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    <title><![CDATA[infoLibre - Fútbol]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/futbol/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Fútbol]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dime cuánto cuesta y te diré si es la original o no: el auge de las falsificaciones de las camisetas de fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/dime-cuesta-dire-si-original-no-auge-falsificaciones-camisetas-futbol_1_2234998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f4ad9af0-99ee-4524-b502-fdd74d9266a8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dime cuánto cuesta y te diré si es la original o no: el auge de las falsificaciones de las camisetas de fútbol"></p><p>Las camisetas de <a href="https://www.infolibre.es/temas/futbol/" target="_blank" >fútbol</a> se han convertido en <strong>uno de los grandes negocios alrededor de los clubes y las selecciones</strong>. Las equipaciones oficiales alcanzan ya <strong>precios de entre 100 y 200 euros</strong>, mientras, en paralelo crece un <strong>mercado de </strong><a href="https://www.infolibre.es/temas/falsificaciones/" target="_blank" >falsificaciones </a>que aprovecha la demanda de los aficionados y, especialmente, los grandes acontecimientos deportivos.</p><p>El Mundial de 2026 ha vuelto a poner el foco sobre este negocio. El pasado mes de junio una operación coordinada por las autoridades españolas con apoyo de la <strong>Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO)</strong>, <strong>Europol</strong>, <a href="https://www.infolibre.es/temas/interpol/" target="_blank" ><strong>Interpol </strong></a>y la <strong>Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF)</strong> se saldó con la <strong>incautación de más de 66.000 camisetas y kits falsificados en España</strong>. La mercancía, que pesaba más de 16 toneladas, tenía un <strong>valor estimado superior a dos millones de euros</strong> en el mercado ilícito y habría provocado un perjuicio de más de siete millones a los titulares de los derechos.</p><p>Desde la <strong>Asociación para la Defensa de la Marca (ANDEMA)</strong>, su director general, <strong>Gerard Guiu</strong>, explica que el precio de una camiseta oficial responde a distintos factores. "Hay un incremento generalizado de los costes de producción, <strong>las materias primas, la logística y la distribución</strong>", señala. A ello suma las inversiones de las marcas en "innovación, desarrollo de nuevos materiales, diseño, sostenibilidad y control de calidad".</p><p>También están los <strong>costes asociados al marketing y a la explotación comercial de los productos</strong>. Sin embargo, no existe una fórmula única que permita saber cuánto dinero acaba en manos del fabricante, del club, de los distribuidores o de las tiendas.</p><p>"Es difícil concretar una fórmula que establezca el acuerdo de cómo se realiza la repartición de los beneficios", reconoce Guiu. <strong>Cada club negocia sus propios acuerdos</strong> comerciales con el fabricante deportivo y las condiciones "pueden variar significativamente".</p><p>"El precio puede ser uno de los factores que influyen en la decisión de compra de algunos consumidores, pero no es el único ni necesariamente el más determinante", explica Guiu, que apunta también a "la enorme facilidad para <strong>acceder a ellas a través de internet y las redes sociales</strong>".</p><p><strong>Verónica Peral</strong>, experta del Observatorio Europeo de las Vulneraciones de los Derechos de Propiedad Intelectual y colaboradora de la <strong>EUIPO</strong>, apunta también al factor económico. Según los estudios del organismo europeo,<strong> un tercio de los ciudadanos considera aceptable comprar falsificaciones </strong>si el producto auténtico es demasiado caro, porcentaje que asciende hasta la mitad entre los jóvenes.</p><p>El perfil del consumidor es además cada vez más joven y digital. El 13% de los europeos reconoce haber comprado deliberadamente falsificaciones en los últimos 12 meses, porcentaje que <strong>aumenta hasta el 26% entre los jóvenes de 15 a 24 años</strong>. Entre este grupo, la ropa y los accesorios están entre los productos falsificados que más se compran.</p><p>El impacto económico del mercado de falsificaciones no se limita a las ventas que dejan de realizar las marcas. Según los datos de la EUIPO facilitados por ANDEMA,<strong> las falsificaciones provocan la pérdida de alrededor de 160.000 empleos al año </strong>en el sector textil de la Unión Europea, 11.000 de ellos en España.</p><p>En el sector deportivo español, las pérdidas económicas ascienden a 84 millones de euros anuales, aproximadamente el 12,5% de las ventas. La cifra, sin embargo, no incluye productos tan relevantes en este mercado como las camisetas de fútbol o las zapatillas deportivas, por lo que<strong> no permite medir por sí sola el impacto total de las falsificaciones vinculadas al fútbol</strong>.</p><p>Peral subraya que el perjuicio tampoco se limita a las empresas. El mercado de falsificaciones "erosiona empleo y recaudación fiscal, alimenta una economía sumergida y actúa como <strong>financiador y facilitador de redes de delincuencia organizada y de policriminalidad</strong>".</p><p>El negocio también ha cambiado de canal. La venta de camisetas falsificadas<strong> ya no depende únicamente de puestos ambulantes o mercadillos</strong>. Las redes sociales y las plataformas de comercio electrónico permiten contactar directamente con los compradores y reaccionar con rapidez ante los productos que generan más demanda.</p><p>"Durante años <strong>vinculábamos las falsificaciones a los mercadillos y paseos marítimos, pero el paradigma ha cambiado</strong>", explica Guiu. "Hoy los principales canales de distribución son el comercio electrónico y las redes sociales".</p><p>La <a href="https://www.infolibre.es/temas/guardia-civil/" target="_blank" >Guardia Civil</a> coincide en este diagnóstico. La teniente <strong>Raquel Herrero</strong>, jefa de la Sección Delictiva de Propiedad Industrial e Intelectual del Grupo de Delitos Económicos, señala que las redes pueden detectar rápidamente qué camisetas generan mayor interés y realizar pedidos de grandes cantidades para venderlas después mediante redes sociales, páginas web y plataformas de comercio electrónico.</p><p>El entorno digital permite que un vendedor llegue a cientos de potenciales compradores <strong>sin necesidad de disponer de un establecimiento físico</strong>. Para los investigadores, esto obliga a seguir perfiles, envíos, mercancías y movimientos económicos.</p><p>Una parte importante de las falsificaciones procede de países asiáticos, especialmente <a href="https://www.infolibre.es/temas/china/" target="_blank" >China</a>. Pero la Guardia Civil ha detectado una evolución en el funcionamiento de estas redes.</p><p><strong>"Ya no podemos hablar exclusivamente de redes importadoras"</strong>, explica Herrero. Algunas organizaciones<strong> importan productos sin terminar y realizan en España los acabados finales</strong>, incorporando posteriormente etiquetas, pegatinas o logotipos. Con este sistema, resulta más complicado detectar la falsificación en las fronteras.</p><p>La <strong>operación Cleantrade</strong> permitió localizar más de 15 puntos <strong>relacionados con el almacenamiento, distribución y venta de las prendas</strong> en ciudades como <a href="https://www.infolibre.es/temas/madrid/" target="_blank" >Madrid</a>, <a href="https://www.infolibre.es/temas/barcelona/" target="_blank" >Barcelona</a>, <a href="https://www.infolibre.es/temas/malaga/" target="_blank" >Málaga</a>, <a href="https://www.infolibre.es/temas/elche/" target="_blank" >Elche </a>y Dénia. Las camisetas intervenidas estaban destinadas tanto a mercados callejeros como a canales digitales.</p><p>Los grandes acontecimientos deportivos concentran la demanda en periodos muy cortos y ofrecen a las redes de falsificaciones <strong>una oportunidad para multiplicar sus ventas</strong>. El Mundial de 2026 amplía ese mercado potencial al contar con 48 selecciones y tres países anfitriones.</p><p>Para ANDEMA, este tipo de operaciones muestran solo una parte del problema. <strong>"El mercado de las falsificaciones es global, organizado y muy dinámico"</strong>, señala su director general. Las redes adaptan rápidamente sus canales de distribución, especialmente en internet, lo que dificulta su persecución.</p><p>La Guardia Civil advierte además de que estas investigaciones pueden destapar <strong>estructuras relacionadas con fraude fiscal, blanqueo de capitales, contrabando u otros delitos</strong>. El negocio de las camisetas falsas, por tanto, ya no se limita a la venta ambulante: combina importación, fabricación, distribución física y comercio digital.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 04:01:24 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Sara Carrasco]]></author>
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      <title><![CDATA[El fútbol como anestesia social, escaparate del poder y negocio sin tarjeta roja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/futbol-anestesia-social-escaparate-negocio-tarjeta-roja_129_2234886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/85eb61fe-916d-4a2c-a626-29c8033b7348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fútbol como anestesia social, escaparate del poder y negocio sin tarjeta roja"></p><p>Cuando era niño, a mí me gustaba el fútbol. Me gustaba sin preguntas, como gustan las cosas a esa edad: un balón, dos piedras haciendo de portería y la tarde entera por delante. Entonces el fútbol todavía cabía en un descampado. <strong>No necesitaba jeques, fondos de inversión, casas de apuestas ni presidentes de federación entrando por la puerta trasera de un hotel.</strong></p><p>Después uno crece. Y descubre que <strong>detrás del marcador hay otro resultado que nunca aparece en pantalla.</strong></p><p>El fútbol es el mayor congregador de masas de nuestro tiempo. Una religión sin dios, pero con himnos, templos, liturgias, mártires y milagros en el minuto 90. Millones de personas pueden discutir durante una semana sobre un fuera de juego de tres centímetros y no encontrar diez minutos para hablar de sus salarios, de la vivienda, de la precariedad o de la escuela pública. No porque sean estúpidas, sino porque están cansadas. <strong>Y el cansancio también necesita anestesia.</strong></p><p><strong>El fútbol no crea la miseria, pero sabe administrarle 90 minutos de olvido.</strong> Es el otro opio del pueblo: legal, televisado y patrocinado por una casa de apuestas. Al trabajador que llega roto a casa, al joven sin horizonte y al pensionista que cuenta los euros se les ofrece una victoria prestada. Su equipo gana y, durante unas horas, también parece ganar él. El lunes continuará con el mismo sueldo, el mismo alquiler y la misma incertidumbre, pero podrá decir que "hemos ganado". <strong>El plural es una de las grandes genialidades comerciales del negocio. Los beneficios son de ellos; las derrotas, curiosamente, son nuestras.</strong></p><p>No hay nada reprochable en buscar alegría. Lo indecente es que el poder conozca tan bien nuestras frustraciones y las convierta en audiencia, consumo y obediencia. <strong>Un ciudadano que grita ante el televisor resulta mucho menos incómodo que uno que pregunta.</strong> El poder siempre ha sentido debilidad por las multitudes, especialmente cuando están mirando en la dirección equivocada.</p><p>En el centro del espectáculo aparecen 22 hombres corriendo detrás de un balón y cobrando cantidades que un médico, una investigadora o un profesor no reunirán en varias vidas. No es culpa exclusiva de los futbolistas. Ellos simplemente ocupan la parte más visible de una maquinaria obscena. <strong>El problema es una sociedad que confunde el precio con el valor</strong> y termina creyendo que marcar un gol constituye una contribución social superior a curar una enfermedad, cuidar a una persona dependiente o enseñar a leer.</p><p>Un futbolista puede emocionar, entretener y ejecutar proezas admirables. Pero no salva vidas por darle una patada prodigiosa a un balón. No construye hospitales, no descubre vacunas y no mejora la educación pública. <strong>Cobra fortunas porque genera fortunas, no porque aporte a la sociedad en la misma proporción.</strong> El mercado, que tiene la sensibilidad de una calculadora, ha decidido que un delantero vale más que mil enfermeras. Y todavía hay quien llama a eso meritocracia sin que se le escape la risa.</p><p>Además, el fútbol fue hasta hace muy poco un territorio reservado a los hombres. <strong>No solo jugaban ellos: mandaban ellos, narraban ellos, opinaban ellos y utilizaban a las mujeres como decoración del espectáculo.</strong></p><p>En 1921, la Federación inglesa llegó a prohibir que las mujeres jugaran en los campos de sus clubes, relegándolas durante casi medio siglo. No fue una anécdota, sino <strong>la expresión perfecta de una cultura que consideraba natural que los hombres ocuparan el césped y las mujeres, como mucho, la grada.</strong></p><p>El crecimiento actual del fútbol femenino demuestra que nunca faltó talento; <strong>faltaron permisos, instalaciones, dinero y respeto.</strong> Incluso cuando las mujeres comenzaron a llenar estadios y ganar campeonatos, algunos dirigentes siguieron tratándolas como invitadas en una propiedad masculina. La vieja masculinidad futbolera —tribal, ruidosa y convencida de que llorar por una derrota es viril, pero llorar por la vida es sospechoso— no desaparece porque una federación coloque una pancarta sobre la igualdad.</p><p>La relación entre fútbol y poder tampoco es nueva. <strong>El Mundial de Argentina de 1978 constituye uno de los capítulos más siniestros.</strong> Mientras la selección argentina avanzaba hacia el título, la dictadura de Jorge Rafael Videla secuestraba, torturaba y asesinaba. A poca distancia del estadio Monumental funcionaba la ESMA, uno de los principales centros de detención y exterminio del régimen. <strong>Los gritos de los estadios convivían con los gritos que nadie quería escuchar.</strong></p><p>La junta utilizó el Mundial para exhibir una Argentina feliz, ordenada y unida. Y buena parte del mundo aceptó la representación. Se disputaron los partidos, acudieron las delegaciones y las cámaras enfocaron el césped. La dictadura obtuvo su celebración y la FIFA cumplió su calendario. Miles de desaparecidos no fueron suficientes para suspender el espectáculo. La historia está ampliamente documentada, pero seguimos hablando de aquel torneo como una competición deportiva con una incómoda nota al pie. <strong>Tendría que ser al revés: fue una operación de propaganda con algunos partidos de fútbol en medio.</strong></p><p><strong>Qatar 2022 demostró que la lección no se había olvidado, sino perfeccionado.</strong> Las monarquías del Golfo comprendieron que un Mundial, un gran club europeo o una colección de estrellas envejecidas podían hacer más por su imagen internacional que cien embajadas. El procedimiento es sencillo: <strong>se compra prestigio deportivo y se utiliza para cubrir con césped la ausencia de libertades.</strong></p><p>Los estadios de Qatar fueron levantados por trabajadores migrantes sometidos a abusos laborales, salarios impagados y condiciones peligrosas. Un año después del torneo, Amnistía Internacional seguía denunciando la falta de reparación para muchos de ellos. Pero el balón rodó, las marcas sonrieron y los dirigentes pidieron que no se mezclara el fútbol con la política. <strong>Resulta fascinante: quienes utilizan el fútbol para blanquear un régimen son los primeros en exigir que el deporte permanezca al margen de la política.</strong></p><p>Cuando varias selecciones europeas quisieron llevar el brazalete <em>OneLove</em> contra la discriminación, la FIFA amenazó con sanciones deportivas. <strong>La valentía institucional duró exactamente hasta que apareció una tarjeta amarilla en el horizonte.</strong> Los derechos humanos quedaron en el vestuario; tenían la equipación equivocada.</p><p>La corrupción completa el paisaje. En 2015, el Departamento de Justicia estadounidense acusó a altos cargos de la FIFA y a ejecutivos de empresas deportivas dentro de una trama de sobornos vinculada a derechos comerciales y competiciones. La primera causa incluyó 47 cargos contra nueve responsables del fútbol y cinco empresarios; meses después llegaron nuevas acusaciones contra otros 16 dirigentes.</p><p><strong>No eran unas cuantas manzanas podridas. Había ya más manzanas podridas que frutero.</strong> Durante años, la organización que presumía de proteger la pureza del deporte se comportó como una agencia de negocios con himno propio. Los países competían por organizar torneos, las empresas por comprar derechos y los intermediarios por encontrar el sobre adecuado. <strong>La pelota era redonda; las comisiones, mucho más discretas.</strong></p><p>El Mundial de 2026, el último disputado, confirmó que cambiar de escenario no equivale a cambiar de moral. Celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, fue presentado como una fiesta abierta al mundo. Sin embargo, antes de comenzar ya había selecciones, trabajadores y aficionados divididos según su pasaporte. Las restricciones estadounidenses afectaron especialmente a países clasificados como Haití, Irán, Senegal y Costa de Marfil. Un árbitro somalí con visado válido fue rechazado en la frontera; el delantero iraquí Aymen Hussein permaneció horas retenido e interrogado, y miembros de distintas delegaciones encontraron obstáculos para entrar en el país. <strong>Algunos equipos llegaron como invitados. Otros, como sospechosos.</strong> El fútbol une al mundo, sí, pero conviene llevar la documentación en regla y haber nacido en el lugar adecuado.</p><p>La parte más reveladora llegó cuando el presidente Donald Trump intervino públicamente para pedir que se revisara la sanción del estadounidense Folarin Balogun. La FIFA suspendió el castigo y aseguró que sus órganos actuaban con absoluta independencia. <strong>Una independencia tan robusta que se modificaba después de una llamada desde la Casa Blanca.</strong> Para completar la estampa, el presidente de la FIFA recomendó a los críticos que se relajaran. Algunos dirigentes confunden la neutralidad con guardar silencio delante del poderoso.</p><p>También hubo entradas para la final a precios de varios miles de dólares, reventas delirantes y pausas de hidratación aplicadas incluso en estadios climatizados, sospechosamente adecuadas para insertar publicidad. <strong>El deporte necesitaba agua; las televisiones, anuncios. Milagrosamente, ambos intereses coincidieron.</strong> Las principales controversias del torneo enseñaron más sobre quienes gobiernan el negocio que muchos de los partidos.</p><p>El fútbol proclama valores hermosos: esfuerzo, compañerismo, reglas iguales para todos, respeto al adversario. <strong>El negocio que lo controla practica justamente los contrarios: privilegios, opacidad, desigualdad y sumisión al dinero. </strong>Esa es la gran estafa moral. Se utiliza el lenguaje del deporte para legitimar una industria que hace tiempo dejó de comportarse deportivamente.</p><p>No se trata de prohibir el fútbol ni de despreciar a quien lo disfruta. Se trata de mirarlo sin arrodillarse. <strong>De recordar que ningún gol debe tapar una cárcel, que ninguna copa limpia la sangre y que ninguna camiseta convierte una dictadura en un país respetable.</strong> El fútbol puede seguir siendo una fiesta, pero una fiesta no debería servir para silenciar lo que ocurre fuera del estadio.</p><p><strong>Cuando era niño, a mí me gustaba el fútbol porque solo veía un balón. </strong></p><p><strong>Ahora sé que, detrás de él, corren demasiados intereses. </strong>Y algunos llevan las manos mucho más sucias que las botas.</p><p>________________</p><p><em><strong>Carlos Brage </strong></em><em>es socio de</em><em><strong> infoLibre</strong></em>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Carlos Brage ]]></author>
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      <title><![CDATA[Disidencia y silencio en política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/disidencia-silencio-politica_129_2234633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ab609d95-5995-4a3e-ae80-5ba09a862041_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Disidencia y silencio en políticaI"></p><p>La figura de <strong>Lamine Yamal, orando según el rito musulmán en medio de la batahola de jugadores de ambos equipos</strong>, quedará como una de las imágenes más valiosas del reciente Mundial de fútbol.</p><p>Esa imagen simboliza <strong>la disidencia del silencio dentro del ruido del espectáculo</strong>: darle la espalda a un mundo desquiciado que ya no sabe vivir sin gritar. La posibilidad de apartarse de la corriente mayoritaria y construir un espacio propio, diseñando y habitando modos de ser y de estar silenciosos, pero rotundos.</p><p>¿Nos puede servir el comportamiento de Yamal para reflexionar acerca de una posible conducta de las izquierdas y del "progresismo" en medio de la cacofonía dominante en la esfera pública? ¿Sirve de algo seguir gritando en medio del bullicio continuo e insano de los medios y las redes digitales? ¿Es realista pensar que <strong>la identidad y el discurso de las izquierdas</strong> puedan transmitir algo verdadero y valioso en medio de la algarabía ruidosa y caótica en que se ha convertido nuestra vida social? ¿Es solo cuestión de gritar más alto? ¿Tenemos algo que decir que no sea responder horrorizados ante los errores y horrores con los que nos invaden día a día las extremas derechas? ¿O, por el contrario, <strong>es mejor hablar solo cuando nuestras palabras sean mejores que el silencio</strong>?</p><p>El despliegue victorioso del discurso y las prácticas de las extremas derechas en el mundo es una obviedad trágica. <strong>El péndulo de la historia está de su lado.</strong> Esto no es derrotismo. Es un principio de realidad básico. Las actuales derechas promueven una identidad incompatible con la vida común; eso lo sabemos. Pero <strong>el discurso de las izquierdas ha perdido capacidad utópica</strong> y, por lo tanto, capacidad apelativa y convocante. Se somete a las reglas del juego del adversario y no es audible en medio del barullo masivo.</p><p>Hablamos de <strong>un silencio estratégico, no táctico</strong>. No del que espera la siguiente declaración o conferencia de prensa del adversario para cuestionarlo. Se trata de salir del escándalo estridente en política y de la política del escándalo. Hablamos de un silencio moral frente a la inmoralidad del ruido autoritario, para reorganizar la vida en común.</p><p>En todas las sociedades hay mecanismos de cierre y apertura frente al ruido semántico. La actual fase del capitalismo se sostiene en la aceleración, las agitaciones y las obsolescencias informativas, que por su exceso y ubicuidad se convierten en estridencias sin sentido. <strong>Las sociedades están generando más ruido del que pueden soportar.</strong> El autoritarismo, el supremacismo y la xenofobia son la respuesta de las derechas frente a la falta de sentido provocada por el ruido social que el mismo capitalismo ha producido.</p><p>El desafío no es construir una identidad bulliciosa copiando a la de las derechas y en sus mismos espacios, sino diseñar y habitar una identidad calma pero firme, tejedora de vínculos y confianzas en espacios propios. Se trata de construir una presencia que, replegándose y sin ruido, produzca lazo social y sentido compartido. <strong>No se trata de callarse</strong>, sino de renunciar a una locuacidad redundante y obsolescente, y optar por <strong>la disidencia del silencio frente a la estrategia del grito</strong>.</p><p>__________________</p><p><em><strong>Adolfo Estrella</strong></em><em> es socio de </em><em><strong>infoLibre</strong></em><em>.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 04:01:31 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Adolfo Estrella]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Selección Fútbol España,Fútbol,Izquierda,Extrema derecha,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Las rojas que no fueron (II): Nuestra parte en las muertes de Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/rojas-no-ii_129_2234682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/93d5efea-e646-4fa3-85df-f90a89753f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las rojas que no fueron (II): Nuestra parte en las muertes de Ceuta"></p><p><em><strong>Esta vez la vida que no puede ser empieza en el agua de Ceuta y termina en el fondo de ese mismo mar</strong></em><em>, con una mujer que quería jugar al fútbol y no la dejaron llegar a la otra orilla.</em></p><p><strong>Esta semana han muerto en Ceuta un centenar de personas</strong>, una cifra que sube cada vez que entre las chanclas de playa que flotan a la deriva aparece otro cuerpo inerte. <strong>Impresiona el pasmo con el que contemplamos muerte y verano</strong>, como si ya fueran la misma cosa o, más bien, como si la primera de unos fuera la condición del segundo para los otros; como si lo normal fuera el mucho miedo que da el poco dinero que traen unos bolsillos, al mismo tiempo que a nadie se le pasa por la cabeza hablar de invasión cuando en el puerto de Barcelona desembarcan en un solo día miles de turistas de crucero, eso sí, estos con los bolsillos llenos.</p><p><a href="https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/rojas-no-i-ana-carmona-nita-futbolista-malaguena_129_2228008.html"  >Esta serie hablaba de las rojas que no fueron</a>, mujeres de la República a las que la dictadura no dejó ser. Con Ceuta no puedo usar el pasado, ya que lo de estas mujeres no es lo que no fue, es lo que no puede ser, ahora, mientras escribo. <strong>No eran rojas como Nita sino personas migrantes, negras, subsaharianas, y la frontera las mató igual</strong>. Son las rojas negras que no pueden ser y escribo esto para salir de ese pasmo, y reconocer nuestra parte de responsabilidad en todo ello.</p><p>Una de ellas (quizás una de las muertes de la que más se ha hablado en redes sociales, maldito el morbo y la nula capacidad que tenemos para empatizar con lo ajeno) se llamaba<strong> Faten Ben Amar El Azizi</strong>. Jugaba al fútbol en el <strong>Mogreb Atlético Tetuán</strong> y <strong>se ahogó esta semana intentando cruzar a nado a Ceuta</strong>. Su club la despidió recordando que su sueño terminó antes de empezar, que no buscaba fama ni aventura, solo una vida mejor al otro lado. </p><p>Leyéndolo me dio hasta vergüenza recordar que la semana pasada le inventé a Nita, otra futbolista, el gol que la dictadura no la dejó marcar, y avisé de que era mentira, porque, a los 90 años de muerta, la ficción ya no le hace daño a nadie. </p><p>A Faten no me atrevo a inventarle nada. Podría haber sido hoy una Nita, jugar, envejecer y marcar en algún campo; pero no es Nita, es Faten, y está en el fondo del mar. A Nita la imposibilidad de ser le vino por ser mujer en una España en blanco y negro. <strong>A Faten le viene por ser mujer, pero también por migrante y pobre, todo a la vez, una imposibilidad que se multiplica exponencialmente hasta terminar en muerte</strong>. Como para no hablar de interseccionalidad cuando representarla parece que, literalmente, mata. Lo mínimo para mostrar nuestro respeto ante estas muertes es, de nuevo, reconocer que las condiciones para que se dieran empezaron mucho antes de que Faten decidiera lanzarse al mar y tienen todo que ver con el pasado colonial de una Europa más preocupada hoy por recrudecer sus fronteras que por reparar el daño.</p><p>Con Marruecos, España tiene una deuda larga. Tuvo allí un Protectorado, gaseó a la población civil del Rif en los años 20 y, lejos de haberlo reconocido,<strong> hemos terminado por construir una relación más bien perversa y opuesta a esa lógica a la que apunta lo decolonial</strong>. España paga a Marruecos —y Europa con ella— para que le haga de guardia de fronteras, para que detenga en sus playas y en su desierto a quienes, de otro modo, llegarían hasta aquí. </p><p>Le hemos subcontratado el trabajo sucio, lo cual no vuelve inocente a Marruecos, que <strong>abre y cierra el grifo de la migración según le conviene, casualmente cada vez que España le molesta</strong>. Que el vecino sea cínico no nos exime de la parte que nos toca: haber levantado una frontera que mata y haber pagado para no verla. Y ni siquiera esto basta para comprender la magnitud de nuestra responsabilidad. Para salir de ese pasmo conviene hacer aún más memoria.</p><p><strong>Porque la deuda no acaba en Marruecos: abarca todo el continente. </strong>Y por ello nunca, mientras no se haga justicia al respecto, se recordará lo suficiente que el Sáhara Occidental fue, entre 1958 y 1976, la provincia número 53 de España, con DNI, con funcionarios saharauis; tan provincia como cualquier otra, según el decreto. Y en 1975, con la Marcha Verde encima y Franco agonizando, España firmó unos acuerdos que repartían aquello entre Marruecos y Mauritania y se marchó, haciendo a sus habitantes dos cosas a la vez que siguen sin nombrarse: por un lado les quitó la nacionalidad que ella misma les había dado y, por otro, <strong>les robó el país propio que la descolonización les debía, el referéndum prometido que nunca se celebró</strong>. </p><p>La periodista saharaui Ebbaba Hameida lo dice sin rodeos: <strong>los saharauis son los refugiados de España</strong>. Y Laura Casielles, en <em>Arena en los ojos</em>, recuerda que la ley de memoria vigente, la que sí nombra las cunetas del franquismo, no menciona ni una sola vez el colonialismo en el Sáhara, ni en Marruecos ni en Guinea. Dice también Casielles que solo reconociendo lo que se hizo se puede imaginar otra manera de estar en el mundo. Por Faten, por todas, por estar cada vez más cerca de que esas vidas sean vivibles, voy a imaginarla.</p><p>En esta ucronía, Europa no se aferra a las colonias: las suelta de verdad. Se celebran referéndums y el Sáhara, entre otros, se convierte en un país, uno con bandera propia, fronteras propias y embajadas que contestan al teléfono. <strong>La República Árabe Saharaui Democrática, que en nuestro mundo existe solo a medias</strong>, sobre el papel y no sobre la tierra, en el otro mundo existe plenamente. Es un país y no va a ser el único que aparece en ese mapa, porque ese proceso de descolonización habría llenado el norte de África —el país de Faten incluido— de Estados que no llegaron a ser o llegaron rotos y expoliados, siendo esa la condición perfecta para que sus habitantes sigan muriendo ahogados.</p><p>En ese mapa, Faten es de algún sitio que no la expulsa. Mientras que a Nita el otro mundo le daba un estadio lleno, a Faten le da recursos, capacidad económica plena, un pasaporte que abre puertas en vez de cerrarlas y la posibilidad de cruzar el mar como lo cruzan quienes tienen  papeles: enseñando uno y pasando. <strong>No sueña con Europa; no le hace falta</strong>. En ese mundo, Europa no es la salvación ni la tumba: es el vecino de enfrente y, si un día viene, viene de visita, de crucero si le da la gana —aunque tremenda horterada—, con una vida que tiene verano y no muerte.</p><p>Pero ese mundo no llegó, porque la deuda sigue sin pagarse. Europa hizo la colonia y <strong>ahora vigila la orilla para que aquellos a quienes empobreció no crucen. </strong>Y a esa cuenta pendiente la llama crisis migratoria, como si el muerto fuera un imprevisto y no el final previsible de un saqueo que nunca se saldó. Reconocer eso, salir del pasmo, es lo mínimo, aunque no baste.</p><p>Las rojas, las nadie, fueron aquellas mujeres a las que mató una dictadura que ya no está. No nos pueden resultar ajenas las que intentan tener otra vida hoy. Faten es una mujer a la que mata una frontera que seguramente sería completamente diferente si el mundo no estuviera ordenado por las necesidades y<strong> las ausencias de responsabilidad de una Europa racista y colonial</strong>. </p><p>________________</p><p><em><strong>Ángela Rodríguez 'Pam' </strong></em><em>es ex secretaria de Estado de Igualdad.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 16:57:07 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángela Rodríguez Pam]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las rojas que no fueron (II): Nuestra parte en las muertes de Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Ceuta,Marruecos,Colonial,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[90 años sin Bebel García, el futbolista del Deportivo fusilado por “idealista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/90-anos-bebel-garcia-futbolista-deportivo-fusilado-idealista_1_2233129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1f5186e7-bf56-42f2-ab89-2f18893efe5b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="90 años sin Bebel García, el futbolista del Deportivo fusilado por “idealista”"></p><p><strong>“Bebel es zurdo para jugar y para pensar”</strong>. En uno de los relatos que componen el libro <em>Espejos: una historia casi universal</em>, Eduardo Galeano elevó a mito la figura de un exfutbolista del Deportivo apenas conocido. Su figura, como la de tantos represaliados, había sido prácticamente borrada de la historiografía por décadas de dictadura y unas pocas más de olvido forzado.</p><p>En aquel 2008, con la publicación de la obra, <strong>el autor uruguayo relató en unas pocas líneas una historia de rebeldía e insumisión </strong>acorde con el personaje pero ya sin testigos que la corroborasen. Bebel García, poco antes de ser fusilado por los golpistas, mandó parar y meó frente a sus verdugos. “Se desabrocha la bragueta, lentamente, botón tras botón, y de cara al pelotón echa una larga meada. Después, se abrocha la bragueta: ‘Ahora sí’”, cuenta Galeano de un hecho que navega entre la leyenda y las vivencias escondidas de la posguerra.</p><p>Fue el <strong>29 de julio de 1936, hace hoy 90 años, pocos días después del golpe militar</strong> y del inicio de la Guerra Civil. En el Campo da Rata, al pie de la Torre de Hércules, donde tantos murieron fusilados por una represión que solo en la comarca de A Coruña asesinó a más de 550 personas. La historia de la meada era de las que circulaba en la ciudad o en la familia de Bebel, uno de los conocidos hermanos de la Lejía. Selva, su sobrina, relató en una entrevista a Praza.gal que<a href="https://praza.gal/movementos-sociais/selva-garcia-non-queria-vir-galicia-seguia-a-provocarme-terror" target="_blank" > ella misma había explicado la anécdota a Galeano</a> antes de que el escritor investigase y la plasmase en su libro.</p><p>Rodrigo García Vizoso, mito deportivista, portero en los años 20 y 30 y luego entrenador del club, insistía en la historia que rodeaba el fusilamiento del que había sido su compañero en el equipo blanquiazul y a quien consideraba<strong> “un tipo genial, gran persona, oro de ley, todo un idealista”</strong>. “Lo quitaron de en medio por eso. Tenía tanto coraje que antes de que le disparasen, fue y se puso a mear delante del pelotón. <strong>Os lo juro. Fue de este modo</strong>”, explicaba en <em>Historia do Deportivo</em> (Flores y Mejuto, Xerais, 1993). En el mismo libro en el que otros testigos aseguran que Bebel bajó del coche camino de la muerte “cantando un tango”.</p><p>Antes de la sublevación militar y del inicio de la Guerra Civil, Bebel destacó en numerosos deportes y <strong>militó en el Deportivo varias temporadas, jugando los campeonatos gallegos de la época y también varias campañas en Segunda División</strong>, anotando más de una decena de goles. Curiosamente, era un destacado extremo derecho que priorizaba —como relataban sus compañeros— su activismo político. Situado en la orilla contraria. “Tenía unas condiciones fabulosas para el fútbol pero en la cabeza tenía otras cosas”, relataría el mismo Vizoso para <em>La Voz de Galicia</em> en 2008.</p><p>Implicado en numerosas acciones políticas, muchas no exentas de la violencia que marcaba la convulsa época, y miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas, de las que era secretario e impulsor su hermano mayor, Bebel siempre fue reconocido por su arrojo, valentía y una cierta inconsciencia. En 1935 había sido detenido por llevar a cabo, con otro grupo de hombres, “ejercicios de formación” y “entonar cantos subversivos”. <strong>“Siempre insistía en lo mismo: tenemos que transformar el mundo porque es injusto con los oprimidos”</strong>, contaba también Vizoso, figura futbolística de principios del siglo XX vinculada a la tradición anarquista de su familia.</p><p>Bebel fue detenido en Guitiriz poco después del golpe militar cuando escapaba hacia Asturias, recluido en la cárcel provincial —cerca de la casa donde vivía la familia en Monte Alto—, juzgado por rebelión militar y finalmente fusilado el 29 de julio. Tenía 22 años. <strong>“Fue ejecutado en virtud Consejo Guerra sumarísimo”, </strong>dice el expediente “de orden público” en el que los golpistas reflejaron su fusilamiento.</p><p>Junto a él fue asesinado su hermano France, de 24 años. Un tercero, Jaurés, también fue encarcelado y aunque en un comienzo no fue fusilado por ser menor de edad, finalmente apareció muerto, también en el Campo da Rata. Un cuarto hermano, José —Pepín—, de 25 años, fue juzgado por sedición pero consiguió huir en un barco pesquero y se unió a las tropas republicanas; tras el final de la guerra, se exilió en América del Sur.</p><p>Naturales todos de Ribadeo, eran apodados los de la Lejía por trabajar en una fábrica de producción y distribución de lejía, negocio familiar creado por su padre, <strong>de fuertes convicciones socialistas y desterrado de A Mariña</strong> <strong>por sus ideas</strong>. De ahí el nombre de sus hijos: Bebel se llamaba así en homenaje a August Bebel —cofundador del SPD alemán y figura relevante del movimiento obrero y marxista— y en la familia también estaban Voltaire o Berthelot.</p><p>Los hombres de una familia de ocho hermanos se vincularon desde muy jóvenes a formaciones marxistas y se movilizaron contra el fascismo y luego contra el golpe militar, participando en la defensa del Gobierno civil de A Coruña. Bebel y su hermano France fueron de los primeros fusilados en la ciudad, en esa península de la Torre de Hércules donde cientos vertieron sangre. A unos metros del cementerio de San Amaro,<strong> donde reposa su cuerpo pese a que hasta hace menos de dos años no se sabía con certeza. Ni mucho menos el lugar exacto.</strong></p><p>Selva García, la sobrina de Bebel e hija de José, siempre denunció que los tres hermanos asesinados estaban en una fosa en el cementerio, bajo montones de nichos, sin placa ni identificación posible para poder honrarlos. Hace casi una década, el investigador y miembro de la CRMH de A Coruña, Rubem Centeno, <strong>llevó a cabo pesquisas que partieron de una búsqueda personal</strong> —el lugar en el que habían sido dejados los restos de su tío abuelo— y que acabó dando lugar, en 2024, a una <a href="https://praza.gal/acontece/as-foxas-comuns-da-coruna-unha-investigacion-localiza-os-restos-de-250-asasinados-polo-franquismo" target="_blank" >lista de 250 personas asesinadas en 1936 y enterradas en fosas en San Amaro.</a></p><p>La investigación <strong>permitió fijar el lugar en el que se encuentran los restos de Jaurés, Bebel y France García</strong>, los hermanos de la Lejía; también los de los<a href="https://memoriadacoruna.gal/homenaxe-aos-fusilados-do-portino/" target="_blank" > fusilados de O Portiño</a> o los <a href="https://gl.wikipedia.org/wiki/M%C3%A1rtires_de_Brens" target="_blank" >de la fábrica de Brens</a>, y así hasta unos 250 nombres. El exfutbolista es uno más —ahora símbolo y antes casi anónimo— de una lista de personas, varias de ellas sí trasladadas a nichos, entre las que se encontraban Joaquín Martín Martínez, secretario del Concello de A Coruña y vocal de la Liga de Derechos del Hombre; José Pérez Ferreño, concejal de Cambre; Antonio García Pita, alcalde de Sada; Francisco Pérez Carballo, gobernador civil de A Coruña; Eugenio Carré Naya, maestro e hijo de Uxío Carré Alvarellos; Pedro Galán, concejal en A Coruña por el Partido Galeguista; o el padre y un hermano de Pucho Boedo.</p><p>En breve, muy cerca del camposanto, se levantará una escultura de doce metros ya elaborada por Ramón Conde que rendirá homenaje a esos cuatro hermanos y donada por Selva García. No muy lejos tampoco de la calle que el Concello les dedicó a todos en 2002.</p><p>Pepín, el único que sobrevivió al golpe, luchó en la Guerra Civil, perdió una pierna en la batalla de Brunete y una hija, muerta tras un bombardeo. <strong>Se exilió en Latinoamérica tras embarcar en el </strong><em><strong>Winnipeg</strong></em><strong> y regresó a A Coruña ya muerto el dictador Franco</strong>. Falleció en 1996 y está enterrado en el mismo cementerio que sus hermanos, a los que no pudo honrar en vida ni dedicarles siquiera una placa.</p><p>En el Deportivo, pese a que el relato de Galeano prestó al club una difusión desconocida más allá del fútbol, <strong>nunca se le hizo homenaje ni reconocimiento alguno a Bebel</strong>. Ni a otros futbolistas o directivos que también fueron represaliados y señalados. “En el estadio, se pone la camiseta del Dépor. A la salida del estadio, se pone la camiseta de la Juventud Socialista”, recordaba el autor uruguayo.</p><p><strong>Sí habrá actos por parte de otros colectivos</strong>. La peña Old Faces<a href="https://x.com/OldFacesOficial/status/2081801445213388985" target="_blank" > honrará la memoria de Bebel García este jueves a las 17 horas </a>en el cementerio de San Amaro. “En estos tiempos actuales tenemos la obligación de recordar y defender nuestra historia y nuestra identidad”, dicen.</p><p>Además, el Grupo Deportivo Bebel García tiene preparadas unas<a href="https://www.instagram.com/p/DbVD2H1jNXd/?img_index=1" target="_blank" > jornadas para el próximo sábado 1 de agosto </a>que incluyen una ruta de la mano de Rubem Centeno, una ofrenda floral, un partido de fútbol y una comida popular.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 04:00:23 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Miguel Pardo (Praza.gal)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[90 años sin Bebel García, el futbolista del Deportivo fusilado por “idealista”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Memoria histórica,Fútbol,Deportes,Libertad de expresión,A Coruña,Deportivo de La Coruña]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Una oposición absurda y excluyente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/oposicion-absurda-excluyente_129_2228454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/69581e1d-9a77-494a-a944-bd2b81f5b34e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una oposición absurda y excluyente"></p><p>Ya hemos ganado el Mundial de fútbol y creo que eso hace ver <strong>la clase de país que somos</strong>. Un país abierto, solidario y admirado en el mundo por mucha gente. Un país que cree en <strong>la democracia bien entendida</strong>. Un país que se pone del lado de la Justicia de verdad, la escrita con mayúsculas, criticando el hecho de entrar en la guerra sin respetar las leyes que defendimos desde jóvenes, o sea, saltándose toda ley hasta ahora en uso. Y manteniendo el tipo aunque chillen.</p><p>Pero todo esto, hoy en España, tiene una oposición que se resume en la victoria de la selección de una manera clara, pero que trataré de explicar mejor. <strong>La selección de España está compuesta por catalanes, vascos, personas del resto de España e inmigrantes y homosexuales</strong>, aunque quizá en la selección actual no haya ningún homosexual. <strong>Nunca España estuvo tan alto en todo el deporte y ese es un escaparate de país</strong>. Con Franco nadie sabía de nosotros ni les interesaba. Esto es lo que está estorbando a la derecha de Aznar y a todos sus muñecos. Y me hace pensar en la España que desea la derecha y no coincide en absoluto con esos deseos, aunque se feliciten porque representa a la «España real», esa palabra mágica que tanto les ayuda, pero engañando hasta a sus votantes. Es como oponerse al aborto, pero luego opinan a favor de aquel que asesina niños vivos en Gaza o en cualquier guerra. Aplauden a quien toma países por su gracia de dios, sin ajustarse a leyes eternas. Y odian <strong>el perdón o la amnistía a catalanes que erraron en el comportamiento, pero sin originar víctimas</strong>.</p><p><strong>El absurdo de esta oposición y su ejército civil de medios y judicatura es este precisamente</strong>. Para ello se paga con el dinero de todos a los que cuentan mentiras y a los que hacen juicios solo hacia un lado político, obviando los suyos. Porque a mí personalmente me da mucho asco que mi dinero se utilice para esos pagos a Jiménez Losantos o Inda, por nombrar a los más conocidos. Y deberíamos ya decirlo en plazas y calles de este país. Y pagando a mercenarios que persiguen a políticos hasta su casa, y si es mujer aún más, o ya el colmo, aplaudir las homilías del papa cuando está diciendo totalmente lo contrario de lo que dicen y hacen realmente, como <strong>el amor al prójimo reflejado en odio hacia quienes se les amnistía por un error cometido</strong>, y reconocido por muchos. <strong>El odio es la máxima que manejan y eso sirve para votarles. Mis impuestos no son para eso.</strong></p><p>No sé si esa es una oposición sensata o se volverá en su contra, porque <strong>los excesos producen hastío y cansancio y, a veces, hasta sonrisa</strong>. Llamar "hijo de puta" al presidente del Gobierno en muchas partes no es vivir en una dictadura, según creen. Y nunca los he visto definir el sanchismo, que no sé si será <strong>hacer una amnistía para acabar con el lío catalán</strong>, como de hecho ocurrió, o subir el SMI o expulsar del partido a quien es corrupto. Han cometido errores, pero como todos. Puede que a ellos les gusten más los diálogos escuchados de Cospedal y muchos más en juicios que sabemos que son impunes por la gracia de dios, como quizá lo es también el corrupto Aldama porque juega en el mismo equipo. <strong>Cuánto echo de menos la IA para sentenciar los juicios, porque no podemos seguir así.</strong></p><p>___________</p><p><em><strong>César Moya Villasante </strong></em><em>es socio de </em><em><strong>infoLibre</strong></em><em>.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 04:01:03 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[César Moya Villasante ]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Una oposición absurda y excluyente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Selección Fútbol España,Fútbol,Democracia,Derecha,Cataluña,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saber perder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/nada-que-decir/perder_129_2230612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/68476658-0876-431f-b8be-0b3051f76cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saber perder"></p><p>Escribo esta columna en primera línea de playa, pero <strong>después de saber el resultado de la final del Mundial</strong>. Que estamos en pleno verano, no estamos para juegos metafísicos de ironía y realidades virtuales que solo entenderán los amigos/iniciados salvo que sean en la estupenda serie <em>Stark Trek: Strange New Worlds</em>.</p><p>Esta columna la vais a entender perfectamente, y mejor aún si la leéis a la sombra con un buen café con hielo. <strong>Eso sí, a pesar del calor terrible, he disfrutado mucho del bochorno.</strong></p><p>Aclarado esto, yo con lo que estoy ahora mismo a tope y dando más volteretas que <strong>Cubarsí después de la entrada de Enzo Fernández es con las teorías conspiranoicas</strong> sobre la derrota de Argentina en la final del Mundial de fútbol.</p><p><strong>Ni Iker Jiménez y Carmen Porter, la pareja del </strong><em><strong>Chupacabras</strong></em><strong>, los de los “cientos de cuerpos” en el parking de Bonaire</strong>, la chica de la Curva o los de las <em>Caras al sol de Bélmez</em> tienen nada que hacer al lado de la desbordante imaginación del país de Borges.</p><p>Argentina siempre ha sido fecunda y rica en el arte de escribir maravillosas historias de ficción, de ahí a escribir conspiraciones loquísimas hay un paso, y algunos lo han dado, claro que sí. Y he de decir que muy a favor, porque en esto sí siguen siendo los campeones del mundo.</p><p>No hay IA que genere esta fantasía.</p><p>Mis favoritas hasta ahora son:</p><p>Para mí sería claramente la mejor si no existiera una insuperable:</p><p>- En realidad <strong>Argentina sí que ganó la final, por supuesto, pero sólo algunos lo recuerdan</strong> (hay creyentes que juran haber visto celebrar los goles en el Obelisco, en Buenos Aires).</p><p>Seguro que tener al frente del país a alguien que habla con sus perros muertos y tiene una motosierra en el despacho no tiene nada que ver con ese nivel de paranoia, conspiranoia e <em>idadeollia </em>en el país, o esa incapacidad para asimilar la realidad. Pero tranquilos, <strong>seguro que en nuestro país esto es imposible que suceda. Guiño, guiño, codazo, codazo.</strong></p><p><strong>Es seguro que alguna de estas teorías </strong><em><strong>ikerjimenezcas </strong></em><strong>saltarán el charco y llegarán a nuestra Españita</strong> ahora que somos defensores del título de campeones del mundo. </p><p>Igual que nos llegaron de fuera las de los pucherazos electorales –en el caso de no ganar las elecciones, por supuesto–, <strong>el “Gran Reemplazo” de los inmigrantes o la transexualidad de las mujeres del presidente</strong>, nuestros conspiranoicos de proximidad, de Kilómetro Cero, seguro que ya están buscando excusas importadas para cuando seamos nosotros los perdedores. Porque, ojo spoiler, lo seremos en algún momento.</p><p>Esto de no saber perder para los que somos de barrio es algo bastante sorprendente, <strong>acostumbrados como estamos a que el ascensor social siempre esté estropeado</strong> cuando somos nosotros los que intentamos subir. Los ganadores siempre son los otros, los mismos, los de siempre, los elegidos para la gloria. Perder es lo normal, lo lógico, lo habitual.</p><p>Lo raro es ganar.</p><p>Ya no te digo si eres votante de izquierdas, de algún colectivo desfavorecido, mujer en un mundo machista, inmigrante en un país racista… Llevamos la casi certeza de la pérdida en el ADN. <strong>Lo contrario siempre es una agradable sorpresa, pero siempre sorpresa. </strong>Si no supiéramos perder, nuestra vida sería una frustración constante. </p><p>No saber perder siempre ha estado por encima de nuestras posibilidades. Ya nos lo decían nuestras abuelas: <strong>“Jugar y nunca perder, no puede ser” o “Jugar y perder, bien puede suceder”.</strong></p><p>Esta alergia a la frustración que tienen algunos se está acrecentando dentro y fuera de nuestras fronteras. Supongo que en España, sin ir más lejos, después de haberse repartido el país y perdido –perdón, ganado– <strong>las últimas elecciones ha hecho click en algunos cerebros</strong>. La pandemia tampoco ayudó, la verdad. Y estamos viendo cómo, esta vez, la realidad no les va a estropear sus ganas de ganar, de recuperar lo suyo, “el que pueda hacer que haga”, como diría aquel otro mal perdedor.</p><p>Hay que saber perder, os lo decimos los perdedores habituales, por experiencia. Como escribió Trueba en su estupenda novela <em>Saber perder</em>, evidente inspiración de esta columna:</p><p>“Mira,<strong> esto del fútbol es como viajar en tren</strong>. Vas sentado de puta madre y por la ventanilla ves pasar el paisaje y no te aburres nunca. <strong>Hasta que llegas a la estación, te bajan y se sube otro en tu lugar</strong>”.</p><p>Disfrutemos estos 4 años, mínimo, de las vistas.</p><p>Feliz verano.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 04:00:20 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javier Durán]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Saber perder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,España,Argentina,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El retorno del pensamiento mágico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/aspavientos/retorno-pensamiento-magico_129_2230826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/59dbe4df-797f-4daa-8f3e-08e80a8e68c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El retorno del pensamiento mágico"></p><p>Como soy un pésimo español, el triunfo balompédico me pilló en la cama viendo una película de ovejas detectives. Lo había intentado, conste. Mi padre, al que le interesa el fútbol casi tanto como la literatura altomedieval, nos convocó en torno a una mesa llena de espirituosos y golosinas para ver el partido <em>comme il faut</em>. "A por el bote, ohé", que enceste el mejor y viva don Miguel de la Quadra-Salcedo. </p><p>Al minuto 14, el hombre roncaba. Mi madre, que iba y venía por la casa, no paraba de preguntar que "cuánto le faltaba", interrogante al que mi hermano y yo solo sabíamos responder con que "ni idea". Purito fervor en la casa Sánchez, un verdadero "sentir los colores". En fin, que con la prórroga dimos por terminada la <em>performance</em>, nos excusamos con el "que mañana trabajo" y cada mochuelo a su olivo.</p><p>Aunque no me emocione el <em>revival</em> nacionalista auspiciado por la cleptocracia de<strong> Infantino</strong>, reconozco que las consecuencias del sarao me han entusiasmado. <strong>Toda una nación calzándose el gorrito de papel de plata y armando conspiraciones como si fueran sangüichitos de miga</strong>. Extra, extra: la CIA nos ha obligado a jugar de pena. El poder en la sombra —gente atareadísima— ha pausado sus quehaceres noventa minutos para practicarle vudú a Messi. Las teorías, a cada cual mejor. La otra tarde escuché a una muchacha asegurar que "todos" (¡todos!) los astrólogos y brujos del país diagnosticaron que el estado de "las energías" presagiaba una victoria albiceleste; y que hizo falta mucha magia negra para cambiar eso. "Es gente que trabaja con las energías", aseguraba, juntando los deditos; "son profesionales". Otra, psicóloga, diagnosticaba un shock postraumático a toda la nación: "Por mi trabajo, soy experta en detectar lo no-dicho". Cu cú, cu cú.</p><p>En fin, que el paisito que tuvo el buen ojo de presidenciar a Milei anda dándonos lecciones de chaladura. Habrá que tomar nota. Nada da tanto lustre a una nación como una recogida de firmas para que se repita una final. "Nos sentimos estafados". Compadre, bienvenido al siglo XXI. Unos señalan la reivindicación de las Malvinas como el detonante de las maquinaciones. Otros, oscuras motivaciones económicas:<strong> los jugadores españoles son más jóvenes y auparlos aumenta las plusvalías, etcétera, etcétera</strong>. Teniendo un jefe de Estado capaz de invocar el fantasma de un mastín, no me explico cómo las fuerzas del mal han podido prevalecer, la verdad.</p><p>La inventiva, me temo, no entiende de naciones; y no pocos comentaristas se han lanzado al proceloso torrente de la alegoría. No solo la enfermedad tiene sus metáforas, también el deporte: se ve que nuestros chavales juegan mejor al fútbol porque el multiculturalismo ayuda a tirar penaltis. Ríos de tinta sobre las habilidades futbolísticas que te engalanan por ser hijo de migrantes pobres. ¡Viva la hermenéutica creativa! Que a mí me da igual, pero menos mal que hemos ganado: si no, hubiese tocado escribir que la derrota era culpa de esos zagales que nos estropearon el pedigrí.</p><p>La exégesis deportiva, la más estúpida de las ciencias. ¿Pero cómo vas a empatizar con un millonario, so zanguango? Luego les miras de cerca y pasa lo que pasa: que el que no se calza una <strong>gorrita MAGA-cañí </strong>invierte los maravedíes en activos inmobiliarios. Y tú, con tu canción como un gilipollas, madre; y tú con tu canción, etcétera, etcétera.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[a9a8e902-fc1d-4b90-b65b-546448ff3c5e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 04:00:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El retorno del pensamiento mágico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Lamine Yamal a Rosalía y Guitarrica: la nueva generación que redefine la marca España en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/lamine-yamal-rosalia-guitarrica-nueva-generacion-redefine-marca-espana-mundo_1_2230649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b7c6420c-7748-424c-a71f-dc1d8e36c0c4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Lamine Yamal a Rosalía y Guitarrica: la nueva generación que redefine la marca España en el mundo"></p><p>El público aplaude a rabiar. Colman Domingo, en pleno <em>prime time</em>. Los espectadores, enganchados al programa de Jimmy Kimmel. El actor nominado al Oscar lleva bajo el brazo el vinilo de<em> Spanish leather</em>. Y presenta<em> Babieca!</em>. Sobre el escenario está <a href="https://www.youtube.com/watch?v=JSpnjlwS2ok" target="_blank">Guitarricadelafuente</a>. <strong>De Benicàssim al corazón de Estados Unidos con su zanfona</strong>. “Me sube la flor de tu perfume, la vida te consume. Bailé y me entretuve. Es mi condena”.</p><p>Esto pasaba el martes por la noche en uno de los<em> talk shows</em> más emblemáticos de la televisión estadounidense. Apenas 48 horas después de que la selección masculina de fútbol se hubiera hecho <a href="https://www.infolibre.es/politica/mundial-intensifica-racismo-e-islamofobia-redes-lamine-yamal_1_2227879.html" target="_blank">con la deseada Copa en Nueva York</a>, en un partido en el que demostró su superioridad deportiva y de comportamiento ante Argentina. Un triunfo radiado en todo el mundo y que vieron en el estadio Donald Trump, Richard Gere, Dua Lipa, Rihanna, Beyoncé y Jay-Z.</p><p>La prensa internacional se ha rendido ante el combinado español, pero no sólo por su juego. Del <em>The</em> <em>New York Times</em> a <em>Le Monde</em> han dedicado páginas y páginas a un equipo que va más allá del césped y que también <strong>representa la diversidad de la sociedad española,</strong> con jugadores como<a href="https://www.infolibre.es/politica/mundial-intensifica-racismo-e-islamofobia-redes-lamine-yamal_1_2227879.html" target="_blank"> Lamine Yamal </a>y <a href="https://www.infolibre.es/politica/fiscalia-denuncia-espectador-profirio-gritos-racistas-futbolista-nico-williams_1_1873035.html" target="_blank">Nico Williams</a>. Y un ejemplo de unidad en tiempos de polarización. Con jugadores, asimismo, como <a href="https://www.instagram.com/borjaiglesias9/?hl=es" target="_blank">Borja Iglesias</a>, que rompe tabúes del mundo del fútbol mostrándose abiertamente feminista y a favor de los derechos LGTBIQ+.</p><p>Además, el apoyo internacional ha sido masivo a la selección española por haber representado el juego limpio y la deportividad frente al combinado argentino hosco y con malas artes. Los españoles, dirigidos por Luis de la Fuente, han mostrado una forma de actuar en el campo con valores y educación frente a la actitud conspiranoica de su rival en la gran final.</p><p>Asimismo, las redes sociales se han inundado de imágenes de miles de personas en Gaza celebrando la victoria de España en un Mundial que estaba diseñado para el lucimiento de Donald Trump y Javier Milei. Uno de los artífices de esa pasión en el mundo es Yamal, que ha mostrado en muchas ocasiones <a href="https://www.infolibre.es/temas/palestina/" target="_blank">su apoyo a Palestina </a>y ha ondeado su bandera en alguna ocasión. También ha emocionado el vídeo de Williams entregándole la medalla a su madre,<strong> que cruzó sin papeles el Sáhara para darles a sus hijos una vida próspera</strong>. Esto ha hecho que en muchos rincones del mundo se mire con admiración a España en un momento en el que la ultraderecha ha convertido a los migrantes en su gran enemigo.</p><p>Pero, además, con este título, España se convierte en el primer país que consigue a la vez vencer en los campeonatos masculino y femenino. Ellas lograron desatar la locura colectiva con su victoria hace tres años, con mujeres que se han convertido también en referentes a nivel internacional como<a href="https://www.infolibre.es/igualdad/montse-tome-no-siento-jugadoras-no-quieran-equivocar-debemos-profesionales_1_1595967.html" target="_blank"> Alexia Putellas</a>, <a href="http://infolibre.mx/aitana-bonmati-balon-de-oro/" target="_blank">Aitana Bonmatí</a> y <a href="https://www.infolibre.es/igualdad/ano-acabo-jennifer-hermoso-lecciones-aprendidas-asignaturas-pendientes_1_1865389.html" target="_blank">Jenni Hermoso</a>.</p><p>Durante los partidos del Mundial de Estados Unidos también se ha visto al tenista<a href="https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/carta-abierta-carlos-alcaraz_129_2012273.html" target="_blank"> Carlos Alcaraz</a>, que representa a la nueva generación de españoles y es el gran heredero de Rafael Nadal. El murciano se ha convertido en un icono global que supera las fronteras españolas. La revista<em> Vanity Fair</em>, en su edición de Estados Unidos, le dedicó la portada del mes de mayo bajo el título de<em> King Carlos</em> y con fotografías de Ethan James Green.</p><p>En el Mundial acudió también a un partido <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/rosalia-aparicion-mariana-fervor-delirio-primer-concierto-madrid_1_2170813.html" target="_blank">Rosalía</a>, la cantante española que está batiendo todos los récords y que es una de las imágenes más internacionales del país con una mezcla de flamenco, música clásica y reguetón que nadie pudo predecir. Esta es una constante de esta generación joven que está conquistando el mundo: creatividad sin barreras y <strong>fuera de los cánones ortodoxos</strong>. La barcelonesa ahora está inmersa en su gira, que acaba de conquistar Estados Unidos. Por sus famosos confesionarios han pasado Chappell Roan, Benito Skinner y Lola Young. </p><p>Toda esta generación está interconectada: se ayudan y se apoyan. Y también van de la mano fuera de España. Rosalía llevó a un confesionario de su gira a <a href="https://guitarricadelafuente.com/" target="_blank">Guitarricadelafuente</a>. El artista, además, ha protagonizado un <em>Tiny Desk</em>, en la NPR (la radio pública de Estados Unidos). Es uno de los espacios más prestigiosos del mundo y está mirando con mucha atención a España, ya que también ha invitado a María José Llergo, Rusowsky y Amaia.</p><p>Pero, además, Guitarrica es uno de los grandes protagonistas de <em>La bola negra</em>, la nueva película de <a href="https://www.infolibre.es/cultura/cine/javis-conquistan-cannes-bola-negra-homenaje-lorca-memoria-historica-queer_1_2197467.html" target="_blank">Javier Calvo y Javier Ambrossi.</a> Los dos son otros de los grandes exponentes de esta nueva generación. Su película ha sido un terremoto en el último Festival de Cannes, donde se alzaron con el premio a la mejor dirección. En la historia del cine español <strong>solo lo habían conseguido Luis Buñuel y Pedro Almodóvar</strong>. Ya han mostrado su devoción por ellos personalidades como Isabelle Huppert, Tilda Swinton y Anne Hathaway.</p><p>Es sólo el principio. Después del aluvión de buenas críticas en Cannes, la película ya es una de las favoritas en la carrera de los Oscar. En las quinielas actuales de <em>Variety </em>y <em>Awards Daily</em> se sitúa a <a href="https://www.infolibre.es/cultura/cine/javis-conquistan-cannes-bola-negra-homenaje-lorca-memoria-historica-queer_1_2197467.html" target="_blank"><em>La bola negra</em></a> dentro de las nominadas a mejor película del año, algo que no ha conseguido nunca en la historia un largometraje español. El filme, que es un gran tríptico épico <em>queer</em>, ha sido adquirido por Netflix en Estados Unidos, como su gran apuesta para la carrera de premios, y se ha vendido para su exhibición en más de cincuenta países. </p><p>Todos ellos han creado un universo propio que está redefiniendo la imagen de España ante el mundo. Y son orgullosos herederos de las generaciones anteriores que han forjado la imagen del país fuera de las fronteras. Pedro Almodóvar, Penélope Cruz, Javier Bardem, Rafa Nadal, Andrés Iniesta y Antonio Banderas ya no están solos. La nueva generación ya está aquí. Con mucha fuerza. <strong>Y sin ningún tipo de complejos.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 18:57:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Ruiz Valdivia]]></author>
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      <media:title><![CDATA[De Lamine Yamal a Rosalía y Guitarrica: la nueva generación que redefine la marca España en el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Festival de Cannes,Premios Óscar,Fútbol,Prensa internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las "lágrimas de fumadores y argentinos" hacen arder las redes esta semana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/humor/tuitometro/lagrimas-fumadores-argentinos-arder-redes-semana_1_2230578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/e5777f69-8038-48a4-abb2-32b48f88d1ea_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las "lágrimas de fumadores y argentinos" hacen arder las redes esta semana"></p><p>El Gobierno ha aprobado <a href="https://www.infolibre.es/politica/gobierno-aprueba-endurecer-ley-antitabaco-prohibe-fumar-terrazas-playas_1_2228571.html" target="_blank">el proyecto de ley antitabaco</a> y lo enviará al Congreso para su tramitación. ¿Fumar o no fumar en las terrazas? Esa es la cuestión que trae de cabeza a los usuarios de redes sociales. <strong>La norma prohibiría fumar y vapear en terrazas</strong>, playas, piscinas, instalaciones deportivas y otros espacios al aire libre. Todavía no está en vigor, pero mientras unos celebran la noticia, otros van llorando por las esquinas quejándose de la medida. "Me alegra que el CIS diga que se puede pasar del voto de los fumadores", ironiza @donmitxel-oficial.bsky.social; "No entiendo cómo está el ambiente tan seco, con la cantidad de lágrimas de fumadores y/o argentinos que tenemos últimamente", se ríe @CarlWinslou; "Yo habilitaba sitios para fumadores, así en medio de un campo muy aislado por ejemplo, en medio de un desierto, no sé", expone @86Monik37.</p><p><a href="https://www.infolibre.es/economia/economia-euforia-gana-dinero-espana-levanta-copa-mundo_1_2227918.html" target="_blank">La victoria de España en el Mundial </a>de fútbol también ha traído cola durante la semana. Más allá de la alegría y de las celebraciones, <strong>las redes se han plagado de memes</strong> con Unai Simón como protagonista. Objetivamente, el guardameta español tuvo poco trabajo durante el partido, ya que a los argentinos les costó bastante generar ocasiones de gol y rematar a puerta. Los usuarios de redes sociales se cachondeaban diciendo que el portero de la selección española podría haber "teletrabajado".</p><p>Dentro de las celebraciones de la segunda estrella <a href="https://www.infolibre.es/politica/seleccion-espanas-pp-vox-convierten-victoria-roja-ofensiva-sanchez_1_2228137.html" target="_blank">también ha habido hueco para la confrontación política en redes</a>. El autor de gol,<strong> Ferran Torres, llevó una gorra roja en la que ponía </strong><em><strong>Make Spain Great Again</strong></em>, copiando el eslogan <em>MAGA</em> que usa Trump, acto que no gustó nada: "Sabíamos que Ferran no era el más listo; veo que ahora también constatamos que es apolítico. Qué cosas", postea @diegoebarros.</p><p>Otro momento muy criticado ha sido el protagonizado por <strong>Baena en la Moncloa</strong>, cuando optó por mirar hacia otro lado mientras le daba la mano al presidente del Gobierno: "Baena no le ha faltado el respeto a Pedro Sánchez. Se lo ha faltado a sí mismo y a los millones de los españoles que le han votado", postea @52municipios. Tampoco se han escapado de los comentarios de los tuiteros el intento de Trump de salir en la foto durante el levantamiento de la copa y los futbolistas "pasados de copas" en <a href="https://www.infolibre.es/politica/cibeles-vistio-fiesta-celebrar-titulo-mundial-espana_1_2228370.html" target="_blank">el escenario de Cibeles</a>.</p><p>No te pierdas cada semana lo más destacado de las redes sociales resumido en nuestro tuitómetro.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 13:17:42 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Raquel Valdeolivas]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las "lágrimas de fumadores y argentinos" hacen arder las redes esta semana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[tuitómetro,Fútbol,Selección Fútbol España,Tabaco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casi siempre, con esta Roja sí se puede]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/roja-si_129_2229045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4325b9e4-cded-4b8e-8b6f-046269673f39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casi siempre, con esta Roja sí se puede"></p><p>Hace unos días señalaba <strong>Juan Villoro en </strong><em><strong>El País</strong></em>, a propósito del <strong>Campeonato de Fútbol del Mundo de 2026</strong>, que <strong>la Ilíada está en todas las canchas</strong>. Esto me evoca alguna charla con el escritor mexicano cuando visitó mi departamento en la Universidad de las tierras de María (Maryland) hace una década aproximadamente, en torno al exilio de las Españas de 1939, la literatura y, en particular, el fútbol como fenómeno sociocultural.</p><p>Coincide mi escritura con el final de ese campeonato de fútbol en Estados Unidos, país que conozco relativamente bien desde hace 56 años. A pesar del auge de la inmigración latina, mayoritariamente futbolera, o de la globalización que también toca a esta práctica deportiva, <strong>el torneo se ha jugado entre cierta indiferencia estadounidense</strong>. Por un lado, su equipo fue eliminado tempranamente, además, tras la <strong>zafia injerencia extradeportiva del presidente de la nación</strong>, lo cual afectó decisivamente al conjunto nacional, cuyos jugadores, mayoritariamente formados en las ligas escolares y universitarias, practican un admirable <em>fair play</em> que suele dominar el resto de los eventos deportivos en aquel país. Por otro, y a pesar de la presencia del mito Messi en la liga estadounidense, los seguidores de este deporte se suelen vestir con las camisetas de los equipos de la Premier —sobre todo el Arsenal, Manchester United o Manchester City— o Barcelona y Real Madrid de la Liga española, y de equipos nacionales como Argentina, Francia o España, y no de la MSL, Major League Soccer, cuya némesis fundamental ya subyace en sus desentonadas siglas y menos afortunado nombre. </p><p><strong>El lenguaje nombra el mundo</strong>, <strong>como recordaba Crátilo en su diálogo con Hermógenes</strong>, pero el cratilismo de segundo grado por el que las palabras buscarían una homofonía natural para confundirse con el mundo, desde luego no acompaña a la MSL. Se ha empecinado en un Destino Manifiesto como si fuera extensión de la supuesta diferencia que ha conmemorado con la cabeza gacha sus 250 años en la efemérides de 1776. Un signo como <em>soccer</em>, que además se puede confundir en inglés, por su proximidad alofónica con <em>sucker</em> —el que chupa con diferentes acepciones—, <strong>jamás sustituirá la sonoridad casi onomatopéyica de </strong><em><strong>football</strong></em>, que el castellano más purista y desusado llegó a traducir por balompié hasta que se impuso el préstamo culturalmente natural de fútbol.</p><p>La final del torneo se solapó con otro aniversario histórico, en este caso, mucho más doloroso: <strong>el 90 aniversario del golpe de Estado totalitario de julio de 1936</strong>, que derivó en una guerra civil e internacional que hoy ya conocemos como Guerra de España, o de las Españas como creo merece su complejidad histórica: <strong>un conflicto antecesor y laboratorio militar y político del último cataclismo planetario de 1939, y una dictadura exterminadora de casi cuatro décadas</strong>, apuntalada por Washington a partir de 1953, gracias a los Acuerdos de Madrid. En clave deportiva, no es baladí recordar que hace 90 años debían también inaugurarse, el 22 de julio, en el muy estilizado estadio de Montjuic en Barcelona, la Olimpiada Popular, que había reunido a atletas que protestaban contra la organización de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 como muestra del poder nazi y la amenaza fascista global de entonces. Fueron muchos de aquellos los primeros voluntarios internacionales que, para sofocar el levantamiento del general Goded en la ciudad condal, se unieron aquel 19 de julio a las milicias populares y a una <strong>Guardia Civil leal a la Segunda República</strong>, gracias a sus jefes, el general Aranguren y el coronel Escobar, luego fusilados por el franquismo. </p><p>Mientras tanto, en Madrid, <strong>el pueblo asaltaba el Cuartel de la Montaña, en el que los golpistas del general Fanjul se habían hecho fuertes. </strong>Desde el actual parque del Príncipe Pío, a la vera del Templo de Debod, salvado de las aguas del Nilo cuando la presa de Asuán, las multitudes ajenas a aquella carnicería contemplan hoy las puestas de sol velazqueñas. También divisan el palacio real, vacío en su simbolismo de los peores recuerdos de las monarquías de los Habsburgo —antiguo alcázar devorado por las llamas en 1734— y de los Borbones, los cuales lo abandonaron repetidamente cargados de felonías —Carlos IV, Fernando VII, Isabel II y Alfonso XIII—, que también se ciernen sobre el evasor de impuestos y rapiñador de patrimonio que reside hoy en un emirato del Golfo Pérsico, azotado por una nueva guerra iniciada por el huésped actual de la Casa Blanca.</p><p>Sabemos desde épocas antiguas —Mesopotamia, Mesoamérica, Grecia, Roma— y, en particular, con la celebración de los Juegos Olímpicos helenos, que <strong>el deporte ha servido como fórmula, sobre todo incruenta, de enfrentamiento, pero también de purificación</strong>. En la modernidad nacional, ha ido adquiriendo cada vez más las trazas del reflejo de cierto desarrollo económico hasta convertirse en industria y escaparate de servicios-espectáculo, como la marca España, lo cual repercutirá indirectamente muy favorablemente sobre el PIB español. No hay campaña publicitaria mejor para un país que esa final del domingo contemplada por 2.000 millones de espectadores. El deporte mueve ingentes sumas, inversiones y masas, como lo señalaba ya Ortega y Gasset en su casi centenario ensayo. Al talento natural de sus practicantes, hoy finalmente de ambos sexos, se tienen que unir para triunfar planificación e infraestructuras, entre ellas, sospechamos que las farmacopeas “dopantes” que potencien casi transhumanismos performativos y mentales. En ese sentido, <strong>el deporte español posterior a 1978 ha servido como fuente de identidad vertebradora que suaviza conflictos territoriales internos</strong>, a pesar de las reclamaciones de algunos catalanes, gallegos y vascos a favor de federaciones deportivas propias.</p><p>El campeonato norteamericano de 2026, jugado mayormente en territorio de un innombrable presidente frente a la minoría de encuentros en suelo canadiense y mexicano, también ha mostrado <strong>el fracaso de la política antiinmigración latina de la Administración reaccionaria de Washington</strong>, ya que a la final han llegado dos equipos que muestran parte de ese <em>yin</em> y <em>yang</em> migrante del siglo XXI. Argentina, plagada de jugadores captados por las ligas europeas, o con Messi en la estadounidense, y, a pesar de sus riquezas naturales, con una interminable diáspora nacional consecuencia de cierta autodestrucción y corrupción permanentes, simbolizadas hoy por el histriónico Milei. En España, dos de sus máximas figuras, <strong>Iñaki Williams y Lamine Yamal, proceden de familias de la diáspora africana</strong>, tantas veces hundida en aguas de esperanza, juegan en el Athletic y el Barcelona, y hasta el último es de religión islámica. Lo cual no es óbice para olvidar que, en el territorio argentino, se barrió en el XIX a los indígenas, o que el imperio español en las Américas no fue solo eso de lo que se jactan las María Elvira Roca Barea y tergiversadores políticos de la derecha carpetovetónica.</p><p>Al lograr con su mejor juego el campeonato, <strong>esa Roja de colores y Españas diversas ha reafirmado el sentimiento de una cierta identidad plural</strong>, que logra colectivamente reunir el talento con el esfuerzo y los medios. Estos también se plasman en una <strong>socialdemocracia pacífica, pacifista y relativamente abierta a la inmigración</strong>, con un sistema sanitario universal, en general envidiable, una política energética verde eficaz a pesar del gran apagón, y una educación pública accesible para la mayoría, junto a derechos inclusivos pioneros o sistemas de comunicaciones eficientes y vertebrados. Todo, sin minimizar los <strong>problemas de vivienda, falta de expectativas para los jóvenes, amenazas políticas ultras o corrupción política en el bipartidismo</strong>, entre otros. Y una contienda memoriosa en torno a esos 90 años de 1936 que debiera haberse desarmado hace tiempo bajo la templanza de los debates históricos, de no haber sido por la incapacidad bipartidista para exhumar víctimas de aquella violencia y consensuar sus conmemoraciones y recuerdos. En ese sentido, Nietzsche nos advertía sobre la importancia de un cierto olvido crítico para la vida sana.</p><p>En este Mundial, a veces, al estilo de Juan Villoro, uno también ha añorado <strong>el juego limpio del fútbol femenino</strong>, para el que La Masía ha sentado cierta cátedra, y que bien ha mostrado la Roja ante su adversario albiceleste. La Roja propuso un <em>Lago de los cisnes</em>, aunque sus Nuréyev-Lamal-Williams no bailaron sus mejores noches, pero Rodri-Benno y compañía evitaron que la Odette-Margot Fonteyn de la belleza balompédica acabara trágicamente como en el ballet de Tchaikovsky. Quedó en los anales el 2-1 de aquel Mundial de 1966 a favor de Argentina contra España, partido iniciático y de hábito decepcionante de un Mundial, que contemplé en casa de Óscar Ladoire ante la magia de la televisión en blanco y negro —no la tendríamos hasta que no la hubiera en relieve, que decía mi cáustico padre—.</p><p>En ese sentido, para los Ulises clásicos de mi tiempo, <strong>esta Roja transformó cualquier recuerdo de aquellas </strong><em><strong>Ilíadas</strong></em><strong> en una </strong><em><strong>Odisea</strong></em><strong> en la que se impuso la plural armonía esférica</strong> del canto de las sirenas ante las tramposas Circes y los horrendos Polifemos, y su platónica bondad retornó por cuatro años a su Ítaca peninsular, de la que zarpó en 2014, para así recuperar la segunda “buena” estrella para una marchita desde 2010 <em>Penélope,</em> “con sus zapatos de charol y su vestido de domingo”, de Joan Manuel Serrat. Al final de este itinerario mundial, y a pesar del encantador Festón Messi y su guardia de resabiados rucios en vez de hacaneas, pudimos olvidarnos, de nuevo, de aquel Alonso Quijano, quien solía acompañar derrotado tras la playa de Barcino a aquella Roja de la infancia de la dictadura con sus secuelas “de la furia española, y a mí Sabino el pelotón que los arrolló” de los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920, que <strong>“jugaba como nunca y perdía como casi siempre”</strong>.</p><p>Al cerrar la tapa de esta nueva aventura balompédica, con el traspié, por lo menos durante un incómodo rato y recto colofón <em>Urbi et Orbi</em> de encantadores y malandrines de la FIFA y adláteres, guardaremos el sabroso recuerdo de <strong>los Sanchos del sentido común, el Marco Aurelio del </strong><em><strong>memento mori</strong></em><strong> para los desfiles triunfales y la Fuenteovejuna frente al comendador</strong>, que ha leído Luis de la Fuente en su Ínsula Barataria, y cuya lección, como la de las ninfas, ha compartido con los suyos. Estos lo han afirmado ahora con el adverbio ‘sí’, y optan para el futuro, con la conjunción ‘sí’ —ojalá—, continuar siendo pastores de Ovidio en nuestra Arcadia común. Para así poder recordar casi siempre: <strong>con esta Roja sí se puede</strong>.</p><p>______________</p><p><em><strong>José María Naharro Calderón</strong></em> <em>es Catedrático Emérito de Literatura Española, Estudios Ibéricos y del Exilio de la Universidad de Maryland.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 04:01:18 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[José María Naharro Calderón]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Casi siempre, con esta Roja sí se puede]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selección Fútbol España,Fútbol,Memoria histórica,Guerra civil,Inmigración,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La derecha tiene un problema con España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/derecha-problema-espana_129_2228017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/129a9598-141d-4ef5-aeda-4ca1efbcd5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha tiene un problema con España"></p><p>La derecha política está estos días como el<strong> meme ese de la cara amargada y llorando con la careta sonriente</strong>. Celebra la victoria de la selección, llegando incluso a tratar de apropiarse, por boca de Feijóo, a España, pero por debajo se ha sentido realmente incómoda. Vale recordar el tuit de <strong>Vito Quiles</strong> renegando de la selección porque había dos no blancos; <strong>el impresentable artículo de Rajoy</strong>, que hablaba de Francia, pero se dirigía a España; las respuestas iracundas en redes por cómo celebró Lamine Yamal un gol; algunas respuestas ante el empate contra Cabo Verde, donde algunas voces decían que eso no era España, sino el Barça; o cómo, antes de la semifinal contra Francia, varios medios decidieron que era el mejor momento para cuestionar a la selección. A esto tenemos que sumarle <strong>la asociación que se ha hecho con Palestina contra Israel</strong>, el momento geopolítico en el que Trump echa pestes de España y sus sucursales locales le aplauden o que, simplemente, deseaban que perdiese para poder llamar gafe a Pedro Sánchez.</p><p><strong>La derecha tiene un problema con España: no le gusta, no la soporta</strong>. No soporta a los jubilados, a los que llama privilegiados; no soporta a la juventud, a la que llama generación de cristal; no soporta a las mujeres, a las que considera unas histéricas; no soporta a los homosexuales, a los que llama pedófilos; no soporta a los trabajadores, a los que llama vagos; y, por supuesto, no soporta a los trabajadores inmigrantes, a los que llama parásitos. Y es que, por no gustar, no le gusta ni la selección española porque hay un moro, un negro, mucho vasco y catalán. La caverna tiene un problema con España porque le molesta la España real, concreta y diversa, y necesita imponer a la realidad su idea estrecha de lo que tiene que ser España.</p><p>Pero, ¿cómo puede tener apoyo si desprecia a la inmensa mayoría? Porque la política tiene mucho de articulación, de activar unas pasiones en contra de otras y, en este caso, se busca generar un resentimiento y rechazo cruzado entre las distintas partes de la sociedad: <strong>enfrentar a jóvenes contra mayores, a mujeres contra hombres, a trabajadores de aquí con trabajadores de allá, y una idea de familia opuesta a otras ideas de familia</strong>. Se da a entender que la libertad de unos va en detrimento de la libertad de otros, que el reconocimiento de unos va en detrimento del de otros, que la diversidad nacional, lingüística, social y cultural es una amenaza.</p><p>Los jubilados le chupan la sangre a la juventud; la juventud, en palabras de la CEOE, son unos “memos” que desconocen el valor del esfuerzo; los inmigrantes, que como casi no curran, vienen a colapsar la sanidad y a quitarle la vivienda a la juventud española. Los trabajadores españoles, en cuanto pueden, cometen fraude y perjudican a sus compañeros; los funcionarios viven demasiado bien y habría que igualarlos a la baja. Esto último, <strong>igualar a la baja</strong>, es el veneno del resentimiento que inocula la derecha en la sociedad: la envidia, empeorar a los demás, culpar al otro, no buscar la propia mejora ni afirmarse uno mismo.</p><p>Se ha visto perfectamente en la polémica de las bajas por enfermedad por boca de Lorenzo Amor o Díaz Ayuso, que comparaban la disparidad del índice de bajas entre los asalariados y los autónomos. Y es cierto: <strong>a mayor seguridad y menor exposición a la necesidad, mayor libertad para rechazar ir a trabajar enfermo. Eso es algo bueno</strong>. Por eso, quien tiene un contrato indefinido tiene más margen para decidir no trabajar enfermo que quien tiene un trabajo temporal; por eso, un asalariado suele tener más margen que un autónomo.</p><p>¿Qué proponen? Igualar a la baja. En ningún momento se les ocurre que sea un problema que España, después de Grecia, tuviera el mayor crecimiento de autónomos tras la crisis de 2008; que los países con un tejido productivo más desarrollado tengan menos peso de autónomos sobre el total; o que el porcentaje de autónomos por obligación en España sea de los más elevados de Europa. El razonamiento de Ayuso, Amor y la derecha pasa por <strong>acabar con los contratos indefinidos y con la seguridad laboral, en lugar de incrementarla, e igualar a la baja, tomando como medida a quienes peor lo pasan</strong>. En lugar de igualar hacia arriba y mejorar la vida de unos, buscan empeorar la vida de otros. Ese es su proyecto para España: enfrentar, generar resentimiento, adular a los ricos, servir.</p><p>Todos son criticables y puestos en duda. ¿Todos? No. Hay una minoría que solo recibe halagos y piropos: rentistas y explotadores son siempre ahorradores y generadores de riqueza. Son españoles de bien, presentados como víctimas, trabajadores, emprendedores y aventureros que, para sacar adelante una familia y un país, se enfrentan a vagos, morosos, rojos, feministas, inmigrantes y a Hacienda.</p><p><strong>Ahora toca celebrar el Mundial y también celebrar una España nueva: real y concreta</strong>.</p><p>________________________</p><p><em><strong>Jorge Moruno</strong></em><em> es sociólogo por la UCM, diputado de Más Madrid y portavoz de Vivienda.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 04:01:05 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jorge Moruno]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La derecha tiene un problema con España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Política,Fútbol,España,Derechos sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ferran es sin tilde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/ferran-tilde_129_2228397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/fd7b32ac-bf53-47b5-a3b3-84242639a05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ferran es sin tilde"></p><p>Buenas. He dejado aparcado todo lo que estaba haciendo para escribir esta tribuna, que considero, llegados a este punto, urgente. Para el título me he inspirado en el título de una canción de Luis Brea (“Baso” es con “v”). La oportunidad me la ha brindado el magnífico logro de nuestra selección española de futbol masculino, que celebro y que me alegra mucho, por todo lo que significa y une. <strong>La urgencia la trae consigo el nombre del autor del gol determinante de la épica victoria de España: Ferran Torres. </strong></p><p><strong>Mi hijo se llama Ferran.</strong> Acabo de superar un tormento administrativo para conseguir quitarle la tilde en la "a" que se coló, siempre he querido pensar que por desconocimiento y despiste, en la emisión de su primer DNI. </p><p>“Hay que quitarle el acento al chiquillo” ha sido una larga cantinela en casa, pero como el día a día es como es, y durante muchos años ese error tenía bajo impacto, no había momento bueno para hacerlo. Aunque tampoco era inocuo su impacto: durante toda la etapa escolar del chaval, especialmente en primaria, lo de la tilde fue una faena porque sus profes, al ser una palabra aguda terminada en -an, <strong>añadían la tilde en el nombre que él escribía sin tilde porque yo le explicaba que su nombre, que es valenciano</strong>, no la lleva. Pero claro, en su DNI sí la llevaba. Pobret.</p><p>Cuando comenzó el curso escolar 2025-26 nos impusimos un plazo perentorio para tener el asunto resuelto, que <strong>debía ser antes de que finalizara el curso, crucial de fin de etapa y de correspondiente titulación de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). </strong></p><p>“Antes de que se nos vaya de las manos” era mi obsesión. No era un temor infundado. Recordaba cuando mi padre reunió fuerzas para hacerle a mi madre un regalazo de cuarenta cumpleaños: <strong>corregir el desaguisado de nombre que quien la inscribió en el Registro Civil tuvo a mal estampar pluralizándolo.</strong> Un regalo que no tiene precio, pero que costó una barbaridad porque además de no existir la administración digital en aquél entonces, supuso cambiar el nombre de una persona adulta, trabajadora, con titulación universitaria y una cantidad indeterminada pero numerosa de documentos oficiales imprescindibles para la vida diaria ya emitidos y, por tanto, afectados, incluidos los DNI de sus hijas, una de las cuales era yo. Tuvieron que testificar compañeros de trabajo para confirmar el nombre por el que respondía mi madre, y aportar comunicaciones formales con el nombre correcto (el deseado, más bien, en el momento del registro y el utilizado toda su vida). Un sinfín de trámites con final feliz.</p><p>Consultada mi web oficial de cabecera para los cambios de nombre y apellidos (ver <a href="https://www.comunidad.madrid/justicia/cambio-nombre-apellidos" target="_blank">aquí</a>), nos pusimos a la faena hace unos meses. Revisamos todos los DNI emitidos, que como cuando los menores son pequeños se han de renovar con bastante frecuencia, eran unos cuantos, y <strong>nos dimos cuenta entonces de que en el primero de ellos ya estaba la tilde en la "a"</strong>. Horror. </p><p>En la copia simple de la partida literal de nacimiento que el trámite requería acreditar comprobamos que el nombre ha estado siempre registrado de forma correcta, sin tilde. Se me despertó entonces, por cierto, un recuerdo del hospital, con Ferran recién nacido y su padre saliendo por la puerta raudo al Registro Civil <strong>mientras yo le exhortaba hecha un guiñapo en la cama: "¡¡¡Que no le pongan el acento!!!"</strong></p><p>Solicitamos, como decían las instrucciones, <strong>un certificado a la Academia Valencia de la Llengua para acreditar nuestro reclamo, que emitió rapidísimo y que lee </strong>(no traduzco porque se entiende perfectamente y existe el traductor SALT): "<em>Que el nom valencià Ferran, d’acord amb l’ortografia aprovada per l’Acadèmia Valenciana de la Llengua en la seua Gramàtica normativa valenciana, no ha de dur accent gràfic en la vocal a, per tractar-se d'una paraula aguda acabada en -an".</em></p><p>Llegados al último paso, ya en comisaría para corregir el nombre en el DNI, resultó que aunque todo lo anterior estaba bien, quitar el acento mal puesto en el DNI seguía siendo un cambio de nombre, lo que supuso un par de gestiones adicionales allí mismo, y un par de semanas de espera adicionales, antes de conseguirlo. <strong>A tiempo de que la consejería de educación pudiera emitir el título oficial de la ESO sin tilde en el nombre. </strong></p><p><strong>Pues todo esto os cuento para confesaros que me sudan los ojos cuando veo Ferran escrito con tilde.</strong> Y desde hace unos días, lo veo así escrito en todas partes. </p><p>Mi predicción es que las poco más de 13.000 personas que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) respondían en España en 2025 al nombre de<strong> Ferran (que tienen una edad media de 33 años) serán más de 50.000 en 2030</strong>. Como hoy son 50.000 los Iker (con una edad media de 19 años todos ellos) o los Alex (17 años). Muchos niños que nazcan a partir del 19 de julio de 2026 en España y más allá, se van a llamar Ferrán, con tilde, como no haya alguien que lo pare. Y yo quiero pararlo antes de que nazcan los futuros Ferran llamados así por Ferran Torres, que es sin tilde. Ferran con tilde no existe porque Ferran en castellano es Fernando.</p><p>A todo esto, al interesado del trámite, mi hijo, el asunto le ha dado siempre bastante igual, he de confesar, hasta que<strong> su nombre, poco comprendido fuera del territorio de origen, lo ha petado.</strong></p><p>____________________</p><p><em><strong>Verónica López Sabater </strong></em><em>es economista y consejera de la Cámara de Cuentas de Madrid.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 18:32:58 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Verónica López Sabater]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Valencia,Lengua]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[El siguiente Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/vinetas/javirroyo/siguiente-mundial_131_2228469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/49b44f90-a158-4634-86a8-36a13243732a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El siguiente Mundial"></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 18:32:28 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javirroyo .]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Vivienda,Sanidad,Desigualdad económica,Derechos humanos]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Cibeles se vistió de fiesta para celebrar el mundial de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/cibeles-vistio-fiesta-celebrar-titulo-mundial-espana_1_2228370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b83a7cc7-0eb0-45c2-b992-dcb660abcddf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cibeles se vistió de fiesta para celebrar el mundial de España"></p><p><strong>El asfalto todavía quemaba cuando la fuente de Cibeles empezó a latir como un corazón colectivo</strong>. Entre la multitud, el calor se combatía con botellas de agua que pasaban de mano en mano y con abrazos entre desconocidos que se habían visto por primera vez hacía cinco minutos.</p><p>Carmen García <strong>sostenía una bandera desgastada por el tiempo y no se molestaba en secarse las lágrimas</strong>: "Se la dedico a mi marido, que ya no está, pero que me enseñó a querer esto como se quiere a una persona". A su lado Javier Molina, de 24 años, lo resumía golpeando un tambor improvisado: "Da igual de dónde vengas o qué hayas vivido. Aquí todos gritamos igual".</p><p>A las siete de la tarde el sol seguía alto, <strong>castigando sin piedad a quienes llevaban horas de pie, y aun así nadie se movía de su sitio</strong>. Miles de banderas ondeaban al mismo ritmo que los cánticos, y las calles que desembocan en la plaza se habían convertido en un río humano imposible de contener. Familias enteras: todos con su camiseta.</p><p><strong>Lo que ocurrió después no se pareció a un acto protocolario</strong>. La espera terminó cuando, uno a uno, los campeones del mundo subieron a la tarima con su canción elegida sonando por los altavoces. Unos la cantaron a pleno pulmón, otros la bailaron sin ningún pudor, agarrando el micrófono como quien lo hace un diciembre cualquiera en la fiestas en familia.</p><p>"<strong>Yo he venido a ver a mi selección y me he encontrado una verbena</strong>", decía entre risas María Dolores González, de 68 años, que llegó tres horas antes para asegurarse un buen sitio.</p><p>Cibeles <strong>dejó de ser una plaza para convertirse en algo más parecido a un salón de casa.</strong> En medio de la fiesta, 120.000 gargantas cantaron el cumpleaños a Álex Baena, que hacía 25 años y se quedó parado en mitad del escenario, entre la risa y el desconcierto, mientras sus compañeros lo empujaban hacia delante.</p><p><strong>Aitana subió después y compartió tarima con los jugadores</strong>, en una escena que terminó de borrar la frontera entre quienes celebraban arriba y quienes celebraban abajo. "Mi hija de nueve años cantaba con ellos como si los conociera de siempre", contaba Rubén López, con la niña todavía subida a sus hombros. "Esto no se le olvida a nadie. Ni a ella ni a mí".</p><p><em>We Are the Champions</em>, de Queen, fue la última canción que retumbó en el escenario. Una canción legendaria para un título que no fue solo lo que se celebró en Cibeles: <strong>fue la sensación, profundamente compartida, de que un país entero cabía por unas horas en la misma plaza</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 06:28:06 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Cibeles se vistió de fiesta para celebrar el mundial de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Madrid,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El algoritmo del fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/algoritmo-futbol_129_2227814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4d2151df-07e2-4cd1-a877-c8c7c9717545_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El algoritmo del fútbol"></p><p><strong>La final del Mundial entre España y Argentina debería ser una celebración.</strong> Dos países unidos por una lengua, una historia entrelazada, millones de vínculos familiares y culturales. Dos pueblos que durante décadas han compartido canciones, literatura, migraciones, alegrías y tragedias. Un partido entre hermanos. Una fiesta.</p><p>No. <strong>En este mundo hiperpolarizado hasta una pelota vive presa de la lógica de bloques.</strong> España y Argentina encarnan simbólicamente las dos sensibilidades geopolíticas enfrentadas: una España más cercana a las posiciones propalestinas y una Argentina alineada con el eje político israelí. <strong>El césped se torna cuadrilátero donde las tensiones del mundo exterior proyectan sus sombras.</strong> Ya no basta ganar un partido: es necesario que se imponga una identidad, una ideología, una forma de entender el mundo.</p><p><strong>¿Qué queda del fútbol de la calle, de la escuela, del barrio, del corazón?</strong></p><p>El fútbol nació como una ceremonia colectiva sencilla: veintidós personas persiguiendo un balón, una multitud compartiendo emociones, una competición donde el talento, el esfuerzo y el azar decidían el resultado. <strong>Era una metáfora lúdica de la vida: había vencedores y vencidos, y también respeto, belleza, incertidumbre, épica.</strong></p><p>Hoy esa imagen parece lejana. <strong>El fútbol es una gigantesca industria global. Los jugadores son logotipos comerciales.</strong> Los clubes son multinacionales. Los aficionados son consumidores. La selección es “la marca España” en vez de “la alargada sombra del ciprés”. No encarna el alma de nuestro país, sino nuestra hambre patria de éxito planetario.</p><p>El balón sigue rodando, pero alrededor de él gira <strong>una maquinaria económica de dimensiones colosales: derechos televisivos, patrocinadores, apuestas, merchandising, plataformas digitales, turismo deportivo.</strong></p><p><strong>¿Cuánto hay de competición y cuánto de espectáculo diseñado para generar beneficios?</strong></p><p><strong>¿Dónde termina el deporte y dónde empieza el show-business?</strong></p><p>Los ansiados mundiales, esperados con tanta expectación durante cuatro años, ya no solo venden partidos; venden experiencias, identidades y emociones manufacturadas. Un aficionado puede recorrer miles de kilómetros, pagar precios desorbitados por un vuelo, un hotel y una entrada, endeudarse durante meses para estar noventa minutos en una grada. <strong>No compra un asiento, una localidad, sino un sitio, el suyo: compra la sensación de pertenecer a algo más grande que su “insignificante humanidad”.</strong> Y una eyaculación de felicidad. Diez mil euros es un precio razonable por ese “orgasmo de poder” que no está al alcance del simple mortal de ninguna otra forma.</p><p>En una sociedad donde muchas personas se sienten aisladas, desconectadas y privadas de grandes relatos colectivos, <strong>el fútbol ofrece una patria emocional instantánea</strong>. Durante unas semanas millones de personas dejan de ser individuos anónimos y se mimetizan anímicamente en una multitud con un mismo afán y un grito unánime de aliento.</p><p><strong>Pero esa emoción no es limpia. Desemboca en fanatismo.</strong></p><p><strong>¿Por qué necesitamos tanto ganar y demostrar públicamente que hemos ganado? </strong></p><p><strong>¿Por qué una derrota deportiva puede provocar tristeza profunda, rabia o incluso violencia?</strong> ¿Por qué alguien que jamás conocerá personalmente a los jugadores siente que una victoria de once desconocidos representa un triunfo propio, quizá el mayor de su vida?</p><p>Acaso porque <strong>el fútbol ha ocupado el espacio que antes llenaban otras formas de pertenencia</strong>. Las comunidades tradicionales se han debilitado, las religiones pierden influencia en muchas sociedades, las ideologías políticas ya no movilizan como antaño, y <strong>el </strong>individuo contemporáneo, más libre pero también más solo, busca nuevas formas de identidad e integración colectiva.</p><p>La camiseta de una selección se transforma en bandera emocional. El estadio, en templo. El partido, en ritual colectivo. <strong>Pero todo ritual puede ser manipulado.</strong></p><p>El fútbol actual no solo mueve emociones; mueve miles de millones. Y cuando hay tanto dinero en juego, resulta ingenuo pensar que la política permanece al margen. La polémica intervención de Donald Trump para retirar la tarjeta roja a un jugador de la selección estadounidense demuestra hasta qué punto el poder político intenta apropiarse del espectáculo deportivo. La independencia del deporte queda cuestionada cuando los líderes descubren que <strong>un balón moviliza más pasiones que los discursos, el precio del petróleo o las bombas</strong>.</p><p>El fútbol se vuelve un instrumento de influencia,<strong> una plataforma de propaganda </strong>y un territorio donde las naciones proyectan su poder.</p><p>Y los aficionados se dejan arrastrar. <strong>Son la pieza clave del engranaje y al tiempo sujeto pasivo movido por hilos invisibles.</strong></p><p>La industria del fútbol necesita emociones extremas porque son más rentables que las emociones moderadas. <strong>Un aficionado tranquilo consume menos que un hincha enfervorizado.</strong> La pasión devora consumo. La rivalidad vende. El enfrentamiento es un acelerador comercial.</p><p><strong>El negocio no quiere que veamos un partido; necesita que vivamos una batalla. </strong>¿Es esa histeria colectiva la consecuencia de una sociedad cada vez más vacía de alma?</p><p>Vivimos rodeados de estímulos permanentes, algoritmos que predicen nuestros gustos, redes sociales que amplifican nuestras emociones y sistemas económicos que lo reducen todo a mercancía. La atención humana es el nuevo petróleo. <strong>Quien controla nuestras emociones controla también nuestro tiempo, nuestros hábitos y nuestras decisiones.</strong></p><p>Antaño se afirmaba que el fútbol es un dispositivo de distracción masiva, “el opio del pueblo”. Hoy se ha construido alrededor del fútbol una arquitectura comercial capaz de explotar nuestras necesidades más profundas: <strong>pertenecer, competir, ser reconocidos, formar parte de una comunidad, triunfar, ocupar el primer lugar, gritar “soy yo”.</strong></p><p>Sí, hay millones de personas que aman el fútbol, aman su simbolismo, aman su sencillez, aman sus orígenes humildes, aman la autenticidad de su compromiso colectivo. Pero ese <strong>“excesivo volcarse”, esa “sobreactuada teatralidad”, esa “visceralidad patológica”</strong> que saca de nosotros por un momento una animalidad soterrada... ¿a qué obedece?</p><p>Una final entre España y Argentina debería recordarnos precisamente lo contrario. Antes que rivales somos seres humanos<strong>.</strong> Una frontera, una bandera o una camiseta no deberían borrar siglos de vínculos compartidos. <strong>La grandeza del deporte no está en destruir al adversario, sino en reconocer su valor.</strong></p><p>Quizá el verdadero triunfo no sea que España gane a Argentina o Argentina a España.</p><p><strong>El verdadero triunfo sería recuperar un fútbol donde la victoria no necesite humillar al otro. </strong>Donde la pasión no sea odio. Donde la competición no sea rapaz negocio. Donde una pelota vuelva a ser simplemente una pelota.</p><p>Cuando todo se vuelve espectáculo, propaganda y mercancía, perdemos lo bello del juego: <strong>la ilusión inocente de sentir durante noventa minutos que el mundo es tan sencillo como cantar ¡gol!</strong></p><p>____________</p><p><em><strong>Fernando Claudín di Fidio</strong></em><em> es escritor y socio de </em><em><strong>infoLibre</strong></em><em>.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Claudín di Fidio]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El algoritmo del fútbol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Selección Fútbol España,Argentina,Fanatismo,Geopolítica,Negocios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía de la euforia: quién gana dinero cuando España levanta la Copa del Mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/economia/economia-euforia-gana-dinero-espana-levanta-copa-mundo_1_2227918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/fd26b172-f1fe-46ec-be28-ee29faf324ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La economía de la euforia: quién gana dinero cuando España levanta la Copa del Mundo"></p><p>En la madrugada de este domingo, en plena celebración de la victoria de España en el Mundial, un joven sale de un bazar con varias bocinas en la mano y las reparte entre sus amigos: “Me ha cobrado lo que ha querido”, dice sin dejar de sonreír. Inmediatamente retoma los cánticos futbolísticos a coro con sus compañeros sin darle mayor importancia a lo que ha pagado, que ha sido algo más de lo conveniente. Un día es un día, pero ¿qué impacto tiene a nivel económico <a href="https://www.infolibre.es/politica/espana-gana-segundo-mundial-argentina_1_2227775.html"  >un evento como este</a>, con millones de personas dispuestas a gastar un poco más y con empresas preparadas para aprovechar el tirón? ¿En qué sectores se nota más la ola de euforia?</p><p>Aunque hay mucha literatura acerca del impacto económico de este tipo de eventos en los países organizadores, no hay tanta cuando se trata de los países que ganan un gran evento deportivo, explica Mario Sorribas-Fierro, profesor de OBS Business School. Sin embargo, cita tres factores que se deben tener en cuenta: el consumo interno, el turismo, la promoción de la marca España y las exportaciones. “En cuanto al consumo de los hogares, en el ámbito de la hostelería se habla de unos ingresos de alrededor de <strong>130 millones en estos poco más de 40 días</strong>”, aunque aquí, matiza, es difícil separarlo de otras variables y atribuirlo solo al Mundial de fútbol, y tampoco todo ese dinero es una inyección neta a la economía “porque <strong>habría que restarle la bajada en la productividad</strong> del día de hoy”, concluye.</p><p>En esto coincide también David Echeverry, profesor de economía de la Universidad de Navarra. Para Echeverry el efecto económico para el país ganador es “ambiguo”, ya que “<strong>en regiones muy apegadas al fútbol la gente suele pedirse días libres</strong> y ello repercute en una menor productividad”, pero matiza que una gran victoria también puede servir de escaparate y <strong>animar el consumo, el comercio o incluso el turismo</strong>. “Es el poder de las narrativas sobre los efectos económicos, como lo llamaba el premio Nobel de Economía Robert Shiller.<strong> España es un buen ejemplo para analizar,</strong> porque su victoria y su papel como anfitrión en el próximo Mundial hará que más países del mundo se interesen a nivel turístico e incluso comercial”, concluye Echeverry.</p><p>De hecho, la otra parte que se debe observar es precisamente esa, las visitas y el <strong>refuerzo de la marca de país</strong>. “Un estudio de 2024 señala que los países que ganan el Mundial consiguen un aumento en las llegadas turísticas, aunque<strong> ese impacto es mayor cuanto más desconocido es el país; </strong>sí cabe esperar que la actividad de <em>influencers</em> y la promoción de un hito deportivo como este atraiga más actividad”, apunta Sorribas-Fierro.</p><p>Finalmente, <a href="https://www.infolibre.es/economia/acero-carbon-comercio-defensa-europa-mira-mercado-interno-crisis-comercial_1_1956606.html"  >en el comercio internacional</a> también podría verse algún cambio. “Se dice que los países que ganan el Mundial ven aumentar entre un 0,25% y un 0,5% su PIB en los dos trimestres siguientes”, señala el profesor de OBS Business School. Algo, explica, que viene dado por el efecto de promoción internacional que puede llegar a tener una victoria a nivel global. “Es un efecto psicológico asociado que dura un tiempo y que puede suponer gran cantidad de dinero”, concluye. Las cantidades, matiza, son mucho más difíciles de obtener y requerirán ver la evolución a medio plazo.</p><p>Durante las semanas que ha durado el Mundial de fútbol se han sucedido las estimaciones sobre el impacto que puede tener en el consumo, el comercio, las importaciones, etc. Aunque para saberlo con cifras redondas habrá que esperar, ya se han dado algunas cifras. En Estados Unidos, que acogió la mayoría de los partidos, el Bank of America estimó que el evento habría movido <strong>unos 40.000 millones de dólares,</strong> la mitad de ellos dentro del país y el resto repartido en los otros dos países anfitriones: México y Canadá.</p><p>Por otro lado, de acuerdo con los cálculos de Bloomberg, el torneo ha sido uno de los más rentables de la historia, con unos ingresos para la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) de más de <strong>13.100 millones de euros, </strong>superando en más de 1.700 millones las previsiones que se habían calculado previamente. La agencia económica estima también que solo la publicidad de las <strong>pausas de hidratación</strong> habría procurado unos ingresos en torno a 500 millones de dólares, si se tiene en cuenta que un anuncio de 30 segundos en estos huecos publicitarios se movía en una franja de entre 250.000 y 750.000 dólares.</p><p>Además de mirar menos los precios, como le ocurría en la noche del domingo al joven con cuya historia comienza este artículo, hay otro factor que los expertos destacan y es que con la euforia de estos grandes eventos también <strong>bajamos la guardia</strong> en lo que tiene que ver con las compras por internet y nos exponemos más al fraude, con el consiguiente impacto económico. “Los atacantes aprovechan la emoción, la urgencia y el interés que generan estas ocasiones para engañarnos mediante <strong>invitaciones falsas, cambios de fecha, promociones inexistentes o supuestas celebraciones exclusivas</strong>”, explica José Manuel Moreno, director de Ciberseguridad de la tecnológica NTT DATA. “Y no hace falta ser un fanático del deporte para caer en la trampa: cualquiera puede recibir un mensaje aparentemente legítimo y terminar haciendo clic en un enlace malicioso o visitando un sitio fraudulento”, concluye. De hecho, según sus datos, el 20% de la criminalidad registrada en España en 2025 tenía que ver con estafas realizadas por medio de ciberdelitos.</p><p>En la estimación económica también es relevante el premio que se llevan los ganadores. En conjunto, la FIFA anunció que repartiría 655 millones de dólares en <strong>premios en metálico a las federaciones</strong>, un 50% más que en la edición anterior. La prima del país ganador, es decir, de España, será de 50 millones de dólares, 33 millones se irán a Argentina y 29 millones para Inglaterra. Del quinto al octavo, reciben 19 millones. Del noveno al decimosexto, las federaciones perciben 15 millones y la cifra se va reduciendo hasta llegar a los nueve millones para los que menos se llevan.</p><p>De esas asignaciones salen el dinero de las federaciones nacionales y las primas de los jugadores. Tal y como adelantó Miguel Ángel Díaz en la cadena COPE, el acuerdo con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) es que los futbolistas se lleven el 45% de esa cantidad como premio por su victoria, lo que les dejará un total de 750.000 euros por jugador.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 04:00:53 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Selina Bárcena]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Mercados,Fútbol,Beneficios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las rojas que no fueron (I): Ana Carmona, 'Nita', futbolista malagueña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/rojas-no-i-ana-carmona-nita-futbolista-malaguena_129_2228008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/93d5efea-e646-4fa3-85df-f90a89753f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Carmona, "Nita", futbolista malagueña"></p><p><em>La vida que llevaron las mujeres de las que esta serie va a hablar no fue una cuestión de suerte, sino más bien todo lo contrario. Con la segunda República, en nuestro país se había empezado a reconocer a las mujeres como ciudadanas, con voto, divorcio y escuela mixta, pero la dictadura hizo de devolverlas al hogar un programa de Estado. Esta serie de verano cuenta las vidas que esa marcha atrás dejó sin cumplir. La primera jugaba al fútbol.</em></p><p>Estamos en los días del aniversario del golpe, y este domingo España ganó el Mundial de fútbol masculino. Un tal Ferran Torres marcó en la prórroga y se lo agradeció a dios, que había querido escribir así la historia, dándole las cosas a quien más se las merece. Y claro, aunque resulta que desde el domingo España tiene a la vez los dos mundiales, porque el de las mujeres se ganó en 2023, de aquella final muchas<strong> no recordamos el gol de Olga Carmona sino al presidente de la Federación besando en la boca a Jenni Hermoso </strong>sin su permiso, por lo que un tribunal lo condenó después por agresión sexual. No es que las mujeres no nos merezcamos ganar, no tiene nada que ver con la suerte. Hay un orden de las cosas que hace que Ferran no haya sido el primer hombre español en marcar el gol que nos dio un mundial y, sin embargo, de Carmona, la primera mujer, no se acuerde ni dios. </p><p>De todo esto me acuerdo estos días por <strong>otra Carmona que jugó al fútbol mucho antes y a la que no dejaron llegar a ninguna final.</strong> Se llamaba Ana, la llamaban Nita y la apodaron Veleta, vete tú a saber si por la rapidez con la que podía ser hombre o mujer, una pionera de lo <em>queer</em> si me preguntan. Nació en el barrio malagueño de Capuchinos en 1908, hija de un estibador del puerto y un ama de casa, y aprendió a jugar mirando a los marineros ingleses en las explanadas. Como a las niñas no se les permitía, se vendaba el pecho y se recogía el pelo bajo la gorra para colarse en el Sporting de Málaga como un hombre más. Cuando la descubrieron le raparon la cabeza y la tuvieron en arresto por alterar el orden, que se ve que era aquello contra lo que atentaba entonces una mujer que corriera detrás de un balón por pura diversión. Se marchó a Vélez a seguir jugando. Murió en 1940, a los treinta y dos años, de tifus, y la enterraron, como había pedido, con la camiseta del Sporting.</p><p><strong>Todo eso ocurrió.</strong> Lo que voy a contar a partir de aquí, no, y lo cuento igual, que para eso el archivo dejó su vida a oscuras y algún hueco habrá que llenar, aunque sea a mano.</p><p>En la Nita que pudo ser, el tifus de 1940 no llega. Aquella epidemia se alimentaba de guerra, de hambre y de gente hacinada en la derrota, y en la España que gana la guerra que perdió no hay bastante de eso para criarla. <strong>Así que Nita cumple los treinta y tres, y los cuarenta, y sigue jugando cuando llega el tiempo, que en esa España sí llega, en que las mujeres pueden hacerlo sin esconderse</strong>. El fútbol femenino, que apenas asomaba en los años de la República, crece en vez de morir de un tiro. Finalmente termina habiendo una gran liga de mujeres en la que Ana Carmona puede jugar, con su pelazo y sin vendaje ninguno.  </p><p>Una tarde de primavera de 1943, en un Metropolitano lleno, la selección española de mujeres juega su primer partido contra Portugal con el escudo cosido en la camiseta, vaya orgullo patrio la selección de chavalas. La capitana es una malagueña de treinta y cinco años a la que de joven le raparon la cabeza justamente por jugar. Marca ella el primer gol de aquel equipo, de cabeza, con su pelazo, en un córner. En la grada está su padre, el estibador que años atrás la sacaba a rastras de los descampados, absolutamente emocionado, nunca pensó él que en los años cuarenta fuera su hija la que le iba a dar semejante alegría en una portería. Después Nita juega unos años más, entrena a niñas, ve pasar por sus manos a tres generaciones de crías de Capuchinos y de Vélez.<strong> Muere mayor, en su cama, en 1996, a los ochenta y ocho años, con la camiseta del Sporting doblada esperando en el cajón</strong>, con su nombre bordado, que es el mismo que lleva el campo donde hasta hace bien poco seguía entrenando a todas las malagueñas que se apasionaron por el balón como ella, <em>La veleta,</em> un templo en el que cualquier persona que se dedique al fútbol profesional querría jugar. </p><p><strong>Nada de eso pasó. </strong>En la vida verdadera, la selección española femenina no jugó su primer partido hasta el 21 de febrero de 1971, treinta y un años después de la muerte de Nita. Fue en Murcia, contra Portugal, ante tres mil quinientas personas, y <strong>a las jugadoras no se les permitió llevar el escudo de España en la camiseta. </strong>Al árbitro lo obligaron a dirigir en chándal porque no le dejaron vestir de árbitro. Durante esos mismos años, el fútbol de los hombres fue escaparate del régimen, que llenaba de banderas los estadios y celebraba sus victorias como si fueran las suyas. Las mujeres no ganaron un Mundial hasta 2023, y ya se ha visto cómo se lo agradecieron.</p><p><strong>A Nita la enterraron a los treinta y dos años con una camiseta que solo había podido llevar a escondidas</strong>. No marcó ningún gol para España porque no la dejaron intentarlo, y el que le he dado yo, el de cabeza en el Metropolitano lleno, con su padre en la grada, es de mentira. Lo sabe cualquiera que haya leído hasta aquí. Pero es el único que va a marcar, así que lo dejo escrito, para que al menos viva en la memoria de todas esa vida que no fue. </p><p>________________</p><p><em><strong>Ángela Rodríguez 'Pam' </strong></em><em>es ex secretaria de Estado de Igualdad.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 18:36:22 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángela Rodríguez Pam]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las rojas que no fueron (I): Ana Carmona, 'Nita', futbolista malagueña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Luis Rubiales,República,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oé, oé, oé]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/que-ven-mis-ojos/oe-oe-oe_129_2228196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c6b1b68a-e036-4d8c-b7cf-bba5c742565b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oé, oé, oé"></p><p>Ya somos otra vez campeones del mundo, <strong>ya se borda la segunda estrella en las camisetas de la selección</strong> —y es la tercera, que las chicas ganaron otra— y la conclusión es evidente, visto lo visto, <strong>los votantes deberíamos parecernos a los hinchas</strong>, porque ha quedado meridianamente claro que la transversalidad está en el fútbol: ahí no hay movidas con las banderas y todos le pegamos al mismo balón. Y, la verdad, la experiencia es muy sana y curativa, tal vez por lo infrecuente. <strong>Lo mejor que tenemos los adultos es lo que nos vuelve a hacer niños</strong>, que puede ser echarse una pachanguita en la playa con los vecinos, salpicarse agua o sentarse juntos ante el televisor para ver a ese que llamamos, de manera sintomática, el equipo de todos. Yo no echaría esas lecciones al olvido.</p><p><strong>El deporte une lo que separa la política</strong>. Aquí la gente de derechas y la de izquierdas jurábamos en arameo al ver la violencia con la que se emplearon contra nosotros los rivales, en el partido contra Uruguay; saltábamos con ansias justicieras ante la exhibición que hizo La Roja frente a la temible Francia y ni que decir tiene que <strong>fuimos uno solo en la final </strong>y nos dolió ver de qué forma nos cosían a patadas los adversarios que, más que nada, se deshonraron a sí mismos: esa banda de marrulleros no merece representar al mismo país del que salieron Di Stéfano, Maradona y el propio Messi, que se despidió con mucha pena y ninguna gloria. Estamos orgullosos, porque además de haber ganado hemos sido los mejores.</p><p>Dicho todo eso, claro está que hay otras lecturas, empezando por Trump, al que el servil presidente de la FIFA, el mismo que le entregó un premio oficioso de la paz, tuvo que explicar que la copa de oro no se la iban a dar a él, <strong>tan acostumbrado a ser el niño en el bautizo y el muerto en el entierro</strong>, y acabando por su palco brillante, ante el cual los analistas se disfrazaban de paparazzis para captar el saludo entre Pedro Sánchez y el presidente de Estados Unidos que un día nos quiere echar del mundo y al otro nos riega de piropos.</p><p>Y, por supuesto, cómo no vamos a destacar –en estos tiempos de racistas, ventajistas y patriotas a quienes lo único que les interesa del debate es el bate– la feliz condición multirracial de la plantilla, con chicos cuyas familias vienen de Ghana o Marruecos y que son muy españoles y mucho españoles, que diría M. Rajoy, para quien, por lo visto, los blancos son cada uno de su país y los negros, todos de África. Donde no hay, no se puede pedir, pero <strong>si la xenofobia es el carnet de identidad de los retrógrados, la convivencia y camaradería que demuestran los futbolistas es una luz en la noche</strong>.</p><p>Somos otra vez campeones, la segunda estrella está ya aquí y yo soy español, español, español.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 18:36:09 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Benjamín Prado]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Oé, oé, oé]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Política,Fútbol,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mundial intensifica el racismo y la islamofobia en redes, sobre todo hacia Lamine Yamal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/mundial-intensifica-racismo-e-islamofobia-redes-lamine-yamal_1_2227879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ba54a7b6-3aa1-4626-8d0d-86a286f1dae8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mundial intensifica el racismo y la islamofobia en redes, sobre todo hacia Lamine Yamal"></p><p><strong>El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia</strong> (OBERAXE) del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha detectado una <strong>"presencia significativa"</strong> de mensajes racistas e islamófobos en redes sociales durante el Mundial de fútbol, <strong>especialmente hacia el jugador de España Lamine Yamal</strong>.</p><p>El observatorio ha destacado el volumen de contenidos hostiles hacia Yamal —<strong>de nacionalidad española y origen marroquí por parte paterna y ecuatoguineana por parte materna</strong>— con comentarios discriminatorios relacionados con su origen e identidad, según ha informado el ministerio este lunes en un comunicado.</p><p>El último informe del OBERAXE<strong> recoge más de 40.000 contenidos de odio detectados en redes en junio </strong>y apunta al ámbito deportivo como el segundo detonante más frecuente, <strong>con un 16% de los contenidos monitorizados</strong>, después de la inseguridad ciudadana, que abarca el 6%.</p><p>Las políticas públicas están detrás del 11% de los contenidos analizados, <strong>con ataques a medidas como la regularización de inmigrantes</strong>, y los contenidos relacionados con agresiones sexuales alcanzaron el 9%, mientras que los relacionados con terrorismo y llegada de embarcaciones representaron el 3% y el 2%.</p><p>En cuanto a los grupos destinatarios de los discursos de odio, <strong>las personas de origen norteafricano concentran el 88% de los contenidos, diez puntos más que en mayo</strong>, lo que le consolida como el colectivo más afectado.</p><p>Los mensajes dirigidos contra personas musulmanas<strong> representaron el 11% de los contenidos registrados</strong>, lo que supone una reducción de 14 puntos, y también han bajado, cuatro puntos, los contenidos dirigidos <strong>hacia personas afrodescendientes, que han recibido el 7%</strong>.</p><p>El informe recoge mensajes dirigidos contra personas de América Latina y la comunidad judía, <strong>aunque en porcentajes significativamente inferiores.</strong></p><p>En cuanto al tipo de menajes, el observatorio alerta de un <strong>"incremento significativo"</strong> de los que deshumanizan o degradan gravemente, que se han elevado<strong> hasta el 48% del total, 25 puntos más que el mes anterior.</strong></p><p><strong>Los mensajes que presentan a los grupos diana como una amenaza representaron el 32%</strong>, mientras que aquellos que incitan a la expulsión <strong>de personas extranjeras alcanzaron el 10%</strong>.</p><p>Este contenido se caracteriza por la agresividad<strong>: el 89% del analizado empleó lenguaje agresivo explícito con insultos, amenazas o descalificaciones </strong>y el 10% recurrió a la ironía o al sarcasmo para difundir mensajes discriminatorios.</p><p>El 32% de los contenidos<strong> incorporó imágenes, vídeos, memes o lenguaje codificado, recursos que facilitan la viralización de los mensajes, y dificulta tanto su detección.</strong></p><p>El boletín del OBERAXE indica que el 61% de los contenidos reportados fue retirado por las plataformas digitales: <strong>TikTok registró la mayor tasa, con un 98% de los contenidos reportados eliminados; le sigue X, con el 93%; Facebook, con 62%; Instagram, con 32% y en último lugar se encuentra YouTube, con el 8%.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 10:20:59 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Racismo,Xenofobia,Selección Fútbol España]]></media:keywords>
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