<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Festivales que cambiaron la historia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/festivales-que-cambiaron-la-historia/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Festivales que cambiaron la historia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Madonna, U2 o Pink Floyd cantaron en los países del G-8 para combatir la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/live-8-2005-segunda-parte-live-aid-1985-11-conciertos-paises-g-8-paliar-pobreza_1_2049372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/cce0bfc6-e239-424c-8fc9-e2ccda22a887_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando Madonna, U2 o Pink Floyd cantaron en los países del G-8 para combatir la pobreza"></p><p>El próximo <strong>17 de septiembre</strong> se celebrará <a href="https://mercadeopop.com/concierto-por-palestina-en-el-wembley-arena-el-17-de-septiembre/" target="_blank" >en Londres un concierto por Palestina</a>. Promovido por<strong> Brian Eno</strong>, contará con Damon Albarn, Bastille, Hot Chip, James Blake o Jamie XX y tendrá lugar en el <strong>OVO Arena Wembley</strong>, un pabellón con capacidad para <strong>12.500 personas</strong> anexo al estadio de Wembley, donde caben hasta 90.000. </p><p>Seguramente, una oportunidad perdida de organizar un <strong>evento más ambicioso</strong> con nombres más populares cuando el calendario lo pone en bandeja (y la causa lo merece), pues se cumplen <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/live-aid-1985-macroconcierto-leyenda-unio-mundo-hambruna-africa_1_2039943.html"  >cuarenta años del mítico Live Aid</a> que tuvo lugar precisamente en el viejo Wembley y en Filadelfia en <strong>1985</strong>, y veinte de su segunda parte oficiosa, el <strong>Live 8</strong>, que montó en <strong>2005 </strong>una <strong>decena de conciertos simultáneos</strong> en todo el mundo para combatir la pobreza en apoyo de las organizaciones Make Poverty History y Global Call to Action Against Poverty (GCAP).</p><p>El festival de este año puede ser, en cualquier caso, <strong>un primer paso</strong> sobre el que construir después algo más grande, aún teniendo claro que luchar contra la <strong>desigualdad mundial</strong> es una causa a la que resulta más fácil sumarse que posicionarse públicamente en contra de <strong>Israel</strong>, con todo lo que eso conlleva. Un inciso: <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/sorprende-mundo-no-pare-genocidio-musica-une-concierto-solidario-gaza_1_1998158.html"  >en España, por cierto, se vienen celebrando conciertos benéficos</a> en favor de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), pero también se echa en falta algo de mayor magnitud.</p><p>Porque la <strong>concienciación </strong>es esencial, como hemos recordado recientemente con las <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/u2-sting-bruce-springsteen-giras-solidarias-anos-ochenta-conspiracy-of-hope-human-rights-now_1_2045855.html"  >giras por los derechos humanos que protagonizaron U2, Bruce Springsteen, Sting o Peter Gabriel</a> en la segunda mitad de los ochenta. Y <strong>concienciar </strong>era precisamente el objetivo del Live 8, que sí congregó a lo más granado de la música a nivel global para diez conciertos gratuitos e interconectados el <strong>2 de julio de 2005</strong> en <strong>Londres </strong>(Hyde Park), <strong>Filadelfia </strong>(Museo de Arte), <strong>Johannesburgo </strong>(Mary Fitzgerald Square), <strong>Tokio </strong>(Makuhan Messe), <strong>París </strong>(Palacio de Versalles), <strong>Berlín </strong>(Siegessaule), <strong>Roma </strong>(Circo Máximo), <strong>Moscú </strong>(Plaza Roja) y <strong>Cornualles </strong>(Eden Project). </p><p>La guinda la puso una undécima cita en <strong>Edimburgo </strong>(Murrayfield Stadium) el <strong>6 de julio</strong>, coincidiendo con la 31 cumbre del G-8, que tuvo lugar del 6 al 8 de julio en el Perthshire (<strong>Escocia</strong>). A diferencia de otros shows benéficos o solidarios, la campaña Live 8 no pretendía recaudar dinero directamente, sino <strong>concienciar </strong>al mundo y ejercer <strong>presión </strong>para que sus gobernantes ayudasen a acabar con la pobreza. Principalmente a los más <strong>poderosos</strong>, y precisamente por eso los recitales tuvieron lugar en los países integrantes del <strong>G-8</strong>, con la adición de Sudáfrica en representación del continente que más ha padecido y padece la hambruna y la pobreza.</p><p>Desde que <strong>U2</strong> y <strong>Paul McCartney</strong> abrieron la jornada en Hyde Park interpretando juntos <em><strong>Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band</strong></em>, más de un <strong>millar de músicos</strong> pasaron por los diferentes escenarios, con la música en vivo retransmitida en directo por 182 cadenas de televisiones y 2.000 emisoras de radio para una audiencia global difícil de concretar, pero que medios como la BBC situaron en <strong>2.000 millones de personas</strong>. Fuera por estos macroconciertos o no, lo cierto es que el 7 de julio los líderes del G-8 se comprometieron a duplicar los niveles de <strong>ayuda a las naciones pobres</strong>, pasando de 25.000 millones de dólares en 2004 a 50.000 millones en 2010 (la mitad para países africanos).</p><p>Un <strong>sarao </strong>ciertamente <strong>considerable</strong>. No ya por el número de conciertos, la cantidad de asistentes o la actuación conjunta de U2 y Paul McCartney tocando una de los Beatles. Es que fue <strong>mastodóntico</strong>. Y aunque <strong>Bob Geldof</strong> y The Band Aid Trust no quisieran verlo como una segunda parte ampliada del Live Aid original, que ellos mismos fueran las organizadores de ambos eventos hacía imposible la comparación, aunque pusieran el foco en problemas diferentes. Las críticas fueron similares dos décadas después tanto en las <strong>motivaciones </strong>detrás de los shows como con la elección de los <strong>participantes</strong>, con escasa representación africana (con la excusa de que ya había un concierto en Johannesburgo).</p><p>Como en todo gran evento que se precie, tampoco faltó la controversia, pues aunque la entrada era gratuita, <strong>se sortearon 66.500 entradas dobles</strong> para la cita de <strong>Hyde Park</strong>, que los asistentes pudieron conseguir mandando un mensaje de texto con su teléfono móvil con un coste de 1,50 libras. Pero nadie calibró adecuadamente la capacidad humana para hacer <strong>negocio</strong>, de manera que multitud de estos tickets acabaran <strong>subastándose </strong>en <strong>eBay </strong>a precios muy superiores. Aunque en un primer momento no estaba por la labor, el portal decidió retirar todas esas entradas gracias a la presión del público en general, del propio Geldof y del mismísimo <strong>gobierno británico</strong>. Lo recaudado con este sistema se destinó a cubrir los costes de la organización de los recitales gratuitos.</p><p>Musicalmente, Live 8 dejó para la posteridad la inesperada <strong>reunión de la formación clásica de Pink Floyd 24 años después</strong> de la salida de <strong>Roger Waters</strong>. Así las cosas, en el gran parque londinense compartieron escenario <a href="https://www.infolibre.es/cultura/david-gilmour-herencia-pink-floyd_1_1118128.html"  >David Gilmour</a>, Richard Wright, Nick Mason y el propio Waters, en una confluencia de talento que fue algo así como un acto de justicia poética, demostrando que incluso las refriegas más <strong>irreconciliables </strong>pueden superarse por el motivo correcto. Eso sí, la cosa quedó ahí, ya no volvió a repetirse y ya nunca podrá por el fallecimiento de Wright en 2008. Pero el gran regalo del Live 8 para los <strong>melómanos </strong>ya estaba hecho.</p><p>A partir de ahí, la <strong>nómina de músicos es interminable, inabarcable y apabullante</strong> en el montante resultante, sumando todas las ciudades. Aparte de los ya citados, a saber: Madonna, Mariah Carey, Bon Jovi, Coldplay, Robbie Williams, Kanye West, Jay-Z con Linkin Park, Stevie Wonder, Elton John, R.E.M., Sting, The Who, Muse, Destiny's Child, Bryan Adams, Celine Dion, Deep Purple, Motley Crue, Neil Young, Green Day, Brian Wilson, Roxy Music, Pet Shop Boys, Zuchero, Duran Duran, Laura Pausini, Shakira, Placebo, Yossou N'Dour, The Corrs, Texas, Travis o Texas. Que ya son, nos dejamos un montón sin mencionar, porque hubo muchos más (y en el <a href="https://www.youtube.com/@Live8Official/videos" target="_blank" >canal oficial de YouTube de Live 8</a> están todos).</p><p>En una demostración sin precedentes de <em>'</em><em><strong>celebrities comprometidas</strong></em><em>'</em> (he aquí otra gran crítica desde los sectores más escépticos), el plantel de presentadores y rostros populares que pasaron por el escenario para aportar su granito de arena es igualmente abrumador. Con, por ejemplo, Will Smith desde Filadelfia haciendo que el público de las diferentes ciudades se saludara en directo, saltando de una a otra, y consiguiendo, además, que esas miles de personas en lugares tan alejados chasquearan al unísono sus dedos cada tres segundos para recordar al mundo que ese es el tiempo que transcurre entre cada muerte infantil a causa de la pobreza en las naciones más desfavorecidas. Y también David Beckham, Bill Gates, Brad Pitt, Natalie Portman, Naomi Watts o Richard Gere, Kofi Annan o <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/70-cumpleanos-nelson-mandela-wembley-1988-mayor-macroconcierto-politico-pop-historia_1_2043040.html"  >Nelson Mandela</a>.</p><p>Live 8 fue, por tanto y a su manera, la <strong>coda final </strong>de los grandes macroconciertos solidarios de los <strong>años ochenta</strong> del siglo pasado. <a href="https://www.infolibre.es/temas/festivales-que-cambiaron-la-historia/"  >Festivales mastodónticos que cambiaron la Historia</a>, un poquito al menos, sobre la creencia de que cada voz importa y de que cierta <strong>fuerza transformadora</strong> emerge cuando miles de personas alzan al unísono las suyas para pasar de lo individual a lo colectivo. Esa es la única manera de que los <strong>gobernantes </strong>escuchen a la <strong>ciudadanía </strong>y es, a su vez, algo que hemos <strong>olvidado</strong> por el <strong>camino </strong>de los <strong>años</strong>. Sirva esta serie de artículos para recordarlo desde este <strong>presente desmovilizado </strong>en el que nos han hecho creer que la única manera de <strong>revolución </strong>es a través de las <strong>redes sociales</strong> con un <strong>teléfono móvil inteligente monitorizado permanentemente</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[db8e19c9-62fa-4a6f-ba7b-dcb8c745b226]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Aug 2025 04:00:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/cce0bfc6-e239-424c-8fc9-e2ccda22a887_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194997" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/cce0bfc6-e239-424c-8fc9-e2ccda22a887_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194997" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando Madonna, U2 o Pink Floyd cantaron en los países del G-8 para combatir la pobreza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/cce0bfc6-e239-424c-8fc9-e2ccda22a887_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales que cambiaron la historia,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tributo a Freddie Mercury: el súper concierto que sacó el sida a la luz del mundo en el estadio de Wembley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/tributo-freddie-mercury-super-concierto-saco-sida-luz-mundo-estadio-wembley_1_2046500.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9c152c91-a2a8-400b-914a-b7f4049c419e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tributo a Freddie Mercury: el súper concierto que sacó el sida a la luz del mundo en el estadio de Wembley"></p><p>La muerte de <strong>Rock Hudson</strong> en <strong>1985 </strong>hizo que todo el mundo empezara a preguntarse qué era eso del <strong>sida</strong>, y el fallecimiento de <strong>Freddie Mercury</strong> en <strong>1991 </strong>convirtió la enfermedad en una amenaza real y palpable. Ambos fueron las dos primeras grandes estrellas en sucumbir ante esta enfermedad y, por supuesto sin pretenderlo, se convirtieron en nombres para siempre asociados al VIH, cuyos tristes decesos ayudaron a dar a conocer los riesgos y las consecuencias de <strong>un virus que realmente aterrorizaba </strong>cuarenta años atrás, cuando era un gran desconocido<strong> </strong>totalmente fuera de control. </p><p>Medio año después de la marcha del cantante, los tres miembros restantes de Queen –<strong>Brian May, Roger Taylor</strong> y <strong>John Deacon</strong>– organizaron un gran evento<strong> </strong>que, aparte de una despedida musical, era también un acto de <strong>concienciación</strong>. <em>The Freddie Mercury Tribute Concert for AIDS Awareness</em> (<em>El concierto homenaje a Freddie Mercury para el conocimiento del SIDA</em>), también conocido como <em>A concert for life</em> (<em>Un concierto para la vida</em>) tuvo lugar el <strong>20 de abril de 1992 en Londres</strong>.</p><p>En el estadio de <strong>Wembley</strong>, concretamente, convertido por derecho en el epicentro de las causas más nobles después de albergar el <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/70-cumpleanos-nelson-mandela-wembley-1988-mayor-macroconcierto-politico-pop-historia_1_2043040.html"  >Live Aid de 1985</a> o los <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/70-cumpleanos-nelson-mandela-wembley-1988-mayor-macroconcierto-politico-pop-historia_1_2043040.html"  >conciertos por Nelson Mandela de 1988 y 1990</a>. Con las entradas agotadas en un par de horas, alrededor de <strong>72.000 personas</strong> se congregaron allí en esta ocasión para decir adiós a Freddie por todo lo alto y, de paso, colaborar con el precio de la entrada con la <strong>Mercury Phoenix Trust</strong> (fundación todavía hoy activa), creada por el resto de Queen y su mánager, Jim Beach, para informar sobre el sida, por aquel entonces una enfermedad de la que nadie sabía nada y en torno a la cual había multitud de <strong>falsedades</strong>.</p><p>Una <strong>celebración de la vida</strong>, en definitiva, al mismo tiempo que un <strong>ruidoso acto de concienciación</strong> social, que recaudó <strong>20 millones de libras</strong> y fue retransmitido en directo por televisión para una audiencia global estimada de <strong>mil millones de telespectadores</strong>. Una cita colosal para un cantante monumental, cuya muerte produjo una profunda conmoción. No en vano, mantuvo en secreto su enfermedad hasta la misma semana de su fallecimiento (tal era el peso del estigma incluso para una figura de su magnitud), pues fue anunciarlo y, de súbito, dejarnos. Se venía rumoreando largo tiempo sobre su salud, pues en las escasas apariciones públicas se le veía claramente desmejorado. Pero menudo impacto. </p><p>Aún <strong>paralizados por el shock</strong>, May, Taylor y Deacon decidieron afrontar el luto<strong> </strong>manteniéndose ocupados. El desconsolado triunvirato comenzó a pensar en una forma de resaltar el inmenso talento de su cantante. Tras no pocas cavilaciones, anunciaron sus planes en la entrega de los premios Brit Awards en el Hammersmith Odeon, el 12 de febrero de 1992, cuando <em><strong>The days of our lives</strong></em> fue elegido mejor single británico de 1991 y los tres aparecieron para recoger el galardón y un premio póstumo para Freddie. Las entradas se agotaron<strong> </strong>sin que se hubiera anunciado ni un solo participante, pero cuando empezaron a desvelarse los nombres quedó claro que la confianza había merecido la pena.</p><p>Unos días más tarde se anunció la <strong>participación </strong>de David Bowie, George Michael, Guns n’ Roses, Metallica, Def Leppard, Annie Lennox, Seal, Lisa Stansfield, Elton John, Liza Minnelli, Robert Plant (Led Zeppelin), Paul Young, Zucchero, Tony Iommi (Black Sabbath), Bob Geldof, Roger Daltrey (The Who), Mick Ronson, Ian Hunter, Extreme, London Gospel Community Choir y Spinal Tap. Incluso U2, en plena gira, actuó vía satélite a través de las pantallas del estadio, igual que Mango Groove.</p><p>No faltaron las <strong>críticas por la selección de los participantes </strong>realizada por los tres miembros vivos de Queen, pues estaba decididamente focalizada en el rock, incluso el metal, que si bien formaba parte del sonido de la banda, desde luego no era el que les había llevado a la gloria. Faltaban, asimismo, otros ilustres que habían sido importantes para el vocalista como Tony Hadley de Spandau Ballet, Elaine Paige, Michael Jackson, Prince, Aretha Franklin, Boy George o <a href="https://www.infolibre.es/cultura/muere-montserrat-caballe-85-anos-barcelona_1_1163057.html"  >Montserrat Caballé</a> (que lo quiso hacer vía satélite, pero no pudo ser).</p><p>Sea como fuere el súper concierto fue todo un éxito <strong>organizado en dos bloques</strong>. Primero con una tanda de breves actuaciones de Metallica, Extreme (con un formidable <em>medley </em>de temas de Queen), Def Leppard, Bob Geldof, Spinal Tap, U2 (en las pantallas del estadio desde California), Guns n' Roses y Mango Groove (también a distancia). Después de semejante calentamiento, llegaba el momento de la verdad, por así decirlo, con Brian May, Roger Taylor y John Deacon tocando clásicos de Queen con diferentes cantantes y músicos invitados.</p><p><strong>Elizabeth Taylor</strong> fue la encargada de pronunciar un <strong>emocionante discurso sobre la prevención del sida</strong>, al que siguieron imágenes grabadas del homenajeado actuando en directo a lo largo de los años. A partir de ahí, comenzaba una segunda parte concebida como <strong>un concierto de Queen como ningún otro</strong>, por ejemplo con el cantante de Def Leppard, Joe Elliott, junto al guitarrista Slash y el resto de la banda haciendo una interpretación contagiosamente eléctrica de <em>Tie your mother down</em>.</p><p>A continuación, desfilaron sobre el enorme escenario <strong>todos los invitados interpretando los grandes éxitos de Queen</strong> en uniones para la posteridad, como la de Roger Daltrey de The Who con Tony Iommi de Black Sabbath para hacer <em>I want it all;</em> James Hetfield de Metallica cantando <em>Stone cold crazy</em> (considerada algo así como la primer canción thrash metal); Axl Rose y Elton John haciendo <em>Bohemian Rhapsody </em>(que Elton no supiera hasta el momento de estar literalmente cantando sobre el escenario si Axl iba a aparecer le dio aún más emoción al asunto). El vocalista de Guns n’ Roses incluso cantó en solitario <em>We will rock you</em> con Queen, otro <strong>momentazo</strong>, como el <em>Under pressure</em> de David Bowie con Annie Lennox.</p><p>Claro que la <strong>actuación más aplaudida</strong> en su momento y ahora recordada fue la de <strong>George Michael</strong> cantando como los ángeles <em><strong>Somebody to love</strong></em>. Sin perder su propia personalidad, supo alcanzar todas las notas y se convirtió en el acto en candidato a ser el <strong>nuevo cantante de Queen</strong>. Se desataron todo tipo de rumores y especulaciones. Por una vez, todo el mundo parecía estar de acuerdo en algo, pero el asunto se quedó en eso, en una posibilidad que no llegó nunca a materializarse. "Cuando pienso en Freddie pienso en todo lo que me dio en términos de oficio. Simplemente cantar aquellas canciones, sobre todo <em>Somebody to love</em>, fue realmente una sensación <strong>alucinante</strong>. Fue probablemente el momento de mi carrera del que más <strong>orgulloso </strong>estoy", dijo George Michael sobre su interpretación.</p><p>No tan recordable fue lo de Robert Plant, que olvidó parte de la letra de <em>Innuendo </em>(lo cual le llevó a pedir que se retirara esa canción de las posteriores ediciones en VHS, DVD y demás formatos a lo largo de los años). El colofón al concierto de cuatro horas y media lo puso <strong>Liza Minnelly</strong> cantando <em><strong>We are the champions</strong></em> rodeada por todos los participantes (salvo Elton John que, presa de la emoción, fue incapaz de regresar al escenario después de entonar <em>The show must go on</em>).</p><p>Una jornada histórica, en definitiva, que en España pudo verse en directo por La 2 de TVE. Un concierto de homenaje como recuerdo perfecto al talento de Freddie Mercury. Un acto de <strong>importancia social</strong> que centró la atención de una audiencia planetaria en la lacra del sida en una época en la que <strong>la visión y la concienciación sobre la enfermedad </strong>era bien diferente a la actual. Por todo ello, este sigue siendo y será por siempre uno de los grandes eventos de la historia de la música. Un festival que, a su manera, <strong>cambió un poquito la Historia</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[991b89f7-a698-44b9-acef-00bcbf4b0537]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2025 17:57:39 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/9c152c91-a2a8-400b-914a-b7f4049c419e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243764" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/9c152c91-a2a8-400b-914a-b7f4049c419e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243764" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tributo a Freddie Mercury: el súper concierto que sacó el sida a la luz del mundo en el estadio de Wembley]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/9c152c91-a2a8-400b-914a-b7f4049c419e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales que cambiaron la historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando U2, Springsteen y Sting nos pusieron a cantar por los derechos humanos en las giras de la conciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/u2-sting-bruce-springsteen-giras-solidarias-anos-ochenta-conspiracy-of-hope-human-rights-now_1_2045855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/bb55b8fe-cd30-49eb-9d4d-c4999ac1493a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando U2, Springsteen y Sting nos pusieron a cantar por los derechos humanos en las giras de la conciencia"></p><p>Aparte de recaudar 140 millones de dólares para paliar la hambruna en África, el <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/live-aid-1985-macroconcierto-leyenda-unio-mundo-hambruna-africa_1_2039943.html"  >Live Aid de 1985</a> marcó tendencia. Mucha. Hasta tal punto que el <strong>segundo lustro de la década de los ochenta</strong> vivió un frenesí inédito y nunca repetido de <a href="https://www.infolibre.es/temas/festivales-que-cambiaron-la-historia/"  >macroconciertos benéficos</a>. La música se convirtió así en una herramienta de unión de <strong>conciencias</strong>, de <strong>reivindicación </strong>política, una especie de '<strong>Fuenteovejuna</strong>, todos a una', en unos años en los que eso del "<em>We are the world, we are the children</em>" resultó ser el <strong>himno </strong>que el planeta necesitaba para la utopía colectiva.</p><p>Los ochenta, una década tan <strong>colorida</strong>, tan <strong>pop</strong>, con tantísimos videoclips en la <strong>MTV </strong>y, al mismo tiempo, tan <strong>quiméricamente comprometida</strong> por un mundo mejor. ¿Fue determinante el concierto en su honor <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/70-cumpleanos-nelson-mandela-wembley-1988-mayor-macroconcierto-politico-pop-historia_1_2043040.html"  >en 1988 en Wembley para la excarcelación de Nelson Mandela</a> en 1990? ¿Fue el <strong>Live Aid</strong> una ayuda para el siempre olvidado continente africano o sirvió acaso para que un puñado de <strong>artistas se sintieran mejor consigo mismos</strong> y, de paso, ganaran una <strong>popularidad galáctica</strong>?</p><p>El líder político sudafricano salió de la cárcel tras una potente <strong>presión internacional</strong>, importantes <strong>proyectos </strong>se pusieron en marcha en diferentes países de África y, qué duda cabe, toda una <strong>generación de músicos</strong> hizo del <strong>compromiso </strong>político y social la <strong>bandera blanca</strong> con la que, lejos de entregar su rendición, batallar por un mundo más <strong>justo </strong>aquí y allá, donde hiciera falta, con sus canciones como únicas y <strong>ruidosas armas</strong>. Desde este 2025 en el que cada uno va a lo suyo con una ausencia flagrante de <strong>empatía</strong>, todo aquello puede resultar, como poco, <strong>ingenuo. </strong>Pero tuvo su <strong>influencia </strong>y es reflejo de una época más <strong>comunal </strong>que dejó su <strong>semilla</strong>.</p><p><em>A Conspiracy of Hope</em> fue una breve pero impactante <strong>gira de seis conciertos benéficos</strong> en apoyo de <strong>Amnistía Internacional</strong> que se celebraron durante diez días de <strong>junio de 1986</strong> en <strong>Estados Unidos</strong>. El propósito principal no era recaudar fondos para la organización en su 25 aniversario sino, sobre todo, incrementar la <strong>concienciación </strong>sobre la importancia de garantizar los <strong>derechos humanos</strong> en todos los países del mundo.</p><p>Los conciertos fueron encabezados por <strong>U2</strong> (que experimentaron un punto de inflexión en su estatus tras su recordada actuación en Live Aid en 1985 y estaban a puntito de hacer saltar la banca con <em>The Joshua Tree </em>en 1987), <strong>Sting </strong>(los tres primeros shows en solitario y los tres siguientes reuniendo por sorpresa para provocar más repercusión a <strong>The Police</strong>, que llevaban dos años separados), <strong>Bryan Adams, Peter Gabriel, Lou Reed, Joan Baez</strong> y <strong>The Neville Brothers</strong>.</p><p>El debate entre <strong>cinismo </strong>y <strong>compromiso </strong>estuvo siempre presente entre los que apoyaban la <strong>causa noble</strong> (y evidente) de la gira y quienes no veían otra cosa que <strong>publicidad </strong>para los artistas y la propia Amnistía Internacional (que experimentó un importante aumento de socios). No faltaba esta <strong>controversia </strong>en ninguna de las ruedas de prensa que se celebraron en cada ciudad, con los propios músicos defendiendo la necesidad de extender el <strong>mensaje </strong>y actuar desde lo local hasta llegar a lo global.</p><p>Todos los participantes pusieron énfasis, tanto en sus palabras a los asistentes como en la selección de los repertorios, en temas relacionados con los <strong>derechos humanos,</strong> la <strong>dignidad </strong>de las personas, la <strong>política</strong>, la <strong>libertad </strong>o la <strong>igualdad</strong>. Tras su paso por pabellones de San Francisco, Los Ángeles, Denver, Atlanta y Chicago, el <strong>15 de junio de 1986</strong> tuvo lugar en el <strong>Giants Stadium</strong> de <strong>East Rutherford</strong> (New Jersey, área de Nueva York) un macroconcierto al estilo de la época: muchos más artistas, <strong>once horas</strong> de duración y <strong>retransmitido </strong>por televisión.</p><p>Aquel día se sumaron al cartel, entre otros, <strong>Miles Davis, Rubén Blades</strong> (con <strong>Fela Kuti </strong>y <strong>Carlos Santana</strong>), <strong>Jackson Browne, Yoko Ono, Nona Hendryx, Bob Geldof</strong> o <strong>Steve Van Zandt</strong>. Entre los presentadores, por cierto, Muhammad Ali, Robert de Niro, Christopher Reeve, Daryl Hanna o Michael J. Fox. Y como colofón, una interpretación coral de <em>I shall be released</em> de Bob Dylan. </p><p>Esta serie de recitales fueron los primeros de lo que después se conocería como los <strong>Human Right Concerts</strong> (Conciertos por los Derechos Humanos), promovidos por Amnistía Internacional desde <strong>1986 hasta 1988,</strong> y cuya segunda acometida tuvo lugar en grandes recintos de Estados Unidos y Europa (con una gran cita en Barcelona que comentaremos ahora) durante seis semanas de septiembre y octubre de <strong>1988</strong>.</p><p>Insistiendo en las mismas motivaciones, esta gira se concibió para <strong>conmemorar los cuarenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos</strong>, adoptada por la Asamblea General de las <strong>Naciones Unidas</strong> el 10 de diciembre de 1948 en París. El plantel estaba liderado por <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/bruce-springsteen-metropolitano-concierto-rock_1_1816642.html"  >Bruce Springsteen & The E Street Band</a> (la estrella del momento tras las giras por estadios de <em>Born in the USA</em> y <em>Tunnel of Love</em>) los habituales <strong>Sting</strong> y <strong>Peter Gabriel</strong>, junto a los igualmente asiduos <strong>Yossou N'Dour</strong> y <strong>Tracy Chapman</strong>. A ellos se sumaron activistas e incluso antiguos presos por defender los derechos humanos, así como artistas locales de los diferentes países por los que pasaron: <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/ultimo-fila-vuelve-escenarios-30-anos-separados_1_2002972.html"  >El último de la fila</a> en <strong>España</strong>.</p><p>El tour comenzó el <strong>2 de septiembre de 1988</strong> en, cómo no, el viejo estadio de <strong>Wembley</strong>, convertido ya en icónico <strong>epicentro </strong>de los macroconciertos benéficos. No en vano, recordemos, había acogido el concierto por Nelson Mandela el 11 de junio de aquel mismo año, y el reiteradamente mencionado Live Aid del 13 de julio de 1985, lo cual significa que en apenas tres años acogió los más grandes y más famosos eventos solidarios de la historia.</p><p>Tras el estreno en Londres, acto seguido, el camino continuó por <strong>París</strong>, <strong>Budapest</strong>, <strong>Turín </strong>y <strong>Barcelona </strong>antes de pasar a <strong>América (</strong>Costa Rica, Canadá y Estados Unidos), <strong>Asia </strong>(Japón e India), de nuevo Europa (<strong>Atenas</strong>), <strong>África </strong>(Zimbabwe y Costa de Marfil) y <strong>Sudamérica </strong>(Brasil y <strong>Argentina</strong>, con presencia sobre las tablas de las Madres de la Plaza de Mayo). Un intento verdaderamente mundial al llegar hasta latitudes nada habituales en este tipo de grandes periplos musicales, que consiguió congregar más de un millón de asistentes en total.</p><p>Pero, ahora sí, volvamos a <strong>Barcelona</strong>, donde el <strong>10 de septiembre de 1988</strong> se reunieron en el <strong>Camp Nou</strong> alrededor de <strong>90.000 personas</strong> para disfrutar de este gran show ambulante, protagonizado por algunos de los músicos más populares del momento. Una cita que suponía, por cierto, el regreso de Bruce Springsteen a la ciudad condal tan solo cinco semanas después de haber tocado en ese mismo estadio el 3 de agosto con su propia gira, el <em>Tunnel of Love Express Tour</em>.</p><p>"Estamos orgullosos de estar ante vosotros. Y vosotros debéis estar orgullosos de estar aquí, porque vuestra presencia es una pequeña <strong>ventanita de luz para gente que sufre</strong>, para gente cuyo <strong>único presunto delito</strong> es dejarse llevar por el impulso de su corazón",<strong> dijo Manolo García a la multitud</strong> al inicio de la actuación de <strong>El último de la fila</strong> (jugando en casa), justo después de la apertura con una interpretación coral del <em>Get up, stand up</em> de Bob Marley con Springsteen, Sting, Peter Gabriel, Tracy Chapman y Youssou N'Dour. </p><p>Una <strong>velada ciertamente histórica</strong>, en la que España fue por vez primera parte de algo tan culturalmente global como esta gira mundial de Amnistía Internacional. <strong>Más de cinco horas </strong>de celebración musical, eso siempre va por delante, pues es el principal y único reclamo: los artistas sobre el escenario, bajo los focos, captando la atención del respetable. También más de cinco horas de <strong>concienciación </strong>y <strong>reivindicación </strong>por un mundo más justo y mejor. Un <strong>mensaje sencillo, claro y directo</strong>, de purito sentido común, que vale la pena rescatar siempre en todo momento y en todo lugar, no sea que, oh, cáspita, se nos vaya en un descuido a <strong>olvidar</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[d4b2fd58-383e-4993-b7bf-439003407e14]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 18:58:41 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/bb55b8fe-cd30-49eb-9d4d-c4999ac1493a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="36614" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/bb55b8fe-cd30-49eb-9d4d-c4999ac1493a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36614" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando U2, Springsteen y Sting nos pusieron a cantar por los derechos humanos en las giras de la conciencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/bb55b8fe-cd30-49eb-9d4d-c4999ac1493a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales que cambiaron la historia,Actuaciones musicales,Vídeos musicales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Macroconcierto por Nelson Mandela en Wembley en 1988: el mayor evento político pop de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/70-cumpleanos-nelson-mandela-wembley-1988-mayor-macroconcierto-politico-pop-historia_1_2043040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/8f77a4d2-efb0-44d0-92e3-dedca591eb5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macroconcierto por Nelson Mandela en Wembley en 1988: el mayor evento político pop de la historia"></p><p>Los <strong>ochenta </strong>han quedado en el imaginario popular como los años de los grandes <strong>macroconciertos benéficos</strong> y solidarios. Una década en la que realmente se sentía que la música podía <strong>transformar un mundo</strong> ya de por sí cambiante, como en permanente proceso de ensamblaje. La <strong>edad de la inocencia</strong> quizás, en cierta manera, a partir de la creencia de que convertir el empeño <strong>personal </strong>de cada cual en energía <strong>colectiva </strong>generaba una imparable fuerza <strong>transformadora</strong>. Puede resultar demasiado <strong>naif </strong>desde la perspectiva <strong>individualista, desmovilizada </strong>y <strong>anestesiada </strong>de <strong>2025 </strong>(buena falta haría un gran evento de este tipo para presionar y obligar a Israel a poner fin a su genocidio contra Gaza) pero realmente se le otorgaba entonces semejante poder a las canciones. </p><p>Unas canciones que, como poco (y no es en absoluto poco), servían para <strong>atraer la atención</strong> de millones de personas y poner el foco en algunos de los más sangrantes <strong>problemas políticos</strong> del planeta. <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/live-aid-1985-macroconcierto-leyenda-unio-mundo-hambruna-africa_1_2039943.html"  >Ocurrió en 1985 con Live Aid</a>, el mastodóntico macroconcierto celebrado en Londres y Philadelphia que vieron <strong>2.000 millones de personas</strong> por televisión y que, además de recaudar más de 140 millones de dólares, unió al mundo en una <strong>conciencia global</strong> contra la hambruna en África. Un festival (entonces no se les llamaba así) transatlántico que no fue pionero como tal en su vocación benéfica, pero que son su colosal tamaño y su tremendo <strong>impacto </strong>demostró en la práctica que la teoría no andaba para nada desencaminada.</p><p>Siguiendo su estela se celebró el <strong>11 de junio de 1988</strong>, de nuevo en <strong>Londres </strong>(con <strong>Wembley</strong> como epicentro de este tipo de iniciativas), otro gran concierto de más de <strong>once horas</strong> para celebrar el <strong>70 cumpleaños de </strong><a href="https://www.infolibre.es/temas/nelson-mandela/"  ><strong>Nelson Mandela</strong></a><strong> </strong>(que era un mes después, el 18 de julio). Un evento con <strong>72.000 asistentes</strong> llenando el emblemático estadio londinense, que fue a su vez retransmitido vía satélite por televisión a 67 países hasta alcanzar una audiencia total de <strong>600 millones de telespectadores</strong>. El <strong>evento político pop</strong> más grande, más poderoso y más enorme que jamás se haya celebrado, pues en esencia se trata de la plasmación del <strong>movimiento global anti-apartheid</strong> a través de casi un centenar de las más rutilantes estrellas musicales del momento.</p><p>También conocido como <em>Freedomfest</em>, <em><strong>Free Nelson Mandela Concert</strong></em> o Mandela Day, este ambicioso recital se celebró para ejercer <strong>presión internacional</strong>, recordemos, un año y medio antes de que el líder sudafricano fuera finalmente <strong>excarcelado </strong>por el presidente de Sudáfrica F.W. de Klerk el 11 de febrero de 1990, después de 27 años entre rejas por su lucha contra el <strong>apartheid </strong>(que finalizaba de manera oficial en 1994, coincidiendo con la llegada del icónico activista y político a la presidencia de Sudáfrica). Era, por tanto, una versión <strong>todavía más política del Live Aid</strong>, con el objetivo de despertar <strong>conciencias </strong>contra el <strong>racismo </strong>y la <strong>discriminación</strong>, algo que iba más allá de la ya de por sí loable recaudación de fondos.</p><p>El organizador y financiador de este gran recital fue el productor y empresario inglés <strong>Tony Hollingsworth</strong>, quien consiguió aunar los esfuerzos de <strong>Artists Against Apartheid</strong> (grupo de protesta fundado en 1985 por <strong>Steven Van Zandt</strong> y que editó la canción <em><strong>Sun city</strong></em>, a la que siguió un disco del mismo título con multitud de músicos) y el <strong>Anti-Apartheid Movement</strong> (organización británica que estuvo en el centro del movimiento internacional de oposición al sistema de apartheid sudafricano), así como contar con la aprobación del <strong>African National Congress</strong> (ANC), el partido político del propio Mandela. Convertir el evento en una <strong>celebración de cumpleaños</strong> en positivo y no solo en un rabioso acto político fue, a su vez, determinante para sumar todos los apoyos posibles a la causa, incluyendo a los operadores televisivos de países tan distintos que tenían la misión de extender la señal a todo el mundo.</p><p>Para entonces, el grupo escocés <strong>Simple Minds</strong>, en la cima de su popularidad (nunca tan alto estaría), ya se había apuntado a la cita, poniendo como condición que otro artista de su nivel diera también el 'sí'. Curiosamente, exactamente el mismo requisito puso <strong>Dire Straits</strong>, con lo cual el show estaba imparablemente en marcha. Así las cosas, el 11 de junio de 1988 se congregaron en el viejo estadio de Wembley astros musicales tan variopintos como <strong>Sting </strong>(encargado de abrir al mediodía, pues tenía su propio concierto esa misma noche en Berlín), <strong>George Michael, Eurythmics, Whitney Houston, UB40, Bee Gees, Tracy Chapman, Peter Gabriel, Stevie Wonder, Al Green, Steven Van Zandt, Salt-n-Pepa, Joe Coker</strong> o <strong>Bryan Adams</strong>, entre otros muchos. Aprendiendo de las críticas que recibió el Live Aid, no faltaron en esta ocasión figuras africanas como <strong>Miriam Makeba, Salif Keita, Hugh Masekela</strong> o <strong>Yossou N'Dour</strong>, así como diversos actos musicales de danzas y percusiones tribales de la talla de <strong>Amampondo </strong>o <strong>The Farafina Drummers</strong>.</p><p>Precisamente<strong> Simple Minds</strong> (con invitados como Johnny Marr, Peter Gabriel y Yossoun N'Dour e interpretaron un tema propio tan propicio como <em>Mandela Day</em>) y <strong>Dire Straits</strong> (con Eric Clapton a la guitarra rítmica protagonizaron los conciertos más celebrados (y largos) de la jornada. También <strong>Whitney Houston</strong> aprovechó la hora que le concedió la organización y experimentó un punto de inflexión en su carrera, que ya volaba bien alto pero no pararía todavía de coger altura. <strong>Stevie Wonder</strong> apareció por sorpresa, pues la organización había decidido no anunciarle, y menos mal, pues estuvo a punto de no salir por problemas técnicos con la música pregrabada que llevaba en su sintetizador, que le hicieron incluso abandonar el estadio llorando, pero finalmente regresó y actuó sin su teclado.</p><p>El tramo central del recital resultó especialmente dinámico al adueñarse del escenario una 'banda residente' comandada por Midge Ure (guitarra y voz) y Phil Collins (batería) que dio continuidad a las apariciones de <strong>Tony Hadley</strong> de Spandau Ballet, <strong>Paul Carrack, Paul Young, Fish</strong> o<strong> Bryan Adams</strong>. Otra artista que se hizo mucho más popular a partir de este show fue <strong>Tracy Champan</strong> quien, por cierto, después de haber actuado en su lugar previsto, salió por segunda vez para rellenar el espacio dejado por la crisis de Stevie Wonder. Ni que decir tiene que la media hora de apertura de Sting, con todos los telespectadores pendientes de cómo arrancaba 'la cosa', quedaron especialmente para el recuerdo colectivo, igual que la energía pop de <strong>Eurythmics </strong>o el indiscutible talento vocal de <strong>George Michael</strong>.</p><p>Aunque el objetivo del día era <strong>despertar conciencias</strong> sobre Sudáfrica y Mandela, el evento también obtuvo una ganancia casi testimonial de <strong>5 millones de dólares</strong>. La mitad de esa cantidad fue para cubrir los gastos financiados por el Anti-Apartheid Movement, incluidos los de la marcha de protesta del día siguiente que ahora comentaremos. La otra mitad se destinó a <strong>siete organizaciones benéficas</strong> con la condición de que nada del dinero se destinara a la compra de armamento: Oxfam, Christian Aid, War on Want, Catholic Fund for Overseas Development, Save the Children, Bishop Ambrose Reeves Trust and the International Defence y Aid Fund.</p><p>El día después del concierto en Wembley, 25 <strong>manifestantes por la libertad</strong> partieron de <strong>Glasgow </strong>hacia <strong>Londres</strong>, donde llegaron la víspera del cumpleaños de Mandela. El 17 de julio de 1988, un cuarto de millón de personas se reunieron en Hyde Park (con Margaret Thatcher, cuanto menos tibia a la hora de condenar el apartheid, como primera ministra del Reino Unido, por contextualizar) para escuchar al obispo <strong>Desmond Tutu</strong> pedir su inmediata <strong>liberación</strong>, que llegaría el 11 de febrero de 1990. Dos meses después, el <strong>16 de abril</strong>, el político y activista fue recibido con una ovación de ocho minutos en un <strong>segundo concierto en Wembley</strong>, en el que pronunció un discurso de 45 minutos antes de las actuaciones de <strong>Simple Minds, Lou Reed, Peter Gabriel, Neil Young, Tracy Chapman</strong> o <strong>Chrissie Hynde</strong>.</p><p>Una <strong>fiesta de bienvenida</strong> como colofón a una campaña de <strong>presión internacional</strong>, en el que la música había jugado un papel fundamental para <strong>cambiar el rumbo de la Historia</strong>. Podría haber acabado así de bien esta historia, pero quedaba, como en todo gran concierto, un bis que parte de una canción compuesta por <strong>Bono </strong>de U2, <strong>Joe Strummer</strong> de The Clash (quien fallecería en 2002 durante el proceso) y <strong>Dave Stewart</strong> de Eurythmics con el título de <em><strong>46664</strong></em>, el número de preso de Nelson Mandela durante los 18 años que pasó en la cárcel surafricana de Robben Island, con el objetivo de honrar al político y recaudar fondos para la lucha contra el <strong>sida en África</strong>. Poco después, el <strong>29 de noviembre de 2003</strong> se celebraba el <em><strong>46664 Concert</strong></em> en el Green Point Stadium de <strong>Ciudad del Cabo</strong> (Sudáfrica) con, entre otros, <strong>Bono </strong>y <strong>The Edge</strong> (U2), <strong>Brian May</strong> y <strong>Roger Taylor</strong> (Queen), <strong>Anastacia, Beyoncé, Zucchero, Yossou N'Dour, Bob Geldof, Peter Gabriel, Eurythmics</strong> o <strong>The Corrs</strong>.</p><p>La onda expansiva de la relación de Nelson Mandela con las estrellas de la música tuvo una réplica el <strong>19 de marzo de 2005</strong> con otro <strong>46664 Concert</strong> en <strong>George </strong>(Sudáfrica), y llegó incluso hasta <strong>España </strong>con el <em><strong>46664 Festival Madrid</strong></em>, que tuvo lugar en el Palacio de los Deportes de la capital durante tres noches (<strong>29 y 30 de abril y 1 de mayo) de 2005</strong> organizadas por estilos y con nombre tan variopintos como José Mercé, Alberto Cortez, Niña Pastori, El Canto del Loco, Jarabe de Palo, Mikel Erentxun, Miguel Ríos, Loquillo, Presuntos Implicados, Pereza, Manolo García, Ismael Serrano, Carmen París, Jorge Drexler, Carlos Núñez y el necesario nexo de unión a otros recitales con la presencia de Zucchero para cerrar el círculo. Todos los beneficios fueron destinados a la puesta en marcha de <strong>programas de investigación, prevención y tratamiento del sida</strong> a cargo de la <strong>Fundación Nelson Mandela</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1efd6d75-b2b6-4673-a05e-3deb0a777f11]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 18:46:33 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/8f77a4d2-efb0-44d0-92e3-dedca591eb5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="148645" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/8f77a4d2-efb0-44d0-92e3-dedca591eb5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="148645" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Macroconcierto por Nelson Mandela en Wembley en 1988: el mayor evento político pop de la historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/8f77a4d2-efb0-44d0-92e3-dedca591eb5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales que cambiaron la historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Live Aid 1985, el macroconcierto de leyenda que unió al mundo contra la hambruna en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/live-aid-1985-macroconcierto-leyenda-unio-mundo-hambruna-africa_1_2039943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a141abe3-21f8-4f6c-bf99-fac97bbc3cef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Live Aid 1985, el macroconcierto de leyenda que unió al mundo contra la hambruna en África"></p><p>El <strong>idioma universal </strong>no es el inglés, sino el <strong>rock n' roll</strong>. Partiendo de esta premisa consiguieron los músicos <strong>Bob Geldof</strong> y <strong>Midge Ure</strong> incluir en la agenda política de occidente las cuestiones humanitarias en general, y la terrible <strong>hambruna </strong>que asolaba <strong>Etiopía </strong>en el primer lustro de los ochenta en particular. Una década aquella de hedonismo desbordante en la colorida escena <strong>pop </strong>del momento, que resultó tener, entre estribillo y estribillo, un profundo poso solidario y una poderosa fuerza transformadora.</p><p>Pero empecemos por el principio, que en este caso es la emisión en octubre de 1984 en la <strong>BBC de un reportaje</strong> de Michael Buerk sobre la devastadora <strong>hambruna </strong>que parecía Etiopía. Mucho antes de las redes sociales, en tiempos en los que la sociedad no parecía anestesiada ante el horror retransmitido en directo —como de alguna manera ocurre ahora con el genocidio de Israel contra <a href="https://www.infolibre.es/temas/palestina/"  >Gaza</a>—, el Reino Unido quedó <strong>traumatizado </strong>a la par que <strong>concienciado</strong>. Ante la televisión también estaba el músico irlandés Bob Geldof, quien se hizo la misma pregunta que todos los demás: ¿cómo se puede ayudar?</p><p>Así fue como, junto a su amigo Midge Ure, compuso a toda prisa la canción <em><strong>Do the know it's Christmas?,</strong></em> que un mes después estaba grabando en Londres un rutilante elenco de estrellas, congregadas por puro altruismo para la ocasión bajo el nombre de <strong>Band Aid</strong>. A saber: Bono y Adam Clayton (U2), Phil Collins, George Michael, Spandau Ballet, Duran Duran, Status Quo, Sting, Paul Young, Kool & The Gang, Bananarama, Bob Geldof (con The Boomtown Rats), Midge Ure (con sus Ultravox) o Boy George (Culture Club). David Bowie o Paul McCartney grabaron, además, mensajes hablados incluidos en la cara-B.</p><p>El single fue un rotundo éxito que consiguió recaudar más de <strong>8 millones de libras</strong> —inicialmente los autores habían calculado unas 70.000— a toda velocidad. La semilla había sido plantada y Boy George lo vio claro: había que seguir regándola para llegar a algo más grande. De esta manera, Culture Club, entonces en la cima de su popularidad gracias a hits como <em>Karma Chameleon</em>, invitó en el último de sus seis conciertos en el Wembley Arena de <strong>Londres </strong>a varios de los integrantes de <strong>Band Aid</strong> para interpretar en vivo<em> Do the know it's Christmas? </em>La inercia no solo no cesaba, sino que se acrecentaba.</p><p>Al mismo tiempo, por cierto, <strong>al otro lado del Atlántico</strong>, el cantante Harry Belafonte reunía a lo más granado de la música para, bajo la campaña <em>USA for Africa,</em> grabar en<strong> enero de 1985</strong> el clásico instantáneo <em>We are the world,</em> escrito por <strong>Michael Jackson</strong> y <strong>Lionel Richie</strong>, con producción de <strong>Quincy Jones</strong> y las voces de Bruce Springsteen, Bob Dylan, Stevie Wonder, Tina Turner, Paul Simon, Ray Charles, Smokey Robinson o Diana Ross, entre muchos otros. Se estima que, en total, se superaron los<strong> 80 millones de dólares</strong> recaudados por las ventas del single, el <em>merchandising </em>despachado y las donaciones recibidas. Un montante que fue destinado a varios países africanos en ayudas directas y en planes de desarrollo a largo plazo.</p><p>Mientras tanto, el <strong>gran macroconcierto</strong> (entonces no se llamaban festivales) benéfico del <strong>siglo XX</strong> se ponía verdaderamente en marcha con una idea clara: tenía que haber dos sedes simultáneas. Inicialmente se pensó en el estadio de <strong>Wembley </strong>en Londres y el Madison Square Garden de Nueva York, pero la opción americana terminó pasando del famoso pabellón a un recinto de mayor aforo, el <strong>JFK Stadium de Philadelphia</strong>. 72.000 asistentes en el primero y 102.000 en el segundo. Mucha gente, pero no suficiente para este empeño, que multiplicó exponencialmente su impacto al ser finalmente retransmitido vía satélite por televisión a <strong>150 países</strong>, con una audiencia estimada de <strong>2.000 millones de espectadores</strong> (cerca del 40% de la población mundial).</p><p>Definitivamente, tenía razón Bob Geldof al ver al rock n' roll como el idioma universal que difumina las fronteras y aúna lenguas y dialectos a lo largo y ancho del planeta Tierra. Quedó palmariamente demostrado durante el <strong>sábado 13 de julio de 1985</strong> en uno de los más emblemáticos conciertos de la historia, <em><strong>Live Aid</strong></em>, con 16 horas ininterrumpidas de conciertos encadenadas y simultáneos a ambos lados del océano Atlántico, que acabaron en ambos estadios con las canciones que habían provocado semejante maremágnum solidario: <em>Do the know it's Christmas?</em> en Londres y <em>We are the world </em>en Philadelphia. Un cántico coral por la solidaridad y contra la hambruna que cosechó más de <strong>140 millones de dólares</strong>.</p><p>Una jornada maratoniana que estableció un puente aéreo simbólico entre Europa y Estados Unidos, que <strong>Phil Collins</strong> convirtió en real al actuar en Londres y volar en <strong>Concorde </strong>para llegar a tiempo de repetir en Philadelphia (por si fuera poco, en un día glorioso para él, el cantante de Génesis tocó la batería con <strong>Led Zeppelin</strong>, reunificados por primera vez para la ocasión, y también para <strong>Eric Clapton</strong>, aparte de tocar el piano para <strong>Sting</strong>). Ya en este párrafo hay suficientes grandes nombres de la historia de la música como para llamar la atención del mundo sobre cualquier causa, pero es que hubo muchísimo más.</p><p>Legendaria fue la actuación de <strong>Queen </strong>en Wembley. Apenas veinte minutos que quedaron para la historia con una banda arrolladora y un <a href="https://www.infolibre.es/veranolibre/freddy-mercury-estuvo_1_1115977.html"  >Freddie Mercury</a> ciertamente incomparable. La reina, definitivamente, <em><strong>steal the show</strong></em>, como dicen los anglosajones, con un repertorio de los que tiran abajo grandes estadios y enardecen multitudes con <em>Bohemian Rhapsody, Radio Ga Ga, Hammer to fall, Crazy little thing called love, We will rock you </em>y <em>We are the champions</em>. Un golazo que dejó pasmados a todos los espectadores, in situ o en sus hogares, contagiados de una energía vital <strong>arrolladora</strong>.</p><p><a href="https://www.infolibre.es/cultura/bono-disculpa-colar-nuevo-disco-u2-gratis-bibliotecas-itunes_1_1105920.html"  >Bono</a> también supo ganarse la atención del respetable en Wembley durante el ratito del que dispuso <strong>U2</strong> (por aquel entonces una banda exitosa, pero justo antes de su eclosión comercial global), dejando en el recuerdo de todos esos minutos en los que baja del escenario para acercarse a la gente y acabar <strong>bailando abrazado</strong> durante unos segundos con una joven en una alargada interpretación de <em><strong>Bad </strong></em>que se comió casi todo su show. “No sabía que cuando la estaba sosteniendo estaría abrazando al resto del mundo", diría Bono después con su habitual lírica. Tampoco sabía el vocalista que aunque inicialmente el resto del grupo le regañó por saltarse el guion y destrozar su actuación, en realidad habían conseguido conectar con una audiencia que vio en su paseo un gesto de espontaneidad y auténtica veracidad. Vamos, que <strong>U2 se hicieron verdaderamente famosos en esos 12 minutos</strong> ante los ojos del mundo, aunque se quedaran sin tiempo para interpretar <em>Pride (in the name of love)</em>, su mayor éxito hasta entonces.</p><p>Hay cierto consenso en recordar a <strong>Queen </strong>y <strong>U2 </strong>como las dos bandas que mejor aprovecharon la oportunidad de mostrarse ante una audiencia tan enorme. Pero hubo muchísimo más.<em> Live Aid</em> propició la primera reunión de <strong>Led Zeppelin</strong>, transcurrido un lustro desde su final por el fallecimiento del baterista John Bonham, reemplazado para la ocasión por el ubicuo Phil Collins (que llegó a Philadelphia en Concorde para ello, como ya hemos comentado, después haber actuado en solitario y tocado con Sting en Londres). A su vez, Sting se unió a <strong>Dire Straits</strong> para una vigorosa colaboración en forma de <em><strong>Money for nothing</strong></em>.</p><p>También en Wembley tuvieron lugar los portentosos recitales de <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/david-bowie-marc-bolan-kiss-glam-rock-inventaron-mujeres_1_1982957.html"  ><strong>David Bowie</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/the-who-repasa-carrera-ritmo-orquesta-barcelona-unico-concierto-espana_1_1524400.html"  >The Who</a> y <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/elton-john-conquista-palau-sant-jordi-barcelona-gira-despedida-escenarios_1_1503542.html"  >Elton John</a>, con <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/paul-mccartney-wizink-center-no-hay-15-600-personas-cantando-hey-jude_1_1912899.html"  >Paul McCartney</a> como colofón entonando <em><strong>Let it be</strong></em> al piano acompañado por Bob Geldof, Alison Moyet, Pete Townshend y el propio Bowie. Una nómina de lo mejor de la música británica, en la que tampoco faltaron otros nombres como <strong>Status Quo, Spandau Ballet, Sade</strong> o <strong>Elvis Costello</strong>. Por supuesto, los <strong>Boomtown Rats</strong> de Geldof y los <strong>Ultravox </strong>de Ure también se reservaron su hueco.</p><p>Algo más variopinto resultó el cartel en el JFK Stadium, que osciló desde el heavy metal de <strong>Black Sabbath</strong> (con el recientemente fallecido <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/ozzy-osbourne-cantante-black-sabbath-muere-76-anos_1_2035864.html"  >Ozzy Osbourne</a> puntualmente de vuelta) o <strong>Judas Priest</strong> hasta clásicos norteamericanos de la talla de <strong>Four Tops, Joan Baez, Patti LaBelle, Hall & Oates</strong> o <strong>The Beach Boys</strong>, pasando incluso por el hip-hop de <strong>Run D.M.C.</strong> o el AOR de <strong>Rick Springfield</strong> y <strong>REO Speedwagon</strong>, junto al folk de <strong>Crosby, Stills, Nash & Young</strong>. Mucha más diversidad de estilos que en Europa, desde luego, también con hueco para una incipiente <strong>Madonna</strong>.</p><p>Destacada fue la aparición de <strong>Mick Jagger</strong>, sin los Rolling Stones pero con <strong>Tina Turner</strong> a dúo en <em>State of shock</em> y también en <em>It's only rock n' roll (but I like it)</em>. Curioso que los dos guitarristas de los Stones, <strong>Keith Richards</strong> y <strong>Ron Wood</strong>, se aliaran para la ocasión con<strong> Bob Dylan</strong> y no con su vocalista habitual, pero por aquel entonces andaba Jagger convencido de que podía triunfar en solitario (no lo logró), lo cual no hacía mucha gracia al resto de la banda. Y mucha más guitarra hubo con <strong>Neil Young, Tom Petty, Eric Clapton</strong> y <strong>Santana </strong>(con <strong>Pat Mettheny</strong> como invitado), además de artistas igualmente enérgicos como <strong>Bryan Adams, Simple Minds, Duran Duran</strong> o los <strong>Pretenders </strong>de Chrissie Hynde.</p><p>Live Aid se convirtió así en un <strong>telemaratón </strong>a la vieja usanza, en el que los telespectadores pudieron hacer donaciones telefónicas (la BBC habilitó trescientas líneas) e incluso enviar cheques por correo. No faltaron las <strong>críticas</strong>, <strong>furibundas </strong>y <strong>fundadas </strong>en no pocos casos, como por ejemplo por la <strong>ausencia total de artistas africanos</strong> tanto en Londres como en Philadelphia. El propio Sir Bob Geldof (nombrado Caballero Comendador de Honor de la Orden del Imperio Británico en 1986 por la Reina Isabel II) sigue soportando a día de hoy el peso de ser el rostro visible de semejante transatlántico musical, recibiendo acusaciones de sentirse como un "<strong>salvador blanco</strong>", entre otras muchas lindezas.</p><p>No cesaron las investigaciones y las suspicacias con el paso de los años, con informaciones que aseguran que parte de lo donado fue a parar al <strong>gobierno dictatorial etíope</strong> de <strong>Mengistu Haile Mariam</strong>, presidente del Consejo Militar Provisional acusado de asesinar a inocentes en terribles matanzas, apoyado por Cuba y la URSS y rechazado por el ejecutivo británico de Margaret Thatcher. Asimismo, la BBC desveló que otra parte los ingresos acabaron en manos de la <strong>guerrilla etíope para comprar armas</strong>, debido a la falta de conocimiento de la organización de los conciertos para repartir adecuadamente el dinero. Nada de eso terminó de confirmarse, pero dejó claro que el <strong>negocio </strong>del <strong>espectáculo </strong>siempre tiene una cara-B, incluso cuando le mueven las más <strong>honorables intenciones</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1b255df3-6049-425a-bcc1-0f5808764071]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jul 2025 18:12:27 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a141abe3-21f8-4f6c-bf99-fac97bbc3cef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="150545" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a141abe3-21f8-4f6c-bf99-fac97bbc3cef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="150545" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Live Aid 1985, el macroconcierto de leyenda que unió al mundo contra la hambruna en África]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a141abe3-21f8-4f6c-bf99-fac97bbc3cef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales que cambiaron la historia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
