Crisis del coronavirus

El PP de Casado discute la gravedad de la situación de Madrid falseando los datos de otras comunidades

La portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, en la sala de prensa del Congreso.

El PP se empleó a fondo este martes para tratar de hacer que la grave situación sanitaria que atraviesa la Comunidad de Madrid y que según el Ministerio de Sanidad exigía desde hace días extender las restricciones a la movilidad a toda la capital y a los municipios más afectados no es diferente a la del resto de España. Y que el Gobierno de Pedro Sánchez sólo pide nuevas medidas sanitarias para perjudicar políticamente a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y al Partido Popular.

Para defender esta tesis, tanto su portavoz parlamentaria, Cuca Gamarra, como el vicesecretario de Comunicación de Pablo Casado, Pablo Montesinos, defendieron en sendas entrevistas en medios de comunicación y comparecencias públicas la necesidad de que el Gobierno establezca “criterios objetivos y científicos” a partir de los cuales establecer cuándo se deben tomar determinadas medidas. Algo que, según el Ministerio de Sanidad, ya acordaron el Gobierno y las comunidades autónomas el pasado mes de julio cuando pactaron, por unanimidad, el documento de respuesta temprana a la segunda ola de la pandemia.

Gamarra eludió juzgar la bondad de las medidas aprobadas por la Comunidad de Madrid. “Yo no soy epidiemióloga”, subrayó. Lo que no le impidió, a renglón seguido, decir que el Ministerio de Sanidad, no la Consejería de Salud de Madrid, “no ha hecho los deberes”. “Todo el mundo sabía que la segunda ola se iba a producir”, concluyó.

No se entiende, aseguró, “que haya comunidades autónomas con datos superiores a los que tiene Madrid y allí no se lleva a cabo ninguna actuación”. Un argumento que también utilizó Montesinos: “Según los datos que conocemos”, sostuvo el vicesecretario conservador, “los índices de contagio en Navarra hoy son peores que los de la Comunidad de Madrid. El Gobierno tiene que aclarar porqué unos criterios en la Madrid sí, pero en Navarra no”.

El argumento de Gamarra y Montesinos es falso. Ninguna comunidad tiene un índice de contagios por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas, que es el más importante de los que toman en consideración en estos momentos los epidemiólogos, mayor que el de la Comunidad de Madrid (775). Ni siquiera Navarra, que es el segundo territorio más afectado en estos momentos (683) y donde también se están llevando a cabo confinamientos perimetrales para tratar de contener el virus. El tercero de la lista es Castilla-La Mancha y ya baja a 403, según datos oficiales de este lunes.

En su cierre de filas con Díaz Ayuso frente a lo que califica de ataques injustificados del Gobierno, la dirección del PP insiste en la necesidad de fijar baremos científicos concretos. Aunque al mismo tiempo no reconoce los oficiales, que confeccionan cada día los funcionarios del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y del Instituto de Salud Carlos III a partir de la información que suministran las comunidades autónomas, también las del PP. De hecho, ni Gamarra ni Montesinos reconocen a los técnicos en salud pública y epidemiología que trabajan en el CCAES y el Carlos III la condición de “expertos”, hasta el punto de que este martes, como hacen cada día, volvieron a negar que el Ministerio de Sanidad tenga asesores científicos y técnicos, tal como el Gobierno ha explicado en más de una ocasión.

Gamarra llegó incluso a ironizar con el titular de Sanidad, al que tachó de “ministro filósofo”. A Salvador Illa no le reconoce ninguna autoridad en esta materia porque está al frente de ministerio que, según ella, “lo que hace es dejación de funciones” al “no asumir sus responsabilidades”.

Y aunque ella no es “epidemióloga”, repitió en el Congreso de los Diputados, sí da crédito a la Comunidad de Madrid. “Si consideran que las medidas tienen que ser las que se están tomando no me cabe ninguna duda de que así es”. “Hay medidas”, añadió, “que se pueden adoptar que permiten compatibilizar actividad económica y protección sanitaria”, aunque no se atrevió a decir cuáles. “No me corresponde a mí”, se excusó.

Cerrar ciudades

Pero “cerrar ciudades no es una solución”, remarcó tajante, dando a entender que ese era el objetivo del Gobierno de Sánchez, cuando lo único que proponía el Ministerio de Sanidad es que las mismas medidas que ya están en vigor en Madrid y que aprobó Ayuso se extiendan a o toda la capital y a los municipios más afectado. Medidas que en ningún caso incluyen confinamiento domiciliario ni impiden realizar ninguna actividad y sólo establecen limitaciones a las actividades de ocio.

“Tenemos que evitar por todos los medios el estado de alarma porque sus consecuencias son desgarradoras”, insistió a su vez Montesinos aunque el Gobierno ha ofrecido un estado de alarma limitado, si los presidentes autonómicos lo solicitan, que no incluya confinamiento domiciliario.

Se trata, según Gamarra, de tomar medidas para proteger “a los madrileños pero de una forma proporcional, que garantice la actividad económica que permita seguir funcionando a Madrid y a España”.

En busca de un marco que haga posible situar la crisis madrileña en un contexto mayor, el de España, los dirigentes del PP repiten en todas sus intervenciones que nueve de los diez territorios con más contagios —uno de ellos es Madrid— están en España y exigen que el problema se debate en el contexto del Consejo Interterritorial de Salud, en el que participan todas las Comunidades Autónomas.

En línea con la posición marcada por Pablo Casado este lunes, la portavoz parlamentaria del PP trató de conciliar la adopción de medidas homogéneas con la especificidad de Madrid. La pandemia, dijo “está afectando a todas las comunidades”, pero “cada una es diferente, cada una tiene sus peculiaridades”. En el caso de Madrid, explicó, su “movilidad” y “densidad”, y los movimientos de viajeros a través del aeropuerto de Barajas y las estaciones del AVE.

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