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    <title><![CDATA[infoLibre - Doble click]]></title>
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    <description><![CDATA[infoLibre - Doble click]]></description>
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      <title><![CDATA[El futuro de la televisión en abierto: Peacock nace en EEUU como plataforma de 'streaming' gratuita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/futuro-television-abierto-peacock-nace-eeuu-plataforma-streaming-gratuita_1_1185515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c309529b-f00e-4550-88be-dc61f4919432_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="El futuro de la televisión en abierto: Peacock nace en EEUU como plataforma de 'streaming' gratuita"></p><p>El mundo de la televisión en todo el mundo vive los efectos de una gran convulsión. <strong>Nadie sabe exactamente cómo será el sector en una década</strong>. Hay tres factores que condicionan el momento actual. Por un lado, el retroceso de la televisión en abierto en audiencia y en ingresos de publicidad. En segundo lugar, la pérdida de abonados de los sistemas de cable tradicionales que aportaban enormes beneficios a los grandes canales. Por último, <strong>el boom que viven las plataformas de </strong><em>boom</em><strong>streamin</strong>g (tipo Netflix) que siguen creciendo en todo el mundo.</p><p>En un tablero con cada vez más agentes en juego, con más actores en busca de una parte de ese pastel que conforman los televidentes, NBC ha dado el pistoletazo de salida a <strong>Peacock TV, una nueva plataforma dispuesta a romper el esquema de la suscripción de pago </strong><em>Peacock TV</em>que han explotado gigantes como Netflix, HBO o Prime Video. Pero ¿qué supone realmente este desembarco? ¿Acaso este modelo va a incrementar la <em>streaming wars </em>existente en la industria audiovisual mundial? La campaña de lanzamiento ha sido muy comentada estos días atrás. Vende un concepto fundamental: <strong>¡Gratis, gratis, gratis!</strong></p><p>Para la especialista en plataformas VoD y nuevos modelos de televisión, Lydia Gracia, esta llegada es solo una consecuencia de "hacia dónde está yendo el panorama actual: a la <strong>diversificación de plataformas</strong>". Y es que cada vez son más las empresas que quieren entrar en este juego que ya no pasa por la venta, sino por el acercamiento a la mismísima fuente.</p><p>"Las grandes marcas han visto la oportunidad dentro del modelo OTT, ya sea SVoD, TVoD o AVoD, y <strong>lo que quieren es explotar ellos mismos su contenido en vez de licenciarlo a terceros como Netflix o Amazon Prime Video"</strong>, añade Gracia en conversación con infoLibre, en referencia a esta nueva plataforma de vídeo bajo demanda disponible en Estados Unidos desde este 15 de julio y con la que NBC Universal no se ha quedado atrás.</p><p>El motivo no es otro que las posibilidades que ofrece esta nueva opción audiovisual. NBC Universal tiene los derechos de series tan relevantes como <strong>Parks and Recreation o The Office, pero también son responsables de CNBC, SyFy o del gigante latino Telemundo.</strong><em>Parks and Recreation</em><em>The Office,</em> Todo un conjunto de opciones que desde ya están disponibles en el catálogo norteamericano a coste cero.</p><p>Sí, cero. Y aquí está lo más relevante y destacado de Peacock TV<strong>: la posibilidad de disfrutar de la plataforma de forma gratuita a sabiendas de que los usuarios se van a encontrar anuncios en ellos y que el catálogo será restringido</strong>. Sin embargo, no es la única opción. También hay disponible una alternativa premium de 4.99 dólares con títulos adicionales como <em>Cheers</em> o<em> Ley y Orden</em> con anuncios; así como la versión todo incluido sin anuncios por 9.99 dólares.</p><p>"<strong>A la gente no le molesta tener un minuto de publicidad, lo que le molesta es tener 15 minutos y no saber cuándo va a poder continuar viendo el contenido",</strong> explica Lydia Gracia. Pero "si se dan de alta en una plataforma gratuita con contenido de calidad, con las series que habitualmente ve y ya saben que van a tener unos tres minutos de publicidad (además, publicidad dirigida) durante el visionado, acepta el contrato desde el inicio, lo asume y se queda viéndolo".</p><p>¿Y qué saca la plataforma con todo esto además de dinero? Datos. Esta es la tesis que destaca la especialista en nuevos modelos de distribución audiovisual y autora del libro <em>Streaming Wars</em>, Elena Neira: "<strong>Le mueve básicamente lo mismo que le mueve al resto de compañías, porque se trata de una batalla por definir la estrategia digital y por tener los datos de los usuarios"</strong>. Quieren conocer, profundizar en gustos e intereses para salir a ganar.</p><p>"<strong>El lanzamiento precisamente nace como consecuencia de un fenómeno que lleva experimentándose en EE.UU. que es el darse de baja en la televisión por cable",</strong> comenta Neira, quien ha visto el crecimiento de esta realidad como un hecho "dramático para las compañías y para una televisión que está muy consolidada y que desde hace décadas formaba parte de un núcleo de hogares estadounidenses que ahora se dan de alta en paquetes mucho más ligeros o los reemplazan por plataformas de <em>streaming</em>". Y ahí está el <em>quid</em> para entender por qué ese giro hacia lo gratuito, hacia el <em>low cost </em>[bajo coste].</p><p>"<strong>De todas las plataformas que han surgido en los últimos seis meses, la mitad de ellas han apostado por el AVoD</strong>, tanto Quibi, que tiene un modelo con publicidad más barato, o HBO Max que ha lanzado la más cara del mercado pero ya ha dicho que tendrá una versión con publicidad más asequible", argumenta Neira. Y es que todo se enfoca hacia un universo repleto de plataformas con contenidos originales en catálogos más escuetos y con precios reducidos para evitar la infidelidad digital.</p><p>"La suscripción con publicidad es muy importante para estos modelos de negocio porque así conoce más detalladamente todos los hábitos de sus suscriptores y son más <em>friendly </em>con ellos. <strong>No quieren tirar piedras contra su propio mercado, quieren ofrecer modelos combinados con publicidad en la televisión lineal y luego en Peacock",</strong> sentencia ésta. Además, si cabe, afianzar su marca.</p><p>"Al ser estudios con poca cantidad de series, series bastante caras y el modelo de negocio más centrado en cine, es una buena manera de captar audiencia, entrar en el tablero de juego de las plataformas OTT y a su vez rentabilizar y explotar en exclusiva sus series afianzando su marca", concluye por su parte Lydia Gracia, quien insiste: "<strong>Ya no vale el licenciarlo y que lo explote Netflix, ahora quiero que la gente venga a mí y disfrute de mi contenido porque lo tengo yo"</strong>. Aunque eso suponga que para ver muchas series de diferentes compañías haya que ir casa por casa.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El futuro de la televisión en abierto: Peacock nace en EEUU como plataforma de 'streaming' gratuita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medios comunicación,Televisión,Doble click]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Facebook sufre el boicot de más de 160 marcas por no controlar los mensajes de odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/facebook-sufre-boicot-160-marcas-no-controlar-mensajes-odio_1_1185230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7923ba91-a4ba-49c4-86d5-c4224eb398af_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Facebook sufre el boicot de más de 160 marcas por no controlar los mensajes de odio"></p><p><strong>Cambridge Analytica.</strong> Estas dos palabras convertidas en escándalo hicieron perder más de 37.000 millones de dólares en un solo día en el mercado bursátil a Facebook, la red social que en 2004 llegó a nuestras vidas para cambiarlas por completo. Sin embargo, a pesar de las consecuencias derivadas de esta polémica, la empresa de Mark Zuckerberg vuelve a enfrentarse a un nuevo problema de gran escala por su posicionamiento en la vida política mundial. ¿Es la neutralidad su única salvación?</p><p>Para poder entender la situación hay que remontarse al año 2016, cuando <em>The New York Times</em> desveló que los datos privados que había usado esta red social para realizar tests de personalidad se convirtieron en una estrategia para manipular a la población en las elecciones presidenciales estadounidenses que Donald Trump ganó ese noviembre. Ante el escándalo, y obligado a testificar en el Congreso norteamericano, Zuckerberg reconoció los errores y aseguró nuevas vías para reforzar la seguridad y privacidad de sus usuarios. La cuestión es si dichas palabras han llegado a buen puerto.</p><p>Una de las vías empleadas en esa campaña para manipular y orientar determinados votos de los electores estadounidenses fueron los mensajes de los usuarios, es decir, un alud de publicaciones sesgadas y enfocadas hacia un determinado público que calaron en el electorado e influyeron en su papeleta final. Esta sutil –o no tan sutil– injerencia podría haber quedado ahí; no obstante, desde que se destapase el escándalo de Cambridge Analytica, <strong>Facebook ha estado expuesto a numerosas presiones</strong>, de un lado y de otro, que repercuten en la vida política mundial y en la de sus ciudadanos.</p><p>El último ha sido el llamado Stop Hate for Profit, un boicot originado a partir de un grupo de organizaciones sociales que tienen la muerte de George Floyd como fondo y al que se han sumado más de 160 empresas de renombre como Unilever, CocaCola o Starbucks para retirar su publicidad de empresas como esta red social<strong> si no se regulan y controlan los mensajes de odio que se difunden en ella. </strong></p><p>Ante tal problemática, Facebook anunció que pondría en marcha nuevas políticas de control de contenido –"no por motivos financieros o presión de anunciantes, sino porque es lo que debemos hacer"–, pero para los impulsores del boicot son "insuficientes" y solicitan un mayor compromiso a la compañía de Mark Zuckerberg. La cuestión es: <strong>¿hasta qué punto este boicot puede repercutir en el futuro de esta red social? </strong></p><p>Borja Bergareche, director de comunicación digital e innovación de Kreab, consultora sueca de comunicación y asuntos públicos, lo tiene claro:<strong> el problema viene de lejos y no es tan sencillo de resolver</strong>. "Facebook es consciente de estas polémicas pero <strong>tiene dificultades en decidir su discurso y una relación con la clase política</strong>", comenta, y apunta al "papel fundamental de las grandes plataformas en el mercado publicitario digital" como el otro asunto prioritario por solventar. </p><p>"Este boicot es una gota más en un vaso que estaba casi lleno", afirma Bergareche, que recuerda cómo esta red social se ha tenido que enfrentar al escándalo de Cambridge Analytica pero también a la polémica por la retransmisión de matanzas en Facebook Live, la falta de protección de datos de los usuarios o la intromisión rusa en las elecciones estadounidenses de 2016. </p><p>"La victoria de Trump supuso un despertar en el papel que involuntariamente ha jugado y esas dificultades las ha ido trayendo a la actualidad hasta el punto de que nadie duda del papel de influencia política que tiene una red global como Facebook", señala. De hecho, Facebook se ha pronunciado y ha decidido retirar la publicidad de la campaña presidencial de Donald Trump para las elecciones estadounidenses de este otoño por infringir su política contra los discursos de odio. Antes, la compañía de Mark Zuckerberg evadía responsabilidades al considerarse como un agente neutral en un cruce de declaraciones; ahora, su posición es clave. Y esto los anunciantes lo saben.</p><p>"A esto hay que sumar el contexto en el que se produce este boicot: la rebelión por la justicia racial estadounidense a raíz de la muerte de George Floyd". Por eso, en este entorno "que ha generado las críticas de los que califican estas conversaciones como tóxicas, se ha producido una presión sociopolítica sumada a este boicot que hay que leer en clave publicitaria". Dicho de otro modo, añade Bergareche, "hay que relativizarlo". El motivo es que "ya hubo un boicot a YouTube hace tres años y luego se diluyó. ¿Cuánto va a durar éste? Cuando se apague este contexto político, hasta entonces Facebook seguirá teniendo un papel determinante". </p><p>Borja Adsuara, abogado experto en derecho digital, señala por su parte que este tipo de boicots no suponen un gran desgaste a la empresa de Mark Zuckerberg porque estas compañías suponen un 6% de la inversión total: "Lo que hacen estas empresas es subirse al <em>hashtag</em>, son cuestiones de <em>marketing</em> y de posicionamiento público, de mucho postureo en la superficie".</p><p>Unas palabras ante las que Bergareche añade el entorno pandémico que las envuelve. "Este boicot ya ha tenido un gran impacto en la cotización en bolsa y ha supuesto un estornudo para el bolsillo de Zuckerberg, pero todo discurre en un contexto pandémico e incluso algunos dicen que estas empresas estarían apoyando el revuelo para ocultar su reducción en la inversión que ya tenían prevista por la pandemia".</p><p>Y es que, añade, "a esto hay que sumar que el modelo de negocio de Facebook no es fuerte con grandes anunciantes sino con medianas y pequeñas empresas,<strong> y estas también van a reducir su inversión"</strong>, aunque es "muy difícil cuantificar cómo será el impacto del boicot mezclado con la pandemia". </p><p>Adsuara, mucho más escéptico en su mensaje, defiende a la compañía de Zuckerberg en la polémica: "Es como si una antigua telefonista de Telefónica escuchase tu llamada y te dice que no puedes decir lo que estás diciendo". Con este ejemplo, éste señala que "Facebook no es responsable de lo que dicen sus usuarios, él ha de ser un factor neutral que solo puede censurar aquellos delitos de odio". Ahora bien, cuestiona, "el odio en sí no es delito, solo lo dictado en el artículo 510 del Código Penal como podría ser la pornografía infantil".</p><p>Lo complejo, insiste éste, "es que Facebook se mete a moderar. Y si se mete conmigo, lo tiene que hacer con todos. Por eso si yo fuese Facebook les diría a mis anunciantes que yo no puedo moderar mis contenidos, <strong>porque si me meto me convierto en un medio de comunicación"</strong>. Y la red social de Marck Zuckerberg legislativamente no lo es, aunque muchos usuarios la apliquen como tal.</p><p>Ahí está uno de los problemas. Para el ensayista, profesor de filosofía y autor del libro <em>Fraudebook</em>, Vicente Serrano, "<strong>Facebook ocupa un espacio de información para millones de personas"</strong>. De ahí que el "sentido crítico" de cada usuario lo considere "clave" para que el mensaje con sesgo ideológico no incida sobre cada uno. Lo difícil es lograrlo, ya que esta red social "mezcla odio y comunicación, simplifica el mensaje en la emoción y puede radicalizar tus convicciones por la época tan confusa en la que vivimos". Por eso califica a esta red social "como una religión que trabaja esa estructura afectiva, encerrada y simplificada, que resuelve tus dudas". Y esto los políticos lo saben y lo usan.</p><p>Para el politólogo Lluís Orriols, "la ventaja del uso de las redes sociales en la política es que muy recurrentemente el mensaje es directo, es decir, el político tiene el control del mensaje, llega a la audiencia". Esto, en las campañas previas al desarrollo de las redes sociales, no era así. "Antes los partidos transmitían sus mensajes en mítines, pero el canal donde se enviaban los mensajes eran los medios de comunicación de masas y estos mediaban en lo que recibía el público". Ahora las formaciones "tienen el control" y por eso "emiten un mensaje que denota claramente intencionalidad".</p><p>¿De qué tipo de intencionalidad se trata? "Mensajes llamativos, sencillos, bruscos, que generan más interés y recuerdo, que buscan impacto y ganas de participar con tu grupo de referencia", sentencia Orriols, quien entiende que este tipo de estrategias "consiguen el descrédito de la política". Pero eso no importa, y este próximo otoño probablemente veamos a Donald Trump en su máxima expresión para dar el todo por el todo en los comicios estadounidenses.</p><p>"El candidato republicano usa una expresión más de partidos radicales de derecha con tintes populistas cuya intención es deslegitimar e intuimos que esto se puede exagerar en los próximos meses en la situación estadounidense", señala Orriols. El motivo, que "Trump va por detrás en las encuestas y el año de las elecciones estamos en una crisis mundial de primer orden". Por eso "es probable que arriesgue ante un escenario tan adverso". Si fuese encabezando las encuestas, la lógica determina que no actuaría así. ¿Y cuál será su medio de difusión? Las redes sociales.</p><p>La diferencia con respecto a los comicios de 2016 es que Facebook ha adoptado medidas al respecto. "Se ha visto obligado a neutralizar el mensaje y a asumir su responsabilidad frente a las instituciones democráticas que dudan de su papel, frente a los actores comerciales que consideran que su papel dinámico se ha distorsionado en el mercado y frente a actores sociales que le piden compromisos éticos", señala Borja Bergareche, quien alude a las elecciones de Brasil, Francia y España como ejemplos en los que la compañía de Zuckerberg ha puesto remedio contra la desinformación. </p><p>El problema para este experto es que hay algo que se nos olvida: "Las fake news somos nosotros". "Nosotros somos muchas veces los responsables de difundir esas informaciones y con el confinamiento hemos visto cómo se han acelerado esos bulos", apunta. Por eso cree que "hace falta una enorme conversación que nos afecta como ciudadanos, empresas y políticos". Para él "prohibir y censurar no es la solución, sí hablar para solucionarlo y generar el gran debate de la regulación". Ese gran debate. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2020 22:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <title><![CDATA[Los entresijos de TikTok, la aplicación preferida de la ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/entresijos-tiktok-aplicacion-preferida-ultraderecha_1_1184916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/306f41ed-606b-4b5a-9340-6b3acab34896_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Los entresijos de TikTok, la aplicación preferida de la ultraderecha"></p><p><strong>TikTok</strong> es esa aplicación que tantos momentos ha dado esta cuarentena, aquella que ha servido para <strong>paliar las largas horas de aburrimiento</strong> a través de sus <em>challenge</em>, sus vídeos musicales y sus doblajes. Pero esta red social sirve para más cosas y su recorrido esconde muchos más <strong>entresijos </strong>de los que parece. Entre ellos, <strong>mensajes políticos extremistas</strong> que en España y en el resto del mundo han calado entre la población más joven.</p><p>El ejemplo más claro puede observarse en Vox. Si bien es cierto que TikTok no admite publicidad política, no puede excluir a usuarios particulares que sí hablen de ello. Y ahí está la trampa. El partido liderado por Santiago Abascal <strong>lanza sus mensajes infiltrados entre hashtags </strong>que los jóvenes visualizan. Y no se les da mal. De hecho, esta formación es la que más usuarios suma en Instagram, la red social antecesora a la que nos ocupa. Por eso esta aplicación, con un target más joven [un 60% de sus usuarios tienen entre 13 y 24 años] y menos saturada de publicaciones, es un lugar idóneo para <strong>hacer llegar su discurso camuflado entre vídeos musicales</strong>.</p><p>Lo mismo sucede en Estados Unidos, donde recientemente Donald Trump se ha visto boicoteado en su primer mitin post coronavirus por un grupo de usuarios de esta red social, los cuales quisieron <em>trolearle </em>comprando falsamente casi 994.000 entradas para un evento en Tulsa (Oklahoma) al que supuestamente iban a asistir un millón de personas. Sin embargo, según el Departamento de Bomberos de Tulsa, solo fueron 6.200.</p><p>Brad Parscale, director de campaña del presidente estadounidense, culpó a los "radicales" de este boicot, pero la realidad fue otra bien distinta y <strong>Donald Trump fue objeto de su propia medicina</strong>. Aunque para poder entender esta aplicación tal vez haya que remontarse hasta el año 2016, cuando este magnate se jugó las elecciones presidenciales.</p><p>Recuerden aquel año en el que la "injerencia" cobró protagonismo durante los últimos meses del año y posteriores. El triunfo de Donald Trump en los comicios norteamericanos estuvo marcado por los mensajes en redes sociales a favor de su campaña y en contra de sus oponentes políticos. En especial, Hilary Clinton, su máxima rival, quien hizo frente a varios bulos contra su persona como el <em>Pizzagate,</em> una <em>fake news</em> lanzada en el entorno de las elecciones y que también acusó a una pizzería del centro de Washington de ocultar una red de abuso infantil. <strong>La polémica acabó en tiroteo</strong>, pero también en un hashtag que posteriormente llegó a TikTok y cuyos mensajes calaron entre los más jóvenes.</p><p>Según narra Shira Ovide en <a href="https://www.nytimes.com/2020/06/29/technology/pizzagate-tiktok.html" target="_blank">The New York Times</a>, este hashtag se trasladó a TikTok acusando a Justin Bieber de cometer abusos sexuales. ¿Quiénes? Unos jóvenes que, "aburridos", difundieron este tipo de mensajes <strong>"porque les parecían divertidos"</strong>. Tal fue su entretenimiento que los vídeos con este <em>hashtag</em> acumularon <strong>más de 80 millones de visitas antes de que las denuncias hiciesen que la empresa lo censurase.</strong> El problema es que estas conspiraciones desinformativas calan perfectamente en niños que no tienen conocimiento de la realidad y pueden tergiversar su pensamiento.</p><p>Es por este tipo de hechos que tanto en Estados Unidos como en Reino Unido se han desarrollado campañas para que la empresa ponga remedio a estas actuaciones. Otros países como<strong> Indonesia o India la han prohibido directamente por promover contenido "inapropiado y porno". </strong></p><p>En este punto entra en juego su algoritmo, el cual actúa <strong>como un recomendador de contenido en base a los hashtags que sueles visitar y los vídeos que más ves.</strong> Es por ello que, si te pasas las horas contemplando vídeos de gente haciendo videoclips en sus casas, TikTok te mostrará a más personas haciendo lo mismo. Sin embargo, si ahondas en un <em>hashtag </em>que promueve las conspiraciones y los abusos a cualquier persona, el algoritmo te seleccionará contenido relacionado.</p><p>Pero no todo es tan oscuro como parece. De hecho, en España, el confinamiento ha sido paliado con largas horas de vídeo contra el aburrimiento sacados de esta red social, la cual, según SensorTower, ha sido <strong>descargada este mayo en casi 112 millones de dispositivos en todo el mundo</strong>, es decir, el doble que el mismo mes del año pasado. Además, esto se suma al mejor trimestre de su existencia, ya que durante los tres primeros meses de este año ha logrado <strong>2.000 millones de descargas.</strong> Entre todas ellas, algunos usuarios han encontrado un tirón inesperado.</p><p>Es el caso de Sara Martín, una coordinadora de un centro sociosanitario de 27 años que se creó su cuenta a finales de abril por aburrimiento y ya suma más de 18.0K seguidores: "Desde el principio vi que tenía mucha interacción y muchos <em>follows </em>de gente que no conocía de nada y no sabía muy bien de dónde habían salido, pero un mes después ya tenía unos 8.000 seguidores".</p><p>Algo parecido le sucedió a Beatriz Orviz, quien, en busca de "traspasar tráfico" a su canal de Youtube, probó suerte en esta aplicación nueva creyendo que <strong>"todas las demás [redes] son antiguas y están saturadas de contenido"</strong>. Y le salió bien. Su perfil sobre "Indonesia y la cultura asiática" supera los 36.5K seguidores. "En el primer vídeo serio que subí vi que empezaron a llegarme notificaciones de muchísimos seguidores y de comentarios, era una barbaridad", comenta a infoLibre esta chica medio indonesia, medio china, medio española de 34 años. Además, en ambos casos, la percepción de esta red con la realidad cambió por completo al poco tiempo.</p><p>"Mi idea era que era para niñ@s/adolescentes que hacían bailecitos y en gran parte sí es así, pero <strong>gracias a la cuarentena los millennials (y generaciones anteriores) nos hemos colado para hacer otro tipo de contenido</strong><em>millennials </em>", apunta Martín, en cuyo canal pueden verse vídeos de "humor y mucho contenido LGTB". Y añade: "Creo que es una plataforma superabierta, aunque algún cavernícola también se nos ha colado, y pienso que puedo ayudar a todos esos niños y adolescentes que hay en esa plataforma. De hecho, <strong>me escribe mucha gente diciendo que les ayudo un montón llevando el tema con tanta naturalidad</strong>".</p><p>Porque TikTok también sirve para reivindicar y divulgar, no solo para hacer reír o tergiversar. Por eso Sara Martín lo emplea como una plataforma normalizadora y Beatriz Orviz como una forma de desmitificar y mostrar otra cultura como es la asiática. Aunque, claro, con mensajes adaptados. "Cuando la descargué vi que la mayoría eran vídeos chorras, pero haciendo<em> scroll</em> vi que había gente que también hacía contenido didáctico. <strong>Entonces dije ‘hay cabida para mí’ y me puse a hacer mi contenido [temas de cultura y gastronomía indonesia y asiática] un poco más divertido para que enganchase</strong>". Aunque quien se enganchó fue ella, ya que a la semana bien puede dedicarle unas "quince horas" porque ya lo considera "un trabajo".Quién se lo iba a decir a esta red social china propiedad de ByteDance y cuyo nombre nativo es Douyin, la cual se transformó en TikTok tras el acuerdo llegado con la empresa Musica.ly en 2018 para su expansión internacional. Desde 2016 hasta entonces, su idea original era la priorización de vídeos musicales que se hicieron famosos entre la juventud asiática. El objetivo de estos empresarios fue <strong>crear una aplicación que aunase todo lo mejor de la competencia en una sola red.</strong> Y parece que lo consiguió. Con ello, y con una campaña de marketing agresivo a su llegada a Estados Unidos, su expansión fue imparable.</p><p>Y todo esto derivando de una primera visita a una aplicación con aparentes tintes musicales. Porque ese es el origen de TikTok, que cualquier persona pueda <strong>imitar a sus artistas favoritos con filtros y ediciones al más puro estilo youtuber 3.0</strong><em>youtuber 3.0</em>. Por eso nada más descargarlo su algoritmo prioriza las melodías virales de tu entorno y a partir de ahí se enfoca a lo que más veas. De esta forma enganchan fácilmente al mercado local, aunque este no solo consuma música. El boca a boca, para bien o para mal, hace el resto.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Los entresijos de TikTok, la aplicación preferida de la ultraderecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Doble click,TikTok]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[¿Desaparecerá el sexo en las nuevas series de televisión?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/desaparecera-sexo-nuevas-series-television_1_1184642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/25184e9f-6cd0-4fad-a6ba-0897fdb1f1a6_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="¿Desaparecerá el sexo en las nuevas series de televisión?"></p><p>La producción de series televisivas ha vuelto a reactivarse. Pronto empezaremos a ver los primeros trabajos realizados bajo los rígidos protocolos a los que obliga la prevención ante la pandemia. Surgen varios interrogantes: ¿Habrá besos en la nueva normalidad televisiva? ¿Cómo se va a garantizar la seguridad en los rodajes de nuestras series favoritas? ¿Hasta qué punto la televisión tal y como la conocíamos se va a transformar a causa del coronavirus? Las preguntas que ha dejado esta pandemia son muchas y por eso los especialistas del sector se predisponen claves para poder entender <strong>cómo va a ser la pequeña pantalla a partir de ahora</strong>.</p><p>  </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[¿Desaparecerá el sexo en las nuevas series de televisión?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Series televisión,Doble click]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco Marhuenda: "Si molesto a alguien, pido disculpas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/francisco-marhuenda-si-molesto-alguien-pido-disculpas_1_1184419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/eca15e7b-31ea-4786-8930-990e4ecdfa6a_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Francisco Marhuenda: "Si molesto a alguien, pido disculpas""></p><p>Basta decir su nombre para ponerle rostro, voz y opinión. Y no es casual. <strong>Francisco Marhuenda</strong> es uno de los rostros que participan en las tertulias televisivas más fácilmente identificable. Tal vez sea su férrea defensa de sus ideas, tal vez la peculiar forma de entender los debates o tal vez su capacidad para generar polémica cada vez que aparece. Nos recibe en la nueva sede –todavía en construcción– de <em>La Razón</em>, el periódico que dirige desde el año 2008. Una redacción vacía que evidencia los nuevos tiempos que le esperan al periodismo, un oficio que metafóricamente bien podría comprarse con las oficinas del diario: en obras.</p><p><strong>"El periodismo está siempre en obras",</strong> reconoce Francisco Marhuenda a infoLibre desde su despacho, recordando que la transformación de la prensa no es algo puntual, aunque "la realidad antes y después del 14 de marzo es diferente y eso es lo apasionante de esta profesión". El problema es que esos cambios no siempre son beneficiosos. Tampoco para él.</p><p>El motivo es que las cuatro grandes cabeceras nacionales de la prensa tradicional, en papel, continúan su particular descenso de ventas. Cada vez hay menos lectores. De hecho, el pasado año volvieron a cerrar el curso en caída libre. Y <em>La Razón</em> no fue una excepción. Según OJD, las ventas de este diario cayeron un 21%, aunque Marhuenda le resta importancia: "<strong>Tenemos garantizada la supervivencia".</strong></p><p>Su estructura es una de las causas, pero, añade, "siempre habrá gente que quiera seguir leyendo el papel como querrán leer los libros afortunadamente en papel". El director de <em>La Razón</em> reconoce no tener ninguna envidia por el digital puro. Al contrario. <strong>"La prensa digital ya querría tener un periódico en papel, sería el sueño de todo lo que llaman nativos digitales". </strong></p><p>"La ventaja del digital es que nos permite informarnos las 24 horas del día. <strong>Esto para un periodista supone mucho esfuerzo de trabajo, pero es maravilloso</strong>". No obstante, "el diseño del papel es como cuando ves un libro bonito: un buen diseño, el color de las páginas… todo es bonito".</p><p>El problema es que a la ya palpable crisis de la prensa tradicional hay que sumar la caída de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/05/17/las_claves_del_impacto_del_coronavirus_publicidad_espana_106865_1027.html" target="_blank">casi el 50% en la inversión publicitaria</a> provocada por el coronavirus. Unas pérdidas que para Marhuenda son lo de menos: "Que a los medios nos afecte pues, bueno, normal y lógico, pero es que la economía se ha hundido. Vamos a un escenario económico donde estaremos cerca del 21% del paro". Por eso cree que "<strong>está muy bien que nos miremos al ombligo, pero eso no es lo importante. Lo importante es que la economía está en crisis</strong>. Sería sorprendente que en los medios de comunicación la publicidad se hubiera mantenido".</p><p>Para paliarlo ha tomado medidas. "No hemos hecho ERE ni ERTE", apunta el director de <em>La Razón</em>, quien sugiere que esto se ha podido sostener porque "tenemos una estructura que no es tan grande como otros". Aunque se niega a dar nombres que identifiquen ese ‘otros’. Para él, lo importante es "tener un periódico de centro derecha que tenga la supervivencia garantizada y lo tenemos, que es lo importante".</p><p>Una línea editorial que cree que hay que defender pese a la crispación política existente en España. "Cada medio tiene su línea editorial como pasa en todos sitios", pero esto "no significa que tu papel sea estar en una trinchera". Marhuenda explica que "este es un país muy fanático, muy radical, de estás conmigo o contra mí". Y cita de ejemplo el fútbol. <strong>"A la gente no le gusta el fútbol, lo que les gusta es que su equipo humille al rival. ¡Y eso no es fútbol!".</strong></p><p>Pero ¿dar una opinión, siendo un personaje público, no es también jugar a la política? Marhuenda lo niega: "El político se debe a su partido y por tanto está limitado. Yo me debo a lo que yo creo y creo que lo que defiendo es interesante, pero no soy dogmático". <strong>Alega tener "una relación cordial con la gente de Podemos, porque creo que ellos quieren lo mejor para España, aunque yo discrepo de sus ideas</strong>".</p><p>A Marhuenda no le gusta mucho compartir escenario con los políticos: "Cuando estás en una tertulia y hay un político a mí me da pereza porque todo es muy previsible". Mantiene que "no hay verdades absolutas" y por eso "hay que intentar ser una sociedad más flexible, permitir que el otro tenga su posición". La suya ha sido "contraria al estado de alarma porque se tenían que haber aplicado otros mecanismos, pero estaría también en contra si fuera el PP el que la hubiera promovido, por supuesto". Es más, <strong>"algunas comunidades del PP que antes criticaban el estado de alarma ahora no tienen tantas ganas de salir de él… bueno, es problema de ellos</strong>".</p><p>Francisco Marhuenda se ha convertido en un personaje televisivo, aunque él lo discute: "Me presento como soy, con mis cosas buenas, malas… no es ningún papel. Cuando me enfado es porque me molestan determinadas cosas. Si molesto a alguien pido disculpas… pero <strong>Francisco Marhuenda para lo malo, bueno y regular siempre es lo mismo, si no, no me sentiría cómodo".</strong></p><p>Así explica por qué cree que cuentan con él en tantas tertulias: "A veces hay mucha envidia, mucho periodista que no consigue hacer un recorrido en las tertulias o notoriedad. A mí me llaman a las tertulias desde que estaba en Barcelona. Será que no lo hago mal del todo". Aunque, recuerda que "alguna vez he dejado de ir a alguna tertulia porque ha dejado de gustarme". Y cita: "En Rac1 se puso impertinente Pilar Rahola y dije: ‘se ha acabado’. Me dijeron de volver, pero dije que no tenía ningún interés. <strong>No voy a una tertulia para que me insulten. Una cosa es que alguien te diga algo incorrecto y luego te disculpas, oye, no pasa nada, todos somos humanos</strong>".</p><p>A las que sí suele ir es a las de La Sexta, cadena televisiva con la que convive en el mismo grupo empresarial a través de Planeta: "Es la pluralidad y la diversidad. Yo siempre defiendo a La Sexta y a Ferreras. <strong>Ferreras es un animal periodístico y yo me siento muy cómodo con La Sexta porque me dejan decir lo que me da la gana</strong> y he hecho lo que he querido". Por eso para él "hay muchos tópicos" con respecto a acudir a cadenas televisivas de ideología diferente a la propia. Marhuenda, incluso, alega animar a políticos a hacerlo. Les dice: "Nadie te va a manipular y si te manipula se lo dices y no vuelves a ir, pero forma parte de esos tópicos que tienes que aguantar".</p><p>Para él, la clave es "convivir con todo el mundo". Afirma darle "mucha pena este país a veces" y pone un ejemplo: "Cuando nació Podemos la gente dijo ‘es muy bueno, hay gente que se siente identificada’ aunque yo no lo comparto". Pero considera que lo respeta: "No creo que haya que buscar la igualdad, pero creo que se consigue más la igualdad desde el liberalismo. Europa ha sido un espacio de libertades que se actuaba desde la centralidad, no ha evolucionado desde la ultraderecha y el comunismo, desde ahí se ha ido hacia atrás. <strong>No hay ni un solo país que mejore su sociedad desde las posiciones radicales".</strong></p><p>Pero, ¿qué le inspira el partido de Santiago Abascal? "Vox me inspira lo mismo que me inspira Podemos: mientras no demuestren lo contrario son formaciones que tienen posiciones extremas en sus respectivos ámbitos y <strong>de momento no han hecho nada de lo que preocuparse,</strong> no hablamos de formaciones que hayan aplicado la violencia. Lo que es necesario es que estén dentro del sistema".</p><p>Mantiene que "a Abascal le viene muy bien que exista Pablo Iglesias y a Pablo Iglesias le viene muy bien que exista Abascal para todo el universo que los rodea, todos esos planetas que giran alrededor. Porque no puedes decir que el PP es un partido golpista, en cambio, Vox puede decir eso de Podemos y Podemos puede decir eso de Vox". Francisco Marhuenda sentencia: "A mí no me da miedo ninguno de ellos". Además, subraya: "<strong>Podemos se ha incorporado al sistema".</strong></p><p>Considera que lo mismo "le va a pasar a Vox. Cuando entre en un Gobierno veremos que no pasa nada. No te va a gustar si eres de una ideología, pero no pasa nada, es la normalidad. ¿Ha pasado algo en Madrid porque ganara Carmena? No. ¿Y Ada Colau en Barcelona? No. <strong>Ada Colau se dedicaba a hacer escraches y ahora es el sistema</strong>".</p><p>Un sistema, una democracia, donde es de recibo la posibilidad de realizar manifestaciones, aunque la convocada por <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/05/23/la_caravana_ultra_vox_atasca_centro_las_ciudades_espanolas_pidiendo_libertad_dimision_sanchez_107061_1012.html" target="_blank">Vox el pasado 23 de mayo pidiendo "libertad"</a>, llamando a la gente a continuar las protestas en las calles y sin mantener la distancia de seguridad, pusiese en peligro a los propios asistentes: "Hay que dejar que cada cual haga lo que quiera y cometa sus errores. Es un error hacer una manifestación y no mantener la distancia de seguridad, pero está muy bien que la gente se manifieste. ¡Manifiéstate por lo que te dé la gana! Dentro de la ley, lógicamente". Lo bueno, señala, es que con el desconfinamiento "la gente va a dejar de estar tan cabreada": "<strong>Todo el mundo veía conspiraciones por todos lados y eso es malísimo. </strong>No hay nada peor que la gente desocupada porque empieza a fabular y a cometer errores".</p><p>En el periódico que dirige, entre los subdirectores, adjunto al director, encargados de las delegaciones y jefes de redacción hay un total de 22 puestos, pero solo seis están ocupados por mujeres, es decir, el 27%. ¿El llamado techo de cristal y la brecha de género son reales en <em>La Razón</em>? Marhuenda lo niega alegando que "la mitad de la plantilla es mujer" y que "no hay brecha de género". Lo ejemplifica recordando que su "adjunta es mujer" y que las redactoras jefe de Nacional y Madrid también son mujeres. "<strong>Tengo subdirectores que están a punto de jubilarse que son hombres, pero eso no lo podemos cambiar, es lo que había".</strong> Además, señala, "casi todos los nombramientos que he hecho son mujeres".</p><p>Para él, el reto de <em>La Razón</em> "es hacer un periodismo de calidad" que separe lo que es información y opinión: "<strong>Muchos tienen sensibilidades varias y lo que has de tener es una ética periodística, es decir, lo que tú crees que es veraz</strong>. Y haberte esforzado en conseguir la información de forma correcta". Esa es la clave.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Francisco Marhuenda: "Si molesto a alguien, pido disculpas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Marhuenda,Doble click]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta García Aller: "Somos las cobayas humanas de la inteligencia artificial"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/marta-garcia-aller-cobayas-humanas-inteligencia-artificial_1_1184141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7562cbd2-b874-4bc4-a90e-9747c2cfb6df_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Marta García Aller: "Somos las cobayas humanas de la inteligencia artificial""></p><p>Hay situaciones que escapan a nuestro control, a nuestra capacidad cognitiva. Sin embargo, la naturaleza humana es sinónimo de curiosidad, de descubrimientos, de avances como la tecnología, que ha servido para ayudarnos a revolucionar nuestra forma de vida. Tanto, que en muchos casos parece que nos conoce mucho mejor que nosotros mismos. <strong>¿Es entonces un complemento positivo o una amenaza para las personas? ¿Dónde están los límites de la tecnología?</strong></p><p>En este punto arranca <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-lo-imprevisible/306667" target="_blank">Lo Imprevisible</a>, el último libro de la periodista Marta García Aller, con el que busca desentrañar las <strong>limitaciones de este desarrollo que tantos beneficios nos ha proporcionado pero que tantas amenazas nos implica.</strong> Un ejemplo: los algoritmos, esos famosos números matemáticos capaces de sacar toda la información posible de nuestra personalidad y nuestros gustos. </p><p>"Una de las líneas de investigación de la inteligencia artificial es poder <strong>entender en qué momento estamos anímicamente porque es así como somos más influenciables en la publicidad a la hora de vendernos cosas",</strong> comenta con infoLibre. La autora confirma que "el mercado audiovisual es uno de los ejemplos donde más se está experimentando" con los ellos</p><p>El más famoso es el de Netflix, pero más allá de si acierta o no, esta periodista plantea otra hipótesis: "Hay investigaciones que apuntan que <strong>el algoritmo no es que no sepa lo que nosotros queremos, es que tiene una intención comercial de promover un contenido muy particular por la estrategia de lanzamiento</strong>". Incluso sugiere que te propone títulos sabiendo de facto que los vas a descartar para confirmar que no te gustan. Y ahí entra la desconfianza.</p><p>"<strong>A los humanos no nos gusta que se nos conozca demasiado bien y a veces las máquinas disimulan cuando tienen esa información</strong>", apunta García Aller, quien recuerda que "si dotásemos al sistema de la suficiente cantidad de información, sí que podría llegar a prever –incluso– nuestro estado de ánimo en cada momento". Aunque quizás, eso sí, esto "nos resulte muy invasivo".</p><p>Hasta la fecha se permite esa invasión, se confía en esa fórmula matemática "<strong>subordinando muchas de nuestras decisiones a la información o a las decisiones que toman por nosotros los algoritmos</strong>". Uno de los casos más fáciles de discernir esta realidad se encuentra en las aplicaciones de citas, pese a que en muchos casos "no tienen ni idea de cuáles son los criterios que los llevan" a sentenciar determinados cruces.</p><p>"Hacen esa preselección en base a criterios que a veces son muy poco transparentes", apunta la autora de <em>Lo imprevisible, </em>quien indica que en este tipo de <em>apps</em> "se están reproduciendo parámetros muy arcaicos y bastante machistas que vienen del siglo XX y que no se han revisado". El ejemplo más claro se observa en que "<strong>hay datos que hacen pensar al sistema que los hombres quieren emparejarse con mujeres que ganen menos que ellos y que midan unos pocos centímetros menos</strong>". </p><p>Para García Aller, la pregunta es "hasta dónde pueden llegar los datos", ya que si bien "en equipos deportivos se está utilizando [el <em>machine learning </em>y la inteligencia artificial] para predecir el riesgo de lesión", hay casos como el de las aplicaciones de citas o los algoritmos de las plataformas de <em>streaming</em> cuyos intereses pueden ser otros menos positivos. Aunque se les puede engañar.</p><p>"Un artista alemán demostró en Berlín que <strong>bastaba un carrito y cien teléfonos móviles para engañar al sistema de predicción del tráfico</strong> para que la gente creyera que había un atasco donde no lo había", recuerda García Aller. ¿Y qué hizo? "Una persona llevaba esos cien teléfonos en un carrito e hizo pensar al sistema que las calles por donde pasaba estaban atascadas". Otro ejemplo de que, según la periodista, "depositamos demasiada confianza en sistemas que no sabemos cómo funcionan".</p><p>Por eso en <em>Lo imprevisible </em>destaca la importancia de conocer realmente cuál es el funcionamiento y los límites de la tecnología. Y todo para poder hacer un mejor uso de ella. Más que nada porque de lo contrario podría afectar a nuestra propia evolución psicológica. "Tener una excesiva dependencia de la tecnología puede hacer que cada vez nos cueste más tomar decisiones", señala ésta, quien recuerda que "a veces tener demasiadas películas que ver en vez de ayudarnos nos paraliza, es una parálisis por saturación". Por eso, "<strong>ya que estamos siendo las cobayas humanas de la inteligencia artificial", es necesario "un mayor espíritu crítico para pedirles a los algoritmos que nos intermedian una mayor transparencia</strong>". Solo así, incide la periodista, "seremos libres de tomar decisiones".</p><p>"Al final es curioso que sean los robots los que nos hagan a los humanos confrontarnos con dilemas que hasta ahora nos habíamos permitido el lujo de mantener teóricos o filosóficos. Ya no lo son, hay que bajarlos a la tierra, hay que hacerlos comprensibles y <strong>hay que explicarle a la máquina lo que queremos de ella</strong>", insiste. La periodista entiende que si una máquina proporciona resultados machistas –como podría verse en el caso de las aplicaciones de citas– es porque "los datos de los que se ha alimentado también lo son y no podemos responsabilizar a la tecnología de ello".</p><p>Detrás de toda máquina hay una persona que la educa para predecir lo previsible. Pero ¿qué ocurre con lo imprevisible? "No va a haber ninguna tecnología que nos vaya a resolver todos los problemas porque los humanos somos capaces de generar nuevas necesidades, inventarnos nuevos problemas y resolverlos", comenta. Por eso solicita que en esta era de revolución tecnológica dotemos a las máquinas de todo lo necesario para potenciarlas en el desarrollo de lo previsible, pero no nos olvidemos de aquellos elementos que escapan de su conocimiento: nuestro sentido común y nuestro humor. Sobre todo de nuestro humor, lo que para esta escritora es, en definitiva, la esencia de lo imprevisible.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Marta García Aller: "Somos las cobayas humanas de la inteligencia artificial"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medios comunicación,Doble click]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ignacio Escolar: "Sin independencia económica, la editorial es muy difícil"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/ignacio-escolar-independencia-economica-editorial-dificil_1_1183890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2e64003e-b88b-4c7f-878b-ee9182ed53ee_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Ignacio Escolar: "Sin independencia económica, la editorial es muy difícil""></p><p>El pequeño saltamontes ha superado al gran maestro. Algo así podría decirse de la situación de la prensa digital con respecto al papel, aquel hermano mayor que te inspira para crecer pero que no ha podido adaptarse de igual forma a los avances que se suceden con el paso del tiempo. Esto <strong>Ignacio Escolar</strong>, director de <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank"><em>eldiario.es</em></a>, lo sabe muy bien. A finales de los 90 ya estaba inmerso en la prensa a través de internet, un sector que, a pesar de todo, parece vivir en una <strong>crisis</strong> constante. Pero, ¿acaso ha habido algún buen momento en España para el <strong>periodismo digital</strong>?</p><p>"En general <strong>no ha habido un buen momento para el periodismo en España con independencia de que sea digital o analógico</strong>", confiesa Escolar en conversación con infoLibre, aunque se muestra optimista al atisbar en el horizonte "un modelo que nos permite soñar con ese buen momento como es el <strong>sistema del pago de los lectores</strong>". Es decir, que estos "se involucren, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/06/02/jesus_marana_sigamos_juntos_107340_1027.html" target="_blank">estén dispuestos a respaldar al medio</a> y asuman que no todo puede ser gratis".</p><p>En su diario lo tienen asumido. 55.500 socios respaldan una iniciativa que les permite "depender mayoritariamente de la comunidad de lectores que te apoya, en vez de depender de los grandes anunciantes que en un momento dado pueden llegar a influir en un contenido". Aunque estos tampoco se queden atrás.</p><p>"Es cierto que los lectores muchas veces exigen y en ocasiones eso provoca presiones", pero, argumenta, "es un problema agradable". "<strong>Por el hecho de pagar no tienen derecho a decidir ‘esta noticia no quiero que la des’, </strong>como muchas veces nuestros lectores nos piden", pero "siempre es mejor depender de muchos que de unos pocos". Y así, poco a poco, en ocho años, <em>eldiario.es</em> ha pasado de ser un medio recién nacido con 12 personas en la redacción a convertirse en "el periódico digital con mayor número de socios".</p><p>"Ahora el hermano mayor de la prensa escrita no es el papel, es el digital". Pero ¿hay tarta suficiente para tantos comensales? Escolar se muestra optimista: "<strong>No es tanto cómo pueden sobrevivir tantos periódicos de izquierdas, somos pocos en comparación con la cantidad de cabeceras que existen en la derecha</strong>". La clave está en la cooperación, porque, sentencia, "al final no es muy distinta la ambición que mueve a mis compañeros de <em>eldiario.es</em> y la de infoLibre, las dos hacen excelentes periódicos comprometidos, rigurosos y honestos. Y por supuesto que tienen que colaborar entre sí".</p><p>Su modelo construye un círculo virtuoso del que Escolar se muestra orgulloso: "A medida que el número de socios creció, hemos gastado esos recursos en contratar a más periodistas y tener una redacción más potente", hasta el punto de que esos "periodistas que escriben noticias, atraen a nuevos socios, lo que te permite que puedas volverá contratar a periodistas". Y así lograr la ansiada independencia. Porque, insiste: <strong>"si no tienes independencia económica, la editorial es mucho más difícil".</strong></p><p>El problema es que para defender dichos principios hace falta una credibilidad de la que los medios de comunicación, el periodismo y sus profesionales no siempre disponen; y parte de la dificultad radica en la mera libertad de información. Así lo argumenta el último informe de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/04/21/espana_mantiene_puesto_180_clasificacion_mundial_2020_libertad_prensa_reporteros_sin_fronteras_106068_1027.html" target="_blank">Reporteros sin fronteras</a>, el cual clasifica a España en el <strong>29º puesto de libertad de información</strong> de una lista que integran 180 países. Pero para poder lograrla hace falta sobrevivir a las presiones, no solo de los propios consumidores, sino también de la política o del mismísimo poder judicial.</p><p>"Siempre vas a tener presiones", recuerda Ignacio Escolar, quien aún está querellado por la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, acusado de revelación de secretos "porque publicamos los detalles sobre su máster regalado". Y hay otras muchas presiones más allá de las judiciales. Para combatirlas, insiste, "la mejor fórmula para intentar ser fuerte se basa en confiar en la gente que tienes cerca" y que estos entiendan "<strong>la importancia del buen periodismo: un periodismo de contrapoder, que vigile al poder, que le pide explicaciones</strong>".</p><p>Ahí entra el periodismo de investigación, uno de los que más recursos necesita. Pero no solo económicos, también temporales, porque con él "nos estamos jugando todo nuestro prestigio". Por eso es tan difícil, argumenta Escolar, porque "para poder publicarlo tienes que estar seguro de lo que estás diciendo, porque <strong>te estás jugando todo tu prestigio en cada titular".</strong></p><p>En los tiempos que corren, la jerarquía social que tenía establecida el periodismo como cuarto poder ha desaparecido. Las redes sociales han permitido un acercamiento entre usuarios inimaginable hace unos años. Tanto, que los gobernantes parecen haber perdido la sutileza en sus dardos hacia la prensa.</p><p>"Estamos en un momento muchísimo más crispado de la política en general", explica Escolar, quien entiende a Donald Trump como el "símbolo" de las nuevas "técnicas de la política moderna", que afectan a la manera en la que los poderosos se relacionan con los medios de comunicación. <strong>"Antes a los políticos les podía gustar más o menos lo que publicaba la prensa, pero no te vetaban, no te insultaban</strong> o no te encontrabas con el tipo de cosas que en EEUU hace Trump y que en España lamentablemente empezamos a encontrarnos en la extrema derecha con Vox".</p><p>Unas palabras también respaldadas por la organización Reporteros Sin Fronteras, quienes argumentan que los simpatizantes de esta organización <strong>"incitan al linchamiento de periodistas en las redes sociales o los acosan físicamente cuando cubren acontecimientos". </strong>Sin ir más lejos, el pasado sábado 23 de mayo la manifestación contra el Gobierno impulsada por la organización de extrema derecha acabó con el boicot al equipo de TVE mientras realizaba un directo, así como una agresión a un reportero gráfico de<em> La Razón</em>, entre otros. Unos actos que demuestran que el mensaje lanzado caló entre los asistentes.</p><p>Este discurso también es muy recurrente en el presidente de EEUU, quien, según explica Escolar<strong>, "aplica un discurso que usa la televisión para el entretenimiento".</strong> Para ello "combate la verdad con sentimientos". "Trump sabe que no puede combatir en el terreno de la verdad, pero sí sabe que los medios se pueden combatir en sus cimientos, en su credibilidad". Dicho de otro modo, "cuando un político te traiciona hay una parte sentimental en ti que quiere creer que no te ha engañado y te vas a aferrar a cualquier cosa como van a ser las <em>fake news,</em> la desinformación o la respuesta de zasca que dé ese político en las redes sociales".</p><p>De sobra son conocidas las participaciones de Donald Trump en la pequeña pantalla, donde incluso llegó a tener un <em>reality</em> en la NBC llamado <em>The Apprentice</em> por el que un grupo de jóvenes emprendedores competían por lograr un contrato para trabajar en una de sus empresas. Quién le iba a decir a esta cadena estadounidense que diez años más tarde, en 2017, el mismo hombre, ya como presidente del Gobierno, les amenazaría con retirar su licencia por no gustarle una información publicada.</p><p>Este sector, además, se ha visto afectado recientemente también con la llegada del coronavirus. De hecho, según un informe de Infoadex, este marzo <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/05/17/las_claves_del_impacto_del_coronavirus_publicidad_espana_106865_1027.html" target="_blank">la inversión publicitaria cayó</a> a mínimos, aunque la televisión y los medios digitales fueron los menos afectados con un decrecimiento del 23.2% y el 14.5% respectivamente. Según Escolar, incluso más, aunque con el paso de las semanas ha habido un efecto rebote.</p><p>"Nos hemos encontrado con una caída publicitaria muy fuerte, pero afortunadamente se ha recuperado un poquito". La técnica de <em>eldiario.es</em> para frenar la debacle ha sido "recortar los sueldos más altos de la redacción y pedir el apoyo a los lectores para no despedir a nadie ni hacer un ERTE". La respuesta, aupada por 20.000 socios nuevos, positiva: "<strong>Se ha hundido el precio de los anuncios, pero ha crecido el tráfico, por lo tanto un fenómeno en parte compensa al otro</strong>".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Miriam Puelles]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ignacio Escolar: "Sin independencia económica, la editorial es muy difícil"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Doble click]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Netflix en 10 claves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/netflix-10-claves_1_1183642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3a0c49a9-29c0-47e1-9359-730fca6fd6fe_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Netflix en 10 claves"></p><p>Netflix fue creada en 1997 como una empresa para distribuir películas de alquiler. En la actualidad, se acerca a los<strong> 200 millones de abonados en todo el mundo</strong>. Estos últimos meses se han disparado sus cifras de abono con el confinamiento de buena parte de la población mundial. Sólo en el primer trimestre de este año han conseguido casi 16 millones de nuevos clientes, la misma cifra que en todo 2019. Su expansión fuera de EEUU sigue creciendo. La proporción actual se acerca a que ya dos de cada tres abonados están fuera de Estados Unidos. El negocio de la televisión se ha transformado definitivamente en global.</p><p>Netflix se ha convertido en el paradigma del futuro del entretenimiento audiovisual. Su aparición y su impresionante crecimiento han revolucionado toda la forma de entender la tercera actividad del ser humano después de las horas dedicadas al sueño y al trabajo: sentarse frente a una pantalla de televisión. Resulta indispensable<strong> analizar un fenómeno de una trascendental relevancia</strong>.</p><p><strong>1. Las tres A's.</strong> "Atractiva, asequible y accesible". Con esta fórmula define a infoLibre Elena Neira, especialista en nuevos modelos de distribución audiovisual y autora del libro <em>Streaming Wars,</em> un modelo de negocio que ha roto moldes. Para Neira, "es una plataforma atractiva por el contenido, asequible porque es barata y accesible porque se puede acceder desde diversos soportes".</p><p><strong>2. Aprovechar los avances tecnológicos.</strong><strong>2. Aprovechar los avances tecnológicos</strong> En sus orígenes, era un videoclub <em>online</em>. El cliente solicitaba por internet qué películas quería ver y se la llevaban a su casa. Al día siguiente se la iban a recoger. Así de sencillo. Cuando la compresión digital avanza y facilita los servicios de <em>streaming,</em> deciden ofrecer la posibilidad de descargarse las películas y dejar de utilizar el soporte físico. Tras analizar el consumo medio de películas por hogar, decidieron ofertar una tarifa plana (de 7,99 dólares al mes) que permitía a los abonados ver todo el material que quisieran por el mismo precio. Al no haber gastos de copias físicas ni costos de envío, podía ser una buena estrategia comercial. Y desde luego que lo fue.</p><p><strong>3. Un aura mística.</strong><strong>3. Un aura mística</strong> "No hay una empresa que se precie que no se presente con una historia detrás que refuerce su aura mística", entiende el especialista en estrategia digital y desarrollo de negocio para productos audiovisuales Francisco Asensi, que recuerda cómo existe una "leyenda de que Marc Randolph, cofundador de la compañía junto a Reed Hastings, era cliente de un videoclub y se encontró un día una carta en la que le advertían que tenía que pagar por haber superado el periodo de alquiler de Apolo 13 y ante su enfado fundó Netflix". Esto "en realidad es narrativa", una épica que ahora el propio Randolph ha narrado en el libro <em>Eso nunca funcionará</em>, obra en la que desenmascara el nacimiento de la empresa. La historia verídica fue algo más simple: "Era aficionado a la venta por catálogo y se le ocurrió crear una forma para alquilar películas a través de un catálogo que sería online". La mística se ha mantenido gracias a las constantes revoluciones que han protagonizado con los años.</p><p><strong>4. Un atracón rupturista. </strong><strong>4. Un atracón rupturista.</strong>Fue precisamente de esa afición por el séptimo arte la que, según Asensi, pudo desembocar en que Netflix se convirtiese en "la primera en estrenar todos los capítulos de las series que produce simultáneamente rompiendo con la tradición de la serialización, de esperar semana a semana al próximo capítulo". Tal y como explica, todo se asocia al <em>Binge TV</em> "el atracón de visionado, algo que había aprendido de sus tiempos de alquiler de películas": Muchos cinéfilos alquilaban toda una saga para verla del tirón", hoy todas las de <em>Star Wars</em>, hoy las de <em>007</em>", y lo aplicó a su negocio. Recuerda Francisco Asensi que "los creadores de Netflix eran ingenieros de software, estaban muy vinculados al estudio de datos, no venían del mundo del entretenimiento, y ya habían estudiado que se daba ese comportamiento de alquilar para darse atracones en un día. Gracias al análisis de esos datos el espectador llega a un punto de la serie donde se engancha y no se pierde en el desinterés que puede generar un capítulo semanal decepcionante". Más si cabe en nuestros días, donde el aquí y el ahora ha adquirido una marcha más. El objetivo: no abandonar el visionado.</p><p><strong>5. La nueva cultura del algoritmo.</strong><strong>5. La nueva cultura del algoritmo</strong> Para que esto ocurra, para que el usuario no deje de ver una serie, la plataforma ha desarrollado "millones de algoritmos" que logran que "el contenido se adapte a ti". Así simplifica Elena Neira lo que considera que es "una parte muy importante de la arquitectura de Netflix". Porque es de leyenda urbana la línea de sugerencias que esta plataforma te recomienda de forma individualizada en base a tus gustos, pero detrás de estos títulos hay muchas matemáticas. "Sabemos a qué hora del día se conecta nuestro cliente, cuánto tiempo pasa en la plataforma, sabemos qué vio antes y qué después. Incluso sabemos si lo hizo desde el ordenador, una tablet o el móvil", confesó Todd Yellin, vicepresidente de producto de la empresa durante la presentación de novedades de 2019. Un acto donde contó los entresijos de dichos algoritmos: "Cada persona es diferente y este algoritmo aprende de las costumbres de consumo para poder determinar qué es lo que te gusta y así diferenciar los contenidos que tenemos que mostrar". Gracias a esos datos se construye un perfil individual de cada usuario en lo que llaman una comunidad. "Cada comunidad se suele corresponder a los subgéneros que el cliente suele ver", a partir de ahí van viendo qué acciones son idénticas o similares para realizar las recomendaciones, como puede ser ver una serie en base a la imagen de portada que aparece. De ahí que sea distinta en cada usuario y en base a los gustos de cada uno. Aunque para llegar a todo esto hubo que pasar por un largo proceso.</p><p>"Netflix convocó a todos los <em>data scientist</em> del mundo a mejorar un 10% su algoritmo. Así se desarrolló en 2009 el <a href="https://www.netflixprize.com/" target="_blank">Netflix Prize</a>, "un concurso donde participaron unos 40.000 profesionales que provocaron un cambio cultural dirigido por algoritmos", recuerda Asensi, que explica cómo "durante el proceso, los participantes llegaron a la conclusión de que los datos identificativos que se valoraban hasta entonces –demografía, edad, sexo, nivel socioeconómico, etc.– no eran tan interesantes para mejorar la tecnología que permitiría desarrollar una mejor recomendación". Para ello "se basaron en puras matemáticas, en la desviación de variables simples, y en concreto en la puntuación que se había dado a películas durante todo ese tiempo porque los usuarios habían valorado en base a determinados patrones". Cumplieron el objetivo y "gracias a esto pudieron mejorarlo bastante".</p><p><strong>6. Decisiones informadas. </strong><strong>6. Decisiones informadas.</strong>A través de este estudio de datos no solo mejoraron las recomendaciones de su catálogo, sino que se adentraron en la producción de contenido propio. De sobra es conocida la historia de <em>House of Cards,</em> primera serie original de la plataforma creada teniendo en cuenta muchos factores estudiados que iban a repercutir en que fuese una serie de éxito garantizado. Pero hay más, muchas más. Francisco Asensi explica que "el responsable de datos de Netflix contó que en todas las mesas de producción de contenidos se sientan aportando datos. A esto se le llama la <em>decisión informada</em>, es decir, a la hora de saber qué van a producir consultan toda la información que tienen recopilada de sus usuarios". Si bien esto no resta para que finalmente funcionen como toda empresa audiovisual –a través del pálpito–, "ellos determinan que la premisa de la serie que están valorando va a interesar a sus usuarios", apunta Neira. Y concluye: "No es un programa a medida de la audiencia, sino a raíz de la preferencia de sus clientes".</p><p><strong>7. Producción original. </strong><strong>7. Producción original.</strong>En 2012, Netflix se enfrenta a una seria crisis. Su crecimiento se detuvo y el impacto negativo en su valoración en bolsa fue inmediato. Necesitaban dar un giro a la compañía y dieron con la solución perfecta. Recordaron lo que había hecho HBO a finales de los 80. Padecían una permanente subida del de las películas que compraban a los proveedores. Además, muchas de ellas también las ofrecían otros operadores de pago de la competencia. En 1990, HBO lanzó por vez primera una serie exclusiva de producción original, <em>Dream On</em>. Su historia cambió desde entonces. Más de veinte años después, Netflix se encontraba en una situación de bloqueo similar y decidió replicar el modelo que ya empleaban casi todos los canales de cable: lanzar producciones originales en exclusiva para atraer y retener nuevos abonados. En 2013, se estrenó<em> House of Cards.</em></p><p>Tener producción original supone la total de independencia con respecto a los grandes estudios de Hollywood que cada vez ponían un coste más alto por ceder los derechos de sus películas y series de catálogo. También implicaba sumar material exclusivo, elemento imprescindible para captar nuevos suscriptores que tendrían que abonarse sí o sí para poder visualizar el contenido. Por último, el valor de la librería, es decir, la capacidad de rentabilizar ese cajón de series que estarían a disposición de los clientes para el futuro.</p><p><strong>8. La opacidad te hace más fuerte.</strong> Así podría resumirse que en Netflix la transparencia no brilla en exceso, tal y como señala Francisco Asensi, porque "se comprende la importancia del dato". Por eso no dan cifras de audiencias. Es más, añade Neira, "no se le puede medir la audiencia por el tipo de consumo desestructurado" que tiene su negocio. Los ejecutivos de Netflix guardan como un preciado tesoro los datos de más de 180 millones de hogares en todo el mundo. Es una valiosa información que no están dispuestos a compartir con nadie. Suelen agrupar a sus espectadores en diferentes categorías según su nivel de consumo. Así nos encontramos a los <em>Starters</em>, aquellas personas que decidieron ver al menos dos minutos de contenido; los <em>Watchers,</em> que vieron hasta un 70% de una temporada; y los <em>Completers,</em> los que visualizaron hasta un 90% del contenido.</p><p>"Antes daban los datos de los <em>Watchers </em>y ahora los de los starters", señala Neira, quien insiste en que en Netflix "hay cosas que tienen más peso que la audiencia a la hora de entender el <em>engagement </em>[fidelidad] hacia un contenido". Porque el modelo ha cambiado. Si bien tradicionalmente la televisión convencional siempre ha publicado sus cifras con toda transparencia, en la actualidad en el nuevo mercado lo que prima es el oscurantismo, la opacidad de unos datos que miden muchos más factores que antaño y que cada vez adquieren más valor.</p><p><strong>9. Un modelo diferente. </strong><strong>9. Un modelo diferente</strong>Para la autora del libro <em>Streaming Wars,</em> la clave se encuentra en una especie de círculo mágico que explica Ted Sarandos, el máximo responsable de contenidos de la plataforma: "Más contenidos, más visionados; más visionados, más suscriptores; más suscriptores, más beneficio; más beneficio, más contenido". Netflix, como negocio, se entiende a partir de ese discurso. "Ellos buscan la eficiencia en cada dólar invertido", recuerda Neira, que explica que "no van a gastar dinero en hacer una segunda temporada de un contenido si no es rentable en horas de visionado". Cuanto más tiempo, mayores beneficios en esta rueda, este bucle, que hace de esta plataforma tan diferente al resto de competidores. Por eso el contenido es la clave de su negocio. Cuantas más producciones atraigan al público y más tiempo estén fidelizados en la plataforma, más beneficios consideran que les repercutirá en el largo plazo. La consecuencia de invertir en tanta producción es que arrastran una deuda a largo plazo de 14.170 millones de dólares, es decir, más del doble que hace un par de años. Neira justifica estos números en que "Netflix paga las producciones por adelantado", por eso "cada vez que inician el año fiscal están en pérdidas". "Amazon necesitó más de diez años hasta dejar de estar en números rojos", recuerda Asensi, quien cree que "la deuda no debilita a Netflix para nada". Su gran hándicap es la falta de alternativas. "Netflix hace solo una cosa mientras que Disney y Amazon tienen otras salidas para vivir" como pueden ser los parques temáticos en el primer caso o la compra por mensajería de millones de productos del segundo.</p><p>El modelo Netflix de amortizar las producciones no en su estreno sino a lo largo de mucho tiempo se apoya en el modelo económico conocido como <em>Long Tail Theory (Teoría de la larga cola).</em> Este concepto, bautizado así por Chris Anderson, editor de la revista <em>Wired</em>, se fundamenta en que el nuevo modelo de consumo cultural impuesto por internet facilita que los productos extienden su vida durante mucho más tiempo que antes. La amortización de cada serie no se hace en base a su visionado en la semana de su estreno, sino que depende de su capacidad para seguir despertando el interés de los abonados con el paso de los años. Netflix lo aplica al incluir gran cantidad de contenidos a muy bajo costo y con una gran fuerza de recomendación al usuario.</p><p><strong>10. La doctrina del shock. </strong><strong>10. La doctrina del shock.</strong>"Es una marca que despierta el cariño de la gente porque es diferente, su narrativa es diferente al resto", comenta Asensi, que ve en el clásico slogan de HBO en los 80 ("No es televisión, es HBO") una técnica rupturista desarrollada en "la forma de comunicar de muchas empresas punteras para que todo esté bien empaquetado". Y Netflix lo ha heredado. Lo importante es que "el empaquetado llame la atención, aunque el producto igual no sea el mejor, pero que cuando el consumidor vea el diseño lo desee". Esta misma estrategia es la que empleó Netflix en el año 2018 para el estreno de <em>The Cloverfield Paradox</em>. "La noche del estreno coincidió con la <em>Superbowl</em> y consiguió que cinco millones de personas la viesen", recuerda Asensi. ¿Qué hizo? "Poner un tráiler de la película en los anuncios del evento deportivo en cuyo cierre se leía <em>Disponible desde este momento</em>". La ansiedad de la inmediatez, de estar en la conversación social del día después, "creó un shock en la audiencia que le provocó tomar una decisión: verla". Una táctica, denominada <em>Doctrina del shock</em>, que también se ha utilizado en España cuando la compañía empapeló Madrid con unos carteles gigantes en los que se leía <em>Blanca Navidad</em>, como impactante juego de palabras para promocionar la serie <em>Narcos</em>. Causó polémica, pero el fin último se cumplió y la campaña estuvo en boca de muchas conversaciones.</p><p><strong>Una reflexión final.</strong><strong>Una reflexión final</strong> El éxito de Netflix en todo el mundo, España incluida, plantea algunas serias amenazas para el desarrollo de las industrias locales. Netflix ha descubierto antes que ningún otro operador televisivo el gran negocio que supone plantear una oferta global. Para cualquier mercado como el español supone una evidente preocupación pensar en la posibilidad de que los operadores nacionales no puedan competir con las todopoderosas compañías que ahora invaden nuestro mercado y se ponga en peligro su subsistencia y, como consecuencia, el crecimiento de nuestra industria audiovisual. Hay que reflexionar sobre cómo encontrar una respuesta acorde a la dimensión del problema. <strong> </strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[José Miguel Contreras | Miriam Puelles]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Netflix en 10 claves]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Netflix,Doble click]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arguiñano: "La cocina es una de las mejores terapias de la cuarentena"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/arguinano-cocina-mejores-terapias-cuarentena_1_1183402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9581718b-303c-49de-ad43-16bd97151888_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Arguiñano: "La cocina es una de las mejores terapias de la cuarentena""></p><p>El consumo televisivo ha sufrido una auténtica convulsión debido al confinamiento general. Las audiencias han crecido batiendo <strong>récords nunca antes alcanzados</strong>. Con el cambio de escenario, algunos programas han crecido de forma significativa su audiencia habitual. Quienes más se han beneficiado han sido los formatos relacionados con la información del coronavirus. Sin embargo, también algunos espacios de entretenimiento han conseguido alcanzar un número de espectadores muy superior a lo habitual. Al frente de todos ellos ha estado el cocinero <strong>Karlos Arguiñano</strong>.</p><p>¿Cuántas veces durante este confinamiento has arrasado con la nevera? ¿Cuántas veces has dado vueltas al menú diario de la cuarentena? ¿Cuántas veces has buscado en la repostería el apoyo frente a unos niños que ansiaban entretenimiento y no paraban de implorarte atención a toda costa? El hambre emocional ha estado muy presente en la vida de la población estos dos meses y, por ende, los<strong> programas de cocina</strong> han sido un buen remedio contra la enfermedad.</p><p>"Es normal que la gente se haya preocupado", afirma a infoLibre Karlos Arguiñano, el cocinero más famoso de la televisión que durante esta cuarentena no ha dejado de servir ideas gastronómicas a los telespectadores más indecisos. Y esta no es una afirmación menor. Su programa <em>Cocina Abierta, </em>emitido en Antena 3, <strong>ha</strong> <strong>sido el formato de entretenimiento diario que más ha incrementado su porcentaje de espectadores</strong> este 2020 entre el pre y el post confinamiento.</p><p>Según un informe de Geca para infoLibre, desde que se decretase el estado de alarma el pasado 14 de marzo este espacio de la cadena líder de Atresmedia ha visto<strong> aumentar</strong> <strong>su audiencia en un 64.2% este 2020,</strong> pasando de los 772.000 televidentes promediados hasta la primera quincena de marzo a los 1.268.000 datados a partir de entonces, tal y como se aprecia la siguiente tabla. En azul aparecen los programas relacionados con la información cuya audiencia es la que más ha crecido con el confinamiento. En rojo, figuran los espacios de entretenimiento entre los que destaca <em>La cocina abierta de Karlos Arguiñano</em>.</p><p>El incremento general del <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/05/10/lasexta_telecinco_los_informativos_que_mas_han_crecido_con_coronavirus_106596_1027.html" target="_blank">consumo televisivo</a> alcanzó este abril los 302 minutos por persona y día, la mayor cifra desde que se realizan registros en 1992. Y, claro, entre tanta oferta y tanto tiempo libre, "qué mejor que preocuparse por la alimentación", se pregunta Arguiñano, quien ve en la cocina <strong>"una de las mejores terapias que hemos podido tener esta cuarentena".</strong></p><p>Además, señala el de Zarautz, con el confinamiento las manos no han faltado: "Tenéis la oportunidad de tener ayudantes y ayudantas en casa" y "qué mejor que cocinar para tus seres más queridos en armonía, en familia, <strong>por fin en familia</strong>". Un apoyo que Arguiñano califica como "muy importante", pese a que él no ha podido contar con los suyos en su plenitud.</p><p>Si bien se siente con "suerte" de "poder venir a trabajar casi todos los días durante esta cuarentena", ha habido algo, alguien, a quien sí ha echado en falta –y no ha sido su famoso perejil–. Ha sido a sus nietos. "Los fines de semana mis once nietos suelen venir a mi casa a comer los sábados o los domingos <strong>y llevo dos meses sin poder abrazarlos y sin poder verlos de cerca"</strong>.</p><p>Esto para el cocinero y presentador es "lo que más duro" se le ha hecho desde que el pasado 14 de marzo una alarma cambió la vida de la sociedad de forma irremediable. Sin embargo, añade Arguiñano, podía haber sido mucho peor: "<strong>Vivo en el campo y personalmente entre el trabajo y el campo lo he pasado bastante bien".</strong></p><p>Quienes quizás no hayan corrido la misma suerte han sido los miles de personas que han sintonizado su programa para buscar soluciones a sus menús diarios de cuarentena. De hecho, el teléfono del cocinero no ha parado de sonar en busca de recetas óptimas para alimentarse. <strong>"He tenido cantidad de consultas",</strong> reconoce Arguiñano, desde gente que quería hacer "una sopa de pescado" a una "ensalada completa".</p><p>"He tenido que dar un montón de consejos", confiesa a infoLibre quien se siente "encantado" de haber podido servir de ayuda a "mucha gente que me conoce" y a otra tanta que no, pero que le ha seguido en <em>Cocina Abierta</em>. Aunque la fidelidad en la pequeña pantalla es difícil de certificar.</p><p>La propia evolución del programa de Antena 3 es un claro ejemplo. Tal y como muestra el gráfico, la última quincena de marzo otorga una media de 1.331.000 espectadores y un 11.94% de cuota de pantalla al espacio gastronómico que presenta Karlos Arguiñano; <strong>un interés que se ve mínimamente mermado en abril y mayo en el número de personas </strong>pendientes de sus recetas, con 1.258.000 y 1.225.000 respectivamente, <strong>pero no así en share</strong>, donde crece del 12.48% del cuarto mes del año al 13.43% del actual.</p><p>Esto <strong>se justifica en la variación del consumo televisivo:</strong> Cuantas más personas hay viendo la pequeña pantalla, que es lo que ocurrió la segunda quincena de marzo, más complejo es alcanzar una mayor cuota (share) porque el público se fragmenta entre tanta oferta. Sin embargo, conforme han ido avanzando los días y se ha ido produciendo ese agotamiento por la sobreinformación, esa falta de interés por conocer más sobre la última hora del coronavirus, y por ende más se ha ido dejando a un lado a la televisión, esa audiencia que sigue observando la pequeña pantalla supone un mayor porcentaje en las cifras. Y eso es lo que le ha ocurrido a Arguiñano.</p><p>No obstante, más allá de los datos técnicos, es una certeza que el interés por la comida ha sido habitual en las conversaciones cotidianas de la población. Y no solo en las charlas. Según un informe de <a href="https://www.kantar.com/Inspiration/Coronavirus/Food-expenditure-continues-to-spike-in-Spain-due-to-coronavirus?utm_source=Kantar+Worldpanel+global+newsletter&utm_campaign=1016624d4f-EMAIL_CAMPAIGN_2020_03_30_09_22&utm_medium=email&utm_term=0_6f20cf9a58-1016624d4f-118992365" target="_blank">Kantar</a>, en la semana posterior a la declaración del estado de alarma, <strong>la compra de bienes de primera necesidad se incrementó en un 21% y el gasto en la cesta de la compra creció hasta un 25%. </strong></p><p>Unos datos que en un primer momento se debieron a productos como el arroz, la pasta o las conservas. Luego evolucionó hacia <strong>la harina</strong> que, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación<strong>, disparó su demanda en un 196% durante la segunda semana de confinamiento</strong>. Al boom por hacer pan y repostería se sumó la Semana Santa y la nostalgia por los aperitivos. En consecuencia, <strong>creció la venta de cervezas y frutos secos</strong>. No obstante, los hábitos de consumo parecen haber girado hacia lo saludable. Al menos, en parte. Según los últimos datos del organismo gubernamental, los productos frescos han vuelto a tener un hueco en los carritos de la compra, aunque no por ello se ha restado el consumo de bebidas alcohólicas.</p><p>Ante esta realidad, Arguiñano es directo en su recomendación: "No dejéis ninguna semana y os diría que ningún día de utilizar verduras en vuestros menús, <strong>ni os olvidéis de que hay que comer variedad y piezas de fruta todos los días".</strong> Al fin y al cabo, esta máxima la lleva rezando años: que todo sea "rico, rico, y con fundamento".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Arguiñano: "La cocina es una de las mejores terapias de la cuarentena"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medios comunicación,Televisión,Crisis del coronavirus,Doble click]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las 10 claves del impacto del coronavirus en la publicidad en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/10-claves-impacto-coronavirus-publicidad-espana_1_1183175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/acd362c0-156c-429d-baf2-ed42b2edc2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las 10 claves del impacto del coronavirus en la publicidad en España"></p><p><strong>1. Si nadie sale a la calle, la publicidad no existe. </strong>"La publicidad es un reflejo de lo que es la economía", por eso "si nadie sale a la calle o va al cine, las marcas no van a invertir en publicidad". Así de conciso es el CEO de GroupM España, Gerardo Mariñas, cuando recibe la llamada de infoLibre para hablar sobre la transformación de la industria con la pandemia del covid-19. Y las cifras le respaldan.</p><p><strong>2. La inversión en publicidad en mínimos históricos. </strong>Todos pierden. Un informe de <a href="https://www.infoadex.es/home/inversion-publicitaria-primeros-tres-meses-2020/" target="_blank">Infoadex</a>, concluye que, con respecto al año pasado, este marzo la inversión publicitaria en cine ha caído un 76%, seguido de la publicidad en exterior, que se ha visto mermada un 52.1%. Continúa la prensa escrita, con un retroceso del 48%; y la radio, con un 34.6%. La televisión y los medios digitales han sido los menos afectados con un decrecimiento del 23.2% y el<strong> </strong>14.5% respectivamente.</p><p><strong>3. El consumo de medios en máximos históricos.</strong> Curiosa paradoja. La publicidad se contrae a la vez que se producen las mayores concentraciones de audiencia jamás conocidas. El <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/05/10/lasexta_telecinco_los_informativos_que_mas_han_crecido_con_coronavirus_106596_1027.html" target="_blank">consumo de televisión</a> e internet se ha incrementado. En concreto, los españoles hemos dedicado 302 minutos diarios a ver la televisión el pasado mes. Son los datos más elevados desde que se realizan estudios de audiencias, desde 1992. Gerardo Mariñas lo aclara: "La frustración de las televisiones ha sido que hemos tenido unas cifras muy elevadas de audiencia, de consumo, pero no se ha correspondido con el aumento de ingresos", y esto en un medio que tiene un gran coste fijo es preocupante". De hecho, el Gobierno otorgó el pasado <a href="https://www.boe.es/boe/dias/2020/04/01/pdfs/BOE-A-2020-4208.pdf" target="_blank">31 de marzo</a> una compensación de 15 millones de euros para repartir entre todos los canales de TDT de ámbito estatal.</p><p><strong>4. Si no se vende producto, se puede vender marca</strong>. Los hay que han visto una oportunidad. "Hay marcas más inteligentes que sí han aprovechado su presencia para mantener el nivel de comunicación, porque hay que permanecer en la mente del consumidor y porque hay que tener abierta la relación con el medio", explica Mariñas. Y quienes lo han hecho, eso sí, han variado su mensaje "porque la marca tiene que estar en función de lo que necesita el consumidor".</p><p><strong>5. El "baile de mascarillas", como primer recurso</strong>. Miguel Madariaga, director creativo ejecutivo de El Laboratorio del grupo McCan, lo ha visto en primera línea este curioso proceso inicial en el que los escasos anunciantes que seguían en activo vendían el valor de su marca vinculado a lo que todo el mundo tenía en sus retinas: "Al principio los mensajes tenían un concepto muy similar, un baile de mascarillas con gente aplaudiendo". Toni Segarra, publicista autor de eslóganes tan recordados como como "Be water, my friend" o "¿Te gusta conducir?", coincide también en que en un primer momento se ha trabajado con "mensajes desenfocados o directamente extraños con idénticos conceptos y palabras".</p><p><strong>6. "Vamos a salir", en esta segunda etapa.</strong> Por eso, del mensaje del baile de mascarillas y los aplausos en los balcones, la publicidad se dirigido hacia el <em>Lo estamos consiguiendo</em> o <em>Vamos a salir</em>. Cada uno entroncado dentro de la emotividad de cada fase, de cada instante vivido en esta cuarentena. Madariaga destaca como ejemplo a Bankinter, en cuya campaña narra mediante billetes cómo ha sido la historia y cómo se han superado todos los momentos de crisis. Una acción con objetivo idéntico al citado, aunque, matiza, "han surgido otras ideas más originales dentro de la apariencia". Sin embargo hay quien cree que algunas marcas han realizado actuaciones de dudosa moralidad. "Hay marcas que han aprovechado para camuflar mensajes de venta entre supuestos homenajes emocionales y sospecho que serán penalizados en el futuro por ello", destaca Segarra.</p><p><strong>7. Crisis, pero no para todos.</strong> No todos los sectores han corrido la misma suerte. Los más perjudicados: los estacionales. Según refleja <a href="https://www.imop.es/data/Barometro_VII.pdf" target="_blank">Imop Insights</a> en su último barómetro, este abril ha caído un 84.4% el número diario de inserciones publicitarias en el ámbito de la automoción con respecto al mismo periodo de 2019, así como un 81.4% en el de transporte, viajes y turismo. Por el contrario, hay algunos sectores que han conseguido una extraordinaria visibilidad en este periodo en el que han mantenido inversiones significativas. Destaca la energía, el más inmune a la pandemia. Su notoriedad con respecto a antes del confinamiento se ha incrementado en un 147%, seguido curiosamente por las entidades financieras y seguros, cuya presencia publicitaria ha crecido un 64%. Este sector parece haber visto una oportunidad de exposición en una época en la que el miedo y la inseguridad se han extendido en toda la sociedad.</p><p>El otro sector que ha obtenido especial notoriedad ha sido uno de los pocos que ha mantenido una intensa actividad de su negocio, el de la alimentación. Ha sido un 23% más visible que antes del confinamiento. De todas formas, el número de spots contratados se ha reducido a más de la mitad, un 53.9%, respecto a abril de 2019. Aunque, tal y como señala Gerardo Mariñas, estas cifras son tan efímeras que hay que revisarlas varias veces al día para ver cómo evolucionan.</p><p><strong>8. La inmediatez es el nuevo concepto dominante. </strong>La transformación de la publicidad ha sido abrupta: "Ahora trabajamos mucho más deprisa y la facilidad que tenemos de planificar y cancelar campañas es inmediata". El director creativo Miguel Madariaga explica cómo ha vivido desde la industria esta brusca transformación: "El nivel de inversión ha bajado, pero a nivel de actividad no. La única diferencia es que es un trabajo más incierto". El motivo principal se corresponde con las palabras de Mariñas: "Antes había una planificación" a más largo plazo, pero "ahora hay mucho trabajo explorando qué quiere el cliente". Por eso, desde el sector han actuado con "mucha precaución" porque "no sabíamos cómo iban a reaccionar determinadas marcas". Ahora, más o menos, ya lo saben.</p><p><strong>9. La Navidad como próximo destino.</strong> "Los turrones o los juguetes van a sufrir menos que el turismo", sentencia Gerardo Mariñas, quien entiende que los fanáticos de la Navidad pueden estar tranquilos. Y añade: "Vamos a tener un periodo de ajuste que vendrá marcado por la velocidad de recuperación de los diferentes sectores. Unos lo harán más rápido que otros, pero dependerá mucho de la estacionalidad del consumo". Las campañas del verano parecen perdidas de antemano a estas alturas.</p><p><strong>10. Una nueva publicidad surgirá de la nueva normalidad. </strong>"Los hábitos de consumo, la nueva manera de consumir, de la movilidad y de la comunicación" serán determinantes en <em>la nueva publicidad</em> y, por ende, en "la forma de acercarnos a los consumidores será de otra manera", afirma Mariñas, aunque mantiene con optimismo que se recuperará "sin lugar a duda". Toni Segarra, por su parte, es más escéptico. Para él, "en un primer momento hemos notado un parón brutal por parte de algunas compañías que han sido seriamente afectadas por la crisis y que tienen que repensar sus planes". En cualquier caso, la crisis del covid-19 "es un acelerador extraordinario de transformación de las estructuras actuales, ya sean agencias, centrales de medios, empresas de patrocinio o relaciones públicas" y "será inevitable imaginar nuevas estructuras de intermediación entre el talento y las marcas que recuperen el valor de lo que sabemos hacer y su eficacia". La cuenta atrás para <em>la nueva publicidad </em>ha comenzado.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las 10 claves del impacto del coronavirus en la publicidad en España]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El 'Merlosgate' convulsionó la batalla de los telediarios en televisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/merlosgate-convulsiono-batalla-telediarios-television_1_1182870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/83f40b85-fc39-4230-8117-48f8ae138581_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 'Merlosgate' convulsionó la batalla de los telediarios en televisión"></p><p>La televisión genera topo tipo de fenómenos dignos de análisis. Por mucho que ya hayamos visto situaciones difíciles de explicar, nunca deja de sorprendernos. El último de ellos, se extrae al analizar <strong>la batalla periodística entre las diferentes cadenas en su cobertura de todo lo relacionado con el impacto del covid-19</strong> en nuestra sociedad. Curiosamente, analizando los datos con detalle, se descubre que la clave de esa pugna profesional se decidió en las últimas semanas por un fenómeno colateral que, a priori, poco tenía que ver con lo que aparecía en los telediarios en abierta competencia: el llamado <em><strong>Merlosgate</strong></em>.</p><p>Tal y como se desprende de un informe de GECA a partir de datos de Kantar elaborado para infoLibre, desde la entrada en vigor del estado de alarma <strong>el consumo televisivo ha crecido un 32,7%</strong> con respecto a los meses previos de este 2020, alcanzando sucesivos récords históricos en marzo y en abril. Si en marzo se sumaban los 284 minutos por persona y día frente al televisor, al mes siguiente, con pleno confinamiento, se alcanzaban los 302 minutos. Es decir, abril se convertía en el periodo en el que los españoles más se han expuesto a la televisión en toda la historia, desde que se realizan registros a partir 1992. Pero ¿qué tipo de productos han sintonizado los españoles? ¿Cuáles han sido los más beneficiados por el confinamiento de la población? La respuesta a estas preguntas se esconde en las entrañas de Mediaset y en <strong>un escándalo público que</strong>, a la vista de los datos, <strong>se convirtió durante unos días en una especie de alivio generalizado contra la angustia provocada por el coronavirus</strong>.</p><p>Hablamos del <em>Merlosgate,</em> en incidente político-mediático-sentimental que protagonizó el tertuliano Alfonso Merlos que combinó drama, ideología e infidelidad<strong>,</strong> el cual <strong>sirvió a Mediaset para multiplicar los contenidos en directo de sus parrillas de Telecinco y Cuatro y convertir con habilidad estratégica</strong> el último fin de semana de abril en todo un acontecimiento de televisión en vivo. Como se recordará, todo arrancó cuando una chica en ropa interior, en principio desconocida, apareció subrepticiamente por detrás del periodista mientras realizaba una conexión desde su casa para un programa dirigido a una audiencia ultraconservadora emitido en Youtube y presentado por Javier Negre. Luego se supo que la mujer no era la novia del tertuliano, lo que destapó una historia de infidelidades con giros de guion imprevisibles y un ritmo tan vertiginoso que al breve parpadeo ya te habías desorientado<strong>. Si entrabas como espectador en el juego que te proponían era muy difícil salir</strong>. Así lo han demostrado los estudios de audiencia.</p><p><strong>El fin de semana del 25 y 26 de abril los programas de cotilleo y entretenimiento de Mediaset incrementaron significativamente el número de televidentes</strong>: ese sábado tanto <em>Viva la vida </em>(2.610.000) como <em>Sábado Deluxe</em> (3.018.000) lograron su mayor cifra de espectadores de la temporada. Unos datos que se trasladaron también al lunes, cuando Alfonso Merlos acudió a Mediaset. De hecho, su paso por <em>El programa de Ana Rosa</em> hizo de aquella mañana la de mejor rendimiento para el espacio que presenta Ana Rosa Quintana de todo abril. Sumó un 20.4% de share y 1.157.000 espectadores. De aquí saltó a <em>Ya es mediodía</em> y a <em>Cuatro al día,</em> el programa de actualidad en las tardes de la segunda cadena de Mediaset. Y en todos se habló del <em>Merlosgate. </em>Con este interés y con el protagonismo de la peculiar telenovela, <em>Sálvame Tomate</em> marcó su récord histórico al tener frente a la pantalla a 3.139.000 espectadores.</p><p>Hasta aquí, nada que nos pueda sorprender más de la cuenta. Puro estilo Mediaset. <strong>Lo trascendente y digno de reflexión fue el impacto en cascada que el fenómeno tuvo en el consumo de informativos</strong> que, casi en su totalidad, se centraban en otro asunto, en el seguimiento de toda la actualidad relacionada con el coronavirus. Durante el fin de semana de explosión del <em>Merlosgate,</em> <strong>los informativos estelares de la noche de Telecinco alcanzaron cuotas máximas inusuales e incluso sobrepasaron ampliamente a sus competidores.</strong> Unos datos que también se trasladaron a ese lunes, cuando el telediario vespertino que presenta Pedro Piqueras logró ser líder indiscutible con más de tres millones de espectadores.</p><p>De hecho, según el informe de GECA para infoLibre, es <strong>el canal cuyos informativos de prime time entre semana más han crecido en número de espectadores</strong> y de cuota de pantalla durante este abril con respecto al año pasado con una diferencia del 55,1%.<strong> </strong>En concreto, si el cuarto mes de 2019 sumaba un 13.6% de share y una media de 1.669.000 personas en su edición de sobremesa, este mes pasado <strong>alcanzaba el 15,6% de cuota y 2.589.000 espectadores</strong>. Tras Telecinco, Antena 3 ha mejorado sus datos de espectadores en un 32,9%, TVE en un 26% y laSexta en un 14,8%.</p><p>Cuando termine esta peculiar etapa que nos ha tocado vivir, será el momento de analizar el fenómeno en su conjunto. El investigador de medios <strong>Eduardo Madinaveitia</strong> destaca el enfoque del monográfico informativo de los españoles desde hace casi dos meses: "El coronavirus ha pasado a ser <strong>la única noticia que rellena todos los contenidos</strong> y parece que no ocurre nada más en el mundo, pero se pueden ver algunas diferencias sobre el tratamiento más o menos en profundidad" de cada cadena.</p><p>Ahí, en el enfoque, está la clave. Madinaveitia respalda la uniformidad de "la televisión en general por <strong>dar noticias desagradables de la manera menos desagradable posible</strong>". La razón es que la audiencia suele recurrir a cadenas con tintes más informativos, como LaSexta o TVE, para hechos noticiosos de gran importancia, pero <strong>si ese evento se alarga en el tiempo el interés parece caer</strong>. En palabras de la profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III <strong>Concepción Cascajosa</strong>: "El carro que tiraba de ese consumo, que eran los informativos, no lo harán tanto porque hay menos necesidad de conocer la última información y hay un agotamiento". En este punto, Madinaveitia lo explica así "cuando vuelva la normalidad, los consumos de televisión se parecerán mucho más a lo que había antes del confinamiento"<strong>.</strong> No obstante, para Cascajosa, el futuro en general de la pequeña pantalla es incierto: "Habrá un proceso de reconversión del tipo de contenidos televisivos que va a <strong>perjudicar a la ficción en la televisión generalista</strong> pero que va a ser el impulso definitivo para el vídeo bajo demanda y para los contenidos que se puedan producir hacia este tipo de plataformas".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El 'Merlosgate' convulsionó la batalla de los telediarios en televisión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Sexta,Periodismo,Televisión,Telecinco,Crisis del coronavirus,Doble click]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[César González: "Ser útil es clave en nuestra profesión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/cesar-gonzalez-util-clave-profesion_1_1182867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La crisis sanitaria mundial impulsada por la pandemia del<strong> coronavirus</strong> ha modificado la forma de relacionarnos, de vivir, incluso de recibir<strong> información</strong>. Las redacciones de periódicos, radios y televisiones han tenido que adecuarse a esta nueva realidad sin tiempo de reacción y la de <strong>laSexta</strong> es una de ellas. De hecho, su director de informativos, <strong>César González</strong>, así lo sentencia: “Ha reventado el concepto de secciones”.</p><p>La escaleta, ese famoso guion mediante el que se establece el orden en el que se emiten las noticias dentro de un telediario, ya no existe. “Hemos dejado de tener política, internacional, sociedad”, confiesa el director de laSexta Noticias a infoLibre, quien explica que actualmente se han visto obligados a centrarse en cuatro grandes temas: “<strong>Virus, economía, confinamiento y batalla política</strong>”.</p><p>No solo eso. <strong>La tradicional forma de elaborar la información también ha sufrido una transformación drástica</strong>: “Nos hemos visto obligados a poner en marcha todo un sistema de videollamadas, de grabaciones de entrevistas por conferencias o que lo que antes eran grabaciones en la calle ahora son en nuestras propias instalaciones”. Y lo han hecho en un tiempo récord. Porque para lo que hubieran tardado meses, en televisión han tenido que adaptarse en una semana.</p><p>Por suerte para el equipo de noticias de laSexta, un movimiento premonitorio les “anticipó muchísimo a la explosión del virus”. Tanto es así que “desde el día cinco de marzo empezamos a dividir la redacción en zonas y turnos”, explica González. En total son cinco zonas, cinco “miniredacciones”, tal y como éste las define, de tal forma que “<strong>si en algún momento hubiera algún contagio o algún positivo sólo afectaría a la gente que está en esa zona</strong>”.</p><p>Aunque haber, lo que se dice haber, hay poco. El motivo es que solo <strong>“el 35% de la redacción está acudiendo a trabajar, un 20% viene solo el día de emisión del programa –gente de fin de semana– y el 45% restante está en teletrabajo</strong>”. Por eso no es raro encontrarse a periodistas de la cadena realizando<strong> conexiones en directo desde sus propios hogares</strong> o, incluso, como hizo Isabel Zubiaurre, dar la previsión meteorológica sobre pizarra y con bolígrafo en mano.</p><p>Al final todo ingenio es poco para trasladar a los hogares españoles la última hora. Una llamada a la actualidad que los telespectadores han premiado. De hecho, tal y <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/04/11/un_mes_pegados_tele_105786_1027.html" target="_blank">como ha publicado</a> infoLibre, laSexta ha visto incrementar su número de espectadores en todas sus ediciones de informativos desde que se decretase el estado de alarma impulsado por el Gobierno el pasado 14 de marzo. De hecho, ese mismo día, el<strong> informativo vespertino </strong><a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2020/03/15/el_dia_mayor_audiencia_television_historia_104960_1027.html" target="_blank">informativo vespertino</a>de la cadena se convirtió en<strong> la emisión más vista del mes alcanzando los casi cuatro millones de espectadores.</strong></p><p>“Cuando suceden cosas que nos afectan de una forma tan directa <strong>hay un fenómeno que es el de la televisión en directo</strong>, que es el fenómeno de la información que nos conecta de una forma brutal”, comenta González a este diario, considerando esta herramienta, la información en televisión, como “absolutamente vital”. Y en este punto, remacha, “laSexta se convierte en una televisión fundamental porque además tiene esa vocación <strong>y la gente sabe que si sucede algo importante laSexta va a estar</strong>”.</p><p>Así lo asegura el director de informativos de la cadena de Atresmedia, quien apunta que “<strong>a lo largo de un día se pueden haber conectado con laSexta 16 o 17 millones de españoles distintos”. </strong>Y esto no solo sucede en su parrilla, sino que también es visible en el resto de las ofertas. Por eso los datos demuestran que todos los telediarios de las principales cadenas generalistas han visto incrementar su cifra de espectadores durante esta pandemia. Y el consumo, en consecuencia, ha alcanzado sus cifras más altas [los españoles vieron la televisión 302 minutos por persona y día en abril] desde que se realizan registros en 1992.</p><p>Por eso González habla de éste como <strong>“un momento clave para el periodismo”</strong>. “Los medios hemos tenido un papel fundamental porque se ha visto la diferencia de lo que suponemos nosotros frente a las redes, frente a la infodemia”, es decir, frente a “todo ese ruido” que llega a la población por diferentes vías y cuya veracidad es nula. Y en este punto “la credibilidad” juega un papel fundamental. “Es lo que da sentido a nuestra profesión y lo que nos diferencia de ese ruido”, confiesa González. Y añade: “Y ser útil, que parece algo sencillo, pero es la clave de nuestra profesión”. Por eso, con la crisis del covid-19, concluye el director de laSexta Noticias, “<strong>la gran mayoría de la sociedad empieza a educarse y a entender que hay determinadas informaciones que si no vienen desde una cabecera hay que ponerlas en una verdadera cuarentena</strong>”.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Míriam Puelles]]></author>
      <media:title><![CDATA[César González: "Ser útil es clave en nuestra profesión"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[La Sexta,Periodismo,Crisis del coronavirus,Doble click]]></media:keywords>
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