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    <title><![CDATA[infoLibre - Libros más vendidos]]></title>
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      <title><![CDATA[Respetar a los lectores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/respetar-lectores_129_1984229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Respetar a los lectores"></p><p>Las firmas en Sant Jordi o en las diversas Ferias del Libro ofrecen varias lecciones que tienen que ver con la vida y la literatura. Quizá la más importante es la toma de conciencia del valor que tiene el respeto a los lectores. Cuando se acerca alguien y te pide la firma, cuando alguien te cuenta una historia personal que se relaciona con la experiencia de compartir un libro, puede pensarse con facilidad que lo más destacado es el respeto del lector ante el autor. Y, sin embargo, creo que lo más interesante para un autor es comprender o recordar <strong>el respeto que se merecen sus lectores</strong>, esas personas que se acercan con respeto a él. Son muchos los motivos.</p><p>Desde luego hay motivos de teoría literaria que tienen que ver con las distintas maneras de entender la creación. Se producen a veces perspectivas de élite cultural que <strong>confunden la calidad con la dificultad </strong>y el lenguaje artístico con un dialecto para entendidos. Se trata de una soberbia recurrente en distintos momentos históricos. Otras veces sucede lo contrario, se abandona la calidad en favor de una comunicación populista que promueva las ventas como único sentido de la industria editorial. Y estas dinámicas producen fenómenos curiosos. Hay autores muy listos que tratan a los lectores como tontos y atraen su mirada con un <em>best seller</em> de aplauso facilón. Y hay, por el contrario, críticos o catedráticos que van de listos y analizan como un pensamiento de gran calado y profundidad lo que sólo son<strong> simplezas adornadas</strong> con el disfraz de las oscuridades.</p><p>En España hemos vivido polémicas en las que se ninguneaba la calidad literaria de Galdós o de Antonio Machado porque eran autores que facilitaban el diálogo con los lectores. Una soberbia limitadora, porque la verdad es que los defensores del hermetismo, la rareza y la dificultad han conseguido pocas veces hacer un libro que sea capaz de mantenerse vivo con el paso del tiempo. Conviene, pues, recordar que el verdadero respeto al lector supone a la vez el respeto a la literatura. La apuesta más difícil se da al trabajar con rigor propio el mismo lenguaje que comparte la comunidad. La apuesta está en escribir esos libros que consiguen sostener la calidad literaria junto a la capacidad de emocionar a los lectores, los libros que pasan de las páginas a las vidas humanas a través de la lectura. Así que suelen perder el respeto a los lectores tanto los que adoptan la vanidad de la élite como <strong>los que caen en un populismo halagador.</strong></p><p>Hay otros motivos a tener en cuenta. Uno se dedica a escribir literatura porque antes ha sido lector. Las palabras, las miradas, los libros de los autores admirados llegan a formar parte de nuestra educación sentimental, de nuestra intimidad. Se han hecho compañeros de casa en el proceso de la lectura. Y a partir de aquí también son posibles distintas dinámicas. Los lectores pueden convertirse en un argumento para la vanidad o en una razón para la responsabilidad y el respeto. Quien vive encerrado en una torre de marfil acaba por no necesitar la medida de sus actos, <strong>no piensa los efectos que pueden tener sus decisiones estilísticas</strong> o vitales sobre un lector. Quien no se siente hijo de Dios, sino un vecino más de los barrios de la literatura, debe evitar las traiciones, cultivar el pudor, medir las dificultades, responder con la conciencia propia al amor de los demás.</p><p>Ese respeto del escritor no endiosado a los lectores es una lección para los que cruzan por la vida pública con los trajes de la soberbia. Doloroso es el populismo reaccionario de los que dicen salvar a España mientras <strong>no dudan en hundir la convivencia de los españoles</strong>. Doloroso el populismo demagógico de los que hablan en nombre de la izquierda y no dudan, para sostenerse a flote, en dinamitar la posibilidad de unas gestiones que defiendan la educación pública, la sanidad pública o la dignidad de los salarios y los derechos laborales.</p><p>Estos soberbios pueden escribir libros, pero <strong>nunca comprenderán </strong>qué significa el respeto a sus lectores. Y el respeto no se confunde ni con el halago, ni con el elitismo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 15:33:10 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <title><![CDATA[Irene Vallejo: “Para que la democracia sea saludable también tienen que serlo las palabras”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/irene-vallejo-democracia-sea-saludable-serlo-palabras_1_1198365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d1aa17a0-5457-41b1-923a-507ecfbaa4b1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irene Vallejo: “Para que la democracia sea saludable también tienen que serlo las palabras”"></p><p>Experta en el mundo clásico, doctora en Filología por Zaragoza y Florencia, Premio Nacional de Ensayo 2020 por <a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=3948" target="_blank">El infinito en un junco</a> (Siruela), este libro la ha catapultado a un lugar en el que aún se siente apabullada por el tsunami que ha sido el último año y medio de su vida. Un ensayo y en pandemia. Y traducido a 30 idiomas en unos meses. </p><p><strong>¿Es mejor hablar de griegos y romanos que del personal actual?</strong></p><p>Cuando hablo de griegos y romanos estoy hablando del presente. En realidad, lo que me interesa es reflexionar, a través de una perspectiva histórica, sobre cómo hemos llegado a ser los que somos, y afinar las reflexiones, porque muchas veces damos por hecho lo que ha sucedido como única opción y no es así, deriva de una serie de desarrollos históricos.</p><p><strong>¿Qué clásico le produce más tranquilidad?</strong></p><p>Me gusta leer a Heródoto, que es un personaje admirable, porque, siendo quizá el fundador del relato histórico y el padre de la disciplina, la practicó de una manera muy interesante, muy abierta. Fue un viajero, se codeó con pueblos extranjeros, nunca los miró por encima del hombro ni con superioridad, tiene algo de antropólogo, es capaz de darse cuenta de lo arbitrarias que son las costumbres y contempla los acontecimientos con una mirada que siempre intenta simpatizar con los demás. Me parece esperanzador que en aquella época mostrase una mentalidad tan abierta y tan desprovista de chovinismo. </p><p><strong>Tiene una especial predilección por el poeta latino Marcial. No sé si por ser su paisano. Ya en el siglo I, hablaba, y esto no ha cambiado, de lo caros que son los alquileres en Roma. Y más para él, que cobraría en sestercios.</strong></p><p>Él viajó desde Hispania y se quejaba de lo dura que era la supervivencia en Roma, una ciudad carísima. Y era también sensible a los desahucios. Habla de cómo expulsaban a la gente de sus hogares y los veía vagar por la ciudad con sus ollas bajo el brazo. Como él venía de la provincia, pasaba apuros económicos y era precario de la literatura, siempre se queja de lo poco generosos que son los mecenas. A su manera, tenía una visión social de la realidad y nos proporciona muchísimos detalles sobre la vida cotidiana. Además, como era un humorista, utiliza los recursos de la ironía y el sarcasmo. </p><p><strong>Con esto de los desahucios y los alquileres, ¿cree que hoy Marcial sería de Podemos?</strong></p><p>No lo sé [ríe], lo cierto es que Marcial era un personaje bastante contradictorio, muy incorrecto políticamente y en el fondo con muchas ganas de ser rico, de vivir bien, de conseguir prestigio y de que lo llamasen a la corte de los emperadores. Lo que tenía, y es muy refrescante, era mucha autocrítica y capacidad para reírse de sí mismo y de sus aspiraciones a la fama y al éxito, que la mayoría de las veces acababan mal y salía malparado y él mismo se convertía en materia de su sentido del humor. Pero no se trataba de un individuo que tuviera una mentalidad muy moderna en muchos aspectos, como la sexualidad o la forma en que se ríe de los defectos físicos. No cuestionaba muchos aspectos de su sociedad, en los que otros autores de la época se mostraban más avanzados. Pero él tiene esa parte humorística y cáustica que nos da otra visión. Es cierto que los que practicaban la sátira y el epigrama se reconocían más o menos como los indignados de la época. Juvenal, del que fue amigo, y él decían que escribían desde la indignación y en ese sentido tienen algo que ver con el 15-M. </p><p><strong>Marcial es un ejemplo de algo muy actual: la vuelta a casa, el retorno a la tierra. Tras hacer mucho la pelota a Tito y a Domiciano, cuando le desprecian Nerva y Trajano regresa a su Bílbilis natal, a Calatayud, a la vida rural, y se solaza en una propiedad campestre que le regala su novia, con la que también se solaza.</strong></p><p>Tienen esa relación, sin duda, aunque nunca se dice expresamente. Marcial vuelve a su tierra, pero un poco sintiéndose obligado, porque se dio cuenta de que con el cambio de dinastía en Roma los emperadores lo asociaban con el antiguo régimen y no era una persona apreciada. Pidió un préstamo para volver a su tierra y llevar allí una vida más barata y seguir escribiendo. El último libro de los <em>Epigramas</em> lo escribe desde Hispania, desde Bílbilis, y allí habla de que duerme mucho más, a pierna suelta, tiene la vida solucionada, gracias a la generosidad de esta Marcela que parece que fue su mecenas y su amante. Pero también se queja y añora la ciudad. Y habla del colmillo, de las envidias en el pequeño mundo y echa de menos las conversaciones, las bibliotecas, la vida cultural, la vida de la urbe. Era un inconformista, un personaje muy humano y muy reconocible. Tiene también algunos rasgos que me divierten mucho y sirven para entender cómo muchas de las lacras y problemas que afrontamos hoy tienen un origen muy remoto.  </p><p><strong>“Las palabras son aire movido por los labios”, dijo en su discurso del Premio Aragón este año. ¿No cree que lo que ahora mueve los labios más que aire es una tormenta, un tsunami? La gente está muy irritada.</strong></p><p>Sí, sobre todo eso, está muy irritada, y creo que en democracia es muy importante hablar y debatir. Así se resuelven los problemas, hablando y pactando. En la antigua Grecia, cuando nació la democracia, hubo una especie de explosión verbal, que se manifiesta incluso en la literatura. Empiezan a florecer los géneros literarios, como los diálogos socráticos. La filosofía se vuelve diálogo, la historia incorpora discursos. En fin, todo se vuelca hacia una gran conversación y un amor por la palabra. De lo que tenemos que ser conscientes es que, para que la democracia sea saludable también tienen que serlo las palabras. La palabra es muy poderosa y todo lo que es poderoso puede serlo para hacer el bien o convertirse en algo muy perjudicial. Los sofistas de la Antigüedad decían que las palabras eran el tirano más pequeño que existe, porque pueden provocar miedo, felicidad, o transmitir alegría, contagiar odio. </p><p><strong>Desentierra y reivindica el papel de las mujeres en la historia de los libros y en la filosofía: Safo, Hipatia de Alejandría, Aspasia, esposa y mano derecha de Pericles. Pero ¿cómo ha llegado a Enheduanna, la sacerdotisa acadia que vivió en el siglo XXIII a.C.?</strong></p><p>Una de las cosas que más me llama la atención es haber estudiado durante cinco años una carrera de Filología Clásica, con Historia antigua y Ciencias de la Antigüedad, y que nadie me nombrase durante todo ese tiempo a un personaje tan importante. Me la tuve que encontrar cuando estaba ya investigando en mi tesis, porque estaba especialmente interesada en el canon y en la presencia de las mujeres en el canon. Descubrí a este personaje tan fabuloso rastreando presencias femeninas en la literatura antigua. Es la primera persona –no la primera mujer, la primera persona– que firma un texto literario en la historia conocida y una de las primeras mujeres de la historia a la que conocemos por su nombre. Se trata de un personaje de gran envergadura, del que tenemos datos biográficos que la sitúan en el tiempo y muchas certezas, no como sobre Homero, que en realidad es un fantasma, una figura totalmente borrosa. Hay muchas mujeres que han escrito y de las que queda constancia de nombres y aportaciones, cuyo papel se oscurece, se olvida, se arrincona, y a las que no se les reconoce su rol importantísimo. Homero es un escritor –vamos a llamarle escritor, aunque sea de la oralidad–, un narrador, un creador del que todo el mundo ha oído hablar. ¿Por qué de esta sacerdotisa acadia nadie ha hablado? ¿Cómo puede ser una desconocida para el público culto? Muchas mujeres han escrito, queda constancia de los nombres y de las aportaciones, y se oscurecen. Es una falta de sensibilidad, diciéndolo amablemente. Porque son absolutamente pioneras.</p><p><strong>El oscurecimiento no será casual.</strong></p><p>Cuando estudias la historia y vas buscando los casos más significativos, descubres que en casi todas las épocas, incluso en las más misóginas, hay mujeres que han destacado y que en su momento han sido reconocidas. El problema es la posteridad. Tienden a perderse, a caer en el olvido en las generaciones siguientes. No tienen quien las reivindique y las meta dentro del canon, y quedan arrinconadas. Más difícil aún que llegar es permanecer. Por eso insisto en que resulta muy importante conocerlas y también llevar flores a su tumba, lo que quiere decir simbólicamente leerlas, estudiarlas, meterlas en los libros de texto, en los planes académicos, en los currículos, porque si no se pierden. Las mujeres creadoras pueden tener la sensación de estar empezando de cero, como si no hubiera antepasadas. Se trata de fortalecer una cadena y crear unos vínculos por los que las mujeres que creamos hoy intentemos no ser el olvido del mañana. Olvidar a personajes relevantes del pasado nos empobrece a todos. Y aunque ahora sintamos optimismo por todo lo que está pasando tenemos que ser conscientes de que todos los avances se pueden perder, que el progreso no es una línea constante.</p><p><strong>No solo se han perdido en la Antigüedad.</strong></p><p>No. Un caso muy interesante es el siglo XVI español, donde hubo grandes innovadoras, como Luisa de Medrano, que fue la primera catedrática universitaria mujer de toda Europa, y por tanto del mundo conocido, y es un personaje que ha caído en el olvido, al igual que muchas otras mujeres cultas de la época. También está Beatriz Galindo, llamada La Latina, que fue profesora de Latín de la reina Isabel La Católica y preceptora de sus hijas; Francisca de Nebrija, la hija de Nebrija, al que ayudó con su <em>Gramática</em>. Después de todas estas mujeres que fueron cultas, que estudiaron, que ejercieron incluso como profesoras universitarias en el siglo XVI, cae una especie de condena sobre las mujeres en la Universidad, y de nuevo en el siglo XIX hay que luchar otra vez para lograr que las mujeres puedan acceder a los estudios universitarios superiores o que puedan ser profesoras. Cuando Emilia Pardo Bazán consigue una cátedra de Literatura supone un acontecimiento. Los avances no garantizan una continuidad y hay que ser muy conscientes de eso para proteger todo lo que vayamos logrando y conquistando.</p><p><strong>Cuenta que Alejandro Magno iba a todas partes con la ‘Ilíada’. ¿Se imagina a alguno de nuestros políticos tan bien acompañado?</strong></p><p>[Ríe] No quisiera simplificar, porque me consta que hay políticos que leen.</p><p><strong>Y se llevan la ‘Ilíada’ al Congreso.</strong></p><p>Bueno, quizá no hasta ese punto, porque la relación que tenía Alejandro con la <em>Ilíada</em><em> </em>era muy peculiar, y yo diría ahora que un poco quijotesca, porque soñaba con hacer realidad gestas que él había leído en la <em>Ilíada</em>. Era un libro en el que buscaba consejo, inspiración cuando tenía que tomar decisiones, y su deseo, en el fondo, era convertirse en un nuevo Aquiles. Dicho sea de paso, dejó bastante pequeño a Aquiles, porque lo que había hecho este era pasarse 10 años en el asedio de una ciudad y lo que hizo Alejandro Magno fue conquistar gran parte del mundo conocido. Alejandro tenía una relación muy peculiar con la literatura y esto explica algo de su ambición fabulosa. Pero a mí me interesaba insistir en que, junto al Alejandro Magno, que siempre nos lo han presentado, guerrero, estratega, estaba también el Alejandro cultísimo, discípulo de Aristóteles y enamorado de la literatura. Y esa faceta hay que destacarla también en Cleopatra, de la que siempre se habla solo por su presunta belleza física, porque no es lo que nos dicen las fuentes de la época, ya que parece que era una mujer atractiva, pero no físicamente muy llamativa. Era una fantástica políglota y además una mujer muy culta. A mí me encanta esa anécdota en la que Marco Antonio no sabe ya qué regalarle, porque tiene de todo, joyas, perlas, muebles, mansiones, vestidos, y lo que hace es regalarle libros, algo difícil de conseguir y que ella valoraba especialmente. Allí donde hay políticos cultos hay que destacarlo y ponerlo de manifiesto.</p><p><strong>No todos los grandes lectores han sido benéficos. </strong></p><p>En <em>El infinito en un junco</em> también insisto en que han sido grandes lectores líderes que luego han resultado muy funestos, no vayamos a pensar que ser lectores nos inmuniza contra cualquier tipo de maldad o de crueldad, porque está claro que no es así. Que Mao fue librero, Hitler parece que era muy lector, Stalin fue poeta en su juventud… El amor por la literatura y el arte no nos salva de nada, pero…</p><p><strong>A ver si leer nos va a sentar mal.</strong></p><p>Bueno, yo creo que desarrolla la inteligencia que luego se puede utilizar para la represión y para poner en práctica tus ambiciones más desaforadas. Pero tampoco creo que eso hable mal de la lectura y de la literatura. Creo que los libros nos dan la oportunidad de desarrollar nuestra mente y de ponernos en la piel y en el lugar de otro, lo que no quiere decir que lo hagamos necesariamente, pero nos adiestra para ello. </p><p><strong>Usted encuentra el origen de internet en la Biblioteca de Alejandría.</strong></p><p>Por supuesto, simbólicamente. En Alejandría fue donde aspiraron por primera vez a reunir en un solo lugar donde se pudiera consultar todo el conocimiento, las ideas, las ficciones y las imágenes. Y esa ambición, ese proyecto, es el que mucho tiempo después encontraría una versión mucho más etérea en internet. En Alejandría se suponía que de lo que se trataba era de reunir todos los libros y las mejores mentes de la época en el museo, una institución aneja a la biblioteca, donde los reyes de Egipto mantenían a los principales sabios, matemáticos, astrónomos, físicos, filólogos, escritores, y creaban allí una comunidad donde ellos convivían y se dedicaban a la investigación. Todo ese proyecto, que tiene algo de semillero de ideas o centro de investigación, unido a una biblioteca, creo que es algo muy moderno y ambicioso. Y creo que, mucho tiempo después, esa ambición ha acabado consumándose en esa gran Biblioteca de Alejandría que es internet y que aspira a ponerse al alcance de todos. Los propios desarrolladores de internet, como Timothy Berners-Lee, dicen que para ellos el modelo de organización de su estructura fue una biblioteca: la signatura, la ficha... que es un poco lo que hacemos con las direcciones URL, crear una dirección que sea el acceso a una página web. Se asemeja a identificar un libro o un documento con una signatura. Por eso piensa que la biblioteca e internet están profundamente unidos. Cuando las pantallas se ponen frente a los libros o las lecturas casi como si fueran adversarios yo insisto en que en su historia en realidad comparten raíces, objetivos, y que al final los libros y las pantallas están constantemente inspirándose unos a otros y tienen una relación mucho más creativa y mucho menos competitiva que lo que nos gusta destacar. </p><p><strong>¿Tiene la sensación de haberse convertido en un icono cultural?</strong></p><p>Bueno [ríe], no sé si icono. Por pudor yo sería más prudente. Pero sí es cierto que me gustaría utilizar las posibilidades que tengo ahora desde el periodismo o las intervenciones públicas para defender una serie de ideas que creo que estaban quizá un poco huérfanas en el debate público: la sanidad pública, la educación, que es otro de mis grandes temas, las humanidades, los clásicos, el conocimiento de la historia, la filosofía. Me parece importante que haya una defensa pública de todos esos saberes y de todos esos logros sociales, porque, en el mundo que a mí me es más cercano, el de los profesores de Latín y Griego, había hasta hace unos pocos años una enorme sensación de soledad y de arrinconamiento, como si quienes aprecian y valoran esas disciplinas estuvieran en minoría y en retroceso. Y quizá es importante que esto aparezca en el debate público para que haya una especie de reagrupación, volvamos a sentirnos como una gran familia y cobremos conciencia de que quizá no somos tan pocos los que defendemos esta visión humanista de la sociedad.</p><p><strong>¿Qué le preguntaría al Oráculo de Delfos? </strong></p><p>En realidad el Oráculo de Delfos era interesante como núcleo de intercambio de información. No estoy muy segura de que sea bueno conocer el futuro a ciencia cierta. Los griegos eran muy fatalistas con esto del destino. Claro, si conoces el destino, pero no puedes cambiarlo, en el fondo eres muy desgraciado. A mí me gusta pensar que el futuro está todavía por escribir y que no hay ningún oráculo que acierte. Pero sí que hay aspectos muy preocupantes del mundo en el que vivimos de los que me gustaría conocer la evolución en los próximos años, sobre todo de las cuestiones climáticas y de todo lo que se refiere al Estado del Bienestar y las garantías de la convivencia, el problema de los refugiados y las migraciones. Sí que me gustaría preguntarle al Oráculo de Delfos qué va a pasar con esta visión humanística del mundo, con las democracias, con los logros de la sanidad pública, que parece ahora estar tan amenazada y asediada. Si vamos a ser capaces de salvar lo que ya hemos logrado.</p><p><strong>No sé si, bajo su imagen de supuesta fragilidad, hay una aragonesa de armas tomar.</strong></p><p>[Ríe] Yo digo más bien de palabras tomar, porque no me gustan mucho las metáforas bélicas, a las que somos tan aficionados. Sí es cierto que tengo un aspecto frágil, pero me he curtido todos estos años sobre todo en los cuidados. Tuve que cuidar primero a mi padre, que sufrió un cáncer, y después a mi hijo. Y, a pesar de lo difícil que es en el mundo actual compaginar los cuidados con la vida profesional y las aspiraciones personales, porque normalmente hay que cuidar a costa de todo lo demás, asumiéndolo todo como costes personales, he conseguido escribir <em>El infinito en un junco</em> en unas condiciones muy, muy difíciles. El haber logrado terminarlo sin que eso haya significado descuidar a mi hijo y todo lo que implica la vida, la organización doméstica, y el haber sobrevivido a una prueba tan dura, de alguna manera me da confianza hacia el futuro. Lo que ha pasado con <em>El infinito en un junco</em> ha sido totalmente inesperado. Me hace pensar en esos momentos en los que la vida se vuelve tan dura y luego sorprendentemente tan pródiga y generosa. El haber pasado por esas experiencias y no haber tirado la toalla cuando la situación era tan dura me da una cierta confianza en poder afrontar los retos que vengan.</p><p><strong>Ni el Oráculo de Delfos hubiera podido decirle que iba a ser traducida a 30 idiomas en poco más de un año.</strong></p><p>[Ríe] Hubiera despertado mi más profunda incredulidad. No lo hubiera pensado, sobre todo con este libro, que no deja de ser un ensayo, que en general los editores, los libreros siempre te dicen que es un género que tiene un público muy fiel, pero minoritario. Había libros anteriores que ya habían dado pistas, como <em>La España vacía</em>, de Sergio del Molino, o antes <em>Librerías</em>, de Jorge Carrión. Pero en principio lo sensato es descartar que puedas conseguir un éxito con un ensayo. La verdad es que mis expectativas eran muy humildes. Pensaba, en el mejor de los casos, en una o dos ediciones, y eso ya lo consideraba un éxito [lleva 38 en castellano y seis en catalán, cinco en Portugal y Holanda, idiomas en los que se ha publicado hasta el momento]. La verdad es que ha sido sorprendente y más por haber sucedido en este momento tan complicado, en la pandemia, con las librerías cerradas y cuando la mayoría de las industrias culturales se estaban viniendo abajo, soportando una crisis y una tensión enormes. Sin embargo, la literatura parece que ha resistido. Los índices de lectura señalan que la gente ha dedicado mucho más tiempo a la lectura durante el confinamiento.Sorprendentemente, después de décadas diciéndonos que venía la gran hecatombe de la lectura, cuando ha llegado una catástrofe auténtica lo que hemos hecho es leer más y buscar refugio en los libros. Han sido una serie de fenómenos inesperados confluyendo. Y que <em>El infinito…</em>, que es un canto a los libros, a la literatura y al poder redentor del arte, haya sido un libro en el que mucha gente haya buscado refugio en estos momentos es sorprendente. Ningún oráculo hubiera podido predecir una cosa así. </p><p><strong>¿Cuál es su Ítaca?</strong></p><p>Mi Ítaca es la lectura y la escritura, más allá de la familia. Yo siempre he leído, he pensado y me he dedicado a reflexionar y a escribir como una forma de felicidad. Incluso cuando, en una situación tan dura como fue ese periodo de hospitalizaciones de mi hijo, yo escribía este libro como terapia para mí, y era mi recreo, no lo hacía ni por la esperanza de publicarlo ni por pensar que de esta manera saldríamos adelante económicamente. Lo hacía porque me daba fuerzas para afrontar todo lo demás. Y eso lo he hecho así desde la niñez. Ya cuando sufría acoso escolar en el colegio me refugiaba en la escritura. Me hacía sentir más feliz y sobre todo más yo misma. Cuando parece que la realidad te intenta arrebatar partes de tu personalidad y de tu forma de vivir, seguir escribiendo era una forma terca, tozuda, de afianzarme en esas cosas que para mí son importantes. Y lo he hecho siempre, incluso antes de saber que lo de escribir se podía convertir en una profesión –o que podía ser mi profesión, porque a lo mejor no es para otros–. Me parecía difícil que lo consiguiera yo, porque no tenía antecedentes en mi familia de alguien que se hubiera dedicado a un trabajo así, y por mi procedencia social y las circunstancias que hemos vivido. Sin embargo continuaba, porque para mí era importante, es algo que me equilibra, que me sana, que de alguna manera considero terapéutico, y además que me hace feliz. Siempre reivindico que pensar es un placer, y que escribir, expresarse, supone una forma de intensificar la vida, no de huir de ella.</p><p><strong>¿En qué página se encuentra de su propio libro? </strong></p><p>La verdad es que se trata de una página extraña, porque en el último año y medio la vida ha cambiado totalmente y ni siquiera sé distinguir qué es lo que ha cambiado por la pandemia, por esta situación tan extraña que estamos viviendo, y qué por el libro y por la proyección que ha tenido. Es una época de cambio que asumo como tal. Admito que la vida consiste en transformarse. Pero sí hay unas cuantas lealtades que a mí me importa mucho mantener a través de todas estas revoluciones que están pasando en mi vida, y en eso es en lo que me concentro. En no perder el contacto con todo aquello que ha sido importante para mí y que es de donde yo procedo: un cierto concepto independiente de la literatura, las cosas que yo solía hacer antes, el contacto con los institutos, con los estudiantes, con las bibliotecas rurales, con todo aquello a lo que me dediqué durante una década. Meter los libros en el maletero del coche y marcharme a hacer un acto en un colegio, en un instituto, en una biblioteca, en un club de lectura. Un poco como las Misiones Pedagógicas, que yo creo que reviven en estos trayectos de los escritores. Ahora realmente visitamos la geografía, vamos y venimos, estamos en los pueblos, en las pequeñas capitales, en las ciudades, vamos hasta los últimos recodos donde están los clubes de lectura. Es algo maravilloso, algo que a mí me hace sentir unida con ese pasado republicano de las bibliotecas, de la Institución Libre de Enseñanza, de La Barraca, de todos aquellos proyectos culturales. Y es algo a lo que quiero mantenerme unida.</p><p><em>*Esta entrevista está publicada en el número de junio de</em> tintaLibre<em>, a la venta en quioscos. Puedes consultar todos los contenidos de la revista haciendo clic aquí</em><a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jun 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Karmentxu Marín]]></author>
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      <title><![CDATA[La gente de izquierdas lee más que la de derechas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/gente-izquierdas-lee-derechas_1_1179139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Observando las cifras de venta de libros, podría parecer que el título de este artículo va mal encaminado. Los mayores éxitos editoriales en el ensayo político los acapara la derecha. Piénsese en <em>Memoria del Comunismo</em>, de <strong>Federico Jiménez Losantos</strong>, que lleva vendidos más de 60.000 ejemplares; o en <em>Imperiofobia y leyenda negra</em>, de <strong>María Elvira Roca Barea</strong>, con más de 100.000 (aunque hay que tener en cuenta que <em>Imperiofobia</em> ha interesado también a los viejos socialistas, de Felipe González a Josep Borrell). Haciendo memoria, es posible mencionar a otros cuantos <strong>autores derechistas capaces de vender decenas de miles de libros</strong>, como Pío Moa, César Vidal o, en fechas más antiguas, Ricardo de la Cierva.</p><p>Cuesta encontrar en la izquierda algo similar; quizá el único autor de grandes éxitos sea<strong> El Gran Wyoming</strong>, cuyo libro <em>No estamos locos</em> superó los 100.000 ejemplares, aunque era un libro ligero, de denuncia pero con notas de humor, de fácil lectura en cualquier caso comparado con los volúmenes sesudos de cientos de páginas de Jiménez Losantos o Roca Barea. A mucha distancia de Wyoming cabe mencionar a autores como <strong>Daniel Bernabé</strong>, <strong>Juan Carlos Monedero</strong> o <strong>Vicenç Navarro</strong>, posiblemente los más populares en la izquierda, pero claramente por debajo de sus equivalentes derechistas.</p><p>¿Hay base para concluir que la derecha es más lectora que la izquierda? ¿Podría ser que <strong>la izquierda lea menos porque es más hedonista</strong>, o porque, dada su superioridad moral, considera que no tiene necesidad de seguir formándose, o porque no tiene recursos económicos para comprar libros?</p><p>En realidad, un análisis sumario de los datos sobre lectura confirma que el título de este artículo es correcto: por muchos superventas que publiquen los autores de derechas, la gente de izquierdas lee más que la de derechas. Para demostrarlo, he examinado el barómetro 3142 del Centro de Investigaciones Sociológicas (de 2016), en el que se pregunta a <strong>una muestra de 2.400 ciudadanos </strong>por el número de libros que leen al año. Antes de analizar las respuestas en función de la ideología, permítanme que les resuma telegráficamente la distribución de lectura: el 40% de los españoles dice no leer un solo libro al año, un 39% lee entre 1 y 5 libros y un 21% más de cinco libros. He eliminado del cálculo a un pedante que declaraba leer 400 libros al año, no porque yo tenga manía a los pedantes, sino porque alteraba un poco la media. Aun así, quedan en la muestra once individuos que dicen leer entre 100 y 200 libros al año; son tan repelentes que me habría gustado eliminarlos también del análisis, pero me ha parecido excesivo desde un punto de vista científico.</p><p>Pues bien, el siguiente gráfico muestra el número de libros leídos al año según la ideología del entrevistado, izquierda (posiciones 1-4 en la escala), centro (5-6) y derecha (7-10):</p><p>En la derecha abunda más que en la izquierda<strong> la gente que no lee nunca</strong>. Y en la izquierda hay bastante más lectores voraces (los que leen más de cinco libros al año) que en la derecha. El centro, como siempre ocurre, pues para eso es centro, está entre medias. Las diferencias se producen en las dos opciones extremas (0 libros / más de 5); en la categoría central (lectura de 1 a 5 libros) los porcentajes por grupo ideológico son idénticos.</p><p>Podría pensarse que la ventaja lectora de la izquierda se debe a otros factores, como el género, la edad, la educación o los ingresos, de tal manera que cuando se tienen en cuenta estos factores, las diferencias ideológicas se evaporan. Pero en un modelo multivariable en el que se introducen todas esas variables, el efecto de la ideología sigue siendo significativo. Se trata de <strong>un efecto débil, pero no despreciable</strong>: por término medio, una persona de derechas lee 1,3 libros menos al año que una persona de izquierdas.</p><p>Para los lectores con gusto por la estadística, les dejo el siguiente gráfico, en el que puede verse el efecto de la ideología sobre el número de libros leídos al año teniendo en cuenta la educación, el sexo y la edad:</p><p>Estos resultados son coherentes con los de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/10/17/todos_los_politicos_son_igualmente_corruptos_radiografia_estadistico_forensica_los_consejeros_caja_madrid_22766_1023.html" target="_blank">mi investigación</a> sobre el uso de las<em> tarjetas</em> <em>black </em>por parte de los consejeros de la antigua Caja Madrid. Allí pude demostrar que los consejeros del PSOE tendían a usar la<em> tarjeta black </em>con fines culturales, mientras que los consejeros de la derecha<strong> gastaban en joyas y flores.</strong></p><p>Me gustaría subrayar que esta diferencia lectora entre la izquierda y la derecha se observa en casi todos los países de Europa occidental; <strong>una excepción curiosa es Gran Bretaña</strong>, donde la derecha lee más que la izquierda (datos de Eurobarómetro 67.1 de 2007). De cualquier modo, en España, al igual que en el resto de los países mediterráneos, se lee bastante menos que en los países del norte.</p><p>Permítanme que termine regresando al principio de este artículo. Si la izquierda lee más, ¿por qué los éxitos de ventas de los libros políticos corresponden a autores de derechas? Sólo se me ocurre una respuesta: porque los lectores de izquierdas prefieren la literatura al ensayo. Esto puede suceder por dos motivos: <strong>o bien porque la gente de izquierdas se cree que ya lo sabe todo, o bien porque los autores de izquierdas son muy pelmazos</strong>. Como los datos no son lo suficientemente detallados para investigar este asunto, les dejo con la duda.</p><p>***</p><p><em>Nota metodológica</em>: el análisis multivariable se basa en un modelo de regresión binomial negativa del número de libros leídos al año, en el que se incluyen el sexo, la edad, la educación y la ideología. He realizado estimaciones incluyendo también los ingresos, pero esta variable reduce la muestra considerablemente y, además, <strong>no es significativa</strong>. En el modelo, el sexo es significativo (las mujeres leen más que los hombres), la educación también lo es (lógicamente, a mayor educación, mayor lectura), pero no así la edad.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jan 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ignacio Sánchez-Cuenca]]></author>
      <media:title><![CDATA[La gente de izquierdas lee más que la de derechas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros más vendidos,Izquierda,Derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla final de Lisbeth Salander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/batalla-final-lisbeth-salander_1_1174319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>David Lagercrantz (Suecia, 1962) ha escrito sobre <em>hackers</em> peleando contra los <em>hackers</em>. Este escritor y periodista acaba de rematar la sexta entrega de <em><strong>Millennium</strong></em>, protagonizada por la ya legendaria cibercriminal Lisbeth Salander, desde un ordenador sin conexión a Internet y entre grandes medidas de seguridad, al menos, en su editorial. El manuscrito original, del que solo existía una copia impresa, fue <strong>custodiado bajo dos llaves </strong>y protegido por videovigilancia. Él, sin embargo, recibió la regañina de un especialista en la materia por no cubrir la cámara de su portátil mientras estaba metido en faena. </p><p>“A mi agente le llegaban correos de traductores y editores pidiéndole el manuscrito con antelación, pero en realidad eran <em>hackers</em> que querían echarle mano”, explica Lagercrantz. “Tanto su agente como los editores hemos sufrido <strong>múltiples ataques</strong> –completa su editoria en España, Míriam Vall-. Nunca había pasado algo así en Planeta”. Pero esa situación tan excepcional ya ha llegado a su fin: <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-chica-que-vivio-dos-veces-serie-millennium-6/298527" target="_blank"><em>La chica que vivió dos veces</em></a><em> </em>(Destino, sello integrado en el grupo editorial catalán) acaba de salir a la venta para poner punto final a una de las sagas más exitosas de la última década.</p><p>  </p><p>Cómo este sueco enjuto e hiperactivo llegó a los mandos de <em>Millennium</em> cuando la saga ya había vendido 80 millones de ejemplares es ya historia de la industria editorial. Su artífice, <a href="https://elpais.com/diario/2009/06/14/cultura/1244930401_850215.html" target="_blank">Stieg Larsson</a>, había muerto en 2004 de un infarto cuando tenía 50 años. Los primeros tres volúmenes <strong>aparecieron póstumamente</strong>, convirtiéndole en un autor de éxito mundial. No sin cierto reparo, Lagercrantz asumió la tarea de completar las aventuras del periodista de la revista <em>Millennium</em> Mikael Blomkvist y la <em>hacker</em> Lisbeth Salander, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2014/01/11/de_libros_gallinas_huevos_oro_12170_1026.html" target="_blank">invitado por la editorial y los herederos de Larsson</a>. Entre medias, llegaron las adaptaciones cinematográficas y los <strong>100 millones de libros vendidos</strong>. También en ese tiempo, se completó la <a href="https://elpais.com/cultura/2019/03/06/actualidad/1551876845_251635.html" target="_blank">investigación de Larsson sobre el asesinato de Olof Palme</a>, otra de las grandes obsesiones del autor, férreo activista contra la extrema derecha.</p><p><strong>Antisemitismo y violencia de género</strong></p><p><em>La chica que vivió dos veces</em> arranca con la misteriosa muerte de un mendigo en pleno centro de Estocolmo y continúa con una trama ya pergeñada en su anterior entrega: las fábricas de noticias falsas, los <em>trolls</em> que envenenan la red y los <em>hackers</em> que dedican su energía a propagar intolerancia<em> urbi et orbi</em>. “Muchos de los problemas que tenemos hoy, como el racismo o los líderes políticos sin escrúpulos, tienen origen en <strong>campañas de odio orquestadas digitalmente</strong>”, denuncia Lagercrantz. “Estas difamaciones son peligrosísimas, porque abren el camino a la violencia real”. El autor aprovecha esta crítica política –aunque los versados en <em>Millennium</em> consideran que <strong>la denuncia social ha disminuido en las últimas entregas</strong>- para trazar la evolución del <em>hacking</em> desde la primera novela hasta hoy en día: “Esas campañas digitales ya no se diseñan en sótanos clandestinos por adolescentes, sino que son métodos explotados por Estados y organizaciones con intereses políticos", subraya.</p><p>Sus personajes también han cambiado. Blomkvist ya no parece tan enérgico y Salander ha madurado, reflexionado sobre su vida y se ha desprendido de sus numerosos <em>piercings</em>. “Las novelas de <em>Millenium</em> tiene tres ingredientes: un asesinato misterioso al principio; un conflicto, que en este caso coincide con la batalla final entre Lisbeth y su hermana Camilla; y temas de actualidad, de interés social”, resume Lagercrantz. En esta sexta entrega, además de las<a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2019/07/10/fake_news_sobre_facebook_96880_1027.html" target="_blank"> fake news</a>, el autor aborda la capacidad destructiva de las redes, la vuelta del antisemitismo y la violencia de género, tema casi transversal en toda la saga. “El <em>thriller</em> es la mejor herramienta para plantear temas políticos o sociales”, opina el autor, que encuentra en <strong>los momentos de mayor tensión narrativa el mejor gancho para introducir la crítica</strong>.</p><p>Decir adiós, una "liberación"</p><p>Lagercrantz asegura despedirse de la saga con cierta sensación de “liberación”. “En Suecia <strong>la gente se volvió loca cuando se anunció que continuaría la trama</strong>. En ese momento había una guerra en Siria y una crisis de refugiados, pero en las portadas de los periódicos los titulares más grandes eran para mí. Hubo mucha indignación y tuve la sensación de que los críticos afilaban sus cuchillos para clavármelos en cualquier momento”, <a href="https://elpais.com/cultura/2015/08/27/actualidad/1440667587_548903.html" target="_blank">rememora</a>. Sin embargo, lo más dramático de todo el murmullo que envolvió este encargo fue el conflicto familiar que generó la herencia de Larsson. Sin testamento, Eva Gabrielsson, quien fuera su pareja durante 32 años, pero con la que nunca se llegó a casar, <strong>no vio ni un euro de los beneficios</strong> generados por la saga. El padre y hermano de Larsson fueron nombrados únicos herederos tras un proceso judicial. Cuando se anunció la continuación de <em>Millennium</em> con Lagercrantz al frente, Gabrielsson llegó a calificar “<a href="https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2013/12/17/trilogia-sueca-millennium-stieg-larsson-tendra-cuarto-libro/00031387300281185105412.htm" target="_blank">de muy mal gusto tratar de hacer más dinero</a>”. "Siempre he soñado con que lo resuelvan”, confiesa el autor con resignación, y añade que el enfrentamiento contribuyó a "un ambiente agresivo" en torno a su cometido.</p><p>Por otro lado, cree que su trabajo con la serie de novelas, y los nuevos lectores que se han sumado hasta esta sexta entrega, ha servido también para rescatar la gran actividad política de su creador. “Stieg Larsson escribió unos personajes fantásticos”, concluye Lagercrantz, “y he escrito con gran pasión: se lo merece”.</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Saila Marcos]]></author>
      <media:title><![CDATA[La batalla final de Lisbeth Salander]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libros más vendidos,Literatura,Autores,Novela negra,fake news]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El voto con botas' recoge la colección de artículos de Fermin Bouza en  infoLibre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/voto-botas-recoge-coleccion-articulos-fermin-bouza-infolibre_1_1162761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/75c0e49f-ce50-449e-8b10-897e76e350e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="'El voto con botas' recoge la colección de artículos de Fermin Bouza en  infoLibre"></p><p>Este jueves 4 de octubre, la Casa del Libro (calle Fuencarral 119, Madrid) acoge la presentación de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/06/14/voto_con_botas_84012_1012.html" target="_blank">El voto con botas</a> (Catarata), de <strong>Fermín Bouza</strong>. El libro recoge los artículos publicados en infoLibre bajo el mismo título y está prologado por el escritor<strong> Manuel Rivas.</strong></p><p>En la presentación, que tendrá lugar a partir de las 19 horas, participará Carmen Pena, catedrática de Historia del Arte y esposa del autor; <strong>Juan Jesús González</strong>, catedrático de Sociología; <strong>Enrique Gil Calvo,</strong> también catedrático de Sociología; y <strong>Jesús Maraña</strong>, director editorial de infoLibre.</p><p>El volumen reúne una selección de algunos de los artículos que el sociólogo y escritor escribió en <em>El voto con botas</em>, una bitácora que analizaba la realidad política española y gallega publicada en infoLibre. Sus escritos, irreverentes, irónicos y cercanos, nos muestran a un apasionado analista político y a un comprometido galleguista que sobresalió por sus acertadas predicciones electorales —“tenían la calidad de un oráculo clásico”, según Manuel Rivas— y sus agudas reflexiones sobre opinión pública y comunicación política.</p><p>Fermín Bouza (1946-2016) fue<strong> catedrático de Opinión Pública</strong> en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. En Los Libros de la Catarata ha publicado, junto con Juan Jesús González, <em>Las razones del voto en la España democrática, 1977-2008 </em>(2009) y fue uno de los coautores de <em>Sociólogos contra el economicismo</em> (2016, edición de Enrique Gil Calvo). En gallego publicó las novelas <em>Memoria do Diaño </em>(Ediciones del Rueiro, 1980) o<em> Longo voo de paxaro</em> (Xerais, 1987) y, en castellano,<em> Las bodas secretas de Lilia </em>(Debate, 1991).</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Sep 2018 16:09:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA['El voto con botas' recoge la colección de artículos de Fermin Bouza en  infoLibre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros más vendidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Las chicas’, de Emma Cline]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/chicas-emma-cline_1_1131816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f5a3a58f-753f-4d0b-8f75-e94348f5ee45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Las chicas’, de Emma Cline"></p><p><strong>Las chicas</strong><strong>Emma ClineTraducción de Inga PellisaAnagramaBarcelona2016 </strong></p><p>En una ocasión, en plena adolescencia, leí un consejo en la revista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%BAper_Pop" target="_blank"><em>Súper Pop</em></a> al que vuelvo siempre que hablo sobre lo turbia que es a veces esa etapa. Decía algo así como que si querías que un chico te besara, debías untarte los labios con una piruleta para que tuviesen un aspecto jugoso. Me causó tal desagrado que, más de una década después, volví a recordarlo de manera vívida cuando leía las primeras páginas de<a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/las-chicas/9788433979582/PN_929" target="_blank"><em> Las chicas</em></a> (Anagrama), el sonado debut literario de <strong>Emma Cline</strong>. Su protagonista, <strong>Evie</strong>, antes de acabar seducida por el encanto de la secta de un tal <strong>Russell Hadrick</strong> (inspirado en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Manson" target="_blank">Charles Manson</a>), chupaba pilas viejas debido a un supuesto poder para generar la dieciochoava parte de un orgasmo. La adolescencia es un páramo por el que las chicas transitamos escuchando chorradas de este tipo. </p><p>La de las pilas no es una anécdota trivial en un libro que se ha presentado como el nuevo acercamiento a uno de los crímenes más sangrientos de la crónica negra norteamericana: el asesinato de siete personas a manos de La Familia Manson en plena resaca del verano del amor. Entre las víctimas, se encontraba la actriz <strong>Sharon Tate</strong>, esposa de <strong>Roman Polanski</strong>, embarazada de ocho meses. A pesar de todo el potente dispositivo publicitario (en el que se subrayaba esta fuente de inspiración), lo más interesante de <em>Las chicas</em> reside en la magistral habilidad de Cline para recrear el desconcierto, la ansiedad, la incomprensión, la inseguridad, la necesidad de encajar y las ganas de experimentar de una chica de 14 años. </p><p>La novela presenta a Evie en dos etapas diferentes: más o menos en la actualidad, cuando es una mujer madura que lleva una vida de bajo perfil en una casa prestada; y en 1969, el año en el que empezó a visitar el rancho en el que se refugiaban los miembros de la secta, que ocupa el grueso de la obra. Todo el libro gira en torno a las mujeres que desfilan por el relato de Evie: qué dicen o piensan, cómo se visten y se comportan. Los personajes masculinos aparecen como meras comparsas en la narración. Mientras <strong>Tamar</strong>, la joven novia de su padre se define con precisión, de él apenas se puede decir más que es un tipo malencarado e interesado. “Las opiniones desmesuradas de Tamar, esa vida suya que era como un programa de televisión sobre el verano”, escribe Cline. Tampoco Russell, el gurú del rancho, tiene mayor protagonismo; así como <strong>Mitch Lewis</strong>, inspirado en <strong>Dennis Wilson</strong> de The Beach Boys, que mantuvo cierta relación con el clan Manson. </p><p>Quizás por este aspecto, la inversión del punto de vista habitual cuando se habla de este pasaje de la historia norteamericana, se haya catalogado a <em>Las chicas</em> como un libro feminista. En parte, resulta liberador y muy estimulante que Cline haya optado por situar el foco en Evie, se detenga en el comportamiento de los personajes femeninos y que la protagonista se sienta totalmente fuera de lugar cuando se trata de seguir ciertos patrones de comportamiento. Sin embargo, lo que hace Cline es recrear con gran acierto la sensación de incomprensión, incomodidad o humillación que sentimos las mujeres cuando nos enfrentamos a situaciones machistas. Algo cotidiano. Por eso, como indicó <a href="http://www.elespanol.com/cultura/libros/20160912/154985318_0.html" target="_blank">en una entrevista</a> en el diario <em>El Español</em>, la escritora californiana asegura que su feminismo "nace de observar el mundo" más que de una inmersión en la teoría de género.</p><p>Esta tendencia a adjetivar la literatura escrita por mujeres remite a la crítica que muchas feministas lanzan respecto al concepto de literatura universal. Recientemente, lo volvía a recordar la escritora<strong> Jenn Díaz</strong> en <a href="http://www.jotdown.es/2016/09/la-importancia-guapo/" target="_blank">un artículo</a> para la revista<em> Jot Down</em>, en el que decía que nadie valora en reseñas, críticas o artículos sobre libros de autores varones el rol del hombre-personaje (en concreto, cita la obra de <strong>Karl Ove Knausgård</strong>); mientras que, en el caso de las mujeres escritoras, cuando deciden optar por un punto de vista femenino y personajes mujeres, son catalogadas, en el mejor de los casos, de feministas —por no entrar en las categorías de "literatura para mujeres", "literatura femenina" o "<em>light</em>"—. Es decir, la exploración de la intimidad masculina no se destaca en cuanto a valor literario, por entenderse como universal. </p><p>Volviendo al argumento de<em> Las chicas</em>, la adolescencia es una etapa en la que se definen muchos conceptos, entre ellos, el amor. Por eso, Evie recuerda que se vestía “para generar amor” y perdía el tiempo en absurdos consejos de revistas para jóvenes. Sin embargo, pese a su esfuerzo, al final todo le resulta confuso y frustrante: “Eso era parte de ser una chica: conformarse con cualquier respuesta que una obtuviera. Si te enfadabas, estabas loca; si no reaccionabas, eras una zorra”. Evie se acerca al rancho de Russell, en parte, porque sus recién divorciados padres, ensimismados en sus nuevos horizontes vitales, no le prestan demasiada atención. Necesita el amor que pide con su vestimenta. El gancho es<strong> Suzanne</strong>, la más fiel seguidora del líder espiritual, un ser vaporoso y esquivo, con cara postadolescente, melena descuidada y una forma de actuar lisérgica. Evie se enamora de ella con esa ingenua e incomprensible admiración que sienten los jóvenes hacia los que los superan en unos años. Sin embargo, pese al interés de Cline por ahondar en las emociones de sus personajes femeninos, el carácter de Suzanne se narra, puede que pretendidamente, de manera desdibujada. Entendemos la desazón de Evie hacia Suzanne, pero no el por qué, pues la pasión parece nacer sólo de razones superficiales. </p><p>La crítica ha sido bastante unánime a la hora de valorar el notable talento estilístico de la escritora californiana. Sin embargo, algunos como <strong>James Wood</strong>, de <em>The New Yorker</em>, han opinado que esa habilidad termina por<a href="http://www.newyorker.com/magazine/2016/06/06/the-girls-by-emma-cline" target="_blank"> empañar el fondo de la novela</a>. “Es un acelerado debut literario y comercial, cuyo estilo, al final, parece limitar su riqueza y profundidad”. Se refiere a la gran cantidad de breves oraciones cargadas de sonoridad y contundencia que plagan <em>Las chicas</em>: </p><p><em>“Mi madre hablaba de los hombres con los que salía, después de mi padre, con el optimismo desesperado de los cristianos renacidos”.</em></p><p><em>“Nuestro amor mutuo no tenía límites, el universo entero era una colchoneta”.</em></p><p><em>“Julian descansaba el brazo sobre los hombros de Sasha con el aire adulto de un hombre que regresara de las minas”.</em></p><p>En ese mismo artículo, Wood añadía que el dominio de este tipo de frases en la narración provoca que las ideas queden suspendidas en el relato. “La forma de una novela es la acumulación de sus frases; en este caso, el tempo de las frases se convierte en un tempo tartamudo de la forma”, subrayaba. En la misma dirección<a href="http://www.nytimes.com/2016/06/09/books/review-the-girls-emma-cline.html?_r=0" target="_blank"> se expresó</a> también <strong>Dwight Garner</strong> en <em>The New York Times</em>. Según el crítico, a pesar de haber disfrutado de la primera parte de la novela, según iba avanzando en el relato, éste perdía interés. “La narración se vuelve vaga e inconexa, como si estuvieses leyendo un poema”. Más adelante, Garner concretaba lo que podría ser una clave de este efecto: “Cline intenta exprimir demasiado el significado de cada momento”. Lo cierto es que la parte más brillante de la novela es el arranque, cuando la autora presenta a la Evie anterior a la secta, la adolescente perdida que chupaba pilas intentando disfrutar de la dieciochoava parte de un orgasmo. </p><p>Las expectativas sobre <em>Las chicas</em> eran muy altas, en buena medida por los dos millones de dólares que pagó Random House, el sello que ha publicado la novela en Estados Unidos, por el manuscrito de Cline (que por entonces tenía 25 años) en una puja con otras editoriales. Además, los derechos ya están vendidos para una adaptación cinematográfica que producirá <strong>Scott Rudin</strong> (productor, asimismo, de <em>La red social</em> o <em>No es país para viejos</em>) y la obra se ha traducido a 35 idiomas. Al reclamo inicial de los dos millones de dólares y el precoz talento de Cline, se unió también el morbo que aún genera el tema de Manson y sus acólitos. No obstante, la sensación que queda tras leer <em>Las chicas</em> es que no es la gran novela sobre el sangriento declive del verano del amor, sino que se recuerda más como una buena novela acerca del complejo paso de la juventud a la edad adulta.</p><p><em>*Saila Marcos es periodista de </em><a href="https://twitter.com/sailusticadas" target="_blank">Saila Marcos</a>infoLibre<em>.</em></p><p> <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank"> </a> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Oct 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Saila Marcos]]></author>
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      <media:title><![CDATA[‘Las chicas’, de Emma Cline]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros más vendidos,Literatura estadounidense,Sectas,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 90 % de la literatura juvenil es basura... o no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/90-literatura-juvenil-basura-no_1_1130073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4a1262d0-695d-4ced-967d-550ef18a9d26_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 90 % de la literatura juvenil es basura... o no"></p><p>La cosa fue más o menos así, o <a href="https://www.theguardian.com/books/booksblog/2016/aug/29/90-of-ya-is-crap-the-debate-that-dominated-the-edinburgh-book-festival" target="_blank">así nos la contaron</a>. En el curso de una mesa redonda en el <a href="https://www.edbookfest.co.uk/" target="_blank">Edinburgh International Book Festival</a>, quizá por aburrimiento o tal vez por mero afán de provocar, un autor de novelas para jóvenes, <a href="http://anthonymcgowan.com/anewsite/" target="_blank">Anthony McGowan</a>, mentó a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Theodore_Sturgeon" target="_blank">Theodore Sturgeon</a>.</p><p>Necesito este punto y aparte para recordar quién era Sturgeon. Escritor de ciencia ficción, es famoso por haber acuñado, en defensa de su género, la llamada Ley o Revelación de Sturgeon: "El 90% de la Ciencia Ficción es basura, pero <strong>también el 90% de todo es basura</strong>".  </p><p>Y a esa norma se acogió McGowan cuando, revoltoso, sostuvo que el 90% de lo que se escribe para los jóvenes es eso, bazofia. </p><p>"Desde luego yo no me atrevería a hablar de tantos por ciento". Pedro Cerrillo, Catedrático de Didáctica de la Literatura en la Universidad de Castilla-La Mancha y director del Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil (<a href="http://cepli.uclm.es/" target="_blank">CEPLI</a>), se muestra prudente. "Sí es cierto es que buena parte de la literatura que se edita dirigida a los jóvenes es una literatura <strong>reiterativa en la que proliferan las sagas, las series</strong>. De algún modo, en algunos casos, en bastantes casos, están leyendo casi la misma novela siempre aunque sea un título diferente".</p><p>Pero volvamos a Sturgeon.</p><p><strong>La pizza y el agua de borrajas</strong></p><p>"Gran parte de lo que se publica para estas edades es una literatura comercial, ligera y de entretenimiento, pero lo mismo pasa en el cine o la televisión", relativiza <strong>Pablo Cruz</strong>, director de la revista <a href="http://revistababar.com/wp/" target="_blank">Babar</a>, quien está en la tesis de que no todo lo que se publique debe ser literatura de calidad, "hay días en que a uno le apetece una pizza en lugar de unas verduras, pero sí que hay que intentar que<strong> convivan ambos tipos de libros</strong>, y que lo comercial no termine inundándolo todo y eliminando el hueco para otros proyectos más originales e interesantes".</p><p>Una convivencia difícil, porque en un entorno comercial que prime las ventas, como puede ser el editorial, "no podemos generalizar en cuanto a la calidad de los productos ya que, a mayor número de títulos publicados, la probabilidad de basura editada aumenta considerablemente".</p><p>Quien eso sostiene es <strong>Román Belmonte</strong>, autor del blog <a href="http://romanba1.blogspot.com.es/" target="_blank">Donde viven los monstruos</a> de literatura infantil y juvenil. Se podría decir, añade, que la calidad de la literatura juvenil es <strong>medianamente aceptable</strong>, lo que no significa que sean obras que transgredan o trasciendan. Y que es importante que escritores, editores, familias, docentes o especialistas se preocupen de su calidad, si lo que queremos construir son lectores competentes, algo que deberíamos. "El problema viene cuando, finalmente, en una tarea en la que están implicados muchos sectores, cada uno de estos da importancia a sus intereses particulares y lo que debería traducirse en buenas intenciones se queda en agua de borrajas". </p><p>Se nota que, antes que bloguero, Belmonte es profesor de educación secundaria. El docente asoma cuando asevera que "lo mejor y más práctico, teniendo en cuenta el sistema capitalista que nos embebe, sería educar al público juvenil en la<strong> exigencia de calidad de sus productos de consumo</strong>, para que así pudiera elegir en consecuencia".</p><p>Pero el tal deseo está lejos de la prosaica y mercantil realidad.</p><p>De repente, Emily Dickinson</p><p>"Los libros infantiles y juveniles que más se venden forman parte de <strong>grandes operaciones de mercadotecnia</strong> a través de las cuales se pretende que los jóvenes adquieren un producto", se lanza Paco Abril, escritor, promotor de la lectura, crítico, cuentacuentos y artista plástico. "Quienes los venden les importan un bledo los libros, los jóvenes, la literatura y la lectura. Que sus historias sean buenas o malas tampoco les preocupa. Lo que les importa es que se vendan. Los jóvenes son para esas grandes compañías, como me dijo un viajante de libros, una jugosa cuota de mercado a la que llegar".</p><p>Cuando habla de literatura para los mas jóvenes, <a href="http://abrilpaco.blogspot.com.es/" target="_blank">Abril</a>, impulsor del suplemento infantil <em>La Oreja Verde</em> que durante 23 años publicó <em>La Nueva España</em>, establece dos bloques: <strong>literatura fijadora y literatura de la fuga</strong>.</p><p>En el primero se integran esos libros que, "al margen de su interés y calidad, los prebostes de la educación dictan que son buenos para leer, de la misma manera que determinan lo que es bueno para comer o establecen cómo se debe vestir. Quienes ejercen su dominio en este espacio se pueden llamar expertos, críticos, profesores, padres, pedagogos, políticos, mediadores o diseñadores de moda. Ellos determinan el canon, no siempre escrito y no siempre bien justificado, de las lecturas recomendables, esto es, las que para ellos son las buenas, las verdaderas, las provechosas, las fetén. Y ese es el canon que se trata de imponer en la educación reglada que se imparte en escuelas e institutos con lecturas obligatorias. Los niños y las niñas deben leer esa literatura porque, según ellos, transmite “valores”. Pero, cuando se rasca para ver lo que se quiere decir con ese tan ensalzado concepto de “valores”, comprobamos que de lo que se habla, sobre todo, es de pura y simple transmisión ideológica".</p><p>Para bautizar el segundo, se dejó inspirar por la poeta Emily Dickinson: </p><p><em>¡Siempre que escucho la palabra fugase me acelera el pulso,crezco en expectación,en vocación de vuelo!</em></p><p>Ahí agrupa esas ficciones "que impulsan a <strong>salirse del territorio de lo impuesto</strong>, el aburrimiento y la mediocridad. Los lectores perciben la literatura de la fuga como algo que no trata de atornillarlos al mundo establecido, sino que les permite salirse de él a través de esa impresionante facultad de la mente que es la imaginación. Y no olvidemos que lo imaginado también forma parte de lo real". </p><p>Explicado lo cual, Abril concluye:<strong> "Ni que decir tiene que esas dos visiones están en permanente conflicto"</strong>.</p><p>El difícil equilibrio</p><p>Dice Pablo Cruz que la literatura juvenil, como cualquiera otra, sirve para muchas cosas, pero que no debemos pensar en ella como un manual de instrucciones o un libro de autoayuda. "Leemos por el mero placer de leer, para entender mejor el mundo, para entretenernos... Cada persona encuentra sus razones, y el libro más adecuado. En estas edades, donde el abandono de la lectura es cada vez mayor,<strong> debemos preocuparnos de encontrar el libro adecuado para cada persona</strong> y por crear lectores. De otro modo, solo conseguiremos que vean la lectura como algo tedioso y ajeno".</p><p>Como algo que se puede abandonar… "Aunque existan casos en los que estas novelas pueden funcionar como puente transicional o rescatar del limbo acultural a los que yo llamo lectores perdidos, los libros juveniles más vendidos no necesariamente se relacionan con el hábito lector por diferentes causas", afirma Román Belmonte, al tiempo que subraya la evidencia: <strong>el que una obra se venda no quiere decir que sea excepcional</strong>, solo que conecta con los lectores por razones no necesariamente literarias.  </p><p>En este punto, menciona el "paraíso paraliterario" en el que se ha convertido la literatura juvenil, una especie de "refugio de todo tipo de refritos y sagas fantásticas, románticas o futuristas que intentan afianzar vicios y costumbres de dudosa literatura". Y luego tenemos el fenómeno de la literatura <em>crossover</em> o literatura a caballo entre la juvenil y la adulta, "una que borra las fronteras definitorias del lector pero no deja de tener cierta intencionalidad comercial".</p><p>Unas fronteras que, por lo demás, siempre fueron difusas. Pedro Cerrillo recuerda que el origen de la literatura juvenil<strong> está en el siglo XVIII</strong>, cuando Defoe y Swift escribieron dos novelas para adultos de las que se apropió el público juvenil dejando de lado las reflexiones morales, la crítica social, y empezaron a proliferar ediciones "expurgadas" de esas obras convertidas en clásicos, pero en un clásicos juveniles cuando en origen no lo eran. </p><p>"El caso –concluye– es <strong>escribir buena literatura</strong>" porque, y es ahora Belmonte quien habla, "los buenos libros, llámense juveniles o infantiles, siempre abonan el terreno para los buenos lectores, la cuestión es dar con ellos". </p><p>Puestos a ver lo bueno y lo malo, lo preocupante es, para Pablo Cruz, "que el mundo editorial<strong> pierda la parte cultural y se quede solo en un ámbito de puro negocio</strong>" y lo esperanzador, "que se siguen publicando títulos interesantes y novedosos. Y es a estos títulos a los que debemos apoyar como lectores y como prescriptores de literatura desde las escuelas, bibliotecas y medios de comunicación".</p><p>Quizá estamos condenados, Sturgeon ya lo sabía, a rebuscar en la basura.  </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Sep 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Eva Orúe]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El 90 % de la literatura juvenil es basura... o no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Editoriales de libros,Libros,Libros más vendidos,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Texto, errores y ventas de libros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/texto-errores-ventas-libros_1_1128440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b33906c7-04dd-48db-a6a6-585f594f1581_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Texto, errores y ventas de libros"></p><p>El pasado 29 de junio, la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) presentó en rueda de prensa su Análisis del Mercado Editorial en España 2015  partiendo de los datos de los avances del informe <a href="http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/dms/mecd/cultura-mecd/areas-cultura/libro/mc/observatoriolect/redirige/destacados/2016/Junio/mundo-libro/Avance-CIE15/Presentacion-Resumen-Comercio-Interior-2015/Presentacion%20Resumen%20Comercio%20Interior%202015.pdf" target="_blank">Comercio Interior del Libro en España 2015</a>, elaborado por la FGEE, y del de <a href="http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/dms/mecd/cultura-mecd/areas-cultura/libro/mc/observatoriolect/redirige/destacados/2016/Junio/mundo-libro/Avance-CIE15/Presentaci-n-Resumen-Comercio-Exterior-2015/Presentaci%C3%B3n%20Resumen%20Comercio%20Exterior%202015.pdf" target="_blank">Comercio Exterior del Libro 2015</a>, realizado por la Federación Española de Cámaras del Libro, ambos con el respaldo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.</p><p>El titular de la nota de prensa emitida desde la propia FGEE, 'El sector editorial crece un 2,8 por ciento impulsado por el libro de texto y la novela', fue utilizado acríticamente por algunos medios ("<a href="http://www.elmundo.es/cultura/2016/06/30/5773ef56ca474198308b45df.html" target="_blank">La novela y el libro de texto impulsan el mercado editorial"</a>) que también se hicieron eco del resto de las conclusiones antes incluso de detenerse a analizar las cifras.</p><p>Esas explicaciones oficiales afirmaban en lo esencial:</p><p>– Que la facturación del libro en el mercado interior confirmaba la tendencia positiva registrada el año pasado.</p><p>– Que los buenos resultados venían impulsados en parte por la facturación del libro de texto y la novela contemporánea.</p><p>– Que el libro digital continúa creciendo y supone el 5,1% de la facturación del sector en el mercado interior. </p><p>– Que las exportaciones del sector crecieron un 1,9%, arrojando nuevamente un saldo positivo.</p><p>Sin embargo, algo chirriaba. "Las ventas del libro literario siguen cayendo en España. La facturación del sector creció un 2,8% en el 2015, pero gracias fundamentalmente al libro de texto", <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/caida-ventas-libros-literatura-5237277" target="_blank">escribió Ernest Alós en El Periódico de Catalunya. </a></p><p>"Aunque en la rueda de prensa se ha atribuido al crecimiento de ventas de la novela en papel otra parte de la responsabilidad del repunte del año pasado (parece un mantra del sector editorial, <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/informe-mercado-global-e-book-5206025" target="_blank">que las cifras no sustentan,</a> celebrar una recuperación del libro impreso y un declive del digital), el detalle de las cifras desmiente esta percepción. <strong>En los últimos años se ha producido un descenso sostenido de las cifras de ventas del libro literario"</strong>, sostenía Alós. </p><p>Y poco a poco empezaron a aparecer más análisis críticos con otros aspectos del trabajo que todos los organismos e instituciones citados al principio habían presentado.</p><p>Aun reservándose el juicio definitivo hasta la publicación del informe definitivo, allá para<a href="http://www.liber.es/" target="_blank"> Liber</a>, Manuel Gil, en su blog <a href="https://antinomiaslibro.wordpress.com/2016/07/04/impresiones-sobre-los-datos-de-comercio-interior-2015/" target="_blank">Antinomias Libro</a>, señalaba<strong> algunas incongruencias y curiosidades</strong>: errores en el sumatorio de epígrafes, la confirmación de que la literatura no sube, sino que baja, y de que el crecimiento final es consecuencia del aumento de ventas de los libros de texto por la aplicación de la LOMCE ("el cliente cautivo escolar ha pasado por caja"); la extraña subida del libro científico técnico, cuando desciende su producción (-4,6%), la producción de ejemplares (-9,4%) y la tirada media (-5%); o el aumento de facturación, aun limitado, del libro digital "a pesar de los mensajes apocalípticos que los talibanes del papel pregonan y de las barreras que se levantan al despegue de este mercado".</p><p>Precisamente en lo relativo al libro digital se detenía también Aranxa Mellado, consultora editorial y directora de <a href="http://www.actualidadeditorial.com/" target="_blank">actualidadeditorial.com</a>, para confesar que no entiende los conceptos que el estudio utiliza. "Se trata de <strong>un problema de terminología en unos casos y de falta de acotación en otros</strong>", escribió, confusiones tales como el uso sistemático de "editado" por "publicado" (palabras que en el informe parecen sinónimas cuando no lo son), y en lo relativo a los canales de distribución y venta del libro digital. Es un asunto técnico en el que no entraré aquí; si les interesa, <a href="http://www.actualidadeditorial.com/los-puntos-brumosos-de-la-edicion-digital-en-el-avance-de-resultados-del-comercio-interior-del-libro-en-espana-2015/" target="_blank">lean su artículo.</a> </p><p>En definitiva, un análisis menos apresurado desvelaba algunos errores técnicos y ciertas incoherencias, además de confirmar un hecho central: <strong>el sector editorial sigue lejos de esa arcadia que alcanzó en 2008</strong>, con cifras de facturación casi un 31% inferiores a las de entonces. Y si bien es cierto que se ha invertido la tendencia, tras el año negro de 2013, el camino no parece despejado. </p><p>Parte del pesimismo se justifica por el hecho de que, como admite <strong>Daniel Fernández</strong>, presidente de la FGEE y de la empresa editora de infoLibre, "<strong>la mayor parte de la recuperación se debe al libro de texto</strong>", mientras que los libros que determinan el estado de salud de la lectura, los de literatura e infantil, han dado un año más muestras de extrema debilidad. </p><p><strong>El cuento de la novela</strong></p><p>Queda dicho, según las cifras oficiales la facturación de los distintos géneros novelísticos<strong> aumentó un 8,8% hasta los 399,43 millones de euros</strong>. Un subidón que en entrevista concedida a este periódico Antonio Mª Ávila, director ejecutivo de la FGEE, atribuye, entre otras cosas, a "la mejora del consumo que también se ha observado en otros productos y, además, se han ofertado buenos productos que incentivan la lectura".</p><p>Sin embargo, también lo hemos apuntado más arriba, Ernest Alós detectó que<strong> la serie de cifras ofrecidas por los editores en este apartado contiene una peculiaridad</strong>: en el estudio del año 2014, en el epígrafe de "otros literatura" se produjo un incremento súbito de 40 millones de euros en ventas (2013: 34,47 millones de euros; 2014: 73,67) que se restaron del apartado de novela (que pasó de 426,27 en 2013 a 366,96 en 2014); y en 2015 las cosas han vuelto a la normalidad ("novela": 399,43; "otros literatura": 34,93). Es decir, el incremento de ventas de la novela no es tal.</p><p>Daniel Fernández admite que lo descubierto por Alós "parece desmentir un poco que haya habido una recuperación de la novela", y eso le preocupa. En la conversación que mantuvimos con él nos dijo que ha pedido que se revise pero todavía no tiene respuesta, e insistió en que<strong> "no hay ni voluntad de cocina ni voluntad de ocultamiento". </strong></p><p>En cuanto al descenso, tras años de crecimiento, del libro infantil escribía Manuel Gil: "Hay quien atribuye la caída a la inexistencia de sagas que tiren del mercado, en mi caso lo atribuyo a la saturación del propio mercado. A esta área de la edición han entrado casi todas las editoriales y han colapsado el segmento. A un panal de rica miel… <strong>Lo que era un buen negocio para unos pocos ahora es un mal negocio para todos</strong>".</p><p>En la rueda de prensa de presentación de los datos, Daniel Fernández señaló que precisamente ese descenso era el más preocupante, porque quizá indicaba que el libro estaba perdiendo, en familias y escuelas, "<strong>su papel central y de prestigio que había tenido siempre</strong>". Ahora, pasados los días, apunta además otra posibilidad: que como las familias han tenido que gastar más dinero en libros de texto, han gastado menos en el libro infantil.</p><p>Menos románticos, más eróticos </p><p>Analizando los datos, encontramos también un descenso de facturación de la novela romántica (-19,8%: 25,53 millones frente a los 31,82 de 2014), un cambio de tendencia para el que Ávila aventura una explicación: "En estos subgéneros<strong> cualquier aparición de un título que haya tenido un gran éxito puede suponer un incremento porcentual importante</strong> que, a nivel global, tampoco tiene porqué ser muy significativo. Títulos como los publicados de Megan Maxwell o Palmeras en la nieve, entre otros, se han publicado en 2015 con cierto éxito de ventas y quizá pueda explicar ese incremento".</p><p>Sin embargo la erótica sigue gozando de una salud excelente: su facturación aumentó un 125,3%, quizá porque el mega fenómeno 50 sombras ha creado escuela y hábitos de lectura. Y también se mantiene (+54,6%) la literatura policiaca y de espionaje, porque funciona bien en general y, quizá, porque uno de los títulos de 2014, La chica del tren, "<strong>aún hoy sigue estando entre los más vendidos</strong>", apunta Ávila.</p><p>Y luego está<strong> el declive sostenido de los libros de bolsillo, que viven instalados en la contradicción</strong>: el número de títulos editados se ha incrementado un 16,5% (4.211), "lo que quiere decir que las editoriales siguen apostando por este formato", pero la facturación ha vuelto a caer. ¿La razón? "Una parte de los lectores que acudían a este formato puede que hayan decidido ir a la versión digital y, por eso, la facturación se ha resentido —señala el director ejecutivo—. Además, hay que tener en cuenta que en España el bolsillo comparte muy directamente con los quioscos y ha vuelto la oferta de libros en quioscos".</p><p>Que será, será </p><p>Dice Daniel Fernández que "<strong>en el último trimestre de 2015 vivimos una cierta recuperación</strong>, que todavía no sabemos si es una recuperación cierta. Y lo que sí nos daba esperanza era que no había ningún fenómeno de <em>mega bestseller </em>tirando del mercado,  y por tanto opacando el resto de mercado".</p><p>Pero ese repunte en la recta final de 2015 no le llama a engaño. Por un lado, porque aunque durante mucho tiempo se dijo que el libro era anticlíclico y que los ciclos económicos no le afectaban, esta crisis está demostrando que eso no es  así: "El final no es tan distinto de la recuperación del PIB, de la recuperación del consumo", explica.</p><p>Y, sobre todo, porque los españoles no leemos, que es la madre del cordero. Fernández recuerda casi con nostalgia esos años no tan lejanos en los que las estadísticas de hábitos de lectura decían que<strong> el 35% de la población española no leía ningún libro. </strong><strong>"Nos parecía un drama", acepta, pero es que ahora ese porcentaje es del 40%. </strong>"El libro está desapareciendo del sistema educativo español, de los hábitos de consumo cultural españoles, incluso del prestigio social español", se lamenta. </p><p>De ahí que en su conclusión relacione la recuperación del sector con la de la economía general; vaticine que al final no será una década perdida, sino muy probablemente dos; y confiese que <strong>lo que más le preocupa "es que no haya una generación perdida para la lectura".</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Jul 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Eva Orúe]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Texto, errores y ventas de libros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Editoriales de libros,Libros,Libros más vendidos,Literatura,Literatura erótica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El misterioso ingrediente del éxito (comercial)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/misterioso-ingrediente-exito-comercial_1_1126882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Primer lunes de Feria del Libro en el parque del Retiro. El fin de semana inaugural es siempre <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/portada/" target="_blank">una primera toma de contacto con el público</a>, con sus filias y fobias, y con su facilidad para llevarse la mano al bolsillo. Los editores y libreros empiezan a evaluar si la difícil selección de fondos —una negociación entre el gusto propio y el del público— ha sido la acertada. <strong>¿Qué título vienen buscando los compradores?</strong> ¿Cuál les acaba conquistando? El ensayo del fin de semana ofrece algunas conclusiones. </p><p>Aunque, si normalmente es difícil responder a estas cuestiones, el contexto de estos primeros días de 2016 no lo hacía más sencillo: el sábado, el chaparrón ahuyentó a unos pocos, y la tormenta futbolera a otros muchos. Este año se repetía, además, la tragedia del pasado: "El primer fin de semana coincide con fin de mes y mucha gente no ha cobrado", dice Jaime Martín, de la librería especializada <strong>The Comic Co</strong>, mientras aprovecha la tranquilidad matinal para poner orden en la caseta. </p><p>Su experiencia, hasta ahora, establece una hipótesis nada desdeñable: <strong>tienen éxito los libros que siempre lo tienen</strong> —el sector llama <em>long sellers</em>, libros de largo recorrido, a esta tautología— y aquellos que están más de actualidad. En su caso, esto se traduciría en que los lectores piden <em>13 rue del Percebe</em> —"Ibáñez siempre es líder de ventas", dice el librero— y las predecesoras en viñetas de las películas <em>Capitán América: Civil War </em>y<em> Deadpool.</em> Lo segundo se comprueba pronto, y Martín se precipita a contarle a una posible compradora que este último volumen, en cómic, se titula <em>Masacre</em>.</p><p>La mujer, de mediana edad, es una rareza este lunes por la mañana en mitad de la fauna de la mayor cita editorial en Madrid. Lo que abunda es eso que se ve por aquí cualquier lunes, pero en mayor número: clases de primaria acompañadas por profeores algo angustiados, jubilados solitarios o en pequeños grupos, <em>runners</em> orgullosos de su proeza. La diferencia es que hoy unos y otros frenan el paso para detenerse en <strong>una de las 367 casetas que componen la feria. </strong></p><p>Visitantes en la Feria del Libro de Madrid, el pasado lunes. / EFE</p><p>De entre ellas, las más relevantes para saber qué triunfará son las librerías. Mientras las editoriales ofrecen su propia familia literaria, de mayor o menor amplitud, los libreros han seleccionado sus propias apuestas en medio de una competencia feroz. <strong>¿Qué títulos se repiten más en sus estanterías?</strong> Esos son los que tienen más posibilidades de monopolizar las bolsas de papel que lucen solo unos cuantos paseantes. </p><p>Están los clásicos, como pronosticaba la librera Lola Larumbe <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2016/05/27/libreros_fiesta_50313_1821.html" target="_blank">el pasado viernes en este periódico</a>: "Para nosotros, los libros que mejor funcionan a nivel comercial son <strong>los de Almudena Grandes, de Millás, de Rosa Montero, de Elvira Lindo</strong>...". A estos sumaba, con acierto, las últimas novelas de Vargas Llosa y Juan Marsé. Aunque la Alberti, su local, no apuesta por ellos, los superventas ocupan bastante espacio: de Julia Navarro y Matilde Asensi a fenómenos juveniles como Blue Jeans o los <em>youtubers </em>El Rubius o Wismichu. Otros títulos, como <em>El cazador de historias</em>, libro póstumo de Eduardo Galeano, o <em>Camille</em>, nueva entrega de Pierre Lemaitre, son de los pocos afortunados en combinar el éxito del <em>best seller</em> y el aura del libro para entendidos. </p><p>Para explicarse la influencia de la actualidad en el panorama de la feria hay que <strong>mirar al 26-J</strong>. Las caseta de la editorial Akal dedica gran parte de su espacio a varios títulos <strong>firmados por Pablo Iglesias</strong> (<em>Ganar o morir, Maquiavelo frente a la gran pantalla, Una nueva Transición</em> y <em>Disputar la democracia</em>), además de uno de Julio Anguita (<em>Atraco a la memoria</em>)... y hasta de Bernie Sanders (<em>Un 'outsider' hacia la Casa Blanca</em>). Pero Jorge Acero, responsable del puesto, es escéptico con su futuro: "Me da la sensación de que estos libros han llegado a su techo de compra. El año pasado funcionaron bien, pero este...". Junto a su caseta, la Editorial Popular no debe de pensar lo mismo, porque tiene al líder de Podemos como reclamo con dos ensayos firmados por él: <em>¡Que no nos representan!</em>, junto a Juan Carlos Monedero, y <em>Desobedientes</em>. </p><p>Más difícil de comprender es la repetición de varios títulos que no vienen firmados por un ídolo de las letras, ni por uno de la televisión, y que tampoco tienen detrás una potente maquinaria promocional. Aquí y allá se ve el rosa salmón de la portada de <a href="http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2016/05/13/manual_para_mujeres_limpieza_lucia_berlin_49671_1821.html" target="_blank"><em>Manual para mujeres de la limpieza</em></a>, de Lucia Berlin, antología de relatos de esta escritora estadounidense desconocida por el gran público hasta este mismo año. O el verde de <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/05/28/el_regreso_angela_davis_50364_1026.html" target="_blank">la Autobiografía de Angela Davis</a>. O el sonoro apellido de <a href="http://erratanaturae.com/autor/henry-david-thoreau/" target="_blank">Henry David Thoreau</a>, que salpica aquí y allí distintas portadas y cuya reivindicación de la naturaleza y la soledad parece haberse puesto de moda entre cierta intelectualidad urbana.</p><p>O el aire retro de<em> Tú no eres como otras madres</em><a href="http://erratanaturae.com/libro/tu-no-eres-como-otras-madres/" target="_blank">Tú no eres como otras madres</a>, de la desconocida (al menos, en España) autora alemana Angelika Schrobsdorff. Atendiendo al criterio de los libreros, este proyecto de los sellos independientes Periférica y Errata Naturae <strong>es uno de los fenómenos del año</strong>. "Es una apuesta muy bien pensada", dice Carolina León, de Traficantes de Sueños, "Y es muy, muy bueno". En él, la escritora recuerda la figura de su madre, nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín que rechazará la vida que sus padres habían pensado para ella y se entregará a la bohemia y la libertad. </p><p>Pero <strong>no hay recetas</strong>. En la librería Lex Nova, la vendedora se afana en encontrar un libro a la medida de su clienta: "Mira, <em>El balcón en invierno</em> [de Luis Landero]. Se vendió mucho el año pasado, este año ha salido en bolsillo...". Y haber, hay para todos los gustos. La librería Malatesta tiene entre sus más vendidos <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/12/04/dadme_beso_que_voy_guerra_41687_1026.html" target="_blank">Partisanas, de Ingrid Strobl</a>, un relato de las mujeres que lucharon en los ejércitos rojos de Europa editado por el minoritario sello Virus. </p><p>Carmen Salazar, lectora y jubilada, se aleja de la caseta de La Central con el primer tomo de la tetralogía <em>Dos amigas</em>, de Elena Ferrante, la escritora italiana que se esconde aún tras su seudónimo después de años de ejercer una intensa fascinación en público y crítica, y después de ser nombrada por <em>Time </em>como <a href="http://time.com/4299844/elena-ferrante-2016-time-100/" target="_blank">uno de los 100 artistas más influyentes de 2016</a>. El sábado, sin embargo, compró el último de Julia Navarro, Historia de un canalla. "Pero no me ha gustado mucho", dice, arrugando el gesto. Lo dicho: los caminos del éxito son inescrutables. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 May 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
      <media:title><![CDATA[El misterioso ingrediente del éxito (comercial)]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros más vendidos,Literatura,Literatura española,Literatura latinoamericana,Madrid,Cultura,Feria del libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuáles fueron los libros más vendidos en 2015?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libros-vendidos_1_1122087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2439f087-9138-45b4-9ea9-38866f60368c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuáles fueron los libros más vendidos en 2015?"></p><p>La novela de Paula Hawkins<strong> La chica del tren</strong><em>La chica del tren</em> (Planeta) ha sido la <strong>gran protagonista en las librerías españolas en 2015</strong> en cifras de ventas, seguida por <em>La Templanza</em> (Planeta) de María Dueñas y <em>Hombres buenos</em> (Alfaguara) de Arturo Pérez-Reverte, según datos de Bookscan a los que ha tenido acceso Europa Press elaborados por la consultora Nielsen.</p><p>Esta consultora ha atribuido parte del éxito de la obra de Hawkins al <strong>"boca oreja y el apoyo en una importante campaña de márketing"</strong>. <em>La chica del tren</em>, que gira en torno al misterio en torno a una pareja y una mujer que es testigo de un suceso, tiene previsto su estreno cinematográfico para el próximo otoño.</p><p>Si se atiende a los géneros,<strong> la novela histórica triunfó en 2015 de la mano de La templanza y de </strong><em>La templanza</em><strong>Hombres buenos</strong>. "En ambos casos, la combinación de escenarios y hechos históricos con los viajes repletos de aventuras captó el interés de los lectores", ha señalado Nielsen.</p><p>En el caso de Dueñas, <strong>ha vuelto a repetir su éxito logrado con El tiempo entre costuras</strong><em>El tiempo entre costuras</em> con una historia de indianos que traslada al lector a México y Cuba en pleno siglo XIX, para culminar la narración en un escenario más familiar, Jerez de la Frontera.</p><p>Por su parte, Pérez-Reverte unió a un bibliotecario y a un almirante en un viaje a Francia lleno de vicisitudes y sobresaltos a finales del siglo XVIII para conseguir la obra <em>L'Encyclopédie</em>.</p><p><strong>Las sagas, en el top</strong></p><p>Otros éxitos literarios de 2015 han sido las secuelas de las sagas <strong>50 sombras de Grey y Millenium</strong><em>50 sombras de Grey</em><em>Millenium</em>, que estrenaron cada una su cuarta parte. Sobre la primera, E.L. James revisó en <em>Grey </em>(Grijalbo) la historia contada en la primera novela a través del personaje protagonista masculino.</p><p>Por su parte, las historias criminales de <strong>la saga Millenium</strong><em>Millenium</em>, inicialmente escrita por el escritor sueco Stieg Larsson, fallecido hace unos años, fueron retomada por el autor David Lagercrantz, que ha vuelto a situar a la saga entre lo más vendido en España con <em>Lo que no te mata te hace más fuerte</em> (Destino).</p><p>En el ránking también cabe destacar la buena aceptación de <em>El regreso del catón</em> (Planeta), <strong>la segunda parte de El último catón</strong><em>El último catón</em>, novela que lanzó al estrellato literario a su autora, la alicantina Matilde Asensi, hace ya más de una década.</p><p>Por último, entre los más vendidos también <strong>se encuentra un premio Pulitzer, La luz que no puedes ver </strong><em>La luz que no puedes ver </em>(Suma), de Anthony Doerr; o la visión cómica de la adolescencia de <em>Diario de Greg 9: carretera y manta </em>(RBA) de Jeff Kinney. El top 10 se cierra con la singularidad de <em>Destroza este diario</em> (Paidós) de Keri Smith y lo más reciente de Isabel Allende, <em>El amante japonés</em> (Plaza y Janés).</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jan 2016 18:39:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuáles fueron los libros más vendidos en 2015?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros más vendidos,España,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La que se avecina…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/avecina_1_1121132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c71fd7c3-6c7b-4587-b799-c1a40e02d2e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La que se avecina…"></p><p>Alberto Olmos decretó que el que ha terminado ha sido <a href="http://blogs.elconfidencial.com/cultura/mala-fama/2015-12-26/milena-busquets-sara-mesa-rafael-chirbes_1118664/" target="_blank">el peor año de la narrativa española del siglo XXI</a>. Y no es el único que lo piensa: la cosecha del 2015, salvo honrosas excepciones (Marta Sanz, Martínez de Pisón...) <strong>ha sido mediocre</strong>.</p><p>Eso, en lo literario. En lo editorial, a falta de datos oficiales que resuman lo sucedido,<strong> nos tenemos que conformar con los ya publicados</strong> (el informe del <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2015/06/30/actualidad/1435650757_013490.html" target="_blank">Mercado Interior del Libro en España 2014</a>, presentado por la <a href="http://www.federacioneditores.org/" target="_blank">Federación de Gremios de Editores de España</a>, espejo de la debacle vivida desde 2010) y con las percepciones de quienes el sector habitan ("Para salir del pozo hay que dejar de cavar y eso es lo que parece que hemos hecho en 2014", dijo en la presentación Daniel Fernández, presidente de la FGEE).</p><p>Insisto, los datos de 2015 nos darán cuando se publiquen la medida de ese cambio de tendencia. Pero de momento hay un pálpito: que <strong>2016 va a ser mejor</strong>. Y la razón de ese optimismo (moderado: años de crisis han escaldado a más de uno) es la nómina de autores (grandes y superventas, o grandes superventas) que tienen novela a punto:<a href="http://www.lavanguardia.com/vida/20151229/301092939253/v-llosa-banville-camilleri-cercas-semprun-y-chirbes-en-novedades-de-2016.html" target="_blank"> estamos a la espera</a> de lo último de Vargas Llosa, John Banville, Andrea Camilleri, Jonas Jonasson, Claudio Magris, Amélie Nothomb, Colm Tóibín, Patricia Cornwell, Mary Higgins Clark, Donna Leon, Jo Nesbo, Anne Holt, Javier Cercas o Julia Navarro. Un dream-team: las librerías tendrían que estar contentas. </p><p><strong>Los puntos de venta</strong></p><p>Los próximos días 14 y 15 de enero se celebrará en Valencia el <a href="http://simposilecturavalencia.com/" target="_blank">II Simposi</a> sobre la lectura, el libro, las bibliotecas y la escuela. Uno de los participantes será Txetxu Barandiarán, consultor del libro y las industrias culturales, quien recientemente comentó en su blog que ha sido<a href="https://cambiandodetercio.wordpress.com/2015/12/29/ii-simposi-sobre-la-lectura-el-llibre-les-biblioteques-i-lescola-14-y-15-de-enero-en-valencia/" target="_blank"> invitado a plantear 10 acciones concretas sobre las librerías como agentes culturales</a>. Obviamente no reveló el detalle de sus propuestas, pero sí<strong> lanzó una serie de preguntas</strong> para las que buscará respuesta y cuya mera formulación nos permite atisbar los retos a los que las librerías se enfrentan:</p><p>¿Son las librerías imprescindibles en un Plan de lectura? ¿De qué hablamos cuando hablamos de lectura y de qué hablamos cuando hablamos de librería? ¿Son todas las librerías agentes culturales? ¿Ser agente cultural es ser agente lector? ¿Cuáles son las variables intervinientes para poder desempeñar ese papel de agente cultural y/o lector? ¿Cuáles son los criterios de sostenibilidad que permitirán desarrollar ese papel? Si el propio concepto de lectura, sus mediaciones y los soportes están en un aparente movimiento permanente ¿cuál debe ser la posición de la librería para situarse ante una realidad líquida? ¿En dónde deben fijar las librerías su atención y su interlocución? </p><p>Las librerías, no lo olvidemos,<a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/04/actualidad/1425453103_819705.html" target="_blank"> han sufrido como pocas tiendas a pie de calle los efectos de la crisis</a> (que en su caso ha sido doble: económica y de paradigma), si bien es cierto que en medio de la tormenta <strong>hay quien ha sabido encontrar una oportunidad</strong> (como en su día contamos<a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/02/28/las_librerias_estan_vuelta_29089_1026.html" target="_blank"> aquí</a> y <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/11/28/luego_dicen_que_los_libros_son_caros_41461_1026.html" target="_blank">aquí</a>). </p><p>Las editoriales</p><p>En los últimos años, y a pesar de las dificultades, las editoriales españolas han dado muestras de una extraordinaria vitalidad. De la eclosión y consolidación de las llamadas <strong>“independientes”</strong> (literarias, de ensayo, comprometidas…) hemos dado fe en estas páginas. </p><p>En otra liga juega el único gran grupo español, <strong>Planeta</strong>, que en el último <a href="http://www.publishersweekly.com/pw/by-topic/international/international-book-news/article/67224-the-world-s-57-largest-book-publishers-2015.html" target="_blank">ranking mundial de Publisher’s Weekly</a>, publicado en junio, ocupó el puesto 11 por volumen de ingresos, un retroceso de 3 plazas respecto al año anterior. “Las previsiones son que el grupo empiece 2016 con otro descenso”, <a href="https://scriptaverba.wordpress.com/2015/12/23/barcelona-ciudad-de-la-literatura-otro-mamotreto-innecesario/" target="_blank">predijo Bernat Ruiz Domènech</a>, que se define como observador activo de la industria editorial. “No es que Planeta crezca más lentamente que el resto, es que experimenta un descenso neto y sostenido en su cifra de ventas.”</p><p>Y eso no es lo más preocupante. Lo más preocupante es que Planeta “no aparece (casi) nunca en las noticias de tecnología de <em>Publisher’s Weekly</em> ni de otras publicaciones relevantes, como <em>Publishing Perspectives</em>, <em>Digital Book World</em>, entre muchas otras, a diferencia de las habituales Big Five, muy asiduas, o de Scholastic, HarperCollins o Simon&Schuster, más pequeñas pero mucho más innovadoras. La gran edición española, salvo honrosas excepciones,<strong> lleva la boina calada hasta las orejas</strong>”.</p><p>La pregunta es si y cuándo piensa quitársela... </p><p>En todas partes cuecen habas</p><p>A principios de diciembre, <strong>Michael Pietsch</strong>, máximo responsable de Hachette, <a href="http://www.wsj.com/articles/hachette-ceo-michael-pietsch-on-the-future-of-publishing-1448987062" target="_blank">publicó un artículo</a> en el que, para hablar del futuro de la edición, empieza echando la vista atrás: “He estado oyendo hablar de la desaparición de la edición de libros desde el día que entré en una editorial, en 1978”, escribe, y recupera la versión más reciente de esa profecía: “una revolución digital hará que los libros electrónicos sustituyan a los impresos, los autores elegirán abrumadoramente la auto-publicación y editores seguirán a los carreteros hacia el olvido”.</p><p>Señala después Pietsch que, tras varios años de rápido crecimiento, las ventas de ebooks han llegado a suponer alrededor de una cuarta parte de los ingresos de los editores, pero que <strong>su progresión se ha detenido</strong>. Y que mientras tanto, los viejos libros de papel, cuyo elogio fúnebre tantos se apresuraron a pronunciar, se han defendido mucho mejor de lo esperado, han resistido, “ya que, como formato, son simplemente difíciles de mejorar”. </p><p>¿Y la <strong>autopublicación</strong>?, se preguntaba. “Ha crecido enormemente como opción para los escritores que quieren llegar directamente a los lectores. Pero a los escritores les gusta ser pagados por su trabajo por adelantado.”</p><p><a href="https://killzoneblog.com/2015/12/once-again-the-future-of-publishing.html" target="_blank"> Hay quien pone pegas a su análisis</a>, por ejemplo, en lo relativo a lo que los ingresos de libros electrónicos suponen para los principales editores  (afirmación basada en un <a href="http://fortune.com/2015/09/24/ebook-sales/" target="_blank">dato que induce a error</a>) y en lo referente a la relación entre autopublicación y cobro (las grandes editoriales tampoco han sido especialmente generosas con los escritores, hasta el punto de que en Estados Unidos el Authors Guild ha<a href="https://www.authorsguild.org/where-we-stand/fair-contracts/" target="_blank"> puesto en marcha una iniciativa</a> que busca condiciones contractuales más equitativas). </p><p>Pero su reflexión nos obliga a pensar en el futuro de <strong>dos tendencias</strong> que, en los últimos tiempos, parecían imparables: la publicación electrónica y la <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2013/07/19/el_boom_los_escritores_juan_palomo_6098_1026.html" target="_blank">publicación Juan Palomo</a>.</p><p>Primer "a propósito del e-book"</p><p>En agosto, el<em> Wall Street Journal</em> publicó un artículo titulado <a href="http://www.wsj.com/articles/the-rise-of-phone-reading-1439398395" target="_blank">“The Rise of Phone Reading”</a>, en el que a partir de un estudio de Nielsen según la cual un número creciente de personas lee en sus teléfonos móviles, se hablaba del futuro de este formato y se daban pistas sobre cómo los editores se replantean sus libros pensando en las pantallas pequeñas, más pequeñas que las de las tabletas o los libros electrónicos. Y una se pregunta si el ebook no será a la industria editorial lo que el CD fue a la de la música:<strong> una etapa pronto superada</strong>.</p><p>Segundo "a propósito del e-book"</p><p>A mediados de 2014, la plataforma <a href="http://www.tomkabinet.nl/" target="_blank">Tom Kabinet</a> hizo su presentación en sociedad en Holanda con una propuesta incómoda: <strong>revender libros electrónicos</strong>. Ni que decir tiene que para la industria editorial no fue una buena noticia.</p><p>Les ahorro el relato pormenorizado de esta peripecia, que pueden encontrar <a href="https://www.actualitte.com/article/lecture-numerique/revente-d-ebooks-legale-ou-non-reponse-le-27-avril-2016/62752" target="_blank">aquí</a>, pero sí les digo que la batalla llegó a los tribunales ordinarios y que fue luego derivada hasta el de La Haya, sobre el que finalmente recae la responsabilidad de determinar la legalidad de la acción. Su fallo será dado a conocer el 27 de abril, y quizá cambie la manera en la que todos utilizamos los ebooks. </p><p>Lectores que escuchan</p><p>Hay mercados en los que los <strong>audiolibros digitales </strong>protagonizan la historia de un éxito, el mayor crecimiento de la industria editorial: en Estados unidos, según la Asociación de Editores, en 2014, un 27% más, tantos que en algunos casos (no como norma general) la versión audio se vende mejor que la impresa, sobre todo cuando el narrador es un famoso (Jake Gyllenhaal leyendo <em>The Great Gatsby</em> o Tim Robbins haciendo lo propio con <em>Fahrenheit 451</em>, como explica este artículo de <a href="http://www.marketwatch.com/story/why-some-audiobooks-sell-four-times-as-well-as-their-print-versions-2015-12-08" target="_blank"><em>MarketWatch</em></a>). </p><p>No ocurre igual en España donde, como ya explicamos <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/10/31/quiero_escuchar_libros_puedo_40144_1026.html" target="_blank">aquí</a>, los audiolibros<strong> cosechan unos mediocres resultados</strong> debido a la dificultad para adquirir los derechos, la nula rentabilidad del formato y el hecho de que no estamos acostumbrados a escuchar literatura. Pero quizá las cosas cambien… quizá.</p><p>¿Y entonces?</p><p>Michael Pietsch terminaba el artículo al que hice mención más arriba con estas palabras: “Y dentro de 50 años, una joven que estará empezando a trabajar en una empresa editorial, inspirada por <em>Ana Karenina</em> (tanto la versión en cómic que leyó en su reloj como la edición de bolsillo que leyó en la universidad), leerá un artículo prediciendo que al negocio<strong> no le queda mucho tiempo</strong>…”.</p><p>Manera de decir que este enfermo tiene una<strong> mala salud de hierro</strong>. Y que el formato importa menos que la literatura, sea cual sea el soporte en el que la leamos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jan 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Eva Orúe]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La que se avecina…]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Editoriales de libros,Libros,Libros más vendidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Elena?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/elena_1_1119429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Un hombre trajeado, con corbata y cara de buen padre, intenta convencer a una pandilla de adolescentes de que no arranquen las bicis de los postes municipales. <strong>“Estas bicis las pagamos todos. ¿Por qué no os abonáis al servicio, que no es caro?”</strong></p><p>–Porque podemos pillarlas sin pagar. ¡Porque podeeemooos…!</p><p>Y ese <strong>“podeeemooos”</strong> se cuelga, haciendo eco, en esta elegante avenida mientras los adolescentes se despeñan por la cuesta, dos en cada bici, uno sentado, otro de pie. Es una calle rodeada de colegios y cada esquina hay una bici municipal abandonada (una bici y una pareja de <em>teckels</em>. No me preguntéis por qué: es el barrio de los <em>teckels </em>en pareja).</p><p>Observo al señor conmovida, admirada, por su paciencia, su educación y <strong>su defensa del bien común</strong>, y él me devuelve la mirada sin sonreír.</p><p>–Tú eres <strong>L</strong><strong>a novia de papá</strong>.</p><p>Lo dice sin preguntar. Lo dice constatándolo, como si yo lo dudara (que a veces lo dudo). Y por eso busco la cara y el nombre del tipo en todos mis archivos, pero no consigo reconocerlo.</p><p>–Sí –contesto tímida, como pillada en falta–.</p><p>–Yo no te leo, pero tú pareces leerlo todo.</p><p>–No todo –niego en un tono aún más apagado–.</p><p>(Me esfuerzo mucho en <strong>no dejar pistas</strong> y que no me reconozcan por la calle: vendo pocos libros y tengo una foto borrosa en twitter, pero a veces me encuentran. Suele ser algún lector generoso, encariñado con alguna de mis estupideces. Éste no: este señor es puro rigor administrativo).</p><p>–¿Has leído a Elena Ferrante?</p><p>La pregunta la hace<strong> gritando</strong>, en ese tono incisivo que enseñan en algunas escuelas de negocios, y yo le contesto en una voz ya casi inaudible:</p><p>–No, no la he leído. </p><p>–(…)</p><p>–No me he atrevido.</p><p>El señor ya no me escucha y no puedo justificarme: ante la expresión <strong>“fenómeno editorial”</strong>, se despierta todo mi escepticismo.</p><p>***</p><p>Avergonzada, compro el primer libro de la tetralogía <em>Dos amigas</em>. <em>La amiga estupenda</em>. Y  leo a Elena Ferrante mientras roncho <strong>qué demonios significa “fenómeno editorial”</strong>. ¿Ventas? ¿Cuántas? ¿O tiene que ver con que ningún medio de comunicación ha hablado jamás en persona con la autora (o autor) que firma estos libros?</p><p>(Como Salinger, pero a lo bestia. Sólo que Salinger escribió una obra de arte y luego se escondió. No escribió desde el anonimato “un fenómeno editorial”). </p><p>Sigo leyendo. Elena Ferrante tiene grandes virtudes, pero la leo y crece mi desconfianza hacia los “fenómenos editoriales”; <strong>petardos que disparan los periodistas inspirados </strong>y que se rematan con una faja que cita al <em>New York Times </em>y un puesto especial en la mesa de novedades.</p><p>***</p><p>Acabo el libro y salgo de casa corriendo porque llego tarde al teatro.</p><p>El señor de la corbata está otra vez junto al poste de las bicis. Le pido ayuda para desanclar la mía (con abono) y él me aparta: <strong>“No tengo tiempo, pero ojo que hay contaminación”</strong>. Intento que se apiade de mí:</p><p>–Por favor… Que ya he leído a Elena Ferrante.</p><p>–<strong>¿Y a mí qué me cuentas? </strong></p><p>El tipo se quita la cara de buena persona y arranca su bici dejando detrás la estela de su maldición:</p><p>–Nunca serás como ella.</p><p>No me inmuto y echo a andar hacia el metro hablando sola: “También he leído <em>La pista de hielo</em>, de Roberto Bolaño, porque me gusta leer libros menores de grandes genios. <strong>Y me ha quitado la angustia</strong>”.</p><p>El señor no me contesta, claro. Ni siquiera está. Aún así, lo siguiente lo confieso en voz muy baja porque algunos culturetas aún no han desintegrado sus prejuicios hacia las series: <strong>“Y, aunque no me lo hayas preguntado, estoy irremediablemente enganchada a The affair, pero sólo me gustan dos de los cuatro puntos de vista”</strong><em>The affair</em>.</p><p>Me sueno a mí misma como una loca pedante, así que apago el cerebro hasta que, tres horas después, un alma caritativa de “Los Asturianos” me da alimentos sin gluten. Mis amigos hablan alto pero no de Elena Ferrante: <strong>están fascinados por Transparent</strong><em>Transparent</em>, una serie imprescindible, honesta y radicalmente libre. Vamos desgranando escenas y diálogos, como si estuviéramos reviviendo nuestras propias batallitas. Nos reímos fuerte. Pienso: “Si mañana veo al señor de las bicis, le diré que…”. No. La verdad es que no. <strong>Si mañana veo al señor de las bicis no le diré nada</strong>.</p><p>Esta noche va a acabar mañana.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[dadaf26c-64d8-441b-9540-8759b4429401]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Nov 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[¿Elena?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Editoriales de libros,Libros,Libros más vendidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Matilde Asensi o el orgullo de tener millones de lectores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/matilde-asensi-orgullo-millones-lectores_1_1117867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3e3f30da-bfb0-44d7-a9bd-78ef979cbeed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Matilde Asensi o el orgullo de tener millones de lectores"></p><p><strong>Matilde Asensi no puede ocultar, ni tiene ninguna intención de hacerlo, que ha sido cocinera antes que abadesa. </strong>O dicho de otro modo, una <strong>periodista todoterreno de provincias </strong>antes de convertirse en una autora de éxito tras escribir novelas que han vendido millones de ejemplares en todo el mundo. Su oficio de periodista, que ella reivindica, le ha servido tanto para contar con <strong>un estilo ágil en el ejercicio de la literatura </strong>como para charlar con colegas de profesión durante la promoción de<strong> El regreso del Catón (Planeta).</strong><em>El regreso del Catón</em> “Estas entrevistas de promoción son una paliza, pero representan un peaje necesario para acompañar la publicación de un libro. Y más en tiempos de crisis. Además yo me pongo en el lugar de los periodistas y trato de ser lo más amable posible”.</p><p>Nacida en Alicante en 1962 en una familia de clase media, la hoy<strong> rica y famosa autora sabe de los esfuerzos de sus padres para que pudiera estudiar Periodismo en la Universidad de Barcelona</strong> allá por los años ochenta. Después de unos años de dedicación a la radio en las delegaciones de la SER y de Radio Nacional en Alicante,<strong> Matilde Asensi dio un giro arriesgado en su vida.</strong> Cansada de las interminables jornadas como periodista y hastiada de la corrupción que ya asomaba en la política y en la sociedad, aprobó una oposición como administrativa en el Servei Valencià de Salut (SVS). El salto apuntaba a un doble objetivo: contar con más tiempo libre para escribir y<strong> alejarse de un ambiente periodístico cada día más enrarecido. </strong>“Me encantaba ser periodista”, recuerda Asensi, “pero en aquel momento, con 29 o 30 años pensé que era ahora o nunca. <strong>Necesitaba probarme a mí misma y comprobar si era buena como escritora”. Autora de 'long-seller'</strong></p><p><strong>Autora de 'long-seller'</strong></p><p>La confirmación la tuvo apenas unos años después cuando ya obtuvo una acogida muy notable con su primera novela (<em>El salón de ámbar</em>) y la consagración definitiva llegó un poco más tarde con el éxito de <strong>Iacobus</strong>, en el año 2000 y, sobre todo, con <strong>El último Catón, en 2001. De aquel libro ha vendido seis millones de ejemplares y ha sido traducido a 15 idiomas.</strong><em>El último Catón</em> Desde entonces vive profesionalmente de la literatura. Una hábil combinación de aventuras, intriga, historias exóticas y misterios religiosos se halla en la base del triunfo de Matilde Asensi que está <strong>muy lejos de pedir disculpas por ser una best-seller o como matiza la autora una long-seller </strong><em> best-seller</em><em>long-seller </em>(autores de libros vendidos durante mucho tiempo)<strong>.</strong> “Resulta curioso”, señala la novelista, “que <strong>todos los autores de best-sellers en España procedemos del campo del periodismo.</strong> Es el caso de <strong>Arturo Pérez Reverte, de Julia Navarro, de Javier Sierra </strong>o de mí misma. <strong>Hemos sido capaces de romper el poder de los  mandarines de la literatura</strong>, de esos gurús de los suplementos de los grandes medios, gracias a multitudes de lectores que nos han seguido y nos siguen.<strong>Nuestra fuerza radica en nuestros lectores,</strong> en el boca a oreja. Esa fuerza nos ha permitido no hundirnos, a pesar de los bofetones y de los golpes de esos mandarines”.</p><p>Una y otra vez insiste Matilde Asensi en la <strong>defensa de los géneros en la literatura, </strong>un argumento que le sirve para reivindicar esas novelas de aventuras para un público masivo<strong> </strong>que cabalgan desde Canadá a Mongolia pasando por la ruta de la seda, Estambul o los lugares sagrados de Tierra Santa, como es el caso de <em>El regreso del Catón</em>. “Desgraciadamente”, apunta, “no hemos tenido en España una literatura de géneros, salvo la excepción de una novela policiaca culta por la presencia de una figura como <strong>Manuel Vázquez Montalbán</strong>. Esos escritores como <strong>Arthur Conan Doyle o Julio Verne</strong>, grandes autores de género, no se han dado entre nosotros. En una palabra, la literatura de géneros ha tenido aquí mala prensa”.</p><p>Cuando se le pregunta a Matilde Asensi por un autor o <strong>un libro que la hayan marcado </strong>como escritora, no duda ni un segundo en contestar:<strong> El nombre de la rosa y Umberto Eco.</strong><em>El nombre de la rosa</em> “Recuerdo como si fuera hoy que devoré esa novela en un fin de semana en el Colegio Mayor donde me alojaba en Barcelona. Años después, tuve una de las mayores satisfacciones cuando <strong>en mi editorial italiana me comentaron que Eco me había leído y que mis novelas le gustaban. </strong>Estuve emocionada de verdad.<strong> </strong>Nunca fui muy mitómana, pero para mí Eco representa un punto y aparte”.</p><p><strong>Tres años de trabajo</strong></p><p>Matilde Asensi tiene una conversación desenvuelta y fluida, una charla aliñada de ejemplos para ilustrar lo que dice y una actitud campechana que revela seguridad en sí misma. <strong>Sociable como buena mediterránea, pero alejada del faranduleo de la literatura, vive en Alicante y es feliz en su despacho y en su biblioteca.</strong> Como no podía ser de otro modo, está muy  contenta porque su nueva novela se ha aupado al primer puesto en la lista de libros más vendidos en apenas 24 horas y aclara que, <strong>durante los últimos años, sus lectores le han pedido </strong><strong>El regreso del Catón.</strong> Activa en las redes sociales, entusiasta de las posibilidades que brinda Internet, ávida lectora tanto en papel como en soportes digitales,<strong> Matilde Asensi dedica una atención especial a la documentación antes de escribir sus novelas. </strong>“En <em>El regreso del Catón</em>”, explica, “he invertido dos años en documentarme y un año, más o menos, en escribir esta novela de 600 páginas”. Disfruta rastreando libros, historias y datos para sus novelas en una tarea que asume sola, salvo el apoyo logístico de la editorial Planeta a la hora de localizar algunas obras difíciles de encontrar. Es más, Matilde Asensi ha reforzado su aprendizaje de inglés para leer libros que necesita para su trabajo de creación<strong> </strong>y que no están traducidos al castellano.</p><p><strong>Se declara una fan absoluta de varias series de televisión norteamericanas</strong> (<em>Juego de tronos, House of cards, The Newsroom…</em>) y admite que algunas series españolas también la han atrapado como la histórica <em>Isabel</em>. <strong>“No cabe duda”, afirma, “de que la sociedad española padece un déficit de conocimiento de su propia Historia. </strong>Esta carencia explicaría el éxito de algunas series o un cierto auge de las biografías y memorias<strong>”.</strong> No le asusta en absoluto el mundo que dibuja Internet (“el mundo ha cambiado y hay que adaptarse”) y <strong>se muestra confiada en que nada nuevo mata lo antiguo. “Ni el cine acabó con el teatro, ni la televisión con la radio. </strong>Hay que hacer hueco para más soportes, buscar los nichos y celebrar que la creatividad está más extendida que nunca. Pero todo convive al final. Lo importante radica en que la gente siempre queremos que nos cuenten historias, bien sea alrededor del fuego en una cueva o en un vídeo colgado en <em>YouTube</em>”.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Matilde Asensi o el orgullo de tener millones de lectores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Libros más vendidos,Literatura española,Novela,Series televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feria del Libro: éxito de los columnistas de infoLibre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/feria-libro-exito-columnistas-infolibre_1_1113905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a0526136-b549-40c5-a3de-cc744509f5fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feria del Libro: éxito de los columnistas de infoLibre"></p><p>La <a href="http://www.ferialibromadrid.com/" target="_blank">Feria del Libro</a> de Madrid, que se celebra cada año en el Parque del Retiro, vivió durante todo el fin de semana un lleno absoluto. El buen tiempo animó a miles de personas a salir de casa para recorrer las<strong> 368 casetas instaladas</strong> a lo largo de todo el Paseo de los Coches buscando un título y, si es posible, que sus autores favoritos les firmasen alguno de sus nuevos libros.</p><p>Si durante el sábado pudieron verse largas colas frente a los puestos en los que se encontraban desde políticos como<strong> Albert Rivera </strong>hasta cocineros como <strong>Jordi Cruz</strong>, pasando por personajes televisivos como de<strong> Risto Mejide</strong>, el domingo el éxito quedó en manos de la exjueza y virtual alcaldesa de Madrid, <strong>Manuela Carmena</strong>, con su libro <em>Por qué las cosas pueden ser diferentes;</em> del escritor <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/03/14/arturo_perez_reverte_quot_nada_sirven_las_urnas_que_mete_papeleta_analfabeto_quot_29701_1026.html" target="_blank"><strong>Arturo Pérez Reverte</strong></a><strong>,</strong> que promociona <em>Hombres buenos;</em>y del polifacético <a href="http://www.infolibre.es/tags/autores/el_gran_wyoming.html" target="_blank">El Gran Wyoming</a>, columnista de infoLibre, que estuvo firmando varios de sus libros, entre ellos su última obra, <em><strong>No estamos locos</strong></em>.</p><p>El poeta Luis García Montero firmando ejemplares del volumen que reúne su <em>Poesía Completa (1980-2015)</em> | EFE</p><p>Frente a las interminables esperas en las casetas más mediáticas, otros autores literarios disfrutaron de una firma de libros no por más serena menos intensa. Este fue el caso del poeta y colaborador de este diario<strong>Luis García Montero </strong><a href="http://www.infolibre.es/tags/autores/luis_garcia_montero.html" target="_blank"><strong>Luis García Montero</strong></a>que, tras su paso por la primera línea política como candidato de IU a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, este domingo se entregó de lleno a su vocación firmando ejemplares del volumen que reúne su <strong>Poesía Completa (1980-2015).</strong><em>Poesía Completa (1980-2015)</em></p><p>El periodista<strong> Juan Ramón Lucas</strong><a href="http://www.infolibre.es/tags/autores/juan_ramon_lucas.html" target="_blank">Juan Ramón Lucas</a>también disfrutó del momento de las dedicatorias en la caseta número 318. Un gran número de lectores se acercaron a que el colaborador de <strong>info</strong><strong>Libre</strong> les firmase su último libro,<strong> Hablemos sobre felicidad</strong><em>Hablemos sobre felicidad</em>, un diálogo con Sandra Ibarra –activista desde hace 20 años en la lucha contra el cáncer y presidenta de la fundación que lleva su nombre– y Javier Fernández Aguado –un referente en el mundo del <em>management</em>–.</p><p>El periodista Juan Ramón Lucas firmando ejemplares de su libro <em>Hablemos sobre felicidad</em> | EFE</p><p>La jornada dominical iba a quedar clausurada a las 20.00 horas en el Pabellón de Actos del Parque del Retiro de Madrid con un <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/05/30/homenaje_editor_chus_visor_feria_del_libro_madrid_33383_1026.html" target="_blank">homenaje</a> al editor de poesía <strong>Chus Visor</strong> con la presentación de <a href="http://www.visor-libros.com/tienda/novedades/ojo-a-visor.html" target="_blank"><em>Ojo a Visor</em></a>, un libro coordinado por Irene García Chacón y que recoge 75 colaboraciones, en prosa y verso, de escritores, críticos, historiadores de la literatura y periodistas. </p><p>En el acto iban a estar presentes <strong>autores</strong> como Luis Alberto de Cuenca, Antonio Lucas, Almudena Grandes, Benjamín Prado, Juan Cruz, Luis García Montero o Raquel Lanseros, entre otros.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2015 14:31:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infolibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Feria del Libro: éxito de los columnistas de infoLibre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gran Wyoming,Libros,Libros más vendidos,Literatura,Luis García Montero,Cultura,Poesía,Feria del libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La soledad sonora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/soledad-sonora_1_1113894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/50592243-6b4b-4aff-97e5-13d44994fb4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La soledad sonora"></p><p>Está la <a href="http://www.ferialibromadrid.com/" target="_blank">Feria del Libro de Madrid</a> a un año de celebrar sus bodas de brillantes, y quizá porque a una señora     de 74 primaveras no se le pueden dar disgustos, <strong>el optimismo se ha autoinvitado al Paseo de Coches del Parque del Retiro</strong>.</p><p>Un<strong> optimismo prudente</strong>, un optimismo matizado, un optimismo comparativo. "Si nos va algo mejor que el año pasado...", nos dice uno; "Si consigo remontar las     ventas...", apunta otro; "Yo he hecho hoy menos caja que el primer viernes del 2014, pero no desespero", suspira un tercero.</p><p>Hay que admitir que en este sector, ciertamente muy castigado por la crisis (abundemos en el tópico: libreros, editores y distribuidores han librado la     batalla económica al tiempo que afrontaban el cambio de paradigma y combatían a los piratas), <strong>los quejicas abundan</strong>. Son aquellos apegados a las viejas     formas de hacer las cosas, nostálgicos de un tiempo no tan lejano en el que los libreros podían esperar a los clientes sentados tras la caja registradora,     el maná de las subvenciones podía dar la vuelta a una cuenta de resultados, los que los ciudadanos casi no tenían más vías de escape y ocio que emprender     la aventura de un libro...</p><p>Sin embargo, no hay que dejarse engañar por esos mustios cantos de sirena, una parte relevante del sector ha decidido abandonar el muermo y adaptarse a la     nueva realidad: hay escritores que han tomado las riendas de su destino, libreros que salen a agarrar a los clientes por las solapas, o les seducen con un     café, editores que buscan fórmulas, iluminan textos, descubren talentos. Son gentes castigadas (¿qué españolito no lo está?)<strong> pero no resignadas</strong>.</p><p>Y en este ambiente estábamos, con los 471 libreros, editores y distribuidores en sus 368 casetas, cuando la reina emérita doña Sofía, escoltada por la     alcaldesa saliente Ana Botella, cortó este viernes por la mañana la imaginaria cinta inaugural de un evento durante el cual algunos <strong>ingresan hasta el 20%     de su facturación anual</strong>.</p><p><strong>El precedente de Sant Jordi</strong></p><p>Cuentan las crónicas que una de las razones para el optimismo el     <a href="http://www.rtve.es/noticias/20150423/duenas-trueba-xavier-bosch-silvia-soler-mas-vendidos-sant-jordi/1134941.shtml" target="_blank"> incremento de ventas en San Jordi     </a> .</p><p>Según los datos facilitados en su momento por el <a href="http://www.gremidellibreters.cat/" target="_blank">Gremi de Llibreters de Catalunya</a>, el Día del Libro se     cerró en Cataluña con una facturación de <strong>20.350.000 euros</strong> y 1.530.000 ejemplares vendidos, un aumento de un 6 % y un 4 %, respectivamente, en comparación con     el año anterior.</p><p>Bien es cierto que algunos observadores pusieron en duda esas cifras. En <em>El Periódico,</em> <a href="http://www.gremidellibreters.cat/index.php/noticies/noticies-del-gremi/1016-el-gremi-de-llibreters-es-congratula-de-l-exit-de-sant-jordi-que-ha-tancat-amb-un-increment-d-un-6-de-la-facturacio" target="_blank"> Ernest Alós llamó nuestra atención     </a> sobre el hecho, en absoluto baladí, de que <strong>esos datos se obtienen mediante una herramienta</strong> llamada <a href="http://www.gremidellibreters.cat/index.php/serveis-del-gremi/projectes/libridata" target="_blank">LibriData</a> (disponible en el resto del estado como    <a href="http://www.cegal.es/actividades/proyectos-tecnologicos/librired/" target="_blank">LibriRed</a>), que no contabiliza lo vendido en El Corte Inglés, FNAC y Casa del     Libro.<em> </em>Ahí es nada.</p><p>Para tener una fotografía más precisa, ese mismo medio     <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/libro-catalan-pincho-sant-jordi-4156343" target="_blank"> publicó los resultados de la empresa de medición GfK     </a> , que señalaron un incremento de la facturación aún mayor, del<strong> 7,8%</strong>.</p><p>En fin, si alguien está interesado en entender el porqué de las discrepancias, puede leer     <a href="https://scriptaverba.wordpress.com/2015/05/12/sant-jordi-datos-interpretaciones-y-realidades-entorno-al-libro/" target="_blank"> el análisis que hizo Bernat Ruiz Domènech     </a> <strong>.</strong> </p><p><strong>La cuestión de las cifras tampoco es completamente fiable en Madrid,</strong> entre otras cosas, porque<strong> </strong> los datos son recogidos uno o dos días antes del último día de Feria y dependen de la información que los propios feriantes aportan.</p><p>Hecha la salvedad, ¿qué se nos dice?</p><p>Pues que entre 2010 y 2012, la venta cayó más de 2 millones de euros. Que en 2013 hubo un esperanzador repunte (+9,3 %), que se mantuvo, <strong>si bien más     moderado (+5 %)</strong>, en 2014, año en el que la facturación ascendió a casi siete millones y medio de euros, es decir, 350.000 más que en 2013.</p><p><strong> </strong>Constatamos pues que, a pesar de las discrepancias en función de los métodos de medición empleados, el balance de esa jornada excepcional que es el 23         de abril en Cataluña<strong> fue positivo</strong>. Y proporcionó munición para quienes se concentran en El Retiro no un día, sino 17.          </p><p>Pero constatamos también la asombrosa distancia que se da entre una cifra de ventas y la otra, diferencia que hay que contextualizar. Según los datos         del Gremi, en Sant Jordi 2014 se recaudaron en toda Cataluña más de 19 millones de euros; según la organización de la Feria, la recaudación el año         pasado          en las casetas <strong>se quedó en los 7,5 millones</strong>, cantidad que obviamente no incluye lo que se vende en las librerías de la     capital, donde también se aplica el codiciado descuento del 10 %.</p><p>Sean cuales sean las cifras, los libreros insisten en la necesidad de <strong>analizarlas en un contexto de depresión de ventas</strong>. Su experiencia acumulada les dice     que cada vez son más los lectores que aguardan impacientes la llegada de las grandes citas para beneficiarse de las rebajas que traen aparejadas y comprar     de una tacada lo que antes adquirían a medida que lo iban leyendo.</p><p>Dicho de otro modo: las ventas del libro <strong>son cada vez más estacionales</strong>, y muchos de los que ahora compran no pisarán una librería hasta las fiestas     navideñas. Excepción hecha, por supuesto, de la visita obligada para comprar los libros de textos.</p><p>El gran ausente</p><p>Sí, un año más, y con algunas excepciones muy específicas, como determinadas actividades del Pabellón Samsung, empresa patrocinadora de la Feria, o la mesa     en la que Amazon, el coco de los libreros, explicará su servicio de autoedición KDP, <strong>la del libro electrónico seguirá siendo una ausencia clamorosa</strong>.</p><p>Es esta una polémica <em>viejuna</em> y que requiere alguna precisión. Ya en 2013, a raíz de una disputa desatada en los medios sociales, la organización     de la Feria aclaró que quedaban excluidas las <strong>editoriales y librerías que sólo vendían ebooks, aunque en </strong><em>ebooks</em>"la solicitud de     inscripción para expositores de <a href="https://twitter.com/hashtag/FLM13?src=hash" target="_blank">#FLM13</a> incluye un punto en el que indican si quieren vender en formato digital". "La Feria es para pasear y no para ficheros electrónicos", ha llegado a declarar <strong>Pilar Gallego</strong>, presidenta del    <a href="http://www.librerosmadrid.es/" target="_blank">Gremio de Libreros de Madrid</a>, que es el titular del evento.</p><p>Cuando se trata de libro electrónico, los libreros creen tener razones para poner pie en pared.</p><p><strong>Amazon es el epítome de todo lo malo que les ha sucedido</strong>, no sólo porque edita y vende <em>ebooks</em>, sino porque se ha convertido en la librería de referencia de     muchos que o bien no quieren salir de casa para comprar, o bien saben que en esa y en otras tiendas <em>online</em> similares pueden disfrutar de un descuento (el     5% que permite la Ley del Libro, más la gratuidad de los gastos de envío) que no obtienen en las librerías tradicionales.</p><p>Consideran que ese comportamiento es un ejemplo claro de <strong>competencia desleal</strong>, y así lo han denunciado.</p><p>En definitiva...</p><p>Volvemos al optimismo, que ha sido atizado desde la propia organización. "Después de años de decrecimiento, en este 2015 existen cifras esperanzadoras,     refrendadas por San Jordi, pero lo preocupante es el <strong>retroceso en la valoración social de la cultura y el libro</strong>", ha proclamado Pilar Gallego en los     prolegómenos de esta edición.</p><p>En cuanto al título de este artículo, <em><strong>La soledad sonora</strong></em>, viene a cuento de que nunca los convocados en torno a la lectura, una actividad en principio     solitaria, silenciosa, organizan tanto ruido como en estas fechas de firmas, actos, anuncios por megafonía, trajín de autores, frenesí de lectores.</p><p>Y lo he elegido porque, parafraseando al poeta, bien podemos decir que, a pesar de los pesares, <strong>la Feria recrea y enamora</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Eva Orúe]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La soledad sonora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros más vendidos,Madrid,Cultura,Feria del libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zapatero presentará ‘Los años felices’, la novela de Gonzalo López Alba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/zapatero-presentara-anos-felices-novela-gonzalo-lopez-alba_1_1113709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f68588e8-aaed-418f-8f80-d741697813a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zapatero presentará ‘Los años felices’, la novela de Gonzalo López Alba"></p><p>El expresidente del Gobierno<strong> José Luis Rodríguez Zapatero </strong>y el director editorial de infoLibre, Jesús Maraña, participan este jueves día 28 de mayo en la presentación de la novela <em>Los años felices </em>(Planeta), de<strong> Gonzalo López Alba</strong>. </p><p>El acto tendrá lugar en <strong>La Casa del Libro</strong>, en la calle Gran Vía 29, en Madrid, a partir de las 19.00 horas. El expresidente y el periodista protagonizarán un diálogo a modo de <strong>recorrido por los últimos 40 años</strong> de historia de España. Y todo ello a través del argumento de la novela de López Alba.</p><p>El autor acumula tres décadas de carrera profesional en las redacciones de medios como<em> Abc, Público </em>y<em> El Confidencial.</em> El protagonista de la que es su primera novela se dedica también a la misma profesión y, además, es de su generación. “<a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2014/11/26/gonzalo_lopez_alba_quot_espana_hace_falta_liderazgo_mas_fuerte_solo_politico_quot_24407_1026.html" target="_blank">Aunque no es una novela autobiográfica</a>, la narración sí es un juego de espejos”, dijo en una entrevista en <strong>info</strong><strong>Libre</strong>. La trama recorre los acontecimientos clave desde la Transición hasta el Gobierno de Rajoy, vividos a través de la mirada de sus personajes. “Es una invitación a <strong>un viaje por la memoria de los españoles </strong>de todas las generaciones vivas", explicó el novelista.</p><p>La asistencia al acto es abierta hasta completar el aforo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2015 11:39:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infolibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Zapatero presentará ‘Los años felices’, la novela de Gonzalo López Alba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Libros,Libros más vendidos,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terapias de letras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/terapias-letras_1_1113513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/be6a8b52-0edd-4d93-ad1b-c3086015609b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terapias de letras"></p><p>Ambas transcurren en la España del pasado, una la <strong>Valencia </strong>de finales del siglo XV y la otra, en la <strong>Barcelona </strong>de las postrimerías del XIX. Son igualmente <strong>novelas negras</strong>, historias de aventuras plagadas de intrigas y sobresaltos. Y las dos coinciden en tomar como trasfondo de sus tramas <strong>la medicina</strong>, esa que hoy volvemos a no dar por sentado y que, en aquellos tiempos aún se encontraba a años luz de lo que hoy todos conocemos. Son historias de galenos después (y por encima de) de Galeno que, por lo demás, también tienen en común una voluntad: la de entretener y, si el lector se deja, hacer aprender. Dos súperventas en potencia: <em>La llama de la sabiduría </em>y<em> El secreto de Vesalio.</em></p><p><strong>En un hospital valenciano</strong></p><p>En <a href="http://www.megustaleer.com/libros/la-llama-de-la-sabiduria/GR53123" target="_blank"><em>La llama de la sabiduría</em></a> (Grijalbo),<strong> Juan Francisco Ferrándiz</strong> ha echado la mirada atrás a su propia ciudad, la Valencia de 1486. Aunque en realidad, asegura, la inspiración para llegar a su historia le llegó “por causalidad”, y encima cuando estaba de visita en Madrid. “Vi la exposición <a href="http://www.museothyssen.org/microsites/exposiciones/2011/heroinas/" target="_blank"><em>Heroínas</em></a>, en el Thyssen, y me quedé fascinado”, recuerda. “Había diosas, santas, amazonas… todas mujeres con una historia detrás. Aquello me hizo empezar a buscar biografías, y de ahí pasé a la filosofía hasta hacer un descubrimiento revelador, que creo que es el mayor enigma de la sociedad occidental: si el aspecto femenino es tan importante, <strong>¿cómo hemos llegado a la pregunta absurda de si tienen alma las mujeres?”.</strong></p><p>Efectivamente, en la época que él describe, el debate de género se encontraba en aquella tesitura heredada de tiempos anteriores, incluida la sofisticada Antigüedad Clásica. “Sócrates se declaraba discípulo de una sacerdotisa y era admirador de Aspasia, que era una creadora de opinión. Sin embargo, a Platón por ejemplo aquello no le gustaba nada”. <strong>Putas, seres casi animales, entes diabólicos</strong>. Todo eso y más tenían que aguantar las mujeres medievales, un tiempo que precisamente marcó el comienzo del dilatado debate europeo que buscaba demostrar empíricamente la inferioridad femenina, llamado la <strong>Querella de las mujeres</strong>, y en el que participaron algunos de los personajes que pueblan la novela de Ferrándiz, como la religiosa sor <strong>Isabel de Villena</strong>, que planteó una magistral defensa de su sexo.</p><p>Resulta clave ese contexto para entender la trama del libro, que gira en torno a una chica, Irene, que quiere hacerse cargo del hospital de su recién fallecido padre, un edificio que realmente llegó a existir en el barrio del Carmen. “Ahora las calles están reformadas, pero pasear por allí sigue teniendo un encanto”, apunta el escritor, que es también abogado y autor del <em>bestseller </em><em>Las horas oscura</em><em>s</em>. Su protagonista, explica, se enfrenta en las páginas a una triple dificultad: La de <strong>“ser una mujer joven que quiere heredar el hospital con todo el mundo en contra;</strong> la de descubrir quién era su madre; y la de averiguar por qué han ocurrido unas muertes” que se empiezan a multiplicar en Valencia y que, aunque aparentan ser casuales, “puede que no lo sean”. </p><p>A la ficción de su <em>thriller</em>, se suman cantidades de datos verdaderos, desde la mayor parte de los personajes que desfilan por él —con la salvedad de los principales protagonistas— al<strong> funcionamiento de un hospital de la época y los usos de la medicina</strong>, con figuras como  Peregrina Navarro, “una de las pocas mujeres que poseían licencia real para ejercer la medicina en toda la Corona de Aragón”. Ungüentos hechos a base de jugo de cebolla para curar heridas o partos con cesárea hechos a escondidas por la prohibición de abrir el cuerpo bajo pena de una eternidad en el infierno aparecen detallados fruto de horas y horas de documentación, mucha procedente de tesis doctorales. </p><p><strong>Una Barcelona en claroscuro</strong></p><p>También valenciano, <strong>Jordi Llobregat</strong> se ha transportado a la Barcelona de 1888, un momento de luces y sombras para una ciudad que, justo entonces, colocaba su primer alumbrado público en las calles, restando peligrosidad a unas noches oscuras en muchos sentidos donde la vida valía lo que uno llevara puesto. En aquel año se celebraba la primera Exposición universal española, y en aquel año tuvo allí lugar el I Congreso Internacional de espiritismo. La <strong>fe y la ciencia</strong> se enfrentaban así en el mismo espacio en una época especialmente “importante para la medicina, con descubrimientos como los paliativos del dolor, la cirugía…”, como explica el autor, codirector del recién clausurado<a href="http://www.valencianegra.com/" target="_blank"> Festival Valencia Negra</a>, que firma con este <a href="http://vesaliussecret.com/?lang=es" target="_blank"><em>El secreto de Vesalio</em></a> (Destino) su primera novela, cuyos derechos de traducción han sido <strong>vendidos ya a 18 países, </strong>una "sorpresa y alegría" para el autor. </p><p>Investigando sobre estas cuestiones, “me encuentro con<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_Vesalio" target="_blank"> (Andrés) Vesalio</a>, que trabajaba para Felipe II (en el siglo XVI) y fue expulsado por el Santo Oficio del Tribunal de la Inquisición por diseccionar a un hombre vivo, por lo que le condenaron a morir en la hoguera”. <strong>Anatomista </strong>fundamental para el desarrollo de la medicina, Vesalio —quien recibió una conmutación real de su pena pero acabó muriendo “en extrañas circunstancias”— dejó publicada su obra en <strong>siete volúmenes</strong> bajo el título de <em>De humanis corpore fabrica</em> (<em>Sobre la estructura del cuerpo humano</em>). La posible existencia de un<strong> octavo tomo </strong>aprieta el nudo de la trama de la novela, que arranca con la desaparición (y posterior hallazgo macabro) de varias jóvenes al caer la noche.</p><p>Reducida al transcurso de unas pocas semanas, la historia se mueve por el impulso de <strong>Daniel Amat</strong>, un joven profesor de Oxford que regresa a su Barcelona natal cuando aparece un nuevo cadáver, esta vez no de una muchacha de baja alcurnia, sino de un importante médico que era también su padre. En paralelo a él investigan el caso un estudiante de medicina y discípulo del difunto, <strong>Pau Gilbert,</strong> y un avezado periodista barcelonés,<strong> Bernat Fleixa,</strong> cuyas andanzas ilustran también las maneras del oficio en el siglo XIX que, simplemente, era “otro periodismo”. “Fue un momento de esplendor” para la profesión, abunda el escritor. “En ese momento, los diarios y magazines eran el único medio de información. Por eso, aunque hoy en día el periodismo  está denostado, <strong>a mí me hacía gracia plasmar un periodismo apasionado, porque creo que es como sería entonces”. </strong></p><p>En aquel mismo 1888 en el que <strong>Jack el Destripador</strong> hacía de las suyas, Barcelona no le iba a Londres a la zaga en lo que a abundancia de truculentos sucesos se refiere. Entendida como un personaje más de la narración, la urbe que describe Llobregat daba entonces “sus primeros pasos hacia la modernización”, con las puertas cada vez más abiertas a Europa. “Me interesaba mostrar lugares de la ciudad que ya no existen, como por ejemplo el Sanatorio de Belén, que hoy es Cosmocaixa”, explica el escritor, que define aquella época como “fascinante” y plena de “contrastes”. “La gente debía de pensar que las máquinas de la Exposición Universal eran mágicas”, reflexiona. <strong>“Había una diferente comprensión de la realidad: era un momento de asombro que, en parte, es una pena que no mantengamos”. </strong></p><p>El escritor Jordi Llobregat.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Silvia Hernando]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Terapias de letras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Historia,Libros,Libros más vendidos,Literatura,Autores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro político, entre la propaganda y la autoayuda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libro-politico-propaganda-autoayuda_1_1113126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c1bdb7ba-5439-4401-a3cc-28768003f996_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El libro político, entre la propaganda y la autoayuda"></p><p>"Los libros políticos están de moda en estos días preelectorales. (...) La cercanía del sufragio provocó la proliferación de textos que intentan analizar el presente. 'Estar en medio de un conflicto indica que muchas personas, algunas con más capacidad que otras, quieran relatar lo que viven. A favor o en contra, cada uno con sus puntos de vista'."</p><p>El texto entrecomillado podría pasar como una reflexión escrita ayer, o anteayer, en cualquier medio español; sin embargo, el periodista que quiere saber y el editor que le cuenta, Daniel Fermín y Roger Michelena, charlaron en México y <a href="http://www.eluniversal.com/arte-y-entretenimiento/120917/los-libros-politicos-son-autoayuda" target="_blank">hace casi tres años</a>. No obstante, aquí les tienen, de flamante actualidad en este periodo de aceleración histórica. </p><p><strong>La acción y la memoria</strong></p><p>Tradicionalmente, los candidatos en las campañas electorales de Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia han considerado necesario <strong>definirse a través de un libro</strong>, porque incluso en tiempo de la Internet rampante, el editorial sigue siendo el medio que permite una explicación más prolija y sosegada. </p><p>España también ha tenido sus dosis de libros firmados por primeros espadas de la política, aunque las memorias <em>made in Spain </em>no nos han proporcionado grandes alegrías... ni revelado muchos secretos. </p><p>"Más allá de la controversia que provocan los expresidentes, y los políticos en general, cuando cogen la pluma, merece la pena profundizar en esos escritos para examinar cómo se ven y se inventan los personajes en la historia, y verificar, a través de las fuentes y pruebas que presentan, que lo que un personaje o un grupo dice no siempre es lo que hace —<a href="http://elpais.com/elpais/2012/12/08/opinion/1354995041_244230.html" target="_blank">escribió el historiador Julián Casanova</a>—. Y eso es especialmente cierto de los políticos, que escriben muy a menudo verdaderos panfletos históricos y libros de propaganda". </p><p>Pregunto a <strong>Max Lacruz</strong>, editor de Funambulista que acaba de poner en circulación unas <em>Memorias europeas</em> de Francisco Sosa Wagner cuyo subtítulo-gancho es <em>Mi traición a UPyD</em>, si él cree de verdad que la gente lee libros para saber más de los políticos y sus intenciones. "Tu 'de verdad' ya induce la respuesta: no, estos libros de Memorias, si son buenos,  son como mucho para entender por dentro cómo funciona la política, no para saber cómo son o qué quieren los políticos. Los otros, libros al uso de los políticos forman parte del marketing político, que suele ser una caca de la vaca considerable. Ahora bien el cotilleo es la principal actividad del ser humano. Es lo que define a la especie...". </p><p>Lo peculiar de los últimos años es que, sin duda por las circunstancias socioeconómicas en las que vienen desarrollándose nuestras asaeteadas vidas, las mesas de novedades sucumben al aluvión de libros que intentan resumirnos lo que pasa, darnos las herramientas para afrontar la situación, y presentarnos a los (ya no tan) nuevos actores de la escena política. Es por ello que Michelena asegura que "el libro político actual puede considerarse autoayuda".</p><p>En <strong>info</strong><strong>Libre </strong>hemos hablado ya <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2014/11/09/leyendo_problema_catalan_23706_1026.html" target="_blank">de cómo estamos leyendo el "problema catalán"</a> (español, dirán otros), de quienes han venido proporcionándonos<a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2014/12/14/municion_editorial_para_dia_dia_25257_1026.html" target="_blank"> munición editorial para el día a día</a>, de cómo ha pasado <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/04/25/podemos_fenomeno_politico_fenomeno_editorial_31906_1012.html" target="_blank">Podemos: de fenómeno político a fenómeno editorial... </a></p><p>No soy el tipo ominoso del anuncio de seguros de coche pero, por favor, permítanme que insista. </p><p>Ahora también hay en danza varios títulos sobre Ciudadanos, que responden sin duda a la ascensión fulgurante de la formación liderada por Albert Rivera en todo el territorio estatal. De hecho, él mismo firma un libro que parece más un programa electoral: <em>El cambio sensato. 100 preguntas, 100 respuestas</em>, que llegó a las librerías el pasado 14 de abril, un año después de su primera obra, titulada (no hay nada inocente) <em>Juntos podemos</em>.</p><p><strong>¿Oportunismo?</strong></p><p>José Lázaro, editor de <a href="http://www.triacastela.com/listaproductos.asp?r=i1" target="_blank">Triacastela </a>que acaba de recuperar y actualizar tres libros sobre el partido naranja no lo acaba de ver. "Recuperar estos libros es un intento oportuno de combatir los tópicos indocumentados que circulan sobre C's mediante un riguroso método lógico y genealógico. Es decir: estos libros aportan una gran cantidad de datos y documentos que permiten, primero, comprender realmente —y de forma detallada— lo que es en el fondo el proyecto Ciudadanos (aspecto lógico) y, segundo, comprender cómo nació, con que intenciones se planteó, cómo se puso en marcha y cómo ha evolucionado desde entonces esta iniciativa de un partido que quiere ser diferente a los demás (aspecto genealógico)."</p><p>"Sin duda que en cierto sentido lo es", admite <a href="https://twitter.com/jfalbertos" target="_blank">José Fernández-Albertos</a>, doctor en ciencias políticas por la Universidad de Harvard, investigador permanente en el Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC y autor del (pen)último libros sobre la formación de los círculos, <em>Los votantes de Podemos </em>(Libros de la Catarata). "Sin un cierto interés en la opinión pública por entender los procesos de cambio político que estamos observando, seguramente no me hubiese disciplinado tanto para escribirlo. No me parece mal escribir sobre cosas sobre las que hay interés. El problema es escribir por lo que hay interés sin tener nada que decir (esto no lo digo por ningún libro en concreto, que quede claro :))".</p><p><strong>Max Lacruz</strong>, por su parte, no se anda con rodeos: "¿Ejercicio de oportunismo? Sin duda alguna. Qué otra cosa hace un editor sino ser oportunista, que es la manera fea de llamar a estar pegado a la realidad, a 'los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa', que diría Mairena."</p><p><strong>Nada nuevo bajo el sol </strong></p><p>"Nuestros libros políticos suelen ser, de un tiempo a esta parte, biografías electoralistas o compilaciones de discursos vacuos", <a href="http://diario.latercera.com/2013/02/02/01/contenido/reportajes/25-128995-9-nostalgia-de-libros-politicos.shtml" target="_blank">lamentó Álvaro Vargas Llosa</a>, al tiempo que recordaba que "la política y las ideas, expuestas en libros influyentes, a veces deslumbrantes y a veces atroces, a veces refinados y a veces tribales en su apelación al instinto más primario, han ido casi siempre juntas."</p><p>En apoyo de su tesis, recordaba los dos ejemplos probablemente más obvios y extremos: en una esquina del ring, <em>El manifiesto del Partido Comunista</em>, de Marx y Engels; al otro, <em>Mi lucha</em>, el breviario nazi publicado por Hitler en 1925. "El primero, acaso mucho más que<em> El capital</em>, impulsó a la acción a millones de personas en pos de la <strong>emancipación proletaria </strong>que sería la culminación de la historia como producto del modo de producción capitalista. El segundo iba a ser un mero recuento del fallido putsch nazi de 1923 y acabó siendo el alegato de Hitler contra los judíos y los comunistas y a favor de la búsqueda de espacio vital para Alemania." Pero, todas las corrientes políticas se han alimentado de libros con vocación ideológica. </p><p>Tras esta digresión y tras salvar las muchas y enormes diferencias, volvamos a la España de nuestros días, cuando los libros<strong> compiten con una miríada de medios de comunicación</strong> y se hace difícil ver la influencia de cada uno de ellos en el debate político de forma individualizada. </p><p>"La clave es tener algo que decir —señala Fernández-Albertos—. ¿Aporta algo novedoso el libro, más allá de intentar convencer al lector de las bondades o desgracias de un partido o candidato? Muchos libros (en particular los promocionados por políticos y/o escritos por ellos mismos creo que no lo hacen. Y aunque sin duda existe (si no, no los editarían), nunca entendí muy bien cuál es su mercado. No sé qué satisfacción extrae el legítimo seguidor de un político al leerle vaguedades y lugares comunes en favor del bien y en contra del mal. Hay demasiados así". </p><p><strong>Y ahora, a leer. A leer y (quizá) a votar.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Eva Orúe]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El libro político, entre la propaganda y la autoayuda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones autonómicas,Elecciones municipales,Ensayo,Libros,Libros más vendidos,Pactos políticos,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Has terminado ya, George?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/has-terminado-george_1_1112326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9a0d650d-455f-4314-9265-faea35149acf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Has terminado ya, George?"></p><p>El guionista y escritor George R.R. Martin empezó a escribir <em>Canción de hielo y fuego</em> porque no le dejaron hacer una versión sórdida de <em>La bella y la bestia. </em>En 1996 se publicaba <em>Juego de tronos</em>, el primer tomo de una de las sagas de fantasía medieval más exitosas de las últimas décadas y de donde toma el nombre la serie producida por el canal de televisión por cable HBO. Desde entonces, se han vendido <strong>más de 40 millones de ejemplares en el mundo,</strong> un millón y medio de ellos en España, según datos de la editorial Gigamesh, que han encandilado a una heterogénea y devota legión de fans. Un fenómeno en el que serie y libros se retroalimentan constantemente. La pescadilla que se muerde la cola. </p><p><em>Juego de tronos</em> es un <strong>cóctel infalible</strong> para atraer a seguidores con gustos literarios muy diferentes. La trama combina la fantasía épica medieval con las intrigas políticas y el culebrón clásico (incesto, hijos ilegítimos y multitud de escarceos amorosos). Pero hay que hacer una clara diferencia entre los que se iniciaron en la mitología de Martin con los libros y los que se han acercado a la saga exclusivamente a través de la superproducción de HBO. Los primeros han inaugurado <strong>una nueva tipología de fan: el exigente.</strong> El fan consumidor y ansioso por seguir consumiendo. El fan adicto. En 2011, cuando se lanzó la primera temporada de <em>Juego de tronos</em>, y apenas se habían vendido 15 millones de libros en todo el mundo, la revista estadounidense <em>Time</em> publicó un artículo sobre la génesis del fan impaciente. </p><p>En él, la autora, Laura Miller, hablaba sobre los ataques que Martin recibía de algunos lectores instándole a seguir escribiendo y anunciaba que algunos de estos seguidores habían desarrollado una nueva idea de lo que el autor de la saga les debía: <strong>se veían a sí mismos como clientes</strong> y esperaban tener su producto de manera rápida y consistente. Entre los ataques que recibía un quizás abrumado Martin, estaban los que les reprochaban que se pasease por las ferias de cómic en lugar de estar escribiendo; los que le decían que sobrepasaba los 60, estaba “gordo”, y no querían <strong>un nuevo episodio Robert Jordan</strong> (el autor de la saga de fantasía<em> La rueda del tiempo</em> que murió de manera abrupta sin terminar su historia); y, por último, un grupo de fans menos agresivos pero <strong>patológicamente devotos</strong>, que le hacían preguntas del tipo: ¿podría usted enviarme un diccionario y la sintaxis del Alto Valyrio?, haciendo referencia a una especie de lengua culta del universo de Martin, de la que sólo se había inventado un puñado de palabras. </p><p>Montaje elaborado por seguidores de la saga cuando la HBO grababa la quinta temporada de la serie en Sevilla.</p><p>“Existe una exigencia de los espectadores que son lectores”, corrobora la periodista y seriéfila<a href="https://twitter.com/lportaceli" target="_blank"> Laia Portaceli.</a> “Están pidiéndole a Martin que escriba<em> Vientos de invierno</em>”, el que sería, según los cálculos de Martin, el penúltimo tomo de la saga. De hecho, el autor, que solía escribir el guión de un capítulo cada temporada, ha decidido desvincularse de la sexta para centrarse en<em> Vientos de invierno</em>. Desde que fuese publicado el primer volumen de <em>Juego de tronos,</em> <strong>el tiempo entre libro y libro se ha ido espaciando progresivamente</strong> hasta los seis años que separaron el cuarto, <em>Festín de cuervos</em>, y el quinto, <em>Danza de dragones.</em> Todos publicados en España por la editorial Gigamesh. </p><p>Él se justifica asegurando que<strong> le lleva mucho tiempo escribir.</strong> Con razón: <em>Canción de hielo y fuego</em> tiene varios niveles narrativos, la trama general avanza a través de la trama individual de cada personaje, y en un mismo libro los pasajes no ocurren ni de manera cronológica ni en el mismo espacio. Además, la lista no ha parado de crecer: en el primer tomo, eran ocho los personajes; en el último publicado, 16, sin contar prólogo ni epílogo. Y sin contar tampoco que el mundo creado por Martin tiene cinco continentes, siete reinos en Poniente y territorio inhóspito y aterrador más allá del muro que protege a los hombres de sus maléficas amenazas. </p><p>“<em>Juego de tronos</em> se ha convertido en un fenómeno porque todo el mundo ha oído hablar de ello”, explica Portaceli, que hace la siguiente radiografía sociológica de sus aficionados: “Abarca muchas tipologías. Desde los jóvenes, más activos, que generan mucho <em>fandom</em> y muchas creaciones en Internet, y que son más exigentes; hasta un público extenso medio, mayor, que no es especialmente <em>seriéfilo</em>”. Y establece que la diferencia entre estos seguidores y los de otras series es la <strong>mitología desplegada alrededor de la serie, </strong>cuyo precedente, según la opinión de Portaceli, sería<em> Perdidos</em>, aunque no con tanta devoción como la que despierta la saga de Martin. No en vano, la revista norteamericana <em>Vulture</em> situó a los seguidores de <em>Juego de tronos</em> como <a href="http://www.vulture.com/2012/10/25-most-devoted-fans/slideshow/1/" target="_blank">los más entregados e intensos de una serie de 25 productos culturales</a> entre los que estaban Harry Potter y Justin Bieber. Incluso el político Pablo Iglesias <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/04/16/pablo_iglesias_quot_podemos_identifica_con_khaleesi_quot_31423_1012.html" target="_blank">ha sucumbido ante el trono de hierro. </a></p><p><strong>La creatividad de sus seguidores</strong></p><p>El <em><strong>fandom</strong></em> (contracción de las palabras inglesas <em>fan</em> y<em> kingdom</em>, cuya traducción sería reino de los fans) denomina, como su propio nombre indica, a todas las creaciones, vídeos, <em>memes</em>, cómics, foros, <em>wikis</em> y un largo etcétera realizados por los seguidores de un producto cultural. La fauna fanática de <em>Juego de tronos</em> es, probablemente, tan extensa como el propio mundo ficticio de la saga. Empezando por la página web <a href="http://westeros.org/" target="_blank">Westeros.org</a>, creada en 1999, que funciona como<strong> una enciclopedia </strong>con debates o juegos de rol; hasta llegar a foros como <em>Is Winter Coming?</em>, en alusión al lema de los Starks, “¿Se acerca el invierno?”, una de las familias principales de la serie. Bajo ese irónico nombre se dan cita un grupo de fans del tipo impaciente que despotrican contra Martin por tomarse su tiempo para escribir. </p><p>En España también hay seguidores muy activos. Sólo como ejemplo, el perfil de<a href="https://twitter.com/RobbStarkSpa" target="_blank"> Robb Stark</a> en Twitter, en homenaje a uno de los personajes de Martin, tiene más de 26.000 seguidores; <a href="https://twitter.com/JuegoDeTronosTM" target="_blank">Juego de tronos TM</a>, donde cuelgan información sobre la serie y los libros, 130.000; y <a href="http://lossietereinos.com/" target="_blank">Los siete reinos</a>, una página web donde también publican todas las novedades, cuenta con más de 140.000 seguidores en Facebook. También han surgido <em>podcast</em>, programas de radio <em>online</em> que importan la moda estadounidense de analizar con cada programa un capítulo de la serie.</p><p>María Santonja y Richie Fintano son los autores de<a href="http://www.fansfiction.es/" target="_blank"> Fansfiction</a>, un sitio web en el que cuelgan, entre otras cosas, <em>podcast</em> sobre <em>Juego de tronos</em>. De cada programa, que dura unas dos horas (el doble que los capítulos de la serie), tienen alrededor de <strong>8.000 descargas</strong>. “En España tenemos localizados otros siete u ocho <em>podcast </em>que hacen lo mismo que nosotros”, dice Santonja. Cuenta, además, que tienen mucho <em>f</em><em>eedback</em> con sus oyentes y reciben “<em>e-mails </em>larguísimos con teorías” sobre cómo va a ir evolucionando la historia. </p><p>Ante tanta presión, el autor, para evitar el aluvión de quiejas, ya ha advertido que en la serie va a empezar a desvincularse bastante de los libros. “<strong>Ahora es la hora de la verdad</strong>, porque la serie va a adelantar a los libros. Algunos personajes van a morir y otras tramas se van a parar”, cuenta Portaceli que deja claro que David Benioff y D. B. Weiss, los creadores de la serie para HBO, no dan un paso sin el beneplácito de Martin. “Ya estamos un poco en el cénit. Los creadores quieren siete temporadas y se tiene que ir buscando un punto final, cerrando tramas”. La duda que surge es qué va a pasar con los libros si la serie va descubriendo cosas, haciendo los temibles <em>spoilers</em>. “Van a jugar con las dos cosas”, afirma Portaceli, “pero Martin tiene que empezar a producir ya”. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2015 09:48:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Saila Marcos]]></author>
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      <media:title><![CDATA[¿Has terminado ya, George?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros más vendidos,Literatura estadounidense,Series televisión]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Érase una vez un libro que no se podía leer sin prejuicios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/erase-vez-libro-no-podia-leer-prejuicios_1_1111816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Érase una vez un libro que no se podía leer sin prejuicios o, mejor dicho, sin un único prejuicio:<strong> el prejuicio del pastón que se había pagado por sus derechos</strong> internacionales (hasta 500.000 dólares, dicen; que de dinero no se habla y, cuando se habla, tampoco se precisa demasiado).</p><p>Durante diez o doce días de enero, lo que dura una noticia de las largas, la gente <em>cool</em> hablaba de Milena. No de <a href="http://www.premioplaneta.es/edicion/ganador2014.html" target="_blank"><em>Milena y el fémur más bello del mundo</em></a>, novela ganadora del Planeta, no. De<a href="http://www.anagrama-ed.es/autor/1363" target="_blank"> Milena Busquets</a>.</p><p>Tampoco hablaban de si su novela era buena, mala o regular (no la habían leído).<strong> Hablaban de dinero</strong>. Hablaban de si Milena se merecía ese dinero.</p><p>La novela de Milena se llama<a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_541" target="_blank"> También esto pasará</a> y en octubre, varios meses antes de que se publicara, había conseguido venderse en casi treinta países y con cifras de anticipo que los autores (y los agentes, y los editores) apenas imaginamos en los contratos de Ken Follet.</p><p>Qué feo hablar de dinero, insisto (así nos educaron y así nos va).<strong> Salvo que sea del que le pagan a otro y podamos dudar de que lo merezca</strong>. Si es el que pagan a otro, <strong>dudamos con mucha seguridad</strong>.</p><p><em>(donde digo “dudamos”, entiéndase “envidiamos”)</em></p><p>Durante diez o doce días de enero, <strong>no se pudo leer a Milena sin prejuicios</strong>.</p><p>Pero eso también pasó.</p><p>Pasó como pasan tantas otras noticias: porque llega algo más urgente, más morboso, más llamativo. Porque<strong> nos aburrimos de hablar de un libro que no hemos leído</strong>. Porque, poco a poco, nos damos cuenta de que lo que se paga por un libro no es culpa del autor ni mérito del libro, sino una mezcla de circunstancias (azar, talento, timing) y que<strong> olé sus ovarios y que lo disfrute</strong>.</p><p>Pasó porque el anticipo de Milena no le ha quitado nada a nadie. Repito por si acaso: <strong>no le ha quitado nada a nadie</strong>.</p><p>Pasó y a Milena la leímos los que leemos.</p><p>Su novela es una novela sobre la vida. O sea, sobre la muerte, el sexo, el amor, la amistad y el dolor. Una novela con un punto de vista y<strong> una voz femenina fuerte e insegura, salvaje a su manera. Una voz que merece la pena escuchar</strong>.</p><p><em>(Lo digo con toda la autoridad que me da haber publicado yo también una novela sobre el duelo y la muerte de la madre. Lo digo, pues, con ninguna autoridad más que la de querer los libros y leerlos).</em></p><p>Esa voz dice <strong>cosas que parecen frívolas e importan</strong>, como ésta:</p><p><em>"Antes de acostarme, veo que tengo una llamada perdida de Tom. No se la devuelvo, está buscando a alguien, pero no a mí".</em></p><p>Y dice también algo que se cita siempre que se habla de ella:</p><p><em>"Cuando era niña, para ayudarla a superar la muerte de su padre, a Blanca su madre le contó un cuento chino. Un cuento sobre un poderoso emperador que convocó a los sabios y les pidió una frase que sirviese para todas las situaciones posibles. Tras meses de deliberaciones, los sabios se presentaron ante el emperador con una propuesta: «También esto pasará.» Y la madre añadió: «El dolor y la pena pasarán, como pasan la euforia y la felicidad.»"</em></p><p><strong>El libro de Milena dice muchas cosas y las dice bien.</strong></p><p>Igual que<a href="http://es.wikiquote.org/wiki/P%C3%ADo_Baroja" target="_blank"> el nacionalismo se cura viajando</a>,<strong> los prejuicios se quitan leyendo</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[Érase una vez un libro que no se podía leer sin prejuicios]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros más vendidos]]></media:keywords>
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