strong>vulneran los profundos lazos de amistad, entendimiento y cooperación</strong> que históricamente han unido a Colombia y Argentina, y que se han reforzado a lo largo de dos siglos", ha apuntado el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano en un comunicado.</p><p>"El Ministro de Relaciones Exteriores presenta su más enérgica <strong>protesta por las irrespetuosas e irresponsables declaraciones</strong> del Presidente de la República Argentina, señor Javier Milei", complementó el Ministerio de Relaciones Exteriores. </p><p>"El Gobierno de Colombia rechaza enérgicamente esta declaración, que atenta contra la honra del primer mandatario, quien ha sido elegido de manera democrática y legítima", ha indicado el Ministerio en un comunicado, tildando las declaraciones de Milei de "<strong>irrespetuosas e irresponsables</strong>".</p><p>Romero ha indicado a través de la red social X que el presidente argentino "<strong>es un hipócrita</strong>". "Mientras hoy le solicita a nuestro gobierno beneplácito para su nuevo embajador en Colombia, llama asesino al presidente Gustavo Petro", ha reprochado.</p><p>El diplomático ha recordado que Milei ha atacado ya al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y al Papa Francisco. "Podemos pensar distinto, pero la región y <strong>la hermandad histórica de nuestros pueblos deben estar por encima de las diferencias</strong>", ha agregado.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[2d765909-cc94-48a6-a2e9-daf3ac9e565b]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 16:39:37 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a5cbfb1b-4309-469a-b30b-a91f88bc834c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3867551" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a5cbfb1b-4309-469a-b30b-a91f88bc834c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3867551" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Petro a Milei después de que este le llamara "comunista asesino": "No tiene ni idea de qué es el comunismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a5cbfb1b-4309-469a-b30b-a91f88bc834c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Colombia,Javier Milei,Comunismo,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carneiro o Santos: los socialistas portugueses buscan este fin de semana al sucesor de Costa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/carneiro-santos-partido-socialista-portugal-busca-sucesor-costa_1_1666658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/bf6bff6c-a218-4148-a930-3365624b01f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carneiro o Santos: los socialistas portugueses buscan este fin de semana al sucesor de Costa"></p><p>Casi una década después de la llegada de António Costa al trono del Partido Socialista (PS), los militantes eligen este viernes y sábado un sucesor con el que aspirar a mantener el poder en Portugal, con dos principales candidatos: <strong>José Luís Carneiro, el moderado, y Pedro Nuno Santos, más radical</strong>, según informa EFE. </p><p>El vencedor tendrá la difícil tarea de llenar el hueco de Costa, que <strong>deja atrás ocho años como primer ministro</strong>, que incluyen un pacto inédito con fuerzas de la izquierda y una mayoría absoluta, y una buena reputación entre los líderes europeos, sobre todo los socialistas. Pero una investigación en su contra en un caso de irregularidades en negocios de hidrógeno y litio le llevó a dimitir el pasado 7 de noviembre, pese a que <strong>asegura que no hizo nada ilícito</strong> y tiene la conciencia tranquila, y otra persona tendrá que tomar las riendas del PS.</p><p><strong>Los militantes elegirán a su nuevo líder </strong>y el nombre que salga elegido será también el candidato socialista a primer ministro en las elecciones anticipadas del 10 de marzo.</p><p>Quien más apoyos tiene, a priori, dentro del partido es<strong> Pedro Nuno Santos, apodado </strong><em><strong>enfant terrible</strong></em><strong> </strong>del PS por su carácter combativo. El diputado y exministro de Infraestructuras, de 46 años, es desde hace años el rostro visible del ala más a la izquierda del partido, pero aun así <strong>se ha hecho con el beneplácito de figuras de pes</strong>o de todo el espectro socialista.</p><p>Le apoyan el actual presidente del partido, <strong>Carlos César</strong>; varios ministros; los<strong> hijos de Mário Soares</strong>; y figuras de peso como <strong>Francisco Assís y Manuel Alegre.</strong></p><p>Santos, que actualmente también es comentador televisivo, tiene una imagen más mediática y<strong> eso podría favorecer su éxito en las elecciones legislativas de Portugal</strong>, según los analistas.</p><p>Formó parte de varios Gobiernos de Costa y fue ministro de Infraestructuras hasta diciembre de 2022, <strong>cuando dimitió para asumir "la responsabilidad política"</strong> por una indemnización irregular pagada por la aerolínea TAP a una administradora, meses después nombrada secretaria de Estado del Tesoro.</p><p>También tiene como legado las negociaciones que en 2015 culminaron en un inédito pacto con comunistas y <strong>Bloque de Izquierda que permitió gobernar a Cost</strong>a, conocido como la <em>geringonça</em>.</p><p><strong>Santos ya ha dicho que está abierto a estudiar un nuevo pacto</strong> con la izquierda si fuese necesario para gobernar después del 10 de marzo. <strong>"Lo que pasó en 2015 tuvo, como es sabido, todo mi apoyo</strong>, y si hubiese condiciones para que lideremos una mayoría, así será", dijo a principios de mes.</p><p>El otro gran aspirante es el actual ministro de Administración Interna, <strong>José Luís Carneiro</strong>, uno de los hombres de confianza de Costa en el actual Gobierno. Carneiro, de 52 años y visto como <strong>una opción más continuista</strong>, es del ala moderada y apunta más al centro.</p><p><strong>También tiene apoyos de peso</strong>, como el presidente del Parlamento, Augusto Santos Silva; el ministro de Finanzas, Fernando Medina, o el líder parlamentario del PS, Eurico Brilhante Dias, todos nombres próximos a Costa.</p><p><strong>Fue secretario general adjunto del PS </strong>a las órdenes de Costa y en esta legislatura puede presumir de haber logrado mantenerse en una cartera tradicionalmente complicada en los Gobiernos de Portugal, Administración Interna, tras dos predecesores que acabaron dimitiendo.</p><p>Sobre el futuro, Carneiro llegó a abrir la puerta a permitir un Gobierno del conservador Partido Social Demócrata (PSD) para evitar que la ultraderecha llegue al poder, aunque en <strong>la recta final de su campaña ha defendido el "diálogo</strong>" con los partidos de izquierda.</p><p>António Costa<strong> no ha manifestado públicamente su apoyo a ninguno de los dos aspirantes</strong>.</p><p>A las elecciones del PS se presenta <strong>un tercer candidato</strong>, <strong>Daniel Adrião,</strong> aunque no se le atribuyen posibilidades de vencer. Adrião representa una línea minoritaria en el partido contraria a Costa y ya se presentó contra el actual primer ministro en 2016, 2018 y 2021, sin éxito.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[ed934231-201c-4289-be35-de0b13be4576]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2023 08:56:16 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/bf6bff6c-a218-4148-a930-3365624b01f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="639338" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/bf6bff6c-a218-4148-a930-3365624b01f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="639338" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carneiro o Santos: los socialistas portugueses buscan este fin de semana al sucesor de Costa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/bf6bff6c-a218-4148-a930-3365624b01f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Socialismo,António Costa]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
